MINISTERIOS DEL NI�O by HC120226005917

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									REVISTA IDEAS




   MINISTERIOS DEL NIÑO
   DIVISIÓN SUDAMERICANA
           2005/4
    Es un boletín auxiliar publicado
por el departamento Ministerios del
Niño de la DSA para ayudar a            Vine a la Escuela Sabática… y estuve
todas las personas que trabajan          sola entre el grupo de gente.
con este ministerio; proveyéndoles
afirmación, artículos pertinentes e
                                        Manos en oración.
informativos, ideas para progra-
mas, manualidades, etc. y respon-
de a preguntas de acuerdo a la
perspectiva cristiana de los adven-
tistas del Séptimo Día.                 Enseñe a los niños a ser amables.
   Los artículos son traducidos de
la revista “Kids’ Ministry Ideas”.
Publicación oficial de la Asociación
                                        ¿Qué hizo la diferencia?
Adventista de Ministerios del Niño
(ACMA).
                                        Tesoros en la nieve.
    Este material debe ser alcan-
zado a todas las directoras, coor-
dinadoras y personal que trabaja        Somos parte de un equipo.
con los Ministerios del Niño de las
Uniones, Asociaciones/Misiones e
                                        Las prácticas se hacen permanentes.
Iglesias en general.

    ✉ ¿Preguntas? ¿Comentarios?
      ¿Sugerencias? Escriba para:       El rompecabezas de la vida.
          Ministerios del Niño
          Caixa Postal 02600
            CEP 70279-970
           Brasília DF, Brasil
                                        Ayudémonos unos a otros.




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                  “VINE A LA ESCUELA SABÁTICA
               … y estuve sola entre el grupo de gente”.
                                     Por: Kathy Cunningham


    a Biblia dice, “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis
L   a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicis-
teis” (Mateo 25:40). Cuando amamos y aceptamos a nues-
tros niños, los atraemos. Estos fuertes lazos con frecuencia
los mantienen de andar vagando lejos de la iglesia. Jesús
capturaba a la gente con un amor intenso.

Consideremos su mandato de Juan 13:34 “Que os améis
unos a otros, como yo os he amado, que también os améis
los unos a los otros. Otra vez lo dice en Juan 15:12 “Este es
mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como
yo os he amado”.

Leamos las siguientes historias con recogimiento; pueden
ser cuadros de algún niño/niña en su propia congregación,
Escuela de Iglesia, o quizás son los niños de la vecindad los
que dicen estas palabras, (se pueden presentar estas histo-
rias a las clases de primarios e intermediarios y aplicarlas a los adultos en la iglesia).

¿Sabes lo que significa la palabra solo? ¿Sabes lo que alguien está diciendo cuando menciona
“estoy solo”? Está diciendo como que nadie desea ser su amigo, o nadie gusta de él/ella. Pare-
ciera como si ellos no tienen un sitio. ¿Se ha sentido así alguna vez? Si es así, usted ya conoce
el sentimiento de algunos de estos niños. Trate de oír su voz y entienda lo que cada uno está
diciendo al mencionar que se siente solo e infeliz.

1.   No tengo a papá en el hogar. Mi mamá y mi papa están divorciados y mi mamá y yo vi-
     vimos solos. La gente dice que yo vengo de un “hogar dividido”. Los familiares de mis ami-
     gos son invitados a otras casas de familias, pienso que ellos se divierten muy bien juntos,
     pero mi mamá dice que la gente no nos invita porque nosotros no tenemos un papá en
     nuestra casa ¡puedes imaginarte eso! Me gustaría tener un papá, pero él decidió dejarnos,
     ahora mi mamá y yo estamos solos. Amaríamos ser invitados a una iglesia para visitar a
     otras familias, pero creo que si no tienes papá y mamá, no eres bien acogido y la gente no
     nos aprecia mucho.

2.   Uso silla de ruedas y me es muy difícil salir. Yo sé lo que es sentirse solo, porque yo lo
     estoy también, pero me gusta jugar, hablar y reír así como los demás. Con frecuencia los
     niños vienen a mí como si no estuviera vivo. Ellos hablan y ríen como si no los pudiera oír
     ¿Tú piensas que yo pedí ser inhabilitado? De hecho, alguno de ellos vienen y me dicen, “¡a
     puesto que tú podrías caminar si lo intentaras!”. Me siento triste y enojado al mismo tiempo
     cuando otros niños no entienden que estar en una silla de ruedas no significa que no eres
     una persona. Yo sólo quiero ser uno más del grupo.

3.   Mi problema es que yo no tengo muchas ropas porque mi familia no tiene mucho dinero.
     Ayudo a mi familia con algo de dinero al rastrillar las hojas en los jardines de mis vecinos y



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     haciendo encargos, y como no tengo mucho dinero, pareciera que nadie quiere ser mi ami-
     go. Nuestro carro es viejo, nuestra casa no es bonita, pero siempre está limpia y mis pa-
     dres desearían que vinieran otros niños a jugar conmigo. Yo creo que no tengo suficientes
     juguetes de lujo y cosas que interesen a otros niños, como juegos de computadora, etc.,
     pero tengo un perro limpio que le gusta cazar la pelota y traerla para jugar. También tengo
     un columpio viejo, pero eso no es suficiente, ser pobre me hace sentir solo también.

4.   Me siento sola porque no soy “bonita” como otras niñas. Escuché que una mujer le
     dijo a mi mamá “Susy no es bonita y tiene una nariz larga, quizás cuando ella crezca sea
     mejor” ¿Qué debo hacer? Intento ser limpia y peino mi cabello diariamente, no me gusta mi
     nariz grande, pero no puedo cortarla. Parece que las otras niñas sólo quieren estar con las
     “niñas bonitas” y es seguro que omiten a la de “nariz grande”.

5.   Los niños me llaman “lento”. Padezco de “dislexia” y me es muy difícil leer y aprender,
     pero lo intento duramente y sé que lo superaré algún día. Los niños en la Escuela Sabática
     se ríen y me llaman de varios nombres cuando cometo errores al leer y responder a la ma-
     estra. Quizás soy un “lento” y nunca podré mejorar. Espero que no sea así.

