POES�AS LATINOAMERICANAS by 47yU8Y06

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									POESÍAS LATINOAMERICANAS
   ¡AY, SEÑORA, MI VECINA!

   ¡Ay, señora, mi vecina,
   se me murió la gallina!
   Con cresta colorada,
   y el traje amarillo entero,
   ya no la veré atareada,
   paseando en el gallinero,
   pues, señora, mi vecina,
   se me murió la gallina.

   Domingo de madrugada,
   Sí señora, mi vecina,
   ay, señora, mi vecina,
   domingo de madrugada.

   ¡Míreme usted como sudo,
   con el corral enlutado,
   y el gato viudo!
   ¡Míreme usted como sudo,
   con el corral enlutado,
   y el gallo a coro!
   ¡Ay, señora, mi vecina;
   como no voy a llorar
   si se murió mi gallina!

              Nicolás Guillén (cubano)

   ¿DIFERENTES?

   Este duende gordo
   no comió pastel
   quiere ser delgado
   como un alfiler.

   Este duende flaco
   se comió el pastel
   y quedó tan gordo
   como un cascabel.

            María Luisa Silva (chilena)
A RTURO PRAT

Me ha contado un niñito
que allá en el mar de Iquique
hoy 21 de mayo,
en un hermoso buque
un capitán valiente
su vida entregó por Chile.
Por eso la bandera
hoy vengo a saludar,
cien veces, ¡Viva Chile!
que ¡viva el capitán!

                  Óscar Jara Azócar (chileno)

     EL GLOBO ROJO

     Voy a inflar un globo rojo
     amarrado a un cascabel,
     para que suba sonando
     y él sonría con él.

     -¡Miren un globo que canta!-
     dice la luna al pasar.
     Y un planeta viejo y sordo
     grita -¡Una nave espacial!

     Las estrellas tanto empujan
     que un cometa tropezó.
     Señor, que gran alboroto
     mi globo en el cielo armó.

              María Luisa Silva (chilena)

     NADA MÁS
     Con esta moneda
     me voy a comprar
     un ramo de cielo
     y un metro de mar.

     Una punta de estrella,
     un sol de verdad,
     un hilo de viento,
     y nada más.

         María Elena Walsh (argentina)




CUANDO ME RECORTA EL PELO
Cuando me recorta el pelo
la tijera de mamá,
va diciendo en su revuelo:
chiqui – chiqui, chiqui – cha...

Aletea
Viene y va,
y a mi oído cuchichea,
chiqui – chiqui, chiqui – cha...

Cuando el pelo me recorta
la tijera de mamá
charla más de lo que corta:
chiqui – chiqui, chiqui – cha...

               Germán Verdiales (argentino)
LOS SIETE DÍAS
Hay en la escuela
siete niñitos.

Primero el Lunes
flojo y dormido.

Segundo el Martes
bueno y activo.

Tercero el Miércoles
pasa jugando.

Cuarto el Jueves,
serio y callado.

Quinto el Viernes,
tranquilo y tímido.

Sexto el Sábado
¡el más lúcido!

¡Por fin, Domingo
bello y querido!

       Óscar Jara Azócar (chileno)
“ASÍ ES”
El cielo es de cielo,
la nube es de tiza.
La cara del sapo
me de mucha risa.

La luna es de queso
y el sol es de sol.
La cara del sapo
me de mucha tos.

    María Elena Walsh (argentina)

ABUELITA
Quien subiera tan alto
como la luna
para ver las estrellas
una por una,
y elegir entre todas
la más bonita
para alumbrar el cuarto
de la abuelita.

                        Tomás Allende

HALLAZGO
Me encontré este niño
cuando al campo iba:
dormido lo he hallado
en unas espigas...

O tal vez ha sido
cruzando la viña:
buscando los pámpanos
topé tu mejilla...

Y por eso temo,
al quedar dormida,
se evapore como
la helda en las viñas...

          Gabriela Mistral (chilena)
 SIN TÍTULO
 Yo quisiera ser herrero
 para una fragua comprar
 Con un yunque chiquitito,
 Un martillo de cristal.

 Yo quisiera ser herrero
 para una fragua tener
 y a los burros pequeñitos
 y a los burros pobrecitos
 los zapatos componer.

