PROGRAMA DE ACCIÓN
Este Programa de Acción establece la forma de realizar los postulados y alcanzar
los objetivos enunciados en la Declaración de Principios del Movimiento al
Socialismo (MAS).
I. POR UN PROGRAMA ECONOMICO OBRERO Y
POPULAR
Desde hace más de veinte años la economía de México no crece o no lo hace por
encima de su crecimiento demográfico. Y es previsible que, como tendencia, cada
vez crezca menos. En tanto, en estos años la desigualdad social en el país -que
ya era una de las peores del mundo- se acentuó. En el caso en que la burguesía
siga dominando al país la perspectiva es de mayor marasmo y decadencia
económicas, crecimiento de la pobreza y mayor entrega de la soberanía a los
poderes imperiales y a los capitalistas extranjeros.
Sólo nuestra Agrupación tiene un programa para sacar al país de su
estancamiento y crisis, para aprovechar en bien de todos sus habitantes y
racionalmente los enormes recursos naturales y humanos de que dispone nuestra
Nación, y para conquistar la soberanía y la independencia nacionales.
Cuando se exponen las dramáticas carencias y las enormes necesidades
materiales y culturales de la población, generalmente la burguesía y sus políticos
son incapaces de negarlas, pero arguyen que no existen recursos para hacerles
frente. El MAS plantea que sí existen los medios para conducir al país por la
senda del progreso nacional y popular.
II. DÓNDE OBTENER RECURSOS PARA EL
DESARROLLO NACIONAL
Suspender los pagos de las numerosas deudas que sangran al país
Mientras que en otros países las deudas de sus Estados ocupan parte importante
o determinante de sus debates nacionales, en México no es así, a pesar de que
los débitos del País son también apabullantes. Ello se debe a que los gobiernos
recientes - con la complicidad de los partidos políticos- han ocultado mediante
maniobras contables la enorme magnitud de este problema, que constituye uno de
los principales frenos para el progreso y que reduce la soberanía del país. Desde
este ángulo, la deuda externa de México apenas llegaría a unos 80 mil millones de
dólares (mmdd), mientras que la de Brasil, con el doble de la población, es tres
veces y un cuarto más grande (260 mmdd).
Entre las deudas del país no contadas como tales está la derivada del rescate
bancario de 1995 (Fobaproa, ahora IPAB), que disparó el endeudamiento en unos
80 mmdd más; en la misma situación están el “rescate” carretero, los llamados
Pidiregas y otras más. Si las sumamos, a las deudas privada y la interna (una gran
parte de la cual es con acreedores extranjeros) el endeudamiento nacional es
astronómico y consume la mayoría de los ingresos fiscales.
El PRD, por ejemplo, no se opone al pago de las deudas, ni siquiera a la que nutre
al IPAB (que aprobó en la Cámara de Diputados, a cambio de que el gobierno del
DF recibiera 7 mmdp adicionales, en el año 1998).
Continuar pagando las deudas llevará al país a la asfixia, a la ruina económica que
terminará por dejarlo exánime. En estos veinte años, hemos pagado por este
concepto 484 mmdd, cinco veces la deuda, sin que ésta disminuya o se elimine.
Deben suspenderse estos pagos y emplear esos recursos en obras públicas,
viviendas de interés social, en salud, educación, en ciencia, arte y tecnología, en
mejores salarios, en el rescate del patrimonio cultural nacional y en otros
satisfactores populares.
Por una reforma fiscal progresiva
Es cierto que el Estado mexicano es uno de los que menos recaudan en el mundo.
Ello se debe, en primer lugar, a que la burguesía vive en un paraíso fiscal, al pagar
impuestos bajísimos, al estar exenta de hacerlo o al evadirlos fácilmente, mediante
la corrupción. Otra causa de esa baja recaudación reside en el elevado desempleo
o subempleo de una gran porción de la población, que no tributa.
El MAS está por una reforma fiscal, pero muy distinta a la propuesta que pretendía
gravar más a los consumidores, es decir, al proletariado y a las capas medias.
Estamos por:
a) Impuesto del 10 % a los exportadores b) Impuesto a los especuladores, a los
que invierten en la bolsa. d) Gravación progresiva, dependiendo del monto de las
herencias. d) Impuesto en dinero, no en especie, a los dueños de radioemisoras y
televisoras.