6.   Tengo un problema opuesto. Aprendo muy rápido. Siempre me gusta aprender y obte-
     ner buenas notas. Quiero crecer para ir a la Universidad. Me gustaría obtener una beca y
     asistir a la mejor universidad ¿Esto es malo? Los niños de mi barrio se enojan conmigo y
     me llaman de muchos nombres, como, sabelotodo, sabio en zapatos, maestro de animales
     y Einstein. Ellos dicen que es duro ser lento, pero si quiero ser amigo de ellos, mejor actúo
     como “lento”.

7.   Visité por primera vez la Iglesia. La Sra. Smith me invitó. Yo no conocía nada de los ad-
     ventistas, me puse mi mejor vestido y un lindo collar y aretes, no entendía por qué los niños
     cuchichiaban de mí y me señalaban, ellos pensaban que no me daba cuenta ¿había hecho
     algo equivocado?, realmente gusté de la clase de primarios, pero pienso que los niños no
     gustaron de mí, quizás ya no vuelva a venir, pues creo que no me ajusto a ese ambiente.

8.   ¡Mi papá es el pastor y estoy supuesto a ser perfecto! Esto es lo que los miembros de
     la iglesia dicen a mi mamá. Si murmuro con ella en la iglesia, todos los ojos se vuelven a
     mí. Yo soy un niño normal como todos los otros. Puedo hacer errores algunas veces; pero
     no culpen a mi papá y digan que es un mal predicador porque yo me olvidé de votar mi chi-
     cle o me río en la iglesia. Es duro ser hijo del pastor. Intento siempre hacer lo mejor, pero
     ¡no puedo parecer perfecto!

9.   Entiendo lo que estás diciendo. Yo no pienso que la iglesia es para los niños. Mis
     amigos y yo algunas veces no estamos quietos, y es supuesto que lo estuviéramos. Inten-
     tamos susurrar en voz baja, pero algunas veces estamos un poquito más interesados en lo
     que está pasando con nosotros que en los servicios de la iglesia, lo que muchas veces no
     entiendo. Una vez una señora volteó y nos dijo, “vuelvan a su casa, si no pueden estar
     quietos y prestar atención”. Entonces tratamos que estar más quietos, pero ¿sabes qué?
     Yo veo que los adultos también conversan y eso parece estar bien, entonces pienso que
     los únicos que pueden hablar son los adultos. Eso para mí no es justo. Quizás debo que-
     darme en mi casa, pues parece que la iglesia es solo para los adultos.




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              LA REGLA DE ORO


Por todas partes hay niños solitarios e infelices.
Ellos quieren amigos. Cada uno quiere un amigo es-
pecial, quizás uno perfecto, pero siendo que nadie
es perfecto completamente, tenemos que intentar
ser bondadosos con todos, tratar a cada uno como
nos gustaría ser tratados. Intente las siguientes
ideas en su salón de clase:

► Si ves que alguien está siendo maltratado, anda a
  él/ella y sé su amigo. Intenta ayudar a que otros
  entiendan que una persona no tiene que ser per-
  fecta para ser un buen amigo.

► Invita a un niño solitario a tu casa. Él/ella puede
  ser un/una súper amigo/a y justamente no lo
  sabías.

► No elijas sólo a los niños “bonitos”, “inteligentes”
  o “ricos” como amigos.

► Trata a todos amablemente y no tardarás en es-
  cuchar que los niños digan, “realmente gusto de
  ella/él ¡Es un amigo perfecto!”




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                              MANOS EN ORACIÓN
                                    Por: Kim Andrysczyk



                 ✔   Un niño aprende los números cuando cuenta sus bloques.
                 ✔   Un niño aprende el alfabeto al jugar con las letras magnéti-
                     cas sobre la refrigeradora.
                 ✔   Un niño aprende las formas al sostenerlas en sus manos.
                 ✔   Un niño aprende a orar… por rutina.




T   odos sabemos que los niños piensan concretamente, entonces usamos objetos para ayudar-
    los a aprender. También podemos usar objetos para enseñar a los niños a orar.

Ingredientes esenciales para la oración

Muchos niños aprenden a decir “me acuesto para dormir” a la
hora de ir a la cama, y “Dios es maravilloso” para la hora de
comer. Por supuesto que ellos se sienten bien cuando en la
oración se usa un juego familiar de palabras. Con el tiempo, las
palabras pierden su significado único y el tiempo de la oración
pierde su significado también. Es difícil conseguir que ellos
digan algo original a Dios.

En mi tiempo personal de oración, sigo el plan modelo de la
Oración del Señor:

Adoración: Alabo a Dios por lo que es, su carácter y sus cua-
lidades.
Confesión: Estoy de acuerdo con Dios acerca de mi propia
pecaminosidad.
Agradecimiento: Recuerdo que los caminos de Dios han ben-
decido mi pasado.
Súplica: Pido por mi misma y los demás.

He modelado este tipo de oración con mis propios hijos y lo he enseñado a otros niños. Insistía
en que intentaran insertar una frase original cada vez que oraban. Ellos decían: “Dios bendíce-
nos así, así, como si fuera una lista de deseos para Santa Claus.

Algunas veces me presento ante Dios con mi lengua pegada al paladar superior de mi boca,
quiero agradecer por algo, quiero hacer confesiones y adoraciones humildes, pero mi mente
está llena de mis propias súplicas. Si abro mi boca podría sonar como mi propia lista de deseos.
Entonces recuerdo hacer mis pedidos por otros, porque he anotado sus pedidos o alabanzas.

Sin embargo, leer una lista quizás nos ayuda a recordar a muchos niños en edad primaria. En-
tonces hay que encontrar objetos y cuadros que puedan servir para recordarles como orar. Se-
leccioné algunos juguetes de la caja de juegos de mis hijos y algunos otros cuadros y objetos.


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También encontré algunos ítems en las ferias y en la tienda local de manualidades, los coloqué
en una cajita y los consagré para que sirvan para un propósito santo.

Preparando la oración

Comencé llevando todos los ingredientes para orar por un “misionero”. Expliqué el significado de
cada objeto y el pedido que representaba, así como también la información específica acerca de
la familia. Cada niño tomó un objeto y pronunció una frase de la oración. Uno oró por la seguri-
dad en los viajes (un carrito de juguete), otro por buena salud (una vendita curativa), otro oró por
el dinero para hacer la obra de Dios (un billete de dinero) y finalmente oré por las muchas per-
sonas para que vuelvan sus corazones a Jesús (una cruz).

