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La Red Vincular, sostén del aprendizaje en Educación a Distancia

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La  Red  Vincular,  sostén  del  aprendizaje  en Educación a Distancia
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Ponencia presentada en las Primeras Jornadas del NOA de Educación a Distancia “Educación a Distancia y Tecnologías de la Información y Comunicación en Nuevos escenarios Educativos" ( 14 y 15 de agosto de 2008)

la red vincular a distancia

October 10, 2008 (3 years 7 ago)
la educacion a distancia

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8/23/2008
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Spanish
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Beatriz Aquino

La red vincular Patricia Ardissone

Sostén del aprendizaje en

Educación a Distancia









PONENCIA



presentada en las



Primeras Jornadas del NOA de Educación a Distancia





“Educación a Distancia y Tecnologías de la Información y Comunicación en Nuevos

escenarios Educativos"



14 y 15 de agosto de 2008









LA RED VINCULAR, SOSTEN DEL APRENDIZAJE EN EaD





AQUINO, Beatriz – ARDISSONE, Patricia

baquino@net-learning.com.ar pardissone@net-learning.com.ar









www.net-learning.com.ar







Área temática: (b) Problemáticas pedagógicas de la Educación a Distancia

·



Palabras clave:

configuración de la red vincular – pertenencia – organizadores grupales – comunidad

virtual – aprendizaje colaborativo.





Intención:

Con este trabajo nos proponemos demostrar que es posible configurar una red vincular

que sostenga el aprendizaje en entornos virtuales.





Objetivos:

• Aportar elementos que faciliten la conformación de la red vincular.

• Explicar los elementos explícitos e implícitos que coadyuvan para la conformación de

la red.

• Demostrar cómo el trabajo colaborativo estimula y a la vez resulta de la pertenencia a

la comunidad.







Beatriz Aquino

Patricia Ardissone

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Beatriz Aquino

La red vincular Patricia Ardissone

Sostén del aprendizaje en

Educación a Distancia









Los vínculos virtuales son reales





Si todos pasamos por la experiencia de ser estudiantes y muchos, docentes,

podemos reflexionar acerca de las prácticas vinculares, ahora podemos pensar:



¿Cómo se organiza y se sostiene una red vincular en grupos virtuales de

aprendizaje? ¿Cómo hacer para que el espacio virtual devenga un “lugar”?1



Es interesante el planteo de Marc Augé cuando define lugares y no lugares. Por un

momento dejamos de lado la acepción de lugar físico y nos referiremos al lugar como un

espacio legitimado por un universo simbólico, un espacio antropológico y existencial que

fija puntos de referencia, que permite la reidentificación y una identidad relacional e

histórica. En un lugar el sujeto desarrolla pertenencia, se vincula con otros y con el medio

y en esa vinculación se reinscriben la identidad y los vínculos originales. Allí, la palabra, el

acto de locución, la interacción simbólica permiten crear lo social-orgánico, se modela la

comunidad, se transforma la realidad.





Constituir la red, construir el lugar, implica un pasaje del yo al nosotros. La imagen

siguiente permite observar esquemáticamente los elementos y los procesos que llevan a

la conformación de la comunidad virtual.









Si buscamos en el diccionario de la lengua castellana la acepción de la palabra

virtual, nos encontramos con: “del latín, fuerza, virtud. Que tiene virtud para producir un

acto aunque no lo produzca. Implícito, tácito.”









1

Augé, Marc (1998) Los no lugares, Gedisa, Barcelona







Beatriz Aquino

Patricia Ardissone

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La red vincular Patricia Ardissone

Sostén del aprendizaje en

Educación a Distancia









Analizaremos lo anterior trabajando sobre dos aspectos:

1. Posibilidad de tejer una red vincular a través de un campus virtual

2. El sentir ante formas de interacción que incluyen la ausencia corporal





1. Para construir una red vincular es necesario un escenario, un espacio que no

necesariamente es físico, sino espacio como lugar de pertenencia delimitado por aquellos

individuos que los conforman. Muchas veces en la vida cotidiana nos referimos a “nuestro

espacio” incluyendo en esta frase tanto un lugar físico, como un tiempo destinado a

ocuparnos de nosotros, o algún proyecto personal que estamos desarrollando, o un

encuentro con algunas personas y otras tantas significaciones que podamos encontrar.





Es decir, si hablamos de un campus virtual y de acuerdo a lo dicho, podemos

significarlo como un espacio de posible pertenencia en tanto sea compartido por un

número determinado de individuos y se incluya también la variable tiempo, aunque éste

no sea sincrónico.





