Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 1
Documentos
de
Pierre de Zutter
para el PAC-Oruro
entre 1986 y 1989
versiones incompletas o con diagramación desaparecida
Documento
1986: Informe del Seminario-Taller para Extensionistas 13-25.08.86
1986: Informe del Seminario de Programación 15-20.12.86
1987: Informe de misión en los PAC Oruro y Potosí sobre política de formación - capacitación
1987: Propuesta de un Sistema de Evaluación Periódica del Avance de la Formación-Capacitación en el PAC
de Bolivia 05.87
1987: Comentario sobre Centros y Ciclos de Formación Campésina (PAC Oruro) 05.87
1987: Informe del seminario-taller sobre Autodesarrollo Campesino 08.87
1987: Propuesta de Plan de Formación y Estudios para el PAC-Oruro 25.08.87
1987: Cinco condiciones necesarias para la continuidad del proceso de autodesarrollo campesino 08.87
1987: Informe de los Talleres sobre Plan de Formación 09.87
1987: Elementos de una política de autoformación para el autodesarrollo campesino
1987: Propuesta de Plan de Formación y Estudios para el PAC-Oruro - segunda versión 25.08.87
1987: Guía para la práctica de la autoevaluación 09.87
1988: Misión de acompañamiento al proceso de autodesarrollo campesino 11.88
1989: Misión de acompañamiento al proceso de autodesarrollo campesino - segunda parte 01.89
1989: Organización campesina y futuro del autodesarrollo en Oruro - carta a los amigos del PAC-Oruro 12.89
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 2
INFORME
DEL
SEMINARIO-TALLER
PARA
EXTENSIONISTAS
(PMPR-ORURO)
Oruro, 13-25.VIII.86
Pierre de Zutter
I. BALANCE DEL SEMINARIO-TALLER
II. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
{Para facilitar un aprovechamiento del balance y de las conclusiones y recomendaciones, habíamos incluido la
información básica de referencia en los anexos. Estos fueron perdidos por la computadora en una
manipulación equivocada. Por ello no pueden incluirse ahora, en esta versión}
CAPITULO I
BALANCE DEL SEMINARIO-TALLER
1. ANTECEDENTES Y CONDICIONES GENERALES. 3
Situación boliviana; situación de Oruro; PMPR-Oruro; extensionismo
2. CONDICIONES COYUNTURALES. 5
Agitación social; CORDEOR; preparación-programación; co-dirección; extensionistas
3. EL ENFOQUE Y LA METODOLOGIA. 7
Autoformación; proceso; DSE; comunicación-desarrollo rural; fases; reacciones
4. LOS RESULTADOS según los objetivos. 9
A. En cuanto a actitudes. 10
Propuestas campesinas; propuestas modernas; búsqueda compartida; ritmos; motivación;
comunicación; debate; equipo
B. En cuanto a conocimientos. 14
Desarrollo rural; estrategias; PMPR; realidad Oruro; racionalidad campesina; rol de
organizaciones; propuestas tecnológicas; comunicación-autoformación; Plan de Formación
C. En cuanto a capacidades. 18
Metodología PMPR; análisis; manejar-adecuar tecnologías; comunicación; capacitación
I. BALANCE DEL SEMINARIO-TALLER
Un primer balance del Seminario-Taller para extensionistas realizado en la ciudad de Oruro del 13 al 15 de
agosto de 1986 requiere, antes de llegar a los resultados, tomar en cuenta las condiciones generales de
Bolivia, la coyuntura especial de Oruro y del PMPR en el momento del Taller y la metodología empleada
durante el evento.
1. ANTECEDENTES Y CONDICIONES GENERALES
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• La situación boliviana, generalmente caracterizada por su gran inestabilidad y profundas contradicciones
entre los diferentes sectores de la sociedad, está actualmente agravada por la exacerbada crisis económica y
social que atraviesa.
El empobrecimiento general afecta por un lado al campesinado, obligándolo a revisar sus prioridades, y por
otra parte al propio personal de técnicos y profesionales que laboran en programas de desarrollo rural,
afectando su disponibilidad y dedicación por la permanente preocupación de supervivencia.
Las estrategias de desarrollo sobre las cuales basó el país sus políticas desde hace muchos decenios
entraron en crisis con el proceso duradero de baja de precios y productividad para las materias primas de
exportación (mineras esencialmente, agropecuarias en segundo lugar). Esta situación ha llevado a nuevas
contradicciones dentro de los grupos económicos y políticos que conducen el país, agudizando el clima de
inestabilidad al no existir claridad sobre las posibles nuevas estrategias de desarrollo a definir. El problema del
narcotráfico adquiere en este contexto una relevancia aún mayor, dado que se carece de otras fuentes
comparables de ingreso de divisas.
La tradicional debilidad del Estado boliviano y de sus organismos nacionales y departamentales se acrecienta
dentro de este panorama, limitando su capacidad de ser interlocutor y contraparte para la cooperación
internacional.
• La situación de Oruro adquiere aún mayores niveles de gravedad que en el resto del país por ser éste uno
de los departamentos más dependientes de la economía minera y por disponer de escasos recursos
agropecuarios.
Los conflictos sociales provenientes de la crisis minera se ven agudizados por la escasez de recursos
financieros y humanos para emprender nuevas formas de desarrollo económico en lo agropecuario. También
por una falta de tradición y práctica en este campo por parte de la administración pública, los organismos
profesionales y las organizaciones sociales. El área rural siempre fue marginal dentro de Oruro, tanto en lo
económico, lo social, lo político y lo profesional.
• El PMPR-Oruro nació como proyecto de emergencia luego de los desastres naturales que afectaron la
zona y fue concebido esencialmente como aporte para reconstruir infraestructuras productivas y de servicios
rurales y para apoyar al campesino a superar la fase de mayor dificultad.
La permanencia del programa más allá de la época inmediata de emergencia obliga a redefinir su enfoque, su
papel, su estrategia, sus metodologías y sus metas, so pena de quedar desfasado de la realidad. Se puede
caracterizar la actual situación del PMPR-Oruro como de transición entre un programa de emergencia y un
programa de desarrollo rural.
• La concepción predominante en Bolivia y Oruro sobre desarrollo rural y extensión carece de raíces en la
realidad andina, nacional y departamental. Se trata de una aplicación mecánica de modelos de productivismo
y extensionismo originados en los países del norte y basados en sus peculiares condiciones climáticas,
ecológicas, económicas y culturales.
Al lado de este enfoque que prevalece en los organismos estatales, en los profesionales y en la mayoría de
las cooperaciones internacionales que sustentan a los dos primeros, está surgiendo y creciendo una corriente
de renovación que busca partir del conocimiento de las particularidades andinas para hallar alternativas
viables y duraderas.
Esta nueva corriente está marcada por una doble deficiencia.
- Es muy marginal en el sentido que carece de presencia significativa en los debates nacionales sobre
enfoques y estrategias de desarrollo.
- Está desarticulada. Existe poca relación entre los esfuerzos que realizan, cada uno por su lado, ciertos
técnicos y ciertas organizaciones campesinas. Tampoco hay mucho intercambio entre las diversas
especialidades y entre las diferentes organizaciones.
Se cuenta por tanto con múltiples aportes pero no con una propuesta coherente.
2. CONDICIONES COYUNTURALES
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La realización del Seminario-Taller estuvo además marcada por una serie de circunstancias momentáneas
que tuvieron gran influencia en su desarrollo.
• La ciudad y el departamento de Oruro estaban viviendo momentos de suma agitación social con una
continua sucesión de huelgas y paros. Una huelga de hambre de quince días en CORDEOR (la entidad
contraparte de la CEE, de la cual dependen tanto los extensionistas como el personal administrativo del
PMPR) fue inmediatamente seguida por un paro cívico de Oruro. Sin transición, se inició una huelga general
indefinida.
• La propia CORDEOR estuvo permanentemente paralizada, tanto por las huelgas de su personal que exigía
el reemplazo de toda la plana directiva y ejecutiva, a raíz de acusaciones de malos manejos, como por la
ausencia de presidente (el nuevo titular recién fue nombrado en los días finales del Seminario-Taller).
Durante muchos días, la relación casi única con CORDEOR consistió en las presiones de algunos
responsables para iniciar la reunión en plena huelga de hambre, con el correspondiente riesgo de
partidarización del PMPR y los consiguientes peligros para su continuidad y éxito.
• Esta situación afectó mucho la preparación y la programación del Seminario- Taller.
En cuanto a la preparación, la permanente preocupación de directivos y asesores del PMPR y de los mismos
extensionistas impidió cumplir con uno de los objetivos de la misión: la forja de un fuerte "equipo de
coordinación y moderación" y el entrenamiento de sus miembros en las metodologías y técnicas a emplear.
En cuanto a la programación, se tuvo que correr las fechas del evento por la indisponibilidad de más de la
mitad de los extensionistas (incorporados a la huelga de hambre). Así, la reunión comenzó un miércoles en
lugar de un lunes, obligando a trabajar el domingo y hacer el día de descanso un martes, lo cual afectó la
intensidad de la dedicación en los dos domingos en que se trabajó. Pero tampoco se podía reacomodar la
fecha de descanso porque se hubiese cortado el proceso previsto de auto-formación: era imprescindible que
el descanso viniese después de la fase de desestructuración.
• La situación de Oruro y CORDEOR tuvo por otra parte un efecto positivo al posibilitar una mayor presencia y
participación en el Seminario-Taller de los dos co-directores del PMPR (impedidos de cumplir con otros
compromisos por la falta de interlocutores y de personal). Su intervención en los debates fue importante para
dar a la reunión un carácter más amplio que la simple capacitación, enriqueciendo y legitimando las
reflexiones sobre enfoques y estrategias.
• Otro factor coyuntural muy importante se refiere a la participación de los extensionistas. El número de
asistentes al evento era muy alto, oscilando entre 35 y 45 (además del equipo de moderación), cifra
demasiado elevada para un taller de las características deseadas. Por otra parte, la gran mayoría de los
extensionistas eran nuevos en el programa (muchos con una "antigüedad" de una semana a tres meses), lo
cual limitaba mucho el poder basarse en la propia experiencia del PMPR y obligó a dedicar mucho tiempo a la
información sobre la zona y el programa.
Cabe agregar que se trató de la primera reunión conjunta entre el personal directivo y ejecutivo del PMPR y
todos los extensionistas.
3. EL ENFOQUE Y LA METODOLOGIA
El enfoque del evento y la metodología a emplear fueron establecidos entre el personal directivo y ejecutivo
del PMPR y el asesor externo especialmente contratado, durante sucesivas reuniones en marzo y junio y en la
semana de preparación inmediata. De acuerdo al pedido de la co-dirección del programa y al debate de las
sugerencias del asesor, se tomaron opciones no-tradicionales para esta clase de reuniones. El mismo nombre
final ("seminario-taller" en lugar del original "curso de capacitación") expresa dicha orientación.
• La primera característica del Seminario-Taller fue la decisión de priorizar un enfoque de auto-formación
reflexiva y crítica en lugar de la clásica transmisión de conocimientos y técnicas. Sin negar la importancia de
brindar un máximo de informaciones sobre la realidad de la zona y del programa, sobre sus actividades y
metas, sobre sus propuestas tecnológicas, etc..., se escogió priorizar la forja de una actitud adecuada en
cuanto a análisis crítico y creativo y a comunicación auténtica con el campesino. De esta manera, se buscaba
desarrollar la capacidad del extensionista de intervenir activa y apropiadamente en el mejoramiento del PMPR,
en lugar de limitarse a cumplir metas cuantitativas, aplicando mecánicamente las recetas de siempre.
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• Una segunda característica, consecuencia de la anterior, consistió en plantear el Seminario-Taller como
punto de partida de un proceso de mayor alcance. La amplitud de las necesidades de formación del personal
(en el PMPR, pero también en los proyectos de desarrollo rural en general) vuelve ilusoria la idea de poder
cumplir con los objetivos propuestos (anexo I) con uno o varios cursos o talleres.
El enfoque adoptado por el PMPR para su transición a proyecto de desarrollo rural exige un proceso
permanente y multiforme de auto-formación del personal. El Seminario-Taller fue entendido como elemento
decisivo para el lanzamiento de dicho proceso, pero, para ello, requería adecuar sus ritmos y metodologías.
• La base de partida para el Seminario-Taller fue la búsqueda, por la co-dirección del PMPR, de una asesoría
que respondiese a las orientaciones metodológicas y a las técnicas practicadas por la Deutsche Stiftung für
internationale Entwicklung (DSE) de Alemania. Es decir un trabajo de formación basado en la mayor
expresión, reflexión y debate de los propios participantes en el evento, en lugar de la clásica charla magistral.
• El enfoque y la metodología fueron luego precisadas y enriquecidas con los planteamientos y la experiencia
particular del asesor contratado en relación con la comunicación con campesinos y a las características de
un proceso de autoformación en desarrollo rural (planteamientos sistematizados en "Una experiencia de
Curso-Taller sobre comunicación con campesinos", CCTA, Lima, 1986).
• El Seminario-Taller estuvo por ello basado en una estrategia tendiente a cuestionar los esquemas previos
de los participantes, para sentar bases mínimas de una nueva práctica y preparar el seguimiento del proceso
iniciado.
Se previó entonces una estrategia basada en cuatro fases del Taller:
- una primera de "información";
- una segunda de "desestructuración", es decir de cuestionamiento;
- una tercera de "reconstrucción", es decir de preparación para nuevas orientaciones y prácticas;
- una cuarta de "seguimiento", es decir de programación de los nuevos pasos a seguir para avanzar en la
autoformación.
• El enfoque y la metodología adoptada eran sumamente novedosos para la casi totalidad de los
participantes (extensionistas y equipo central del PMPR). Tal como suele suceder en estos casos, provocaron
numerosas reacciones contradictorias pero finalmente positivas que pueden definirse sucesivamente como
sorpresa, resistencia, crisis, interés y motivación.
Tal como ocurre también a menudo en este tipo de práctica, el nivel de receptividad y criticidad fue para
muchos inversamente proporcional al nivel de educación-experiencia en docencia-capacitación y al estatus
social- profesional.
4. LOS RESULTADOS
Para un primer balance de resultados del Seminario-Taller, recurriremos a los objetivos preparados para el
mismo. Estos son de tres tipos:
• Objetivos para la formación del personal en el PMPR (anexo 1). Se trata de una primera aproximación
rápidamente preparada en junio para dar un marco al Seminario-Taller de agosto. La experiencia de éste y el
seguimiento realizado desde entonces por el propio PMPR deben conducir a una redefinición posterior, con
oportunidad de trazar un Plan de Formación en el programa.
• Objetivos generales del Seminario-Taller (anexo 2). Fueron establecidos en junio y precisados en agosto,
con la intención de abarcar un máximo de los elementos requeridos por el PMPR en forma inmediata.
• Objetivos educativos del Seminario-Taller (anexo 3). Fueron preparados por el asesor contratado con la
finalidad de servir a la forja y entrenamiento iniciales del equipo de coordinación y moderación. A falta de
ambiente y disponibilidad suficientes para su debate y mejoramiento en la semana previa al evento, sirvieron
de marco de referencia durante la conducción del mismo.
Analizaremos los resultados del Seminario-Taller siguiendo los tres componentes normales de un proceso
educativo: actitudes, conocimientos, capacidades (o habilidades).
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A. En cuanto a actitudes
Puede considerarse que el Seminario-Taller ha tenido un gran avance en este aspecto.
• El respeto crítico ante las racionalidades, conocimientos y tecnologías campesinas (anexo III.1.)
apareció desde el principio en unos pocos participantes y se fue generalizando progresivamente. De alguna
forma fue reconocido como una necesidad para encontrar alternativas viables de trabajo.
Pero, si bien el concepto fue adoptado dentro del "discurso", es mucho menos evidente que la actitud haya
sido interiorizada. En algunas ocasiones, se trató de un simple acomodo a la tónica dominante en el Taller. En
muchos casos, parece existir una preocupación real, un interés verdadero por superar el tradicional
menosprecio y las prácticas impositivas. Consolidar semejante actitud depende absolutamente de las
posibilidades de llevarla a la práctica y para ello se requiere un gran esfuerzo en el desarrollo de la capacidad
de comunicación con el campesino y de conocimiento/investigación de la realidad.
• La actitud crítica frente a las propuestas modernas o "apropiadas" de tecnologías y modelos de
desarrollo (anexo III.2.) fue más evidente. Se expresó esencialmente en el cuestionamiento de la noción de
"paquete" tecnológico, del tipo de relación extensionista-investigador, de los resultados de ciertas prácticas
impuestas como en el caso de la quinua en Salinas.
El desarrollo de esta actitud requiere una revisión del papel del extensionista. Si éste continúa siendo un
simple propagandista-aplicador al servicio fundamentalmente de las estaciones experimentales, habrá de
abandonar toda crítica, o bien terminará frustrado o marginado.
• En cuanto a la actitud de búsqueda compartida con el campesino para las alternativas más viables (anexo
III.3.), creemos que aún falta mucho. Si bien se reconoce la importancia del conocimiento campesino y las
limitaciones de los "paquetes" tecnológicos, prevalece la tendencia a pensar que el extensionista (el "técnico",
el "especialista") es quien ha de tomar finalmente la decisión sobre lo que más conviene. Es decir que se
pretende aprender a aprovechar lo que sabe el campesino para mejorar la capacidad del propio extensionista
en decidir y conducir el proceso del campesino.
Esta interpretación nuestra podría parecer contradictoria con lo que se señala a continuación sobre "actitud de
comunicación con el campesino". Pero resulta casi imposible esperar mayores adelantos sin una revisión en el
tipo de estructura y funcionamiento de un programa como el PMPR. Mientras la institución sea para el
extensionista su "centro", su única referencia para evaluar la validez de la planificación y ejecución de su
trabajo, y por tanto para determinar sus posibilidades de permanencia y progresión laboral, no podrá
"compartir" mucho con el campesino.
• El respeto a las peculiaridades del ritmo campesino en el proceso de cambio y desarrollo (anexo III.4.)
casi no fue tocado directamente durante el Taller. Apenas si se hicieron algunas alusiones, especialmente al
tratar de las estrategias en relación a supervivencia y producción de excedentes.
• La motivación para poner en práctica la concepción y metodología de desarrollo rural del PMPR
(anexo II.1.) fue en gran medida lograda. La principal razón de este resultado estuvo en el enfoque y la
práctica del Taller: no se trató de "vender" tales concepción y metodología
como una obligación contractual para el extensionista; más bien se promovió el debate, la crítica y la
reelaboración a base de los planteamientos que se hicieron al principio.
Al haber intervenido en la reflexión y aportado al mejoramiento de las propuestas iniciales, los participantes
alcanzaron en su mayoría un alto grado de motivación.
Asimismo, el propio Taller fue una experiencia concreta (aunque limitada por lo expuesto en las páginas
anteriores: coyuntura; marginalidad de las nuevas corrientes; tradición del extensionismo...) de este tipo de
concepción y metodología.
Las numerosas preocupaciones de la evaluación final (anexos VII y VIII) en cuanto a las condiciones
necesarias para poder pasar a la práctica (seguir la autoformación, colmar los numerosos vacíos que
quedaron, mejorar las condiciones económicas del extensionista para que tenga mayor disponibilidad...)
testimonian el interés y la motivación.
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• La búsqueda de una actitud de comunicación con el campesino (anexo II.3.) se demostró en forma
creciente a medida que se iba realizando el evento. Los "juegos de roles" y las "prácticas grupales"
evidenciaron una toma de conciencia (y/o una mayor confianza para expresar convicciones íntimas). Hasta se
suscitaron (en los debates sobre investigación/encuestas) extremos de entusiasmo por un nuevo tipo de
relación con el campesino.
Este avance de actitud responde sobre todo al acercamiento a una nueva concepción e interpretación de la
comunicación. Pero dicho acercamiento es aún limitado. Consolidar tal actitud necesitará pasar por su puesta
en práctica, la cual revela inmensas posibilidades de renovación y mejoramiento para el desarrollo rural.
Hubo por otra parte avances significativos en dos aspectos que no habían sido explícitamente incluidos en la
redacción primera de los objetivos:
• En primer lugar, se logró iniciar un ambiente y una actitud de debate generalizado en el seno del PMPR
(salvo en el sector administrativo, totalmente ausente del evento). La reflexión y la búsqueda de alternativas
dejaron de ser compartamentalizadas y aisladas (sea a nivel individual, sea en una zona del programa, sea
entre un grupito de directivos y asesores), para ser asumidas como una tarea común, para ser compartidas,
reconociendo la importancia de este hecho tanto para forjar una mayor coherencia del PMPR, como para
aprovechar la diversidad de las experiencias y aportes.
Debe señalarse la importancia que tuvo para ello la intervención casi permanente de los dos co-directores del
PMPR. Su misma presencia, sus aportes y su aval a la actitud de cuestionamiento y búsqueda sirvieron para
legitimar el esfuerzo realizado y la óptica adoptada.
Al mismo tiempo, la ausencia de directivos de CORDEOR fue la gran limitante, dejando una permanente duda
en los extensionistas sobre las posibilidades de continuidad para semejante ambiente.
• En segundo lugar, se comenzó a sentar las bases de una actitud de equipo de trabajo. Al inicio el personal
tendía a ubicarse y diferenciarse según las posiciones jerárquicas, las especialidades profesionales y/o las
zonas de trabajo. Luego empezó a gestarse un mayor intercambio y diálogo entre los diversos grupos.
Finalmente se alcanzó un cierto grado de interés por superar, en el trabajo de campo, las simples relaciones
"funcionales" (cada uno en su área, en su cargo) y construir equipos que se complementen y enriquezcan su
potencial de acción.
Al respecto, estamos recién en los primeros pasos y sigue predominando la concepción "funcional" en la cual
cada extensionista tiene "su" área a manera de feudo, cada supervisor se preocupa de evitar intromisiones en
"su" zona, cada especialista busca hacer prevalecer "su" rama y demostrar que tiene "mejores resultados".
Los avances se manifestaron sin embargo en el logro de una mayor coherencia de los participantes. El
"termómetro de ánimos" (anexo VI) revela una notoria reducción del abanico de opiniones. Ciertos
comentarios de la evaluación final libre evidencian preocupación por continuar en este sentido.
El mismo hecho de haber logrado romper, en las "prácticas grupales" de la segunda semana (anexo IV), la
tendencia a siempre querer formar grupos de trabajo por especialidad/zona (anexo XI), indica una cierta
comprensión de la necesidad de equipos interdisciplinarios.
Todo puede sin embargo quedar rápidamente en nada si no se comienza de una vez la construcción de
verdaderos equipos de trabajo en el terreno mismo.
B. En cuanto a conocimientos
• La concepción y metodología del desarrollo rural en el PMPR (anexos I.1., II.1. y III.2.1.) fueron uno de
los ejes centrales de todo el Taller. Se les dedicó una atención particular con exposiciones concretas (las dos
que hizo el co-director Sollanek para iniciar el evento el jueves 14, para consolidar lo avanzado el domingo
24), con ejercicios de análisis (miércoles 20), con debates a partir de la realidad concreta de una zona
(encuesta Salinas, el domingo 17), con referencias permanentes en todas las exposiciones, prácticas y
debates.
De hecho, los conocimientos al respecto avanzaron muchísimo, en gran medida porque se hizo un cambio
sutil: no se habló de la concepción y metodología de desarrollo rural del PMPR sino en el PMPR. Es decir
que, a base de la tónica lanzada por el propio licenciado Sollanek el jueves 14 en su exposición, no se partió
de una visión establecida y definitiva a aprender, transmitir y aplicar en el PMPR. Se buscó más bien construir
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en el PMPR una concepción y metodología acordes con la realidad, con las experiencias y aportes de todos
los participantes y de otras latitudes.
• Las innumerables reflexiones sobre "ventajas comparativas", "especialización productiva",
"comercialización de excedentes", "economía campesina", "autoconsumo y mercado", y tantos otros temas,
desembocaron en debates sobre estrategias, para el campesino y por consiguiente para el PMPR. Eso
evidencia los progresos en el conocimiento, no sobre "la" concepción de desarrollo rural, sino sobre las bases
que han de permitir elaborar una concepción de desarrollo rural andino adecuada a la realidad orureña
presente.
• Todos estos conocimientos sobre concepción del desarrollo rural se elaboraron a base de una mayor
información sobre el propio PMPR. A la exposición inicial del co-director Lizarazu sobre la institución y su
programación, se agregaron tanto las presentaciones de los primeros días sobre los diversos
temas/actividades, como la "feria de experiencias" o la autoevaluación para los "antiguos". La avidez de
información al respecto era enorme al comienzo y las interrupciones que hacía el equipo de moderación para
respetar el horario (y sobre todo para estimular al aprendizaje de una mayor disciplina en el aprovechamiento
del tiempo) solían ser mal recibidas: la evaluación final (anexos IX y X) se refiere varias veces a la "dictadura".
Esta fue para la mayoría del personal la primera oportunidad en que tuvo una visión global de lo que es y hace
el PMPR, más allá de las tareas encargadas a cada uno localmente. Era imposible satisfacer todas las
necesidades al respecto pero creemos que se brindó la información mínima requerida.
• El conocimiento sobre la realidad campesina orureña (anexo III.2.2.) fue parcial y disperso. El momento
más intenso fue la presentación de los primeros resultados de la Encuesta Salinas por Javier Izko el domingo
17, pero desembocó inmediatamente en un debate sobre estrategias de desarrollo, sin dejar tiempo para
profundizar el conocimiento.
Si bien no hubo una información sistematizada sobre Oruro, el Taller ha sido de gran utilidad para que los
participantes mejoren la cantidad y calidad de sus conocimientos al respecto, gracias a las múltiples
referencias que se hicieron y a la gran cantidad de debates y trabajos que se basaron en ejemplos concretos:
autoevaluación, crédito, "juegos de roles", "prácticas grupales" (en especial los grupos sobre organización e
investigación), etc...
• El conocimiento de la racionalidad campesina de Oruro (anexo III.2.3.) fue otro punto que se debatió
repetidas veces en el Taller. Como en la mayoría de los temas, más que presentar una información detallada y
completa, se buscó motivar a los participantes para que ellos mismos vayan descubriendo y comprendiendo
dicha racionalidad. Para ello se procedió con ejemplos y con cuestionamientos a las actitudes clásicas de los
proyectos y a sus resultados, completando (de manera insuficiente) con criterios y técnicas.
Los resultados del Taller pueden diferenciarse en este campo entre los participantes de origen campesino y
altiplánico y aquellos que provienen de ciudades y/o de otras regiones. Para los primeros, el evento habrá
servido a revalorizar conocimientos que muchos ya tienen sin poder ni saber aprovecharlos por ser
descartados o menospreciados en el desarrollo clásico. Para los segundos, se habrán creado expectativas sin
que el Taller haya podido concretar bien un mínimo de propuestas metodológicas y técnicas sobre cómo
reconocer y comprender dicha racionalidad.
• El rol de las organizaciones campesinas, de los proyectos y de los propios extensionistas en el
desarrollo rural (anexo III.2.4.; 2.5. y 2.6.) fue amplia y repetidamente debatido.
En cuanto a las organizaciones campesinas, la reflexión y los cuestionamientos iniciales permitieron luego un
excelente trabajo en la práctica grupal sobre "organización". Pero se trata apenas de un primer paso: las
dificultades de plasmar los avances del grupo en la plenaria del sábado 23 revelan cuánto camino falta por
recorrer. Puede decirse que hubo un cambio de enfoque pero que persiste cierta confusión y sobre todo una
falta de alternativas claras (las persistentes ambigüedades sobre "grupos de crédito" lo demuestran).
En cuanto a los proyectos de desarrollo, su rol estuvo permanentemente sobre el tapete, aunque de manera
indirecta. Las reflexiones sobre el propio PMPR pueden ser los cimientos para continuar elaborando una
mayor coherencia si se sigue con el ambiente y la dinámica del Taller.
En cuanto al papel de los extensionistas, toda la reunión giró sobre este eje. El cuestionamiento de los roles y
actitudes clásicas fue la base principal que el equipo de moderación utilizó para la fase de desestructuración y
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luego para la reconstrucción y el seguimiento. Puede decirse que se avanzó mucho en cuanto al
reconocimiento de nuevas alternativas pero que su puesta en práctica y consolidación dependen mucho del
contexto nacional e institucional de trabajo y de la continuidad del proceso de autoformación.
Con los roles de las organizaciones campesinas, los proyectos de desarrollo y los extensionistas, y con el tipo
de relaciones entre estos tres actores, se sentaron bases para un nuevo tipo de práctica de trabajo, pero se
trata de simples cimientos y faltaría proseguir la edificación del nuevo planteamiento.
• Las propuestas tecnológicas que está empleando el PMPR (anexos I.2., II.2., III.2.7. y III.2.8.) fueron
presentadas en los primeros días del Taller. Si bien los datos proporcionados en el Taller parecen haber sido
suficientes para la dinámica del mismo, fueron demasiado reducidos para enfrentar los compromisos
concretos que los extensionistas tienen en el campo. Varias tarjetas de la evaluación final (anexo IX) hablan
de lo "incompleto" de las exposiciones.
Es cierto que la información fue desigual según los temas y que el extensionista requiere profundizar mucho
su conocimiento de las diversas tecnologías, pero hubo que priorizar entre los múltiples objetivos del Taller so
pena de caer en contradicciones entre las concepciones por un lado y los "paquetes tecnológicos" por el otro.
El mayor problema fue el tiempo disponible para profundizar el debate sobre estos temas (como lo plantean
otras tarjetas del anexo IX), ya que en las dos oportunidades para informar (exposiciones y feria) se tendió a
repetir casi lo mismo y en ambos casos la discusión fue cortada. Pero muchas de las informaciones
presentadas fueron retomadas como ejemplos en otros momentos del Taller.
• La comunicación (anexos I.3., II.3. y III.2.9.) y la autoformación (anexos II.4. y III.2.12.) fueron tocadas de
manera específica el miércoles 20 y parcialmente retomadas en las "prácticas grupales" de la segunda
semana y en la preparación del seguimiento (domingo 24).
Al respecto, se prefirió limitar la presentación y debate de estos temas como tales y más bien reconstruir los
conocimientos a base de la práctica del propio Taller. Es decir que las mayores reflexiones sobre
comunicación y autoformación se dieron en momentos de evaluaciones y debates, como una suerte de línea
rectora que cruzó todo el evento. Dos libros del asesor sobre ambos temas sirvieron de complemento
bibliográfico individual (¿y grupal?).
A su vez, el presente informe se adentra voluntariamente en innumerables detalles con el propósito de ayudar
los participantes a proseguir su auto-formación, analizando el Taller, su proceso, sus prácticas.
• En cuanto a la elaboración de un Plan de Formación (anexo II.4), era evidente que difícilmente se podría
lograr durante el propio Taller, pero se esperaba recoger todos los planteamientos y propuestas posibles. Los
aportes en esta dirección fueron muy limitados, tanto por el agotamiento de las últimas jornadas como por la
dificultad en pasar inmediatamente de una comprensión sobre lo que es la formación y la autoformación a una
capacidad de planificarla y conducirla (anexo III.3.10.). La tarea quedó más bien como uno de los retos para el
PMPR.
C. En cuanto a capacidades
• La capacidad del extensionista para guiar sus actividades según la concepción y metodología del
PMPR (anexo III.3.1.) fue una preocupación permanente. Las "prácticas grupales" de la segunda semana
dejan entrever la posibilidad de mejorar en este sentido. Pero son muchos los elementos que condicionan la
concreción de este avance: el marco institucional y en particular las relaciones con CORDEOR; la situación
económica del extensionista; un acompañamiento serio y constante que le permita ir resolviendo los
problemas en el mismo terreno; etc...
• La capacidad de analizar la realidad campesina (anexo III.3.2.) fue reforzada con ciertos criterios y
técnicas. La mayor contribución estuvo en la propia práctica de análisis durante el Taller. Sin embargo, por
diversas razones de la coyuntura en Oruro y en el PMPR, se aprovechó insuficientemente ciertos potenciales
que existen dentro del propio programa, particularmente los aportes de Juan San Martín y Javier Izko y de los
extensionistas originarios de las zonas de trabajo. Estos mismos elementos podrían ser la base para seguir
desarrollando lo iniciado en el evento.
• La capacidad de manejar las tecnologías propuestas por el PMPR (anexo III.3.3.) corrió pareja con los
conocimientos en este aspecto. Muchos participantes han de pensar que muy poco se ha logrado.
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En realidad se privilegió la capacidad de adecuar estas tecnologías a la realidad y los ritmos campesinos
(anexo III.3.4.), comenzando por romper el enfoque de "paquete" que caracteriza el manejo clásico. Se
sentaron las bases del nuevo tipo de práctica con los avances en comunicación y en las "prácticas grupales"
de la segunda semana.
Las oportunidades y modalidades para brindar los complementos estrictamente técnicos habrán de ser
incluidas más bien en el Plan de Formación. El marco urbano del Taller y la amplitud de sus objetivos y de su
temática no permitían ir más allá.
• Las capacidades relativas a la comunicación (anexos I.3, II.3 y III.3.6-7-8.) fueron trabajadas a lo largo de
todo el evento. Mucho se ha logrado si se compara con el punto de partida del Taller. Muchísimo falta si se
toman como referencia los objetivos previos.
Uno de los principales puntos débiles se refiere a la capacidad de producir materiales de comunicación. Las
prácticas de la segunda semana eran demasiado ambiciosas y hubo que priorizar el tratamiento de los temas,
postergando la metododología de elaboración de materiales.
Las múltiples técnicas usadas en el Taller deberían ser vueltas a analizar y emplear en el trabajo del PMPR
para consolidar los principales avances, específicamente en comunicación interpersonal.
• Para conducir adecuadamente los procesos y actividades de capacitación (anexo III.3.9.), se cuenta
ahora con dos elementos básicos. El nuevo enfoque de autoformación no ha de servir solamente para los
extensionistas sino para los propios campesinos. La experiencia del Taller dió innumerables elementos en
este sentido. Al ayudar a la "memoria" y al análisis de dichas prácticas, el presente informe pretende contribuir
a desarrollar lo que ya se logró durante el evento y colmar algunos de los numerosos vacíos que quedaron,
por ejemplo en los resultados a veces contradictorios del grupo sobre "capacitación".
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CAPITULO II
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
1. CONCLUSIONES DEL SEMINARIO-TALLER
A. Exito frágil
1. Exito (indudable, salto cualitativo, proyecto de apoyo, reto ganado)
2. Frágil (continuidad, equipo de moderación, motivación-frustración)
B. Precisión de una política (alternativas, temas, objetivos, espacios)
C. Revisión de la estrategia de desarrollo (yuxtaposición, paquetes, consolidar economía campesina, organizaciones naturales,
territoriales)
D. Metodología: un nuevo extensionismo (papel, concepciones, capacidades, vacíos)
E. El proceso y su continuidad (punto de partida, formación, generalista)
2. RECOMENDACIONES DEL ASESOR
A. Estrategia de desarrollo y estrategia de proyecto (estrategia clásica, economía campesina, estrategia alternativa, cautela y
audacia)
B. La asistencia técnica
1. Mejorar la relación campesino-técnico (tiempo, información, acompañamiento: equipos pluridisciplinarios)
2. De "paquetes" a "referencias" tecnológicas (conocimientos del extensionista y locales, debate, ejemplo del medio-ambiente)
3. De lo "económico-productivo" a lo "integral" (subprogramas especializados apoyo al campesino, 3 replanteamientos, Fondo
Rotatorio, cursillos de capacitación)
4. El sistema de "promotores campesinos" (y muchas dudas)
C. La formación (o autoformación)
1. Dinámica de campo (autoevaluación, lectura, observación)
2. Dinámica zonal (reuniones, biblioteca)
3. Dinámica global (apoyo, coordinación, sistematización, organización)
4. Materiales de apoyo (bibliografía: consulta, separatas, documentación interna; materiales didácticos: importados, reproducción,
sofisticados)..
5. Rol de animación (una persona, una institución, un voluntario)
6. Apoyos externos (pocos resultados útiles, metodología aprovechamiento)..
D. Los campesinos (campesino-productor, participación-autogestión, organización-territorio)
E. Los extensionistas (rol y metodología, incentivos socio-profesionales, socio-económicos: remuneración-manejo de personal)
F. El PMPR y la CORDEOR
1. Las relaciones PMPR-CORDEOR (crisis general, particularidades)
2. Los cambios en el PMPR (manejo de proyecto, manejo administrativo, personal extranjero, descentralización: "territorio-meta")
G. La Comunidad Económica Europea - CEE (intervención creciente, limitación y riqueza, mayor coherencia, dinámica común)
II. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Hemos dividido este capítulo en dos partes: primero unas conclusiones a las que se llegó durante el
Seminario-Taller; segundo recomendaciones del asesor a base del conocimiento que pudo forjarse del
programa y su problemática durante sus estancias en Oruro en junio y agosto.
1. CONCLUSIONES DEL SEMINARIO-TALLER
A. Exito frágil
Dos palabras podrían resumir el balance del Seminario-Taller: "éxito frágil".
1. Exito
• El evento ha sido un indudable éxito. Conforme a las líneas generales trazadas con la co-dirección para
orientar la tarea, se logró cumplir con la mayoría de los objetivos y, sobre todo, dentro de una coherencia
global entre estos objetivos por un lado, entre objetivos y metodologías por otro lado.
El balance de los "objetivos generales del seminario-taller" es positivo si se toman en cuenta las limitaciones
correspondientes a lo ambicioso de una temática muy amplia, a lo novedoso para la zona del enfoque
asumido, a lo inestable del contexto nacional, departamental e institucional en el que se trabajó.
• El taller ha sentado bases para el salto cualitativo que requería la co-dirección para una transición de
"proyecto de emergencia" a "proyecto de desarrollo". Se dió un gran avance en cuanto al enfoque y la actitud
de desarrollo rural por parte del proyecto como tal y de los extensionistas en particular. Se empezó a
conformar un conjunto de conocimientos indispensables sobre la realidad campesina y las tecnologías
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agropecuarias y especialmente sobre la comunicación y la autoformación. Se comenzó a reforzar una serie de
capacidades acordes con el enfoque de desarrollo rural y la interpretación de la realidad orureña-andina.
• El PMPR ha dado un gran paso adelante para constituirse en verdadero proyecto de apoyo al desarrollo
rural orureño, superándose en buena medida la incomunicación entre niveles jerárquicos, entre zonas de
trabajo, y construyendo los inicios de una óptica y una mística que vayan más allá del simple cumplimiento de
las metas cuantitativas que sustentaban la relación laboral entre el personal y el programa.
• La realización del presente Seminario-Taller era un verdadero reto para la co-dirección. Significaba lanzar
una dinámica cuestionadora en cuanto a ciertas tradiciones del extensionismo boliviano, al activismo de los
proyectos internacionales de cooperación técnica, a las estrategias clásicas de desarrollo rural andino, a las
fórmulas usuales de capacitación de personal del campo y profesionales especializados... La actitud
progresivamente forjada en el evento y el grado de motivación alcanzada por la mayoría de los participantes
demostrarían que ese reto ha sido provisoriamente ganado.
• El asesor especialmente contratado para la reunión puede testimoniar que, a nivel personal, es la primera
vez en muchos años que encuentra un ambiente tan abierto y propicio dentro de un proyecto correspondiente
a estructuras de un Estado andino y de la cooperación técnica multilateral. Las anteriores oportunidades en
que había podido emplear los enfoques y metodologías de Oruro siempre habían estado enmarcadas en
proyectos e instituciones privadas.
2. Frágil
• El éxito inicial del Seminario-Taller no debe disimular su enorme fragilidad. Como tal, ningún evento es
garantía de mejoramiento. La única manera de consolidar los avances de la reunión consiste en dar
continuidad al proceso lanzado. Y esta continuidad no puede estar a cargo de apoyos externos puntuales
sino del propio programa.
• Estaba previsto formar durante la misión a los miembros de un "equipo de coordinación y moderación"
susceptible de asumir la conducción del proceso. Este objetivo de la misión, por las condiciones mencionadas
en el capítulo II del informe, no ha sido cumplido. Más que compartir la responsabilidad y por tanto el
aprendizaje, los miembros del equipo han apoyado la labor del asesor contratado. En este sentido, el
Seminario-Taller ha sido más una demostración que una experiencia propia de conducción, lo cual no
garantiza continuidad. Además, existen pocas seguridades de permanencia por el sistema laboral del que
dependen tanto los miembros nacionales como extranjeros de ese equipo.
• Las nuevas orientaciones y metodologías, por los condicionamientos estructurales y coyunturales
señalados en el capítulo II y por la falta de consolidación de un equipo conductor interno, están totalmente
supeditadas a la personalidad de los dos miembros de la co-dirección del programa, es decir a que los
actuales titulares (licenciado Sollanek e ingeniero Lizarazu) sigan en sus puestos o a procesos muy
cuidadosos (y aleatorios) de selección de sus eventuales reemplazantes. Cualquier cambio inadecuado
transformaría rápidamente la motivación en frustración para los demás participantes del evento y para el
proceso iniciado.
B. Precisión de una política
• El Seminario-Taller ha logrado sentar las bases de un debate y una renovación en cuanto a la política a
seguir por parte del programa. Lo esencial es que todo el personal técnico, desde los extensionistas hasta los
co-directores, estuvo comprometido en esta búsqueda. Fue asimismo importante que la reflexión se haya
dado en un ambiente de reconstrucción progresiva de alternativas y no de adopción de algún modelo en
boga.
• Las discusiones (y hasta polémicas) sobre desarrollo, tecnología (y "paquetes"), economía campesina,
papel de las organizaciones campesinas y otros temas son avances que posibilitan el mejoramiento de
orientaciones y metodologías de trabajo de campo. Pero son un adelanto muy frágil. Más que de un nuevo
conocimiento, debe hablarse de una nueva información que solamente podrá consolidarse como conocimiento
en la medida que se plasme en una práctica de terreno.
• Los esfuerzos por definir en el propio Seminario-Taller los objetivos del programa son un primer intento de
precisión de la política a seguir. Con sus aportes y limitaciones, los resultados obtenidos (anexo XIII)
demuestran el potencial existente y el largo camino por recorrer. Las principales dificultades consisten en
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articular en una visión coherente y global la multiplicidad de elementos tratados y en darles forma de objetivos.
Para mejorar este aspecto, convendría practicar ejercicios de formulación de objetivos (y no sólo de metas)
para cada actividad a realizar, para cada campo de acción (trátese de un espacio -una "zona"- o de un tema -
una "especialidad"-) y para el conjunto del programa.
• Los avances en este sentido corren el peligro de ser inaplicables y quedar en letra muerta si no van
acompañados de un intento por abrir nuevos espacios (de tolerancia o de coincidencia) con los tres
principales interlocutores del programa: la entidad financiera (la CEE), la contraparte oficial (CORDEOR y
otras entidades estatales), los actores del cambio (el campesinado y sus organizaciones).
C. Revisión de la estrategia de desarrollo
• El Seminario-Taller se dedicó a una progresiva pero fundamental revisión de la estrategia de desarrollo rural
en la cual sus acciones se sustentaban implícita o explícitamente. El avance podría caracterizarse de la
siguiente manera: priorizar la consolidación y desarrollo de la economía campesina como base para el
posterior desarrollo de la producción y productividad.
• El programa ofrecía como panorama una yuxtaposición inconexa y a veces contradictoria de acciones
de "emergencia" (rehabilitación e incremento de infraestructuras, semillas...), mejoramiento de ciertas
condiciones de vida campesina (huertos, agua para consumo humano...), recuperación y aprovechamiento de
recursos locales (terrazas, artesanías...), aplicación de "paquetes tecnológicos" productivistas de estaciones
experimentales (ovinos, camélidos, quinua...) y búsqueda de alternativas (estudio socio-económico, rescate de
conocimientos campesinos sobre cultivos...).
• El eje central del trabajo de campo aparecía en la aplicación de los "paquetes" de estaciones
experimentales y la principal preocupación inicial de los extensionistas en el Taller era conocer mejor esos
"paquetes" y sus detalles técnicos, así como aprender técnicas que les faciliten una labor de convencimiento a
nivel campesino. Todo ello estaba inspirado en una planificación macro-económica que busca aprovechar las
"ventajas comparativas" supuestas o reales de la zona, de acuerdo a la necesidad de "generar excedentes"
productivos para el mercado nacional e internacional, desconociendo muchas características de la ecología
local, de la realidad socio-económica y de la racionalidad y los ritmos de las decisiones campesinas.
• Contradictoriamente con los objetivos del programa, los principales beneficiarios de sus acciones no eran
los campesinos más pauperizados y marginados sino los más pudientes: los más cercanos a centros urbanos
o semi-urbanos, los que contaban con recursos suficientes para aprovechar los "paquetes" y para ser sujetos
de crédito del Fondo Rotatorio...
• En el Taller, se debatieron elementos de una nueva estrategia que parta de la consolidación y
mejoramiento de la economía campesina actual para, sobre esta base, posibilitar el avance hacia nuevas
formas y relaciones productivas.
• El debate de estrategias inició también, sin avanzar mucho todavía, un replanteamiento sobre el papel de
las organizaciones naturales del campesino en la estrategia de desarrollo a seguir. Ante la práctica del
programa (y de la mayoría de proyectos rurales) de buscar la formación de
"grupos" específicos que puedan ser receptores-interlocutores de las actividades programadas, se discutió la
conveniencia de conocer mejor y estimular las organizaciones propias del campesinado para trabajar con
ellas.
• Es decir que se propuso establecer las relaciones del programa con organizaciones socio-territoriales en
lugar de buscar forjar organizaciones "funcionales". El manejo de los créditos del Fondo Rotatorio habría de
ser una de las claves para consolidar o frustrar nuevas opciones, y ese punto quedó envuelto en una gran
ambigüedad hasta el final.
D. Metodología: un nuevo extensionismo
• Vistas las limitaciones del extensionismo clásico y paulatinamente desmenuzadas sus incoherencias, el
Seminario-Taller se abocó a la reconstrucción de una nueva metodología basada en un enfoque más claro
de comunicación entre extensionistas y campesinos, entre proyecto y organizaciones campesinas.
• La reflexión se centró mucho en el papel del extensionista, cuestionándose su rol de agente al servicio de
estaciones experimentales para analizar sus posibilidades de estar al servicio del desarrollo rural campesino.
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En este sentido, la propuesta aún incipiente del taller podría sintetizarse en que el extensionismo, en lugar de
ser la extensión al campo de los "hallazgos" de estaciones experimentales, habría de consistir en extender el
radio de acción del campesino, facilitando su acceso crítico a informaciones, experimentos y tecnologías que
le puedan ser útiles y convenientes en su proceso de desarrollo.
• Para ello, el Taller fue clarificando concepciones y criterios sobre comunicación (y no sólo divulgación-
propaganda), sobre investigación (como conocimiento de la realidad y no sólo experimentación técnica), sobre
organización (y su manejo territorial, más allá de un simple comité "funcional"), sobre participación (y la
importancia de saber quién toma qué decisiones), sobre capacitación (como auto-desarrollo de capacidades y
no como transferencia de recetas y técnicas preestablecidas) y sobre varios otros tópicos.
• La puesta en marcha de la nueva actitud de respeto al campesino y su racionalidad y de diálogo con él
requiere múltiples técnicas y capacidades. El Taller pudo practicar varias de ellas (especialmente en cuanto
al fomento de la expresión, la escucha, la problematización, el debate, la creatividad y en general la
autoformación), quedando muchísimo que hacer en este campo. La propia experiencia del Taller, con su
proceso, sus métodos y sus instrumentos, puede ser la base para el desarrollo de tales capacidades. Los
procedimientos y técnicas empleadas fueron explicitadas y evaluadas durante el mismo evento cada vez que
fue posible. Como "memoria analítica", el presente informe puede servir de referencia permanentemente
disponible para una auto-formación del personal del proyecto, especialmente si se adopta la disciplina de una
constante autoevaluación individual o grupal de las actividades diarias y semanales, sus objetivos, sus
metodologías, sus técnicas.
• Muchos vacíos habrían de ser retomados en un Plan de Formación del personal del programa,
particularmente aquellos referentes a investigación, programación, manejo de proyectos campesinos y
comprensión de la tecnología y racionalidad campesinas.
E. El proceso y su continuidad
• A diferencia de la mayoría de los eventos de capacitación que se centran sobre un tema determinado y se
encierran en la transmisión de ciertos conocimientos y habilidades, el Seminario-Taller fue diseñado desde
sus inicios por el PMPR y el asesor contratado como el punto de partida de un proceso. Es decir que, tanto
por la concepción educativa que se decidió seguir como por la amplitud de las necesidades de formación del
personal del programa, el evento no tiene sentido ni tendrá repercusiones si el esfuerzo termina con el acto de
clausura del día 25 de agosto.
• Esta opción de la co-dirección del PMPR y del equipo de coordinación y moderación respondió a por lo
menos dos consideraciones: la deficiente e inadecuada formación académica al desarrollo rural en los
países del área andina en general (y en muchas otras partes también); la necesidad de una visión de
generalista del desarrollo rural por parte de un personal encargado de dialogar con campesinos que no son
(o apenas parcialmente) productores especializados. Las familias andinas viven efectivamente de múltiples
actividades y no sólo de una determinada producción agrícola o pecuaria y su racionalidad en la toma de
decisiones corresponde a dicha realidad.
• El proceso de formación o autoformación ha sido clara y efectivamente lanzado dentro de las limitaciones
coyunturales del Seminario-Taller. Para que no quede en un intento vano y finalmente frustrante, requiere
ahora el concurso simultáneo de una serie de esfuerzos por parte de:
- los propios extensionistas para superar las deformaciones de su educación y experiencia anteriores;
- el PMPR para acompañar lo mejor posible el proceso de los extensionistas, comprometer su personal
administrativo y logístico en la dinámica global y adecuar estructuras y procedimientos a un nuevo tipo de
programación compartida con el campesinado;
- la CORDEOR y demás organismos estatales contrapartes del PMPR para apoyar y aprovechar la nueva
práctica del programa en lugar de entorpecerla con celos y sectarismos;
- la CEE para facilitar la evolución de "proyecto de emergencia" a "proyecto de desarrollo" y sacar de la
experiencia del PMPR-Oruro nuevos criterios y modalidades de apoyo al desarrollo rural andino.
2. RECOMENDACIONES DEL ASESOR
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Hemos tratado de ordenar estas recomendaciones enfocando primero algunos aspectos centrales (estrategia,
asistencia técnica y formación) y luego el papel de los diversos actores del proceso (campesinos,
extensionistas, PMPR, entidades estatales y CEE).
A. Estrategia de desarrollo y estrategia de proyecto
• El trabajo del PMPR está actualmente enmarcado en una estrategia clásica que consiste en "aprovechar
las ventajas comparativas de cada zona, para que se especialicen, generen excedentes y puedan así
reinvertir en los otros rubros de su subsistencia" (reunión del equipo de coordinación y moderación el19.8.86).
Esto supone una "conversión de la actividad agropecuaria tradicional en una de comercialización"
(presentación del Proyecto Camélidos Turco - CORDEOR) porque "la tecnología tradicional es un obstáculo al
incremento de la producción y productividad", lo mismo que el "bajo nivel cultural del campesino" (pág. 5 del
capítulo II en el mismo documento), y porque no se puede hablar de desarrollo local sino a partir del desarrollo
nacional y regional (pág. 1 del capítulo III en el mismo documento).
Se trata de "superar el atraso derivado de la economía de subsistencia" (Plan Sectorial), es decir que los
problemas provienen de la economía campesina de subsistencia y no al revés. Para ello, se debe "capacitar
líderes que salgan del grupo-meta para constituirse en nexo entre el extensionista y el grupo-meta a fin de
mejorar la ejecución y seguimiento de los trabajos programados por el PMPR" (Plan Operativo 1986 del
PMPR- Oruro), facilitando así la "capacidad de absorción de los paquetes técnicos" por parte de los
campesinos (reunión preparatoria de junio 86).
{las citas no son siempre textuales}
• El Seminario-Taller inició una reflexión sobre las causas y la racionalidad de la economía campesina y
sobre los desastres ecológicos y socio-económicos que pueden provocar la especialización y la mecanización
productivistas (caso de la quinua en Salinas de Garci Mendoza). Se vió además que muchas de las
propuestas y actividades del programa, por el afán de especialización y generación de excedentes,
terminaban reforzando la marginación y desplazamiento de los campesinos con menores recursos al favorecer
casi exclusivamente a aquellos con suficientes medios para intervenir ventajosamente en el mercado. Con ello
se contradicen los objetivos del PMPR que pretende apoyar prioritariamente a "los más deprimidos".
• Se debatió una estrategia alternativa que consiste en partir de la economía campesina actual, es decir
conocerla, apoyarla y mejorarla para consolidar así la autosubsistencia de las familias y permitirles luego
correr el riesgo de una producción de mercado sin poner su supervivencia en peligro.
Esta nueva orientación recibió durante la clausura del Seminario-Taller el respaldo del nuevo presidente de la
CORDEOR, coronel Reinaldo Vargas Sempertegui. El PMPR tiene por tanto la posibilidad y la obligación de
seguir avanzando por esa vía para ser consecuente con sus objetivos.
Al no contar aún con un conocimiento suficiente de la realidad campesina (y no sólo productiva) de Oruro y
dado que se carece de ejemplos concretos de trabajo con este enfoque por parte de proyectos de la
envergadura del PMPR, el programa debe actuar a la vez con cautela y con audacia.
Con cautela por cuanto, si bien existen conciencia y preocupación sobre la escasez de resultados positivos
luego de decenios de "desarrollo clásico" en los Andes, al mismo tiempo son muchas las tradiciones y los
intereses personales e institucionales comprometidos en el mismo. Tropiezos o fracasos estrepitosos por
parte del programa, aunque parciales, serían utilizados para satanizar la nueva estrategia y cortar toda
posibilidad de continuar por esa vía.
El PMPR requiere por ello combinar la acción y la explicación: es decir realizar actividades de apoyo a la
economía campesina con una nueva política de asistencia técnica, sin abandonar del todo otras acciones de
generación de excedentes para el mercado y sin encerrarse en su propia experiencia, tratando más bien de
compartirla y debatirla con un máximo de interlocutores, tanto en el ámbito nacional y andino como a nivel de
las fuentes financieras de cooperación.
Con audacia por cuanto se precisan decisiones y reformas claras en cuanto a ciertas actividades que podrían
ser contradictorias con las nuevas acciones y desestructurarlas. Una revisión profunda del Fondo Rotatorio o
del Proyecto Quinua son, por ejemplo, requerimientos urgentes.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 16
De la misma manera, se necesita que el programa reconsidere sus relaciones con los diversos actores del
proceso de desarrollo en función del papel y del potencial de cada uno para asegurar la continuidad de ese
proceso. Las organizaciones campesinas y la CORDEOR deben ser analizadas de acuerdo a ese criterio.
