Artes Visuales 2E by 86E9g5

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									     Liceo polivalente
“Maria Behety de Menéndez”
       Punta Arenas

                             GUIA DE APRENDIZAJE ARTES VISUALES
                                      SEGUNDO MEDIO “E”

Profesora: Sra. Lidia Rifo Escribano

OBJETIVOS:
  - Conocer el retrato como un medio para develar realidades personales y sociales que
     testimonian diversas culturas.
  - Utilizar el autorretrato como un medio de introspección y conocimiento de sí
     mismo.
  - Conocer el significado de la máscara tanto desde una perspectiva social como
     estética antropológica.

EL RETRATO:

En el arte, un retrato es la representación de la figura humana (principalmente el rostro), de
manera tridimensional, cuando es una escultura, o en dos dimensiones, si es dibujo, pintura
o fotografía.

Clásico retrato fotográfico de un familiar. Se han realizado retratos en el transcurso de la
historia del arte, desde los egipcios hasta nuestros días. Se han utilizado todas las técnicas y
materiales al alcance de los artistas, llevados a cabo en todas las tendencias y han
evolucionado, desde un trabajo minucioso, perfeccionista, meticuloso y objetivo, hasta un
dislocado y cubista retrato de Picasso.

Dicho de un modo más simple, un retrato (del latín retractus) es una pintura o efigie
principalmente de una persona.

Esta definición de retrato se refiere a la expresión plástica de una persona a imitación de la
misma, lo que ocurre en la pintura, la escultura y la fotografía. En un retrato predomina
la cara y su expresión. Se pretende mostrar la semejanza, personalidad e incluso el
estado de ánimo de la persona. Por esta razón, en fotografía un retrato no es
generalmente una simple foto, sino una imagen compuesta de la persona en una
posición quieta.

Los retratos cumplen diferentes funciones. En política, los retratos de dirigentes se
suelen usar como símbolo del Estado. En la mayoría de los países es habitual en el
protocolo que haya un retrato del jefe de Estado en todos los edificios públicos. Si se abusa
de este tipo de retratos puede ser un síntoma de culto a la personalidad. Existe también la
voluntad de perpetuar el recuerdo de una persona y de crear una imagen histórica suya.

Etimología de la palabra “retrato”

La palabra retrato, como "portrait" o "ritratto", es relativamente moderna. Parece
provenir precisamente del Renacimiento, ya que en la Edad Media lo que se entendía
por retrato era distinto a lo que entendemos hoy.

Es en el Renacimiento cuando la palabra retrato adquiere su significado moderno. Para ello,
hubo de existir un cambio profundo en la concepción del hombre (respecto a la Edad
Media).


Retrato :
En el Renacimiento, el hombre vuelve los ojos hacía sí mismo. Deja de mirarse siempre
como referido a Dios, para "ver" quien es. En el Renacimiento aparece con singularidad el
"yo". La persona, la personalidad, el personaje empiezan a ser maneras de definir al
hombre.

La visión de la Edad Media sobre el hombre había hecho que éste fuese siempre referido a
una vida ulterior, desde la que se interpretaba y se examinaba su vida individual.
Llegado el Renacimiento, el hombre pasa a ocupar un lugar central en su propia
interpretación. Aparece como el centro del mundo y a lo que se va a referir el mundo.

Y es aquí donde comienza la perfilarse la semántica de la palabra retrato como imagen de la
persona.

Es por ello que en el Renacimiento el retrato adquiere una importancia mayúscula y desde
ese momento, el retrato, sobre todo en la pintura, se ha convertido en el modo de
aprehender a la persona.

Sicología, personalidad, belleza, exactitud en la representación..., son claves que han
manejado los pintores para hacer evolucionar este género.

La práctica es más antigua que la palabra

Aunque sin darle el sentido etimológico actual a la palabra, el retrato como expresión
artística aparece en el siglo V antes de Cristo sobre las monedas de los reyes persas. El uso
se expandió sobre todo desde la muerte de Alejandro Magno. Conoció un desarrollo
considerable durante la época romana .
Durante la Edad Media se siguieron realizando retratos en las monedas. Durante el
Quattrocento italiano se hicieron efigies en medallones como monedas. La costumbre de la
efigie en medallón fue inaugurada por Pisanello en 1439.

En cierto sentido, el retrato limita las posibilidades creativas del artista, al mantener el
parecido con el sujeto del natural: quizá por esto algunos artistas no se adaptaron a practicar
el retrato como, por ejemplo, Miguel Ángel.

