LA PROBLEM�TICA COLOMBIANA by HHsK8AFH

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									                  DESARROLLO PRODUCTIVO Y ALTERNATIVO




1. INTRODUCCION

La presente propuesta se inscribe dentro del bloque temático “desarrollo productivo y
alternativo y tiene como fin elevar la generación de empleo e ingresos como condición
para superar la pobreza.

Se trata de desarrollar la capacidad productiva del país mediante el fortalecimiento de
tres áreas de alta incidencia en el desempeño del conjunto de la economía del país, las
cuales presentan especial debilidad y vulnerabilidad en el entorno inmediato en que se
desarrolla la economía colombiana: la capacidad comercial en el contexto de los
procesos de integración económica, el desarrollo del sector de la micro, mediana y
pequeña empresa (Mipyme), y el desarrollo alternativo como solución a la problemática
vinculada con la presencia de cultivos ilícitos que siguen influyendo negativamente
sobre la realidad nacional.

2. ANTECEDENTES Y DESCRIPCION DEL PROBLEMA

A mediados de 2004 siguen aquejando al país los problemas que en los últimos años
han dominado el escenario nacional: desempleo, pobreza, cultivos ilícitos y
narcotráfico, y violencia. Estos problemas son a la vez causa y efecto los unos de los
otros, en un círculo vicioso que impide al país aprovechar las oportunidades de
desarrollo que se le presentan.

2.1. Pobreza y Desempleo

La pobreza y el desempleo son unas de las consecuencias más dramáticas de la
problemática nacional, que afectan de manera inmediata los niveles de bienestar y
calidad de vida de la población.

En los últimos veinticinco años se viene dando en el país un doble movimiento de
sentido contrario: por un lado, el Estado ha ido ampliando los servicios de educación,
salud e infraestructura, lo que significa que cada año van siendo mejor atendidas las
necesidades básicas relacionadas con la educación y la vivienda, pero por otro lado la
generación de ingresos de la economía dista cada vez más de ser suficiente para
permitirle un nivel de vida digno a la población. En este contexto, es importante revisar
algunas cifras1 que ilustran la situación descrita.

Si se tiene en cuenta el Indice de Calidad de Vida2, se podrá observar que éste mejoró
de manera importante entre 1985 y 1997, al pasar de 60.2% a 73.3%. Se mantuvo

1
  Presentación del Director del DNP “Evaluación de los indicadores de desarrollo social de Colombia
1990 – 2003”.
2
  Bajo este enfoque, la pobreza es considerada como una falla en la capacidad efectiva para lograr un
adecuado estándar de vida. Consiste en la medición de cuatro factores: acceso y calidad de los servicios
públicos domiciliarios, educación y capital humano, tamaño y composición del hogar y calidad de la
vivienda.


                                                                                                      1
estable en 1998, subió a 75.2% en 1999 y desde entonces se ha mantenido estable,
aunque ascendiendo levemente (en 2003 se ubicó en 76.7)3.

Utilizando la medida de Necesidades Básicas Insatisfechas NBI4, se observa que la
pobreza medida a través de este índice en el país ha bajado en los últimos años y que a
pesar de la crisis de fines de los noventa, no tuvo un incremento considerable. En efecto,
mientras en 1993 la pobreza por NBI era del 37,2%, en 1997 fue del 25,9%, en 2003
alcanzó el 21,7%. Diferenciando desde el punto de vista geográfico, hay una gran
desproporción entre las condiciones de vida del sector rural y del sector urbano;
mientras en este último el porcentaje de personas con necesidades insatisfechas llega al
16,0%, en el sector rural más de la tercera parte de la población es pobre (37,4%).

Si se aplica el Indice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas 5 se encuentran
resultados coherentes con los anteriores. En el Informe 2003 (cuyos datos corresponden
a 2001), Colombia obtuvo un índice de 0,779 que la ubicó en el puesto 64 entre los
países del mundo y en el 8 entre los latinoamericanos. En el anterior informe Colombia
ocupó el puesto 68 con un índice de 0,772. La mejora observada se debió a que en el
período de comparación el país logró un avance en los tres indicadores que componen el
índice: la esperanza de vida pasó de 71,2 a 71,8 años, el PIB real per cápita subió de
6.248 a 7.040 dólares y el grado de alfabetización avanzó de 91,7 a 91,9 por ciento.

En el informe 20046, correspondiente al 2002, Colombia ocupó el puesto 73 (descendió
nueve puestos respecto del año anterior), asociado con un índice de desarrollo humano
de 0.773 (0.006 menor que para 2001). Del análisis de los componentes del índice se
deduce que, a pesar de que la esperanza de vida subió hasta 72,1 años y el grado de
alfabetización se incrementó a 92,1% (datos consistentes con la tendencia señalada
atrás), la reducción de la cobertura en educación y la caída del PIB real per-cápita (pasó
de US$ 7.040 a US$ 6.370), explican el descenso.

No obstante lo anterior, si bien en los indicadores presentados atrás el país presenta
mejoras, en cuestión de ingresos la situación continúa siendo preocupante. Si se toma en
cuenta el índice de pobreza7, se notará cómo las condiciones de crecimiento sostenible y
estable de las que gozó la economía colombiana hasta 1997 se manifestaron en
significativos avances en la reducción de la pobreza (para 1997, el índice de pobreza era
50,3). Sin embargo, las secuelas de la crisis económica de finales de los años 90
llevaron a que se revirtieran dos décadas de avance en materia de pobreza; en 1999 el
índice llegó a 59,8, mientras el de indigencia8, en 2000, alcanzó el 23,5%. Para el 2003,
derivado de la recuperación de la economía, los índices de pobreza e indigencia han
mejorado hasta 51,8% y 16,6%, respectivamente, lo que no obsta para señalar la
delicada situación del país en esta materia.


3
  DNP-Misión Social, 1985-2000: con base en Dane, censo 85 y 93, EH Nacionales; 2003: Programa
Nacional de Desarrollo Humano - DDS - DNP, con base en ECH (total año)
4
  Según este indicador, se considera como pobres a aquellos hogares o personas que tienen insatisfecha
alguna de cinco necesidades definidas como básicas: agua potable y saneamiento, acceso de niños a la
educación básica, dependencia económica, hacinamiento y estado de la vivienda
5
  Que se puede considerar como un indicador compuesto de pobreza.
6
  Informe sobre Desarrollo Humano 2004: La libertad cultural en el mundo diverso de hoy.
7
  Definido como el porcentaje de la población cuyos ingresos son inferiores a una determinada línea de
pobreza. El índice es calculado con base en la Encuesta Nacional Continua de Hogares.
8
  Calculado sobre una canasta más reducida, que solo incluye alimentación.


