Agosto 29, 2008
Emotivo discurso de aceptación de Barack Obama
Tras ser aclamado por una multitud de más de 75 mil personas que abarrotó el estadio de fútbol americano de Los Broncos, de Denver, Barack Obama aceptó la nominación por el Partido Demócrata y dijo que "es el momento de cambiar a América" y por eso se presentó al cargo de presidente. El primer candidato afroamericano a la Casa Blanca dijo al cierre de la Convención Nacional que Estados Unidos enfrenta un "momento decisivo" para "componer la agrietada política en Washington" y dijo que como comandante en jefe no dudará "nunca" en defender a Estados Unidos. En el discurso más esperado, desde que se conoció su candidatura presidencial, Obama se comprometió con el cambio promulgado a lo largo de su campaña si derrota al republicano John McCain en la contienda por la presidencia. "Somos mejores que estos últimos ocho años. Somos un mejor país que esto", dijo Obama. En busca de relacionar a su rival republicano con la saliente presidencia de George W. Bush, el aspirante demócrata criticó a su rival republicano a la presidencia, John McCain, afirmando que como senador ha votado a favor de las propuestas de Bush en 90% de los casos. "No sé ustedes, pero yo no estoy preparado para tomar un 10% de probabilidades de cambio", señaló. Expresó que es tiempo de cambiar el liderazgo en Washington luego de dos período del gobierno de Bush. "El 4 de noviembre", apuntó, "debemos ponernos de pie y decir: 'ocho años es suficiente'". Obama dijo que más estadounidenses están ahora desempleados o trabajando más por menos; más han perdido sus casas o están mirando el desplome del valor de las mismas; tienen autos que no pueden pagar, facturas de tarjeta de crédito que no pueden pagar y colegiaturas que están fuera de su alcance. "Todos estos retos no son generados por el gobierno; pero el fracaso para responder a ellos es un resultado directo de una política resquebrajada en Washington y el fracaso del gobierno de George W. Bush", señaló.
Obama también buscó aliviar cualquier preocupación que pudieran tener los estadounidenses sobre que no estaba preparado para ser comandante en jefe de las fuerzas armadas o que los demócratas no eran tan confiables como los republicanos en materia de seguridad nacional. "Somos el partido de Roosevelt. Somos el partido de Kennedy. Así que no me digan que los demócratas no defenderemos este país. No me digan que los demócratas no nos mantendrán seguros", dijo Obama. "Nos enfrentamos a uno de esos momentos decisivos -un momento en el que nuestra nación está en guerra, nuestra economía desconcertada, y la promesa estadounidense ha sido amenazada una vez más", enfatizó. "Y estamos aquí porque amamos este país demasiado como para dejar que los próximos cuatro años se parezcan a los últimos ocho", agrega, en un ataque claro al legado del presidente saliente, George W. Bush. Justo antes de Obama, el gobernador hispano de Nuevo México, Bill Richardson, ofreció su propio discurso, reflejando la importancia que dedica Obama a la minoría más importante del país, con 45 millones de personas. Horas antes de la apertura de la convención, varios miles de personas manifestaron por las calles de Denver al grito "Somos todos Estados Unidos" para exigir a Obama que cumpla su promesa de regularizar a los indocumentados y de abrirles el camino hacia la ciudadanía. Obama aventaja a McCain por 48 a 42% entre los electores registrados, según sondeos. Antes del inicio de la reunión demócrata, la encuestadora Gallup registró un empate, situando a ambos candidatos con 45% de las preferencias electorales.