Hemos sido bendecidos al realizar algunos almuerzos de oración en nuestra iglesia. Primero
comemos con el misionero (o a su familia). Luego explico cada uno de los objetos de súplica al
misionero, y pedimos una oración voluntaria sosteniendo cada objeto. Luego invitamos al misio-
nero para que ore por un ejército de guerreros de oración en esta generación. Un misionero nos
agradeció con lágrimas en sus ojos: “Es una alegría oír como niños desde muy pequeños están
aprendiendo a orar. Estoy desafiado en mis propias oraciones”, dijo.

¡Mantenga la oración fluyendo!

Otros objetos de oración pueden ser presentados uno por vez durante todo el año. Las afliccio-
nes y los miedos surgen en los niños en las noches. Siempre les recuerdo hacer especialmente
oraciones de agradecimiento, alabanza y adoración antes de dormir. Ellos están aprendiendo a
desconectarse de las circunstancias y centrarse en el Señor. Algunas veces la alabanza es un
sacrificio que traemos al Señor. Teniendo una oración preparada que les recuerde de algunas
cosas por las cuales agradecer, les ayudamos a que la oración fluya.

Acostumbro a usar los elementos de confesión uno a uno con ellos. Algunas veces modelo mi
propia oración de confesión. Si tengo una actitud mala o he hablado con cólera, los niños lo sa-
ben. Ellos necesitan verme modelar la confesión. En la oración del Señor, Jesús modeló la con-
fesión, a pesar de que Él no tenía pecado. No los empujo a hacer oraciones de confesión si ellos
no quieren. Oro para que Dios me dé sabiduría y para que el Espíritu Santo los guíe a una acti-
tud de confesión.

En 1 Corintios 13:11, el apóstol Pablo escribió, “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensa-
ba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre hecho, dejé lo que era de niño”.

Oro para que mis niños vayan dejando sus maneras infantiles de orar conforme vayan crecien-
do. Así como usamos objetos movibles e ilustraciones en otras áreas de aprendizaje, también
podemos usar objetos para ayudarnos a usar nuestras manos en oración. Dios (no el objeto)
responde la oración. ¡Las oraciones funcionan!




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                  LA RECETA DE LA CAJA DE ORACIÓN

Usted puede usarlo para preparar su propia caja de oración:

ADORACIÓN – Dar gracias a Dios por lo que Él es y por sus cualidades de carácter. Dios ama que
oremos, las Escrituras lo confirman como:
- Proveedor: Filipenses 4:19 – Dinero real o de juguete. A menudo lo usamos para conseguir lo
   que necesitamos.
- Curador: Salmos 103:3 – Una vendita curativa. Alivia el dolor.
- Salvador: Mateo 1:21 – Un frasquito de medicina, salva vidas.
- Protector: Salmos 61:4; 23:4 – Un candado o una espada de juguete, nos protegen.
- Creador: Génesis 1:1; Juan 1:1 – Globo terráqueo pequeño o cuadro de la tierra.
- Gloria a su nombre: Salmos 66:1-3 – Sticker de Jesús.

CONFESIÓN – Coincidir con Dios acerca de nuestros pecados y errores.
- Bromas, discusión, mentira, etc.: Santiago 1:26 – Una figura de la boca
- Desobediencia a los padres, maestros, otras autoridades y Dios: Lucas 11:28 – Figura del
  oído.
- Envidia, avaricia, robo: Proverbios 28:13 – Dinero real o de juguete.
- Odio, enojo, celos, venganza: Proverbios 26:21 – Carbón o una cajita de fósforos o
  Proverbios 10:12 – Una cuchara de madera.
- Actitud: Salmos 139:23, 24 – espejo compacto, Dios ve más allá de lo que nosotros podemos
  ver.

AGRADECIMIENTO – Agradecer al Señor por las bendiciones que nos ha dado.
- Creación – Una flor artificial.
- Salud – Una vendita adhesiva o un frasquito de medicina.
- Alimento – Comida artificial o figuras de revistas.
- Salvación – Palitos de helado formando una cruz..
- Su Palabra – Una Biblia de bolsillo.
- Amigos y familia – Un álbum de fotos pequeño.

SÚPLICA – Hacer pedidos y compartir las preocupaciones con Dios.
- Seguridad en los viajes (incluso alrededor del pueblo) carrito de juguete.
- Salud/enfermedad – Vendita adhesiva o un frasco de medicina vacío.
- Finanzas, situaciones del trabajo – Monedas de juguete.
- Que la luz de Dios brille – Linterna pequeña.
- Pasar un buen tiempo con amigos, familia o Jesús - un reloj pulsera.
- Amigos y familia que necesitan conocer a Jesús – Una cruz hecha con palitos.

NOTA: Recolecte todos estos recuerdos de oración en una caja. Haga una lista de los objetos y lo
  que recuerda cada uno. Así como Dios no puede estar dentro de una caja, ni las oraciones de-
  berían estar limitadas a un estuche, mezcle todos estos ingredientes y expándalos o redúzca-
  los para adaptarlos a su propia enseñanza.




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                   ENSEÑE A LOS NIÑOS A SER AMABLES
                                  Por: Dawn Marie Barhyte


L   a amabilidad, el afecto y la compasión
    son el fundamento de los valores cris-
tianos. Como maestros debemos implantar
estas buenas cualidades en nuestros currí-
culos. Es vital que fomentemos afecto
cuando el fundamento de la compasión
está arraigado. Podemos mostrar a los ni-
ños confianza a través de nuestro ministe-
rio, de tal manera que ellos puedan hacer
una diferencia en el mundo. Cultivando
afecto en los más pequeños resultará en un
afecto ondulante.

Como muchas habilidades, el afecto es una cualidad que los niños aprenden con el correr del
tiempo, a través de la práctica y no todos al mismo paso. La necesidad de desarrollar afecto en
los niños está creciendo cada vez más como un énfasis de la cultura americana que se vuelve
cada vez más materialista. Podemos encender el espíritu de generosidad cuando implantamos
afecto en nuestro currículo a través de actividades y compartiendo historias de la Biblia que de-
muestren el amor incondicional de Dios por nosotros. Jesús manda, tanto a los jóvenes como a
los adultos “amarnos unos a otros como yo los he amado” (Juan 15:12).

El aprendizaje del afecto es un proceso

Llegar a ser un buen cristiano es un proceso largo de la vida que se desarrolla lentamente, re-
quiriendo la exposición de muchas experiencias positivas. A través de las lecciones diarias, us-
ted puede comenzar a fomentar afecto con los niños a su cargo. Aunque la amabilidad es inna-
ta, esta cualidad es influenciada en gran parte por modelos de roles positivos y reacciones cons-
tantes que cada uno recibe de las expresiones tempranas de afecto.

