Como perdonar by 38ms6w

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									CÓMO PERDONAR

Perdonar para sanar
Sanar para perdonar
  DESENMASCARAR LAS
FALSAS CONCEPCIONES DEL
        PERDÓN
    FRASES O ACTITUDES
“Perdono pero no olvido”
“Dios no perdona hasta que el otro no
 perdona”
“Perdona o Dios no te perdona”
“Yo no puedo perdonarte, que te perdone
 Dios”
“No soy Dios para perdonar”
“Eso no tiene perdón de Dios”
Necesidad de pedir perdón constante y
    FRASES O ACTITUDES
 “Tienes que perdonar porque Jesús dijo
 que perdonáramos hasta 70 veces 7”
“No tengo nada que perdonarte”
“Es mejor pedir perdón que pedir permiso”
“Borrón y cuenta nueva”
….
…
 CONCEPCIONES FALSAS
 Identificar perdón con olvido.
Identificar el perdón con la negación.
Identificar el perdón con un acto de la
voluntad.
Identificar el perdón con una acción
exclusiva de Dios.
Identificar el perdón con renunciar a que
se haga justicia.
Creer que perdonar es volver a la
 CONCEPCIONES FALSAS
 Identificar perdón con justificación.
Identificar perdón con no cambiar mi
comportamiento con la persona.
Identificar perdón con tener que
comunicarlo verbal y directamente con la
persona a la que has perdonado.
 Perdonar es una obligación.
Perdonar no es una demostración de
superioridad moral o farisaica.
  LAS GRANDES PARADOJAS
        DEL PERDÓN
        Fácil, pero a menudo inaccesible.
   Disponible, pero con frecuencia olvidado.
   Liberador para el otro y aún más para uno
                        mismo.
     En todos los labios y, sin embargo, mal
                    comprendido.
 Congénito al corazón humano y, no obstante,
                       ilusorio.
Vital para los humanos, pero a menudo temido.
Otorgado al alma y, sin embargo, amenazador.
       Misterioso y, no obstante, cotidiano.
    Tan divino y, sin embargo, tan humano…
                 INVITACIÓN
• Interrumpamos esta charla por un momento…
  hagamos unas cuantas respiraciones profundas… la
  inspiración más larga y lenta de lo habitual. Mientras
  dejas salir el aire, siente cómo se afloja la tensión y
  te relajas… Se relajan los hombros… Ahora en tu
  imaginación, lleva las manos a la cabeza,
  introdúcelas dentro de tu mente y con suavidad, con
  mucha suavidad, quita de ahí todas las ideas que
  tienes actualmente sobre lo que significa el perdón.
  Coloca estas ideas en un lugar seguro de dónde
  puedas cogerlas de nuevo si te apetece
  recuperarlas.

• Te invito a abrirte a un modo enteramente nuevo de
  definir el perdón y a trabajar con él en tu vida
  cotidiana. Al retirar las ideas que te resultan
       LO QUE SÍ ES PERDÓN
 Hacerse el favor a uno mismo.
 Es una decisión.
 Es decidir ver más allá de los límites de la
  personalidad de otra persona, y apreciarla en su
  conjunto y no sólo en su negatividad.
 Es un camino, un proceso que nos pide cambiar
  constantemente.
 Es mirar de frente al mal, reconocerlo (no
  justificarlo) y enfrentarlo con amor.
 Es una forma, un estilo de vida.
    LO QUE SÍ ES PERDÓN
Es el reconocimiento tranquilo de que bajo
 nuestro egoísmo todos somos
 exactamente iguales.
Es liberarte del pasado.
Es conseguir la paz.
Es crecer.
Es una manera de amar.
        RABIA Y RENCOR
• Perdonar, es sobre todo, desterrar el odio
  de tu corazón.

• El motivo más obvio para perdonar es
  liberarnos de los efectos debilitadores de
  la rabia y el rencor crónicos.

• Al parecer, estas dos emociones son las
  que convierten el perdón en un desafío, a
  la vez que en una grata posibilidad para
          RABIA Y RENCOR
• Como todos sabemos, la rabia y el rencor son
  emociones muy fuertes que desgastan nuestra
  energía de muchas maneras.

• Cuando hayas quitado las capas, probablemente
  descubrirás que esa rabia en realidad es un
  sentimiento superficial. No en el sentido de que
  sea trivial o falso, sino en el de que hay muchos
  otros sentimientos y dinámicas por debajo de él.

• Cuando nos perdemos en la rabia nos volvemos
  sordos a nuestros sentimientos más profundos.
  Hemos aprendido a escuchar sólo aquellos que
      PENSAMIENTO
      PARA ESTE DÍA

     Hoy consideraré toda
    manifestación de rabia
 (insensibilidad, irritabilidad,
agresividad, comportamiento
       “estúpido”, etc.)
   como un grito que pide
       reconocimiento,
       DESTRABAR LA RABIA
          Y EL RENCOR
El dueño de una empresa gritó al administrador,
  porque estaba enojado en ese momento.
El administrador llegó a su casa y gritó a su esposa,
  acusándola de gastar demasiado, al verla con un
  vestido nuevo.
La esposa gritó a la empleado doméstica porque
  rompió un plato.
La empleada dio un puntapié al perro porque la hizo
  tropezar.
El perro salió corriendo y mordió a una señora que
  pasaba por la vereda, porque obstaculizaba su
  salida por la puerta.
Esa señora fue al hospital a vacunarse contra la
  rabia y gritó al joven médico porque le dolió
     DESTRABAR LA RABIA
        Y EL RENCOR
   “Hijo querido, mañana te haré ti comida
 favorita. Tu trabajas mucho. Estás cansado y
   necesitas de una buena noche de sueño.
  Voy a cambiar las sábanas de tu cama por
   otras bien limpias y perfumadas para que
    descanses con tranquilidad. Mañana te
                 sentirás mejor”.

 Luego lo bendijo y abandonó la habitación,
   dejándolo sólo con sus pensamientos…
En ese momento se interrumpió el círculo del
 enojo, porque chocó con la tolerancia, con el
    respeto, con el perdón y con el amor.
    PAUSA Y REFLEXIÓN
Hagamos una pausa de unos pocos minutos y
  pensemos en alguna ocasión en que te hayas
   enfadado. ¿Cómo te sentías? O, si en estos
momentos la cólera te invade, toma conciencia de
     cómo te sientes… Ahora, respira hondo y
 adéntrate en tus sentimientos. ¿Qué ves bajo tu
  rabia? ¿Ves miedo? ¿Tristeza? ¿Inseguridad?
¿Desamparo? ¿Impotencia? ¿Sientes que te han
herido o abandonado? ¿Tienes una sensación de
   desilusión ante expectativas no satisfechas o
        sueños no realizados? Mira aún más
 profundamente. Bajo ese miedo, esa frustración
  y/o tristeza, ¿hay un ruego a alguien de que te
  preste atención, de que te escuche? ¿Hay una
Lo que importa no es lo
que nos pasa sino lo que
 sentimos respecto a lo
     que nos pasa.
       PAUSA Y REFLEXIÓN

Imagínate que vas de camino a una importante
reunión y te encuentras con un embotellamiento de
tráfico. Comienzas a preocuparte, sientes que te
viene dolor de cabeza, que tienes los hombres
tensos, y piensas en las peores consecuencias de tu
retraso. Ahora, imagina durante un momento que
estás allí en tu asiento como un manojo de nervios y
te das cuenta de que tu ansiedad no hace avanzar
más deprisa el coche que tienes delante ni el que
tienes detrás. Inspiras hondo y sueltas un respiro. Te
dices: “Relájate”. Sientes cierto alivio. Decides que
cuando llegues a la reunión sencillamente explicarás
lo que te ha sucedido. Sintonizas tu estación de
música favorita. Te recuerdas de nuevo que tienes
una opción en la forma de reaccionar ante esa
FORMULA PARA NO PELEAR
• Santa Mónica es famosa por haber sido la
  madre de san Agustín y por haber logrado la
  conversión de su hijo. Mónica nació en
  Tagaste. Ella deseaba dedicarse a la vida de
  oración y de soledad, pero sus padres
  dispusieron que tenía que esposarse con un
  hombre llamado Patricio. Este era un buen
  trabajador, pero iracundo, mujeriego y un
  perdido jugador. La hizo sufrir lo indecible
  con los arranques de ira.