En realidad, el retrato no es una mera reproducción mecánica de los rasgos (como una
máscara de cera modelada sobre el rostro o una impresión fotográfica), sino que entra en
juego, para definirse como tal, la sensibilidad del artista, que interpreta los rasgos según su
gusto y las características del arte del tiempo en que opera.

Existieron artistas que practicaron ampliamente y de manera casi exclusiva el retrato y
civilizaciones enteras que rechazaron el retrato como "figura tomada del natural" (como el
arte griego arcaico y clásico).

El retrato en la historia
Los primeros retratos de la historia fueron esculturas. Los cráneos humanos encontrados en
Jericó, donde los rasgos se recrean con yeso y los ojos con conchitas, manifiestan la
voluntad de reconstruir la persona del difunto.


En el Antiguo Egipto aparece un tipo de retrato con algunos acentos de diferenciación
fisonómica debida al particular procedimiento de los escultores de elaborar a partir de
máscaras en yeso modeladas con relieve en creta con los rasgos del difunto.

Sólo en el Imperio Nuevo, tras la reforma religiosa de Amenofis IV, se produjeron en
Egipto auténticos retratos fisonómicos, con acentos sicológicos, como los numerosos
retratos de Akenatón y Nefertiti.

Durante la tardía dinastía saíta (663-525 a. C.) se produce una nueva vuelta al retrato
verídico, pero es una adecuación fisonómica superficial, ligada más al virtuosismo técnico
que a la presencia de valores que expresar.

Tras la conquista griega el retrato egipcio perdió las características propias para entrar en la
corriente helenística.

También dentro de la escultura cabe el autorretrato. El primer artista del que se conoce el
nombre es el escultor Bek, jefe de la Casa Real del faraón egipcio Akhenatón (hacia el
1365 a. C.), si bien se cree que los autorretratos son tan antiguos como el arte rupestre.
Men, el padre de Bek, era escultor de Amenofis III y en el reinado de Amenofis IV fue
cuando Bek sustituyó a su padre, siguiendo instrucciones directas del rey en la realización
de sus obras. Una estela con él y su mujer, Taheret, en el interior de una nao, es
posiblemente el más antiguo autorretrato conocido si, como se cree, fue esculpido por el
propio Bek. En Asuán hay una escultura de Bek junto a su padre adorando a los reyes a los
que sirvieron.

En Mesopotamia hasta la época sumeria hay una producción genérica de retratos
«intencionales» (distinguibles sólo por el nombre impreso), «tipológicos» (en los que se
distinguen algunos atributos de una clase de individuo), parecidos a los egipcios pero
dotados de mayor libertad ideológica que caracterizaba a la sociedad de la época.

Entre las mejores obras que han sobrevivido se encuentran algunos retratos de soberanos,
impregnados de un esquematismo que pretendía evidenciar ante todo la majestad del
soberano y su refinamiento, por ejemplo el de Hammurabi (1728 - 1686 a. C.) de la que
queda su cabeza en el Louvre, en bulto redondo, caracterizada por una excepcional
plasticidad del rostro, con las mejillas hinchadas, la boca pequeña y otros elementos que
revelan una intención fisonómica.

Durante la posterior dominación asiria, particularmente dura, la tendencia a la fisonomía
desaparece completamente, volviendo a modelos fijos distinguibles solo por la inscripción
del nombre, carentes incluso de los atributos tipológicos.

Sólo en el período aqueménida (558 - 480 a. C.) se produce una nueva humanización de las
efigies reales, pero el verdadero paso adelante se da en la producción de monedas, quizá
obra de artistas griegos, que desde finales del siglo V a. C. presentan retratos fisonómicos
que parecen manifestarse precozmente respecto a la propia Grecia (muy caracterizada es la
de Tisafernes).

La creación de un auténtico retrato fisonómico es obra de la civilización griega. Se conoce
la retratística griega sobre todo por las copias romanas. El retrato griego tiene como punto
de partida el ámbito religioso, pero a diferencia de las civilizaciones orientales, los griegos
no tenían intermediarios con la divinidad, sino una relación directa y humana.


Moneda persa con el rostro de Tisafernes, siglo IV a. C.
Las primeras estatuas humanas como el kouros y la kore sirvieron para representar a los
oferentes de un santuario o a un difunto sobre su tumba de manera impersonal, simbólica,
como la de las estelas funerarias del período arcaico (hasta el 480 a. C.).

