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Sexto B

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Sexto B Powered By Docstoc
					                              Mi abuela
                                                        Por: Juan Manuel Barrientos

      Érase una señora con canas y arrugas en la cara. A sus setenta años de
edad, solo quiere, con ansias, descansar. Pero no puede, porque tiene que cuidar
a su amado esposo, igual a ella, solo que con mayores problemas. Para ella, es
como su pequeño hermanito. Él tiene un problema.

      Se sienta sola en las comidas. Desayuna, almuerza y cena sola. Solo los
sábados y domingos disfruta de la compañía de sus hijas y nietos, como una
verdadera familia. De lunes a viernes sola y preocupada por su esposo, que
padece de Alzheimer. Ella nunca se divierte.

      Lo cuida con ayuda de una enfermera. Sale preocupada de que pase algo.
Por eso, cada cinco minutos, suena el teléfono de la casa. Es ella asegurándose
de que todo esté bien. En el banco, en el mercado, en la clínica, siempre ella
preocupada por todos: hijas, nietos, yernos y, sobre todo, por su esposo. Nunca
para de pensar en ellos, principalmente en su amado esposo.

      Con la premura de llegar a casa, va cada vez que puede a la iglesia. Busca
tranquilizarse. Solamente Dios lo logra y le da la paz que ella necesita. Pide por
todos. Luego va a la clínica para controlar su presión. Llega a casa. Respira
aliviada dando gracias a Dios de que todo está bien.

      Después de descansar ella riega sus lindas plantas, en el jardín que está
al costado de su cuarto.

      Al terminar el día, antes de dormir; reza a Dios para que nada pase. Va a
dormir, fingiendo estar feliz pero, ella sabe cuán preocupada está.
                         ¿Por qué, mamá?
                                                                Por: Gustavo Vegas

        Lo último que llegué a ver fue al portero y su fallido intento de sacar la
pelota. De repente, el portero me avisó: “Hijo, son las 9 y 20. ¡Levántate!”.
Como siempre, mi mamá haciendo de despertador. Traté de hacerlo. Parecía
que mis piernas, en vez de hueso, eran de piedra. Además, creo que tenía
tortícolis: no podía girar el cuello.

        Me levanté. Fui al baño para quitarme el sueño. Cuando limpiaba mi
rostro, escuché el aceite cayendo en la sartén. Era mi madre haciendo el
desayuno. Dejé a un lado el pijama y me puse un polo con letras de colores en
inglés y unas bermudas. Coloqué mis pies dentro de mis zapatillas y fui a la
cocina. Mientras desayunaba, tuve una conversación muy amena. Fue con mi
mamá.

        Le pregunté por qué siempre escuchaba música. También le dije si es que
cocinaba por no tener otra cosa que hacer o sólo le gustaba hacerlo. Indagué
sobre su manía de besarme en la mejilla a cada hora. Las respuestas fueron
todas diferentes. Pero el tono de voz fue siempre cariñoso. Luego mi papá salió
de su cuarto y nos dijo que ya era hora de ir a misa. Fuimos todos.

        Luego de una hora de sabias palabras de un sacerdote, salimos todos de
misa y fuimos directo a la casa. Aproveché la ocasión. Mi mamá estaba
preparando un rico almuerzo (como todos los días). Seguí con mi pequeña
entrevista. Hice preguntas de menor importancia. Fue durante 20 minutos.

        Luego de llenar mi memoria con revelaciones de la memoria de otra
persona, olí un estofado riquísimo y, ya que mis tripas rogaban por comida, una
gran idea pasó como un rayo de luz por mi mente. Mi última pregunta fue:” ¿Ya
está lista la comida?”. Mi mamá sonrió sin decir nada.
                 Un día con mi tía Chela
                                                                   Por: Mateo Zimic

      Tenía una pesadilla con el mismísimo Diablo (capa roja, cuernos, etc.).
Saltó de su cama con la cara pálida. Saludó al Señor con el Credo. Cuando iba a
hacer su aseo personal, se miró al espejo y se asustó pensando que el diablo
estaba detrás de ella. Luego se dio cuenta de que era ropa abultada. Eso la
tranquilizó mucho (ya no estaba pálida).

      Terminando su aseo personal,         ya estaba   más calmada. Después de
tomar desayuno (huevo, jugo de naranja, etc.), se fue a preparar la malarrabia
(plátano con queso). De pronto, algo se cayó y, con su cara pálida y sus manos
heladas, fue a ver. Al final, solo era una paloma. Ella pensó que era una señal del
Señor para acompañarla. Terminando de hacer la malarrabia, salió como un rayo
a su auto para llegar a los laudes (oraciones de la mañana).

      El sol quemaba como si estuviera en una sartén. Después de los laudes,
fue a su auto, lo abrió y cogió el cinturón. Su mano terminó roja (el cinturón
estaba muy caliente). Fue a su casa para ponerse algo en la mano quemada. Al
mediodía, salió de nuevo a la iglesia para las “7 PALABRAS DE JESÚS”. Llegó a
la iglesia y, cada vez que el padre hablaba, ella escribía en una computadora.

      Terminando el sermón, fue a la casa de mi abuelita. Ahí vio a toda la
familia reunida y se sintió muy feliz. Pero no todo era alegría, porque ya no
quedaba mucha comida (malarrabia, atún, arroz, etc.). Ella se tuvo que
sacrificar y, aunque se moría de hambre, comió poco. Cuando todos terminaron
de comer, tuvo que lavar los platos con mi madre. Terminado de hacer eso, tuvo
que ir a su casa a bañarse debido a que hacía mucho calor.

      Cuando se terminó de bañar, pensó que todavía podía acompañar al Señor
en su dolor debido a que era Viernes Santo, así que, a las 6 p.m., se fue a la
Adoración de la cruz, aunque estaba cansada. Luego fue a su casa a recoger a
mis padres, mis primas y a mí. En la Oración de las tinieblas, mi primita de dos
años, llamada Briana, se puso a llorar cuando apagaron las luces. Mi tía la tocó y
Briana empezó a calmarse (mi tía parecía un ángel).

      Terminando la Oración de las tinieblas, nos fuimos al MC Donalds a
comer helados. Ahí todos nos pedimos nos pedimos un cono excepto mi prima
Aranza y yo, que nos pedimos un sundae.

      A las 12 p.m. (después de haber comido el helado) fuimos a dejar a mis
primas en sus respectivas casas. Llegó a su casa, y cayó “muerta” en la cama.
Mientras dormía, soñaba que era un ángel. Yo creo que mi tía, por la actitud que
toma ante la vida, lo es.

				
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posted:5/28/2012
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