• Las otras esposas le preguntaban a Mónica,
  por qué su esposo era uno de los hombres
FÓRMULA PARA NO PELEAR
  “Es que, cuando mi esposo está de mal
   genio, yo me esfuerzo por estar de buen
    genio. Cuando él grita, yo me callo. Y
   como para pelear se necesitan dos y yo
  no acepto la pelea, pues… no peleamos”.

• Esta fórmula se ha hecho célebre en el
  mundo y ha servido a millones de mujeres
  para mantener la paz en su casa.
      Frederick Buechner

“De los siete pecados capitales, la ira es el
 más divertido. Lamerse las heridas, besar
   las aflicciones, paladear las amargas
    discusiones por venir, Degustar los
 dolores inflingidos y recibidos, de alguna
  manera es un banquete digno de reyes.
 La gran desventaja es que uno mismo se
 devora. Los huesos del banquete son los
                  de uno”.
       HISTORIAS DE RENCOR
• Ellas hablan del dolor no sanado y al contarlas se siente
  de nuevo enojo y malestar. Fred Luskin propone unas
  preguntas para ver si la historia contada es de rencor:
• ¿Le ha contado su historia más de dos veces a la misma
  persona?
• ¿Recuerda los sucesos mentalmente más de dos veces al
  día?
• ¿Le habla a la persona que lo agravió, a pesar de no
  tenerla presente?
• ¿Se ha propuesto contar la historia de su molestia sin
  alterarse, pero de repente se agita inesperadamente?
• ¿La persona que lo lastimó es el personaje central de su
  historia?
• ¿Al contar la historia, se acuerda de otras cosas dolorosas
  que le han sucedido?
• ¿Se concentra su historia en su dolor y en lo que perdió?
¿CÓMO EVALUAR LAS
    OFENSAS?
LAS OFENSAS COMETIDAS POR
     PERSONAS AMADAS
•   Esperamos mucho de ellas.
•   Idealizamos
•   Tenemos expectativas desmesuradas.
•   Sueños no realistas.
•   Las personas esperan que sus deseos sean
    siempre adivinados, sin tener que expresarlos.
•   Se hace un drama de los pequeños problemas o
    desengaños pasajeros habituales.
•   Faltas de consideración .
•   Traiciones.
•   Separaciones
LAS OFENSAS COMETIDAS POR
        EXTRAÑOS
• Para que se una ofensa seria y quitarnos
  la paz interior necesita representar un
  ataque a nuestra integridad física,
  psicológica, social o moral.

• Cuanto más de cerca nos atañe la ofensa,
  más abrumados estamos.

• La afrenta infligida por un extraño es tanto
  más traumática cuanto no logramos
  descubrir el motivo.
   FRANCINE COCKENPOT
• Compositora y poeta francesa, intentó
  ponerse en contacto con quien quiso
  arrancarle la vida:

    “En cuanto volví, como para exorcizar mi
     pánico, tomé lápiz y papel y me puse a
     escribir. Hasta cinco o seis cartas cada
     noche, sin poder releerlas, pues había
    perdido un ojo. Escribí a mi agresor, ese
  desconocido del que nada sabía, ya que ni
 siquiera conocía el tono de su voz, porque no
LAS OFENSAS PERDIDAS EN EL
         PASADO
• Tanto si la ofensa proviene de un ser amado
  como si procede de un extraño, hay que
  tener siempre presente que es capaz de
  movilizar los recuerdos y provocar una
  reacción en cadena. Las viejas heridas que
  creíamos superadas y enterradas despiertan,
  incrementando a la vez pánico y el
  desasosiego. La ofensa se percibe entonces
  a través de la mirada asustada y
  amplificadora del niño que vive en nosotros.

• En muchos casos la incapacidad de perdonar
  tiene origen en viejas heridas o frustraciones
      ORACIÓN DE SANACIÓN DEL
          “NIÑO INTERIOR”
Había una vez un niño precioso a los ojos de Dios. Creado
   para sentir, para reír, para jugar.
Era yo ese niño precioso a los ojos de Dios; creado para vivir,
   para ser, para amar.
Pero… ¿No te das cuenta? Él huyó. Estaba demasiado triste,
   demasiado lastimado para vivir donde el amor no podía
   existir, donde la luz no podía brillar.
Había una vez una niña preciosa a los ojos de Dios, creada
   para llorar, para crecer, para cantar.
Eras tú esa niña preciosa a los ojos de Dios; creada para
   realizar y alcanzar todo lo creado por Dios.
Pero… ¿no te das cuenta? Ella huyó. En una esperanza que
   difícilmente podría olvidar.
Al correr el tiempo, permaneció esperando en un lugar, no lejos
   de ahí. Ansiando el momento, pues ella sabía que de alguna
¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL
     PERDONAR?
           OBSTÁCULOS
• El que decide aventurarse por la senda
  del perdón, descubre una serie de
  obstáculos que pueden hacerle el viaje
  bastante pesado o incluso imposible.

• Conviene , pues, tenerlos bien
  identificados, para perderles el miedo,
  enfrentarlos, combatirlos y derrotarlos.

• Cuando se trata de perdonar, son dos los
  principales enemigos a vencer:
             LA SOBERBIA
• Genéricamente se define como la sobrevaloración
   del Yo respecto de otros por superar, alcanzar o
  superponerse a un obstáculo, situación o bien en
     alcanzar un status elevado y subvalorizar al
                      contexto.

  • También se puede definir la soberbia como la
   creencia de que todo lo que uno hace o dice es
  superior, y que se es capaz de superar todo lo que
               digan o hagan los demás.

  • También se puede tomar la soberbia en cosas
   vanas y vacías (vanidad) y en la opinión de uno
   mismo exaltada a un nivel crítico y desmesurado
                    (prepotencia).
           LA SOBERBIA
• Siempre que existe un apego hacia la
  propia importancia, hacia el qué dirán,
  surge la soberbia como arma defensiva
  para mantener a otros a distancia y no
  permitir que atenten contra la idealizada
  imagen de nosotros mismos que
  queremos proyectar.

• En este mundo en el que parece tan
  importante quedar bien, conservar el estilo
  y cuidar la fachada, el soberbio apela a su
            LA SOBERBIA
• Hay un orgullo positivo, que te da paz,
  gozo, te hace sentir feliz, te hace dar
  gracias a Dios, y querer que todos sientan
  lo mismo.

• Hay un orgullo negativo, aquel que te da
  una falsa sensación de superioridad en
  relación con los demás y produce frutos de
  discriminación, de intolerancia, de
  presunción, de envidia, de injusticia, de
  lejanía, de falta de amor cristiano. No es
  otra cosa que el reflejo de un ego inflado
  que no tolera el más mínimo roce porque
  está siempre en peligro de estallar.
          LA SOBERBIA
• Te hace pensar que si perdonas quedarás
  como tonto o débil frente a otros.
• Te puede hacer que te adornes
  perdonando.
• Te puede hacer que humilles a los que
  amas.
• Te puede hacer que no reconozcas que te
  equivocaste.
• Te puede hacer sentir miedo de que se
  den cuenta que no eres perfecto, y te
   EL ANTÍDOTO PARA LA
        SOBERBIA
           Negarse a sí mismo
                (Mc. 8, 34)
Significa dejar de considerarte el centro del
universo. Dejar de pensar que sólo lo que te
sucede a ti es importante. Dejar de creerte
con derecho a que otros te rindan honores.
Dejar de ponerte primero, delante de otros,
por encima de otros.

