LENGUA by 6ZCx53

VIEWS: 867 PAGES: 96

									   LENGUA

        Y

LITERATURA

2º DE BACHILLERATO
TEMARIO

      I. LENGUA
  1. Los sistemas de signos. La Lingüística. Los niveles en el estudio de las lenguas.
  2. Nivel fónico de la lengua: sonidos y fonemas.
  3. El nivel léxico. Los monemas. La formación de palabras. El léxico español. Las
      relaciones de significado.
  4. El nivel morfosintáctico. Las categorías gramaticales simples.
  5. Categorías gramaticales complejas. Formas y funciones.
  6. La oración simple.
  7. Oraciones compuestas por coordinación.
  8. Oraciones compuestas, o complejas, por subordinación sustantiva y adjetiva.
  9. Oraciones compuestas, o complejas, por subordinación adverbial o cirsunstancial.
  10. El texto. La Gramática Textual. La Pragmática. Indicaciones para la práctica del
      comentario de texto.

     II. TEXTOS PERIODÍSTICOS
  1. Los principales géneros periodísticos.
  2. Evolución del periodismo en la España del siglo XX.
  3. El lenguaje periodístico. El comentario de un texto periodístico.


       III. INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA
  1.   La literatura. El lenguaje literario. Los recursos o figuras literarias.
  2.   La Poesía. La Métrica.
  3.   La Narrativa. El Teatro.
  4.   El Ensayo. Consideraciones acerca de la práctica del comentario de textos literarios.


      IV. LITERATURA ESPAÑOLA DEL SIGLO XX
  1. Modernismo y Generación del 98. Las Vanguardias.
  2. Antonio Machado.
  3. Juan Ramón Jiménez.
  4. La narrativa hasta 1939.
  5. Pío Baroja.
  6. El teatro hasta 1939.
  7. Valle-Inclán.
  8. La Generación del 27.
  9. García Lorca.
  10. Rafael Alberti.
  11. Luis Cernuda.
  12. Evolución de la poesía a partir de 1939.
  13. La novela a partir de 1939.
  14. El teatro a partir de 1939.
  15. La novela hispanoamericana del siglo XX.




                                             2
                                    I. LENGUA

TEMA 1. LOS SISTEMAS DE SIGNOS. LA LINGÜÍSTICA. LOS NIVELES EN
EL ESTUDIO DE LAS LENGUAS.

Un signo es un elemento perceptible por alguno de los sentidos (significante) que nos
hace evocar automáticamente una realidad mental o concepto (significado). La realidad
exterior a nuestra mente que queda representada por el signo se llama referente.
Se han hecho diversas clasificaciones de los signos; según éstas, podemos distinguir
entre signos humanos y no humanos. Según el sentido por el que llegue el significante,
pueden ser auditivos, visuales, táctiles, olfativos... Según la relación que se establece
entre signo y referente, podemos diferenciar:
-Iconos: el significante mantiene una relación de semejanza real con el referente.
-Indicios: existe una relación de causa-efecto entre significante y referente.
-Símbolos: la relación entre significante y referente es arbitraria, fruto de una
convención social.

Los signos lingüísticos son los propios de las lenguas humanas naturales. Son
arbitrarios (símbolos) y lineales (se emiten uno a continuación de otro formando la
secuencia de habla o las líneas de la escritura). Considerados en una perspectiva
diacrónica (a través del tiempo) son mutables, pero si los consideramos en un eje
sincrónico, son inmutables. En principio, son orales (emitidos por la boca gracias al
conjunto de los órganos de fonación). Pero las sociedades inventaron una traducción
visual de este sistema: la escritura, con la que comienza la Historia; o una traducción
táctil: el braille, inventado por el francés L. Braille.
También un lingüista francés, André Martinet, analizó la doble articulación del
lenguaje: unidades mínimas no significativas (fonemas) se articulan formando los
monemas (unidades significativas mínimas): ello constituye la primera articulación de
una lengua. Y los monemas se articulan entre sí formando las frases o enunciados:
segunda articulación.

Otro lingüista del siglo XX analizó las funciones del lenguaje, distinguiendo seis, cada
una de ellas asociada directamente a uno de los elementos del acto de comunicación:
función expresiva (emisor), apelativa o conativa (receptor), referencial o
representativa (referente), fática o de contacto (canal comunicativo), poética o
estética (mensaje).

Una lengua es un sistema de signos: un conjunto de signos que se combinan según un
conjunto de reglas. La Lingüística es la ciencia que estudia las lenguas humanas. Por lo
que existe una Lingüística General, que se ocupa de todas aquellas realidades comunes
a distintas lenguas, y gran cantidad de lingüísticas propias de los distintos idiomas:
Lingüística Española, Lingüística Alemana...

Se ha llamado Semiología a la ciencia que estudia todos los sistemas de signos;
engloba, por tanto, la Lingüística. Algunos han utilizado el término Semiótica como
sinónimo de Semiología, aunque otros estudiosos han reservado el término Semiótica
para el estudio de aquellos conjuntos de signos que no se consideran sistematizados.


                                          3
Niveles de la lengua. Normalmente se diferencian tres niveles en el estudio de las
lenguas:
· Fonético-fonológico: estudia los fonemas y los sonidos de la lengua.
· Léxico-semántico: estudia el caudal de sus signos, concretados como palabras (las
recoge el Diccionario), y su evolución en el tiempo.
· Morfosintáctico: estudia la combinación de las distintas formas verbales según las
reglas de la Sintaxis.




                                         4
TEMA 2. NIVEL FÓNICO DE LAS LENGUAS: SONIDOS Y FONEMAS.

El sistema de la lengua es abstracto; todas sus unidades y sus reglas lo son en principio,
aunque tengan una traducción inmediata en hechos físicos. Así, los sonidos que realmente
se producen en un acto de habla pueden constituir tal acto de habla porque tanto el hablante
como el oyente conocen previamente el valor distintivo de esos sonidos en la lengua que
están empleando para comunicarse, tienen una imagen mental a la que debe ajustarse cada
uno de esos sonidos del habla; es decir, conocen los fonemas de esa lengua. El fonema es
la unidad mínima de la lengua; es distintiva, pero no significativa. El conjunto de los
fonemas de una lengua forma su sistema fonológico.
La lengua española consta de un sistema fonológico formado por cinco fonemas vocálicos
(se pueden emitir sin apoyo de las consonantes y tienen la máxima sonoridad) y diecinueve
fonemas consonánticos.

Los fonemas vocálicos (todos muy sonoros) se describen:
-Según el lugar de la boca donde se concreta su realización: anteriores (i,e), medios (a),
posteriores (o, u).
-Según el grado de abertura de la cavidad bucal en el momento de su emisión: cerrados (i,
u), medios (e, o), abiertos (a).

Los fonemas consonánticos se describen con tres rasgos que corresponden a: punto de
articulación, modo de articulación y sonoridad/no sonoridad (según vibren o no las cuerdas
vocales al producirse). Así, el fonema /m/ se describe como bilabial, nasal (alude a la salida
del aire por la nariz mientras el fonema se realiza como sonido), sonoro. Y el fonema /s/ es
alveolar, fricativo, sordo.

A veces los fonemas, en su realización en la secuencia de habla, pierden alguno de sus
rasgos distintivos definitorios sin perder su capacidad distintiva. Así el fonema /n/, que
definimos como alveolar, nasal, sonoro, pierde el rasgo de alveolar al pronunciar la palabra
angustia, ya que la lengua (el órgano), retrotraída para articular el fonema velar /g/ que
viene a continuación, no llega a tocar los alvéolos. El conjunto de las realizaciones
alternativas de un fonema, impuestas por la cadena articulatoria, constituye sus alófonos.




                                              5
   TEMA 3. EL NIVEL LÉXICO. LOS MONEMAS. LA FORMACIÓN DE
   PALABRAS. EL LÉXICO ESPAÑOL. LAS RELACIONES DE SIGNIFICADO.

Caudal léxico. Es el conjunto de palabras que una lengua pone a disposición de sus
hablantes.

Origen del léxico castellano. El castellano o español es –como el gallego, el portugués, el
catalán, el francés, el italiano o el rumano- una lengua romance, es decir, derivada del latín
vulgar: el latín hablado por los pueblos que vivieron en el Imperio Romano.

Palabras patrimoniales. Son las que, desde el latín vulgar, han evolucionado a través de
los siglos en el uso popular (hoy < HODIE).

Cultismos. Palabras de origen latino o griego incorporadas en algún momento al castellano
por hablantes conocedores de aquellas lenguas clásicas. Su proximidad fonético respecto a
la palabra latina de origen es mayor que la de las palabras patrimoniales (veredicto < VERE
DICTUM).

Dobletes. Son los casos en que, a partir de una misma base latina, concurren una palabra
patrimonial y otra del tipo cultismo:
Latín: PELLICULA, DIRECTUM, COLLOCARE.
Cultismos: película, directo, colocar.
Patrimoniales: pelleja, derecho, colgar.

Préstamos léxicos. Son las palabras de otras lenguas que han sido incorporadas al
castellano. Según la lengua de origen, los llamamos: galleguismos (arisco, morriña),
catalanismos (esquirol, charnego), vasquismos (chabola, boina), arabismos (aceite,
alcalde), galicismos (dama, bayoneta), italianismos (soneto, partitura), anglicismos (mitin,
líder), indigenismos americanos (tomate, chocolate), gitanismos (chaval, chungo).

Calcos. Son adaptaciones de palabras extranjeras traduciendo sus elementos formantes:
baloncesto (del inglés basket-ball).

Onomatopeya. Formación de una palabra por imitación de un sonido de la realidad:
quiquiriquí, zigzag, tictac.

Acronimia. Formación de una palabra con las iniciales o siglas de un sintagma o secuencia
de palabras: sida, Renfe.

Neologismos y arcaísmos. Nos referimos con el primero de estos términos a cualquier
palabra introducida recientemente en el léxico del español (automóvil, supersónico,
internet) ; y con el segundo, a términos caídos en desuso (la preposición cabe, el adverbio
hogaño).




                                              6
Las unidades mínimas de la lengua. No son las palabras, sino los fonemas (ya estudiados)
y los monemas (algunos los llaman también morfemas). Se dividen en:
Lexemas (o morfemas léxicos) . Su contenido semántico lo proporciona la experiencia
cognoscitiva humana y lo recoge el diccionario.

Morfemas (o lexemas gramaticales). Su significado forma parte del sistema de la lengua.
Los estudia la Gramática. Son de varios tipos:

-Independientes: constituyen por sí solos una palabra (pronombres, determinativos,
preposiciones, conjunciones y algunos adverbios).

-Dependientes: forman parte de una palabra: libr- er-ía-s. Son de tres tipos:
        -Flexivos: permiten que las palabras variables adopten distintas formas: libro, -os.
        -Derivativos (prefijos y sufijos): permiten formar palabras nuevas a partir de una
        palabra base ya existente: correa > correoso; exacto > inexacto.
        -Apreciativos: expresan la percepción que el hablante tiene de la realidad expresada
por la palabra: aumentativos, diminutivos, despectivos (perrazo, perrito, perrucho). Los
aumentativos y diminutivos también pueden expresar percepciones afectivas. Y a veces la
palabra con el sufijo apreciativo se lexicaliza, convirtiéndose en una palabra distinta,
derivada de la anterior: perrillo.

Procedimientos de formación de palabras: composición, derivación, y parasíntesis.

Palabras compuestas: las formadas por dos lexemas (paraguas) o por dos morfemas
gramaticales independientes (aunque).

Palabras derivadas: constituidas, con prefijos o sufijos, a partir de bases léxicas
preexistentes: nivel > desnivel; flor > florero.

Palabras parasíntéticas: a la base léxica se añaden simultáneamente un prefijo y un sufijo,
sin que exista el término sólo con uno de los dos componentes: padrón > empadronar.

El léxico y las relaciones de significado: polisemia, sinonimia, homonimia, antonimia,
complementariedad, hiperonimia, hiponimia y cohiponimia. Denotación y
connotación. Campo semántico y campo asociativo.

Polisemia. Son los diversos significados de un mismo signo. todos ellos tendrán algún
sema común. Veamos en el DRAE, por ejemplo, los significados del término blanco o de
mano.

Sinonimia. Designa la relación entre dos o más palabras de la misma categoría gramatical
que tienen idéntico o semejante sentido. Los sinónimos absolutos son pocos: ileso/indemne.

Homonimia. Conjunto de dos vocablos que poseen el mismo significante (imagen fónica):
vaca/baca. Son homógrafos cuando coinciden también en la grafía: banda/banda.




                                             7
Antonimia. Es el conjunto de dos vocablos de significado opuesto: frío/caliente (admiten
una gradación entre ellos).

Complementariedad. Conjunto de dos términos opuestos que no admiten gradación entre
ellos y en los que el significado de cada uno de ellos implica la existencia del otro:
macho/hembra; comprar/vender.

Hiperonimia, hiponimia y cohiponimia: el hiperónimo es el término genérico, que
contiene o engloba al hipónimo o a los cohipónimos: abedul, arce, acebuche, álamo son
cohipónimos de árbol, que es el hiperónimo.

Denotación y connotación. Denotación es el significado básico que posee un término en
una comunidad lingüística determinada. Connotación es el significado complementario que
puede aportar un determinado contexto o la experiencia de un individuo o de un grupo
social: la palabra automóvil tiene una distinta connotación según aparezca en un anuncio de
un modelo de coche o en una novela histórica ambientada en el siglo XI. La palabra
pescado no significa exactamente lo mismo para un pescadero que para un ama de casa,
para los habitantes de una zona costera que para otros muy alejados del mar, en un informe
económico municipal que en un poema de amor.

Campo semántico: conjunto de unidades léxicas que comparten un contenido común y
pueden aparecer en un mismo contexto. Puede ser:
       -Cerrado: no pueden incorporarse nuevas unidades: los días de la semana.
       -Abierto: pueden incorporarse otros términos: las sustancias tóxicas.
       -Gradual: establece una gradación: la temperatura en un cuerpo.
Campo asociativo: es el que establece un término por contigüidad de referentes: la palabra
guerra forma un campo asociativo con armamento, tropas, ocupación, muerte,
devastación, rendición, prisionero, derrota, victoria.

Léxico y variedades de la lengua. Las variedades de la lengua se dividen en:
-Diafásicas. Son las determinadas por la situación de comunicación: variante formal y
variante coloquial.
-Diastráticas. Determinadas por el nivel sociocultural del hablante.
-Diatópicas. Son los dialectos existentes en los distintos territorios que comparten un
mismo idioma.
Naturalmente, las tres variedades tienen una incidencia clara, no sólo en la fonética y la
morfosintaxis, sino también en el vocabulario: fatigado/ hecho polvo; papel/documento
(recibo, certificado...); caza/cacería.




                                              8
Tecnicismos de procedencia griega.


                        PREFIJOS GRIEGOS USADOS EN ESPAÑOL


           PREFIJO                         SIGNIFICADO                   EJEMPLO
a-, an-                     privación                    afónico
ana-                        contra, sobre, fuera         anatema
anti-                       contra                       antinatural

apo-                        de lejos, fuera              apostilla
cata-                       hacia abajo, completamente   cataclismo
di(a)-                      a través de,                 diámetro
dis-                        con dificultad, a través e   distancia
end(o)                      en el interior               endosatario
epi-                        sobre                        epiteto
eu-                         bien                         eufórico
exo-                        fuera de                     exorcismo
hemi-                       medio                        hemisferio
hiper-                      exceso, super                hiperactivo
hipo                        debajo, inferioridad         hipocresia
met(a)-                     más allá, cambio             metafísica
para-                       junto a,                     paramilitar
peri-                       alrededor                    periferia
pro-                        delante                      prohombre



               PALABRAS GRIEGAS EMPLEADAS COMO PRIMER COMPONENTE


           PREFIJO                         SIGNIFICADO                   EJEMPLO
acro-                       elevado                      acrofobia
aden(o)                     glándula                     adenoide
aero-                       aire                         aerofagia
agon(o)                     lucha                        agonía
agro-                       campo                        agronomía
alo-                        otro                         alópata
andro-                      hombre (varón)               andrógeno
anfi-                       ambos, alrededor             anfibio
antr(c)                     carbón                       ántrax
antropo-                    hombre                       antropológico
aritm(o)                    número                       aritmética
arqueo-                     antiguo                      arqueológico
artr(o)                     articulación                 artritis
atmo-                       vapor                        atmósfera
auto-                       uno mismo                    autonómico



                                                9
bar(o)        pesado               barómetro
bibli(o)      libro                biblioteca
bio-          vida                 biología
bronc(o)-     tráquea              bronquial
butir(o)-     manteca              butirina
caco-, caq-   malo                 cacofonía
cardi(o)      corazón              cardiopatía
cefal(o)      cabeza               cefalea
cian(o)       azul                 cianótica
cicl(o)-      círculo              ciclón
cinet(o)      movimiento           cinética
cito-         célula               citoplasma
clepto-       robar                cleptomanía
cloro-        verde                clorofila
cosm(o)-      mundo                cosmonauta
cript(o)-     escondido            críptico
cron(o)-      tiempo               cronología
dactil(o)-    dedo                 dactilar
demo-         pueblo               democracia
derma-        piel                 dermatologia
didact-       enseñar              didáctico
dinamo-       fuerza               dinámico
entomo-       insecto              entomólogo
erot-         amor                 erótico
esfero-       globo                esférico
esquizo-      hendir               esquizofrenia
estat-        estable              estático
esteto-       pecho                estetoscopio
estoma-       boca                 estómago
etimo-        origen               etimología
etn(o)-       pueblo, raza         étnico
farmac(o)-    medicamento          farmacopea
fil(o)-       amigo, amante        paidofilia
fisi(o)-      naturaleza           fisiología
fleb-         vena                 flebitis
fon(o)-       sonido, voz          fonoaudiología
foto-         luz                  fotofobia
galact-       leche                galactosa
geo-          tierra               geología
geront(o)-    viejo                gerontología
ginec(o)-     mujer                ginecología
glos-         lengua               glosario
gluc-         dulce                glucosa




                              10
graf(o)      escribir                grafología
hect(o)-     ciento                  hectolitro
hemat(o)-    sangre                  hematoma
hepat(o)     hígado                  hepático
hetero-      otro                    heterosexual
hidr(o)-     agua                    hidrofobia
hipno-       sueño                   hipnótico
homo-        mismo                   homólogo
icono-       imagen                  iconografía
icter-       amarillez               ictericia
ide(o)-      idea                    ideal
idio-        propio                  idiosincrasia
iso-         igual                   isómero
kilo-        mil                     kilogramo
lit(o)-      piedra                  litosfera
log(o)-      palabra, ciencia        logotipo
macro-       grande                  macrófago
mega-        enorme                  megalómano
melan(o)-    negro                   melanoma
micr(o)-     pequeño                 microscopio
mio-         músculo                 miocardio
mis (o)-     odiar                   misógino
mit(o)-      fábula, leyenda         mitología
mnemo-       memoria                 mnemotecnia
mon(o)-      único                   monógamo
morfo-       forma                   morfología
nau-         nave                    náusea
necro-       muerto                  necropsia
nefr(o)-     riñón                   nefrología
neo-         nuevo                   neologismo
neumo-       pulmón                  neumonía
neur(o)-     nervio                  neurología
odont(o)-    diente                  odontología
oftalm(o)-   ojo                     oftalmología
olig(o)      poco                    oligarquía
onir(o)-     sueño                   onírico
oste(o)      hueso                   osteología
ot(o)        oído                    otorrinolaringólogo
pan-         todo                    panacea
paqui-       espeso                  paquidermia
pato-        enfermedad              patológico
ped-         niño                    pediatría
pir(o)       fuego                   pirómano




                                11
plast-                     formar                      plástica
pod(o)-                    pie                         podología
poli-                      mucho                       policromía
proto-                     primero                     prototipo
psic(o)                    alma                        psicosocial
quiro-                     mano                        quirúrgico
rino-                      nariz                       rinorrea
sacar(o)-                  azúcar                      sacarosa
sarco-                     carne                       sarcoma
(p)seudo-                  falso                       seudónimo
sider(o)                   hierro                      siderurgia
taqui-                     rápido                      taquicardia
tele-                      lejos                       televisión
terapeut-                  que cura                    terapéutica
term(o)-                   calor                       termómetro
top(o)-                    lugar                       tópico
toxico-                    veneno                      toxicología
xeno-                      extranjero                  xenofobia
zoo-                       animal                      zoología




                     PALABRAS GRIEGAS EMPLEADAS COMO SUFIJOS


            SUFIJO                       SIGNIFICADO                  EJEMPLO
-algia                     dolor                       cefalalgia
-atra                      el que cura                 pediatra
-céfalo                    cabeza                      braquicéfalo
-ectomia                   cortar                      apendicectomía
-emia                      sangre                      anemia
-filia                     atracción                   eosinofilia
-fobia                     rechazo, temor              agorafobia
-génesis                   origen                      osteogénesis
-grama                     registro                    electrocárdiograma
-hidro                     agua                        anhidro
-iasis                     presencia                   amibiasis
-logia                     ciencia                     psicología
-logo                      que estudia                 fisiólogo
-mania                     afición                     cleptomanía
-metro                     medida                      termómetro
-oide                      semejante                   carcinoide
-oma                       tumor                       linfoma
-plástia                   construcción                rinoplastia




                                             12
-pnea      aire            apnea
-rragia    brotar          hemorragia
-scopio    visión          microscopio
-tafio     tumba           epitafio
-terapia   curación        radioterapia
-tomia     incisión        craneotomía




                      13
TEMA 4. EL NIVEL MORFOSINTÁCTICO. LAS CATEGORÍAS
GRAMATICALES SIMPLES.

1. Las palabras. Pueden ser:

-Variables: Sustantivos (o nombres), adjetivos, determinativos, pronombres y verbos.
Sobre ellas conviene recordar algunas ideas:

a) Los sustantivos, adjetivos, determinativos y pronombres se suelen llamar categorías
nominales.

b) Cualquier unidad de la lengua se puede emplear como sustantivo mediante el
procedimiento de la sustantivación: Ese no que has pronunciado no me convence. El alto
me gusta más.

c) Los adjetivos expresan una cualidad, característica, propiedad o estado que los seres
pueden poseer en mayor o en menor grado: Niño alto, Agua limpísima.

d) Los determinativos (artículos, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos,
relativos, interrogativos y exclamativos) lo son porque acompañan y actualizan a un
nombre en el sintagma nominal: Estos diez libros míos.
La mayoría de estas palabras pueden ser también pronombres: entonces no acompañan a un
nombre, sino que asumen el significado y función de ese nombre: Este es muy bueno.

e) Los pronombres personales (estúdiese bien el cuadro de éstos) sólo funcionan como tales
pronombres, mientras que los artículos funcionan sólo como determinantes.

f) Los verbos son la categoría gramatical más variable: hay que conocer todas las formas de
cualquier verbo, es decir, su conjugación.

-Invariables: adverbios, preposiciones y conjunciones. Recuérdese:

Los adverbios complementan a un verbo (como complementos circunstanciales), a un
adjetivo o a otro adverbio (como modificadores): Ha llovido mucho, Tu hermana es más
guapa, La casa queda bastante lejos. Algunos adverbios admiten ciertos sufijos: cerquita,
lejísimos. Los en –mente admiten la misma gradación que los adjetivos de que proceden:
fácilmente, más (o menos) fácilmente, facilísimamente.

Las preposiciones y conjunciones son categorías relacionales: funcionan como enlaces o
nexos dentro de categorías gramaticales complejas: Dependemos de ti, Nosotros lo
producimos y ellos lo venden.

2. Las perífrasis verbales. Los verbos, además de las formas compuestas que expresan el
aspecto perfectivo (Ya lo he oído), tienen las formas perifrásticas de la voz pasiva formada
con el verbo ser como auxiliar seguido del participio correspondiente: El ladrón ha sido
detenido por el policía. Por otra parte, las llamadas perífrasis verbales, que también


                                             14
expresan una idea verbal unitaria, se forman mediante un verbo auxiliar al menos
parcialmente lexicalizado y una forma no personal (infinitivo, gerundio o participio) del
verbo principal. Puede aparecer nexo (preposición o conjunción) entre ambas formas:
Debes estudiar, Voy a acostarme.
Las perífrasis verbales se dividen en:

-Aspectuales: informan sobre el momento o desarrollo de la acción:
      -Ingresivas: Se echó a reír.
      -Durativas: Anda chismorreando todo el día.
      -Terminativas: Juan lleva vendidas siete casas este mes.
      -Reiterativas: Volví a explicar el teorema, Ella suele llegar tarde.

-Modales:
     -De obligación: Hemos de ser justos.
     -De probabilidad o posibilidad: Deben de ser las once, Puedes ir a la excursión.

3. Las locuciones: son secuencias de palabras que funcionan unitariamente y que, por
tanto, ―no se pueden‖ analizar. Clases:
        -Verbales: meter la pata, dar la lata...
        -Adverbiales: a ciegas, de repente...
        -Preposicionales: acerca de, encima de, por entre...
        -Conjuntivas: sin embargo, puesto que...
        -Adjetivas: que trina, de toma pan y moja, urbi et orbi, de perros...
        -Determinativas: un montón de, un puñado de...
        -Sustantivas: rollito primavera, hombre rana, coche cama...




                                             15
TEMA 5. CATEGORÍAS GRAMATICALES COMPLEJAS. FORMAS Y
FUNCIONES.

Sintagmas, grupos sintagmáticos y construcciones son categorías complejas.

Los sintagmas. Son secuencias de palabras estructuradas en torno a un núcleo. Reciben el
nombre genérico de modificadores los elementos estructurados en torno a ese núcleo.
Pueden ser:

-Nominales. El núcleo es un nombre o sustantivo. Los modificadores que pueden aparecer
son:
      -Determinativos. Funcionan como determinantes: El perro este.
      -Complementos del nombre: adjetivos, construcciones preposicionales, aposiciones
      explicativas o especificativas: Un buen jugador de póquer, Mi amigo Luis,

-Adjetivales. El núcleo es un adjetivo. Los modificadores pueden ser:
       -Adverbios. Funcionan como cuantificadores: Demasiado alto.
       -Construcciones preposicionales. Funcionan como complementos del adjetivo:
       dañino para la vista, ansioso de elogios, libre de cargas.

-Adverbiales. El núcleo es un adverbio. Los modificadores pueden ser:
      -Otro adverbio. Funciona como cuantificador: Demasiado cerca.
      -Construcciones preposicionales. Funcionan como complemento del adverbio:
      Cerca de aquí.

-El sintagma verbal
El núcleo es una forma verbal simple, compuesta, una locución verbal o una perífrasis
verbal. Los sintagmas verbales siempre constituyen el predicado de las oraciones.
Los complementos que pueden aparecer junto al núcleo son: atributo, complemento
directo, complemento indirecto, complemento circunstancial, complemento de régimen o
suplemento, complemento agente y complemento predicativo.

-Atributo. Formas que pueden desempeñar esta función: un nombre o sintagma nominal,
un adjetivo o sintagma adjetival, un adverbio o sintagma adverbial, una construcción
preposicional, una construcción comparativa: Juan es: médico, médico de la Seguridad
Social, guapo, bastante guapo, así, de un pueblo de la provincia de Toledo, como un niño.
Modo de reconocerlo:
-Siempre con ser, estar o parecer.
-Siempre sustituible por el pronombre personal átono lo: Lo es.

-Complemento directo. Formas que pueden desempeñar esta función: un nombre o
pronombre, un sintagma nominal, una construcción preposicional con a, un pronombre
personal átono de la serie me, te lo, la, nos, os, los, se; y le, les en casos de leísmo:
Comimos peras, Quiero éste, Tenemos pocos muebles de madera, Ama a María, La ama,
les queremos.



                                           16
Modo de reconocerlo:
-La pronominalización con la, las en el femenino de la 3ª persona: Compra una tele:
cómprala.
-El pasar a sujeto al poner la oración en voz pasiva: Él ha escrito la obra: la obra ha sido
escrita por él.

-Complemento indirecto. Formas que pueden desempeñar esta función: una construcción
preposicional con a, un pronombre personal átono de la serie: me, te, le, nos, os, les, se:
Demos gracias a Dios, ¿Me dices la hora?
Modo de reconocerlo: sustitución por le, les en la 3ª persona: Démosle gracias, ¿Le dices la
hora?
Atención a los casos de doble pronominalización: la del complemento directo y la del
complemento indirecto: Presté el dinero a mi amigo: se lo presté; no *le lo preté.

-Complemento circunstancial. Formas que pueden desempeñar esta función: un adverbio
o sintagma adverbial, un sintagma nominal, una construcción preposicional: Mañana
estudiaremos más, Ella trabaja muy bien, Todas las tardes rezan el rosario, Llevamos
verduras para la cena.
Modo de reconocerlo: es prescindible para la estructura del predicado, pues sólo aporta una
información complementaria.