Disminución a una tercera parte de las fuerzas armadas
En los años recientes, a partir del levantamiento neozapatista de 1994, el Ejército
y las otras armas han sido fortalecidas. Se ha modernizado y nutrido a estas
instituciones para que repriman con más eficacia posibles nuevos brotes de
descontento popular.
4. Los funcionarios públicos no deben devengar sueldos de más de 15
salarios mínimos
También deben eliminarse los privilegios de que disfrutan los altos funcionarios,
como son los gastos de representación, de gasolina, de "viáticos", bonos,
compensaciones, etcétera, que los altos burócratas cínicamente llaman su "la
canasta básica".
Esta medida no sólo está dictada por la necesidad que tiene el país de recursos.
Estamos por que las personas que ocupen cargos públicos no adquieran
privilegios económicos y sociales que los hagan distintos, los separen y los
enfrenten a la mayoría de la población. En otras palabras, estamos en contra de la
formación de una burocracia o capa privilegiada de políticos que medren del erario
nacional y que actúen a favor de los sectores privilegiados de la sociedad.
5. Supresión de la "partida secreta" establecida en la Constitución para
beneficio del Presidente
6. Confiscación de los bienes de los narcos y los corruptos
7. Supresión de los subsidios a los partidos políticos registrados
Nuestro país, es de partidos y castas políticas enriquecidas, mientras que quizá
más de la mitad de la población es pobre o miserable. Por lo demás, entre los
principales beneficiarios de los cuantiosos recursos que el Estado otorga a los
partidos registrados está el duopolio televisivo, que hace su agosto al vender sus
espacios a las organizaciones políticas que tienen dinero.
8. Uso de la las dos terceras partes de las reservas del Banco de México para
gasto social
En los años recientes, México ha logrado las reservas monetarias más altas de su
historia. Se trata de un capital casi ocioso, similar a los “bienes de manos muertas”
que existieron en el siglo XIX. Con éste, el gobierno mexicano a su vez financia a
tasas viles el déficit del Estado estadounidense.
III. CRECIMIENTO ECONOMICO Y DESARROLLO
SOCIAL
La más importante fuerza productiva es la mano de obra de un país, el trabajo de
sus hombres y mujeres. Empero, el capitalismo mexicano - tanto bajo la
administración del PRI, como con la del PAN o del PRD- es incapaz de sacarle
provecho al esfuerzo del conjunto de los millones de mexicanos en edad de
laborar, de producir y de crear. Según las cifras oficiales, en México existirían
menos de un 3 % de desempleados de la población económicamente activa
(PEA), lo que significaría que el país está mejor en este renglón que países como
los EUA y la mayoría de los de Europa occidental. Es mentira que en México sólo
existan un millón y medio de desempleados. Cálculos más realistas estiman que el
desempleo y subempleo afectan a cuando un menos un tercio de la PEA, es decir,
a más de diez millones de compatriotas.
Sólo hay que imaginarse si en México estos desempleados y subempleados
fueran puestos a producir bienes y servicios: en pocos años el país multiplicaría su
riqueza.
1. Plan de obras públicas y de vivienda popular que genere empleos.
Por la construcción de 750 mil viviendas de interés social al año, no menores de
60 metros cuadrados de construcción cada una.
2. Reducción de la jornada laboral, a un máximo de 36 horas, sin disminuir
salarios, para bajar el desempleo
3. Cumplimiento del salario mínimo constitucional y duplicación de los
actuales salarios
El salario mínimo debe alcanzar para que una familia pueda comprar la "canasta
obrera independiente", según el parámetro de la OIT (Organización Internacional
del Trabajo).
4.- Escala móvil de salarios
5.- Seguro de desempleo
6.- Duplicación de pensiones y jubilaciones.
7. Inversiones en PEMEX, en petroquímica secundaria y en la industria
eléctrica.
Pemex y la CFE vienen siendo saqueadas desde hace largos años por el Estado
capitalista, que recibe más de la tercera parte de sus ingresos de estas empresas
y luego los utiliza para pagar deudas. Mientras tanto, estas industrias carecen de
recursos para modernizar sus instalaciones, para exploración, investigación y
hasta para mantenimiento. No sólo ello: ambas industrias se encuentran también
endeudadas. Es prioritario entonces dedicarles una parte considerable de los
recursos nacionales.