No se trata de que te hagas menos, sino
más. Más en el amor. Más en el servicio.
       EL RESENTIMIENTO
• El diccionario lo define como disgusto o
  enojo por algo, animadversión, hostilidad,
  enemistad, malevolencia.
• No es un sentimiento sino la repetición
  voluntaria de ese sentimiento.
• Es estarle “echando leña al fuego” que
  alguna vez se nos quemó, y soplarle y
  soplarle y cuidar que no se apague. No
  permitir que se consuma, no dejar que se
  vuelva cenizas y se enfríe.
       EL RESENTIMIENTO
• Es despertarte y pensar en aquello que
  pasó y que te molestó tanto.
• Es una carga que vamos arrastrando
  fastidiosamente, nos aferramos a él y no
  nos damos cuenta del más que nos hace.
• Muchos padecimientos son producto del
  resentimiento: dolores de cabeza, de
  estómago, úlceras, colitis, enfermedades
  nerviosas y hay que afirmar que incluso el
  cáncer, tiene como origen un
  resentimiento atorado.
       EL RESENTIMIENTO

• Nos inmoviliza: Imagínate que vas con un
  grupos de amigos y amigas de excusión.
  Caminan juntos a campo traviesa y, de
  repente –sin querer o a propósito, eso no
  importa- alguien hace que te tropieces y
  caigas en un arbusto espinoso. ¿Qué
  harías? Se presentan varias opciones:
      LA VIDA ES COMO UNA
           EXCURSIÓN
1. Quedarte tirado, quejándote y
   lamentándote por tu caída.
2. Dar gritos para que todos se detengan a
   consolarte, a quitarte las espinas, etc.
3. Hacer que la persona que te hizo caer se
   detenga y te ayude.
4. Tirarla tu también para que vea lo que se
   siente.
5. Levantarte, sacudirte las espinas y seguir
   como si nada.
       EL RESENTIMIENTO
• Nos aparta de los otros y de Dios.
  Provoca el aislamiento. Cortas
  comunicación con las personas y con
  Dios.
• Jesús plantea la reconciliación con el
  hermano como requisito indispensable
  para la relación con Dios. (Mt. 5, 23-24).
• Es infeccioso, se propaga en tu interior,
  hasta que la persona se acostumbra a
  vivir en el odio, la amargura, etc.
• Destruye al ser humano.
       EL RESENTIMIENTO
• Lleva a las personas a sentirse dolidas y no
  olvidad.
• Viven siempre con la espalda preparada para
  aguantar.
• Sus palabras son portadoras de veneno
  mortífero.
• Con ellos hay que medir las palabras y
  andarse con pies de plomo para no herirles.
• La persona se queja de no ser tratada como
  merece.
• Le ata al pasado, le impide disfrutar su
DESTRABAR EL
RESENTIMIENTO
   R-E-D-A
      AYUDA PARA SANAR
• Guardarse de la continua sospecha,
  limpiar el corazón para ver bien.
• No querer ver segundas intenciones en
  todo lo que hacen o dicen los demás.
• No hurgar en heridas antiguas,
  resucitando viejos recuerdos.
• Ser leal y hacer una crítica sana, dialogar
  con el interesado.
¿PARA QUÉ PERDONAR?

  BENEFICIOS DEL PERDÓN
  BENEFICIOS DEL PERDÓN
• El perdón es algo que puedes poner en
  práctica inmediatamente, aún cuando todavía
  no te sientas con ánimo para perdonar a
  ciertas personas. Además se obtienen
  abundantes beneficios.
• Los seres humanos no podemos vivir sin
  perdonarnos; mientras entremos en relación
  con otros estamos expuestos a ofendernos,
  por lo tanto, necesitamos perdonar y ser
  perdonados.
• Nadie es tan santo que no tenga que pedir
  perdón, ni tan ofendido que no pueda
  ofrecerlo.
  BENEFICIOS DEL PERDÓN
Los estudios, afirma Fred Luskin, indican:
• Las personas que perdonan tienen menos
  problemas de salud
• Perdonar reduce el estrés.
• No perdonar puede ser más importante como
  factor de enfermedades cardiacas que la
  misma enemistad.
• Las personas que culpan a otras de sus
  problemas se enferman más, por ejemplo del
  corazón o de cáncer.
• Quienes piensan en no perdonar, muestran
  cambios negativos de la presión arterial, la
  tensión muscular y las respuestas
         EL PERDÓN SANA
• El que perdona halla por fin la paz.
• Se terminan los corajes, la úlcera, la boca
  amarga, los pleitos, el sentirse muy
  incómodo cada vez que ve a esa `persona.
• Se acaba la rigidez, el voltearse a otra parte,
  el cambiarse a otra acera, o el aguantarse
  para no reírse de sus chistes para no mostrar
  ninguna benevolencia, para no ceder.
• ¿Has experimentado alguna vez alivio de
  reconciliarte con alguien? ¿cómo se te quita
  un peso de encima? ¿Qué sentido tiene
  entonces seguir albergando rencores que al
       EL PERDÓN LIBERA
• El rencor te ata a una situación, a un
  momento o persona determinada. No te
  permite avanzar. Te tiene recordando todo
  aquello, reviviéndolo, viviendo del pasado.

• El perdón te libera, te desatora, te permite
  avanzar.
   EL PERDÓN LIBERA A QUIEN TE
            LASTIMÓ
• Cuando alguien nos hace algún mal, inmediatamente
  lo etiquetamos como una persona que acostumbra
  hacer ese tipo de cosas. Lo archivamos en nuestra
  mente con esa etiqueta y cerramos el cajón.
  Convertimos al otro en nuestro prisionero. No le
  concedemos la posibilidad de cambiar. Buen dice el
  dicho: “al que mata un perro, le llaman mataperrros”.

• Pero las personas cambian. Se arrepienten, Se
  transforman. Pueden un día ser distintas y lograrlo.

• Perdonar a alguien es otorgar la confianza que el otro
  necesita para superarse, para empezar a ser la otra
  persona que querría ser.
TU PERDÓN RESCATA AL OTRO
• Le da una nueva oportunidad.

• Cuando dos personas que se han
  golpeado en la calle llegan ante la
  autoridad, la pregunta clásica es. ¿quién
  empezó? Pues bien, en el caso del
  resentimiento, la pregunta a plantear
  sería: ¿quién quiere terminar? ¿quién
  quiere terminar de odiar? ¿quién quiere
  terminar de sospechar del otro? ¿quién
  quiere cesar el fuego y permitir –y
TU PERDÓN NO RESCATA A UN
      DESCONOCIDO
• Rescata a un hermano.

• Parte del dolor terrible de condenar a alguien
  al rencor, a la falta de perdón, es alejarlo de
  tu corazón, hacerle sentir que tú y él son muy
  distintos, que tú eres “bueno” y él “malo”, que
  no tiene remedio, que merece mantenerse
  aparte, que no es hermano tuyo.