-Complemento de régimen o suplemento. Forma que desempeña esta función: una
construcción preposicional: Carecen de lo más preciso.
Modo de reconocerlo: los verbos de suplemento o de régimen, como los transitivos (que
necesitan complemento directo) son de semema abierto; y necesitan el suplemento para
cerrarlo; y cada verbo ―rige‖ una determinada preposición: depender de, confiar en,
referirse a, optar por, constar de, creer en, contar con, carecer de...

-Complemento agente. Forma que desempeña esta función: una construcción
preposicional con por: El problema ha sido resuelto por todos los alumnos.
Modo de reconocerlo: Pasa a sujeto al poner la oración en voz activa: Todos los alumnos
han resuelto el problema.

-Complemento predicativo. Es una especie de atributo del sujeto o del complemento
directo en oraciones cuyo verbo no es ser, estar o parecer. Por tanto es un complemento de
doble incidencia: incide sobre el verbo y sobre el sujeto o complemento directo. Para no
confundirlo con un complemento circunstancial, comprobaremos la concordancia, similar a
la del atributo.
Formas que pueden desempeñar esta función: un adjetivo o sintagma adjetival, un
sustantivo o sintagma nominal, una construcción preposicional.
Del sujeto: Vivíamos muy felices, Eres considerado por todos un excelente pintor.
Del complemento directo: Compramos muy barata la casa, Todos la consideran un
estorbo, Me tomáis por tonta.




                                            17
Dativo de interés. Es un complemento que puede aparecer en el predicado y que no hemos
mencionado antes: expresa una mayor implicación afectiva del sujeto o del hablante en la
acción expresada por el verbo: Se estudió los cuatro temas, No te me acobardes .

Los grupos sintagmáticos. Se forman cuando varios sintagmas se coordinan para el
desempeño de la misma función: Hemos comido verduras hervidas y aliñadas, carne en
salsa de tomate y un postre de helado de varios sabores. No comeremos tan bien ni
mañana ni pasado mañana.

La construcción preposicional. Aunque frecuentemente aparece en los libros de gramática
como sintagma preposicional, debemos diferenciarla de los sintagmas, ya que la
preposición no es el núcleo, sino, como ha quedado dicho, un elemento de relación. Por ello
la analizaremos como un conjunto de enlace-término. El término puede ser un sustantivo o
sintagma nominal, un adjetivo o sintagma adjetival y un adverbio o sintagma adverbial: En
Madrid, Con unos amigos, D e vacío a lleno, Desde aquí.

La construcción comparativa. No necesariamente hay que recurrir a una estructura de
oración compuesta para relacionar comparativamente dos elementos. En una oración simple
también podemos encontrar una construcción comparativa. Las palabras que funcionan de
enlace (que introduce un término, como en las construcciones preposicionales) son como y
que: Come como un conejo, Tienes la cara como un pie, Lo has explicado con más claridad
que ella, Tú trabajas menos que yo.

Formas y funciones. Es necesario distinguir entre unas y otras. La forma es tal en sí
misma; la función es el papel que esa forma desempeña en una oración o sintagma dado.
Hay formas que desempeñan siempre la misma función; así, hemos dicho más arriba que el
sintagma verbal realiza siempre la función de predicado de la oración o proposición; o que
la preposición funciona siempre como enlace; pero un sintagma nominal puede realizar
distintas funciones: sujeto, complemento directo, atributo, predicativo: Un buen libro
siempre engancha al lector, Necesito un buen libro, Éste es un buen libro, Éste lo
considero un buen libro.
El análisis, por tanto, para ser completo, debe ser análisis de formas y funciones; e ir
siempre de las unidades mayores a las unidades menores:

                 Aquella mujer había sido muy guapa
                       S (SN)                      P (SV)
               ___________ ________    _______________ _______________
                 Det (Dt)     N (St)        N (V)         Atr (SAdj)
                                                        _____ ________
                                                         Cuant   N (Adj)
                                                         (Adv)

Como debemos acostumbrarnos a usar siempre las mismas abreviaturas en el análisis
morfosintáctico, insertamos a continuación una doble columna de abreviaturas de formas y
funciones:




                                            18
     Formas o categorías                     GSAdv: grupo sintagmático adverbial
St: sustantivo                               Prep.: Preposición
[...] St: forma sustantivada                 LPrep: locución preposicional
SN: sintagma nominal                         CPrep: construcción preposicional
GSN: grupo sintagmático nominal              Conj: conjunción
Adj: adjetivo                                LConj: locución conjuntiva
Ladj: locución adjetiva                      CComp.: construcción comparativa
Sadj: sintagma adjetival                     Prop Co: proposición coordinada
GSAdj: grupo sintagmático adjetival          Prop Sub: proposición subordinada
Dt: determinativo
          Art: artículo
          Dem: demostrativo                           Funciones
          Pos: posesivo                      S: sujeto
          Num: numeral                       P: predicado
          indef.: indefinido                 N: núcleo
          Rel: relativo                      Act / Det: actualizador o determinante
          Excl: exclamativo                  CN: complemento del nombre
          Interr: interrogativo              Apo Esp: aposición especificativa
LDt: locución determinativa                  Apo Exp: aposición explicativa
Pr: pronombre                                Cuant: cuantificador
          Per: personal                      CAdj: complemento del adjetivo
          Dem: demostrativo                  CAdv: complemento del adverbio
          Pos: posesivo                      Atr: Atributo
          Num: numeral                       CD: complemento directo
          Indef.:indefinido                  CI: complemento indirecto
          Rel: relativo                      CC: complemento circunstancial
          Excl: exclamativo                  CR: compl. de régimen o suplemento
          Interr: interrogativo              CAg: complemento agente
V: Verbo                                     CPred: complemento predicativo
          Ind: indicativo                    E: enlace
          Subj: subjuntivo                   T: término
          Impe: imperativo                   Nx: nexo [conjunciones]
LV: locución verbal                          DInt: dativo de interés
PV: perífrasis verbal                        MOImp: morfema de oración
VPasPer: Verbo en pasiva perifrástica        impersonal
VPasRe: Verbo en pasiva refleja              COr: complemento oracional
VPr: verbo pronominal                        Voc: vocativo
Adv: adverbio                                IJP: interjección propia
LAdv: locución adverbial                     IJI: interjección impropia
SAdv: sintagma adverbial                     Neg: neg




                                        19
TEMA 6. LA ORACIÓN SIMPLE

La oración. Es una unidad sintáctica independiente, con una estructura sujeto-
predicado, salvo en el caso de las oraciones impersonales, que no tienen sujeto. Estas
son:
-Las de los verbos ―meteorológicos‖: Llueve en Algeciras.
-Las de haber, siempre que no es auxiliar (Habrá premios para todos), las de ser en
predicados del tipo Es de noche, y las de hacer en predicados del tipo Hace calor.
-Las de se como morfema de oración impersonal: Aquí se ayuda a los necesitados.
-Las de los verbos ―de opinión‖ y similares: Han abierto una nueva discoteca en mi
barrio.

El sujeto. Obliga a la concordancia en número y persona (y cuando corresponde,
también en género) al verbo. Su elemento nuclear nunca es término de una preposición.
La novia de mi primo es guapísima.

El predicado. Siempre tiene por núcleo un verbo, incluso en las oraciones llamadas
―copulativas‖ o ―atributivas‖. Junto al núcleo suelen aparecer algunos complementos de
los siguientes:
        -Atributo: Eres muy delicada.
        -Complemento directo: Tienes un gran porvenir.
        -Complemento indirecto: Le dieron un gran regalo.
        -Complemento de régimen: Ella abusa de sus padres.
        -Complemento circunstancial: Hoy no almorzaré.
        -Complemento predicativo del sujeto: Mi marido llegó muy cansado.
        -Complemento predicativo del complemento directo: Os declaro mis herederos.
        -Complemento agente: El policía fue herido por el delincuente.
        -Dativo de interés: No te me acalores.
También podemos construir oraciones en las que el predicado esté constituido
únicamente por su elemento nuclear: La niña duerme.

Clasificación de las oraciones simples.

· Según la estructura del predicado:
-Atributivas. Tienen atributo: María parece trabajadora.
-Transitivas. Tienen complemento directo: Tú no le rías la gracia.
-De suplemento. Tienen complemento de régimen o suplemento: Viven de su trabajo.
-Transitivas de suplemento. Tienen complemento directo y de régimen: Liberaron de la
opresión a su pueblo.
-Pasivas. Llevan el verbo en voz pasiva: La anomalía le fue advertida por su secretario.
-Intransitivas. Todas las demás: Aquella noche llovió copiosamente en la ciudad.

-Los verbos transitivos y de régimen coinciden en ser de semema abierto: no tienen su
significado completo si no reciben, respectivamente, el complemento directo o el
complemento de régimen que los cierra: * Juan tiene, Juan da, Juan carece, Juan opta.
-Las oraciones pasivas perifrásticas (las del auxiliar ser) suelen llevar explícito el
complemento agente, pero ello no es necesario para su viabilidad: El conferenciante fue
abucheado. Las pasivas reflejas (con se) no suelen llevar complemento agente: Se
alquilan apartamentos.



                                           20
· Según la actitud del hablante respecto al contenido de la oración (―modalidad
oracional‖):
-Enunciativas (afirmativas o negativas): La vaca parirá mañana.
-Interrogativas (totales o parciales): ¿Tienes frío?, ¿Qué hora es?
-Exclamativas: ¡Eres un santo!
-Dubitativas: Tal vez podamos visitar a los primos esta Navidad.
-Desiderativas: Ojalá siga lloviendo todo el mes.
-Imperativas o exhortativas: Amaos los unos a los otros.

Elementos extraoracionales. Contiguos a la oración o intercalados en ella, pueden
aparecer elementos que no forman parte del sujeto ni del predicado:
-Interjecciones (propias e impropias): ¡Venga!, olvídate de esa gente.¡Ay, qué pena tan
grande tengo!
-Vocativos: Pedrito, ven aquí.
-Atributos oracionales (comentarios): Afortunadamente, no nos ha tocado la lotería.
-Complementos de la enunciación (modalizadores): Sinceramente, no te veo muy
preparado, Sin duda eres guapa, Posiblemente venga también Juan.
-Marcos o tópicos: En cuanto al accidente, he averiguado varias circunstancias.
-Conectores: unen partes del discurso. Los estudiaremos más adelante.




                                           21
  ORACIONES SIMPLES PARA EL ANÁLISIS MORFOSINTÁCTICO

1.    Aquí el taburete me tiene que servir de mesa.
2.    ¿Todos los sábados hacíais la compra en el mercado?
3.    Anoche fueron detenidos dos terroristas en Cuenca.
4.    ¿En qué edad de la vida no sufren los hombres?
5.    Miguel, ¿qué deberes tenemos que hacer esta tarde?
6.    Pregúntale a Nicolás la edad de su padre.
7.    ¡Qué casa tan grande tiene en el pueblo mi prima Leocadia!
8.    El examen ha sido aprobado solamente por cuatro alumnos
9.    ¿Adónde van a ir solos esos niños tan pequeños?
10.   Por casualidad fue detectada a tiempo una fuga de gas letal.
11.   Invitadla vosotros a vuestra fiesta del próximo viernes.
12.   Nadie ha entrado todavía por ninguna de las puertas.
13.    Andrés y Nicolás, no vayáis al colegio con esa ropa tan sucia.
14.   ¿Antiguamente todos los niños transitaban libres por las ciudades?
15.   ¡Muy cerca de mi casa va a haber una churrería estupenda!
16.   Esta mañana llevaba yo parado mi flamante reloj.
17.   En la asamblea de padres surgieron opiniones contrarias al plan del director.
18.   A mi tía Josefa la ponen enferma tus bromas.
19.   Pepito, sal ahora mismo por esa puerta.
20.   ¿Por qué no vinisteis ayer a mi maravillosa fiesta?
21.   ¡Todas las tardes tienes que cuidar de tus hermanos!
22.   El otro día aparecieron unas manchas muy raras en las paredes de mi habitación.
23.   ¡Ayer por la tarde llegué a mi casa completamente agotado!
24.   Desconfiad siempre de esas miradas tan seductoras de incautos.
25.   Esta vez no has sido vencido por un tipo insignificante.
26.   ¿Viven muy cerca de aquí esos amigos suyos?
27.   A mí me encantan esos riquísimos guisos de caracoles del bar Tolo.
28.   ¿Por qué ahora no confías en tus mejores amigos?
29.   Aquí cualquier día va a ocurrir una desgracia muy grande.
30.   ¿Dónde comprasteis aquel edredón tan bueno y tan barato?
31.   Por esa época tenía prácticamente abandonadas sus fincas.
32.    A veces no nos atenemos a las normas del ROF.
33.   La carpeta dásela mañana en el instituto.
34.   María, Ana ha sido agredida por un demente en la puerta de su tienda.
35.   ¿A esta muñeca le he hecho demasiado pequeñas las orejas?
36.   ¡Qué vida tan mala llevan los profesores de la ESO!
37.   ¡Siempre me han atraído los muchachos de modales muy refinados!
38.   En el libro de Alatriste he encontrado varias frases memorables.
39.   ¿Qué cosa pone negros los dientes de los fumadores?
40.   Esta tarde, en la reunión con los delegados, vuelve a insistir tú en esa idea.
41.   Dentro de cinco días saldrá más alegre el sol, por las vacaciones.
42.   Átate los cordones de los zapatos.
43.   Esta novela trata de un tema histórico.
44.   No se defienden los derechos de todos.
45.   A nadie le importan esas cosas.
46.   Acabas con la paciencia de cualquiera.
47.   Quita los pies de ahí.
48. Fue amonestado por equivocación.
49. Nos ha invitado a todos a su cumpleaños
50. Toda concesión a la moda es una caída en el mal gusto.




                                           22
TEMA 7. ORACIONES COMPUESTAS POR COORDINACIÓN


Oración compuesta por coordinación (o grupos oracionales coordinados). Las
proposiciones (primera, segunda, tercera... según el orden en que aparecen) se
consideran en el mismo nivel de jerarquía sintáctica. No hay aquí, por tanto,
proposición subordinada ni proposición principal. Pueden ser:

-Copulativas. Constituyen una mera adición de contenidos: Pedro se corta las uñas y
Andrés se lava los dientes. Nexos: y (e), ni. La repetición de ni al comienzo de las dos
proposiciones refuerza el valor negativo de éstas: Ni Pedro se corta las uñas ni Andrés
se lava los dientes.

-Disyuntivas. Los contenidos de las distintas proposiciones son considerados por el
hablante opciones que se excluyen entre sí: Bajas el volumen de la música o no nos
entenderemos. Nexos: o (u), o bien. También es frecuente la repetición de la conjunción
o con el mismo valor expresivo o estilístico: O bajas el valor de la música o no nos
entenderemos.

-Distributivas. El contenido oracional queda repartido en proposiciones que mantienen
entre ellas una serie de correspondencias léxicas y sintácticas: En el amor es valiente;
en la guerra, cobarde. Tan pronto dice una cosa como afirma la contraria. En este
segundo ejemplo se ha subrayado lo locución conjuntiva discontinua; aunque en este
tipo de oraciones es muy frecuente que no aparezca ninguna conjunción.

-Explicativas. La segunda proposición repite el contenido significativo de la primera,
generalmente con el fin de facilitar la comprensión al receptor: Soy tu acreedor, o sea,
me debes dinero. Nexos: o sea, es decir...

-Adversativas. Presentan una oposición de contenidos. Pueden ser:
        · Restrictivas. En ellas la segunda proposición hace una corrección limitada o
parcial del contenido de la primera: Me ama, pero no me lo demuestra. Nexos: pero, sin
embargo, aunque, no obstante...
        · Excluyentes. La primera proposición es negativa y la segunda, afirmativa o
negativa, se impone como contenido verdadero: No he perdido el boli, sino que me lo
han robado. Nexos: sino, sino que.

-Consecutivas no intensivas (o ilativas). La segunda proposición se presenta como una
deducción lógica de la primera: Me ha regalado un reloj de oro, luego me ama. Nexos:
conque, luego, así pues, por tanto, por consiguiente... Ella también estaba presente,
conque lo tuvo que ver a la fuerza.




                                           23
TEMA 8. ORACIONES COMPUESTAS, O COMPLEJAS, POR
SUBORDINACIÓN SUSTANTIVA Y ADJETIVA.

Llamamos oraciones complejas a aquellas en que la proposición subordinada
(recuérdese: proposición = estructura sujeto-predicado) es un elemento dentro de la
oración: Te doy mucho para que tú me des algo. La parte destacada en negrita es una
estructura sujeto-predicado que constituye un complemento circunstancial (expresa
finalidad) de la oración.

Oraciones compuestas o complejas por subordinación sustantiva. La proposición
subordinada equivale a un sustantivo o sintagma nominal de la principal. Las
conjunciones que pueden aparecer son:
-que (no confundir con otros tipos de que): Juan me dijo que vendría más tarde.
-si (en las interrogativas indirectas totales; no confundir con el si del período
condicional): No puedo vivir con la duda de si me ama o sólo me admira.
-Los determinativos, pronombres y adverbios interrogativos actúan también como nexo
en las llamadas interrogativas indirectas parciales: Continuamente me pregunto con qué
tipo de gente te relacionas.
-Subordinadas sustantivas sin nexo. El caso más frecuente es el de las proposiciones
subordinadas con el verbo en infinitivo (sustantivas no flexionadas). Recuérdese que el
infinitivo, además de naturaleza verbal, tiene naturaleza nominal: Quiero hacerte un
buen regalo, Tomarte un plato de sopa caliente no te va a perjudicar, He estudiado
mucho el problema sin llegar a ver una solución.

La proposición subordinada puede funcionar como:
 -Sujeto: Me encanta que me hagan regalos.
-Atributo: Algunos profesores no parecen estar de acuerdo con tales medidas
-Complemento directo: Creo que Paco ya no vive en Teruel.
-Término en una construcción preposicional: Tiene miedo a que le despidan del trabajo.

Oraciones complejas o compuestas por subordinación adjetiva. La proposición
subordinada equivale a un adjetivo o sintagma adjetival dentro de la oración. Como los
adjetivos que complementan a un nombre, pueden ser especificativas (El amigo que no
te dice la verdad mal amigo es) y explicativas (Juan, que está enfadado desde el
domingo, no me ha llamado por teléfono). Tipos:

-De relativo: tienen por nexo un pronombre, determinativo o adverbio relativo (que, el
cual, quien, cuyo, cuanto, donde, adonde, cuando, como) que es, por tanto, un elemento
de doble función: El reloj de oro que me regalaste es falso, Soy amiga de un chico cuyo
padre es diputado en el Parlamento Nacional, El pueblo adonde hemos llegado esta
tarde es un lugar miserable. En el primer ejemplo, el pronombre relativo que funciona
como nexo entre la proposición principal y la subordinada, y además es el complemento
directo dentro de dicha proposición subordinada. En el segundo ejemplo, bien
podríamos hablar incluso de tres funciones del relativo cuyo: es el nexo entre la
proposición principal y la subordinada, es determinante o actualizador del sustantivo
padre, y es un pronombre relativo que sustituye a chico: cuyo padre = el padre del cual
chico. Por ello al relativo cuyo se le suele llamar relativo posesivo. En el último
ejemplo, adonde es un adverbio relativo que funciona como nexo entre la proposición
principal y la subordinada, y que funciona como complemento circunstancial (de lugar)
dentro del predicado de la proposición subordinada.


                                          24
-De participio: La cultura es un bien poco valorado por el poder. Recuérdese que esta
forma verbal, el participio, casi siempre tiene un significado pasivo, por lo que con
frecuencia encontraremos en este tipo de proposiciones subordinadas un complemento
agente; aquí, por el poder.

-De a más infinitivo (galicismo que la Real Academia recomienda emplear con
moderación): Los temas a tratar hoy son dos.




                                         25
TEMA 9. ORACIONES COMPUESTAS, O COMPLEJAS, POR
SUBORDINACIÓN ADVERBIAL

Equivalen a un complemento circunstancial dentro de la oración. Pueden ser: de lugar,
de tiempo y de modo (adverbiales propias); de causa, de fin, condicionales y
concesivas:

-De lugar. Deja el abrigo donde quieras.

-De tiempo (nexos: cuando, mientras, apenas, tan pronto como, a medida que, en
cuanto...): Mientras descansas, machacas las granzas.

-De modo (nexos: como, según, conforme, tal (y) como): No han hecho los cuartos de
baño como indicaba el plano.

-De causa (nexos: porque, pues, como, que, puesto que, ya que, a causa de que, en vista
de que): Como el conferenciante iba a hablar en inglés, me salí de la sala, No viajo
fuera de España porque no sé idiomas.

-De fin (nexos: para que, a que, a fin de que, con vistas a que, que): Acércate que te
diga una cosa.

-Condicionales (nexos: si, como, a condición de que, siempre y cuando): Si te vienes
ahora a mi casa, te dejo la película, Como haga mal tiempo, no vamos a ninguna
parte. A estas oraciones se las suele llamar período condicional, formado por la
proposición subordinada o prótasis, y la proposición principal o apódosis. La prótasis
plantea un requisito necesario para que el contenido de la apódosis se cumpla.

-Concesivas (nexos: aunque, a pesar de que, si bien, aun cuando, pese a que). Tienen
una estructura muy similar a las condicionales, por lo que aquí podemos hablar de
período concesivo. La prótasis plantea una objeción, real o hipotética, que no impide
que se cumpla el contenido de la apódosis: A pesar de que había anochecido, veíamos
bien.

-Oraciones subordinadas comparativas y consecutivas. La proposición subordinada
funciona como un complemento de un cuantificador (tal, tan, tanto, mismo) o de una
unidad cuantificada que aparece en algún elemento de la oración.

-Comparativas (nexos: como, que): Las pasas pasaban por su gaznate con tal
celeridad como las habas por el de la oca. Lo subrayado es un complemento
circunstancial. Y la proposición subordinada comparativa que incluye funciona como
―complemento del cuantificador‖.

-Consecutivas (nexo: que): El enfermo estaba tan mejorado que le dieron el alta. Lo
subrayado es el atributo. E incluye una proposición subordinada consecutiva que es
―complemento del cuantificador‖.

Las formas no personales de los verbos en la oración compuesta por
subordinación. Cuando la proposición subordinada lleva el verbo en una de esas tres
formas, se llama subordinada no flexionada.


                                           26
· El Participio. Ya nos hemos referido a las adjetivas de participio. Caso distinto es el
de los participios en construcción absoluta (su sujeto no pertenece a la proposición
principal): constituyen una proposición subordinada cuyo tipo quedará determinado por
el sentido de la frase: Acabada la tarea, Juan se marchó a su casa (subordinación
temporal; o causal...).

· El infinitivo. Por su naturaleza nominal, a la vez que verbal, aparece con mucha
frecuencia en las sustantivas: Me dedico a recorrer las calles sin rumbo fijo, Quisiera
no tener que madrugar tanto. Con frecuencia aparece en proposiciones impersonales:
Andar todos los días un buen rato es muy bueno para la salud.

· El gerundio. Su naturaleza adverbial, junto a la verbal, hace que aparezca
frecuentemente en las adverbiales, especialmente en las de modo: Andaba por la calle
dando saltitos. Por su parte, el gerundio en construcción absoluta (su sujeto no es ni el
sujeto ni el complemento directo de la principal: únicos dos casos posibles en el
gerundio en construcción concertada) puede asumir diversos valores circunstanciales:
Poniéndose el sol, el niño se marchó a su casa. A veces aparece como término de la
preposición en: En llegando él al pueblo, nosotros podremos descansar.




                                            27
 ORACIONES PARA LA PRÁCTICA DEL ANÁLISIS MORFOSINTÁCTICO

COMPUESTAS POR SUBORDINACIÓN ADJETIVA
He visto a Marta desanimada por la situación.
¿El reloj que llevas va bien?
No he visto al compañero a quien le pedí ayer los apuntes.
El lenguado es el pescado que más me gusta.
Recuerdo aquella época cuando vivía con mis abuelos.
Ponte en el sitio que te parezca mejor.
El dinero evadido de Argentina se encuentra en bancos norteamericanos y europeos.
Luisa, a quien he saludado esta mañana, me ha dado recuerdos para ti.
No me acuerdo de la persona de la cual me hablas.
La prensa de cotilleo, llamada también prensa del corazón, es repugnante.

COMPUESTAS POR SUBORDINACIÓN SUSTANTIVA

No saldré hasta que cese la lluvia.
estoy convencido de que no era cierto.
Me sorprende que se haya casado.
Me sorprende el hecho de que se haya casado.
Cuéntame cómo te lo has pasado.
No me importa cuándo vuelvas.
Encima de que te lo digo, te enfadas conmigo.
¿Deseas venir con nosotros?
Todavía no ha dicho si vendrá a Atenas.
Siempre insisten en que votemos en las elecciones.

ADVERBIALES DE LUGAR, TIEMPO Y MODO. COMPARATIVAS Y
CONSECUTIVAS

Llega siempre tan cansada del trabajo que no sale de casa.
A Juan le gustan tanto los deportes como a su hermana la lectura.
Realiza las sumas con los dedos como hacen los niños cuando están aprendiendo.
Cuando salgas compra las cosas que te he dicho.
Desde donde estábamos veíamos cómo rompían las olas.

CAUSALES Y FINALES. CONDICIONALES Y CONCESIVAS.

Como no insistas más, no lo vas a convencer.
No le digas nada, puesto que se puede enfadar.
Aunque lo intenten, no engañan a todos.
Guárdatelo bien para que no se te pierda.
Si no lo guardas bien, se te va a perder.
No se te va a perder, ya que te lo has guardado bien.
No se te ha perdido, aun cuando no te lo habías guardado bien.
Le hace la pelota al jefe con vistas a que lo asciendan.
En vista de que nadie le hacía caso, se fue.




                                          28
Explique el alumno las relaciones que mantienen entre sí las proposiciones de la
siguiente oración:

Al contarme este incidente ya no sé si Juan Antonio ríe o llora, o hace ambas cosas a la
vez.

La proposición principal es la de sé, cuyo sujeto es yo. La de contarme (cuyo sujeto es
él / ella; sin contexto no podemos estar seguros, pero parece que ese él es Juan Antonio)
es núcleo de un sintagma nominal que a su vez es término dentro de una construcción
preposicional (al contarme...); dicha construcción es un complemento circunstancial
(parece que quiere indicar una circunstacia temporal: simultaneidad en el tiempo).
Ahora bien, este complemento circunstancial podemos considerarlo perteneciente al
predicado de sé, o al de ríe, al de llora y al de hace: ya hemos dicho que expresa una
circunstancia temporal de simultaneidad; y estas acciones son todas simultáneas entre
ellas, o alternativas pero en un mismo tramo de la línea temporal. Nótese además que el
contenido conceptual de la oración sería el mismo colocando esta proposición de
contarme al final de la oración, en lugar de al principio. Las proposiciones de ríe, llora
y hace (cuyo sujeto, ahora sí claramente, es Juan Antonio), las tres van introducidas por
la misma conjunción si, propia de las proposiciones interrogativas indirectas totales.
Estas tres proposiciones, coordinadas disyuntivas entre sí, constituyen el complemento
directo de la de sé.
                                ..............................................

Me dijo que si Dios le tomaba la palabra, tenía la esperanza de ir al paraíso, que es
como él le llama al Cielo, porque nunca había hecho el mal conscientemente a nadie y
siempre había procurado ayudar a los demás.

Exceptuando las proposiciones de tomaba (cuyo sujeto es Dios) y la de es (cuyo sujeto
es el pronombre relativo que, con el antecedente paraíso), todas las demás
proposiciones tienen el mismo sujeto, que sólo se hace explícito pronominalmente en él
le llama: él me dijo, él tenía, ir él, él llama, él había hecho, él había procurado, ayudar
él. La proposición de dijo es la principal. Todo lo que sigue, desde la conjunción
completiva que, es un período condicional (con prótasis y apódosis) en función de
complemento directo de dijo. Dentro del período condicional, la proposición principal
o apódosis es la de tenía. La de tomaba es la subordinada o prótasis La de ir es el
término de una construcción preposicional complemento del nombre esperanza; la de es
no es sino proposición adjetiva del sustantivo paraíso (aunque refiriéndose sólo a su
significante); la de llama es adjetiva (podría considerarse que fuera adverbial)
sustantivada en función de atributo de es (sería meramente adjetiva si el adverbio
relativo como llevara explícito su antecedente: que es la manera como él llama...). Las
proposiciones de había hecho y había procurado, coordinadas copulativas entre sí, son
circunstanciales de causa de la de tenía; la de ayudar, finalmente, es sustantiva de
complemento directo de había procurado, ya que no se trata de una perífrasis verbal de
infinitivo.




