“La Lengua sexuada”*
Prof. Corina Milán
Introducción: ¿Cómo llegué a conocer esta propuesta?
Para explicar cómo llegué aquí y a conocer esta propuesta
necesito incurrir en una mención autorreferencial, por la cual pido disculpas,
pero es necesaria: soy Profesora de Lengua y así inicié mi tarea docente;
pero después empecé a trabajar como MOT, ahora sería POT (siglas raras
que usan los supertécnicos de la educación, a quienes les gusta llamarnos
como a personajes de una novela de ciencia ficción), “en criollo”, soy
docente tutora.
Y esta experiencia me ha permitido salirme de esos circuitos
“seguros” que están dispuestos para que transiten los profesores; en
particular; esos que van desde la sala de profesores al frente de un curso y
de ahí al frente de otro curso y de vuelta a la sala de profesores. Como
salimos y entramos y estamos un rato en cada lugar, conocemos muy poco
de esos seres humanos devenidos en alumn@s de nuestro espacio
curricular.
Afortunadamente, los tutores nos salimos del “circuito turístico”
del sistema, somos más libres para entrar y salir de las aulas; y para hablar
con los chicos, madres, padres, colegas, psicólogos, asistentes sociales,
médicos cuando haga falta; no cuando prescriben los timbres o las
instancias de evaluación o reunión.
Es entonces cuando los chic@s se transforman en seres
multidimensionales, con historias, ideas, problemas, actitudes que resultan
invisibles para los profesores. La cuestión es que después de haber
desandado esos caminos convencionales que existen dentro de la escuela
y de conocer a los chic@s un poco más que como alumn@s, me resulta
imposible volver a ciertas seguridades que el sistema nos facilita a los
profesores, y va siendo cada vez más difícil refugiarse en el formalismo con
el que enseñamos muchos temas de Lengua y Literatura (pese a las
reformas y a los nuevos paradigmas y a los nuevos enfoques y a tanto blá,
blá, blá); y me voy sintiendo muy desubicada pensando en cánones y
tipologías textuales, en vez de ideas y necesidades psicosociales urgentes
para esos chic@s que ya no puedo volver a ver como simples alumn@s.
Gracias a ese estallido afectivo e ideológico que me genera el
trabajo de tutora me siento obligada a interpelar mis prácticas como
profesora de Lengua y Literatura; por suerte, se “me queman los libros” y
voy cambiando las metodologías, los recursos, las miradas sobre los textos,
las estrategias de comunicación con los chic@s; me siento urgida a dotar mi
tarea de un sentido que trascienda lo estrictamente disciplinar y que sirva
para que los chic@s puedan pensar su vida y el mundo caótico en el que
les toca crecer; que les sirva para expresar lo que sienten y necesitan; que
puedan complejizar su estructura de pensamiento y sus formas para
1
comunicarse como personas y ciudadanos que conocen , ejercen y exigen
sus derechos responsable y eficientemente.
Por eso, estoy movilizada por la propuesta que encontré en la
capacitación que ofrece el equipo de Viviana, Gretel, Pía, Fabiana y Paula,
en relación con la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral; a
la que originalmente me acerqué por mi rol de tutora, buscando
herramientas para abordar los miles de conflictos que surgen en la escuela.
Y entonces descubrí que hay lineamientos para trabajar en todos los
niveles y en todas las áreas1. Como profesora, no pude evitar reparar en
los de mi espacio, y la sorpresa positiva fue que los encontré muy
pertinentes para pensar esa necesidad de “abrir” la intencionalidad de
la enseñanza de la Lengua a propósitos pedagógicos integrales, que
intervengan más clara y directamente en la construcción de la subjetividad
de las personas-ciudadanos.
Entonces, ¿PARA QUÉ hay que integrar la educación sexual a la
enseñanza de la Lengua?:
Para PROMOVER en los alumn@s:
La exploración crítica de los estereotipos acerca de los roles sociales
de mujeres y varones y los sentimientos o sensaciones que genera la
discriminación.
La producción y valoración de diversos textos que expresen
sentimientos de soledad, angustia, alegría y disfrute respecto de los
vínculos con otras personas, en la propia cultura y en otras.
