LA LEY MORAL by hFYQX75

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									Hno. Jimmy Alvarado OFM Cap.
VIOLENCIA
SEXUAL
EXISENCIA DE LA LEY MORAL
 Acto bueno o malo; si su objeto, finalidad y
  circunstancias son buenos o malos
 Buenos o malos ¿en relación a qué?
 ¿Cúal es la norma o el criterio para señalar la bondad o
  la malicia de un acto?
 Respuesta: La ley moral: que es la que regula y mide
  los actos humanos en orden a su fin último.
 Rectitud de un acto. Dos elementos:
1.   Exterior al hombre: La ley




                         2. Interior al hombre:
                         La conciencia
•CONJUNTO DE PRECEPTOS
• QUE DIOS HA PROMULGADO
•PARA QUE, CON SU CUMPLIMIENTO,
• LA CRIATURA RACIONAL ALCANCE SU FIN ÚLTIMO
SOBRENATURAL
 Conjunto de preceptos: No es tan sólo una actitud o
  una genérica decisión de actuar; sino la de cumplir en
  la práctica, derivados del precepto fundamental del
  amor a Dios.
 Ha sido promulgado por Dios: No es el hombre el
  creador de la ley moral, es objetiva y su autor es Dios.
 El objeto propio de la ley moral es mostrar al hombre
  el camino para lograr su fin sobrenatural eterno. No
  pretende indicar metas o finalidades terrenas
La ley moral es exclusiva de la
criatura racional
 El hombre al analizar con su razón su propia
  naturaleza y descubrir esos principios generales que
  rigen su vida moral.
 “Haz el bien y evita el mal…” “no hagas a los demás lo
  que no quieras que te hagan a ti…”
 Nos damos cuentas que son principios propios del
  hombre que lo distinguen de las otras criaturas y que la
  ley moral sólo puede tener su origen en la misma
  naturaleza racional.
 La ley moral no aparece en el mundo
  físico   inanimado,    completamente
  sometido a la necesidad física, y en él
  no hay libertad.

 La ley moral tampoco se encuentra en el
  mundo animal irracional porque los
  animales no son ni buenos ni malos:
  actúan naturalmente por instintos.

 La ley moral se descubre solamente en la
  criatura racional, al contemplarla
  dotada de inteligencia y voluntad libre.
  Por la ley moral sabe que no todo lo que
  puede físicamente hacer, se debe
  hacer.
LOS PRECEPTOS QUE INTEGRAN LA
LEY MORAL SE CONTIENEN EN:
 LA LEY ETERNA


 LALEY NATURAL


 LA LEY DIVINO POSITIVA Y


 LAS LEYES HUMANAS (eclesiástica y civil)
DEFINICION Y DIVISION DE LA LEY
 Definición clásica de Santo Tomás:
 “..Es la ordenación de la razón dirigida al bien
  común, promulgada por quien tiene autoridad…”
  (S. Th. I-II,q.90.a.4)
a) Ordenación: (establecimiento de un orden de medios
    conducentes a un fin)
b) De la razón: (no fruto del capricho)
c) Dirigida al bien común: (no al particular)
d) Promulgada: ( para que tenga fuerza obligatoria)
e) Por quien tiene autoridad: (no por cualquiera)
Condiciones para que la ley obligue debe ser:
   1.   Posible, fisica y moralmente, para el comun de las
        personas.
   2.   Honesta: sin oposición alguna a las normas
        superiores; en último término, concordando con la
        ley divina.
   3.   Útil para el bien común.
   4.   Justa: conforme a la justicia conmutativa y
        distributiva.
   5.   Promulgada. Debe llegar a la conocimiento de todos
        y cada uno de los subditos.
División de la ley: por el autor que
la promulga
1. Si el autor es Dios se llama LEY DIVINA, y
   puede ser:
 Ley eterna (se encuentra en la mente de
  Dios)
 Ley natural (ley divina impresa en el
  corazón de los hombres)
 Ley positiva (ley divina contenida en la
  Revelación)
2. Si el autor es el hombre, la ley es humana y
   puede ser:

 Ley eclesiástica



 Ley civil
        La ley eterna

 Se llama ley eterna al
 plan de la Sabiduría
 divina para conducir
 toda la creación a su
 fin.