                                            29
         OTRAS ORACIONES COMPUESTAS PARA EL ANÁLISIS
                     MORFOSINTÁCTICO

1. Mi padre no se daba ninguna maña para tener relaciones, ni para buscarme
    trabajo.
2. Su hermano Alejandro me contó que en su casa, por las mañanas, su madre no
    les dejaba hablar por teléfono por si llamaba doña Carmen para salir de compras.
3. Cada vez que entraba algún herido, aunque fuera un niño con una pequeña
    cortadura, yo me echaba a temblar porque no sabía ni ponerle una grapa.
4. Yo tenía veinticuatro o veinticinco años, pero parecía que tenía quince, porque
    hasta hace poco siempre he parecido más joven, lo cual me perjudicaba
    entonces.
5. García Márquez, en bastantes de sus novelas, por ejemplo El amor en los años
    del cólera, rodea de cierto encanto el mundo de la prostitución y presenta a las
    prostitutas como mujeres bastante felices.
6. Su sueño era que las retirase un catalán o un bilbaíno, y les pusiera un piso en el
    barrio de la Concepción.
7. Juan Antonio insiste en que él, por aquellos años era un snob y sólo le gustaban
    las chicas bien. Las que se ponían de largo con trajes de tul en fiestas que daban
    en el Palace o en el Ritz, o en sus palacetes del barrio de Salamanca.
8. La gente sólo tiene de él la imagen frívola que dan las revistas del corazón, pero
    los que hemos tenido la suerte de ser sus amigos, sabemos de su calidad
    humana.
9. Todo lo cual era cierto, pero insuficiente, porque, como dice Juan Antonio en un
    artículo de Blanco y Negro, Luis Miguel, en los años cincuenta, era como un
    dios griego.
10. Quismondo era un pueblo, en la provincia de Toledo, de pastores, gañanes y
    segadores de sol a sol, hasta que Domingo González decide ser torero, no por
    vocación, sino como único remedio contra el mal vivir.
11. Hay fotografías que parecen de primera comunión, pero que son de matador de
    becerros con el traje corto.
12. El 27 de agosto de 1947, en la plaza de Linares, el toro Islero mata a Manolete.
    Hay quien dice, sin fundamento, que por intentar emular la hazaña de Luis
    Miguel, que, en aquella célebre y trágica corrida, acababa de cortar dos orejas.
13. Nos recibe el matador, convaleciente de la herida más grave de toda su vida: una
    caída de espaldas, desde dos metros de altura, al tropezar con una manguera del
    jardín, que le ha producido la rotura de una cervical.
14. Andaba yo en el cincuenta y dos de medicucho ganándome la vida haciendo
    guardias en las casas de socorro.
15. La biopsia estaba tan clara, que no necesitaron esperar al sábado para darme el
    resultado.
16. Juan Antonio ya me había comentado que en ocasiones sacaba a relucir ―la
    especial mala educación que había aprendido de los españoles de la buena
    sociedad‖.
17. Asiento con la cabeza y Juan Antonio continúa con gran vigor expresivo, pese a
    que esa tarde, nada más llegar a despachar con él, ha tenido que recurrir a su
    elegante jofaina de cristal tallado, porque lo poco que ha comido le ha sentado
    mal y ha devuelto bilis.




                                       30
18. Al llegar a este punto, con el recuerdo del amigo querido, se siente a su vez tan
    conmovido, que no puede evitar los sollozos y yo le animo a que llore todo lo
    que quiera.
19. Al contarme este incidente ya no sé si Juan Antonio ríe o llora, o hace ambas
    cosas a la vez.
20. Me dijo que si Dios le tomaba la palabra, tenía la esperanza de ir al paraíso, que
    es como él le llama al Cielo, porque nunca había hecho el mal conscientemente a
    nadie y siempre había procurado ayudar a los demás.

   J. A. Vallejo-Nájera y J. L. Olaizola, La puerta de la esperanza (Caps. V-VI)




                                       31
TEMA 10. EL TEXTO. LA GRAMÁTICA TEXTUAL. LA PRAGMÁTICA.
EL COMENTARIO DE TEXTO

Gramática Textual. Estudia el texto (el mensaje objetivado de un acto de
comunicación verbal), unidad de comunicación que puede ser de muy diversa extensión.
Son textos la novela Cien años de soledad, de G. García Márquez, un articuento de J. J.
Millás o una nota de un alumno a una compañera, lanzada en forma de bolita de papel,
en la que se lee: ―Cinty, tenemos que hablar en cuanto suene el timbre. Kike.‖

El término Pragmática se suele emplear como sinónimo de Gramática Textual. Hace
especial hincapié en que no se puede estudiar un texto o mensaje de manera aislada,
sino como elemento central en un acto de comunicación; por lo que hay que considerar
indispensablemente también los otros elementos del acto de comunicación: emisor,
receptor, canal, código y referente.

Enunciado. Es la unidad comunicativa mínima, y mantiene una relación comunicativa
con otros enunciados; si no la mantuviera, por muy breve que fuese, podría
considerarse, en sí mismo, un mensaje o texto.

Las principales propiedades de los textos son la adecuación y la coherencia:

Adecuación. Es la adaptación del texto, desde la intención del emisor, a las
peculiaridades del receptor y a la situación comunicativa.

Coherencia. Es la adaptación lógica del texto a un tema determinado.

Cohesión es la manifestación, a través de diversos elementos lingüísticos, de la
coherencia. A estos elementos lingüísticos se les llama mecanismos de cohesión; y son
como ―los nudos de la red‖ que forma el entramado del texto (recuérdese que,
etimológicamente, ‗texto‘ significa tejido). Los principales son:

-Repeticiones léxicas: puede repetirse la misma unidad léxica o sólo el lexema, en
palabras pertenecientes a la misma familia léxica.

-Relaciones semánticas: a través de sinónimos, antónimos, hiperónimos, hipónimos y
cohipónimos.

-Campos asociativos: se producen por la relación entre los referentes.

-Correferencias: expresiones de distinta estructura lingüística que apuntan al mismo
referente.

-Sustituciones: mediante pronombres, algunos adverbios o palabras ‗comodín‘.
Efectúan una referencia anafórica (hacia arriba) o catafórica (hacia abajo).

-Elipsis: evitan repeticiones inconvenientes.

-Conectores, indicadores o marcadores de discurso: constituidos por diversos tipos
de unidades lingüísticas (adverbios, conjunciones, locuciones, construcciones,
sintagmas o proposiciones), pueden aparecer al inicio de partes diferenciadas del texto,


                                           32
y expresan la relación de las distintas partes entre sí. Se han propuesto varias
clasificaciones para estos conectores; sírvanos provisionalmente la siguiente:
· De orden: primeramente, en primer lugar, finalmente...
· De reformulación: dicho de otro modo, o sea, es decir...
· De ejemplificación: un caso concreto, por ejemplo, un ejemplo...
· De digresión: caso distinto, a propósito de...
· De oposición: sin embargo, a pesar de lo dicho, ahora bien...
· De causa: ello es debido a, y es que..
· De consecuencia: por consiguiente, por lo tanto...
· De finalidad: la idea, la intención, el objetivo es...




                                            33
INDICACIONES PARA LA PRÁCTICA DEL COMENTARIO DE TEXTO

Lectura atenta. Consulta en el diccionario, o en otras obras, de los nombres propios,
palabras o expresiones desconocidas; igualmente se indaga acerca del significado de
una frase que aparezca en un idioma desconocido, etc.

Identificación del texto. Ejemplo: ―Esto es el último párrafo de la novela Cien años de
soledad, del escritor colombiano Gabriel García Márquez‖. Generalmente no sabremos
identificarlo con tanta precisión, si quien nos lo propone para el comentario no lo deja
indicado. En esos casos tendremos que contentarnos con:
-Deducir y expresar si es un fragmento de un texto mayor, o un mensaje entero, con la
extensión que le dio su autor.
-Clasificarlo: dentro de los géneros literarios (y de las etapas de la historia literaria), en
verso o en prosa, o periodísticos que conocemos. O indicar que pertenece a otro tipo de
textos: científicos-técnicos, jurídico-administrativos, humanísticos, publicitarios... O
ubicarlo dentro de los tipos de discurso: exposición, narración, diálogo...
-Ver si aparece firmado o localizado. ¿Qué información previa tenemos acerca de ese
autor u obra que se nos da a pie de página?

Consideraciones sobre el tema y formulación del mismo. Esta formulación casi
siempre será acertado hacerla en una frase (de una línea o dos, aproximadamente) que
está constituida por un nombre abstracto seguido de una serie de complementos: ―Trata
de la actividad constante que en los últimos tiempos ha tenido el Director del Instituto
Cervantes, quien ha estado al frente de las gestiones para la creación e inauguración de
numerosas sedes del Instituto en diversas partes del mundo‖.

Resumen. Consiste en extraer todos los elementos importantes del contenido (o del
contenido y de l forma). Cualquier estudiante, si quiere tener éxito en su vida
académica, debe practicar mucho esta tarea de sintetizar la información fundamental de
los textos que lee, sin caer en la trampa de limitarse a leer o estudiar los resúmenes
hechos por otra persona.

Estructura. Cualquier texto tiene una organización, unas líneas divisorias, desde el
punto de vista de la forma (estructura externa: ―Está constituido por un título y cuatro
párrafos de unas quince líneas cada uno‖. ―Está formado por cuarenta y cuatro octavas
reales‖) o del contenido (estructura interna: ―En los dos primeros párrafos el autor
sintetiza una serie de opiniones convencionales o habituales acerca del fenómeno social
y familiar del divorcio; en el tercer párrafo expone su visión personal del tema; en el
cuarto y último expone, brevemente, dos argumentos para convencer al lector acerca de
lo acertado de la opinión propia que antes ha expuesto‖).

Análisis del contenido y de la forma (―análisis de la forma en función del tema‖, dice
Fernando Lázaro en su clásico libro Cómo se comenta un texto literario). Ya sabemos
que forma y contenido son inseparables... En esta parte el comentarista intentará
comprobar en qué medida todos los elementos formales del texto están orientados –o
no-- al meollo del contenido, es decir, al tema. Es, podríamos decir, el estudio de la
coherencia del texto, usando el término de la moderna Gramática Textual.

Valoración crítica personal. El alumno tendrá que echar mano de su perspicacia
intelectual, de su bagaje cultural, de su capacidad para integrar en su mundo mental


                                              34
todos los conocimientos que ha ido adquiriendo (tenerlos guardados en compartimentos
estanco es propio de gente con memoria, pero no con entendimiento), de su ―sentido
crítico‖, para hacer sus propias consideraciones (más o menos pormenorizadas según la
ocasión, el tiempo disponible y el interés que ha suscitado el texto): la procedencia, la
intencionalidad, las virtudes y los defectos, la tipología de los presumibles destinatarios,
el ámbito social y cultural de emisor y receptores, el empleo del idioma, los elementos
no verbales...

Conclusiones. El comentarista hará un último párrafo, o una última sección dentro de
su comentario, en el que recapitule sobre los aspectos más destacables del texto, del acto
de comunicación en el que el texto ha aparecido como mensaje, y de sus propios
hallazgos, resultado de su tiempo dedicado al examen minucioso de dicho texto.

El comentario de texto es un texto. En él, el profesor que lo lee y lo examina, podrá
obtener una amplia información sobre el alumno que lo ha realizado: su nivel de
preparación, el tiempo y esfuerzo que ha dedicado a su trabajo, su pereza o su pulcritud
mental, su dominio de la lengua, su limpieza, su respeto o su menosprecio por las
actividades académicas de las que tanto depende su formación, etc.




                                            35
                            II. TEXTOS PERIODÍSTICOS

TEMA 1. LOS PRINCIPALES GÉNEROS PERIODÍSTICOS

Aparte los mensajes publicitarios, tan importantes en los medios, dos grandes bloques
se pueden hacer con los textos periodísticos: los géneros de información y los de
opinión. Los primeros reivindican la objetividad y tienden a ella, aunque sea imposible
lograrla de un modo absoluto. Los géneros de opinión constituyen el comentario –
personal o de grupo-- de los hechos de actualidad, que son los que están siempre en el
punto de mira del periodismo.

Los dos grandes géneros de información son:

La noticia. Se compone de título (a veces con antetítulo o subtítulo), entradilla o lead
(destacado en negrita, es un resumen anticipado del contenido principal) y cuerpo. Éste
se constituye en párrafos de importancia decreciente para el lector, por lo que se dice
que tiene estructura de pirámide invertida. Se redacta siguiendo la norma de las 6W (por
las palabras inglesas que inician las seis cuestiones a las que el periodista procura dar
respuesta: quién, qué, dónde, cuándo, cómo, por qué). Su lenguaje debe ser escueto,
claro, ordenado y carente de elementos valorativos. Se redacta en cuanto se conoce el
hecho noticioso, incluso aunque se ignoren datos importantes que podrán aparecer
después, en noticias sucesivas. Con frecuencia no están firmadas, o aparecen firmadas
por una agencia y no por un periodista, como una muestra del carácter impersonal del
que se las pretende dotar.

El reportaje. Viene a ser el desarrollo circunstanciado de la noticia, gracias a que, en su
preparación, el periodista no está obligado al apresuramiento y la inmediatez de ésta. El
texto, precedido de llamativos titulares, frecuentemente aparece ilustrado con
fotografías relacionadas con el tema, y complementado con entrevistas o citas de
testigos o participantes en el hecho o los hechos. El estilo puede ser más personal que el
de la noticia; e incluso pueden parecer justificados juicios y opiniones del reportero o
reporteros, en la medida en que su conocimiento de la materia los autorice.

Breves. En esta sección del periódico aparecen noticias sin firma y desarrolladas en
muy poco espacio, por creerse que los hechos de que informan son de menos interés
para los lectores.

Los principales géneros de opinión son:

El artículo de fondo o tribuna. Se diferencia del ensayo por su breve extensión y por
la obligada referencia, propia de los textos periodísticos, a temas o hechos de actualidad.
El estilo propio, la visión personal y la firma son condiciones sustantivas del artículo.
Con frecuencia los articulistas más leídos recopilan en libro sus artículos aparecidos
antes en la prensa.

La columna. Es un artículo especialmente breve, que tiene en el periódico un espacio y
una firma fijos. Casi todos los buenos escritores de la actualidad son habituales
colaboradores de los periódicos y revistas. El lector del periódico, por consiguiente, a
través de estos breves textos sobre temas de actualidad, tiene acceso a una literatura de
indiscutible calidad.


                                            36
El editorial. Se caracteriza por no llevar firma: presenta la opinión del periódico en
torno al hecho que comenta. Su estilo, por consiguiente, es sobrio e impersonal. La
tendencia ideológica de cada periódico será determinante a la hora de seleccionar un
hecho para el editorial, en cuya estructura se ha visto un parecido con la de las
sentencias judiciales: resultandos, considerandos y fallo.

La crónica. Está a medio camino entre la información y la opinión. Presenta el hecho
noticioso desde la personalidad, opiniones y estilo de quien lo firma. Los
acontecimientos (sociales, deportivos, folclóricos, culturales ―sensu stricto‖), pueden
llegar a los lectores dotados de un atractivo y un colorido especiales, al ser contados por
sus cronistas predilectos. Un caso especial es el de los reporteros que acuden, para hacer
sus crónicas y reportajes, a los lugares donde se están viviendo graves conflictos, lo que
implica para los periodistas un peligro extremo: de modo que no hay guerra en la que no
mueran periodistas de los que acuden a cubrir, en todo lo posible, la información debida
a los lectores de sus respectivos periódicos.

La entrevista. Está constituida por un diálogo entre un periodista y una personalidad
relevante del mundo de la política, la cultura... Normalmente el periodista elige como
titular alguna frase especialmente llamativa del entrevistado. Sigue una introducción en
la que se hace la presentación del personaje y se explican algunas circunstancias de la
entrevista, como el lugar y la hora en que se desarrolla. El cuerpo de la entrevista es el
texto que contiene la serie de preguntas y respuestas gráficamente bien diferenciadas (al
modo de los diálogos de las obras dramáticas). Y suele haber algún párrafo conclusivo.

La crítica. Es el comentario valorativo, redactado por un especialista, de un
acontecimiento cultural: concierto, estreno teatral, libro recién editado (en este caso
suele llamarse ‗reseña‘)... En la crítica los lectores encuentran una excelente ayuda a la
hora de organizar la compra de sus productos culturales o su asistencia a espectáculos.

Las cartas al director. En ellas los mismos lectores expresan sus opiniones sobre
hechos o personajes o relatan sucesos que, según ellos, merecen la atención de otros
lectores. Internet y el correo electrónico ha facilitado enormemente este tipo de
mensajes, tan importantes en una vida social que se pretenda democrática.




                                            37
TEMA 2. EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XX.

Antecedentes
El periodismo se ha desarrollado espectacularmente a lo largo del siglo XX por dos
razones:
-Los hallazgos tecnológicos que se han aplicado a la edición.
-La necesidad de información de los ciudadanos de países desarrollados y democráticos.
No obstante, las raíces del periodismo actual están en el comienzo de la Edad Moderna,
con el desarrollo de la burguesía. Así, ya en el siglo XVI se publican Hojas volantes,
Avisos y Hojas de noticias, folletos de pequeño formato y pocas páginas que contenían
una sola noticia. Naturalmente, en aquellos tiempos la Iglesia y el Estado imponían unas
fuertes limitaciones mediante la censura previa y mediante las sanciones.
A lo largo de los siglos XVIII y XIX el periodismo fue cobrando importancia. Así, por
ejemplo, en 1758 apareció el primer periódico diario, el Diario noticioso...; y a finales
del siglo XIX se desarrolla la prensa provincial y nacionalista, con periódicos como La
voz de Galicia, La Vanguardia, El Correo Vasco.

El siglo XX
Las características principales del periodismo español en este siglo son:
-La concentración de medios en grandes empresas.
-La incorporación de medios técnicos más eficaces: linotipias, rotativas; y, finalmente,
las ediciones digitales.
-La ampliación de contenidos, de secciones, de suplementos.
-Se consolidan géneros periodísticos como el reportaje y la entrevista. Se incorpora la
información basada en las encuestas.

                     A) El periodismo español hasta 1939

En 1905 se publicó el primer número del diario Abc, que ya había aparecido como
revista. Supuso un avance en la calidad técnica y literaria del periodismo español.

En 1906 se fundó la Sociedad Editorial de España, que llegó a poseer varios periódicos
importantes en Madrid, y otros de provincias. Ello suscitó la polémica de los
monopolios en los medios.

Los años veinte constituyeron una edad de oro del periodismo español. En esta década
se inicia la importante labor ensayística y cultural de José Ortega y Gasset, que fundó y
dirigió la revista España, participó en el diario El Sol y fundó la Revista de Occidente.
Colaboradores habituales de los periódicos fueron también Unamuno, Azorín, Baroja,
Maeztu, Pérez de Ayala, Eugenio d‘Ors, Gómez de la Serna, W. Fernández Flórez y
Manuel Azaña .

La República sufrió el acoso y hostilidad tanto de la prensa monárquica y conservadora
como de la izquierda radical. Hubo un intento de crear un grupo de prensa adepta al
gobierno republicano, pero el proyecto fracasó.


La sublevación militar de 1936 puso en evidencia el valor propagandístico de los
medios. Cada bando se incautó de los periódicos contrarios, y desarrolló un periodismo
de guerra al servicio de su causa.


                                           38
                     B) El periodismo español desde 1939

El estado franquista se apropió, mediante confiscación de bienes, de los principales
periódicos de Madrid y de Barcelona. De las publicaciones anteriores a 1936 sólo
sobrevivieron Abc, Ya, Informaciones y La Vanguardia.

La Ley de Prensa de 1938 había eliminado la libertad de expresión. La creación del
NODO (acrónimo de Noticiarios y Documentales; se proyectaba en todos los cines
precediendo a la película) en 1942 consagró el monopolio informativo del Estado.

Los rasgos más característicos de la política informativa del gobierno, durante un cuarto
de siglo, fueron la censura (previa) y las consignas: prohibición de informar sobre un
asunto u obligación de tratar un determinado tema, con una extensión y orientación
previamente fijadas por las autoridades.

A pesar de esta triste situación, hubo articulistas muy destacados: Rafael Sánchez
Mazas, César González Ruano, Josep Pla, Miguel Delibes, Álvaro Cunqueiro, Gonzalo
Torrente Ballester y Camilo José Cela (fundador en Mallorca, este último, de la revista
Papeles de Son Armadans).

La nueva Ley de Prensa e Imprenta de 1966 (Ley Fraga) marcó el inicio de una cierta
apertura informativa. En esta etapa fueron algunas revistas las que, desde una posición
progresista, constituyeron la oposición al régimen de Franco: Triunfo, Cuadernos para
el diálogo, Cambio 16. En la prensa diaria destacaron el periódico Madrid (cerrado en
1971 por disposición gubernativa) e Informaciones.

Con la muerte de Franco (1975) y la transición, el periodismo español empieza una
nueva etapa de información y opinión en libertad y democracia. En 1976 aparecen el
diario El País, de orientación socialdemócrata o de izquierda moderada, próximo al
PSOE (continúa siendo en la actualidad un periódico de gran prestigio, el de más tirada
en España además); Diario 16 y la revista Interviú, sensacionalista y ―de destape‖.
Otros diarios de difusión nacional han aparecido más tardíamente, como El Mundo
(1989. De orientación liberal); y más recientemente La Razón (1998. De tendencia más
conservadora). El mismo auge y mejora de calidad han experimentado las revistas
(Tiempo...) y los periódicos locales. La libertad política e ideológica ha propiciado, del
mismo modo el aumento de excelentes articulistas, y es raro el escritor actual que no
colabora con ningún medio periodístico.

· Un fenómeno periodístico de las últimas décadas es el de las ofertas de lanzamiento,
con productos culturales complementarios (libros, películas en DVD, objetos artísticos,
etc.) a un precio excepcionalmente bajo.
· Pero el avance realmente espectacular y reciente del periodismo son las ediciones
digitales, accesibles por Internet (las primeras de ellas en España son de 1996), que
reducen los costes de edición y el precio para los suscriptores (cuando no son
enteramente gratuitas). A ello se añade la proliferación del blog, especie de periódico
personal digital en el que a su vez los visitantes pueden dejar sus opiniones y
sugerencias.




                                            39
TEMA 3. EL LENGUAJE PERIODÍSTICO. EL COMENTARIO DE UN
TEXTO PERIODÍSTICO

El lenguaje periodístico. Probablemente los únicos rasgos comunes a todos los textos
periodísticos es su vinculación con la actualidad, con el tiempo y lugar en que se editan
y, consecuencia del primer rasgo, la perentoriedad con que se escriben y publican. Por
tanto habría que concluir que no existe un lenguaje periodístico, sino que cada género, e
incluso cada mensaje, tiene sus características propias. Por supuesto, cada articulista o
columnista tiene su propio estilo y sus preferencias temáticas. Además en un periódico
caben todos los temas y acontecimientos, con tal que se prevean de interés para el
lector; pero cada tema requerirá una sintaxis, un léxico y una estructura diferenciados,
por lo que podremos encontrar desde diagramas sobre asuntos económicos,
demográficos o militares hasta la excentricidad de una columna escrita en verso.
Muchas veces se ha dicho que el periodismo es literatura hecha con prisa (o con
PRISA), de ahí que algunos académicos como Fernando Lázaro Carreter (éste, en sus
series de artículos de El dardo en la palabra) se hayan empleado especialmente en
criticar los malos usos lingüísticos que los periodistas extienden entre los demás
ciudadanos. Pero también los periodistas contribuyen a difundir neologismos
necesarios. Y, como decíamos más arriba, muchos columnistas escriben sus textos con
el entusiasmo artístico del creador de joyas literarias que aspiran a trascender la
actualidad y conquistar la perennidad que merecen las obras de arte.

El comentario de un texto periodístico. Una vez que el alumno, tras la lectura atenta,
llega a la conclusión de que el texto que se le propone para el comentario es un texto
periodístico, tendrá que plantearse de manera ordenada una serie de cuestiones, para
conseguir una buena disposición u ordenación de las ideas que, acerca de ese texto, él
va a redactar:
    1. ¿Dentro de qué género periodístico se encuadra el texto? Respondida esta
        cuestión, el alumno ya no ―perderá de vista‖ las características de dicho género.
    2. ¿Es un texto completo, o quien lo ha seleccionado lo ha sometido a algunos
        cortes? Lo esperable es que, en este último caso, tales cortes estén indicados
        mediante el signo [...]. Al menos en algunos casos, podría ser criticable la
        ligereza con la que algunos ―seleccionadores de textos‖ echan mano a la tijera
        para recortar y, en mala manera, deformar lo que otros han escrito. Y podría
        ocurrir también que, queriendo quitar algún escollo al alumno que tiene que
        hacer el comentario, se le creen otros escollos.
    3. ¿Qué partes o frases o palabras aparecen en el texto que yo no entiendo bien?
        Tal pregunta debe planteársela el alumno desde el principio de que ni nadie sabe
        todo de todo ni nadie está obligado a saberlo; pero progresamos en nuestro
        conocimiento cuando establecemos con honestidad (y con la curiosidad
        intelectual propia del ser humano) los límites presentes de nuestro conocimiento.
        Y si se tiene una duda entre A o B, no hay que jugársela en el comentario, y
        afirmar A o afirmar B, sino expresar esa duda honradamente.
    4. Sintetizar (resumir) un texto viene a ser lo contrario de explicarlo. Quien
        sintetiza procura decir todo lo esencial con el mínimo número de palabras.
        Quien explica, alarga las razones, las expone con más detalle para hacerlas más
        asequibles al conocimiento.
    5. Explicar lo obvio no tiene ningún mérito: sólo es un penoso ejercicio de
        inutilidad.



                                           40
6. Explicar un texto no es comentarlo. La explicación se hace para ayudar a otros a
   comprender algo supuestamente difícil; o para demostrar a alguien que lo
   entendemos, a pesar de su dificultad. Comentar es poner en juego dialéctico el
   contenido y la forma del texto, así como la intención comunicativa del autor del
   mismo, con nuestros propios conocimientos, con nuestra propia experiencia, con
   nuestra propia visión de la realidad; y llegar, si es posible, a la conclusión
   sintetizadora entre lo que nosotros (es decir, el alumno) hubiéramos mejorado en
   el texto de haber sido los autores, y lo que nos ha mejorado a nosotros el texto,
   es decir, lo que nos ha aportado, o lo que podría aportar a sus destinatarios o
   receptores naturales.
7. Quien no tiene predisposición para aprovechar las experiencias humanas que se
   le ofrecen a través de la lectura, involuntariamente manifestará en su comentario
   que ha leído el texto como un forzado, como un prisionero, y sólo por cumplir el
   trámite académico que se le ha impuesto; y que anhela llegar cuando antes al
   punto final de su comentario para olvidarse del asunto. Actitud contraria a la del
   alumno que siente que cada nueva lectura lo hace un poco más rico.




                                       41
                    III. INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA

TEMA 1. LA LITERATURA. EL LENGUAJE LITERARIO. LOS RECURSOS O
FIGURAS LITERARIAS

La literatura. Es un arte en el que el artista utiliza como material para sus producciones
el caudal léxico de un idioma (o de varios). Como toda producción artística, la obra
literaria se crea con voluntad de que perdure en el tiempo, como una lograda imagen de
la vida humana que pueda quedar como referencia, enseñanza y disfrute para las
generaciones sucesivas. Los rasgos principales del lenguaje literario son:
     1. Su carácter plurisignificativo o ambiguo (como las personas mismas, que
         podemos mostrar tantas caras, gestos y sentimientos a lo largo de un solo día).
     2. Su carácter más o menos innovador, inconformista, rebelde, inadaptado a los
         valores vigentes, lo que hace que con frecuencia la obra leída nos resulte
         inquietante por el contenido, e insumisa a las normas académicas en la forma.
     3. Su carácter de creación: aunque inspirada en la vida humana, la literatura no
         presenta unas vidas humanas reales, sino que crea personajes (incluso en un
         ensayo el autor se convierte a sí mismo en personaje), situaciones... es decir,
         crea su propio referente.

Las figuras literarias. El artista, como hemos dicho, fuerza el lenguaje para que se
adapte a las necesidades de su creación artística. Y esas formas forzadas, no
espontáneas o naturales o vigentes, constituyen las figuras literarias. Copiamos aquí las
recogidas en Literatura española. 2º de BUP, de Lázaro-Tusón (Ed. Anaya):

Hipérbole. Ponderación exagerada: Yo romperé a fuerza de brazos / un monte espeso
que otro no rompiera. (Garcilaso de la Vega).

Prosopopeya o personificación. Atribuye a las cosas o a los animales cualidades
humanas: El cáñamo se retorcía con áspero gemir, enroscándose lentamente sobre sí
mismo. Los hilos montaban unos sobre otros, quejándose de la tensión violenta. (Pérez
Galdós).

Contraste o antítesis. Se oponen dos ideas o dos términos contrarios: Yo velo cuando
tú duermes, yo lloro cuando tú cantas. (Cervantes).