La disposición de las mujeres y los varones para defender sus
propios puntos de vista, considerar ideas y opiniones de otros,
debatirlas y elaborar conclusiones.
El desarrollo de competencias comunicativas relacionadas con la
expresión de necesidades y/o solicitud de ayuda ante situaciones de
vulneración de derechos.
¿Por qué hay que abordar la educación sexual en todos los niveles?
Los problemas que trae aparejado el ejercicio poco responsable
de la propia sexualidad se ponen en evidencia en la adolescencia. Es en el
secundario donde vemos las panzas de las chicas embarazadas y
conocemos relatos sobre las situaciones de riesgo vinculadas con la
sexualidad que viven l@s chic@s. Podemos inferir que son débiles o nulos
los cuidados que tienen cuando inician su vida sexual. Y desde hace
tiempo, confiamos en que los profesores de ciencias den unas charlas,
alguna película, inviten a algún experto y nos quedamos tranquilos. En la
escuela cumplimos con la provisión de información y profilácticos.
1
Lineamientos curriculares para la Educación Sexual Integral aprobados por Consejo Federal de
Educación en Mayo de 2008. Programa Nacional de Educación Sexual Integral, Ley Nacional Nº 26.150
2
Sin embargo, los números de embarazos adolescentes y de
contagio de ETS crecen a pasos agigantados. ¿Alcanza con el aporte tal
como lo venimos haciendo? ¿Podremos hacer algo más? ¿Qué podríamos
hacer? ¿Quiénes? ¿Desde cuándo?
Para llegar a ponerse el forro o exigir que el otro se lo ponga
antes de tener sexo, es preciso tener clara idea de la necesidad de
cuidarse. Para cuidarse hay que considerarse una persona valioso/a, esto
es, tener autoestima. La autoestima, el conocimiento del propio cuerpo y de
los deseos, las prescripciones morales, la noción de que hay que cuidarse y
las formas de cuidado, no se producen con una charla de una hora, un día
de la vida, en una clase de ciencias. Se construyen lentamente, en un
proceso sumamente complejo en el que intervienen múltiples factores
biológicos, afectivos, psicológicos y sociales; así como numerosas personas
que interactúan con ese sujeto durante toda su vida, desde que nace.
Por eso resulta de una lógica inapelable el hecho de que es
necesario abordar la educación sexual desde el nivel inicial hasta el nivel
terciario, adecuando –obviamente- las problemáticas, la información y las
propuestas didácticas, al nivel cognitivo y las demandas de l@s sujetos del
proceso de aprendizaje.
¿CÓMO podríamos trabajar la sexualidad integrada en Lengua?
Generando actividades que impliquen:
La lectura crítica y el análisis de textos literarios de distintas épocas,
autores/as, estilos y culturas.
La argumentación y el debate de ideas a partir del análisis de textos
y películas.
La lectura y representación de textos dramáticos.
La lectura y la producción de textos y/o materiales audiovisuales
diversos que expresen exposiciones, opiniones, análisis sobre las
temáticas abordadas.
La producción de textos de intención literaria para expresar ideas,
emociones, sentimientos, miedos, vinculados con la sexualidad.
Proyectos de investigación para relevar información sobre diversas
temáticas (que requieren, a su vez, lectura de materiales, encuestas,
entrevistas, procesos de escritura, exposición oral).
El análisis de discursos en los que se ponen en evidencia los roles
adjudicados socialmente a varones y mujeres, como: publicidades,
programas de televisión, libros de cuentos, situaciones familiares y
escolares.
Resulta evidente que la Literatura constituye el recurso privilegiado
para llevar adelante propuestas didácticas que pretendan la
3
transformación cognitiva y sociocultural de los chic@s.
En palabras de Michèl Petit: “Siempre digo que escuchando a
los lectores recordamos que el lenguaje no puede ser reducido a un
código, a una herramienta de comunicación, a un simple vehículo de
informaciones. El lenguaje nos construye. Cuanto más capaces somos
de darle un nombre a lo que vivimos, a las pruebas que soportamos,
más aptos somos para vivir y tomar cierta distancia de lo que vivimos, y
más aptos seremos para construirnos en sujetos de nuestro propio
destino2”.