8. Duplicación de los presupuestos en salud y educación e investigación
9. Recursos a zonas indígenas
10. Inversiones en protección del medio ambiente y reforestación
11. Reestatización y nacionalización de la banca, hoy en manos de
extranjeros
12. Reestatización de Telmex, de las empresas siderúrgicas y mineras
13. Expropiación de las empresas que quiebren o cierren
IV. LIBERACION NACIONAL
El gobierno de Fox es el mejor garante que tienen los imperialistas de sus
intereses en México. Los gobiernos del PRI también lo fueron y el PRD hace
esfuerzos por convencer a los centros metropolitanos de que un eventual gobierno
federal suyo no los afectaría.
Por ello levantamos hoy con más fuerza las banderas de:
Ruptura con el TLC. ¡No al ALCA!
Ruptura con el FMI y el Banco Mundial.
Club latinoamericano de países deudores.
Borrar las deudas de los países pobres con México.
Dotación de petróleo barato mexicano a países pobres.
Abajo el Plan Puebla-Panamá.
Por la tercera independencia nacional.
V. PROGRAMA DE TRANSICION HACIA LA
DEMOCRACIA SOCIALISTA
Fox, su partido y su grupo de "amigos" encabezaron la lucha electoral contra el
PRI, pero luego de sacar a este partido de Palacio Nacional plantean, en los
hechos, que todo cambio político ha terminado. Por su parte, el PRI desde luego
que no desea que se avance en la democratización del país y el PRD no hace
nada eficaz por hacer honor a su nombre. Es la clase trabajadora y los socialistas
los que estamos a la cabeza de la democratización del país y por ello estamos por
la:
Reducción de la Cámara de Diputados a 200 miembros y elección de sus
miembros por el porcentaje de votos obtenido por cada partido, en un distrito
nacional único.
Supresión del Senado.
Elección del presidente de la República por la Cámara de Diputados, a fin de
superar definitivamente el régimen presidencialista que, al elegir de manera
directa al Jefe del Ejecutivo, le da a éste, por ése solo hecho, una preeminencia
sobre los otros Poderes.
Reducción del mandato presidencial a cuatro años.
Principio de revocabilidad de cualquier cargo de elección popular.
Eliminación de las facultades presidenciales contenidas en la Constitución,
como son la designación del gabinete, de los ministros de la Suprema Corte, del
gobernador del Banco de México, del Procurador General y del DF, y del Jefe de
la Policía del DF. Deben ser designados por el Congreso Nacional o el Congreso
del DF, según el su caso.
La política exterior debe ser sometida para su aprobación, al Congreso.
Los recursos para las entidades federativas y los municipios, el presupuesto
de egresos deben ser decididos por el Congreso.
Eliminación de subsidios a los partidos políticos.
Apertura de los medios, sin costo, a todos los partidos. Registro a todos los
partidos que lo soliciten. Reforma democrática del COFIPE, que liquide el selecto
club de partidos con registro y transparente sus ingresos y sus gastos.
Modificación de la Constitución, para que el Poder Judicial tenga un
presupuesto fijo y suficiente, y no le sea designado por el Poder Ejecutivo.
Por la aprobación por el Congreso de la iniciativa de ley indígena de la Cocopa,
por ser ésta la voluntad del EZLN y sus seguidores. Por una nueva ley indígena
redactada desde el punto de vista proletario, es decir, que no sólo contenga
reformas políticas sino la obligatoriedad del Estado de repartir tierras a los
indígenas y de otorgarles un porcentaje del presupuesto de egresos nacional para
que puedan salir pronto de la miseria y la marginación.
Derecho de voto a los mexicanos en el exterior.
Verdadera protección consular, principalmente en los EUA.
Democratización y derecho de sindicalización del Ejército, la Marina y la Fuerza
Aérea y la policía preventiva. Por la inmediata supresión de las cuerpos de
represión, como la PFP.