• Y es que tú eres un don de Dios y cuando le
  cierras tu corazón a un hermano, lo estás
  privando de un regalo de Dios.
   PERDONAR ES UN ARTE
  Gaspar Mora afirma que saber perdonar es
  un arte del espíritu que conlleva, como
  mínimo, dos cosas:

• “Una es aceptar y entender al agresor. Esto
  no significa no derivar la experiencia de la
  agresión en odio al agresor, sino en entender
  al que hace el mal como persona, incluso en
  su malicia.
• La segunda es todavía más difícil; es
  entender que la propia vida o la de los míos
  entra también en el ámbito del mal, que
  SAN FRANCISCO DE ASÍS
Cuentan que san Francisco de Asís estaba un día
de retiro en una pequeña cabaña junto a una
montaña. Una noche irrumpió un ladrón y se llevó un
chasco porque no había nada que robar. Francisco
se despertó y le dijo al ladrón:
-“Te tomaste muchas molestias y no deberías
marcharte con las manos vacías. Por favor llévate
esa ropa mía y esas mantas”.
Desconcertado, el ladrón tomó la ropa y se fue.
Francisco sin nada, se puso a mirar la luna y se dijo
a sí mismo:
-“Pobre hombre. Me hubiera gustado poder regalarle
también la maravillosa luz de la luna”.
¿CÓMO PERDONAR?
APRENDER A PERDONAR
EN TERRITORIO NEUTRAL
     TERRITORIO NEUTRAL
• El perdón es algo que puedes poner en
  práctica inmediatamente, aún cuando todavía
  no te sientas con ánimo para perdonar a
  ciertas personas.

• Robin Casarjian recomienda comenzar la
  práctica del perdón en un territorio neutral,
  es decir, con personas a las que realmente
  no se conoce, esto hace más fácil
  introducirse en el proceso al comenzar con lo
  más básico.

• Esto es como un ejercicio de calentamiento
     TERRITORIO NEUTRAL
• La tendencia común al conocer a una
  persona es sentirnos inferiores a una
  persona o sentirnos arrogantes y superiores
  al otros. Y a través de juicios lo vamos
  notando.
• Al perdonar en territorio neutral, podemos
  comenzar a sanar los juicios, el miedo y la
  separación habituales que suelen impregnar
  gran parte de nuestra vida.
• Comenzamos a reconocer el yo esencial de
  los demás, que es fundamentalmente bueno
  e inocente, y a hacer brillar una luz sobre él.
    LA TEORÍA LLEVADA A LA
          PRÁCTICA
• ¡HOLA! Es una expresión común de
  reconocimiento de la otra persona. Es tomar
  conciencia de que la persona está ahí.

• ¡SAWUBONA! Significa “Te veo”; ese te veo
  no se refiere a un “tú” principalmente
  corporal, sino a un “tú” que es un Yo puro. Es
  un reconocimiento de la naturaleza esencial
  de la otra persona, siempre digna de respeto,
  agradecimiento y amor.

• Imaginemos que vamos por la vida
  reconociendo y siendo reconocidos de esta
             VER LA LUZ
Durante un mes tómate unos pocos minutos tres
veces al día por lo menos para practicar el perdón
con personas a quienes no conoces o no conoces
bien. Permítete ver más allá de su apariencia
externa y contempla su Yo: la luz. Reconoce
interiormente que cada persona tiene su
naturaleza pacífica, amorosa y sabia.
Esto lo puedes hacer cuando vayas por la calle,
subas a un ascensor, hagas una fila,
prácticamente en cualquier lugar donde haya
personas a tu alrededor, e incluso en tu
imaginación si no hay nadie cerca. Las palabras y
los gestos no son necesarios, Basta con un
callado reconocimiento interior. En esencia, lo que
  DE PERSONA A PERSONA
• Explica el doctor Gerald Jampolsky: “Se
  trata de observar a la gente en busca de
  signos de paz, amabilidad y amor”
• “Buscamos su inocencia, no su culpa”
• “Miramos a la persona con el corazón, no
  con nuestras ideas preconcebidas”
• Esta manera de mirar requiere visión
  interior: la disposición de reconocer y
  confiar en lo que tal vez la otra persona
  desconoce que posee.
  DE PERSONA A PERSONA
• Goethe escribió: “Si tratas a una persona
  según lo que parece, lo haces peor de lo que
  es, Pero si la tratas como si ya fuera lo que
  tiene capacidad de ser, la haces lo que
  debería de ser”.

• “Comportarnos de tal manera de ser
  merecedores del bien con que somos
  tratados para no sentirnos deudores; así
  nos volveremos más resistentes ante las
  ofensas, estaremos en un espacio de
       RECUERDA




“HAY OTRA MANERA DE MIRAR
         EL MUNDO”
            COMUNICACIÓN
       Robin Casarjian aconseja buscar a una
                    persona que:
1.   Se sienta cómoda trabajando directamente
     con los sentimientos y permitan su
     expresión;
2.   No tienda a juzgar ni a controlar.
3.   Sea acogedora, receptiva y,
4.   Comprenda verdaderamente el valor del
     perdón para la curación, pero no ejerza
     presión para que se perdone antes de estar
     preparado para hacerlo.
          COMUNICACIÓN
1. Ser consciente de cuáles son los
   verdaderos problemas que se tienen.
2. Estar en comunicación con los propios
   sentimientos.
3. Decidir qué pensamientos y sentimientos
   serían útil comunicar.
4. Expresarlos de manera clara y sin
   acusaciones.
5. Mantener el corazón abierto mientras se
   dicen las verdades.

   La verdadera comunicación siempre inspira
       LA DOCENA SUCIA

• Para entender mejor la comunicación
  verbal de la aceptación es muy importante
  primero detectar cuál es la manera
  habitual de responder verbalmente.
• Existen 12 categorías típicas de
  respuesta:
1. ORDENAR, DIRIGIR, MANDAR
• Cuando se busca dar órdenes

“¡No me importa lo que hagan otros padres,
  tú tienes que hacer el trabajo del jardín!”
“¡No le hables así a tu madre!”
“¡En este momento te vas a jugar con
  Vicky!”
“¡Deja de quejarte”!
    2. AVERTIR, AMONESTAR,
           AMENAZAR
Decir las consecuencias de hacer aquello.

“¡Si haces eso te vas a arrepentir!”
“¡Si repites lo que acabas de decir te saco
  de la habitación”!
“¡Si sabes lo que te conviene no harás eso!”
  3. EXHORTAR, SERMONEAR,
        DAR LECCIONES
Decir lo que debería de hacer:

“No deberías de actuar de ese modo”
“Deberías de hacer esto…”
“Siempre debes respetar a los mayores”
      4. ACONSEJAR,
 PROPORCIONAR SOLUCIONES
      O SUGERENCIAS
 Cuando se dice cómo resolver un problema
 dándole un consejo o una sugerencia,
 suministrando respuestas o soluciones:

“¿Por qué no le dices a Laura y a Pepe que
   vengan a jugar?”
“Espera un par de años antes de decidir acerca
   de la universidad”
“te sugiero que hables de ello con tus
   profesores”
“Juega con otras niñas”
 5. CONFERENCIAS, ENSEÑAR,
 DAR ARGUMENTOS LÓGICOS
  Cuando se trata de influir mediante hechos,
  lógica, contraargumentos, información o sus
  opiniones propias.

“La universidad puede ser la experiencia más
  maravillosa de tu vida”
“Los niños deben aprender a convivir con otros”
“Analicemos los hechos de los graduados
  universitarios”
“Si los niños aprenden a ser responsables dentro de
  su casa después serán adultos responsables”
“Velo de este modo: tu madre necesita ayuda”
“Cuando yo tenía tu edad, tenía que hacer el doble
  de cosas que tú haces”.
6. JUZGAR, CRITICAR, CULPAR,
    ESTAR EN DESACUERDO
Cuando se hace un juicio negativo:

“No estás pensando con claridad”
“Ese es un punto de vista inmaduro”
“Estás completamente equivocado”
“no podía estar más en desacuerdo contigo”
  7. RECOMPENSA. ESTAR DE
         ACUERDO
Cuando se ofrece una evaluación o juicio
 positivo:

“Creo que eres bonita”
“Tienes la habilidad de hacer bien las cosas”
“Crees que tienes razón”
“Estoy de acuerdo contigo”

            Todo esto para darle por su lado
      8. PONER APODOS,
  RIDICULIZAR, AVERGONZAR
 Cuando se hace que la persona se sienta
 tonto, encerrándolo en una categoría,
 avergonzándolo.