Hay oportunidades incontables para dirigir a los niños cuando ellos adquieren como base, habi-
lidades y actitudes necesarias para crecer como cristianos afectuosos. La capacidad natural de
los niños por amabilidad, asociadas con experiencias positivas repetitivas, construirán un fun-
damento sólido de habilidades afectuosas. Esto incluye tales acciones como (a) altruismo, (b)
cooperación, (c) tolerancia y (d) justicia. Las lecciones diarias del salón de clase son los momen-
tos más enseñables, entonces ¡aférrese a ese momento!

Plante las semillas tempranamente

Los niños nos miran y nos aprecian profundamente de acuerdo a como nos sentimos para con
ellos, anhelando nuestra aprobación. Esto puede ser una herramienta poderosa para modelar su
conducta. Nosotros también estamos como roles modelos, cuando ellos nos miran cómo actua-
mos y reaccionamos en diferentes situaciones – y no con palabras solamente. Es crucial discutir
abiertamente los sentimientos de ellos mientras se conversa con otros y se muestra que los
apreciamos a través de abrazos, palmaditas en la espalda o un beso de hola.

Los expertos dicen que los niños aprenderán a realizar buenas acciones si ven a los profesores
y amigos interconectándose con comportamientos afectuosos. Con los niños más pequeños,



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ponga en palabras lo que está haciendo y por qué lo está haciendo. Si continuamente mostra-
mos amor, es muy probable que nuestros pequeños lo hagan también.

Capte a los niños en actos de bondad y refuerce este hecho a través del reconocimiento; ellos
probablemente lo repetirán. Si un niño actúa generosamente, dígaselo. Use esta oportunidad
para comentar por qué esta conducta es buena y por qué le gustaría que se repita. Sea especí-
fico en su apreciación sobre las conductas que aprecia y por qué. Por ejemplo, “Samuel, es lindo
verte compartir, esa es la forma de ser un buen amigo”.

Si un niño se comporta insensiblemente, torne ese momento enseñable y genere soluciones
acerca de cómo ellos pueden mejorar la próxima vez. Ayude a los niños a identificar y expresar
como se están sintiendo. Por ejemplo, “Sara, sé que estás enojada, pero no es correcto perjudi-
car a tus compañeras”. Continúe, “necesitas usar otras palabras”. Intente representar la esce-
na, pidiendo que ellos se imaginen cómo la otra niña se sintió. Motive a que los niños se imagi-
nen como ellos se sentirían en una situación similar. A su tiempo, las sugerencias prácticas
harán un impacto y ayudará a desarrollar compasión por otros.



                     Cómo los niños aprenden a ser amables
     Los niños pequeños son egocéntricos mayormente y necesitan mucha experiencia
     para crecer y llegar a ser personas amables.

     ∙   A la edad de 2 y 3 años los niños comienzan a experimentar una apreciación
         gradual de los sentimientos de las otras personas y las injusticias de la vida.
     ∙   Como preescolares se alejan del egocentrismo y comienzan a aprender con-
         ductas pro-sociales y a desarrollar valores cristianos tales como, afecto, compa-
         sión y a compartir. Ellos también están formando sus primeras amistades, lo cual
         influenciará el desarrollo de la compasión. Para que esto ocurra, ellos necesitan
         maestros que sean consistentes y tengan expectativas realistas. Los líde-
         res/maestros pueden influenciar enormemente al ayudar a los niños con esas
         habilidades al hacer de las conductas amables una prioridad en sus salones de
         clase. Aunque esto es una evolución gradual, si usted fomenta estos rasgos aho-
         ra, habrá mayores chances de que usted tendrá éxito.
     ∙   Por la edad de 5 y 6 años ellos compartirán con más facilidad y sabrán esperar
         sus turnos. Ellos discutirán lo que significa ser una persona amable y tendrán bri-
         llantes ideas de cómo ayudar a los menos afortunados.
     ∙   Cuando los niños maduran y sus conocimientos del mundo se expanden hacia
         la familia, el colegio y la comunidad, ellos con frecuencia llegan a interesarse por
         los asuntos sociales tales como los destituidos, el hambre, los animales en peli-
         gro y el ambiente. Al mismo tiempo, ellos están aprendiendo a posponer la satis-
         facción y tolerar algunas frustraciones.
     ∙   En los años de primaria, es un tiempo perfecto para encender un espíritu de
         altruismo/generosidad, ya que los niños están especialmente ansiosos de ayudar
         a otros.




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                           ¿QUÉ HIZO LA DIFERENCIA?
                          Por: Alyce Pickett and Betty Whitworth

Apoyo
A un niño tímido

A la edad de 8 años yo amaba la iglesia… y todo lo que había allí, muchas cosas favoritas ocurr-
ían en la clase de primarios cada sábado. Allí nosotros cantábamos, memorizábamos los textos
bíblicos y participábamos. Una cosa yo no hacía, cantar. Dos de mis buenos amigos cantaban
solos algunas veces, pero yo nunca lo intentaba.

Un día mi maestra dijo que le gustaría oírme cantar “Seré un rayito de sol” la semana siguiente
¿Quién cantará conmigo? Pregunté.

La señorita Clark sonrió. El canto dice “Jesús quiere que seamos un rayito de sol”, ella respon-
dió. “Tú cantarás solo esta vez”.

Mi cabeza comenzó a moverse de un lado para otro, entonces le recordé “No puedo cantar so-
lo”. “Por supuesto que tú puedes” ella respondió, “Tú tienes un buen oído para la música, sabes
el canto y toda la iglesia amará oírte”. ¿Toda la iglesia? Usted quiere decir que ¡voy a cantar en
el templo principal donde están los adultos! Ese pensamiento me aterrorizó.

“Oh no profesora, yo no puedo hacer eso” protesté. “Lo harás bien” ella continuaba insistiendo,
mientras mi cabeza se movía de un lugar para otro en señal de “No”.

En mi casa, recurrí a mi mamá

“No puedo cantar solo mamá, me olvido de las palabras y el tono, entonces ¿qué haré?” Mi ma-
dre me aseguró que yo podía cantar bien, pero también dijo, “si eso te molesta mucho, otro pue-
de cantar el canto”. ¡Qué alivio!