                                                                                                    2
Para explicar la situación presentada pueden discutirse distintas razones como la
desigual distribución del ingreso o la escasa productividad de la economía colombiana,
pero es indudable que la pobreza por escasez de ingresos de los colombianos está
directa e inmediatamente relacionada con las condiciones de desempleo y subempleo
que imperan en el país. En efecto, la tasa de desempleo, que hasta 1995 había
permanecido, salvo escasas excepciones, por debajo del 10%, comenzó a subir de
manera progresiva desde ese año hasta sobrepasar el 20%, para 13 áreas metropolitanas,
en meses como enero de 2001 (21,0%) y enero de 2002 (20,4%). A comienzos de 2004
el 48% de la población económicamente activa se encontraba desempleada, es decir que
carecía en absoluto de ingreso laboral, o estaba subempleada; es decir, que percibía un
ingreso laboral inferior al que corresponde a sus capacidades y expectativas. Cabe
señalar que la recuperación de la economía presentada recientemente (2003 y lo corrido
de 2004) ha hecho que las tasas de desempleo se reduzcan; en enero 2003 la tasa de
desempleo (para 13 áreas metropolitanas) fue de 18,2%, mientras en noviembre y
diciembre fue de 14,1% y 14,7%, respectivamente. Sin embargo, los retos para volver a
tasas similares a las de comienzos de los 90 continúan siendo muy exigentes.

2.2. Crecimiento económico y estructura del aparato productivo

Dos elementos fundamentales determinan el desempeño de la economía en función de
su capacidad de generación de empleo y superación de la pobreza: el crecimiento
económico y las características del aparato productivo, en particular el papel que juegan
en la micro, pequeña y mediana empresa.

El problema del desempleo se ha visto agravado en los años recientes por la aguda crisis
en que se debate el país desde finales de 1998, la cual lo llevó a experimentar en 1999,
por primera vez en setenta años, una caída en el Producto Interno Bruto en cuantía del
4,3%, para ostentar en los años siguientes pobres crecimientos entre el 1,5 y el 2,5%.

Como es sabido, la crisis fue provocada, entre otros aspectos, por la destorcida del
boom de la construcción, la crisis de la industria y del sector agropecuario, el desinfle
de la burbuja especulativa del sector financiero, producido por las dificultades de pago
de los créditos acrecentados artificialmente a raíz de la apertura y, finalmente, como
detonante, por el impacto sobre el país de la crisis financiera mundial manifestada en la
caída de los mercados financieros del Extremo Oriente en 1997 y de Rusia en 1998.

De manera consecuente con estos hechos, el gobierno se propuso en su Plan de
Desarrollo Hacia un Estado Comunitario como uno de sus objetivos prioritarios la
reactivación de la actividad económica, como mecanismo central para producir el
incremento del empleo. Las políticas aplicadas para elevar el ritmo de crecimiento
económico han resultado exitosas, como lo demuestra el crecimiento del 3,95%
registrado en 2003, que hace pensar que por fin se está superando la crisis de manera
consistente. Y efectivamente, consolidar la incipiente recuperación para dar lugar a un
proceso acelerado y sostenido de crecimiento económico es condición necesaria para
superar los problemas de desempleo y pobreza. Se sabe que el país debería crecer por
encima del 5% para reducir en un 50% la pobreza en un lapso de 20 años.

En la actualidad el país se encuentra en la fase de recuperación del ciclo económico, un
proceso que es vital consolidar con una política económica apropiada. Las tres Líneas
Estratégicas contempladas en esta propuesta – apoyo a micro, pequeña y mediana


                                                                                       3
empresa, proyectos productivos en desarrollo alternativo y fortalecimiento comercial –
refuerzan esta consolidación impulsando el crecimiento económico del país.

No obstante lo anterior, a pesar de ser condición necesaria, el crecimiento económico no
es condición suficiente para superar el desempleo, como lo muestra el hecho de que a
pesar del crecimiento económico de 2003 (3,95%) superior al de los seis años
anteriores, tanto el desempleo como el subempleo volvieron a crecer entre enero de
2003 y enero de 2004. Estos resultados contradijeron las esperanzas de las autoridades
económicas que contaban con que logrando un mayor crecimiento de la producción se
lograría, como consecuencia inmediata, un aumento de la ocupación, suficiente para
reducir el desempleo. Si bien a lo largo del año, a medida que se fue reactivando la
actividad económica, fueron bajando las tasas de desempleo, ese alivio fue sólo
temporal. En consecuencia, es preciso concluir que el problema del desempleo no es un
fenómeno meramente coyuntural, que no radica solamente en la caída de producción y
que, por lo tanto, no se resuelve con el solo crecimiento económico.

En un intento de responder a esta realidad, las políticas laborales de los últimos años
han abordado el problema del desempleo desde la perspectiva de la “empleabilidad”,
entendida como la existencia de condiciones que hacen atractiva para los empresarios la
contratación de mano de obra para desarrollar sus actividades, es decir que elevan su
propensión a elevar la demanda de trabajo bajo el supuesto de que el desempleo es
causado por la acción de factores que impiden el libre funcionamiento del mercado de
trabajo: existencia de jornada de trabajo fijada por la Ley, que implica recargo por horas
extras, existencia de cargas laborales (prestaciones sociales y aportes al sistema de
seguridad social), regulación de contratación y despido con indemnizaciones crecientes
en función del tiempo laborado, regulación de plazo de contratación. A la vez se ha
acudido al recurso de estimular la generación de empleo promoviendo pactos con los
gremios empresariales y ofreciendo incentivos tributarios a los empresarios que creen
empleo por puesto de trabajo generado, al tiempo que se ha comprometido a los
distintos ministerios y dependencias del sector público a redoblar esfuerzos por
aumentar el empleo.

Los escasos resultados que han producido estas medidas, tal como lo demuestran los
datos mencionados, indican que el problema tampoco es, exclusivamente, de
empleabilidad; es de otro orden, de carácter permanente y de tipo estructural. En primer
lugar, debe mencionarse el fenómeno de la histéresis del empleo, por el cual a medida
que avanza el proceso económico el ritmo de crecimiento del empleo se vuelve inferior
al de la producción, lo que implica que se requieren tasas de crecimiento cada vez más
elevadas para proporcionarle empleo a la creciente población económicamente activa.
Esto hace cada vez más difícil y llega a tornar imposible resolver el problema con base
en el mero crecimiento de la producción.

Para el caso colombiano este fenómeno tiene origen, al menos en buena parte, en
condiciones peculiares de su economía, entre los cuales se destacan la estructura del
aparato productivo, la producción y la disponibilidad de capital humano. En
consecuencia, para generar empleo, el aparato productivo tiene que reestructurarse con
énfasis en los segmentos empresariales más capaces de incorporar los avances
tecnológicos y de absorber la mano de obra de la población trabajadora, como son la
micro, pequeña y mediana empresa; la producción nacional tiene que reestructurarse
hacia actividades dinámicas, con alto contenido tecnológico, generadoras de valor


                                                                                        4
agregado, de empleo y de ingresos, y, como soporte de todo lo anterior, hay que
avanzar significativamente en la formación del capital humano, por medio de la
intensificación del cuidado de la salud y nutrición, la formación básica, media y
superior, la formación técnica y laboral, la formación profesional y la capacitación de la
mano de obra.

La reestructuración del aparato productivo incluye como componente de primer orden el
fortalecimiento de la micro, pequeña y mediana empresa que constituye la primera línea
estratégica de la propuesta. La reestructuración de la producción nacional es objeto de
las políticas macroeconómica y sectorial, de las cuales forman parte el desarrollo
alternativo y el fortalecimiento de la gestión comercial, que constituyen la segunda y
tercera Líneas de acción. La formación de capital humano es objeto de la política
general de educación y formación, que no hace parte de esta propuesta.