Asimismo, la estructura misma del programa y su funcionamiento han de adecuarse a la nueva opción de
"acompañar y apoyar" el desarrollo campesino en lugar de "vender" recetas poco confiables en las
condiciones orureñas.
B. La asistencia técnica
El trabajo de asistencia técnica del PMPR exige una serie de cambios y mejoras.
1. Mejorar la relación campesino-extensionista
La base del cambio debería estar en el establecimiento de otro tipo de relación campesino-extensionista, tanto
en la forma como en el contenido.
• El extensionista llega actualmente a la comunidad en busca de aquellas necesidades campesinas que
entren en la programación del PMPR. Es decir que va para detectar qué obras o actividades preestablecidas
pueden ser aplicables y qué campesinos están interesados. Esta actitud, producto de la tradición del
extensionismo boliviano y andino y de la presión por "cumplir metas", impide todo diálogo y comunicación
entre el extensionista y el campesino y lleva a segregar los campesinos y las comunidades en "reacios y
tradicionalistas" por un lado y "receptivos y modernos" por el otro.
Al mismo tiempo, cuando se encuentra en comunidades con un bajo nivel formal de organización o con un alto
grado de contradicciones internas, el extensionista tiende con su práctica a aumentar la desestructuración
comunal, frustrando una de las condiciones básicas del proceso de desarrollo: una organización coherente y
"legítima" capaz de administrar la recuperación y mejoramiento de su territorio.
• La modificación de la relación campesino-extensionista pasa evidentemente por varias condiciones
estructurales e institucionales que veremos luego. Mucho depende sin embargo del extensionista mismo, de
su actitud y de su metodología de trabajo.
En primer lugar, necesita desprenderse del filtro a través del cual mira la realidad, filtro creado por su propio
origen o ascenso social, por su formación académica y práctica, y por sus obligaciones laborales. El programa
requiere personal que pueda y sepa observar y comprender la realidad campesina. Esto requiere cuando
menos de tiempo, información y acompañamiento.
• Tiempo para estar en la comunidad, es decir para escuchar (ver-oír-sentir-palpar-compartir) la
comunicación interna de los campesinos en sus múltiples manifestaciones: lugares de encuentro, intercambio
y debate; momentos privilegiados de la discusión abierta; redes de mayor interrelación; temas mencionados;
lenguajes utilizados; etc...
Tiempo para la evolución del propio extensionista, que no puede cambiar de la noche a la mañana sino a
través de un proceso, a veces lento y otras veces acelerado, en el cual ha de sufrir angustrias y alegrías a
medida que sus esquemas previos vayan siendo quebrados y su nueva forma de relación vaya dando sus
frutos.
No se trata de hacer de cada extensionista un antropólogo ni de paralizar el PMPR hasta que todo su personal
esté en condiciones de sostener una relación diferente con el campesino y que esa relación haya producido
una nueva programación del trabajo. Pero urge avanzar en este camino y encontrar un equilibrio flexible entre
el enfoque clásico y las nuevas alternativas.
Un primer paso podría en todo caso consistir en una reestructuración del sistema de trabajo de los
extensionistas a fin de que no se limiten a "visitar" la comunidad para la celebración de una asamblea o para
el apoyo a una actividad (obra o cursillo), sino que programen permanencias de varios días durante las cuales
puedan adecuarse al ritmo de la propia comunidad.
• Información para poder comprender e interpretar la nueva realidad que vayan descubriendo. Salvo unos
pocos casos, los extensionistas responden más a la cultura moderna que a la andina de la cual han sido
separados por la educación y por su experiencia profesional. No se trata renuncien a su propia (o nueva)
cultura y adopten la del campesino para poder entenderlo. Su principal aporte, en términos de desarrollo,
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proviene precisamente de su conocimiento de la cultura y la ciencia moderna. Pero, para poder aportar y no
imponer, necesitan dialogar y, por ello, conocer y comprender a su interlocutor campesino.
Las nuevas informaciones recogidas gracias a un "tiempo" diferente en la comunidad exigirán una
confrontación con nuevas informaciones tanto sobre los fundamentos de las propuestas tecnológicas
modernas como sobre la sociedad andina en general. Esa confrontación es la que permitirá elaborar nuevos
conocimientos que sean operativos, es decir útiles en la práctica de desarrollo.
La actual estructura del programa es en este sentido sumamente deficiente. Existe un divorcio total entre lo
social y lo técnico, con una casi total ausencia de apoyo en lo social y una división del apoyo técnico en
especialidades aisladas. Se requiere reequilibrar el programa, reforzando lo social y derribando barreras
dentro de lo técnico, entre lo técnico y lo social.
Gran parte de la nueva información necesaria podría provenir de "apoyos externos" que periódicamente
vengan a intercambiar con los extensionistas (lo veremos a continuación en "acompañamiento"). Pero esto
sería muy insuficiente si no se comienza por readecuar la propia planta permanente de personal de campo del
programa.
Esta sugerencia podría suscitar reacciones de rechazo por considerarse que el programa es técnico-
económico y no de "promoción social". Pero, así como el campesino andino integra lo social y lo técnico-
económico y toma sus decisiones de acuerdo al conjunto de criterios y elementos de su realidad, los
proyectos de desarrollo, si quieren ser interlocutores válidos del campesino, deben tener visión y
comportamiento integrales.
En el caso del PMPR, se podría reequilibrar la composición de su personal con la contratación de gente
proveniente de las "ciencias sociales", para formar equipos pluridisciplinarios de campo.
Lo de equipos pluridisciplinarios exige una aclaración. Quienes han intentado avanzar por este camino suelen
haber visto dichos equipos como una yuxtaposición de especialistas que se reparten las tareas.
Tomemos el caso de una huerta hortícola: el "sociólogo" o "trabajador social" se dedica a la motivación previa
y a la organización de un "grupo" o "comité"; luego viene la enfermera a explicar la importancia de las
hortalizas en la nutrición humana y a proponer algunas recetas de cocina; finalmente interviene el agrónomo
para presentar las semillas, las labores culturales, los rendimientos...; al presentarse un problema en el
"grupo", se vuelve a llamar al "trabajador social" para que lo solucione...; etc...
En nuestra concepción, un "equipo pluridisciplinario" (o multidisciplinario) no se caracteriza por la cantidad de
especialidades que lo integran sino por una dinámica interna de reflexión y debate entre las lógicas y los
conocimientos de cada una de ellas y por una dinámica de trabajo en que cada miembro conoce y maneja lo
básico de todas las especialidades y orienta la suya propia en función de la coherencia del conjunto. Es decir
que el equipo se construye progresivamente a base del avance de cada uno de sus componentes hacia una
visión global (de "generalista") y una cierta "polivalencia", posibilitando finalmente un desempeño en que cada
equipista es susceptible de enfrentar cualquier reto inmediato del terreno hasta que llegue el refuerzo del
miembro más especializado en la materia.
• Acompañamiento porque el proceso de cambio del extensionista está saturado de dudas y crisis que ni el
tiempo de permanencia y comunicación en la comunidad, ni la dinámica interna del equipo pluridisciplinario o
polivalente pueden resolver del todo.
Varias modalidades de acompañamiento se verán a continuación cuando tratemos de la "formación".
Señalemos aquí la necesidad de un real debate
interno al programa en un nivel mayor que el equipo directo de terreno, de un apoyo bibliográfico y de
intercambios con el exterior.
Conviene sin embargo recalcar un grave impase actual del programa: no tiene ni la dinámica ni la gente para
el debate interno. La dinámica podría mejorarse fácilmente con la programación y preparación seria de
reuniones periódicas de autoformación a nivel de cada "zona" o de la institución en conjunto. Pero el poco
personal de planta con visión de la problemática social está sobrecargado de responsabilidades que no le
permiten la disponibilidad necesaria para animar esa dinámica y todo queda librado a las aleatorias
posibilidades de apoyos externos.
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En este sentido, el programa aprovecha poco y mal el potencial que tiene a mano. Dos casos ilustran esa
afirmación. El PMPR cuenta con la colaboración de dos personas que podrían aportar mucho a la dinámica
requerida: Xavier Izko en la parte más antropológica, social/cultural; Juan San Martín en el tratamiento de
tecnologías y racionalidades productivas del campesino andino. El primero interviene en forma parcial, de
acuerdo a contratos sobre puntos específicos y a la disponibilidad que le dejan otras obligaciones. El segundo
está siendo desperdiciado por el sistema de contratos de muy corto plazo que lo vinculan al programa y que lo
encierran en la promoción del paquete de "carpas solares", sin poder brindar su experiencia de los sistemas
productivos andinos.
Para poder pasar de "proyecto de emergencia" a "proyecto de desarrollo", el PMPR debe contar con una base
propia de animación del proceso de cambio en la actitud del extensionista y en el establecimiento de una
nueva relación campesino-extensionista.
2. De "paquetes" a "referencias" tecnológicas
El mejoramiento de la relación campesino-extensionista no podría depender de un simple cambio de actitud.
El carácter "paquetista" de las propuestas que se suele encargar a este último condiciona el diálogo, el
intercambio. Y no solamente por parte del extensionista, al que se paga por "vender" el "paquete". También
por parte del campesino acostumbrado a ver llegar instituciones con su arsenal especializado de recetas y que
ya ha aprendido a tratar de "sacar algo" pidiendo un paquete en relación con sus problemas.
El Taller debatió ampliamente el tema y los cuestionamientos, aunque rápidos e incompletos, fueron muy
duros. Pero ¿cuáles son las alternativas?
• Los actuales conocimientos del extensionista son insuficientes para entrar a un verdadero debate con el
campesino sobre lo más conveniente en cada realidad.
Tanto en su formación académico-técnica como en sus relaciones posteriores con investigadores de
estaciones experimentales y otros "científicos", el extensionista ha "recibido" los "resultados" del trabajo de
otros. Es decir que se ha querido desarrollar su capacidad de "aplicar" tal o cual conocimiento o práctica, sin
proporcionarle adecuadamente los elementos que llevaron al resultado propuesto.
El extensionista (en general el técnico de campo) carece de las bases necesarias para poder analizar un
conocimiento a la luz de una realidad determinada, para estudiar o ayudar a estudiar la conveniencia o
inconveniencia de escoger tal o cual práctica, para buscar o ayudar a buscar la adecuación de tal o cual
técnica, para diseñar o ayudar a diseñar tal o cual instrumento.
El mejoramiento del trabajo de asistencia técnica exige por tanto un esfuerzo por retomar de alguna manera
las bases del conocimiento previo de los extensionistas y por contextualizar ese conocimiento, dentro del
proceso de autoformación planteado.
• Para poder ir más allá del "paquete", el extensionista necesita conocer la realidad y los puntos de partida de
las tecnologías y conocimientos ya existentes en su zona de trabajo.
En la mayoría de los casos, el personal que tiene experiencia de campo cuenta con una amplia información al
respecto. El problema es que esa información siempre fue considerada como algo anecdótico o como un
"obstáculo al desarrollo", prueba de la irracionalidad o del "bajo nivel cultural" campesino.
El propio campesino, salvo aquel "tradicionalista" que se niega a tratar con los "ingenieros", ya está
influenciado por dicho enfoque. Es decir que casi nunca se atreve a mencionar sus conocimientos y
tecnologías, las razones por las cuales recurre a tal o cual técnica y toma tal o cual decisión. En su relación
con el extensionista, no intenta debatir sino, de alguna manera, pide que le convenzan. Eventualmente se deja
seducir y trata de aplicar la fórmula aconsejada. Generalmente, una vez terminada la "charla" o la
demostración, vuelve a sus prácticas anteriores hasta nuevo aviso.
Una mejor asistencia técnica exige por ello necesariamente un esfuerzo serio y constante de rescate y
revalorización crítica de los conocimientos y tecnologías propias del campesino en un proceso compartido
entre éste y el extensionista. No se trata de que el extensionista intente "rescatar", con la "participación" del
campesino, para luego "revalorizar" expresando una opinión atenta o elogiosa. Se requiere más bien una
búsqueda común, compartida, en la cual ambas partes observen la realidad y opinen. Es decir que, de alguna
manera, ya se esté iniciando el debate.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 19
• Con los dos elementos señalados anteriormente, se abre la posibilidad de revertir la tendencia "paquetista"
entrando a un debate en el cual los aportes del extensionista sean referencias tecnológicas muy útiles para
encontrar la alternativa más conveniente dentro de la realidad ecológica, económica, social, cultural y política
actual del campesino.
En estas condiciones, se puede empezar a pensar en un nuevo tipo de programación compartida entre
extensionistas y campesinos y en una mayor eficacia en la ejecución.
• Vamos a tomar un ejemplo para ilustrar el proceso que acabamos de describir.
El PMPR tiene un sub-programa de medio-ambiente cuyas principales actividades parecen ser la forestación
y la construcción de terrazas. El extensionista cuenta para ello con dos "paquetes" bastante bien definidos y
recorre las comunidades ofreciendo charlas que buscan motivarlas para que "compren" dichas recetas.
No creemos que los extensionistas tengan actualmente los conocimientos suficientes y adecuados para
explicar acertadamente la problemática de un ecosistema andino y las diversas fórmulas posibles de la ciencia
moderna sobre la recuperación, conservación y mejoramiento de una ladera erosionada. Al mismo tiempo, si
bien muchos de ellos tienen "datos" sobre la forma cómo actuaron y actúan los campesinos andinos en su
manejo de laderas, no cuentan con un "conocimiento" al respecto. Los propios campesinos, al haber perdido
en la mayoría de los casos la administración colectiva de su ecosistema y los mecanismos de control comunal
y/o intercomunal sobre el mismo, suelen reducir su visión al manejo de la parcela familiar, eventualmente de
un layme.
De acuerdo al proceso que proponemos para el mejoramiento de la asistencia técnica del PMPR, podríamos
llegar a un reconocimiento de las prácticas ancestrales y contemporáneas del campesino orureño en esta
materia y a debatir las fórmulas o combinaciones de fórmulas más convenientes.
Quizás se llegue así a olvidar en ciertas comunidades la idea de las terrazas para limitarse por ahora a
acequias de infiltración que recuperen las fuentes de agua y mejoren las posibilidades de tierras más bajas y
planas.
Quizás en otras comunidades se determine que la creación de una masa forestal es irrealista por los
problemas de tenencia de la tierra y las prioridades campesinas pero que la protección de la ladera se puede
hacer con un canal de derivación combinado con una cortina forestal en el sitio adecuado, una regeneración o
introducción de pastos, algunos diques de mampostería para el control de las cárcavas y otras prácticas
tradicionales del campesino como la asociación y rotación de cultivos en sus parcelas.
¡Cuántas posibilidades nuevas se abrirían en caso de contar con un amplio abanico tecnológico compuesto
por el referencial moderno y el referencial andino!
Por supuesto el camino por recorrer es muy largo. Como ya se ha planteado, no se precisa que el PMPR
abandone su práctica actual para volver a empezar de cero. Puede adoptar una perspectiva de mejoramiento
progresivo. Pero es imprescindible que tenga claridad sobre las orientaciones de su proceso de
reconstrucción.
3. De lo "económico-productivo" a lo "integral"
Como la mayoría de los proyectos de cooperación internacional, el PMPR prioriza lo económico-productivo.
Otros proyectos responden más bien al planteamiento de moda en los últimos dos decenios, el "desarrollo
rural integrado" (o "integral").
Proponer el avance del PMPR desde lo "económico-productivo" hacia lo "integral" no responde a un deseo de
adscribir el programa a una de las tantas corrientes del desarrollo rural. Se trata más bien de ser consecuente
con la conclusión del Taller sobre la necesidad de "partir de la economía campesina".
• Conviene por ello una aclaración previa. De la misma manera que sugeríamos en páginas anteriores una
interpretación del "equipo pluridisciplinario" que fuera más allá de la simple yuxtaposición de especialistas,
nuestra concepción de la "integralidad" del desarrollo intenta superar aquella visión clásica que consiste en
multiplicar sub- programas especializados en cada área de actividad, en cada componente del "grupo-
meta".
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 20
Un proyecto de desarrollo rural puede llamarse "integral" o "integrado", abarcando un sinnúmero de campos
de acción, y ser desintegrador de la sociedad campesina. Y eso es lo que sucede a menudo. ¿Por qué?
Los diseñadores de proyectos suelen basarse en la realidad y la lógica del hombre urbano moderno.
Este tiene, al igual que el campesino, incontables actividades y necesidades, pero su circunstancia urbana lo
lleva a diferenciar bastante claramente varios territorios (uno laboral, uno barrial, uno familiar, etc...) y varios
ámbitos (la producción remunerada, el consumo comercial, la producción de autoconsumo particular o
colectivo, etc...) que no corresponden siempre entre sí. A medida que crece el territorio urbano y/o se eleva el
nivel de vida, es cada vez más la lógica de mercado la que guía y condiciona las interrelaciones entre esos
territorios, entre esos ámbitos.
Es entonces el nivel de remuneración el que determina el tipo de vivienda (barrio, arquitecto, materiales,
espacios...), el tipo de tratamiento de las enfermedades (privada oficial, estatal, privada "ilegal", casera), la
educación formal de los hijos (colegios extranjeros, privados religiosos, privados laicos, estatales), la vida
cultural (asistencia a espectáculos, lecturas, televisión, radio, fiestas "provincianas"...), etc...
El campesino andino, si bien está a menudo en camino a la misma evolución, vive una circunstancia en la cual
estos territorios y ámbitos están más indiferenciados, en la cual las interrelaciones son más fuertes y directas
y pasan todavía relativamente poco por la lógica de mercado.
La aplicación al mundo andino del sistema de programas sectoriales (producción, educación, salud, vivienda,
de la mujer, de la juventud...), aunque llegase a abarcar finalmente todas las dimensiones de la vida, no es
integradora sino desintegradora por cuanto tiende a desarticular la coherencia y las interrelaciones que son
básicas de las principales unidades del mundo andino: la organización socio-espacial familiar, la organización
socio-espacial comunal.
• Para nosotros, un enfoque integral del desarrollo rural consistiría en apoyar al campesino en sus
múltiples actividades y necesidades, sin por ello encerrar cada una de ellas en un programa o sub-
programa.
Es decir acompañarlo en su racionalidad ayudándolo, con criterios, conocimientos, técnicas o recursos, en sus
esfuerzos por hacer, por mejorar o por reformar, cuando produce, cuando compra insumos foráneos, cuando
arregla su territorio, cuando se alimenta, cuando se sana, cuando educa a sus hijos, cuando construye o
equipa su casa, cuando se comunica en la casa, en la comunidad, con el exterior...
Acompañarlo en su racionalidad significa entonces aprender por qué y cómo toma sus decisiones en cada uno
de estos aspectos, comprender las innumerables interrelaciones que condicionan dichas decisiones, brindarle
elementos que le permitan mejorar su manejo en las condiciones actuales, en las condiciones posibles de
crear a partir de ahora.
• Para el PMPR, lo integral no llevaría por tanto a armar nuevos sub-programas. Eso sí exigiría por lo menos
tres replanteamientos:
- funcionamiento de verdaderos equipos multidisciplinarios-polivalentes en el terreno (ya hemos tratado el
punto);
- reestructuración de ciertos elementos del manejo financiero y administrativo del programa (lo veremos más
adelante);
- recomposición de ciertas actividades actuales (lo tocaremos enseguida).
Para no alargarnos demasiado sobre la necesidad de recomposición de ciertas actividades del programa, nos
limitaremos a dos ejemplos: el Fondo Rotatorio y los cursillos de capacitación.
• No se necesita volver aquí sobre los cuestionamientos hechos en el Taller al manejo "grupal" del Fondo
Rotatorio por su potencial desestructurador de la organización campesina. Pero sí retomaremos las
reflexiones sobre el funcionamiento y los componentes del Fondo que fueron iniciadas durante la reunión.
El Fondo trasluce dos preocupaciones fundamentales que pueden ser revisadas: apoyo a la producción y
cumplimiento lo más riguroso posible de un ejercicio presupuestal clásico.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 21
El "apoyo a la producción" (y a ciertas obras de medio-ambiente) debería adecuarse a la nueva estrategia de
"apoyo a la economía campesina", con lo cual el Fondo comenzaría a ser más "integral" (en el sentido que
hemos señalado arriba). Sin que desaparezcan necesariamente las semillas, productos veterinarios y otras
carretillas o tijeras, la gama de productos y modalidades del Fondo podría ampliarse grandemente.
Pero, ¿cómo saber lo más útil? Replanteando todo el sistema de programación del Fondo. Se partió de una
lista de productos determinados por los "paquetes tecnológicos", para luego encargar a los extensionistas la
promoción u organización de "grupos de crédito" interesados en estos productos, y ahora soñar con una
"federación de grupos de crédito" capaz de controlar el fondo y eventualmente recibirlo en "transferencia"
algún día.
Se debería encargar más bien a los extensionistas que promuevan y animen en las comunidades (no sólo en
los grupos) una búsqueda y propuesta sobre qué productos o inversiones son las más necesarias, dónde
comprar, cómo distribuir, cómo y en qué plazos recuperar los fondos, cuánto recuperar, etc...
En un caso así se puede esperar que el Fondo, si bien seguirá "perdiendo" parte de sus recursos iniciales
(como la casi totalidad de los fondos rotatorios y créditos agropecuarios de los Andes), podría ser un estímulo
principal para el lanzamiento de una dinámica de programación compartida entre PMPR y organizaciones
campesinas, un factor de reforzamiento de dichas organizaciones, un generador de debate sobre las
perspectivas de futuro para el campesino orureño.
Ello significaría por cierto un riesgo para el rigor de manejo del Fondo en un ejercicio presupuestal, lo cual no
sería dramático porque es algo común en los Andes (y no sólo ahí). Al mismo tiempo, se podrían entonces
abrir nuevos espacios, plazos e interlocutores para el manejo del Fondo, lo cual sí podría ser un gran aporte
para el campesinado orureño y quizás para el andino en general.
• En cuanto a los cursillos de capacitación, si se incorporan a la racionalidad integral del campesino,
tendrán probablemente que perder en la mayoría de los casos sus características de cursillos.
Las asambleas o reuniones normales de la comunidad podrán brindar un ambiente más propicio, lo mismo
que las mingas y otras labores grupales.
Los extensionistas perderán seguramente sur rol central de "dictadores de charlas" para jugar un rol de
estímulo y apoyo en los debates de los propios comunarios o en las explicaciones de los viejos, de los que
salieron a trabajar fuera, de los que han tenido experiencias diferentes.
Es decir que los cursillos programados por los extensionistas para "vender los paquetes" o solicitados por los
campesinos para conocer y "comprar" dichos paquetes disminuirán para diluirse y enriquecerse en los
momentos, espacios y dinámicas de la comunicación y el debate propios de la comunidad.
4. El sistema de "promotores campesinos"
En su trabajo de "asistencia técnica", el PMPR se está planteando la posibilidad de recurrir a "promotores
campesinos". La fórmula es una de las más usadas en proyectos de desarrollo rural en América Latina y
probablemente en otras partes.
Responde generalmente a razones varias: por un lado el presupuesto (un "promotor" es más "barato" que un
extensionista, que un técnico asalariado); por otro lado la incomunicación (el promotor campesino ha de ser
originaria de la comunidad o la zona y puede entonces tener mayor facilidad para "traducir" y "vender" los
paquetes preparados por los especialistas; más aún si es "líder" en su comunidad, como lo plantean los
requisitos de muchos proyectos); por fin la continuidad del desarrollo (se espera que el promotor se quede
luego en su comunidad y asegure así la permanencia de los "logros" del proyecto). Probablemente haya más
razones.
No conocemos evaluaciones serias del sistema de promotores campesinos como tal. La experiencia de
muchos proyectos que hemos visitado o apoyado nos lleva sin embargo a sentir muchas dudas:
- Primero, hemos visto casi siempre que el "promotor", en lugar de ser el "representante" de la comunidad ante
el proyecto como lo esperaban los inspiradores del sistema, se convierte muy rápidamente en el agente del
proyecto en la comunidad. Es decir que su referencia sicológica, ideológica y pronto económica es el proyecto
y no su grupo social de base. Trata de "cumplir" con la institución antes que con los campesinos.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 22
Los mismos criterios de reclutamiento de promotores campesinos contribuyen a eso. Por más que se solicite
una elección por parte de la comunidad, se exige implícita o explícitamente que sepan leer y escribir y que
sean jóvenes. Es decir que se busca a quienes tengan ya una actitud favorable a nuestras opciones o sean
más receptivos e influenciables. Ello mismo demuestra nuestra voluntad consciente o inconsciente de
conseguir "agentes" más que "interlocutores".
- Segundo, casi nunca se consigue la "continuidad del desarrollo" que perseguíamos a través del sistema. El
"promotor campesino", por su misma actitud de "agente del proyecto", empieza a segregarse de la comunidad
y a desclasarse. Los demás campesinos comienzan más o menos pronto a mirarlo con recelo. Son muy pocas
las veces en que la comunidad asume realmente los costos que representa el mantenimiento del "promotor",
sea sufragando sus desplazamientos y sus gastos, sea trabajando su parcela para asegurar su subsistencia
mientras él está dedicado a otras labores de apoyo.
Más aún, el "promotor" comienza a "compensar" sus esfuerzos buscando réditos económicos, a costas del
proyecto o a costas de los demás campesinos. Y si no lo hace, igual se sospecha que lo esté haciendo. De
ahí que rápidamente (si no es desde el inicio) el "promotor campesino" solicita y obtiene una remuneración
institucional, llámese propina, dieta o como se quiera.
El resultado del proceso es que nuestro campesino termina siendo y considerándose fundamentalmente un
asalariado del proyecto. Hemos visto muchos casos de formación de sindicatos o casi-sindicatos para
reivindicar una mejor "propina". Hemos visto un sinnúmero de "promotores campesinos" que, al terminar el
proyecto y por tanto su fuente laboral, han ido a colocarse en el mercado de trabajo de las entidades de
desarrollo, tratando de valorizar su capacidad de acuerdo a los años de experiencia y a los "cartones"
recibidos en cursos de capacitación.
Aquellos que sí se quedan en la comunidad pierden su rol de "promoción", suelen olvidarse (por conveniencia
o por falta de ambiente propicio) de los "paquetes recibidos", intentan una verdadera reinserción en la
comunidad o tratan de aprovechar el prestigio de sus "capacitaciones" para acaparar cargos, poderes y/o
recursos.
Esta síntesis es un tanto caricatural pero creemos que ayuda a replantear el problema de fondo. Los
proyectos de desarrollo no deben
trabajar a través de "agentes" en la comunidad sino con la comunidad y su organización natural. Y si
aceptamos que la organización comunal es la verdadera garantía de continuidad de un proceso de desarrollo,
habremos de reconocer que nuestra práctica de "promotores campesinos" suele más bien desestructurar esas
organizaciones.
Un solo ejemplo: los jóvenes que buscamos en forma preferencial, al no tener aún cargo de familia, no
tendrían normalmente ni voz ni voto en la asamblea; al querer impulsarlos como líderes o dirigentes,
destruimos una de las bases de la continuidad comunal, los valores de pertenencia, experiencia y compromiso
que guiaban la elección de dirigentes.
C. La formación (o autoformación)
La formación (o autoformación, o capacitación, o autocapacitación...) del personal del PMPR debe adecuarse
a lo que es y quiere ser el programa, es decir un proyecto de desarrollo, no un proyecto de entrenamiento de
técnicos, ni un proyecto experimental; pero un proyecto de desarrollo preocupado de cumplir sus objetivos, sin
limitarse a un activismo barato o a la realización de unas cuantas "obras".
Esto significa que se tiene que dar la debida importancia a la formación, sin que ésta sustituya o entorpezca el
trabajo de campo.
Por ello, el programa necesita diseñar un plan que se base y se inserte al máximo en las labores diarias de
campo y en la dinámica de funcionamiento institucional, aprovechando aportes e intercambios externos sin
depender demasiado de ellos.
Proponemos seis elementos básicos para ese plan de formación: dinámica de campo, dinámica zonal,
dinámica global del programa, materiales de apoyo, rol de animación, apoyos externos.
1. Dinámica de campo
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 23
La fuente principal de la autoformación del extensionista debe estar en su práctica diaria de campo. La
recomendación parece bonita e irrealista. ¿Cómo hacer?
• Para que el trabajo cotidiano en terreno sirva para autocapacitar al que lo realiza, consideramos que la
clave está en la disciplina de la autoevaluación. Es decir que cada acción sea analizada y estudiada para
extraer de la experiencia los conocimientos y las orientaciones que permitan mejorar.
Esta práctica puede ser difícil (pero no imposible) de realizar por un extensionista suelto, aislado, sin contactos
suficientemente seguidos con sus colegas. En todo caso, si el programa llegase a un sistema de asistencia
técnica en el cual comiencen a funcionar mini-equipos multidisciplinarios de campo, el potencial de la
autoevaluación se acrecentaría: una reflexión común entre "técnicos" y "sociales", por ejemplo, abriría nuevos
horizontes, aportaría a cada uno nuevos criterios y nuevas posibilidades.
Una de las claves de la autoevaluación es la definición, previa a la acción, de objetivos, metas y metodologías
claras. Entrar a este tipo de disciplina personal y grupal por un lado obligaría a un mayor rigor durante la
propia realización del trabajo y por otro lado permitiría sacar mayores frutos de su análisis posterior.
Se han visto durante el taller las limitaciones en la capacidad actual de muchos miembros del personal del
programa para establecer y redactar objetivos, para diferenciar objetivos, temas y metodologías. Sería por
tanto necesario un apoyo al personal de campo para desarrollar esta capacidad y ayudarle así a avanzar en la
disciplina de autoevaluación.
Una fórmula para facilitar dicho aprendizaje podría ser la elaboración de listas referenciales de posibles
objetivos, metas, criterios metodológicos, procedimientos y técnicas. Sin pretender ser exhaustivos, eso
permitiría al extensionista reflexionar antes de emprender una acción, seleccionar o completar lo que le parece
más conveniente, tener elementos para hacer las modificaciones necesarias cuando la realidad obliga a
cambiar la acción prevista o su desarrollo, analizar luego los procesos, las técnicas y los resultados del trabajo
hecho.
• Un segundo elemento en la dinámica de autoformación en terreno podría ser la disciplina personal de la
lectura. Para la mayoría del personal de campo de proyectos de desarrollo, la lectura es una práctica perdida
desde que salieron de los centros educativos. A lo más llegan a revisar ponencias de investigadores de su
especialidad, o más bien algunos manuales (o folletos de divulgación) de las estaciones experimentales que
intentan difundir sus "paquetes".
El desinterés por la lectura, la escasez de recursos para adquirir materiales y lo voluminoso de la mayoría de
las obras son los principales factores que desaniman al extensionista.
Volveremos sobre nuestra propuesta de un sistema de "separatas". Simplemente señalaremos su utilidad para
que la lectura pueda así combinarse con el mismo trabajo de campo en lugar de ser una supuesta y finalmente
inexistente actividad de oficina.
Conviene recalcar la necesidad de proporcionar al extensionista, cualquiera sea su "especialidad", una amplia
gama de materiales que le ayuden a ver y comprender la realidad en la cual trabaja, las interrelaciones entre
sus acciones y otros elementos de la vida y la racionalidad campesinas.
• Una tercera modalidad para estimular la autoformación del extensionista en el campo podría consistir en
estimular su actitud de observación e investigación de la realidad campesina. Además de los esfuerzos que
el programa ha de hacer por desarrollar dichas capacidades, es importante incentivar la actitud
correspondiente.
Entre las múltiples posibilidades, podríamos señalar los sistemas de "diario de campo" y de "fichas de
observaciones". Es decir que cada uno de los extensionistas (o de los mini-equipos multidisciplinarios) tendría
un cuaderno, una libreta, para registrar los hechos, los datos y las lecciones de su práctica diaria. O bien
elaboraría fichas sobre zonas, temas o técnicas, con las observaciones hechas durante sus permanencias en
comunidades, en los diálogos con campesinos, en la realización de actividades.
Dichos materiales no deberían ser algo marginal y olvidado, sino servir de base para alimentar los procesos de
autoformación en los niveles zonal y central. Hasta se los podría tomar en cuenta para la selección de
participantes en eventos, intercambios, etc...
2. Dinámica zonal
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 24
El PMPR ha distribuido su área de trabajo en varias zonas o "centros". Es importante que estas instancias
jueguen un rol en los procesos de autoformación.
• Una modalidad serían las reuniones periódicas. Tuvimos la impresión que actualmente, cuando los
extensionistas se reencuentran en la sede zonal antes de partir hacia Oruro para el descanso mensual, se
dedican a la preparación de sus informes escritos, a la rendición de cuentas y a algo de programación con el
supervisor y/o asesor, completándolo eventualmente con algunos intercambios empíricos de información entre
ellos. Finalmente, la movilidad hacia Oruro parece ser la única motivación real para congregarse.
Sería fundamental que el "centro" de cada zona se convierta en una instancia intermedia de autoformación,
con verdaderas sesiones de trabajo. Las fórmulas a emplear pueden ser diversas, de acuerdo a los ritmos y
compromisos del terreno. Pero creemos muy útil poder dedicar periódicamente unos dos días para reunirse.
Un mecanismo podría ser emplear un día para una autoevaluación grupal, con la posterior programación de
actividades para el período siguiente, y otro día al estudio de un tema, de una actividad, de la realidad de una
zona... En algunos casos, se podría asimismo prever la participación de algún apoyo externo (sea del nivel
central Oruro, sea de gentes externas al programa) para esos días de estudio.
• Los centros zonales podrían asimismo ser sedes de una biblioteca donde los extensionistas encontrarían
los materiales que desean llevarse para leer en el campo. La bibliografía no consistiría solamente en libros,
folletos o separatas adquiridas, ya que se le podría incorporar elementos propios, producto de los "diarios de
campo" y/o de las fichas elaboradas por el propio personal.
3. Dinámica global
La sede central del programa, en Oruro, tiene también un importante papel que cumplir, apoyando,
coordinando, sistematizando y organizando eventos, para facilitar y complementar las dinámicas de campo y
zonales.
• La labor de apoyo consistiría, además de muchas otras cosas posibles, en:
- elaborar materiales para los extensionistas, no solamente en cuanto a temas técnicos como hasta ahora,
sino también en cuanto a las mencionadas listas referenciales sobre objetivos, temas, metodologías,
procedimiento y técnicas (para apoyar la autoevaluación-autoformación del extensionista), a problemas y
alternativas comunes a las diversas zonas, etc...;
- adquirir, seleccionar, recomendar y distribuir bibliografía, haciendo también un seguimiento de su
aprovechamiento y utilidad (sería muy importante, por ejemplo, elegir y recomendar "separatas" cortas sobre
temas que no suelen preocupar al extensionista a fin de permitirle abrirse nuevos horizontes);
- participar en reuniones zonales de estudio;
- ayudar a aprovechar los apoyos externos de especialistas, conforme a la orientación planteada en el Taller
sobre la relación extensionistas- especialistas.
• La labor de coordinación estaría orientada, entre otros, a:
- posibilitar la intervención de miembros de una zona, con experiencia en un tema, en reuniones de otras
zonas sobre el estudio de dicho tema;
- informar de posibles visitas útiles a hacer dentro del área del programa para la autoformación sobre
determinados aspectos (sistema de producción de una zona, tecnología especial, sea nativa o introducida,
experiencia ilustrativa de un campesino...);
- organizar visitas de este tipo , intercambios de personal entre zonas para aprovechar experiencias
diferentes y complementarias.
• La labor de sistematización podría enfocar:
- el análisis de los aportes de los extensionistas en sus "cuadernos" y/o "fichas", elaborando con ello
materiales de utilidad general para todo el programa;
- la metodología de autoevaluación de acuerdo a la práctica de los extensionistas;
- la metodología de autoformación en general, en función al avance de su proceso;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 25
- la metodología de aprovechamiento de elementos externos (bibliografía, materiales didácticos,
especialistas...).
• Dentro de la labor de organización podrían entrar:
- la realización de eventos internos de autoformación para todo el personal del programa (incluyendo
administración y logística) a fin de reforzar la coherencia del trabajo y el funcionamiento;
- la realización de eventos internos de autoformación para los extensionistas o parte de ellos sobre temas
específicos;
- la realización de eventos compartidos con otros proyectos (otros PMPR por ejemplo) sobre temas
específicos;
- la programación de apoyos externos en diferentes especialidades;
- la participación en eventos internos de real interés y provecho para el programa;
- la programación de visitas o intercambios con otros proyectos de desarrollo rural.
4. Materiales de apoyo
Consideraremos aquí dos tipos de materiales de apoyo: la bibliografía y los recursos pedagógicos.
• En cuanto a bibliografía, podemos analizar tres categorías: los manuales o volúmenes de consulta; las
separatas; los documentos internos.
- El programa requiere un mínimo de materiales de consulta. Hasta ahora, la poca bibliografía existente (o
buscada) consiste en documentación sobre los tres principales "paquetes" originales del programa: quinua,
cultivos y forrajes andinos, ovinos y camélidos. El avance propuesto hacia una estrategia de "proyecto integral
de desarrollo rural andino" obliga a una mayor amplitud.
Recomendamos la constitución en la sede central del proyecto en Oruro de una pequeña biblioteca que,
además de los temas ya señalados, incluya obras sobre economía y realidad campesinas, experiencias de
desarrollo rural en otras zonas andinas. El "Manual Silvo Agropecuario" que el Acuerdo de Cartagena empieza
a publicar y que sistematiza 18 años de experiencia del Servicio Silvo Agropecuario de Cajamarca (Perú)
puede ser un buen ejemplo en este sentido.
- Mientras los volúmenes de consulta pueden difícilmente ser llevados a cada una de las zonas del
programa, éstas también deben contar con materiales de estudio y lectura. De acuerdo a nuestra experiencia,
proponemos el sistema de separatas.
Este consiste en extraer de los volúmenes gruesos algunas partes de mayor utilidad para conocer, reflexionar
y actuar. Para ello, se puede recurrir a alguna de las tecnologías de reproducción existentes en Oruro (ver a
continuación las observaciones sobre "recursos pedagógicos"). Dado que mucha literatura andina sobre
desarrollo rural está conformada por tomos que recopilan aportes de diversos autores, se puede también
desmenuzar estos libros, haciendo de cada contribución una separata. Con grapas, un lomo de cinta de pegar
y una codificación numérica, las separatas son fácilmente utilizables en el campo: el extensionista selecciona
algunas y se las lleva consigo sin que le ocasionen bulto ni peso, sin tampoco que lo desanimen de antemano
por la extensión del texto.
Este sistema es importante porque es práctico y porque no rompe demasiado con la única lectura profesional
que suele tener el extensionista: los folletos de divulgación de las estaciones experimentales. Al mismo
tiempo, de acuerdo a lo planteado en "asistencia técnica" sobre la necesidad de una formación más amplia y
profunda de los extensionistas, la "separata" contiene generalmente aportes reflexivos y no los recetarios
simplistas de los folletos de divulgación.
- El extensionista necesita información sobre el programa mismo, tanto para usarla él directamente como
para compartirla con el campesino, si se desea lograr un real diálogo entre ambos. Dentro de la bibliografía
disponible, sería importante incluir la correspondiente documentación interna.
Una fórmula que hemos empleado en otros proyectos consiste en juntar los documentos del programa de
mayor utilidad en el terreno (objetivos, programaciones, debates, informes de experiencias...), reproducirlos a
tamaño libro (con una reducción por fotocopiadora) y anillarlos con una tapa de plástico. De esta manera, con
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 26
su índice y su numeración de páginas, sirven de permanente referencia institucional en el terreno. Podría
pensarse en un ejemplar por mini-equipo multidisciplinario, por ejemplo.
• En cuanto a los materiales didácticos, no se trata de recomendar tal o cual sino más bien de proponer
algunos criterios.
- Debe evitarse repetir el error cometido para el Seminario-Taller de agosto con el uso de materiales
importados. De la misma manera que el programa trata de escapar, para las actividades productivas, a
insumos foráneos que no garanticen una continuidad del desarrollo (los plásticos de burbujas en las carpas
solares, por ejemplo), asimismo ha de proceder en la parte educativa a fin que el proceso de autoformación
(tanto de los técnicos como de los campesinos) no se frustre al desaparecer el programa. Los paneles usados
en agosto para soportar las tarjetas o el secretariado mural crean dependencias contraproducentes.
Se debe más bien recoger los principios que llevaron a seleccionar tal o cual material y buscar los recursos
locales que puedan prestarse a los mismos fines, con las adecuaciones del caso.
- Se deben priorizar equipos de impresión y reproducción que sean prácticos para el campo. La
multicopiadora de alcohol que se empleó en el Taller nos parece poco apropiada. Significó un ahorro de
costos frente a la fotocopiadora. Pero la calidad de las copias impide su aprovechamiento por quienes no
hayan participado en el evento y no tengan por tanto la ayuda de su memoria para adivinar los contenidos de
los textos.
Sería preferible diferenciar claramente dos niveles: materiales de uso amplio y materiales de uso localizado.
Para los primeros convendría recurrir a una calidad mínima de impresión. Para los segundos recomendamos
buscar más bien por el lado de los sistemas artesanales de multicopiado, como los mimeógrafos de madera,
de cera, etc... Por su accesibilidad y sus bajos costos, no solamente podrían ser utilizados por las "zonas" del
programa y los extensionistas, sino que permitirían elaborar materiales en las propias comunidades, ayudando
así a dar un salto cualitativo en la labor de capacitación de campo: campesinos y extensionistas producirían
juntos los folletos de acuerdo a los resultados de sus debates y búsquedas.
- El programa dispone de ciertos recursos más sofisticados como grabadora de video y otros. Sería útil
establecer una política de aprovechamiento de los mismos. Recomendamos no utilizarlos directamente en
labores de capacitación a fin de no crear costumbres y expectativas difíciles de satisfacer siempre sino más
bien en el registro y circulación de casos y experiencias para motivar y facilitar los intercambios en el área del
programa.
Dentro de este último enfoque podrían ser un apoyo útil para el rescate, revalorización y análisis crítico de
conocimientos y tecnologías campesinas.
Para una política de producción y uso de materiales y ayudas pedagógicas, remitimos a los criterios y
experiencias presentadas en el libro "¿Cómo comunicarse con los campesinos?".
Sugerimos especialmente todo lo relativo a estrategias de uso de medios de comunicación, al fomento de la
capacidad de comunicación del propio campesino, a las metodologías de elaboración participativa (la
llamaríamos ahora "compartida") de materiales educativos.
Asimismo pueden servir de referencias las partes 4 y 5, en el capítulo V del libro "Una experiencia de curso-
taller sobre comunicación con campesinos".
5. Rol de animación
Sería irrealista pensar que todo lo planteado en los puntos anteriores pueda llevarse adelante sin un refuerzo
al equipo actual del programa. Hablamos de "refuerzo", no de la creación de una nueva estructura, de algún
sub-programa.
Si bien el proceso de autoformación, para lograr el impacto deseado, ha de asentarse sobre todo en el campo,
es decir en la labor cotidiana del extensionista y en la dinámica zonal, se requiere un animador que se dedique
a cumplir o estimular el cumplimiento de las labores señaladas para el nivel central de Oruro.
La sobrecarga de responsabilidades en el actual equipo central impide que alguno de sus miembros asuma la
nueva tarea. Todos pueden y deben colaborar, pero es preciso que alguien se haga cargo.
Veremos por ello tres alternativas posibles:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 27
• La fórmula ideal sería que el PMPR pueda, con sus propios fondos, contratar una persona con
suficiente experiencia en la materia (formación y evaluación dentro del enfoque y las metodologías planteadas
y practicadas por el Seminario-Taller).
La situación del programa, en tránsito de "proyecto de emergencia" a "proyecto de desarrollo", hace difícil
cumplir ese paso a corto plazo. Además conocemos muy pocas personas experimentadas en este campo y
casi todas tienen ya múltiples obligaciones.
En todo caso, sería importante ir preparando esta alternativa, pensando también en la posibilidad de abaratar
y al mismo tiempo enriquecer los esfuerzos de formación con una coordinación estrecha entre los PMPR de
Bolivia y eventualmente con el programa de la misma CEE en Puno (Perú), zona cercana y compatible con las
zonas de trabajo en Bolivia.
• Una segunda fórmula podría ser la contratación de los servicios de alguna institución boliviana,
particularmente alguna ONG (organización no-gubernamental) con experiencia en desarrollo rural y
especialmente formación.
Esto requeriría también ciertos plazos para ajustar los mecanismos presupuestales y administrativos del
PMPR.
Habría también que aprovechar la experiencia de la actual relación con el CERES de Cochabamba. Por las
propias necesidades del PMPR y de la coherencia de trabajo, existe la tendencia a requerir de Xavier Izko una
colaboración más amplia que las actividades puntuales originalmente contratadas, lo cual suscita a veces
problemas de indisponibilidad y/o recelos por la "doble pertenencia" que se genera así. En un convenio con
una ONG nacional, habría que prever la superación de este tipo de dificultades.
• Una tercera fórmula, transitoria, ya fue conversada con algunos miembros del PMPR en agosto. Consistiría
en buscar, dentro de los organismos de cooperación internacional con voluntarios (en este caso el DED
alemán para facilitar la "comunicación"), alguna persona con antecedentes en la región y en la materia a fin
que pueda comenzar la labor deseada y generar una experiencia útil para definir mejor el mecanismo futuro.
Al no causar desembolsos actualmente no previstos en el presupuesto del PMPR, esta última alternativa
podría implementarse rápidamente, evitando un "corte" demasiado largo entre el Seminario-Taller de agosto y
la nueva animación.
6. Apoyos externos
Como todo proyecto de desarrollo rural andino, el PMPR necesita recurrir a apoyos externos puntuales. En la
mayoría de los casos que conocemos, dichas intervenciones suelen ser muy interesantes en el momento
mismo pero tener pocos resultados útiles al trabajo de campo.
La razón principal es la siguiente: el aprovechamiento de una ayuda externa (asesor, consultor) depende
menos de la capacidad profesional de la persona convocada que de la capacidad del proyecto invitante para
sacar las informaciones, conocimientos y habilidades que necesita.
El enfoque y la metodología del Seminario-Taller de agosto estuvieron orientadas a desarrollar dicha
capacidad en el PMPR. Pero una capacidad no se forja en pocos días y el proceso iniciado puede frustrarse si
se multiplican en este momento apoyos externos que respondan a otras metodologías, creando confusiones y
contradicciones.
Recomendamos por ello al PMPR tener sumo cuidado en su búsqueda de apoyos durante los próximos
meses, evitar que se repita la experiencia de agosto en que el asesor terminó conduciendo él mismo el
proceso y practicar la metodología de aprovechamiento con los interlocutores más cercanos al programa
(por ejemplo algunos de los asesores especializados en temas técnicos que estuvieron en el Seminario-
Taller). Con un mínimo de experiencia (y por tanto de seguridad y criterios), el PMPR podrá sacar gran utilidad
de muchos especialistas que existen en el área andina.
D. Los campesinos
Queremos tocar aquí brevemente tres aspectos: la noción de campesino- productor, el rol de la población en
el proceso de desarrollo, y por consiguiente el rol de su organización.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 28
• El extensionismo tradicional considera al hombre de campo en una única dimensión de productor. El
lenguaje clásico ilustra esa concepción y fue recogido en el "juego de palabras" del Taller (ver anexo XV) con
términos como "agricultor", "ganadero", etc... En el propio Taller referirse al "productor" era característico de
los extensionistas con mayor cantidad de años de trabajo y de los asesores especializados en temas técnicos.
La revalorización del término "campesino", que fuimos haciendo de manera implícita y progresiva y que se
expresó en la reivindicación de la "economía campesina", no era ni casual ni gratuita. El lenguaje no es neutro.
Expresa concepciones y actitudes, pero también las induce y las refuerza. Es de notar, por ejemplo, que si la
palabra "campesino" se fue manejando cada vez más en el Taller, no recordamos haberla encontrado casi en
los documentos revisados (Proyecto Camélidos Turco, Proyecto Quinua, Plan Sectorial, Plan Operativo
1986...).
Invocamos al programa a seguir en esta línea de cuestionamiento: una manera útil de problematizar y ayudar
a forjar conciencia es el lenguaje, tal como lo demostramos en el Taller. Insistiendo sobre lo "campesino", el
PMPR no corre peligro de descuidar las actividades productivas del hombre de campo y puede enriquecer
grandemente su capacidad de apoyo al desarrollo rural andino.
Entre la bibliografía que puede ser útil al programa en este tema, recomendamos el artículo "De productor a
campesino" que estamos enviando.
• El rol de la población en el proceso de desarrollo se analiza generalmente en términos de
"participación" y de "autogestión". Hemos iniciado en el Taller una cierta problematización del tema, pero sin
llegar a profundizar lo suficiente. Recomendamos continuar la reflexión dentro de la autoformación y partiendo
de las experiencias concretas.
Entre las pistas quizás más útiles para este cometido, además de los planteamientos presentados por el
licenciado Sollanek en su exposición del domingo 24 sobre "continuidad del desarrollo rural" (exposición en la
cual constatamos una carencia en lo relativo al papel de la organización campesina), tenemos las siguientes:
- la necesidad de un manejo cuidadoso y coherente de cuencas y microcuencas, y no solamente de
parcelas familiares, si se quiere recuperar, conservar y mejorar el medio ambiente andino; esto significa una
reflexión seria sobre la relación entre una población y un territorio, sobre la "territorialidad del desarrollo";
- las contradicciones entre agricultura andina y agricultura comercial en la realidad ecológica orureña
donde, de conformidad con los datos del Taller, más de los dos tercios de las tierras cultivadas no serían
aptas según el Sistema Universal de Clasificación de Suelos;
- la irracionalidad destructiva de la aplicación impuesta (o también "participativa") de modelos productivos
y organizativos externos, como se vió en el caso de Salinas de Garci Mendoza y otros, y como aparece en el
mismo Proyecto Quinua cuando se exige al campesino una Prenda Agraria del 80% de su producción luego
de reconocer que 60% de la misma se destina al autoconsumo (pág. 64).
Existen muchos materiales y ejemplos. Entre los documentos que enviamos, pueden ser útiles el informe
sobre el Taller de Autogestión y Transferencia (Lima, julio 86) y los artículos sobre "participación y
autogestión" y "proyectos: propiedad y racionalidad".
• La reflexión sobre el rol de la población debe llevar asimismo a una revisión de la concepción y el rol
de la organización campesina. El Taller, y particularmente la "práctica grupal" de la segunda semana,
comenzó a desbrozar el camino. Queda muchísimo por avanzar.
Además de reconocer y comprender las formas organizativas "ancestrales" y "tradicionales" (de acuerdo a la
terminología del Taller), conviene hurgar en las condiciones que condujeron a ello y analizar hasta qué punto
las condiciones actuales del área rural orureño permiten o exigen rescatarlas, adecuarlas o descartarlas.
El criterio fundamental que ha de guiar esta reflexión debe ser la continuidad del desarrollo y no el simple
aumento de producción y productividad.
El artículo sobre "organización: lo funcional y lo territorial" y en general toda la serie de notas que enviamos
pueden alimentar el debate. Recomendamos también aprovechar el artículo "una estrategia para la
organización campesina" en la revista RURALTER Nº1.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 29
Por cierto, el tema habrá de tener mucha importancia para el conjunto de la marcha del programa y para cada
una de sus actividades, como el manejo del Fondo Rotatorio, la construcción de terrazas "familiares", la
artesanía, etc...
E. Los extensionistas
En su evolución de "proyecto de emergencia" a "proyecto de desarrollo", el PMPR-Oruro intenta dar mayor
importancia a la contratación y formación de personal de campo, los extensionistas. Esta opción nos parece
absolutamente correcta. Queda el problema de aprovechar lo mejor posible ese potencial y lograr con ellos lo
que resultaba inalcanzable por la vía anterior.
• El Taller sentó ciertas bases en cuanto a su rol y su metodología de trabajo. El a veces violento
cuestionamiento a su desempeño clásico (que estalló en la provocación que lanzamos con el apelativo de
"engaña- campesinos-a-sueldo") fue acompañado de pautas para reconstruir una nueva alternativa: actitud de
investigación, programación compartida, metodología de comunicación-diálogo, etc...
Ya hemos hablado del reto que significa pasar de una óptica de "mini- especialista" o "aspirante a especialista"
a una visión y práctica de "generalista", a través de posibles mini-equipos multidisciplinarios y polivalentes. Ya
hemos señalado algunas orientaciones para una autoformación en este sentido. Queda un punto fundamental.
La evolución propuesta o pedida a los extensionistas es difícil tanto a nivel personal como profesional. El
programa necesita crear un clima y unas condiciones favorables a través de una serie de incentivos. Estos
podrían ser principalmente de dos tipos: socio-profesionales y socio-económicos.
• Los incentivos socio-profesionales son importantes porque la línea de carrera que sirve de referencia
(ilusoria o real) al extensionista (salvo al lugareño que quiera reinsertarse en su medio) es contradictoria con
los nuevos requerimientos de comunicación-diálogo y de generalistas.
El extensionista, para "progresar", tiene actualmente dos caminos (a menos que se limite a la búsqueda de
ascensos administrativos a base de padrinazgos o antigüedad):
- tratar de convertirse en "investigador" de estaciones experimentales, acumulando diplomas de cursos y
seminarios y/o especializándose en el manejo de un aspecto muy puntual del proceso productivo;
- tratar de convertirse en "extensionista estrella" por su capacidad de "convencer productores" a través de
un verbo cada vez más seductor y del manejo de ayudas audiovisuales cada vez más sofisticadas.
Las nuevas actitudes y metodologías que el programa empieza a exigir no tienen aún mayor demanda, sobre
todo en las instituciones estatales. En su proceso de autoformación dentro de la óptica propuesta, el
extensionista necesita un mínimo de perspectivas de futuro.
El éxito del programa recaería automáticamente sobre quienes laboran en el mismo. Por ello, es importante
seguir asociando al extensionista en la reflexión sobre su marcha y en la búsqueda de alternativas de
mejoramiento, tal como se hizo en el Taller. Pero ello es insuficiente. Dicho éxito es una garantía demasiado
hipotética para quienes gozan (o sufren) de ingresos muy limitados para mantener a sus familias.
Un complemento útil podría ser una política de difusión de los avances progresivos del programa en cuanto a
metodologías y técnicas de trabajo y a sus resultados de terreno, es decir la difusión no tanto de las metas
cumplidas sino más bien de los aportes que el PMPR pueda hacer a la concepción y metodología de
desarrollo rural andino.