                     Gloria Fuentes

 SIN TÍTULO
 La alegre cigarra soy,
 y cantando siempre voy.
 Acompaña mi cantar
 mientras haces tu tarea,
 pues también la vida es bella
 teniendo que trabajar.
 La alegre cigarra soy,
 Cantando siempre voy.

                             Anónimo

LOS SOMBREROS DEL SOL
Dos sombreros tiene el cielo
Que, muy elegante, pasa
Luciendo entre finas nubes
Sus copas altas y claras.

Todo el año se los pone,
Todo el año se los cambia.

Dos sombreros tiene el cielo
Que, muy elegante, pasa:
De día, con el de oro,
De noche, con el de plata.

     Miguel Moreno Monroy (chileno)
CONCIERTO
“Muu!” la dócil vaca muge
lo mismo el manso buey;
rebuzna el paciente burro
y la oveja bala “¡be!...”.

Brama el toro corpulento,
y ladra el perro: “guau, guau!”,
relincha el potro impaciente,
y el gato maúlla: “¡miau!”

Pía el pollo: “pío, pío”,
y el chancho gruñe: “o, o, o”;
“¡quiquiriquí!” canta el gallo,
y la gallina: “clo, clo...”

El pato castañetea
diciendo: “tué, tué, tué”;
y el ganso casero grazna,
y el bello cisne también.

“¡Arrú!” la paloma arrulla,
y gime la tortolita;
trinan las aves cantoras,
los loros hablan y gritan.

Chillan monos y chicharras,
la abeja zumba al volar;
y éste es, ¡oh niño!, el concierto
que forma el reino animal.

        Ismael Parraguez (chileno)
LA MUÑECA
Tengo una muñeca
vestida de azul,
con su camisita
y su canesú.

La saqué a paseo,
se me resfrió;
la metí en la cama
con mucho dolor.

Esta mañanita
me dijo el doctor
que le dé jarabe
con un tenedor.

2 y 2 son 4,
4 y 2 son 6,
6 y 2 son 8
y 8, 16,
y 8, 24,
y 8, 32,
ya verás, muñeca,
si te curo yo.

                         Anónimo

BUEN VIAJE
Con la mitad de un periódico
hice un buque de papel
y en la fuente de mi casa
 va navegando muy bien.

Mi hermana con su abanico
sopla que sopla sobre él.
¡Muy buen viaje, muy buen viaje,
buquecito de papel!

         Amado Nervo (mexicano)
 EL SAPITO GLO-GLO-GLO
 Nadie sabe donde vive.
 Nadie en la casa lo vio.
 Pero todos escuchamos
 al sapito: glo...glo...glo...,
 ¿Vivirá en la chimenea?
 ¿Dónde diablo se escondió?
 ¿Dónde canta cuando llueve,
 el sapito Glo-glo-glo?
 ¿Vive acaso en la azotea?
 ¿Se ha metido en un rincón?
 ¿Está bajo de la cama?
 ¿Vive oculto en una flor?
 Nadie sabe dónde vive.
 Nadie en la casa lo vio.
 Pero todos escuchamos
 cuando llueve: glo...glo...glo...

    José Sebastián Talló (argentino)

CAPERUCITA
-Caperucita, la más pequeña
de mis amigas, ¿en dónde está?
-Al viejo bosque se fue por leña,
por la leña seca para amasar.

-Caperucita, di, ¿no he venido?
¿Cómo, tan grande, no regresó?
-Tras ella todos al bosque han ido,
pero ninguno se la encontró...

-decidme niños, ¿qué es lo que pasa?
¿Qué mala nueva llegó a la casa?
¿Por qué esos llantos?
¿Por qué esos gritos?
¿Caperucita no regresó?

-Sólo trajeron sus zapatitos.
¡Dicen que el lobo se la comió!

      Francisco Villaespesa (español)
CUANDO SEA GRANDE
Mamá: cuando sea grande
voy hacer una escalera
tan alta que llegue al cielo
para ir a coger estrellas.

Me llenaré los bolsillos
de estrellas y de cometas,
y bajaré a repartirlas
a los chicos de la escuela.

Pero a ti voy a traerte
mamita, la luna llena
para que alumbres la casa
sin gastar la luz eléctrica.

         Álvaro Yunque (argentino)

HACE TUTO, GUAGUA
Hace tuto guagua
tutito por Dios
por los zapatitos
de San Juan de Dios.

