Buscando a Dios by HC111215203616

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									                           Acercándonos a Dios
                                    -por Jorge L. Trujillo

Introducción

Este estudio de crecimiento personal está inspirado en el clásico devocional “Buscando a Dios de
A.W. Tozer, quien fuera pastor en la ciudad de Chicago durante la primera mitad del siglo
veinte, y que ha tocado miles de personas. La introducción nos habla de un deseo profundo de
aquellos que desean más de Dios y que como Moisés pueden decir “Muéstrame Tu Gloria”.
Este es un estudio de crecimiento para “almas sedientas de Dios”.

       Dice A. W. Tozer:

       “Los que tienen verdadera sed de Dios no se contentan hasta que no beben de la fuente
       de Agua Viva.”

       “Esta genuina sed y hambre de Dios es el único precursor de avivamientos en el mundo
       religioso.”

Es posible tener toda la ‘teología correcta’, poder ser un gran maestro y explicar bien los puntos
fundamentales de nuestra doctrina. Eso sin duda alguna es importante pero no es un fin sino un
‘medio’ para poder allegarnos a Dios de manera correcta. Hay muchos que ‘tratan’ de acercarse
a Dios con una mala doctrina acerca de Dios. Eso crea personas ‘fanáticas’ y ciegas por el
legalismo de sus ideas equivocadas. La buena doctrina es importante pero una buena doctrina
sin una experiencia con Dios crea en nosotros un Cristianismo seco y desabrido sin la presencia
de Dios en nuestra experiencia diaria.


                                        (Parte I)
                            Aferrándonos a Dios


                       A ti se aferra mi alma; tu diestra me sostiene. (LBLA)

       My soul5315 followeth hard1692 after310 thee: thy right hand3225 upholdeth8551 me. (KJV)
                                               Psa 63:8

1. Dios es siempre previniente

La doctrina Cristiana nos enseña que sin que Dios busque al hombre el hombre nunca le buscará
a Él. Es esta gracia previniente la que nos quita todo vestigio de mérito y auto-confianza. Dios
no simplemente da el mandamiento de que le busquemos y nos deja para que de nuestra propia
iniciativa vengamos sino que el da la orden de que vengamos y por medio de su Espíritu Santo el
mismo va y nos trae, Cristo dijo “Ninguno puede venir a mí si el Padre no le trae” (Jn.
6:44). Dios nos mueve a buscarle y por eso le buscamos. Es el quien “pone en nosotros el
querer como el hacer por su buena voluntad”. Y es así como nosotros comenzamos a
“aferrarnos” detrás de Dios de manera que le seguimos fuertemente. Pero Dios no nos deja
solos. En este empeño de “seguir fuertemente” a Dios es la mano misma de Dios la que nos
sostiene.



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2. La meta de la Biblia

El fin o meta de la Biblia es doble, (1) que lleguemos a conocer la revelación de Dios y (2) que El
nosotros lleguemos a conocerle personalmente y continuamente en nuestras vidas. El propósito
de la Biblia no simplemente a memorizarnos textos sino a movernos a querer “buscar a
Dios”. Esto es una paradoja. Es cierto que después que Dios nos ha buscado y después que le
hemos hallado nosotros le busquemos a Él. Alguien ha preguntado ¿Cómo es posible buscar
lo que ya se ha hallado? Es cierto que ya hemos hallado a Dios pero Dios quiere que le
busquemos para llegar a conocerle. Por lo tanto, debemos de tomar el paso a “buscar a Dios” y
desearle.

       Sal 42:1 Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh
       Dios, el alma mía. 2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo
       vendré y me presentaré delante de Dios?

La verdadera fe Cristiana no es el aprendizaje de un grupo de doctrinas sino una experiencia con
Dios según los términos que el mismo ha establecido. A Cristo hay que entregarle no solo el
intelecto sino también el alma y el corazón.

En lo días que vivimos es muy fácil olvidarnos de Dios, especialmente si vivimos en
civilizaciones sumamente modernas como la nuestra. Tenemos todo lo necesario para que
nuestra vida se ‘goce’ y nuestra alma se ‘deleite’. Podemos ‘engañarnos’ pensando que el alma se
sacia con ‘tan poco’. Las riquezas, las comodidades, los adelantos modernos de al ciencia
pueden hacernos sentir tan cómodos que puede ser muy fácil olvidarnos de Dios.

3. Dios es persona

No podemos olvidar que Dios es una persona no una máquina invisible y eso significa que
nosotros podemos relacionarnos con El. Podemos amistarnos con el y llegar a conocerle,
sentirle, y hasta palparle junto a nosotros. La oración sacerdotal de Jesús fue esta:

       Juan 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a
       Jesucristo, a quien has enviado.

Nosotros hemos sido hechos a la imagen de Dios. El es una persona que piensa, siente gozo,
siente tristeza, ama y padece tal como nosotros lo hacemos. Dios se comunica con nosotros por
medio de nuestra mente, nuestra voluntad, y nuestras emociones. Podemos conocer esta
relación entre Dios y le alma por medio de la conciencia.

a. Dios es nuestro Padre

Podemos relacionarnos con Dios porque el nos ha capacitado para hacerlo. Por medio del nuevo
nacimiento (la regeneración) Dios ha puesto en nosotros, por medio del Espíritu Santo el poder
para comunicarnos con El.

       Juan 1:12 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de
       Dios, es decir, a los que creen en su nombre, 13 que no nacieron de sangre, ni de la
       voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios

       Gal. 4:6 Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros
       corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!

La relación con Dios comienza en el ‘nuevo nacimiento’ y dice Tozer “nadie puede decir
dónde nos detendremos, pues las misteriosas profundidades de Dios, Trino y
“Único, no tienen fin”(p. 14)

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b. Dios desea que le busquemos

Dios estuvo dispuesto a contestar la petición de Moisés cuando dijo: “te ruego que me
muestres tu gloria” (Éxodo 33:18). Moisés no se conformó con oir a Dios, con verle en la
zarza, con ver los milagros ni los maravillas y portentos que había visto. Moisés quiso más de
Dios consiguió lo que deseaba. Vio la gloria de Dios. Dice la Biblia que el rostro de Moisés
brillaba con tal resplandor que no se le podía mirar y tenía que ser cubierto para que no
molestara los ojos de los demás.

Cuando la tierra prometida fue dividida en pedazos, cada uno de las tribus recibió un lote de
terreno físico pero la tribu de Leví no recibió nada ni tierra sobre la cual morar. Ellos estaban
regados por toda la tierra sin un lugar donde llamar ‘propio’. PERO Dios le dijo a Leví “YO SOY
TU PARTE Y TU HEREDAD” (Num. 18:20).

Sobre esto A. W. Tozer comenta

       “por esta razón, Leví fue más rico que ninguna de las otras tribus, y que
       todos los reyes.... El hombre que tiene a Dios por su posesión, tiene todo lo
       que es necesario tener. Podrá carecer de todos los tesoros materiales, o si
       los posee, estos no le producirán ningún placer especial. Y si los ve
       desaparecer, uno tras otro, apenas podrá sentir la perdida, porque
       teniendo a Dios tiene la fuente de toda felicidad. No importa cuantas cosas
       pierda, de hecho, no ha perdido nada. Todo lo que posee, lo posee en Dios,
       pura y legítimamente para siempre.”(p. 19-20)

4. Es una experiencia individual pero tiene requerimientos similares

Dios trata con cada uno conforme a cada uno y la necesidad y la intensidad de la ‘búsqueda’
individual de cada ser. Pero todos le pueden hallar porque a todos se les pide lo mismo para
poder hallarle.

   a. Hace falta la abnegación personal

   Aunque el de Dios con aquellos que le buscan es un trato es individual, no obstante, los
   requisitos para buscarle están claros en la Biblia para todos por igual.

   Cristo dijo “si alguno quiere ir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz
   y sígame” (Mateo 16:24). No podemos seguir a Dios “en nuestros términos” sino en los
   términos que el ha establecido en su Palabra. Pedro dijo “Y aún más, yo estimo como
   pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo
   Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin
   de ganar a Cristo..” (Fil. 3:8)

   b. Hace falta apartarnos del pecado

   El pecado en nuestra vida es algo que afecta la verdadera armonía con Dios. Como
   Cristianos debemos de dejar el pecado ‘deliberadamente’ para poder entonces acercarnos a
   Dios.

       2Co 7:1 Por tanto, amados, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia
       de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

       Santiago 4:3 Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en
       vuestros placeres. 4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es
       enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye
       enemigo de Dios.
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      Santiago 4:8 Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros. Limpiad vuestras
      manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

   Cuando quitemos de nuestra vida y nos dediquemos enteramente a Dios, entonces cuando
   podremos ‘pedir’ y ‘recibir’.

   c. Hace falta creer que le hay

   Dice la Biblia “...pero sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). La fe no
   es solo necesaria para ‘recibir’ a Cristo como Salvador sino para ‘vivir’ con Él como Señor
   y ‘experimentarle’ cada día como nuestro Dios.

   d. Hace falta sencillez incondicional

   A veces parece que ‘encerramos’ a Dios en ciertas prácticas y arreglos que limitamos la
   manifestación de su presencia en nuestra vida. Algunos piensan que con la sabiduría
   elaborada de ‘programas’ y ‘sistemas’ de adoración pueden ‘provocar’ a Dios a actuar y así
   conseguir a Dios. Sin embargo Dios requiere que le busquemos en la sencillez de nuestro ser:

      Lucas 10:21 En aquella misma hora El se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo:
      Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a
      inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado.

   En cierta ocasión leí alguien que decía que tenía un ministerio de “provocar
   avivamientos”. Estas gentes tenían una cosa correctas y una equivocada. Primero
   entendían correctamente que hace falta un avivamiento en la iglesia pero se equivocaban en
   que pensaban que “ellos” eran quienes lo podían crear y provocar con formulas y métodos
   secretas que solo ellos conocían. Lo cierto es que no se puede ‘provocar’ un
   avivamiento si la gente no ‘anhela’ a Dios. Y si la gente “anhela a Dios”, no hace
   falta ministerios que provoquen avivamientos.

   Motivos Incorrectos

   Hay gente que busca a Dios para recibir “dinero”, otros le buscan para recibir
   “ganancias”, “bendiciones” y “oraciones contestadas”. Sin embargo la verdadera
   búsqueda de Dios va por encima de todo lo que nosotros necesitemos “de Él” sino que es una
   búsqueda que va dirigida “a Él”.

   El autor del libro “La nube de lo desconocido”, nos dice que para hallar a Dios:

      “eleva tu corazón a Dios con amor humilde y sincero, y búscalo a Él, y no
      sus dones. Piensa en Dios busca solo a Dios, solo por lo que Dios es. Esta es
      la obra del alma que agrada a Dios”

Hay cinco tipos de personas que frecuentan la congregación de creyentes.

   1. Los espectadores: Gente que está interesada en ver que pasa. Van a ver que ocurre
      pero no están envueltos en el servicio ni participan de la entrega y adoración a Dios.

   2. Los que vienen por costumbre: Muchos vienen a la iglesia porque se han
      acostumbrado y lo hacen ‘automáticamente’ como el lavarse los dientes y comer el
      desayuno cada mañana. Saben que hay beneficios en ello pero es la costumbre la que les
      gobierna. Mucha de esta gente sientan el ‘cuerpo’ en la iglesia y se van de viajes por
      todas partes mientras el culto a Dios está en pie.

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  3. Los que buscan dones del Espíritu: Existen otros que buscan a Dios por los ‘dones’
     de poder que puedan. Esta gente solo piensan en buscar el próximo milagro, la próxima
     sanidad, y la próxima emoción espiritual.

  4. Los que buscan ‘dones materiales’: Estos desean que Dios le provea para la renta,
     para la comida, para la casa. Que les de carro nuevo y un buen trabajo.


  5. Los que Desean a Dios: Los que buscan a Dios por quien Él es y le buscan
     sedientamente “como el siervo brama por las corrientes de agua” y le siguen
     con “ardientemente”y su alma se “aferra” a Dios quien les sostiene.

  El corazón que ama verdaderamente a Dios le busca por quién El es y no por lo que puede
  recibir de El como dice este bello y hermoso poema que nunca pasa de moda, escrito por un
  alma que buscaba no los dones de Dios sino a Dios mismo:

                                  No me mueve Señor

                            Autora: Santa Teresa de Jesús

                        No me mueve mi Dios, para quererte,
                          El cielo que me tienes prometido,
                         Ni me mueve el infierno tan temido
                          Para dejar por esto de ofenderte.

                      Tú me mueves Señor, muéveme el verte,
                         Clavado en esa cruz y escarnecido,
                       Muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
                        Muéveme tus afrentas y tu muerte.

                     Muéveme en fin tu amor y en tal manera
                     Que aunque no hubiera cielo yo te amara
                     Y aunque no hubiera infierno, te temiera.

                      No me tienes que dar porque te quiera,
                      Pues aunque lo que espero no esperara,
                       Lo mismo que te quiero, te quisiera.

     Quiera Dios que en usted se despierte ‘la sed’ de Dios y que quiera buscarle a EL por
     encima de todo, para tenerle a El y solamente a El.


Junio 24, 2007




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                          Acercándonos a Dios
                                    -por Jorge L. Trujillo


                                     (Parte II)
                                Dejando “las Cosas”


             porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

                                       (Mat 6:21 LBLA)

En esta segunda parte del estudio trataré por todos los medio para no ser mal entendido. El
malentendido sobre este tema ha llevado a personas a conclusiones erradas y dañinas. Este
tema tiene que ver con el ‘apegamiento’ natural del ser humano a ‘las cosas’ que puede afectar su
búsqueda de Dios.

   1. La creación de Dios

   Cuando Dios se propuso crear al hombre, preparó un mundo lleno de cosas para su sustento
   y deleite. Todo lo que Dios creó fue para la comodidad y bienestar del hombre. Después de
   Dios haber hecho al hombre le puso “por encima” de todo. Todas las cosas le pertenecían y
   estaban ‘por debajo’ del hombre.

   Dios estaba en el corazón del hombre y las cosas a su alrededor estaban ‘subordinadas’ a él.
   El hombre era señor de todo lo que tenía y estas cosas estaban allí solamente para su
   beneficio.