2.3. El papel de las micro, pequeñas y medianas empresas, la producción
alternativa y la gestión comercial

Las tres Líneas de acción mencionadas - fortalecimiento de la mipyme, desarrollo de
producción alternativa y fortalecimiento de la gestión comercial - se proponen como
instrumentos adecuados para lograr el crecimiento económico y el fortalecimiento del
aparato productivo requeridos para elevar la generación de empleo e ingresos. A
continuación se analiza la problemática que experimenta el país en cada una de ellas y
los antecedentes con que cuenta para su abordaje.

2.3.1. La micro, pequeña y mediana empresa

Según el estudio más reciente publicado sobre las micro, pequeñas y medianas empresas
“mipymes” en Colombia9 , existen en el país un poco más de 1 millón de
establecimientos de manufactura, comercio y servicios. De ellas solo 5.700, el 0,5%,
son grandes empresas (con más de 200 empleados). Las 995.000 restantes, el 99,5%,
son medianas, pequeñas y microempresas (con 50 a 200, 11 a 49 y hasta 10
empleados respectivamente).

Las pequeñas y medianas empresas PYMES suman 65.000 establecimientos que
representan el 5,1% del total, generan el 33,7% del empleo y el 29,2% de las ventas del
país. Es importante destacar el equilibrio que muestran entre generación de empleo y
capacidad de aportar a la producción nacional, lo que refleja en su participación en
ventas. Esto las convierte en instrumento privilegiado para generar crecimiento
económico con generación de empleo e ingresos.

El país viene desarrollando programas de apoyo tecnológico y comercial para el
desarrollo de este sector empresarial, principalmente a través del Servicio Nacional de
Aprendizaje SENA en convenios con las organizaciones del sector, en los cuales se han
creado instrumentos valiosos. Además, en los últimos años se ha contado con el apoyo
del Fondo Colombiano de Modernización y Desarrollo Tecnológico de las micro,
pequeñas y medianas empresas Fomipyme. A pesar de estos esfuerzos, los resultados de



9
 Acopi, Cinset, EAN, DANE. Observatorio Económico para la Pyme Colombiana – Las pequeñas y
medianas empresas en Colombia 1992-2001, Bogotá, 2004


                                                                                        5
este sector no ha logrado compensar los efectos negativos de la recesión de los últimos
años10.

De acuerdo con un estudio publicado por Fundes en 2003, los principales obstáculos
que experimentan las Pymes para su desarrollo son, entre otros, 11 la situación
económica del país, el acceso al financiamiento, la carga impositiva y el acceso al
mercado interno. Otros problemas identificados se relacionan con el funcionamiento
del Estado, el orden público, el difícil acceso a los mercados externos y la calidad y
disponibilidad del recurso humano.

 Las microempresas son 930.000, el 93% del total. Generan el 22,6% del empleo y el
2,8% de las ventas. Estas cifras hacen evidente su importancia, medida en la proporción
que representan en el universo empresarial y en su aporte a la generación de empleo.
Sin embargo es preciso tener en cuenta su debilidad en función de la contribución al
valor agregado y al Producto Interno Bruto, que implica una escasa capacidad de
contribuir al desarrollo tecnológico y a la inserción en el mercado internacional.

En términos generales, las microempresas se caracterizan por un reducido tamaño de
operación, generado en buena parte por su escasez de capital; informalidad en sus
relaciones laborales; uso de tecnología tradicional y de maquinaria obsoleta; bajos
niveles de productividad y rentabilidad y debilidades en el diseño, la calidad y la
variedad de sus productos.

Por otra parte, las microempresas enfrentan una difícil y desfavorable inserción en el
mercado, debido al escaso poder de negociación asociado a su tamaño, y a la dificultad
que enfrentan para acceder a recursos crediticios. Estas problemáticas están asociadas a
factores como la tendencia del sistema financiero colombiano a colocar créditos de
mayor volumen, a la falta de garantías del empresario y a la ausencia de sistemas de
información sobre el riesgo del sector. Se destaca también la falta de entidades que
apoyen la evaluación y seguimiento de potenciales clientes para el sistema financiero.

El país tiene una experiencia de veinte años en planes sucesivos de desarrollo de la
microempresa ejecutados conjuntamente por el sector público y las ONG, a través de los
cuales han impulsado políticas de carácter predominantemente micro, orientadas al
fortalecimiento interno de las unidades en las áreas de crédito y capacitación
empresarial. En capacitación se tiene un avance satisfactorio en las áreas empresariales
tradicionales (visión empresarial, administración, producción, contabilidad, costos,
financiación, mercadeo y comercialización), pero falta avanzar en capacitación
especializada acorde con las tendencias tecnológicas internacionales para
microempresas de acumulación.

Aunque desde hace un tiempo se ha identificado teóricamente la necesidad de darle
importancia al manejo de las relaciones con el entorno, principalmente las comerciales,
el conocimiento y el manejo de esta área logrados hasta el presente con las pocas
experiencias llevadas a cabo, son escasos y de pobres resultados. Esto implica una


10
   En el período analizado las Pymes sufrieron un proceso de reducción; desaparecieron 656 pequeñas y
313 medianas empresas. En 2001, el 39% del grupo de pymes tenía menos capital que 10 años antes.
11
   Rodríguez, Astrid Genoveva. La realidad de la Pyme en Colombia. Fundes, Fotolito Colombia
Preprensa Digital, 2003, pp. 21 ss.


                                                                                                   6
debilidad significativa en un ambiente de integración internacional que exige invertir
completamente la orientación de las políticas y darle prioridad a las relaciones externas.

La superación de las fallas mencionadas en las políticas de desarrollo tanto de las pymes
como de las microempresas demanda conocimiento y recursos en cuantías que el país
no puede acopiar, por lo que el tema del desarrollo de la Pyme y microempresa hace
parte de la propuesta de cooperación internacional.

2.3.2. Los Cultivos Ilícitos

En la década de los noventa se dio en Colombia la mayor expansión histórica de los
cultivos ilícitos de coca y amapola, como consecuencia de la creciente demanda externa
y de la disminución de la producción en Perú y Bolivia. Este fenómeno ha significado
para el país enormes costos económicos, sociales y ambientales. En relación con el
aspecto económico, según información del Departamento Nacional de Planeación DNP,
desde 1995 el problema de las drogas ilícitas en el país ha tenido un costo monetario de
aproximadamente 11,4 billones de pesos que equivalen a 1,08 del PIB del año 200012.

La dinámica de expansión de los cultivos ilícitos ha estado asociada, por un lado, a la
crisis del sector rural en las últimas décadas, y de otro, a la naturaleza económica y
transnacional del negocio del narcotráfico. A raíz de la apertura económica a
comienzos de los años noventa, se redujeron drásticamente numerosos cultivos,
especialmente de tipo perecedero, y amplias zonas del país que antes estaban dedicadas
a la agricultura fueron convertidas en potreros para ganadería extensiva. Este proceso de
sustitución en el sector agropecuario significó la pérdida de empleo e ingresos para
numerosos jornaleros agrícolas y pequeños campesinos que alternaban el trabajo en sus
predios con el trabajo asalariado. Muchos de ellos se convirtieron en mano de obra para
los cultivos de coca y amapola.