Con un boletín del PMPR-Oruro, o de los diferentes PMPR o con una participación en materiales de este tipo
que existan en Bolivia, se podrían estimular la motivación del extensionista y su actitud de cambio,
particularmente si se recogen las informaciones y reflexiones de "cuadernos y fichas de campo" y se
sistematizan mencionando las fuentes, es decir a los extensionistas participantes.
De esta forma se podría brindar un incentivo socio-profesional, ya que el extensionista vería la posibilidad de
cotizar su experiencia en muchos proyectos andinos que, cada vez más, se interesan por los enfoques y
metodologías planteadas en el Taller.
• Las familias no viven solamente de esperanzas futuras. Las actuales condiciones de vida del
extensionista están muy lejos de permitir la disponibilidad y dedicación que exige el trabajo requerido. Por ello,
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 30
a lo socio-profesional se deben agregar incentivos socio-económicos, esencialmente en cuanto a
remuneraciones y manejo de personal.
Ambos puntos no dependen directamente del PMPR sino de CORDEOR. Constituyen precisamente una de las
razones para la necesidad de replanteamiento de las relaciones entre estas entidades que señalaremos a
continuación.
Lo concreto es que el programa nunca podrá cumplir lo propuesto si no cuenta con un personal capaz,
motivado, disponible y estable.
En los debates, los "juegos de roles" y las evaluaciones del Taller aparecieron muchos de los elementos que
condicionan negativamente estas cuatro requisitos. No los retomaremos todos pero queremos destacar lo
siguiente.
El nivel de remuneración en el PMPR es insuficiente para los fines del programa por al menos dos razones:
- limita la motivación y la disponibilidad del personal porque lo tiene permanentemente preocupado de
saber si lo que ha dejado a su familia en la ciudad alcanzará para comer o si ésta logrará conseguir fiado en
alguna parte;
- limita la capacidad y la estabilidad porque la actual proliferación de "proyectos de desarrollo" con
financiamiento internacional ha forzado una fuerte competencia en este tipo de mercado de trabajo y Oruro,
por su marginación y su depresión económica, lleva la peor parte. El programa ya ha sufrido varias veces el
éxodo de su personal y este fenómeno tenderá a acentuarse mucho más en la medida que el PMPR-Oruro
haga esfuerzos de formación de su gente.
El manejo de personal es a su vez inconveniente por cuanto existe una "doble pertenencia" al PMPR y a la
CORDEOR que repercute, según los casos, en un aprovechamiento personal (no se hace trabajo efectivo
para ninguna de las dos entidades) o en conflictos y demoras hasta llegar a saber adonde dirigirse y a quien
recurrir para solucionar un problema.
Existe además una contradicción entre ciertas tendencias al clientelaje partidario o personalista en el manejo
administrativo del personal y la dinámica y mística de desarrollo rural que se busca alcanzar.
Recomendamos un esfuerzo especial y rápido por solucionar este problema, lo cual pasa por decisiones
claras en cuanto a las relaciones PMPR-CORDEOR y a las estructuras presupuestaria y administrativa del
PMPR.
De lograrse avances en esta dirección, el programa podría enfrentar más adecuadamente otro tipo de
dificultades.
Por ejemplo, muchos de los reclamos de los extensionistas sobre condiciones de trabajo en el campo
(disponibilidad de una movilidad, condiciones de alojamiento), sin ser del todo desechables, perderían parte
de su importancia: la inmensa mayoría de los pocos proyectos andinos que logran contribuir realmente a los
procesos de desarrollo cuentan con recursos escasos y las limitaciones materiales son suplidas por la mística
y la motivación. El programa podría comenzar a diferenciar mejor lo que son trabas que disminuyen
grandemente la capacidad de trabajo y lo que son reivindicaciones que demuestran más bien un afán de
"funcionarización en el campo".
Asimismo, el programa podría ser a la vez mucho más exigente en cuanto al compromiso y la dedicación de
su personal y cortar por lo sano cuando no logra el nivel deseado.
F. El PMPR y la CORDEOR
Veremos aquí sucesivamente el problema de las relaciones PMPR- CORDEOR y las adecuaciones
necesarias en el seno del PMPR.
1. Las relaciones PMPR-CORDEOR
Las relaciones entre el programa y su matriz nacional, la CORDEOR, son difíciles y conflictivas. La
permanente renovación de personal directivo y ejecutivo del ente estatal, sus contradicciones internas, su
automarginación del proceso de debate y avance en el cual se va afianzando el PMPR, los recelos y
rivalidades: existe un conjunto de circunstancias que malogran la cooperación y paralizan el trabajo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 31
Así como en ciertos matrimonios las diferencias de carácter, de carrera, de prioridades o de aspiraciones entre
marido y mujer, en lugar de ser una complementariedad que los enriquezca mutuamente, provocan una
anulación recíproca del potencial de cada uno, una convivencia armada o un divorcio, así parece suceder en
la relación PMPR-CORDEOR.
En el Taller se habló repetidas veces de "autonomía" del PMPR como una reivindicación ante las dificultades
ya mencionadas, pero no se llegó a profundizar el tema.
No podemos tener la ilusión de proponer aquí "la" alternativa. Intentaremos simplemente algunas
consideraciones que pensamos útiles para las decisiones a tomar.
• Los problemas de Oruro no son ni nuevos ni específicos. Se les encuentra a lo largo de todos los Andes.
Son en gran medida consecuencia de la realidad de los Estados nacionales, de su construcción incipiente,
de su sobredimensionamiento administrativo que no concuerda con el nivel de formación de las sociedades y
conciencias nacionales, de los aún grandes divorcios entre sociedad civil y sociedad política, etc...
La cooperación bilateral y multilateral de los últimos decenios se asentó en una estrategia que priorizaba ante
todo la construcción de una capacidad estatal de conducir y realizar el desarrollo nacional. Los proyectos de
cooperación fueron concebidos como instrumentos para favorecer la introducción de los Estados nacionales
en temas y territorios a los que no llegaban aún. La cooperación internacional pretendía abrir el camino,
obligar al Estado a asumir sus responsabilidades (seduciéndolo con las "donaciones" y exigiéndole aportes de
"contraparte"), para luego "transferirle" una capacidad instalada (infraestructuras de trabajo, obras realizadas,
personal entrenado).
Los fracasos fueron tan estridentes como las ilusiones originales. Y estamos hoy en día en una situación de
crisis generalizada de la cooperación internacional. Hasta ahora la crisis ha tenido tres tipos de respuesta:
- Unos pocos siguen intentando recorrer el anterior camino (¿por terquedad?, ¿por iniciarse recién en la
materia?) sin mayores modificaciones.
- Otros se reafirmaron en cierto trasfondo colonial de la cooperación clásica y, conscientemente, sustentan
proyectos cuyos objetivos oficiales nunca serán alcanzados pero que sirven a consolidar un determinado
gobierno; lograr ciertos efectos ideológicos coherentes con sus propias necesidades geopolíticas; evitar el
desarrollo de nuevas opciones.
- Ciertos gobiernos buscan desembarazarse de las comprometedoras o ineficientes relaciones directas
con los Estados nacionales y transfieren sus fondos de cooperación a asociaciones privadas de sus propios
países, las que tienen mayor libertad para apoyar proyectos de instituciones u organizaciones privadas de las
naciones "receptoras".
El tercer tipo de respuesta está comenzando a suscitar reacciones de los Estados nacionales que se sienten
amenazados por la competencia de las organizaciones no gubernamentales (ONG). Por un lado se multiplican
las presiones y los controles sobre las actividades de estas últimas. Por otra parte se combate, allí donde es
posible (es decir sobre todo a nivel de organizacionales multinacionales como las del sistema de las Naciones
Unidas), la posibilidad de tratar con no-gubernamentales.
La actual situación se convierte en una verdadera trampa porque dificulta una cooperación internacional sana,
obligando a optar por un bando u otro.
El problema de las relaciones entre el PMPR y la CORDEOR se ubica dentro de este contexto.
• Existen al mismo tiempo condiciones particulares a Oruro.
La prioridad minera que ha regido los destinos del Departamento desde hace un siglo y el descuido casi
permanente del área rural por parte de los principales actores de la administración y la política nacionales
hacen que la temática del desarrollo rural sea allí menos contaminada y/o conflictiva que en otras partes.
Más que un enfrentamiento de bandos y opciones como en otras partes, en Oruro se trata sobre todo de
comenzar, de tratar de encontrar alternativas. La evolución del PMPR de "proyecto de emergencia" a
"proyecto de desarrollo" le posibilita jugar un papel serio y útil para todos. Sin pretender alcanzar consensos
alrededor de su dinámica, podría lograr tolerancias y colaboraciones.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 32
Para ello, lo mismo que para un mejor funcionamiento acorde con los requisitos planteados arriba, sí se
requiere un grado de autonomía. Pero ésta podría concertarse a base del replanteamiento de algunos
objetivos generales, otorgándole por ejemplo al programa un carácter pionero ("piloto" si se quiere, pero el
término rememora demasiados "experimentos" que nunca fueron replicables) y estableciendo nuevas
condiciones y formas de relación PMPR-CORDEOR que permitan producir realmente los conocimientos y la
experiencia necesaria para un desarrollo rural de Oruro.
2. Los cambios en el PMPR
El PMPR ha de realizar adecuaciones en varios aspectos. Trataremos aquí el manejo de proyecto, el manejo
administrativo y logístico, el manejo de personal extranjero, la redistribución de áreas de trabajo de campo.
• El manejo de proyecto tiene, como en todos los programas que conocemos, sus problemas y
deficiencias. A nivel interno, lo más grave es probablemente el divorcio en áreas (administración, logística,
campo) sin mayor comprensión entre sí, lo cual es un serio freno a la eficiencia del trabajo de desarrollo rural.
Pero el mayor reto deviene más bien de la evolución hacia "proyecto de desarrollo" que, para ser exitosa,
exige modificar, adecuar o aceitar las relaciones entre el manejo local y el manejo en Europa, tanto con la
consultora como con la propia CEE. Este es un punto fundamental del que los actores en Europa deben ser
conscientes para facilitar un real éxito del programa.
Un ejemplo: es muy diferente programar presupuesto, metas y actividades en una "emergencia" y hacerlo en
un proyecto que pretende acompañar y apoyar un proceso campesino de desarrollo rural.
• El actual manejo administrativo interno del PMPR parece estar guiado por las normas y criterios de un
centro productivo cualquiera, no por una dinámica de desarrollo rural. No es lo mismo hacer funcionar un
centro espacial o una fábrica que una institución que trabaja con y para poblaciones de ritmos, racionalidades
y prioridades propias.
En este último caso, se requiere un máximo de flexibilidad y descentralización de decisiones para poder
acompañar las iniciativas de la gente, del clima, y adecuarse a la coyuntura. La administración ha de
adaptarse a la realidad, no la realidad a la administración.
Un proyecto de desarrollo rural necesita por ello escalas diferenciadas para la toma de desición sobre uso de
presupuestos y recursos, es decir que se han de establecer, de acuerdo a la experiencia, niveles sucesivos,
precisando las atribuciones de cada uno y los criterios por los cuales guiarse.
Se necesita romper un sistema en el que cada decisión está supeditada a una aprobación previa y forjar más
bien mecanismos de seguimiento y control posterior, con sus correspondientes sanciones para iniciativas
errónas o malintencionadas.
Por otra parte, no se puede dar más importancia al control del uso o maluso de un lapicero, un alfiler o un
cuaderno que al cumplimiento de objetivos.
El manejo logístico debe evitar la misma clase de vicios.
En ambos casos, el problema principal proviene de una "especialización" sin visión de conjunto del programa,
su dinámica, su tipo de relación con el campesino. Administración y apoyo logístico no son actividades
"funcionales" (a cargo de "funcionarios"), son una parte vital y cotidiana de un proyecto "integral".
• El manejo de personal extranjero es un punto clave. Por experiencia propia de muchos años, creemos
en la utilidad de poder contar con ese tipo de aportes. Formaciones y experiencias diferentes (y a veces
racionalidades) pueden ser complementarias y contribuir mucho a los esfuerzos de desarrollo andino, cuando
se logra un ambiente de diálogo y colaboración.
Proyectos como el PMPR, por el enorme monto de inversión que significan, sobre todo en zonas como Oruro,
requieren especial cuidado. La importancia de los financiamientos comprometidos por la CEE da al personal
extranjero un estatus y un poder muy particulares, cualquiera sea su función oficial (dirección, ejecución,
asesoría...), y les otorga un rol vital en el éxito o el fracaso de los objetivos.
La capacidad profesional y la capacidad de comunicación y relación con los nacionales son elementos
decisivos para que un elemento extranjero cumpla un papel positivo o negativo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 33
Se requiere por ello prestar suma atención a los procesos de selección y contratación del personal destacado
de Europa. Si bien no existen reglas al respecto, sobre todo en la fase de lanzamiento de proyecto, debe
prestarse mucha atención a la selección de reemplazantes o a nuevas contrataciones, buscando en cada caso
la elaboración de criterios claros entre los actores comprometidos localmente y los contratantes sitos en
Europa.
Mucho de lo positivo en la dinámica actual del PMPR-Oruro depende de la calidad y capacidad de algunos
miembros del equipo europeo. Algunas dificultades provienen de ciertas desaveniencias o actitudes. Bastaría
con un equilibrio diferente para que todo el proceso lanzado se vea frustrado.
• La redistribución de áreas de trabajo es un tema de actualidad en el PMPR. Escuchamos en el Taller
críticas al expansionismo que lleva el programa a abarcar cada vez nuevas zonas, que no estaban previstas;
también quejas de los extensionistas por no poder atender tantas comunidades que se les asignan y pedidos
de "descentralización".
Desconociendo el terreno (y muchas cosas más del PMPR), no nos atreveremos a recomendaciones. Pero sí
queremos recordar criterios que pueden ayudar en la medida que corresponden a las reflexiones hechas en el
Taller sobre desarrollo rural.
El programa parece ser llevado, por su relación con la CORDEOR, a intervenir en forma poco coherente, es
decir a actuar apoyando o supliendo a su contraparte allí donde ésta tenga compromisos o encuentre
actividades productivas que le interesan, y no de acuerdo a una verdadera estrategia de desarrollo rural.
Creemos que el problema principal, para una definición consecuente de los espacios donde trabajar, consiste
en superar el debate sobre descentralización o no, tipos de actividades a realizar, comunidades a priorizar, y
comenzar por delimitar y escoger "territorios" donde sea posible fomentar y facilitar una recuperación y
mejoramiento del espacio, la sociedad y la economía campesinas.
Recién a base de estas opciones debería retomarse la búsqueda de las alternativas más convenientes en
cuanto a descentralización, actividades, comunidades.
De alguna manera, proponemos que el programa rectifique su concepto de "grupo-meta" y se construya una
clara visión de "territorio-meta", tomando en cuenta por supuesto las condiciones sociales, económicas y
otras, además de las ecológicas. Seleccionados los territorios, se podrán establecer dentro de ellos las
necesarias priorizaciones de grupos sociales.
Este planteamiento nos parece más coherente con todas las reflexiones hechas en el Taller sobre desarrollo
rural y continuidad del desarrollo.
G. La Comunidad Económica Europea (CEE)
Con el atrevimiento del que no tiene relaciones de dependencia, haremos también algunas sugerencias a la
CEE sobre el papel que podría jugar, con sus proyectos, en el desarrollo rural andino.
• Muchos cambios se han producido desde que, hace pocos años, la CEE lanzó sus primeros proyectos
directos en el área rural andina. Al PMPR-1 en Potosí y Oruro se agregó el PMPR-2 en La Paz y ahora
comienza un programa similar en el vecino Departamento de Puno en el Perú.
Lo que aparecía como una actividad casi casual, motivada por la "emergencia" altiplánica, empieza a adquirir
las características de una intervención importante (por sus presupuestos y por la amplitud y la interrelación
de los territorios abarcados).
Así la CEE ya está envuelta en la problemática del desarrollo rural andino y en los dilemas de la cooperación
técnica internacional en la zona (ver páginas 38 y 39), de una manera nueva y diferente de sus más antiguas
colaboraciones (apoyo al Padt-rural del Acuerdo de Cartagena, a ONG europeas que trabajan en los Andes...).
Según el enfoque y la decisión con que se asuma esa situación de (relativamente) novel actor de terreno, ésta
puede ser una limitación o una riqueza.
Sería una limitación si la CEE adopta la actitud clásica del financiador que sólo se preocupa de "tener muchos
proyectos" y de poder enseñar un máximo de "obras". Otros "competidores" con mayor experiencia andina le
sacarían varios "cuerpos de ventaja" y hasta podrían utilizar sus esfuerzos para alimentar el molino propio.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 34
Sería una riqueza si la CEE aprovecha su (casi) falta de antecedentes, es decir de lastres, compromisos y
anticuerpos, para tratar de generar nuevas dinámicas y abrir nuevos espacios.
En este caso, la CEE podría incentivar la búsqueda y experimentación de nuevas formas de colaboración y
convivencia de terreno para la cooperación pública internacional, y podría favorecer una confluencia de
capacidades e intereses para forjar alternativas de desarrollo rural para los Andes marginales.
• El PMPR-Oruro, con el proceso de transición que hemos encontrado e intentado reforzar, demuestra las
posibilidades (y también la fragilidad) de la segunda opción, la de aprovechar la falta de antecedentes como
una riqueza.
Para seguir avanzando, este programa requiere el apoyo y la comprensión de la CEE. Pero se podría ir más
allá: aprovechar la dinámica de Oruro (y quizás la de algún otro PMPR, no los conocemos) para caracterizar
así al conjunto de sus proyectos directos de terreno.
La coherencia entre dichos programas no puede estar supeditada a la buena voluntad y la disponibilidad de
cada uno de ellos. Lo demuestra el mismo fracaso en el intento de compartir el Seminario-Taller de agosto con
Potosí y La Paz (lo cual quizás haya sido positivo: el enfoque y la metodología empleadas requieren, para ser
útiles y no castrantes, un ambiente de gran apertura y reflexión y hemos dedicado dos semanas en junio y
agosto para sondear previamente actitudes y voluntades en Oruro).
El avance hacia una mayor coherencia de desarrollo rural en los programas andinos de terreno de la
CEE requiere una voluntad y una política de la propia CEE, a fin de tener un marco para las coordinaciones
entre consultoras, entre co-directores locales, entre proyectos.
Los logros y aportes que podrían producir esta armonización y colaboración deberían a su vez revertir a los
países andinos gracias a esfuerzos de sistematización y difusión.
• Para ello, sugerimos priorizar una dinámica común de reflexión, búsqueda, evaluación y
autoformación: quizás no se trate tanto de cancelar todo aquello que pueda parecer inadecuado sino de
fomentar una convergencia en los avances hacia perspectivas y prácticas de auténtico desarrollo rural andino.
La animación y seguimiento de esta dinámica habrían de estar directamente a cargo de la propia CEE, para
darle legitimidad y evitar recelos entre personas o instituciones, para superar la actual situación de dispersión
de proyectos a manera de feudos.
Estas sugerencias podrán parecer irrealistas o inconvenientes. Hemos creído indispensable hacerlas para ser
consecuentes con lo que hemos visto y vivido en el Seminario-Taller de agosto en Oruro, con el proceso en el
cual tuvimos la gran satisfacción de colaborar en ese momento
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 35
INFORME
DEL
SEMINARIO
DE
PROGRAMACION
PMPR-ORURO
(15-20/12/86)
Pierre de Zutter
1. Introducción
2. Desarrollo
3. Metodología
4. Observaciones
5. Resultados
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 36
1. INTRODUCCION
Previsto para fines de octubre, el presente seminario de programación tuvo que ser postergado repetidas
veces por el intenso trabajo en el PMPR durante este período, lo que impidió realizar las labores de preparación
planteadas en el seminario-taller para extensionistas de agosto.
Ante la imposibilidad de seguir postergando (por la indisponibilidad del asesor y por la urgencia de hacer la
programación 1987), se decidió hacerlo en Oruro durante la semana del 15 al 20 de diciembre.
Inicialmente se tenía planteado elaborar durante esa semana materiales e instrumentos para los
extensionistas sobre planificación y programación y sobre su papel en dicho proceso. Ante la falta de preparación
suficiente, se prefirió retomar el trabajo comenzado en agosto precisando para cada tema las implicancias de las
opciones y estrategias ya aprobadas.
Este seminario de diciembre tuvo un doble valor para el PMPR. Primero como indispensable ejercicio de
análisis y definición de objetivos, metas, actividades y metodologías. Segundo como avance en la concreción de
las nuevas orientaciones.
Los resultados del seminario han de servir:
- a seguir profundizando y precisando el trabajo del PMPR para cada línea de actividad y para zona
administrativa;
- como base para los debates de la planificación/programación de 1987; como referencia metodológica para
dicho proceso.
La principal limitación del seminario de programación consistió en las numerosas ausencias registradas. Casi
todos los supervisores del DEAG estuvieron ausentes total o parcialmente, así como uno de los responsables
extranjeros de zona.
Tales ausencias comprometen la continuidad del proceso iniciado en agosto, demostrando implícitamente un
desinterés o un rechazo a las nuevas orientaciones y retos del PMPR en su búsqueda de cumplir adecuadamente
con los objetivos trazados.
Al contrario, hubo un pequeño avance hacia una mayor coordinación y comprensión con otros sectores:
miembros de Planificación de la CORDEOR participaron en la mayoría de las sesiones de trabajo.
2. DESARROLLO
El trabajo de la semana comenzó el lunes 15 en la mañana con una reunión de coordinación en las oficinas
del PMPR para precisar el programa y las modalidades del trabajo a realizar (R. Lizarazu, R. Sollanek, R.
Suaznábar, A. Carrasco, J. Deiser, V. Zender, T. Bartholdi, J. San Martín, F. Martínez, L. Smith, G. Vargas, P. de
Zutter).
A partir del lunes 15 en la tarde, los participantes (con algunos nuevos integrantes) se trasladaron al local del
Club Alemán a fin de tener tranquilidad y espacio para las sesiones.
El lunes 15 en la tarde, el martes 16 y el miércoles 17 en la mañana estuvieron dedicado a un trabajo de
plenaria para el análisis de la problemática de cada una de las tres zonas del PMPR, de sus posibles líneas
de trabajo en función de la estrategia definida en agosto, y de la priorización de tales líneas de trabajo.
Con las informaciones, los criterios y las recomendaciones elaboradas durante la fase anterior, los
participantes se distribuyeron el miércoles 17 al medio-día en tres grupos de 3 a 4 personas para analizar y
profundizar cada uno algunas de las 25 líneas de trabajo detectadas. Esta fase duró del miércoles 17 en la
tarde hasta el viernes 19 al medio-día.
Desde el viernes 19 en la tarde hasta el sábado 20 a media-tarde, se realizó una plenaria para socializar
los resultados de los grupos y debatirlos a fin de armonizar criterios y mejorar las interrelaciones entre dichas
líneas de trabajo.
La última parte de la tarde del sábado 20 sirvió para preparar la continuación del proceso: presentación a
los extensionistas el lunes 22, prosecusión del trabajo de grupos para los temas faltantes, reuniones de
planificación/programación por zonas administrativas del PMPR con todos los extensionistas, regreso del asesor
para apoyar la elaboración de pequeños manuales en febrero.
3. METODOLOGIA
Primera fase: análisis de las zonas
En lugar de abocarse directamente a profundizar los diferentes temas especializados, se prefirió comenzar
por un análisis de la problemática de las tres zonas del PMPR. Con ello se pretendía:
reinsertar cada tema dentro de las reflexiones y opciones del seminario-taller de agosto;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 37
reorientar cada tema en función de las actividades de la economía campesina para ayudar los planteamientos
a romper los moldes técnicos clásicos y a considerar las interrelaciones entre diversas actividades;
ubicar cada tema dentro de una estrategia más concreta para cada zona, a base de una priorización de la
intervención/apoyo del PMPR en la misma.
Este análisis se hizo en plenaria a fin de lograr el aporte y la interacción de las diferentes especialidades en la
priorización y a fin que los posteriores grupos de trabajo cuenten con todas las informaciones y criterios del
debate general.
El procedimiento comprendió tres etapas para cada zona.
Los responsables de cada zona hicieron una presentación de su área, de las subdivisiones internas de la
misma de acuerdo a criterios ecológicos, económicos y operativos y de las actividades campesinas que las
caracterizan. Preguntas y aportes de los demás participantes completaban el panorama.
El conjunto de los participantes fueron proponiendo posibles líneas de trabajo para el PMPR en dicha zona,
conforme a la estrategia de apoyo a la economía campesina.
En conjunto también, se procedió a priorizar estas líneas de trabajo, subzona trás subzona, asignando un
número a cada línea de trabajo hasta un máximo de 10.
Como resultado de esta fase, se pudo contar con:
mayor información sobre la realidad campesina de las zonas y sobre aspectos hasta ahora desconocidos pero
necesarios de conocer;
criterios más claros sobre lo que significan concretamente los objetivos del PMPR y la manera de llevarlos a la
práctica;
elementos metodológicos y una guía para el trabajo de grupos;
25 posibles líneas de trabajo (que no eran ni completas, ni claramente definidas ya que a medida que se fueron
analizando las zonas surgieron o se precisaron nuevos elementos y nuevas caracterizaciones) y temas a ser
profundizados.
Segunda fase: elaboración de las líneas de trabajo y temas
Dado el número reducido de participantes y la amplitud de temas a profundizar, se formaron tres grupos de
trabajo entre los cuales se distribuyeron los 25 aspectos. Cada grupo tenía un eje central:
• El primer grupo asumió todo lo relativo a la ganadería: apoyo a ganadería familiar; apoyo a la crianza de
animales menores; apoyo a la ganadería familiar comercial; apoyo a la ganadería comercial pura; revisar y
adecuar los "paquetes" ganaderos; apoyo a la artesanía; apoyo a la pesca. Así como medio-ambiente y fondo
rotatorio (temas compartidos con el segundo grupo).
• El segundo grupo se ocupó de los aspectos más relacionados a la agricultura: apoyo a los cultivos
andinos; apoyo a los granos y cereales; apoyo a la horticultura; apoyo al cultivo comercial de quinua; apoyo al
cultivo comercial de forrajes; revisar y adecuar los "paquetes" agrícolas; conocer y optimizar las actividades no-
agropecuarias. También medio-ambiente y fondo rotatorio.
• El tercer grupo se dedicó a los restantes temas, es decir a criterios, metodologías y estudios:
interlocutores campesinos del PMPR; criterios para delimitación de zonas; rescatar conocimientos sobre
economía del hogar y nutrición; estrategia de intercambios (insumos, productos...); conocer y optimizar las
migraciones; criterios para definir aportes respectivos del PMPR y de las comunidades;
planificación/programación; autoformación de extensionistas; autoformación campesina.
Los grupos trabajaron con ritmos y urgencias diferentes.
El tercer grupo se esforzó por llegar a resultados que pudiesen alimentar la preparación del Plan Operativo
1987, para lo cual procedió con celeridad, haciendo un corto debate de cada tema y pasando enseguida a la
redacción de textos-propuestas. De esta manera pudo trabajar todo lo que estaba a su cargo (salvo la
autoformación de extensionistas, donde se retomó el informe del asesor sobre el seminario-taller de agosto) y
avanzar también en el tema del fondo rotatorio.
El primer y el segundo grupo comenzaron un trabajo más en profundidad, dedicando mayor tiempo al análisis
y reflexión en común, con lo cual no trataron toda la gama de temas propuestos pero lograron una primera base
importante de armonización de criterios y preocupaciones.
Todas las propuestas (ordenadas en antecedentes, objetivos, metas, tipos de actividades/acciones,
recomendaciones metodológicas y requerimientos) fueron preparadas en hojas grandes para su debate en
plenaria.
Tercera fase: debate de las propuestas en plenaria
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 38
A pesar de que todos los grupos no habían terminado aún con el total de sus temas, se procedió a la
socialización en plenaria a fin de:
armonizar criterios y metodologías entre todos los grupos;
aprovechar la presencia del asesor y de otros presentes previstos para la plenaria (Javier Izko y Rodolfo
Weber);
tener una primera propuesta coherente a presentar a los extensionistas.
La plenaria comenzó por los temas del tercer grupo y culminó con los de los dos primeros. Se procedió tema
por tema: luego de una presentación por un relator de grupo, se debatía el texto propuesto y sus implicancias
para el trabajo del PMPR. Las observaciones surgidas en dicha discusión no fueron recogidas a nivel de
secretaría (inexistente), pero se hicieron correcciones directas en los textos cuando se podía y las demás
preocupaciones quedaban a cargo de los miembros de cada grupo a fin de mejorar con ellas el conjunto de la
propuesta.
Cuarta fase: continuación del proceso de programación
El seminario ni podía hacer la programación 1987 como tal, ni había alcanzado a profundizar suficientemente
todos los temas planteados. Al final del mismo se señalaron, en plenaria, los pasos a seguir para continuar el
proceso:
informe escrito del asesor sobre los resultados del seminario;
presentación a los extensionistas el lunes 22, a fin de que cuenten con orientaciones sobre informaciones y
criterios a recoger en el campo durante su próxima estadía para aprovecharlas en las reuniones de
programación por zona;
continuación del trabajo por grupos todos los viernes del mes de enero (grupos en la mañana y plenaria en la
tarde) a fin de completar y mejorar los temas;
reuniones zonales de programación 1987 durante el mes de febrero;
regreso del asesor para la segunda y tercera semana de febrero a fin de ayudar a la elaboración de pequeños
manuales sobre algunos de los temas tratados.
4. OBSERVACIONES
OBSERVACIONES PRACTICAS
En la quinta parte de este informe se transcriben los textos propuestos por los grupos de trabajo sobre cada
uno de los temas. A falta de un rigor suficiente para hacer una secretaría del seminario, ha sido imposible incluir
todas las observaciones y preocupaciones que se manifestaron.
Faltan en especial las decripciones de las principales actividades por zona y subzonas (no fueron transcritas
a máquina y no las tenemos en este momento).
En general, hemos optado por transcribir casi textualmente las propuestas grupales, haciendo eventuales
correcciones de estilo e incorporando algunos (no todos) de los planteamientos de plenaria.
En algunos casos, hemos agregado "observaciones" o "propuestas alternativas" en las que a veces
recogemos el sentido de los debates de plenaria y otras veces consignamos opiniones personales.
Como los textos aquí incluidos no pretenden ser definitivos (son propuestas "socializadas" pero
insuficientemente retrabajadas), tales "observaciones" buscan aportar a los debates que han de proseguir en el
PMPR.
OBSERVACIONES CONCEPTUALES
Como siempre, muchos de los términos empleados durante el seminario y en los textos-propuestas de los
grupos son muy ambiguos y pueden ser interpretados de múltiples maneras. A fin de enriquecer la reflexión en el
PMPR, retomamos algunos de ellos, tratando de aportar comentarios personales sobre los mismos. Se trata de
notas hechas rápidamente en esta oportunidad pero sobre temas que necesitarán ser profundizados.
Acompañar (generalmente se ha usado junto con apoyar):
Varias nociones, complementarias entre sí y que en conjunto definen un tipo de relación, podrían ayudar a
entender qué es "acompañar" en el trabajo de campo, tanto acompañar al personal como acompañar a una
organización campesina. Entre esas ideas estarían la de interlocución y la de proceso.
La idea de interlocución señala que quien "acompaña" es esencialmente alguién con quien conversar de las
experiencias (para aprender de ellas) y de los problemas (para tratar de resolverlos mejor).
La idea de proceso recoge la preocupación por desarrollar la capacidad del "acompañado" más que por
lograr tal o cual meta inmediata. Es decir que lo prioritario es el proceso a través del cual el "acompañado" va
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 39
forjando su capacidad para lograr sus objetivos, lo cual requiere flexibilidad y disponibilidad para estar y dar una
mano en los momentos importantes.
Formulado así, el acompañamiento podría parecer un "asesoramiento", es decir una relación en la cual uno
"que sabe" orienta a otro "que no sabe" en aquello que es "especialidad" del primero. Es preciso entender que el
acompañamiento suele ser mutuo y que, más que un "acompañante" y un "acompañado", existen interlocutores
que comparten una compañía, un intercambio, un proceso, aunque sea en niveles diferentes.
Así, en el acompañamiento del extensionista a una organización campesina, el extensionista termina
aprendiendo y beneficiándose tanto como la organización campesina.
En la noción de acompañamiento está también la idea de que el "acompañado" es el actor principal; no es un
simple "ejecutor" sino que a él le toca asumir sus responsabilidades y tomar las decisiones que le competen.
Apoyar:
Al hablar de "apoyo" o de "apoyar" se quiere sobre todo insistir sobre la última idea vista en "acompañar", es
decir que "apoyar" significa partir de lo que es, quiere y hace el "apoyado" y no de lo que quiere hacer el
"apoyador".
Por ejemplo, "apoyar la ganadería familiar" no es llevar adelante un proyecto supuestamente ideal sobre lo
que habría de ser la ganadería familiar de acuerdo a los criterios técnicos, sino partir de la ganadería familiar tal
como existe y poner los recursos del PMPR al servicio de la misma para que esté en condiciones de cumplir
mejor los objetivos que los campesinos le tienen asignado.
Así, en el caso de un campesino que vive cotidianamente de la agricultura y tiene un hato familiar a manera
de seguro y capitalización para gastos extras, "apoyar la ganadería familiar" quiere decir ayudar a que el hato
familiar cumpla mejor su rol de seguro y capital, lo cual no pasa siempre por un mejoramiento de la producción
(puede ser un simple mejoramiento de los costos en alimento, mantenimiento, trabajo...). Ver también "optimizar".
Autogobierno:
Es necesario comentar los dos componentes de autogobierno, es decir lo de "auto" y lo de "gobierno".
No se trata de pretender una total auto-nomía o in-dependencia, es decir una vida aislada, sin influencias, ni
presiones, ni normas externas. La realidad del campo andino ha sido siempre más de inter-dependencia que de
in-dependencia. Pero, en el autogobierno familiar o comunal, se analizan, deciden y ejecutan acciones por cuenta
propia. Es decir que se actúa de acuerdo a las necesidades propias, tomando en cuenta las inter-dependencias, y
no en cumplimiento de decisiones externas formalmente impuestas.
En cuanto a "gobierno", el término es mucho más amplio que el de "gestión" que encontramos en
"autogestión". Gobierno significa dirigir, conducir y administrar un territorio y/o grupo social, mientras gestión se
refiere esencialmente a administrar algo, un organismo, una empresa, una entidad cualquiera.
El planteamiento de "autogobierno" se refiere a la capacidad de la familia y la comunidad de tomar decisiones
propias y ejecutarlas. Pero la reflexión sobre la organización socio-espacial andina ha de avanzar también hacia
una mayor comprensión y manejo de las inter-dependencias entre organizaciones de un mismo nivel y entre
organizaciones de diferentes niveles, entre organizaciones andinas y mundo moderno...
Continuidad:
El tema fue tratado en el seminario-taller de agosto. Conviene recalcar nuevamente que la continuidad del
proceso de desarrollo está fundamentalmente basada en las características y las capacidades de los actores de
este desarrollo, más que en la existencia de mecanismos, infraestructuras, proyectos, leyes u otros.
En el caso del PMPR, dos son los actores con los cuales trabaja: el Estado (CORDEOR) y las organizaciones
socio-espaciales andinas. Debe aprender a valorar el potencial, los límites y el rol de cada uno para la continuidad
del desarrollo.
Descentralización:
La descentralización del PMPR es un reclamo cada vez mayor para lograr un mejor cumplimiento de los
objetivos, así como la descentralización correspondiente de la CORDEOR. Estos pedidos de descentralización (o
desconcentración) tienen que verse también a la luz de lo que puede significar y ser la descentralización del
desarrollo orureño como tal.
Existen muchas formas de ver la descentralización. Estas formas corresponden a diferentes estrategias de
desarrollo y a diferentes maneras de concebir la sociedad en construcción. Sin pretender que el PMPR se vuelva
especialista en la materia, sería muy útil profundizar un poco el tema, para lo cual enviamos dos separatas que, a
partir del caso peruano, precisan una serie de conceptos de descentralización: "El debate sobre el espacio
regional" de Hildegardo Córdova Aguilar y "El concepto de región y la regionalización del Perú" de Nicole Bernex
de Falen.
Generación de excedentes:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 40
La estrategia de apoyo a la economía campesina, tal como se definió en el seminario-taller de agosto, no
significa encerrar definitivamente al campesino orureño en determinado nivel y tipo de vida, sino consolidar su
economía familiar como base indispensable a partir de la cual pueda correr riesgos e intentar un mejoramiento
sustentivo de sus condiciones de vida.
En este contexto, hablar de "generación de excedentes" no se refiere a excedentes productivos
comercializables, sino a excedentes por encima del nivel básico de la economía familiar campesino. A menudo se
asimila excedentes con la idea de comercio, de mercado. En realidad, cualquier campesino genera "excedentes
productivos" en algún rubro por encima de su autoconsumo inmediato y los administra para satisfacer sus otras
necesidades básicas, a través de la reciprocidad, el trueque, el mercado.
En términos de la estrategia del PMPR, "generar excedentes" se refiere a una producción que, más allá de
abastecer directa o indirectamente las necesidades básicas, busca obtener ingresos para necesidades menos
básicas.
Gestión:
La palabra "gestión", tal como se emplea en estas páginas, puede parecer ambigua. Por un lado se utiliza en
su sentido clásico para evocar la administración/funcionamiento del fondo rotatorio. Por otra parte se usa para
elementos tan diversos como un territorio, los recursos naturales, las estrategias de intercambios o de
migraciones.
Semejante ambigüedad proviene de las limitaciones que suelen tenerse en la concepción de la gestión.
Generalmente se piensa que existe una sola forma de gestión (eventualmente dos cuando se agregan los
adjetivos "capitalista" o "socialista") y que por tanto se trata de aprender "la" gestión, de "capacitar" en gestión.
Pero toda gestión responde a una política, unos objetivos, una racionalidad, unos criterios. Y las diferencias
de política, objetivos, racionalidad y criterios deberían poder conducir a modalidades diferentes de gestión, hasta
para un instrumento financiero como el fondo rotatorio.
¿No podría pensarse en una gestión del fondo rotatorio por las organizaciones campesinas que sea muy
diferente de una gestión por el programa?
En todo caso, cuando estas páginas hablan de la gestión de un territorio, de los recursos naturales, de una
estrategia de intercambios o de migraciones, no pretenden limitar el trabajo a los aspectos concretos de la
administración/funcionamiento, pero sí pretenden partir de ellos.
Las organizaciones socio-espaciales andinas se rigen por determinados criterios y racionalidades en la
gestión de su territorio, de sus recursos naturales, de sus intercambios, de sus migraciones, por ello todo esfuerzo
de apoyo debería tratar de comprender tales criterios y racionalidades a partir del manejo concreto que se puede
verificar en la práctica, completando con las interpretaciones vertidas por los campesinos.
Al mismo tiempo, el apoyo no debe tomar en cuenta solamente las orientaciones sino la capacidad real de
gestión demostrada en la práctica. De ahí la importancia de observar, conocer y apoyar la gestión en estos
campos.
Integral:
En el texto-propuesta sobre "interlocutores del PMPR", se habla de un "autogobierno integral a nivel
comunal". Conviene recordar algunas reflexiones de agosto.
Integral no se refiere a una yuxtaposición de una serie (la más completa posible) de elementos sino
fundamentalmente al manejo de las interrelaciones entre este conjunto de elementos. Un autogobierno integral no
se ocupa necesariamente "de todo" pero, dentro del sinnúmero de elementos que ve, tiene coherencia para evitar
que cada parte vaya por su lado y entre en contradicciones con las otras.
Interlocutor:
Interlocutores son quienes hablan entre sí, quienes conversan, quienes intercambian hablando.
En estas páginas se ha empleado el término "interlocutores" más que el clásico "beneficiarios". El cambio no
es gratuito. El PMPR se inició aportando los beneficios de una ayuda de emergencia a sectores fuertemente
afectados por una catastrofe natural. En ese caso se podía llegar a hablar de "beneficiarios".
Al convertirse en "programa de desarrollo", el PMPR debe transformar su relación con los campesinos. Seguir
hablando de "beneficiarios" significaría creer que el PMPR tiene la receta mágica del desarrollo y viene a brindarla
al campesino orureño. Pero lo que tiene el PMPR son recursos (humanos, financieros, materiales) y los aporta
para colaborar al proceso de desarrollo. Y en ese proceso los campesinos y sus organizaciones son los actores
principales. Por ello, su principal característica actual es la de ser "interlocutores" del PMPR para orientar,
planificar y ejecutar las acciones que se hacen posibles gracias al apoyo del PMPR.
Más deprimido:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 41
Muy usada anteriormente en el PMPR y cuestionada durante el seminario-taller de agosto, esta expresión
buscaba señalar las prioridades en el apoyo del PMPR: los campesinos "más deprimidos". Al convertirse en
"programa de desarrollo" el PMPR, sin dejar de considerar las diferencias y desniveles entre campesinos, ya no
puede limitarse a buscar quienes sufren más para aportarles los beneficios de su asistencia de emergencia;
necesita encontrar "interlocutores" (ver esa palabra) para el proceso de desarrollo. La primera prioridad para el
trabajo del PMPR pasa entonces de los "más deprimidos" a los "actores y garantes del proceso de desarrollo", los
que fueron definidos en el seminario de diciembre como las "organizaciones socio-espaciales andinas".
Multidisciplinario (pluri, inter, trans):
Con la necesidad de romper el sectorialismo provocado por la visión parcial de los especialistas, se
multiplicaron los intentos de reagrupar estos en equipos calificados como multidisciplinarios, pluridisciplinarios,
interdisciplinarios o transdisciplinarios.
Más allá del nombre, se debe recalcar nuevamente que el asunto no consiste en sumar disciplinas sino en
lograr una real capacidad de conocer y comprender la realidad como globalidad, con todos sus elementos y con
las interrelaciones entre estos elementos.
Es decir que, fundamentalmente, se requiere una visión mínima de generalista, tanto para un acercamiento
directo a la realidad como para entender los aportes de otras disciplinas acerca de esta realidad.
Optimizar:
En estas páginas se habla de "optimizar" las migraciones o las actividades no-agropecuarias. Ese verbo
indica determinada actitud que ha de tener el PMPR al tratar dichas actividades.
No se trata ni de frenarlas, ni de fomentarlas, como si fuesen un "problema" o la "alternativa" para el
campesino. Estas actividades existen, son parte de la realidad campesina y cumplen un rol dentro de su
economía. La labor ha de orientarse entonces, a base de un conocimiento cabal de cómo son y a qué responden,
a apoyarlas en el cumplimiento de su rol.
Por ejemplo, las migraciones no responden a simples preocupaciones por ingresos monetarios sino también
a necesidades de complementariedad ecológica, de encuentro con otros conocimientos y tecnologías, etc...
Optimizarlas significa ayudarlas a satisfacer todos los requerimientos existentes, aprovechando al máximo su
potencial, sin que ello lleve obligatoriamente a alargarlas, acortarlas, hacerlas monetariamente más "rendidoras"...
De alguna manera, "optimizar" se parece a (y completa) la noción contenida en otro verbo: "apoyar" (ver esa
palabra).
Organización comunal:
La expresión "organización comunal" es sumamente vaga porque cada uno entiende por "comunidad" lo que
quiere. Esta misma vaguedad puede ser útil para permitir la flexibilidad necesaria: no se trata de imponer un
modelo único de "organización comunal" sino de partir de las existentes, como el ayllu, el sindicato u otros, y de
ayudar a desarrollar o reconstruir aquellas características de "organización socio-espacial" requeridas por el
desarrollo y su continuidad.
Organización funcional:
La administración pública está dividida en sectores a los cuales corresponden una o varias funciones
específicas (la salud, la educación, la justicia...). A su vez las numerosas instituciones que intervienen en el
campo suelen estar especializadas en uno o varios rubros.
Cada sector o institución, para cumplir mejor las metas que se ha trazado en su función, busca
"interlocutores" en la población. Y para agilizar su trabajo evitando una multiplicación de esfuerzos, les pide que
se "organicen". De ahí la proliferación en las comunidades rurales de innumerables "organizaciones funcionales":
club de madres, comité de obras tal o cual, comité de prestatarios del Banco o grupo de crédito del Fondo
Rotatorio, asociación de padres de familia, comité popular de salud, grupo de alcohólicos anónimos, club juvenil,
taller o grupo de artesanía, etc...
Las "organizaciones funcionales" pueden ser útiles para el cumplimiento de determinado objetivo parcial,
pero no son ni pueden ser una garantía de desarrollo porque nacen y viven alrededor de una función específica y
suelen morir casi simultáneamente al alejamiento de un determinado promotor, a la supresión de determinada
política de apoyo y/o subsidio.
Muchos organismos son conscientes de esta limitación y proponen "coordinaciones interinstitucionales" o la
creación de organizaciones más amplias, tipo "Comité de Desarrollo Comunal". Pero la lógica sigue siendo
generalmente la misma, porque la coherencia del desarrollo no nace de la interrelación institucional externa sino
de la propia coherencia e interrelación interior de la realidad local.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 42
Con ello, no se descarta la utilidad de las "coordinaciones inter- institucionales", pero se propone replantear
esa lógica organizativa, demasiado basada en el estímulo externo a determinadas "funciones" o al "desarrollo" en
forma vaga.
Organización socio-espacial andina:
El desarrollo y su continuidad dependen de la existencia de actores capaces de planificarlo, ejecutarlo,
conducirlo. La organización campesina es el protagonista principal del desarrollo rural. Pero no cualquier
organización, no una simple organización funcional, específica o amplia.
En lugar de ponerse a inventar organizaciones acordes con su propia programación, las instituciones habrían
de buscar trabajar con las organizaciones características del campesinado. La más importante de todas es la
organización familiar y sus rasgos principales son su naturaleza socio-espacial y su vocación de autogobierno en
todos los campos de actividad. El mundo andino (al igual que muchas zonas del mundo) forjó históricamente
organizaciones de nivel superior que respondían a las mismas pautas: ayllus, marcas y federaciones... De ellas
(de las familiares y las de nivel superior) se habla en estas páginas cuando se mencionan las "organizaciones
socio-espaciales andinas". Ver también la revista "Ruralter" Nº1, páginas 25 a 29.
Paquete:
El término "paquete" se utiliza sistemáticamente en estas páginas en un sentido peyorativo. El "paquete" es la
fórmula que los investigadores y especialistas buscan imponer como receta milagrosa en un aspecto de la
producción.
En su origen la idea de "paquete tecnológico" no parecía tan negativa. Estaba basada en la preocupación por
las interrelaciones entre los factores de producción: de nada serviría una nueva variedad de semillas si no estaba
acompañada de la correspondiente fertilización y de los respectivos tratamientos fitosanitarios, etc...
Lo aberrante del "paquete" fue su carácter de "receta" a ser difundida por el extensionista y aplicada por el
campesino. Se cometieron por lo menos dos errores esenciales. Por un lado se pensó que la interrelación de los
factores sería más o menos la misma en todas las condiciones naturales y sociales: se envolvieron las propuestas
en un "paquete" intocable a ser distribuido como canasta navideña. Por otra parte se pretendió hacer una división
arbitraria en el manejo de los conocimientos implicados: el "paquete" era el producto del trabajo experimental de
investigadores y especialistas y sólo ellos eran capaces de comprender y combinar adecuadamente las
interrelaciones entre los factores; por tanto se quiso reducir el extensionista a un papel de simple vendedor-
distribuidor y el campesino al de ejecutor más o menos ciego, como mano de obra más o menos calificada.
Pero ni las interrelaciones son inmutables (porque los factores del "paquete tecnológico" no solamente se
interrelacionan entre sí sino que lo hacen con los elementos ecológicos, económicos, sociales, políticos,
culturales y otros de cada realidad local), ni se puede dividir la agricultura y ganadería andinas entre "producción
especializada de conocimientos" y "aplicación mecánica y supervisada" de los mismos.
Romper el "paquete tecnológico" no significa negar los conocimientos y tecnologías aportadas por los
investigadores, sino tenerlas como referencias cuya conveniencia y/o adecuación ha de ser definida localmente,
de acuerdo a las características de la realidad física y social.
Productor:
El seminario-taller de agosto prefirió caracterizar a los interlocutores de terreno del PMPR como
"campesinos", en lugar de "productores". No de trata de un cambio gratuito de palabras sino de la necesidad de
adecuarse a la racionalidad del poblador rural andino.
Hablar de "productores" significa creer que los interlocutores de campo del PMPR están funcionando de
acuerdo a la lógica urbana moderna en la cual el hombre se especializa en una producción destinada al mercado
a fin de obtener los ingresos monetarios que le permitirán adquirir del mismo mercado aquello que requiere para
satisfacer sus necesidades.
Pero, en la realidad rural orureña, la lógica prevaleciente es la de la "economía campesina", es decir aquella
en la cual el hombre de campo valoriza su trabajo, su actividad productiva, no tanto en términos de mercado sino
en relación a las posibilidades de subsistencia y reproducción de su organización socio-espacial, su familia. El
mercado es simplemente "un" componente de su realidad, no es el eje ordenador.
Sujeto de crédito:
Esta expresión designa uno de los parámetros de los proyectos "modernizantes" de desarrollo: se considera
que el campesino que se vuelve "sujeto de crédito" acaba de dar un salto importante hacia el estatus de
"productor" (ver esta palabra) porque, a través del crédito, refuerza enormemente su relación al mercado.
La expresión debería entonces ser corregida, adaptada: lo que se busca fundamentalmente es que el
campesino se vuelva "sujeto de mercado".
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 43
Hablar de "sujeto de crédito" es un engaño por cuanto prácticamente todos los campesinos son sujetos de
crédito, prácticamente todos recurren a una u otra forma de crédito (ver "Crédito en economías campesinas
andinas; apuntes y bibliografía" de Grimaldo Rengifo).
El dilema no es por tanto saber si un campesino puede o no ser "sujeto de crédito" del Fondo Rotatorio del
PMPR, sino más bien si el Fondo Rotatorio puede o no encontrar modalidades de acción que optimicen el manejo
crediticio dentro de la economía y la racionalidad campesinas.
Ventajas comparativas:
Gracias a sus climas, sus suelos, su relieve, sus gentes, etc..., una zona tiene mayor potencial en unos
rubros económicos que en otros. Es lo que se suele llamar sus "ventajas comparativas". El aprovechamiento de
un espacio pasa por el aprovechamiento de estas "ventajas comparativas".
Pero todo depende del marco de comparación que se vaya empleando. Los planes y proyectos de desarrollo
suelen partir del marco mayor para ir bajando progresivamente hacia el menor. Se prioriza la comparación a nivel
mundial y se desciende poco a poco hacia el nivel regional andino, el nivel nacional, el nivel departamental y el
nivel zonal.
La noción de "ventajas comparativas" no es de ninguna manera extraña al poblador andino (aunque, por
supuesto, no se expresa en estos términos). Pero la lógica comparativa es exactamente a la inversa.
Por un lado, se priorizan las comparaciones de nivel local (y éstas son la base de la estrategia de
intercambios). Por otra parte, en el avance hacia comparaciones de nivel más amplio, el criterio no es el de la
mayor o menor "productividad comparativa" sino el de estabilidad y seguridad en las interrelaciones dentro de
este espacio mayor.
Apoyar y consolidar la economía campesina no implica por tanto abandonar el aprovechamiento de las
ventajas comparativas de cada espacio sino reorientar ese aprovechamiento en función de la racionalidad
campesina más que de la racionalidad de mercado.
5. RESULTADOS
5.1. Criterios de priorización de líneas de trabajo
5.2. Priorización de líneas de trabajo por zonas.
5.3. Interlocutores del PMPR: organización
5.4. Delimitación de zonas y conformación de equipos
5.5. Economía del hogar; nutrición
5.6. Migraciones
5.7. Estrategias de intercambios.
5.8. Criterios sobre aportes respectivos del PMPR y de la comunidad
5.9. Planificación y programación
5.10. Autoformación de extensionistas
5.11. Autoformación campesina
5.12. Apoyo a los cultivos andinos.
5.13. Apoyo a la horticultura (familiar y comercial)
5.14. Apoyo a la ganadería familiar
5.15. Apoyo a la artesanía
5.16. Medio ambiente.
5.17. Fondo Rotatorio
5.1. CRITERIOS DE PRIORIZACION DE LINEAS DE TRABAJO
OBJETIVOS DE LA PRIORIZACION
Llevar a la práctica la estrategia de "consolidar y mejorar la economía campesina como base para el posterior
desarrollo de la producción y productividad".
PRIMERA PRIORIDAD
Apoyar la alimentación familiar campesina, a base de la producción local y de intercambios estables
(seguridad alimentaria).
CRITERIOS DE PRIORIZACION
1. Apoyo a las actividades económicas que directamente permiten satisfacer las necesidades alimentarias de
las familias.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 44
2. Elaboración de un marco para una mejor gestión de los intercambios que permiten completar la satisfacción
de las necesidades alimentarias y satisfacer las demás necesidades, gracias a:
• conocimientos de la economía del hogar, su realidad, su racionalidad;
• una estrategia de intercambios.
3. Apoyo a las actividades económicas que indirectamente permiten satisfacer las necesidades familiares.
4. Apoyo a las actividades que permiten, sobre la base de una economía familiar campesina consolidada,
generar excedentes.
PRECISIONES
• El "apoyo" es tanto a la producción como al consumo, al almacenamiento, a los intercambios...
• En cada actividad se ha de considerar todos los destinos de la producción, es decir tanto el autoconsumo
como los intercambios (trueque, comercia- lización, etc...).
• Cada actividad debe ser analizada en función de todos los aspectos/dimensiones de la economía campesina.