Castigo y cárcel a los genocidas y a los corruptos. No a la impunidad. Creación
de una Comisión de la Verdad formada por las organizaciones sindicales,
populares, de derechos humanos y de familiares de víctimas de la represión
política.
Obligatoriedad de rendir cuentas de todos los funcionarios públicos.
Legalización de las drogas y campaña sistemática contra las adicciones y los
que las preconizan. Precios altos de garantía a los productos campesinos, para
que éstos no dediquen sus siembras al cultivo de enervantes.
Porque los cambios que el país necesita sean decididos por toda la ciudadanía a
través de una asamblea nacional constituyente y soberana, que redacte una
nueva Constitución.
VI. POR LA CREACIÓN DEL ESTADO 32 EN EL
DISTRITO FEDERAL.
Nos pronunciamos por la creación de una nueva entidad federativa en la capital
del país, en la que se pueda elegir democráticamente al gobernador y a los
ayuntamientos respectivos. Una asamblea constituyente, libre y soberana debería
darle el marco jurídico a este nuevo estado y deberá contar con una legislatura.
Aunque en los últimos años se han venido realizando una serie de cambios en el
D.F., como la elección del Jefe de Gobierno, así como la de los Jefes
Delegacionales y de los miembros de la Asamblea Legislativa, estos siguen
careciendo de las facultades con las que cuentan los gobernadores, presidentes
municipales y diputados en los estados del país.
Por lo demás, el Gobierno del DF es absolutamente antidemocrático y controla
verticalmente a las Delegaciones, que están muy lejos de ser algo parecido a los
municipios libres.
VII. LA POBLACION TRABAJADORA DEL CAMPO Y LAS CIUDADES DEBE
DECIDIR Y DEBE GOBERNAR
La propiedad sobre los grandes medios de producción y de cambio le da el
derecho a la burguesía - una ínfima minoría- de decidir sobre la vida material de
todo el país y de toda la sociedad. La burguesía maneja a los grandes partidos y a
sus candidatos para que gobiernen en su beneficio --aunque ahora deben hacerlo
respetando las libertades y derechos democráticos conquistados por el pueblo en
los años recientes.
El MAS cuestiona el derecho de la burguesía a decidir la vida material del país,
base sobre la cual se levanta su dominación social, política y cultural.
Durante siglos, el pueblo mexicano ha escuchado todos los días que el Poder
político es un asunto que le debe ser extraño, porque su ejercicio le está
reservado y destinado a un selecto grupo de políticos o burócratas. El MAS lucha
contra esta ideología. El proletariado está en capacidad de conducir la economía y
la administración pública de mejor manera que la burguesía, es decir,
desarrollando las fuerzas productivas, acrecentando la riqueza y repartiendo
equitativamente los frutos sembrados por el colectivo social. En el pasado histórico
de México está que los obreros ferrocarrileros y los petroleros fueron capaces de
administrar eficientemente esas industrias, aun en circunstancias sumamente
adversas. Más recientemente, los obreros de la Cooperativa Pascual demostraron
que son capaces de encabezar y administrar empresas prósperas y exitosas.
Entonces, los trabajadores, los asalariados, los que subsisten todos los días
gracias a vender su fuerza de trabajo (entre quienes desde luego están los
profesionales, los trabajadores de la cultura y los artistas) son capaces de
gobernar el País y de hacerlo mucho mejor a como lo ha hecho la actual clase
social dominante.
Alentamos la participación democrática y cotidiana de las masas en los asuntos
políticos, desde los más pequeños en las colonias populares hasta en los grandes
problemas nacionales.
Alentamos entonces la auto-organización democrática de la población en sus
centros de trabajo o de estudio, en sus barrios, en sus comunidades y pueblos.
Que el proletariado se haga cargo del poder y lo ejerza mejor que la burguesía no
es una quimera ni una utopía: en México, ya los obreros agrícolas y los
campesinos zapatistas administraron los ingenios azucareros y gobernaron en la
llamada "Comuna de Morelos"; veinte años después, como decíamos, luego de las
expropiaciones petrolera y ferrocarrilera los sindicatos de estas industrias las
administraron y las sacaron adelante, aun con el sabotaje de los imperialistas
expropiados y de las burguesía mexicana. El proletariado mexicano debe conocer,
valorar y aprender de esas experiencias.