En el culto de media semana, le dije a la señorita Clark que no podía cantar solo. Ella continuó
persuadiéndome, entonces me preguntó ¿qué dice el primer verso del canto? “Jesús quiere que
sea un rayito de sol, para brillar por Él cada día…” respondí. Ella interrumpió, “Si, Él quiere que
tú cantes y brilles para Él. Creo que Él se sentirá muy triste si tú rechazas ser su rayito de sol”
¡Wow! no había pensado en eso, no me gustaría que Jesús se sintiera infeliz.

Canté el canto después de orar para que Dios me ayudara a recordar las palabras y desde en-
tonces, todos los años he recordado esa “prueba dura de un niño tímido”.

Años más tarde, tuve que planificar algunos programas de primarios y todavía recordaba mi ex-
periencia y siempre practicaba la paciencia de facilitar al niño tímido a participar solo, hablando y
cantando. Primero hay que comenzar con todo el grupo, luego hay que ir reduciendo el tamaño
de vez en cuando, usando cuartetos, tríos y dúos en los programas. Permita que los niños can-
ten varias veces con otros niños y antes de sugerirles a participar solos, ayúdelos dándoles con-
fianza.




                                                                                                 11
Un Corazón
Lleno de miedo

La voz resonante de la señorita Day me asustaba al principio. Ella me recordaba a un sargento
del ejército cuando daba las órdenes durante el ensayo del programa de Navidad.

Ningún detalle era pasado por alto mientras ensayábamos y ensayábamos el programa a pre-
sentar. Ella se sentaba en diferentes partes del templo para asegurarse que podía oírnos a cada
uno.

Nosotros tratábamos de no hacer errores, pero no era posible. “Lo vamos hacer bien” ella nos
consolaba. “El día de la presentación cantaremos y hablaremos muy bien cada palabra para que
la audiencia pueda entender”.

Ella tenía razón

Presentamos un lindo programa de Navidad, esa noche todos nos dimos cuenta que teníamos
que ser perfectos como la Srta. Day pedía en las prácticas. Ella nos corregía y decía “esto no es
para mí niños, esto es para nuestro Dios. Vamos a cantar y actuar para Él, pongan su corazón
en todo lo que hacen por Él”:

Después de un tiempo me di cuenta que esa voz resonante – porque era una voz resonante, ya
no me asustaba más. Ella tenía un corazón lleno de amor para dar a cada niño y niña en el pro-
grama de Navidad.

De hecho yo estaba muy asustado la noche del programa. Pensaba que no podría hacer mi par-
te. Ella me llevó a un salón privado, me dio un abrazo y oró por mí. Esta fue la primera vez que
yo recuerde que alguien oró por mí, nunca he olvidado este gesto. No olvido la fuerza que me
impulsaba por dentro de mí y me permitió hablar con valentía esa noche.

Esa noche me di cuenta que la oración es real y que Dios oye cuando nosotros le hablamos.




                                                                                             12
    ENSEÑE A LOS NIÑOS QUE PUEDEN HACER UNA DIFERENCIA
1. Proporcione oportunidades para trabajar          7. Enseñe el gozo de dar. Deje que los ni-
   y jugar juntos. Admita juegos y activida-           ños hagan regalos pequeños para la Navi-
   des en el currículo que enfaticen la coope-         dad y otras ocasiones. Ayúdelos a planifi-
   ración. Esto ayudará a los más tiernos a            car con quien ellos quieren compartir esos
   pensar en las necesidades de los otros              regalos.
   cuando ellos trabajan hacia una meta
   común, tales como hacer un mural.                8. Inspire a los niños a que se involucren
                                                       en la comunidad. Basados en sus inter-
2. Apele a la conciencia de los niños. Haga            eses, hay muchas maneras para ser un
   que se disculpen cuando es necesario. Si            voluntario. Ellos deben comentar sus ex-
   es posible, remedie la situación de alguna          periencias durante las siguientes sema-
   forma. Deje que los niños conozcan sus              nas.
   palabras y acciones hirientes que afectan a
   los otros.                                       9. Invite a los niños a donar libros, jugue-
                                                       tes y vestidos usados para aquellos me-
3. Haga un juego de expulsión para mejo-               nos afortunados. Ayúdelos o anímelos a
   rar los poderes de observación. (Esto               involucrarse en reciclaje de latas de bebi-
   desarrolla la compasión).                           das gaseosas y donar dinero para causas
                                                       buenas. Puede también comenzar un in-
4. Lea historias bíblicas y literatura que             centivo de alimentos y pedir a los niños
   involucren el amor por los otros.                   para que colecten alimentos no perecibles
                                                       para una despensa de alimentos, una ce-
                                                       na de acción de gracias o enviarlo a las
5. Comente las lecciones e incorpórelas en             tropas.
   unidades temáticas de amor, amistad, tole-
   rancia, imparcialidad y cooperación. Intente     10. Incentive la conducta del buen samari-
   comenzar una lista de verbos de amabili-            tano. Inspire a sus niños a ayudar a otros.
   dad. Archívelo cuando un niño lo menciona.          Por ejemplo: con el permiso de sus pa-
                                                       dres, tutores y la ayuda de usted, ellos
                                                       pueden elegir hacer tareas para un vecino
6. Fomente el respeto a la diversidad en el            anciano, visitar a un preso o a un hermano
   salón de clase con libros, juguetes y afi-          de iglesia enfermo. Después dé la oportu-
   ches que reflejen otras culturas. Invite a los      nidad para que hablen durante su progra-
   niños de otra religión para que muestren el         ma de cómo se sintieron al contactarse
   ritual que ellos hacen para presentar su fe.        con esa gente, o que escriban una compo-
                                                       sición basada en esta experiencia.




                                                                                               13
                               TESOROS EN LA NIEVE
                                      Por: Muriel Larson

    a nieve está cayendo!” gritó David fascinado,
L   mientras miraba por la ventana, “¡quizás ma-
ñana no tendremos clases en la Escuela!”. Su
hermana Joy vino corriendo, se detuvo frente a
la ventana y dio gritos de alegría. Copos blancos
de nieve estaban cayendo afuera. Ya el patio se
estaba cubriendo de una fina capa blanca de
nieve. “Haremos muñecos de nieve” reía Joy
pensando divertirse mucho. Impacientes de no
perder ningún tiempo del día, David y Joy corrie-
ron, vistieron sus ropas de nieve y salieron. Da-
vid estiró sus manos para retener algunos copos
de nieve, luego los trajo cerca de su rostro para
verlos cuidadosamente. Le era difícil ver el dise-
ño especial de cada uno, pero su maestra había
dicho que cada copo tenía un diseño especial.
Después David trajo una lupa, entonces se detu-
vo para cavar con una pala la nieve del césped y
hacer una sorpresa para su hermana.