 Dios conduce cada
 criatura a su fin de
 acuerdo con su
 naturaleza.
Dios
                  Concretamente, Dios
                  provee a los hombres de
                  manera diversa
                  respecto a los demás
                  seres que no son
  Ley eterna      personas: no «desde
                  fuera», mediante las
                  leyes inmutables de la
                  naturaleza física, sino
                  «desde dentro»,
                  mediante la razón que,
                  conociendo con su luz
                  natural la ley eterna de
  Ley natural     Dios, es capaz de
                  indicar al hombre la
                  justa dirección de su
                  actuación.

        Hombre
  LA LEY NATURAL
 La ley moral natural es la
  participación de la ley
  eterna en la criatura
  racional.
 Es la misma ley eterna
  ínsita en los seres dotados
  de razón, que los inclina
  al acto y al fin que les
  conviene.
 Es, por tanto, la misma
  luz de la razón que
  permite al hombre
  discernir el bien y el mal y
  que nos manda hacer el
  bien y evitar el mal, para
  tender hacia Dios,
  nuestro último fin.
Propiedades
 La ley moral natural está
  inscrita por Dios en la
  misma naturaleza racional
  del hombre.
 No se añade al hombre,
  como no se añade a la
  piedra la ley de la
  gravedad.

 Esta ley:

 es universal, porque se
  extiende a toda persona
  humana, de todas las
  épocas
 es inmutable, porque la
  naturaleza humana es
  inmutable:
 lo que es esencial no
  cambia con la historia y la
  cultura.
 es obligatoria ya que, para
  tender hacia Dios, el
  hombre debe hacer
  libremente el bien y evitar
  el mal; y para esto debe
  poder distinguir el bien
  del mal, lo cual sucede
  efectivamente gracias a la
  luz de la razón natural.
 La observancia de la ley
  moral puede ser algunas
  veces difícil, pero jamás es
  imposible.

Conocimiento de la ley moral

 Los preceptos de la ley
  natural pueden ser
  conocidos por todos
  mediante la razón.

 Sin embargo, "no son
  percibidos por todos de
  una manera clara e
  inmediata.
 Su conocimiento depende
  de las buenas
  disposiciones del hombre,
  y éste, herido por el
  pecado original y obcecado
  y debilitado por sus
  pecados personales, puede
  errar.
 Por eso, en la situación
  actual, la Revelación es
  necesaria al hombre para
  que las verdades morales
  puedan ser conocidas de
  todos y sin dificultad, con
  una firme certeza y sin
  mezcla de error.
La ley divino-positiva

 La Ley Antigua, revelada por
  Dios a Moisés, es el primer
  estado de la Ley revelada.
 Sus prescripciones morales
  están resumidas en los Diez
  mandamientos.
 Cada uno de los
  mandamientos expresa
  conclusiones inmediatas de
  la ley natural.
 La Nueva Ley o
  Ley Evangélica o
  Ley de Cristo lleva a su
  perfección a la Ley Antigua.
 Ha sido revelada por Jesucristo.
 Se encuentra especialmente en
  el Sermón de la Montaña:
  "Habéis oído que se dijo a los
  antiguos: No matarás... pero yo
  os digo: Todo el que se
  encolerice contra su hermano
  será reo de juicio...“ Mt 5,21.
 Toda la Ley
 evangélica está
 contenida en el
 mandamiento nuevo
 de Jesús: «que os
 améis unos a otros
 como yo os he
 amado»
 Ioann 13,34; 15,12.

 La Ley de Cristo no es
 como la Ley antigua
 que solamente
 enseñaba el camino,
 sino que también da
 la fuerza para
 seguirlo.
 Por eso se llama Ley de
 gracia, porque concede la
 fuerza interior de la gracia
 para obrar bien.