                               (Chile)

ESTE NIÑO LINDO
Este niño lindo
ya quiere dormir
háganle la cuna
de rosa y jazmín.

Háganle la cama
en el toronjil
y en la cabecera
póngale jazmín
que con su fragancia
me lo haga dormir.

                         (Argentina)

ESTE NIÑO DICE
Este niño dice
que quiere comer
platanitos fritos
en vueltos en miel.
                       (El Salvador)
PAJARITO QUE CANTAS
Pajarito que cantas
en el alero
no despierte a mi nene
que tiene sueño.

Duérmete, niño chiquito
mira que viene la mona
preguntando puerta en puerta
cuál es el niño que llora.

                         (Argentina)

LA VIBORITA
La viborita se va
corriendo a Viboratá
para ver a su mamá.
La cabeza ya llegó
pero la colita no.

Terminó.

    María Elena Walsh (argentina)

LAS HORMIGAS
Un hilo de hormigas
como en procesión
pasa por el patio
bajo el girasol.

Parece que viaja
sin luz ni motor
un tren infinito
que nos dice adiós.

¡La cueva está lejos
como una estación!
Quisiera contarlas...
¡ya pasan de cien!
Son mil vagoncitos
al anochecer...
¡Cuidado amiguito!
No acerques el pie,
que se descarrila
mi pequeño tren...

¡Felices los sueños
que viajan con él!
                Ernesto Rodríguez
BAJÓ UN PAJARITO
Bajó un pajarito rojo,
una chispa en cada ojo.
Pájaro verde, tan verde
que entre las hojas se pierde.
Un pajarito amarillo,
redondo como un ovillo;
y que parecía azul,
cuadrado como un baúl.
Este pájaro morado,
si no morado, dorado,
que era tan blanco, tan blanco
coliblanco, pechiblanco,
todo de color café,
bajó, se voló y se fue.

                  (Enrique Banchs)

PALOMITA BLANCA
Palomita blanca,
Reblanca, reblanca,
¿dónde está tu nido,
renido, renido?
-En un palo verde,
reverde, reverde,
todo florecido,
recido, recido.

                        (Anónimo)
MAÑANA DOMINGO
Mañana domingo
se van a casar
la paloma blanca
y el tero real.
 A la palomita
la apadrinará
la mamá paloma
y el pato cuacuá.
Padrino del novio
su padre será
y será madrina
la garza real.
Formando parejas
allí se verán
con una calandria
pasar un zorzal,
un tordo con una paloma torcaz
y una capetona
con un cardenal.
Y desde la rama
que será el altar
un pechito rojo
los bendecirá.

               (Germán Verdiales)

EL BURRO ENFERMO
A mi burro, a mi burro,
le duele la cabeza;
el médico le ha puesto
una corbata negra.

A mi burro, a mi burro,
le duele la garganta;
el médico le ha puesto
una corbata blanca.

A mi burro, a mi burro,
le duelen las orejas;
el médico le ha puesto
una gorrita negra.

A mi burro, a mi burro,
le duele el corazón;
el médico le ha dado
jarabe de limón.


A mi burro, a mi burro,
Ya no le duele nada;
el médico le ha dado
jarabe de manzana.

                          (Anónimo)
POESÍAS PARA SEGUNDO BÁSICO
    EL PECECITO
    Bailando está el pececito
    en su salón de cristal;
    brilla su traje bordado
    con escamas de coral.

    Cuenta de estrellas en los ojos
    que no cierra en el dormir:
    ¡pececito, yo te quiero,
    porque danzas para mí!

           Óscar Jara Azócar (chileno)

    LA ESPIGUITA
    Una semilla de trigo
    del color del caramelo,
    cansada de viajar tanto,
    descansaba en el potrero.

    Allí se quedó dormida
    y en la tierra cariñosa
    tuvo un sueño muy profundo
    ¡llegaba a ser muy hermosa!

    Era una niña muy rubia
    talle largo y espigada
    tenía un millón de amigas
    y el viento de todas peinaba.

    Amigas del sol y del agua
    crecieron luego, muy luego,
    hasta que un día en verano
    llenaron todo el potrero.

    Y esa semilla de trigo
    del color del caramelo
    hoy inicia un largo viaje
    con Pascual el molinero.