Solo hasta la segunda mitad de la década de ochenta fue posible dimensionar con mayor
claridad los efectos negativos de los cultivos ilícitos y el narcotráfico, entre los que se
destacan la revaluación del peso, el incremento del contrabando y la subfacturación de
importaciones, la concentración de la propiedad rural, por dedicación de los recursos
procedentes del narcotráfico a la compra de tierras; la sustracción de tierras a la
agricultura, la expansión de la frontera agraria por fuera de las posibilidades de la
economía legal, a través de un nuevo tipo de colonización que destruye el bosque
tropical para dedicar la tierra a la producción de cultivos ilícitos.

En términos sociales, la presencia de cultivos ilícitos se ha traducido en la pérdida de
valores éticos y morales, en la desarticulación familiar y la destrucción de las relaciones
de confianza al interior de las comunidades, entre ellas y de ellas con el Estado.
Asociado a lo anterior, surgen conflictos por la tenencia de la tierra, incremento de
otras actividades delictivas y violencia generalizada, derivada de la incertidumbre que
predomina entre las comunidades que habitan las zonas de cultivos ilícitos y que resulta
del constante hostigamiento de grupos armados ilegales y de la débil presencia de las
instituciones del Estado.



12
   Ministerio del Interior y Justicia, Dirección Nacional de Estupefacientes. La lucha de Colombia contra
las drogas ilícitas, acciones y resultados 2002


                                                                                                       7
La presencia de actores armados al margen de la ley ha socavado la institucionalidad
existente en las regiones donde existen o donde se corre el riesgo de que se establezcan
plantaciones de coca o amapola. La capacidad militar de estos grupos se ha fortalecido
enormemente con las rentas producto de la comercialización de la droga. Ello ha llevado
a la escalada de violencia que azota las zonas de cultivos ilícitos y que constituye otro
poderoso factor de freno al desarrollo económico nacional y regional. Como de lo
anterior, durante los últimos años el país ha tenido que enfrentar el desplazamiento
forzado de cientos de miles de personas de las regiones afectadas por la problemática de
los cultivos ilícitos.

Estos efectos negativos sobre la economía, la sociedad y el medio ambiente imponen la
necesidad de erradicar los cultivos ilícitos y proponer alternativas lícitas y sostenibles a
los productores, como condición para el crecimiento económico sostenible en el país.

En respuesta a esta situación el gobierno nacional busca fortalecer la estrategia de
Proyectos Productivos del Programa de Desarrollo Alternativo (PDA). Esta estrategia,
liderada por la Consejería Presidencial para la Acción Social, que responde a los
lineamientos del Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006 “Hacia un Estado
Comunitario” y al desarrollo de la estrategia definida como Desarrollo en zonas
deprimidas y de conflicto, tiene como objetivo establecer una base económica regional y
local, que ofrezca fuentes estables y lícitas de empleo e ingresos, y contribuya a mejorar
la seguridad alimentaria de los campesinos y comunidades, a partir del uso sostenible de
la base de recursos naturales.13

Las zonas focalizadas dentro de la frontera agrícola para dichas acciones son: Macizo
Colombiano (Nariño, Cauca, Huila y Tolima), Magdalena Medio (Bolívar, Santander y
Antioquia), Catatumbo (Norte de Santander) y Nordeste Antioqueño.

No obsta decir, que esta estrategia se complementa dentro del PDA con el Programa
Familias Guardabosques cuyo objetivo es vincular y comprometer familias como
guardabosques, realizando actividades de recuperación, revegetalización y/o
conservación de áreas protegidas y ecosistemas estratégicos, por fuera de la frontera
agrícola, para contrarrestar el severo efecto social y ambiental que ocasionan los
cultivos ilícitos.

La erradicación de los cultivos ilícitos solo es posible si a la población vinculada a ellos
y que deriva de allí su sustento, se le ofrecen posibilidades reales de sustituir esa
actividad por actividades económicas alternativas que les proporcionen un nivel
comparable de bienestar, con ingresos suficientes para llevar una vida digna. Ello exige
que al impulsar el crecimiento económico se considere como población objetivo a las
familias campesinas involucradas con los cultivos ilícitos y quienes necesitan
desarrollar actividades alternativas.

2.3.3 Fortalecimiento comercial

El proceso de negociaciones comerciales que ha iniciado el país, generara cambios en
las reglas de juego del comercio exterior. En abril Colombia suscribió, como miembro
del Grupo Andino, un Tratado de Libre Comercio con el MERCOSUR que debe

13
     DNP. CONPES 3218 Programa de desarrollo alternativo 2003 – 2006, Bogota, 2003, p. 8.


                                                                                            8
empezar en 2004; en mayo comenzó la negociación del Tratado de Libre Comercio
TLC con los Estados Unidos, y está previsto avanzar en la negociación del Área de
Libre Comercio de las Américas ALCA

La significación de estos procesos de liberalización comercial, debe explorarse a partir
de la realidad del país. Con 45 millones de habitantes, Colombia es el cuarto país en
población en el hemisferio, con una red urbana muy singular en América Latina: 5
ciudades mayores de un millón de habitantes, 45 ciudades superiores a cien mil
habitantes, cerca de 150 municipios superiores a veinte mil habitantes y alrededor de
400 municipios con poblaciones entre dos mil y cinco mil habitantes14.

El Gobierno actual ha retomado la política comercial e industrial emprendida por el
gobierno anterior, contenida en el Plan Estratégico Exportador 1999-2009, cuyos
objetivos son: aumentar y diversificar la oferta exportable de bienes y servicios en
función de la demanda mundial y la oferta interna; consolidar e incrementar la inversión
extranjera para fomentar directa o indirectamente las exportaciones; hacer competitiva
la actividad exportadora15; regionalizar la oferta exportable, y desarrollar una cultura
exportadora.

Los tratados de libre comercio implican retos y oportunidades para los distintos sectores
económicos comprometidos en ellos. La integración va a determinar la decadencia
prácticamente irreversible de las actividades incapaces de desarrollar la competitividad
necesaria para subsistir en el mercado internacional, a la par que abre oportunidades
para aquellas actividades que gozan o pueden desarrollar dicha competitividad.

Sobrevivir y mucho más prosperar en ese ambiente requiere como condición un
profundo conocimiento de la dinámica del mercado internacional en los distintos rubros
económicos, el diseño de la estrategia y los instrumentos necesarios para incorporarse
en ella, y la capacidad de realizar al interior del universo empresarial los cambios
actitudinales, organizacionales y operacionales indispensables para aplicar dicha
estrategia.