5.2. PRIORIZACION DE LINEAS DE TRABAJO POR ZONAS
TURCO
Turco Huachacalla Choquecota
Apoyo a cultivos andinos 3 1 1
Apoyo a granos y cereales 6 2 2
Apoyo a ganadería familiar 1 3 3
Apoyo a forrajes 2 4 4
Apoyo a horticultura 7 5 5
Rescate de conocimientos sobre economía del hogar y 4 6 6
nutrición
Estrategia de intercambios de insumos y productos 5 7 7
Conocer y optimizar las migraciones 8 8 8
Apoyo a la artesanía 9 9 9
Revisar y adecuar los "paquetes" ganaderos 10 10 10
EL CHORO
_____________________________________________________________
Corque Toledo La Joya Oruro Poopó
Anda- Choro Llanque Caraco- Pazña
marca ra llo
_____________________________________________________________
Apoyo a ganadería familiar 1 1 1 5 2
_____________________________________________________________
Apoyo a cultivos andinos 2 2 2 3 1
_____________________________________________________________
Rescate de conocimientos sobre
economía del hogar y nutrición 3 3 3 2 3
_____________________________________________________________
Estrategia de intercambios de
insumos y productos 4 4 4 1 4
_____________________________________________________________
Apoyo a ganadería familiar comer-
cial 5 5 5 6 8
_____________________________________________________________
Apoyo a horticultura 6 10 4 6
_____________________________________________________________
Conocer y optimizar actividades
no-agropecuarias 10 8 7 7 5
_____________________________________________________________
Apoyo a la pesca 7 6 7
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 45
_____________________________________________________________
Conocer y optimizar migraciones 8 7
_____________________________________________________________
Apoyo a cereales y granos 9 9 9 9 9
_____________________________________________________________
Revisar y adecuar "paquetes" ga-
naderos 10 8 10 10
_____________________________________________________________
Apoyo a la artesanía 6
_____________________________________________________________
Revisar y adecuar "paquetes" a-
grícolas 8
_____________________________________________________________
Apoyo a ganadería comercial pura
_____________________________________________________________
SALINAS
_____________________________________________________________
Challa- Quillacas Salinas
pata
_____________________________________________________________Apoyo a cultivos andinos 1
1 1
_____________________________________________________________
Apoyo a ganadería familiar 2 2 2
_____________________________________________________________
Apoyo a horticultura 6 3 3
_____________________________________________________________
Apoyo a cereales y granos 3 4 5
_____________________________________________________________
Rescate de conocimientos sobre economía del
hogar 4 5 6
_____________________________________________________________
Estrategia de intercambios de insumos y pro-
ductos 5 6 7
_____________________________________________________________
Apoyo a crianza de animales menores 7 10 4
_____________________________________________________________
Apoyo a la quinua comercial 7 8
_____________________________________________________________
Conocer y optimizar actividades no-agrope-
cuarias 8 9 10
_____________________________________________________________
Apoyo a artesanía 9 8
_____________________________________________________________
Revisar y adecuar "paquetes" agrícolas 9
_____________________________________________________________
Apoyo a forrajes comerciales 10
_____________________________________________________________
Revisar y adecuar "paquetes" ganaderos
_____________________________________________________________
Apoyo a fruticultura
_____________________________________________________________
Conocer y optimizar migraciones
_____________________________________________________________
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 46
5.3. INTERLOCUTORES DEL PMPR : ORGANIZACION
ANTECEDENTES
• Hasta la fecha, el PMPR ha estado utilizando los siguientes criterios, explícitos o de hecho, para escoger los
interlocutores con los cuales trabajar en el campo:
- tipo de actividad productiva (tenía que estar de acuerdo con el "paquete" propuesto para la zona);
- nivel de necesidad del "productor" (se esperaba poder trabajar con los "más deprimidos");
- nivel de posibilidad del "productor" (capacidad económica para ser "sujeto de crédito" del Fondo Rotatorio
y para aplicar los "paquetes" tecnológicos modernos, con lo cual este criterio se contradecía con el anterior).
• Los "productores" seleccionados o motivados con tales criterios tenían que agruparse:
- porque es preferible el trabajo organizado;
- para facilitar la labor del PMPR, evitándole tratar con un sinnúmero de "productores".
• Los grupos así constituidos podrían caracterizarse como "organizaciones funcionales", es decir
organizaciones creadas para cumplir una determinada función y por el tiempo que dure esta función.
• Al contrario, la familia campesina corresponde a otro tipo de organización. Se le podría caracterizar como:
- organización socio-espacial de autogobierno en todos los campos de actividad, a través de distintos modos
de producción.*
• La misma caracterización puede hacerse de la organización tradicional andina de nivel comunal, el ayllu. La
diferencia consiste en que la comunidad actual suele haber perdido su carácter de "autogobierno en todos los
campos de actividad". Distintas clases de organización y de autoridad se van distribuyendo los diversos campos
de actividad.
• Otra diferencia importante entre organizaciones funcionales y organizaciones socio-espaciales es que en las
primeras se adhiere voluntaria y libremente, mientras se pertenece a las segundas de acuerdo a una serie de
criterios (sociales y territoriales), sin necesidad de adherir: la pertenencia es automática.
OPCIONES
• Entre las organizaciones "funcionales" y las "socio-espaciales andinas", el PMPR ha de priorizar las
segundas porque son las que corresponden a las características de la economía campesina, en cuanto los grupos
funcionales suelen orientarse más a una simple visión de "economía productiva".
Además las organizaciones socio-espaciales andinas tienen mayor potencial para asegurar la continuidad del
proceso de desarrollo.
• En cuanto a saber si se trata de priorizar la organización familiar o la organización comunal, primero se
requiere diferenciarlas, determinando lo que es de competencia de la una y de la otra.
• Así la organización comunal tuvo y podría tener que ocuparse de la gestión de los principales recursos
naturales (conservación y mejoramiento del ecosistema - medio-ambiente -, obras de mejoramiento de ciertos
recursos como el agua, lucha contra la erosión), tomando en cuenta la amplitud de las obras y las necesidades de
redistribución.
También podría volver a encargarse de los servicios e infraestructuras, de los intercambios, de los riesgos en
la generación de excedentes...
• A su vez, la organización familiar ha de seguir siendo la responsable de conducir su unidad socio-espacial
para asegurar su propia reproducción, dentro de las políticas, normas y acciones decididas y conducidas por la
organización comunal.
• Por ello, no se trata de trabajar únicamente con comunidades ni con familias sino con ambas, cuidando que
el apoyo a una de ellas no ponga en peligro a la otra. Por ejemplo, en el apoyo a las organizaciones familiares, se
debe priorizar el respeto y fortalecimiento de la organización comunal, su coherencia, sus estrategias, etc...
• De esta manera, el tema inicial "interlocutores" se va precisando como "organizaciones socio-espaciales
andinas".
OBJETIVOS
General
Que el PMPR favorezca y fortalezca las organizaciones socio-espaciales andinas como sujetos del desarrollo
rural y garantes de su continuidad, ayudando a reforzar las actividades que son de competencia de cada nivel
(familiar, comunal...) y a desarrollar la capacidad de estas organizaciones para asumir y conducir dichas
actividades.
Específicos
1. Profundizar el conocimiento del PMPR sobre las organizaciones socio- espaciales andinas en su ámbito de
trabajo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 47
2. Rescatar y debatir con las propias organizaciones socio-espaciales andinas las tradiciones y el potencial de
cada una de sus formas y niveles en la gestión y desarrollo de sus territorios.
3. Favorecer procesos y mecanismos de integración de las diversas autoridades comunales, a fin de lograr una
mayor capacidad de autogobierno integral a nivel comunal.
4. Fomentar la incorporación de los grupos funcionales existentes a las organizaciones socio-espaciales
andinas y/o su reemplazo por instancias u órganos propios de las mismas.
RECOMENDACIONES METODOLOGICAS
• Más que sobre "obras" como tales, fomentar el debate sobre la "gestión" de los recursos.
• Temas como el medio-ambiente (gestión de los recursos naturales), las estrategias de intercambios o la
disminución de riesgos en la generación de excedentes (a base de las ventajas comparativas) pueden ser muy
útiles para el debate sobre las competencias de la organización socio-espacial comunal, así como sobre la
utilidad de la integración de autoridades.
• Para la evolución de los grupos funcionales, aprovechar mecanismos como tasas y plazos preferenciales del
Fondo Rotatorio a favor de las organizaciones socio-espaciales andinas.
REQUERIMIENTOS
• Personal "social" en el PMPR, sea como ejecutores de campo, sea para "apoyar/acompañar" a los
extensionistas en este trabajo.
• Elaboración de "mapas de ayllus" para tener un conocimiento de su realidad.
5.4. DELIMITACION DE ZONAS Y CONFORMACION DE EQUIPOS
ANTECEDENTES
• Las zonas de trabajo del PMPR se conformaron inicialmente a base de:
- la densidad de obras de emergencia a realizar;
- los proyectos de la CORDEOR (camélidos en Turco; ovinos en El Choro; quinua en Salinas; CADEA;
forestal en Challapata).
El criterio fue por tanto el de la especialización productiva.
• La ampliación progresiva de las zonas correspondió a los pedidos de nuevos "clientes" de los "paquetes"
tecnológicos especializados.
• Las zonas, sub-zonas y micro-zonas (o "áreas de extensión") se fueron precisando:
- alrededor de "centros" económica y/o socialmente más importantes;
- de acuerdo a la red de caminos y a la accesibilidad;
- de acuerdo a la "especialización productiva" y por tanto a cierta "homogeneidad" o "potencial".
• Los extensionistas fueron distribuidos de acuerdo a su "especialización/ vocación" o fueron especializados de
acuerdo a la "vocación" de la zona.
PROBLEMATICA
• Existen diversos ejes actuales de delimitación zonal:
- lo político-administrativo (provincias, cantones...);
- lo ecológico-económico ("vocación" de una zona);
- lo socio-cultural-organizativo.
• La delimitación debería hacerse conforme a las concepciones que sustentan los actuales ejes u otros
posibles:
- "polos de desarrollo";
- articulación caminera-comercial ("integración");
- especialización productiva (zonas homogéneas);
- reconstrucción del espacio socio-económico desde las organizaciones socio-espaciales andinas.
CRITERIOS PARA DELIMITACION DE ZONAS
• Para ser consecuente con sus objetivos y con la estrategia definida en agosto de apoyo prioritario a la
economía campesina, el PMPR debería tender a que sus zonas, sub-zonas y micro-zonas vayan progresivamente
correspondíendose con el territorio y la gestión de una o varias organizaciones socio-espaciales andinas.
• Pero la delimitación ha de estar acorde con la realidad socio-económico- política del espacio orureño y su
evolución.
• Es decir que no se puede pensar en una delimitación definitiva, sino tener flexibilidad para ir adecuándose al
ritmo de reconstrucción del espacio socio- económico-político rural orureño.
• Factores de esa evolución-adecuación han de ser:
- grado de fortaleza/debilidad de las organizaciones socio-espaciales andinas;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 48
- grado de consolidación de la economía campesina;
- grado de fortaleza/debilidad de los "polos de desarrollo";
- estrategias campesinas de intercambios y de generación de excedentes;
- tipos de articulación/integración departamental (vial-caminera; polarizada; de complementariedad...);
- articulación o contradicción entre el Estado y las organizaciones socio-espaciales andinas;
- motivación del personal del PMPR;
- etc...
CRITERIOS PARA CONFORMACION DE EQUIPOS PMPR
• Se sugirieron "equipos multidisciplinarios de extensionistas" (Seminario- Taller de Extensionistas, agosto
1986). Ahora cabe precisar tanto de lo de "equipo" como lo de "multidisciplinario".
• Hablar de "equipos multidisciplinarios" supone que los extensionistas sean especialistas, por lo cual habría
que juntar extensionistas de diversas especialidades para lograr un enfoque y un trabajo multidisciplinarios. Pero,
de hecho, los extensionistas del PMPR no son "especialistas". Más bien podría decirse que tienen mayor
vocación, interés o experiencia en uno u otro campo de actividad.
• Para lograr un enfoque y trabajo multidisciplinarios, se requeriría sobre todo un apoyo/acompañamiento
multidisciplinario a los extensionistas, es decir el apoyo a cada extensionista o equipo de extensión por parte de
especialistas en las diversas disciplinas necesarias.
• En cuanto a lo de "equipos", la situación varía según la realidad de las "zonas":
- en zonas con facilidad de comunicación interna, se podría pensar en pequeños equipos que asuman en
conjunto el trabajo de un área amplia (sobre todo si existe una organización socio-espacial capaz de conducir la
gestión de esta área);
- en zonas donde los extensionistas estén dispersos por la necesidad geográfica, la dinámica de equipo se
daría sobre todo a través del proceso de autoformación, con sus actividades propias y sus momentos especiales.
5.5. ECONOMIA DEL HOGAR; NUTRICION
ANTECEDENTES
• Alrededor del hogar, las únicas acciones de proyectos de desarrollo rural suelen ser "actividades de la mujer",
con una concepción urbana del hogar donde la mujer está en la "casa" y el hombre "produciendo" "fuera".
De acuerdo a esta visión, se promueven acciones como las siguientes:
- nutrición: preparación de "platos equilibrados";
- salud: cómo atender a los niños;
- educación: cómo ocuparse de los niños preescolares;
- artesanías: para "ocupar" a la mujer y que pueda "generar ingresos" en la misma casa;
- huerto: a cargo exclusivamente de la mujer; etc...
• Esta concepción y práctica de "mejoramiento del hogar" no parte de una preocupación por la economía
campesina, ni por la unidad familiar campesina como organización, sino de una visión "funcional" de la mujer y los
niños, lo cual no corresponde en su mayoria a la realidad altiplánica.
• "Economía del hogar" no puede diferenciarse de "economía campesina"; la primera es parte de la segunda;
en todo caso podría decirse que la "economía del hogar" trata especialmente de la gestión cotidiana de:
- las estrategias familiares de alimentación;
- las estrategias de empleo de la mano de obra familiar;
- los productos no intercambiados a la cosecha;
- los animales y cultivos conducidos desde la vivienda;
- los intercambios destinados a satisfacer necesidades regulares; etc...
• Para el PMPR, la preocupación por la "economía del hogar" debe insertarse en la preocupación amplia por la
"economía familiar campesina", a manera de completar las estrategias generales de la familia campesina con la
racionalidad en la gestión cotidiana de estas estrategias.
OBJETIVO
Que el PMPR conozca la racionalidad de la "economía del hogar" en su área de trabajo, a fin de tener
informaciones y criterios más adecuados para el apoyo a las actividades reproductivas de la economía
campesina.
METAS
1. Sistematizar las informaciones sobre conocimientos, estrategias y procesos de toma de decisión en
las familias campesinas, según las características étnico-culturales, la zona ecológica, la principal actividad
económica y la cantidad de recursos trabajados.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 49
2. Elaborar criterios útiles para el apoyo a la economía campesina.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Preparación de una "guía de orientación" para el registro de informaciones por parte de los extensionistas
(ver "autoformación extensionistas").
• Análisis de las informaciones recogidas por los extensionistas.
• Entrevistas a familias/tipo seleccionadas de acuerdo a las informaciones analizadas de los extensionistas.
• Elaboración de un documento con las principales informaciones recogidas por tipo de familia y con
recomendaciones de crietrios para el trabajo del PMPR.
• Elaboración de "modelos" económicos orientadores para determinar las posibilidades y conveniencias de
apoyo del PMPR.
• Eventualmente, recomendación de actividades específicas que puedan ser asumidas por el PMPR u otras
instituciones.
RECOMENDACIONES METODOLOGICAS
• No se trata de que los extensionistas vayan a realizar encuestas sobre el tema, sino que tengan elementos
para guiar sus observaciones y sus diálogos con la gente durante la realización de cualquier actividad.
• Es importante que cada información concreta sea acompañado de datos precisos sobre la familia-fuente a fin
de permitir luego la elaboración de criterios según las características étnico-culturales, la zona ecológica, la
principal actividad económica y la cantidad de recursos trabajados.
REQUERIMIENTOS
• Una persona (más con orientación "agro-económica" que de "trabajo social") para:
- la guía de orientación a extensionistas;
- el análisis de las informaciones recogidas por extensionistas;
- las entrevistas selectivas;
- la sistematización y las recomendaciones (informe).
• Motivación y acompañamiento a los extensionistas.
5.6. MIGRACIONES
ANTECEDENTES
• Los proyectos andinos de desarrollo suelen ver las migraciones como un problema (laboral, económico,
cultural, organizativo...) o como una alternativa (demográfica, ecológica...). Casi nunca en su dimensión de
componente esencial de la realidad andina.
• El PMPR hasta ahora no se ocupó de las migraciones por considerarlas un problema que no puede enfrentar
(o que no le toca enfrentar) y por no verlas como una alternativa adecuada en su programa.
• Pero el PMPR necesita conmocer la realidad y la racionalidad de las migraciones, a fin de tomarlas en cuenta
en el conocimiento y apoyo a la economía campesina y a fin de ayudar a optimizarlas en cuanto componente de
la economía campesina.
OBJETIVOS
1. Que el PMPR conozca y comprenda los fenómenos migratorios de su área de trabajo y el papel e impacto
que tienen en la economía campesina.
2. Que el PMPR ayude a optimizar los fenómenos migratorios integrados a la economía campesina.
METAS
1. Conocer las diversas formas y corrientes de migración existentes en la zona de trabajo:
- parcial estable (semanalmente a minas o fábricas cercanas);
- cíclica temporal (zafra...);
- irregular temporal (como asaliarados en momentos de necesidad);
- escolar;
- cíclica de intercambios (llameros...);
- definitiva (niveles de interdependencia que se conservan);
- otras.
2. Conocer y comprender el papel, el potencial y el impacto de esas migraciones en:
- la demografía;
- la disponibilidad de mano de obra;
- los conocimientos;
- las tecnologías
- los patrones culturales;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 50
- la cohesión socio-organizativa;
- la complementariedad ecológica;
- la disponibilidad de productos y artículos;
- la circulación de dinero;
- la tenencia/uso de la tierra;
- las estrategias de intercambio;
- etc...
3. Introducir en las actividades del PMPR las adecuaciones requeridas para apoyar un mejor aprovechamiento
de las migraciones en sus aspectos positivos para la economía campesina.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Recoger las informaciones que ya se tienen con las estudios socio-económicos y con la experiencia del
personal de campo, así como en estudios de otras instituciones (por ejemplo, el Plan Especial 83 de Planificación
de CORDEOR).
• Completar esa información con un relevamiento de datos y observaciones por los extensionistas (mismo
procedimiento que para "economía del hogar"):
- con entrevistas selectivas para precisar y profundizar criterios y racionalidades campesinas en la gestión
de las migraciones;
- con eventuales encuestas para mejorar la visión panorámica y/o la cuantificación.
• Elaborar un documento-base que sirva para sustentar debates con las organizaciones socio-espaciales
andinas sobre las posibles estrategias de optimización de migraciones.
• Adoptar los cambios posibles en las actividades del PMPR, de acuerdo a tales estrategias.
RECOMENDACIONES METODOLOGICAS
• Para conocer la racionalidad y la problemática de las migraciones, serían muy útiles las "entrevistas
biográficas" a viejos y jóvenes.
• Optimizar no significa ni fomentar ni frenar, sino mejorar el potencial de las migraciones dentro de la
economía campesina.
5.7. ESTRATEGIAS DE INTERCAMBIOS
ANTECEDENTES
• Desde el punto de vista productivo, se suele tomar en cuenta apenas las operaciones comerciales que
realizan los campesinos, es decir aquellos intercambios valorizados en términos de mercado.
• Sin embargo, los campesinos tienen estrategias mucho más complejas para sus intercambios y diferencian:
- intercambios monetarios (comercialización);
- intercambios no-monetarios esporádicos/irregulares;
- intercambios no-momentarios estables;
- intercambios asimilables a un crédito informal en especies;
- otros...
• Todos estos intercambios están regidos por una serie de criterios, prioridades y condiciones especiales que
determinan:
- los momentos y ritmos de intercambio;
- las características de lo intercambiado;
- los tipos de interlocutores del intercambio;
- la valorización de lo intercambiado;
- etc...
y que determinan también muchas actividades y decisiones previas de cada campesino involucrado en estos
intercambios.
OBJETIVOS
Que el PMPR conozca las actuales estrategias campesinas de intercambios, para poder adecuar sus propias
actividades de apoyo a la economía campesina y sus propuestas de generación de excedentes a las
racionalidades y criterios del campesino.
METAS
1. Conocer los criterios de los campesinos a la hora de decidir qué actividad van a realizar, qué producto van a
intercambiar, con quién y cuándo.
2. Conocer el destino preferencial de cada tipo de producto campesino.
3. Conocer las prioridades campesinas en la adquisición de bienes, productos y servicios.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 51
4. Conocer los mecanismos que aseguran la continuidad y la confianza en determinados intercambios.
5. Elaborar criterios para calificar y cuantificar el impacto positivo y negativo de las propuestas PMPR de
generación de excedentes sobre la coherencia global de la economía campesina.
6. Diseñar mecanismos para mejorar ciertas formas de intercambio negativo (es decir que los campesinos lo
consideran como tal) u otras formas en desaparición (pero que los campesinos consideran útiles).
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
Ver el mismo acápite en "Economía del hogar" y en "Migraciones".
RECOMENDACIONES METODOLOGICAS
Sería positivo poder realizar algunos estudios de "sistemas campesinos" a fin de profundizar el conocimiento
de los intercambios y sus relaciones con la producción, el consumo, la demografía, la cultura...
REQUERIMIENTOS
Personal para el estudio de "sistemas campesinos". ¿Practicantes universitarios?
5.8. CRITERIOS SOBRE APORTES RESPECTIVOS DEL PMPR Y DE LA COMUNIDAD
ANTECEDENTES
La práctica de "donación" por parte del PMPR o de cualquier institución tiene los siguientes resultados:
• desmovilización de las comunidades que ya no emprenden acciones propias sino que esperan nuevas
"donaciones";
• desinterés de las comunidades en el uso y mantenimiento de las obras "donadas" porque no las
consideran suyas;
• con ello, desestructuración de la capacidad de la organización socio-espacial andina de autogobernar su
territorio;
• inadecuación de las obras, donaciones o programas porque las comunidades no son exigentes ante lo
regaladao, o bien porque no tienen la capacidad financiera o técnica de asegurar la continuidad;
• distorsión de los patrones culturales (donación de alimentos) y organizativos (obras aprovechadas por
unos pocos);
• destrucción de la capacidad de los campesinos de prever los ciclos extremos de la naturaleza (clima),
prefiriendo esperar "programas de emergencia".
CRITERIOS
• El PMPR debe evitar la realización de obras o actividades en calidad de "donación" total (aportando la
totalidad de los recursos no-locales).
• La comunidad tiene que aportar de acuerdo a sus posibilidads de tal forma que la obra o actividad le
signifique un esfuerzo y compromiso real.
• Se debe establecer una escala global de referencias para aportes respectivos del PMPR y de las
comunidades, a base de los estudios socio- económicos.
• A base de los resultados de los estudios socio-económicos, debatir con las comunidades cuáles son sus
necesidades reales y prioritarias.
• No basta con el aporte de la comunidad en la construcción de una obra, el diseño de ésta debe estar
adecuado a la capacidad financiera y de gestión de la comunidad para conducir luego su uso.
3.9. PLANIFICACION Y PROGRAMACION
ANTECEDENTES
• Como "programa de emergencia", el PMPR ha carecido hasta ahora de una verdadera planificación y
programación, limitándose a programar y ejecutar obras de emergencia y actividades de apoyo a los Proyectos de
CORDEOR.
• La evolución de "programa de emergencia" a "programa de desarrollo", con la estrategia adoptada de
"consolidar la economía campesina como base para el posterior mejoramiento de la producción y productividad
especializadas", requiere no solamente el desarrollo de una capacidad de planificación y programación, sino
también la adopción de métodos adecuados a la realidad de la economía campesina y del desarrollo rural.
• Para ello, se carece aún de un verdadero conocimiento de la economía campesina en las zonas de trabajo y
de un personal suficientemente compenetrado con las opciones y estrategias que está adoptando el PMPR.
• Por otra parte, se carece de conocimientos adecuados sobre planificación y programación en procesos de
desarrollo, más aún en el marco de la economía campesina, ya que la experiencia del personal se limita al
cumplimiento de metas institucionales verticales.
OBJETIVOS
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 52
General
Que el PMPR desarrolle una nueva modalidad y capacidad de planificación y programación, acordes con el
desarrollo rural y con el apoyo a la economía campesina, por tanto al protagonismo, la racionalidad, las
necesidades y los ritmos del propio campesino.
Específicos
1. Que el PMPR y la CORDEOR adecúen su funcionamiento a la realidad de una planificación y programación
compartida con el campesino, sobre la base de la economía campesina.
2. Que el personal conozca su propio papel y el del campesino en el proceso de planificación y programación.
METAS
1. Forjar un sistema de planificación y programación acorde con la economía campesina, aprovechando las
experiencias locales y externas, así como la del propio campesino en esta materia.
2. Desarrollar la capacidad del personal para hacer planificación y programación y llevarlas a la práctica,
especialmente en:
- colecta de informaciones significativas;
- análisis de la realidad de las zonas;
- elaboración de la planificación/programación de cada zona.
3. Desarrollar la capacidad del campesino para hacer su propia planificación/programación y llevarlas a la
práctica y para compartir con el PMPR y la CORDEOR la planificación/programación de acciones comunes.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Elaborar una guía sobre planificación/programación a ser usada y mejorada progresivamente a base de la
experiencia de planificación/ programación en economía campesina.
• Hacer anualmente una planificación/programación financiera de enero a diciembre y una
planificación/programación agropecuaria de cada zona de acuerdo a sus ciclos económico-productivos.
• Realizar eventos de formación en planificación/programación y en aspectos específicas de las mismas.
• Apoyar/acompañar reuniones de planificación/programación a nivel de zonas y sub-zonas.
• Establecer un archivo zonificado de informaciones útiles para la planificación/programación, su seguimiento y
su evaluación.
• Elaborar un sistema de seguimiento de la planificación/programación.
• Coordinar con Planificación de CORDEOR, URH, DEAG, etc..., para armonizar los sistemas de
planificación/programación.
• Sistematizar las informaciones sobre las formas de planificación/ programación por parte del campesino, para
apoyar un mejoramiento.
• Desarrollar técnicas y/o instrumentos de planificación/programación compartidas entre técnicos y
campesinos.
RECOMENDACIONES METODOLOGICAS
• Para un mejoramiento progresivo de la planificación/programación, combinar las reuniones de formación con
la elaboración de documentos, el acompañamiento en actividades práticas y la sistematización de las mismas.
• Para el Plan Operativo 1987, comenzar de inmediato con un primer borrador de la guía y con reuniones
zonales de planificación/programación, con participación del nivel central PMPR y de Planificación de CORDEOR.
• De acuerdo a la fortaleza/debilidad de las organizaciones socio- espaciales andinas y para apoyar ese
fortalecimiento, realizar reuniones campesinas micro-zonales y/o sub-zonales de planificación/programación de
los ciclos agropecuarios y económicos, cuyos resultados servirán de base para la planificación/programación del
propio PMPR y de la CORDEOR.
• Iniciar en 1987 la planificación/programación agropecuarias por zonas.
• Incorporar a Planificación de CORDEOR en los procesos de planificación/ programación agropecuarias por
zonas.
REQUERIMIENTOS
Personal social a tiempo completo para apoyar/acompañar el proceso.
3.10. AUTOFORMACION DE EXTENSIONISTAS
ANTECEDENTES
• Del puñado inicial de extensionistas con los que trabajaba el PMPR en sus comienzos se ha pasado ahora a
un número imponente, superior a 40. Esta evolución, consecuente con la transición de "programa de emergencia"
a "programa de desarrollo", obliga también a una mayor preocupación por la capacidad de ese personal de
campo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 53
• Tanto la formación profesional de los extensionistas como su práctica en instituciones clásicas son
inadecuadas para un real trabajo de desarrollo. Y tampoco se puede pensar en contratar a quienes sí estén
adecuadamente preparados, porque actualmente no existe ese personal, o en número absolutamente insuficiente.
Apoyar y mejorar la formación de su personal es entonces un requisito indispensable para que el PMPR pueda
cumplir con sus objetivos de desarrollo.
• Dadas las características del trabajo de asistencia técnica que busca realizar el PMPR, no se puede pensar
en una "capacitación" clásica, es decir en cursos, cursillos y seminarios para "transmitir" a los extensionistas
aquellos conocimientos y técnicas pre-elaborados por los especialistas.
• El trabajo del extensionista ha de ser fundamentalmente de diálogo, observación, análisis de alternativas,
apoyo en la planificación y la ejecución, servicio. Para ello se requiere un esfuerzo especial en por lo menos tres
aspectos:
- comprensión del proceso de desarrollo rural andino;
- profundización de los conocimientos (modernos y andinos) para estar en condiciones de debatir y adecuar
sus componentes;
- métodos y técnicas de trabajo.
OBJETIVOS
Que los extensionistas del PMPR sean capaces de desempeñarse en el campo como verdaderos apoyos a la
consolidación de la economía campesina y no como simples ejecutores de metas institucionales.
METAS
1. Que los extensionistas conozcan y comprendan las características y la racionalidad de la economía
campesina orureña.
2. Que los extensionistas conozcan y comprendan la concepción y la estrategia de desarrollo rural que guían el
trabajo del PMPR.
3. Que los extensionistas manejen con suficiente profundidad los conocimientos andinos y modernos relativos a
la economía campesina.
4. Que los extensionistas tengan la capacidad de desempeñarse en un rol de apoyo/acompañamiento a la
economía campesina y a la organización socio-espacial andina y no como simples agentes vendedores de
"paquetes" tecnológicos.
5. Que los extensionistas aprendan a autoformarse de tal suerte de poder continuar su propio proceso de
formación.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Apoyo a la disciplina de autoevaluación por los extensionistas.
• Apoyo a la práctica del diálogo y la observación por los extensionistas.
• Apoyo al hábito de lectura por los extensionistas.
• Organización de "bibliotecas" en las zonas del PMPR.
• Organización de sesiones de autoformación en equipo en las zonas PMPR.
• Organización de eventos internos o compartidos con otras instituciones sobre temas útiles para la
autoformación de los extensionistas
• Coordinación de apoyos para las actividades de autoformación en terreno o en zonas.
• Coordinación de intercambios y visitas entre zonas.
• Coordinación de participaciones en eventos externos o de aportes de apoyos externos.
RECOMENDACIONES METODOLOGICAS
• La autoformación es un proceso y por tanto se tienen que adecuar las actividades y sus modalidades a los
antecedentes y a las capacidades existentes.
• Los apoyos externos y eventos externos sólo serán útiles en la medida que se haya desarrollado una
capacidad de aprovecharlos, y ello se logrará en la práctica aprendiendo a aprovechar los recursos internos del
PMPR (conocimientos y experiencias de sus integrantes, experiencias del propio PMPR).
REQUERIMIENTOS
• Una persona responsable de la coordinación y organización del conjunto.
• Un esfuerzo bibliográfico para permitir que las experiencias propias sean enriquecidas por experiencias y
reflexiones externas.
• Un esfuerzo metodológico para aprovechar mejor las oportunidades internas del PMPR.
3.11. AUTOFORMACION CAMPESINA
ANTECEDENTES
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 54
• El PMPR comenzó sin plantearse un apoyo a la autoformación campesina sino la simple realización de obras.
• Improvisadamente, se fueron implementando ciertas actividades educativas como cursillos, charlas y otras...
• Estas actividades fueron las clásicas del extensionismo:
- sin conocer la relaidad y la racionalidad local;
- sin tomar en cuenta los conocimientos campesinos;
- con un enfoque de simple transmisión de conocimientos prefabricados;
- a espaldas de los proceso y modalidades de la autoformación campesina;
- etc...
• Para la continuidad del proceso de desarrollo, es fundamental el desarrollo de la capacidad campesina de
conducir dicho proceso. Por ello, el apoyo a la autoformación campesina es una necesidad para que el PMPR
logre sus objetivos.
OBJETIVO
Que el PMPR apoye los procesos de autoformación campesina a fin de asegurar la continuidad del proceso
de desarrollo.
METAS
1. Rescatar y revalorizar críticamente los conocimientos campesinos sobre su realidad y su práctica.
2. Rescatar y revalorizar críticamente las modalidades de educación informal que son la base de la
autoformación campesina.
3. Aportar conocimientos exteriores o nuevos de utilidad para el mejoramiento de la realidad y práctica
campesinas.
4. Desarrollar específicamente aquellas capacidades necesarias para la conducción de su proceso de
desarrollo.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Sistematización de las modalidades y conocimientos de la autoformación campesina.
• Apoyo a intercambios y debates campesinos sobre las modalidades y conocimientos de su autoformación.
• Elaboración de temas/contenidos útiles para el mejoramiento de su autoformación.
• Elaboración de metodologías para el aporte de los nuevos conocimientos en forma acorde con las
modalidades de la autoformación campesina.
REQUERIMIENTOS
Personal "social" en el PMPR.
3.12. APOYO A LOS CULTIVOS ANDINOS
ANTECEDENTES
• La acción del PMPR en el área rural de Oruro se inició con una situación emergente ocurrida en el período
agrícola 82-83.
• Básicamente se buscaba salvar la producción agrícola en las áreas cuya producción se encontraba en peligro
de sufrir mayores daños.
• Posteriormente, las acciones agrícolas mantuvieron un esquema de aplicación de "paquetes" tecnológicos,
sobre todo en aquellos cultivos que contaban con el "paquete" respectivo, como en el caso concreto de la quinua.
• También puede señalarse el cultivo de papa cuyas variedades nativas sufrían el cambio hacia otras
"mejoradas", con lo cual se debilitaba la seguridad de la producción debido a la susceptibilidad a factores
climáticos adversos.
• Los resultados de tales acciones no son al presente claros ni halagadores; tampoco se muestran como una
alternativa de aplicación económica sin afectar severamente la economía familiar campesina.
OBJETIVOS
General
Que el PMPR apoye los cultivos andinos como elemento base para consolidar la economía familiar
campesina.
Específicos
1. Rescatar, revalorizar y/o mejorar el aporte de los cultivos andinos a la economía familiar campesina.
2. Fomentar la generación de excedentes de cultivos andinos como potencial de acumulación en las zonas
ecológicamente favorables y sin poner en riesgo la economía familiar campesina.
METAS
1. Conocer y optimizar el papel de los cultivos andinos en la economía familiar campesina, particularmente en
cuanto a:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 55
- las estrategias alimentarias familiares;
- la conservación del recurso tierra (mantener y mejorar la fertilidad del suelo);
- las interrelaciones con otras actividades (ganadería, migraciones...);
- los intercambios...
2. Lograr que los cultivos andinos cubran gran parte de las necesidades alimentarias de las familias
campesinas.
3. Mantener la calidad de los productos a cosecharse.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Rescatar/revalorizar los conocimientos campesinos en producción agrícola andina, especialmente los tipos
de cultivos, las asociaciones, las rotaciones, los períodos de siembras y cosechas, las prácticas de laboreo, la
conservación, etc...
• Rectificar ciertas prácticas campesinas (monocultivo, asociaciones, rotaciones...) adecuándolas a los
requerimientos reales del ecosistema.
• Revisar y adecuar los "paquetes" agrícolas según los requerimientos reales del ecosistema: laboreo de
suelos, siembras, control de plagas, etc...
• Desarrollar técnicas adecuadas para el laboreo de las tierras y los cultivos, buscando por ejemplo una
mecanización agrícola mixta (tractor- yunta).
• Adaptar técnicas para recuperación y mantenimiento de la fertilidad del suelo.
• Difundir métodos adecuados para la trilla de granos.
• Mejorar las actuales técnicas andinas de conservación e introducir métodos que la mejoren y reduzcan las
pérdidas.
• Seleccionar y conservar las semillas para mejorar los rendimientos y la seguridad.
• Identificar zonas aptas para determinados cultivos y asociaciones a fin de minimizar los riesgos climáticos y
económicos de seguridad productiva.
• Buscar alternativas de conservación de productos a través de ensayos y demostraciones.
METODOLOGIA
• Emplear los posibles resultados de las encuestas socio-económicas.
• Compilar datos socio-económicos/antropológicos locales mediante el personal técnico y con participación de
las comunidades.
• Realizar comparaciones entre "paquetes" agrícolas y conocimiento local y/o realidad campesina, mediante
ensayos comparativos y demostrativos.
• En cooperación y colaboración con las comunidades, conformar un fondo especial para cubrir los riesgos
económicos de las experimentaciones y garantizar la seguridad alimentaria familiar (riesgo compartido).
• A través de demostraciones de campo y con participación activa de las comunidades, apoyar gradualmente la
autoformación campesina, de acuerdo a tipos de cultivos, años agrícolas y evolución de los niveles de trabajo.
REQUERIMIENTOS
• Datos socio-económicos de cada zona administrativa del PMPR.
• Autoformación acelerada del personal de campo.
• Cooperación cualitativa de las comunidades a la evolución del PMPR.
• Utilización más racional de recursos disponibles (técnicos y logísticos).
• Adecuar equipos y materiales (tracción mixta).
• Descentralizar actividades técnico-administrativas del PMPR.
• Cronograma de actividades en función de la duración del convenio.
5.13. APOYO A LA HORTICULTURA (familiar y comercial)
OBJETIVOS
General
Que las familias campesinas, mediante el cultivo de hortalizas, consigan los elementos necesarios para
garantizar una mejor dieta alimentaria.
Específicos
1. Rescatar, revalorizar y/o mejorar el cultivo de hortalizas.
2. Rescatar y mejorar el aprovechamiento de las hortalizas nativas.
3. Fomentar el cultivo de hortalizas introducidas que contribuyan a ampliar la disponibilidad de alimentos y
recursos diversos.
METAS
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 56
1. Mediante el cultivo de hortalizas andinas, minimizar el impacto de los riesgos climáticos sobre la alimentación
familiar.
2. Rescatar y mejorar la inserción de las hortalizas andinas en la rotación y asociación de cultivos a fin de
mejorar la fertilidad del suelo.
3. Mejorar el aprovechamiento de la mano de obra excedente a través de huertos atemperados y carpas
solares.
4. Generar excedentes comercializables en hortalizas introducidas.
5. Ampliar y variar la dieta alimentaria mediante el cultivo hortícola asociado.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Rescatar y revalorizar los conocimientos de uso, protección y/o producción de hortalizas andinas, así como
sus formas de reproducción y su procesamiento o preparado en la alimentación.
• Adecuar la producción de hortalizas andinas al requerimiento real del ecosistema.
• Desarrollar sistemas de rotación en los que las hortalizas contribuyan a mantener la fertilidad del suelo y a
conservar el recurso tierra.
• Elaborar métodos o sistemas de producción para que las hortalizas introducidas combinen eficientemente
con las andinas, sin perturbar el sistema de la familia campesina y sin que requieran atención especial, ni
recursos sofisticados. Buscar especialmente que aquellas puedan constituirse en alternativa productiva dentro del
ciclo anual sin alterar el ritmo ni el sistema económico del campesino.
• Determinar, en base a ensayos de asociaciones de hortalizas introducidas, cuáles son beneficiosas para la
sanidad vegetal y del suelo y cuáles permiten intensificar el uso del suelo mediante la alternancia superpuesta
parcial de cultivos.
• Desarrollar invernaderos que sean funcionales en lo social, en lo técnico y en lo económico.
METODOLOGIA
• Utilizar la literatura técnica y la documentación disponibles y realizar las investigaciones propias del campo y
las orgánicas sobre multiplicación o preparación de hortalizas.
• En base a los conocimientos obtenidos, repetir experiencias en los diferentes ecosistemas, para tener un
proceso de búsqueda continua.
• A través de demostraciones de campo y con participación activa de las comunidades, apoyar gradualmente la
autoformación campesina, de acuerdo a tipos de cultivos, años agrícolas y evolución de los niveles de trabajo.
• Aprovechar la capacidad de las organizaciones campesinas existentes o por crearse para que compartan
responsabilidades en la ejecución y mejoramiento de esas actividades.
REQUERIMIENTOS
• Informaciones localmente generadas, a fin de elaborar un programa de extensión hortícola.
• Autoformación del personal técnico de campo.
• Infraestructura para facilitar el intercambio de conocimientos e insumos entre campesinos.
• Apoyo logístico y flexible en función de una descentralización técnico- administrativa del PMPR.
• Disponibilidad de recursos en forma racional y sostenida.
{Observaciones: los textos-propuestas sobre cultivos andinos y sobre horticultura deberían ser profundizados
para abarcar mejor las interrelaciones entre actividades agrícolas y actividades pecuarias, ganaderas, de salud...;
el enfoque se reduce demasiado a la relación producción-alimentación humana; sería útil, por ejemplo, ver el
papel de los cultivos andinos dentro de la ganadería familiar, o el papel de las hortalizas y cultivos andinos dentro
de la estrategia de intercambios...}
5.14. APOYO A LA GANADERIA FAMILIAR
A-RESUMEN (segunda versión)
OBJETIVOS
1. Que el PMPR conozca el valor que constituye el hato de ganado para la economía de la familia campesina.
2. Que el PMPR conozca la diversificación e importancia que tienen las especies dentro del concepto de
economía familiar.
METAS
1. Mantener y asegurar el valor económico de la ganadería familiar.
2. Encontrar las formas adecuadas de la tecnología tradicional y de la actual para el manejo de la ganadería
familiar.
3. Fortalecer la diversificación de la ganadería familiar a fin de evitar el desequilibrio de la economía familiar y
minimizar el riesgo productivo (ejemplo: reintroducir camélidos en El Choro).
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 57
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Determinar los parámetros zootécnicos tradicionales y compararlos con la tecnología actual; al mismo tiempo,
determinar y orientar la composición del rebaño para asegurar la subsistencia y crear excedentes.
• Asegurar la disponibilidad de base alimenticia con un sistema racional de manejo de praderas nativas y
buscar las formas de complemento con forrajes introducidos.
• Rescatar los conocimientos sobre manejo y sanidad animal que se practican en la ganadería familiar y
complementarlos con técnicas adecuadas a cada especie.
METODOLOGIA
• Evitar que el extensionista sea un simple transmisor de "paquetes" tecnológicos.
• Aprovechar la convivencia en la comunidad o ayllu para rescatar los valores tradicionales sobre la ganadería
familiar y su importancia en la economía campesina.
REQUERIMIENTOS
Personal técnico predispuesto a vivir en el área rural con conocimiento y formación para poder apoyar la
ganadería familiar en la zona andina.
B-DESARROLLO (primera versión)
OBJETIVOS
1. Revalorizar el papel del hato de ganado en la economía familiar campesina.
2. Aprovechar en forma racional la producción del ganado, tomando en cuenta la lana, la carne, la leche, etc.,
en la alimentación y la vestimenta.
METAS
1. Asegurar la base alimenticia del hato familiar y prever los tiempos de escasez.
2. Encontrar las formas óptimas de aprovechamiento de lana, carne, leche...
3. Evitar sobrepastoreo, tomando en cuenta el equilibrio ecológico.
TIPOS DE ACTIVIDADES
• Recuperar y mejorar praderas nativas.
• Utilizar los recursos hídricos para formar bofedales e introducir pastos cultivados.
• Controlar la sanidad animal.
• Mejorar la tecnología de esquila.
• Mejorar la preparación y conservación de la carne.
• Fomentar la utilización racional de la leche para la alimentación de las crías y para la alimentación humana.
• Mejorar la selección del ganado con los criterios de un hato familiar:
- diversidad de colores;
- reproducción;
- fertilidad;
- producción de lana;
- producción de leche;
- peso y edad del animal;
- producción de estiércol.
METODOLOGIA
• Tomar en cuenta la tenencia de la tierra.
• Recoger información sobre el manejo tradicional de las praderas nativas en la ganadería familiar.
• Rescatar las informaciones sobre las diferentes formas de utilización del ganado familiar:
- composición del hato (vacunmos, camélidos, ovinos...),
- aprovechamiento de la lana (autoconsumo, venta),
- aprovechamiento de la carne (autoconsumo, venta),
- aprovechamiento de la leche (autoconsumo, venta),
- tracción animal;
• Revalorizar y mejorar el aprovechamiento de residuos de cultivos para la crianza de animales menores.
ACCIONES
Praderas nativas
• Rotación de praderas (descanso).
• Resiembra de pastos nativos (claustros).
• Conocer los valores nutritivos de los diferentes pastos nativos.
• Producir reservas de alimentación (bofedales, cosecha de semillas) en combinación con el riego.
Pastos introducidos
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 58
• Ensayos de variedades conocidas y aptas para la zona.
• Pastos anuales como complementación de los pastos nativos (en combinación con riego).
• Pastos perennes como reserva para la época seca (conservación: ensilaje, henificación).
Sanidad animal
• Parásitos externos (balneaciones de hato completo o tratamiento parcial) con ensayos de tarhui o quinua.
• Parásitos internos (dosificaciones con productos químicos o nativos - broza de quinua).
• Vacunas (aftosa, peste porcina, carbunclo sintomático).
• Tratamientos y curaciones (aprovechar los conocimientos campesinos sobre tratamientos tradicionales).
• Elaboración de un manual de curaciones tradicionales que contenga las experiencias de varias zonas.
• Apoyar las curaciones con productos químicos.
Manejo
• Atención del parto, separación.
• Atención a la cría recién nacida.
• Control de empadre.
• Diagnóstico de preñez.
• Selección de reproductores según los criterios del hato familiar (color de la lana, tamaño de la carne,
produción de leche para cría y alimentación).
• Destete.
• Esquila (tijera, máquina de esquila, esquila anual o cada dos años, largo del pelo).
• Castración (influencia al crecimiento o engorde).
• Saca o descarte (relación edad-peso; disponibilidad de pasto y forraje; venta-ingreso de dinero para cumplir
obligaciones como impuesto, crédito, libros para escuela...).
Conservación
• Carne: charqui, chalona, grasa.
• Leche: queso.
REQUERIMIENTOS
• Ubicación de las zonas en las que se vive de la ganería familiar.
• Tener datos socio-económicos de estas familias.
• Personal técnico que tenga la formación y los conocimientos para apoyar la ganadería familiar en la zona
andina y que esté dispuesta a intercambiar los "paquetes" tecnológicos por las experiencias tradicionales.
• Apoyo logístico para que el personal técnico pueda vivir en la zona rural:
- reconocimiento,
- vivienda,
- movilización,
- material de trabajo (insumos),
- bibliografía sobre la zona y sus actividades.
• Formación y reflexión permanentes con apoyo de los supervisores (campesino-extensionista; supervisor-
extensionista).
C- PROPUESTA ALTERNATIVA
OBJETIVOS
1. Que el PMPR conozca el valor del hato familiar de ganado y el papel de su diversificación de especies para
la economía de la familia campesina.
2. Que el PMPR apoye y optimice el hato familiar de acuerdo a sus múltiples funciones e interrelaciones y a los
recursos disponibles.
METAS
1. Mantener y asegurar el valor económico de la ganadería familiar.
2. Rescatar las formas adecuadas de la tecnología pecuaria andina y adaptar ciertas formas de la tecnología
moderna para el manejo de la ganadería familiar.
3. Fortalecer la diversificación de la ganadería familiar a fin de evitar el desequilibrio de la economía campesina
y minimizar el riesgo productivo.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Precisar los parámetros zootécnicos tradicionales; compararlos con la tecnología actual; determinar
alternativas de mejoramiento en cuanto a composición y manejo del rebaño de acuerdo a los objetivos y
racionalidad de la ganadería familiar en la economía campesina.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 59
• Precisar el conjunto de funciones de la ganadería familiar dentro de la economía campesina (tracción, ingreso
monetario, fertilización, transporte, vestimenta, alimentación, combustible, medio ambiente...) y determinar
alternativas para su mejoramiento.
• Asegurar la disponibilidad alimenticia para el hato familiar con un sistema adecuado de manejo de praderas
nativas y una complementación óptima con la agricultura andina; buscar posibles suplementos.
• Rescatar los conocimientos sobre manejo y sanidad animal que se practican en la ganadería familiar y
complementarlos con técnicas adecuadas a cada especie y a cada función económica.
METODOLOGIA
• Evitar que el extensionista sea un simple transmisor de "paquetes" tecnológicos.
• Aprovechar la convivencia en la comunidad o ayllu para rescatar los valores tradicionales sobre la ganadería
familiar y su importancia en la economía campesina.
• Estudiar los "sistemas de producción" de las familias para comprender el papel y las interrelaciones de la
ganadería familiar en la economía campesina.
REQUERIMIENTOS
• Personal técnico predispuesto a vivir en el área rural con conocimiento y formación para poder apoyar la
ganadería familiar en la zona andina.
• Apoyo en observación e interpretación de "sistemas de producción".
{Observaciones: en los debates de plenaria, el grupo explicó que la diferencia entre ganadería familiar y
ganadería familiar comercial parece estar más en la forma de aprovechamiento de los productos de la ganadería
que en el manejo del hato; en la ganadería familiar no-comercial, el campesino saca provecho de su hato cuando
aparece una necesidad concreta, como lana para vestimenta, dinero para una obligación, carne para un festejo...;
en la ganadería familiar comercial, el campesino trata de aprovechar los productos cuando estos alcanzan un
valor aceptable de intercambio.}
5.15. APOYO A LA ARTESANIA
ANTECEDENTES
• Existencia de la materia prima: lana, fibra.
• Tiene importancia para la economía familiar a través de la comercialización de la lana y la fibra.
• Ocupa mano de obra en los meses después de las cosechas.
• Tecnificación artesanal integral: falta de técnicas desde la esquila hasta la elaboración de prendas.
• Pérdida de valor agregado por venta de lana y fibra en vellón.
OBJETIVOS
1. Reconocer y revalorizar las tecnologías artesanales de los campesinos.
2. Ubicar los trabajos artesanales dentro del conjunto de las actividades socio-económicas de la familia.
3. Aumentar el valor agregado de la materia prima producida por la ganadería familiar y comercial.
METAS
1. Aprender tecnologías que complementen las tradicionales.
2. Ubicar la artesanía como componente dentro de la diversificación de las actividades familiares.
3. Formar al comunario en un sentido de organización técnica que le permita intercambiar sus prendas
artesanales con otras comunidades.
4. Encontrar formas de comercialización directa de la materia prima semi-elaborada (hilos), evitando la
intervención de intermediarios.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Reconocimiento de las actividades artesanales en la zona o comunidad para uso familiar y/o comercial.
• Comparación de la forma tradicional de elaboración de la artesanía con una tecnología más avanzada.
METODOLOGIA
• Evaluación del alcance artesanal en el sistema tradicional con participación directa del campesino.
• Tomar en cuenta la producción artesanal para el autoconsumo bajo la racionalidad campesina.
• Análisis histórico de las experiencias campesinas en cuanto a comercialización de artesanías y a su efecto en
la economía familiar.
REQUERIMIENTOS
• Información y observaciones de extensionistas sobre las actividades artesanales.
• Información de las familias campesinas que practican las artesanías como un rubro dentro de su economía.
{Observaciones: en los debates de plenaria final, se vió la necesidad de:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 60
- ampliar la visión de artesanía más allá de los aspectos textiles por los cuales comenzó el PMPR; esto no
significaría necesariamente emprender acciones en todas las actividades artesanales y requeriría de todas
maneras continuar con la fórmula empleada de pasos lentos y seguros, es decir con sumo cuidado; pero sería útil,
por ejemplo, avanzar en conocer, comprender y ver las posibilidades de mejoramiento de aquella artesanía que,
más que dedicarse al aprovechamiento de materias primas, busca proveer de bienes y herramientas para la
economía campesina.
- profundizar en el conocimiento de las interrelaciones entre artesanía y otras actividades de la economía
campesina.}
5.16. MEDIO AMBIENTE
A-PROPUESTA DEL GRUPO
ANTECEDENTES
• Desde el inicio de sus acciones, el PMPR tiene un sub-programa de protección del medio-ambiente,
administrado y ejecutado paralelamente al sub-programa de apoyo a la producción agropecuaria.
• En ese tiempo, se observó que el campesino no puede responder debidamente a la ejecución de las obras de
este sub-programa, ya que su preocupación principal es asegurar la subsistencia de su familia.
• Algunas actividades de la agricultura campesina (como la producción de forrajes y pastos) tienen a la vez un
fuerte impacto en la economía familiar y en la protección del suelo y el mejoramiento de otros cultivos.
• Lo mismo ocurre con la construcción y rehabilitación de terrazas, de bancos tradicionales, los que son
demasiado pequeños para permitir el empleo de tracción animal o de maquinaria pequeña en el laboreo de la
tierra y los cultivos.
• En conclusión, la evolución de la racionalidad económica del hombre andino no debe ser detenida; más bien
se debe buscar aliviarlo en el cumplimiento de sus labores cotidianas.
OBJETIVOS
General
Mantener y rehabilitar los recursos de producción (tierra y agua) para asegurar de manera permanente la
fertilidad de los suelos y la disponibilidad de agua de riego y consumo.
Específicos
1. Controlar la erosión tanto hídrica como eólica.
2. Adecuar la fertilidad de los suelos a las necesidades específicas de los diferentes cultivos.
3. Restituir la pradera nativa como base principal para la alimentación del ganado.
4. Donde los requerimientos de agua para riego y consumo sean primordiales, determinar el grado de
contaminación de las aguas y tomar las correspondientes medidas de protección.
METAS
1. Lograr la adopción por los campesinos de las técnicas de protección del medio-ambiente como práctica
cotidiana de mejorar y proteger su medio productivo.
2. Dar al campesino la oportunidad de contar con el agua necesaria y apta para su consumo familiar y el de su
ganado.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Buscar sistemas adecuados de preparación del suelo, de acuerdo a las necesidades de los diferentes tipos
de suelos y ecología.
• Analizar críticamente el programa de mnecanización agrícola del PMPR.
• Rescatar, revalorizar y adecuar los sistemas de prácticas de laboreo de acuerdo a los diferentes tipos de
suelos y ecología.
• Lograr el desarrollo de terrazas y bancales naturales para el aprovechamiento de las posibilidades técnicas
en zonas erosionadas.
• Arborizar aquellos sectores que muestren posibilidades de impacto directo e inmediato hacia la producción
agropecuaria.
• La forestación se hará de acuerdo al éxito que se obtenga y luego de haber creado una situación socio-
cultural-económica en el campesino, que le permita ingresar a este tipo de actividades.
• Rehabilitar, mejorar, proteger y buscar posibilidades de sistemas y métodos para cambiar las asociaciones
vegetales de la pradera nativa deteriorada con otras asociaciones de especies aptas para elevar el nivel
nutricional de la pradera.
• Buscar métodos económicos técnicamente factibles para la resiembra de praderas y con áreas para la
producción de semillas. Ensayar estos sistemas.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 61
• Rescatar, revalorizar los conocimientos sobre mejoramiento de la pradera y compilar la literatura técnica y la
documentación sobre lo mismo, aprovechando la existencia de capacidades humanas y técnicas y los potenciales
socio-económicos.
• Adoptar modelos físicos de riego y drenaje que mejoren la estructura del suelo y tiendan a mejorar a mejorar
las condiciones del crecimiento vegetal.
• En determinadas áreas de pradera nativa, establecer construcciones físicas para asegurar la producción de
semillas de especies forrajeras nativas.
• Producir determinadas especies forestales nativas e introducidas requeridas para obras de arborización,
forestación, cortinas rompe-vientos, remodelación del paisaje agrícola...
B-PROPUESTA ALTERNATIVA
(para objetivos y metas)
OBJETIVOS
General
Que el PMPR adopte una visión clara sobre recuperación, conservación y mejoramiento del ecosistema de
sus zonas de trabajo, como criterio rector de sus diálogos con las organizaciones socio-espaciales andinas, de su
planificación/programación y de sus acciones de todo tipo, a fin de generar y garantizar las condiciones
ecológicas del desarrollo.