                        Maritere Bedós
LA CAZUELA
El otro día, a la olla
-así mi abuela lo cuenta-
le di papas, ajo, cebolla
y una pizca de pimienta.

Le di zapallo y le di choclo,
incluso carne le di,
y como si fuera poco,
le di arroz y perejil.

Siguiendo con mi receta,
le puse sal, aceite y comino,
porotos verdes y arvejas,
y sobre todo...cariño.

Y –como dice mi abuela-
la olla, que es generosa,
ni corta ni perezosa
me regaló una cazuela.

            Saúl Scholnik (chileno)

AL 21 DE MAYO
Hoy, 21 de mayo,
recuerdo con emoción,
que junto con su bandera
nuestra Esmeralda se hundió.

La corbeta era muy frágil,
pero sus marinos, no,
con honor dieron sus vidas
junto al patrio Pabellón.

EL COCODRILO CIRILO
El cocodrilo Cirilo
se baña en la charca verde
y cuando ya tiene frío,
duerme en la arena caliente.

Toma el sol en la barriga,
en la espalda y en la frente
y cuando tiene calor
se baña en la charca verde.

No se pone bañador,
porque tiene un traje fuerte
y un cola tan grandota
como de tu pie a mi frente.

Pero tiene una sombrilla
que sujeta con los dientes;
él se la compró en Canarias
un verano muy caliente.

  Carlos Blanco Sánchez (chileno)

LA ARDILLA
La ardilla corre,
la ardilla vuela,
la ardilla salta
como locuela.
Mamá, la ardilla-
¿No va a la escuela?
Ven, ardillita, tengo una jaula
que es muy bonita.
-No, yo prefiero
mi tronco de árbol
y mi agujero.

          Amado Nervo (mexicano)

SUPERMERCADO
Cargada va la jirafa
con una buena garrafa.
Viuda triste se ha quedado
y va a vender al mercado.
¡Vendo el churrito caliente
y el vasito de aguardiente!
El parroquiano Elefante
lleva una trompa constante.
Caracol-junto a la pila-
de su casa un piso alquila.
Doña Tortuga y don Oso
venden queso mantecoso
-quesitos requesones,
especial para ratones-.
La simpática Lechuza
vende la fresca merluza.
La Vaca vende morcilla
doña Cerda mantequilla.
Y está vendiendo don Gato
el rico paté de pato.
Doña Foca y don Pingüino
venden el helado fino.
Dos búhos que son poetas,
venden cuentos y cometas.
Y lo mejor del mercado
es que todo es regalado.

                            Anónimo

LA CARA
Esta era una cara
que quería rebotar,
dio un bote y otro bote
y se quedó sin cogote.
De tanto golpear el suelo
se le cayó todo el pelo.

Pero eso no fue todo
falta mucho por contar
porque al seguir rebotando
la nariz salió volando,
y como perdiera las orejas
quedó mucho más pareja.

En esto de dar tumbos
cualquiera se equivoca,
y por un golpe infortunado
la cara quedó sin boca;
pero era tan cabeza dura
que quedó sin dentadura.

En fin, que para terminar,
siendo tan grande el antojo,
cerró con fuerza los ojos.
Y así, rebota que rebota
aquella porfiada cara,
se convirtió en pelota.

          Saúl Schkolnik (chileno)

LAS TRES CARABELAS
Con tres carabelas,
salió el genovés,
destino a occidente
su suerte a correr.

Con tres carabelas
el mar recorrió,
y el 12 de octubre,
a tierra llegó.
CANTA LA MADRE POBRE
Este niño pícaro
se burla de mí,
cierra los ojitos
y los vuelve abrir.
Basta de jugar,
basta de reír,
cierre ya los ojos
y quédese así.
¿Qué primero un cuento?
Pues sí, niño, sí;
había una vez
en cierto país
mucho que lavar,
mucho que planchar,
mucho que zurcir.

Por suerte los niños
dormían allí...
y usted, dígame,
¿no piensa dormir?
¡Ah, quiere un besito!
¡Uno, y cien, y mil!,
que su madre vive
en aquel país
y la pobre tiene
mucho que lavar,
mucho que planchar,
mucho que zurcir...