   2. El pecado del hombre

   Tristemente cuando el hombre pecó la relación que tenía con Dios se vio afectada de tal
   manera que los dones de Dios se convirtieron en armas dañinas para su alma. El hombre
   fue ocupado a salir del huerto, su lugar de comunión intima con Dios y “las cosas”
   comenzaron a ocupar ese lugar. Por eso vive el hombre sin paz en el mundo. El vacío de
   Dios del corazón del hombre le hace sentir ‘insatisfecho’. El hombre vive la vida buscando
   llenar su alma de algo que falta allí y piensa que las cosas son las que han de llenar mejor ese
   lugar.

           a. Atado a las cosas: El hombre vive por lo tanto, atado a “las cosas”. La meta del
              hombre en la tierra es “tener” la mayor cantidad de cosas posibles. Lo triste de
              esto es que en el proceso es el hombre quien es ahora ‘esclavo’ y no ‘señor’ de las
              cosas como Dios lo había planeado.
           b. Esto es mío: Aun después de recibir a Cristo somos vulnerables a este enemigo
              tan malo para nuestra alma. Muchas veces, si prestamos atención a nuestro
              corazón podremos escuchar a nuestro propio ser gritando por “más cosas” y
              posesiones de las que podamos decir “esto es mío”. Los ninos nacen con un
              instinto ‘egoista’ y desde temprano una de las primeras palabras o frases que
              suelen decir es “mio”, “eso es mio”.

              Es gracioso pero nos muestra que el deseo de ‘poseer’ cosas está amarrado a
              nuestra naturaleza. Los niños piensan que sin “esa cosa” no pueden vivir.
              Cuando ya van creciendo los niños pueden expresarse con frases tales como “yo

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           necesito ...”. El “yo quiero...”se convierte en “yo necesito...”. Existe una
           diferencia muy grande entre algo que se quiere y algo que se necesita.

       c. Reemplazando a Dios: Muchas de las cosas que poseemos son ‘dones’ que
          Dios en su misericordia nos concede. Pero que triste que cuando los dones son
          ‘dados’, tales dones se vuelven de mas importancia que el ‘dador’.
       d. La codicia: Uno de los pecados más horribles que ‘acechan’ contra el alma, es la
          codicia. Codicia es definido como “l deseo incorrecto de desear lo que otro
          tiene”. No podemos vivir si no deseamos más y más cosas.
       e. Sentimiento de Status y Significado: Pensamos que mientras más y
          “mejores” cosas tenemos, mayor estatus alcanzamos y mayor ‘significado’
          tenemos. “He who dies with the most toys... wins”?

               i. Estatus: Las cosas nos dan estatus nos ‘diferencian’ ante otros. Las cosas
                  son un medio de mostrar a otros que ‘estamos bien’. Lo triste de este
                  engaño es que el sentimiento de estatus no dura mucho. Pronto alguien
                  tendrá lo mismo o mejor de lo que nosotros hemos alcanzado y
                  entraremos de nuevo en la carrera para tener más. Esto es algo que
                  ocurre tan sutilmente que es difícil de detectar. El pecado funciona de esa
                  manera. Se mete sutilmente en nuestro corazón y pronto nos engaña
                  haciéndonos pensar que verdaderamente somos más que el otro o la otra.
                  El corazón pecador busca impresionar a otros por medio de la
                  ‘apariencia’ de las cosas.

               ii. Significado: Las cosas nos dan “significado” y nos hacen sentir bien.
                   Muchas personas piensan “cuando yo tenga... entonces me
                   sentiré bien”. Entonces estaré completo, entonces si que ya no seré
                   como antes, etc. Las cosas nos engañan y cuando las alcanzamos a tener
                   pronto nos damos cuenta que nos sentimos iguales que antes. Nada a
                   cambiado, todo sigue igual y el placer momentáneo que obtuvimos con
                   aquella “cosa” pronto desaparece y comenzamos a buscar “otra cosa” para
                   hacernos sentir bien. ¡Que triste es la vida del hombre que depende de las
                   cosas para sentirse bien!

3. ¿Habrá algo indispensable en la vida?

Lo más triste de todo este “amarre” y “engaño” de las cosas que nos poseen es que pensamos
que si nos falta alguna de ellas es posible que nos muramos. Esto ocurre así porque el
engaño del pecado nos hace sentir que las “cosas” y las “posesiones” son parte integra de
nuestro ser. Es como si pensaremos que tales “cosas” son parte tan esencial de nosotros que
sin ellas ‘se acaba’ nuestra misma existencia. Pero ¿Habrá algo verdaderamente
indispensable en la vida? Esa es la pregunta que debemos contestar y la respuesta es
sencillamente NO. Aunque pensemos de otra manera no lo es. Las cosas nos parecerán
‘indispensables’ porque estamos tan “atados” a ellas y el engaño es tal que así parece, pero en
realidad nosotros podemos vivir sin tantas cosas.

Esto es tan cierto que a veces podríamos pensar que las cosas que tenemos son mas
necesarias en nuestra vida que la relación misma con Dios. La historia del joven rico nos da
esta enseñanza muy clara. El hombre era ‘religioso’ y tenía muchas cosas, era rico. Cristo le
pidió que diera todo lo que tenía a los pobres y le siguiera pero el se alejó muy triste. Que
horrible que alguien pueda dar mayor importancia a lo que posee que a la vida eterna y la
salvación de su alma. Aquel hombre ‘aparentemente’ buscaba alcanzar la vida eterna. Pero
no la deseaba lo suficientemente mucho como para abandonar “las cosas” y seguir a Cristo.
Nosotros nos engañamos si pensamos que podemos tener a dos ‘señores’ sentados en el
trono de nuestro corazón. No podemos servir a Dios y las riquezas dijo Cristo. En nuestro
corazón debe estar sentado Dios y solamente Dios y nada más.
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           Las “cosas” de la vida no son indispensables. Sin todas ellas
           podemos vivir. Pero Dios es indispensable. Si no tenemos a Dios
           ciertamente hemos de morir.

4. Las cosas estorban nuestra comunión con Dios

El joven rico de nuestra historia se vio afectado por un problema el cual a veces pasa
inadvertido a nuestros sentidos. Es fácil el ser engañados si no estamos alertas. Podemos
ser muy religiosos y al mismo tiempo estamos muy lejos de Dios. ¿Porqué? Porque Dios no
comparte su gloria. Mientras estemos atados a las posesiones materiales y nuestro corazón
este buscando las cosas de abajo, JAMAS podremos buscar adecuadamente las cosas de
arriba.

   Lucas 12:33

    Vended vuestras posesiones y dad limosnas; haceos bolsas que no se deterioran, un
    tesoro en los cielos que no se agota, donde no se acerca ningún ladrón ni la polilla
    destruye. 34 Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

 Cuando queremos “Acercarnos a Dios” debemos de entender que hay que quitar toda
 piedra de tropiezo que esté en el camino y que nos impida llegar cada vez más cerca. Es un
 camino de búsqueda que requiere tiempo y dedicación. Por eso, debemos de comenzar a
 quitar cada vez más las cosas que impiden nuestro crecimiento. Ciertamente, de acuerdo a
 Cristo el ‘quitar’ nuestro corazón de las posesiones terrenales es un prerrequisito para
 poder comenzar a poner nuestro corazón en las cosas celestiales.

   Es mentira, no podemos ser engañados, por muy difícil que parezca y por muy cruel
   que suene Cristo lo dejó claro, lo cierto es que el hombre no puede tener dos tesoros uno
   en el cielo y otro en las cosas que posee.

5. Una entrega a Dios de TODO lo que poseemos

Debemos ser cautelosos y honestos con nosotros mismos. El corazón nos puede engañar
pero Dios no nos engaña. Cuando encontremos que hay cosas en nuestra vida que están
tomando un lugar de demasiada importancia debemos “soltarlas” y quitarlas de nuestra
vida. Debemos de entregar las cosas a Dios. Cristo dijo “dad limosnas”. El que quita sus
ojos de sí mismos pronto se dará cuenta que a su alrededor hay otros que verdaderamente
“necesitan”. El que da al pobre a Dios presta dice la Biblia. Hace falta despegarnos de lo que
poseemos por muy importante que pensemos que sea y que comencemos a ‘entregarlo’ a
Dios.

Hay cosas que Dios nos ha dado (dones) que pueden llegar a tomar un lugar dañino en
nuestras vidas. Abraham fue llamado por Dios para entregar lo que más amaba en su vida,
su hijo Isaac. Isaac fue el hijo de su vejez y lo amaba con todo su corazón porque ese era el
hijo de su esperanza, era el fruto de su amor con la mujer quien amó por toda su vida. Era
su futuro y el recuerdo de lo que Dios había dicho sobre él. Pero un día Dios le pidió a
Abraham que le entregara su hijo Isaac. Le dijo “al que tu amas”. Con esa petición se ponía
a prueba el amor de Abraham hacia Dios vs. El amor de Abraham hacia su hijo. ¿Amaba
Abraham a Isaac más que lo que amaba a Dios o amaba Abraham a Dios mas de lo que
amaba a Isaac?. Decirlo es fácil pero Dios le pidió a Abraham que matara su hijo y lo
ofreciera en sacrificio.

¿Cómo sería esto posible -- entregarle a Dios lo que yo más amo?. Seguro que mientras
Abraham pensaba en aquella petición de Dios, pudo haber sudado gordo. La noche antes de
marcharse al lugar señalado por Dios es posible que Abraham no durmió pensando en lo que
                                                                                                8
tenía que hacer – “entregar a su hijo en sacrificio a Dios”. Pero llegó un momento a la vida
de Abraham como debe llegar a la vida nuestra – Nada de lo que tenemos es nuestro sino de
Dios y a el pertenecen TODAS las cosas “porque de Jehová es la tierra y su plenitud,
el mundo y todo lo que en el habita...”.

Abraham accedió finalmente a la petición de Dios y vio su recompensa. Cuando no le
rehusamos a Dios nada, ni aun aquello que más amamos, entonces podremos ver la
maravillosa mano de Dios en nuestras vidas. Así fue como Abraham pudo llegar a Dios no
solamente como el Dios omnipotente que hace lo imposible sino como el Dios de la provisión
que recompensa aquellos que se entregan a el: Jehovah-jireh

       Génesis 22

       9 Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la
       leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Entonces Abraham
       extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. 11 Mas el ángel del
       SEÑOR lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Abraham, Abraham! Y él respondió: Heme
       aquí. 12 Y el ángel dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada;
       porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único. 13
       Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado
       por los cuernos en un matorral; y Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en
       holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham aquel lugar con el
       nombre de El SEÑOR Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte del
       SEÑOR se proveerá. 15 El ángel del SEÑOR llamó a Abraham por segunda vez
       desde el cielo, 16 y dijo:

           Por mí mismo he jurado, declara el SEÑOR, que por cuanto has hecho esto y no
           me has rehusado tu hijo, tu único, 17 de cierto te bendeciré grandemente, y
           multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo y como
           la arena en la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigos.
           18 Y en tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, porque tú
           has obedecido mi voz.


6. El secreto de no tener nada

Alguno quizás estará pensando que Dios quiere que nos vayamos a vivir debajo de un puente
y no tener ni casa, ni trabajos, ni alimentos, ni automóvil para movernos de un lugar a otro.
PERO eso NO ES lo que estamos diciendo. Lo que sí decimos es que no debemos de poseer
ninguna de esas cosas si están tomando el lugar de Dios en nuestra vida. Si las cosas nos
poseen de manera que vivísimos y existimos para ellas, entonces será mejor salir de ellas y
entregárselas a Dios porque hay un problema en nuestro corazón.

Dios quiere ir directamente a nuestro corazón donde está la raíz del problema. Eso fue lo
que hizo con Abraham y lo que hará con cada uno de nosotros tarde o temprano si es que
somos sus hijos. Dios trató directamente con Abraham pidiéndole lo que el más amaba y así
Abraham pudo crecer en su relación con Dios y reconocerle como el Dios de la provisión.
Algún día puede ser posible que Dios te quite el trabajo, te quite lo que más deseas y amas en
la vida para ver si verdaderamente le amas a Él sobre todas las cosas. Eso fue la experiencia
de Abraham, y también fue la experiencia de Job.

Abraham era un hombre rico pero no poseía nada. Muchas personas ponen como ejemplo
de riquezas a Abraham y dicen “los Cristianos tenemos que ser ricos porque Abraham era
rico”. Cierto pastor de esta ciudad que escuchaba un vez dijo “Dios quiere que todos sus
hijos sean ricos”. Ciertamente la Biblia no promete que todos los Cristianos tienen que
ser ricos y poseer muchas cosas. Por cierto, ese pastor como muchos otros “es rico” y vive
                                                                                             9
muy bien PERO Dios dice en su palabra que quiere que seamos “RICOS EN FE” (Santiago
2:5). Pero Abraham era un hombre que lo tenía todo y no poseía nada. El comentarista A.
W. Tozer dice:

       Pero, ¿no era rico este hombre? Tenía siervos, ovejas, camellos, ganado y bienes de
       toda clase. Además tenía a su esposa, a sus amigos, y lo que era mejor aun, tenía a
       Isaac, su hijo.

       Tenía de todo, pero nada era suyo. Este es el secreto de la vida espiritual, la dulce
       teología del corazón que se aprende en la escuela del renunciamiento. Los libros de
       teología sistemática nada hablan de esto, pero los entendidos lo comprenden.

       Después de esta amarga pero bendita experiencia, creo que las palabras “mi” y “mío”,
       adquirieron otro significado para Abraham. El sentido de posesión que ellas
       conllevan había desaparecido de su corazón. Las cosas se habia ido para siempre.
       Era algo externo al hombre. Y no tenían lugar alguno el el corazón de Abraham. El
       mundo podía decir, “Abraham es rico”, pero el anciano sonreía por dentro. NO podía
       explicárselo a ellos, pero el sabia que nada poseía. Sus tesoros verdaderos eran
       internos y eternos.

7. ¿Qué Hacer?

Una vez hemos que hemos despertado del sueno y hemos recocido el mal que nos hace el
apegarnos a las cosas de este mundo y como nos detiene en nuestra búsqueda espiritual de
las cosas de arriba, debemos entonces:

       a. No se auto-justifique ni se defienda

       Es muy fácil llegar a la presencia de Dios tratando de poner excusas y razones para
       nuestras formas de proceder. Pero Dios conoce el corazón y la verdad de todo. Por
       muy ‘razonables’ que parezcan nuestras excusas son solamente eso ‘excusas’. Seamos
       francos y humildes con Dios sobre la maldad que afecta nuestro corazón.

       b. Entienda la seriedad y santidad del asunto

       Para que Dios llegue a ser el verdadero rey en nuestro corazón debemos de comenzar
       a sacar dentro de nosotros aquellas cosas que necesitan salir. Esto tendrá que tomar
       un tiempo de auto análisis en el que usted pueda concienzudamente escudriñar su
       vida para ver que es lo que realmente evita que usted crezca en su búsqueda con
       Dios.

       Mencionen a Dios las cosas que están tan apegadas a su corazón que le evitan el
       acercamiento a Él. Quizás las cosas sean personas que ocupan el lugar de Dios.

       c. Este dispuesto a sentir la agonía de perder y ‘dejar’ lo que usted ama
          tanto

       El dejar y sacar de nuestro corazón las “cosas” que por mucho o poco tiempo han
       tomado posesión nuestra en nuestras vidas es un proceso doloroso. Le va a doler
       poner todo en orden. Hay un dicho que dice “sin dolor no hay ganancias” (no pain
       no gain). Ciertamente a veces estamos tan apegados a las cosas que nos duele
       separarnos de ellas.