 Se llama también ley de
 amor, porque hace obrar
 por el amor que infunde el
 Espíritu Santo.

 Es, además, ley de perfecta
 libertad porque nos
 inclina a obrar
 espontáneamente bajo el
 impulso de la caridad y no
 como esclavos obligados
 por el temor.
 La Iglesia, con su
 Magisterio, es
 intérprete auténtico
 de la ley natural.

 Esta misión no se
 circunscribe sólo a
 los fieles, sino que —
 por mandato de
 Cristo: euntes, docéte
 omnes gentes (Mt
 28,29)— abarca a
 todos los hombres.
4. La libertad y la ley
 Al crear al hombre,
  Dios le impuso el
  mandamiento de no
  comer del árbol de la
  ciencia del bien y del
  mal .
 Con esta imagen, la
  Revelación enseña que
  el poder de decidir sobre
  el bien y el mal no
  pertenece al hombre,
  sino sólo a Dios.
 El hombre está llamado a
 reconocer y a aceptar la ley
 moral que Dios le da, de
 modo que la libertad
 humana encuentra su
 verdadera y plena realización
 en esa aceptación.
 En efecto, Dios quiso dejar
  al hombre en manos de su
  propio albedrío" (Sir 15,14)
  para que "adhiriéndose a Él
  llegue libremente a la plena
  y feliz perfección.
 La autonomía moral es
  capacidad interna de
  conocimiento moral, pero
  no consiste en la creación,
  por parte de la razón
  humana, de los valores y de
  las normas morales.
 La verdadera autonomía
  moral del hombre significa
  la aceptación de la ley
  moral.
 "La verdad os hará libres"
  (loann 8,32). Existe una
  "dependencia de la libertad
  con respecto a la verdad“.
 El amor a la libertad, que es
  propio del espíritu cristiano,
  es inseparable del amor a la
  verdad.
 "Habéis sido llamados a la
  libertad, pero no toméis esa
  libertad como pretexto para
  servir a la carne, sino servíos
  por amor unos a otros" (Gal
  5,13).
Las leyes humanas
 Para desarrollarse en
  conformidad con su
  naturaleza, la persona
  humana necesita una
  vida social ordenada.
 Elemento necesario de
  este orden son las leyes
  humanas.
 La ley es una regla de
  conducta promulgada
  por la autoridad
  competente para el
  bien común.
 La ley humana es tal en
 cuanto es conforme con
 la recta razón y, por
 tanto, deriva de la ley
 eterna.

 En cambio, cuando una
 ley está en contraste con
 la razón, se la denomina
 ley inicua; en este caso
 deja de ser ley y se
 convierte más bien en un
 acto de violencia.
Los mandamientos de la Iglesia
 Para salvar a los hombres
  también ha querido Dios que
  formen una sociedad: la
  Iglesia, fundada por
  Jesucristo, y dotada por Él de
  todos los medios necesarios
  para cumplir su fin
  sobrenatural que es la
  salvación de las almas.
 Entre esos medios, está la
  existencia de una autoridad
  divinamente instituida, —el
  Papa y los Obispos— que
  puede dictar leyes para ese fin.
 Los mandamientos más
    generales de la Iglesia:
   lº "oír Misa entera los domingos
    y días de precepto;
   2º confesar los pecados mortales
    al menos una vez al año, y en
    peligro de muerte, y si se ha de
    comulgar;
   3º comulgar al menos una vez al
    año, por Pascua de
    Resurrección;
   4º ayunar y abstenerse de comer
    carne cuando lo manda la Santa
    Madre Iglesia;
   5º ayudar a la Iglesia en sus
    necesidades.
 Estos Mandamientos
 tienen por objeto
 concretar el modo de
 cumplir algunas de las
 obligaciones del
 cristiano: santificar las
 fiestas, recibir los
 sacramentos, hacer
 penitencia y contribuir
 a que la Iglesia
 disponga de los
 medios materiales
 necesarios para
 cumplir su misión en
 esta tierra.
     La conciencia moral
 La conciencia moral es un
 juicio de la razón por el
 que la persona humana
 reconoce la cualidad
 moral de un acto concreto
 que piensa hacer, está
 haciendo o ha hecho,
 aprobando las acciones
 concretas que son buenas
 y denunciando las que
 son malas.
Conciencia y Ley

