PSICOLOGIA
Jonathan Clements/ The Wall Street Journal
UNA JUBILACION FELIZ
Como se preparan en el primer mundo
Economistas que trabajan en el campo de la “búsqueda de la felicidad”
ofrecen estos consejos:
Valore su tiempo
Estudios señalan que hay una relación entre la edad y la felicidad. La
gente tiende a ser menos feliz entre los 20 y 30 años, usualmente tocando
fondo al llegar a los 40 y mejorando a partir de ahí. “Si uno no está
enfermo, la jubilación debería ser una etapa feliz”, dice el profesor de
economía de Dartmouth College, David Blanchflower.
Keith Bender, profesor de economía de la Universidad de Wisconsin-
Milwaukee, dice que la insatisfacción durante la etapa media se deriva
de una falta de control sobre nuestra cotidianeidad, y que los jubilados
son más felices porque gozan de más libertad.
“Cuando se tiene mediana edad, uno no tiene mucha elección”, anota. “Uno
tiene que trabajar. Pero cuando se es joven o viejo, se tiene más tiempo”.
Piense en el futuro
La transición a la jubilación puede ser dura. El profesor Bender
descubrió que quienes planifican su jubilación son generalmente más
felices, mientras que las personas mayores que dejan de trabajar por
enfermedad o despido están menos satisfechas.
Por supuesto, si usted se ve obligado a retirarse prematuramente, no hay
mucho que pueda hacer. Aún así, podría aliviar parte de su angustia
ahora pensando en cómo pagar por su jubilación y qué hacer cuando
deje de trabajar. “Usted puede verse obligado a retirarse en casi cualquier
momento, así que debe estar lo más preparado posible”, dice el profesor
Bender.
Tenga menos expectativas
Cuando se acerque el momento de jubilarse, piense en el estilo de vida
que puede permitirse. Los investigadores señalan que mayores ingresos
conducen a una mayor felicidad. Mucho depende de su riqueza con
relación a sus expectativas.
“Según los datos, lo que usted tenga en el banco no importa tanto”, dice
Andrew Oswald, profesor de economía de la universidad inglesa de
Warwick. “Lo que realmente importa es la brecha entre lo que tiene y lo que
piensa que debería tener. Los millonarios pueden sentirse relativamente pobres”.
Escoja a sus vecinos
La gente se preocupa mucho sobre su estándar de vida en comparación
con el de sus vecinos.
“Suponga que usted planea mudarse”, dice Erzo F.P. Luttmer, un profesor
de economía de la Kennedy School of Goverment de Harvard
University. “En vez de mudarse a un vecindario que apenas puede costearse,
podría optar por un lugar que puede pagar cómodamente. Así estaría entre
personas que se dan menos lujos, y usted se sentiría más contento”.
Trabaje al retirarse
Aceptar un trabajo de tiempo parcial puede verse como un paso
drástico, sólo para jubilados desesperados por ingresos extra. Pero el
profesor Bender descubrió que trabajar después de jubilarse puede ser
beneficioso.
Hay, sin embargo, un dato curioso: los jubilados están menos satisfechos
si no trabajan, pero su cónyuge sí. “Usted querrá disfrutar del tiempo
juntos” dice el profesor Bender. “Es mejor si lo pueden acomodar de manera
que ambos se jubilen al mismo tiempo”.
Invierta en amistad
Tal vez su sueño de jubilación sea viajar. Pero podría serle de mayor
ventaja invitar a comer a algunos amigos.
“Recientes estudios sugieren que ver a buenos amigos regularmente en el
parque local da un impulso más grande a la salud mental que tener un flamante
automóvil estacionado frente a su casa”, dice el profesor Oswald.
“Mi consejo para aquellos que están envejeciendo es que usen el dinero que han
ganado en invertir más en sus amistades que en objetos materiales”.