“Eres un mocoso malcriado”
“Si como no, Señor Don Listo”
“Te estás comportando como un bebito”
“Está bien, pareces un salvaje”
   9. INTERPRETAR, ANALIZAR,
          DIAGNOSTICAR
  Cuando se le dice a la persona sus motivos o
  cuando se analiza la razón por la que dice o
  hace algo, comunicándosele que le ha
  analizado o diagnosticado:

“Estás celosa de María”
“Dices eso para molestarme”
“En realidad, tú no crees eso”
“Te sientes así porque no estás haciendo bien las
  cosas en el colegio”
  10. REAFIRMAR, SIMPATIZAR,
      CONSOLAR, APOYAR
 Cuando se trata de lograr que la persona se
 sienta mejor desviando el contacto o al evitar
 de que sus sentimientos emanen, negando la
 fuerza de los mismos:

“Mañana pensarás de otra forma”
“Todos los chicos pasan por esto alguna vez”
“No te preocupes, las cosas mejorarán”
“Con tu inteligencia podrás ser buen
  estudiante”
“Yo también pensaba así”
“Lo sé, algunas veces la escuela es bastante
    11. PROBAR, PREGUNTAR,
          INTERROGAR
  Cuando se trata de encontrar razones,
  motivos, causas, buscando más información
  para ayudar a resolver el problema:

“¿Cuándo empezaste a sentirte así?
“¿Por qué crees que odias la escuela?”
“¿Siempre te dicen los chicos por que no
  quieren jugar contigo?”
“¿Quién te metió esa idea en la cabeza?”
“¿Qué harías en lugar de ir a la universidad?”
    12. APARTAR, DISTRAER,
   HUMORIZAR, ENTRETENER
 Cuando se trata de alejar del problema,
 apartándose usted mismo del problema,
 distrayendo, haciendo bromas sobre este,
 poniendo a un lado el problema:

“Olvídalo”
“No hablemos de eso en la mesa”
“Vamos, hablemos de lago más agradable”
“¿Por qué no quemas la escuela?”
“Hemos pasado por esto antes”
DESCUBRIR Y DECIR LA
     VERDAD
       PAUSA Y REFLEXIÓN
• Trae de nuevo a tu mente la situación en la que
  pensaste mientras hacías el ejercicio de completar
  frases. Reflexiona sobre las siguientes preguntas:
• Esta situación, ¿me ayuda a crecer?
• ¿Logro mantener el sentido de mi propia valía o
  esta situación me hunde?
• ¿Recibo de los demás el apoyo suficiente para
  sentirme una persona fuerte y amada’
• ¿Tengo un límite de tiempo o comportamiento con
  respecto a los que consiento en aceptar?

• Si estás en una situación difícil o arriesgada, y
  sientes que no creces y que te “hunde”, busca a
  alguna persona o grupo de apoyo para que te
  ayude a ganar perspectiva y fortaleza.
PERDONAR ES UN
   PROCESO
PERDONAR ES UN PROCESO
• El perdón no se da en un abrir y cerrar de
  ojos, sobre todo si uno ha permanecido
  atorado en el rencor demasiado tiempo.
• Perdonar es un camino, un proceso que nos
  pide cambiar constantemente.
• Como proceso hay distintas etapas que se
  recorren, Cuando ha habido una herida muy
  honda, por ejemplo, un abuso sexual o un
  divorcio, las personas suelen atravesar fases
  como la de la negación, el dolor, la rabia, la
  aceptación el perdón y el aprendizaje.
• Es importante no saltar etapas sino recorrer
  una por una a su tiempo.
     LAS CINDO ETAPAS DEL
            PERDÓN
• Los Hermanos Linn en su libro: “No perdones
  demasiado pronto” nos relatan que hace más
  de 25 años la doctora Elisabeth Kübler-Ross
  descubrió que sus pacientes terminales
  pasaban típicamente, por 5 etapas de dolor:

negación, (en realidad no estoy enfermo),
ira (el doctor tiene la culpa),
regateo (Dios, si me dejas vivir no vuelvo a
   fumar),
depresión (¿por qué no me revisé antes?) y
aceptación (en verdad voy a morir y puedo
     LAS CINCO ETAPAS DEL
            PERDÓN
• Nosotros descubrimos que, como cada
   herida es como es como una pequeña
   muerte, pasamos por esas mismas etapas de
   Kübler-Ross al proceso de salir de una
   herida:
Negación (pues en realidad no me molestó),
Ira (es culpa de ellos),
Regateo (los perdonaré si me ofrecen
   disculpas),
Depresión (es mi culpa), y
Aceptación (no estoy feliz por lo que pasó pero
CINCO ETAPAS
  ETAPA        EN LA AGONÍA        EN EL PERDÓN
NEGACIÓN     Nunca voy a aceptar No acepto que estoy
                que me estoy           herido
                  muriendo
   IRA        Es culpa de ellos    Es culpa de ellos
                que me esté        que esté herido
                  muriendo
 REGATEO          Impongo               Impongo
              condiciones que       condiciones que
             deberán cumplirse     deberán cumplirse
              antes de que me      antes de que está
                   muera            listo a perdonar
DEPRESIÓN    Es mi culpa que me     Es mi culpa que
               esté muriendo          esté herido

ACEPTACIÓN    Espero la muerte,     Espero crecer a
             que me liberará del   partir de la herida
               dolor que es la
                   agonía
           PERDÓNALE

Pide ayuda al Espíritu Santo
Examina honestamente tu conciencia
Reconoce una herida que necesita sanar
Decídete a perdonar
Ora por ti
No pienses mal
        PERDONÁNDOLE

Ábrete a la comprensión
No te desquites
Devuelve bien por mal
Ora por la persona que te lastimó
Lucha por olvidar la ofensa
Empieza todo el proceso cuantas veces
 haga falta
      LAS DOCE ETAPAS DEL
       PERDÓN AUTÉNTICO

1. No vengarse y hacer que cesen los
   gestos ofensivos.
2. Reconocer la herida y la propia pobreza.
3. Compartir la herida con alguien
4. Identificar la pérdida para hacer el duelo.
5. Aceptar la cólera y el deseo de
   venganza.
6. Perdonarse a sí mismo.
LAS DOCE ETPAS DEL PERDÓN
        AUTÉNTICO

7. Comprender al ofensor.
8. Encontrarle un sentido a la ofensa.
9. Saberse digno de perdón y ya perdonado.
10. Dejar de obstinarse en perdonar.
11. Decidir acabar con la relación o
  renovarla.
12. Celebrar el perdón.
LA DECISIÓN DE NO VENGARSE
• La venganza es un movimiento instintivo que
  se experimenta después de una ofensa
  inmerecida.
• La sed de venganza es mala consejera.
• La venganza enfoca tu atención y tu energía
  hacia el pasado. Te impide gozar de la paz y
  la tranquilidad necesarias para la curación de
  tu herida y su cicatrización.
• Nos gozamos en la idea de que el otro pague
  por lo que nos hizo, pero este gozo es
LA DECISIÓN DE NO VENGARSE
• La venganza puede producir en quien la
  practica, la momentánea satisfacción de
  haberse desquitado de lo que le hicieron,
  pero a la larga solo conduce a una nueva ola
  de violencia, de resentimiento, y de más
  deseos de venganza. Esto no tiene fin. Como
  cristianos estamos llamados a vivir:

• “Sin devolver a nadie mal por mal;
  procurando el bien ante todos… es lo posible
  y en cuanto a ustedes dependa, en paz con
  todos… no tomando la justicia por su
  cuenta… pues dice la Escritura… “yo daré el
 CON LA VENGANZA SE BUSCA
            • Hacerlo sentir mal
           • Hacerlo quedar mal