3. PROPOSITO Y JUSTIFICACION

En el marco de los planteamientos expuestos en las páginas precedentes se definieron
los siguientes componentes:

1) Micro, Pequeña y mediana empresa, porque a pesar de su importancia
   universalmente reconocida para la generación de empleo productivo, tienen en

14
   En términos de su actividad económica es un país de grado intermedio de desarrollo, tanto en el
contexto latinoamericano como en el contexto mundial. Posee una dotación de capital humano
comparable con la de Brasil, México o Malasia, pero inferior a la de cualquier país desarrollado. Su
estructura industrial no es significativamente diferente, en calidad y tamaño, de la de Venezuela o
Argentina. Sin embargo tiene un nivel muy alto de informalidad, superior al 50% de la población, lo que
hace que la población que participa efectivamente de manera relevante en los procesos económicos de
producción y de consumo sea muy inferior al potencial que sugieren los datos de población y
urbanización, y por ello su mercado interno dista mucho de presentar el atractivo del mexicano o el
brasilero.
15
   De este objetivo deriva la Política Nacional para la Productividad y la Competitividad de la cual hace
parte la RED COLOMBIA COMPITE que consiste en un esquema de trabajo integrado entre las
entidades del sector público y de éstas con el sector privado y académico


                                                                                                       9
   Colombia un nivel de desarrollo muy inferior a sus posibilidades. Desarrollar una
   estrategia orientada a aprovechar sus potencialidades articulándolas a la dinámica
   del desarrollo nacional, demanda recursos importantes.

2) Proyectos productivos en desarrollo alternativo, porque la presencia de cultivos
   ilícitos frena de manera significativa el desarrollo económico nacional, tiene un
   impacto directo en la situación de violencia del país, resta posibilidades al
   crecimiento económico generador de empleo e ingresos y deteriora el tejido social,
   y los recursos naturales en un país con altos niveles de biodiversidad, al tiempo que
   deteriora la calidad de vida de la población.

3) Fortalecimiento comercial, porque en el nuevo entorno de liberalización comercial
   en que está entrando el país, el futuro de la economía y de sus posibilidades de
   generación de empleo e ingresos depende de la capacidad que adquiera para
   contrarrestar sus amenazas y aprovechar las oportunidades que ofrece. El país
   requiere mayor conocimiento en este campo y los recursos de que dispone para
   fortalecerse en él son exiguos frente a las exigencias.

4. OBJETIVO DEL BLOQUE TEMATICO

El bloque temático Desarrollo Productivo y Alternativo tiene como objetivo fortalecer
la capacidad productiva del país con miras a elevar la generación de empleo e ingresos
para la población, por medio de la adecuación de su estructura empresarial con el
desarrollo de un sector fuerte de pymes y microempresas, la elevación de su capacidad
de formación, innovadora y productiva para diseñar actividades suficientemente
rentables y sostenibles capaces de sustituir actividades ilícitas en el marco del desarrollo
alternativo, y el fortalecimiento de su gestión comercial con la creación de las
condiciones necesarias para competir con éxito en el nuevo contexto de integración
comercial internacional.

El Eje Temático consiste en desarrollar la capacidad productiva del país por medio del
fortalecimiento de la pequeña, mediana y microempresa, el desarrollo de nuevas
actividades económicas alternativas en áreas de cultivos ilícitos, y el fortalecimiento de
la gestión comercial del país en el nuevo entorno creado por los procesos de integración
económica en marcha. La propuesta apunta a crear las condiciones para la generación de
empleo e ingreso suficientes y de calidad que garanticen seguridad integral y calidad de
vida a la totalidad de la población beneficiada.

A continuación se presenta el alcance de los tres componentes, así como la descripción
y justificación de las correspondientes líneas estratégicas de cooperación. del bloque
temático:

4.1. Pyme y Microempresa

En este componente se pretende brindar un apoyo eficiente y eficaz a la creación y
desarrollo de las unidades del sector para fortalecer su gestión productiva, tecnológica y
comercial, y su capacidad de generar empleo e ingresos a la población vinculada a ellas.

La Pyme actuará como dinámica generadora de empleo. La experiencia muestra que,
debido a su disponibilidad de capital inferior a la de la gran empresa, las pequeñas y


                                                                                         10
medianas empresas se especializan en actividades intensivas en trabajo en productos y
procesos donde no existen grandes economías de escala, como los productos
electrónicos, los bienes de capital, algunos bienes intermedios y bienes de consumo con
procesos productivos escasamente repetitivos y estandarizables (artículos de cuero y
confecciones).

Por su parte, la microempresa y la artesanía, debido a las tecnologías intensivas en mano
de obra que aplican, son generadoras naturales de empleo. Por ello, constituyen un
medio muy importante para lograr el propósito expresado en el Plan Nacional de
Desarrollo Hacia un Estado Comunitario 2002-2006 de lograr equidad social
convirtiendo a Colombia en un país de propietarios donde todos puedan ser dueños y
responsables de un activo y su destino en un gran proceso de democratización de la
propiedad.

Al interior del universo microempresarial, es preciso diferenciar dos grandes grupos que
cumplen objetivos diferentes: el grupo de las llamadas microempresas de subsistencia
cuya función se reduce, como lo indica su nombre, a proporcionar a sus dueños un
autoempleo y los ingresos necesarios para su subsistencia y la de su familia, y las
microempresas de acumulación, que además son capaces de crecer en su dotación de
activos, avanzar tecnológicamente y generar empleos para terceros 16.A las primeras se
busca apoyarlas con acciones de capacitación y financiamiento para que permanezcan
en el mercado, en tanto que las segundas se asimilan a las pequeñas empresas y por
tanto se incorporan en todas las estrategias propuestas para las pymes.

Las líneas de cooperación de este componente, son las siguientes:

4.1.1. Reconversión industrial, desarrollo tecnológico y fortalecimiento productivo.

Las Pyme tienen la capacidad de adaptarse con mayor rapidez que la gran empresa a
cambios, tanto en el proceso de producción como en su administración, debido a que
cuentan con estructuras internas más flexibles y menos burocráticas. Esto les genera
una mayor disposición al cambio y, en consecuencia, una mayor propensión a la
innovación

En tal contexto, se busca desarrollar la competitividad de las Pyme a través del impulso
al progreso técnico. Se buscará promover la innovación, el desarrollo tecnológico y la
transferencia de tecnología, así como mejorar su capacidad de gestión. Para tal efecto,
se fortalecerá el Fondo de Modernización Tecnológica de las Micro, Pequeñas y
Medianas Empresas - Fomipyme, que cuenta con una eficiencia comprobada para
garantizar los servicios de capacitación, asesoría y asistencia técnica y empresarial.
Igualmente, se buscará mejorar la infraestructura tecnológica, en particular, los Centros
de Desarrollo Productivo y los Parques Tecnológicos. De la misma manera, se apoyarán
los programas de formación continua del Sena, las Universidades y los Centros de
Formación.




16
   Parra, Ernesto. La política de pequeña propiedad, la microempresa urbana y el desarrollo nacional. En:
Lora, Eduardo y Lanceta, Cristina. El Salto Social en Discusión. Bogotá, TM Editores, p. 192-205, 1995,
p. 19


                                                                                                       11
4.1.2. Internacionalización y promoción de exportaciones

La Pyme ha demostrado gran capacidad de insertarse en el mercado internacional dada
su capacidad de alcanzar los estándares de competitividad que este demanda, pues es
capaz de asumir por medio de eslabonamientos productivos las exigencias de precio y
calidad del mercado internacional.. Ello lo logra como exportador directo, gracias a su
capacidad de innovación, o como exportador indirecto, en cuanto proveedora de bienes
o servicios de gran relevancia para asegurar la competitividad de los productos
transables.