Literatura sugerida para reflexionar sobre la sexualidad
Teresa Colomer, en su libro Introducción a la literatura infantil
y juvenil, sostiene que uno puede dar cuenta de cómo es una sociedad
leyendo aquello que se edita para niños. Por otra parte, Laura Canteros,
secretaria de Alija (Asociación de literatura infantil y juvenil Argentina), ante
la pregunta sobre la existencia de temas tabúes dice: “Los podemos resumir
en las tres „S‟, a saber: „S‟ de sexo, de cualquier clase en texto o imagen. „S‟
de Satanás, todo lo que no se atenga a las sagradas escrituras. „S‟ de
lenguaje Soez”.3
Sin embargo, y pese a los tabúes, la literatura infantil de estos
últimos tiempos ofrece muchos textos interesantes para pensar con
los más chicos la construcción de los roles de varón y mujer4 no
estereotipados, por ejemplo:
"Historia de ratita"5 de Laura Devetach: es una versión donde la que
era una ratita sometida, se transforma en una moderna ratona que toma
la decisión de casarse con el Ratón-Ratón, porque ella quiere y él
también. Es decir, el casamiento no es un favor otorgado por el rol
masculino.
"La señora Planchita"6 y "Blanca como la nieve, roja como la
sangre" de Graciela Cabal7: ofrecen modelos no convencionales de
heroínas. Una es un ama de casa que ha perdido su identidad ya que
se pasa todo el día planchando, pero un día toma conciencia y se
rebela. La otra es una Blancanieves que no sabe planchar ni cocinar y
es ella la que rescata a un príncipe ceceoso y sometido a su madre
castradora.
2
Petit, Michèl. Lecturas: del espacio íntimo al espacio público. México, Fondo de Cultura
Económica, 2001, pp. 112-114., En Cuadernos de Trabajo para los docentes del Proyecto de Apoyo al
último año del nivel medio/polimodal para la articulación con el nivel superior, Ministerio de Educación
de la Nación, 2004.
3
Ver artículo “De eso no se habla”, de la Revista Planetario., Nº 62, Junio 2005.
4
Tomo textos sugeridos por la Prof. Nora Fonollosa en el artículo “Reflexiones sobre el tema de la mujer
en la Literatura Infantil”, en www.sagrado.edu.ar/revista4/reflexiones.htm
5
En la Colección Libros del Monigote, de Editorial Colihue, 1995.
6
• La Señora Planchita, Buenos Aires, Libros del Quirquincho. Ilustraciones de Alejandra Taubin.
Serie Blanca, 1988.
7
Este cuento fue editado originalmente por Libros del Quirquincho en 1998. Integra actualmente
la Colección Pan Flauta de Editorial Sudamericana.
4
"Historia de una princesa, su papá y el príncipe Kinoto Fukasuka"
8
y "Bisa vuela" de María Elena Walsh: Una princesa japonesa se
rebela ante su padre el terrible Emperador y una tierna y noble viejecita
retoma su viejo oficio de manejar un avión y así recorre el mundo.
"La madrastra"9 de Elsa Bornemann: es un texto donde se brinda la
imagen de una madrastra buena.
El libro: "Mujercitas, ¿eran las de antes?"10 de Graciela Cabal es una
lectura con gran sentido del humor, en la que la autora va describiendo
las características de "sus maestras" a través del tiempo:
"Según la señorita Porota, mi maestra de primer grado inferior, los angelitos solo
se dejaban ver por las niñas buenas, calladitas, limpias y muy pero muy
trabajadoras. Ella, la señorita Porota, sí los veía, por algo era maestra, A todos los
veía: cada angelito sentado al lado de la niña que le había tocado en suerte, más
triste o más contento según el comportamiento de la susodicha niña"..."Y entonces
yo, que lo que quería de verdad era ser pirata, miraba con envidia a los varones de
la señorita Lucrecia, que en los recreos corrían, saltaban y se divertían como si
nada, un día me animé y le pregunté:
Señorita, los varones del otro grado, ¿no tienen angelito, o qué? "
Infaltable, “Irulana y el Ogronte”11, de Graciela Montes, cuento en el
que la que salva a todo el pueblo del monstruo es la niña Irulana. Lidia
Blanco12 refiriéndose al valor de esta pequeña heroína dijo: “y basta de
Cenicientas tontitas, o Caperucitas bobas que se dejan comer por lobos”.
