Docstoc

REFLEXIONES SOBRE POLITICA NACIONAL

Document Sample
REFLEXIONES SOBRE POLITICA NACIONAL Powered By Docstoc
					ATENCION URGENTE UN DIAGNOSTICO ACTUAL DE UN JOVEN
PARAGUAYO EN BERNA

              REFLEXIONES SOBRE POLITICA NACIONAL
Para fabricar salchichas se requieren aptitudes especiales; para ser legislador o ministro
en el Paraguay el talento y los conocimientos son superfluos. La preparación, el carácter, la
honestidad a veces estorban. Valen más ciertas contorsiones y genuflexiones del cuerpo que
veinte años de estudios, que la decencia y la probidad.

Los que ocupan los puestos públicos creen saber todo, se creen aptos para todo, pierden la
conciencia de la propia ineptitud.

En el Paraguay para brillar con reputaciones falsas basta ser diputado, senador o ministro.
Luego, es lógico que la pasión dominante sea la de adquirir esos puestos y conservarlos y
que para eso en vez de estudiar, de prepararse y dignificarse, se adule, se intrigue o se
implore servilmente. Por esta razón la mayor parte de los que ejercen los elevados cargos
políticos son los verdaderos arribistas petulantes. Todas las magistraturas han sido
profanadas por la inepcia más franca y por la nulidad más absoluta. Así se ha llenado el
Parlamento y los ministerios de aprendices, que se instruyen en almanaques del año pasado
y destrozan la actividad económica nacional con sus caóticas y torpes ensayos legislativos.

Todo se hace al azar, por tanteo, por instinto como en un acceso de sonambulismo, todo se
reforma sin necesidad y nada se reforma de lo que es preciso reformar.

En un mar flotante de pasiones y apetitos, sin principios directores, sin sistemas, sin
conocimientos, sin brújula, la intervención del Estado en la esfera económica se ha
convertido en un oportunismo de detalle, de expediente, al día, que libra la economía
nacional al capricho de los intereses particulares pequeños del presente.

No se respeta el mérito, no se desprecia el vicio, nadie se indigna sinceramente contra la
injusticia, nadie es justo. Los culpables pierden la conciencia de sus faltas, los hombres
virtuosos, el pudor, y los partidos su nobleza. Buenos y malos viven en cada partido en una
camaradería hipócrita, sin sinceridad, sin confianza recíproca, sin gratitud, sin generosidad.
El interés los divide y los une y reconcilia sucesivamente.

Los enemigos de ayer conspiran juntos, los amigos de hoy se venderán mañana. En vez de
partidos se forman círculos esporádicos y convulsivos de pequeños ambiciosos.

Los partidos tradicionales en vez de ser útiles a la patria, utilizan la patria; en vez de
servir sanos intereses nacionales en el gobierno, hacen que el gobierno les sirva a ellos.

                                                                              Eligio Ayala
Berna, Suiza, 1915

				
DOCUMENT INFO
Categories:
Stats:
views:28
posted:5/9/2012
language:
pages:2