Un campus virtual es un espacio al que uno se afilia, comienza a investigarlo, lo

recorre haciendo un reconocimiento y se va familiarizando con sus elementos.

En el inicio produce un alto monto de ansiedad, hay sensación de pérdida de referentes

como ante cualquier otra situación desconocida. Sin embargo en sucesivas

aproximaciones uno descubre que allí se encuentra con varias secciones que no sólo

aportan teoría sino áreas que posibilitan la interacción, tales como: enviar y recibir correo,

sala de chat, la posibilidad de subir una foto propia y ver la de otros y si están ahí es

porque hay otros, cercanos o lejanos en la distancia física pero presentes realmente en

ese espacio, también podemos “encontrarlos” en la cafetería. Llamamos así a un espacio

dentro de un aula virtual en la que los estudiantes pueden intercambiar impresiones,

comentarios no académicos. Hay que buscarlos y encontrarlos… ese “no lugar” inicial se

irá construyendo significativamente en un lugar de afiliación que devenga pertenencia.

Si se ponen en juego elementos facilitadores, cualquiera puede ser el escenario que haga

de soporte a la red vincular.





En este caso preciso, la Psicología Social nos provee de instrumentos que nos

permiten flexibilizar el encuadre y recrearlo para trabajar en este escenario.







Beatriz Aquino

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Sostén del aprendizaje en

Educación a Distancia









Lo que en general se quiere denotar con el adjetivo “virtual” agregado al sustantivo

aula, es una combinación del papel central de la tecnología por una parte, y en particular,

la posibilidad de una relación “virtual”, es decir, “no presencial” entre el educador y el

estudiante. Las clases a través de Internet, televisión por cable o discos compactos, son

un ejemplo de esta interacción virtual. No nos ocupamos aquí del sentido técnico exacto

de la palabra virtual; tomamos el uso popular como legítimo y trataremos de pensar en el

sentido del mismo. La novedad está en el medio tecnológico a utilizar. Ciertamente, la

tecnología actual permite establecer relaciones entre las personas, formas de

socialización y de intercambio y construcción de conocimiento, que no eran posibles con

las herramientas y los espacios tradicionales. El uso que se hace de la tecnología en este

campo es lo que convierte en valiosa esta experiencia.





Si convenimos en que la herramienta es útil y que el encuadre puede flexibilizarse

entonces tendríamos que plantearnos cómo transitamos la contradicción

2

proyecto/resistencia al cambio . Como sujetos en condiciones concretas de existencia,

sabemos que los espacios virtuales son parte de la vida cotidiana y referente de los

nuevos aprendizajes, en sentido amplio y restringido.





La palabra comunidad sugiere la existencia de algo en común, participación y

agrupación bajo algunas reglas compartidas en distintos niveles de organización social.

Otra característica de las comunidades ha sido y es la de compartir entre sus miembros,

una determinada identidad. En una comunidad virtual, la identidad no está preestablecida,

es decir que no responde a un preconcepto de “cómo debe ser una comunidad” sino que

dialécticamente se va creando y recreando como autoorganización, como unidad

compleja y heterogénea cuyos límites no se conocen a priori y están en continua

expansión. Las redes pueden ser consideradas claramente como “comunidades”, pero

con caracteres algo diferentes en comparación con las construidas sobre las

comunidades pre-virtuales. La comunidad virtual parece movilizar enfáticamente ideas,

opiniones y enlaces sociales entre sus miembros, que se reflejan en la comunidad viva, y

de esta manera se retroalimentan mutuamente. También generarían nuevos fenómenos

de “lo local”, lo que produciría espacios algo desterritorializados, lo cual convoca a







2

Este par dialéctico es uno de los seis con que trabaja la Psicología Social a través de la Técnica de Grupo

operativo de E. Pichón Rivière





Beatriz Aquino

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Sostén del aprendizaje en

Educación a Distancia









pensarlo desde un pensamiento complejo3 que acepte las contradicciones y la

multiplicidad, permitiendo generar nuevas formas de pensar alejándose del pensamiento

lineal positivista.





De esta manera “lo local” en el ciberespacio se formaría en base a una

continuación de vínculos gracias al sentido de inmediatez social, tecnologías interactivas

y relatividad de los contextos, que ya no rodean sino que son el texto mismo, hablaríamos

de un sujeto no inserto en una historia que le es ajena y otorgada desde afuera sino de un

sujeto que construye historia junto con otros en una constante red auto organizativa

productora de subjetividad. En ella se articulan lo singular y lo colectivo en función de un

objetivo/tarea convocante. Ese es el primer organizador, a él se agrega el otro, la mutua

representación interna de los integrantes, que se adquirirá compartiendo el espacio y el

tiempo.