Diseños maravillosos
¡Ninguno es parecido! ¡Esto es maravilloso! ¿Te puedes imaginar como cada uno de estos co-
pos de nieve tienen su propia forma especial? Examínalos bajo un microscopio y verás diseños
bonitos y perfectos. Estos cristales congelados son formados por agujas minúsculas que forman
los diseños. Ellas se forman en ángulos exactos de 60 grados. Los rayos más largos de las es-
trellas que forman, son generalmente tubos huecos. La gente antigua, no tenía microscopios,
pero mirando cuidadosamente los diferentes copos de nieve, ellos podían ver cada forma per-
fecta. Hace mucho, el famoso maestro griego Aristóteles habló de este maravilloso descubri-
miento. Desde entonces los científicos han aprendido que cada copo de nieve tiene su propia
forma especial así como cada ser humano. Compare un basural con un cuadro fino pintado por
un artista. El basural se formó al caer de un camión de basura, pero el cuadro tuvo un creador.
Del mismo modo, los copos de nieve perfectos tuvieron un Creador, el mismo Dios que nos hizo.

Para confirmar su control de toda la naturaleza, Dios peguntó a Job, “¿Has tú entrado en los
tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo?” (Job 38:22). Él dijo también otras cosas
a Job en ese tiempo, hace miles de años y solamente en nuestro siglo los científicos han com-
probado que lo que Dios dijo es verdad. La próxima vez que veas nieve, intenta recoger algunos
copos y mira sus diseños, entonces piensa en la belleza y el poder de su gran Diseñador.

Dios te hizo especial también
Considera también que ese mismo Dios te hizo. Si Él usó un cuidado perfecto al diseñar un copo
de nieve, cuánto más se preocupa con cada detalle de tu vida. Según Dios, fuiste hecho a su
propia imagen (vea Génesis 1:26). El Creador te ama. Pasa un tiempo con Él cada día. Com-
parte las cosas que te interesan. Alábalo y agradécele por sus bendiciones. Él gusta de ti. Pien-
sa acerca de su amor, misericordia y bondad y déjalo que hable a tu corazón a través de su Pa-
labra, la Biblia.




                                                                                               14
                         SOMOS PARTE DE UN EQUIPO
                                         Por: Janet West


R   ecuerdo cuando era una líder juvenil y maestra de una clase de niños. Con frecuencia me
    preguntaba si lo poquito que realizaba realmente hacía una diferencia.

Yo tenía una visión angosta – incapacidad para ver hacia adelante. Hay veces me sentía frus-
trada y lo imaginaba como “mi fracaso al hacer una diferencia”.

Esos niños ahora ya han crecido y tienen sus propias familias. A través de los años me he en-
contrado con varios de mis “niños”, todos ahora crecidos. ¿Y saben qué? No solo ellos están
contentos de verme, sino que son los adultos maduros y buenos que esperaba que fueran.

¿Tengo algún reconocimiento?

¿Lo hice todo? ¡No! Pero hice mi parte. Cuando eres un líder, eres parte de un equipo invisible
en la vida de la persona. Por ejemplo: Sara asiste a su clase cada semana. Ella viene a su cla-
se y quizás asiste a los cultos de media semana también, pero ella también tiene una profesora
de historia, de inglés, un doctor, un dentista y otros más.

Cada una de esas personas, además de sus padres y una familia extensa, son parte de un
equipo. Cada miembro hace su parte, grande o pequeña, en educar, enseñar y entrenar a Sara
cada día de su vida.

Ahora, además de todos los miembros de este equipo hay otras influencias. Esas influencias
son también parte del equipo. La radio, TV, libros, amigos, etc., todos ayudan a formar a la que
llegará a ser Sara. Estas otras, algunas veces son influencias sonoras o silenciosas que están el
equipo invisible de Sara.

Si, ¡Usted tiene su parte en el juego!

Su parte no es menos que alguna de estas. Entonces quizás usted se está preguntando ¿Qué
puedo hacer para ser una influencia en la vida de esta niña? O ¿Cómo puedo competir con to-
das las otras influencias?

Mucho de lo que nosotros rotulamos “influencias negativas” son solamente piedritas menores en
sus vidas – no rocas enormes. Nosotros apenas hacemos nuestra parte para animar, hacer cre-
cer y consolidar a los estudiantes fortaleciéndolos para que sean fuertes lo suficiente y hagan
decisiones basados en lo que Dios los ha llamado a hacer.

¡Energía perdida!

Gasté mucha energía queriendo ajustar esas piedritas. Esos niños no me odiaban porque les
baje su música y algunas veces les hice preguntas acerca de sus amigos. Ellos me soportaban
porque teníamos una buena relación. Ahora me doy cuenta que esto pudo ser aún mejor si me
hubiera preocupado menos y orado más.

¿Qué diferencia está usted intentando hacer? ¿Cómo está intentando acompañar estas cosas
en la vida de cada niño? ¿Hay una meta específica para su salón de clase? ¿Qué hay en el ex-
terior de su salón de clase?



                                                                                             15
Todos somos parte del equipo

Como miembros del equipo usted y yo debemos hacer nuestra parte. Usted fue colocado en la
vida de cada niño por una razón. La razón suficiente es que Dios lo puso a usted allí.


      MEDIOS PARA CONSTRUIR UNA RELACIÓN FIRME CON SUS ALUMNOS

        Intente lo que usted gusta y deshágase del resto. Luego sume más ideas propias.

1. Manténgase en contacto a través de corres- 8. Demuestre a los niños que usted es humano.
   pondencia ocasional. Use e-mail, tarjetas pos-   Ellos necesitan saber que si usted se enoja,
   tales, etc. (semanalmente, mensualmente o tri-   proseguirá adelante. Demuéstreles las maneras
   mestralmente). Usted no necesita llegar a ser    como usted actúa y reacciona, dígales que un
   su mejor socio, solo deje que ellos vean su ros- cristiano puede manejar con éxito el miedo, el
   tro o nombre fuera del salón de clase.           dolor, el pesar, la pérdida y todas las otras co-
                                                    sas que no nos gusta ver. Hable con ellos acer-
2. Visítelos o llámelos. Manténgase en contacto     ca de estas emociones duras, de tal manera
   ¿Cómo estuvieron en la semana? ¿Pasaron el       que su madurez y experiencia prepare un cami-
   examen de ciencias? Interésese en sus vaca-      no para que ellos puedan avanzar.
   ciones próximas, pregúnteles “¿Cómo están
   sus engreídos [perro, gato, pajaritos]?