En las inscripciones emergió progresivamente el concepto de representación individual
como obra de arte: de los nombres de las personas que representan o de sus palabras en
primera persona, se pasó a añadir los nombres de los escultores para llegar a la dicción más
destacada de «estatua de, imagen de» o «mnena (recuerdo) de.»

Las representaciones eran genéricas, como se ve en la de los estrategas y para los atletas
existían las estatuas «icónicas», donde se especificaban algunas características físicas como
la altura o la edad, pero la representación personal estaba ausente.

El único retrato de la época que se puede llamar fisonómico, si bien no aún realista a causa
de la idealización, es el de Platón de Silanion, conocido gracias a copias de la época
romana.

Para llegar al verdadero retrato fisonómico debemos ubicarnos a mediados del siglo IV a.
C., aunque no se sabe cual es el ejemplo más antiguo: un herma (pedestal de piedra que
sostiene un busto) de Temístocles que ha llegado a través de una copia realizada hacia el
480 - 460 a. C., o la imagen de Pausanias rey de Esparta (464 - 460 a. C.). La tradición
tardía narra que Fidias fue criticado por haber insertado su autorretrato en la decoración
escultórica del Partenón, individualizado por los estudiosos en la figura de Dédalo.
La gran personalidad de Lisipo y las cambiantes condiciones sociales y culturales hicieron
que se superaran las últimas reticencias hacia el retrato fisonómico y se llegase a
representaciones fieles a los rasgos somáticos y del contenido espiritual de los individuos
en época helenística, como puede verse en los retratos de Alejandro Magno.

A Lisipo o sus seguidores se atribuyen los retratos de Aristóteles, el reconstruido de
Sócrates, el de Eurípides en los que está presente una fuerte connotación sicológica
coherente con los méritos de la vida real de los personajes.

Entre los siglos II y I a. C. se desarrolló ampliamente el retrato fisonómico, no reservado
sólo a soberanos y hombres destacados, sino también a simples particulares. Se difundieron
el retrato honorífico y el funerario.

El arte del retrato floreció en las esculturas romanas, en las que los retratados demandaban
retratos realistas, incluso si no les favorecían. El origen de estos retratos está probablemente
en la época helenística. En el arte romano se distingue entre el retrato honorífico público y
el privado, ligado al culto de los antepasados.

Durante la Edad Media, el cambio en los intereses de las representaciones hicieron
desaparecer nuevamente el arte del retrato. La mentalidad cristiana tendía a negar la
importancia de la individualidad de las personas, prefiriendo el símbolo, por lo que se daba
el retrato «tipológico».

Debe esperarse hasta la Baja Edad Media, cuando reapareció en la escena europea una
especia de burguesía, para ver el regreso de los fundamentos humanísticos y racionales que
permitieron la producción de retratos. Probablemente tales condiciones se habían verificado
ya en la corte de Federico II Hohenstaufen, pero no se han conservado testimonios seguros
de retratos.

El más antiguo retrato fisonómico realista de un personaje viviente tras la época clásica fue
el Retrato de Carlos I de Anjou, de Arnolfo di Cambio (1277). Los retratos realistas
reaparecieron en Borgoña y rancia.

El Renacimiento, como ya lo dijimos, fue un punto significativo en la evolución del arte
del retrato por el renovado interés hacia el mundo natural, el hombre y la expresión clásica
del arte romano. El retrato tuvo así una importante función social, tanto esculpido, a través
de bustos o cabezas, como pintado. Tuvo notable difusión el retrato de busto hasta las
espaldas, sobre todo en Florencia (Mino da Fiesole, Andrea del Verrocchio) y en Nápoles
(Francesco Laurana).

El retrato pictórico

Entre los retratos pintados más antiguos de gente particular, que no fueran reyes ni
emperadores, son los retratos funerarios que han sobrevivido en el clima seco del distrito de
Fayum en Egipto. Son los únicos retratos de la era Romana que han sobrevivido hasta
nuestros días, aparte de los frescos.

En la Edad Media, como ocurre con la escultura, no hubo auténticos retratos hasta el
surgimiento de una cierta clase burguesa en la Baja Edad Media. El más antiguo retrato
fisonómico de la Edad Media se cree que fue el retablo de San Luis de Tolosa que corona al
hermano Roberto de Anjou, de Simone Martini (1317).