Específicos
1. Fomentar el rescate o la apropiación por los campesinos de los conocimientos y técnicas de protección y
mejoramiento del medio-ambiente como práctica cotidiana que asegure la conservación y reproducción de su
medio de vida.
2. Mejorar el acceso y aprovechamiento por el campesino de los recursos naturales.
METAS
1. Controlar la erosión tanto hídrica como eólica y recuperar el ecosistema ayudando a reconstruir un paisaje
agropecuario adecuado para la vida y para la economía campesina.
2. Adecuar la fertilidad de los suelos a las necesidades específicas de los diferentes cultivos y adecuar las
diversas actividades económicas a las condiciones del ecosistema.
3. Restituir la pradera nativa como base principal para la alimentación del ganado y mejorar las condiciones de
las laderas para la agricultura andina.
4. Determinar los factores, los niveles y las formas de destrucción y/o contaminación de los recursos básicos y
tomar las correspondientes medidas de protección y mejoramiento.
5.17. FONDO ROTATORIO
ANTECEDENTES
• De hecho, el Fondo Rotatorio nació con una lógica concreta de "gasto" cuando su rol teórico era el apoyo a
las demás actividades del PMPR.
• A falta de una estrategia clara y articulada a la estrategia (también ausente) del PMPR y a su actividades, el
Fondo Rotatorio se preocupó esencialmente por mejorar su propio funcionamiento y su capacidad de ejecución
presupuestal (abastecer almacenes, distribuir los insumos, lograr una alta tasa de retorno), con ciertos aspectos
positivos en cuanto al apoyo a lo más moderno de la producción agropecuaria y con ciertos aspectos negativos en
cuanto a las orgamnizaciones socio-espaciales y a la economía campesina (creación de "grupos funcionales").
OBJETIVOS
General
Que el Fondo Rotatorio apoye la economía familiar campesina en su consolidación y en su camino de
desarrollo socio- económico.
Específicos
1. Convertir al Fondo Rotatorio en un real instrumento de apoyo a la política y a la estrategia del PMPR,
adecuando su funcionamiento a las necesidades de la economía campesina y a la opción de reforzar las
organizaciones socio-espaciales andinas.
2. Dotar parcialmente a las familias campesinas con recursos localmente no-disponibles.
METAS
1. Preparar mecanismos y plazos para la evolución de los "grupos de crédito" y su integración a las
organizaciones socio-espaciales andinas, o para su pronta desaparición en el caso de los grupos más
directamente desestructuradores de éstas.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 62
2. Elaborar mecanismos para que el Fondo Rotatorio pueda trabajar con las organizaciones socio-espaciales
andinas como interlocutores.
3. Reestructurar los insumos, productos y actividades del Fondo Rotatorio de acuerdo a la prioridad de la
economía campesina.
4. Elaborar nuevas formas de crédito acordes con los plazos y las prioridades de la economía campesina.
5. Elaborar una estrategia para que los servicios del Fondo Rotatorio puedan continuar a cargo de las
organizaciones socio-espaciales andinas.
6. Lograr que las organizaciones socio-espaciales andinas compartan responsabilidades en la ejecución de
actividades de crédito.
7. Acompañar estas organizaciones hasta que alcancen niveles de desarrollo que les permitan independizarse
de ayudas externas.
TIPOS DE ACTIVIDADES/ACCIONES
• Estudiar la situación de cada "grupo de crédito" en relación con las organizaciones socio-espaciales andinas
existentes en la misma área a fin de determinar urgencia y plazos de la evolución de esos grupos.
• Estudiar y debatir con las organizaciones socio-espaciales andinas los posibles mecanismos de trabajo del
Fondo Rotatorio con ellos:
- montos;
- sistemas de garantías;
- plazos;
- integración de una instancia de gestión y control del Fondo Rotatorio por las organizaciones socio-
espaciales andinas;
- etc...
• Analizar para cada zona del PMPR los insumos, productos y actividades prioritarias dentro de la nueva
estrategia de economía campesina.
• Analizar cuál puede ser el papel del Fondo Rotatorio para estos insumos, productos y actividades, en función
de las estrategias campesinas de intercambios para los mismos.
• Comenzar experiencias de préstamos de más largo plazo o de préstamos en efectivo (con mucho cuidado)
en función de la economía campesina; también de préstamos para posibles actividades no-agropecuarias
(optimización de migraciones, de intercambios...).
• Comenzar experiencias de Fondos Rotatorios micro-zonales o sub-zonales a cargo de las propias
organizaciones socio-espaciales andinas y con el apoyo del Fondo Rotatorio del PMPR en recursos financieros,
mecanismos de gestión, etc...
RECOMENDACIONES METODOLOGICAS
• Se trata de una transición del Fondo Rotatorio, para la cual es importante determinar cuáles cambios son
urgentes y cuáles menos; cuáles son posibles ahora y cuáles a mediano plazo; cuáles ya pueden implementarse
y cuáles requieren experimentaciones previas...
• No se trata de elaborar en oficina un plan y mecanismos de trabajo con las organizaciones socio-espaciales
andinas, sino de encontrar con ellas las fórmulas más adecuadas según su cohesión interna, según la realidad de
la zona, etc...
REQUERIMIENTOS
• Las zonas (supervisores y extensionistas) deben hacer una evaluación del Fondo Rotatorio en términos de la
nueva estrategia PMPR a fin de proponer alternativas concretas.
• Apoyo a los extensionistas para debatir el Fondo Rotatorio y sus posibles mecanismos con las
organizaciones socio-espaciales andinas.
• Profundizar el análisis de la economía campesina para ver montos, plazos, etc...
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 63
!Pac8705.doc
LA FORMACIÓN / CAPACITACIÓN
EN EL
PROGRAMA DE AUTODESARROLLO
CAMPESINO
( PAC - ORURO Y POTOSÍ )
Pierre de Zutter
(abril / mayo 1987)
A. La formación en Oruro p.1
B. La formación en Potosí p.5
C. Apreciación comparativa de Oruro y Potosí p.9
D. La coordinación y armonizaciónp.13
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 64
A. LA FORMACIÓN EN ORURO
1. Antecedentes
Hasta 1986, la formación/capacitación fue muy escasa en el seno del entonces PMPR-Oruro. Unos
pocos extensionistas realizaban una labor que podía incluir a veces algunos cursillos específicos para
campesinos.En 1986, el PMPR-Oruro decidió iniciar su transición de "programa de emergencia" a "programa de
desarrollo", lo cual significó otorgar una gran importancia a las posibilidades de continuidad de un proceso de
desarrollo y, por tanto, a los esfuerzos de formación/capacitación.
- El primer gran cambio fue la multiplicación del número de extensionistas del Programa, quienes en su
trabajo incluyeron cursillos y demostraciones para los campesinos.
- El Seminario-Taller sobre extensión de agosto de 1986 (ver informe correspondiente del consultor) fue
un hilo esencial para la preparación de dicha transición y especialmente de la formación/capacitación.
Fue orientado a establecer pautas conceptuales y metodológicas para un programa de desarrollo en
Oruro.
* Se debatieron y precisaron las concepciones sobre desarrollo, sobre extensionismo, sobre
conocimiento (universal y andino, conocimiento/práctica), sobre autoformación.
* Se vieron algunas pautas metodológicas para una mejor relación campesino-extensionista,
para la combinación de investigación, planificación, formación y ejecución, para la
autoformación de los extensionistas.
- El Seminario de Programación de diciembre de 1986 (ver informe correspondiente del consultor) sirvió
para concretar las orientaciones adoptadas en agosto, plasmándolas en criterios para la priorización de
actividades de desarrollo y en objetivos, metas y métodos para cada línea de acción.
Así, a fines de 1986, el PMPR-Oruro ya contaba con:
- un marco conceptual y programático para el trabajo de desarrollo en su departamento;
- una mayor coherencia entre todos los integrantes del Programa: entre zonas de trabajo, entre niveles
jerárquicos, entre especialidades;
- un mayor conocimiento de la realidad de las zonas, gracias a los primeros resultados del Estudio Socio-
Económico, los que vinieron a cuestionar varios de las planteamientos y prioridades originales del
PMPR.
En los primeros meses de 1987 continuó el proceso iniciado en Oruro, con cinco elementos
fundamentales:
- La elaboración de manuales sobre los contenidos de un trabajo de desarrollo: por un lado un marco
global de referencia con el Manual General del Paisaje Agropecuario de Oruro, por otra parte los
manuales técnicos sobre temas específicos.
- Nuevas formas de programación del trabajo, a base de los criterios y prioridades establecidos en
diciembre y de las pautas conceptuales y metodológicas de agosto.
- Profundización del conocimiento sobre la realidad orureña, tanto en lo socio-económico (con la
culminación del Estudio) como en lo agropecuario (observaciones de los propios extensionistas sobre
sus zonas e investigaciones específicas sobre clasificación de suelos, amañoco, prácticas tradicionales
en quinua, crianza de gallinas criollas, etc...)
- Inicio de una pequeña biblioteca del Programa con materiales diversos sobre la realidad agropecuaria
andina.
- Adecuación de la estructura del programa a las indicaciones del nuevo convenio que establece el
objetivo de "autodesarrollo campesino" y resalta el peso otorgado al sub-programa de
formación/capacitación y a la descentralización de las zonas.
2. La planificación de la formación
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 65
El proceso de planificación de la formación/capacitación del PAC-Oruro está previsto de la siguiente
manera:
- En marzo-abril se elaboró la propuesta global (el "concepto"), a cargo del Experto Extranjero
responsable del sub-programa y con la colaboración de todo el equipo directivo del Programa (co-
dirección, jefes de zona, asesores).
- En junio-julio se habrá de preparar un Plan de Formación/Capacitación, precisando las líneas de
trabajo, los métodos, los recursos, etc... Este Plan tendrá el carácter de propuesta.
- En el Seminario-Taller anual (agosto-setiembre) esta propuesta será debatida, corregida y enriquecida
por todo el personal del PAC-Oruro, a fin de contar con los aportes, la comprensión y el compromiso
del Programa en su conjunto.
La actual propuesta de formación/programación en el PAC-Oruro se basa en los siguientes
fundamentos.
- Una orientación central hacia el autodesarrollo, es decir que la preocupación esencial es la continuidad
del proceso de desarrollo, a cargo de los propios campesinos y sus organizaciones. Ello significa que el
enfoque, la metodología y los contenidos de la formación/capacitación han de priorizar el mejoramiento
y consolidación de las capacidades necesarias para seguir conduciendo el proceso y las acciones de
desarrollo en lugar de limitarse a determinados conocimientos y habilidades prácticas.
- Un enfoque de autoformación en el cual se ha de partir de la realidad local, de los conocimientos y
prácticas de los propios interesados, de sus ritmos y modalidades y, en toda la medida de lo posible, de
su conducción del proceso educativo en el cual están involucrados. Todo ello sin descuidar los aportes
de sus semejantes (otros campesinos, otros extensionistas) y del exterior.
- Un triple nivel de trabajo:
* Los propios campesinos (en toda la medida de lo posible, y cada vez más, a través de sus
organizaciones socio-espaciales), como actores principales y responsables de su auto-
desarrollo.
* El sistema educativo formal y no-formal (es decir escuelas, colegios agropecuarios,
actividades de capacitación campesina de diversas entidades presentes en la zona), a fin de
buscar una progresiva armonización y complementariedad de enfoques y esfuerzos con el
trabajo que realice el PAC-Oruro.
* El personal PAC-Oruro (esencialmente los extensionistas, pero también el personal de
maestranza, oficinas y almacenes, empleados de la CORDEOR cuyo trabajo esté directa o
indirectamente relacionado con la labor del PAC), de tal suerte de contar con gente capaz de
cumplir adecuadamente con las orientaciones y tareas del Programa.
- Una metodología que priorice el intercambio reflexivo entre los diversos interlocutores, a fin de lograr la
producción de conocimientos y el desarrollo de habilidades acordes con la necesidad de continuidad
del proceso de desarrollo y adecuados a la realidad rural orureña.
- Un ritmo adaptado al calendario agropecuario, con un evento central anual (Seminario-Taller) para todo
el personal del PAC-Oruro en julio/agosto, actividades de formación/capacitación para campesinos y
extensionistas descentralizadas y en función de las tareas y disponibilidades de cada momento en el
campo.
La estructura organizativa del sub-programa de formación/capacitación está prevista con tres niveles:
- Un nivel central conformado por un núcleo especializado (permanente y eventual) para orientar,
coordinar y apoyar el trabajo en las zonas y para organizar y conducir actividades inter-zonas y extra-
zonas. El equipo permanente estará compuesto por:
los encargados nacional y extranjero del sub-programa,
un experto andino en agricultura/ganadería,
un experto andino en riego,
un técnico andino en artesanía,
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 66
un técnico gráfico para la preparación de materiales impresos y audiovisuales,
una secretaria.
Este equipo estará apoyando en forma eventual por expertos nacionales o extranjeros en
formación/capacitación, en sociología/antropología y en rubros técnicos.
- Un nivel zonal conformado por la jefatura de cada zona del PAC-Oruro, con un encargado de
formación/capacitación para la zona, el cual estará directamente bajo la dirección de la jefatura de zona
tendrá relaciones de coordinación con el nivel central del sub-programa.
- Un nivel local en el cual se considera por un lado a todos los actores del proceso de autodesarrollo
(campesinos, extensionistas...), con el refuerzo de algún personal especialmente contratado para
aspectos como artesanía (promotores), agricultura (agrónomos), investigación (IBTA)... La
programación del trabajo de este personal especial estará enmarcada en la programación general de la
zona y la específica que realice cada extensionista para su área.
3. Apreciación de la planificación
Tal como está planteada, la actual planificación para formación y capacitación en el PAC-Oruro es
coherente con el nombre de "autodesarrollo campesino" y con el proceso iniciado en Oruro en 1986. La
propuesta es conceptualmente ambiciosa y recoge las orientaciones y criterios adoptados en los últimos meses.
El mayor valor de esta planificación está en su búsqueda de coherencia con el objetivo de
"autodesarrollo campesino", es decir en tratar de construir las bases para la continuidad del proceso de
desarrollo a manos de los propios campesinos y sus organizaciones.
Ello ha de significar esfuerzos y aportes permanentes para la adecuación y renovación en las
relaciones educativas, en la conducción del proceso educativo, en las metodologías e instrumentos empleados,
en los temas, en los contenidos de estos temas.
A su vez, los avances en formación/capacitación han de repercutir sobre el conjunto de las acciones de
desarrollo, modificando y enriqueciendo los criterios y metodologías de selección y planificación, de ejecución y
de evaluación.
Implementar esta propuesta obligará a enfrentar muchas dificultades, tales como:
- precisar las condiciones necesarias para el autodesarrollo (¿de qué "capacidades" concretas se
habla?, ¿en manos de quiénes?...)
- evitar al mismo tiempo que la formación/capacitación se contagie demasiado del activismo natural del
Programa (alejándose de los ritmos campesinos y por tanto del autodesarrollo) o que se divorcie del
Programa (alejándose de los ritmos de "acción" de desarrollo) ;
- combinar equilibradamente (¿se puede ahora?) los aportes del conocimiento y la práctica andinos con
los aportes del conocimiento y la práctica modernos;
- etc...
La actual propuesta cumple con ciertos requisitos para el éxito:
- constitución de un equipo central capaz y donde se combinan por un lado los temas y por otra parte las
habilidades de investigación y de formación;
- estructura funcional integrada al conjunto del programa a fin de evitar el paralelismo y la contradicción
de actividades y metodologías entre la formación/capacitación por un lado y las zonas y los demás sub-
programas por el otro.
Entre las limitaciones para el éxito de la propuesta actual pueden señalarse:
- los plazos considerados por el convenio: el apoyo intensivo a la formación/capacitación no puede
reducirse a dos años; se trata de acompañar un proceso y ello requiere cierta continuidad de un equipo
central capaz; no se trata de montar un simple "sistema de capacitación" que pueda funcionar
mecánicamente;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 67
- la inestabilidad social, económica y política del país que no garantiza la existencia de condiciones para
un autodesarrollo campesino y entraña por tanto el peligro de que en cualquier momento los
planteamientos y las metodologías se encuentren desenfocados de la realidad y resulten en un engaño
al campesino.
B. LA FORMACIÓN EN POTOSÍ
1. Antecedentes
Hasta la firma del nuevo convenio creando el PAC (programa de Autodesarrollo Campesino), el PMPR-
Potosí tuvo pocas actividades de formación/capacitación, las que respondieron sobre todo a las preocupaciones
e intereses de algunos miembros de su personal (expertos o técnicos de campo), más que una política del
Programa.
- A nivel campesino, se hizo un trabajo de acompañamiento de obras y acciones con charlas y
conversaciones y con el eventual apoyo de materiales didácticos (como un rotafolio sobre "vivero
forestal", por ejemplo.)
- A nivel del personal del PMPR, cuatro modalidades pueden considerarse como antecedentes de
interés:
* Las reuniones semanales (Otavi) o quincenales (Uncia) con todo el personal de cada zona. Si
bien la meta central es la programación y coordinación, la práctica de estas reuniones puede
verse como el principal eje de la formación del personal del Programa por cuanto allí circula y
se interpreta la información sobre la zona y su realidad y se debaten decisiones a ser tomadas.
* Algunos cursillos para extensionistas, tanto los realizados por los expertos del Programa sobre
temas de su especialidad y responsabilidad como los organizados por jefes de sub-zonas
sobre las actividades de su personal.
* Alguno que otro encuentro general e interno sobre temas centrales del Programa, como el
Encuentro sobre Crédito Agrícola en 1984.
* Alguna participación en eventos externos, como el Congreso de Agricultura Andina en Puno en
1986 o como el Seminario-Taller de Extensión en el PMPR-Oruro en 1986 también.
En general, el PMPR-Potosí tuvo por tanto prácticas de formación/capacitación, aunque en forma
dispersa y más bien en función del interés y las iniciativas de cada responsable zonal o local. Ello significa que
el PAC-Potosí cuenta con experiencias de interés pero carece de un marco y una política globales al respecto.
2. La planificación de la formación
El proceso de planificación de la formación/capacitación en el PAC-Potosí está previsto de la siguiente
manera:
- En abril/mayo, a partir de la llegada del experto extranjero responsable de la formación/capacitación, se
comenzó un trabajo de motivación y detección de necesidades primarias y recursos potenciales, a fin
de elaborar progresivamente la propuesta global (el "concepto"); esta labor consistió esencialmente en
conversaciones de información con la co-dirección, las jefaturas de zonas y en reuniones con los
extensionistas de cada una de ellas; en la preparación de sucesivos borradores de propuestas para el
debate con los miembros del PAC-Potosí, con el experto extranjero contratado para el sub-programa de
Oruro y con las misiones externas (De Gramont, De Zutter.)
- De junio a setiembre, ejecución de un plan a corto plazo de formación/capacitación para extensionistas
a fin de:
* Desarrollar algunas capacidades y conocimientos básicos por parte de todo el personal, en
función de las necesidades inmediatas del trabajo y en función del plan a mediano y corto
plazo.
* Contar con experiencias, conocimientos y reflexiones acordes a la realidad del Programa y del
departamento de Potosí para la elaboración de la planificación definitiva.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 68
* Iniciar un proceso que permita precisar y dar coherencia a los planteamientos sobre
autodesarrollo campesino y sobre formación/capacitación.
- A partir de octubre, elaboración, debate e implementación de la planificación a mediano y largo plazo,
partiendo de las experiencias y reflexiones anteriores y de las precisiones hechas sobre la concepción
de autodesarrollo y el papel de la formación/capacitación en el mismo.
El actual avance en la elaboración de la propuesta de formación/capacitación para el PAC-Potosí trata
de tomar en cuenta el grado de reflexión y de experiencia existentes en el Programa al respecto:
- La orientación es aún bastante empírica y trata esencialmente de asegurar el funcionamiento del
Programa a partir de 1989 (con la disminución de la presencia de expertos extranjeros) y la continuidad
de las actividades al final del mismo; ello responde a la "herencia PMPR" y la orientación será
precisada a medida que se profundice la reflexión sobre autodesarrollo y que se cuente con los
resultados de diversos estudios.
- Para el enfoque de formación/capacitación, se parte sobre todo de contenidos y metodologías
elaborados por un equipo central y replicados en el terreno por los técnicos de campo, con un avance
progresivo hacia la incorporación de contenidos y metodologías específicos de las zonas.
- Se plantea un trabajo en dos niveles, comenzando con el propio personal del PAC-Potosí en general a
fin de desembocar en una labor cada vez más intensiva con los mismos campesinos. Por otra parte ya
se están iniciando los contactos con el sistema educativo formal para una acción en ese nivel.
* Con el personal del PAÇ el esfuerzo ha de centrarse en los aspectos de funcionamiento y
gestión institucional, en los temas técnicos y en las capacidades metodológicas.
* Con los campesinos se han de tocar los temas técnicos, complementándolos con la
organización y gestión para las comunidades que trabajan más estrechamente con el PAÇ y
con la información y el análisis de necesidades para las comunidades menos relacionadas al
PAC.
- La metodología inicial ha de estar basada en la realización de cursillos alimentados y apoyados por un
"capital modular" cada vez más importante y podrá evolucionar progresivamente a medida que se
vayan precisando la concepción de autodesarrollo y los conocimientos del saber andino.
- El ritmo de la formación/capacitación habrá de irse adaptando al calendario agropecuario. Luego del
plan de corto plazo (que ha de corresponder en parte a la época de menores actividades
agropecuarias), habrán de combinarse:
* actividades permanentes de información;
* ciclos intensivos de capacitación;
* ciclos de capacitación continua;
* actividades de asesoría y apoyo directo en campo.
La estructura organizativa prevista para la formación/capacitación es la siguiente:
- Un Servicio de Estudios y Capacitación a nivel central del Programa para definir, elaborar y conducir el
conjunto de las actividades de formación/capacitación. Contará con un equipo permanente conformado
por:
los encargados nacional y europeo,
un experto andino en agricultura y ganadería,
un experto andino en antropología y aspectos socio-culturales,
un especialista en programas y métodos educativos,
un técnico gráfico para la preparación de materiales impresos y audiovisuales,
una secretaria.
Este equipo podrá estar apoyado por expertos contratados en forma eventual.
- Una unidad de Estudios y Capacitación en cada una de las zonas (Otavi y Uncia), con un encargado de
la misma, quién dependerá institucionalmente de la jefatura de zona y funcionalmente del Servicio
central de Estudios y Capacitación.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 69
- Un nivel local integrado por los actores del proceso de autodesarrollo (campesinos, extensionistas...) y
con el posible refuerzo de personal especialmente contratado para fines de formación/capacitación (las
necesidades habrán de determinarse progresivamente hasta octubre).
3. Apreciación de la planificación
La propuesta de formación/capacitación es coherente con los antecedentes y la realidad actual del
PAC-Potosí, al mismo tiempo que abre puertas para una evolución hacia un trabajo cada vez más enfocado al
autodesarrollo campesino.
Se parte de las prácticas y las preocupaciones del propio Programa y de su personal directivo y de
campo, con un esfuerzo por ordenar, mejorar y ampliar las incipientes y potenciales actividades de
formación/capacitación.
La planificación está dirigida a montar y consolidar un "sistema de formación/capacitación" y en ello
reside tanto su valor como su posible limitación.
Como "sistema", la propuesta viabiliza un desarrollo rápido y ordenado de un trabajo educativo que en
el PMPR fue solamente parcial y puntual, muy irregular.
Permite abrir un espacio creciente que recoja las iniciativas anteriores y transforme la
formación/capacitación en una actividad normal y necesaria del Programa.
La propia autonomía funcional que se plantea puede ser una condición inicial para lograr dicho espacio
hasta consolidar en la práctica el rol de la formación.
Al mismo tiempo, la propuesta respeta así los plazos fijados por el convenio en cuanto a un apoyo
intensivo de corta duración: el sistema puede estar implementado y funcionando para fines de 1988.
La propuesta entraña asimismo riesgos para el logro del objetivo de autodesarrollo campesino. Estos
son esencialmente dos:
- El paralelismo (y/o la contradicción) entre las actividades de formación/capacitación por un lado y las
labores técnico económicas de las zonas: la autonomía funcional del Servicio de Estudios y
Capacitación, con sus Unidades zonales, puede devenir en su marginación de la dinámica real de
trabajo en las zonas;
- El "funcionalismo", es decir el peligro de limitar la formación/capacitación a aquello que permita un
mejor "funcionamiento" del Programa, de su personal, de sus actividades, de sus obras, sin poder
cumplir un rol de animación en cuanto a reflexionar, debatir y precisar las orientaciones y prácticas
necesarias para el autodesarrollo campesino.
La propuesta actual se sustenta en una estrategia de avance progresivo, respetando las realidades y
los ritmos del propio Programa. Para que el avance pueda darse en concordancia con el objetivo de
autodesarrollo campesino, se requieren cuando menos dos condiciones básicas:
- Poder constituir un equipo central muy capaz y conocedor de lo andino. La labor educativa ha de ser
alimentada por un máximo de elementos sobre la realidad potosina y andina, lo cual exige personal con
experiencia de la región y con dedicación a la investigación. Ello significa que el Programa necesita
poder ofrecer condiciones económicas atractivas para profesionales con estas características.
- Revisar los plazos fijados para el apoyo intensivo a la formación/capacitación. Mientras la planificación
tenga que basarse en un apoyo de dos años, habrá de priorizar la consolidación del "sistema" como tal,
a fin de dejar "algo funcionando". En una perspectiva más flexible, se podría equilibrar la estructuración
del "sistema" con una búsqueda permanente de alternativas conceptuales, temáticas y metodológicas
cada vez más adecuadas al objetivo y a la realidad local.
C. APRECIACIÓN COMPARATIVA DE ORURO Y POTOSÍ
La planificación de la formación/capacitación en ambos Programas está condicionada por las
similitudes, las diferencias y las posibles complementariedades entre ellos y sus ámbitos de trabajo.
1. Las similitudes
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 70
El factor principal para la coordinación y armonización de la formación/capacitación entre ambos
Programas es la existencia de similitudes de fondo que les dan una base común.
En cuanto a la realidad, en ambos casos se trata de trabajar en función de una economía campesina,
con determinadas características andinas, más que con "productores" de mercado. Son pocos los interlocutores
locales con racionalidad de productores-empresarios y, por sus condiciones de vida, son los que menos
corresponden a la población-meta fijada por el convenio.
Esa economía campesina, con su racionalidad de "reproducción" que suele prevalecer sobre la de
"acumulación", condiciona el trabajo de formación/capacitación.
La realidad institucional del PAC tiene asimismo rasgos comunes para ambos Programas:
- El objetivo fijado por las dos partes del convenio, la CEE y el gobierno boliviano, es el mismo para
ambos: el "autodesarrollo campesino". Si bien las interpretaciones pueden variar al respecto, queda el
reto común de dar contenido y viabilidad a este objetivo.
- En ambos casos también la estructura global y las líneas de acción son las mismas, con tres
componentes principales: infraestructura, actividades económicas (crédito agrícola, fondo rotatorio),
formación/capacitación.
Los marcos adoptados para los sub-programas de formación/capacitación han sido también
armonizados en los primeros contactos entre ambas partes. Existen diferencias normales para adaptar el trabajo
de terreno a la realidad propia, pero la estructura básica es fundamentalmente parecida:
- Se hace la misma distribución entre nivel central, zonal y local.
- La composición prevista del equipo central es muy similar, en cuanto al número de personal y a las
especialidades.
- En ambos casos, se ha planteado un proceso paulatino para la planificación de la
formación/capacitación.
Las metodologías y los contenidos de formación/capacitación tienen mucho en común. La formulación
actual puede diferir bastante en el lenguaje y en los acentos, debido a variaciones en cuanto a sensibilidades,
preocupaciones y experiencias anteriores de las personas y los programas, pero ello no debe disimular las
múltiples coincidencias y similitudes:
- Ambos programas se preocupan por formar al propio personal del PAC.
- Ambos priorizan la elaboración de materiales pedagógicos, llámense "módulos" en forma más
sistémica en Potosí, o "manuales" y otros en Oruro.
- Ambos incluyen aspectos de organización y gestión campesina, metodología de trabajo con los
campesinos, temas técnicos relativos a las prácticas campesinas, etc...
2. Las diferencias
La existencia de similitudes anteriores no debe, sin embargo, hacer olvidar las numerosas diferencias,
algunas de fondo y otras coyunturales.
La realidad local determina en gran medida las posibles estrategias de desarrollo para cada
departamento. Existen grandes diferencias entre Potosí y Oruro en cuanto a:
- la vigencia de la estructura organizativa campesina;
- las tradicionales culturales;
- los recursos, la ecología, y por tanto las actividades y prácticas técnico-económicas;
- el tipo de relaciones campesinas con el exterior (con la minería, con La Paz, con Argentina, con
Chile...); etc...
La historia y la realidad institucionales de ambos Programas difieren también. Por ejemplo:
- el tipo de relaciones con la contraparte nacional (CORDEOR, CORDEPO);
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 71
- la organización interna, en cuanto a la experiencia de coordinación por un lado y de descentralización
por el otro;
- los procesos internos, con Oruro consolidando su equipo directivo alrededor de una reflexión sobre
autodesarrollo y Potosí renovando su personal directivo con mayor frecuencia.
La dinámica de ambos Programas ha sido desigual en los últimos meses, con lo cual inician el nuevo
convenio con diferentes bagajes en cuanto a las concepciones sobre autodesarrollo, sobre alternativas para el
campesinado y sus organizaciones, sobre el rol respectivo de la investigación, la formación y la acción...
La composición del personal varía también: los extensionistas potosinos tienen mayor origen y
formación campesinos, mientras los de Oruro son más universitarios; el equipo directivo de Potosí parece
profesionalmente menos diversificado que el de Oruro.
Estas diferencias de las Programas se reflejan en las respectivas planificaciones de la
formación/capacitación:
- Oruro juega la carta de una mayor integración al conjunto de actividades, mientras Potosí prefiere
comenzar la formación con cierta autonomía.
- Potosí hace una propuesta modular más "sistémica" como base y motivación para arrancar, mientras
Oruro insiste más sobre criterios y concepciones como guías para la continuidad y flexibilidad del
proceso ya iniciado.
- Oruro otorga mayor prioridad a la investigación y a lo social para poder dotarse de los elementos que
ya sabe se requiere, mientras Potosí valoriza más la capacidad de elaboración y formalización del
saber profesional ya existente en el Programa y en la región para usarlo como punto de partida.
- Potosí se preocupa más por formalizar un trabajo a nivel de su propio personal como paso previo,
mientras Oruro ya intenta precisar más las alternativas del trabajo a nivel campesino y las posibilidades
de acción con y sobre el sistema educativo formal y no-formal.
3. Las complementariedades
Este conjunto de similitudes y diferencias determinan un importante potencial para la
complementariedad entre ambos Programas, salvo que las diferencias sean vistas y asumidas como
contradicciones o como fuente de rivalidad.
Los antecedentes y experiencias diferentes de ambos Programas pueden ser riqueza que ayude a
alimentar y orientar un mejor trabajo.
Por ejemplo, Potosí tiene amplio historial de descentralización y busca comenzar la
formación/capacitación con una estructura centralizada. A la inversa, Oruro tiene una tradición centralista y opta
por una estructura descentralizada del sub-programa formación/capacitación. Estas dos diferentes prácticas
pueden servir para que, entre ambos, se logre arribar progresivamente a un fórmula eficaz.
Asimismo, Oruro tiene mayor experiencia de trabajo coordinado con otras instituciones y ello puede ser
útil para Potosí.
La composición de los equipos de formación/capacitación puede también servir a una excelente
complementariedad. La experiencia del experto extranjero de Potosí en formulación sistémica de programas de
formación puede ser útil para que Oruro vaya formalizando mejor los elementos de su búsqueda. Y la
experiencia de Oruro en la experimentación de modalidades acordes a la realidad andina puede alimentar el
proceso de Potosí.
La presencia en ambos equipos de especialistas en temas afines puede permitir intercambios
mutuamente fructíferos.
La diferente formación y experiencia de los extensionistas de ambos Programas puede servir para
mejorar su práctica educativa.
La producción de materiales educativos ("módulos", manuales, etc...) es otro campo donde los
Programas son potencialmente muy complementarios. Sobre todo si se asumen tales materiales como
instrumentos a aprovechar en el trabajo de formación/capacitación, y no como guías rígidas a ser aplicadas
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 72
mecánicamente por los "capacitadores". La fórmula modular de Potosí puede alimentarse con los manuales de
Oruro y, al mismo tiempo, devolver a Oruro herramientas ágiles para su manejo.
En otros casos puede haber una coordinación más estrecha que permita la elaboración conjunta de
ciertos materiales.
Las metodologías hasta ahora propuestas o ya iniciadas, con sus similitudes y sus diferencias, pueden
ser altamente complementarias dentro de una perspectiva de búsqueda de las alternativas más adecuadas.
Potosí puede aportar en este momento el rigor en la planificación y formalización de las actividades y
Oruro puede extraer de su práctica numerosas pistas o propuestas de renovación y mejoramiento para una
mayor adecuado a lo andino.
Los temas a tratar en la formación/capacitación han de ser en muchos casos los mismos, con ciertos
aspectos particulares adaptados a realidades locales. Pero en múltiples casos han de ser complementarios.
Por ejemplo, Potosí habrá de ocuparse de la fruticultura (importante en Otavi). Este tema no es
prioritario para Oruro pero los esfuerzos de Potosí le podrán ser útiles para una labor en zonas específicas
donde si existe algo de fruticultura.
De la misma manera, todo el trabajo de Oruro sobre camélidos y ovinos puede se fundamental para
Potosí en la zona de Uncia.
Las propias diferencias entre los ámbitos de trabajo de ambos Programas pueden ser fuente de una
importante complementación.
Así, Oruro se preocupa mucho de las posibilidades de trabajo con organizaciones características de los
Andes, las organizaciones socio-espaciales andinas (OSEA) pero son pocos los ejemplos de ayllus tradicionales
en el departamento de Oruro. Al contrario, tales organizaciones siguen manteniendo mucha vigencia en zona de
Uncia. Tanto las investigaciones del PAC-Potosí sobre estas organizaciones como la posible programación de
intercambios y diálogos entre campesinos de los dos departamentos pueden ser muy útiles para la
formación/capacitación en ambos Programas.
D. LA COORDINACIÓN Y ARMONIZACIÓN
La coordinación y armonización de la formación/capacitación entre ambos Programas es una
necesidad, por múltiples razones y fundamentalmente por el imperativo de coherencia. Pero es al mismo tiempo
un reto difícil que debe ser manejado tomando en cuenta las realidades locales e institucionales, así como los
propios actores.
1. Criterios para la coordinación y armonización
Los esfuerzos de coordinación y armonización han de inspirarse en una doble exigencia:
- la búsqueda de la mayor coherencia posible para el logro del común objetivo de "autodesarrollo
campesino";
- el aprovechamiento máximo de los recursos de los Programas para facilitar y mejorar el avance hacia
dicho objetivo, evitando la duplicidad de esfuerzos.
Adicionalmente puede considerarse que dicha coherencia podría permitir, más allá de las resultados
directos de los Programas en sus propios ámbitos, un aporte sustantivo a todo tipo de programa y proyecto de
desarrollo rural en Bolivia y en los Andes.
Vistas las similitudes, diferencias y complementariedades de ambos Programas (parte C del presente
informe), conviene sin embargo puntualizar ciertos peligros a evitar en el intento de coordinación y
armonización:
- Ambos Programas ya tienen un historial relativamente largo, con sus orientaciones, sus usos, sus
sensibilidades, y también su amplia autonomía el uno respecto al otro (más aún dado las diferencias
entre sus respectivas contrapartes departamentales y en el tipo de relación con ellas). La coordinación
y armonización, en estas condiciones, difícilmente pueden ser producto de una imposición externa que
podría resultar en una inhibición de los potenciales existentes. Es preferible y recomendable buscar
más bien una aproximación paulatina que permita el aprovechamiento de tales potenciales.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 73
- Las diferencias de ritmos y dinámicas entre ambos Programas hacen difícil pensar en una rápida
equiparación de ambos. Oruro, en particular, ya está mejor dotado de personal y experiencia para esa
labor de formación/capacitación. Sería peligroso "desvestir a un santo para vestir a otro", por cuanto
más que lograr un enriquecimiento de ambos se podría caer en una anulación o freno mutuos. Por ello,
la armonización no ha de pasar tanto por compartir los recursos existentes sino más bien por aumentar
los recursos. En este sentido, la preocupación de Oruro en cuanto a evitar que sus especialistas
distribuyan su tiempo entre Oruro y Potosí es válida. Es preferible hacer lo necesario (ver las
condiciones financieras para especialistas nacionales) para dotar mejor el equipo de Potosí a fin de
poder, sobre esta base, lograr intercambios entre gente afín de ambos Programas.
En consecuencia, no se puede pensar en una programación conjunta de la formación/capacitación en
un corto plazo.
Por todo ello, los criterios básicos para lograr una buena y eficaz coordinación y armonización de la
formación/capacitación entre Oruro y Potosí nos parecen los siguientes:
- Que se vea en términos de proceso, es decir de evolución paulatina, en función de los ritmos y las
preocupaciones de ambas partes, en función de los aportes de la propia experiencia, en función de la
convicción mutua sobre las ventajas y aportes de semejante coordinación y armonización.
- Que sea conducida directamente por los Programas, especialmente por sus respectivas co-direcciones,
a fin que la coordinación y armonización de la formación/capacitación vaya a la par y sea consecuente
con una coordinación y armonización más globales, sobre todo en la concepción y la búsqueda del
"autodesarrollo campesino".
- Que las intervenciones externas orientadas a esa coordinación y armonización tengan esencialmente
un carácter de estímulo y sistematización, a solicitud o en concertación con las co-direcciones.
2. Estrategia para la coordinación y armonización
Dadas las diferencias actuales de ritmos, preocupaciones y sensibilidades entre ambos Programas,
consideramos que el avance hacia una cada vez mayor coordinación y armonización entre ellos habría de
basarse en la siguiente estrategia:
Comenzar por actividades de simple coordinación:
- Un primer paso ha sido dado por los expertos extranjeros en formación/capacitación con su reunión en
Oruro a fines de abril. Allí se planteó la conveniencia de formalizar este tipo de encuentros,
realizándolos periódicamente para ir concertando posibles acciones comunes.
- Un segundo paso podría ser la inclusión de esta preocupación en las reuniones trimestrales de las co-
direcciones de proyectos CEE en Bolivia.
- Apenas se haya logrado constituir el equipo central de formación/capacitación en Potosí, podrían
organizarse encuentros periódicos entre especialistas de temas afines en ambos Programas. Tales
reuniones podrían a veces incluir al conjunto de tales equipos. Un apoyo de Oruro en la detección de
personal idóneo para el equipo de Potosí sería también una excelente forma de coordinación inmediata
y una garantía para la coordinación y armonización futuras.
- El intercambio de materiales (tanto los producidos por cada Programa como las bibliografías existentes
en cada uno de ellos) sería también un elemento útil para un acercamiento.
Crear instancias de reflexión conjunta:
- Una base para una armonización constructiva es el avance de cada Programa hacia una mayor
coherencia interna. Oruro ya tiene sus propios antecedentes y su dinámica en este sentido. Potosí está
comenzando progresivamente a realizar reuniones de todo su personal. Se requiere comenzar por
consolidar estas instancias internas.
- El primer paso para la armonización de ambos Programas habría de ser la información. Cada Programa
carece totalmente de información sobre el otro. Salvo a nivel de co-dirección, los únicos en tener una
visión de conjunto son los enviados externos que tienen la oportunidad de contactarse con Oruro y
Potosí.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 74
Dado que es muy difícil creer en la eficacia de una simple circulación entre ambos Programas de la
documentación referida a cada uno de ellos (muy pocos se tomarían el tiempo para leerla), estimamos
que se requiere organizar encuentros directos. En este sentido, se plantea la realización en los
próximos meses de una reunión de dos o tres días entre los equipos directivos de ambos Programas
(incluyendo co-direcciones, expertos, especialistas y jefes de zonas) para realizar esa socialización de
la información.
- Sobre la base de este intercambio podría comenzar a darse una reflexión-debate en común que
permita detectar las coincidencias, las complementariedades, las posibles coordinaciones prácticas, los
puntos sobre los cuales conviene y es posible lograr un acercamiento, una armonización. Semejante
reflexión-debate podría darse por primera vez al final del encuentro propuesto en el punto anterior y no
habría de limitarse a la formación/capacitación sino más bien partir del "autodesarrollo campesino" y la
forma de entenderlo y plasmarlo.
- De acuerdo a las coincidencias y/o búsquedas comunes establecidas en dicho encuentro, podrían
organizarse intercambios de personal (visitas a experiencias concretas, participación en eventos de
formación del otro Programa, apoyo a la realización de actividades del otro Programa, organización de
acciones conjuntas, etc...)
- Recién en función de la experiencia adquirida a través de este proceso sería posible ir delineando con
mayor precisión un eventual programa de coordinación y armonización. Las ideas de acciones posibles
son múltiples pero no es del caso hacer aquí una lista ya que su selección y éxito depende mayormente
de la dinámica de colaboración que se haya logrado establecer.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 75
PROPUESTA DE UN SISTEMA DE EVALUACIÓN PERIÓDICA DEL AVANCE DE LA
FORMACIÓN / CAPACITACIÓN EN EL "PAC" DE BOLIVIA
(PROGRAMA DE AUTODESARROLLO CAMPESINO)
Pierre de Zutter
Lima, mayo de 1987
A.¿Un sistema de evaluación para Oruro y Potosí? p.1
B.Criterios básicos para el sistema de evaluación p.2
C.Propuesta para Oruro p.4
1. El sistema p.4
2. Los ejes p.7
3. Los indicadores p.10
A. ¿Un sistema de evaluación para Oruro y Potosí?
El inicio simultáneo de sub-programas institucionales de formación / capacitación en Oruro y Potosí
habría de llevar al establecimiento de un mismo sistema de evaluación periódica de dichos sub-programas en
ambos PAC, con las evidentes peculiaridades de cada uno. Sin embargo, las grandes diferencias de dinámica
general entre ambos Programas obligan a privilegiar el esfuerzo inicial de la coherencia interna en cada uno,
antes de (y para) buscar la armonización en un sistema común, de acuerdo al mismo principio utilizado para los
propios sistemas de formación / capacitación (ver informe "La formación / capacitación en el Programa de
Autodesarrollo Campesino")
Las principales razones por las cuales no se ha buscado proponer "un" sistema para ambos Programas
son las siguientes:
Conforme a los antecedentes institucionales y a la diferenciada reflexión sobre el objetivo principal de
"autodesarrollo campesino", los Programas tienden a priorizar en este momento el funcionamiento del sistema
de formación / capacitación (Potosí) y la búsqueda de nuevas metodologías y contenidos de formación /
capacitación (Oruro). En cada caso se requiere un sistema específico de evaluación que permita un avance y
mejoramiento progresivo desde la experiencia propia.
Muchas coordinaciones pueden establecerse desde ya pero, en cuanto a la armonización en un
sistema común, actualmente ésta sólo podría darse frustrando el proceso de uno u otro de los Programas:
De optarse por un sistema con mayor acento en el "funcionamiento", Oruro desperdiciaría en gran medida el
actual potencial que tiene para armonizar internamente la formación / capacitación con el conjunto de
actividades del Programa para avanzar en la detección de indicadores e instrumentos sobre "capacidades
para el autodesarrollo", así como para aprovechar al máximo la evaluación como componente de la
autoformación.
De optarse por un sistema con mayor acento en la "búsqueda" de nuevas metodologías y contenidos, éste
se volvería en muchos aspectos inmanejable para Potosí, con el peligro de distorsionar su propio proceso de
avance hacia una formación / capacitación para el autodesarrollo y conflictuar y desalentar a su personal
Otro elemento importante es la diferencia del bagage de datos iniciales para el funcionamiento del
sistema de evaluación. Oruro cuenta ya con los resultados de un Estudio Socio-Económico muy profundo y
detallado que permite una base de referencia y comparación y ha de servir de marco para un sistema de
monitoreo global en el cual se puede integrar positivamente el sistema de evaluación de la formación /
capacitación. Los estudios son en Potosí mucho más puntuales y un sistema de evaluación como el pensado
para Oruro sería allí más artificial y poco confiable en este momento.
Por todas estas razones, se ha preferido obviar la formulación de una propuesta común a ambos
Programas, intentando más bien establecer una serie de criterios básicos que puedan servir de guía en los
esfuerzos de cada Programa (pero de acuerdo al momento y ritmo de su propio proceso) y elaborando con el
personal de Oruro los primeros elementos de una propuesta sobre lo que podría ser un sistema de evaluación
periódica en ese Programa.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 76
B. Criterios básicos para el sistema de evaluación
Los procesos de formación / capacitación de los PAC Oruro y Potosí requieren de un sistema de
evaluación periódica que considere una serie de criterios que habrían de guiar su diseño para mayor
adecuación al objetivo de "autodesarrollo campesino". Entre ellos podemos mencionar los siguientes:
1. La evaluación de la formación / capacitación debería estar acorde, compatible e integrada a un sistema
de evaluación del conjunto del trabajo del PAC.
Esto es importante para que dicha evaluación sea en función de los objetivos de fondo del Programa y
de la evaluación en la interpretación del objetivo de autodesarrollo campesino, es decir para que la evaluación
no se limite a actividades y abarque el sentido final de la formación / capacitación.
Al mismo tiempo, siempre resulta difícil determinar el peso específico de cada tipo de actividades
(formación, infraestructura, asistencia técnico-económico) en el impacto global de cada Programa. Un sistema
de evaluación de la formación / capacitación que estuviese aislado y paralelo a un sistema de evaluación del
resto de acciones del PAC correría el peligro de tergiversar el impacto positivo o negativo de la propia formación
dentro de ciertos impactos del Programa.
Asimismo, la integración a un sistema global de evaluación habría de facilitar una mejor valoración de
las interrelaciones positivas y negativas entre la formación y otras actividades y, por tanto, permitiría encontrar
más fácilmente los correctivos necesarios para una mayor coherencia entre todas las modalidades de trabajo
del Programa.
2. Para que la evaluación tenga una utilidad máxima en la marcha del Programa, es fundamental que el
sistema esté diseñado en función de los tiempos y ritmos de la programación del PAC.
Es decir que la evaluación ha de servir prioritariamente para alimentar una mejor programación del
conjunto de actividades y acciones (tanto las institucionales como las directamente relacionadas con el
campesino) del Programa. Por tanto, los datos sobre los cuales se basa la evaluación y sus interpretaciones,
conclusiones y recomendaciones han de ser muy actuales en el momento de la programación.
3. Existen dos tiempos diferentes para la programación del PAC:
- el ciclo campesino basado en la campaña agropecuaria anual;
- el ciclo institucional regido por el calendario oficial.
El primero corresponde a la esencia misma del trabajo del Programa, es decir a sus objetivos, mientras
el segundo está en función de las exigencias de funcionamiento administrativo-presupuestal.
Para que la evaluación se convierta en un instrumento útil al logro de los objetivos, conviene que el
peso sea dado al calendario agropecuario, es decir que la evaluación aproveche los resultados de una campaña
agrícola y alimente la programación de la siguiente campaña.
4. El sistema debe asimismo poder cumplir con varios propósitos y necesidades:
Verificar y mejorar
la pertinencia o idoneidad de las estrategias y actividades (es decir su adecuación a los objetivos
establecidos),
su eficacia (es decir el impacto logrado, los resultados importantes),
su durabilidad (es decir las posibilidades de permanencia de tales resultados y de continuidad del proceso
de autodesarrollo),
su eficiencia (es decir el óptimo aprovechamiento de los recursos financieros, materiales y humanos en el
logro de la pertinencia, la eficacia y la durabilidad).
Vigilar (supervisar) el cumplimiento de las programaciones, responsabilidades y tareas por parte de
todos y cada uno de los agentes comprometidos en el Programa y aportar elementos de juicio para decisiones
sobre la permanencia y la ubicación de los mismos.
Ser una actividad fundamental en el proceso de autoformación del personal del Programa y (en medida
de lo posible y cada vez más) del propio campesino y sus organizaciones.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 77
5. Estos propósitos múltiples pero estrechamente complementarios requieren a su vez niveles
diferenciados de evaluación y sobre todo intervenciones diferenciadas de los diversos actores en el
proceso de evaluación.
Convendría por ello precisar el estilo, el momento y la responsabilidad que habrán de caracterizar la
intervención en la evaluación de:
los campesinos y sus organizaciones;
el personal de campo del Programa;
el personal jerárquico del Programa;
los interlocutores locales y regionales (instituciones estatales de contraparte o relacionadas con los temas y
objetivos del Programa; universidades y centros de formación campesina o profesional; organismos privados
presentes en el ámbito de trabajo....)
los interventores externos (personal de apoyo para la evaluación; representantes de las partes firmantes del
Convenio...)
6. El objetivo de autodesarrollo campesino que rige el Programa obliga a una gran flexibilidad para
adecuar y perfeccionar permanentemente las concepciones, las metodologías, los campos de acción.
Esto conduce asimismo a la necesidad de flexibilidad en el manejo de la evaluación.
Por ejemplo, los indicadores a utilizar en la evaluación habrán de poder variar a medida que se vayan
precisando o modificando las interpretaciones sobre las características de las organizaciones campesinas
responsables del autodesarrollo y su continuidad, sobre las capacidades requeridas para la conducción del
autodesarrollo, etc...
En este sentido no se puede pensar en el establecimiento de un sistema definitivo de evaluación que
funcione mecánicamente hasta la culminación del Programa y se requiere más bien la formulación de un
sistema de conducción del "proceso de evaluación", sistema capaz de rediseñar periódicamente sus
indicadores, sus instrumentos y sus mecanismos de acuerdo al avance del mismo proceso de autodesarrollo
campesino.
C. Propuesta para Oruro
Esta propuesta no pretende entrar en el detalle de cada acción, paso o técnica, ya que ellos habrán de
ser determinados a medida que se vaya precisando el plan general de la formación / capacitación y en
concertación con el conjunto de los responsables (no todos presentes en Oruro durante la misión)
1. El sistema
El sistema de evaluación periódica de la formación / capacitación debe integrarse como parte de un
sistema de evaluación periódica del conjunto del Programa. Para ello se cuenta con los resultados del Estudio
Socio-Económico de 1986 y con el sistema de monitoreo que se está diseñando en el Programa de 1987.
Es decir que se trata de incorporar en ellos la colecta y actualización de las informaciones necesarias
para la formación / capacitación y de incluir este componente como rubro de análisis de los datos.
A. La colecta y actualización de los datos
Para la evaluación se requiere utilizar cuatro fuentes de datos:
el Estudio Socio-Económico (y sus complementos previstos en 1987);
las investigaciones, observaciones e informes del personal de campo en su trabajo diario;
las informaciones y opiniones vertidas por los diversos actores del proceso de autodesarrollo campesino en
su intercomunicación normal (asambleas, ferias, fiestas...) y/o en reuniones específicas organizadas por el
Programa;
encuestas periódicas (o específicas para problemas determinados)
B. La periodicidad y responsabilidad de cada fuente
El Estudio Socio-Económico es una actividad que se realiza una sola vez, aún cuando pueden llevarse
a cabo estudios complementarios sobre zonas o aspectos inicialmente no incluidos. En este sentido, convendrá
determinar qué elementos se requiere agregar al Estudio actual para tenerlos como referencias en el trabajo y
evaluación de formación / capacitación.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 78
La realización del Estudio y sus complementos está a cargo del experto especialmente contratado por
el PAC (Xavier Izko).
Los aportes del personal de campo han de ser permanentes. Para ello se necesita un apoyo
metodológico e instrumental para mejorar la colecta de datos y su presentación ordenada (a fin de agilizar su
aprovechamiento en el sistema de monitoreo).
Esta recolección de datos está a cargo de cada miembro de los equipos de campo, pero existe una
responsabilidad especial de la jefatura de microzona y sobre todo de zona en dar seguimiento, apoyo y utilidad
a esos datos, así como el equipo central de capacitación para el apoyo metodológico e instrumental.
Las informaciones y opiniones de la tercera fuente pueden ser objeto de un triple tratamiento:
El más fácil es el relativo a eventos organizados por el propio Programa.
Puede haber un seguimiento permanente de aquellos canales estables a través de los cuales se expresan
los diversos actores (medios de comunicación masiva, boletines institucionales, entrevistas con
representantes al final de reuniones internas...)
Observación periódica (y selectiva, de acuerdo a orientaciones que deberían establecerse a base del
Estudio Socio-Económico) de lugares y momentos privilegiados de la intercomunicación campesina.
La responsabilidad de esta colecta de informaciones y opiniones ha de estar compartida entre los
niveles zonal y central, con el eventual apoyo de colaboradores externos (para eventos o lugares donde la
presencia observadora de miembros del Programa sea imposible o poco recomendable).
Las encuestas, por exigir mayor inversión de tiempo y de personal especializado, habrían de realizarse
una vez al año, de acuerdo al momento de la evaluación periódica principal.
La responsabilidad de las encuestas está a cargo del equipo central de capacitación (con el experto
contratado Xavier Izko quien ha de diseñar el sistema para su aplicación anual). Para no interrumpir o dificultar
el trabajo normal del Programa, se deberá contratar anualmente seis personas (dos por zona) para la aplicación
de la encuesta durante un mes.
C. El destino de cada fuente de datos
El Estudio Socio-Económico ha de servir de base referencial, tanto para el análisis de la evolución a
partir de 1986 como para enmarcar cualquier punto en la interpretación global propuesta por el Estudio.
Los aportes del personal de campo pueden ser aprovechados en diferentes formas y niveles:
como material de autoevaluación en reuniones microzonales o zonales de programación y/o autoformación;
como base de datos para sistemas de evaluación periódica que pueda organizar cada zona de acuerdo a
sus necesidades y ritmos propios;
como base de datos para evaluaciones específicas que requiera hacer el equipo central del sub-programa;
como fuente para el sistema de monitoreo y, por tanto, para el sistema de evaluación periódica global del
Programa.
Las informaciones y opiniones vertidas en la intercomunicación normal de los actores y en reuniones
específicas organizadas por el Programa pueden ser aprovechadas de la misma manera que los aportes del
personal de campo.
Las encuestas están prioritariamente destinadas al sistema de evaluación periódica, pero tanto los
datos de base como las conclusiones han de ser devueltos a los niveles zonales y microzonales para servir en
los procesos internos de evaluación, programación y autoformación propios de cada zona y microzona.