Y para darle una vuelta carnero a la Caperucita boba, está el niño que
extraña al papá que se fue de casa y emprende viaje en su búsqueda.
En el bosque13, como se titula el cuento y el hermoso libro álbum de
Anthony Browne, el protagonista se va transformando en una nueva
versión masculina y sin lobo.
En el nivel secundario, ya contamos con toda la historia de la
literatura para pensar la sexualidad eligiendo el tema, la época, el
estilo y el género que nos plazca. Podríamos tomar, por ejemplo a:
Sor Juana Inés de la Cruz que en sus famosas Redondillas supo
reprochar la conducta de los “hombres necios” que seducían y luego
denostaban a las mujeres por su liviandad, siendo los propulsores y
beneficiarios de la prostitución. Más interesante aún, si reparamos en la
biografía de Juana, que eligió ser monja porque en el México del siglo
8
Editados por Alfaguara, el primero en 2009 y el segundo en 1985.
9
En el libro Un elefante ocupa mucho espacio, Torre de papel azul, Grupo editorial Norma,
1998.
10
Graciela Cabal, Mujercitas, ¿eran las de antes? y otros escritos (El sexismo en los libros para
chicos), Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1998.
11
Editado en 1991 por Libros del Quirquincho, Colección La Ratona cuentacuentos. Reeditado en:
Buenos Aires, Gramón-Colihue,1995. Colección Los cuentos del Ratón Feroz.
12
En el artículo “El “mejor libro” infantil”, “Elegir libros para los más pequeños”, Mayo de 2005,
en www.educared.org.ar/infanciaenred/Dilemas
13
Browne, Anthony, En el bosque, F.C.E., Bs. As, 2009. Enviado a las escuelas por el Min.
Educación
5
XVII era la única opción que tenía una mujer plebeya para poder
dedicarse al trabajo intelectual. Además, esta mujer librepensadora y
poeta extraordinaria sufrió toda la vida el asedio y los castigos de sus
misoginos superiores de la Iglesia Católica (sobre ésto se puede leer el
libro Las trampas de la fe, de Octavio Paz y/o ver la película Yo, la
peor de todas, de María Luisa Bemberg)
En esa línea podemos trabajar con Alfonsina Storni, a quien tampoco le
fue fácil salirse de los límites establecidos para la mujeres a comienzos
del siglo XX, como expresa en su poema “Bien pudiera ser”14 :
Pudiera ser que todo lo que en verso he sentido
no fuera más que aquello que nunca pudo ser,
no fuera más que algo vedado y reprimido
de familia en familia, de mujer en mujer.
La misma autora en el famoso poema “Tú me quieres blanca”
reniega de la prescripción de castidad que el hombre al que se dirige le
impone:
Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada15
Y sería bien interesante confrontar esta poesía con otro texto
famosísimo del gran poeta Pablo Neruda (que incluso corresponde a
la misma época que el de Alfonsina):
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.16
14
Este poema se encuentra en uno de los libros Leer por leer que están en todas las escuelas,
tomo 3.
15
“Tú me quieres blanca” es un poema del libro El dulce daño, publicado en 1918.
16
“Cuerpo de mujer” es el poema nº 1 de los Veinte poemas de amor y una canción
desesperada, que Pablo Neruda publicó en 1924.
6
Neruda quiere a una mujer blanca, pero no casta; sin embargo, está
claramente planteada la pasividad de la mujer que “se entrega” al “labriego”
amante varón que la embaraza.
También se podría abordar la inquietante temática de la homofobia
(que está profundamente instalada y genera lamentables situaciones
de discriminación en nuestra sociedad y en nuestras escuelas) con el
cuento “El marica” 17, de Abelardo Castillo; o con el fragmento de la
novela El juguete rabioso18, de Roberto Arlt, en el que el
protagonista, Silvio Astier, se encuentra con un homosexual en un
cuarto de pensión; o con la novelita de Esteban Valentino, Perros de
nadie19, en la que uno de los personajes es un travesti que sufre la
soledad y la violencia de la calle, pero no deja de ilusionarse con el
amor.