El Renacimiento supuso una renovación del retrato pintado, renaciendo en este período el
retrato privado como tema independiente. Los retratos sobre medallas o medallones se
hicieron populares recuperando modelos antiguos desde principios del siglo XIV, como los
de Pisanello. En esta época circularon con frecuencia pequeños retratos miniados o
pintados, que difundían las imágenes entre las cortes, a menudo con intereses
matrimoniales.

Casi todos los grandes maestros se dedicaron al retrato (Piero della Francesca, Antonello da
Messina, Sandro Botticelli, Leonardo da Vinci, Ticiano, Rafael...) con la notable excepción
de Miguel Ángel que no reprodujo efigies realistas de personajes, salvo, quizá, y con
intenciones denigratorias, en el Juicio Final. En Occidente uno de los retratos más famosos
es La Gioconda de Leonardo da Vinci, a la que se ha identificado como Lisa Gherardini. En
él se alcanzó un extraordinario efecto sicológico, como en las mejores obras de Ticiano.


Retrato de Augusto
En este mismo período se difunde la práctica del autorretrato, primero como elemento en
un cuadro de grupo (a este respecto, Leon Battista Alberti aconsejó a los artistas retratarse
mirando al espectador), luego también como sujeto independiente (desde la segunda mitad
del siglo XVI).

El autorretrato en miniatura más antiguo que se tenga constancia es el de Nicholas Hilliard
de 1575, aunque no fue el primero que creó una imagen de sí mismo. Los primeros
autorretratos del arte occidental aparecieron durante el Renacimiento, cuando los artistas
pintaban su propia cara entre la muchedumbre, en origen en escenas narrativas. El género
del autorretrato fue tomando una importancia creciente después del período clásico.

Durante los períodos barroco y rococó, en los siglos XVII y XVIII, los retratos adquirieron
una importancia crucial. Dentro de una sociedad cada vez más dominada por la burguesía,
las representaciones de individuos lujosamente vestidos al lado de símbolos de pujanza y de
riqueza temporal contribuyeron de manera eficaz a la afirmación de su autoridad. Van Dyck
y Rubens destacaron en este género.

En la misma época, el interés creciente por la comprensión de los sentimientos humanos
engendra en los artistas el interés por la fisionomía de las emociones. Los impresionistas
como Monet, Degas o Renoir utilizan principalmente como modelos a sus familiares y
amigos, pintados en pequeños grupos o individuos solos, al aire libre o en taller.
Caracterizados por su superficie luminosa y la riqueza de sus colores, estos retratos
presentan a menudo un carácter intimista, alejado del retrato oficial.

Los artistas de principios de siglo ampliaron los campos de exploración del retrato,
liberándolo de las dificultades de la semejanza visual. Henri Matisse simplificó la línea y
los colores para darles toda su fuerza expresiva. Pablo Picasso realizó numerosos retratos,
de estilo cubista en las que el modelo es apenas reconocible. El arte del retrato en pintura
entró en declive a mediados de siglo, seguramente debido al interés creciente por la
abstracción y el arte no figurativo. Más recientemente, sin embargo, el retrato ha conocido
un renacimiento.


Retrato de hombre con sombrero rojo, obra de Ticiano.
El retrato es un apasionante objeto de estudio porque concentra en sí la mayoría de las
funciones de la pintura.

La fotografía de retratos

Desde el albor de la fotografía la gente ha hecho retratos fotográficos. La popularidad
alcanzada por los daguerrotipos a mediados del siglo XIX le vino en gran parte de la
demanda de retratos baratos.

Los estudios de fotografía se multiplicaron en las ciudades del mundo, y algunos tiraban
más de quinientas placas al día. El estilo de esto trabajos tempranos reflejaba las
dificultades técnicas asociadas a tiempos de exposición de treinta segundos, así como la
estética de los tiempos.

Los sujetos se solían sentar delante de fondos de color liso, y se iluminaban con la tenue luz
de una ventana, o como mucho con lo que se pudiera conseguir a través de espejos.