Ironía. Modo de burlarse de alguien o de algo afirmando seriamente lo contrario de lo
que se quiere dar a entender. En el siguiente ejemplo, el escritor, que en la literalidad
está reprochando a los asalariados de la banca que se pusieran en huelga en 1920, en el
sentido real del mensaje está mostrando humorísticamente su comprensión, y su
reproche a la patronal que los despidió: Qué se proponían los revoltosos? Desearíamos
que nos lo explicasen. Veamos: ¿Qué os proponíais? ¡Reclamar mejoras! ¿Para qué?
¿Es que pensabais lanzaros a una vida disoluta? ¿Proyectabais acaso compraros un
traje nuevo, aumentar fantásticamente el número de garbanzos de vuestro cocido? (W.
Fernández Flórez).

Lítote (o litote). Presenta lo que se dice en forma de negación atenuadora: No está muy
bien (=está mal).




                                           42
Perífrasis o circunloquio. Elude la palabra directa y alude al objeto mediante un rodeo:
El Fénix de los ingenios españoles (=Lope de Vega).

Epíteto. Adjetivo ―ornamental‖: Cual queda el blanco cisne cuando pierde / la dulce
vida entre la hierba verde. (Garcilaso de la Vega).

Símil. Comparación expresiva: Cruzan, lentas, alargadas, como culebrillas, unas
nubecitas rojas. (Camilo José Cela).

Metáfora. Identificación de un término real (R) con otro que contiene la imagen
expresiva (I). La asociación se basa en algún rasgo significativo común: Juan Antonio el
de Montilla /rueda muerto la pendiente, / su cuerpo lleno de lirios / y una granada en
las sienes. (García Lorca). La cebolla es escarcha / cerrada y pobre. (Miguel
Hernández). Golondrinas, breves noches / con alma de auroras / transparentes. (Juan
Ramón Jiménez).

Metonimia. Sustitución basada en la contigüidad de los referentes: Vienen de los
esfuerzos sobrehumanos / y van a la canción, y van al beso. (Miguel Hernández). Los
hortelanos, que es el sujeto (explicitado en los versos anteriores) de vienen y de van,
vienen de la huerta, donde han trabajado duramente, y regresan al hogar, donde les
aguarda la alegría, el amor.

Aliteración. Repetición llamativa de uno o varios fonemas en una secuencia: Con el ala
aleve del leve abanico. (Rubén Darío).

Onomatopeya. Imitación, mediante los sonidos del habla, de algún sonido de la
realidad: El silbo de los aires amorosos. (San Juan de la Cruz).

Anáfora. Repetición de una o varias palabras al comienzo de dos o más unidades
sintácticas: Érase un hombre a una nariz pegado, / érase una nariz superlativa, / érase
una nariz sayón y escriba... (Francisco de Quevedo).

Paralelismo. Repetición de una construcción sintáctica, con los elementos en el mismo
orden [en orden cruzado constituyen un quiasmo]: Los suspiros son aire y van al aire, /
las lágrimas son agua y van al mar. (G. A. Bécquer).

Símbolo. Realidad perceptible por los sentidos que se adopta para representar otra
realidad de carácter espiritual o abstracto. Así, Unamuno simboliza la angustia que le
corroe el alma mediante la imagen de un buitre: Este buitre feroz de ceño torvo / que me
devora las entrañas fiero...

Alegoría. Describe acciones imaginarias que se corresponden con hechos reales. En el
soneto al que pertenecen los versos que siguen, Lope de Vega se dirige a un rival con
quien su amada Elena Osorio se había ido, fingiendo alegóricamente que es un pastor
que reclama a un mayoral su manso o cordero preferido: Suelta mi manso, mayoral
extraño, / pues otro tienes de tu igual decoro; /deja la prenda que en el alma adoro, /
perdida pro tu bien y por mi daño.

Oxímoron. Unión en un mismo concepto de ideas que se contradicen. Así define la
―maestra‖ Celestina el amor ante la joven Melibea, que le ha preguntado: Es un fuego


                                           43
escondido, una agradable llaga, un sabroso veneno, una dulce amargura, una
delectable dolencia, una dulce y fiera herida, una blanda muerte.

N.B. Recordemos que, a la hora de hacer un comentario de texto, no hay un apartado
que consista en la detección de las figuras literarias; pero sí puede ser relevante, en su
momento, señalar lo que una figura literaria aporta al valor expresivo o poético del
texto.




                                             44
TEMA 2. LA POESÍA. LA MÉTRICA.

· Los principales rasgos de la poesía lírica son:

  1. La disposición anímica que caracteriza al autor lírico es la interiorización, es
       decir, se trata de un discurso fuertemente subjetivizado. Ello le proporciona una
       tensión o intensidad emocional, que queda más marcada por la habitual brevedad
       de los textos líricos. Conviene, no obstante, aclarar que el yo poético debe ser
       considerado un ente de ficción: no es, o no tiene por qué ser, el yo del autor;
       aunque se aproxime a éste generalmente más de lo que suele asemejarse el
       narrador en una novela al yo real del novelista.
  2. A diferencia de la creación dramática o épica, la lírica no presenta una historia.
       Los elementos anecdóticos que puedan aparecer son objetos que provocan
       emoción, y no nudos de una trama.
  3. Frente a la explanación expositiva propia de otros textos, los líricos se
       especializan en la selección y profundización en algún aspecto concreto, que el
       poeta prevé como de mayor impacto emocional en sus lectores (como,
       presumiblemente, lo ha sido para él mismo).
  4. Fuerte carácter autotélico del texto: llama la atención sobre sí mismo mediante
       todo tipo de recursos sonoros (rítmicos, armónicos...), plásticos, arquitectónicos
       y de correspondencias semánticas. Ello no se opone a que los poemas, desde los
       de tono más intrascendente a los de tono y tema más elevados, parten siempre de
       una experiencia humana a la cual remiten y de la cual quieren dejar un reflejo
       que merezca la perennidad. Debemos prevenir, por tanto, contra la inexactitud
       de algunos libros de texto que afirman que en el poema el contenido no tiene
       importancia: es precisamente por lo contrario por lo que el autor lo ha dotado de
       una forma literaria especialmente cuidada.
  5. La versificación, que intensifica los elementos rítmicos, melódicos y sonoros en
       general, no es condición imprescindible: existe el ―poema en prosa‖.
NB.- El alumno debe procurar ilustrar cada uno de estos rasgos con un ejemplo.


· Evolución del género en la literatura española del siglo XX.

-Los padres de la lírica española contemporánea son Gustavo Adolfo Bécquer y
Rosalía de Castro, románticos tardíos que rechazaron el exceso de sonoridad y
apostaron por una poesía intensa y sencilla, rica en contenido poético, sobria y
sugerente en la forma.
-El Modernismo, en la forma, optó por la búsqueda de nuevos ritmos y sonoridades; y
en el contenido, por el rechazo del adocenamiento burgués y la búsqueda de:
aristocratismo, exotismo, erotismo, decadentismo.
-La Generación del 98 buscó la sobriedad en la forma y se interesó por el alma de las
gentes castellanas, y por la tierra y el paisaje en el que éstas gentes viven, en general,
una vida miserable.
-Las vanguardias apostaron por el juego poético, la intrascendencia y la innovación
formal (caligramas...). De entre estas vanguardias, el surrealismo fue el movimiento de
más amplia repercusión. Aunque en España ningún poeta practicó la ―escritura
automática‖, los surrealistas liberaron la imagen poética de las ataduras de la lógica, lo
que propició el enriquecimiento de la expresión.



                                            45
-Los poetas de la Generación del 27 supieron conjuntar vanguardia y tradición; y
crearon obras poéticas de importancia capital.
-En la posguerra la ―poesía arraigada‖ optó en general por formas clásicas y por el
magisterio de Garcilaso. En la ―poesía desarraigada‖ el estilo suele ser más bronco, de
formas más libres y desentendidas de primores.
-En el realismo social de los años 50 los poetas se abren solidariamente al sufrimiento
de los demás, y quieren llegar ―a la inmensa mayoría‖; las preocupaciones estéticas
quedan pospuestas: ―Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los
neutrales‖, escribe Gabriel Celaya.
-En los años 60 la preocupación por el hombre convive con un cierto escepticismo y un
retorno al intimismo: poesía del conocimiento, con un estilo antirretórico y denso.
-En los años 70 (etapa de “los novísimos”) emerge una generación de poetas que no
han vivido la guerra, formados en amplias lecturas, y que frecuentemente cultivan una
estética culturalista. Estos poetas abominan de la poesía social (no creen que la poesía
pueda ―cambiar el mundo‖), adoptan una actitud irónica o corrosiva y, junto a temas
graves, pueden hacer gala de una provocadora frivolidad.
-Actualmente los poetas se mueven en un espectro muy amplio de posibilidades tanto
formales como temáticas, una vez eliminados muchos prejuicios en torno a qué es o no
un ―tema poético‖. Así, el mismo Ángel González que escribe:

                             ¡Ese rayo de sol inesperado
                             que destella en la nieve
                             recién caída!

                             Mucho más bella era la sonrisa
                             que iluminaba un rostro
                             todavía mojado por las lágrimas

escribe también: Mantén sucia la estrofa. / Escupe dentro.

· Géneros líricos tradicionales:

Canción. Presenta dos tipos fundamentales:
-Canción popular. Breve. De tema amoroso, religioso o satírico. Arte menor. Se
desarrolla especialmente en el siglo XV por influencia de la lírica provenzal.
-Canción petrarquista. Representa el paso de la poesía coral a la poesía de autor
individual con conciencia de tal. Escrita en estancias.

Égloga. Tiene como tema la vida del campo y el amor de unos pastores muy
idealizados.

Elegía. Heredera del planto medieval o endecha. Generalmente vinculada al lamento.
Se ha cultivado mucho en la forma de romance de versos heptasílabos (romance
endecha). En el Siglo de Oro se cultivó con profusión la elegía en tercetos encadenados.

Epigrama. Composición muy breve, ya que, en un principio, era una inscripción en un
pedestal de estatua o en la losa de una tumba. Aunque tenía como tema la alabanza, a
partir del siglo XVIII incorpora cualquier motivo que conduzca a una salida ingeniosa o
sorprendente.



                                           46
Himno. Canto solemne a los héroes o a los dioses.

Oda. Combina el lenguaje elevado y solemne con la sensibilidad personal (Oda a la
vida retirada, de Fray Luis de León).


LA MÉTRICA
Es el conjunto de saberes relativos a la composición en verso: medidas, rimas, acentos,
pausas y otros elementos rítmicos.

Para la medida de los versos es necesario el conocimiento de los siguientes conceptos:

Sinalefa. Unión en una sola sílaba métrica de la sílaba final de una palabra (que acaba
en vocal) y la sílaba inicial de la siguiente (que empieza por vocal).

Dialefa. La no realización de la sinalefa en las condiciones anteriores.

Diéresis. Descomposición de un hiato en dos sílabas métricas. Se suele indicar
mediante el signo correspondiente: ruïdo.

Sinéresis. Unión en una sílaba métrica de las dos sílabas de un hiato.

Final de verso con palabra aguda. Se cuenta una sílaba métrica más.

Final de verso con palabra esdrújula. Se cuenta una sílaba métrica menos.

Nombre de los versos de arte menor. Bisílabos, trisílabos, tetrasílabos, pentasílabos,
hexasílabos, heptasílabos, octosílabos. En los esquemas de las estrofas se simbolizan
con una letra minúscula.

Nombre de los versos de arte mayor. Decasílabos, endecasílabos, dodecasílabos,
tridecasílabos, alejandrinos, pentadecasílabos, hexadecasílabos u octonarios. En los
esquemas de las estrofas se simbolizan con una letra mayúscula.

Versos compuestos. Llevan una pausa interna llamada cesura que los divide en dos
mitades o hemistiquios. La regla de los finales agudo y esdrújulo se aplica en los dos
hemistiquios. Son compuestos los hexadecasílabos (8+8) , los alejandrinos (7+7), los
dodecasílabos (6+6); y, a veces, por voluntad del poeta, los decasílabos (5+5).

La rima. Es la coincidencia de fonemas en varios versos a partir de la última vocal
acentuada. Puede ser:
-Total o consonante: coincidencia de todos los fonemas (vocálicos y consonánticos).
-Parcial o asonante: coincidencia de los fonemas vocálicos. Para la rima asonante no
cuentan ni la vocal cerrada de los diptongos ni la sílaba postónica de las palabras
esdrújulas.

Versos sueltos. Son los que no riman en una composición de versos con rima.

Versos blancos. Son los no tienen rima, pero sí una medida regular: endecasílabos
blancos, alejandrinos blancos.


                                            47
Versos libres. Son aquellos en los que los elementos rítmicos quedan al arbitrio del
poeta. No suelen tener rima, ni una medida fija.

Principales estrofas (combinaciones de versos con un esquema fijo. Téngase en cuenta
que el verso de arte menor por antonomasia es el octosílabo, el más empleado. Y lo
mismo sucede con el endecasílabo en el arte mayor):

Pareado: aa, AA, Aa, aA. Consonante o asonante.

Terceto: ABA. Consonante. Suelen ser encadenados: BCB, CDC... y acabar: YZYZ.

Soleá: a-a. Asonante.

Cuarteto: ABBA. Consonante.

Redondilla: abba. Consonante.

Serventesio: ABAB. Consonante.

Cuarteta: abab. Consonante.

Seguidilla: -a-a. Alternando heptasílabo y pentasílabo. Asonante.

Cuaderna vía: AAAA. Versos alejandrinos. Consonante.

Quinteto: cinco versos de arte mayor. Ningún verso suelto, no más de dos versos
seguidos con la misma rima, no formar pareado los dos últimos. Rima consonante.

Quintilla: cinco versos de arte menor. Mismas reglas que el quinteto.

Lira: aBabB. Versos heptasílabos y endecasílabos. Rima consonante.

Sexteto lira: aBaBcC. Versos heptasílabos y endecasílabos. Consonante.

Sextilla: seis versos de arte menor. Varias combinaciones posibles.

Sextilla de pie quebrado o copla manriqueña: abcabc. Dos octosílabos seguidos de
un tetrasílabo. Consonante.

Octava real: ABABABCC. Consonante.

Décima: abbaaccddc. Es decir, dos redondillas con rima distinta unidas por dos versos
de enlace. Rima consonante.

Estancia: combinación de heptasílabos y endecasílabos (sin un número fijo: entre diez
y veinte...) al arbitrio del poeta, quien fija un esquema en la primera estrofa y a
continuación lo repite en las siguientes. Rima consonante sin que quede ningún verso
suelto.



                                           48
Tipos de poemas determinados por su métrica:

Canción petrarquista o renacentista. Compuesta en estancias. La última estrofa es
mas breve y se denomina tornata o envío. En ésta el poeta se suele dirigir a la canción
que acaba de componer, personíficándola: Aunque en el agua mueras, / canción, no has
de quejarte... (Garcilaso de la Vega).

Silva. Composición de heptasílabos y endecasílabos con rima consonante, combinados
al arbitrio del poeta. Puede quedar algún verso suelto. Se llama silva arromanzada
cuando sigue el esquema de rimas del romance.

Madrigal. Poema breve, generalmente de tema amoroso, en el que se combinan versos
endecasílabos y heptasílabos con rima consonante (silva). Del siglo XVI, el madrigalista
más reconocido es Gutierre de Cetina, el autor del famoso ―Ojos claros, serenos‖.

Soneto. El primer intento de aclimatación se debió al Marqués de Santillana (Sonetos
fechos al itálico modo). Boscán y Garcilaso (especialmente éste último, claro está) sí
triunfaron en su propósito. Y desde entonces no ha dejado de cultivarse. En su versión
canónica consta de dos cuartetos y dos tercetos, aunque ha experimentado muchísimas
variaciones.

Romance. Composición híbrida en cuanto al género: épica, lírica e incluso dramática.
Probablemente procede de los cantares de gesta medievales. En versos octosílabos con
asonancia en los pares. No ha dejado de cultivarse: desde los que componen el ciclo de
don Rodrigo y la pérdida de España, o el ciclo de los siete infantes de Lara en el
romancero viejo, hasta el Romancero gitano de García Lorca, pasando por los
Romances históricos del Duque de Rivas o La tierra de Alvar González de Antonio
Machado. Si está formado por versos endecasílabos, se llama romance heroico; y si por
versos heptasílabos, romance endecha.




                                          49
TEMA 3. LA NARRATIVA. EL TEATRO


LA NOVELA

· En la evolución de las formas literarias durante los tres siglos últimos, destaca como
fenómeno de capital magnitud el desarrollo y creciente importancia de la novela.
Ampliando continuamente el dominio de su temática, interesándose por la psicología,
por los conflictos sociales y políticos, y ensayando sin cesar nuevas técnicas narrativas
y estilísticas, la novela se ha transformado, en el curso de los últimos siglos, sobre todo
a partir del siglo XIX, en la forma de expresión literaria más importante y más compleja
de los tiempos modernos. De mera narrativa de entretenimiento, sin grandes
ambiciones, la novela se ha convertido en estudio del alma humana y de las relaciones
sociales, en reflexión filosófica, en reportaje, en testimonio polémico, etc. El novelista,
antes autor poco considerado en la república de las letras, ha pasado a ser escritor
prestigioso en extremo, que dispone de un público vastísimo y ejerce poderosa
influencia entre los lectores.

· La característica general de la novela consiste en ser una narración extensa en prosa.
La dimensión es el rasgo más relevante, porque de las dimensiones de la obra depende
el modo en que el autor se servirá del material de la historia, presentará la vida de los
personajes, construirá la intriga, y tratará el tema o los temas.

· El hilo narrativo suele dar cabida a diálogos y descripciones, a través de las más
diversas fórmulas narratológicas. La abundancia de diálogos con poca intervención del
narrador acercan la obra al género dramático. La abundancia de descripciones ralentiza
la acción.

· Los elementos esenciales de la novela, y de cualquier narración literaria, son: el
narrador (no confundir con el autor), los personajes, las acciones, el tiempo y el espacio.
La unidad conjunta de espacio y tiempo ha sido llamada cronotopo.
El narrador. Puede ser externo o interno. El narrador externo más frecuente es el
narrador omnisciente o narrador dios. El narrador documentado se manifiesta poseedor
de un conocimiento humano y, por consiguiente, parcial de la materia narrativa. El
narrador interno puede ser el protagonista (relato autobiográfico) o un personaje
secundario: narrador testigo.
Los personajes salen de un amplio abanico de posibilidades: contemporáneos,
históricos, imaginarios, humanos o no humanos; y tienen distinto relieve e importancia
en el desarrollo de la historia: protagonista, antagonista, protagonista colectivo,
secundarios de diverso grado...
El espacio. Está constituido por el conjunto de referencias que el narrador hace al lugar
o lugares donde se desarrolla la historia. Cuando el narrador lo considera
verdaderamente relevante, lo describe haciendo notar su incidencia sobre los personajes:
es el ambiente en el que éstos se desenvuelven.
El tiempo. Tenemos que diferenciar entre tiempo de la historia (el de la materia
narrativa) y tiempo del discurso, que es el tratamiento del tiempo que hace el narrador.
En él caben ralentizaciones, aceleraciones, saltos hacia atrás (retrospecciones, analepsis
o flash-back), saltos hacia delante (prolepsis), comienzo en medio de la acción (in
medias res), comienzo al final de la acción (in extremas res), final truncado o abierto...
El tiempo más sencillo del discurso narrativo es el del relato lineal.


                                            50
La acción. Está constituida por todas los movimientos, sucesos y cambios que se
producen entre la situación inicial y la situación final. Su tratamiento en el discurso
admite igualmente infinitas posibilidades.

· A pesar de la gran cantidad de estudios teóricos que la novela ha concitado, no se ha
alcanzado todavía una precisa caracterización que pueda englobar de modo convincente
la totalidad de sus producciones, que son sumamente dispares. La verdad es que un
género amplio como éste, que atraviesa los siglos, puede ser considerado más bien un
conglomerado de géneros en sentido estricto: novela sentimental, caballeresca,
picaresca, gótica, de tesis, realista, psicológica, erótica, negra, policíaca o detectivesca,
histórica, de ciencia ficción...

· Evolución en el siglo XX en España. Los dos grandes narradores de la Generación
del 98, de muy distinto estilo y carácter, son Valle-Inclán y Pío Baroja. En la
Generación del 14 destacan Ramón Pérez de Ayala y Gabriel Miró. La 2ª mitad del
siglo XX nos ha dado una buena cantidad de novelistas españoles: Camilo José Cela,
Gonzalo Torrente Ballester, Carmen Martín Gaite, Juan Goytisolo, Miguel Delibes; y
otros más jóvenes que ahora están en la plenitud de sus facultades: Eduardo Mendoza,
Javier Marías, Manuel Rivas, Antonio Muñoz Molina...

· Otros géneros narrativos o épicos

Cuento. Igual que en el caso de la novela, su larga historia (que arranca en el folclore
de muy diversos países y culturas) hace muy difícil su definición. Probablemente su
característica más constante ha sido la brevedad. No es un género que haya ido a menos,
sino al contrario. Baste citar, en el siglo XIX, la obra cuentística de Clarín; o en el XX,
de Ignacio Aldecoa. O, en nuestros días, a Manuel Rivas (La lengua de las mariposas),
o a Juan José Millás (Cuentos a la intemperie, Articuentos).

Fábula y apólogo. Cuento con moraleja. Se suele dar el primer nombre a los
protagonizados por animales antropomorfizados.

Epopeya. Presenta acciones de héroes vinculados al nacimiento de un pueblo: Ilíada,
Odisea.

Cantar de gesta. Variante medieval de la epopeya: Chanson de Roland, Cantar de Mio
Cid.




                                             51
EL TEATRO

· Los principales caracteres comunes a los géneros dramáticos son:

   1. El texto dramático está destinado a la representación, aunque no excluye la
      simple lectura. Está constituido fundamentalmente por el diálogo entre los
      personajes. Suele aparecer dividido en ―actos‖ o partes principales. Estos se
      dividen en ―cuadros‖, en el desarrollo de los cuales el espectador sigue
      contemplando en escena el mismo lugar de la ficción teatral. Los cuadros, a su
      vez, se dividen en ―escenas‖, limitadas por las entradas y salidas de los
      personajes. Las acotaciones forman parte del texto teatral, y en ellas el autor
      hace las pertinentes indicaciones sobre escenario y movimientos de personajes
      para el montaje de la obra.
   2. El código de la lengua es sólo uno más de los varios que intervienen en el hecho
      teatral: decorados, vestimenta, gesticulación y movimientos, iluminación...
   3. La emisión y la recepción del drama son esencialmente colectivos: existe una
      compañía y un público. La permanente crisis del teatro ha provocado que en las
      últimas décadas se escriban obras para muy pocos personajes, incluso para uno
      solo. Es el caso, por ejemplo, de la única incursión de Gabriel García Márquez
      en el género teatral: Diatriba de amor contra un hombre sentado.
   4. La acción dramática se presenta como autónoma: quiere ello decir que, en el
      momento de la representación, los personajes actúan como si no existieran autor
      y director, por un lado, y un público por otro (lo que no se opone a que los
      actores íntimamente estén pendientes de las reacciones del público, y
      necesitados de su admiración y aplauso, como da a entender el punto siguiente).
   5. En el momento de la representación, se instaura un doble sistema de
      comunicación: de los personajes entre sí, y de los actores con el público, aunque
      aquéllos finjan desconocer la presencia de éste.

· Evolución del género.

-El teatro nace en la Grecia antigua en torno al culto de Dionisos o Baco. La palabra
―tragedia‖ etimológicamente significa ―canto del macho cabrío‖: los antiguos griegos
creían que cuando esta divinidad quería hacerse visible a los mortales adoptaba la
apariencia de un macho cabrío.
-En la Edad Media renace ligado igualmente al culto, en las iglesias, como un
instrumento para presentar los misterios de la religión; y se aleja de los templos según
se va volviendo profano.
-En el Siglo de Oro alcanzó un gran nivel de desarrollo sobre todo gracias al genio de
Lope de Vega: se trata de un teatro en verso, que no respeta la aristotélica regla de las
tres unidades (lugar, tiempo y acción), defensor de la ideología dominante y muy
popular.
-En el siglo XVIII figuras como Leandro Fernández de Moratín abogaron por una
escena pacata, que pudiera ser escuela de buenas costumbres. No prosperó, y pronto se
impuso el drama romántico, que retomó muchas características del teatro de Lope.
Durante el periodo del Realismo la ―alta comedia‖ practicó la grandilocuencia efectista,
pero otros dramaturgos buscaron un enfoque docente y un lenguaje más sobrio.
-En la primera mitad del siglo XX los dos grandes innovadores del género teatral fueron
Valle-Inclán y García Lorca, aunque en su tiempo no fueron valorados adecuadamente.



                                           52
Después de la Guerra Civil tenemos un teatro comercial (alta comedia en la línea de
Jacinto Benavente o teatro cómico) que no incomoda al régimen y que sirve de
entretenimiento a la burguesía urbana. En los años 60 el teatro social reivindica el
testimonio y la denuncia de la situación real del país (Alfonso Sastre, Antonio Buero
Vallejo, Lauro Olmo). Algunos años más tarde, sin abandonar la intención de denuncia
social, se va haciendo más innovador en la forma: francisco Nieva, Fernando Arrabal,
Antonio Gala.
Con el establecimiento de la democracia el teatro no ha mejorado tanto como hubiera
sido de esperar, quizá porque ha sufrido una fuerte competencia, a la hora de atraer al
público, ejercida por el cine, la televisión y otros espectáculos de masas.

Géneros dramáticos tradicionales:

Tragedia. Presenta el desarrollo de un conflicto grave. El protagonista encarna una
determinada visión del mundo, de base ética o religiosa, y vive un heroísmo (en el que
suele sucumbir) vinculado a esos valores.

Comedia. Desarrolla conflictos amables o moderadamente severos, pero siempre
divertidos, entre personajes que no se salen de la idea de normalidad, aunque sean de
linaje encumbrado.

Drama. A medio camino entre la tragedia y la comedia (tragicomedia). Presenta un
conflicto humano hondo, pero sus personajes, generalmente burgueses, está lejos de la
grandeza de los héroes trágicos.

Valle-Inclán (1928) caracterizaba estos tres géneros dramáticos fundamentales
diciendo que en la tragedia el autor considera a los personajes como superiores a la
naturaleza humana (los mira ―de rodillas‖); en el drama les atribuye la común
naturaleza humana (los mira ―frente a frente‖); y en la comedia los juzga inferiores a él,
con burla o ironía (los mira ―desde arriba‖).

Otros géneros dramáticos históricos:

Auto sacramental. De creación española (siglos XVI y XVII). Drama en verso con
personajes alegóricos (la Idolatría, el Pecado...), que termina con una exaltación de la
Eucaristía.

Entremés. También español (siglos XVI, XVII y XVIII). Es una obra corta, en verso o
en prosa, de carácter cómico y personajes populares, que se representaba en los
entreactos de una obra larga.

Sainete. Igualmente nacional. Obra corta (y entonces se parece al entremés) o larga; en
prosa o en verso, que refleja las costumbres y el habla populares. En sus orígenes (siglo
XVIII) fue cómico: el madrileño Don Ramón de la Cruz escribió unos cuatrocientos
sainetes. En el siglo XX han abundado los de carácter dramático.




                                            53
TEMA 4. EL ENSAYO. EL COMENTARIO DEL TEXTO LITERARIO


EL ENSAYO. Es un escrito en prosa en el que el autor, desde su personalidad,
perspectiva y estilo propios, trata cualquier tema de su interés, sin ánimo de ser
exhaustivo (frente al tratado, que sí es una obra que persigue la exhaustividad en el
tema que estudia). No todos los ensayos pretenden ser literarios: el especial cuidado de
la lengua por parte del autor y la capacidad artística de éste harán que en algunos casos
destaque la función poética, es decir, el carácter literario del texto. En cualquier caso el
ensayo es un texto expositivo en el que destaca la función referencial del lenguaje, y la
intención didáctica (y, en su caso, artística o poética) del emisor.

El nombre del género procede del título que le dio a su obra (que hoy se sigue
considerando una de las magnas obras de la cultura europea) su primer cultivador, el
francés Montaigne: Essais (1580). Aunque algunos reivindican el mérito de la creación
del género para el español Fray Antonio de Guevara, que con sus Epístolas familiares
se habría anticipado medio siglo al francés.

En la época de la Ilustración (siglo XVIII) los escritores se preocupan por mejorar la
educación del pueblo, por lo que aparecen importantes ensayistas en la literatura
española: el padre Feijoo (Teatro crítico universal, Cartas eruditas y curiosas); Cadalso
(Cartas marruecas); Jovellanos (con sus ―informes‖).

El siglo XX. A lo largo del siglo XX ha tenido un amplio y rico cultivo, y continúa
teniéndolo en la actualidad.

a) El ensayo anterior a 1939

Fue un género bastante frecuentado por algunos autores de la Generación del 98, como
Unamuno y Azorín.

Unamuno. En la amplia obra ensayística de Unamuno se pueden destacar:
-En torno al casticismo: reflexión sobre el ser de España.
-Vida de don quijote y Sancho: la obra de Cervantes le sirve para exponer sus propias
consideraciones en torno a la angustia ante la muerte y en torno a la búsqueda de
inmortalidad.
-Del sentimiento trágico de la vida: expone la lucha unamuniana entre razón y fe.

