LA ALABANZA PARA DIOS by 38ms6w

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									LA ALABANZA PARA DIOS
07/08/98

RETIRO DE PASTORES

SANTIAGO ATITLÁN

2Ti. 2:1-6 dice: Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2Lo que
has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para
enseñar también a otros. 3Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.
4
  Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo
tomó por soldado. 5Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha
legítimamente. 6El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.

Vivimos tiempos finales y Dios ha estado hablando mas de cerca de nuestro corazón para
estar convencidos de las cosas que ocurren en nuestra vida pero con una explicación
bíblica para poder proclamar y cantar con conocimiento. Cuando se dice con
conocimiento, no es necesariamente saber ejecutar un instrumento, sino dando
cumplimiento a la palabra de Cristo que le dijo a la mujer “mujer ustedes no saben a
quien adorar, pero nosotros si sabemos a quien adorar”, la expresión de la iglesia es
convertida en canto y adoración al nombre de Dios, causada por la palabra en
nosotros. Esa es la alabanza verdadera porque lo cantamos con conocimiento.

Como predicadores a veces ya traemos la formación de presentar un evangelio de una
forma religiosa, pero eso no es cierto. Un soldado, por ejemplo, no se le nota nada de
religiosidad. Que pasaría con un soldado bien solemne en la hora de la batalla, no podría
disparar, contradice su actitud y su posición si se esta solemne. Cristo nos llama a través
de Pablo como: “buen soldado de Cristo” es decir preparado para la guerra. Las
posiciones del evangelio contradicen las posiciones nuestras. Una iglesia que camina
religiosamente la acabara el diablo, con engaños, con mas religiosidad. Si la iglesia
entiende su posición exacta el diablo tendrá que salir huyendo porque va a mirar un
ejército, un ejercito armado y preparado a la orden de Cristo el gran Capitán. La iglesia
tiene que cambiar cada ves que se reúne, y le cambian nombre a la casa, hoy se llamará
casa de desarrollo y mañana se llamará casa de combate. Cristo dijo que otros cambiaron
la casa en cueva de ladrones, que no solamente roban dinero, sino roban almas. La casa
de Dios tiene que cambiar cada vez, adaptarse a las estrategias que Dios ha establecido a
la iglesia. Pablo le llaman la atención a Timoteo, quien también a caído a lo religioso,
se acostumbro a las ceremonias.

La iglesia debe ser agresiva, debe pelear, que inventa cosas, no de su cabeza sino el
Espíritu va a dar la forma de batalla, para que se de cuenta que la iglesia es ejercito de
Dios, por eso se llama Dios Jehová de los ejércitos, y nosotros somos del ejército de Dios.

Pablo le dice a Timoteo, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2Lo que has oído
de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar
también a otros. 3Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Invita a
Timoteo a pelear, que las bendiciones vienen después. Muchas veces proclamamos un
nombre pero no queremos pelear. Somos salvos pobres, salvos defectuosos. La
invitación es para que Timoteo aprenda a sufrir, acaso no sufrimos, todos; pero no
sabemos sufrir y estamos sufriendo. No sabemos sufrir porque constantemente nos
quejamos. Una vez venía una mujer a decirme sus problemas, pero eso se dio casi todos
los días, y cada día traía nuevos problemas. Pasado un tiempo el Señor mostró y dijo que
se le tenía que decir a esa mujer que era “mientras usted no entienda la lección, sigues
hablando la carga siempre las tendrás hasta que aprendas a pelear y llevar tus problemas
entonces yo te voy a levantar, te voy a ayudar, si proclamas tus problemas nunca se te
quitaran ni nunca podrás alabar”. En este sufrimiento no nos pagan, porque no estamos
sufriendo adecuadamente. Muchos sufrimos de alguna manera sin entendimiento, no
conocemos porque sufren, y otros sufren porque se meten en problemas, pero mejor sería
sufrir por la causa de Cristo. Los apóstoles después de salir de la cárcel por causa de
Cristo se gloriaban y se sentía dichosos por padecer por la causa de Cristo. Es necesario
sufrir por nuestra humanidad. Hay sufrimiento para sentarse, y hasta oír a un predicador
para muchos es un sufrimiento. Este no es el tipo de sufrimiento del que habla Pablo a
Timoteo.