Los retratos fotográficos son una actividad comercial que florece por todo el mundo. Hay
muchas personas que están dispuestos a pagar a un profesional para que le haga un retrato
de familia que poder colgar en sus salones, así como las fotos de los grandes sucesos
familiares: bodas, graduaciones, o los ritos religiosos de cada cultura como bautizos,
primeras comuniones, etc.
AUTORRETRATO

Alberto Durero Autorretrato, 1497 se encuentra entre los primeros autorretratos formales
conocidos.
El autorretrato es uno de los ejercicios de análisis más profundos que puede hacer un
artista. Implica escrutarse el rostro y conocerse hasta tal punto que la expresión que tenga
en ese momento se traduzca en el dibujo o la pintura que aborda. En épocas pictóricas
como el barroco o el renacimiento, una de las costumbres era que el artista se autorretratara
dentro de un gran cuadro, para reafirmar su autoría o para dar a entender sus intenciones,
como lo hizo Velázquez.
Un autorretrato no necesariamente implica un género realista. Tampoco implica
necesariamente el término asociado a la pintura. Existe como recurso literario, muy
próximo a la prosopografía y la etopeya.

Los primeros autorretratos de los que se tiene conocimiento datan de la Edad Antigua. En
Egipto, alrededor del año 1300 a. c. se sabe que hubo un escultor de nombre Bak que
esculpió un autorretrato sobre piedra. En ese tiempo solo los dioses, los ricos y poderosos
tenían el privilegio de inmortalizar su imagen.

TIPOS DE AUTORRETRATOS:

Un autorretrato puede ser un retrato de un artista, o un retrato incluido en una obra más
grande, incluyendo un grupo de autorretratos. Se dice que muchos pintores incluyen
representaciones de individuos específicos, incluidos ellos mismos, en las pinturas de
figuras religiosas o de otros tipos de composiciones. En tales pinturas no se trataba de
representar a las personas como ellos mismos, sino a los hechos que se conocían al
momento en que fue realizada la obra, creando un tema de conversación, así como una
prueba pública de las habilidades del artista.

En los primeros autorretratos sobrevivientes de la edad media y la época del
renacimiento, y de escenas históricas o míticas (de la Biblia o la literatura clásica)
fueron representados utilizando a personas reales como modelos, a menudo
incluyendo al artista, dándole a estas obras distintos valores como los de retrato,
autorretrato y pintura histórica/mítica. En estos trabajos, el artista generalmente
aparecía como una persona entre la multitud, a menudo cerca de las orillas o las
esquinas del retrato, atrás de los protagonistas de la obra.

En el famoso Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa (1434), Jan van Eyck es
probablemente una de las dos figuras reflejadas que aparecen en un espejo, lo que es
sorpresivamente una presunción moderna. La pintura de Van Eyck probablemente inspiró a
Diego Velázquez a representarse a él mismo en una vista completa en como el pintor de
Las Meninas (1656), pues la obra de Van Eyck estaba colgada en el palacio de Madrid en
dónde él trabajaba. Este fue otro avance, ya que él aparece como el pintor que está parado
cerca del grupo familiar del rey, quienes se suponía eran los sujetos principales de la
pintura.
En la que podría ser la más antigua representación de la niñez en autorretrato que aún
sobrevive, Albretch Dürer se representó a sí mismo con un estilo naturalístico como un
niño de 13 años en 1484. Años después el aparece de diversas maneras, como comerciante
en el fondo de escenas Bíblicas y como Cristo.4
Leonardo da Vinci quizás dibujó un autorretrato a la edad de 60 años, alrededor de 1512.
La imagen es a menudo reproducida como la apariencia real de Da Vinci, a pesar de no ser
totalmente confiable.
LA MÁSCARA

Máscara veneciana.


Taller de máscaras en Venecia.
Una máscara es una pieza de material, generalmente opaco o traslúcido, usado sobre la
cara. El material o materiales de los que puede estar constituida son tela, plástico, petate,
yeso, madera, piel, [etcétera]. Las máscaras se han utilizado desde la antigüedad con
propósitos ceremoniales y prácticos.
La palabra «máscara» tiene origen en el masque francés o maschera en italiano o másquera
del español. Los posibles antepasados en latín (no clásico) son mascus, masca =
«fantasma», y el maskharah árabe = «bufón», «hombre con una máscara».

Máscara trágica romana.
El uso de las máscaras se remonta a la más lejana antigüedad. Se las encuentra entre los
egipcios, griegos y romanos. Los griegos las empleaban en las fiestas dionisiacas; los
romanos durante las lupercales y las saturnales y además en las representaciones escénicas.

Durante la Edad Media hubo mucha afición a los disfraces y mascaras, incluso en las fiestas
religiosas como la del asno o la de los locos. En los torneos, ciertos caballeros que no
querían ser conocidos combatían con máscara. Con todo, el mayor empleo de la máscara
tenía efecto en Italia y, sobre todo, en Venecia, durante el Carnaval.