Azorín. Crea una obra ensayística que, con un estilo muy personal (frases cortas,
vocabulario rico y preciso), es el resultado de su continuo viajar por los pueblos y
tierras de España y de su continuo releer la literatura española: Los pueblos, Lecturas
españolas, Al margen de los clásicos.

Los novecentistas. Constituyeron una nueva generación de ensayistas (la llamada
Generación de 1914), caracterizados por su europeísmo (España tiene que superar su
atraso y acercarse a los modos de vida europeos), y su cientifismo (formación rigurosa y
confianza en el poder de la ciencia para el desarrollo social). Estos autores son:
-Ortega y Gasset: Meditaciones del Quijote, El espectador, La deshumanización del
arte, España invertebrada, La rebelión de las masas.
-Eugenio d’Ors: Glosarios, Tres horas en el Museo del Prado.


                                             54
-Manuel Azaña: Plumas y palabras.
-Gregorio Marañón: elaboró biografías históricas con hipótesis médicas que intentan
explicar determinados comportamientos; destacan las de Enrique IV el Impotente y la
del Conde-Duque de Olivares. También sobre un personaje de ficción: don Juan
Tenorio.

b)El ensayo desde 1939

En los años cuarenta la creación ensayística está totalmente supeditada al carácter
totalitario del nuevo régimen: se tratan temas que no lo incomoden.

En los años cincuenta comienza a constatarse en algunos intelectuales un
distanciamiento del régimen, desde un catolicismo progresista. Entre los ensayistas más
importantes de esta época se cuentan:
-Pedro Laín Entralgo. Falangista que fue evolucionando hacia posiciones más
liberales. Fue catedrático de Historia de la Medicina y Rector de la Universidad de
Madrid, cargo en el que cesó por desavenencias con el régimen. Su extensa obra aborda
temas muy diversos. Títulos: La espera y la esperanza. Historia y teoría del esperar
humano (1957), Teoría y realidad del otro (1961).
-Julián Marías: discípulo de Ortega y Gasset, y padre del novelista Javier Marías:
Cervantes, clave española, Acerca de Ortega, Razón de la filosofía, Tratado de la
convivencia.
-J. L. López Aranguren: sus libros tienen carácter filosófico. Se muestra
especialmente atento a los problemas religiosos y morales desde una conciencia abierta
y crítica.
-Enrique Tierno Galván: profesor de la Complutense depurado en 1957 por formar
parte de la oposición universitaria al franquismo. Fundó el PSP (Partido Socialista
Popular), que posteriormente se integró en el PSOE. Fue alcalde de Madrid al comienzo
de la etapa democrática. No sólo escribió ensayos académicos y graves (como Tradición
y modernismo, Humanismo y sociedad, España y el socialismo) sino, además, sus
famosos bandos (en su época de alcalde de Madrid), en los que el viejo profesor fue
―rizando el rizo del cultismo arcaizante para regocijo de sus conciudadanos‖.

Ensayistas en el exilio
-María Zambrano. En su bella prosa intenta una fusión de filosofía y lírica, lo que ella
llama ―razón poética‖. El pensar poético de esta autora es un saber iniciático que bordea
los límites de la mística. Títulos: La agonía de Europa (1945), El hombre y lo divino
(1955), La España de Galdós (1960).
-Francisco Ayala. Ha producido una extensa obra en la que trata muy diversos temas y
aspectos de la cultura. Escribe sobre cine (El escritor y el cine), ensayos sociopolíticos
(Ensayo sobre la libertad), de crítica literaria (La estructura narrativa y otras
experiencias literarias). [Ver su obra narrativa en el tema 13]

En la etapa democrática el ensayo ha cobrado nuevo vigor. Han sido ensayistas de
prestigio en el último cuarto de siglo Carlos Castilla del Pino (psiquiatra), Agustín
García Calvo (profesor de Griego), Fernando Savater (profesor de Ética), José Antonio
Marina (sociólogo y profesor), Francisco Umbral (escritor), Jon Juaristi (catedrático,
escritor, poeta; durante algún tiempo fue director del Instituto Cervantes).

          Vid. Pedraza-Rodríguez, Manual de literatura española. Vol XIV. Ed. Cenlit.


                                           55
CONSIDERACIONES ACERCA DE LA PRÁCTICA DEL COMENTARIO DE
TEXTOS LITERARIOS

  1. Prácticamente todas las reflexiones e indicaciones hechas en el tema 3 del
     apartado anterior (Textos periodísticos) son aplicables aquí. Téngase en cuenta
     que muchos textos periodísticos (de los llamados ―géneros de opinión‖) son, a la
     vez, textos literarios.
  2. También es importante tener en cuenta lo estudiado en el tema 1 del presente
     apartado, acerca de la literatura y el lenguaje literario.
  3. A la hora de formular el tema de que trata un texto, debemos aunar esencialidad
     y precisión. Así, de La familia de Pascual Duarte, si escribimos que ―es el relato
     que un condenado a muerte hace de su propia vida‖, estaremos escamoteando
     datos esenciales de la obra de Cela. Precisaríamos mucho más la sustancia de
     esta obra si escribiéramos: ―Ambientada en las primeras décadas del siglo XX,
     en tierras extremeñas, esta novela, no muy extensa, es el relato que Pascual
     Duarte, un campesino de origen y vida miserables, preso y condenado a muerte,
     hace de su pasado, en el que han tenido cabida horribles crímenes, por los que ha
     cumplido penas anteriores a ésta, en la que ya sólo aguarda su ejecución.‖
  4. Analizar la estructura de un texto consiste en estudiar cómo lo ha construido el
     autor, tanto en la materialidad textual (la secuencia de significantes) como en lo
     que se refiere a la distribución y ordenación de contenidos.
  5. La cantidad de aspectos que debemos, o podemos, tener en cuenta a la hora de
     elaborar un comentario crítico viene dada por su condición de mensaje dentro de
     un acto de comunicación. Por lo tanto, habrá un emisor, en una época y país
     concretos, con una intención más o menos determinada, que elegirá una
     modalidad del código lingüístico en función del tipo de receptores en los que
     está pensando... Es decir, nos podremos plantear todos los elementos de ese acto
     de comunicación: emisor, mensaje, código, canal, receptor y referente. Y no
     debemos conformarnos, naturalmente, con respuestas de colegio de Primaria del
     tipo: ―El emisor es Camilo José Cela, que es el autor que ha escrito la novela‖.




                                         56
                  IV. LITERATURA ESPAÑOLA DEL SIGLO XX


TEMA 1.GENERACIÓN DEL 98 Y MODERNISMO. LAS VANGUARDIAS.

LA GENERACIÓN DEL 98

España a comienzos del siglo XX
A finales del siglo XIX España no es sino una pequeña potencia que se ve sacudida por
las tensiones del imperialismo en auge. Es entonces cuando se produce el Desastre del
98, fecha en la que España, derrotada militarmente por Estados Unidos, pierde los restos
dispersos de su antiguo imperio: Cuba, Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam. No
obstante, el verdadero desastre es el sufrimiento del pueblo, ya que eran sólo los pobres
los que tenían la obligación de prestar el servicio militar; y, por tanto, fueron las
víctimas directas del conflicto.
El sistema político de la restauración permanece prácticamente inalterado en las dos
primeras décadas del siglo XX: el Partido Liberal y el Conservador se turnan en el
Gobierno sin ninguna diferencia importante en sus políticas.
España sigue siendo un país rural, con una fuerte migración interna del campo a las
ciudades; y, como consecuencia del insuficiente desarrollo de la industria, con una
fuerte emigración a América: entre 1904 y 1913 emigran a América un millón y medio
de españoles (el 8% de la población).
La alianza entre terratenientes y grandes financieros constituye la oligarquía que, dada
la debilidad de la burguesía, posee el poder económico y político. El movimiento
obrero, con el socialismo y el anarquismo, va ganando terreno entre las clases populares
y entre numerosos intelectuales.

Modernismo y Generación del 98
A principios de siglo muchos escritores jóvenes rechazaban la literatura realista del
período anterior, por excesivamente ramplona y acomodada. A estos jóvenes se les
llamó modernistas. Posteriormente se empleó también la denominación de Generación
del 98 para referirse, de entre los nuevos autores, a aquellos que mostraban una actitud
crítica en el terreno social y político. En 1901 se formó el llamado Grupo de los tres,
constituido por Azorín, Baroja y Maeztu. Difundieron un manifiesto en el que
proclamaban la decadencia en que se encontraba España, y defendían la necesidad de
mejora en todos los ámbitos. Más tarde fue también Azorín quien habló de Generación
del 98, en unos artículos publicados en el diario Abc en 1913, para referirse a escritores
muy diferentes.
Estrechamente relacionado con los autores de esta generación, aunque desde su posición
de investigador, estuvo Ramón Menéndez Pidal. Él apoyó, desde la historia y la
filología, muchas de las ideas y posturas de los hombres del 98: Castilla, como centro de
la historia española, se convierte en objeto de estudio; y la lengua castellana encontró en
él al primero y más importante investigador de su historia.


Temas y estilo

-El tema de España es uno de los que aparecen con más frecuencia en la obra de los
autores del 98: preocupación por su atraso e interés por su paisaje, sus gentes, su
historia y su cultura.


                                            57
-La literatura medieval y del Siglo de Oro les influyó mucho: el Cantar de Mio Cid,
Berceo, el Arcipreste de Hita, Manrique, Cervantes, Fray Luis de león, Quevedo. Larra
fue considerado un precursor. En general prefirieron el estilo claro y antirretórico.

Los géneros literarios más cultivados

Se cultivó más el ensayo; y menos la novela y la lírica.
La novela. Se hizo más subjetiva e impresionista; e incorporó elementos del ensayo, la
lírica y el drama.
La lírica. En este género el autor más importante es Antonio Machado, con su obra
Campos de Castilla. Unamuno y Valle también escribieron poesía, aunque menos
fácilmente clasificable.
El ensayo. Fue el principal vehículo de expresión de las doctrinas que surgen en la vida
española en torno al desastre del 98. En Unamuno y otros autores, es un ensayo muy
teñido de lirismo, ya que expresaba las inquietudes existenciales de sus autores.

Escritores

José Martínez Ruiz, “Azorín”. Alicantino. De estilo muy personal, a base de frases
breves y de gran precisión léxica. Escribió principalmente ensayos y artículos. Destacan
los recogidos en los libros Evocaciones de las tierras y los hombres de España, Los
pueblos, Andalucía trágica, Castilla, Lecturas españolas, Al margen de los clásicos .
En ellos reúne Azorín crónicas de sus viajes por los distintos pueblos de España o
evocaciones en las que revive páginas de nuestros clásicos con exquisita sensibilidad.

Miguel de Unamuno. Vasco de Bilbao. Profesor de Griego en la Universidad de
Salamanca. Escritor de personalidad fuerte y desgarrada. Cultiva todos los géneros,
siempre a vueltas con el tema de España y el sentido de la vida.
Ensayos: Del sentimiento trágico de la vida, La agonía del cristianismo, Vida de don
Quijote y Sancho.
Novelas: Paz en la guerra, La tía Tula, San Manuel Bueno, mártir.
Su obra poética, amplísima, compone una biografía de su espíritu, desde sus Poesías
(1907) al Cancionero póstumo, pasando por El Cristo de Velázquez, en el que vierte su
pasión por la figura de Jesucristo. Sus versos, de ritmos ásperos y robustos, al margen
de las tendencias, tardarían en ser apreciados.

A. Machado, Pío Baroja y Valle-Inclán: ver los temas correspondientes (2, 5 y 7).



MODERNISMO

A finales del siglo XIX los jóvenes literatos sienten gran insatisfacción ante la situación
en que se encontraban las letras españolas, y deseo de ruptura respecto a la poesía
anterior.

El nicaragüense Rubén Darío, que había publicado su primer gran libro (Azul..., de
cuentos y poemas) en 1888, llegó a España en 1892, y ejerció una gran influencia sobre
estos jóvenes escritores, que empezaron a llamarse modernistas. Defendían una nueva



                                            58
estética, basada en el aristocratismo, en el desprecio de la vulgaridad, y en la belleza
como justificación de la vida.

Algunos de estos jóvenes son más sensibles ante la triste realidad del país: derrota ante
los norteamericanos y pérdida de las últimas colonias, problemas económicos y
sociales, atraso cultural y científico: estos son los llamados escritores noventayochistas.

Los dos poetas más importantes en las primeras décadas del siglo son Antonio
Machado (Sevilla, 1875 – Collioure, 1939) y Juan Ramón Jiménez (Moguer, 1881 –
San Juan de Puerto Rico, 1958). Ambos escriben sus primeros libros en ese ambiente
cultural modernista de los primeros años del siglo (deberán ser estudiados por extenso
en sus respectivos temas). Lo mismo ocurre con Valle-Inclán (tema 7)


Manuel Machado
Un año mayor que su hermano Antonio, fue también un buen poeta. El amor fraternal
entre ellos fue profundo –escribieron varias obras de teatro en colaboración--, pero el
estallido de la guerra civil los separó: Manuel quedó atrapado en el bando franquista,
que procuró utilizarlo como un abanderado de su causa. La producción poética de
Manuel Machado no es muy extensa:
Alma (1900). Reúne temas y actitudes (modernismo y romanticismo, tradición y
afrancesamiento, popularismo andaluz y frivolidad...) que se mantendrán en libros
posteriores del autor. Algunos poemas de Alma, efectivamente, dejan ver el alma del
poeta: sus ansias, esperanzas y temores. El conjunto es de un profundo pesimismo
existencial. Por primera vez en este libro, Manuel Machado convierte en poema la
impresión que le produce un cuadro, el retrato de Felipe IV. También a este libro
pertenece el poema ―Castilla‖, lograda interpretación de un pasaje del Cantar de mio
Cid. El contraste entre la robusta fuerza descriptiva de este poema y la lánguida sutileza
de ―Felipe IV‖ da buena idea de la versatilidad de las dotes poéticas de Manuel
Machado.
El mal poema (1909). Poemas sobre el dolor y la sordidez de la vida en las sociedades
modernas.
A partir de su casamiento, en 1910, la cantidad y la calidad de la poesía de Manuel
machado descendieron considerablemente.


Otros poetas modernistas:

Salvador Rueda. Innovador en la métrica y en la búsqueda de la belleza, amante de su
tierra andaluza, a la que ensalza de un modo ingenuo y superficial.
Francisco Villaespesa. Fue el más entusiasta defensor del Modernismo, aunque poco
autocrítico en lo que respecta a su propia producción.

Emilio Carrere. Cantor de la bohemia madrileña.

gregorio Martínez Sierra. Cultivó el poema en prosa (La vida inquieta) y fundó las
revistas españolas más importantes del Modernismo: Helios (1903) y Renacimiento
(1907). En teatro, antes de convertirse en seguidor de Benavente, cultivó el ―teatro de
ensueño‖.



                                            59
LAS VANGUARDIAS

En los primeros años del siglo XX surge en Europa una serie de movimientos
vanguardistas que se oponen a la estética anterior y rompen con ella de manera radical,
proponiendo concepciones totalmente novedosas del arte: Cubismo, Futurismo,
Expresionismo, Dadaísmo, Surrealismo...
Estas vanguardias europeas tienen un importante eco en los artistas españoles. En la
literatura, el introductor fue Ramón Gómez de la Serna, quien en 1909 publica un
ensayo-manifiesto: El concepto de la nueva literatura. El vanguardismo se comenta y se
acoge en numerosas revistas (Revista de Occidente, La gaceta literaria...) y tertulias (la
del Café Pombo o la del Café Colonial).
Primero tuvieron resonancia el Futurismo, el Creacionismo y el Ultraísmo. En estos
movimientos vanguardistas se produce una ―deshumanización‖, es decir, se separa la
poesía de la vida. Estas ideas nos transmite Ortega y Gasset en su ensayo La
deshumanización del arte (1925): ―Vida es una cosa, poesía otra. El poeta empieza
donde el hombre acaba. El destino de éste es vivir su itinerario humano; la misión de
aquél es inventar lo que no existe‖. Ortega defiende el carácter lúdico de estas
manifestaciones artísticas vanguardistas.

Futurismo. Lo caracteriza ante todo su admiración por el progreso y por las máquinas.
Recuérdese la famosa frase de su fundador, el escritor italiano Marinetti: ―Un automóvil
de carreras es más bello que la Victoria alada de Samotracia‖ En 1910 se publica ya en
España un manifiesto futurista. No obstante, no llegó a formar escuela, aunque su
temática aparece ocasionalmente en poetas del 27: Pedro Salinas escribe poemas a la
bombilla eléctrica o a la máquina de escribir; y Alberti canta a un portero de fútbol.

Creacionismo. Iniciado en París por el poeta chileno Vicente Huidobro y el francés
Paul Reverdy. Se proponía, no reflejar una realidad, sino crearla dentro del poema.
Gerardo Diego es el máximo representante español del movimiento.

Ultraísmo. Se formó con elementos del Futurismo y del Dadaísmo (creado por Tristán
Tzara, defiende la destrucción de las formas estéticas tradicionales y que el arte refleje
lo absurdo de la vida). Los poetas ultraístas emplean ciertas innovaciones tipográficas,
como los efectos visuales en la disposición de los versos (similares a los caligramas de
Apollinaire). El principal representante del ultraísmo en España fue Guillermo de Torre,
quien nos ha dejado una amplia Historia de las literaturas de vanguardia.

Surrealismo. El principal difusor en España fue el bilbaíno Juan Larrea, que vivió en
París y escribió sobre todo en francés (fue traducido por Gerardo Diego). Casi todos los
poetas del 27 cultivaron el surrealismo durante un tiempo (finales de los años veinte):
Sobre los ángeles, de Alberti; Poeta en Nueva York, de García Lorca.
El Surrealismo defiende la liberación total del hombre: liberación de los impulsos
reprimidos en el inconsciente (teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud) y liberación
de la represión que ejerce la sociedad y sus convencionalismos. Hay que liberar el poder
creador del hombre. El lenguaje literario tiene que buscar el subconsciente, descubrir y
mostrar lo que en él permanece reprimido.




                                           60
TEMA 2. ANTONIO MACHADO

EL HOMBRE
· Nació en Sevilla (1875). A los ocho años se traslada con su familia a Madrid.
Formación liberal. Juventud con cierto aire bohemio: estudios irregulares, trabajos
esporádicos, viajes a París... En 1907 se traslada, como catedrático de francés, a Soria.
Allí se casa con Leonor, una muchacha de dieciséis años. Ambos van a pasar un año a
París (1910), donde ella enferma gravemente; morirá en 1912. Antonio, desesperado,
deja Soria. Ejercerá en Baeza, Segovia y Madrid. Firme partidario de la República, tiene
que exiliarse a Francia en 1939, y ese mismo año muere en Collioure.
· Fue un hombre sencillo, ensimismado, de honda sensibilidad. Ideológicamente se
formó en un liberalismo progresista; más tarde, al contacto con las desigualdades
sociales, derivará hacia un humanitarismo populista, revolucionario. Fue consecuente
con tales ideas hasta el final.

EL POETA. SU ESTÉTICA
· En su arranque, Machado tiene una doble raíz: el Romanticismo tardío (Bécquer,
Rosalía) y el Simbolismo. Ello lo sitúa –como vamos a ver—entre los modernistas, pero
pronto se propuso ―seguir camino bien distinto‖: a los versos sensoriales y sonoros,
prefirió una poesía que expresara ―una honda palpitación del espíritu‖.
· Más tarde definirá la poesía como ―palabra esencial en el tiempo‖. Con ello quiere
decir que se propone expresar lo esencial, las realidades más profundas (del hombre, del
mundo), sin desligarlas del tiempo (sea del fluir de la propia vida, sea de las vicisitudes
del momento histórico)
· Su lenguaje poético se va depurando progresivamente hacia la sobriedad y la densidad.
En sus mejores momentos le caracteriza la hondura, la cálida y entrañable humanidad.
        Veamos sus grandes etapas.

SOLEDADES
· Se publica este primer libro suyo en 1903 y se amplía en 1907 con el título de
Soledades, galería y otros poemas. Es mucho lo que hay de Modernismo en esta obra,
pero de un Modernismo intimista. Machado escribe ―mirando hacia dentro‖, en su
―íntimo monólogo‖.
· Le interesa apresar –dice—―los universales del sentimiento‖; es decir, sentimientos
universales que giran en torno al tiempo, a la muerte, a Dios; en suma, al problema de la
condición humana. La soledad, la melancolía o la angustia traspasan sus versos.
· Estamos, además, ante una poesía simbolista: así, temas como la tarde, el agua, la
noria, las galerías, etc., serán símbolos de realidades profundas, de estados de ánimo o
de obsesiones íntimas.

CAMPOS DE CASTILLA
· La sensibilidad de Machado conectó profundamente con las tierras castellanas, como
él mismo dijo: ―Me habéis llegado al alma. / ¿O acaso estabais en el fondo de ella?‖
· Se publica Campos de Castilla en 1912. Además de temas ya conocidos aparecen
ahora paisajes y gentes de Soria, junto a meditaciones sobre la realidad española.
       -El paisaje parece, a veces, recogido ―objetivamente‖; pero pronto se percibe la
       sintonía entre paisaje y alma: Machado proyecta sus propios sentimientos sobre
       aquellas tierras y selecciona lo adusto, lo que sugiere soledad o fugacidad (sus
       obsesiones).



                                            61
        -Junto a esa visión lírica, una actitud crítica aparece en ciertos poemas en que
        da testimonio del atraso y la pobreza de Castilla, o denuncia los males de la
        España presente. Aquí, como dijimos, coincide Machado con los
        noventayochistas.
· En poemas añadidos en posteriores ediciones del libro, Machado ahondará en la
crítica social, especialmente en composiciones escritas ya en Andalucía, donde las
desigualdades e injusticias le parecen más hirientes.
· Señalemos aparte unos hondos poemas inspirados por la enfermedad y muerte de
Leonor, unas composiciones breves tituladas Proverbios y cantares y el largo romance
La tierra de Alvargonzález, sombría leyenda soriana.
· El estilo en Campos de Castilla ha avanzado en el camino de la depuración. Sin
eliminar del todo los rasgos modernistas, el tono es ahora más adusto, más recio.

LA ÚLTIMA ÉPOCA
· Nuevas canciones (1924) es su tercer libro, escrito ya lejos de Soria. Hay en él
apuntes de paisaje, poemas de circunstancias, etc., pero lo más característico son sus
nuevos Proverbios y cantares, un centenar de poemas brevísimos que encierran un
pensamiento, una paradoja... Las preocupaciones filosóficas de machado han pasado a
primer término y, desgraciadamente, se ha iniciado su decadencia poética.
· Su poesía posterior es escasa y no forma un libro. Sólo citaremos unas Canciones a
Guiomar (un amor tardío) y unas cuantas Poesías de guerra, en algunas de las cuales su
inspiración vuelve a remontar el vuelo (así, en El crimen fue en Granada, emocionante
elegía a García Lorca).

LA PROSA DE MACHADO
Sus escritos en prosa fueron creciendo, con los años, en cantidad e interés, y culminan –
precisamente cuando su impulso poético ha decaído—en los dos volúmenes de Juan de
Mairena (1934-1939). Es Mairena un filósofo y poeta inventado que discurre
agudamente sobre temas poéticos, filosóficos, sociales, políticos... La obra es
imprescindible para conocer el pensamiento de Machado.

VALORACIÓN
En la posguerra, Machado se convirtió en un ejemplo de poeta ―cívico‖, por su
compromiso personal y por sus versos sobre España. Más tarde se produjo una vuelta a
su poesía íntima de Soledades o Galerías. En una u otra línea, late su hondura humana.
Por encima de modas –y sin ocultar puntos débiles y caídas—Machado se alza como
uno de nuestros más grandes poetas del siglo XX.

                             Lázaro-Tusón, Literatura española. 2º de BUP. Ed. Anaya.




                                           62
TEMA 3. JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

VIDA Y TALANTE
· Este ―andaluz universal‖ nació en Moguer (Huelva) en 1881. Su vocación poética es
absoluta y temprana. en 1900 va a Madrid a ―luchar por el Modernismo‖, pero la muerte
de su padre le produjo una crisis de varios años que le obligó a cuidados psiquiátricos y
a un largo retiro en Moguer. Vuelve a Madrid en 1912. Su magisterio poético es ya
inmenso. En 1916 se casa con Zenobia Camprubi. Con la guerra civil se exiliarán a
América; fue profesor en varias universidades, últimamente en la de Puerto Rico. En
1956 se le concede el Premio Nobel: la noticia coincide con la muerte de Zenobia. El
poeta sólo le sobrevivirá dos años: murió en Puerto Rico, en 1958.
· Juan Ramón fue un hombre de temperamento depresivo y de una sensibilidad
exacerbada. Pero, por encima de todo, es ejemplo extremo de poeta consagrado por
entero a su obra. Cada vez se sintió más despegado de los detalles materiales de la
existencia y más obsesionado por su creación. ―Yo tengo –dijo—escondida en mi casa,
por su gusto y el mío, a la poesía. Y nuestra relación es la de los apasionados.‖

POÉTICA
· Para Juan Ramón, la poesía responde esencialmente a tres impulsos: sed de belleza,
ansia de conocimiento y anhelo de eternidad. Lo explicaremos:
· ante todo, poesía es belleza, expresión –a menudo melancólica—de todo lo bello.
Pero es también un modo de conocimiento que permite ahondar en la esencia de las
realidades, en su verdad más profunda. Y es, en fin, expresión de un anhelo de
eternidad, concebida como posesión inacabable de la Belleza y la Verdad.
· Por otra parte, su aguda exigencia estética hace de Juan Ramón el dechado de poeta
minoritario. Es famosa su dedicatoria: ―A la minoría, siempre.‖ Su poesía, como
veremos, es de creciente dificultad.

TRAYECTORIA
Notemos que, por edad, Juan Ramón pertenece a la llamada Generación de 1914 (o
novecentista). Si bien, por su precocidad, militó en las filas modernistas, pronto
representará la superación del Modernismo hacia nuevos horizontes. él mismo señaló
la evolución de su poesía en estos versos de 1918:

                                POESÍA

                             Vino primero pura,
                             vestida de inocencia.
                             Y la amé como un niño.

                             Luego se fue vistiendo
                             de no sé qué ropajes.
                             Y la fui odiando, sin saberlo.

                             Llegó a ser una reina,
                             fastuosa de tesoros...
                             ¡Qué iracundia de hiel y sinsentido!

                             ...Mas se fue desnudando.
                             Y yo le sonreía.

                             Se quedó con la túnica
                             de su inocencia antigua.
                             Creí de nuevo en ella.


                                             63
                              Y se quitó la túnica
                              y apareció desnuda toda...
                              ¡Oh pasión de mi vida, poesía
                              desnuda, mía para siempre!

Según esto, cabe distinguir en su trayectoria las siguientes etapas:

· En los comienzos, una poesía “pura”, en el sentido de ―sencilla‖, con la influencia de
Bécquer. El principal libro de estos años es Arias tristes (1903).
· Adopta luego los “ropajes” modernistas: valores sensoriales, ritmos amplios... Con
todo, su poesía no será tan ―fastuosa de tesoros‖ como la de Rubén: el Modernismo de
Juan Ramón es de tipo intimista. Así, en libros como La soledad sonora, Sonetos
espirituales y otros, escritos de 1908 a 1915. De esta época es también el tan conocido y
entrañable Platero y yo (1914).
· Pero su afán de renovación le lleva hacia una “poesía desnuda”: desaparecerán el
léxico modernista, la adjetivación sensorial o los ritmos sonoros, para dejar paso a la
concentración conceptual y emotiva. Es una poesía nueva, personalísima, ―fuera de
escuelas o tendencias‖. Abre esta etapa, en 1916, Diario de un poeta recién casado,
libro fundamental en la poesía del siglo XX. Siguen, entre 1916 y 1936, Eternidades,
Piedra y cielo y varios títulos más.
· Añádase una última etapa, posterior a 1936: poesía cada vez más acendrada y
profunda, que desemboca en lo metafísico, incluso en cierto misticismo (diálogo con un
Dios que él identifica con la Naturaleza o la Belleza absoluta). En esta etapa escribe En
el otro costado (1936-1942), Dios deseado y deseante (1948-49), etcétera. En el
primero de estos libros figura el extenso, bellísimo y asombroso poema en prosa
Espacio, cima de la creación juanramoniana.

IMPORTANCIA
La trayectoria poética de Juan Ramón da fe, ante todo, de una excepcional inquietud
renovadora. De ahí que su obra sea, en cierto modo, compendio o avanzada de medio
siglo de poesía española: Posromanticismo, Modernismo, poesía ―pura‖... Máximo
poeta de la Generación de 1914, ejerció un magisterio decisivo en los ―poetas del 27‖.
Tras explicables vaivenes el gusto (los poetas de posguerra se sintieron distantes de él),
hoy se le considera la máxima figura acaso de la poesía española del siglo XX.