D. La periodicidad del sistema de evaluación
De acuerdo a los criterios anteriormente señalados, el sistema de evaluación periódica estaría
distribuido en dos momentos anuales de desigual importancia para articularlo de la mejor forma posible con los
distintos usos que se buscan. Se tendría entonces:
una evaluación mayor ubicada entre dos campañas agropecuarias, es decir hacia mediados de año;
una evaluación menor a fines del año calendario.
La evaluación mayor estaría basada en un proceso de varios meses con los siguientes pasos:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 79
Segunda quincena de abril: análisis de la información del monitoreo y adecuación / preparación de la
encuesta anual.
Mayo: aplicación de la encuesta y comienzo de la introducción de datos en la computadora.
Junio: procesamiento por computadora, análisis de resultados y redacción del primer borrador de informe.
Julio: fin la redacción del primer borrador de informe; realización del Seminario-Taller anual.
Primera quincena de agosto: redacción del informe definitivo
De esta manera la evaluación mayor sería aprovechada para:
Dar un panorama de la marcha, avance y problemas del Programa y de los cambios y adecuaciones
necesarios.
Realizar una evaluación anual del personal del Programa, antes del nuevo año agropecuario y de la nueva
Programación (si posible antes del Seminario-Taller).
Alimentar el proceso de autoformación del personal del Programa, especialmente durante el Seminario-
Taller anual.
Debatir las estrategias y metodologías generales del Programa durante el Seminario-Taller y readecuar
luego el trabajo de cada zona.
Alimentar una mejor programación del trabajo del Programa en función del año agropecuario (tanto en el
Seminario-Taller como en reuniones y debates con los campesinos y sus organizaciones).
Servir de base a la realización de evaluaciones por parte de los firmantes del Convenio.
Además de la redacción oficial del informe definitivo, el equipo de Capacitación habría de preparar
materiales para la devolución al campesino de aquellos aspectos de interés para su autodesarrollo.
La evaluación menor se haría entre mediados de noviembre y mediados de diciembre y estaría basada
en la revisión de la información brindada por el sistema de monitoreo, con un documento final más breve que
podría ser usado para:
una evaluación semestral del personal del Programa.
los informes administrativos anuales del Programa.
la previsión presupuestaria de eventuales cambios en la programación agropecuaria anual.
E. La interpretación de datos para la evaluación periódica
A base de todos los datos recogidos de cada una de las fuentes y ordenados por el sistema de
monitoreo y por la tabulación de encuestas, la interpretación evaluativa ha de estar a cargo de un equipo
mínimo de dos personas.
Es importante que la tarea sea asumida por el personal del propio Programa, combinando un
representante de los sub-programas de infraestructura y actividades técnico-económicas (Fondo Rotatorio) y un
representante del sub-programa de Capacitación, a fin de obtener un análisis completo, y al mismo tiempo
interrelacionado, de todos los componentes del trabajo PAC.
Dicho equipo no ha de ser necesariamente siempre el mismo. Una rotación anual podría ser positiva
para fines de autoformación de un mayor número de responsables del Programa y para enriquecer la práctica
de evaluación con el aporte de las diferentes sensibilidades. Sin embargo, conviene que el encargo sea por un
plazo de un año a fin que este equipo mínimo tenga la responsabilidad y la experiencia tanto de la evaluación
periódica mayor (acorde al calendario agropecuario) como de la menor (acorde al calendario presupuestal).
De esta manera, semejante equipo comenzaría su labor con un medio-mes de análisis de la
información de monitoreo para preparar la encuesta anual, dirigiría la encuesta y contaría con un mes para la
interpretación y la elaboración de un primer borrador de informe. Luego del seminario-taller de julio - agosto,
tendría nuevamente un mes para el informe definitivo. Para la evaluación periódica de fin de año presupuestal,
el tiempo necesario sería más corto, bastando con un mes para la interpretación y la redacción del informe.
Es decir que el equipo asumiría la responsabilidad al inicio de cada año presupuestal y tendría que
dedicar al máximo tres meses y medio a tiempo completo, además de supervisar la aplicación de encuesta y
revisar el avance de la información en el sistema de monitoreo.
2. Los ejes de la evaluación en formación / capacitación
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 80
Los aspectos a incluir en la evaluación son muchos y no es del caso intentar un listado en este
momento. Sin embargo parece importante ir aclarando posibles ejes para agruparlos y/o analizarlos.
Proponemos los siguientes para que sirvan a la reflexión del Programa sobre lo que le conviene.
El cruce entre tales ejes podría dar al sistema de evaluación grandes posibilidades de profundidad y de
aportes a la marcha del Programa y del proceso de autodesarrollo campesino.
A. Por objetivos globales ("capacidades")
Evaluar la pertinencia y el impacto del Programa (y especialmente de la formación / capacitación)
requiere tratar de medir aquellos elementos que garantizan el objetivo de autodesarrollo, las posibilidades de
continuidad del proceso de desarrollo más allá de la intervención externa. Para ello, puede ser útil hacer un
análisis de acuerdo a la serie de "capacidades" necesarias (tanto por parte de los campesinos y sus
organizaciones, como por parte del Estado y de otros organismos actores del proceso).
Estas capacidades (categorías hasta ahora muy empíricas en la mayoría de programas de desarrollo)
necesitan ser precisadas. Como pista señalamos las siguientes (presentadas en la revista Ruralter N°1):
Capacidad de dirección, de conducción del proceso de desarrollo.
Capacidad de acción, de ejecución de lo planificado.
Capacidad de planificación, de programación.
Capacidad de análisis (investigación, evaluación, sistematización).
Capacidad de formación y autoformación.
Capacidad de administración y gestión.
Capacidad de organización.
Capacidad de comunicación.
Además de estas capacidades más "metodológicas", muchas otras serían también indispensables y el
Programa ha de ir profundizando el tema a medida que avanza en su práctica y su reflexión. Por ejemplo:
Capacidad de inversión.
Capacidad de acceso a nuevos recursos.
Capacidad tecnológica.
B. Por ámbitos
Lo usual en programas de desarrollo consiste en utilizar como ámbitos de evaluación aquellos
determinados por una "zonificación" institucional, es decir las zonas de trabajo de un parte del Programa, de un
equipo o de un solo extensionista. El PAC requiere emplear ese criterio de zonificación para evaluar su
eficiencia y en particular la de su personal. Pero no puede ni debe limitarse ahí.
Las "zonas" y "microzonas" institucionales tienden a corresponder a facilidades de trabajo del
Programa (vías de acceso, especialización productiva, disponibilidad de personal, etc...). Existen otras
delimitaciones que son fundamentales para el autodesarrollo campesino y su continuidad.
Se sugiere que la evaluación otorgue un papel relevante a los ámbitos de las organizaciones socio-
espaciales andinas (definidas en agosto y diciembre de 1986 como interlocutores principales del Programa y
garantes de la continuidad...) como las intercomunales (antiguas "marcas", nuevas, reactualizadas o potenciales
agrupaciones).
Al mismo tiempo, conviene tomar en cuenta las delimitaciones político-administrativas (provincias,
cantones...) por cuanto rigen la acción del Estado.
Posiblemente existen otras delimitaciones a considerar.
C. Por temas o líneas de actividad
El PAC Oruro definió en el Seminario de Programación de diciembre de 1986 una serie de líneas de
actividad y su respectiva priorización. Muchos puntos quedaron aún sin profundizar, especialmente en los
aspectos más técnicos-productivos.
Estos temas o líneas de actividad son categorías importantes para la evaluación, no solamente del
conjunto del Programa sino también de la formación / capacitación de acuerdo a las actividades consideradas
principales para el proceso de autodesarrollo campesino.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 81
Para mejorar la evaluación, será importante precisar más los diferentes componentes de las
actividades técnico-productivas.
D. Por metodologías y técnicas de trabajo
El sistema de evaluación habría de ganar mucho si los sistemas de monitoreo y tabulación incluyen un
eje donde se diferencien las metodologías y si posible las técnicas empleadas (tanto por el Programa como
eventualmente por los propios campesinos en su autoformación).
Poder cruzar el avance en "capacidades", en "ámbitos", en "temas", con la práctica de intercambios
entre campesinos, de charlas y cursillos, de ciclos en centros de capacitación, de empleo de ayudas didácticas
(escritas, audiovisuales y otras), de un trabajo con extensionistas, con promotores campesinos o con
intervenciones especializadas, etc..., sería de suma utilidad para mejorar progresivamente la formación /
capacitación.
Al mismo tiempo las metodologías y técnicas empleadas en infraestructuras y en actividades técnico-
económicas habrían de ser cotejadas en forma similar: distintas modalidades de crédito y apoyo financiero,
parcelas demostrativas, introducción de tecnologías modernas, de tecnologías andinas de otras partes, etc...
E. Por actores
Otro eje para el ordenamiento de la información y para su análisis evaluativo puede ser el de los
"actores", es decir las diferentes categorías de personas o instituciones que intervienen en el proceso.
Ello significa primero una clasificación del propio campesinado a fin de evitar una visión muy general e
imprecisa en la cual sea imposible determinar si el trabajo del Programa sirve realmente a su población-meta o
solamente a los favorecidos, los más relacionados al mercado, los que disponen de mayores recursos o capital
financiero... El Estudio Socio-Económico brinda elementos de tipología que deben ser aprovechados pero que
deberán también ser revisados y adecuados en función del objetivo de autodesarrollo campesino que ha de
guiar todo el sistema de evaluación.
Los actores del propio PAC han de ser también diferenciados, a fin de tener elementos de juicio sobre
el rol y la conveniencia de cada uno:
por ubicación institucional y relación laboral (personal CORDEOR-PAC, CEE-PAC, otros organismos de
CORDEOR, contratados, estables, eventuales...);
por origen (orureños, departamentos vecinos, extranjeros; urbanos o rurales...);
por especialidad;
por tipo de formación (nivel académico, experiencia...)
Así mismo se requiere clasificar los otros actores:
otros organismos estatales (del nivel nacional, del departamento...)
organismos privados laicos
organismos religiosos
universidades y centros de formación
partidos políticos
gremios
etc...
3. Los indicadores
Resulta imposible proponer los indicadores para tales ejes mientras no se haya avanzado más en la
planificación de la formación /capacitación y en la correspondiente precisión del sistema de evaluación.
Simplemente cabe recalcar que, además de los indicadores más clásicos, y necesarios, conviene ir
ideando indicadores que se ajusten a lo ambicioso de muchos de los ejes propuestos para la evaluación.
Por ejemplo, entre los múltiples indicadores posibles para determinar el avance en la capacidad de
planificación pueden considerarse:
el número y el tipo de criterios empleados (por la comunidad o con ella) en los debates para determinar la
conveniencia, el tipo, los plazos, los costos y otros de una obra o de una actividad cualquiera;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 82
el cumplimiento de la programación en la ejecución de la obra o la actividad y las razones de un eventual
incumplimiento;
la frecuencia y el tipo de uso dado a la obra o a los resultados de la actividad;
el impacto de la obra o actividad sobre la cohesión organizativa;
la reproducción, por los propios campesinos y para otras obras o actividades, del proceso de planificación
empleado;
etc...
Tales indicadores pueden derivar hacia muchas otras capacidades además de la de planificación (por
ejemplo hacia la capacidad de comunicación entre el personal del Programa y los campesinos) pero son útiles
para evaluar algo tan difícilmente medible como una capacidad. El peligro será limitar los indicadores a la
verificación de si se ha planificado o no lo previsto.
Sería también importante preparar indicadores "de alarma", cuya utilidad sería secundaria para la
evaluación periódica pero sería fundamental para el sistema de monitoreo a fin de corregir rápidamente
situaciones contraproducentes. Ello significa, como recomendación para el sistema de monitoreo, evitar un
centralismo que dificulte el aprovechamiento de tales alarmas (y retrase el uso del monitoreo en el trabajo de las
zonas y en la autoformación de su personal).
Pac8705.doc
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 83
COMENTARIO SOBRE CENTROS Y CICLOS DE FORMACIÓN CAMPESINA (PAC-
ORURO)
Pierre de Zutter
Lima, mayo de 1987
Nota:
El presente comentario fue escrito directamente en respuesta a las preocupaciones e intenciones del
PAC-Oruro por lanzar ciclos de formación agropecuaria de campesinos, en y/o alrededor de centros de
capacitación.
Se necesitaría un mayor desarrollo del proyecto del PAC para poder hacer aportes más precisos. Por
ello nos hemos limitado aquí a reflexiones bastante generales, partiendo de lo visto y conversado en Oruro y de
las opciones de "autodesarrollo campesino" adoptadas por el Programa.
El poco tiempo disponible ha impedido una formulación más didáctica. Creemos que, de todas
maneras, este comentario puede ser útil para analizar con criterios más claros el proyecto de Centro de
Formación Campesina y las próximas primeras experiencias.
INTRODUCCIÓN
La implementación y funcionamiento de Centros de Formación y/o Capacitación Campesina es uno de
los ejes de trabajo de muchos programas de desarrollo rural y el sueño de muchos otros que por razones
institucionales o financieras, no pueden construir el suyo propio.
Semejante atracción hacia tal tipo de Centros responde a una amplia serie de razones entre las cuales
podemos destacar las siguientes:
Aplicar una estrategia de "difusión", concentrándose en la formación de campesinos seleccionados (jóvenes,
futuros promotores, líderes o dirigentes en ejercicio de sus funciones) susceptibles de reproducir a mayor
escala las propuestas elaboradas por el Programa, obteniéndose así un mayor impacto y posiblemente una
mayor continuidad de los resultados, más allá de la presencia temporal de la institución.
Optimizar el aprovechamiento de recursos pedagógicos (tanto el personal docente como los materiales
didácticos) que no serían suficientes o adecuados para circular por todas las comunidades necesitadas de
capacitación.
Contar con condiciones materiales (local, luz, etc...) y ambientales (disponibilidad de tiempo de los
participantes, horarios más adecuados, posibilidad de "compartir" e intercambiar en los recesos, en las
comidas, en los dormitorios...) más favorables al aprendizaje.
Poder seleccionar a los participantes para obtener una cierta homogeneidad (edad, sexo, motivación, nivel
de lectura-escritura) y lograr un avance más rápido o más acorde a las necesidades de todos, sin mayores
lastres ni pérdidas de tiempo para los más motivados o "avanzados".
Acelerar el proceso de aprendizaje gracias a la intensidad de ritmo y a las condiciones específicas de un
internado.
Aprovechar y tratar de replicar los adelantos logrados por el centro receptor, sea como laboratorio en el caso
de un centro "institucional", sea como modelo a seguir o ejemplo piloto en el caso de un centro ubicado en
comunidades campesinas.
Cada una de estas razones (y las otras, no reseñadas aquí) es valiosa y suele justificar ampliamente la
decisión de trabajar con Centros de Formación Campesina.
Cada una puede también ser seriamente cuestionada a la luz de múltiples criterios acordes con la larga
experiencia andina y con los objetivos publicados por las instituciones.
A manera de ejemplo, podríamos retomar cada argumento y dar una razón que lo cuestione:
Son muy pocos los casos en que los egresados de Centros de Formación Campesina cumplen
realmente un papel de difusión, en sus zonas de origen, de los conocimientos y habilidades adquiridas.
En Oruro, ¿cuántos egresados de Colegios Agropecuarios están trabajando en sus comunidades, en el
área rural del departamento?
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 84
En general, ¿cuántos "promotores capacitados" logran seguir sirviendo a sus comunidades y cuántos
se van a trabajar a otra parte por un sueldo?
¿Cuántos jóvenes capacitados vuelven a sus comunidades o son escuchados por ellas?
¿Qué pasa cuando el dirigente formado deja el cargo (salvo que aproveche la capacitación recibida
para permanecer en el poder)?
La optimización de los recursos pedagógicos responde muy bien al imperativo institucional de "hacer
un máximo" con lo que se tiene.
Pero ¿hasta qué punto se logra cumplir con los objetivos proclamados de desarrollo rural y hasta qué
punto el cumplimiento es más bien de metas sobre número de participantes y aprobación de tests finales?
Por tanto, ¿se trata de una optimización de la formación o de una optimización del manejo institucional?
Las condiciones materiales y ambientales pueden facilitar el aprendizaje de lo definido en curricula
educativos, pero
¿En qué medida son reproducibles en las comunidades?
Y si no lo son ¿en qué medida crean dependencia y dificultan la continuidad del proceso educativo?
La homogeneidad del grupo de participantes es útil pero no se corresponde con la heterogeneidad
existente en las comunidades.
¿Qué pasará con el egresado que, él sí, tendrá que enfrentar dicha heterogeneidad?
¿Priorizará a sus semejantes y reforzará así las desigualdades y/o conflictos internos?
¿Abandonará todo intento ante la dificultad?
La intensidad del ritmo de internado sirve para procesos acelerados, pero
¿es ello privativo del internado?
¿Cómo determinar cuándo es necesaria esa aceleración y cuándo conviene más bien respetar y
aprovechar el ritmo propio del campesino?
¿Tienen las comunidades experiencias o potenciales para acelerar su propio ritmo cuando lo
requieren?
Los ejemplos prácticos de centros experimentales o de comunidades con experiencias "avanzadas"
son fundamentales para todo proceso educativo campesino.
¿La realización de largos "ciclos de capacitación" en dichos lugares y solamente en ellos no constituye
un serio peligro de frustrar su potencial motivador de ejemplos para encerrarlos en modelos esquemáticos a
aplicar mecánicamente?
Muchos podrían ser los debates al respecto. Hasta podrían ser interminables, incluyendo la
problemática conceptual y metodológica de la educación campesina, la cuestión de los contenidos (el Centro
¿favorece o dificulta una formación integral?), etc...
Las primeras propuestas del PAC-Oruro ya toman en cuenta muchos de estos elementos. La
distribución del ciclo trimestral en tres fases (un mes en el Centro, un mes en diferentes lugares con
experiencias concretas, un mes en la propia comunidad) demuestra un deseo real de escapar a muchos
peligros.
Pero conviene ir más allá.
Para ayudar en este sentido, hemos ordenado algunas reflexiones alrededor de tres ejes (que no son
los únicos posibles) a fin de permitir una aún mejor adecuación de las primeras experiencias por emprenderse y
de facilitar una evaluación crítica de las mismas. Estos tres ejes son:
la coherencia con el autodesarrollo, es decir con la organización socio-espacial andina como garante de la
conducción y continuidad del proceso;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 85
la coherencia con la economía campesina, en cuanto al rol de la organización familiar en la planificación y
ejecución de sus múltiples actividades;
la coherencia con las prácticas y los potenciales de la educación informal andina y del saber andino, es decir
con las modalidades y los conocimientos en los cuales se enfrentarán, según la orientación del trabajo
institucional).
Hemos escogido estos tres ejes por cuanto existe muy poca literatura que recopile las experiencias y
reflexiones al respecto mientras si se pueden encontrar referencias sobre aspectos metodológicos e
instrumentales del proceso educativo.
A. COHERENCIA CON EL AUTODESARROLLO CAMPESINO
(Organización socio-espacial andina)
Para ser coherente con el objetivo institucional de apoyo al "autodesarrollo campesino", la
formación/capacitación no puede limitarse a preocupaciones relativas a los "contenidos" de la acción educativa.
La práctica del Programa, consciente o inconscientemente, tendrá grandes repercusiones sobre las
posibilidades de continuidad del proceso de formación y por tanto del proceso de desarrollo en general.
1. Un primer problema, bastante clásico y reflexionado, es el de la "propiedad" de las instalaciones y
recursos que el Programa vaya desarrollando y perfeccionando durante su tiempo de permanencia.
Existen dos alternativas principales entre las cuales optan los programas, en cuanto al destino final de
sus instalaciones:
- el Estado,
- las organizaciones campesinas.
Cualquiera sea la fórmula escogida, el programa suele asumir él mismo la construcción y dirección de
los Centros para llegar a una "transferencia" a veces progresiva pero generalmente repentina y conflictiva, al
interlocutor escogido.
En la mayoría de los casos, cualquiera sea la opción de transferencia, las cosas van bastante mal.
Muchas veces, el Centro termina siendo un "elefante blanco" que apenas se aprovecha para reuniones
o acciones de diversos tipos que nada tienen que ver con su destino original (depósito de materiales, por
ejemplo).
Otras veces, se sigue haciendo una labor educativa pero en forma aislada del contexto de desarrollo
inicialmente previsto por el programa. Por ejemplo, el Estado hace funcionar ahí algún convencional Colegio
Agropecuario.
Por ello, en muchísimos casos, el programa posterga indefinidamente la transferencia real al
destinatario oficial e intenta un mayor éxito a través de nuevas intervenciones externas, sea con una prórroga
del propio programa, sea un traspaso a alguna nueva institución intermediaria.
El problema de fondo parece estar en la falta de coherencia entre la propiedad del Centro y la
conducción del proceso educativo.
El centro y sus instalaciones no tienen sentido alguno sin el correspondiente proceso educativo. Y un
proceso no se "transfiere". Puede compartirse (en forma transitoria o estable) pero no se puede "entregar" la
conducción.
Por todo ello, parece indispensable analizar seriamente toda la problemática del proceso educativo
antes de pensar en la instalación de Centros de Formación y sus construcciones.
Es decir que el interlocutor principal del programa (responsable de la continuidad del proceso
educativo) tiene que estar claramente definido de antemano a fin de poder intervenir en forma decisiva desde el
mismo momento en que se debate la conveniencia o no del Centro, de instalaciones físicas, su ubicación, su
diseño, su construcción, la planificación de sus formas de uso, etc...
En el caso del PAC-Oruro, se trata de establecer si quieren:
Centros de "apoyo externo" al proceso de autodesarrollo campesino y al correspondiente proceso de
formación/capacitación, en cuyo caso el interlocutor principal habría de ser el Estado;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 86
o Centros integrados al proceso de autoformación campesina dentro del proceso de autodesarrollo, en cuyo
caso el interlocutor principal habrían de ser las organizaciones campesinas.
Tomada esta determinación, recién podrán plantearse claramente los debates y decisiones sobre la
necesidad o no de instalaciones, la ubicación, el diseño, el ritmo y la metodología de construcción, etc... De esta
manera será más factible lograr algo que corresponda a las exigencias de conducción y continuidad del proceso
más que a las necesidades de funcionamiento del Programa.
2. En los debates sobre la conveniencia o no de un Centro y/o de instalaciones específicas, debe
prestarse especial atención a la definición del tipo de "clientela" de dicho Centro. Es decir quiénes habrían de ir
a participar en ciclos de formación en el Centro (en sus instalaciones o fuera de ellas).
Lo usual consiste en proponer la formación de jóvenes,
por ser más "dinámicos" y "disponibles" según la argumentación convencional,
por ser más "receptivos" según la motivación implícita.
Ya se ha debatido suficientemente este punto en el PAC-Oruro y parece claro que la juventud no ha de
ser criterio decisivo porque los jóvenes
no tienen peso real en la comunidad (o lo adquieren en detrimento de la organización tradicional andina, con
la consiguiente desestructuración de la misma),
no ofrecen garantía de continuidad en la comunidad, etc...
La alternativa de un Centro para formar "promotores campesinos" ha sido igualmente analizada. Las
conclusiones a las cuales se ha arribado son sintéticamente las siguientes:
La formación de tales "promotores" puede ser útil en una óptica de "Centro de apoyo", pensando en
promotores que puedan luego ser contratados por el Programa para trabajar en comunidades. Sin embargo,
ésta no es una tarea que incumba al PAC sino a otras instituciones.
La formación de campesinos para que vuelvan a sus comunidades y se desempeñen en ellas como
"promotores voluntarios" choca con las múltiples experiencias. Semejante sistema no ha funcionado casi
nunca en los Andes o ha provocado graves distorsiones en la cohesión y fortaleza comunitarias.
Otra fórmula muy usada por numerosos programas de desarrollo consiste en privilegiar la formación de
líderes y/o dirigentes en función. Semejante práctica tiene indudables efectos positivos. Conviene sin embargo
recalcar algunas limitaciones o peligros.
El mecanismo de rotación de cargos en organizaciones de tipo moderno (sindicato agrario, cooperativas,
asociaciones) obliga a una larguísima intervención del programa hasta lograr suficiente cantidad de
dirigentes capacitados como para asegurar la continuidad de la organización, y/o la apropiación por ésta del
sistema de formación.
La formación de líderes naturales tiende a concentrar cada vez más el saber (y por consiguiente el poder) en
estos y tiene frecuentemente por resultado la transformación de líder positivo en caudillo (que puede cumplir
un rol positivo durante cierto tiempo pero suele dejar un gran vacío cuando se retira o provocar poco a poco
divisiones y conflictos insolubles).
Este tipo de formación suele corresponder a lo que nosotros (como agentes externos imbuidos del concepto
occidental de organización, de democracia, de gestión) entendemos sobre el papel de un dirigente. ¿Hasta
qué punto ello es compatible o contradictorio con las tradiciones andinas por un lado y con las necesidades
de desarrollo andino por otro? Responder a esta pregunta exige profundizar la reflexión sobre el tipo de
organización socio-espacial que requiere el desarrollo andino para poder llegar a proponer una formación
que no induzca implícitamente a priorizar organizaciones funcionales modernas sino que pueda ayudar a
encontrar las modalidades organizativas más acordes con las necesidades?
3. En cuanto a la organización de Centros de Formación Campesina, existe el peligro que estos se
vayan convirtiendo progresivamente en el eje central del trabajo de formación/capacitación del PAC.
Consideramos que ello es un peligro por cuanto los principales objetivos de formación (más allá de
capacitaciones técnicas) se refieren a posibilitar el autodesarrollo campesino y garantizar su continuidad y se
expresan en "capacidades" como la conducción, la planificación, etc... (ver informe "propuesta de un sistema de
evaluación periódica"). ¿Es posible desarrollar estas capacidades en un "Centro"?
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 87
Si lo que busca el PAC-Oruro es el desarrollo de procesos y capacidades comunitarias de planificación,
conducción y otros, parece difícil realizar una formación al respecto en un ambiente de laboratorio para unos
pocos elegidos, es decir en forma alejada del contexto socio-económico local y de la mayoría de los actores.
Este tipo de formación debe necesariamente darse en la comunidad, en la práctica comunitaria. Ahí
debe estar el eje del apoyo del Programa.
Hemos dejado en abril en el PAC un documento sobre una experiencia de "laboratorio experimental" de
formación en organización. Más allá de los elementos válidos y críticos comentados por el autor (Chris van
Dam) para el caso de América Central, la peculiaridad andina lleva a pensar que ciertos criterios y metodologías
pueden ser aprovechados pero que el sistema propuesto es difícilmente adecuable a los objetivos de
"autodesarrollo andino".
Un elemento central es en todo caso el modelo "empresarial" empleado en América Central. Se trata
ahí de un punto sobre el cual el PAC requiere profundizar su reflexión y sus opciones. La "empresa" es un
modelo esencialmente "productivo", es decir orientado al mercado y regido por las reglas de gestión y
rentabilidad que éste impone.
La economía campesina andina no se rige por la racionalidad de "acumulación empresarial" sino por la
de "reproducción socio-territorial". Los sistemas de gestión, planificación, conducción y otros se basan por tanto
en la división social de la gestión del territorio y en la reproducción social de los conocimientos sobre esta
gestión
más que en la "división social del trabajo" y en la "capacitación" en técnicas de gestión.
En consecuencia, no parece conveniente buscar una formación en estas capacidades dentro de una
lógica de Centro, sino más bien dar el mayor peso a una autoformación en y desde las comunidades a fin de
desarrollar capacidades que puedan incorporar los elementos convenientes de la gestión "moderna" pero
partiendo de la racionalidad de la gestión socio-territorial andina.
B. COHERENCIA CON LA ECONOMÍA CAMPESINA
(Organización familiar campesina)
El PAC-Oruro adoptó como estrategia priorizar el apoyo y desarrollo de la economía campesina en
lugar de centrarse en el incremento de la producción y productividad en términos de mercado (lo cual
favorecería exclusivamente a los campesinos mejor provistos de recursos).
Esta opción significa que el Programa considera que, a nivel micro, sus interlocutores no son tal o cual
individuo en función de las actividades productivas que realizan sino la organización familiar campesina como
unidad de gestión de la economía campesina.
El modelo usual de Centros de Formación Campesina se rige más bien por la lógica opuesta a la
escogida por el PAC.
Es decir que, tanto en una perspectiva de apoyo a organizaciones campesinas como en otra de simple
incremento de producción y productividad, se invitan a los ciclos de capacitación a aquellos individuos que en su
grupo desempeñan o podrían desempeñar la actividad tema del ciclo opuesto.
De tal suerte, se trata de cumplir con el requisito de "homogeneidad" señalado en la introducción de
este Comentario.
Mucho se ha dicho y escrito ya sobre algunas aberraciones a las cuales conduce dicho sistema. Por
ejemplo:
Los capacitados no vuelven a sus comunidades, se "descampesinizan" y "monetarizan" sus nuevos
conocimientos.
Se reproducen los modelos urbano-occidentales de división familiar del trabajo: se capacita a los varones en
actividades que en la realidad andina son asumidas por las mujeres (selección de semillas, siembra, cuidado
del ganado...) con lo cual la capacitación termina en nada, o más bien en frustración.
Los nuevos conocimientos y habilidades quedan fuera del contexto real socio-técnico-económico de los
participantes y no encuentran aplicación práctica en las comunidades de origen.
Etc...
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 88
Resulta prácticamente imposible determinar uniformemente cómo se da la distribución de
responsabilidades y actividades en la familia campesina. La variación es extrema en función
de tradiciones culturales (que pueden ser diferentes de una comunidad a otra, hasta de una familia a otra),
de la misma composición de la familia (número de miembros, su edad, su sexo, su nivel de escolarización
formal, sus habilidades particulares...),
de los ciclos familiares de migración,
de la cantidad de recursos disponibles,
etc...
La única alternativa coherente para una formación adecuada en un Centro consistiría por tanto en
hacer participar familias enteras y no individuos. Y las familias no pueden (salvo escasísimas excepciones)
tener esta disponibilidad porque significaría abandonar totalmente su casa y parcela.
La fórmula consistente en pedir que la familia elija cual de sus miembros sería el más adecuado para
asistir al Centro es poco realista por cuanto los criterios andinos para semejante decisión se refieren más bien a
aspectos como estatus social (rol del varón en la representación oficial con el exterior: el Centro significa "el
exterior"), las tareas pendientes en casa, etc...
Esta situación lleva a cuestionar el sistema de ciclos largos con y/o alrededor de Centros de Formación
para replantear más bien la necesidad de basar el trabajo en las propias comunidades.
Ello permitiría una mayor adecuación a la realidad de las prácticas andinas de autoformación, es decir
de reproducción social del conocimiento.
C. COHERENCIA CON LA EDUCACIÓN INFORMAL CAMPESINA
(Saber andino y su reproducción social)
En la medida que el sub-programa de formación/capacitación está dirigido al objetivo central del PAC-
Oruro, es decir al autodesarrollo campesino, debe adecuar toda su estrategia hacia la continuidad del propio
proceso educativo ya que las necesidades de formación/capacitación no habrán de terminarse con la salida del
PAC en 5 años, sino más bien reforzarse con el tiempo y con las nuevas exigencias planteadas por el proceso
de desarrollo.
Por ello, el Programa ha decidido en 1986 priorizar todo lo relativo a autoformación, tanto para su
propio personal como para los campesinos.
El reto principal para el sistema de formación/capacitación del PAC es profundizar concepciones,
metodologías y prácticas que garanticen la continuidad del proceso de autoformación campesina después del
retiro de la intervención externa.
Parece dudoso que en ese lapso las concepciones, metodologías y prácticas convencionales de la
capacitación en programas de desarrollo rural puedan ser realmente apropiadas por los campesinos y
adecuadas a sus propias necesidades.
Las experiencias andinas muestran en su generalidad resultados contrarios. Los sistemas (con sus
instalaciones, su gestión, sus métodos) tienden a desaparecer al poco tiempo del retiro de su iniciador. Algunas
cosas (ciertas técnicas por ejemplo, y no siempre las mejores) son recogidas pero el resto queda en nada.
A menudo también estos resultados son más bien contraproducentes:
El campesino se acostumbra al tipo y contenido de los aportes externos. Con ello descuida y hasta
desvaloriza sus propias formas de autoeducación (poco prestigiadas por ser "tradicionales", "arcaicas").
Cuando termina la intervención externa, no quedan ni las tradiciones y capacidades campesinas anteriores,
ni las modalidades nuevas. El campesino ha perdido su capacidad de autoformación sin adquirir otra nueva.
Su nueva dependencia lo lleva a cifrar todas sus esperanzas en los servicios educativos estatales del
sistema formal, el cual no suele responder a ellas por insuficiencia de recursos o por inadecuación de
concepción, contenidos y métodos. Más bien conduce a una "descampesinización", de acuerdo a ciertos
diagnósticos que consideran la escuela rural como una suerte de oficina de sellado de "pasaportes para
migración".
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 89
El PAC-Oruro ha avanzado en replantear muchos elementos que ya están permitiendo un trabajo más
adecuado. La fórmula de Centros de Formación Campesina debe cuidarse de caer nuevamente en esquemas
convencionales.
Por lo menos tres peligros han de tomarse en cuenta:
Tender hacia la transferencia de conocimientos y habilidades modernos en lugar de respetar la opción
tomada de buscar un diálogo entre lo andino y lo moderno a fin de encontrar lo mas conveniente.
Desvalorizar el papel de la organización tradicional andina en la producción y reproducción del conocimiento.
Desvalorizar el territorio comunal propio como eje central del proceso de autoformación.
En cuanto al primer punto, las propuestas hasta ahora avanzadas por el PAC intentan ese diálogo.
Conviene de todas maneras cuidar que en lugar de un diálogo se caiga en una "combinación" cuyos
componentes estén determinados por los técnicos. Las eventuales combinaciones han de ser producto de la
reflexión y decisión campesinas.
En cuanto al segundo punto, algo ha sido conversado sobre la posibilidad de incluir la intervención de
dirigentes campesinos, viejos líderes y otros representantes de las comunidades en los ciclos previstos en los
Centros de Formación. Pero ello parece altamente insuficiente.
No se trata que la organización socio-espacial pueda intervenir. Se podría llegar muy fácilmente a un
simple rol de "relleno" o de complemento puntual. Se trata que tenga un rol protagónico fundamental. Ello es
sumamente difícil en las actuales condiciones de funcionamiento de un Centro. Podría darse más bien, para
Centros de alcance intercomunal, cuando exista una real organización socio-espacial intercomunal.
"Intervenciones" puntuales de representantes de las comunidades ayudarían a revalorizar, reforzar y
dinamizar los conocimientos y habilidades del saber andino (lo cual es muy importante), pero serían
insuficientes en cuanto a la revalorización, aprovechamiento y dinamización del sistema andino de reproducción
social del conocimiento, el cual está estrechamente relacionado a las propias actividades de gestión social,
económica, ecológica, cultural y política del territorio común.
En cuanto al tercer punto, es el que genera más dudas sobre el sistema de Centros de Formación
Campesina.
Todas las reflexiones hechas anteriormente sobre la organización familiar campesina son igualmente
válidas para el nivel de la organización socio-espacial comunal.
Cabe recordar, entre otras muchas cosas posibles, que en los procesos andinos de reproducción social
del conocimiento, las actividades de circulación y debate de los conocimientos son multiformes y casi siempre
abiertas a cualquier participante de la comunidad.
Tales actividades no son "optimizadas" en función de un máximo avance en el aprendizaje de quienes
están más urgidos de determinado conocimiento. Más bien se busca por un lado una máxima "socialización"
(con lo cual los niños van adquiriendo progresivamente las bases culturales de conocimientos que aún no
pueden manejar operativamente) y por otra parte un "control" social del proceso. Es decir que los participantes
no vienen todos para "aprender"; algunos están más bien presentes para vigilar la idoneidad cultural y la
conveniencia de lo tratado.
En una comunicación personal, Víctor Daniel Bonilla nos relataba como en la zona andina de los
Paeces de Colombia, un sistema de capacitación central de dirigentes fracasó por cuanto las comunidades
querían estar presentes en las sesiones para "vigilar". Hechas las mismas sesiones en la propia comunidad,
fueron un éxito.
A MANERA DE CONCLUSIÓN
En las reflexiones críticas aquí presentadas hemos insistido en los cuestionamientos y peligros por
cuanto las ventajas son ampliamente reconocidas. Con ello no pretendemos inducir al PAC-Oruro a desechar
toda posibilidad de Centro de Formación Campesina. Pero si deseamos estimular una actitud cuidadosa y
vigilante en la realización de las primeras experiencias y en la planificación de estos años de trabajo y
particularmente en la construcción de eventuales instalaciones físicas.
Una vez hecho un edificio, la necesidad de darle uso para justificarlo suele prevalecer sobre objetivos y
criterios más de fondo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 90
En todo caso, hemos querido recalcar la importancia de:
privilegiar el potencial, el rol y el reforzamiento de la organización socio-espacial andina en la planificación,
conducción y realización de los posibles ciclos de formación campesina;
adecuar la formación/capacitación a la realidad y necesidades de la organización familiar campesina más
que a capacidades individuales;
priorizar el territorio de la organización socio-espacial como eje central de la formación/capacitación, en sus
contenidos y en sus lugares de realización.
La experiencia y la evaluación crítica de la misma dirán cómo aprovechar estos criterios para un mejor
trabajo de formación/capacitación.
Dicha experiencia podría incluir el ensayo de fórmulas en que
la formación/capacitación se desarrolle esencialmente en la propia comunidad;
se realicen ciclos cortos e intensivos (una semana ¿?) en forma complementaria en algún "Centro"
intercomunal;
se organicen ciclos más largos (un mes ¿?) para la preparación de quienes van a asumir o acaban de
asumir cargos en la organización socio-espacial.
Este último punto nos parece corresponder a una pista importante. En el sistema andino de
reproducción social del conocimiento, los cargos juegan un papel primordial. Para ellos, si, se requiere
disponibilidad del "pasante". En más de un caso los cargos hasta exigen un alejamiento de las actividades
normales (el "cuidador de sementeras", por ejemplo, está obligado a formas de ayuno alimenticio y sexual para
"prepararse" y para "cumplir").
La natural indisponibilidad campesina para concentración en "centros" de formación podría ser
entonces superada en el caso de las titulares de cargos, aprovechándose la oportunidad para organizar con las
autoridades comunales o intercomunales unos ciclos intensivos de autoformación en los aspectos organizativos,
sociales, técnicos, económicos y otros requeridos por dichos cargos y por el autodesarrollo campesino.
Con ello se podría adecuar la formación/capacitación al autodesarrollo de las capacidades de todo tipo
de la organización socio-espacial andina. Y parece factible que semejante sistema pueda perdurar después del
retiro del Programa y a cargo de la organización campesina.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 91
Oruro 1987-08
1. Informe del seminario-taller sobre autodesarrollo campesino (faltan los anexos)
2. Propuesta de plan de formacion y estudios para el PAC-ORURO
3. Cinco condiciones necesarias para la continuidad del proceso de autodesarrollo campesino
INFORME
DEL
SEMINARIO-TALLER
SOBRE
AUTODESARROLLO CAMPESINO
Programa de autodesarrollo campesino
(PAC-ORURO)
agosto de 1987
Pierre de Zutter
I. Balance del Seminario-Taller
II. Conclusiones y recomendaciones
Anexos
CAPITULO I
BALANCE DEL SEMINARIO-TALLER
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 92
1. El marco de referencia 5
contexto nacional y local
evolución del Programa.
2. Elementos de coyuntura 7
los "nuevos
el número de participantes
ausencias e indisponibilidades
3. El desarrollo del Seminario-Taller 10
la reunión de los "nuevos"
la primera fase del Seminario-Taller
la segunda fase del Seminario-Taller
4. Los resultados 13
el autodesarrollo campesino
las propuestas tecnológicas
la metodología de trabajo
I. BALANCE DEL SEMINARIO-TALLER
1. El marco de referencia
El balance del Seminario-Taller debe establecerse dentro del marco conformado por el contexto especial
de Bolivia y Oruro y la evolución del Programa.
• El contexto nacional y local
El grado de estabilidad (dentro de la crisis) de la situación boliviana es un factor sumamente positivo para
el Programa. En un año se han suavizado las graves contradicciones que rodearon en 1986 el inicio de la
transición de "programa de emergencia" a "programa de desarrollo"; no se trata que estén solucionadas pero
los conflictos sociales alrededor de la crisis minera y las opciones económicas del país se apaciguaron,
posibilitando así mayor espacio para un trabajo a mediano y largo plazo como el del PAC.
La huelga magisterial, con solidaridad campesina, demuestra que las contradicciones pueden en cualquier
momento hacer recrudecer conflictos de suma gravedad. De ahí la importancia de consolidar lo antes posible
las orientaciones y capacidades de acción del Programa.
Mucho más calmada que en l986, la situación orureña se presta a un mejor trabajo del PAC. El Programa
ha podido sobre todo beneficiarse con la excepcional estabilidad y acogida del Presidente de la CORDEOR,
coronel Reinaldo Vásquez Sempértegui, quien ya tiene doce meses en el cargo y ha demostrado mucha
voluntad de colaborar y facilitar la labor emprendida.
Ello no debe impedir señalar dos peligros que amenazan la marcha del Programa:
+ los problemas financieros de la Corporación ya desembocaron en una huelga del personal que logró
bloquear el trabajo del PAC en junio-julio y tales situaciones pueden reproducirse en cualquier momento;
+ el desinterés o incomprensión de la casi totalidad de los cuadros de la CORDEOR ante las
orientaciones y metodologías del Programa no es mayor problema mientras se cuente con el aval jerárquico
de su Presidente pero es síntoma de una gran fragilidad ya que un cambio en la presidencia podría llegar a
repercutir muy negativamente.
• La evolución del Programa
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 93
En un año el Programa ha avanzado mucho en su transición hacia un enfoque y práctica de "desarrollo".
La coherencia interna alrededor de la orientación de "autodesarrollo campesino" es mucho mayor, tanto en
el equipo directivo como entre los extensionistas. Al mismo tiempo el Programa ha logrado abrirse un espacio
de diálogo y colaboración alrededor de esta concepción con interlocutores de Oruro, de nivel nacional y de
otras zonas del país.
Al comenzar el Seminario-Taller, el PAC contaba por tanto con los siguientes avances:
+ Una mayor claridad en su orientación. Las opciones adoptadas en 1986 habían sido confirmadas y
legitimadas por el nuevo Convenio y el nuevo nombre del Programa ("autodesarrollo campesino"). Y el PAC-
Oruro tenía elementos para no limitarse a "a regar un poco de formación y organización" al desempeño del
anterior PMPR sino para poder establecer una coherencia real entre el autodesarrollo campesino y las
actividades técnico-económicas del Programa.
+ Primeros resultados concretos del enfoque y metodología elaborados en 1986: diálogos con
organizaciones socio- espaciales andinas (encuentro de jilakatas en Turco); rescate de tecnologías andinas;
reorientación de ciertas actividades para apoyar la consolidación de la economía campesina, etc...;
+ Equipos más consolidados, tanto a nivel central como a nivel zonal, y con un mejor conocimiento de la
realidad orureña.
Sin embargo, varios problemas limitaban la marcha:
+ La orientación no era compartida por todos y este hecho se volvía fuente de grave confusión y
contradicción cuando las contraindicaciones provenían de personal jerárquico, sea de la CORDEOR, sea de
los "proyectos CORDEOR", sea de supervisores nacionales o europeos del PAC mismo. El personal de campo
había de oscilar entre las orientaciones adoptadas en eventos o reuniones de co-dirección y su negación o
denigramiento por parte de algunos jefes.
+ Las orientaciones eran aún muy generales, con avances concretos inconexos entre sí, y sobre todo con
una estructura institucional que dificultaba una mayor coherencia entre teoría y práctica.
2. Elementos de coyuntura
Varios elementos coyunturales tuvieron una gran influencia sobre el desarrollo del Seminario-Taller: la
existencia de un importante número de "nuevos" en el Programa; la incorporación de otros grupos al
Seminario-Taller elevando la cantidad de participantes a más de 90 personas; la indisponibilidad de varios
miembros del equipo de capacitación.
• Los "nuevos"
Además de la presencia de nuevos elementos en el Programa por reemplazo de miembros salientes (un
supervisor nacional y uno europeo, por ejemplo), se tuvo que enfrentar este año una situación especial creada
por la incorporación de dos grupos especiales:
+ el numeroso personal contratado por el Fondo Rotatorio, con más de 15 almaceneros, cuya experiencia
profesional tiene en la casi totalidad de los casos muy poca relación con el desarrollo rural, y mucho más con
la minería;
+ los extensionistas (8) e investigadores (4) del Instituto Boliviano de Tecnología Agropecuaria (IBTA)
que recién pasaban a formar parte del personal del Programa a raíz de un convenio firmado pocas semanas
antes.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 94
Una reunión especial de dos días para "nuevos" había sido prevista durante la programación del
Seminario-Taller que se realizó en mayo, en una anterior misión del asesor. El número y las características de
estos "nuevos" cambiaron la situación por cuanto:
+ el número elevado de participantes en la reunión (más de 40) obligó a escoger entre una simple
reunión de "información" (tal como finalmente se hizo) y un "taller" (que hubiese requerido más tiempo con
tanta gente);
+ por sus antecedentes, el grupo de almaceneros hubiese necesitado un tratamiento especial para
motivar su mejor integración a la dinámica de "autodesarrollo campesino"; no se podía hacer en estas
circunstancias y se priorizó un tratamiento "para extensionistas", en función de los participantes del IBTA, y
retomando elementos del Seminario- Taller de 1986.
• El número de participantes
Con más de 80 participantes previstos para el evento, resultó imposible pensar en una verdadera dinámica
de "taller". Se tuvieron que priorizar los elementos tipo "seminario", con presentaciones y trabajos de grupo.
Se trató de conservar un máximo de técnicas de "taller" pero restringiéndolas esencialmente al sondeo y
evaluación de los intereses, opiniones y estado de ánimo de los participantes y a la visualización de las
informaciones y opiniones.
Esto fue aún más acentuado por la corta duración del evento, que había sido previsto en dos partes (una
en agosto, otra en setiembre) y que estuvo bajo una fuerte presión por regresar rápidamente al campo debido
a:
+ la larga ausencia del mismo por razones de la huelga anterior de CORDEOR;
+ la existencia de siembras muy tempranas en las zonas agrícolas por las condiciones climáticas del año.
• Ausencias e indisponibilidades
Otro factor coyuntural determinante para el evento fue la multiplicación de hechos fortuitos que impidieron
un normal funcionamiento del equipo de capacitación como equipo de moderación.
Razones familiares y/o de salud provocaron:
+ la total ausencia del experto europeo encargado de la capacitación y la carencia de una propuesta
detallada de Plan de Formación que debía ser revisada en el Seminario-Taller;
+ indisponibilidades pasajeras pero casi simultáneas de todos los demás miembros del equipo en
momentos de la preparación e inicio del evento.
Ello repercutió mucho sobre el grado de preparación y el tipo de conducción del Seminario-Taller, siendo
en parte compensado por la mayor experiencia del Programa adquirida por el asesor durante los últimos doce
meses.
3. El desarrollo del Seminario-Taller
• La reunión de los "nuevos"
La reunión de "nuevos" se distribuyó en tres temas, alrededor de los tres objetivos (anexos 1 y 2).
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 95
El tema de la orientación y metodología del PAC fue tratado en su dimensión histórica a fin que los
participantes puedan entender la evolución del Programa y estén en condiciones de comprender y manejar las
dificultades que han de encontrar en el terreno por la persistencia de ciertas "herencias" del PMPR.
Se emplearon dos técnicas:
+ la primera fue el "relato" a fin de ir ubicando algunos elementos claves de la evolución del PAC;
+ la segunda fue la elaboración progresiva y en algo compartida de un cuadro gigante sobre el para qué,
para quién, qué, quién, cómo, cuándo y dónde del Programa en cada una de sus tres fases (anexo 3).
El tema de la realidad orureña fue objeto de una reconstrucción paulatina, comenzando por lo que saben
los participantes (a través de un trabajo de grupo) y avanzando con la presentación y discusión de resultados
del estudio socio- económico (anexo 4).
Esta técnica permitió recrear en algo el ambiente de debate crítico y elaboración colectiva que fuera
característico del Seminario-Taller de 1986 y brindar así a los participantes alguna limitada experiencia
metodológica de este tipo.
La estructura y funcionamiento del PAC fueron tratados en forma más convencional, con varias
presentaciones de diversos responsables (co-dirección, coordinación, Fondo Rotatorio...) y las respectivas
preguntas y debates.
• La primera fase del Seminario-Taller
Habiendo dejado el objetivo "Plan de Formación" (anexo 6) para la segunda parte del evento a realizarse
en setiembre, el Seminario-Taller fue inicialmente programado con cuatro fases:
• la primera conceptual, sobre el "autodesarrollo campesino";
• la segunda de "choque" con el análisis de los vicios de estructura y funcionamiento del PAC y el
planteamiento de alternativas;
• la tercera de "contenidos", con la profundización de propuestas tecnológicas;
• la cuarta de "programación", con trabajos de grupo para preparar el trabajo de campo.
El conjunto de elementos coyunturales ya señalados y la propia dinámica del Taller llevaron a rectificar
sobre la marcha y el evento tuvo en realidad dos fases principales:
• la primera de información y reflexión sobre las orientaciones del Programa en cuanto a lo que significa
el "autodesarrollo campesino" y al manejo de propuestas tecnológicas;
• la segunda de "resolución" con debates y decisiones sobre orientación, estructura y funcionamiento del
PAC.
La primera fase, sobre autodesarrollo campesino y propuestas tecnológicas (luego de una mañana de
"ambientación" en que se intentó reconstruir una reflexión sobre criterios metodológicos y técnicas), consistió
en retomar algunas preguntas básicas utilizadas en la reunión de "nuevos": para qué, para quién, quién, qué.
Los miembros del equipo de moderación fueron presentando propuestas de interpretación y orientación
(anexos 10, 11 y 12), las que, después de debates muy cortos, sirvieron para analizar la realidad propia de
cada zona en trabajo de grupos:
+ estructura de los ayllus en la zona, impacto del anterior trabajo del PMPR/PAC sobre ellos,
posibilidades de acción;
+ tecnologías a rescatar, adaptar o elaborar; formas de hacerlo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 96
Al respecto de tecnologías, se dió tiempo a la presentación de experiencias de rescate de prácticas y
conocimientos campesinos realizadas por investigadores del IBTA y extensionistas del PAC (quedando
muchas sin exponer), como demostración e incentivo de las posibilidades en ese campo.
• La segunda fase del Seminario-Taller
Habiéndose comprobado en la primera fase que la mayoría de los participantes tienen un alto grado de
motivación alrededor de estas orientaciones y que las principales dificultades para ponerlas en práctica son
más bien de tipo institucional y estructural, la última parte del Seminario-Taller fue rediseñada como fase de
definiciones a fin de establecer un marco claro de trabajo.
Para ello, se comenzó con un largo trabajo de grupos para realizar una evaluación de la marcha del
Programa y de las principales trabas en su avance (los problemas, sus causas y sus alternativas). Terminada
la presentación de los resultados de grupos, se planteó un receso para que la co-dirección (con el apoyo de
supervisiores, coordinador, responsable de Fondo Rotatorio, equipo de capacitación y asesor) establezca las
orientaciones y las medidas a ser implementadas.
El trabajo del "grupo de co-dirección" se extendió prácticamente sobre un día y medio, por lo cual fue
interrumpido para presentar a la plenaria las primeras definiciones y encargar un trabajo en paralelo, por
grupos zonales, sobre las posibilidades de reajustes en la programación 87-88 y la forma de adecuar la
programación 88-89.
La presentación de la co-dirección (anexo 13) culminó en la tarde del último día, dando paso a la discusión
de los reclamos salariales del personal y a la evaluación final del evento.
4. Los resultados
Podemos analizar los resultados del Seminario-Taller a base de los tres objetivos escogidos para esta primera
parte del evento (anexo 6):
+ el autodesarrollo campesino;
+ las propuestas tecnológicas;
+ la metodología de trabajo.
• El autodesarrollo campesino
El objetivo conceptual ("conocer y comprender el significado y las implicancias del autodesarrollo
campesino buscado por el PAC") es quizás uno de los mejor logrados de este Seminario- Taller.
Son muchas las referencias a los "objetivos del PAC" que aparecen en la evaluación final como
característica positiva del evento.
En este sentido, lo más importante no ha estado en las presentaciones hechas sobre qué es autodesarrollo
campesino y cuál es el papel del PAC. Estas fueron breves porque ya existía en el Programa todo un ambiente
de reflexión y debate en esta dirección.
Además de precisar y analizar la realidad organizativa de la zona a fin de lograr mayor claridad sobre los
interlocutores y los ámbitos de trabajo del PAC, lo fundamental del evento fue confirmar como orientación
rectora y obligada lo que había sido una "búsqueda" desde 1986.
Es decir que el Seminario-Taller sirvió para evacuar ambigüedades y confusiones introducidas por algunas
malas interpretaciones y por muchas resistencias de intereses personales y/o profesionales (ver pág. 7 los
"problemas" de la "evolución del PAC"). La orientación del PAC está fijada y se trata ahora de cumplir con
ella.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 97
Ello es fundamental ya que no se puede pretender que todos los participantes estén claros ni de acuerdo.
Algunos elementos del último trabajo de grupo (las propuestas de "coordinación de actividades iguales" por
Salinas, por ejemplo) enseñan las dificultades aún existentes. Pero, si bien es necesario dejar un tiempo
prudencial de adaptación a quienes recién se incorporan al PAC, ya no se trata de "motivar" o "convencer" a
quienes ya tienen meses resistiendo en forma solapada: se trata de que cumplan o salgan.
• Las propuestas tecnológicas
Sería iluso decir que los participantes han "desarrollado su capacidad de rescatar, adaptar, elaborar y
manejar propuestas tecnológicas adecuadas a ese autodesarrollo campesino".
El objetivo era demasiado ambicioso para un evento tan concurrido. Y no se desarrollan capacidades en
un "seminario".
El Seminario-Taller representa sin embargo un avance con respecto al año pasado:
si 1986 se dedicó fundamentalmente al cuestionamiento de los esquemas clásicos, es decir los "paquetes
tecnológicos" de tipo productivista,
1987 + dió muchos ejemplos muy concretos de rescate y combinación (manejo) de tecnologías,
+ precisó una estrategia tecnológica del PAC
+ y aportó elementos para guiarse en la selección y manejo de tecnologías.
Debe consignarse que los resultados alcanzados en este punto son insuficientes con respecto a lo
esperable. Ahí se nota el impacto de las dificultades encontradas por el equipo de capacitación en la
preparación del evento (ver pág. 9 las "ausencias e indisponibilidades"). Este vacío debe ser llenado ahora con
los materiales de formación (manuales) y con reuniones zonales.