 Mediante el dictamen de su
  conciencia el hombre
  percibe y reconoce las
  prescripciones de la ley
  divina.
 La conciencia es una "voz"
  que advierte lo que es bueno
  y lo que es malo aplicando
  la ley moral a los actos
  concretos, e impulsa a
  seguir el bien y recrimina
  ("remuerde") si se sigue el
  mal.
 La conciencia es la
  aplicación de la ley a cada
  caso particular.
 Obligatoriedad
 de seguir la
 conciencia.
 1. No puede haber
 oposición objetiva
 entre la obligación de
 seguir el dictamen de
 la conciencia y la de
 seguir la ley moral,
 porque el juicio de
 conciencia no
 establece la ley, sino
 que afirma la
 autoridad de la ley
 natural;
2. Nadie debe ser
obligado a actuar contra
su conciencia, ni se le
debe impedir que actúe
según su conciencia,
sobre todo en materia
religiosa.
3. Cada uno es
responsable de los actos
que realiza; esta
responsabilidad
constituye una llamada a
buscar la verdad moral y a
dejarse guiar por ella en el
obrar.
 La conciencia es
  verdadera o recta
  cuando a partir de
  principios verdaderos
  (la ley moral) dicta
  un juicio verdadero
  sobre la licitud o
  ilicitud de un acto
  particular.
 La conciencia es
  errónea o falsa
  cuando dicta un
  juicio falso (que es
  bueno lo que es malo
  o al revés).
 Esto puede suceder:
 por ignorancia invencible,
 y entonces no hay culpa
 moral;

 o porque la persona no se
 preocupa de buscar la
 verdad y el bien y, poco a
 poco, por el hábito del
 pecado, la conciencia se
 queda casi ciega.

 La conciencia
 culpablemente errónea no
 excusa de pecado, y aun
 puede agravarlo.
 La conciencia es cierta,
  cuando emite el juicio con
  la certeza moral de no
  equivocarse.
 Es probable, cuando juzga
  con el convencimiento de
  que existe una cierta
  probabilidad de
  equivocación, pero que es
  menor que la probabilidad
  de acertar.
 Es dudosa, cuando la
  probabilidad de
  equivocarse se supone
  igual o mayor que la de
  acertar.
 Se llama perpleja cuando
 no se atreve a juzgar,
 porque piensa que es
 pecado tanto realizar un
 acto como omitirlo.
 En la práctica debe obrarse
  con conciencia verdadera y
  cierta.
 No se debe obrar con
  conciencia dudosa: hay
  que salir de la duda
  estudiando, preguntan do,
  etc. (p. ej., quien duda si
  algo es pecado o no, no
  debe realizarlo sin disipar
  antes la duda).
      Formación de la conciencia
 El juicio de la conciencia
  no es siempre acertado.

 A causa del pecado la luz
  de la conciencia puede
  oscurecerse gradualmente,
  aunque no hasta el punto
  de quedar totalmente
  apagada.

 De ahí la imperiosa
  necesidad de formar la
  conciencia
 La educación de la conciencia
  es indispensable a seres
  humanos tentados por el
  pecado a preferir su propio
  juicio y a rechazar las
  enseñanzas autorizadas.

 Para formar una conciencia
  recta y verdadera es necesario
  instruir la inteligencia en el
  conocimiento de la verdad,
  mediante el estudio de la
  ciencia moral y fomentando la
  práctica de las virtudes.
 La educación de
 la conciencia es
 una tarea que
 dura toda la vida.
 Especialmente
 importante para
 formarse la
 conciencia es la
 humildad, que se
 adquiere
 viviendo la
 sinceridad ante
 Dios y en la
 dirección
 espiritual.

								
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