Entre los griegos y romanos, las máscaras eran una especie de casco que cubría
enteramente la cabeza y además de las facciones del rostro, tenía pelo, orejas y barba
habiendo sido los griegos los primeros en usarlas en sus teatros a fin de que los actores
pudieran semejarse físicamente al personaje que representaban.

Las primeras máscaras se hicieron de corteza de árbol, luego fueron de cuero forrado de
tela y por último las hacían de marfil o de madera para que tuvieran más consistencia.
Desde el siglo XVI al XVIII las damas adoptaron las máscaras con el nombre de antifaces
para resguardarse del sol.


Usos ceremoniales

Máscara de Costa de Marfil.
Las máscaras se usan en funciones rituales, sociales y religiosas, donde los participantes las
usan para representar las figuras espirituales o legendarias. En algunas culturas también se
cree que el usar una máscara permitirá que el portador tome las cualidades de la
representación de esa máscara; es decir, una máscara de leopardo inducirá al portador a
convertirse o actuar como leopardo.


Máscaras mexicanas

En México y Centroamérica, la mayoría de las ciudades tienen nombre cristiano y nombre
indígena, por ejemplos, Tianguistenco, Santiago Tianguistenco, o Santa María Axixitla.
Todos los santos cristianos tienen un día específico en el año dedicado a ellos, y cada
ciudad típicamente tiene un festival durante ese día, implicando la combinación de las
tradiciones cristiana e indígena. Estos festivales incluyen con frecuencia los desfiles y
teatro callejero donde actúan una historia. Las máscaras y los trajes de estos festivales se
convierten en artículos de colección. Una máscara utilizada en tales festivales se denomina
como máscara «danzada». Estas máscaras pintadas hechas a mano, se fabrican típicamente
con madera y pueden utilizar cuerdas, cuernos o dientes animales, o caucho de los
neumáticos como ornamentos.
Máscaras africanas
En África, especialmente centrados en el oeste de África, las máscaras también desempeñan
un papel importante en las ceremonias tradicionales y danzas de teatro. Todas las máscaras
africanas caen en una de cuatro categorías: espíritus del antepasado, héroes mitológicos, la
combinación del antepasado y el héroe, y los espíritus animales.



Máscara de teatro Noh japonés.
En obras del teatro. El uso de máscaras en las obras dramáticas de la Grecia antigua se
desarrolló con propósitos ceremoniales. Las máscaras son también una característica que
define del teatro de Noh en Japón. La palabra inglesa «person» (persona) viene de una
palabra latina usada para designar una máscara de teatro: per-sona = «por-sonido» (a través
del sonido) = «lo que viene a través de la voz del actor». La palabra del Griego antiguo
prosopon = «cara» significaba originalmente «delante de la cara», es decir. «máscara de
teatro».
Como parte de celebraciones en carnavales de algunas partes del mundo; Venecia es la
ciudad más famosa por esto. La máscara es una parte indispensable del traje de un
personaje particular como el arlequín.
Las máscaras de látex se utilizan en el cine como parte de algún elaborado maquillaje de
los personajes y cuando quieren imitar a un individuo.
En el Libro de las Máscaras del anticuario y coleccionista Francesco Ficoroni se observan
los diferentes tipos de máscaras que se usaban en el Teatro mediaval así como las que se
usaban en el arte funerario romano. En él se pueden ver 85 grabados de Cesare Mazzoni y
Pomera.

Para evitar ser reconocido

Rey Mysterio con su mascara para no ser reconocido.
Las máscaras también se usan para proveer de un aura de misterio a los luchadores
profesionales, particularmente en México,
En la lucha libre de algunos países como México, es común que los competidores porten
máscaras alusivas a su nombre o apodo de luchador.
Algunos criminales suelen utilizar máscaras para evitar su identificación cuando cometen
delitos. En muchas legislaciones penales resulta un agravante utilizar una máscara mientras
se comete un crimen; es también a menudo una falta usar una máscara en asambleas
públicas y manifestaciones.
Ocasionalmente, los testigos de algunos procesos aparecen en la corte usando
una máscara con la intención de evitar ser reconocidos por los asociados del acusado.