• Para destrabar la venganza se necesita
  hacer que cesen los gestos ofensivos,
  supone respetarse sin atacar al ofensor,
  no ofender.
• ¿Cómo hacerlo, o pensar siquiera en
  hacerlo, cuando se está sometido a una
  violencia constante?
     HACER QUE CESEN LOS
      GESTOS OFENSIVOS
• Ghandi, el gran apóstol de la no violencia, no
  pensaba de otro modo cuando decía: “Si sólo
  se pudiera optar entre la violencia y la
  cobardía, no vacilaría en aconsejar la
  violencia”.
• Afortunadamente existen otras opciones para
  poner fin a la injusticia, por ejemplo:
  - Recurrir a la justicia para protegerse, para
  denunciar.
  - Cuando se te quiere despojar de tus bienes,
  de tus hijos por un procedimiento de divorcio,
  ¿cómo se puede perdonar? Primero se debe
  de llevar el proceso con la mayor honestidad
PARA ANALIZAR LA SITUACIÓN
        DE VÍCTIMA
• El perdón es imposible mientras se permita al ofensor
  perpetuar los gestos ofensivos.
• ¿Qué haces en las situaciones en que eres víctima de
  las maniobras ajenas?
- Intentas olvidar
- Dejas que la situación se pudra
- Te dices que no hay nada que hacer
- Temes las reacciones del ofensor si le pidieras que
  abandonara sus comportamientos destructivos.
- Dejas crecer el resentimiento
- Esperas el momento de vengarte
- Tienes miedo de estallar y ser injusto.
PARA ANALIZAR LA SITUACIÓN
      DE LA VÍCTIMA
• ¿Cómo piensas intervenir de modo eficaz
  sin caer en la venganza?
• ¿Con quien podrías hablar de la situación
  para atenuar tu temor y tu agresividad a
  fin de encontrar la estrategia de
  intervención más apropiada y eficaz?
• ¿Cómo quieres interpelar a tu opresor?
2. RECONOCER LA HERIDA Y LA
      PROPIA POBREZA
• Si después de sufrir una ofensa, no
  reconoces y confiesas tu sufrimiento, te
  expones a no llegar jamás al perdón
  auténtico.

• Nunca lograrás perdonar si sigues
  negando que has sido ofendido y herido y
  que, al mismo tiempo, ha quedado al
  descubierto tu pobreza interior.
             RESISTENCIAS
• Cognitivas: negación, minimizar, maximizar,
  etiquetar, argumentar, justificar, excusar, borrar un
  conflicto con un perdón rápido y superficial.
• Emotivas: La vergüenza que es la sensación de
  que el yo profundo está al descubierto y expuesto
  a plena luz; descubre hasta qué punto uno es
  vulnerable, impotente, incompetente, inadecuado
  y dependiente. Dice: “Soy malo y no valgo nada.
  Tengo miedo de que me rechacen”
• La culpa que surge de haber violado una ley o un
  principio moral que representa la realización de un
  ideal personal o social. Dice: “he hecho mal, soy
  culpable y me siento culpable”
               LA CULPA
• La culpa sana es la que lleva a hacerse
  responsable de los propios actos, a dejar el
  pasado y a sentirse digno como persona.
• La culpa insana roba el gozo, pues es la
  persona reprobándose a sí misma. Ha
  recibido varios nombres: narcicismo, la
  vergüenza o personalidad propensa al
  estrés, la codependencia.
• La culpa merecida es aquella que se
  experimenta como consecuencia de las
  propias decisiones y conductas. Se acepta la
  responsabilidad y sus consecuencias. Ayuda
  a la madurez
• La culpa inmerecida es aquella que se
INDICADORES DE CULPA SANA
• Cuando uno es más consciente
• Cuando duele por haber hecho daño a otros.
• Cuando va acompañado por un pensamiento
  más desarrollado.
• Cuando no es ni muy espontáneo ni muy
  cultivado.
• Cuando incita a hacer algo bueno,
• Cuando ayuda a pisar suelo.
• Cuando invita a perdonar y perdonarnos
• Cuando facilita la empatía
• Cuando no enloquece
     INDICADORES DE CULPA
            INSANA
• Ser demasiado responsable
• Preocuparse en serio
• Ser un ayudador compulsivo
• Disculpar continuamente
• Culparse constantemente
• Preocuparse por lo que las otras personas
  piensen de uno
• Pensar que no se es tan bueno como la
  gente considera
• No darse tiempo para si
    INDICADORES DE CULPA
           INSANA
• Preocuparse de que otros sean mejores que
  uno
• Debo y debería son las palabras favoritas
• No se puede soportar la crítica
• Se es un perfeccionista
• Preocupa el ser egoísta
• Disgusta el pedir ayuda
• No se pueden aceptar cumplidos
• A veces preocupa ser castigado por los
  pecados
• No puede decir que no
          LA VERGÜENZA
• Es importante reconocer el profundo
  sentimiento de vergüenza que sigue a la
  ofensa para poder aceptarlo, relativizarlo,
  digerirlo e integrarlo.
• Se esconde y no se deja descubrir
  fácilmente, se disimula bajo las máscaras de
  la cólera, el deseo de poder, el fariseísmo
  moral, el complejo de víctima eterna y el
  perfeccionismo, todo con tal de que no se
  descubra la vulnerabilidad o debilidad.
• Se camufla detrás de sentimientos de
  ansiedad y de culpabilidad. Las gente
  prefiere sentirse culpable antes que
3. COMPARTIR LA HERIDA CON
         ALGUIEN
- Uno de los aspectos más insoportables de la
  herida es la sensación de ser la única
  persona en el mundo que soporta esa carga.
- Cuando cuentas tus historia a alguien que
  acepta representar el papel de confidente, ya
  no    estás    solo;    hay  otra    persona
  compartiendo no sólo tu secreto sino también
  el peso de tu sufrimiento.
- El hecho de confiarte a otro te hará revivir
  con más calma el acontecimiento ofensivo y
  te vendrá bien para que tomes conciencia de
  emociones que aún están a flor de piel.
  Revivirás tu drama pero en un contexto más
  sereno; adquirirás mayor seguridad y
   COMPARTIR LA OFENSA CON
        EL OFENSOR
• James Sullivan, psicólogo clínico de gran experiencia,
  afirma que el éxito del perdón emocional depende de
  tres condiciones esenciales: que el ofensor reconozca
  su falta, expresar su pesar y decida no reincidir.
• Hay un viejo adagio que dice: “La falta confesada está
  medio perdonada”
• Algunas veces no se podrá hablar con el ofensor pero
  podrá haber alguien que represente ese papel; otras
  veces podemos utilizar el lenguaje silencioso del
  corazón; otros escriben cartas sin echarlas al correo o
  dialogar con una silla imaginando que el ofensor está
  sentado en ella.
• El último recurso es encomendarle a Dios como dice
         ORACIONES
“Dios mío, en mi impotencia, confío a….
  Tu inmensa misericordia, para que
 transformes en bien el mal que me ha
   hecho y así se cumpla tu voluntad.”

“Dios mío, perdónale no sabe lo que ha
                hecho”
 PARA COMPARTIR LA HERIDA
• De todos los medios de compartir
  recomendados busca el más conveniente
  para tu propio proceso de perdón.

- Hablar con tu ofensor después de haber
  preparado tu intervención del modo
  siguiente: decidir comunicarle lo que sientes,
  con la ayuda de mensajes en primera
  persona, escuchar su versión y llegar al
  fondo de la cuestión.
- -Encontrar a alguien que sepa escuchar sin
  juzgarte.
- Practicar el “lenguaje del corazón” en la
   4. IDENTIFICAR LA PÉRDIDA
     PARA HACER EL DUELO
• Esta etapa consiste en hacer un inventario
  preciso de las pérdidas causadas por la
  ofensa. Esta toma de conciencia te ayudará
  a hacer el duelo, porque, si no haces el duelo
  de lo que has pedido, no sabrás perdonar de
  verdad.