Por ello es que estamos por la:
1. Democratización de los sindicatos y organizaciones sociales y la
prohibición de la afiliación obligatoria a partidos políticos. ¡Fuera charros y
neocharros sindicales!
2. Por la formación de asambleas vecinales, de comités de fábrica, de
coordinadoras de sindicatos y de agrupaciones sociales que defiendan a
sus agremiados, gestionen sus necesidades más urgentes y tengan el
derecho de ocuparse de los asuntos públicos.
3. Por un frente nacional de lucha, formado por las organizaciones obreras,
campesinas, indígenas, estudiantiles y populares, que defienda los
intereses del pueblo ante el imperialismo y la burguesía.
4. Obligatoriedad para que al menos una tercera parte de las candidaturas a
puestos de elección popular y los puestos públicos sean asignados a
mujeres. Impulso a la mujer trabajadora y campesina. Derecho al aborto,
libre y gratuito y practicado en condiciones seguras en las instituciones de
salud. Construcción de guarderías suficientes para todos los niños.
5. Paso a los jóvenes, especialmente a los de las familias trabajadoras. El
derecho a la educación gratuita, en todos los niveles, debe hacerse
realidad. Becas suficientes para que todo niño y joven puedan estudiar.
Construcción de instalaciones para que todos los niños y jóvenes puedan
practicar deportes e inversión en este campo y en casas de cultura
suficientes para la población trabajadora. Por la liberación sexual y la
difusión del uso del condón y de los anticonceptivos. Apoyo a los grupos
artísticos y musicales y a todos aquellos que quieran cultivar las letras y las
artes.
6. Por un gobierno de los trabajadores del campo y las ciudades.
VIII. Métodos de lucha y participación electoral
Los derechos constitucionales de huelga, manifestación y expresión serán
ejercidos y preconizados por el MAS. Son los que nos permitirán impulsar los
tres tipos de lucha de los que hablaban dos maestros del proletariado, Federico
Engels y V.I. Lenin, que llamaban a que la organización partidaria
revolucionaria desarrollara la lucha económica, la lucha política y la lucha
teórica. Las libertades democráticas conquistadas recientemente en el país, le
han dado a la participación electoral una mayor importancia, que nuestra
organización deberá de desarrollar plenamente. Debemos exhortar a la
población trabajadora a participar activamente en los comicios, apoyando a sus
propios candidatos. Será la manera en que la independencia política de la
clase obrera pueda expresarse. Entre los numerosos puntos que contiene este
Programa, destacamos aquí el de la necesidad de que en México haya una
nueva asamblea nacional constituyente, libre y soberana, que redacte un
nuevo texto constitucional, acorde con los nuevos tiempos y, sobre todo, con
los intereses de las amplias mayorías de la población. Esta reivindicación, que
ocupa un lugar preeminente en el Programa de Transición redactado por León
Trotsky, exige de nuestra organización una preparación cuidadosa y
sistemática en la liza electoral. Actualmente, la única manera en que una
organización política pueda dejar de ser marginal y conquistar a amplios
porciones de la población es participando en los comicios. Para ello nuestra
organización requiere de contar con sus plenos derechos, es decir, necesita,
luego de obtener su reconocimiento oficial de Agrupación Política Nacional,
ambicionar ser registrada como Partido Político Nacional y emprender una
campaña para conseguirlo.
El MAS, como parte de su convicción democrática y de su empeño por
reestablecer la moral revolucionaria entre el movimiento obrero,
estropeada por el stalinismo y otras corrientes afines, rechaza y combate
enérgicamente el uso de calumnias y de violencia física como métodos
para dirimir diferencias. Respeta la libre participación de las demás
asociaciones políticas y sindicales y los derechos de los ciudadanos; infunde
en sus miembros el respeto al adversario y a sus derechos políticos.
Condena cualquier expresión calumniosa o que difame y denigre a los
ciudadanos, a las instituciones políticas, y al resto de asociaciones políticas.
El MAS pone especial atención en la formación política y teórica de sus
miembros, militantes y afiliados, realizando un curso nacional de formación al
menos cada año y en las entidades federativas donde tiene Comités Ejecutivos
Estatales lo hace dos veces al año.