• La metodología de trabajo
Los resultados en este aspecto central del Seminario-Taller son un tanto contradictorios. Se han logrado
avances de suma importancia en "precisar y mejorar la metodología de trabajo" pero falta mucho en cuanto a
la "capacidad de llevarla a la práctica".
Lo más positivo del evento consiste en la toma de decisiones concretas y coherentes en relación al
papel del Programa, a su descentralización, su estructura, sus ámbitos e interlocutores; y sobre todo en el
hecho que estas decisiones fueron adoptadas en un ambiente sumamente apropiado:
+ a base de las informaciones y opiniones expresadas por el conjunto de sectores del PAC;
+ en el marco de una reflexión permanentemente guiada por los objetivos, por el "autodesarrollo
campesino" y no por una simple preocupación de "hacer funcionar el Programa".
Ello ha permitido, por ejemplo, que los esfuerzos de descentralización se enmarquen en una clara
preocupación por mantener y reforzar la coherencia del Programa dentro de su finalidad.
Así, las pautas de descentralización, que otorgan una importancia vital a las supervisiones de zona, están
completadas con la precisión de estructuras jerárquicas y de control para evitar que las zonas se transformen
en "feudos" incompatibles entre sí y con los objetivos.
Así también la descentralización de la estructura institucional se acompaña con los planteamientos sobre la
cada vez mayor intervención de las organizaciones socio-espaciales en la programación, ejecución y control
de las actividades.
La capacidad de llevar a la práctica estas medidas no podía adquirirse durante el "seminario". El último
trabajo de grupos (sobre reprogramación 87-88 y programación 88-89) ofreció aportes muy valiosos pero
demostró también la gran dificultad de muchos en dar el salto en sus formas de trabajar.
Es en la práctica misma que podrá forjarse dicha capacidad metodológica. Pero ello depende ahora
fundamentalmente de un acompañamiento oportuno y competente.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 98
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 99
CAPITULO II
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
1. Conclusiones del Seminario-Taller 19
autodesarrollo campesino
interlocutores y ámbitos
propuestas tecnológicas
descentralización
estrategia del Programa
seguimiento del Seminario-Taller
2. Recomendaciones del asesor 25
los Seminarios-Talleres
el funcionamiento de las zonas
la relación con las organizaciones
el Equipo de Capacitación y la formación
el Fondo Rotatorio
la artesanía
II. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
1. Conclusiones del Seminario-Taller
Las principales conclusiones del Seminario-Taller están de alguna manera incorporadas en el anexo 13: "la
presentación de la co-dirección". Nos limitaremos aquí a algunos comentarios y ampliaciones.
• El autodesarrollo campesino
Lo más importante de la definición elaborada para el Seminario- Taller consiste en que brinda un marco
global y de mediano y largo plazo para ubicar, interpretar y orientar todas las actividades del Programa.
La definición tiene, sin duda, sus limitaciones, sus vacíos. Pero, al existir, puede servir de referencia para
que la programación, la ejecución y la evaluación de acciones vayan más allá de la simple verificación sobre
cumplimiento cuantitativo y se preocupe por la coherencia con el objetivo de fondo. Por ello la definición era
indispensable como instrumento para escapar al activismo.
Las precisiones sobre el papel del Programa son por otra parte un elemento clave para la programación y
la evaluación. Al señalar condiciones y capacidades se empezó a dar consistencia a la propuesta. En este
punto, el Seminario-Taller necesitaba ir más allá de la simple enumeración que se hizo en plenaria. A pedido
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 100
del PAC-Potosí, hemos preparado el Manual de Orientación PAC Nº1 que detalla y explica dichas
"condiciones". Lo mismo habrá de hacerse con las "capacidades".
Solamente en la medida en que estas condiciones y capacidades se vayan entendiendo (y precisando con
la experiencia) se podrá controlar la adecuación de las programaciones, hacer un monitoreo sobre la evolución
de la realidad y el impacto del PAC, evaluar cada actividad y el Programa en conjunto.
• Los interlocutores y ámbitos del PAC
El Seminario-Taller confirmó las opciones del evento de 1986, y sobre todo las precisiones de diciembre
(en el Seminario de Programación) sobre las OSEA, las organizaciones socio- espaciales andinas. Logró
especialmente avanzar mucho en el conocimiento y comprensión de la mayor de estas organizaciones, el
ayllu, detallando su potencial y formas de trabajar con él.
Para concretar esta orientación, conviene sin embargo cuidar dos peligros:
+ Dado que la programación 1987-88 ya está hecha, es difícil introducir demasiadas modificaciones; pero
el impulso del Taller puede diluirse si no se empieza de una vez una adecuación para iniciar acciones con las
OSEA y si no se inicia desde ya el proceso de programación compartida con las OSEA para 1988-89.
+ No ha quedado aún muy claro cómo trabajar en las zonas donde el ayllu es débil o inexistente. Las
recomendaciones sobre la necesidad de buscar organizaciones con potencial parecido a los aylllus son muy
generales y las propuestas sobre Grupos Multi-Familiares de Producción pueden quedarse fácilmente en una
búsqueda de producción colectiva. Es importante que se dé seguimiento y apoyo a tales áreas a fin de forjar
más propuestas.
Las explicaciones y propuestas sobre cómo trabajar con las OSEA han sido también todavía insuficientes.
Ejemplos concretos han de ser la mejor ilustración y motivación, pero habrá que seguir profundizando
recomendaciones como las iniciadas en el punto 9 del anexo 13.
• Las propuestas tecnológicas
La amplitud del tema tecnológico (y la participación de personal ausente en 1986 cuando gran parte del
debate se diera sobre los "paquetes") obligó a una revisión rápida de una larga serie de puntos y ejemplos.
Hasta se dió el caso de que temas como la comparación entre tecnología moderna y andina o los criterios
para seleccionar tecnologías fueran brevemente expuestos sin poder ser objetos de un debate.
El Seminario-Taller se limitó por tanto:
+ al enunciado y adopción de una estrategia tecnológica (muy importante para disipar confusiones
sobre la relación entre lo andino y lo moderno),
+ a una serie de pautas informativas
+ y a presentaciones de rescates de tecnologías andinas.
Todo lo tecnológico queda entonces por ser retomado y profundizado. Pero se trata ahora de contar con
manuales para poder guiar concretamente la acción de los extensionistas en el campo.
Existe efectivamente el peligro de hacer del rescate de tecnologías una suerte de actividad en sí, sin una
priorización clara en función de las necesidades del autodesarrollo, sin una metodología clara para su
aprovechamiento; el rescate y revalorización de las tecnologías y conocimientos andinos son un paso previo
indispensable si se quiere lograr un diálogo fructífero entre lo andino y lo moderno pero no pueden convertirse
en un fin en sí.
Por otra parte quedaron flotando unas cuantas confusiones que habrá que ir aclarando progresivamente.
Por ejemplo, la exigencia de que el rescate de los sistemas andinos de clasificación de suelos esté dirigido e
interpretado por un "suelero" puede derivar en una grave distorsión: en lugar de un rescate podría degenerarse
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 101
en una simple utilización de lo andino para justificar o mejorar el Sistema Universal de Clasificación de Suelos
(SUCS). Y lo que requiere el Programa es un diálogo entre ambas racionalidades económicas y tecnológicas a
fin de poder brindar a los campesinos la oportunidad de escoger qué les conviene en función de sus
estrategias de autodesarrollo.
• La descentralización
La descentralización fue objeto de muchos debates, tanto en trabajos de grupos como en el "grupo de la
co-dirección" y en plenarias. Los textos utilizados en la presentación de la co-dirección (anexo 13) se
preocupan esencialmente de detallar la nueva estructura y de marcar la unidad de mando en las zonas.
Conviene sin embargo recalcar un punto esencial de los debates que casi no aparece escrito: la
descentralización significa capacidad de tomar decisiones pero no de hacer "lo que se quiere". El Programa ya
conoció en Salinas el problema de un manejo inadecuado por parte de la supervisión, con la tendencia a
frenar las orientaciones definidas en conjunto porque a los supervisores no les convenía por razones
personales o por incompetencia profesional. Eso no ha de repetirse.
La descentralización asigna a las zonas el poder y el deber de programar, decidir, ejecutar y evaluar pero
también la obligación de hacerlo de acuerdo a las orientaciones adoptadas para todo el Programa. Y eso
significa que se ha de construir una cada vez mayor capacidad de seguimiento y control por parte del nivel
central y que las decisiones descentralizadas son sujetas a rectificación por parte de la co-dirección y a
sanción si hubiese incumplimiento malintencionado. La misma lógica ha de guiar las relaciones entre
extensionistas y supervisión zonal.
Situaciones como la de la evaluación de extensionistas en abril, donde se dieron muchos casos de
acomodo personal y administrativo en lugar de exigir voluntad y capacidad de cumplir con los objetivos, son
sumamente dañinas para el Programa y requerirán correcciones en caso de volver a repetirse.
• La estrategia del Programa
Confirmada (gracias al nuevo Convenio y al nombre de Programa de Autodesarrollo Campesino) la
orientación escogida en 1986, la estrategia del Programa debe adecuarse y pulirse.
En 1986 se planteó un cambio en lo económico: en lugar de querer forzar una integración desigual al
mercado a base de una especialización productiva, se propuso comenzar por un fortalecimiento de la
economía familiar campesina, es decir un mejoramiento y consolidación de la economía de subsistencia, a fin
de disminuir los riesgos y aumentar la capacidad de negociación en las relaciones con el mercado.
La estrategia de alguna manera priorizaba las condiciones económicas dentro de lo que ahora estamos
llamando las "condiciones necesarias para la continuidad del proceso de autodesarrollo".
Se trata ahora de ser aún más coherentes y exigentes: un simple mejoramiento de las condiciones
económicas, sin por ejemplo el avance correspondiente en cuanto a organización y a plan de desarrollo
campesino, significaría un fracaso del Programa. Efectivamente, la evaluación final de éste consistirá en
establecer si el proceso de desarrollo podrá o no seguir por esfuerzo propio campesino, sin el tipo de apoyo
actual del Programa.
La estrategia del Programa debe por tanto adecuarse a esta nueva realidad, priorizando las capacidades
de planificación, ejecución y conducción por parte de los campesinos y sus organizaciones.
• El seguimiento del Seminario-Taller
Durante esta primera parte del Seminario-Taller se decidió postergar y transformar la segunda parte del
mismo, inicialmente prevista para inicios de setiembre, como evento central en Oruro. Finalmente la segunda
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 102
parte, con el tratamiento del objetivo 4 sobre Plan de Formación, se hará en forma descentralizada en cada
zona a fines de setiembre.
Pero sería equivocado imaginar que el seguimiento del evento consiste solamente en la realización de su
segunda parte y, eventualmente, en posteriores actividades del equipo de capacitación.
Las primeras bases para dar seguimiento al Taller están en otras manos.
+ Por un lado en manos de la co-dirección, que tiene la responsabilidad de hacer rápidamente viables
todas las resoluciones asumidas en la reunión sobre descentralización, estructura y otros. Se requieren
resultados urgentes en este campo para otorgar vigencia y potencial a las orientaciones de apoyo al
autodesarrollo campesino.
+ Por otro lado en manos de las supervisiones zonales, ya que el éxito del Taller depende de la
capacidad de los supervisores para orientar, implementar y apoyar actividades de acuerdo a las opciones
acordadas. La labor del equipo de capacitación podrá venir en complemento, en colaboración pero no en
sustitución del papel de las supervisiones.
En ausencia del experto europeo encargado de la capacitación, el asesor prolongó su apoyo previsto esta
vez al PAC para poder ayudar a la preparación de algunas pautas sobre formación. Y en reunión de co-
dirección del martes 25 de agosto se precisaron algunas necesidades urgentes (personal y tareas) para el
funcionamiento de las zonas.
2. Recomendaciones del asesor
• Los Seminarios-Talleres
De alguna manera, la primera parte de este Seminario-Taller marca el final de dicha modalidad de trabajo
en el seno del Programa. Como hemos visto, resulta imposible hacer un "taller de formación" con más de
ochenta participantes. La práctica de talleres debe por tanto trasladarse a las zonas.
Sin embargo, conviene rescatar y dar continuidad a dos elementos importantes que se dieron en los
Seminarios-Talleres centrales de 1986 y 1987 y ver la forma de darles continuidad:
+ En ambos casos, la presencia de la co-dirección ha sido un elemento fundamental para legitimar y
enriquecer los planteamientos renovadores que se iban impulsando. La óptica de trabajo en "autodesarrollo
campesino" es muy diferente de las prácticas clásicas de productivismo al estilo "revolución verde" y del
activismo tradicional en esta clase de programas. La renovación choca por ello con muchas resistencias.
La presencia de la co-dirección es entonces importante en momentos de reflexión, de formación, para
posibilitar el avance, para impedir que se reproduzcan actitudes como aquella de un supervisor que explicaba
al personal de su zona: "no se preocupen; esas son cosas de fulano y mengano; yo no atraco, ni voy a leer
estos materiales porque en otra parte no me servirían de nada".
+ Las reuniones de nivel central tienen también un papel importante en la dinámica del Programa. Las de
1986 y 1987 sirvieron entre otras cosas a un intercambio de informaciones que ha sido sumamente útil para la
toma de decisiones. En este sentido han servido tanto al personal de campo, como a la co-dirección para
mejorar su conocimiento de la realudad zonal.
También han permitido aclarar a nivel de todo el Programa ambigüedades que siempre aparecen en un
Programa en actitud de búsqueda de soluciones coherentes. Ello sucedió por ejemplo este año con la cuestión
de la relación entre tecnologías moderna y andina, punto en el cual muchos tendían a caer en una dicotomía
maniqueísta cuando el Programa y los encargados de rescate de tecnologías habían estado claros en plantear
la necesidad de una combinación adecuada.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 103
Es entonces importante que la descentralización tome en cuenta estos elementos.
+ Además de reuniones y talleres específicos, habrá que mantener un Seminario-Taller anual en cada
zona y por lo menos un miembro de la co-dirección ha de participar en él.
+ Sin repetir el estilo de los actuales Seminarios-Talleres, habrá de conservarse alguna modalidad de
reunión de todo el personal del PAC, quizás con un tipo de Seminario de un par de días que permita el
necesario intercambio de informaciones y aclaraciones.
Por otra parte, si los Seminarios-Talleres jugaron un papel central en la reflexión de la política y estrategia
del Programa, su dispersión en eventos zonales debe ser suplida ahora por la organización de reuniones de
reflexión en condiciones adecuadas y en forma periódica, con participación de los niveles directivos y quizás
de delegados de los extensionistas de cada zona.
• El funcionamiento de las zonas
Tal como se dijo en algún momento del Seminario-Taller, no se debe creer que la descentralización vaya a
solucionarlo todo. En muchos casos podría resultar en un simple traslado de problemas del nivel central al
zonal. Hasta eventualmente en su agravamiento si la descentralización hace perder una de las grandes
fuerzas del PAC-Oruro, su esfuerzo permanente por lograr una coherencia de línea de trabajo y por evitar el
activismo sin sentido.
Dos elementos han de ayudar, a través de un mejor funcionamiento de las zonas, a forjar una mayor
capacidad de cumplimiento de la finalidad de autodesarrollo campesino:
+ una mayor claridad de funcionamiento jerárquico;
+ un mayor intervención de las organizaciones socio-espaciales andinas (OSEA) en la determinación,
programación, ejecución y conducción de las actividades de apoyo del PAC.
Ya acabamos de tocar el primer punto en la página 22 al especificar la necesidad de línea jerárquica clara
y con poder de seguimiento y control. Es asimismo importante que se vayan estableciendo con nitidez las
funciones de cada sector del personal del Programa.
No se trata de encerrar y burocratizar al personal en un listado rígido de funciones. La amplitud de temas
a tratar y de tareas a realizar ha de obligar a una casi permanente renovación y adecuación. Pero cada uno ha
de saber cuándo puede tomar una iniciativa sin esperar consultas, cuándo puede asumir decisiones sin referir
previamente, cuándo requiere consultar a sus superiores, cuándo necesita plantear primero al equipo para
definir una orientación coherente, etc...
Es decir que la descentralización obliga a una precisión de funciones para agilizar su funcionamiento. Y al
mismo tiempo, para no caer en una "funcionarización" paralizante, cada uno debe poder inspirarse en una
cada vez más clara comprensión de los objetivos, orientaciones y metodologías del PAC.
El segundo punto, la intervención de las OSEA, ha sido tratado en el Seminario, durante la presentación
de los co-directores (anexo 13). Se ha de ir precisando mucho más este aspecto. Desde 1986 se han tenido
muy importantes avances en la comprensión del tema, en la reflexión sobre qué significa para el Programa
"apoyar", "acompañar", pero, por lo novedoso de este tipo de práctica en programas del ámbito estatal,
subsisten aún muchas ambigüedades.
Las mentalidades siguen aún muy marcadas por el esquema tradicional que consiste en querer armar
soluciones supuestamente eficientes del punto de vista de la sociedad moderna y en buscar "capacitar" a los
campesinos en su manejo para que las vayan asumiendo y haciendo funcionar por su cuenta. Es decir la
clásica "estrategia de la transferencia".
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 104
Varias veces hemos analizado los innumerables fracasos andinos de este tipo de planteamiento. Pero es
importante avanzar ahora en precisar en qué consiste entonces esa "cada vez mayor intervención de las
OSEA".
Veremos algo más sobre el tema en el siguiente punto: "las relaciones con las organizaciones". Para el
funcionamiento adecuado de las zonas descentralizadas, es importante que las OSEA vayan adquiriendo un
rol en la marcha de las mismas. No para interferir en la unidad de mando necesaria para el trabajo. Sí para
intervenir en las orientaciones, las programaciones, las metodologías, el control y la evaluación de lo que hace
el PAC en la zona.
Siendo las interlocutoras principales del PAC, siendo las "destinatarias" y justificadoras de la existencia del
Programa y su financiamiento, deben tener un rol de fiscalización. Actualmente han empezado a jugar
indirectamente este papel los campesinos encuestados en el estudio de "seguimiento" cuando opinan sobre lo
que hace el Programa.
Se requiere ir más allá:
- a fin que sean las OSEA como tales las que intervengan,
- a fin que no opinen solamente sobre el cumplimiento de las actividades sino también sobre la validez
de las mismas,
- a fin que puedan proponer alternativas y tener criterios cada vez más amplios y acertados de juicio en
la evaluación común.
• La relación con las organizaciones
Hasta ahora sigue siendo difícil para el personal dejar de ver a los campesinos y sus organizaciones como
"beneficiarios" del Programa, es decir como simples "receptores" de lo que aporta el "actor principal", el
Programa.
Todos los esfuerzos actuales por trabajar con las OSEA, por actuar en función de ellas, podrían terminar
quedando en una clásica "participación" de lo decidido por el PAC (como mano de obra, como responsables
de decir dónde y cuándo quieren los "beneficios" del Programa), dentro del famoso y tantas veces fracasado
esquema de "transferencia".
Es importante encontrar un eje que ejemplifique y cristalice los cambios necesarios en el tipo de relación.
La expresión "capacidad de gestión" quizás pueda ser la clave al respecto.
La inmensa mayoría de las acciones de apoyo al autodesarrollo se orientan a problemas de gestión,
tomando gestión en un sentido amplio: gestión económica y financiera, gestión de un territorio, gestión de un
grupo social, gestión de los conocimientos, etc...
Para contribuir al proceso de autodesarrollo y posibilitar una "gestión" adecuada del mismo por las
organizaciones campesinas, se debe partir de la capacidad de gestión existente en las comunidades, en las
OSEA, y desarrollarla, en lugar de querer "transferir" modelos de gestión moderna.
Esa capacidad de gestión andina existe. Hasta podríamos decir que lo característico de la economía
andina son sus "sistemas de gestión" más que sus "sistemas de producción" ya que los criterios y objetivos
ecológicos, sociales, culturales, educativos y otros son directamente tomados en cuenta en las decisiones y
modalidades productivas, a diferencia de la gestión moderna que tiende a aislarlos y a supeditarlos a una
lógica cerrada de "sistema de producción" como tal.
Para basar el trabajo del PAC en la capacidad de gestión de las OSEA del departamento y para
desarrollarla (porque está marcada por siglos de una gestión de la subsistencia, la resistencia y la
marginalidad, o por una gestión de alternativas individualistas de descampesinización), se requiere comenzar
un trabajo compartido entre OSEA y Programa.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 105
No se trata de que la OSEA "participe" en la programación, ejecución y conducción de las actividades del
PAC. Se trata de que las actividades del PAC sean objeto de una programación, ejecución y conducción
conjunta. Se trata de que estas actividades del PAC puedan prontamente insertarse dentro de una
programación propia de las OSEA, como apoyo y complemento de un conjunto de actividades propias.
Las relaciones con las organizaciones campesinas deben guiarse por la necesidad de reforzar y desarrollar
dicha capacidad de gestión. Para ello hay que conocerla. Son importantes esfuerzos como los del Seminario-
Taller donde se presentaron sistemas de gestión de los recursos y del territorio (mantas, aynocas) y la
estructura organizacional que los permite (sistemas de "cargos" con su racionalidad). Pero es en la práctica
que el personal ha de descubrir realmente estos sistemas de gestión y ha de aprender a trabajar de acuerdo a
ellos.
Las relaciones con las organizaciones deben por tanto ser sumamente cuidadosas:
+ respetando las instancias (dirigencias, "cargos", asamblea) para revalorizarlas y dinamizarlas;
+ evitando imponer estructuras ajenas para funciones nuevas y buscando más bien las posibilidades
existentes en la lógica local de organización y gestión;
+ evitando también un "seguidismo" acrítico que podría llevar a reforzar la apropiación de ciertas
estructuras organizativas por unas pocas familias dueñas de la mayoría de los recursos.
• El Equipo de Capacitación y la formación
El PAC-Oruro ha hecho grandes progresos en el armado de su equipo de capacitación. Sin necesidad de
montar todo un aparato nuevo, ha reagrupado unos pocos elementos claves que funcionan ahora como equipo
para dinamizar el trabajo del Programa, siendo una suerte de levadura que influye sobre el conjunto.
Pero la labor a realizar es tan amplia que ello es insuficiente y se requiere urgentemente dar un salto al
respecto. Tenemos al respecto una serie de preocupaciones:
+ Las repetidas ausencias, durante los eventos claves de los últimos doce meses (Seminario-Taller 86,
Seminario de Programación 86, Seminario-Taller 87), del experto europeo nombrado para capacitación
pueden terminar siendo un freno por no haber compartido ni la dinámica, ni la responsabilidad de la dinámica,
cuando estos eventos han sido vitales para toda la orientación adoptada, a nivel del Programa, a nivel de la
formación.
+ Es fundamental que la capacitación esté a cargo de un equipo coherente y con cierto grado de
polivalencia. Sus miembros han de realizar apoyos en las diversas zonas y tiene que haber armonía más que
simple coordinación entre ellos a fin de evitar intervenciones contradictorias o simplemente "muy
especializadas". El problema ya se deja sentir con la artesanía que tiende a funcionar como algo aparte. Ahora
que el equipo ha de crecer (con más personal del nivel central, responsables zonales... y también en una
estrecha relación con los supervisores zonales) corre el riesgo de dejar de ser "equipo" para convertirse en
una simple estructura con personal funcional.
Es vital que el Equipo de Capacitación vaya por tanto adquiriendo una dinámica real de equipo, con
reuniones periódicas (y numerosas, sobre todo al inicio), con tomas de decisiones entre todos, con
programación conjunta de actividades y metodologías, con un ejercicio permanente de autoevaluación crítica y
grupal. El reto está en forjar ahora un equipo de capacitación y no en montar una estructura funcional.
+ Existe el peligro de caer en un "activismo de formación". Ello puede parecer paradójico en momentos
en que aparentemente el problema es la falta de implementación de un programa de formación de acuerdo a
las exigencias del nuevo Convenio. Pero, precisamente, el hecho de que el Convenio establezca y dé
importancia a la formación puede llevar a querer demostrar que se hace mucho y, por tanto, a montar todo un
aparato de formación como una suerte de estructura paralela al funcionamiento normal del Programa.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 106
La formación no es ni debe ser "una actividad más" del Programa, algo que se agrega a lo anterior. Ha
de incorporarse al trabajo normal de campo, insertarse en las prácticas técnico-económicas, diluirse en ellas.
Sin negar la utilidad de eventos, talleres y otros tipos de reuniones, con el personal del PAC y con los
campesinos, estos no deben ser el eje principal del trabajo de formación. De lo que se trata es de dar una
orientación formativa a las actividades y reuniones "normales" del trabajo de campo, alimentándolas
metodológicamente y con contenidos para que sirvan a un desarrollo de conocimientos, habilidades y
actitudes.
• El Fondo Rotatorio
Tema central de debates y desacuerdos en el Seminario-Taller 86 y en el Seminario de Programación 86,
el Fondo Rotatorio volvió a estar en el corazón de los cuestionamientos del Seminario-Taller 87.
A las críticas de los extensionistas sobre el hecho de que el Fondo se había convertido en una suerte de
"columna vertebral" de su trabajo de campo, se agregaron las dudas sobre su impacto organizativo y su
potencial de continuidad en el proceso de autodesarrollo.
No queremos retomar aquí todos estos elementos sino tratar de plantear lo que creemos sea el problema
de fondo: la confusión entre el instrumento y el servicio a prestar.
Creemos que el PAC ha caído en un error en cierta medida inducido por la propia redacción del Anexo A
del Convenio: privilegiar el instrumento mismo, el Fondo Rotatorio, y perder de vista la función a cumplir. Si
ello es normal en el texto del Convenio (que establece claramente el objetivo pero que, en la descripción de
actividades, no tiene más remedio que basarse en lo ya conocido, es decir los antecedentes del PMPR), es
responsabilidad del PAC avanzar en la coherencia del conjunto, adecuando las actividades e instrumentos al
objetivo central, y no al revés.
¿De qué se trata?
Uno de los actuales impedimentos para el proceso de autodesarrollo campesino es la escasez de
recursos, la poca capacidad de inversión. Por tanto el Programa se preocupa de poder brindar una nueva
capacidad de inversión al campesino, a sus organizaciones.
Para ello, el PMPR comenzó aplicando un modelo en boga en muchos continentes, el Fondo Rotatorio.
Ello podía llegar a entenderse en un planteamiento global donde el Programa tenía el rol de inducir el Estado a
una mayor intervención en el campo: en casi todas partes los sistemas del estilo Fondo Rotatorio tienen por
meta implícita o explícita transformar a los campesinos no-sujetos de crédito en futuros sujetos de crédito de la
banca de fomento o privada.
El objetivo de autodesarrollo campesino, con la estrategia planteada de ir reforzando primero la economía
familiar y comunal campesina y de apoyar la consolidación de la capacidad campesina de conducir su
desarrollo, obliga a una revisión: la prioridad del PAC no está en reforzar la capacidad del Estado sino la
capacidad campesina; por tanto los instrumentos deben pensarse fundamentalmente de acuerdo a la posible
continuidad campesina y secundariamente de acuerdo a la continuidad estatal.
La capacidad de inversión debe incluirse dentro del cuarto punto de las "cinco condiciones necesarias para
la continuidad del proceso de autodesarrollo campesino" (Manual de Orientación PAC Nº1): "recursos
suficientes y crecientes"; y ello en función del objetivo de "autosostenimiento".
Queremos entonces señalar por lo menos dos puntos donde el PAC requiere revisar y precisar sus
planteamientos:
+ Proponer, como se ha hecho, que el PAC tenga tres ejes (Infraestructuras, Fondo Rotatorio y
Formación) es otorgar al instrumento Fondo Rotatorio una importancia distorsionadora. Creemos que sería
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 107
más coherente hablar de los siguientes tres campos de acción: infraestructuras, actividades técnico-
económicas y formación.
El cambio de nombre no es gratuito: la acción financiera se incluye en la acción económica que forma
parte de la acción técnico-económica; el instrumento para la acción financiera no puede ni debe ser la columna
vertebral de todo lo técnico- económico y debe más bien adecuarse y readecuarse a medida que avancen y/o
se rediseñen las estrategias técnico- económicas. Entonces el cambio de nombre sería consecuente con la
resolución tomada en el Seminario-Taller de descentralizar el Fondo y de entregar su administración a las
zonas, de supeditarla a la programación técnico-económica de las zonas.
+ Tal como está concebido y funcionando, jamás el Fondo Rotatorio podría llegar a ser asumido y
manejado por las organizaciones campesinas. Quizás sí por organizaciones funcionales modernas (y aún son
muy pocos los casos exitosos en los Andes en cuanto a funcionamiento, casi nulos en cuanto a logro de
objetivos), no por organizaciones socio- espaciales andinas; pero ello significaría divorciar lo financiero del
conjunto del autodesarrollo campesino.
Para ser coherente con su finalidad, el Programa debe buscar que las OSEA desarrollen su capacidad
de autosostenimiento financiero, es decir que puedan disponer de (y manejar) una mayor capacidad de
inversión cuando se retire el Programa y que puedan acceder a (y controlar) otras fuentes financieras
(excedentes propios, aportes externos) para lograr "recursos suficientes y crecientes".
Creemos entonces que la estrategia de apoyo financiero del PAC debe orientarse a:
- ayudar a la constitución de fondos de inversión propios de las organizaciones campesinas;
- desarrollar la capacidad campesina de generar, administrar y controlar su propia gestión financiera.
Para ello es indispensable usar como punto de partida de todo el trabajo del Programa los actuales
sistemas de gestión y control social que existen en las organizaciones socio- espaciales andinas. Es posible
que exista un cierto nivel inicial de errores y desperdicios. El asunto requiere un tratamiento especial por el
rigor que las dos contrapartes del Convenio exigen en el manejo financiero. Pero debe pensarse que los
errores pueden ser más positivos como proceso de autoformación campesina que el rigor de gestión moderna
(con su actual multiplicación de personal funcional) y su imposible transferencia.
• La artesanía
De la misma manera que el Fondo Rotatorio ha tenido tendencia a funcionar como una suerte de feudo, de
estructura paralela, dentro de las actividades técnico-económicas del Programa, asimismo la artesanía está
actualmente como proyecto aparte, separado tanto de la programación de las actividades técnico- económicas
como de la formación.
Todos son conscientes del Programa y de la necesidad de encontrar soluciones. No estamos en
condiciones de brindar alternativas claras (en todo caso enviamos algo de bibliografía sobre el tema).
Solamente queremos aportar algunas reflexiones que puedan guiar el análisis.
+ Si bien el inicio de una acción en artesanía correspondió a la preocupación de apoyo a la economía
campesina (aprovechar la disponibilidad de fuerza de trabajo y materias primas para generar recursos o
ingresos adicionales), la defensa de la actividad planteada ha llevado a regirse más bien por las reglas de la
economía de mercado y/o de la macro-economía.
Tanto la capacitación técnica como los esfuerzos por asegurar la salida de los productos ya están en
función de mercado y ya no de economía campesina. De ahí que los campesinos se hayan convertido en
simples receptores de ayudas (con los "ayudantes" dedicados a capacitar, investigar, imaginar y decidir
alternativas posibles) y tienden a perder todo control sobre su actividad.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 108
Es decir que en lugar de trabajar a base de la economía campesina y de las OSEA, buscando su
consolidación y un desarrollo conducido y controlado por los propios campesinos, se está "construyendo la
solución" y tratando de capacitar a dichos campesinos para que sean capaces de asumirla luego. Estamos en
la óptica de "transferencia", no de autoformación, ni de autodesarrollo.
+ Aún en caso de pensar poder lograr cierto éxito en el esfuerzo emprendido (fabricar artesanías de
calidad, que tengan por tanto un mercado asegurado y generen ingresos a los campesinos), no debe olvidarse
que la experiencia andina (todas las experiencias que conocemos directamente o por referencias) está
demostrando que la "artesanía turística" (es decir la artesanía de consumo, tanto nacional como extranjera, no
la artesanía utilitaria) solamente logra continuidad a través de un buen sistema de intermediación comercial.
El único caso de intermediación exitosa y estable por los propios campesinos es de los otavaleños de
Ecuador. Y su éxito no debe ni hacer creer en una generalización fácil porque existieron una serie de
condicionantes geográficos, culturales y otros que tuvieron gran influencia, ni hacer olvidar que el sistema
otavaleño de intermediación está basado en el aprovechamiento del trabajo de la mayoría por parte de unos
pocos, especializados en la comercialización. En todos los demás casos, las únicas intermediaciones
exitosamente estables son las de comerciantes privados que suelen generar una dependencia extrema en los
campesinos. Ninguna experiencia basada en intermediaciones personales o asociativas ha demostrado hasta
ahora un real éxito superior al decenio.
Las bases de un posible éxito artesanal de mercado estarían más bien en la "artesanía artística", es
decir aquella que se nutra no en los gustos del consumidor sino en los valores culturales propios y en la
correspondiente habilidad técnica. Esta fue la base original del desarrollo artesanal autónomo de los Otavalos
ecuatorianos o de los buriladores de mate de la Sierra central peruana. Estas condiciones no existen
actualmente en Oruro. Se puede intentar forjarlas pero tiene que existir conciencia de que se trataría de un
proceso largo (más allá de los cinco años del Convenio) y que exigiría serias rectificaciones del actual
enfoque, que parece más orientado a satisfacer gustos de un eventual consumidor que a desarrollar una
artesanía campesina orureña.
INFORME
DEL
SEMINARIO-TALLER
SOBRE
AUTODESARROLLO CAMPESINO
Programa de autodesarrollo campesino
(PAC-ORURO)
Agosto de 1987
ANEXOS
1. Objetivos de la reunión para nuevos 3
2. Programa de la reunión de nuevos 3
3. Evolución del PAC 4
4. Datos básicos agropecuarios 6
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 109
5. Expectativas y evaluación de la reunión de nuevos 8
6. Objetivos generales del Seminario-Taller 11
7. Objetivos educativos 12
8. Programa previsto 13
9. Expectativas al iniciar el Seminario-Taller 14
10. Reflexiones sobre autodesarrollo 16
11. Los ayllus 18
12. Las tecnologías y su contexto 20
13. La presentación de la co-dirección 24
1. Los objetivos del PAC 24
2. El papel del PAC 25
3. Factores necesarios para el autosostenimiento del desarollo 25
4. Estrategia tecnológica para el PAC 26
5. Ambitos e interlocutores 26
6. Evaluación del PAC 29
7. Las soluciones planteadas 30
8. La descentralización 32
9. La nueva estructura del PAC 32
10. El papel de las OSEA 34
14. Evaluación diaria por los "jilakatas" 35
15. La evaluación final 37
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 110
PROPUESTA
DE
PLAN DE FORMACION Y ESTUDIOS
PARA EL
PAC-ORURO
Xavier Izko
Juan San Martín
Pierre de Zutter
primera versión
25 de agosto de 1987
1. Finalidad del PAC
2. Objetivos de formación y estudios
3. Estrategia
4. Temas y contenidos (ejes)
5. Metodología
6. Actores
7. Acciones
8. Medios e instrumentos
9. Lugares
10. Periodización
11. Estructura
12. Presupuesto
13. Programación (cronograma)
1. FINALIDAD DEL PAC
Apoyar un proceso de autodesarrollo campesino
en las zonas rurales más necesitadas
del departamento de Oruro,
cuidando especialmente las posibilidades de
continuidad y autosostenimiento
de ese proceso:
- estableciendo las condiciones necesarias para el
autodesarrollo:
+ una organización fuerte y capaz,
+ un territorio coherente y adecuable,
+ un plan de desarrollo campesino,
+ recursos suficientes y crecientes,
+ tecnologías adecuadas, diversificadas, progresivas;
- forjando las capacidades para
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 111
planificar, ejecutar y conducir
el autodesarrollo, a través de capacidades básicas como:
+ análisis,
+ autoformación,
+ organización,
+ gestión-administración;
+ comunicación.
2. OBJETIVOS DE FORMACION Y ESTUDIOS
1. Desarrollar las capacidades (conocimientos, habilidades y actitudes) de los actores del proceso de
autodesarollo campesino (las familias y sus organizaciones comunales, intercomunales y zonales) a fin de que
puedan crear o consolidar las condiciones necesarias para el autodesarrollo y conducir el proceso.
2. Desarrollar las capacidades (conocimientos, habilidades y actitudes) del personal del Programa a fin de
que pueda apoyar adecuadamente los esfuerzos y acciones campesinas en una perspectiva de autodesarrollo
campesino.
3. Establecer un diagnóstico inicial de las zonas donde trabaja el Programa y un marco de interpretación para
orientar adecuadamente sus acciones de apoyo al autodesarrollo campesino.
4. Establecer un sistema de monitoreo y evaluación a fin de :
+ medir las transformaciones ocurridas en las condiciones y capacidades para el autodesarrollo
campesino;
+ medir la pertinencia, eficacia, durabilidad y eficiencia de las acciones del Programa.
5. Realizar las investigaciones necesarias sobre cualquier zona o aspecto específicos para permitir una
acción más adecuada del Programa.
3. ESTRATEGIA DE FORMACION Y ESTUDIOS
1. Criterios para la formación:
+ Aprovechar ambas fuentes (la andina y la moderna) de conocimientos y habilidades para posibilitar
alternativas convenientes y adecuadas al autodesarrollo campesino.
+ Priorizar el rescate y revalorización de la fuente andina a fin de posibilitar un verdadero diálogo entre
ambas fuentes.
+ Inscribir cada acción en una óptica de largo plazo, es decir que, más allá del resultado inmediato,
contribuya a reforzar las condiciones y capacidades necesarias para el auto- desarrollo.
+ Evitar todo divorcio o paralelismo entre las acciones de formación y las acciones técnico-económicas,
tanto para la formación campesina como para la formación de técnicos.
+ Priorizar el papel de las organizaciones campesinas en la planificación, ejecución y conducción de las
acciones de formación a fin de garantizar la continuidad de la formación al final del Programa.
2. Criterios para los estudios:
+ Compatibilizar las necesidades de información del PAC con las necesidades de información de las
organizaciones campesinas.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 112
+ Aprovechar tanto los sistemas modernos de estudio que requiere el PAC para una mayor agilidad,
como los sistemas y prácticas tradicionales de los campesinos en el conocimiento de su realidad y de
alternativas viables.
+ Aprovechar los resultados de estudios del PAC para alimentar los estudios realizados por los
campesinos y posibilitar la dinamización y desarrollo de sus métodos.
3. Estrategia de formación y estudios:
+ Completar la base inicial de estudios e interpretaciones del PAC sobre la realidad campesina de las
zonas.
+ Rescatar, validar y difundir los conocimientos y habilidades campesinas andinas.
+ Profundizar críticamente los conocimientos y habilidades modernas usualmente propuestas en la
región.
+ Fomentar la producción o re-producción de conocimientos y habilidades adecuadas al autodesarrollo
campesino, a base de un diálogo entre ambas fuentes.
+ Desarrollar metodologías de formación campesina integradas o articuladas al sistema andino de
educación informal (sistema andino de reproducción social del conocimiento).
+ Desarrollar metodologías de formación de técnicos integradas o articuladas al sistema y a los ritmos de
su trabajo en las zonas.
+ Combinar y complementar formas de seguimiento del proceso de autodesarrollo y de la acción
específica del Programa, a base del sistema campesino y del sistema moderno del PAC.
+ Buscar una intervención cada vez mayor de las organizaciones campesinas en la planificación,
ejecución y aprovechamiento de las acciones de formación y los estudios.
4. TEMAS Y CONTENIDOS (EJES)
1. Temas
1. Socio-económicos.
2. Organizativos.
3. De formación:
+ en técnicas agropecuarias;
+ en artesanía y otros.
2. Contenidos
1. Socio-económicos:
1.1. Tenencia de la tierra;
1.2. Indices de producción:
a. consumo - venta;
b. fuerza de trabajo: venta, disponibilidad;
c. evolución global de los términos de intercambio: articulaciones
- producto-mercado
- autoconsumo
- producto-insumo
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 113
- producto-bienes de capital
- producto-jornal
- producto-consumo no tradicional
2. Organizativos:
2.1. Grado de vigencia de la organización tradicional.
2.2. Características socio-económicas de beneficiarios del PAC y constitución de grupos de crédito.
2.3. Participación diferencial en tareas, obras, etc...
2.4. Su capacidad de organización.
3. De formación
3.1. A nivel campesino
a. Apoyo a su capacidad de planificación, programación y análisis.
b. Apoyo a su capacidad de ejecución y organización.
c. Apoyo a su capacidad de formación y autoformación.
d. Apoyo a su capacidad de comunicación.
e. Gestión económica de los recursos.
f. Apoyo a la formación de cargos comunales.
3.2. A nivel extensionista
Apoyo a la formación general sobre autodesarrollo campesino.
a.
Apoyo sobre aspectos especializados.
b.
Apoyo sobre aspectos metodológicos.
c.
- Rescate de tecnologías (manuales).
- Manual sobre investigación - monitoreo.
- Jornadas de información - encuestas
- Elementos de colaboración:
Reuniones cuatrimestrales o semestrales
Uso de materiales
Seminarios-Talleres zonales
Autoevaluación del cumplimiento de objetivos
Capacidad de análisis y su articulación a programaciones mensuales
d. Apoyo sobre aspectos bibliográficos
e. Apoyo sobre aspectos temáticos
- Manuales técnicos PAC ("paisaje agropecuario" y separatas; "Desde la sayaña", testimonial;
"informes de seminarios-talleres)
7. ACCIONES
1. OSEA / campesinos desde la organización
- Realización de un diagnóstico crecientemente participativo para cuantificar y cualificar los recursos, la
racionalidad económica de las comunidades campesinas, así como su sistema organizativo, sus capacidades
y su percepción del mundo intra y extracomunitario.
- Realización de un Censo en las áreas de extensión del PAC para constituir una base inicial de datos.
- Una encuesta de seguimiento a una muestra poblacional representativa para medir la evolución de las
comunidades campesinas.
- Estudios de caso para profundizar los aspectos más cualitativos.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 114
- Investigaciones de carácter técnico con muestreo articulado a los diagnósticos socio-econonómicos,
para rescatar tecnologías y prácticas de manejo tradicional y verificar las metodologías y contenidos de
extensión agropecuaria más adecuados.
- Devolución de los diagnósticos a las comunidades para posibilitar y retroalimentar la capacidad de
análisis del campesino (identificación y priorización de problemas acerca de las propias necesidades;
elaboración de propuestas de solución).
- Implementación de un sistema de monitoreo, evaluación, autoevaluación con las comunidades
campesinas para medir la evolución de la economía, la organización y el desarrollo de capacidades en
relación a las posibilidades autónomas de evolución, a la intervención del PAC y a la de otras instituciones
externas (cf. Plan de Monitoreo).
- Elaboración de folletos, manuales y otros materiales que devuelvan a las comunidades los
conocimientos y habilidades obtenidas de ellas y con ellas, así como los demás contenidos de la
autoformación y del interaprendizaje (colección testimonial, rescate de tecnologías, organización
{ayllu/hacienda}, folletos y materiales sobre desarrollo de capacidades, boletines de información del ámbito
intra y extracomunitario).
- Elaboración de libretos e implementación de programas radiales de apoyo a las actividades de
capacitación en el terreno, en lenguas nativas, a medida que las necesidades reales y la evolución del sistema
de formación así lo requieran (música nativa, tecnologías, aspectos organizativos, informaciones), con
retroalimentación local y programación de la audiencia.
- Dinamización de la autoexpresión campesina a nivel de dramatización de situaciones y contenidos
relacionados con el desarrollo de capacidades (mimo, teatro, etc...) con la participación directa del campesino.
{Iniciar con una experiencia de carácter experimental sobre rescate de formas campesinas de planificación}.
- Realización de cursillos a nivel de las OSEA y comunidades para capacitar a los campesinos en
función de su inserción en el sistema de cargos.
- Programación de reuniones y eventos zonales et interzonales conjuntamente con el campesino (con
fines formativos, informativos, de intercambio, organizativos, de evaluación y autoevaluación), teniendo en
cuenta los momentos claves de la intercomunicación campesina.
2. Extensionistas / personal de campo
- Elaboración de manuales, folletos y otros instrumentos de apoyo, de creación propia o ajena, para
orientar y retroalimentar las tareas de capacitación a nivel de campo (manual general, manuales técnicos,
colección testimonial). Apoyo bibliográfico con materiales de consulta.
- Devolución de los resultados del Diagnóstico Socio- Económico bajo la forma de archivos de datos
zonales, por ayllu, comunidad y familia, para facilitar la identificación de problemas y su discusión con el
campesino.
- Realización de cursillos y reuniones zonales periódicas para formación y para hacer un seguimiento de
la capacidad de los extensionistas y personal de campo (lecturas programadas, evaluación - autoevaluación)
de acuerdo al ritmo de trabajo y sobre agropecuaria, mecánica, tecnología..., de acuerdo a las necesidades.
- Programación de la participación rotativa/selectiva de los extensionistas y personal de campo en
reuniones y congresos, de acuerdo a la capacidad formal de dichos eventos, los tiempos y lugares de
realización. Programación de la devolución de lo asimilado/aprendido a las zonas, coincidiendo con alguna de
las reuniones zonales mensuales.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 115
- Participación en reuniones anuales de evaluación- autoevaluación, a nivel zonal /interzonal, con
campesinos.
3. Otros
- Reuniones periódicas de intercambio con la co-dirección en la ciudad y en las zonas, para coordinar
estrategias y acciones.
- Reuniones periódicas de información e intercambio de metodologías de uso de materiales; inserción en
prácticas de campo (ritmo del calendario agrícola; investigación zonificada).
- Reuniones periódicas de información y formación con CORDEOR y otras instituciones, para dar a
conocer las estrategias y actividades de Formación y Estudios.
- Reuniones especiales con personal del Fondo Rotatorio, etc... (resto del personal del PAC).
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 116
CINCO
CONDICIONES NECESARIAS
PARA LA CONTINUIDAD
DEL PROCESO DE
AUTODESARROLLO
CAMPESINO
PAC
Programa de Autodesarrollo Campesino
(Comunidad Económica Europea - CORDEOR - CORDEPO)
Pierre de Zutter
Potosí, agosto de 1987
(con algunas correcciones en abril de 1988)
Manual de Orientación PAC Nº 1
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 117
INTRODUCCION
En nuestro esfuerzo por ser cada vez más coherentes y consecuentes con el nombre y el objetivo del Pro-
grama, el autodesarrollo campesino, hemos intentado definir qué entendemos por esta expresión:
El autodesarrollo campesino es un proceso
sostenido y continuo
de mejoramiento de las condiciones de
vida, trabajo y autosostenimiento
de las familias campesinas,
• gracias a un mayor dinamismo y capacidad de sus
organizaciones,
• a una transformación y acondicionamiento de sus
territorios,
• a un incremento de sus diversos
recursos
• y a un mejoramiento de sus
tecnologías
para aprovechar adecuada y cuidadosamente dichos recursos,
proceso conducido por las propias
organizaciones campesinas,
a través de su "plan de desarrollo campesino",
• basado en sus necesidades, intereses y racionalidad,
y en su esfuerzo propio,
• y adecuado a las interrelaciones
existentes y deseables
con los espacios regional y nacional
a los cuales pertenecen.
También hemos visto que el papel del Programa consiste en apoyar los esfuerzos iniciales de autodesa-
rrollo campesino, ayudando
• a crear las condiciones necesarias
• y a forjar las capacidades
que posibiliten ese proceso y su continuidad después del retiro del apoyo externo.
Nos ocuparemos ahora de dichas condiciones necesarias.
I. UNA ORGANIZACION FUERTE Y CAPAZ
Para que el proceso de autodesarrollo campesino pueda continuar cuando se retire el apoyo del Programa,
tendrá que estar conducido por organizaciones fuertes y capaces.
Ello obliga a preocuparse desde ya por adecuar el trabajo del Programa al fortalecimiento de organizacio-
nes coherentes con la finalidad de autodesarrollo. Eso significa ir más allá del simple esfuerzo de creación o
consolidación de organizaciones en función de las actividades del Programa.
¿Cuáles son las diferencias entre ambos tipos de organizaciones?
• Una organización para el autodesarrollo campesino tiene que:
+ incluir a todos los campesinos, especialmente a los más pobres que son quienes más necesitan del
proceso de autodesarrollo;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 118
+ poder ocuparse de todos los problemas y necesidades que plantea el autodesarrollo (y no limitarse a
uno específico), a fin de poder manejar adecuadamente el conjunto y no permitir desequilibrios y divor-
cios por el crecimiento exagerado en un sector y el retraso en otros;
+ tener unidad de orientación y mando, es decir que todos sus miembros prioricen el objetivo común, el
futuro común, y acepten la conducción de una autoridad única;
+ ofrecer garantías de continuidad, de seguir existiendo más allá del retiro del Programa.
• Las organizaciones que se crean para el buen funcionamiento de determinadas actividades del Programa
son generalmente:
+ selectivas: agrupan solamente a los campesinos con recursos e interés para aprovechar dichas activi-
dades;
+ funcionales: se dedican solamente a lo que se refiere a dicha actividad, a dicha función, sin poder ocu-
parse, como organización, de los problemas que aparecen entonces en otros aspectos;
+ temporales: por más que deseamos (y trabajamos para ello) que sigan existiendo cuando se retire el
Programa, la experiencia enseña que casi siempre desaparecen rápidamente cuando se va el apoyo ex-
terno, el apoyo del Programa.
¿Cuáles son, en los Andes, las organizaciones que ofrecen garantías para el autodesarrollo campesino?
Ninguna organización cumple actualmente con todos estos requisitos en forma completa.
Sin embargo, el mayor potencial corresponde a las tradiciones organizativas andinas, y especialmente a
las organizaciones ancestrales, los ayllus.
• Allí donde todavía existen, son una garantía de continuidad: tienen más probabilidades de seguir exis-
tiendo dentro de 10, 20 ó 30 años que cualquier otra organización.
• Normalmente todos los habitantes del territorio del ayllu son miembros de la organización, con los dere-
chos y obligaciones correspondientes.
• Antiguamente se ocupaban de todos los problemas de existencia y desarrollo del ayllu: tanto la gestión
de los recursos del territorio como la producción y administración de ciertos excedentes comunes, la e-
ducación, la salud, la representación política ante el exterior, la cultura, etc...
Actualmente han perdido muchas de estas atribuciones en provecho de otras estructuras y organizacio-
nes paralelas. Pero tienen potencial y vocación para ocuparse de todos los componentes del autodesa-
rrollo en forma integral.
• Tenían un sistema de autoridad única, con múltiples "cargos" especializados que respondían a la autori-
dad mayor y actuaban dentro de la estrategia común de desarrollo (antiguamente) o de supervivencia y
resistencia (desde la invasión española).
Muchos cuentan ahora con sistemas dispersos de autoridad (representación del Estado por el corregi-
dor, comités, grupos, clubes y asociaciones para trabajar con programas de desarrollo), pero se nota en
muchos casos la tendencia a integrar estas autoridades dispersas y hacerlas compatibles bajo la estra-
tegia común: el corregidor, por ejemplo, pone su autoridad al servicio de las decisiones de los "cargos"
tradicionales.
Allí donde el ayllu ha desaparecido o donde su presencia ya es casi invisible y muy cuestionada, casi siempre
se encuentran aún formas de organización interfamiliar y territorial que responden a la tradición y a los criterios
de la organización ancestral andina.
Cómo hacer?
No se trata solamente de que nuestras organizaciones funcionales (aquellas que nacieron para trabajar
con el Programa) "tomen en cuenta" la organización tradicional.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 119
Se trata de ayudar a construir o reconstruir una organización fuerte y capaz de conducir el proceso de auto-
desarrollo campesino en su integralidad.
Por tanto, se ha de buscar y apoyar la integración de las organizaciones funcionales dentro de la estructura
del ayllu, cuando es posible, o el reemplazo de la organización funcional y selectiva por el ayllu mismo, a través
de un "cargo" que pueda asumir la conducción de la actividad que apoya el Programa.
Allí donde ya no existe el ayllu se han de buscar las tradiciones y potenciales de organización andina que
subsisten. Así se podrá intentar construir un nuevo tipo de organización que se acerque lo más posible (y cada
vez más) a las condiciones necesarias para el autodesarrollo campesino, incorporando o reemplazando las or-
ganizaciones funcionales ya creadas.
2. UN TERRITORIO COHERENTE Y ADECUABLE
El autodesarrollo campesino no se ocupa solamente del desarrollo de un grupo social sino también del te-
rritorio correspondiente. En la realidad campesina, lo social y lo espacial están estrechamente relacionados por-
que la vida del grupo depende de las características del territorio que tiene.
Como condición necesaria para el autodesarrollo, se requiere que la organización campesina cuente con
un territorio coherente y adecuable.
¿Qué es un territorio coherente?
• Para ser coherente, un territorio campesino tiene que estar libre de contradicciones graves como:
+ el acaparamiento de recursos claves por una sola actividad o por un solo grupo; por ejemplo:
- derivación de un manantial para irrigar terrenos de una hacienda, un grupo o una sola comunidad,
cuando varios dependen de él;
- extracción acelerada de un recurso común (como la leña) para una artesanía cuando todas las fami-
lias lo necesitan;
+ la realización de actividades que dañan las otras; por ejemplo:
- la contaminación de las aguas por una mina o una artesanía;
- sistemas de rotación de cultivos que sean divergentes e impidan un buen manejo (un campesino cul-
tiva papas en medio de terrenos en descanso que buscan librarse de las plagas de la papa; un cam-
pesino quiere meter su ganado en su parcela en descanso o ya cosechada, en medio de parcelas
con cultivos; etc...).
• Para ser coherente, un territorio campesino tiene que estar adecuadamente articulado, internamente y con
el exterior. Ahí pueden verse, por ejemplo, los problemas de accesibilidad:
+ internamente, es importante poder tener una buena circulación entre los diversos grupos y sectores del
territorio, y no que:
- una comunidad del ayllu tenga el paso prohibido hacia las otras comunidades por la presencia en el
camino de barreras físicas, tierras o grupos privados y/o enemigos;
- una comunidad no pueda complementar su agricultura y su ganadería por tener el paso impedido o
demasiado dificultoso entre sus zonas de pastoreo y sus tierras de cultivo; etc...;
+ con el exterior, es importante que las vías y medios de circulación estén en función de las estrategias
del grupo, es decir sus necesidades de relacionarse con tal o cual grupo y territorio, y no solamente en
función de los centros urbanos y administrativos modernos.
Como puede verse, la coherencia de un territorio depende mucho de la existencia de una organización
fuerte que pueda establecer y hacer respetar normas comunes que preserven la coherencia interna , y que
pueda defender al grupo y su territorio de interferencias y planes negativos.
¿Qué es un territorio adecuable?