3. Escriba todos los pedidos de oración que 9. Hágales saber que la vida no es fácil para
   usted consigue en clase. Entonces, cada vez    nadie. Algunas veces miramos a las estrellas
   que usted escribe o llama a cada uno, pregún-  del deporte, películas y a aquellos más ricos
   teles acerca de esos pedidos. Esto muestra que como seres que están fuera de los sufrimientos
   usted lleva sus oraciones seriamente, lo cual  de la vida, pero no es así, ni ellos están libres
   significa que usted también toma a ellos muy   del dolor.
   seriamente.

4. Ore por la sabiduría y fuerza de Dios en sus 10. No traiga sus problemas de casa para com-
   vidas. Ore por ellos sobre una base diaria, se- batirlos en el salón de clase. Mentalmente cie-
   manal o mensual. Dios honra nuestros pedidos    rre su puerta y déjelos en casa. Sus problemas
   sinceros.                                       caóticos o no resueltos pueden llegar a ser ilus-
5. Use su cultura para influenciarlos positiva-    traciones después, si encuentra soluciones posi-
   mente. Hable acerca de estas cosas, si son      tivas. Si los niños lo ven enojado, solo hágales
   cantos, actos por otros, comerciales tontos o   conocer que usted está enfrentando una situa-
   cualquier otra cosa. No gaste energía intentan- ción difícil. Recuerde que los niños no son sufi-
   do poner su cultura por lo bajo. Encuentre ma-  cientemente maduros como para enfrentar ese
   neras como usar sus diferencias a sus ventajas. tipo de asuntos todavía.

6. Pida que Dios le dé sabiduría. Si encuentra
   que usted tiene problemas con las pocas cosas 11. Lleve sólo una oración con usted. No permita
   que los niños hacen, manténgase tranquilo por    que las preocupaciones de la clase interfieran
   el momento y ore sobre eso más tarde.            con la vida de su familia. Su esposa y sus hijos
                                                    merecen compartir también lo justo ¿Esto suena
7. Tenga presente siempre el nombre de sus          contradictorio? Cuando usted entra a su cuarto
   padres. Quizás nunca podrá reunirse con los      de oración, usted cierra la puerta, porque es jus-
   padres, aunque debe intentarlo. Preséntese y     to que usted y Dios hablen, cuando usted sale
   participe en los eventos de la Escuela como sea  del cuarto, deje sus preocupaciones y sus ora-
   posible. También es importante que conozca al    ciones con Dios. Él tomará cuidado de ellos.
   director.




                                                                                                   16
                 LAS PRÁCTICAS SE HACEN PERMANENTES
                                     Por: Pamela J. Khun



J  eremías esperaba impacientemente para que la oración de su papá terminara. El agradeci-
   miento por los alimentos no era su problema – esto era justo lo que deseaba, orar para ya
mismo comer. Su estómago parecía tocar su columna vertebral.

Al escuchar el “amén” de su padre, Jeremías se allegó al puré de papas, se sirvió una porción
generosa en su plato y lo roció del guiso preparado. “¡Wow! Jeremías, yo quiero una porción de
puré también”, dijo Ashley y “yo también” replicó Stacey de 3 años “guárdame puré para mí”.

Jeremías miró a Stacey y sonrió “¡ups!, no sobró nada para ti Stacey ¿Qué vas hacer ahora?”
Stacey miró rápidamente al plato de Jeremías, sonrió y dijo. “Hay suficiente para mí, yo practico
comer esto”. Toda la familia estalló en risas. Stacey rió mucho más, no sabiendo realmente por-
que los demás se reían.

“Practico comer” dijo Jeremías. “Eso es lo que yo debería hacer con frecuencia”. El papá sonrió.
“Tal como el padre, el hijo, aunque pienso que yo he estado practicando mucho”.

La mamá habló. “Y hablando de practica, ¿aprendieron sus versículos para la Escuela Sabática
de mañana?” Mientras Jeremías susurraba, Ashley lo repetía en voz alta “Alzaré así mismo mis
manos a tus mandamientos que amé, Y meditaré en tus estatutos” (Salmos 119:48). “Por el cual
así mismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano”. (1
Corintios 15:2). “La ley de su Dios está en su corazón, por tanto sus pasos no vacilarán” (Sal-
mos 37:31).

“¿Cómo aprendiste tantos versículos?” Preguntó Jeremías. “Yo no puedo pegarlos en mi mente”
“Práctica” dijo Stacey.

Buen consejo

“Correcto Stacey” dijo la mamá y volvieron a reír. “Tú aprendes los versículos porque los practi-
cas una y otra vez, la repetición realmente ayuda”.

“Esto es lo que hago Jeremías” dijo Ashley. “Los escribo y los pego en mi espejo y repito una y
otra vez cuando estoy en mi cuarto”.

“Memorizar la Palabra de Dios, complace a Él” dijo el papá. “Dios es el autor y sabe que si es-
cribimos su palabra en nuestras mentes y corazones, nos ayudará a obedecerle y nos man-
tendrá fuera del pecado”.

“En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Salmos 119:11) dijo Ashley,
“ese versículo lo aprendimos hace dos semanas”.

“Creo que ya tengo trabajo para hoy” dijo Jeremías. Él sabía que todos estaban en lo correcto.
“Parece que tendré que practicar algunos versículos”. La boca de Stacey estaba llena de puré,
“yo también practico los versículos” ella dijo. La madre rió. “Oh si, estoy segura que tú practicas
mucho” dijo mientras limpiaba la boca de Stacey. “Entonces ahora vamos as practicar algunos
modales en la mesa”.



                                                                                               17
MEMORIZAR LA PALABRA DE DIOS ES DIVERTIDO

  1. Con una crayola blanca, escribe el siguiente
     versículo en una cartulina blanca: “Mas si andamos
     en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre
     nosotros y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia
     de todo pecado”. (1 Juan 1:7) Dé a cada niño la opor-
     tunidad de cubrir una porción de la cartulina con pin-
     tura roja. Permita que vayan repitiendo las palabras
     conforme se van revelando las letras hasta completar
     el versículo.