Por lo anterior, se apunta a fortalecer la participación de las Pyme en el esfuerzo
exportador del país mediante la adecuación y modernización de la logística comercial,
el desarrollo de una acción amplia de inteligencia de mercados, el impulso a la
realización de alianzas estratégicas y la promoción de la asociatividad

4.1.3. Desarrollo regional para la internacionalización

El desarrollo tecnológico exige un alto grado de articulación entre empresas de diferente
tamaño. Para que las Pyme tengan participación en negocios con empresas nacionales e
internacionales, se busca fomentar procesos avanzados de subcontratación industrial, así
como el fortalecimiento de la asociatividad por medio de la creación y consolidación de
clusters productivos, el desarrollo de cadenas y minicadenas productivas y otras formas
de asociación convencionales como cooperativas y uniones de productores.

Se aspira a generar impactos cuantitativos y cualitativos en las exportaciones y a
desarrollar competencias regionales en áreas como la innovación tecnológica, la
comercialización y el fortalecimiento de la capacidad intelectual.

4.1.4. Inversión y financiamiento de Pyme

Dentro de las estrategias de fortalecimiento productivo de las Pyme es fundamental
asegurar la financiación oportuna y suficiente de las empresas. Para ello, es preciso
buscar la adecuación y el incremento en la eficiencia de los instrumentos
convencionales de financiamiento, así como el diseño de formas innovadoras de
colocación.

De otra parte, es necesario promover la inversión en las Pyme por medio del desarrollo
de fondos de capital de riesgo que apoyen la creación de empresas y avalen ante las
entidades financieras proyectos innovadores y/o con alta capacidad de generación de
valor agregado, empleo e ingresos. Igualmente, es posible pensar en la constitución de
franquicias, asistencia técnica para el fortalecimiento del mercado de capitales,
promoción de emprendimientos conjuntos - negocios de riesgo compartido, suministro
de capital semilla, entre otras alternativas.

4.1.5. Mejoramiento del acceso al crédito para microempresas

Dadas las restricciones que las micreompresas experimentan para acceder a recursos de
crédito del sistema financiero, se busca flexibilizar las líneas de crédito, reforzar los
mecanismos de garantías existentes, en particular el Fondo Nacional de Garantías y



                                                                                      12
ampliar los canales de crédito, incluyendo intermediarios experimentados en el crédito
asociativo y el microcrédito, tales como cooperativas y ONG.

4.1.6. Subcontratación y desarrollo de proveedores y otras formas de asociatividad

Se pretende crear y fortalecer redes de proveedores nacionales e internacionales,
competitivas y eficientes, fortalecer la participación de la industria y la ingeniería
nacionales en procesos de subcontratación, incrementar la productividad,
competitividad y asociatividad de mipymes para la fabricación de bienes y partes
industriales y servicios especializados, y facilitar el acceso de pymes a compras
estatales.

4.2. Proyectos productivos en el marco del desarrollo alternativo

Con este componente se busca promover nuevos proyectos productivos, dentro del área
de frontera agrícola, en el marco del Desarrollo Alternativo, que brinden alternativas
generadoras de empleo e ingresos lícitos en zonas afectadas por la presencia o riesgo de
cultivos ilícitos. A su vez, dichos proyectos se verán fortalecidos con estrategias de
acompañamiento socioempresarial para los productores vinculados, un sistema de
seguimiento y evaluación que permita evaluar el proceso adelantado y una herramienta
comercial para la promoción de los productos que resulten de los proyectos.

Se pretende que los proyectos productivos resultantes no se estructuren como iniciativas
aisladas sino que trasciendan la visión de corto plazo que incentiva al abandono de los
cultivos ilícitos y se articulen con otras propuestas nacionales, regionales y locales.
Además, se pretende generar avances importantes en el marco de la economía solidaria,
a través de la conformación y fortalecimiento de organizaciones que implementen
modelos colectivos de desarrollo en las zonas de intervención de esta línea. Esta
articulación deberá mejorar los niveles de calidad de vida de los beneficiarios y los
niveles de gobernabilidad; fortalecer la capacidad institucional existente, y contribuir al
desarrollo rural regional.

Para la estructuración de estos proyectos, el Programa ha recogido la experiencia previa
de los proyectos iniciados anteriormente y que surgieron en el marco de los programas
Plante (Instrumento de Capitalización Empresarial -ICE- e Instrumento de Apoyo a
Grupos Asociativos y Comunitarios -IAGAC-) y Fondo de Inversiones para la Paz
(Campo en Acción, Plan Putumayo y Plan Sur de Bolívar).

Adicionalmente, los proyectos deben reunir características que garanticen su
sostenibilidad, dentro de las cuales vale la pena resaltar:

   -   Ser sostenibles económica, financiera, ambiental y socialmente
   -   Generar nuevas fuentes de trabajo e ingresos
   -   Apoyar la generación y consolidación de organizaciones empresariales rurales y
       otras formas asociativas que contribuyan con la construcción y fortalecimiento
       del tejido social
   -   Contar con la participación comunitaria desde la fase inicial del proyecto y a lo
       largo de mismo
   -   Contar con una mayoría de pequeños productores como beneficiarios



                                                                                        13
   -   Incluir actividades en toda la cadena del producto, desde el cultivo hasta la
       comercialización, acercando el trabajo de los agricultores con los consumidores
       finales
   -   Contar con criterios y canales de comercialización nacional o internacional,
       claramente definidos
   -   Contar con productores que tengan su situación de tenencia de la tierra
       claramente definida y comprobable
   -   Mejorar las condiciones de seguridad alimentaria de las comunidades
       beneficiadas
   -   Estar desarrollados en predios sin cultivos ilícitos y con el compromiso de los
       productores de no sembrar o resembrar ilícitos, ni ejercer otra actividad ilegal
   -   Estar formulados por un período de tiempo necesario para alcanzar el equilibrio
       financiero y permitir su sostenibilidad
   -   Atraer al sector privado, quien puede participar en la etapa de preinversión del
       proyecto, estableciendo esquemas donde la rentabilidad, los riesgos, el trabajo y
       el financiamiento sean equitativamente distribuidos

Proyectos Productivos contempla dos acciones complementarias asociadas a los
proyectos: la promoción de cultivos de pancoger, cultivos transitorios y pequeñas
explotaciones pecuarias, que garanticen la seguridad alimentaria de las familias
beneficiarias, y el desarrollo de cultivos asociados que generen ingresos durante la
etapa improductiva del cultivo principal.

Por su parte, el componente se ha estructurado alrededor de dos líneas estratégicas de
cooperación, que se diferencian fundamentalmente por sus esquemas de financiación, y
que se complementan con otra línea que busca fortalecer el componente de
comercialización de los proyectos.

Los proyectos productivos en cualquiera de los dos esquemas de financiación se
caracterizan, por una parte, por su alto nivel tecnológico, el cual incorpora los avances
técnicos recientes en sus respectivas áreas de actividad en un marco de sostenibilidad
económica, social y ambiental, y por otra parte, por su capacidad de generar empleo
productivo en la medida necesaria para garantizar la ocupación de la población de las
zonas de influencia.

