PRIMERA CONFESION

Document Sample
PRIMERA CONFESION Powered By Docstoc
					¿Cuándo sentimos necesidad de ser perdonados?
     (Que lo digan los niños, con ayuda. Para ser conscientes y valorar la necesidad humana del
     perdón y de las ocasiones que provoca esa necesidad.)
 Lista de ocasiones:
 -     Cuando tengo una rabieta en casa
 -
 -

     Al final, los catequistas las ordenarán en tres grupos: las que se refieren a Dios, a los demás, y a
     nosotros mismos (no olvidar este capítulo, en que necesitaríamos recibir el perdón de nosotros
     mismos: por ejemplo cuando no trabajamos suficiente, cuando dañamos nuestra persona al ser
     vagos o viciosos,...)

¿Cómo manifestamos nuestro arrepentimiento?
     (Que lo digan los niños, con ayuda. Para valorar los signos que empleamos los hombres)
 Lista de signos que empleamos:
 -     Darnos la mano
 -
 -

¿Qué piensa Jesús del perdón?

     (Decir algunas, para conocer el pensamiento de Jesús)

 -     Sermón del Monte: “Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos” (Lc 6, 27)
                          “Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra” (L. 6, 29)
 -     Hay que perdonar siempre: “No hasta siete veces, sino hasta setenta veces
       siete" (Mt 18, 21-22)
 -     Dios es perdonador: El Hijo Pródigo (Lucas 15)
 -     Hay que pedirlo a Dios: “Perdona nuestras ofensas, como también...” (Mt. 6, 12)
 -     “Como también nosotros”: Parábola del empleado que debía diez mil
       talentos(18,23-25)
¿Cuándo perdona Jesús?

     (Decir algunas, para valorar la actitud de Jesús)

 -     La pecadora a los pies de Jesús: “Tus pecados te son perdonados (Lc. 7, 47)
 -     En la cruz: “Perdónales , porque no saben lo que hacen” (Lc. 23,24)

Explicación del Parábola del Hijo Pródigo

     (Síntesis de toda la catequesis anterior)

 -     Actitud del Padre y de los dos hijos.
 -     Reflejo de lo más importante en una confesión

Su perdón es un ejemplo para nosotros

 -     No sólo manda perdonar, sino que da ejemplo.
 -     El saber perdonar es uno de los signos del buen cristiano.
La iglesia está al comienzo sin muchas luces, aunque no con oscuridad.
Preside el Cirio Pascual, en lugar visible
Introducir cantos en los momentos que se juzgue oportuno.



INTRODUCCIÓN.

La hacen dos niños

- ¡Hola Amigos! Hoy es un día de fiesta para todos nosotros. Sí, sí, fiesta de verdad,
porque hoy celebramos la fiesta importante del encuentro y el abrazo con Dios
nuestro Padre; y eso nos llena de alegría y hay que celebrarlo. Él nos quiere tanto
que siempre está dispuesto a perdonarnos y a abrazarnos.

- Vamos a celebrar un sacramento, el de la Penitencia o Confesión, que es el
sacramento del Perdón de Dios. Sabemos que el recibir el perdón de las personas es
una cosa muy bonita. Y queremos llevarnos la alegría de “hacer las paces” con Dios
y con todas las personas que más queremos. Así, saldremos de esta celebración
queriendo vivir más amigos de todos.

SALUDO DEL SACERDOTE

ORACIÓN.

La hace, mejor, un niño
Padre Dios, que no te fijas en nuestros pecados, sino que siempre estás esperando
a que nos acerquemos a Ti para perdonarnos. Concédenos la alegría del perdón y la
amistad. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

MONICIÓN AL HIJO PRÓDIGO

Catequista: - Todos conocéis la historia del Hijo Pródigo. Hoy Jesús quiere repetir
con nosotros, lo que nos cuenta esa historia. Por eso, la vamos a escuchar con
mucha atención y con muchas ganas de recibir de Dios el abrazo que dio el padre a
su hijo pecador. Atentos a la historia.
LECTURA.- El Hijo Pródigo: Lc. 15, 11-24

Historia narrada o representada por los niños


                   HISTORIA DEL HIJO PRÓDIGO Y DEL PADRE BUENO

Narrador “Jesús les dijo: Un hombre tenía dos hijos; el más pequeño, un día le dijo
     a su padre:
Pródigo:        - Padre, dame la parte de la herencia que me toca
Narrador El padre les repartió los bienes. No mucho después, el hijo menor,
     juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna
     viviendo como un perdido. Cuando se lo había gastado todo, vino un hambre
     terrible en aquella tierra y empezó él a pasar necesidad. Entonces se puso a
     trabajar en aquel país, y lo mandaron a guardar cerdos en el campo. Tenía
     tanta hambre que le entraban ganas de llenarse el estómago con las algarrobas
     que comían los cerdos, pues nadie le daba de comer. Recapacitando entonces,
     se dijo:
Pródigo:     - ¡Cuántos trabajadores de mi padre tienen pan en abundancia, mientras
     yo estoy aquí muriéndome de hambre! Voy a volver a casa de mi padre y le voy
     a decir: Padre, he ofendido a Dios y te he ofendido a ti; ya no merezco llamarme
     hijo tuyo: trátame como a uno de tus trabajadores.
Narrador Entonces se puso en camino hacia la casa de su padre. Su padre lo vio
     de lejos y se enterneció; salió corriendo, se le echó al cuello y lo cubrió de
     besos. El hijo empezó a decir:
Pródigo:   - Padre, he ofendido a Dios y te he ofendido a ti; ya no merezco
     llamarme hijo tuyo.
Narrador        Pero el padre les mandó a los criados:
Padre       - Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en le
    dedo y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un
    banquete, porque este hijo mío se había muerto y ha vuelto a vivir; se había
    perdido y lo hemos encontrado.
Narrador        Y empezaron el banquete.”