                              Lázaro-Tusón, Literatura española. 2º de BUP. Ed. Anaya.




                                             64
TEMA 4. LA NARRATIVA HASTA 1939

El primer gran libro de Rubén Darío, Azul..., incluye una serie de cuentos breves: ―El
rey burgués‖, ―La ninfa‖, ―El rubí‖. Es una prosa de exquisitez aristocrática, con un
vocabulario que remite a objetos exóticos. El libro en su conjunto tiene como
precedente directo la poesía francesa del parnasianismo y el simbolismo; y también
encontramos instalado con fuerza de realidad el mundo mágico en el que terminan
prácticamente todas las leyendas de Bécquer.

El gallego Valle-Inclán y el vasco Pío Baroja son los dos novelistas más importantes
de la Generación del 98: dos muy diferentes personalidades literarias a pesar de las
concomitancias generacionales. Los estudiamos en sus respectivos temas (7 y 5)

La obra narrativa de Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864 – Salamanca, 1936).
-Comienza con Paz en la guerra (1897), una novela ―intrahistórica‖ sobre la guerra
carlista. En ella relata, todavía con técnica realista próxima a la de la novela
decimonónica, y con abundantes elementos autobiográficos, el cerco carlista, en 1874,
de la ciudad de Bilbao, defendida por los liberales.
-En 1902 aparece Amor y pedagogía, novela que rompe con las formas de narración
tradicionales y se aproxima al género del ensayo. Esto hizo que parte de la crítica no la
considerase una novela, por lo que Unamuno acuñó para ésta y para sus posteriores
novelas el término de ―nivolas‖. El citado año de 1902, en el que también aparecieron
La Voluntad, de Azorín; Camino de perfección, de Pío Baroja; y Sonata de otoño, de
Valle-Inclán, se convirtió en el gran año de renovación de la novela.
-Niebla (1913). En ella el propio autor se convierte en personaje de la ficción, con el
que se encara el protagonista, Augusto Pérez, exigiéndole que lo deje ser el dueño de su
futuro; exigencia que viene a ser una alegoría de la relación de Unamuno con Dios
-Títulos de otras novelas posteriores de Unamuno son: Abel Sánchez , La tía tula, San
Manuel Bueno, mártir.
Las novelas de Unamuno, excepto la primera, constituyen un ejercicio intelectual que
plantea al lector múltiples cuestiones sobre la vida humana y el arte, prescindiendo
prácticamente de un escenario más o menos realista para la acción.

Las novelas de Azorín (Monóvar –Alicante--, 1873 – Madrid, 1967).
Son muy particulares. En ellas el argumento es tan tenue que parece un pretexto para
hilvanar pinturas de tipos y ambientes, lo que las emparenta con sus ensayos. Hay en
ellas un propósito de superar el realismo y de aportar un nuevo lenguaje artístico. Acaso
las más interesantes sean las primeras, por su carácter autobiográfico y por la presencia
de una sensibilidad muy del momento: La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y
Las confesiones de un pequeño filósofo (1904).

Generación de 1914: Pérez de Ayala, Gabriel Miró, Ramón Gómez de la Serna

Ramón Pérez de Ayala.
Ovetense de una amplia y sólida formación, llegó a ser embajador de la Segunda
República en Londres. Al empezar la guerra se exilió (Francia y varios países
hispanoamericanos) y regresó a España en 1954. A su novela se le aplica el calificativo
de ―intelectual‖, y efectivamente propició el cultivo de la inteligencia y de la
sensibilidad. Obras:



                                           65
-La tetralogía (1907-1913): Tinieblas en las cumbres, A. M. D. G., La pata de la
raposa, Troteras y danzaderas. En ellas se mantiene el mismo protagonista, Alberto
Díaz de Guzmán, cuya vida el lector va viendo evolucionar. Tienen un fuerte
componente autobiográfico del propio autor: la educación del personaje en un colegio
de jesuitas duramente criticado en A. M. D. G. o la descripción del mundillo literario
madrileño en Troteras y danzaderas. Técnicamente están todavía próximas a la novela
realista decimonónica
-Las “Tres novelas poemáticas de la vida española” (1916): Prometeo, Luz de
domingo, La caída de los limones. Son novelas breves, publicadas en un solo volumen.
Eugenio de Nora, en su Historia de la novela contemporánea, hace un elogio rotundo
del libro: ―Pues cabe, en efecto, considerar toda la obra precedente de Ayala como mera
tentativa (aunque esté jalonada de valiosos aciertos) frente a la plenitud sazonada, rica,
de concisión y armonía sencillamente clásicas que encontramos en estos prodigiosos
relatos, acaso las obras maestras de la novelística ayaliana.‖ Sus temas son,
respectivamente, el fracaso de la eugenesia fantasiosa, el horror de la violencia política
y la lacra del caciquismo.
-Las novelas de madurez (1921-1926):
a) Belarmino y Apolonio.
b) Las ―novelas de Urbano y Simona‖ (Luna de miel, luna de hiel, Los trabajos de
Urbano y Simona).
c) Tigre Juan, El curandero de su honra.
 Se centran en temas universales y normas eternas de la vida humana. Respectivamente:
a) La reflexión, sobre el fondo provinciano de Pilares (Oviedo), en torno a la
epistemología.
b) La educación sexual de dos jóvenes.
c) La debilidad del donjuanismo y la superación de los prejuicios del honor.

Gabriel Miró. Alicantino. Al igual que Ayala, comenzó su educación en un colegio de
jesuitas. Creó una narrativa de poderoso lirismo. En sus primeras obras predominan los
elementos modernistas, pero progresivamente evolucionará hacia una escritura más
crítica. Títulos: Las cerezas del cementerio, Nuestro padre San Daniel, El obispo
leproso.

Ramón Gómez de la Serna, “Ramón”. Madrileño. Pionero en la introducción de las
vanguardias, inventor de la greguería (metáfora + humor: ―El beso es hambre de
inmortalidad‖), muchas de las cuales no son sino ―insípidos chistes de carácter muy
pueril‖. Gómez de la Serna defiende tan seriamente la idea de que en la vida no hay
nada absolutamente serio, que su culto por el disparate divertido llega a ser casi
morbosamente nihilista y cínico (G. G. Brown). Sus novelas vienen a ser sucesiones de
greguerías más o menos desarrolladas, en las que el artificio le permite apartar la mirada
de las verdades desagradables de la vida. Algunos títulos: El doctor inverosímil, El
secreto del acueducto, La viuda blanca y negra.




                                            66
TEMA 5. PÍO BAROJA

PERSONALIDAD Y CONCEPCIÓN DE LA VIDA

· Nació en San Sebastián (1872). Estudió Medicina, que apenas ejerció. En Madrid
regentó una panadería de su familia, pero pronto se entregó de lleno a la literatura.
Escribió sus novelas más importantes antes de 1915. En 1935 ingresó en la Real
Academia Española. Por lo demás, y salvo diversos viajes, llevó una vida cada vez más
sedentaria, escribiendo sin descanso. Murió en Madrid, en 1956.

· Fue Baroja un inconformista radical. De su anarquismo juvenil le quedó siempre una
postura iconoclasta, hostil a la sociedad. No creyó ni en Dios, ni en la vida ni en el
hombre. (―Creo que el hombre es un animal dañino, envidioso, cruel...‖, dijo) Y sin
embargo, hay también en él una inmensa ternura por los seres desvalidos o
marginados. Esto y la sinceridad –no engañar ni engañarse-- son las bases de su ética
personal.

· Como hombre del 98, amó a España y le preocuparon sus problemas, pero no se hizo
ilusiones (pasadas sus esperanzas juveniles).

SU IDEA DE LA NOVELA
· ―Yo escribo mis libros sin plan‖. En efecto, las novelas de Baroja son de construcción
muy libre, en donde se van yuxtaponiendo episodios, anécdotas, digresiones, y en donde
aparecen y desaparecen los más variados personajes.

· Quería reflejar la vida en toda su espontaneidad. La invención y la observación se
combinan perfectamente en su obra. La acción suele ser muy variada. Y la pintura de
personajes y de ambientes es de extraordinario relieve. Todo en Baroja da ―la sensación
de lo visto, de lo vivido‖. Pero de sus páginas, a la vez, se desprende su desencantada
concepción de la vida.

· Los personajes barojianos son frecuentemente seres al margen de la sociedad o
enfrentados con ella; a veces, criaturas marcadas por la desorientación existencial o la
frustración; a veces, hombres de acción que quieren escapar de la grisura cotidiana. Pero
siempre figuras vivísimas, trazadas con mano maestra.

EL ESTILO
Baroja lleva a tal extremo la tendencia antirretórica de los noventayochistas, que se le
acusó de descuidado. Su prosa es espontánea y vivísima, con absoluto predominio de la
frase corta y el párrafo breve. El relato fluye rápido, ameno. Las descripciones suelen
ser tan escuetas como vivas. Y el diálogo, en que Baroja es un maestro, destaca por su
autenticidad conversacional. Pero también es capaz de bellas evocaciones líricas que, en
ocasiones, interrumpen la narración.

OBRAS
· Su producción abarca más de sesenta novelas, aparte otros libros (memorias,
ensayos...). Una buena parte de su narrativa se agrupa en trilogías, cuyos títulos indican
la idea común de las novelas que las componen. He aquí algunas (señalamos con
asteriscos las obras especialmente importantes):



                                            67
-La lucha por la vida, formada por La busca*, Mala hierba y Aurora roja.
-Tierra vasca: La casa de Aizgorri, El mayorazgo de labraz, Zalacaín el aventurero*.
-La raza: La dama errante, La ciudad de la niebla, El árbol de la ciencia*
Citemos sueltos otros títulos: Camino de perfección, Aventuras, inventos y
mixtificaciones de Silvestre Paradox, las inquietudes de Shanti Andía...
· Recordemos, aparte, las veintidós novelas que componen la serie titulada Memorias de
un hombre de acción, cuyo protagonista es Avinareta, dinámico personaje del siglo
XIX.

Argumento de La busca.- Manuel, un muchacho que había pasado su infancia en un
pueblo de Soria, llega a Madrid para reunirse con su madre, que está de criada en una
pensión. Se inicia entonces su ―lucha por la vida‖. Trabaja en una zapatería a la vez que,
con sus nuevos amigos, conoce el ambiente de la golfería madrileña. Trabaja luego en
una panadería, donde es tratado duramente. Muere su madre. Las circunstancias parecen
querer arrastrarlo a la delincuencia. Conoce entonces a un trapero, el señor Custodio, en
cuya casa encuentra afecto y paz. Pero se enamora de la hija, sin esperanza; y, tras
cierto incidente, se marcha. ¿Adónde? Las últimas páginas nos muestran un Manuel
desamparado, sin casa, sin rumbo: es un final ―abierto‖, que invita a leer la continuación
de la trilogía.

SIGNIFICACIÓN DE BAROJA
Es el novelista por antonomasia de la literatura española contemporánea, por sus dotes
de narrador y su aliento creador. La fuerza de su testimonio social y la sobriedad de su
estilo se convirtieron en modelo de muchos novelistas de posguerra. Y su lectura, hoy,
sigue siendo un placer.

                     Lázaro-Tusón, Literatura española. 2º de BUP. Edit. Anaya. 1988.




                                           68
TEMA 6. EL TEATRO HASTA 1939

Así presenta G. G. Brown (Historia de la literatura española. Vol. 6. Ed.Ariel) el
panorama del teatro en la España anterior a la Guerra Civil:
―En el siglo XX el teatro es sin duda el género literario en el que España tiene menos
que ofrecer al conjunto de la cultura europea. Ello no se debe a falta de talentos, sino a
la gran vitalidad y a la inexpugnable vulgaridad burguesa del teatro comercial, a lo largo
de este período. A pesar de que se escribieron obras dramáticas interesantes, pocas
veces fueron puestas en escena con éxito. El teatro vivo opuso una tenaz resistencia y
contrarrestó las tendencias del siglo XX orientadas hacia un teatro experimental y
minoritario, y no apareció ningún Calderón que hiciese gran literatura y gustara además
a las masas.‖

Jacinto Benavente (1866-1954)
· Madrileño de familia acomodada. Premio Nobel en 1922. A pesar de su longevidad y
de su copiosísima producción (escribió 172 obras de teatro), los primeros años y las
primeras obras de Benavente son las más importantes, al menos desde el punto de vista
de la historia de la literatura. Hombre culto y preocupado por la decadencia cultural de
España, podría haber sido el dramaturgo que revitalizara el teatro español, pero la
evolución de su obra en su primera década de producción, entre 1894 y 1905, demuestra
que afrontó conscientemente la disyuntiva entre ser autor de éxito y ser un genio
incomprendido; y decidió ser un autor de éxito. De ahí que sus obras constituyan una
crónica casi siempre amable o irónica de las preocupaciones y prejuicios burgueses.
· Han sido clasificadas, según el lugar escénico, en:
-Interiores burgueses (salones y gabinetes de la alta burguesía): El nido ajeno.
-Interiores cosmopolitas (estaciones invernales, yates, palacios): La noche del sábado.
-Interiores provincianos (casas de Moraleda, ciudad-signo, ficticia): La gobernadora.
-Interiores rurales (cocina, comedor o sala de campesino acomodado): Señora ama, La
malquerida.
· Los intereses creados. Es su obra más reconocida. Con los personajes de la Commedia
dell‟Arte, benavente crea una farsa guiñolesca que constituye una sátira de carácter
universal. En ella los pícaros Leandro y Crispín fingen ser un gran señor y su criado.
Éste, el criado, guiado por el interés y controlando las apariencias, hará que triunfen las
nobles aspiraciones de Leandro, enamorado de Silvia, la hija de Polichinela, el hombre
más rico de la ciudad. Y esta sería la moraleja o conclusión: los nobles ideales se tienen
que aliar con los menos nobles intereses para triunfar en la sociedad.

A la sombra de Benavente prosperaron varias figuras menores: Manuel Linares Rivas,
Gregorio Martínez Sierra, Francisco Villaespesa...

Teatro “poético”

Eduardo Marquina. Fue el más popular de los representantes del teatro así llamado. Se
hizo famoso con obras como Las hijas del Cid (1908) y En Flandes se ha puesto el sol
(1910), ―imitaciones de las imitaciones románticas de las obras históricas de los Siglos
de Oro‖.
Manuel y Antonio Machado. Las obras teatrales de éstos, de temas históricos o
legendarios (Juan de Mañara) o de tipo popular (La Lola se va a los puertos) tampoco
añadieron nada ni al prestigio de los autores ni a la evolución del teatro.



                                            69
José María Pemán. Fue ―un dramaturgo serio al servicio de la causa de la derecha
católica‖. Aunque su mayor producción tiene lugar en la posguerra, también escribió
teatro poético antes de la guerra: El divino impaciente (1933), Cisneros (1934).


Teatro cómico.

En las primeras décadas del siglo XX predominó el género cómico, con frecuencia
acompañado de elementos ―líricos‖: música, canto y baile. Entre estos autores destacan:
Los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. Escribieron obras de ambiente
andaluz: El traje de luces, Mariquilla Terremoto.
Pedro Muñoz Seca. Creador del astracán (pieza cómica disparatada, abundante en
retruécanos, equívocos y chistes): La venganza de don Mendo, Los extremeños se tocan.
Carlos Arniches. Cultivador del sainete extenso e inventor de la tragedia grotesca, que
combina la comicidad externa con la gravedad del tema: La señorita de Trevélez, ¡Que
viene mi marido! La primera de estas dos obras, que es la mejor comedia de Arniches,
analiza los males que engendran, en una capital de provincias (Villanea), el tedio, la
ignorancia y la frivolidad estúpida. Es una auténtica tragicomedia con un estilo muy
español: un drama en el que los personajes principales inspiran compasión sin dejar por
ello de comportarse de un modo completamente ridículo.
Enrique Jardiel Poncela. Escribió teatro en verso y en prosa. Su obra más conocida de
las anteriores a la Guerra Civil es Angelina o el honor de un brigadier.

Intentos de renovación teatral: Unamuno y Azorín.

· Unamuno. Abogó por un teatro desnudo, que busca la realidad última del ser humano.
escribió nueve dramas, entre ellos El otro, El hermano Juan.
· Azorín. Defendió un teatro antirrealista, que incluyera lo subconsciente y lo
maravilloso. Entre sus dramas destaca la trilogía Lo invisible.
· Ni las de Unamuno ni las de Azorín eran obras para triunfar en un escenario. Las de
Unamuno son versiones dialogadas de los temas tratados en sus novelas y ensayos. Y
las mejores obras teatrales de Azorín son meditaciones lentas y angustiadas sobre la
felicidad, el paso del tiempo y la muerte: más aptas para la lectura que para el escenario.

Los dos grandes renovadores del teatro: Valle-Inclán y García Lorca (ambos
estudiados en sus respectivos temas: 7 y 9).




                                            70
TEMA 7. VALLE-INCLÁN

PERFIL HUMANO
· Don Ramón María del Valle-Inclán (que se llamaba en realidad Ramón Valle Peña)
nació en Villanueva de Arosa, Pontevedra, en 1866. Sin terminar sus estudios de
Derecho, marcha a México con afán de aventuras. De regreso, lleva en Madrid una vida
bohemia. En 1899, a consecuencia de una herida recibida en una riña, pierde el brazo
izquierdo. Se casa con una actriz en 1907. Su fama crece tanto por su arte como por su
vida llena de anécdotas chocantes. Pero su dedicación a la literatura es absoluta, y no le
detienen las privaciones que sufre con su familia. Renunció a una cátedra de Estética;
más tarde (1933) aceptó ser director de la Academia Española de Roma. Pero, enfermo
de cáncer, volvió a Santiago, donde murió en 1936.

· “Eximio escritor y extravagante ciudadano”: con estas palabras famosas lo definió en
cierta ocasión el general Primo de Rivera. Su figura era inconfundible: manco, melena y
barbas largas, capa, chambergo y chalina. Pero, por debajo de su excentricidad, está su
inconformismo, la entrega rigurosa a su trabajo de escritor y una arrogante búsqueda de
nuevas formas.

· Políticamente fue primero tradicionalista; por aversión a la sociedad burguesa, que le
parecía fea, se aferraba a los viejos valores y se proclamaba ―tradicionalista por
estética‖. Pero a partir de 1915, da un giro radical: se sigue oponiendo a lo mismo, pero
ahora desde la izquierda, adoptando posturas revolucionarias que llegan hasta el
comunismo. Con todo, no es fácil separar lo que había en él de convencimiento político
y de postura ―estética‖.

La obra. Evolución
La amplia producción de Valle abarca todos los géneros. Y en todos se aprecia una
profunda evolución, paralela a su cambio ideológico. A grandes rasgos, pasa de un
modernismo refinado y nostálgico a una postura crítica expresada en un estilo
desgarrado, radicalmente nuevo (recordemos que fue considerado, con escaso acierto,
―hijo pródigo del 98‖).

OBRA NARRATIVA
Etapa decadentista, dentro del Modernismo (hasta 1906)
Comienza escribiendo numerosos cuentos y relatos breves que agrupa luego en función
de su afinidad temática: Femeninas, Jardín umbrío.
La producción narrativa más importante de esta época la constituyen las Sonatas, que,
aunque dentro del conjunto de su obra representan una etapa de formación, son lo mejor
de la narrativa modernista española. Son las memorias del Marqués de Bradomín, un
don juan ―feo, católico y sentimental‖. La actitud aristocrática, cínica y decadente del
Marqués tienen más de pose o caricatura que de verdad humana. Son cuatro las
Sonatas:
-Sonata de otoño (1902). El marqués tiene relaciones con su prima Concha, en el marco
de una Galicia rural, fría y lluviosa.
-Sonata de estío (1903). Bradomín viaja a México y en sus ardientes tierras mantiene
una aventura exitosa con la Niña Chole, ―majestuosa criolla que lo enloquece con su
aire de esfinge‖.
-Sonata de primavera (1904). El joven Marqués de Bradomín, sirviendo en la Guardia
Noble del Papa, llega con el nombramiento de cardenal a favor de Monseñor Gaetani,


                                            71
agonizante en ―la vieja, la noble, la piadosa ciudad de Liguria‖. Hospedado en el palacio
de la hermana del moribundo, se dedica, sobre el fondo de la agonía, muerte y funerales
del recién purpurado, a seducir a la hija mayor de la Princesa Gaetani, María Rosario,
muchacha de veinte años a punto de profesar de monja.
-Sonata de invierno (1905). Constituye el cierre apropiado de esta evocación poético-
novelesca de las cuatro estaciones amatorias. Encontramos aquí a un Bradomín más que
maduro, que participa en una escaramuza de la segunda guerra carlista y, como
consecuencia de una herida, le tienen que amputar un brazo (Valle-Inclán cultiva aquí el
frecuente equívoco noventayochista que refunde en un solo tipo al personaje y al autor).
En un hospital de monjas intenta la seducción de la educanda Maximina, a pesar de que
sospecha que es hija suya (y en efecto lo es).

Etapa del primitivismo (1907-1910)
-La trilogía de la guerra carlista (Los cruzados de la causa (1908), El resplandor de
la hoguera (1908), Gerifaltes de antaño (1909)). Aquí el narrador sigue apostando por
una España tradicional (como ―defensor de causas perdidas‖), representada por el
carlismo. La violencia, la crueldad, la barbarie, la brutalidad del mundo rural con sus
mitos y supersticiones son el rasgo común de esta etapa.

Etapa del distanciamiento artificioso (segunda década del siglo): sólo escribe obras
teatrales.

Etapa de los esperpentos (a partir de 1920)
-Tirano Banderas (1926). Narra la caída del dictador Santos Banderas, síntesis
simbólica de los gobernantes hispanoamericanos. La novela ofrece características del
esperpento: degradación de personajes y acciones presentados previamente de manera
idealizada.
-El ruedo ibérico. Valle proyectó un conjunto de tres trilogías sobre una etapa de treinta
años de la historia de España: desde las postrimerías del reinado de Isabel II hasta la
guerra de Cuba. Sólo concluyó dos novelas: La corte de los milagros (1927) y Viva mi
dueño (1928). La voluntad de objetividad del autor se expresa mediante el protagonismo
colectivo (ya empleado en Tirano Banderas y en La guerra carlista). La característica
técnica de estas novelas es la narración fragmentaria y dislocada, y la suma
indiscriminada de las más diversas anécdotas: lo que produce una impresión similar a la
de los cuadros puntillistas en la pintura.


OBRA DRAMÁTICA
Etapa decadentista
En estas primeras obras aplicó la estética modernista al drama: El marqués de Bradomín
(versión teatral de las Sonatas), El yermo de las almas.

Etapa del primitivismo
Constituida por obras que localizan la acción en una Galicia mítica e intemporal: la
trilogía de las Comedias bárbaras (Águila de blasón, Romance de lobos. La tercera de
estas tres piezas, Cara de plata, la compuso en 1922). Tienen por protagonista a don
Juan Manuel Montenegro, un señor feudal bárbaro y lujurioso que reina sobre un medio
social rural en el que abundan seres marginales y extraños, y que hace frente a sus seis
descarriados y siniestros hijos, los lobos, uno de los cuales acabará asesinándolo.



                                           72
Etapa del distanciamiento artificioso
-Las farsas. En ellas Valle introduce personajes de la farándula, el uso de disfraces y el
teatro dentro del teatro; busca la ruptura del efecto de realidad escénica, y realiza una
fuerte sátira social y política: La marquesa Rosalinda, La cabeza del dragón.

Etapa de los esperpentos
El esperpento, creado por Valle mediante la deformación sistemática de la realidad
(como las imágenes que devuelven los espejos cóncavos), se constituye en instrumento
de desenmascaramiento: Luces de bohemia y las tres obras agrupadas bajo el título de
Martes de carnaval.
La acción de Luces de bohemia se estructura en quince escenas que abarcan desde un
atardecer hasta la noche del día siguiente, y se desarrolla en múltiples lugares de la
capital de España, siguiendo las andanzas, durante las últimas horas de su vida, del
protagonista, el escritor ciego y visionario, paupérrimo y magnánimo, Max Estrella.
El resultado es la absoluta evidencia de la situación miserable del país.
-Divinas palabras (1920). Es la obra que cierra el ciclo dedicado al campesinado devoto
y feudal. Es una ―tragicomedia de aldea‖. Muerta la madre de Laureaniño el Idiota, un
enano hidrocéfalo al que llevan siempre en un carrito, sus tíos maternos, Marica del
Reino y Pedro Gailo, sacristán, así como la mujer de éste, Mari-Gaila, se disputan la
tutela del enano para buscarse la vida en la mendicidad ambulante.

POESÍA
Idéntica evolución se apreciará en su poesía, desde Aromas de leyenda (1907),
modernista y apegado a su tierra galaica, a La pipa de kif (1919), de tonos
―esperpénticos‖, asombrosa por su originalidad y por su fuerza verbal. En 1930 la
recopiló en un volumen titulado Claves líricas, que incluye, además de los dos títulos
mencionados, El pasajero.

SIGNIFICACIÓN Y ACTUALIDAD
Nunca se insistirá demasiado en la significación renovadora de Valle-Inclán. Véanse,
ante todo, sus obras dramáticas: durante mucho tiempo, se pensó que no eran verdadero
teatro, sino novelas dialogadas, obras irrepresentables. Tales opiniones quedarían
desmentidas más tarde: las nuevas concepciones del espectáculo teatral y las nuevas
técnicas de la representación han permitido llevar su obra a la escena. La verdad es que
Valle fue mucho más allá de lo que admitían las convenciones escénicas de su tiempo;
y, lejos de plegarse a ellas, continuó orgullosamente su obra, sin concesiones. Hoy es
considerado como la máxima figura del teatro español de los tres últimos siglos y como
un dramaturgo que se anticipó a nuevas tendencias del teatro mundial.

En conjunto, es uno de los autores más vigentes hoy. Y, en fin, su asombroso dominio
de la lengua hace de él uno de los grandes creadores que ha habido en nuestro idioma.




                                            73
TEMA 8 . LA GENERACIÓN DEL 27.

La Generación

Durante 1927 tuvieron lugar una serie de celebraciones con ocasión del tercer
centenario de la muerte del poeta cordobés del Siglo de Oro Luis de Góngora. El 23 de
mayo, fecha del centenario, se celebró en Madrid un funeral que estuvo precedido por
un conjunto de actos conmemorativos, y a finales de año hubo un ciclo de charlas de
contenidos similares en el Ateneo de Sevilla. Estos y otros acontecimientos aglutinaron
a un grupo de escritores conocidos como ―Generación del 27‖.

Todos estos escritores comenzaron a publicar en torno a 1920, y mantuvieron entre ellos
una relación personal muy estrecha, aglutinada en torno a la Residencia de Estudiantes y
a la Institución Libre de Enseñanza. Tuvieron un abanico de influencias comunes: las
recientes vanguardias, Juan Ramón Jiménez y Ortega y Gasset; pero también la
literatura española de épocas anteriores: el romancero y cancionero popular, los clásicos
del Siglo de Oro, entre los que reivindicaron la figura de Góngora...

Los autores más destacados de esta Generación fueron: Pedro Salinas, Jorge Guillén,
Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Rafael
Alberti y Luis Cernuda. Además, suele incluirse a Miguel Hernández, que compartió
con estos autores algunas características. Cada uno de estos poetas tiene, como es
lógico, rasgos muy personales que lo distinguen de los demás. Pero comparten su
preocupación por la lengua poética: para ellos la metáfora, y la imagen poética en
general, tienen un papel muy importante; en cuanto a la métrica, optan por la variedad y
recuperan algunas formas tradicionales.

Evolución y etapas

Hasta seis etapas se pueden diferenciar en su evolución:
            1) 1918-1925. Es una época de tanteos. Los jóvenes intentan romper con el
               Modernismo e imponer el Ultraísmo y el Creacionismo.
            2) 1926-1929. Es la época del centenario gongorino, la poesía pura y la
               vanguardia.
            3) 1929-1935. Se produce la vuelta a los temas humanos y sociales.
               También el Surrealismo se abre ahora un claro camino.
            4) 1936-1939. Llega la guerra Civil y con ella sólo caben dos actitudes: o
               silenciarse prácticamente (Salinas, Guillén) o tomar partido (Alberti).
            5) 1939. Final de la Guerra. Lorca ha sido asesinado. Guillén, Salinas,
               Cernuda y Alberti afrontan el exilio. Dámaso Alonso, Gerardo Diego y
               Vicente Aleixandre permanecen en España.
            6) A partir de 1939. Poco a poco la durísima posguerra se va suavizando.
               Estos poetas reciben un reconocimiento mundial. Uno de ellos, Vicente
               Aleixandre, por su calidad propia y como representante de todos, obtiene
               el Premio Nobel en 1977.