Una de las cosas que practicamos constantemente en la alabanza. A veces se anuncia que
se abren las clases para tocar instrumentos, y todos se apuntan porque a todos nos llama
la atención de dirigir, de cantar, de servir, pero eso es lo de menos; pararse en el púlpito
es lo de menos aunque no es fácil. Lo más importante es la formación de la vida del
creyente para poder cantar. No es fácil cantar, es fácil inventar coros y canciones. David
no compuso salmos, sino que se los dieron. Las alabanzas de David surgieron de las
victorias y de las derrotas. Le fueron reveladas, no nacieron de su propia
inspiración. Tenemos que aprovechar nuestras bajezas humanas para cantarle al
Señor. Los que cantan sus propios cantos no son personas especiales, sino que son
personas que padecen y los que padecen son ayudados, auxiliados, por Dios
Todopoderoso a quienes ellos cantan. Podemos cantar canciones bonitas a Dios pero que
no tienen ninguna aplicación a la vida personal. La mayor parte de nuestra expresión
como culto a Dios es la alabanza, de ¿de donde viene la alabanza?, ¿cómo nace la
alabanza?, ¿como los inspira?. Pablo le dice a Timoteo que para poder participar de los
frutos y de las bendiciones estas invitado a sufrir para poder expresar no solamente con
la boca. La alabanza verdadera es expresada con la vida no con la boca, esto atrae la
presencia de Dios. Los cifrados, etc es algo compuesto pero en el fondo la alabanza
consiste en una vida sometida a Dios. Muchos han inventado coros como por ejemplo:
“Traemos sacrificios de alabanza” pero esos sacrificios de alabanza no son esfuerzos de
voces, forzar la voz, ni afinar la voz. Sacrificio de alabanza es otro. Los cánticos
verdaderos nacen de los sufrimientos para poder cantar, y para poder dirigir.

La danza que practicamos constantemente ante Dios no es el resultado por ensayar
mucho, sino es causa del impacto, del auxilio, de la victoria que Dios a puesto en la vida
del que sufre. Para cantar alegre hay que estar triste primero. Bueno, ya tenemos
suficiente tristeza, pero lo que pasa es que no sabemos estar tristes, porque hemos
tomado calmantes, quita tristezas, tranquilizantes. Muchos se tranquilizan ministrándose
con el mundo, hablando de sus penas, sus pobrezas, publican todo lo que padecen, eso es
no saber sufrir y estar triste. Pablo dijo llorad con los que lloran para estar alegres con
los que se gozan. Hay gente que viene protestando, diciendo “y esto que es (al ver y oír
danzas y música) si es casa de Dios”, este pobre viene fuera de honda.

Los que acompañaban a David eran los enlutados, los endeudados, los enviudados porque
David les traía la alabanza. Hay que empezar a interpretar la tristeza y el
dolor. Alguien viene a la iglesia triste, viene con la cabeza, baja, ojos semi abiertos, etc.,
viene digno de lástima. Esa persona no sabe que esta escrito que los que lloran hagan
como si no llorasen, y los que tienen hagan como si no lo tuvieran. Eso no es motivo
para no dar ofrenda. Es decir que no nos robe el tiempo el dinero, que no anden detrás
del dinero. Alos hombres les dice: los que tienen esposas hagan como si no la tuvieran (1
Co. 7:29). Pablo no dice que se haga como si fuera soltero, lo que dijo fue que la
prioridad no sea la esposa ni los hijos, sino las cosas de Dios sean primero.

Si queremos cantar tenemos que sufrir. Que feo se miraría que gente danzara por doquier,
al son que les toquen, no importa que sea samba, rock, cumbia, rap. Cualquier canción
que aparezca con el nombre de Cristo ya empiezan a danzar los hermanos. Por eso la
alabanza, y la danza no tiene ningún poder, ningún valor. Nuestra alabanza tiene que
trascender los cielos, no depende de voces, ni de categorías musicales, esto está de
menos; sino que consiste en que los miembros padecen y pelean sus batallas, liberando
sus batallas. Si esta iglesia se reúne, agarra fuego. Hay iglesias que se les tiene que rogar,
que levanten las manos, se muevan, que levanten los pies, se les dice que sean
agradecidos con su Señor; todo esto es absurdo. La iglesia tiene que cambiar de idea,
porque sería religiosidad palmear, cantar; porque a la hora de la batalla ¿quien se pondrá
al frente?.

La fase del evangelio terreno es batalla, desde que nacemos de nuevo hay batalla
constante. El secreto de Dios a las potestades, a los poderes negativos, hay iglesias que
son compradas como las iglesias ecuménicas que son bocado del diablo. La iglesia que
mira dinero, y cuando se le termine, su alabanza terminará, el culto terminará, cuando la
alabanza de la iglesia consiste en sufrimiento será una iglesia poderosa, va trascender a
los cielos, y el Padre buscará a esos adoradores y desciende porque quiere estar con ellos.