El concepto de Organizador nos permite interrogarnos acerca de sobre qué ejes

se conforma una comunidad.





E. Pichón Rivière4 sostiene que lo que determina que un grupo sea tal es que haya

una tarea compartida y en función de ella, la articulación de los integrantes se logra con la

internalización de los rasgos del otro, esto es la conformación de una mutua

representación interna, proceso básicamente inconsciente. El mecanismo básico es el de

la identificación.





A este esquema incorporamos –lo muestra la imagen en la base del triángulo- los

organizadores culturales.





Éstos son maneras de hacer las cosas que todos los miembros de una comunidad

aprendieron como la manera normal de hacer algo y que organizan la vida cotidiana de

las personas en esa comunidad. Los organizadores culturales producen efectos en las

conductas con que las personas interactúan entre sí. Han sido aprendidos y forman parte

del mundo interno de las personas, es decir están grabados en nuestro interior, los

conocemos, los recordamos, sentimos cosas a partir de ellos. Entre los sistemas sociales



3

El concepto pertenece a Edgar Morin, (1990) Introducción al pensamiento complejo, Editorial ESF

4

Pichón Rivière, E. (1993) El proceso grupal, del psicoanálisis a la psicología social, Bs. As. Nueva Visión





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Sostén del aprendizaje en

Educación a Distancia







de representación, Kaës5 incluye los mitos, ritos, ideologías, cosmovisiones del universo,

ideas filosóficas. Organizan nuestra manera de sentir, pensar y hacer.





Estos elementos se conjugan, interjuegan y coadyuvan para la constitución de la

red vincular, para ese pasaje del yo al nosotros que requiere el desarrollo de ciertas

habilidades que implican la negociación de significados.





2. El segundo aspecto que mencionamos se centra en la siguiente cuestión, qué sucede

con la unidad del pensar, el sentir y el hacer, desplegándose en el escenario virtual. La

novedad, el desconocimiento de las NTics, el cambio de escenario, producen

necesariamente una desestructuración en todos los participantes, incluidos integrantes,

docentes, tutores y coordinadores, también de la Institución como totalidad.





Los mecanismos de defensa se despliegan: el rechazo a lo nuevo, el desprecio a

las NTics, la sobre valoración de los espacios tradicionales, la instalación en un

posicionamiento impotente, un sentirse excluido…





Sabemos que lo esperable es que esa unidad (pensar, sentir y hacer) se

mantenga, para que el individuo pueda operar en la realidad.





En esta época de expansión de las NTics, ya son observables conductas

derivadas de sentimientos de inclusión o exclusión, como una forma de pertenecer o no.

Y la ansiedad aumenta, y la contradicción nuevo/viejo, proyecto/resistencia se despliega

pero no para ser elaborada en una síntesis superadora sino para dilematizarla

posicionándose en un polo, negando el otro.





Pero también podría pensarse en mantener la tensión entre ambos, sin

reduccionismos y abordando esa franja que se mueve entre ambos, desde una lógica

inclusiva, esto conllevaría la posibilidad de ir trabajando en el proyecto (educación virtual)

mientras se trabajan las resistencias. Es decir que nuestro campo de trabajo es el “entre”,

lo que sucede entre las personas, el entre nos remite al vínculo y a los sentimientos que

despierta esta nueva configuración vincular con ausencia corporal.









5

Kaës, René (1989) Crisis, ruptura y superación. Ediciones Cinco, Buenos Aires.





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Sostén del aprendizaje en

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Qué le pasa a un individuo en estas circunstancias. Aparece un racimo de

sentimientos encontrados, alternativos, contradictorios. Temor, ansiedad, sentido de

desafío, sentir que uno puede, sentir que no puede nada, desconfianza ante la tecnología,

ante un tutor/docente/ coordinador a quien no conoce, no ve, no escucha. Operan varias

fantasías, una muy común es creer que si se ve al otro, se lo descubre a través de gestos,

actitudes, posiciones, movimientos, etc. Y si no tiene esos elementos a mano, lo

desconocerá totalmente.





En un principio hay una desconfianza generalizada, de todos con/contra todos y

cada uno vivenciando la serialidad con un gran sentimiento de soledad y abandono frente

a toda esa tecnología que mediatiza las relaciones. El vínculo no se vivencia.