     Germán Verdiales (argentino)

LA TOS DE LA MUÑECA
Como mi linda muñeca
tiene un poquito de tos,
yo, que en seguida me aflijo,
hice llamar al doctor.
Serio y callado, a la enferma
largo tiempo examinó,
ya poniéndole el termómetro,
ya mirando su reloj.
La muñeca estaba pálida,
yo temblaba de emoción,
y, al fin, el médico dijo,
bajando mucho la voz:
-esta tos sólo se cura
con un caramelo o dos
       Germán Verdiales (argentino)
EN TUS BRAZOS
Mamita, mamaita,
si tú fueses árbol,
tu hijito en tus ramas
quisiera ser pájaro.

Si tú fueses río
que al mar va cantando,
tu hijito en tus aguas
quisiera ser barco.

Mamita, mamita,
si fueses un río
o fuese un árbol,
tú me acunarías
igual en tus brazos.

     Germán Verdiales (argentino)
CANCIÓN
El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.

El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos

han perdido sin querer
sus anillo de desposados.

¡Ay!, su anillito de plomo;
¡ay!, su anillito plomado.

Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.

El sol, capitán redondo,
Lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos, qué viejos son!
¡qué viejos son los lagartos!

¡Ay!, cómo lloran y lloran;
¡ay, ay!, cómo están llorando.

  Federico García Lorca (español)



LA PLAZA
La plaza tiene una torre,
la torre tiene un balcón,
el balcón tiene una dama,
la dama una blanca flor.

Ha pasado un caballero,
-¡quién sabe por qué pasó!-
y se ha llevado la plaza
con su torre y su balcón,
con su balcón y su dama,
su dama y su blanca flor.

       Antonio Machado (español)

UNA HISTORIA
Oculta en el corazón
de una pequeña semilla
bajo la tierra una planta
en profunda paz dormía,
-¡Despierta!- dijo el calor...
-¡Despierta!- la lluvia fría.
La planta que oyó el llamado,
quiso ver lo que ocurría,
se puso un vestido verde
y estiró el cuerpo hacia arriba.
De toda planta que nace
ésta es la historia sencilla.

                  Manuel F. Juncos

A LOS VERDES PRADOS
A los verdes prados
baja la niña:
ríense las fuentes,
las aves silban.

A los prados verdes
la niña baja:
las fuentes se ríen,
las aves cantan.

           Lope de Vega (español)
  RETAHÍLAS
  A la una sale la luna.
  A las dos sale el sol.
  A las tres San Andrés.
  A las cuatro voy al teatro.
  A las cinco pego un brinco.
  A las seis vino el buey.
  A las siete cae un cuete.
  A las ocho me voy al Mapacho.
  A las nueve me voy a la nieve.
  A las diez ando a pie.

            Violeta Diéguez (chilena)

EN LA CIUDAD DE VALENCIA
En la ciudad de Valencia
hay una plaza
en la plaza una esquina
en la esquina una casa
en la casa una alcoba
en la alcoba una cama
en la cama una horqueta
en la horqueta una lora
en la lora una pata
en la pata una nigua
en la nigua una aguja
en la aguja una hebra
en la hebra un nudo.

                 ...retroceder en carrera
El nudo en la hebra
la hebra en la aguja
la aguja en la nigua
la nigua en la pata
la pata en la lora
la lora en la horqueta
la horqueta en la cama
la cama en la alcoba
la alcoba en la casa
la casa en la esquina
la esquina en la plaza
de la ciudad de Valencia.
BOTONCITO
Yo te tenía un botoncito
aquí, junto al corazón.
Era blanco y pequeñito,
como el grano de arroz.

De la luz lo defendía
en la hora del calor.
Yo tenía un botoncito
apegado al corazón.

Fue creciendo, fue creciendo
y mi sombra la pasó.
Fue tan alto como un árbol
y su frente como el sol.

Fue creciendo, fue creciendo
y el regazo me llenó,
y se fue por los caminos
como arroyo cantador...

Lo he perdido, y así canto
por mecerme mi dolor:
“¡Yo tenía un botoncito
apegado al corazón!”

Gabriela Mistral (chilena)

DAME LA MANO
Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos
como una flor y nada más...

El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza
en la colina y nada más...

          Gabriela Mistral (chilena)
EL TIBURÓN VA AL DENTISTA
A la consulta de un dentista
llegó cojeando un tiburón,
porque hace más de tres días
que sufre un fuerte dolor.