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           d. Reconocer que Dios está tratando con nosotros

           Cuando Dio pidió a Abraham que le entregara su Hijo, el no sabía que se trataba de
           una prueba divina. Cuando Job fue sometido a los ataques más brutales de su vida,
           el no sabía que Dios estaba probando su carácter. Si estos hombres hubieran fallado
           en este momento tan crucial en su relación con Dios, la historia hubiera sido otra y
           los nombres otros. Quizás Dios hubiese buscado a otros que tomasen su lugar.


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                                            Mat 6:19

No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones
    penetran y roban; 20 sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre
     destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; porque donde esté tu tesoro, allí
                                   estará también tu corazón.

                                         Colosenses 3:1

Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la
    diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

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Julio 1, 2007




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                        Acercándonos a Dios
                                 -por Jorge L. Trujillo


                                (Parte III)
                             “Rompiendo el Velo”
                                     Hebreos: 10:19

     Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar
                      Santísimo por la sangre de Jesús


I.       La correcta relación con Dios comienza en el Edén
         a. Catecismo de Westminster: Pregunta: ¿Cuál es el fin principal de la existencia
            del hombre? Respuesta: El fin principal de la existencia del hombre es glorificar
            a Dios, y gozar de su presencia por siempre jamás”

II.      A causa del pecado la correcta relación con Dios sufre en el Edén

III.     La Redención nos lleva a tener una relación correcta con Dios
         nuevamente
         a. Desbarata los efectos de la separación
         b. Debemos separarnos del pecado para que se efectúe la completa reconciliación
            con Dios
         c. La Gracia previniente de Dios nos mueve a buscar su presencia
         d. Cuando ‘decidimos’ buscar de Dios damos el primer paso que dura toda una vida

IV.      El camino a la presencia de Dios está representado por el Tabernáculo
         (A.W. Tozer lo llama “El viaje del alma desde las malezas del pecado hasta la
         presencia de Dios”... en el lugar santísimo)
         a. Atrio: En el Atrio donde se ofrece una victima en el altar de bronce
         b. La Fuente de bronce: donde se lavaba el pecador (sumo sacerdote) después de
             ofrecer el holocausto para poder entrar al lugar santo
         c. El Lugar Santo: Donde estaba el candelabro y los panes sin levadura
         d. Altar de Incienso de Oro: Donde se ofrecía incienso de olor grato a Dios.
         e. El Lugar Santísimo: Detrás del velo había un arca cubierto de oro con dos
             querubines en su tapa, el propiciatorio allí donde se manifestaba la presencia de
             Dios. “Lo más importante del Tabernáculo era que la presencia de
             Dios estaba allí”.
         f. El velo se rasgó en dos cuando Cristo murió en la cruz. Ahora no hay más lugar
             santísimo en la tierra sino que la presencia de Cristo (el sumo sacerdote) está en
             nuestros corazones y por medio de Él podemos tener acceso al Padre en su
             tabernáculo celestial.

V.       La presencia de Cristo está en nuestros corazones
         a. El Cristiano está legalmente y posicionalmente ante la presencia de Dios pero
            debemos buscar ‘experimentar’ esa posición en nuestras vidas.
         b. Hace falta entender eso, es más que una teoría bíblica, es una realidad vivida
         c. Hace falta ‘alimentar’ eso.
         d. Hace falta ‘vivir’ eso.
         e. Hace falta experimentar eso.



                                                                                             12
VI.    El mundo muere porque no conoce a Dios pero la iglesia sufre porque no
       goza de su presencia AMADOLE CON TODAS SUS FUERZAS.

       Tozer dice: “la cura inmediata de todos nuestros males espirituales sería entrar a
       disfrutar de la presencia de Dios, y comprender que él está en nosotros y nosotros
       en él”.

       a. Dios es ‘eterno’, inmutable, omnisciente, perfecto en amor, misericordia y
          justicia. El “fuego” es la mejor representación de Dios (zarza, columna, altar,
          Pentecostés), por lo tanto el fuego del amor a Dios debe arder en nuestro corazón
          indicándonos que la presencia de Dios está allí.

       b. Amor Intelectual vs. Amor Espiritual: “Él más alto grado del amor de Dios
          no es intelectual, sino espiritual. Dios es espíritu, y únicamente el espíritu del
          hombre puede llegar a conocerlo en realidad. El fuego divino debe arder en las
          profundidades del espíritu del hombre. Al no ser así, el amor del hombre no
          puede ser verdadero amor de Dios. Los grandes en el reino son aquellos que le
          han amado a él en el espíritu más que otros...”.

       c. Bien dijo Cristo: “AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON,
          Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Este es el grande y el primer
          mandamiento.” (Mateo 22:38)

       d. Debemos amar a Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) por: Por su
          Creación, por su grandeza, por su sabiduría, por su honor, por su poder, por su
          justicia, por su amor, por su misericordia, por su paz, Y SU INFINITA GRACIA.
          En fin le amamos por quien él ES y porque él nos amó primero.

               i. “Le amo le amo le amo, es la Rosa de Sarón para mí...”
              ii. “Amarte solo a ti Señor, amarte solo a ti y no mirar atrás...”

VII.   ¿Porqué muchos Cristianos no experimentan la presencia del AMOR
       FERVIENTE hacia Dios en sus vidas?

       a. Es posible cantar “yo quiero más de ti, quiero estar en tu presencia...” y
          repetir las palabras que escribió el ‘autor’ de la canción sin experimentar en
          realidad ese deseo en lo más profundo de nuestras entrañas.

       b. Existe un velo que no ha sido roto: “Es él YO” en el cual se asientan un
          montón de pecados incluyendo el que nos hace creernos que somos mejores, más
          espirituales y más santos que los demás. El egoísmo de querer buscar lo que es
          “nuestro”, de querer ‘sobresalir’, de ser mirados y admirados, reconocidos y
          distinguidos entre los otros. El deseo de grandeza y popularidad, prestigio que se
          esconde sutilmente disfrazado detrás de una vida religiosa y aparentemente
          piadosa. La ‘auto justificación’ por nuestra desobediencia que tanto nos aleja de
          la verdadera presencia de Dios.

          La razón por la que los Fariseos y líderes religiosos no recibieron a Cristo fue
          porque se amaban más ellos mismos que a Dios. Su reputación, su
          reconocimiento y su orgullo, estaba por encima del amor de Dios. Aun cuando
          hacían acciones de ‘humillación’ como el ayuno y las ofrendas se jactaban de lo
          que hacían ante los demás y vivían “orgullosos de su humildad”.

       c. Hace falta crucificar nuestro YO: Tal como lo dijera el Apóstol Pablo
          podremos hacer igual nosotros para poder entrar a Cristo: “no vivo YO, más
          vive Cristo en mí...”
                                                                                             13
         Es posible que salgamos de muchas cosas que pensemos que estorban en nuestra
         vida y aun así quede en nosotros el peor enemigo, el cual no es el diablo ni el
         mundo sino “nosotros mismos”:

                Gálatas 2:20

                Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino
                que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la
                vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí
                mismo por mí.

         Debemos confesar a Dios ‘honestamente’ y de corazón nuestro peor pecado, el
         egoísmo, la ‘egolatría’ que nos ata al mundo y al sistema del mundo y entender
         que verdaderamente necesitamos ser completamente reparados. Que cuando
         cantemos “renuévame señor Jesús, ya no quiero ser igual” entendamos
         exactamente qué es lo que necesita ser renovado en nuestra vida... “nuestro
         corazón”. Pablo crucificó sus pasiones y deseos experimentalmente con el fin de
         agradar a Dios. Cristo dijo:

                Mateo 16:25

                Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que
                pierda su vida por causa de mí, la hallará.


                Filipenses 2

                3 Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con
                actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como
                más importante que a sí mismo, 4 no buscando cada uno sus
                propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. 5
                Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en
                Cristo Jesús, 6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no
                consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, 7 sino
                que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo,
                haciéndose semejante a los hombres. 8 Y hallándose en forma
                de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta
                la muerte, y muerte de cruz.

         Hace falta que amemos mas a Dios que a nuestra reputación, que nuestro
         ‘lugar’ o nuestra posición y que nuestra vida misma. Sin esa entrega total JAMAS
         podremos amar a Dios como el quiere que le amemos. Estaremos engañados
         sirviendo a “dos señores”. Con una lealtad ‘dividida’ no podemos agradar a Dios.

         En la privacidad de nuestra oración, confesemos a Dios lo que somos y lo que
         hemos sido. No seamos tan delicados con nuestro pecado. Arranquémoslo de
         raíz y con fuerza. Es posible que duela pero es necesario clavarlo a la cruz de
         Cristo: “la cruz es tosca, y mortal pero es efectiva... es después de la muerte que
         viene le gozo de la resurrección y la alegría de ver rasgado el velo. Entonces
         olvidamos los dolores que ha costado, y disfrutamos de la gloria de la presencia
         del Dios vivo.” (A.W. Tozer p. 47)

VIII. Entrando junto con Cristo al lugar santísimo



                                                                                           14
   Cuando aprendamos a depender solamente de Dios en nuestras vidas y someternos a Él en
   TODO, entonces podremos de la mano de nuestro Sumo Sacerdote, Jesucristo quien nos
   abrió el camino, entrar no solamente ‘legalmente’ sino experimentalmente a la presencia
   misma de Dios.

       Hebreos 10

       19 Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar
       Santísimo por la sangre de Jesús, 20 por un camino nuevo y vivo que El
       inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, 21 y puesto
       que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22 acerquémonos con
       corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón
       purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.

Una vez nuestros corazones han vuelto a la cruz y nuestro “YO” ha sido crucificado con Cristo,
una vez que nuestros corazones sean sinceros, una vez que nuestra fe sea llena de plena
certidumbre y nuestr0s corazones purificados de mala conciencia, habiendo siendo lavados con
agua pura del Espíritu Santo por medio de la Palabra entonces podremos ENTRAR de la mano
de Cristo y con libertad a “la presencia de Dios” en el lugar santísimo y experimentar el gozo que
se siente de una vida que “llena de Dios” puede decir como decía el Salmista:

       Salmo 16

           5 Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentarás mi suerte. 6 Las
           cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha
           tocado. 8 A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no
           seré conmovido. 11 Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay
           plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre.


Cantemos:


      SEÑOR LLÉVAME A TUS ATRIOS                             ENTRA EN LA PRESENCIA DEL
                                                                       SEÑOR
             Señor llévame a tus atrios
                  Al lugar santo                                Entra en la presencia del Señor
                  Al altar de bronce                          con gratitud y adórale de corazón.
              Señor Tu rostro quiero ver.                       Entra en la presencia del Señor
                                                                   y alza tu voz con júbilo.
             Pásame en la muchedumbre                        Dad gloria y honra, alabanza al Señor:
             por donde el sacerdote canta                         ¡Cristo, nombre sin igual!
            Tengo hambre y sed de justicia
              Y solo encuentro un lugar
              Llévame al lugar santísimo
            Tócame, límpiame, heme aquí.




8 de Julio de 2007.




                                                                                                  15
     Estructura del Tabernáculo

                   O




Arca del
Pacto



                                       Altar de Oro
                                       para el
                                       Incienso




                                       Mes de los
  Menorah                              12 Panes sin
(Candelabro)                           Levadura




                                  Lavacro


                                                120
                                   Altar de     Sacerdotes
                                   Bronze       Trompetistas


               Levitas Cantores


                      E
                                                               16
                       Acercándonos a Dios
                                 -por Jorge L. Trujillo


                                  (Parte IV)
                              “Agarrados a Dios”
Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre que confiará en él..

                                    (Salmo 34:8 LBLA)



I.     Dios: Realidad o Inferencia

Dios es una Inferencia:

Hay muchas personas que no han conocido a Dios de forma personal. No niegan su
existencia pero no piensan que sea posible conocerle como una persona.

       -   “Debe haber un Dios” concluyen algunos
       -   “He oído decir que hay un Dios” dicen otros
       -   “Dios es un ideal, lo bueno y lo verdadero”
       -   “Dios es un principio vital...”, “una fuerza...”

Tristemente en esta categoría hay muchos llamados Cristianos. Gente que por ‘h’ o por ‘b’ se
encuentran sentados en las bancas de una iglesia. Gente que han crecido en la iglesia pero
nunca han experimentado a Dios. Esta gente “creen que hay un Dios”, por lo que han visto y
por lo que se les ha enseñado pero no creen que hay un Dios porque le conocen de manera
personal sino que le conocen como por ‘inferencia’.

Una oración que oraban los antepasados comenzaba diciendo “Dios de Abraham, Dios
de Isaac, y Dios de Jacob...” Esto daba señales de que todavía no era el Dios de ellos.
Sabían que existía pero no le habían experimentado personalmente como lo habían hecho
sus antepasados. Esa frase no solo identificaba a Dios como el único y verdadero sino como
un Dios personal con el cual sus antepasados se habían relacionado. Ej.

       -   Jacob oró al “Dios de Abraham y su padre Isaac” (Gen. 32:9)
       -   Dios le declaró a Moisés que era el “Dios de Abraham, Isaac y Jacob” (Ex. 3:6)
       -   Moisés identifica a Dios ante el pueblo como el “Dios de Abraham, Isaac y Jacob”
           (Ex. 3:15-16)
       -   Eliseo clamó diciendo “donde está el Dios de Elías...” (2 Reyes 2:14)
       -   Josafat oró al “Dios de nuestros padres...” (2 Cr. 20:6)
       -   Job dijo “de oídas te había oído...”

Dios es una Realidad:

       -   Dios es personal
       -   “El Padre Nuestro” requiere conocimiento personal y paternal de Dios
       -   La personalidad de Dios ‘llena’ la Biblia
       -   Dios habla, obra, ruega, y se manifiesta a su pueblo cuando el pueblo es receptivo
           a su presencia.


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II.   A Dios se le puede conocer
      - Como se conoce a cualquier otra persona – La Biblia dice: “Gustad y Ved”, “Mis
         ovejas oyen mi voz y me siguen”
      - Lo físico se conoce por medio de los sentidos físicos. A Dios se le conoce por
         medio de los sentidos espirituales.

          Primero, hace falta la regeneración (nuevo nacimiento). El hombre no
          regenerado se encuentra ‘muerto espiritualmente’, el pecado mató los sentidos
          espirituales. ¡El Espíritu Santo da vida!

      -   ¿Porque no se le conoce?

          (a) Falta de ‘confianza’ en que es posible conocer a Dios. (b) La falta de práctica
          que tenemos en usar los sentidos espirituales. Tenemos que reconocer esta
          realidad de que Dios es real y personal.

          Los ‘incrédulos’ no creen porque no tienen su entendimiento claro. ( 2 Cor. 3:14)
          Nuestros sentidos espirituales son ‘despertados’ cuando somos salvos. Dios nos
          da entendimiento para poder ‘percibir’ su realidad y recibirle como Señor. Pero
          eso es solo el comienzo, existe un camino inescrutable el cual tenemos por
          delante en el conocimiento de la realidad de Dios y que muchos no alcanzan a
          entender. (Heb. 5:14; 2 Cor. 2:13-14) .