COMENTARIO

Subrayar que el momento más importante de la confesión no es el decir los pecados sino el abrazo
del Padre. Que lo sientan a través de su representante, el sacerdote.
Subrayar, también, el carácter festivo del sacramento.
Invitación a los padres a vivir y expresar con sus hijos todos los gestos del sacramento.
EXAMEN

Lo dirige el sacerdote que preside

Sacerdote: - Uno de vosotros me va a entregar una lista que habéis pensado con
vuestro/as catequistas, que contiene todas las ocasiones en las que creéis que
necesitamos ser perdonados.

Entregan la lista que han preparado anteriormente en catequesis

Esta es la lista, y vuestros catequistas las han ordenado, en tres grupos:

    -   Unas se refieren a Dios
    -   Otras a los demás
    -   Y otras a nosotros mismos: las cosas que necesitaríamos ser perdonados por
        nosotros mismos.

Las vamos a leer de una en una, y vais a levantar los dedos los que vean que
necesitan mejorar en ellas.

Examen a mano alzada

CONFESIÓN TODOS JUNTOS

Sacerdote: - Y ahora, todos juntos nos confesamos en voz alta, con la oración que
hemos aprendido del “Yo confieso”

- “Yo confieso...”

MONICIÓN

Catequista: - Como la confesión es un abrazo y una fiesta, vamos a encender todas
las luces.
Luego os vais a acercar a los sacerdotes, que os recibirán con cariño y harán a cada
uno de vosotros el gesto de perdonaros en nombre de Dios

Se encienden las luces de la iglesia

CONFESIÓN PERSONAL:

Se van acercando a los sacerdotes, que están en el presbiterio. Les recibirán con muestra de cariño,
les dirás que no necesitan decir nada, porque lo han dicho ya con los dedos alzados, y les darán el
perdón en nombre de Dios, un beso y un caramelo.

El sacerdote les invita después del perdón, a permanecer con los ojos cerrados y guardar un rato de
absoluto silencio, sintiendo en su corazón el abrazo del Padre y a corresponderle dándole las gracias.
Les irá acompañando desde el micrófono con las palabras que juzgue conveniente.
LOS SIGNOS DEL PERDÓN Y LA AMISTAD

Catequista: - Después de recibir el abrazo y el perdón de nuestro Padre Dios, como
signo de amistad con Jesús y entre nosotros, vamos a hacer varios gestos:

1- El signo de las lamparitas

Catequista: - El primero va a ser, encender una lamparita y la colocaremos junto al
Cirio Pascual, que representa a Jesús. Así, formaremos todos junto a Él como un
corro de amigos.

2- El beso

Catequista: - - El segundo signo que vamos a hacer va a ser, dar un beso a varias
personas. Será señal de que queremos vivir en paz y amistad con todos los que nos
rodean. Porque queremos ser una familia de amigos.

3.- El Padre Nuestro

Catequista: - - Ahora vamos a hacer el gesto de rezar un Padre Nuestro cogidos de
la mano alrededor del cirio, para decir a nuestro Padre Dios que nos ayude siempre
a perdonar como Él nos perdona.

ACCION DE GRACIAS

Catequista: - Por último, nos queda algo muy importante: dar gracias a Dios.
Tenemos que darle gracias por su abrazo de perdón, y lo vamos a hacer a través de
estas frases que le vamos a leer con cariño.

(Van leyendo los niños)

   -   El Señor nos ha dicho por medio del sacerdote palabras de perdón, de amor y
       de paz. Gracias, Señor.
   -   Estamos rodeados de gente que nos quiere para celebrar con ellos el perdón
       del Señor. Gracias, Señor.
   -   Juntos hemos recibido el perdón y la Paz del Señor. Juntos vamos a intentar
       ser el grupo de Jesús. Gracias, Señor.
   -   Te damos gracias, Padre Dios, porque perdonas siempre nuestros pecados y,
       como el padre del “hijo pródigo”, te alegras cuando venimos a pedirte perdón.
   -   Gracias, Señor, por perdonarnos siempre. Haz que siempre sintamos mucho
       aprecio por este sacramento del perdón, por el que nos quieres abrazar y
       hacer que vivamos felices y en familia. Amén.
DESPEDIDA DEL SACERDOTE.

Pequeño diálogo con los niños

¿Os ha gustado la fiesta?
¿Qué es lo que más os ha gustado?
Es una gran alegría saber que Dios nos perdona siempre, por muy mal que nosotros
nos portemos... Llevad el abrazo del Buen Padre Dios en vuestro corazón. Dentro de
poco vais a recibir a Jesús en vuestra Primera Comunión. Esta ha sido vuestra mejor
preparación para ese día. Conservad hasta entonces en vuestro corazón, la alegría
del abrazo del Padre.

El Señor, está con nosotros...

INVITACIÓN A UNA PEQUEÑA FIESTA

Catequista: - La fiesta no ha terminado todavía. Después de dar el abrazo al Hijo
Pródigo, el Padre mandó preparar un gran banquete con música y alegría. Nosotros
no vamos a hacer tanto, pero también queremos celebrarlo con una pequeña fiesta
de chuches y de juegos. Estáis todos invitados.

				
DOCUMENT INFO
Shared By:
Categories:
Tags:
Stats:
views:164
posted:12/11/2011
language:Spanish
pages:8