• El psicólogo Martin Saligman sostiene que
  ofende más la propia interpretación de un
  suceso enojoso que el suceso en sí. En su
  opinión, quien se considera causa total, única
  y permanente de un acontecimiento
  desgraciado se condena a subestimarse y, al
• Necesitamos escuchar el diálogo interior que
  mantiene en prejuicio propio, un individuo en
  esta situación para explicarse sus
  contrariedades. Tiene tendencia a culparse
  de modo total y radical, como si fuera un
  defecto congénito. Por ejemplo: “Siempre he
  sido un torpe y un inútil”, se dice de la
  siguiente manera: “He cometido un error, que
  en definitiva, es reparable”.
• En segundo lugar se atribuye la
  responsabilidad de la falta: “Soy el único
  responsable de mi desgracia”. Piensa en
  lugar de darse cuenta de que no es el único
  responsable de la situación y de que hay
  otros actores implicados en el suceso.
PARA DEJAR DE CULPARSE
Regodearse en la situación de víctima sólo sirve para
minar las energías. La “autoflagelación” es siempre
mala consejera e impide progresar por el camino del
perdón. Para salir de ese marasmo, propongo los
siguientes ejercicios:

Pregúntate que parte de ti se ha visto afectada. ¿Qué
has perdido? ¿En qué valores te has sentido
afectado o engañado? ¿Qué expectativas o qué
sueños se han visto súbitamente aniquilados?

He aquí algunos de los valores que han podido sufrir
daños: tu autoestima, tu reputación, tu confianza en ti
mismo, tu fe en el otro, tu apego a tus familiares, tu
ideal, tu sueño de felicidad, tus bienes físicos, tu
salud, tu belleza, tu imagen social, tus expectativas
PARA DEJAR DE CULPARSE
Después de haber puesto al descubierto y
nombrado tu pérdida, toma conciencia de
que no se ha visto afectado todo tu ser, sino
sólo una parte de ti. Te resultará beneficioso
repetir: “no se ha visto afectado todo mi ser,
sino sólo mi reputación”.
Una persona que había sido víctima de
violación afirmaba: “He sido violada pero no
envilecida”; en otras palabras; “La esencia de
mi ser sigue sana e íntegra; a pesar de la
violación, no he perdido mi capacidad de
sanar.
En el lenguaje no es lo mismo incluso utilizar
   SANAR LAS HERIDAS DE LA
          INFANCIA
• Cuando una persona es concebida, de ordinario
  nace bien equipada con lo que necesita.
• Pero puede suceder algo en el período de
  gestación, en el momento del nacimiento o en los
  primeros momentos de contacto con el mundo
  exterior, que le deje marcada para toda su vida.
• Desde el nacimiento hasta los 7 años, la persona
  es muy susceptible a quedar marcada por las
  heridas puesto que no se puede defender aún.
• Después de los 7 años está la protección de los
  propios mecanismos de defensa, salvo en el área
  sexual, en la que se es muy vulnerable hasta la
  adolescencia.
   UN ADULTO HERIDO PODRÍA
           DECIR:
1. No me reconocieron en mi identidad.
2. No me sentí amado.
3. Me abandonaron, no me atendieron, no
   tuvieron suficiente tiempo para mí.
4. No me reconocieron en mí necesidad de ser
   tocado adecuadamente.
5. No me creyeron
6. No apostaron por mí. Me creían tonto y me
   ignoraron o me sobreprotegieron.
7. Me compararon
8. No me dieron un rol
9. No tuve seguridad
  MIEDOS y COMPULSIONES
• A que me condenen              Por
  perfeccionismo
• A que no me quieran            Por servicio
• Al fracaso                     Por logro de
  éxito
• A que me igualen               Por ser
  diferente
• Al vacío, sentirme solo        Ávido de
  conocimiento
• A que me abandonen             Por la norma
• Al dolor                  Por el placer
• A la debilidad, ternura        Por el poder
SANANDO AL NIÑO
   INTERIOR
    5. ACEPTAR LA CÓLERA y
    EL DESEO DE VENGANZA
• La cólera no es socialmente aceptable, y
  hemos aprendido a rechazarla. La cólera
  contiene elementos positivos, es una
  reacción normal a un hecho que hiere. Ahora
  bien, si una persona rechaza su propia
  cólera, una de dos: o bien se la proyecta a
  otro, o bien se dirige contra sí misma, auto-
  acusándose.
• En estas circunstancias, conviene encontrar
  formas sanas de expresar la propia cólera, a
  saber: hacer deporte, ejercicios físicos,
  describir la cólera por escrito y después
  quemar el papel, golpear un costal de box,
  tirar piedras, gritar fuerte, etc. Todo con la
  6. PERDONARSE A SÍ MISMO
• Éste es un punto decisivo en el proceso de
  perdón. EN el momento de la ofensa se
  rompe la armonía interior.
• Con mucha frecuencia una persona tiene
  dificultades para perdonarse a sí misma por
  haber tenido necesidad del oto, por haberse
  mostrado vulnerable, por no haber sabido
  qué hacer, qué decir…

• Entonces se acusa, se juzga, se
  menosprecia por sus debilidades, Gracias al
  recurso del Yo profundo, la instancia
  espiritual que le profesa un amor
  6. PERDONARSE A SÍ MISMO
• Se pueden identificar tres fuentes básicas
  de desprecio a sí mismo:
1. La decepción por no haber estado a la
   altura del ideal soñado.
2. Los mensajes negativos recibidos de los
   padres y de las personas importantes
   para uno.
3. Los ataques de la sombra personal,
   formada en gran parte por el potencial
   humano y espiritual reprimido y, por
   tanto, no desarrollado.
   PERDONARNOS A NOSOTROS
         MISMOS ES:
1. Reconocer la verdad;
2. Asumir la responsabilidad de lo que hemos hecho.
3. Aprender de la experiencia, reconociendo los
   sentimientos más profundos que motivaron a ese
   comportamiento y los pensamientos que hacen que
   nos sintamos culpables y continuemos juzgándonos.
4. Abrirnos el corazón a nosotros mismos y escuchar
   compasivamente los temores y las peticiones de
   ayuda y valoración que hay en el interior.
5. Cicatrizar las heridas emocionales poniéndonos del
   lado del Yo y afirmando nuestra inocencia
   fundamental. Puede que seamos culpables de un
   comportamiento determinado pero nuestro Yo
   esencial es siempre inocente y digno de amor. Es
   bueno decir mil veces: “Sé amable contigo”
AFIRMACIONES PARA SANAR
   LA RELACIÓN CON TU
         CUERPO
COMPASIÓN POR SÍ MISMO
  “Quiero perdonarme por buscar la estrella
                    inaccesible,
     ser frágil, avergonzarme de mi dolor,
           acusarme de mi desdicha,
    mantener el deseo de una perfección
                   inalcanzable,
 haberme hecho cómplice de mi perseguidor,
      haber prescindido de mi corazón,
 haber rumiado acusaciones que me herían,
    no haber sido capaz de preverlo todo,
            odiarme sin compasión,
  sentirme capaz de perdonar a los demás.
En suma, quiero perdonarme por ser humano”.
 7. COMPRENDER AL OFENSOR
• Gracias a la realización de este trabajo
  emocional, una persona herida estará en
  condiciones de adoptar una cierta distancia
  con respecto a la ofensa sufrida, interesarse
  por la historia del ofensor y tratar de
  comprenderlo y no condenarlo.
• Si logra distinguir el acto de la persona, hará
  salir al ofensor del encerramiento en que lo
  había situado. Se dedicará a discernir sobre
  la intención positiva que se oculta detrás de
  la ofensa, a la vez que aceptará que no
  puede comprenderlo todo. Por ejemplo: un
  suicida tenía la intención de dejar de sufrir,
  un padre violento, controlar a su hijo, un
COMPRENDER AL OFENSOR
• Tal vez incluso descubra en el ofensor ciertos
  valores y el reconocimiento de su dignidad y de
  verdad decida cambiar y mejorar.