          ¿Qué es Realidad? Aquello cuya existencia no depende de ‘mi’ ni de ‘otros’, ni
          de lo que las personas piensen.
          Usted, yo, y el mundo son cosas reales. No relativas, no son idealismos.

          El idealista dice que todo está en la mente, es producto de un ideal. El Relativista
          dice que no hay nada absoluto, que todo es ‘relativo’. Cada persona tiene su
          propia visión de las cosas dependiendo de cómo se relacione a ellas. El Idealismo
          y el Relativismo vs. lo Absoluto.

          El Cristiano cree en lo absoluto. Las cosas existen, son reales no son producto de
          nuestro ideal o de nuestra relación. Dios es Real y es absoluto y todo
          depende de El. “La gran realidad es Dios”.

          Él es el gran YHWH “YO SOY”, (Yo soy el que soy) que le apareció a Moisés.

          ¿Que es Reconocer? No es ‘ver’ ni ‘imaginar’ algo. La imaginación no es fe.
          “La fe no ‘proyecta’ la fe confía”. La imaginación proyecta imágenes falsas.
          La fe no crea nada, sencillamente ‘reconoce’ lo que ya está allí. “Dios y el mundo
          espiritual tienen existencia real.”

          Dificultad para ‘Reconocer’ lo Espiritual

             Tenemos malos hábitos de pensamiento. El mundo de los sentidos capta nuestra
              atención diaria durante toda nuestra vida; no apela a nuestra fe. (Ej. Job dijo “te oía
              de oídas, ahora te veo...”
             Lo visible se hace enemigo de lo invisible, lo temporal se opone a lo eterno.




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III.   El Objeto de la Fe Cristiana es la Realidad, lo Invisible.

       El contraste no es entre lo ‘real’ y lo ‘invisible’ sino entre “lo real y lo imaginario”,
       nunca entre lo espiritual y lo real. LO ESPIRITUAL REAL, es más real que lo físico
       porque lo que no se ve es eterno, lo que se ve es temporal.

       Cuando hemos experimentado la ‘realidad’ de Dios por encima de lo ‘físico’ podemos
       cantar como el autor “mi Dios es real, real en mi ser...” o “creo en Dios,
       aunque otros te nieguen, a pesar de la ciencia, a pesar de mi mismo...”

IV.    Para acercarnos al poder espiritual que nos marcan las Sagradas
       Escrituras debemos comenzar a dejar de ignorar lo espiritual.
       - Hebreos 11:6 dice “que el que se acerca a Dios crea que LE HAY”
       - Debemos “vivir en otro mundo”, en el mundo espiritual
       - Debemos evitar el error de poner ese mundo exclusivamente en el futuro. No es
          futuro, sino presente. (Hebreos 12:22-24 vs. Heb. 2:18-19)
       - Lo espiritual se percibe con los sentidos del alma, no es imaginación
          sino algo real y verdadero. El alma tiene oído, ojos, sentidos
          espirituales.
       - Cuando comenzamos a enfocar la mirada en Dios, las cosas espirituales
          comienzan a cobrar forma en nuestra vista interior.

          A.W. Tozer:

          “La obediencia a la Palabra de Cristo nos trae revelación interior de la Deidad
          (Juan 14:21-23). Nos da una percepción espiritual más aguda, que nos permite
          ver a Dios tal cual el lo ha prometido a los de limpio corazón. Se apodera de
          nosotros una nueva conciencia de Dios, y empezamos a gustar y a oir y a sentir
          interiormente que Dios es el todo de nuestra vida. Veremos brillar
          constantemente la luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo.
          Nuestras facultades internas se harán más y más perceptivas, y Dios vendrá a ser
          para nosotros el GRAN TODO, y su presencia la gloria y la maravilla de nuestra
          vida. (p. 58-59)




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                      Acercándonos a Dios
                                -por Jorge L. Trujillo


                              (Parte V)
                      “La Omnipresencia de Dios”
             ¿Adónde me iré de tu Espíritu, o adónde huiré de tu presencia?
                                    Salmo 139:7

I.     La Divina Inmanencia
       a. Dios mora en su Creación
       b. Dios está presente en todas sus obras
               i. No es Panteísmo: Dice que Dios es la suma de todas las cosas creadas.
                  Que la naturaleza y Dios son la misma cosa.
       c. Aunque Dios habita en ‘Su’ mundo, está separado de el por un abismo
          infranqueable (p. 62)
       d. Dios es anterior a sus obras e independiente de ellas
       e. Inmanencia: Significa que no hay lugar, no lo puede haber, donde Dios no esté.
               i. Dios está en todas partes a la misma vez
              ii. En cuanto a distancia, ningún hombre está más cerca o más lejos de Dios
                  que otro hombre.

II.    Verdades de Dios
       a. “En el Principio Dios”
              i. Dios era antes de la materia
             ii. Dios es la causa de todo
            iii. Dios no es una ley. Ley es el nombre que se le da al curso de lo creado
            iv. Dios planeó el curso
             v. No es una mente. La mente es algo creada y tiene un creador responsable
       b. La Omnipresencia de Dios
              i. Adán pecó y trató de hacer lo imposible, ocultarse de la presencia de Dios.
             ii. David, por un tiempo pensó escapar de la presencia de Dios (Sal. 139:7)
            iii. La ‘existencia’ y la ‘videncia’ de Dios son una misma cosa. Dios todo lo ve:
                     1. Antes que naciera había estado con él.
                     2. Había observado el misterio del florecer de su vida.
       c. La Grandeza de Dios
              i. Salomón dijo “los cielos de los cielos no te pueden contener, ¿Cuánto
                 menos esta casa que yo he edificado? (1 Reyes 8:27)
       d. La Cercanía de Dios
              i. Pablo dijo “Dios está no está lejos” (Hechos 17:27-28

III.   ¿Porque no Celebramos la Omnipresencia de Dios?

“Si Dios está presente en todo punto del espacio, si no podemos ir a ningún lugar done él no
esté, si ni aun podemos concebir lugar alguno donde Dios no se encuentre, ¿por qué
entonces dicha Presencia Universal no es la más celebrada en el mundo” (Tozer, p. 64)

       a. Porque no lo sabemos: Jacob dijo “Ciertamente Jehová está en este lugar y yo
          no lo sabía” (Gen. 28:16)
              i. Jacob no había estado nunca, ni por una fracción de segundo fuera del
                  circulo de la presencia de Dios que todo lo penetra, pero no se había dado
                  cuenta de ello. A eso se debieron sus inquietudes, y a eso se deben las

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                  nuestras. Las gentes no saben que Dios está aquí. ¡Que diferente sería
                  todo si lo supiesen!

IV.    Diferencia entre la ‘Presencia’ y la ‘Manifestación de Dios

La Presencia de Dios, y la manifestación de esa presencia no son la misma cosa. La una
puede ocurrir sin la otra. Dios está presente aunque estemos completamente inconscientes
de él; Dios se ‘manifiesta’ únicamente cuando estamos concientes de su presencia. (Tozer, p.
64)

       a. Debemos rendirnos al Espíritu Santo
             i. Su obra es hacernos manifiesta la presencia del Padre y del Hijo. Si
                cooperamos con él y le obedecemos amorosamente, Dios se nos
                manifestará, y esa manifestación hará la diferencia entre un cristiano
                meramente nominal, y otro cristiano lleno de luz que emana del rostro del
                Padre.

       b. Dios trata de darse a conocer
              i. No solo revela su existencia sino que...
             ii. Pone de manifiesto lo que El es.
            iii. Se reveló a Moisés “Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él,
                 proclamando el nombre de Jehová” (Éxodo 34:5)
                     1. Dios reveló a Moisés su propio ser de modo que el rostro de
                         Moisés brilló por el fulgor de la presencia divina.
            iv. Si logramos éxito en nuestra búsqueda de Dios, se deberá a que el siempre
                 quiere revelarse.
                     1. No es una simple visita desde tierras lejanas por un momento.
                     2. No es una aproximación intermitente y espaciada.
                     3. No hay ningún concepto de distancia física.
                     4. No es problema de Kilómetros sino de experiencia
       c. Hablar de estar “cerca” o “lejos” de Dios es lenguaje comprensible
              i. No es un asunto de distancia sino con intimidad
                     “Dios está más cercano a nosotros que nuestra propia alma, mas
                     ligado a nosotros que nuestros mismo pensamientos” (Tozer, p. 66)
             ii. No es un asunto de ‘posición’ sino de afinidad
            iii. Las barreras que antes existían se van cayendo:
                     1. por el modo de pensar
                     2. el modo de sentir

V.     El porque de la diferencia entre persona y persona
       ¿Porqué algunos hallan a Dios de manera que otros no pueden? ¿Porqué Dios
       manifiesta su presencia a algunos pocos, y deja inmensas multitudes en la media luz
       de una experiencia cristiana imperfecta?

       a. La diferencia no está en Dios sino en nosotros. Dios desea que todos le
          conozcamos mas de cerca.

               i. Miremos el ejemplo de algunos grandes santos de la historia. Vemos las
                  diferencias entre un o y otro:
                      1. Moisés e Isaías
                      2. Elías y David
                      3. Pablo y Juan
                      4. San Francisco de Asis y Lutero
                      5. Spurgeon y D.L. Moody



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           Las diferencias entre ellos eran cuestión de costumbre
           nacionalidad, cultura, temperamento y cualidades personales,
           pero todos ellos y tenían algo en común, anduvieron día a
           día en la senda de la vida espiritual, por encima del
           camino común de los demás. Las diferencias entre ellos son
           incidentales y puramente externas pero en una cualidad vital eran
           idénticos:

ii. Cual era la cualidad idéntica entre ellos:
       1. La receptividad (tendencia) espiritual:
                a. Algo en ellos los impulsaba hacia Dios.
                b. Tenían el deseo de vivir en comunión con Dios e hicieron
                   todo lo que estuvo a su alcance para lograrlo
                c. Durante toda su vida tuvieron el hábito de responder a lo
                   espiritual
                d. No desobedecieron la visión celestial:
                        i. David dijo “Mi corazón a dicho de ti, Buscad mi
                            rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.”
                e. “Como en todo lo bueno de la vida humana, detrás de esa
                   actitud receptiva está Dios. La soberanía de Dios está allí,
                   y la sienten aun aquellos que le dan mayor importancia
                   teológica.” (Tozer, p. 68)

       2. La receptividad no es simple sino compleja
             a. Tiene una mezcla de varios elementos en el alma humana
                     i. Afinidad con una propensión hacia...
                    ii. Una respuesta simpática a...
                   iii. y un deseo de tener tal cosa.

               b. Se puede tener ‘mas’ o ‘menos’ de ella dependiendo de la
                  calidad del individuo
               c. Puede aumentar con el uso y disminuir con el desuso
               d. No es una fuerza irresistible que se nos impone desde
                  arriba
               e. Es don de Dios pero debe ser reconocido y cultivado como
                  cualquier otro don para que realice el propósito para el
                  cual fue dado.
               f. Debe ser cultivado: El desconocimiento de este hecho
                  es una grave falla del evangelismo moderno. La idea de
                  ‘cultivarlo y ejercitarlo’ tan cara a los santos de antaño, ha
                  desparecido de los cristianos de hoy. Es demasiado lento,
                  demasiado común. Ahora reclamamos brillo y acción
                  dramática. La generación de cristianos que ha crecido
                  entre botones eléctricos y computadoras se impacienta
                  cuando se le pide que emplee métodos más lentos. La
                  verdad es que hemos tratado de emplear métodos
                  mecánicos en nuestras relaciones con Dios.
               g. Resultados Trágicos de esto:
                       i. Una vida superficial que viven muchas personas
                          tituladas cristianas
                      ii. En la filosofía hueca que sostienen
                     iii. El tono vana y burlesco que predomina en las
                          reuniones evangélicas:
                              1. la exaltación del hombre
                              2. fe compuesta de un acto externo

                                                                               22
                           3. ¿Que se requiere?

                           “Se requiere firme determinación y bastante esfuerzo para zafarse de
                           las garras de nuestro tiempo y volver a los tiempos bíblicos. Pero es
                           posible hacerlo. Los cristianos del pasado tuvieron que hacerlo así...
                           Dejad a cualquier hombre volverse a Dios, dejadle que se ejercite en la
                           santidad, que desarrolle sus facultades espirituales con fe y humildad
                           y veréis los resultados, mucho mayores que en los días de flaqueza y
                           debilidad”. (Tozer, 71)

                                  a. Volvamos a Dios
                                  b. Rompamos el molde en que se halla encerrado
                                  c. Recorramos a la Biblia con el objeto de hallar en ella
                                     ‘normas espirituales’

   VI.      La Realidad de la Presencia de Dios

   “La Presencia Universal de Dios es un hecho. Aquí está. No se trata de un Dios extraño y
   desconocido, ¡se trata de nuestro Padre! Padre nuestro y del Señor Jesucristo cuyo amor se
   ha manifestado siempre, a través de los siglos, a todos los pecadores. Y Dios siempre está
   tratando de llamar la atención, de revelarse a nosotros y de establecer comunión con
   nosotros. Tenemos dentro de nosotros las facultades suficientes para comunicarnos con Él.
   Basta que oigamos su voz. A esto llamamos la búsqueda de Dios. Y lo reconoceremos a él en
   un grado creciente, a medida que nuestras facultades se afinan y perfeccionan y nuestra
   receptividad mejora acuciada por la fe y el amor.” (Tozer , p. 71)


   Cantemos “Dios está aquí...”

         Dios está aquí,
         tan cierto como el aire que respiro,
         tan cierto como la mañana se levanta,
         tan cierto como que le canto y me puede oír.