En una ocasión estaba un hermano muy contento porque construía su casa, pero que será
cuando se envejece su casa se envejece su gozo. Pero cuando nuestra alabanza tiene
como base el sufrimiento no habrá religiosidad, se estará gozoso y muchos dirán “porque
esta alegre y yo lo acabo de ver con un problema”. Muchos testimonios da fe de que los
cantos inspirados nacen de la miseria, del sufrimiento para un Dios poderoso, un Dios
que se manifiesta, que está vivo que se revela a un mísero humano.

Testimonio: Un día estaba cantando “Santo, Santo, Santo” y me eleve, subí no se si al
tercer cielo o al quinto cielo y seguí subiendo y cante como tres horas y cuando llegué,
Dios no resistió y me dijo; Si usted me llama santo, si usted me reconoce como santo yo
te santifico; y un ángel me trajo de regreso, atendido. Por eso se canta en el cielo “santo,
santo, santo”, “el que es y será”. No necesita más porque eso es El. Pero los que
componen cantos rebuscan en el diccionario lo que escriben, pueden ser cosas ciertas
pero no son una realidad en su vida por eso no es efectiva la alabanza. Porque cualquier
cosa que digamos de Dios es cierto. Si decimos Jehová nissi, lo es pero uno esta
caído. Tenemos que decirlo tal como El es. No nos pongamos a escribir coros porque
no nos van a escuchar. Mejor pongámonos a sufrir. Si la iglesia fuera solo bulla, solo
danza es religiosidad porque no tiene vida plena y la vida plena de la identificación de la
iglesia con Cristo es el ejercitar el sufrimiento. Primero hay que darse, trabajar para
poder participar. Es decir, para poder expresar “gloria”. La orden de celebrar culto a
Dios esta después de los sufrimientos. Un culto verdadero a Dios no esta antes del
sufrimiento. Esto indica que no todos han celebrado culto a Dios, a muchos les falta
llegar a celebrar un culto a Dios. Solo se tiene la idea.

