Reflexión sobre… LA VERDADERA NAVIDAD
Por Rafael Amado Deras
Hace muchos años, cuando yo iba a nacer, mis padres estaban emocionados -y por momentos preocupados- por la gran responsabilidad que yo representaba, y ellos no eran los únicos…todo un pueblo lleno de esperanza y fe esperaba mi llegada, y claro, como suele suceder entre la raza humana, otros no estaban tan contentos y por todos los medios posibles buscaron desalentar a los que me esperaban e inventaron una serie de calumnias, especialmente, poniendo en duda el embarazo de mi madre. La gente que esperaba ansiosamente mi nacimiento –incluyendo a mis padres- en ningún momento pensaron en regalos, fiestas, luces de colores o coloridos personajes; no, ellos esperaban que yo naciera bien y que aquellos que ya me odiaban, no me hicieran daño para que yo pudiera convertirme en el guía de tantas personas desamparadas, desalentadas, deprimidas, hambrientas, enfermas, etc. Afortunadamente, pude llegar a una edad adulta y de alguna manera cumplir con mi misión; bueno, de hecho, yo si cumplí, al extremo de dejar que me ejecutaran de una manera salvaje con tal que se entendiera mi misión y mi mensaje, pero muchos hermanos no cumplieron con lo que les correspondía hacer, y aunque han pasado muchos años desde mi linchamiento, muchos siguen equivocándose, hablando mal de mi, de mis padres y de todo lo que promulgue. A pesar de todo, yo quiero a todos mis hermanos, y estoy convencido que algún día, todos entenderán el significado de mi sacrificio, y porque mi padre permitió que todo esto pasara. Este 24 de diciembre, acuérdate de mí, porque es la fecha de mi nacimiento; si, por si ya se te olvidó, eso es lo que se conmemora para navidad –mi nacimiento-, y como te mencioné al principio, cuando nací, en lugar de regalos hubo abrazos,
en lugar de brindis hubo oraciones, en lugar de depresiones hubo renovadas esperanzas. Ah, y se me olvidaba, Papa Noel o Santa Claus, nació muchos después que yo –y eso porque mi padre lo permitió-, pero no para que se olvidaran de mi nacimiento sino más bien como un símbolo de ayudar, dar gracias, compartir y velar por los menos afortunados; pero aún así, sigue siendo y siempre será la fecha de mi nacimiento. Si no te acuerdas de mi y lo que realmente significa esta fecha, no me molestaré contigo, al contrario, como lo dije anteriormente, yo quiero a todos mis hermanos, el problema será con mi padre, quien todo lo oye y todo lo ve, y la verdad, no se como vaya a reaccionar cuando algún día lo veas y te pregunte ¿y te acordabas de mi hijo cada 24 de diciembre? Con cariño, JESUS DE NAZARETH