29 de Julio de 2007




                                                                                                23
                      Acercándonos a Dios
                                -por Jorge L. Trujillo


                                 (Parte VI)
                             “La voz que habla”
        “En el principio era el verbo y el verbo era con Dios y el verbo era Dios”

                                        Juan 1:1


I.     Dios desea comunicarse y para acercarnos a El debemos “escucharle”.

       a. El termino “verbo” aplicado al Hijo de Dios nos dice que el deseo de comunicarse
          o expresarse es inherente a la Divinidad
       b. Dios desea hablar y comunicarse con los seres que ha creado
       c. Toda la Biblia apoya esta creencia (la Biblia es “la palabra” de Dios)
       d. Dios ha hablado y Dios está hablando
               i. Habla por medio de la naturaleza
              ii. El mundo está lleno de su voz

II.    El porqué de la ley natural es la voz viviente de Dios inmanente a toda la
       creación

       a. La palabra de Dios dio vida a todas las cosas no es la Biblia
               i. No es palabra escrita o impresa
              ii. Es la expresión de la voluntad de Dios hablando en la estructura de todas
                   las cosas
       b. Es el aliento divino, que llena todo con potencia viva
               i. La voz de Dios es la energía más poderosa en la naturaleza
              ii. Toda energía parte del hecho de que Dios está hablando
       c. La Biblia es la palabra escrita de Dios
               i. Está confinada a los límites del papel, tinta y cuero
       d. La voz de Dios es activa, libre y soberana
               i. “Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”
              ii. La vida está en las palabras habladas
       e. La Palabra de Dios en la Biblia puede tener poder solo si corresponde con la
          palabra de Dios en el universo.
       f. Es su voz presente lo que hace la palabra escrita tan poderosa.
               i. Si no fuese así la palabra estaría encerrada en las tapas de un libro

III.   Dios creó sin sierras ni martillos y clavos.
       a. Porque él dijo, y fue hecho; él mandó y existió” (Salmo 33:9)
       b. Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos, por la palabra de Dios
          (Heb. 11:3) * palabra hablada.
              i. La voz de Dios que llena el mundo antecede a la Biblia por siglos
                  incontables.
       c. Es una voz que no ha dejado de oírse desde los albores de la creación, sigue
          resonando de un extremo a otro del universo.

IV.    La palabra de Dios es rápida y poderosa.
       a. En el principio de todas las cosas habló hacia la nada, la nada se convirtió en algo
       b. El caos oyó su voz, y se convirtió en orden
                                                                                             24
       c. La oscuridad la oyó y nació la luz
       d. “Y Dijo Dios sea... y fue...” (palabras gemelas como causa y efecto ocurren en todo
          el relato de la creación)

V.     Dios está aquí, y está hablando, son verdades que respaldan otras
       verdades bíblicas: sin ellas no podría haber revelación.
       a. Dios no escribió un libro y lo envió por mensajeros a personas sin ayuda.
       b. Dios habló un libro, y vive en sus palabras habladas, hablando continuamente sus
          palabras y haciendo que perduren a través de los años.
       c. Dios sopló sobre un muñeco de barro y ese vino a ser un hombre. “El
          sopla sobre los hombres y vuelven a convertirse en barro” (p. 76)
              i. “Volveos hijos de los hombres” (Salmo 90:3) dijo Dios para
                  decretar la muerte de todo hombre, y no fue necesario que
                  dijera una sola palabra más.
                      “la triste procesión humana desde la cuna hasta la sepultura
                      es prueba suficiente de que su primera palabra fue verdad”
                      (Tozer, 75)
VI.    “Aquel era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este
       mundo”
       a. La palabra de Dios afecta el corazón de todo hombre, como la luz lo hace al alma.
       b. En el corazón de todos los hombres brilla la luz y resuena la palabra, y no hay
          manera de escapar
              i. Debe ser necesario si es cierto que Dios vive y está en el mundo. Juan
                  afirma que es así.
             ii. Aun los que nunca han leído la Biblia han recibido en sus conciencias
                  mensajes claros, de manera que no pueden decir que no han oído su voz.
                      1. Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando
                          testimonios su conciencia, y acusándoles, o defendiéndoles, sus
                          razonamientos” (Rom. 2:15)
                      2. Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se
                          echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por
                          las cosas que son hechas, de modo que son inexcusables” (Rom.
                          1:20

VII.   Los hebreos de la antigüedad le daban el nombre de Sabiduría a esa voz
       de que estamos tratando porque:
       a. Decían que se oía en todas partes
       b. Que recorría la tierra en busca de respuesta de parte de los hijos de los hombres
               i. “No clama la sabiduría como una Hermosa mujer que “se para en las
                  Alturas y en las encrucijadas de los caminos; dirige su voz a todas partes,
                  para que nadie deje de oírla y dice: “Oh, hombres, a vosotros clamo; dirijo
                  mi voz a los hijos de los hombres” Proverbios 8
              ii. La sabiduría de Dios pide “atención espiritual”, per este pedido es rara vez
                  escuchado. “la tragedia consiste en que nuestro bienestar eterno depende
                  de nuestros oir, y hemos enseñado a nuestros oídos a no escuchar”
       c. “Esta la voz universal que resonado siempre, y a menudo atribulado a los
          hombres” (Tozer, 77)
       d. Estamos viviendo en un siglo secularizado. El hombre y la vida del mundo
          dependen de esa voz, pero los hombres están demasiado ocupados, o demasiado
          obstinados para escuchar.
       e. La Revelación de la obra redentora de Dios que se halla en las Escrituras es
          necesaria para la obtención de la fe salvadora y la paz con Dios
       f. La fe en el Salvador resucitado es necesaria para adquirir fe en nuestra propia
          inmortalidad

VIII. La voz de Dios es amistosa
                                                                                           25
            a. Nadie necesita asustarse al oírla, a menos que antes haya hecho la decisión de no
               obedecerla
            b. La sangre de Cristo ha cubierto no solamente la raza humana sino también toda
               la creación ( Col. 1:19-20)

IX.         Hay que estar dispuesto a escuchar, hacer silencio y callar...
            a. Quienquiera que desee detenerse y escuchar oirá hablar a los cielos.
            b. “La religión ha aceptado la monstruosa herejía de que el ruido, el tamaño, la
               actividad y el estrépito hacen estimable al ser humano delante de Dios”. Dios
               dice “estad quietos, y conoced que yo soy Dios”.
            c. Hoy en día Dios quiere que aprendamos que nuestra fortaleza y seguridad no
               dependen del ruido, sino del silencio.
            d. Hay que estar tranquilos y en silencio para oír la voz de Dios. “lo mejor es que
               estemos con nuestra Biblia abierta ante nosotros. Entonces, si lo deseamos,
               podemos acercarnos a Dios y escuchar lo que está hablando a nuestro corazón”.
            e. Llegará el momento feliz cuando el Espíritu comienza a iluminar las Escrituras,
               yeso que al principio solo fue un sonido, y después una voz, llega a ser una
               palabra clara, cálida, intima y amable como la del mejor amigo.

X.          La Biblia no podrá nunca ser un libro vivo hasta que no reconozcamos
            que Dios habla en el universo.
            a. Saltar de un mundo impersonal y muerto a una Biblia dogmática es algo
               demasiado para muchas personas. Ellos pueden admitir
            b. Dios no habló por medio de su palabra (la Biblia) sino que “habla” por medio de
               su palabra.
            c. “Si queréis proseguir en conocer a Dios, abrid vuestra Biblia con la seguridad de
               que ella os hablará”. No la leáis pensando que es una cosa que podéis desechar
               en cualquier momento, porque ella es algo más que una cosa; es una voz, una
               palabra, la palabra del Dios vivo...” (Tozer, 82)

XI.         Revelación General (por medio del universo) vs. Revelación Especial
            (por medio de la Palabra)

La siguiente porción es tomada de el mensaje “El Ministerio de La Palabra”.

Hoy más que nunca debemos de escudriñar y estudiar la Escritura. En ella y por ella
podremos ser verdaderamente victoriosos en nuestra vida. El pueblo de Israel “pereció
por falta de conocimiento... porque desechó el conocimiento” (Oseas 4:6). Pero
cuando ponemos la atención debida a la Palabra sabremos lo que Dios quiere que sepamos.
La Biblia nos da conocimiento de Dios.

La Palabra es:

      1.    Fuego (Jeremías 5:14)
      2.    Espada (Hebreos 4:12, Efesios 6:17)
      3.    Martillo (Jeremías 23:29)
      4.    Semilla (Lucas8:11; 1 Pedro 1:23)
      5.    Leche (1 Pedro 2:2)
      6.    Carne (Hebreos 5:12-14)
      7.    Luz (Salmo 119:105)
      8.    Espejo (Santiago 1:23-25)
      9.    Poder (Hechos 20:32)
      10.   Vida (Juan 6:63, 68)

¿Que hacer con la Palabra de Dios?

                                                                                                  26
   1. Comerla espiritualmente para crecimiento espiritual (Jeremías 15:16)
   2. Leerla diariamente para beneficio personal.
   3. Cuestionarla:
          a. ¿Que porción de la lectura sobresale para mí?
          b. ¿Porque esta porción ha tomado mi atención?
          c. ¿Hay algún ejemplo que debo seguir?
          d. ¿Hay algún error que debo evitar?
          e. ¿Hay algo que debo hacer?
          f. ¿Hay alguna promesa que debo reclamar?
          g. ¿Hay algún pecado que debo confesar?
   4. Medítela para poner por práctica (Josué 1:8)
   5. Planéala, hagala parte de su plan diario.
   6. Ore para que reciba entendimiento al estudiarla.
   7. Compártala con otros para que reciban bendición y salud espiritual.
   8. ¡Vívala! de manera que trasnforme su proceder y refleje a Cristo en su vida.

Sin duda la palabra de Dios es “lámpara a nuestros pies y lumbrera a nuestro
camino” (Salmo 119:105), si nos guiamos por ella, NUNCA andaremos en tinieblas, si
somos alumbrados por ella NUNCA andaremos en oscuridad y si atendemos a sus consejos
NUNCA caeremos. ¡AMEN!




                                                                                     27
                           Acercándonos a Dios
                                     -por Jorge L. Trujillo


                                     (Parte VII)
                                “La Mirada del Alma”

                                            Heb 12:2
                    “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”

I.    La importancia de la FE

Si comenzamos a estudiar la Biblia con detenimiento, con una mente sin prejuicios dispuesta a
saber de que se trata este libro, pronto descubriremos que:

                   que tiene enseñanzas espirituales importantes,
                   que Dios se preocupa por relacionarse con el hombre y
                   que se ha dado conocer por medio de las páginas de la Biblia
                            o Su Ley, Su Amor, Sus propósitos

Pero pronto también comprenderá que la Biblia tiene como una de sus doctrinas más
sobresalientes, la FE. Es tanta la importancia que la Biblia asigna a la FE que es imposible que
pase desapercibida. “SIN FE, ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS” (Heb. 11:6) “la Fe es de
VITAL importancia para la vida del alma”.

Sin fe es imposible:

       1.   Allegarse a Dios
       2.   Ser librado de culpas
       3.   Tener libertad
       4.   Recibir salvación
       5.   Tener comunión
       6.   Tener vida espiritual

“El JUSTO POR SU FE VIVIRÁ” (Habacuc 2:12)

La Biblia tiene el “Salón de la FAMA de la FE” en Hebreos 11. En Romanos la FE es defendida
como medio esencial para ser justificados (Rom. 5:1) y Gálatas en se hace gran defensa de la FE
para mantener la justificación.

II.   La Necesidad de la FE

Siendo que la fe es tan imprescindible para “Buscar a Dios” es necesario que sepamos si hemos
sido participantes de este importante “don”, que sepamos cual es la “naturaleza” de la fe (¿Qué
es fe?) y si “Tengo yo fe”.

Mucho se habla de lo que “hace” la fe pero no se dice mucho del “significado” de la fe. Algunos
hablan de fe mencionando “bendiciones” materiales que se pueden obtener por medio de ella
pero poco se habla en realidad de lo que es en sí la fe.

       1. Significado de ‘FE’
                                                                                                  28
La razón es que la Biblia no define la fe de manera filosófica sino de manera funcional. Se habla
de la “operación” de la fe, pero no de lo que es en “esencia”. En Hebreos 11:1 leemos “es pues la
fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Se ‘asume’ que la fe
‘existe’ y se muestra entonces lo que ella produce.

      2. Origen de la FE

La Biblia nos enseña que la “fe es don de Dios” (Efesios 2:8) por medio de la palabra “la fe
viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios” (Romanos 10:17); y es ‘concesión
divina” (Fil. 1:29).

      3. La Acción de la FE

¿Cómo se siente cuando la fe es puesta en acción?. Vamos a verlo de forma ‘práctica’ y
no ‘teórica’. En el AT el pueblo de Israel se desalentó y murmuró contra Dios por lo que El envió
serpientes venenosas que la mordían y muchos murieron. Moisés intercedió por el pueblo y
Dios le ordenó a Moisés que levantara una serpiente de metal y la pusiera en un poste en medio
del campamento, de modo que cualquiera pudiera verla. “...y acontecerá que cuando todo
el que sea mordido la mire, vivirá”. (Números 21:8)

En el NT encontramos la explicación a este suceso por la boca de Jesucristo mismo:

        Juan 3:14-15

        Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el
        Hijo del Hombre, 15 para que todo aquel que cree, tenga en El vida eterna.

Lo que podemos notar rápidamente es que “mirar” es sinónimo de “fe”. Tenemos que entender
que mientras que los Israelitas veían (miraban) con los ojos físicos, nosotros estamos llamados a
“creer con el corazón”. (Terrenal vs. Celestial)

      4. Resultados de la FE

           a. “Liberación”: Cuando miramos a Cristo por medio de la “FE” que podemos ser
              salvos del poder (veneno) del diablo.
           b. “Sanidad”: La enfermedad del alma es automáticamente sanada cuando
              miramos a la cruz. Nuestra culpa es quitada y nuestros pecados borrados para
              siempre. Cuando las personas que han sido mordidas e inyectadas con el veneno
              del pecado, pueden “MIRAR” a la cruz de Cristo por medio de la “FE”, entonces
              pueden ser curadas de la herida mortal. La “mirada” a la cruz de Cristo es el
              remedio para ser libres de la muerte eterna.
           c. “Salvación”: Cristo dijo para que “todo aquel que cree, tenga en El vida eterna”

Esto me recuerda una canción que yo cantaba desde niñito en la iglesia la cual decía “Una
mirada de fe, una mirada de fe, es la que puede salvar al pecador..” Habiendo
comprendido que la “mirada” es “fe” entonces podemos entender algunos pasajes que dicen:

Salmos 34:5 Los que a El miraron, fueron iluminados; sus rostros jamás serán avergonzados.

Salmos 123:1 Cántico de ascenso gradual. A ti levanto mis ojos, ¡oh tú que reinas en los cielos!
   2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de su señor, como los ojos de la
   sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran al SEÑOR nuestro Dios hasta que se
   apiade de nosotros.

Vemos como Cristo mismo siempre ‘miraba a Dios’:
                                                                                                   29
Mat 14:19 Y ordenando a la muchedumbre que se recostara sobre la hierba, tomó los cinco
  panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo los alimentos , y partiendo los
  panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la multitud.

Y dice que porque “miraba” a Dios es que hacía lo que hacía:

Juan 5:19 Por eso Jesús, respondiendo, les decía: En verdad, en verdad os digo que el Hijo no
   puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que hace
   el Padre, eso también hace el Hijo de igual manera. 20 Pues el Padre ama al Hijo, y le
   muestra todo lo que El mismo hace; y obras mayores que éstas le mostrará, para que os
   admiréis.