4.2.1. Preparación y financiación de proyectos en el esquema de alianzas estratégicas

Con el ánimo de plantear alternativas sostenibles de desarrollo productivo, bajo este
esquema de financiación, el programa ha determinado los productos y las cadenas
productivas prioritarias a financiar: cacao, caucho, palma de aceite, forestales
(maderables y no maderables), cafés especiales y otros arreglos agroforestales. Estos
productos se determinaron a partir de la existencia de condiciones óptimas naturales,
económicas y sociales –reales y potenciales- para su producción y comercialización
dentro y fuera del país. Otros criterios fundamentales fueron el carácter de largo plazo
de estos productos, su posibilidad de promover altos niveles de competitividad,
posibilidades de adicionar valor agregado y en términos generales la capacidad de ser
canalizadores de modelos de desarrollo, socialmente justos, ambientalmente sanos y
culturalmente apropiados.




                                                                                        14
Considerando el tardío rendimiento de estos productos, cada uno de los proyectos
apoyará arreglos agrícolas que incluyan, además del cultivo principal, cultivos
asociados que ofrezcan un flujo de caja constante y permanente para los productores,
así como seguridad alimentaria para las familias.

Los proyectos reciben un incentivo económico por parte del programa para cubrir un
porcentaje de los costos totales. El restante deberá ser aportado por los beneficiarios a
través de recursos propios, obtención de créditos o consecución de recursos adicionales.
Bajo este esquema se busca que los proyectos establezcan relaciones entre los
productores, los distintos involucrados en la cadena productiva (comercializadores,
agroindustriales, entre otros) y las instituciones de apoyo técnico y financiero, sean
privadas o públicas.

Los proyectos serán recibidos a través de una convocatoria pública y se escogerán
aquellos que sean sostenibles económica, financiera, ambiental y socialmente, surgidos
de procesos de participación comunitaria y formulados según los términos de referencia
elaborados y difundidos a través de los medios de comunicación masiva. Ello implicará
la preparación, apertura de la convocatoria, la recepción, calificación y evaluación de
los proyectos por parte de un Comité Técnico Interdisciplinario, contratación y puesta
en marcha de los proyectos seleccionados dentro del esquema de alianzas estratégicas y
seguimiento a los mismos.

La financiación de los proyectos apoyará los componentes productivos y comerciales
así como el acompañamiento socioempresarial. Este último componente tendrá un
especial énfasis y estará dirigido a las organizaciones de productores y consistirá en
acciones que promuevan el desarrollo social comunitario y coadyuven a generar
condiciones para la sostenibilidad social de los proyectos. Se busca que los productores
campesinos adquieran destrezas que los hagan más eficientes y capaces de gestionar sus
propios procesos de desarrollo rural, local y regional, con énfasis en los temas
asociativos, de cultura organizacional y visión empresarial, en el marco del respeto por
los conocimientos tradicionales y las diferencias culturales.

4.2.2. Fortalecimiento del instrumento de capitalización empresarial

El Programa cuenta con una experiencia previa de trabajo con el esquema de
capitalización empresarial el cual permite la financiación de proyectos productivos a
partir de la utilización de fondos de capital de riesgo.

En el año 2000 el Programa Desarrollo Alternativo constituyó, en conjunto con la
Corporación Colombia Internacional, la empresa Incubadora Empresarial de Producción
y Comercialización Agropecuaria (Incuagro), como incubadora de empresas con el
objetivo de apoyar, mediante el suministro de recursos, la constitución y el
fortalecimiento de empresas en la producción, transformación, comercialización y
distribución de bienes y servicios agrícolas y agroindustriales, bajo las condiciones del
PDA. El esquema de capitalización ha sido operado por Incuagro y ha permitido generar
un marco legal transparente dentro del desarrollo alternativo y favorecer la inversión
pública y privada.

Bajo este modelo de intervención, los proyectos que son evaluados y aprobados técnica,
social y financieramente, logran la participación de los productores en la estructura de


                                                                                      15
propiedad y en las decisiones de la empresa; desarrollan una administración y gestión
coordinada de todos los recursos de la cadena agroindustrial desde la provisión de
insumos y la producción agrícola hasta el mercado; garantizan el acceso oportuno a los
recursos productivos, en particular la financiación y los servicios de asistencia técnica y
capacitación empresarial que ofrece Incuagro, a los agricultores vinculados; fomentan
los valores y sentimientos de pertenencia y apropiación de los campesinos beneficiarios
y participantes con relación a la organización; aprovechan las ventajas de las economías
de escala; y, garantizan que el proceso de producción tenga como punto de partida las
necesidades del mercado, lo que hace imperativo la conformación de alianzas
estratégicas.

Al operar de esta forma, los proyectos productivos fortalecen el tejido social de las
zonas de influencia estrechando los vínculos que aglutinan a la población y elevando el
grado de confianza mutua, lo cual es condición para que se dé la cooperación en
emprendimientos capaces de impulsar el desarrollo integral.

Finalmente, debe destacarse que este mecanismo ha logrado reducir los costos efectivos
del acceso a crédito para los productores, garantizar la suficiencia y oportunidad de
contar con flujos financieros, garantizar el destino de los recursos a la actividad
productiva y aumentar la eficiencia y efectividad del manejo de la cartera.

4.2.3. Desarrollo y divulgación de una marca comercial

Esta será una estrategia para posicionar los productos que provengan de zonas
declaradas “libres de ilícitos”, como herramienta de promoción y apoyo comercial. La
marca será manejada como una colectiva, entendida como un signo para distinguir una
característica común de productos pertenecientes a empresas diferentes y que lo utilicen
bajo reglas comunes definidas por el titular o dueño de la marca quien será el PDA. Esta
iniciativa se concibe como una estrategia que estimule a los productores de proyectos de
desarrollo alternativo a incursionar en los mercados de comercio justo.

4.3 Gestión Comercial

En esta línea de acción se busca fortalecer al país en el manejo comercial a fin de
enfrentar con éxito los procesos de integración internacional en marcha, de manera que
estos redunden en bien de toda la población por sus resultados en términos de
generación de empleo e ingresos, mediante una gestión eficiente y eficaz de los
subprocesos de negociación e implementación de los tratados respectivos, y de
adaptación de la actividad económica nacional a las condiciones de competitividad que
imperen en el nuevo contexto.

4.3.1. Fortalecimiento de la participación en las negociaciones

Puesto que el país cuenta con expertos dotados de experiencia en negociaciones de
comercio internacional, el énfasis se coloca no en la formación de dichos expertos, sino
en la preparación de los funcionarios públicos y de miembros de la sociedad civil que
están detrás de las mesas de negociación aportando el conocimiento que puede reforzar
la posición colombiana en ellas.




                                                                                        16
Se trata de maximizar el conocimiento de los equipos temáticos de la negociación para
obtener el mejor resultado en la misma de manera que la sociedad civil, el sector
privado y el gobierno tengan interlocutores válidos en la negociación, lo cual se logrará
con estudios específicos que permitan identificar los puntos críticos para la toma de
decisiones en la negociación como son, por ejemplo, las cuestiones laborales y
tributarias.

4.3.2. Preparación de la institucionalidad pública para la ejecución de los procesos de
integración

Se busca elevar la capacidad institucional gubernamental, así como el grado de
preparación de los funcionarios públicos que estarán involucrados en el manejo de los
procesos derivados de la aplicación de los compromisos contraidos en los procesos de
negociación comercial.