Pero ese primer momento de caos desestructurante se irá convirtiendo de a poco

en un caos creador en el que cada uno comienza a reestructurarse incorporando las

NTics. Por supuesto que esto no es mágico y requiere poner en juego varios

componentes indispensables: querer aprender, hacerse cargo de la ansiedad y comenzar

a trabajar paulatinamente, actuar responsablemente ante las tareas a desarrollar,

minimizar el miedo a equivocarse, animarse a dudar, a preguntar, a ensayar en los

diferentes campos que las herramientas nos ofrecen, querer comunicarse intentando

utilizar los canales del nuevo escenario. Hay un componente que es irreemplazable: una

actitud de iniciativa personal, una adaptación activa que sólo nace de cada uno.





Cuando comienzan a ponerse en marcha todos estos instrumentos personales

comienza el encuentro con otros en los escenarios virtuales, poco a poco, los

participantes/estudiantes se reconocen y bajan las ansiedades. El sentir comienza a

modificarse a medida que el pensar y el hacer se van ajustando al encuadre.





Si muchas veces nos preguntamos qué vemos cuando miramos, también cabe

aquí preguntarse qué vemos cuando el otro se nos presenta como discurso hablado con

ausencia corporal. Vencidas las resistencias iniciales, comenzamos a sentir que el

discurso hablado/escrito se corporiza y nos muestra al otro que se hace significativo

desde su palabra y reconocerlo nos exige desarrollar una práctica de análisis del discurso

que implica todo un aprendizaje. En definitiva podemos apropiarnos de una imagen

simbólica del otro a través del lenguaje.





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Educación a Distancia









Ahora bien, lo antedicho es un proceso en construcción permanente y transita por

varias etapas, pueden verse en el esquema siguiente:









6









Del acceso inicial a la meta cognición se trabajará el aprendizaje colaborativo. Ya

desde la etapa 1 se puede comenzar con técnicas que desarrollen la mutua

representación interna, a través de las cuales haya que investigar la realidad del otro,

cómo se expresa, quién es, dónde vive. Esto implica explorar territorios desconocidos allí

se generan los vínculos mientras se co-crea un espacio cognitivo-experiencial. Se

incentiva el tránsito a las etapas 2 y 3.





El aprendizaje colaborativo es la puerta grande para ingresar a las etapas 4 y 5

porque es una metodología que tiene como base el concepto de la colaboración con

grupos que comparten espacios de discusión y reflexión, con el objetivo de desarrollar las

habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social), siendo cada uno

responsable de su propio aprendizaje. Es un proceso de construcción social en el que

cada individuo aprende más de lo que aprendería por si mismo debido a la interacción

con otros miembros de su grupo, pone al alcance del individuo diferentes formas de





6

El esquema anterior se hizo en base a la información obtenida en: ETAPAS DE DESARROLLO Y

FACILITACIÓN EN UNA COMUNIDAD VIRTUAL DE APRENDIZAJE Gilbert Brenson-Lazan (Adaptación de

los trabajos de Gilly Salmon)







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abordar y solucionar problemas, de aprender distintas estrategias de gestión de

información y enfoques o puntos de vista.





A través de la interacción planteada, facilita la conversión de los saberes implícitos

de los miembros de la comunidad en saberes explícitos, ya que los participantes los

explicitarán en la resolución de problemas, construyendo de esta forma nuevos

conocimientos.





Hay varios elementos clave para su implementación: Interactividad, comunicación

fluida, negociación de significados, interdependencia positiva, Responsabilidad individual,

Destrezas Colaborativas, Planificación de Objetivos.





Para poder implementar el modelo de Formación a Distancia Colaborativa de

calidad se requiere, además de la tecnología apropiada, la participación de tutores

altamente capacitados, dotados particularmente de habilidades de comunicativas e

interpersonales que sepan guiar a las comunidades virtuales de aprendizaje al logro de

los objetivos previstos en el proyecto formativo.





A modo de conclusión:

Esta nueva forma de establecer vínculos se va convirtiendo en parte de nuestro universo

simbólico legitimado socialmente. En el nuevo sistema que nos convoca nos planteamos

como desafío la co-creación de un lugar de pertenencia que se desplegará como una

unidad compleja de autoorganización, que solo existirá en tanto seamos provocadores

para la generación de redes vinculares. Un lugar aún desterritorializado teóricamente que,

como constante, tiene la condición de fundante. Sólo se crea en la interacción

colaborativa en la que cada uno es constructor de la red.









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