Para hablar de encuentros sexuales, el Girondo desenfadado de
Espantapájaros (1932) nos ofrece una pieza erótica perfecta en el
poema XII:
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan, (…)
Texto que a todos los chicos les encanta a la segunda escucha, porque en
la primera no se dan cuenta de qué habla.
Efecto y temática parecidas se pueden leer en el relato “El amor” de
Eduardo Galeano (en Memoria del fuego/”Los nacimientos", 1982):
En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con
curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas (…)
Como verán, sólo mencioné un puñado de ejemplos (todos
canónicos, de alta calidad literaria y sobrado prestigio); pero quedan afuera
miles de obras de todos los tiempos y de infinidad de autores. Había hecho
una lista como para quedarme una semana enumerando; pero me parece
que lo mejor es que cada uno de uds. busque los textos que más les gusten
y sugieran posibilidades de acuerdo con lo que estén dispuestos a propiciar
como instancia de pensamiento y reflexión en la sala, el aula o la biblioteca.
Antes de terminar, quisiera considerar algunas cuestiones
fundamentales :
17
Cuento escrito por A. Castillo en 1959, en el libro Las otras puertas, Seix Barral, Buenos
Aires, 2007 (en las escuelas vino en la Biblioteca Básica del PROMSE, en 2008).
18
Novela publicada en Buenos Aires, en 1926.
19
Perros de nadie. Esteban Valentino. Ediciones SM, Buenos Aires, 2008.
7
Ni la Ley de Educación Sexual integral, ni ningún otro
documento curricular prescriben el alcance preciso o el límite de los
abordajes de los temas; por ende, cada docente debe DECIDIR qué
postulaciones ideológico-didácticas, qué materiales, qué estrategias,
qué tiempos van a formar parte de su proyecto. Aunque parezca una
perogrullada a esta altura de los tiempos, tenemos que reconocer que en el
sistema educativo débilmente democratizado, todavía persisten las
prácticas jerarquizadas de obediencia debida en las que agentes superiores
(ministros, expertos de equipos técnicos, supervisores, directores) dicen
qué y cómo hay que hacer las cosas; por eso, es necesario subrayar la
potestad que el docente tiene para “subir una práctica y no sólo bajar
contenidos o líneas” (y estoy parafraseando al maestro Alejandro Raiter
que dijo más o menos estas palabras en el marco de estas mismas
jornadas, hace un par de años).
Cada docente debería poder diseñar una propuesta a la
medida de su interés y posibilidades para habilitar el diálogo, el debate
y el análisis de las diferentes problemáticas que hacen a la sexualidad.
Como todo en educación y en la vida, NO HAY RECETAS para aplicar “en
crudo”. Debemos hablar de lo que queremos y podemos, dando cuenta de
nuestras posturas y conocimientos; siempre y cuando respetemos los
límites de la información científica validada y del encuadre legal
vigente.
Otro punto importantísimo para destacar es que no sirve
plantear abordajes o propuestas solitarias: tenemos que trabajar en
red. Sabemos todos que es más difícil de lo que sostienen los proyectos o
los discursos pedagógicos de moda, porque la organización del sistema
educativo no favorece la coordinación de los distintos actores
institucionales. Pero tenemos que inventar las maneras y demandar los
tiempos y espacios necesarios para constituirnos como equipos
docentes donde se diluyan los compartimentos estancos de las diferentes
disciplinas para trabajar sobre las cuestiones pedagógicas relevantes,
que DEBEN ser de abordaje transversal.
Para finalizar, lo que definitivamente no podemos eludir es la
necesidad de HABLAR SOBRE SEXUALIDAD con los chic@s. HOY NO
ESTAMOS HABLANDO. Los padres y madres no hablan porque no saben
cómo y porque tienen miedo de habilitar conductas que reprueban o les
preocupan; en la escuela no hablamos por las mismas razones, pero
además, porque le tenemos miedo a la reacción de los superiores y de los
padres; en definitiva, los adult@s estamos cometiendo la gigantesca
irresponsabilidad de dejar sol@s a l@s chic@s ante los temas y las
situaciones más importantes de su vida porque tenemos miedo, porque
pretendemos estar seguros para hablar, sin permitirnos asumir que
nunca vamos a estar seguros, porque nosotros mismos estamos
aprendiendo y cambiando constantemente.