Por ejemplo muchos defienden la tala inmoderada de los árboles, y ellos nunca han
sembrado un árbol, los que defienden esas cosas son los que mas perjudican. Los mas
gritones de la iglesia son los que no quieren sufrir a veces. Judas era un gritón, en otra
dirección porque grito diciendo “como es posible que desperdician este perfume tan caro”,
es defensor de la economía, por eso creemos que Judas tenía la mejor voz, pero no
depende Dios de nuestras voces, ni de nuestras celebraciones, sino depende de que
manera nos hemos identificado de sus sufrimientos. No es ser masoquista, estamos
hablando de los problemas que tenemos por naturaleza. Todos nos ofendemos
cuando hablan mal de nosotros. Pablo dijo, cuando ustedes padezcan soporten los
vituperios. Cuando uno es maltratado por cualquier cosa, ya sea por soledad, desprecio,
si no nosotros no soportamos eso no podemos cantar, ni celebrar. No podemos cantar
Jehová es victorioso si estamos derrotados y a veces nos derrota una crítica o un
desprecio. Pablo entonces dijo, sufre y hazte participante de los sufrimientos de Cristo,
porque necesitamos cosechar frutos, bendiciones. Solo alzar las manos trae bendición,
pero manos santas, sin ira y sin contienda. Si decimos ese me cae mal, o ese florero me
cae mal, etc esa mano no es santa, y la levantamos. Estamos desparramando aserrín con
esta conducta, desparramamos ceniza. Cuantos pecados habremos cometido al cantar,
cantando pecamos, y que será criticar. Que será cuando prestamos nuestra boca y manos
para señalar y estamos cantando. Hemos descuidado que nuestro servicio proviene de
sufrimientos. Tenemos sufrimientos pero no hemos podido sufrir. Para algunos hasta dar
ofrenda es sufrimiento. Uno de los milagros mas grandes que ha hecho el Señor en la
iglesia de Santiago, no son los sanidades, ver ángeles, tener señales, etc, sino que es
despojarse de las pertenencias que poseen, no es ver ángeles” dijo el Señor, porque ver
ángel no cuesta, solo baja y allí esta, pero despojarse de lo que cuesta es una victoria del
humano. Hay personas que saben gritar pero nunca saben desembolsar, dar ofrenda
etc, lo único saben hacer es desembolsar a otros. Para hablar, para dar, para asistir en
estas reuniones es importante dar, que bonito es ser servido pero Cristo dijo “Es mejor
servir que ser servido”, por eso la iglesia tiene que parecer mas soldó que religiosa
pintada con cal. Podemos estar bien pintados y lavados y volver a lo de antes. Pablo
compara la vida con un labrador, con un atleta. Hay gente que escala en la iglesia hasta
arriba, viaja etc. no sabe nada solo sabe viajar pero no tiene vida. Este es el fondo del
evangelio, lo que hemos visto hasta hoy del evangelio es solo exterioridades. El que anda
con Dios, regresa bendecido pero hay algunos que regresan como Judas sin nada. Que
terrible un ministro Judas, alegando, contradiciendo, y regresaba al culto condenado,
otros regresan desdichados, pobres ciegos y miserables. Muchos regresan de un culto
pobres, desventurados, miserables. Miserables porque no se le puede sacar nada, si se le
tratara de despojar no tiene nada, no se le puede pedir nada, si se le dice alabe a Dios,
ofrende no lo hace, no tiene que dar. Tengo dice, pero para mis pequeñitos, esto es
pretexto, hay que dar, aunque sea para los pequeños, demos para nuestros
hijos. Lamentaciones dice demos, levantemos las manos, demos voces por nuestros
pequeñitos. Ha veces decimos “no siento nada para poder dar” u “ora por mi para poder
dar o tener un negocio par poder dar” es petición es mala. Sufre penalidades como buen
soldado de Jesucristo. La iglesia como soldado es aguerrida, agresiva, y el cielo vendrá
para bendecir, para levantar. Cristo no vino a decir a todos solamente “cuantos los amo,
y nos abraza, y besa” y nosotros aplastados por el diablo; NO Cristo vino, y se dio, tuvo
que sufrir y peleó las batallas. Is. 53 nos muestra los padecimientos de Cristo. Cristo
leyó Is. 53, y entendió que no era para llorar sino para ejecutar el plan de Dios. El Salmo
42, mis lagrimas fueron mi pan de día y de noche y diciendo ¿cuándo me
presentaré? Eran lágrimas por la presencia de Dios, pero no se ha dado la presencia
de Dios, estaba necesitado por tener la presencia de Dios.

Hay muchas bendiciones que recibimos, pero no son de nosotros sino de otros, no dura
porque no son de nosotros, y no estimamos porque no nos cuesta porque no son de
nosotros. A veces no asistimos a la iglesia porque nada nos ha costado, pero si el hombre
la ha labrado, cuidado no es posible que la deje, siempre estará allí porque sabe que ha
sembrado y trabajado y que espera la cosecha, la preciosa semilla.

Dios envía la lluvia, por los que labran la tierra. Porque se pasan el día esperando la
lluvia y Dios no soporta eso tiene que enviar la lluvia. La lluvia cae por causa de los
labradores de la tierra, así en la iglesia, Dios envía su bendición por causa de los que
sufren, para manifestar su gloria, presencia, sus dones, lo hace por los labradores. Si
todos empezáramos a saber sufrir, y a sufrir porque viene el sufrimiento de parte de Dios
y esas bendiciones serán nuestras cuando cantemos y alabemos a Dios. La bendición
viene del cielo y de las vestiduras de Dios las cuales se imprimen en nosotros nos causa
gozo, libertad y vida eterna. Cada miembro de la iglesia debe ser un guerrero, un buen
soldado no un religioso. Hay que gritar porque vivimos esa expresión, si no seremos
religiosos y hay que cosechar fruto abundante a nuestro favor y a favor de los que nos
rodean. Si somos padres que bello es haber labrado nuestra tierra a favor de nuestros
hijos. Si queremos que nuestros hijos coman bien, tenemos que trabajar en la obra de
Dios, no es de trabajar como evangelista, predicador, no solamente; hay que hacer lo que
nos corresponde hacer en la obra de Dios, y cuando vengamos a la iglesia se nos abran
los cielos porque tenemos la llave. La llave de la bendición es sufrir, es ser participantes
de los sufrimientos, como buen soldado de Jesucristo, cuando damos ofrenda estamos
defendiendo la causa de Cristo, cuando asistimos a la iglesia, estamos defendiendo la
causa de Dios, cuando cantamos estamos defendiendo la causa de Dios, y Dios se
manifiesta.

								
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