Esta estrategia incluye la realización de investigaciones sobre temas específicos, la
formación de científicos y técnicos, la capacitación, asesoría, asistencia técnica, el
suministro de información y la investigación y desarrollo en temas transversales
relevantes para la inserción de la economía nacional, y en la reglamentación vigente
sobre dichos temas.

Como temas más relevantes para el fortalecimiento se destacan:

a) Ambiental: provisión de herramientas e instrumentos que permitan responder a los
   requerimientos que implican los Acuerdos;
b) Laboral: capacitación a los funcionarios para el cumplimiento de la legislación
   laboral interna y las normas derivadas de los Tratados;
c) Aduanas: modernización de aduanas para facilitar el comercio, conocimiento de la
   estructura productiva según el origen de los bienes, capacidad de expedición rápida
   de resoluciones anticipadas;
d) Investigación y desarrollo: capacitación y asistencia que permitan contar con un
   recurso humano calificado para dar respuesta a los compromisos adquiridos en los
   Acuerdos;
e) Compras públicas: personal capaz de garantizar el acceso a los procesos de
   adquisición pública en los Estados Unidos;
f) Propiedad intelectual: mecanismos que garanticen el cumplimiento de las normas
   nacionales de protección a los recursos genéticos y el conocimiento tradicional, para
   adecuar y mejorar la eficiencia de las Oficinas de Patentes y de Marcas de la SIC;
g) Control y regulación en normas técnicas y la Red de Laboratorios y entidades de
   certificación, para manejar los temas relacionados con obstáculos técnicos al
   comercio;
h) Control de medidas sanitarias y fitosanitarias para apoyar eficientemente al sector
   productivo en su manejo,
i) Fortalecimiento de las autoridades responsables de asegurar la competencia.

4.3.3. Preparación de la adaptación del aparato productivo nacional

Se busca preparar y dar apoyo especializado en forma permanente tanto al sector
público como al privado, para realizar la adecuación de la estructura de la economía



                                                                                      17
nacional a las nuevas condiciones, a fin de que el país logre contrarrestar las amenazas y
aprovechar las oportunidades que estas presentan

A mediano plazo debe transitarse del enfoque de ventajas comparativas con el que se ha
trabajado por fuerza de las circunstancias que imponen plazos cortos y casi inmediatos,
y pasar al enfoque de ventajas competitivas, analizando cuidadosamente en cuáles
rubros el país puede desarrollar tales ventajas y cuáles son las políticas adecuadas para
desarrollarlas en términos de creación y expansión del capital humano, gestión
tecnológica (innovación, incorporación, apropiación, desarrollo y difusión de nuevas
tecnologías) y gestión comercial.

En primer lugar es necesaria la adaptación y reconversión del sector agropecuario, la
cual incluye los siguientes aspectos:

a) Formación de investigadores y técnicos en ciencias agropecuarias para contar con
   un recurso humano calificado que fortalezca la capacidad de Investigación y
   Desarrollo;
b) Transferencia de tecnología para la modernización de laboratorios y Centros de
   Desarrollo Tecnológico con el fin de alcanzar estándares internacionales;
c) Apoyo al desarrollo rural para mejorar las condiciones de las comunidades rurales
   facilitando su transición, promoviendo la inversión en actividades competitivas,
   mediante la creación de un fondo de compensación y reconversión y mecanismos
   alternativos de financiación,

En segundo lugar, se buscará mejorar la productividad y competitividad de la
producción en general mediante las siguientes acciones:

a) Mejorar la administración de la información para la competitividad con el fin de
   proveer a los agentes económicos de información confiable y oportuna para la toma
   de decisiones;
b) Ofrecer mecanismos para el cumplimiento de normas técnicas y obtención de
   certificaciones y la aplicación de buenas prácticas exigidas por los compradores;
c) Realizar la readaptación laboral requerida para insertar mano de obra calificada en
   los sectores más dinámicos;
d) Fortalecimiento de los programas de inteligencia de mercados y gestión comercial,
   con el fin de conocer a fondo el comportamiento de los mercados internacionales y
   ofrecer información que favorezca la generación de oportunidades comerciales al
   sector comercial.

En tercer lugar es necesario realizar las adaptaciones que aseguren el desarrollo
sostenible:

a) Desarrollo y transferencia de tecnología en bioseguridad;
b) Desarrollo y transferencia de tecnología para la conservación y uso sostenible de la
   biodiversidad;
c) Transferencia de tecnología y promoción de la producción ambientalmente
   sostenible.

En cuarto lugar, el país tiene que adaptar su generación y difusión de ciencia y
tecnología, lo cual incluye:


                                                                                       18
a) Desarrollo de una cultura de la propiedad intelectual;
b) Fortalecimiento de la capacidad científica para la competitividad elevando la
   competitividad del recurso humano a través del acceso a maestrías y doctorados;
c) Transferencia de tecnología generando empresarismo a partir del conocimiento
   desarrollado en la academia;
d) Fortalecimiento de los operadores del Sistema Nacional de Innovación.

También debe hacerse una adaptación en el sector servicios que incluye el desarrollo de
información sobre el sector, y en servicios profesionales, la homologación y
acreditación de profesionales nacionales en otros países.

Hay dos variables que deben estar presentes en todo el proceso de fortalecimiento
comercial. En primer lugar, la participación de la sociedad civil, que es condición de
éxito de la integración, pues es ella quien finalmente realiza los procesos económicos, y
sociales; hay que hacer explícitas y sistematizar las formas de lograr dicha
participación. Y en segundo lugar, la participación de los grupos étnicos y las
comunidades y regiones atrasadas, de manera que puedan acceder a las ventajas del
comercio exterior, lo que requiere una especial adaptación de las estrategias
mencionadas, a las condiciones socioculturales y económicas de dichos grupos.

La comparación de experiencias de diferentes países muestra que el desarrollo de
pequeñas y medianas empresas articuladas a las empresas modernas y a la exportación,
tiende a favorecer el desarrollo industrial con generación de empleo17.

El desarrollo de micro, pequeñas y medianas empresas en el nivel de los municipios y
departamentos va a promover el desarrollo regional, que se considera como una estrategia
muy efectiva para la internacionalización, y que se impulsará con el fortalecimiento de los
encadenamientos productivos regionales y el desarrollo de competencias en áreas claves
para aquella, como son la innovación tecnológica, la comercialización y el fortalecimiento
de la capacidad intelectual.

Se distinguen tres tipos de fortalecimiento: para la participación en las negociaciones,
para la implementación de los acuerdos y para la adaptación de la economía nacional a
las condiciones del nuevo contexto de integración.

Como se ha señalado en el documento de la Estrategia, cada una de las líneas
estratégicas de cooperación internacional aquí planteadas complementa las acciones
planteadas en otros Bloques temáticos e incluso conforma algunos de sus programas. En
particular los Programas Regionales de Desarrollo y Paz, asumirían en su componente
productivo algunas de las propuestas concertadas en este Bloque cuando corresponda
con las características locales.

Las fichas que se presentan corresponden con este entendimiento y describen los
resultados y actividades pertinentes en estas materias.

JEPC/25/01/2005




17
     Cepal. Equidad y Transformación productiva Un enfoque integrado, Santiago de Chile, 1992, p. 130


                                                                                                        19

								
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