Yo los y las invito a reconocernos en las palabras del sabio
poeta, cura y revolucionario Ernesto Cardenal: "somos soldados
derrotados, de una causa que es imbatible"; pero la única que
verdaderamente importa: la de la humanidad.
8
*Texto de la ponencia presentada en las 5ª Jornadas de Didáctica de la Lengua y la
Literatura organizadas por el I.S.F.D. Nº 809 de Esquel, 01 de Octubre de 2009.
“Proyecto de Armonización de Políticas Públicas para la Promoción de
Derechos, Salud, Educación Sexual y Prevención de HIV / SIDA en el
Ámbito Escolar”
Capacitación para docentes sobre
EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL
Equipo capacitador:
Viviana Itze
Gretel Alemán
María Pía Megassini
Paula Martín
Fabiana González
La Educación sexual es un aspecto esencial en el desarrollo
de la vida de las personas, que se construye a partir del respeto mutuo, de
reconocer las necesidades individuales considerando al individuo como un ser
integral donde la formación pasa por brindar herramientas de cuidado, fomentar
el propio cuidado y el del otro, por valorar a la otra persona más allá de su
elección sexual, etc. Se debe partir del reconocimiento de que a través del
cuerpo expresamos nuestros sentimientos y emociones, que es una fuente de
sensaciones - ya sean de dolor o placer- que son importantes para la
construcción de la subjetividad, que la vida sucede en el cuerpo y que por ello
debemos cuidarlo.
Por lo tanto educar en estos temas implica ofrecer no sólo
conocimientos para prevenir sino también formar en valores, sentimientos y
actitudes positivas frente a la sexualidad, para vivirla plenamente y disfrutarla
sin miedos y sin correr riesgos. También es enseñar a relacionarse con otros,
orientar hacia el acceso a los servicios de salud que permitan vivir la
sexualidad de forma responsable, plena y segura.
La formación en estos aspectos no sólo corresponde a la familia
o a la escuela sino que se produce en diversos ámbitos y a lo largo de toda la
vida. Es necesario que los adultos nos ubiquemos en una situación de
continuo aprendizaje, que podamos revisar y valorar críticamente los
sentimientos y pensamientos que habitualmente tenemos respecto a la
sexualidad para que no se conviertan en obstáculos al momento de acompañar
a l@s adolescentes en la adopción de comportamientos saludables, ya que la
escuela es uno de los lugares donde se transmiten valores, conocimientos e
9
información con mayor sistematicidad durante la infancia y adolescencia y
donde estos comparten su crecimiento no sólo con los pares sino con adultos
socialmente significativos.
Se es consiente que la educación sexual es un derecho de los
niñ@s y adolescentes, una responsabilidad de los adultos y una obligación del
Estado, de todas formas cuesta mucho el abordaje de la sexualidad desde
todas sus dimensiones, debido a que esta temática siempre queda a cargo de
los profesores de Biología, Ciencias Naturales o charlas a cargo de agentes de
salud de las salitas periféricas.
De acuerdo con los diagnósticos y en función de los emergentes
sociales fuertemente vinculados con la sexualidad y el género, las instituciones
en su conjunto se están planteando un abordaje más integrado y articulado,
debido a que actualmente se tratan estas cuestiones sólo como paliativos ante
las problemáticas surgidas, como por ejemplo el embarazo adolescente, la
discriminación homosexual, el consumo de sustancias adictivas, las
enfermedades de transmisión sexual, etc.
La institución en general y los docentes en particular, sentimos
que a veces la realidad nos supera y no logramos sistematizar este abordaje en
el ámbito escolar. Frente a esto, a través de esta propuesta interdisciplinaria y
que abarca no sólo a los alumnos sino también a los adultos, planteamos el
tratamiento planificado, articulado y coordinado de la sexualidad en las
escuelas partiendo de la gestión de espacios propicios para el diálogo y la
reflexión, que generen el compromiso necesario de todos los implicados y que
pueda extenderse en el tiempo, a otros destinatarios e implicar a otros actores
sociales como los agentes de Salud y los medios de Comunicación.
ESQUEL, Octubre de 2009
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