Graffiti de una máscara de lucha libre de México en Madrid, España.
Protectoras

Punitivas



El uso de la máscara como elemento de castigo es común en las prácticas BDSM.
La máscara ' vergonzosa ' (Schandenmaske en alemán) se utiliza para la humillación
pública; una forma popular reducida son las orejas de burro colocados en los alumnos
malos ('burros'), otras particularmente incómodas tales como la máscara de hierro, se usan
como dispositivos para la tortura o el castigo corporal.

Otros tipos

La «máscara viva» es un molde de yeso de un rostro, usado como modelo para realizar
una pintura o una escultura.
Una «máscara de muerte» es igual a la «máscara viva» pero tomada del rostro de un
modelo recientemente fallecido. Las máscaras de muerte eran muy populares en el mundo
occidental durante los siglos XVIII y XIX. Ambos métodos pueden preservar un retrato
realista tridimensional.
Una máscara facial (o simplemente facial) es una máscara temporal, no sólida, usada en
cosmética o como terapia para el tratamiento de la piel.


Un «antifaz» es un velo o máscara con el que se cubre la cara, especialmente la parte de los
ojos. Puede tener distintos tipos de decoración ya sea con diferentes tipos de materiales
como por ejemplo papel, cartulina, etc.


Máscaras africanas


Máscara Baoulé de la región Bouaké, Costa de Marfil.
Las máscaras africanas desempeñan un papel importante en las ceremonias tradicionales y
danzas de teatro. Todas las máscaras africanas caen en una de cuatro categorías: espíritus
del antepasado, héroes mitológicos, la combinación del antepasado y el héroe, y los
espíritus animales.
Las máscaras en África son de gran importancia en las ceremonias de países de ese
continente (como también en algunos de Asia, incluyendo Camboya y Laos), especialmente
durante las ceremonias funerarias. La palabra designa tanto a la persona que la porta como
a la máscara misma.
La máscara es un objeto de madera tallada. Hay un bailarín, un traje, un "espíritu" o un
"genio" que lo habita. Se trata de un "ser sagrado", un instrumento de la armonía social. En
la sociedad tradicional, la máscara es una institución religiosa, política y social. Es el
mediador entre Dios y los antepasados de los hombres. Interviene en las decisiones
políticas, acompaña a la siembra y la cosecha, castiga a los culpables, garantiza la
continuidad de los conocimientos, recibe al niño al nacer, le permite convertirse en adulto,
lo trae al mundo de la sabiduría y lo acompaña en su muerte.
En la época colonial, las máscaras eran destruidas por los "misioneros" que veían en ellas
una competencia religiosa peligrosa.
Al igual que la mayoría de países de África, Costa de Marfil nunca ha autorizado la
exportación de máscaras "auténticas". Por otra parte, una resolución adoptada por la
UNESCO prohibía desde principios de los años 1990 quitar las máscaras y estatuas de
África.
Para las culturas africanas, en términos generales, la función siempre es preferible a la
forma, la belleza no es deseable en sí misma. Lo que los coleccionistas "del norte" llaman
"el arte africano" en realidad se refiere a los objetos ordinarios o culturales, profanados o no
utilizados hoy en día, que se muestran o se venden para colección.

ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE:

1.- ¿Cuál es la definición de Retrato en el Arte.?
2.- ¿Cuáles son los rasgos que predominan en el Retrato?
3.- ¿Qué función cumplen los Retratos, por ejemplo en la Política?
4.- ¿Qué ocurre con el Retrato en el Renacimiento?
5.- Según el texto lea , resuma y escriba en 10 líneas la historia del retrato.
6.- ¿Qué sucedió con el Retrato en la Edad Media.
7.- ¿Qué ocurrió con el Retrato en el Rencimiento?.
8.- ¿Qué es un Autorretrato?
9.- ¿Qué tipos de Autorretratos existen?
10.-¿Cómo fueron los primeros autorretratos sobrevivientes en la edad Media y el
Renacimiento.
11.- ¿Cuál es la definición de máscara en Artes visuales?.
12.- ¿Qué ocurre con la máscara en la Edad Media?.
13.- Como eran las máscaras entre los griegos y los Romanos?
14.- ¿Cómo se hicieron las primeras máscaras?
15.- Qué uso de le dio a las máscaras en Costa de Marfil?
16.- ¿Qué papel desempeñaban las máscaras Africanas?
17.- ¿En qué otros lugares y actividades se utilizaron las máscaras?.
18.- Nombre otros tipos de máscaras que existen?

								
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