-Asiento- dijo el dentista –
y deje aquí su bastón.
Abra muy grande la boca.
Y no la cierre ¡Por favor!

Abrió el tiburón su boca
y el dentista tiritó:
pensando qué pasaría
si al tiburón le da tos.

-No se asuste, buen dentista_
dijo riendo el tiburón-
A mí me duele el estómago
Cuando me como un doctor.

  LA RATA
  Una rata corrió a un venado
  y los venados al jaguar,
  y los jaguares a los búfalos,
  y los búfalos a la mar...
  ¡Pillen, pillen a los que se van!
  ¡Pillen a la rata, pillen al venado,
  pillen a los búfalos y a la mar!

  Miren que al la rata de la delantera
  se lleva en las patas lana de bordar,
  y con la lana bordo mi vestido
  y con el vestido me voy a casar.

  Suban y pasen la llanada,
  corran sin aliento, sigan sin parar
  vuelen por la novia, y por el cortejo,
  y por la carroza y el velo nupcial.

              Gabriela Mistral (chilena)
POESÍAS PARA TERCERO BÁSICO
         MECIENDO
         El mar sus millares de olas
         mece , divino.
         Oyendo a los mares amantes
         mezo a mi niño.

         Dios Padre sus miles de mundos
         mece sin ruido.
         Sintiendo su mano en la sombra
         mezo a mi niño.

                  Gabriela Mistral (chilena)

EL BARCO DE LA SEÑORA CUCARACHA
Pensativa,
junto al pozo donde danzan pececitos de colores,
la señora Cucaracha, muy cansada,
de esta suerte suspiró:
-¡ Quién pudiera,
dulcemente,
en un barco pequeñito atravesar
este lago tan inmenso y tan profundo
que no sé cómo pasar !-
Una rosa
que escuchaba
de lo alto, en su magnífico esplendor,
compasiva y bondadosa, tiró al agua
dos estambres y una hoja, sin rumor...
Blandamente,
la señora Cucaracha
fue remando sobre el pétalo de la rosa;
cruzó el lago
y a su casa retornó,
abrazando a sus hijitos cariñosa.
Cual la rosa,
en esta vida
hay que hacer el bien a todos, sin rumor,
ayudarse unos a otros
y poner en toda ayuda mucho amor.

                         Óscar Jara Azócar (chileno)
LA BANDERA CHILENA
Es de todas las banderas
la chilena la mejor,
nieve de las cordilleras
le dio su blanco color.

El copihue le dio el rojo,
el cielo, azul turquí,
sin que ella produzca enojo,
es bella, ¿verdad que sí?

Y qué quiere decir de su estrella
aunque solitaria está,
su fulgor la hace más bella
y más atracción le da.

Cuando miro mi bandera
siento profunda emoción,
parece que ella reuniera
cuanto anhela mi corazón.

Mi bandera es muy bonita,
me habla de cosas risueñas,
si cuando el viento la agita,
parece que hiciera señas.

Con la emoción más sincera
yo digo con todo amor,
que de todas las banderas
¡la chilena es la mejor!

       Eduardo Valenzuela Olivos
                       (chileno)

EL SOL QUERÍA BAÑARSE
El sol quería bañarse
porque tenía calor.
Llevaba el calor por dentro
la luna se lo advirtió;
pero no le hizo caso,
ni siquiera la escuchó,
porque el calor que tenía
le quitaba la razón,
y hacia el caer de la tarde
se tiró al mar y se ahogó.
Al ver que se ahogaba el pobre,
el cielo se oscureció,
las estrellitas lloraban
lágrimas de compasión;
negro todo el mar se puso
de tristeza que le dio:
Sólo la luna en el cielo
muy serena se quedó.
-No os asustéis- les decía-,
que no hemos perdido el sol.
Mañana de mañanita
saldrá por otro rincón,
más fresco que una lechuga
con el baño que se dio.
A la mañana siguiente
sonriendo salió el sol.
El cielo se puso alegre,
el mar de gozo bailó,
las estrellas se reían
del susto que el sol les dio;
y la luna satisfecha,
en su cuarto se durmió.