                                           74
Pedro Salinas (1892-1951). Profesor en España y en el extranjero, murió en Estados
Unidos, adonde lo había llevado su exilio. Su poesía es compleja en el significado, pero
sencilla en la forma: metros cortos, generalmente sin rima, mínima adjetivación,
eliminación de todo lo que no es esencial.
-Primera etapa, cercana a la poesía pura y las vanguardias: Presagio, Seguro azar,
Fábula y signo.
-Segunda etapa, centrada en el amor vivido como una experiencia trascendente: La voz
a ti debida, Razón de amor.
-Última etapa, orientada hacia la literatura existencial, en la que reflexiona sobre el ser
del hombre y su destino: El contemplado, Todo más claro, Confianza..

Jorge Guillén (1893-1984). También poeta profesor: en España, en Europa y en
Estados Unidos. Concebía toda su producción poética como parte de una única obra,
que fue completando a lo largo de toda su vida. Esta obra, que tituló Aire nuestro, se
compone de tres libros: Cántico, Clamor y Homenaje.

Gerardo Diego (1896-1987). Nació en Santander y fue catedrático de Literatura en
institutos de Soria, Santander y Madrid. Dentro de su generación ejerció un importante
papel de impulsor: su Antología de los jóvenes poetas es casi un ―manifiesto‖ del grupo.
Combina la línea vanguardista (Imagen, Manual de espumas) con la tradicional (Soria,
Alondra de verdad, Versos divinos).

Vicente Aleixandre (1898-1984). Nació en Sevilla, pero a los dos años se trasladó con
su familia a Málaga, y, a los nueve, a Madrid. Estudió Derecho y Comercio, pero se
dedicó por entero a la poesía. Tras la guerra, ejerció un profundo magisterio poético,
alentando a los jóvenes poetas y compartiendo sus inquietudes. [Un excelente libro para
conocer de primera mano esta labor de Aleixandre es Cuadernos de Velintonia, del
poeta algecireño José Luis Cano, quien define así estos Cuadernos suyos: ―Se trata sólo
de unas apuntaciones tomadas la mayoría de ellas de mis charlas con Vicente
Aleixandre en su casa de Velintonia 3, a lo largo de más de treinta años, casi toda una
vida de amistad.‖].
-Primera etapa, de surrealismo intimista: Espadas como labios, La destrucción o el
amor, Sombra de paraíso.
-Segunda etapa, de poesía más cercana al ser humano, más solidaria: Historia del
corazón.
-Tercera etapa, de vuelta a sí mismo, de meditación sobre la vejez y la muerte: Poemas
de la consumación, Diálogos del conocimiento.

Dámaso Alonso (1898-1990). Catedrático. Fue miembro y director de la Real
Academia Española. Figura cimera como investigador y crítico, su magisterio marcó a
numerosos discípulos. Sus estudios sobre Góngora son fundamentales. Según su propia
expresión, fue ―poeta a rachas‖: sus momentos de creación intensa están separados por
etapas dedicadas a otros menesteres.
-Sus primeros libros de versos se caracterizan por su ―tono cándido, limpio y
emocionado‖: Poemas puros: poemillas de la ciudad, El viento y el verso.
-Su libro capital de versos, de 1944, es un grito desgarrado ante la crueldad, el odio y la
injusticia: Hijos de la ira.
-Otros libros de poemas: Oscura noticia, Hombre y Dios, Gozos de la vista, Duda y
amor sobre el Ser Supremo.



                                            75
Miguel Hernández (1910-1942). Por su fecha de nacimiento no pertenece a la
Generación del 27, pero suele considerársele un epígono o seguidor de este grupo.
Nació en Orihuela, Alicante, de familia muy humilde a la que tuvo que ayudar desde
chico. No pudo seguir estudios, pero su ansia de saber le llevó a amplias lecturas. Su
vocación poética es temprana. En Orihuela, participa en la tertulia literaria de Ramón
Sijé y conoce a la que habría de ser su mujer, Josefina Manresa (―la mujer mejor
cantada‖ llama el profesor Gregorio Salvador a esta mujer, hija de un guardia civil
asesinado por los republicanos y esposa de un poeta muerto a los 32 años en una cárcel
franquista. Josefina vivió, o tal vez malvivió como costurera en Elche, olvidada o
ignorada, hasta 1987. En 1980 publicó el libro Recuerdos de la viuda de Miguel
Hernández, al que no se le prestó la debida atención). Tras un primer intento fallido, se
traslada a Madrid en 1934; allí pronto será un poeta admirado. Su amistad con el
chileno Pablo Neruda será decisiva para su evolución ideológica hacia posturas
revolucionarias. Al estallar la guerra se alista como voluntario del lado republicano. Se
casa en 1937. Su primer hijo muere muy pronto. El segundo nace cuando la guerra toca
a su fin. El poeta, al acabar la guerra, intenta salir de España por Portugal; la policía
portuguesa lo detiene y lo entrega a la guardia civil de Franco. Muere tuberculoso en la
cárcel de Alicante. Su obra:
-Primera etapa, de gongorismo y vanguardia: Perito en lunas. Breve colección de
cuarenta y dos poemas gongorinos, hechos a modo de ―acertijos poéticos‖ (Gerardo
Diego), en sendas octavas reales.
-Segunda etapa, centrada en el amor: El rayo que no cesa. El tema del libro,
efectivamente, es el amor; pero los estados de ánimo del poeta pertenecen al ámbito del
arrebato, el furor, el sufrimiento, la desesperación y las sombrías premoniciones de
muerte. Pero encaja su pasión en formas estrictamente clásicas (sonetos, tercetos
encadenados...), aunque ahora su mirada apunta más a Garcilaso y a Lope que a
Góngora.
-Última etapa, correspondiente a los años de guerra y de prisión hasta su muerte:
Viento del pueblo, El hombre acecha, Cancionero y romancero de ausencias. La
terrible experiencia de la guerra, los sufrimientos de la cárcel, de la enfermedad, del
alejamiento de su familia, depuraron, aún más si cabe, su poesía.

García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda: ver los temas correspondientes.




                                           76
TEMA 9. GARCÍA LORCA

VIDA, PERSONALIDAD Y TEMA CENTRAL
· Federico García Lorca nació en Fuentevaqueros (Granada), en 1898. En Granada
inicia estudios de Música, Derecho y Letras, que proseguirá en Madrid. Allí, en la
famosa Residencia de Estudiantes, entabla entrañables relaciones con poetas y artistas
del momento. Su obra y su personalidad le otorgan pronto un lugar de excepción. En
1929-1930 está como becario en Nueva York, experiencia importante, como veremos.
En 1932 funda el grupo La Barraca, que lleva teatro clásico y moderno por los pueblos
de España. Su labor poética y teatral le ha grajeado la máxima admiración. Pero también
odios. su asesinato en agosto de 1936 es uno de los episodios más ignominiosos de la
guerra civil.
· La personalidad de Lorca nos ofrece una doble faz: de un lado, su vitalidad y
simpatía arrolladoras; de otro, un íntimo malestar, un dolor de vivir, un sentimiento de
frustración. De ahí que en su obra, junto a manifestaciones de gracia bulliciosa,
aparezca –como elemento obsesivo, central-- el tema del destino trágico, la
imposibilidad de realizarse, la frustración.

POÉTICA
· Son fundamentales estas palabras suyas: ―Si es verdad que soy poeta por la gracia de
Dios, --o del demonio--, también lo es que lo soy por la gracia de la técnica y del
esfuerzo...‖ La frase revela su rigurosa actitud ante la creación: inspiración y trabajo
consciente han de ir unidos. Así surgirá una poesía asombrosa en que conviven la
pasión y la perfección, lo humanísimo y lo estéticamente puro.
· A ello contribuyen sus profundas raíces populares. Lo popular y lo culto van también
hermanados en su obra.
        Pero veamos su trayectoria.

LOS PRIMEROS LIBROS
· En 1921 publica Libro de poemas. Su estilo está formándose. La temática es variada,
pero domina ya su hondo malestar: así, cuando evoca con nostalgia su infancia –
―paraíso perdido‖—o cuando habla con dolor de su ―corazón roído de culebras‖. Son
testimonios de una terrible crisis juvenil (relacionada, sin duda, con el problema de su
homosexualidad).
· Compone después, paralelamente, tres libros: Poema del Cante Jondo, Canciones y
Suites. Hay en ellos poesía ―pura‖, juego, ecos vanguardistas..., pero también nostalgias
y temas trágicos.. Y, sobre todo en el primero, la intensa presencia de ―la Andalucía del
llanto‖: Lorca expresa su dolor de vivir a través del dolor que rezuman esos cantes
―hondos‖.

EL ROMANCERO GITANO. SU SENTIDO
· Se publica en 1928 y alcanza un éxito resonante. En él canta a esa raza marginada:
Lorca se confesó inclinado ―a la comprensión simpática de los perseguidos: del gitano,
del negro, del judío...‖.
· Pero hay más: el mundo de los gitanos quedará convertido en un mito cuyo significado
es evidente: se trata del citado tema del destino trágico. En los romances aparecen
personajes al margen de un mundo convencional y hostil, marcados por la frustración o
la muerte; sus ansias de vivir se estrellan contra convenciones y trabas. Como se verá,
Lorca ha proyectado sobre esos personajes sus grandes obsesiones. Así lo muestra la
composición que era, según Lorca, ―lo más representativo del libro‖: el Romance de la


                                           77
pena negra: ―Las piquetas de los gallos / cavan buscando la aurora, / cuando por el
monte oscuro / baja Soledad Montoya.‖
· En el Romancero, en fin, su estilo alcanza una primera cima, inconfundible. Es el
punto más alto de esa repetida fusión de lo culto y lo popular. Un portentoso poder de
creación lleva a sembrar los romances de metáforas audaces que, sin embargo, no
debilitan su alcance humano.

POETA EN NUEVA YORK: INFLUJO SURREALISTA Y ACENTO SOCIAL
· El mundo neoyorkino produjo en Lorca una conmoción violenta. Lo definió con dos
palabras: ―Geometría y angustia‖. Allí vio él las manifestaciones máximas del poder del
dinero, la injusticia social, la deshumanización. Y tales son los grandes temas de Poeta
en Nueva York (título que incorporó los poemas de Tierra y luna, otro libro proyectado
allí mismo).
· De lo dicho se desprende que ―un acento social se incorpora a su obra‖ (son palabras
de Lorca). Los poemas son gritos de dolor y de protesta. Ahora, la frustración o la
angustia ya no son sólo las del poeta: su ―corazón malherido‖ ha sintonizado con
millones de corazones malheridos.
· La conmoción espiritual y la protesta encuentran cauce adecuado en la técnica
surrealista (aunque no pura). El versículo y la imagen alucinante le sirven para expresar
un mundo absurdo, para comunicar visiones de pesadilla, para descargar su cólera.
· En suma, Lorca ha ampliado su mundo poético y ha renovado profundamente su
lenguaje. Así alcanza una nueva cima.

ÚLTIMAS OBRAS POÉTICAS
Tras Poeta en Nueva York, Lorca se dedicará preferentemente al teatro, que canalizará
su inquietud social. Su intimidad, en cambio, se encerrará en su lírica. En ella
encontramos.
· El Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935), otra de sus máximas creaciones,
inspirada por la muerte del famoso torero. Consta de cuatro partes en las que se combina
el acento popular y las imágenes surrealistas. Su intenso patetismo y su maestría formal
hacen del Llanto una de las más hermosas elegías de la literatura española.
· El Diván del Tamarit (1936), libro de poemas dolientes, inspirados por la poesía
arábigo-andaluza.
· Los Sonetos del amor oscuro (1935-1936), de los que conservamos once que, por la
hondísima y personal expresión de la gloria y dolor de amar, son su última cumbre
poética.

EL TEATRO DE LORCA
Lorca alcanza, con Valle-Inclán, alturas no logradas por el teatro español desde el Siglo
de oro. He aquí algunos aspectos:
· Entre sus primeras obras, destaca Mariana Pineda (1925), sobre la heroína liberal.
· Escribió farsas deliciosas como La zapatera prodigiosa (1930), el Retablo de don
Cristóbal (1931)...
· Contribuyó audazmente al teatro de vanguardia con El público (1930) o Así que pasen
cinco años ((1931).
· Pero sobresalen varias obras sobre mujeres que encarnan la tragedia de la pasión
frustrada (otra vez su tema central). Así, Bodas de sangre (1933), Yerma (1934) o su
obra cumbre, La casa de Bernarda Alba (1936), estremecedor conflicto entre pasión y
convenciones sociales.



                                           78
· El verso y la prosa se combinan en su teatro; pero, poco a poco, el verso se reserva
para momentos de especial intensidad, hasta que, en su última obra, domina plenamente
una prosa de gran fuerza dramática.
· Paralelamente, los conflictos y los ambientes cobran mayor hondura y mayor alcance
real. El teatro es, en efecto, el cauce por el que Lorca aborda los problemas colectivos –
sin perder sus resonancias personales--. En sus últimos años se proclamó ―ardiente
apasionado del teatro de acción social‖, y dijo cosas como éstas: ―En nuestra época el
poeta ha de abrirse las venas para los demás‖, ―el artista debe reír y llorar con su
pueblo‖.

SIGNIFICACIÓN Y FAMA
Entre los poetas del 27, Lorca es máximo ejemplo de la superación de la poesía ―pura‖,
pero sin que la fuerza humana disminuya las exigencias estéticas. No cesan de admirar
tanto su arraigo popular, como el alcance universal que dio a la expresión de íntimos
anhelos, o como su apertura desde el ―yo‖ al ―nosotros‖.
Su fama es, como se sabe, mundial, y, aunque debida a veces a razones extraliterarias,
en su obra hay suficientes valores que la justifican.

                      Lázaro-Tusón, Literatura española. 2º de BUP. Edit. Anaya. 1988.




                                            79
TEMA 10. RAFAEL ALBERTI

VIDA Y POÉTICA
· Nació en El Puerto de Santa María (Cádiz), en 1902. A los quince años se traslada a
Madrid con su familia. Deja el Bachillerato para estudiar pintura, pero pronto surge su
vocación poética. Aunque seguirá pintando, la poesía es su quehacer primordial. En
1927, una honda crisis le hace perder la fe. En 1931 se afilia al Partido Comunista. Tras
la guerra vive exiliado en Argentina e Italia. Sólo podrá regresar a España en 1977.
Muere el 28 de octubre de 1999.
· Dos cosas asombran en la obra de Alberti: su variedad y su virtuosismo. Con igual
maestría ha cultivado los más diversos temas, tonos y estilos: la poesía pura, el humor,
la angustia vital, la pasión política... Con ello se combinan sus vastísimos
conocimientos de la poesía española de todos los tiempos y su prodigiosa asimilación de
múltiples influencias.
        Veamos algo de todo ello en su trayectoria.

LO POPULAR Y LO CULTO EN LOS PRIMEROS LIBROS.
· Su primera obra, Marinero en tierra, aparece en 1925 y cosecha ya el máximo triunfo:
el Premio Nacional de Literatura. Su centro es la nostalgia de su tierra natal, su bahía,
sus salinas, recordadas desde Madrid. Junto a una estilizada tristeza, los poemas
rezuman luz, blancura, vivo colorido. Y dominan las formas ligeras de la lírica popular,
finamente estilizadas.
· Los ritmos populares y graciosos continúan en La amante (1926) y El alba del alhelí
(1925-1926).
· Cal y canto (1926-1927) supone un cambio decidido hacia lo culto y lo vanguardista.
Por una parte, el fervor por Góngora se trasluce en sonetos, poemas en tercetos y hasta
una ―Soledad tercera‖. Por otra, hay poemas libérrimos y audaces, de un vanguardismo
lúdico, como el dedicado a Platko (famoso portero húngaro del Barcelona). Y en una u
otra línea vemos la misma riqueza de inspiración y el mismo virtuosismo que antes
brillaban en su asimilación de lo popular.

SOBRE LOS ÁNGELES
· La mencionada crisis le inspira su obra maestra y uno de los libros claves de su
generación: Sobre los ángeles (1927-1928). Lo primero que se aprecia es una ruptura
con el lenguaje poético anterior. Ahora la técnica empleada es de tipo surrealista:
imágenes libres, predominio del versículo.
· El poeta se ve expulsado de un paraíso, errando por un mundo caótico y sin sentido,
con el alma vacía... En torno suyo, esos ―ángeles‖, seres extraños que simbolizan, entre
otras cosas, el dolor, la tristeza, la desesperanza, la muerte. Así puede verse en algunos
títulos reveladores: Los ángeles bélicos, Los ángeles crueles, El ángel desengañado,
Los ángeles mohosos, y, en fin, Los ángeles muertos.

OBRA POSTERIOR
Nótese que Alberti, con poco más de veinticinco años, se había situado ya –con media
docena de libros—entre los poetas de primerísima fila de su generación. Siguen sesenta
años de producción copiosa (aunque acaso sin alturas superiores a las antes alcanzadas).
De 1931 a hoy destacaremos, ante todo, dos aspectos: la poesía política y la nostalgia
del desterrado.
· Durante la República, la guerra y la inmediata posguerra, Alberti subordina su
creación a la lucha por fines revolucionarios. Uno de sus libros lleva un título


                                            80
significativo: El poeta en la calle. Y escribe una poesía sencilla, directa, de alcance
mayoritario, menos atenta a la calidad estética, aunque con indudables aciertos.
· Durante el largo exilio, Alberti vuelve a su variada inspiración. Reaparecen las formas
tradicionales y clásicas, sin olvidar ensayos de formas nuevas. La nostalgia de su patria
y de su infancia está, entre otros libros, en Retornos de lo vivo lejano o Baladas y
canciones del Paraná. Su vieja pasión artística le inspira el libro A la pintura. Y su
labor no cesa. De su tiempo de destierro en la capital de Italia, citemos Roma, peligro
para caminantes, desenfadado y magistral.

OTRAS OBRAS
· Ha cultivado también el teatro. Su obra más interesante es El adefesio (1944), vecina
al ―esperpento‖. Mencionemos también El hombre deshabitado (1930), de un
vanguardismo surrealista, y Noche de guerra en el Museo del Prado (1956), de tipo
político.
· Y entre diversos escritos en prosa, es imprescindible su libro de memorias, La
arboleda perdida, de valor inestimable tanto por su contenido como por su espléndido
estilo.

                     Lázaro-Tusón, Literatura española. 2º de BUP. Edit. Anaya. 1988.




                                           81
TEMA 11. LUIS CERNUDA

PERSONALIDAD
· Nació en Sevilla (1902). Se licenció en Derecho; y, en 1928, al morir su madre, se
instaló, por unos meses, en Málaga, donde entró en contacto con los poetas de Litoral.
Luego Marchó a Madrid, donde reforzó su amistad con otros integrantes de la
Generación del 27. Por mediación de Salinas, que había sido su profesor de Literatura
en la Universidad de Sevilla, estuvo durante un curso de lector en la Universidad de
Toulouse. En los años siguientes su actitud se fue politizando y, en 1934, colaboró con
las Misiones Pedagógicas, que tenían por objeto hacer llegar la cultura a las zonas
rurales más desatendidas. En 1938 marchó a Gran Bretaña para pronunciar unas
conferencias y ya no regresó a España. Ejerció como profesor en distintas ciudades de
Inglaterra y Estados Unidos. En 1952 se instaló definitivamente en México, hasta su
muerte, en 1963.
· Tuvo una personalidad solitaria y dolorida, una sensibilidad exacerbada y vulnerable.
La marginación que sufrió por su homosexualidad explica, en parte, su desacuerdo con
el mundo.

ESTILO Y MUNDO POÉTICO
· A su espíritu solitario corresponde un puesto singular dentro de su generación. Él
mismo decía que su inconformismo le ayudó a ―escapar de las modas‖. Ello no es del
todo aplicable a su primera etapa, en que se suceden los influjos de la poesía pura, del
clasicismo y del surrealismo. Lo que sí es cierto es que, hacia 1930, se irá despegando
de aquellas ―modas‖ y seguirá un camino muy personal.
· Su nuevo estilo surge de un triple rechazo: rechaza los ritmos demasiado marcados, la
rima y la riqueza o brillantez de imágenes. Y se inclina hacia ―el lenguaje hablado y el
tono coloquial‖, que él supo unir a una gran densidad.
· En cuanto a la temática, su poesía tiene como centro un doloroso divorcio entre su
anhelo de realización personal y el mundo que le rodea. Es un choque similar al de los
poetas románticos, pero que se agudiza por su peculiar personalidad. Y los temas
dominantes de Cernuda serán la soledad, la añoranza de un mundo habitable, el ansia de
belleza y, sobre todo, el amor: es, sin duda, uno de nuestros grandes poetas amorosos.

OBRA
· Cernuda amparó sus diversos libros bajo un título común: La realidad y el deseo. Esas
dos palabras condensan el conflicto central de su vida y su poesía. Veamos algunos de
los títulos incluidos en esa magna obra.
· Tras una etapa inicial de poesía pura o clasicista (Primeras poesías, Égloga, elegía,
oda), la influencia surrealista se manifiesta en dos libros: Un río, un amor (1929) y Los
placeres prohibidos (1931), en donde domina el verso libre y donde ―el malestar y la
osadía‖que le atraían del Surrealismo se mezclan con sus problemas íntimos.
· Su depuración estilística apunta ya en algunos de los poemas de Los placeres y cuaja
en Donde habite el olvido (1932-1933), libro espléndido, aunque desolado y de una
sinceridad desgarrada. Sigue Invocaciones (1934-1935), con poemas largos y
memorables como el ―Soliloquio del farero‖.
· Ya en el exilio publicó varios libros importantes que van de Las nubes a Desolación
de la quimera. En ellos, junto a sus temas básicos, aparece a veces el tema de la España
lejana.




                                           82
· En prosa poética escribió un libro bellísimo, Ocnos, primorosa evocación de su
infancia y adolescencia sevillanas en breves estampas (1942. 3ª edición, ampliada en
México, en 1963).
· Se dedicó también a la crítica literaria, en obras como Estudios sobre la poesía
española contemporánea (1957) o El pensamiento poético en la lírica inglesa (siglo
XIX), del año siguiente.

SIGNIFICACIÓN
Conviene insistir en la singularidad de Cernuda, difícil de encasillar. Tal vez por ello su
reconocimiento pleno fue tardío. Pero su poesía ha sido objeto de una altísima
valoración en las últimas décadas y su influencia se percibe en no pocos poetas de las
promociones más recientes.

                     Lázaro-Tusón, Literatura española. 2º de BUP. Edit. Anaya. 1988.
                  Lengua castellana y Literatura. 2º de Bachillerato. Ed. Oxford. 1999.




                                            83
TEMA 12. EVOLUCIÓN DE LA POESÍA A PARTIR DE 1939


EN EL EXILIO
Al terminar la guerra marchan al exilio figuras decisivas en la lírica española
contemporánea: Guillén, Salinas, Cernuda, Alberti. Todos ellos avanzan por el camino
de la rehumanización y de la meditación existencial, bajo el recuerdo obsesivo de
España y la necesidad de abrirse a nuevos caminos.

EN ESPAÑA

AÑOS CUARENTA. POESÍA “ARRAIGADA”
Los poetas de esta tendencia cultivan una poesía de formas clásicas y temas poco
comprometidos: el amor, la familia, la religión... En general intentan olvidar la
experiencia traumática de la Guerra Civil. Este grupo poético se vinculó a la revista
Garcilaso, creada por José García Nieto (de ahí que también reciban el nombre de
garcilasistas). Se refugian en un mundo poético en el que, como en la lírica de
Garcilaso de la Vega, se acentúan los rasgos de musicalidad, colorido y equilibrio.
Algunos de sus principales cultivadores fueron: Leopoldo Panero, Luis Rosales, Luis
Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo.

AÑOS CUARENTA. POESÍA “DESARRAIGADA”
Bajo este nombre se incluyen algunas tendencias poéticas contrapuestas a las anteriores.
Se trata de una poesía en la que predomina el dolor por la crueldad de la guerra, la
denuncia de la maldad del ser humano, la angustia... Estos temas se expresan a través de
un lenguaje descarnado y duro, de formas poéticas innovadoras. En 1944 se publicaron
dos obras clave dentro de esta tendencia: Hijos de la ira, de Dámaso Alonso; y Sombra
de paraíso, de Vicente Aleixandre.

Además de estas tendencias básicas, hubo otros caminos, transitados por grupos de
poetas con frecuencia aglutinados en torno a una revista literaria:

-Espadaña. Un grupo de escritores se reunió en torno a la revista Espadaña, impulsada
por Victoriano Crémer y Eugenio de Nora. Defienden una poesía que trate de lo
humano: del dolor y de la angustia. Como a la novela de Cela La familia de Pascual
Duarte, se le aplicó a esta poesía el calificativo de tremendista.

-Postismo. Otro grupo de escritores se aglutinó en torno a la revista Postismo, cuyo
único número salió en 1945. Estos autores se consideran herederos de las vanguardias, y
proclaman principios básicos de libertad e imaginación creadora. Lideran este grupo el
gaditano Carlos Edmundo de Ory y Eduardo Chicharro.

-Cántico. Se forma en Córdoba, a principios de los cuarenta. Sus integrantes pretenden
romper con el clasicismo garcilasista y con el tremendismo de Espadaña,y enlazar con
la Generación del 27 a través del modelo poético de Cernuda. Los principales
representantes son Pablo García Baena y Ricardo Molina.




                                          84
DÉCADA DE LOS CINCUENTA. EL REALISMO SOCIAL
Lo social, entendido de diversas maneras, dominó, como en los otros géneros, en la
producción poética de los años cincuenta. Los poetas sociales conciben la poesía como
una forma de solidaridad con los desgraciados y los oprimidos, y como una denuncia
implícita del régimen franquista desde posiciones políticas de izquierdas. Sus
principales cultivadores fueron:

Blas de Otero (1916-1979). Bilbaíno. Hizo la guerra en el bando nacional, pero
después ingresó en el Partido Comunista. Obras:
-Ángel fieramente humano (1950) y Redoble de conciencia (1951) contienen una poesía
desarraigada y desgarrada, que clama a un Dios que permanece en silencio, indiferente
y lejano.
-Con Pido la paz y la palabra (1955) este poeta inicia una etapa de poesía muy distinta,
de preocupación social. Siguieron otros libros en la misma línea: En castellano, Que
trata de España.

Gabriel Celaya (1911-1991). Guipuzcoano: nació en Hernani. Es el ejemplo más claro
de poesía comprometida. Entiende el concepto de ―poesía social‖ como un eufemismo
para encubrir la indignación, el asco y la vergüenza que le provoca la realidad del país.
Después de otros títulos como Tranquilamente hablando o Las cartas boca arriba,
aparece su libro más significativo, Cantos iberos (1955), en el que es patente el tono
beligerante, de incitación y arenga: ―La poesía es un arma cargada de futuro‖, se titula
uno de sus poemas.

José Hierro (1936-1998). Santanderino y madrileño. Encarcelado a los 13 años por
―auxilio‖ o ―adhesión‖ a la rebelión. Pasó cinco años en prisión; y fue excarcelado con
motivo de la muerte de su padre. Obras: Quinta del 42 (1952), Cuanto sé de mí (1957).

Rafael Morales: Canción sobre el asfalto (1954). Poesía, como ya el título indica,
situada en un marco urbano (contrapuesto a la naturaleza) donde la vida es insolidaria.
El poeta muestra su piedad y su ternura por los oficios humildes y por los míseros
objetos que, deteriorados por el tiempo o por el uso, siguen teniendo una última belleza.

Leopoldo de Luis: Teatro real (1957). En este poemario, el autor, tras presentarnos la
alegoría del ―gran teatro del mundo‖, de la monótona comedia de la vida, denuncia los
males colectivos y canta al esfuerzo cotidiano de los jornaleros, los pastores, los
metalúrgicos, los mineros... Todos éstos, con sus herramientas, contribuyen a poner en
pie la ―patria de cada día‖.

DÉCADA DE LOS SESENTA. POESÍA “DEL CONOCIMIENTO”
En general, los poetas comparten algunas actitudes:
-Rechazo del realismo social de la etapa precedente.
-Mantenimiento del compromiso moral y político.
-Concepción de la poesía como una forma de conocimiento y de indagación en el alma
del individuo.
-Tono sobrio y natural.