III. La Persistencia de la FE

La Biblia enseña que la “FE” no es un acto en un punto del pasado sino un acto continuo en el
presente. No es una mirada rápida sino una mirada fija. LA VERDADERA MIRADA de FE o
CREER es seguir mirando, nada puede estar más lejos de la verdad que pensar que porque según
nosotros ‘un día’ miramos a Cristo y luego seguimos nuestro camino, hemos de recibir algo del
Señor. Mirar y no mirar es ‘dudar’ y la Biblia dice que el que duda no recibe nada del Señor. La
FE descrita en la Biblia es una mirada fija y continua.

La Biblia habla de fe no solo como algo que ocurrió ayer sino algo que sigue ocurriendo hoy.
“Para que todo aquel que en el CREE...”; “Justificados pues por la FE tenemos paz
con Dios...”!!! Para decirlo mas claramente:

                      “puestos los ojos en Jesús...” (Hebreos 12:2)

Jesucristo dijo “mis ovejas oyen mi voz y me siguen...” indicando la “continuidad” del acto.
No es un simple acto en un punto en el tiempo y el espacio sino una actividad permanente.
“Creer es dirigir la actividad del corazón hacia Cristo” Creer es poner los ojos en
Jesús y nunca dejar de mirarle por el resto de nuestras vidas. Esta mirada del alma es una
disposición del corazón. Podrán venir momento cuando las cosas del mundo querrán ‘distraer’
nuestro corazón, habrán momentos cuando nuestra mirada se verá nublada por las tormentas de
polvo que se levantan en este mundo de peligro y lleno de maldad. Pero el corazón siempre
estará “con los ojos fijos en Jesús”.

Tiene que haber una entrega personal y voluntaria a Cristo que hace que el alma
fije para siempre su mirada en Jesús.

IV. La virtud de la FE

La fe es sencilla. Tal como un niño puede ver a veces sin entender ni comprender lo que ve
pero que está mirando. La fe puede ser muy compleja pero ‘practicarla’ es tan simple que el
menos intelectual de la puede tener.

La fe no es egoísta, es la virtud que menos piensa en sí misma. La fe tiene su foco en lo que
esta mirando y no en si misma:

       “Igual que el ojo, que ve todo lo que tiene delante de sí, pero él no se ve
       nunca, la fe ese ocupa del objeto sobre el cual ella descansa, y no pone nunca
       atención a sí misma. Mientras estamos mirando a Dios, no nos estamos
       mirando a nosotros mismos...” (Tozer 91)




                                                                                                   30
La fe no tiene méritos propios: La fe no es meritoria por ser fe sino por el objeto sobre el
cual ha sido puesta. “No es fe en la fe”. Por lo que la ‘fe’ es un cambio de mirada. Dejamos de
mirarnos a nosotros mismo para mirar a Dios. “La incredulidad es poner al yo en el lugar
que le corresponde a Dios”. La fe mira hacia fuera y no hacia dentro.

La ‘Fe’ no tiene Requerimientos:

1. No importa la condición:

 Puedes “creer” de pie o sentado, de rodillas o caminando. Puedes estar en la flor de la niñez o en
el ocaso de la vejez. Sonriendo y gozando de buena salud o en la última agonía de una
enfermedad terminal. Se puede creer en riqueza o en pobreza.

2. No importa el lugar:

En el trabajo o en el tren, en el carro o en la casa. Puedes estar en el hospital o en al fábrica. En
la iglesia o en la barra. Donde quiera que usted se encuentre cuando su corazón halla decidido
amar y obedecer a Dios es un buen lugar para comenzar a “poner los ojos en Jesús”.

3. No importa el momento:

No hay un momento mejor que otro para hacerlo. Puede ser un domingo o un miércoles. En
Semana Santa o en Verano en la época Navideña o en el Otoño.

4. No tiene que ser perfecta:

En ocasiones puede ser que la fe sea muy perfecta y clara pero en otras no tan clara. Dios sabe
que pasamos por distintas situaciones y que a veces nuestra fe flaquea, nuestra mirada se nubla.
Pero Dios está ahí a nuestro lado para ayudarnos. “Al instante el padre del muchacho
gritó y dijo: Creo; ayúdame en mi incredulidad”. (Marcos 9:24).

“5 Y los apóstoles dijeron al Señor: ¡Auméntanos la fe! 6 Entonces el Señor dijo:
Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este sicómoro: "Desarráigate
y plántate en el mar." Y os obedecería.” (Lucas 17:5-6)


                       “el mundo no le puede ver, pero vosotros le veréis...”
                            “mirad a mí todos los confines de la tierra”
                                  “mirarán al que traspasaron”


“Todo es posible si puedes Creer....”




                                                                                                    31
                       Acercándonos a Dios
                                 -por Jorge L. Trujillo


                         (Parte VIII)
      “Restauración de Relaciones entre Dios y el Hombre”

                                       Salmos 57:5
         Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra sea tu gloria.

                                      Salmos 57:11
         Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra sea tu gloria.

I.      La causa de la miseria del hombre es su enemistad con Dios y sus
        semejantes
        a. El pecado deshizo los medios de comunicación con su Creador quien era la fuente
           de su felicidad
        b. La salvación es esencialmente la restauración de esas relaciones, es el retorno a la
           relación normal con uno y otro.


II.     Una vida espiritual satisfactoria comienza con un cambio completo de las
        relaciones entre Dios y el pecador.
        a. Esto va más allá que un cambio judicial, debe haber un cambio conciente y
           experimental que afecte toda la naturaleza del individuo.
                i. Por medio de la sangre de Cristo se hace posible el cambio ‘judicial’
               ii. Por medio del Espíritu Santo se hace posible el cambio experimental.
                      1. La parábola del hijo prodigo nos muestra el aspecto ‘experimental’
                          de la salvación.
                      2. La restauración no fue mas que el restablecimiento de las
                          relaciones que habían sido temporalmente rotas a causa del
                          distanciamiento pero que existían desde el día de su nacimiento.
                      3. El hermano mayor que se queda en casa nos recuerda del que aun
                          sin irse a otras tierras, vive lejos de su padre y de las bendiciones
                          de una relación verdadera como hijo del hogar. Es posible estar
                          lejos estando tan cerca.

III.    Para determinar las relaciones tenemos que comenzar en algun lugar.
        a. Debe haber un punto fijo desde el cual todo ha de comenzar a medirse, donde no
           intervenga la ley de la relatividad y donde podamos decir ‘ES’
                i. Ese punto fijo es Dios, el gran ‘YO SOY’, del que decimos ‘EL ES’ y a quien
                   llamamos ‘TU ERES’. El que nunca cambia, el mismo ayer, hoy y por los
                   siglos.
               ii. El marinero fija su posición en el mar por la posición de sol, así también
                   nosotros podemos fijar nuestra posición moral mirando a Dios.
                       1. Estamos bien cuando estamos en una relación correcta con Dios y
                           mal cuando estamos en cualquier otra cosa.
              iii. Muchas dificultades en nuestra vida Cristiana son resultado de no tomar a
                   Dios tal como él es y no ajustar nuestras vidas de acuerdo con Dios.
                       1. Insistimos en ‘modificar’ a Dios y adaptarlo a ‘nuestra’ imagen.
                       2. la carne se resiste contra la inexorable sentencia de Dios
              iv. Podemos comenzar bien solo cuando aceptamos a Dios tal y como el es, y
                   le amamos porque así es.

                                                                                            32
                     1. Cuanto mejor le conocemos hallamos una indecible fuente de gozo
                        al darnos cuenta que no puede ser de otra manera.
                     2. Algunos de los momentos más sublimes de nuestra vida son los
                        que hemos pasado en reverente admiración de la Deidad.
                     3. En esos momentos no queremos ni pensar siquiera que pasaría si
                        Dios fuera de distinta manera

IV.    Comencemos pues con Dios, Detrás de todo, por encima de todo y antes
       de todo está Dios.
       a. Primero en secuencia: el era antes de todo y de el proviene todo
       b. Por encima de todo: en orden de rango y condición
       c. Antes de todo: en dignidad y honor
             i. Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor
                 y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad
                 existen y fueron creadas. (Revelación 4:11 )

V.     Toda alma pertenece a Dios y existe para complacerle a Él.
       a. Siendo quien Dios es, y siendo quienes somos nosotros, la única relación que
          debe existir es de completo señorío por parte de él y de completa sumisión por
          parte de nosotros.

       b. Nosotros le debemos a él todo el honor qu somos capaces de darle- darle menos
          es causa de nuestra desdicha.

VI.    La búsqueda de Dios debe incluir el ‘afán’ de darle a él todo lo que somos
       a. Es una exaltación voluntaria de su legitimo estrado sobre nosotros.
       b. El deseo de someter nuestro ser entero al culto y adoración que corresponde a la
          criatura dar al creador.
       c. Al decidirnos a ‘exaltar’ a Dios nos estamos separando del pensamiento del
          mundo.
       d. Nos damos cuenta que estamos en desacuerdo con el mundo, y ese desacuerdo se
          hará más evidente a medida que avancemos en el camino dela santidad.
       e. Veremos las cosas desde un nuevo punto de vista; una nueva psicología se
          formará dentro de nosotros; un nuevo poder vendrá a nuestras vidas.
       f. Nuestro rompimiento con el mundo será resultado directo de nuestra nueva
          relación con Dios, porque el mundo de los hombres caídos no da honra a Dios.
       g. Muchos hay que se llaman a sí mismos Cristianos pero una prueba demostrará
          cuan poco el es honrado entre ellos.
               i. ¿Que predomina en tu vida?
                       1. Dios vs. Dinero
                       2. El favor de Dios vs. El favor de los hombres
                       3. Dios vs. Las ambiciones personales
                       4. Dios vs. El YO
                       5. El amor de Dios vs. El amor humano
                       6. La libertad espiritual vs. La libertad física
              ii. No importa lo que el hombre ‘diga’, la prueba de su elección lo prueba día
                  tras día.
VII.   “Seas tu exaltado” es el lenguaje de la vida espiritual victoriosa
       a. Esa es la llavecita que abre los tesoros de la gracia
       b. Es el punto central de la vida de Dios en el alma
       c. Que podamos decir a Dios continuamente con nuestra vida y con nuestros labios
          “seas tu exaltado”
       d. Cuando se exalta a Dios se da solución a mil problemas
       e. La vida cristiana dejará de ser la cosa complicada que antes era y vendrá a ser la
          misma esencia de la simplicidad.

                                                                                           33
VIII. Que nadie piense que la entrega absoluta a la voluntad de Dios rebaja la
      personalidad humana
      a. El hombre no se degrada por esto, al contrario, se eleva a su verdadera y
         primitiva dignidad de ser hecho a al imagen de Dios.
      b. Su desgracia yace en el hecho de su descomposición moral, en haber usurpado,
         en forma antinatural, el lugar que le corresponde a Dios.
      c. Su honor será demostrado por devolver el trono usurpado
      d. Al exaltar a Dios sobre todas las cosas, el hombre vuelve a hallar su propio
         pedestal perdido.
      e. Todo aquel que se resiste a entregar su voluntad a otro, debe recordar las
         palabras de Jesús, “todo aquel que hace pecado, es esclavo del pecado”
         (Juan 8:34)
      f. Tenemos necesidad de ser siervos de alguien, o del pecado, o de Dios.
      g. El pecador se vanagloria de su independencia sin darse cuenta que es un esclavo
         de los pecados que dominan sus miembros.
      h. El hombre que se entrega a Cristo cambia un amor cruel y despiadado por uno
         suave y gentil, un Maestro cuyo “yugo es fácil y cuya carga es ligera”.

IX.    Habiendo sido hechos conforme a la imagen de Dios, no debe sernos
       difícil poder reconocerle y aceptarle como nuestro dueño.
       a. Dios fue nuestra primera habitación y nuestros corazones no podrán menos que
           sentirse en casa al retornar a nuestro antiguo recinto
       b. La preeminencia le pertenece a Dios y es lógico que el la reclame. Ese lugar es
           suyo por derecho propio en el cielo y la tierra.
                i. Cada vez que ocupamos el sitio que a El le corresponde, toda la vida se
                   desconcierta
               ii. Nada puede estar en orden mientras no hagamos, de puro corazón, la
                   firme decisión de exaltar a Dios por sobre todas las cosas.

X.     Al que me honra, yo lo honraré” dijo Dios en el AT y esa ley sigue inmutable y
       sin cambiarse. Cristo dijo “si alguno me sirve, mi Padre le honrará”

       a. Muchas veces la mejor manera de entender una cosa es mirando lo
          opuesto:
              i. Eli y sus hijos fueron colocados en el sacerdocio con la estipulación de
                 que honrarían a Dios en su ministerio y en su vida. Ellos fallaron en
                 hacerlo y Dios les envió a Samuel a anunciarles las consecuencias. La ley
                 que Dios había dado años antes seguía en vigor aunque el lo había
                 olvidado. Ofni y Finees, los sacerdotes malvados, cayeron en la batalla, la
                 mujer de Ofní murió al dar a luz, el arca de Dios fue capturada por los
                 filisteos, y el anciano Eli cayó hacia atrás y se quebró el cuello. Así cayó la
                 tragedia sobre la casa de Eli por no haberle dado el honor a Dios.
       b. En contraste, tomemos cualquier otro personaje bíblico que procuró
          honrar a Dios en su vida terrenal.
              i. Veremos que Dios pasó por alto las flaquezas (imperfecciones) y derramó
                 su gracia y bendición sobre ellos: Abraham, Jacob, David, Daniel, Elias, o
                 cualquier otro... “el honor sigue al honor como la cosecha sigue la
                 siembra”.
       c. El hombre de Dios se propone exaltar a Dios sobre todo;
              i. Dios acepta su intención como un hecho, y actúa de acuerdo con eso. No
                 es perfección, sino la santa disposición lo que hace la diferencia.
       d. El cumplimiento de esta ley se pudo ver en el Señor Jesucristo con
          toda perfección:

              Filipenses 2:5-11

                                                                                              34
                 5 Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús,
                 6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios
                 como algo a qué aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo tomando
                 forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. 8 Y hallándose en
                 forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la
                 muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo
                 sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, 10 para que al
                 nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo,
                 y en la tierra, y debajo de la tierra, 11 y toda lengua confiese que
                 Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

              i. Cristo nunca buscó su propia gloria, sino la de Dios que lo había enviado.
                 Dijo “Si yo mismo me glorifico, mi gloria no es nada; es mi
                 Padre el que me glorifica” (Juan 8:54)
             ii. Cristo preguntó a los Fariseos: “¿Cómo podéis vosotros creer, pues
                 tomáis la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que
                 solo viene de Dios?”

XI.   Si tenemos deseo de conocer a Dios, tengamos en cuenta que Dios
      también lo tiene,
      a. Su deseo es hacia los hijos de los hombres que hacen una vez y para siempre la
          decisión de exaltarle por sobre todas las cosas.
      b. Pero esto de poner a Dios sobre todo no es cosa fácil de hacer
               i. La mente puede aprobarlo, mientras la voluntad se niega hacerlo.
              ii. Mientras la imaginación corre a buscar a Dios, la voluntad puede
                  rezagarse, y el hombre no darse cuenta de cuan dividido está su corazón.
             iii. El hombre completo debe hacer una decisión, antes que el corazón pueda
                  sentir una real satisfacción.

