Stafford William GillianJerome Leccion16
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¡Vamos a explorar este lugar con poesía!
Lección 16 de Poesía para Niños por Gillian Jerome adaptado y traducio por Carlos Diaz
Todd, Lupita Valencia, y Wendy Burk
Tiempo: 20-25 minutos
Propósito: Enseñar a los niños sobre su propio hábitat y animarlos a utilizar sus
experiencias sensoriales para escribir poemas.
Materiales----------------------------------
Radiocasete portátil
Música
Copias de todos los poemas (para pegarlos en los libros de los niños)
Pegamento
Libros que contengan poemas o dibujos de la flora y fauna del desierto (o de otro
ecosistema)
Hojas de papel gigante para escribir
*Pinturas, marcadores, crayolas
*Materiales opcionales
Opcional: pueden salir de paseo en el patio de recreo antes o después de esta lección.
Sugerencias de libros o rimas:
Alarcón, Francisco X. Del ombligo de la luna y otros poemas de verano/From the Belly Button of the
Moon and Other Summer Poems. Ilustr. Maya Christina González. San Francisco:
Children’s Book Press, 1998.
Mora, Pat. El desierto es mi madre / The Desert is my Mother. Ilustr. Daniel Lechón. Houston:
Piñata Books, 1994.
---. Oye al desierto / Listen to the Desert. Ilustr. Francisco X. Mora. New York: Clarion Books,
1994.
Nye, Naomi Shihab, ed. The Tree Is Older Than You Are: A Bilingual Gathering of Poems and
Stories from Mexico with Paintings by Mexican Artists. New York: Simon Pulse, 1998.
El desierto es mi madre
De: Mora, Pat. El desierto es mi madre / The Desert is my Mother. Ilustr. Daniel Lechón.
Houston: Piñata Books, 1994.
Por Pat Mora
Le digo, dame de comer.
Me sirve rojas tunas en nopal espinoso.
Le digo, juguetea conmigo.
Me salpica la cara con gotitas de lluvia en día asoleado.
Le digo, asústame.
Me grita con truenos y me tira relámpagos.
Le digo, abrázame.
Me susurra, “Acuéstate aquí”.
Le digo, cúrame.
Me da manzanilla, orégano y yerbabuena.
Le digo, acaríciame.
Me roza la cara con su cálido aliento.
Le digo, hazme bella.
Me ofrece turquesa para mis dedos,
una flor rosada para mi cabello.
Le digo, cántame.
Me arrulla con sus canciones de viento.
Le digo, enséñame.
Y florece en el brillo del sol,
en el silencio de la nieve,
en las arenas más secas.
El desierto es mi madre.
El desierto es mi madre.
El desierto es mi madre poderosa.
El cacto
De: Nye, Naomi Shihab, ed. The Tree Is Older Than You Are: A Bilingual Gathering of Poems and
Stories from Mexico with Paintings by Mexican Artists. New York: Simon Pulse, 1998.
Por Homero Aridjis (De “Diario sin fechas”)
Crece sobre sí mismo
como una llama
solitario en el llano
recoge el rayo de sol
la noche el trueno
casi arrancado por el viento
quemado y seco
da su flor
Ducha diaria
De: Alarcón, Francisco X. Del ombligo de la luna y otros poemas de verano/From the Belly Button of
the Moon and Other Summer Poems. Ilustr. Maya Christina González. San Francisco:
Children’s Book Press, 1998.
Por Francisco X. Alarcón
en el verano
llueve
a cántaros
todos los días
a las cinco
en punto
toda la gente
busca resguardo
pero pronto
se despeja
y de nuevo
sale el sol
las calles
las aceras
brillan de
tan limpias
después
de tomar
su ducha
diaria
Del ombligo de la luna
De: Alarcón, Francisco X. Del ombligo de la luna y otros poemas de verano/From the Belly Button of
the Moon and Other Summer Poems. Ilustr. Maya Christina González. San Francisco:
Children’s Book Press, 1998.
Por Francisco X. Alarcón
cuando
digo
“México”
siento
en la cara
el mismo viento
que sentía
al abrir
la ventanilla
en mi primer
viaje al sur
en coche
veo
otra vez
Atoyac
el pueblo
donde se crió
mi madre
y yo pasé
vacaciones
de verano
oigo
voces
familiares
risas
saludos
despedidas
huelo
las gardenias
de mi abuela
Qué hacer----------------------------------
1. Comienza la lección pidiéndoles a los niños que busquen sus burbujas y que se
muevan como ellos deseen al ritmo de una canción suave. Anímalos a pensar en los
lugares que aman, en los árboles y los animales que habitan estos lugares, y en sus
propias casas. Puedes pedirles que se muevan como si fueran árboles, pájaros,
cactos, o flores en el viento.
2. Invítalos a sentarse en un círculo y comienza una conversación sobre el lugar donde
vivimos. ¿Dónde vivimos? ¿Qué nos gusta de nuestro hogar? ¿Qué animales
existen aquí? ¿Cómo es el clima? ¿Qué tipo de flores hay aquí? ¿Qué tipo de
plantas? ¿Qué tipo de insectos nos gustan o nos molestan? Escribe las respuestas de
los alumnos.
3. Léeles algunos poemas sobre el ecosistema de la ciudad o el pueblo donde viven.
Por ejemplo, a los niños de Tucson, Arizona les encanta escuchar poemas sobre el
desierto. Sin embargo, puedes leerles cualquier poema que describa un lugar
específico que los niños conozcan. Anima a los niños a identificar y describir el
ambiente de cada poema.
4. Trata de incorporar un juego de sentidos. Por ejemplo, puedes traer al salón de
clases un pequeño cacto u otra planta nativa de la región. Los niños pueden ver y
tocar la planta con cuidado, usando sus sentidos para describirlo. Si el tiempo lo
permite, salgan a dar un paseo.
5. En grupo, escriban un poema juntos. Puedes empezar con líneas como éstas: Este
lugar suena como __________. Cuando hace calor, yo quiero ___________. Mi
animal preferido del desierto me visita cuando estoy dormido para __________. A
mí me gusta salir de paseo y ver a __________ y platicar con __________.
6. Trata de usar un color, un animal, o un sonido en cada línea. Anima a los alumnos a
usar diversas imágenes y metáforas. Por ejemplo: La puesta del sol me recuerda a
__________. En el calor, me siento como si fuera __________.
7. Saca copias del poema para que los alumnos lo peguen en sus libros de poemas.
Luego pueden ilustrarlo con dibujos, pinturas, o collages.
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