            Salvador de Madariaga




LA CABRA
La cabra suelta en el huerto
andaba comiendo albahaca.
Toronjil comió después
y después tallos de malva.
Era blanca como un queso,
como la luna era blanca.
Cansada de comer hierbas,
se puso a comer retamas.
Nadie la vio sino Dios,
mi corazón la miraba.
Ella seguía comiendo
flores y ramas de salvia.
Se puso a balar después,
bajo la clara mañana.
Su balido era en el aire
un agua que no mojaba.
Se fue por el campo fresco,
camino de la mañana.
Se perfumaba de malvas
el viento, cuando balaba.

            Óscar Castro (chileno)
EL BURRITO DEL SUEÑO
Iba un burrito azul por un camino claro
y se durmió a la sombra temblorosa de un álamo.

El viento lo azotaba con su huasca celeste,
y apretaba sus piernas de invisible jinete.

El arroyo estiraba sus riendas de plata,
y la espuela del grillo finalmente sonaba.

Y el burrito soñaba que estaba en Nazaret,
con la Virgen María, y el niño y San José.

Y el niño lo ensillaba con montura de seda
y una rienda de luna y una rienda de estrella.

Y se iban remontando por caminos azules,
hasta que se encontraban más allá de una nube.

Y en la puerta de cielo se paraba el fin,
y San Pedro, ¡tan viejo, corría para abrir!

                             Óscar Castro (chileno)

      QUISIERA SER COMO PRAT
      Hoy es 21 de mayo,
      día grande e inmortal
      día en que el pueblo chileno
      eleva un canto triunfal.

      Yo también aunque pequeño,
      siento aquí en mi corazón,
      un placer muy intenso
      y una gran emoción.

      Es que Prat fue muy valiente,
      un héroe a carta cabal,
      amó a mi patria querida
      con un amor sin igual.

      Quisiera ser como Prat,
      tan chileno, tan patriota,
      y si es posible mi sangre,
      derramarla gota a gota.

                   Ramón Ampuero (chileno)




       CANCIONCILLA SEVILLANA
Amanecía
en el naranjel.
Abejita de oro
buscaban la miel.

¿Dónde estará
la miel?

Está en la flor azul,
Isabel.
En la flor,
del romero aquel.

(Sillita de oro
para el moro.
Sillita de oropel
para su mujer)

Amanecía
en el naranjel.

                Federico García Lorca

 LA VACA ESTUDIOSA
 Había una vez una vaca
 en la quebrada de la Humahuaca.

 Como era muy vieja, muy vieja,
 estaba sorda de una oreja.

 Y a pesar de que ya era abuela
 un día quiso ir a la escuela.

 Se puso unos zapatos rojos,
 guantes de tul y un par de
 anteojos.
 La vio la maestra asustada
 y le dijo: ¡Estás equivocada!

 Y la vaca le respondió:
 -¿por qué no puedo estudiar yo?

 La vaca, vestida de blanco,
 se acomodó en el primer banco.

 Los chico le tiraban tiza
 y no podían más de risa.

 La gente se fue muy curiosa
 a ver a la vaca estudiosa.

 La gente llegaba en camiones
 en bicicletas y en aviones.

 Y como el bochinche aumentaba
 en la escuela nadie estudiaba.

    María Elena Walsch (argentina)




 ¿DE DÓNDE LLEGA?
 ¿De dónde llega,
 patita ciega?
¿De qué país,
patita gris?
¿Por qué no se alegra,
patita negra?
¿Y por qué me nombra,
patita de sombra?
¿Qué no me conoce
y es otro mi roce?
¿Qué va de pasada,
patita rosada?
Que Dios ...No lo diga
para que no sea.
¡Que Dios la bendiga,
patita fea!
¿Y por qué se enoja,
patita roja?
¿Y por qué me deja,
patita de oveja?
¿Siempre va de paso,
patita de raso?
¿Hasta mañana,
patita de lana?
¿Por qué no se queda,
patita de seda?
¡Qué poco la tuve,
patita de nube!

 Juan Guzmán Cruchaga (chileno)




Doña Primavera

Doña Primavera
viste que es primor,
de blanco, tal como
limonero en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!

Doña Primavera,
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...

No cree al que le le habla
De las vidas ruines.
¿Cómo va a entenderlas
entre sus jazmines?

¿Cómo va a entenderlas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
En las hondas grietas,
Enciende rosales
De rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño
y de abnegación.