                  “Dios nos desea a todos enteros y no descansará hasta conseguirnos
                  enteros...

                  Oremos sobre esto en detalle, arrojándonos a los pies de Dios,
                  dispuestos a entregarnos a El por completo. Nadie que ore así
                  sinceramente, tendrá que esperar mucho tiempo antes de sentir que
                  Dios lo ha aceptado. Dios desea descorrer el velo de su gloria delante de
                  los ojos de sus siervos, y pondrá todos sus tesoros a disposición de cada
                  uno, porque Él sabe que su honor está seguro en las manos del hombre
                  enteramente consagrado”.

                              A DIOS SEA LA GLORIA

                               ///A Dios sea la gloria,///
                                 Por lo que hizo por mí
                              Su sangre me ha limpiado,
                              Su poder me ha levantado
                                  A Dios sea la gloria,
                               Por lo que él hizo por mi
                             Con su sangre me ha limpiado
                              Su poder me ha levantado
                                  A Dios sea la gloria
                                 Por lo que hizo por mí
                             Con su sangre me ha limpiado
                              Su poder me ha levantado
                                  A Dios sea la gloria,
                               Por lo que él hizo por mí
                                                                                          35
                           Acercándonos a Dios
                                    -por Jorge L. Trujillo


                                   (Parte IX)
                             “Mansedumbre y Reposo”

                                         Mateo 5:5
             “Bienaventurado los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad”


Para describir la condición actual de la humanidad uno podría valerse muy bien de las
bienaventuranzas, pero tomándolas al revés. Porque las cualidades que distinguen al hombre
hoy son precisamente lo opuesto a las virtudes que ponderan las mismas.

No encontramos nada en la humanidad que se aproxime a las virtudes de que habló el Señor
Jesús en el Sermón del Monte.

        En lugar de pobreza de espíritu hallamos el mas vicioso de los orgullos
        En lugar de los que lloran halamos a los eternos buscadores del placer
        en vez de mansedumbre, arrogancia
        en vez de hambre y sed de justicia, oímos la gente decir, “soy rico, mis caudales
         aumentan, y no tengo necesidad de nada”
        en vez de misericordia, vemos crueldad;
        en vez de pureza de corazón, corrupción general
        en vez de pacificadores, hallamos resentidos y peleadores
        en vez de perdón cuando se los maltrata, hallamos desquite y venganza con cualquier
         arma al alcance.

Esta es la clase de moral que predomina en la sociedad civilizada. La atmósfera está cargada de
ella, la respiramos en el aire, y la bebemos en la leche de nuestras madres. La cultura y la
educación refinan esas cosas solo ligeramente, en el fondo las dejan sin tocar.

I.   Todas nuestras penurias y la mayoría de nuestras enfermedades provienen
     directamente de nuestros pecados

         “El Orgullo, Arrogancia, Resentimiento, Malicia, Maledicencia, Codicia, Causan más
         dolor al ser humano que todas las enfermedades que atacan su carne mortal”


II. En un mundo como este las palabras de Jesús suenan extrañas, como una
    visitación del cielo.
                  i. Sus palabras son la esencia de la verdad, no una opinión o sugerencia.
                 ii. Cristo es el único que puede decir “bienaventurado” porque el es el único
                     verdaderamente bendito
                iii. Cristo puede hablar de mansedumbre porque él es el ejemplo viviente más
                     grande de “mansedumbre”.
                iv.




                                                                                               36
III. La Mansedumbre

              i. En Señor explica el significado de sus palabras cuando dice “venid a mi
                 todos los que estáis trabajados y cansados, que yo os haré descansar.
                 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, que soy manso y
                 humilde de corazón. Porque mi carga es fácil, y ligera mi carga.”
             ii. Contraste: Carga y descanso
                 La carga: de la que Cristo habló no se refiere solamente a la de sus
                 oyentes en ese momento. Se refiere a la carga general que lleva todo ser
                 humano. Esta carga no es opresión política, o pobreza, o trabajo pesado.
                 ES algo más profundo que eso. La siente el pobre y también el rico,
                 porque no es algo de lo que nos pueda librar la riqueza o la escasez.

                 La carga que lleva la humanidad es pesada y abrumadora. La palabra que
                 usó Jesús significa una carga sumamente agobiadora, que se poonse sobre
                 una persona hasta quebrarle las fuerzas.

                 Descanso: ES simplemente liberación de esa carga. No es algo que
                 nosotros hacemos; es algo que viene a nosotros cuando dejamos de hacer.
                 Su propia mansedumbre, ese es el descanso.

                 “El “trabajo y la carga” son términos que deben ser mirados desde una
                 perspectiva espiritual y no meramente física. Los ‘trabajos’ físicos se
                 resuelven con ‘descanso’ físico, pero el trabajo espiritual se resuelve con
                 descanso espiritual. La ley fue dada al hombre como ‘topología’ de estas
                 verdades. El hombre “que haga estas cosas vivirá por ellas” (Lev.
                 18). Esas fueron las palabras dadas por Dios a la nación. El sistema
                 establecido por Moisés requería que el hombre trabajara seis días y
                 descansara el séptimo día. Físicamente eso es así, el hombre hallaba
                 descanso después de una larga semana de pesada carga y arduo trabajo,
                 cuando llegaba el día de descanso entonces se liberaba de esas cargas y
                 trabajos. De cierto modo, la vida les dio duros trabajo y cargas pesadas
                 pero Moisés les dio reposo (Heb. 4). Las cargas vienen como producto
                 de nuestras naturaleza caída y el empuje de la sociedad caída que nos
                 rodea.

                 Eso nos representa la realidad en que vive el hombre en todos
                 los tiempos. Espiritualmente el hombre siempre ha buscado “descanso
                 para su alma” y libertad de la carga espiritual, pero tristemente lo hace lo
                 hace por sus propias fuerzas “trabajando y luchando, llenos de cargas
                 pesadas” procurando alcanzar aquello que solo se puede alcanzar
                 haciendo nada.




                                                                                           37
iii. Querer alcanzar el bienestar espiritual por sus propias fuerzas
     y métodos humanos es pecado.

    Examínenos nuestra carga: En la lucha por alcanzar el descanso de su
    trabajo encontramos que el hombre está cargado por:
        1. “El orgullo”
               a. El trabajo de ‘amarse a sí mismo’ es muy pesado. Cuando
                  la persona hace un ídolo de su “yo” se convierte en victima
                  de su propio pensamiento. Todos saben eso, y por tal razón
                  no pierden oportunidad para “atacar” ese ídolo personal de
                  cada cual. Como podemos vivir en paz si estamos cargando
                  con la responsabilidad e limpiar nuestro yo y defendernos
                  de todo ataque contra nosotros.

               b. La autoestima del mundo popular puede ser
                  definida de la siguiente manera: "Una autoestima
                  propia y saludable que cada persona debe tener y que
                  puede tener es el sentimiento acerca de sí mismo como
                  alguien bueno, valeroso, y capaz simplemente por la virtud
                  de ser un ser humano. La autoestima es sentirse bien
                  acerca de sí mismo” (David J. Engelsma)

               c.    El hombre natural tienen una “alta autoestima” , el
                    hombre se ama y se adora a si mismo, de manera que
                    cuando las cosas no son así se describe como una condición
                    que necesita ser mejorada, es una enfermedad psicológica
                    o emocional. Se dice “tiene una baja autoestima”.

               d. Nuestro orgullo o ‘autoestima’ es fácilmente dañado.
                  Cuando se prefiere a otro por encima de nosotros, sufrimos
                  el desprecio de manera que perdemos el sueno. Cuando
                  parece que las cosas no nos van muy bien pensamos en el
                  “que dirá la gente” y nos deprimimos de manera que
                  perdemos hasta el apetito.

           PERO No es necesario llevar tal carga sobre nosotros. El
           primer paso para ser librados de la carga que nos trae el
           pecado del orgullo y la vanagloria humana es él ponernos
           en manos de Dios. Cristo es la solución a nuestro.

           Una ‘autoestima’ bíblica Cristiana puede ser definida de
           la siguiente manera:

           Primero, como creyente, Yo puedo y debo saber que he sido
           escogido por Dios, y por eso son precioso para Dios. Dios me ha
           amado desde la eternidad. Segundo, como creyente, yo debo
           reconocerme como alguien que ha sido redimido, no con oro ni
           plata sino con la preciosa sangre del Hijo de Dios y por eso soy
           precioso para Jesucristo. Tercero, yo como creyente debo
           reconozco que he sido regenerado y habitado por el Espíritu Santo.
           Yo soy, por lo tanto, una nueva criatura en Cristo. Yo poseo la vida
           del mismo Cristo resucitado. Yo soy templo de Dios.



                                                                            38
   Todo la autoestima que el Cristiano puede tener, es a causa de lo
   que Dios ha hecho ‘por’ el o ella y no por nada que ‘el o ella’ tenga
   en sí mismo como cosa inherente a su naturaleza humana o que
   halla alcanzado por sus propios esfuerzos. Pablo lo dijo de esta
   manera:

          2 Corintios 3:4

          Y esta confianza tenemos hacia Dios por medio de Cristo: 5
          no que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar
          que cosa alguna procede de nosotros, sino que nuestra
          suficiencia es de Dios, 6 el cual también nos hizo
          suficientes como ministros de un nuevo pacto, no de la
          letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el
          Espíritu da vida.

2. La simulación: Simulación no quiere decir ‘hipocresía’ sino el
   deseo humano de mostrar siempre lo mejor que tenemos
   ocultando cuidadosamente los defectos. El hombre sufre de un
   falso sentido de vergüenza. “Raro es el hombre y la mujer que
   saben presentarse llanamente, sin querer aparentar lo que no
   son”. Un viejo amigo que es viejo me dijo “en cada persona
   hay tres individuos: el que vemos, el que el pretender ser
   y quien el quiere ser”. Cada persona está interesada en
   presentar ‘su buena cara’ y esconder aquellas cosas que no son
   muy buenas.

   Este viene muy relacionado al punto anterior donde hablamos del
   orgullo. Cada persona tiene temor de ser considerado ‘inferior’ por
   los demás. La manera más fácil de detectar este mal es mirando
   los resumes de las personas o se ‘curriculum vitae’. En ellos se
   resaltan los logros y las hazañas, los títulos y los grandes episodios
   pero se omiten las caídas, los fracasos y las cosas menos
   recomendables que nos han sucedido.

   La solución de Cristo para esta situación fue “debéis ser como
   niños”

          Mateo 18:3

          y dijo En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis
          como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

   Los niños no hacen distinciones ni comparan ‘resumés’; se gozan
   con lo que tienen y no se acuerdan de lo que ya no tienen, sin
   relacionarlo con lo que tienen otros. A Cristo no se puede venir
   con una lista de logros y hazañas que nos recomienden. Esas cosas
   puede ser que funcionen en el mundo secular y nos que nos creen
   una carga con la que sufrimos de la competencia del mundo pero
   no tienen valor alguno ante Dios.

3. La artificialidad: “Hay gente que vive en el perpetuo temor de
   que alguno de sus amigos puedan echar una mirada a su interior y
   comprobar cuan vacía está su alma... Esta condición antinatural
   es parte de la triste herencia de pecado que todos tenemos, peor
   que agravamos cada día por nuestra forma de vivir. La publicidad
                                                                       39
                 comercial se base en este hábito de simulación. SE ofrecen cursos
                 de aprendizaje para brillar en una fiesta o reunión. Se venden
                 libros, se mercan cosméticos, apelando siempre a este deseo
                 insano querer aparentar lo que no es. La artificialidad es algo que
                 desaparece cuando nos arrodillamos ante Cristo y le pedimos
                 mansedumbre. Entonces ya no nos importa lo que la gente piensa
                 de nosotros, sino solo agradar a Dios. Entonces somos realmente
                 lo que somos, y lo que parecemos ser, nos importa un pepino.”

IV.   Los mansos prevalecen

      He llegado a resumir el evangelio y la vida Cristiana en una sola palabra
      “mansedumbre” o si desea otra palabra “humildad”. En la humildad no hay
      ‘orgullo’, no hay ‘simulación’ ni ‘artificialidad’.

      Es triste ver como a veces entre los Cristianos existen un espíritu de ‘orgullo’
      dominante en las acciones de cada día. Las gentes buscan su gloria y no la de
      Dios. Buscan que su nombre sea mencionado y no el de Cristo. Buscan que
      su logros sean ensalzados y no lo que el Espíritu Santo ha hecho. Alguien se
      refirió a ese tipo de cosas como “artistaje” religioso. La Biblia “el que se
      humilla, será ensalzado”

       Cristo dijo que “Bienaventurados los mansos porque ELLOS
      tendrán la tierra por heredad”



                “Mucha veces me desvelo yo en mi lecho

                  Pero si hay algo que estorba o Señor”




                                                                                    40
                         Yo quiero una Iglesia

                Hace tanto tiempo yo compre una iglesia,
                  a precio de sangre entre crudo dolor.
                 Hace tanto tiempo que envie a mi Hijo,
                     Para rescatar lo que se perdió.

       Hace tanto tiempo que estoy deseando esa humilde entrega,
         De un adorador. Que solo se postra ante mi presencia,
                    Y no a las ofertas de una posición.

   Hace tanto tiempo que estoy deseando que muestren mi imagen,
                          Que es la del Amor.
                 Que no se confunde entre tante gente
                    Que sea distinta solo como Yo
Que no divida como suele aveces entrando en contiendas, Y en discusión.
            Buscando alcanzar ser mas grande que el otro,
                  Si en el universo el grande soy Yo,
               Yo quiero una iglesia que me de la gloria,
                          Y procure la unión.

                                 (CORO)
                Yo quiero una iglesia, Que sane al herido,
                 Que rompa cadenas, Liberte al cautivo,
     Que aclare la mente al que esta confundido Y que hable verdad.

                 Yo quiero una iglesia, Que con su mirada,
                 Le brinde esperanza al alma angustiada,
         Yo quiero una iglesia que sane la herida,De la humanidad.
                   Yo quiero un rebaño donde mis ovejas
   Se sientan seguras, y llenas de paz.Donde mi palabra sea su alimento
                             Alli Quiero morar.

                 Yo quiero una iglesia que con su alabanza,
                     Perfume mi trono me de ese lugar.
      Una iglesia que sepa hacer diferencia, Entre el bien y el mal.
Donde esta la iglesia que fue perdonada,Y que fue librada del castigo atróz.

                   Aquella que al ver si alguno ha caido,
                  Le extiende la mano y perdona su error.
          Iglesia despierta ya llegó el momento De tu redención.