  2. Escriba el versículo en la pizarra. Párese frente al
     versículo y diga a los niños que usted cree que podrá
     repetir el versículo perfectamente. Además diga, “pe-
     ro, si ustedes oyen un error, por favor me paran”. 1
     Juan 2:6 “El que dice que está en él, debe andar co-
     mo él anduvo”. Comience diciendo: Si un niño o niña
     está … permita que los niños le digan su error. Con-
     tinúe recitando el versículo sustituyendo las palabras
     por sinónimos como sea posible. Al finalizar el versí-
     culo diga, “creo que necesito que me ayuden a recitar
     el versículo”.

  3. Prepare un “Frasco de versículos”. En tiras de pa-
     pel escriba 10 actividades tales como:

     Ponte de pie y repite el versículo
     Da una vuelta y repite el versículo
     Cruza los dedos y repite el versículo
     Aprétate la nariz y repite el versículo, etc.

     Enrolla estas tiras de papel, sujétalas con una banda
     elástica (liga) y deposítalas en un frasco transparente.
     Al comenzar la Escuela Sabática los niños pueden
     sacar un versículo y repetirlo con la actividad indica-
     da.




                                                                18
                        EL ROMPECABEZAS DE LA VIDA
                                      Por: Ruth O’Neil


Una actividad para niños de 8 a más años de edad. Consiga rompecabezas propios para esta
edad. Necesitará 3 rompecabezas A, B, C. Puede comprarlos y guardarlos para cuando necesi-
te un programa rápido.

Para comenzar:

1. Divida a la clase en tres grupos
2. Dé a cada grupo un rompecabezas para completar.
   ∙ Rompecabezas A – Tiene todas las piezas. No dé la caja con el cuadro (ellos no tendrán
       indicios).
   ∙ Rompecabezas B – Saque algunas piezas antes que la clase comience, pero no les diga
       nada a ellos. Entregue la caja con el cuadro para armar.
   ∙ Rompecabezas C – Incluya todas las piezas y la caja con el cuadro para armar.
3. Establezca un tiempo límite para armar los rompecabezas. Usted es quien establece el
   tiempo. Con un grupo pequeño y un tiempo limitado, use rompecabezas que no contengan
   muchas piezas (50-150). ADVERTENCIA: ¡No mirar a los otros mientras están trabajando!

La vida es como un rompecabezas

Cuando el tiempo está cumplido, pregunte a cada grupo como les fue. Usted conseguirá una
variedad de respuestas y reclamos. Escuche a cuantos usted puede.

Responda que la vida es como un rompecabezas. Cuando ustedes tienen un rompecabezas,
generalmente comienzan con las piezas externas. Así también nosotros primero vemos a nues-
tros amigos por lo externo, pero eso no nos da muchos indicios de cómo ellos son por dentro.

∙   Rompecabezas A- Así comienza la vida cuando aceptamos a Jesús. Primero vemos lo ex-
    terno, pero también tenemos todas las piezas que necesitamos para ponerlas en el interior.
    Cuando llegamos a ser adultos, vamos agregando piezas, así como cuando decidimos qué
    tipo de trabajo queremos hacer o con quién nos vamos a casar. La gente que no conoce a
    Jesús es como el rompecabezas que no tiene la figura para ver donde y como colocar las
    piezas. Ellos no tienen dirección.

∙   Rompecabezas B – El rompecabezas con piezas faltantes representa a la gente que acepta
    a Jesús pero no le entregan toda su vida. Faltan algunas piezas. Ellos no oran, fracasan al
    estudiar su Biblia, usan un lenguaje malo, o viven solamente para ellos mismos.

∙   Rompecabezas C – Nuestra vida tiene muchas piezas que nos toma todo el tiempo de la
    vida para ponerlas juntas. Nunca paramos de aprender y crecer. Nadie pone un rompecabe-
    zas junto en el mismo camino, porque todos somos diferentes y tampoco podemos amonto-
    nar las piezas. Tenemos que aprender cómo las piezas de nuestra vida se van ajustando
    adecuadamente. Cuando vamos creciendo cerca de Dios, encontramos más de lo que Dios
    quiere que seamos y podemos poner más piezas de nuestro rompecabezas en su lugar.


                                                                                            19
                         AYUDÉMONOS UNOS A OTROS
                                    Por: Margaret Shauers


N   uestra clase disfruta con los proyectos de trabajos y nosotros hacemos servicios frecuente-
    mente – para la misión, para el banco de alimentación local, etc.

El año pasado la madre de dos estudiantes, una madre soltera, fue herida gravemente en un
accidente de carro. Aunque esta madre trabajaba duro y tenía un seguro de salud, esto no cubr-
ía todos sus gastos médicos. Ella sólo tenía para pagar el hospital y sabíamos que el seguro por
desempleo no era suficiente. Comenzamos un proyecto para una cesta de alimentos en mi cla-
se. La noticia se expandió y al final, todas las clases se involucraron.

Cada uno hizo lo que podía

Los miembros de la iglesia comenzaron a proporcionar comidas hechas la primera semana a
esta madre que llegó del hospital a su hogar. Entonces nuestro grupo se encargó la segunda
semana de su recuperación. Una de nuestras niñas mayores se encargaba de hacer comidas
simples; entonces donamos fideos, salsa de tomate, panes, quesos, aceitunas y lo suficiente
para cuatro o cinco comidas.

Otra clase proporcionó ensaladas hechas, fruta fresca, vegetales y frutas enlatadas. Otros se
encargaron de los cereales, panes, margarinas, queques, leche e ítems similares. Todavía hubo
un grupo que se encargó de hornear queques y algunos bocaditos empaquetados, etc.

La primera semana después que todos nos juntamos, cada niño trajo dos pociones de cereal –
uno para ellos y otro para ponerlo en la bandeja para los hijos de nuestra madre enferma. De
repente todos los niños estaban ayudando y el dar llegó a ser real. Los miembros de la clase y
sus padres estuvieron muy cerca de esta familia y uno del otro. Al final, este proyecto llegó a ser
una bendición para todos nosotros.

Aún ahora, un año después, los niños de todas nuestras clases están alertas y nos dicen cuan-
do oyen que otro miembro está con problemas. No necesitamos hacer una operación de tal
magnitud otra vez, pero si estamos seguros que podemos ayudar.




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