          Gabriela Mistral (chilena)
Las Bodas de la Mariposa

Te vamos a casar,
mariposa de colores,
te vamos a casar;
tus madrinas serán las flores.
-¿Y por qué me han de casar
sin hacerme de rogar?
-Te vamos a casar
mariposa de colores,
te vamos a casar;
tus madrinas serán las flores.

-Yo – dice el caracol –
te daré para mansión,
amiga tornasol,
te daré mi habitación.
-Lo que da un amigo fiel,
yo lo acepto siempre de él.
-Yo – dice el caracol –
te daré una mansión, amiga
tornasol, te daré mi habitación.

-Yo – dijo la hormiguita -,
de mi rica provisión,
te daré una migajita,
y de granos un montón.

La abeja de oro habló:
-te daré mimejor miel.
-La abeja de oro habló:
-te regalo el postre yo.
-Gracias mil, abeja fiel.
¡Y qué buena es tu miel!
La abeja de oro habló:
-Te daré mi postre yo.

-Yo el grillo - iré a tu fiesta
para tocar mi guitarra.
-Completaré la orquesta
    - dijo la cigarra.

-Gracias, grillo, no está mal;
cigarrita, está muy bien.
-Yo llevo mi timbal.
Yo, mi pífano también.
-Grillito, no está mal;
cigarrita, está muy bien.

-Por ti voy a brillar
-el cocuyo prometió-,
pues quiero iluminar
tus bodas sin cesar.
-Gracias a todos y a todas;
serán soberbias mis bodas.
Me quiero ya casar.
-Por ti voy a brillar
-el cocuyo prometió-.
No te hagas de rogar.

           Amado Nervo (mexicano)
Manuelita La Tortuga

Manuelita vivía en Pehuajó,
Pero un día se marchó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue,
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.

Manuelita una tarde se miró
en un charco y se afligió.
Dijo: -“Yo no sé por qué
estoy arrugándome,
si desde hace ochenta años
tengo un cutis de bebé”.

Manuelita una tarde se miró
en un charco y se afligió.
Dijo: -“¿Qué podría hacer?
Vieja no me va querer;
en Europa y con paciencia
me podrán embellecer”.

“manuelita”, le dijo una perdiz,
“no te vayas a París.
Tan coqueta querés ser,
Parecés una mujer;
las tortugas sin arrugas
se echan todas a perder.”

Manuelita por fin llegó a París,
en los tiempos del rey Luis.
Se escondió bajo un colchón
cuando la revolución,
y al oír la Marsellesa
se asomó con precaución.

En la tintorería de París
la pintaron con barniz,
la plancharon en francés
del derecho y del revés,
le pusieron peluquita
y botines en los pies.

Tantos años tardó en cruzar el mar,
que allí se volvió a arrugar,
y por eso regresó
vieja como se marchó,
a buscar a tortugo
que la espera en Pehuajó.

Manuelita, Manuelita,
Manuelita dónde vas
con traje de malaquita
y tu paso tan audaz.

     María Elena Walsh (argentina)
El Señor Don Gato

Estaba el Señor Don Gato
sentadito en su tejado
y le llegaron las nuevas
que había de ser casado.

Llegó la señora Gata
con vestido muy planchado
con mediecitas de seda
y zapatos rebajados.

El Gato por darle un beso,
se cayó tejado abajo
se rompió media cabeza
y se rompió un brazo.

A deshora de la noche
está Don Gato ¡muy malo!
Llamaron a los doctores
vinieron los escribanos.

Hicieron el testamento
de lo mucho que ha robado:
una vara de salchicha
y dos de tocino fresco.

La gata se puso de luto
y los ratones bailaron
tomándose la colita
vestidos de colorado.

Yo en el fondo del mar

En el fondo del mar
hay una casa
de cristal.

A una avenida
de madréporas,
da.

Un gran pez de oro,
a las cinco,
me viene a saludar.

Me trae
un rojo ramo
de flores de coral.

Duermo en una cama
un poco más azul
que el mar.

Un pulpo
me hace guiños
a través del cristal.

En el bosque verde
que me circunda
-din don...din dan-
se balancean y cantan
las sirenas
de nácar y verdemar.

Y sobre mi cabeza
arden, en el crepúsculo,
las erizadas puntas del mar.

        Alfonsina Storni (argentina)

								
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