                                                                               41
                              Acercándonos a Dios
                                          -por Jorge L. Trujillo


                                        (Parte X)
                               “El Sacramento de la Vida”
          “Si pues, coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo a la gloria de Dios.”
                                        (I Corintios 10:31)

Introducción:

Uno de los impedimentos uno más grandes de los cristianos que buscan la paz interior, es su
hábito de dividir la vida en dos áreas, la sagrada y la secular.

Actividades comunes de los Cristianos:

   1.    Comer                                                      13. Ir al banco
   2.    Correr                                                     14. Leer un libro cristiano
   3.    Dormir                                                     15. Leer un libro de historia
   4.    Leer la Biblia                                             16. Ayunar
                                                                    17. Celebrar una fiesta (cumpleaños,
   5.    Cantar coritos
                                                                        aniversario, etc.)
   6.    Manejar el carro                                           18. escuchar música típica
   7.    Ir a trabajar                                              19. repartir tratados
   8.    Predicar                                                   20. asistir a la iglesia
   9.    Orar                                                       21. asistir a una reunión de negocios
   10.   Compartir el evangelio                                     22. Pintar la casa
   11.   Testificar
   12.   Relaciones sexuales con su espos@

I. Actividades Sagradas vs. Actividades Mundanales
    La creencia de que algunas cosas que hacemos son ‘sagradas’ o ‘espirituales’ mientras otras
    son ‘seculares’ o ‘no espirituales’ es producto de una teología errada que ve la actividad del
    cuerpo como algo detestable para Dios mientras que el espíritu/ alma es sagrado y
    aceptable.
    Es fácil caer en esta trampa de considerar que una cosa es más aceptable a Dios que otra
       o que vivimos una vida “espiritual” y otra vida “secular”

        En el pasado (y hasta el presente) la vida monástica fue desarrollada por gentes que
         veían las cosas ‘comunes’ y ‘diarias’ como algo malo de lo cual tenían que separarse. Esto
         ocurrió en el Cristianismo como también ha ocurrido en muchas otras religiones.

                Misticismo: (de the Greek μυστικός (mystikos) "uno iniciado" (of the Eleusinian Mysteries,
                μυστήρια (mysteria) signfica "initiation"[1])) es la busqueda de alcanzar comunión o identidad con
                una realidad final, divina, verdad espiritual, o Dios a través de la experiencia directa, la intuición o
                el instinto. Las tradiciones pueden incluir creencia en la existencia en realidades dimensionales
                mas allá de la percepción empírica, o la creencia de que la percepción humana del mundo
                trasciende el razonamiento lógico o la comprensión intelectual. Una forma de misticismo en el
                Cristianismo fue el Gnosticismo. (www.wikipedia.com)

                Gnosticismo: Se considera que el Apóstol Pablo trató con esta separación entre “el
                espíritu” y la “carne” los cuales eran vistos como algo bueno y malo respectivamente. El
                                                                                                                     42
             Gnosticismo fue probablemente la herejía más dañina que amenazó la iglesia primitiva
             durante los primero tres siglos. Influenciado por filósofos como Platón, el gnosticismo se
             basaba en dos premisas falsas, primero abraza el dualismo en lo concerniente al espíritu
             y la materia. Los gnósticos aseguraban que la materia es inherente mala y el espíritu es
             bueno. Como resultado de esta presuposición, los Gnósticos creían que cualquier cosa
             hecha en el cuerpo, aun el peor pecado, no tenía ningún significado porque la vida real
             existía en el espíritu solamente. Segundo, los Gnósticos reclamaban poseer un conocimiento
             elevado, una “verdad más alta” que solo era conocida por unos pocos.

             La persona de Jesucristo es otra área donde el Cristianismo y el Gnosticismo difieren
             drásticamente. Los Gnósticos creen que el cuerpo físico de Jesús no era real, sino “parecía” ser un
             físico y que su espíritu descendió sobre el en el bautismo pero le dejó antes de la crucifixión.
             (http://www.gotquestions.org/Christian-gnosticism.html)

             Pietismo: Es una practica diseñada para llevar a una experiencia que propone darle una estatus
             elite o especial comparado a los Cristianos ordinarios. La Biblia trata con este error en Colosenses
             (2:20-23.) Los falsos maestros de Colosas reclamaban una vida secreta o superior que causaría a
             las personas subir por encima de la mala ‘fortuna’ que ellos temían. Pablo les explicó que ya ellos
             tenían todo lo que hacía falta en Cristo y su obra en la cruz. (http://cicminstry.org)

             Monastismo: (del Griego: monachos — una persona solitaria) es la practica religiosa la cual
             renuncia a los asuntos del mundo para poder tener una vida devota a la obra espiritual . Muchas
             religiones han tenido elementos monásticos, incluyendo el Budismo, el Cristianismo, el
             Hinduismo, el Islam, y el Jainismo aunque las expresiones de estas difieren considerablemente.
             Aquellos que siguen una vida monástica son usualmente llamados ‘monjes’ o hermanos
             (masculinos), y las ‘monjas’ o hermanas (femeninos). Tanto los monjes como las monjas pueden
             ser llamados monásticos. Mas tarde los ‘monasterios’ fueron creados como centros dedicados a la
             vida religiosa y la espiritualidad. (www.wikiepedia.com)

             Pietismo Moderno: Es difícil definir el pietismo porque es enseñado y practicado en un ilimitado
             numero de formas. Algunas versiones parecen inofensivas mientras que otras son tan radicales que
             la mayoría de las personas pueden ver que algo anda mal. Una doctrina es llamada ‘pietismo’ si
             esta enseñanza más de lo que la Biblia enseña como medio de gracia que Dios siempre ha
             utilizado para santificar los Cristianos (la santa cena, la predicación de la palabra, la oración, etc.)
             Algunas formas modernas de ‘pietismo’ dicen a sus seguidores que las iglesias están equivocadas,
             que han sucumbido a la “religiosidad babilónica”. Instan a sus seguidores y les enseñan que la
             vida del reino se encuentra al dejar de trabajar, vender las propiedades, dar su dinero a la comuna,
             mudarse juntos para tener una vida dedicada al reino 24 horas al día.” (http://cicministry.org)

II.      El mejor ejemplo contra este error lo vemos en Cristo mismo:

      1. El Logos eterno hizo hombre (Juan 1:14)
      2. Cristo en su encarnación tomó una naturaleza perfectamente humana y
         no se preocupó por evitar las implicaciones de este hecho. (Fil.2,Col. 1,2)
      3. Vivió como hombre y nunca dividió la vida en dos partes
         Desde la cuna hasta la cruz vivió una vida en presencia del Padre sin esfuerzo alguno.
         Dios aceptó la ofrenda total de su vida, y no hizo distinción entre un acto y otro. El
         dijo “yo siempre hago las cosas que le agradan” (Juan 8:29)

III.     Somos exhortados a “hacer todo” para la gloria de Dios.
    1.   Es algo más que un piadoso idealismo
    2.   Es parte integral de la revelación sagrada y debe ser aceptada así
    3.   Nos abre la oportunidad para hacer que cada acto de nuestra vida sirva para la gloria
         de Dios. Incluye el “Comer y beber”.

IV.      Somos Creación de Dios


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      1. Dios ha creado nuestros cuerpos y no lo ofendemos por poner la responsabilidad de
         su creación en quien corresponde. Dios no se avergüenza de su Creación ni de las
         cosas que son parte de esta creación:
             a. Beber y comer
             b. Dormir y despertar
             c. Trabajar y descansar
             d. Disfrutar y meditar
             e. Orar y Cantar
      2. La perversión de nuestros instintos y el mal uso que hagamos de nuestro cuerpo, eso
         sí hace que nos avergoncemos de Él.
             a. Pero si no hay ni perversión ni abuso
             b. El hombre y mujer creyentes han sido regenerados por el Espíritu Santo
             c. Viven en santidad conforme a la voluntad de Dios, así como entiende la
                 Palabra escrita.
                     i. Entonces “La Vida humana es un Sacramento”
                            1. Cada acto de su vida es tan sagrado como la santa Cena, el
                                bautismo o la oración (su vida es una ofrenda de adoración a
                                Dios) *Sacramento: la expresión externa de una gracia
                                interior.

V.       El salir de esta mentalidad no es fácil
         a. Las ideas y conceptos errados son muchas veces difíciles de sacar
         b. Se requiere oración y dedicación para entender que esto es así: “Toda la vida
             del Cristiano es un acto vivo de adoración”
         c. El diablo querrá engañarle haciéndole pensar que “un acto” u otro puede ser
             pecaminoso y desagradable a Dios.
                 i. “La única manera de tener éxito es ejerciendo una fe dinámica. Debemos ofrecer
                    todos nuestros actos a Dios, y creer que ‘Él los acepta’. Después, hacer firme la
                    decisión, y mantener clara la idea de que todos los actos del día y de la noche
                    están incluidos en la dedicación. No cesemos de decirle a Dios, cada vez que
                    oramos, que deseamos que todos los actos de nuestra vida sean para su gloria y
                    su honra. Y añadir, a cada hora del día muchos pensamientos como estos
                    mientras estamos ocupados en el trabajo de vivir. Practiquemos el arte fino de
                    hacer de cada acto de nuestra vida un acto sacerdotal. Creamos que Dios está
                    aun en los mas simples actos de nuestra vida, y aprendamos a verle a El en ellos”
                    (Tozer, 125).

VI.      La idea de que un sitio es más santo que otro tampoco tiene respaldo
         bíblico. Esto le parecerá extraño a mucha gente pero la Biblia no respalda tal idea.

         a. En el AT al pueblo de Israel le fueron dadas cosas santas:
                       1. vestidos
                       2. vasos
                       3. lugares (el templo: lugar santo y santísimo), etc.

         b. En el NT no han sido dados lugares santos – solamente ‘gente santa’.

                  i. Cristo dijo que ni en Jerusalén, ni en el monte Gerizím
                         1. Juan 4:21-33
                 ii. El velo del templo se rasgó en dos dando a entender que el verdadero
                     lugar santísimo quedaba abierto para todos los que quieran entrar por
                     medio de la fe en Cristo.
                iii. La iglesia se ha infatuado con cosas que la Biblia no enseña sino
                     que son productos de la religión tradicional. Hay:
                         1. Días santos (semana santa, viernes santo, navidad, etc. )
                         2. lugares sagrados (El río Jordán, la tumba de Cristo, Jerusalén, etc)

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                      3. Cosas santas (aceite de la unción, el manto de Cristo, los pedazos
                          de la cruz, el pañuelo ungido)
              iv. La Biblia solo señala ‘dos sacramentos’ instituidos por Cristo.
                  El bautismo y La Santa Cena, pero la iglesia tradicional ha añadido 5 más
                  para llevarlos a siete:
                      Reconciliación, Confirmación, Matrimonio, Ordenes Santas,
                      Ungimiento de Enfermos
               v. Pablo dijo que todas las cosas son santas y todos los creyentes
                  santos:
                      1. Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo
                          (Rom 14:14)

VII.   Conclusiones
       a. Aunque todas las cosas son acciones pueden servir para glorificar a
          Dios, no todas las acciones son igualmente importantes. Ejemplos:

             i. Comer pan es bueno pero comer pan espiritual de la Palabra de Dios es
                más importante ni igualmente provechosas. Se puede glorificar a Dios
                por medió de la comida o la bebida pero es más importante (beneficioso)
                leer de la Palabra de Dios que comer.
            ii. Cuando Pablo cosía lonas, hacía un acto agradable a Dios y aceptado por
                Él, pero era bien diferente que cuando escribía la carta a los Romanos.
                Pro ambas tareas fueron aceptadas por Dios como actos de adoración por
                sí mismas.
           iii. Por cierto, es mas importante guiar un alma a Cristo que cultivar un
                jardín, pero cultivar un jardín puede ser un acto tan santo como ganar un
                alma.
VIII. Hay cosas buenas que se pueden convertir en dañinas si no hay un
      balance en nuestra vida. Ejemplos:

               i. Dormir es provechoso y parte de lo diseñado por Dios para nuestro
                  cuerpo, Dios se agrada que cuidemos nuestro cuerpo y le demos descanso
                  pero si el mucho descanso nos detiene de hacer lo que es propio como leer
                  la Biblia, entonces el dormir no es agradable a Dios.
              ii. Leer la Biblia y ayunar es más provechoso para nuestra vida espiritual que
                  ganar el pan diario con nuestro sudor, pero si dejamos de trabajar y
                  cumplir con nuestra responsabilidad para con nosotros y para nuestra
                  familia, entonces estamos en pecado por no cumplir lo que es claro en la
                  Biblia.
             iii. La oración y las relaciones sexuales son parte de la vida de un cristianos
                  casado (a.) Dios se agrada de ambas cosas y las acepta. “Orar” es sin
                  duda un acto mucho más beneficioso espiritualmente que tener
                  relaciones sexuales en el matrimonio. Pero si nosotros dejamos nuestras
                  relaciones sexuales y descuidamos ese aspecto del matrimonio por
                  dedicarnos tanto tiempo a la oración, entonces se está pecando porque
                  estamos rompiendo el mandamiento bíblico que dice que tengamos
                  relaciones con nuestra esposa o nuestro esposo.

IX.    Conclusión

       El Creyente debe estar conciente de que todo lo que hace lo debe hacer par la gloria
       de Dios. Todo lo que haga, sea de día o de noche, trabajando o cantando a Dios, debe
       hacerlo para la gloria de Dios. Hacer las cosas para la gloria de Dios es hacerlas
       reconociendo lo que dice la Biblia que debemos hacer y que todo es hecho para Dios y
       nadie más. El sacerdocio de todos los creyentes es precisamente eso, el artista, el
       escultor, el maestro de escuela, el que trabaja en la oficina o en la granja, sea jefe o
                                                                                            45
      sea empleado, sea reconocido por muchos o sea ignorado, todos son ‘sacerdotes de
      Dios’ en la tierra. No es más el que predica que el que trabaja como mecánico, ni es
      menos la ama de casa que cuida su familia que el pastor de la congregación que
      ensena multitudes; TODOS deben hacerlo todo para la gloria de Dios y nada más!!!

         “El laico no debe pensar que su humilde tarea es inferior a la de su pastor. Que
         cada hombre se quede en la vocación en que fue llamado, y haga su trabajo como
         el más puro acto de adoración a Dios. NO es lo que un hombre hace lo que
         determina si su trabajo es sagrado o secular, sino el porque lo hace. El motivo es
         todo. Dejen que un hombre se santifique al Señor Dios en su corazón, y
         despreocúpense de lo que hace, y ano podrá hacer ningún trabajo común. Todo
         lo que el haga sera aceptable a Dios por medio del Señor Jesucristo. Para ese
         hombre la vida misma será un sacramento, y el mundo entero un santuario.
         Todo su vida será un ministerio sacerdotal. No importa cuan simples sean las
         tareas que desempeñe, siempre oirá a los serafines cantando “Santo, santo,
         santos es el Señor de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”. (Tozer)


Cantemos: “Que mi vida entera este, consagrada a ti Señor…”




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