Dentro de esta ―generación‖, que sigue recibiendo el nombre de ―Generación de los
años cincuenta‖, se distinguen dos grupos:



                                           85
-La llamada Escuela de Barcelona, con Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma y José
Agustín Goytisolo. Algunos datos sobre éste:

José Agustín Goytisolo (13 de abril de 1928 – 19 de marzo de 1999).
· Nace y muere en Barcelona. Hermano mayor de otros dos escritores, Juan y Luis. La
trágica anécdota: pierden a su madre, Julia Gay, a causa de un bombardeo sobre el
centro de Barcelona, el 17 de marzo de1938. Ella había ido al centro a comprar los
regalos para la onomástica (San José) de su marido y de su hijo mayor.
· Es un creador con diversidad de registros: elegíaco, satírico, social, amoroso,
introspectivo, de circunstancias... En un primer momento parte de la idea de que el
poeta debe dar testimonio del mundo en que vive: ―Quiero dejar / escrito / lo que pasa.‖
Dentro de la Escuela de Barcelona es el que mejor representa la corriente del Realismo
Social. Arremete contra la burguesía como pilar del régimen; pero a finales de los años
sesenta pierde la fe en el poder de la palabra para transformar la realidad y abandona la
orientación social. Algunos títulos:
El retorno (1955). Los poemas son especie de fragmentos de una gran elegía dedicada a
su madre.
Salmos al viento (1958). Inicia el cultivo de la sátira, presentando ―el abotargado rostro
de una burguesía hipócrita‖.
Bajo tolerancia (1973). Abandonada la poesía ―social‖, en el libro se van mezclando el
sarcasmo y la utopía. El título alude a la situación del poeta en la sociedad: similar a la
de las prostitutas.
Palabras para Julia y otras canciones (1979). La Julia de este libro ya no es la madre,
sino la hija adolescente, a la que anima a superar las dificultades de la vida. Inevitable
recordar al cantante Paco Ibáñez cantando el poema ―Palabras para Julia‖: Tú no puedes
volver atrás / porque la vida te empuja / como un aullido interminable.

-El grupo de Madrid, con Ángel González, José Ángel Valente, José Manuel
Caballero Bonald y Claudio Rodríguez. Nos centramos en la figura de

Ángel González (1925).
· Nace en Oviedo, en el seno de una familia republicana que sufrirá las consecuencias
de estar en el bando de los vencidos en la guerra. Ángel González es ―un niño de la
guerra‖ en su ciudad natal. En 1944 inicia estudios de Derecho, pero los tiene que
abandonar porque enferma de tuberculosis. Va a recuperarse a un pueblo de la montaña
leonesa, Páramo del Sil, donde permanecerá hasta el verano de 1947. Funcionario del
Ministerio de Obras Públicas en Sevilla, pide la excedencia por la escasez de sueldo y
marcha a Barcelona, donde trabaja en varias editoriales. Inicia su amistad con los poetas
del grupo de Barcelona. En 1956 publica su primer libro de versos, Áspero mundo, que
obtiene el accésit al Premio Adonáis. Reingreso en el Ministerio de Obras Públicas, en
Madrid. En 1958 comienza su aproximación al Partido Comunista, y hace algunos
viajes clandestinos por Berlín Oriental y Praga. En 1968 se separa del Partido. En 1970
va por primera vez a América; y en 1974 se incorpora con carácter permanente a la
Universidad de Nuevo México, como profesor. Desde entonces vive en Albuquerque.
En 1985 recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Ha recibido después otros
importantísimos premios.
· El propio Ángel González ha hecho numerosas manifestaciones acerca de su
concepción de la poesía; con ellas se pueden justificar las líneas maestras de su obra:
actitud antirretórica y, a la vez, fundamental valoración del lenguaje; estrecha relación



                                            86
entre vida y escritura; variedad de registros (desde el acendrado lirismo a lo
antipoético); el gusto por la ironía y el humor. Obras:
Áspero mundo, ya citado. En la línea del ―social-realismo‖. Según el autor, lo que en el
libro no responde a este movimiento es el pesimismo: provocado por ―toda una derrota
colectiva que incluía la mía‖.
Tratado de Urbanismo (1967). Reflexión sobre el divorcio entre el individuo y la vida
pública, en un ámbito urbano donde todo resulta artificioso y ajeno a las leyes de la
naturaleza.
Prosemas o menos (1984-1985). Desde el título, el libro presenta una actitud distante de
la trascendencia, proclive al ingenio verbal, libre. Algún crítico ha visto en el libro una
característica poco frecuente en nuestra lírica: ―la fusión de lo grave y lo ligero, el
humor y el sufrimiento, la burla y la piedad‖.
Otoños y otras luces (2001). Prolongación madura de su mundo poético, con los temas
de la aproximación al final, los recuerdos de la infancia, la presencia luminosa de la
amada.

AÑOS SETENTA. LOS “NOVÍSIMOS”
Comienza una época de constante experimentación. Se parte de la creencia en la
autonomía del arte. En general domina ahora el cuidado de la forma. Estos principios
estéticos aparecieron formulados en la antología que en 1970 publicó José María
Castellet, titulada Nueve novísimos poetas españoles, entre los que se encontraban
Manuel Vázquez Montalbán (que posteriormente ha destacado más como novelista) y
Pere Gimferrer (que después escribiría básicamente en catalán). Los ―novísimos‖ toman
elementos de la cultura de masas (televisión, publicidad), de la moda camp
(combinación del arte popular –rock, cine- y de la artificiosidad esteticista) y del
culturalismo (continuas referencias, más o menos explícitas, a obras y autores).

AÑOS OCHENTA. LA “POESÍA DE LA EXPERIENCIA”
A partir de mediados de los setenta va decayendo la estética de los novísimos y se
produce un cambio en la poesía al que se suman varios de los considerados novísimos,
como Antonio colinas o Luis Alberto de Cuenca. La nueva poesía rescata la continuidad
con el pasado literario español, defiende el intimismo y la emoción (frente a lo frío y
conceptual de la generación anterior), una retórica equilibrada y un tono coloquial en el
que es frecuente la ironía. Entre los principales poetas de estas últimas décadas están los
granadinos Antonio Carvajal y Luis García Montero, los gaditanos Ana Rossetti y
Felipe Benítez Reyes, el murciano Eloy Sánchez Rosillo, el gallego Miguel d‘Ors, el
vasco Jon Juaristi, el madrileño Luis Antonio de Villena y el leonés Andrés Trapiello.
Algunos datos sobre Miguel d‘Ors, Sánchez Rosillo y Jon Juaristi:


Miguel d’Ors (Santiago de Compostela, 1946). Es profesor de literatura española en
la Universidad de Granada. Aparente coloquialismo en el que subyace un perfecto
conocimiento del oficio, humor y autoparodia, y honesta exposición de las propias
convicciones: son los principales rasgos de la poesía de d‘Ors. Algunos títulos:
Ciego en Granada (1975).
Curso superior de ignorancia (1987).
La música extremada (1991).
Hacia otra luz más pura (1999).




                                            87
Eloy Sánchez Rosillo (Murcia, 1948). También es profesor de literatura española en la
Universidad de su ciudad natal. En 2004 ha editado una recopilación de los cinco libros
de poesía que tenía publicados: Las cosas como fueron recoge los poemarios: Maneras
de estar solo, Páginas de un diario, Elegías, Autorretratos y La vida. Más ―Seis poemas
para un libro nuevo‖. El primero de los poemarios tiende a una afectación retórica que
pronto abandonará el autor, a la búsqueda de la naturalidad, del ―estilo invisible‖: que
nada se interponga entre el lector y la emocionada anécdota o la reflexión que el poeta
quiere comunicar. Naturalmente, se trata de una sobriedad expresiva muy elaborada,
que encierra muchos artificios.

Jon Juaristi (Bilbao, 1951)
· Poeta, ensayista, novelista, traductor, catedrático en varias universidades, columnista
actualmente en el diario ABC... Él piensa que el título que más le cuadra es el de
escritor. Se puede decir que ha recorrido un amplio espectro de militancias o de
simpatías políticas: desde el nacionalismo vasco radical en su primera juventud hasta la
proximidad con el Partido Popular (con el cual en el poder ocupó los importantes cargos
de Director de la Biblioteca Nacional y Director del Instituto Cervantes), pasando por su
afiliación al Partido Comunista de España en los años ochenta. Recientemente se ha
convertido al judaísmo.
· Juaristi, como sus poetas preferidos (Unamuno, Borges, Gabriel Aresti, Jaime Gil de
Biedma...) es poco amigo de irracionalismos y vaguedades. Su poesía es de una gran
riqueza tonal: humor, depurado lirismo, intimismo, ternura, experiencia, valentía cívica,
burla de lo grotesco... En cualquiera de las direcciones se mantiene el dominio técnico
del autor.
· Obras: en el año 2000 la Editorial Visor Libros publicó Poesía reunida (1985-1999),
que contiene: Diario de un poeta recién cansado (1985), Suma de varia intención
(1987), Arte de marear (1988) y Tiempo desapacible (1996).




                                           88
TEMA 13. LA NOVELA A PARTIR DE 1939


EN EL EXILIO
Los narradores exiliados desarrollaron su obra de forma diversa: desde el realismo
tradicional hasta el vanguardismo; aunque predominan los temas de contenido social y
la preocupación por la realidad española. Nombres:

-Ramón J. Sender (1901-1982). Indaga sobre los más variados aspectos de la
naturaleza humana. Títulos: Réquiem por un campesino español (1953), Crónica del
alba (serie de nueve novelas: 1942-1966), La tesis de Nancy (1962), La aventura
equinoccial de Lope de Aguirre (1964).

-Max Aub (1903-1972). Títulos: La calle Valverde (de realismo tradicional: 1961);
Juego de cartas (dentro de la ―renovación de la narrativa‖: 1964); la serie Campos (seis
novelas sobre la Guerra Civil y el exilio en los campos de concentración de Francia:
1943-1968).

-Rosa Chacel (1898-1994). Vivió el exilio en Brasil y Argentina. Obras: Memorias de
Leticia Valle (1945), Ofrenda a una virgen loca (1961), Barrio de maravillas (1976).

-Francisco Ayala (1906). Granadino. Recientemente ha sido homenajeado al
convertirse en centenario. Títulos: Los usurpadores (libro de relatos: 1949); Muertes de
perro (1958) y El fondo del vaso (1962) son dos novelas sobre la dictadura, a la vez que
dos relatos de crítica social y de profundización psicológica. [Vid., en el tema
correspondiente, su obra ensayística].


EN ESPAÑA

AÑOS CUARENTA
Se desarrollan tres líneas en la novela:

Realismo convencional
Los escritores de esta tendencia continúan los cauces marcados por la tradición.

Juan Antonio de Zunzunegui (1901-1982). Da una visión pesimista de la realidad,
centrándose en la decadencia de la burguesía. Busca la enseñanza moral, pero raramente
desciende a las clases humildes. Títulos: ¡Ay... estos hijos!, La quiebra, Esa oscura
desbandada.

Ignacio Agustí (1913-1974). Su perspectiva no es tan negativa como la de Zunzunegui,
y valora especialmente al hombre que se ha hecho a sí mismo. su pentalogía contiene:
Mariona Rebull, El viudo Rius, Desiderio, 19 de julio, Guerra civil.

José María Gironella (1917-2003). De ideología nacionalista, encontró su principal
veta temática en la guerra civil: Los cipreses creen en Dios, Un millón de muertos, Ha
estallado la paz.



                                           89
Tremendismo
Se trata de una línea narrativa que incorpora al panorama novelesco de la posguerra un
ambiente miserable, mediante un lenguaje de gran fuerza y autenticidad. La obra más
representativa es La familia de Pascual duarte, de Camilo José Cela. El protagonista,
Pascual, encarcelado y condenado a muerte, cuenta su vida, en una especie de
justificación de sus maldades : la sordidez de la familia en la que se crió, sus desgracias,
sus propios crímenes, entre los que se encuentra el espeluznante asesinato de su propia
madre. Tras sus huellas fueron muchos autores, que se hicieron eco de esa agresividad
temática y expresiva.

Realismo existencial
Se centra en el desencanto, la rutina o el desgarro interior de los personajes, que sufren
las secuelas de la guerra civil. La obra más representativa es Nada, de Carmen Laforet,
que ganó el Premio Nadal de 1945. Andrea, una joven de 18 años, llega a Barcelona
para estudiar Filosofía y Letras. Va a residir en casa de su abuela y de sus tíos, un hogar
destrozado e infame. El peculio de Andrea es ínfimo, y además ella no lo administra con
mucha cautela, con lo que a veces teme volverse loca como consecuencia de la
hambruna permanente que sufre. Para el comienzo del segundo curso, Andrea recibe el
ofrecimiento de su compañera y amiga Ena, que la anima a irse a Madrid, donde podrá
compaginar los estudios con un trabajo en la empresa de su familia.


AÑOS CIENCUENTA. EL REALISMO SOCIAL
Los escritores adoptan una actitud de denuncia de la realidad, miserable por los efectos
de la guerra y del franquismo; y protestan, más o menos en sordina por el miedo a la
censura, ante la injusticia y las desigualdades. Algunas de las obras más representativas
de esta tendencia:

-El camino, de Miguel Delibes (1950). Daniel, el Mochuelo, es hijo de un modesto
quesero. Tiene once años; y partirá, al día siguiente, a la capital de provincia, donde
estudiará el bachillerato. Esa última noche en su casa la pasa insomne, recordando lo
que ha sido su infancia en su pueblo. Es una novela tierna, sobria y cargada de fino
humor, que demuestra ya el talento de su joven autor, que ya había ganado el Premio
Nadal de 1947 por su obra La sombra del ciprés es alargada.

-La colmena, de Camilo José Cela (1951, aunque no se publicó en España hasta 1963,
por problemas con la censura). En ella no hay protagonista individual: ciento sesenta
personajes de cierta relevancia dentro del relato, pululan por una determinada zona del
Madrid de 1942. El argumento se reduce al mínimo, y los personajes se mueven por dos
estímulos constantes: el sexo y el hambre (lo que nos recuerda, una vez más, la
conocida estrofa del Arcipreste de Hita).

-El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio. Ganó el Premio Nadal de 1955. La obra narra
con minuciosidad el transcurso de dieciséis horas de un domingo de asueto, pasado por
una pandilla de jóvenes obreros y otra de universitarios, junto al río, con la presentación
de lo que va ocurriendo en la taberna cercana, a la que acude un público de adultos. La
novela, aunque muy bien valorada por la crítica e incluso más o menos seguida por
otros escritores, puede resultar tediosa en una lectura actual. Al final una de las chicas
se ahoga en el río, y el estudiante que la saca responde a las misma iniciales que el autor



                                            90
(RSF), por lo que en ello se ha querido ver un símbolo de la necesidad de aunar las
fuerzas del trabajo y de la cultura, que propugnaba la propaganda antifranquista.

-Entre visillos, de Carmen Martín Gaite. Premio Nadal de 1958, narra la vida de las
jóvenes provincianas de clase media.

-En oposición a la tendencia realista dominante, otros autores superponen a la esfera de
lo real una dimensión mágica: la razón no basta para comprender el mundo. Esta
corriente tiene como representante principal al gallego y galleguista Álvaro Cunqueiro
(Merlín y familia –1955--).

El cuento. También fue un género ampliamente cultivado en esta época. Probablemente
el autor más representativo en este género sea Ignacio Aldecoa, a pesar de su temprana
muerte (1969; su viuda, Josefina, ha continuado sus pasos y su apellido como escritora).
Ignacio Aldecoa también escribió novelas dentro de la misma corriente literaria: El
fulgor y la sangre, Con el viento solano.


LOS SESENTA. LA RENOVACIÓN DE LA NARRATIVA

A principios de los años sesenta los novelistas españoles muestran el deseo de superar
los límites del desgastado realismo social. Se inicia así una nueva etapa en la que se va a
conceder mucha más importancia que antes a los aspectos formales. A ello contribuye la
incorporación de nuevos procedimientos narrativos difundidos en Europa y América:
-Ruptura del relato lineal.
-Alternancia de varios narradores, con puntos de vista diferentes.
-Empleo del monólogo interior.
-Alteraciones lingüísticas (léxicas, gramaticales u ortográficas), que buscan una mayor
fuerza expresiva.

Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos (1962). El narrador y protagonista es
Pedro, un joven médico dedicado a la investigación (dentro del C.S.I.C.). Pedro utiliza
para sus experimentos las cobayas que adquiere en la chabola del Muecas, donde las
cría la hija de éste al calor de su propio regazo. Pedro, joven y soltero, vive hospedado
en casa de una viuda de militar. Ésta tiene una hija en edad de merecer, e intenta
metérsela por los ojos al protagonista, al que considera un joven con futuro. Pedro es
amigo, además, de un joven calavera de familia perteneciente a la alta burguesía. Con
todas estas relaciones, el narrador puede darnos una radiografía de los más dispares
ambientes y grupos sociales del Madrid de los años cuarenta. El discurso alterna el
monólogo interior con la narración en segunda persona (el narrador se desdobla en
narrador y receptor) y con la narración omnisciente.
A partir de Tiempo de silencio surge un ferviente interés en los novelistas por la
exploración de nuevos caminos.

Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes (1966). Reproduce el monólogo interior de
Carmen, una mujer de clase media y escasa cultura, que vela a su marido, un profesor
de instituto que acaba de fallecer. La obra constituye un análisis de toda la sociedad
española de su tiempo, y una muestra más del talento de su autor.




                                            91
La saga/fuga de J.B., de Gonzalo torrente Ballester (1972). Este autor gallego,
profesor de instituto durante muchos años, ya había dado amplia muestra de su
capacidad narrativa con su trilogía de Los gozos y las sombras, y con su novela Don
Juan. La saga/fuga atrajo el interés de la crítica por su derroche imaginativo y su
complejidad estructural.

San Camilo, 1936, de Camilo José Cela. Supuso para su autor el final de su etapa
realista y el comienzo de otra de experimentación en las técnicas narrativas. Su
argumento es autobiográfico. Cela es un joven larguirucho y enfermizo cuando
comienza la guerra, el 18 de julio (día de San Camilo) de 1936.

Señas de identidad, Reivindicación del conde don Julián y Juan sin tierra, de Juan
goytisolo. Esta ―trilogía del desarraigo y de la ruptura‖ plantea el problema de la
identidad cultural de España, y ataca algunas ideas tradicionales respecto a este tema.

Volverás a Región, de Juan Benet. Con ella su autor se revela como uno de los
experimentadores más radicales. Región es una zona mítica localizable como una
comarca asturleonesa que simboliza a España. Los acontecimientos relatados aparecen
caóticamente desordenados en el espacio y en el tiempo. De este modo el lector debe ir
internándose por un intrincado laberinto que, con gran dificultad, llega a comprender:
una mujer vuelve a Región, su patria chica, y allí se entrevista con un doctor. Entre
ambos entablan unos largos monólogos en los que hablan de sus experiencias vitales: la
guerra civil y los avatares amorosos de ambos.

ÚTIMAS DÉCADAS
Imposible resumir la cantidad y calidad de autores y obras que han aparecido. Los
premios literarios también se han multiplicado, incitando así a la aparición de nuevos
autores y valores. Naturalmente, será el tiempo el que cribe tan vasta producción.
Citaremos al menos algunos de los autores hasta aquí no mencionados: Juan Marsé,
Eduardo Mendoza, Juan José Millás, Javier Marías, Juan Eslava Galán, Arturo Pérez-
Reverte, Rosa Montero, Luis Mateo Díez, Luis Landero, Antonio Muñoz Molina, Elvira
Lindo, Manuel Rivas, Javier Cercas...




                                           92
TEMA 14. EL TEATRO A PARTIR DE 1939

1. El teatro de posguerra.

-La comedia burguesa. Cumplió dos funciones básicas: entretener al público y
transmitir la ideología del régimen o de la burguesía conservadora. Autores: Jacinto
Benavente, José María Pemán, Joaquín Calvo Sotelo, José López Rubio.

-El teatro de humor: Jardiel Poncela y Miguel Mihura.

Jardiel Poncela (1901-1952). Madrileño. Sus personajes pertenecen a la burguesía, y
en sus obras aparece con frecuencia el tándem amo / criado. Estos personajes entran y
salen de escena con un dinamismo que provoca risa; y representan una sociedad feliz
cuyos objetivos son el amor y el dinero: Eloísa está debajo de un almendro, Cuatro
corazones con freno y marcha atrás.

Miguel Mihura (1905-1977). Madrileño. Fundó y dirigió La Codorniz, revista
humorística y crítica que recogía el lado absurdo de los hechos y las situaciones. En sus
obras teatrales distorsiona la realidad mediante la imaginación, la fantasía poética y la
asociación inverosímil de elementos: Tres sombreros de copa, Maribel y la extraña
familia, Ninette y un señor de Murcia.

2. Los autores realistas: Antonio Buero Vallejo, Alfonso Sastre, Martín Recuerda,
Lauro Olmo.

Antonio Buero Vallejo (1916-2000).

Durante la Guerra Civil militó en el bando republicano. Al finalizar la contienda fue
condenado a muerte por ―adhesión a la rebelión‖. En Madrid compartió cautiverio con
Miguel Hernández. Su condena fue conmutada por la de treinta años de prisión, pena
que se fue rebajando posteriormente. Salió en libertad condicional en 1946. Su labor
teatral obtuvo numerosos reconocimientos y premios. Seguramente es el dramaturgo
español más importante de la segunda mitad del siglo XX.

Buero es ante todo un trágico. Según él, la tragedia no es pesimista: su misión es
inquietar, planteando problemas sin imponer soluciones, e impulsar a una lucha contra
los obstáculos que se oponen al desarrollo de la dignidad del hombre.

Primera etapa (1949-1955)
-Historia de una escalera (1949). Presenta el drama de la frustración, visto a través de
tres generaciones de varias familias modestas que viven en un espacio próximo, en el
mismo edificio.
-En la ardiente oscuridad (1950). Sus personajes son ciegos cuyas actitudes se
convierten en símbolos de la condición humana.

Segunda etapa (1955-1970).
De esta etapa, unas obras presentan unos personajes en unos condicionamientos sociales
bien precisados en la actualidad (Hoy es fiesta, El tragaluz); otras son dramas históricos
que plantean temas actuales sorteando la censura (Las Meninas, El concierto de San
Ovidio).


                                           93
Últimas obras.
A partir de 1970 los condicionamientos sociales y políticos se hacen más explícitos: la
cárcel, la tortura, el terrorismo (La Fundación, La detonación, Lázaro en el laberinto).

Alfonso Sastre

En 1953 se dio a conocer a un público amplio con Escuadra hacia la muerte, que fue
rápidamente prohibida. Lo mismo ocurrió con otros dramas suyos, que fueron
representados sólo por aficionados o grupos independientes. En 1977 estrenó La sangre
y la ceniza; y en 1985, con gran éxito, La taberna fantástica. Sus obras constituyen una
evolución a partir del esperpento de Valle-Inclán. Presentan héroes irrisorios,
magnificados por la historia pero ironizados por sus debilidades.

José Martín Recuerda

Granadino. Su teatro posee un fuerte carácter documental y crítico. Las más
representadas de sus obras han sido Las salvajes en Puente San Gil y Las arrecogías en
el beaterio de Santa María Egipcíaca.

Lauro Olmo

El estreno, en 1962, de La camisa constituyó uno de los grandes éxitos del teatro del
realismo social. Ambientada en un barrio miserable de Madrid, plantea los temas del
paro, la pobreza, la necesidad de emigrar...

3. Los dramaturgos vanguardistas: Fernando Arrabal y Francisco Nieva.

Fernando Arrabal.
Nació en Melilla, en 1932. En 1955, a raíz de conseguir una beca para estudiar en París
durante tres meses, se instaló en esta ciudad definitivamente. Arrabal, desde sus
primeras obras, manifestó un talante innovador, apartado del realismo social: decorados
sucintos, humor procedente del teatro del absurdo. Los personajes son seres indefensos,
víctimas de opresores ocultos. Obras: Pic-Nic, El cementerio de automóviles, Oye,
Patria, mi aflicción.

Francisco Nieva
Nacido en Valdepeñas en 1927, en el seno de una familia burguesa y liberal. También
consiguió una beca para estudiar en París, en 1952. En 1963 se trasladó a Venecia,
donde amplió su formación teatral. A su regreso a España, el año siguiente, se introdujo
en el mundo teatral como escenógrafo. Desde 1970 fue profesor de la Escuela de Arte
Dramático. Como dramaturgo no fue reconocido hasta 1976, año en el que estrenó
alguna de sus obras. Desde entonces su prestigio ha ido en aumento. Recientemente ha
publicado algunas novelas, y un libro de memorias: Las cosas como fueron.
El tema básico de las obras de teatro de Nieva es la represión que la sociedad ejerce
sobre el individuo; éste tiene que recurrir a la transgresión para no caer en la
degradación. Las referencias a una España negra y a una religión oscurantista son
habituales en sus obras. Su lenguaje es muy elaborado, con influencias del surrealismo y
del teatro del absurdo. Obras: Pelo de tormenta, Malditas sean Coronada y sus hijas,
Coronada y el toro...


                                           94
TEMA 15. LA NOVELA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX

A lo largo del siglo XX la novela hispanoamericana experimenta un extraordinario
desarrollo, que desemboca en los años sesenta en el llamado boom. Pero ya en los años
cuarenta se inicia un cambio enormemente significativo, que da lugar al ―realismo
mágico‖, único realismo que podía servir para presentar la desmesurada realidad de
Hispanoamérica.

En estas décadas se publican obras que suponen el máximo esplendor de las letras
hispanoamericanas:

-La invención de Morel, del argentino Adolfo Bioy Casares (1940).
-El señor presidente, del guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1946).
-La vida breve, del uruguayo Juan Carlos Onetti (1950).
-Los pasos perdidos, del cubano Alejo Carpentier (1953).
-Pedro Páramo, del mejicano Juan Rulfo (1955).
-Sobre héroes y tumbas, del argentino Ernesto Sábato (1961).
-La muerte de Artemio Cruz, del mejicano Carlos Fuentes (1962).
-Rayuela, del argentino Julio Cortázar (1963).
-Cien años de soledad, del colombiano Gabriel García Márquez (1967).

Jorge Luis Borges. Escribió en todos los géneros, pero destaca sobre todo como autor
de cuentos. Dentro de su brevedad, son obras de una complejidad extraordinaria. En
Ficciones recopila tres libros de cuentos: El jardín de los senderos que se bifurcan,
Artificios, El sur.

Julio Cortázar. Su formación la recibió en Buenos Aires, pero después se trasladó a
París para trabajar como traductor de la Unesco. El rasgo más característico de su
producción narrativa es la inclusión de lo fantástico dentro de la realidad más cotidiana.
Rayuela es su novela más conocida y admirada. Contiene la historia de Oliveira,
argentino, y de la Maga, uruguaya, ambos afincados en París. Paralelamente el
personaje Morelli observa el texto de la narración desde fuera, y expone sus opiniones
sobre literatura.

Gabriel García Márquez. Comenzó ejerciendo como periodista. En sus primeras
novelas y cuentos ya aparece el lugar imaginario de Macondo, que será también la
ciudad fundada por José Arcadio Buendía, su esposa Úrsula Iguarán y los acompañantes
del matrimonio, después que abandonaran la ranchería donde vivían, en la que José
Arcadio había matado a Prudencio Aguilar. Macondo dura cien años: se extingue al
mismo tiempo que queda extinguida la estirpe de los Buendía con el último nacimiento:
el de un niño con cola de puerco al que devoran las hormigas. La circularidad de su
historia, el estilo cadencioso y preciso, la mezcla de hechos históricos, cotidianos y
fantásticos, la sabia combinación de brutalidad, humor y poesía... hacen de Cien años de
soledad la novela más emblemática del realismo mágico.
Otras obras de García Márquez son Relato de un náufrago, El coronel no tiene quien le
escriba (anteriores a Cien años de soledad), El otoño del patriarca, Crónica de una
muerte anunciada, El general en su laberinto, Doce cuentos peregrinos, El amor en los
tiempos del cólera, Del amor y otros demonios, Historia de mis putas tristes.




                                            95
Ha publicado también una obra de teatro para un solo actor; actriz, mejor dicho:
Diatriba de amor contra un hombre sentado; y un libro de memorias: Vivir para
contarla. Gabriel García Márquez obtuvo el Premio Nobel en 1982.

Mario Vargas Llosa (peruano, 1936). Su primera novela, La ciudad y los perros
(1962), se considera la obra inaugural del boom Hispanoamericano de los años sesenta.
Muchas novelas magistrales ha publicado después:
-La casa verde (1966), en torno a un burdel en el que se cruzan varias historias.
-Los cachorros (1967), sobre el mundo de los adolescentes en la sociedad limeña
acomodada.
-Conversación en la catedral (1969), donde teje varias historias que constituyen un
fresco del Perú contemporáneo.
-Pantaleón y las visitadoras (1973), sátira esperpéntica y divertida del habitual envío de
prostitutas a los destacamentos militares de la selva peruana.
-La fiesta del Chivo, entre las más recientes, sobre la dictadura de Trujillo en la
República Dominicana.
Vargas llosa es también un importante ensayista (además de articulista, colaborador
habitual del diario El País). Admirador de Flaubert, escribió La orgía perpetua:
Flaubert y „Madame Vobary‟. También escribió una tesis doctoral sobre García
Márquez: García Márquez: historia de un deicidio, libro que nunca ha querido reeditar
después de enemistarse (o de distanciarse ideológicamente) del autor colombiano.

Otros novelistas hispanoamericanos del siglo XX son el paraguayo Augusto Roa Bastos
(Yo, el Supremo), el chileno José Donoso (Casa de campo), el peruano Alfredo Bryce
Echenique (Un mundo para Julius), la chilena Isabel Allende (La casa de los espíritus).




                                           96

								
To top