• Perdonar es en definitiva, no un gesto de olvido,
  sino un gesto de confianza en el otro; confianza a
  través de un cierto sufrimiento, lo que sólo es
  posible con la ayuda de Dios
                                       Philippe Madre

• El perdón lleva a suspender todo juicio sobre el
  ofensor y a descubrir el verdadero Yo, que es
  creador y un destello de divinidad.
 8. ENCONTRAR UN SENTIDO A
         LA OFENSA
• Creer que la herida es un factor de
  crecimiento y que puede llevar a hacerse las
  siguientes preguntas:
¿Qué es lo que aprendo de la ofensa sufrida?
¿Tengo un nuevo conocimiento de mí mismo?
¿En qué me he hecho más humano?
¿Qué limitaciones o fragilidades de mi ser se
  han manifestado?
¿Me he hecho más maduro?
¿Qué recursos o fuerzas de vida he
  descubierto?
¿Van a cambiar mis relaciones con los demás
9. SABERSE DIGNO DE PERDÓN
      Y YA PERDONADO
• He aquí el desafío al que hay que dar
  respuesta: aceptar recibir el perdón del Yo
  profundo y permitir que desaparezcan las
  resistencias a dejarse amar con un Amor
  incondicional.
• Esta etapa depende una experiencia
  fundamental y fundante: la de dejarse amar y
  aceptar el perdón de los demás y del propio
  Dios.
• La persona jamás podrá ya perder de vista
  esta fuente de Amor infinito, a la que podrá
  acudir continuamente.
• Sólo quien ha tenido la experiencia del
        AMOR EFECTIVO
   “Cuando la satisfacción, seguridad y
 desarrollo de otra persona se convierte en
 algo tan significativo para ti como tu propia
    satisfacción, seguridad y desarrollo,
          entonces existe el amor.”

En la práctica, el amor implica que yo estoy
    preparado y dispuesto a sacrificar mi
  propia conveniencia, a invertir mi propio
      tiempo y aun a arriesgar mi propia
  seguridad para promover tu satisfacción,
    AMOR INCONDICIONAL
• Debe ser interpretado como un ideal, una
  meta a la cual aspira el verdadero amor,
  peo que desde el punto de vista realista
  no está al alcance humano ni se puede
  lograr. En cierto grado, todos estamos
  lastimados, limitados por los latidos de
  nuestras propias necesidades y
  sufrimientos, Sólo una persona totalmente
  libre, sin cicatrices, podría dar
  continuadamente amor incondicional. Esta
          AMOR GENUINO
• Dos soledades que se protegen, se tocan y
  se saludan una a la otra.
• Estas personas están dispuestas a encontrar
  la realidad aún más bella de la persona.
• Están dispuestas a reconocer y respetar la
  diferencia que hay en una y en la otra.
• Cada una valora y trata de fomentar la visión
  interior y el misterioso destino de la otra.
• Cada una considera que es un privilegio
  ayudar en el crecimiento y realización de la
  visión y destino de la otra.
           AMOR A OTRO

1. El amor estima y afirma el valor
   incondicional y único del ser amado.
2. El amor reconoce y trata de satisfacer las
   necesidades del ser amado.
3. El amor perdona y olvida los errores y
   fallas del ser amado.
   AMOR A UNO MISMO


“Cualquier cosa que estemos dispuesto a
   hacer por nuestro prójimo, también
 estaríamos dispuestos, antes, a hacerla
          por nosotros mismo”
  LAS LETANÍAS DEL AMOR
• Adopta una postura relajada y aparta de ti
  toda distracción. Empieza a recitarte la
  letanía de las personas, los animales, las
  plantas y los objetos que te quieren. Por
  ejemplo: Juan me quiere, mi madre me
  quiere, Dios me quiere, mi amigo Arturo
  me quiere, mi perro me quiere, el sol me
  quiere, la brisa me quiere, mi cuadro me
  quiere… Hazlo con decisión, sin
  preocuparte por el grado o la calidad del
  amor. Lo importante es que tomes
  conciencia de las múltiples formas de
   SABOREA EL PERDÓN
Con objeto de sentirte digno de perdón y
perdonado, haz una lista de personas que te
han perdonado tus errores, tus debilidades,
tus debilidades, tus defectos y tus faltas. Una
vez terminada la lista, tómate tiempo para
volver sobre cada uno de los perdones
recibidos, Saboréalos uno a uno. Déjate
invadir por el sentimiento de tu valía e ignora
otros sentimientos que tiendan a
empequeñecerla.

Tómate tiempo para meditar estas palabras
de 1Juan 3, 19-20: “Ante él tendremos la
10. DEJARSE DE OBSTINAR EN
     QUERER PERDONAR
• Querer perdonar a base de voluntarismo
  impide abrirse a un perdón integral.
• No somos dueños de nuestro perdón,
  porque éste exige tanta generosidad que
  hay que remitirse a Otro para realizarlo.
  Llegando a esta etapa, el perdonador
  percibe de cerca sus límites personales,
  los de su poder de perdonar, y tiene que
  solicitar ayuda de una instancia superior,
  como la de Dios.
    ABRIRSE A LA GRACIA DE
          PERDONAR
• Una vez librado de las falsas imágenes de
  Dios:
• La de un dios toma y dada, un dios
  justiciero, un dios castigador, un dios que
  exige sacrificios, etc., al ofendido no el
  queda sino abrirse a la presencia de un
  Dios de amor y de misericordia y ponerse
  bajo un ámbito de influencia para dejarse
  transformar y animar por su gracia.
ORACIÓN DE LA AFIRMACIÓN
      DEL PERDÓN
  SANANDO NUESTRA IMAGEN
         DE DIOS
• Quizá la manera más fácil de cambiar nuestra
  imagen de Dios es intentando algo que sólo lleva
  un minuto:

1. Entrar en contacto con el amor de Dios en
   nuestro corazón.
2. Poner una sonrisa en nuestra cara que
   corresponda a ese amor.
3. Sonreír a una persona que nos ama y permitirle
   que a su vez nos sonría.
   Acoger la sonrisa de alguien que nos ama es
   muy simple y puede ser una de las cosas más
   curativas de nuestra vida. La sonrisa de un
   amigo puede sanarnos si sabemos que Dios nos
 11. DECIDIR PONER FIN A LA RELACIÓN
    CON EL OFENSOR O RENOVARLA

• El perdón no implica necesariamente la
  idea de una reconciliación. Hay
  situaciones en las que la reconciliación
  con el ofensor es imposible o imprudente.
• El perdonador puede contentarse con
  hacer en su corazón este trabajo de
  reconciliación y adoptar una actitud de
  benevolencia para con el ofensor.
• Para renovar su relación, el ofensor y el
  ofendido deberán tener en cuenta su
  grado respectivo de crecimiento y
ABRIRSE A LA GRACIA DE
      PERDONAR
 12. CELEBRAR EL PERDÓN
• Lo que no se celebra tiende a desvanecerse
  sin dejar rastro.
• Después de revisar el camino recorrido, la
  persona en cuestión está invitada a
  felicitarse, a sentirse orgullosa de sí misma y
  celebrar su crecimiento.
• Después de haberte examinado y atrevido a
  reflexionar sobre cómo perdonar, tienes
  motivos para estar orgulloso de ti.
                 ¡Puedes felicitarte!
                ¡Puedes celebrarlo!

								
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