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 120
El territorio natural en el cual está asentada una organización campesina brinda recursos y potenciales pa-
ra la vida de esa población. Pero, en las condiciones ecológicas andinas, la supervivencia de esa población y
su desarrollo requieren importantes esfuerzos para adecuar dicho territorio, es decir transformarlo, acondicio-
narlo.
Esa ha sido precisamente la tendencia de todas las organizaciones andinas precolombinas: transformar el
territorio para aprovechar mejor el agua, para crear nuevas y mejores superficies de cultivo, para disminuir los
riesgos climáticos, etc...
Durante la vigencia del Programa se pueden emprender, apoyar y realizar muchas de estas acciones de
transformación y acondicionamiento. Pero, para que el proceso de autodesarrollo campesino pueda seguir, ten-
ga continuidad, es importante que el territorio campesino ofrezca condiciones para las adecuaciones necesa-
rias, es decir que sea "adecuable".
Ello requiere sobre todo que las acciones de transformación y acondicionamiento puedan emprenderse a
una escala compatible con las condiciones ecológicas y con el acuerdo y colaboración de todos los integrantes
del territorio. Por ejemplo:
• las acciones para aprovechar mejor las fuentes de agua necesitan abarcar todo el territorio por donde cir-
cula esta agua, desde las zonas altas donde se recolecta hasta aquellas por donde pasa y aquellas donde se
les va a aprovechar en forma más intensiva (bofedales, riegos...), es decir toda la microcuenca o cuenca;
• las acciones para crear o mejorar superficies de cultivo (en laderas o en la orilla de un río, por ejemplo) no
pueden limitarse a la adecuación de las solas tierras cultivables; tienen que poder garantizar estas tierras ante
posibles derrumbes o inundaciones provenientes de las partes más altas; necesitan por ello complementarse
con una transformación y/o gestión consecuentes de dichas partes altas;
• las acciones para disminuir ciertos extremos climáticos (heladas, vientos...), o para mejorar la ecología, difí-
cilmente pueden tener impacto y duración si se emprenden a una escala demasiado pequeña (una parcela, una
zona de la comunidad...); tienen que poder diseñarse a la escala que la ecología andina impone para garantizar
el impacto, el mantenimiento y la duración de las acciones y/u obras emprendidas.
Otra vez, la adecuabilidad de un territorio depende mucho de las condiciones organizativas. El proceso de
autodesdarrollo requiere por ello que no solamente existan organizaciones locales fuertes (comunidad, ayllu...),
sino que éstas sean capaces de articularse en organizaciones aún mayores para poder abarcar, transformar y
articular territorios más extensos. Ese es un papel que, en la época precolombina, fue asumido por las "mar-
cas", luego por las federaciones étnicas y finalmente por los Estados multiétnicos prehispánicos.
3. UN PLAN DE DESARROLLO CAMPESINO
Para que el proceso de autodesarrollo campesino tenga continuidad y no se disperse en acciones sin im-
portancia o contradictorias, es necesario que existan un mínimo de lineamientos y objetivos de futuro y de
estrategias para alcanzarlos, lo que de alguna manera podríamos llamar un "plan de desarrollo campesino", lo
que en otros casos se suele denominar un "proyecto campesino".
No se trata de pedir un documento que imite la planificación nacional moderna y detalle los recursos, las
acciones, los plazos o etapas... Ello obligaría la organización a confiar la elaboración del plan a otras gentes y
racionalidades y dificultaría su ejecución y conducción por los propios campesinos.
Se trata más bien que la organización campesina debata y defina sus opciones en cuanto a:
+ qué tipo de sociedad y formas de vida desea construir y son posibles;
+ qué prioridades y modalidades prefiere para aprovechar y acondicionar su territorio con los recursos
que tiene;
+ qué orden considera más adecuado para enfrentar sucesiva o simultáneamente sus múltiples necesida-
des.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 121
Es importante que ese plan no sea confundido con un simple listado de necesidades, tal como los reclamos
o solicitudes que se hacen ante el Estado o los programas de desarrollo. No se trata de conseguir aquello que
suelen brindar el Estado o los programas (escuela, posta de salud, obras de infraestructura, insumos...). Se tra-
ta de ver qué requiere cabalmente la organización para construir esa sociedad y ese territorio, a base del es-
fuerzo propio y con el posible apoyo de fuentes externas, su personal y sus recursos.
Al mismo tiempo, es importante cuidar la coherencia del conjunto:
• evitando por ejemplo opciones de crecimiento rápido en un rubro (como la agricultura comercial) sin te-
ner la seguridad, la garantía, de poder controlar la consiguiente adaptación tecnológica, el aprovisiona-
miento de insumos internos o externos, los circuitos y precios de comercialización, etc...;
• evitando asimismo opciones de crecimiento en una actividad que obliguen a una utilización máxima de
ciertos recursos (fuerza de trabajo, materias primas...), impidiendo así el normal funcionamiento de otras
actividades que son indispensables y para las cuales no se cuenten con alternativas confiables y dura-
deras de reemplazo adecuado.
La elaboración de ese plan de desarrollo debe también poder convocar la adhesión de todos los integran-
tes de la organización y/o el compromiso/obligación de respetar la autoridad y las estrategias comunes que han
de guiar su realización.
A medida que el plan de una organización (ayllu por ejemplo) sea cada vez más ambicioso en sus objetivos
y en el tiempo, requiere la coordinación con otras organizaciones. De tal manera, los planes de varias organiza-
ciones locales pueden desembocar en la negociación/concertación progresiva de un plan zonal a ser conduci-
do por la organización zonal.
Los planes y estrategias de las organizaciones campesinas deben tomar en cuenta los planes y políticas
existentes en la región y en el país, considerando tanto las orientaciones proclamadas como las prácticas co-
nocidas, a fin de evitar lanzarse a objetivos incompatibles con las políticas de los niveles mayores.
Así, por ejemplo, una opción de especialización grande en el monocultivo de un alimento de consumo urba-
no significaría un riesgo muy grave mientras no exista una política del país de protección y fomento de la pro-
ducción nacional y mientras se pueda esperar en cualquier momento importaciones masivas que derrumben los
precios y lleven los campesinos a la quiebra.
4. RECURSOS SUFICIENTES Y CRECIENTES
Para poder hablar cabalmente de autodesarrollo campesino, se necesita que la organización cuente en su
territorio con recursos suficientes y crecientes, a fin de poder superar la simple subisistencia mínima y lograr
mejores condiciones de vida y trabajo. Dichos recursos son una de las bases para el autosostenimiento del pro-
ceso de autodesarrollo.
¿Qué se entiende por recursos suficientes y crecientes?
Las organizaciones campesinas disponen actualmente en sus territorios de una serie de recursos:
+ naturales, como las tierras (de pastoreo y de cultivo), el agua, la flora y la fauna silvestres, etc....;
+ culturales, como las innumerables especies vegetales y animales domesticadas...;
+ enérgéticos y tecnológicos, como la fuerza de trabajo humana (con sus conocimientos, su organiza-
ción, su cosmovisión...) y animal, las herramientas, las máquinas, las prácticas, etc...;
+ de complementación, como ciertas materias primas, ciertos productos y cierta cantidad de fuerza de
trabajo que pueden ser intercambiados (reciprocidad, trueque, venta, salarios) para obtener aquellos o-
tros recursos o bienes de los que se carece.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 122
Pero generalmente tales recursos son insuficientes para satisfacer las condiciones de vida y trabajo a los
que aspiran los campesinos:
+ faltan determinados recursos (tierra, agua, fuerza de trabajo...) o bien faltan otros para aprovechar
bien aquellos que podrían ser suficientes (tierra y/u organización para aprovechar la fuerza de trabajo;
fuerza de trabajo para aprovechar y/o acondicionar la tierra; etc...);
+ los recursos se deterioran y la presión sobre ellos impide su mejoramiento (los pastizales sobrepasto-
reados tienen demasiados animales para permitir la rotación que los recupere);
+ faltan tecnologías para mejorar los recursos deteriorados en plazos y condiciones adecuadas a la reali-
dad actual (¿cómo recuperar semillas de variedades nativas bien adaptadas pero infestadas de virus?);
etc...
Por consiguiente los recursos apenas alcanzan para la subsistencia mínima y a veces ni siquiera.
Tener recursos suficientes y crecientes requiere entonces tener la capacidad de generar excedentes en
determinados recursos a fin de poder utilizarlos en mejorar el potencial y el aprovechamiento de los demás, pa-
ra que estos a su vez generen nuevos excedentes que puedan dedicarse a mejorar las condicioones de vida y
trabajo y/o a producir nuevamente otros excedentes necesarios.
Según las circunstancias y características locales, la generación de excedentes puede iniciarse en tal o
cual tipo de recursos, de acuerdo por un lado a las posibilidades y de otro lado a las necesidades de mejora-
miento de los otros recursos.
Así, por ejemplo, se puede comenzar por generar un excedente de fuerza de trabajo, gracias a una mejor
organización, a fin de dedicarlo a la transformación o aumento (es decir mejoramiento) de las tierras cultivables.
O bien se puede comenzar por generar un aumento de producción agrícola a fin de contar con reservas de
alimentos y disminuir así provisoriamente el rebaño y liberar tierras de pastoreo, transformarlas o regenerarlas
(es decir mejorarlas) y permitir luego un crecimiento cuantitativo o cualitativo del rebaño.
¿Qué se requiere para volver los recursos suficientes y crecientes en función de un autodesarrollo
campesino?
La generación de excedentes es la base de todo crecimiento económico, pero no se puede esperar que
cualquier tipo de generación de excedentes permita un autodesarrollo campesino.
• Si los excedentes generados se concentran en pocas manos, se llega pronto a que dichos excedentes
sean utilizados en inversiones fuera del territorio campesino, en el mejoramiento de las condiciones de
vida y trabajo de esos pocos, o en la extensión de los territorios controlados en forma particular por esos
pocos, en detrimento de los demás que verían disminuidos sus recursos y anuladas sus posibilidades de
mejoramiento y hasta de subsistencia.
• Si se generan excedentes en un solo tipo de recursos, se corre el peligro de provocar graves desequili-
brios entre el conjunto de recursos y, progresivamente, de causar un deterioro de los recursos no priori-
zados, lo cual puede desembocar en freno o destrucción del proceso de autodesarrollo.
El Programa ha de jugar un rol importante en el lanzamiento o consolidación de la generación de exceden-
tes, gracias a sus propios medios humanos, físicos y financieros. Pero es importante que pueda actuar en el
marco de una estrategia a ser definida por la organización campesina.
Para que la generación de excedentes se haga en función de autodesarrollo campesino, es efectivamente
importante:
+ que la organización campesina tenga la autoridad y la capacidad de normar y controlar el uso de los
recursos en su territorio;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 123
+ que tenga una política de administración/gestión de dichos recursos en función del proceso de auto-
desarrollo, a fin de posibilitar el mejoramiento de todo su grupo social y todo su territorio, y evitar contra-
dicciones y desequilibrios que destruyan el proceso.
5. TECNOLOGIAS ADECUADAS, DIVERSIFICADAS Y PROGRESIVAS
El proceso de autodesarrollo campesino requiere la disponibilidad de tecnologías que posibiliten generar
excedentes y acondicionar el territorio, en función del objetivo de mejorar las condiciones de vida y trabajo y al-
canzar el autosostenimiento del proceso.
Para ello se necesitan tecnologías que sean adecuadas, diversificadas y progresivas.
¿Cuándo están adecuadas las tecnologías?
A menudo se piensa que existen las tecnologías adecuadas y se las ve como lo contrario de las tecnologí-
as grandes, pesadas, caras. Sin embargo, no se trata tanto de clasificarlas según sus características físicas si-
no más bien de analizarlas según su adecuación a la cultura local y a los fines perseguidos.
No existen tecnologías universalmente adecuadas ni otras tan universalmente inadecuadas. Una tecnologí-
a puede estar adecuada a un lugar, momento y cultura determinados y volverse inadecuada en el mismo lugar
pero en otro momento. Y viceversa.
Para determinar si una tecnología es adecuada o no, se tiene sobre todo que establecer criterios para a-
nalizar su conveniencia o inconveniencia, en función de las características físico-naturales del territorio en el
cual se emplean, de las características biológicas, sociales, políticas y culturales del grupo, así como de los ob-
jetivos y estrategias de la organización que conduce el proceso de autodesarrollo.
Tales criterios podrían ser innumerables y ordenarse de múltiples formas. En todo caso, en un proceso de
autodesarrollo campesino, nunca deberían olvidarse criterios que permitan establecer si las tecnologías emple-
adas o propuestas favorecen o dificultan el logro de las cuatro condiciones anteriormente mencionadas como
necesarias para el desarrollo:
+ una organización fuerte y capaz;
+ un territorio coherente y adecuable;
+ un plan de desarrollo campesino;
+ unos recursos suficientes y crecientes.
¿Por qué tecnologías diversificadas?
Un proceso de desarrollo no se limita al simple crecimiento de ciertos componentes de la realidad (como
la producción agropecuaria). Más bien se caracteriza por una transformación de dichos componentes y sobre
todo del tipo de interrelaciones entre ellos.
Las necesidades tecnológicas del proceso de autodesarrollo campesino no pueden por tanto determinarse
de antemano. A medida que se van dando las transformaciones, surgen nuevos requerimientos tecnológicas.
Hablar de tecnologías diversificadas significa entonces plantear que la organización campesina que condu-
ce el proceso debe contar con un conjunto (abanico) de alternativas tecnológicas a las cuales pueda recu-
rrir conforme a las circunstancias y a las transformaciones ocurridas.
Con ello se propone una óptica diferente de los "paquetes tecnológicos" usualmente ofrecidos. Estos
suelen estar conformados por un conjunto cerrado de técnicas, prácticas e insumos que se orientan casi exclu-
sivamente hacia una mayor producción y productividad. Por tecnologías diversificadas se entiende al contrario
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 124
un conjunto abierto a cualquier adecuación requerida por las características de los recursos naturales, del gru-
po social y de las estrategias de la organización.
Asimismo, "tecnologías diversificadas" significa que no se limitan las alternativas a un solo tipo de tecnolo-
gía (moderna, intermedia, andina, ancestral o como se quiera llamar). Más bien se intenta conocer y disponer
potencialmente de todas a fin de aprovecharlas, eligiendo y adaptando de acuerdo a las necesidades del proce-
so de autodesarrollo y a la cultura tecnológica de la sociedad en proceso.
¿Por qué tecnologías progresivas?
Si bien el proceso de autodesarrollo campesino ha de poder aprovechar cualquier tecnología útil (sea mo-
derna, ancestral...), el criterio de "utilidad" debe interpretarse tomando en cuenta que las tecnologías son el pro-
ducto concreto de determinadas sociedades y culturas y pueden tener repercusiones muy negativas en otras
sociedades y culturas.
Como producto social y cultural, una tecnología puede:
+ estar controlada por sus "productores" y provocar dependencias a veces irreversibles en los usuarios
de otras sociedades;
+ causar graves daños en una sociedad que no tenga la misma "cultura tecnológica", directamente (caso
de mal manejo de agroquímicos) o indirectamente (destrucción del potencial organizativo por la introduc-
ción de tecnologías individualistas); etc...
El manejo de las tecnologías posibles exige entonces contar con una estrategia de desarrollo tecnológico,
es decir que los cambios sean controlados y progresivos, de acuerdo a la evolución del entorno y de la cultu-
ra tecnológica del grupo, a las transformaciones que se vayan dando en el conjunto de los componentes del
grupo y del territorio.
Es decir que la organización campesina ha de contar con criterios adecuados para la selección, imple-
mentación y gestión de las tecnologías que requiere:
+ rescatando, validando y revalorando críticamente los conocimientos y las tecnologías andinas;
+ aprovechando aportes útiles de diversos tipos de tecnología (andina y moderna) en función de la reali-
dad, las necesidades y la cultura propia;
+ adaptando tecnologías andinas y modernas a la realidad actual y local;
+ elaborando nuevas propuestas tecnológicas con aportes andinos y modernos, pero a base de la cultura
propia.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 125
Oruro 1987-09
1. Informe de los talleres sobre plan de formacion
2. Elementos de una politica de autoformacion para el autodesarrollo campesino
3. Propuesta de plan de formacion para el PAC-ORURO (segunda version)
4. Guía para la practica de la autoevaluacion
INFORME
DE LOS
TALLERES
SOBRE
PLAN DE FORMACION
Programa de Autodesarrollo Campesino
(PAC-ORURO)
setiembre de 1987
Pierre de Zutter
I. Balance de la misión
II. Conclusiones y recomendaciones
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 126
I. BALANCE DE LA MISION
1. Los antecedentes
La misión a Oruro de setiembre de 1987 fue programada en el mes de mayo cuando, durante la presencia
en el Programa del asesor, se decidiera realizar el Seminario-Taller anual en dos partes, una en agosto, otra en
setiembre.
Los objetivos y tareas de la misión fueron replanteados durante y luego del Seminario-Taller de agosto
cuando por un lado se estableció que la segunda parte del mismo se hiciera en forma descentralizada, zona por
zona, y por otra parte, ante la indisponibilidad del experto extranjero en capacitación, se encargó a un equipo
conformado por Juan San Martín, Xavier Izko y el asesor la preparación del Plan de Formación y Estudios a ser
debatido e implementado en los talleres de setiembre.
La misión del asesor consistió por tanto en:
• una semana de trabajo inicial en Lima para elaborar documentos de base para el Plan de Formación y
Estudios;
• 17 días de permanencia en Oruro para colaborar en la programación, realización y evaluación de los
talleres;
• 3 días en Lima para preparar el informe de la misión.
2. El desarrollo de la misión
Consideraremos ahora cuatro fases de la misión:
• Los documentos de base
Para preparar los documentos de base de un Plan de Formación y Estudios, se contaba con los siguientes
elementos:
+ una primera versión parcial de"Propuesta de Plan de Formación y Estudios" elaborada en Oruro a fines de
agosto con Juan San Martín y Xavier Izko;
+ el documento-propuesta elaborado por el experto extranjero en abril;
+ los tres documentos preparados por el asesor en mayo;
+ los informes del asesor sobre los seminarios de agosto y diciembre de 1986 y agosto de 1987.
Al comenzar la preparación de una segunda versión más elaborada de la Propuesta de Plan de Formación
y Estudios, el asesor se vió en la necesidad de precisar y completar la presentación de muchos elementos
conceptuales de la Formación en el PAC-Oruro a fin de ayudar a una mayor coherencia entre todos los
componentes de dicho Plan.
Ello obligó a redactar primero un documento conceptual: "Elementos de una política de autoformación para
el autodesarrollo campesino; reflexiones para el debate en el Equipo de Formación y Estudios". La premura
impidió un desarrollo más pedagógico de este texto, por cuanto quedó reservado para un debate interno del
equipo central del PAC.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 127
Sobre esta base, el asesor elaboró una segunda versión de la Propuesta de Plan de Formación y
Estudios, desarrollando las partes relativas a "finalidad", "política", "objetivos", "estrategia", "temas y contenidos"
y "metodología", dejando las partes siguientes (las más "ejecutivas") para una elaboración conjunta del Equipo
de Formación y Estudios, tal como había sido previsto en agosto.
• Preparación y programación de los talleres
El asesor llegó a Oruro el 15 de setiembre, de acuerdo a la fecha prevista desde agosto y luego
confirmada telefónicamente.
El trabajo de preparación-programación de los talleres descentralizados no pudo sin embargo comenzar
como previsto por cuanto estaban ausentes los miembros del Equipo de Formación y Estudios.
En realidad, una serie de problemas personales, de salud y de tareas de terreno originalmente no
programadas pero de gran importancia para los procesos campesinos apoyados por el PAC impidieron:
+ las labores de preparación que habían de hacerse en Oruro en la primera quincena de setiembre (Manual
de Rescate de Metodologías, Manuales Técnicos, Manual sobre Ayllu, Manual de Programación, Folletos
de Devolución del Estudio Socio-Económico, contratación del responsable nacional de Formación y
Estudios y de los encargados zonales de Formación y Estudios);
+ un real y efectivo proceso de programación grupal de los talleres (debate, mejoramiento y culminación de
los documentos de base; elaboración de objetivos, contenidos y metodología de los talleres; preparación
de materiales para los mismos; distribución de responsabilidades y tareas...).
El asesor se vió entonces ante la disyuntiva siguiente:
+ encargarse por su cuenta de esta preparación y programación, aprovechando el apoyo de las personas
disponibles en ese momento pero asumiendo una responsabilidad y una coordinación que no le
correspondían;
+ dejar que las insuficiencias hagan crisis a fin de obligar el Programa a darse las condiciones para enfrentar
y asumir el reto de la Formación.
Contrariamente a intervenciones anteriores en que había optado por asumir la responsabilidad de conducir
él mismo actividades de formación que no habían logrado ser compartidas, esta vez el asesor se decidió por la
segunda alternativa. Las razones fueron las siguientes:
+ el Programa se estaba acostumbrado a que el asesor actúe más como experto a tiempo parcial que como
asesor encargado de potenciar los recursos internos del propio Programa;
+ esta clase de intervenciones del asesor estaba contribuyendo a disfrazar la carencia fundamental de un
equipo con responsabilidad y disponibilidad para asumir la labor de Formación y Estudios y, por tanto,
impedía analizar y enfrentar claramente dicha carencia;
+ solamente iba a quedar un poco más de un mes para apoyo del asesor al Programa y, por consiguiente,
era urgente revertir la tendencia anterior.
De esta manera, los días de preparación-programación (del martes 15 al viernes 18) fueron dedicados por
el asesor a revisar documentación sobre aspectos donde el Programa había solicitado apoyo, preparar una
pequeña "Guía para la Práctica de la Autoevaluación" susceptible de ser aprovechada en la autoformación del
personal del PAC y a entrevistas individuales con diversos miembros del equipo central del Programa y de
algunas zonas.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 128
En todos estos días, solamente se llegó a realizar una pequeña reunión, convocada por la co-dirección, y
que sirvió cuando menos a delinear las fases principales del proceso a seguir en los talleres: presentación del
Plan de Formación; elaboración de un calendario campesino para guiar las labores de formación; programación
de la formación campesina; programación de la formación del personal del Programa.
Al iniciarse el primer taller en Salinas de Garci Mendoza el sábado 19 a las 9 de la mañana, dichas fases
eran las únicas pautas comunes a todos los miembros del equipo allí presentes. No se contaba ni con un
programa real, ni con materiales para las presentaciones, ni con una distribución de tareas, ni con una
socialización y debate de las reflexiones de cada uno sobre los documentos de base, ni con una coordinación
mínima con la jefatura de zona.
• Los talleres
El primero de los tres talleres previstos, el de Salinas de Garci Mendoza (Zona Sur), tuvo un desarrollo
improvisado y muy caótico, con el agravante de situaciones de tensión interna a la zona por problemas de
disciplina.
La presentación del Plan de Formación reflejó claramente la falta de preparación y fue totalmente
deficiente para los fines del taller. La elaboración del calendario campesino fue el aspecto más resaltante por
cuanto permitió muchos aportes muy valiosos de los extensionistas, especialmente de aquellos que habían
estado vinculados con Juan San Martín para labores de rescate de conocimientos y tecnologías campesinas.
Las programaciones de Formación (campesina y de personal del Programa) fueron útiles pero muy limitadas, en
gran medida por la deficiente formulación y explicación de las preguntas para trabajos de grupo.
Al terminar el taller, problematizados por las grandes carencias constatadas, el equipo (Antonio Carrasco,
Xavier Izko, Juan San Martín y el asesor)que había asumido la tarea comenzó por fin un real proceso de
preparación y programación de los siguientes talleres.
Dicho proceso comenzó de manera informal, a través de una doble dinámica que se dió en el camino de
regreso, el lunes 21: contacto con la realidad campesina y del Programa en la zona (a través de visitas a
comunidades) y debate sobre la misma; intercambio, socialización y debate sobre la labor de formación.
El martes 22 fue dedicado a una preparación personal de cada miembro del equipo hasta desembocar al
final de la tarde en una larga reunión de autoevaluación grupal y de definición de pautas y responsabilidades
para los dos talleres faltantes. Esta reunión fue decisiva porque, al permitir un análisis grupal y profundizado,
contribuyó a forjar la coherencia del equipo alrededor de una orientación en Formación y de una metodología
para los talleres.
Gracias a ello, el miércoles 23 en la mañana, cada miembro del equipo se ocupó en prepararse
adecuadamente para las tareas que le habían sido asignadas.
El segundo taller, el de Turco (Zona Oriental), tuvo un desarrollo cualitativa muy superior al primero.
Podemos señalar los siguientes aspectos más destacables:
+ Los participantes: a diferencia de las demás zonas, en Turco no solamente intervinieron los extensionistas
y almaceneros de la zona sino todo el personal del Programa (choferes, auxiliares de campo del
PROCATUR) y el Corregidor de Turco. De esta manera, el taller pudo contribuir a los esfuerzos zonales
por forjar un equipo coherente que comprenda a todos y no solamente al personal "técnico".
+ La preparación con la jefatura zonal: también a diferencia de las demás zonas, se pudo realizar una buena
reunión de preparación del taller con la jefatura de zona (el miércoles 23 al llegar a Turco), informando,
coordinando y precisando los alcances del taller y lel rol de la jefatura.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 129
+ La presentación del Plan de Formación: fue asumida en equipo, con una distribución de los diversos
puntos entre todos los miembros y con el recurso a abundantes ayudas visuales, permitiendo también así
un debate más fructífero y crítico con los participantes del taller.
+ Los trabajos de grupo (calendario, formación campesina, formación del personal del Programa): dieron
resultados interesantes al tiempo que permitieron problematizar parcialmente la óptica de trabajo en la
zona; la mayor deficiencia estuvo en la formación del personal, debido a una formulación y orientación de
las preguntas aún insuficientes por parte del equipo.
+ La participación: fue diversificada y cabe notar que la jefatura zonal tuvo numerosas intervenciones de
gran importancia, a diferencia de las demás zonas.
+ Los debates: permitieron profundizar muchos puntos y dinamizar una reflexión sobre el trabajo, con
limitaciones en los aspectos relacionados a cultura y ritualidad en el calendario campesino, en parte por el
insuficiente conocimiento del equipo sobre la realidad y la práctica de la zona.
El tercer Taller, el de Toledo (Zona Central), pudo aprovechar la experiencia de los anteriores,
mejorándose tanto la intervención del equipo como los resultados globales del evento. Entre los elementos
destacables podemos citar los siguientes:
+ La realización en Toledo: el hacer el taller en Toledo (y no en Oruro como se había pedido por la
indisponibilidad de las instalaciones del DEAG) ha sido altamente positivo. Permitió revalorizar un área de
trabajo donde se está intentando cumplir a cabalidad con los lineamientos del Programa. Ayudó
parcialmente a hacer tomar conciencia de los potenciales existentes en las zonas para el trabajo del
Programa.
+ Los participantes: el evento se realizó con asistencia de extensionistas y almaceneros y la presencia
pasiva de algunos choferes. Hubo una intervención formal de autoridades locales en la inauguración y la
clausura. En diversos momentos se incorporaron campesinos y técnicos de la localidad, con buenos
aportes en plenarias y en trabajos de grupo.
+ La presentación del Plan de Formación: se benefició con las experiencias anteriores y fue esta vez de una
calidad superior, logrando alimentar y dinamizar los siguientes trabajos de grupo.
+ Los trabajos de grupo: fueron excelentes, especialmente en lo relativo a formación campesina donde un
grupo fue mucho más allá de lo pedido y llegó a presentar una propuesta bastante completa de estrategia
para el trabajo del Programa en la zona. La mejor formulación y explicación de las preguntas sobre
formación contribuyeron mucho a buenos resultados del trabajo sobre formación de técnicos.
+ La participación: fue muy elevada, con aportes diferenciados pero todos muy positivos de las diversas sub-
zonas.
+ Los debates: fueron intensos y profundos, con un alto grado de criticidad. Contribuyeron mucho a reforzar
la coherencia de una zona donde la jefatura está aún débil por la insuficiente identificación del supervisor
nacional con la orientación del Programa y por la llegada de un supervisor europeo que recién se está
integrando.
+ El equipo de formación: avanzó mucho en coherencia y capacidad de conducción de eventos. A manera
de ejemplo puede señalarse que, por primera vez desde que el asesor interviene en Oruro, la reunión fue
prácticamente conducida en su totalidad por el propio personal del Programa con una intervención muy
reducida del asesor.
+ El encargado zonal de formación: se pudo contar para el evento con la participación del candidato a
encargado zonal de formación, Abel Sánchez, lo cual facilitó su comprensión de la orientación del
Programa y su integración al equipo zonal.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 130
• El final de la misión
Del lunes 28 al miércoles 30, los miembros del equipo responsable de los talleres tuvieron dos tareas
principales:
+ hacer un consolidado de las informaciones y propuestas recogidas en los tres talleres a fin de tener
elementos para precisar el Plan de Formación y comenzar a elaborar una programación más precisa;
+ resolver la situación del Equipo de Formación y Estudios debido a las diferencias existentes con el experto
extranjero en capacitación en cuanto a orientaciones y a metodología de trabajo en equipo.
De hecho, la primera tarea no pudo ser completada. El equipo dedicó la casi totalidad de sus horas en
hacer el consolidado de la información, con técnicas manuales que requirieron mucho tiempo y no permitieron
guardar disponibilidad para proceder al análisis de los resultados y a elaborar la programación.
A diferencia de otras oportunidades en que el asesor se había llevado los materiales básicos producidos
durante la misisón a fin de hacer por su cuenta el análisis y enviar sus observaciones al Programa, esta vez fue
imposible proceder de esta manera por existir una sola copia, terminada a último minuto, del consolidado.
En cuanto al segundo punto, condicionó en gran medida el trabajo de los tres días por cuanto recién el
miércoles 30 en la tarde se pudo realizar la reunión correspondiente con la co-dirección y las jefaturas de zona.
El debate sirvió para un esclarecimiento mínimo que debería posibilitar una superación progresiva de las
dificultades.
3. Los resultados
Podemos considerar los resultados en cuanto a los tres objetivos centrales de la misión:
+ Plan de Formación y Estudios;
+ programación de la formación;
+ Equipo de Formación y Estudios.
• Plan de Formación y Estudios
La misión sirvió para precisar y mejorar los lineamientos generales del Plan de Formación, con un
importante avance en la búsqueda de coherencia entre las orientaciones generales del Programa y sus labores
de formación.
Los debates al respecto no se dieron en reuniones formales del equipo directivo del Programa sino en la
práctica grupal del equipo que se responsabilizó por los talleres, en los encuentros con algunas jefaturas
zonales y en la dinámica de los propios talleres.
En este sentido, los documentos de base preparados por el asesor no fueron objeto de un debate
específico pero sí de una confrontación práctica y concreta con la realidad de las zonas y con el personal de las
mismas.
Los talleres fueron entonces de gran utilidad para precisar los lineamientos, analizando su coherencia y
viabilidad con respecto a la orientación del Programa, a sus recursos humanos y materiales, a las prácticas
existentes y posibles de trabajo con las organizaciones campesinas de cada zona.
En cuanto a los aspectos del Plan relacionados a Estudios, no fueron debatidos ni trabajados durante la
misión, salvo los aportes al respecto que surgieron de las propuestas de los trabajos de grupo en los talleres,
especialmente en Toledo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 131
De manera general, los lineamientos generales del Plan de Formación quedaron establecidos con claridad
a nivel del equipo responsable de los talleres y compartidos en mayor o menor grado con los equipos zonales
(más en Toledo, menos en Salinas).
• Programación de la formación
La programación de la formación ha quedado en este momento muy desigual según las zonas y no se
tiene todavía el plan global, aunque se cuente con muchos elementos para el mismo.
El taller de Salinas logró forjar una mejor comprensión de la política de formación pero sin poder reunir una
cantidad suficiente de información sobre actividades concretas.
El taller de Turco llegó a brindar mucha información sobre necesidades y posibilidades pero esencialmente
en el área técnica, con carencias en aspectos socio-culturales y metodológicos.
El taller de Toledo aportó un panorama global bastante completo que puede servir de referencia tanto para
una primera propuesta de programación global como para una profundización en las demás zonas.
Tanto los trabajos de grupo como las plenarias sobre "calendario campesino" en los tres talleres aportaron
bases fundamentales para posibilitar una programación de formación acorde con el autodesarrollo campesino y
con en enfoque de proceso de autoformación y evitar encerrarse así en un simple activismo de capacitación
funcional.
• El Equipo de Formación y Estudios
El resultado más desigual de la misión se refiere a la conformación y consolidación del Equipo de
Formación y Estudios.
El aspecto más positivo consiste en el gran avance logrado en la coherencia y capacidad del pequeño
equipo que asumió la conducción de los talleres.
Sin embargo, ninguna de las tres personas pertenece formalmente al Equipo de Formación y Estudios:
+ Antonio Carrasco se integró por motivación propia pero su cargo de Coordinador PAC-CORDEOR sólo
permite una participación parcial y puntual en las labores de formación.
+ Xavier Izko es asesor contratado para Estudios y su relación con el Programa no tiene suficientes
garantías de estabilidad como para considerarlo como un elemento de continuidad de la labor emprendida.
+ Juan San Martín es contratado para tareas específicas que se relacionan con Formación y Estudios pero
que no le dejan la disponibilidad necesaria para el Equipo.
La misión sirvió para ayudar a problematizar el papel del experto europeo en capacitación a fin de trata de
superar las diferencias sobre orientación y práctica de trabajo en equipo, pero, si bien se estableció al final un
marco para intentar una real integración, recién el proceso de superación había de comenzar cuando ya
terminaba la misión.
Fuera de estas personas, el Equipo de Formación y Estudios aún no existe:
+ Un miembro natural del mismo, el técnico en artesanías, nunca se integró a su dinámica y trabajo, ni
formal ni conceptualmente.
+ Otros miembros urgentemente necesarios (un responsable nacional de Formación y Estudios, tres
encargados zonales) aún no han sido contratados.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 132
Otro elemento positivo fue la participación de Abel Sánchez, reciente encargado para la zona central, en
los talleres de Turco y Toledo. De la misma manera asistieron un eventual candidato a responsable nacional y
una posible asesora en el campo de artesanía).
II. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
1. Conclusiones
• Utilidad de la misión
La misión de setiembre ha sido la menos eficiente de todas las realizadas por el asesor con el Programa
desde junio de 1986. Esta situación se debió tanto a las dificultades internas del Programa para armar su
Equipo de Formación y Estudios como a la voluntad del mismo asesor de problematizar las deficiencias y evitar
así que la disminución de su apoyo en los siguientes meses desemboquen o en un vacío o en una
tergiversación activista de las orientaciones adoptadas a lo largo de un proceso que ya lleva un año y medio.
Pero, si bien se puede cuestionar la eficiencia de la misión por cuanto la presencia del asesor no fue
adecuadamente aprovechada como otras veces, el balance final incluye un alto grado de eficacia por cuanto se
alcanzó un fuerte impacto que debería ayudar el Programa a forjar mejor su Equipo y su Plan de Formación y
Estudios. Tanto los retos planteados por los lineamientos de formación como las exigencias que ellos significan
para la composición y funcionamiento del equipo han sido objeto de vivencias muchas veces conflictivas pero
probablemente más útiles que simples recomendaciones teóricas.
• Validez y factibilidad del Plan de Formación
La propuesta de Plan de Formación y Estudios sobre la cual se apoyaron los talleres descentralizados
demostró tanto su validez como las múltiples dificultades a superar para su adecuada implementación.
La propuesta fue sistemáticamente confrontada con las orientaciones del Programa, lográndose
importantes precisiones y mejoras, así como enriquecimientos significativos como la articulación de la formación
a un "calendario campesino" y no solamente a simples calendarios técnicos basados en ciclos biológicos de
plantas y animales.
La confrontación se dió también con la realidad económica, organizativa y cultural del campesinado de las
zonas. Aunque con limitaciones todavía significativas por el insuficiente conocimiento de esta realidad por parte
del equipo central tanto como de los equipos zonales, se pudo comprobar la factibilidad de los planteamientos.
Felizmente se pudo detectar en cada zona por lo menos un eje de trabajo con valor demostrativo donde
trabajar con un enfoque procesal y dentro de las orientaciones de autodesarrollo y autoformación:
+ la reestructuración del apoyo crediticio con las autoridades tradicionales de los cuatro ayllus de Salinas
para la Zona Sur;
+ la reestructuración del apoyo en artesanías con las autoridades tradicionales de Turco para la Zona
Oriental;
+ la reestructuración del apoyo del Programa a la sub-zona de Todelo en base a la estrategia propuesta por
los extensionistas en el taller correspondiente para la Zona Central.
El Plan de Formación aparece por tanto como factible y conveniente para el PAC-Oruro, pero entraña una
serie de retos claves:
+ La coherencia y capacidad del Equipo de Formación y Estudios (ver más abajo);
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 133
+ La coherencia entre política de formación y programación de la misma. Los avances sobre política de
formación logrados en los talleres son aún limitados en cuanto la mayoría del personal tiene naturales
dificultades para superar concretamente el enfoque tecnicista y productivista de la extensión clásica. Se
trata por tanto de forjar una programación de formación que pueda partir de la conciencia actual del
personal zonal a fin que esa programación pueda ser realmente asumida por las zonas, sin por ello
quedarse en ese nivel y buscando más bien un avance acelerado hacia un auténtico trabajo de
autoformación campesina y del personal. La programación de formación no habrá por tanto de ser la ideal
sino más bien una combinación de lo "sentido" y de lo deseable, pero con perspectivas de evolución
rápida hacia una cada vez mayor coherencia.
+ El rol de las jefaturas zonales. La labor de formación sólo tendrá éxito en la medida en que sea realmente
asumida por las zonas y conducida por las respectivas jefaturas. La experiencia de los talleres demuestra
que las perspectivas son desiguales según las zonas, con excelentes perspectivas en la Zona Oriental,
dificultades superables en la Zona Central (los elementos de superación residen en la dinámica positiva de
muchos extensionistas y en la actitud del nuevo supervisor europeo) y dificultades de alcance aún
imprevisible en la Zona Sur (por la escasa integración de los supervisores al reto de la autoformación).
+ El funcionamiento práctico. Quedan muchos elementos a solucionar en cuanto a:
- la compatibilidad del enfoque de autodesarrollo y autoformación con el actual sistema de Plan
Operativo;
- la disponibilidad de tiempo y medios de transporte para una efectiva labor de formación;
- el logro de una real dinámica de equipo a nivel de zonas y sub-zonas;
- etc...
• La coherencia y capacidad del Equipo de Formación
El Equipo de Formación y Estudios empezó a conformarse de hecho como equipo durante el Seminario-
Taller de agosto de 1987, aprovechando anteriores prácticas y reflexiones grupales (seminarios) realizadas
desde agosto de 1986.
El trabajo de terreno para reestructuración del apoyo crediticio con los cuatro ayllus de Salinas reforzó esa
dinámica de equipo. Los talleres de setiembre han venido a consolidar este núcleo inicial.
En cambio, la labor del experto europeo encargado de capacitación (Rudolf Weber) sufrió largas
interrupciones motivadas por vacaciones y problemas de salud, con una presencia real para formación en abril y
julio. En realidad, dicho experto hasta el momento nunca ha tenido oportunidad de participar plenamente en los
eventos claves del Programa (Seminario-Taller de agosto de 1986, Seminario de Programación de diciembre de
1986, Seminario-Taller de agosto de 1987, talleres descentralizados de setiembre de 1987).
Esta situación ha provocado una situación de paralelismo de actuaciones entre el experto y el núcleo
mencionado, con un doble resultado:
+ falta de una práctica de trabajo en equipo;
+ falta de armonía en cuanto a orientaciones, criterios y metodología del trabajo de formación.
El retorno del experto, luego de una larga ausencia que obligó a precisar definiciones y tomar decisiones
sin su participación (reunión de co-dirección de fines de agosto de 1987 - ver "Informe del Seminario-Taller
sobre Autodesarrollo Campesino"), constituía por tanto un paso clave para la dinámica de formación:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 134
+ o bien el experto se incorporaba al proceso en ese momento conducido por el núcleo inicial, con lo cual se
potencializaba un Equipo fundamental para el Programa;
+ o bien se mantenía el paralelismo de actuaciones, con lo cual el trabajo del núcleo inicial podía quedar
trunco e implícitamente desautorizado.
Al darse durante los talleres de Turco y Toledo la segunda situación, se corría el riesgo de destruir lo más
valioso de lo que hasta el momento se había construido: una positiva dinámica de equipo forjada alrededor de
una línea clara de trabajo.
La problematización del hecho permitió aclarar opciones y estrategias para avanzar hacia una solución. Es
importante que ahora se logre consolidar una alternativa viable porque la formación difícilmente podrá quedar
siempre supeditada a una intervención de la co-dirección.
Además del núcleo inicial completado por el experto europeo, el Equipo de Formación y Estudios es aún
totalmente insuficiente. La contratación de encargados zonales y el refuerzo del equipo central son tareas
urgentes. Deben sin embargo darse dentro de una orientación clara y una dinámica positiva, para lograr forjar
un equipo realmente interdisciplinario y para evitar que las contrataciones se conviertan en un terreno de lucha
de poderes y líneas.
2. Recomendaciones
• Centrar los debates dentro de la línea adoptada
Todos los eventos y todas las reuniones del nivel directivo que se han realizado en el Programa desde
agosto de 1987 han coincidido en una línea de trabajo en autodesarrollo campesino y en un enfoque de
autoformación. No se trata de pretender que todo esté ya totalmente claro. Se requieren aún muchos debates y
avances.
Pero el Programa ya no puede darse el lujo de malgastar su tiempo y sus energías en la eterna repetición
de debates o actuaciones que intenten replantear la línea de trabajo y volver a un esquema más clásico.
Hemos constatado en setiembre muchos debates muy críticos en los cuales los cuestionamientos hechos
a las orientaciones del Programa buscaban precisarlas y mejorarlas.
Pero hemos podido ver también muchos silencios, planteamientos y prácticas que pretenden negar lo
avanzado y preservar una especie de "autonomía" de acción para que quienes están disconformes con la
orientación puedan actuar a su manera en lo que sería su "feudo".
El Programa necesita mucho de la primera actitud y debe erradicar la segunda, sea haciendo cumplir a
quienes dudan, sea reemplazando a quienes se oponen.
Esta fue una recomendación del Informe del Seminario-Taller sobre Autodesarrollo Campesino. Creemos
indispensable reiterarla ahora.
• Programación de la formación
Para elaborar ahora una programación de la labor de formación, el Programa debe responder a una triple
exigencia:
+ ofrecer a los auspiciadores del Programa un panorama de las actividades a realizar, a fin de que puedan
guiarse no solamente por los planteamientos generales sino también por ejemplos concretos de las
acciones a emprender;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 135
+ programar y preparar una serie de acciones solicitadas en los talleres a fin de ayudar las zonas a asumir
sus responsabilidades en la formación teniendo experiencias concretas en las cuales se dé un avance de
autoformación y al mismo tiempo se pueda mejorar la comprensión de lo que es autoformación;
+ incentivar y conducir un proceso de programación con los interesados (campesinos y personal del
Programa), articulándolo al proceso de programación general para 1988-89 para una cada vez mejor
integración de la autoformación al trabajo de autodesarollo y para una cada vez mayor adecuación de la
autoformación a la realidad y los procesos de las zonas.
Esta triple exigencia debe ser asumida en forma total y ser explicada con claridad, para evitar que se
repita lo sucedido con el Plan Operativo 1987-88 cuando los diferentes niveles de programación crearon
confusión entre los extensionistas y terminaron frustrando en muchos casos las iniciativas de un trabajo de
acompañamiento de las organizaciones campesinas.
Las jefaturas zonales tienen un rol importante que jugar para evitar dichas confusiones, gracias a una
supervisión que oriente adecuadamente al personal de campo y les permita tener así capacidad de iniciativa en
el apoyo al proceso de programación compartida con el campesinado.
• Los ejes de trabajo
En el trabajo de formación a nivel campesino, deben diferenciarse dos rubros:
+ Una labor de capacitación bastante técnica destinada a posibilitar un mejor aprovechamiento por los
campesinos de los servicios y aportes que brinda el Programa en este momento (uso de productos del
Fondo Rotatorio, sanidad animal, etc...).
+ Una labor de mayor alcance orientada a consolidar el proceso de autodesarrollo, es decir a acrecentar las
capacidades básicas de las organizaciones campesinas y, de este manera, a posibilitar el logro de las
condiciones básicas para el autodesarrollo.
Es importante que el Programa no se encierre en el primer rubro. Este puede ser útil pero no es de
ninguna manera el que vaya a garantizar el logro del objetivo de autodesarrollo, es decir la continuidad de un
proceso conducido por las organizaciones. Es entonces básico poder ir definiendo ejes de trabajo alrededor de
los cuales se articule toda la labor del segundo rubro.
Los talleres permitieron detectar ejes posibles en este momento en cada zona (guano en Salinas,
artesanía en Turco, estrategia de trabajo en Toledo). En realidad son para determinadas sub-zonas. Se requiere
establecer ejes para todas las sub-zonas y, posiblemente, tener varios ejes potenciales para cada una.
• Calendario campesino
El concepto de "calendario campesino" con el cual se estuvo trabajando en los talleres de setiembre es un
elemento clave para lograr una real inserción de la formación dentro las organizaciones socio-espaciales
andinas y dentro de las propias actividades de desarrollo.
Sin embargo, es aún insuficiente la comprensión del papel que, dentro del trabajo campesino, tiene el rito
como expresión, regulador y reproductor de todo un sistema de conocimiento, interpretación y planificación. El
Equipo de Formación y Estudios debe profundizar el punto a fin de ofrecer ejemplos concretos correspondientes
a cada zona o sub-zona y permitir así un avance de todo el personal en este campo.
Al mismo tiempo, es indispensable lograr una buena graficación (circular) de ese calendario para su
devolución a las organizaciones campesinas y, así, un diálogo real que permita una auténtica programación
compartida del apoyo PAC a la autoformación campesina y, en general, al autodesarrollo campesino.
• Rol del asesor
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 136
Quedan muchos puntos donde el asesor pudiese colaborar en este momento en el lanzamiento de la
política de formación. Sin embargo, por la importancia del rol jugado por el asesor en los últimos meses, parece
actualmente preferible disminuir sus intervenciones a fin de permitir/obligar el Equipo a asumir directamente la
responsabilidad de todas las acciones.
Sugerimos por ello lo siguiente:
+ El asesor podría colaborar por escrito a distancia en la solución de diversos problemas sobre los cuales se
le vaya consultando. Esta podría ser una manera, en este momento, de aportar sin interferir en una
dinámica interna de Equipo que debe darse so pena de no estar el Programa en condiciones de cumplir
con sus ambiciosos planteamientos.
+ Las semanas de asesoría que quedan todavía por realizar deberían ser preparadas con el mayor cuidado.
Es decir que, en la medida de lo posible, deberían servir para algo más que la conducción de un taller o
Seminario-Taller. Debería buscarse más bien que dichas semanas sean una oportunidad para que el
Programa "saque el jugo" al asesor.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 137
ELEMENTOS
DE UNA
POLITICA DE AUTOFORMACION
PARA EL
AUTODESARROLLO CAMPESINO
Reflexiones para el debate
en el Equipo de Formación y Estudios
del Programa de Autodesarrollo Campesino
- PAC-ORURO -
Pierre de Zutter
setiembre de 1987
INDICE
Introducción 3
1. La concepción educativa 4
A. Antecedentes 4
Capacitación funcional y "Educación" 4
La concepción del saber 5
La negación de la realidad 5
Los resultados de la capacitación funcional 6
B. Opciones para el autodesarrollo campesino 7
Partir de la realidad 7
Aprovechar todas las fuentes posibles de saber 8
Subordinar las metas al objetivo de autodesarrollo 9
2. Los objetivos educativos 10
A. Antecedentes 10
Un curriculum inconexo e incoherente 10
Contenidos "macro" para una realidad "micro" 11
Distorsión de la realidad 11
El "cambio" de todo lo anterior, todo lo campesino 12
B. Opciones para el autodesarrollo campesino 12
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 138
Curriculum flexible, según "condiciones" y "capacidades" 12
Combinación de lo andino y lo moderno 14
La realidad como eje ordenador 15
3. Los métodos educativos 16
A. Antecedentes 16
Agrupación artificial de individuos 16
Divorcio entre contenidos, métodos y proceso 17
Transferencia y asimilación 17
B. Opciones para el autodesarrollo campesino 18
Trabajar con el grupo social como tal 19
Articularse al sistema educativo campesino andino 19
Priorizar el intercambio y el debate 21
Diferenciar y mejorar la información y la producción de
conocimientos 21
INTRODUCCION
La política de formación en el PAC-Oruro debe poder responder al siguiente doble reto:
+ El objetivo y la concepción de "autodesarrollo campesino", que han de inspirar y guiar todo el trabajo
del Programa a lo largo de los cinco años del nuevo Convenio, tienen pocos antecedentes en programas
andinos de la misma envergadura (ámbito geográfico, intervención estatal y bilateral, amplitud presupuestal...).
+ Los "sistemas" de formación existentes en el mundo rural andino, tanto el escolarizado como la
extensión agropecuaria, no han logrado cumplir su objetivo explícito de aumentar la producción y la
productividad, salvo en las áreas de agricultura moderna basada en recursos competitivos en términos de
mercado nacional. No se cuenta por tanto con "sistemas" confirmados que puedan ser aplicados a Oruro,
menos aún para la orientación de autodesarrollo campesino. Pero sí se dispone de una amplia gama de
experiencias alternativas con muchos aportes útiles.
Ambos retos obligan al Programa a asumir, para ser coherente, una actitud creativa y flexible a fin de
forjar progresivamente su propio sistema de formación para el autodesarrollo campesino. Ello significa que la
política de formación en el PAC está sujeta a evaluación y adecuación permanentes, en función de las
enseñanzas que podrán adquirirse tanto de las experiencias propias como del contacto con otras experiencias
en curso en la región.
Para una definición inicial de esta política de formación, es necesario basarse en la revisión de los
esquemas clásicos de formación en programas llamados de "desarrollo rural" para determinar las orientaciones
más convenientes en nuestro caso.
1. LA CONCEPCION EDUCATIVA
A. ANTECEDENTES
• Capacitación funcional y "Educación"
Los programas de desarrollo rural suelen diferenciar su labor educativa, que llaman capacitación, de la
Educación con E mayúscula, a cargo del sistema escolarizado.
Entienden su papel como la transferencia de conocimientos y tecnologías que permitan al campesino
aumentar su producción y productividad (también algo de su manejo del hogar y otros aspectos por el estilo). Al
mismo tiempo plantean explícita o implícitamente que luego, gracias a los ingresos así mejorados, el
campesino podrá "tener acceso a la Educación", es decir incorporarse en mejores condiciones al sistema
escolarizado.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 139
Así, los programas se guían consciente o inconscientemente por una visión de lo suyo como una "sub-
educación". Se trata de una simple labor "funcional", que sirve para aplicar determinados conocimientos y
técnicas a la realidad de trabajo, mientras la verdadera Educación, aquella que se ocupa de algo más que de
las actividades laborales, está ubicada en un plano superior. Se trata también de una labor paralela que, por
tanto, se preocupa más de la correcta "aplicación" de sus recetas que de un auténtico "conocimiento" de las
mismas.
Lo grave en este planteamiento es que entraña una valoración del trabajo manual y productivo del
campesino como una actividad inferior y previa a la Educación. De esta manera también se refuerza el divorcio
común en la sociedad moderna entre trabajo manual y trabajo intelectual.
Existe una consecuencia directa de esa idealización de una Educación pura y abstracta: la "ignorancia" del
campesino. De la convicción de esa "ignorancia educativa" nacen la negación de un posible conocimiento
propio del campesino y la relación vertical entre el "técnico que sabe" y el "campesino que no sabe".
• La concepción del saber
Al estar divorciada de la Educación y del sistema escolarizado, la capacitación hubiese quizás podido
superar algunas de las limitaciones de ésta. Pero ambas se nutren de una misma concepción educativa: se
trata de que el educando adquiera un saber preexistente y universalmente válido.
El saber de la Educación (y de la capacitación funcional) es efectivamente un saber ahistórico. Existe como
tal y se supone que existirá así para siempre (a pesar de los desmentidos cotidianos de la historia).
Es un saber del que se aprenden sus resultados y sus procedimientos, sin nunca profundizar las
circunstancias en las cuales fue producido, las condiciones que lo determinaron: la realidad temporal y espacial
del grupo social en el cual apareció.
Es por tanto un saber difícil de transformar y adecuar a la realidad propia, porque se desconocen las
circunstancias de su realidad de origen.
• La negación de la realidad
Si el saber de la Educación y la capacitación funcional niega su realidad para presentarse universal, los
programas de desarrollo niegan a su vez la realidad en la cual actúan a fin de poder aplicar respuestas
universales.
Los "problemas" detectados por los programas son los elementos de la realidad que dificultan la aplicación
de la solución universal. Así es común encontrar en los diagnósticos preliminares para el establecimiento de un
proyecto una lista de "frenos para el desarrollo", de "trabas para el desarrollo".
Los esfuerzos de capacitación funcional se orientan entonces a resolver estas trabas. Y se necesitan años
para que, tercamente, la realidad demuestre que el problema de la ganadería no eran las técnicas sanitarias ni
la genética, sino fundamentalmente la disponibilidad de pastos y por tanto la tenencia de los recursos.
No solamente se desconoce la realidad sino que (inconscientemente) se la niega ya que todos los
elementos estaban a la vista desde el inicio.
Pero esa negación de la realidad no se da solamente en cuanto a comprender su problemática. Se da
también en la "solucionática", en el planteamiento de alternativas. Se desconocen tanto el potencial de
conocimientos y capacidades del propio campesino. como los sistemas educativos con los cuales se viene
autoformando desde hace muchos siglos. Se les desconoce sobre todo porque se les niega y entonces no se
puede aprender a reconocerlos.
• Los resultados de la capacitación funcional
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 140
No necesitamos extendernos sobre los innumerables fracasos de la capacitación funcional. Más interesante
resulta constatar que los casos de capacitación exitosa (aquellos donde las respuestas fueron adecuadamente
"aplicadas" por los "beneficiarios") raras veces han logrado producir desarrollo, es decir transformación para un
mejoramiento de condiciones de vida y trabajo de la mayoría, sino simplemente han alcanzado un crecimiento
de los índices de producción y/o productividad.
Ahí están las experiencias de algunos centros de investigación agropecuaria y algunas industrias agro-
alimentarias (cervecerías, plantas lecheras...) cuyos extensionistas lograron capacitar a campesinos en la
aplicación su sus "paquetes tecnológicos": cada nuevo reto (aparición de una plaga, necesidad de aumento de
productividad) depende de la elaboración de nuevos "paquetes" por parte de los especialistas, y el campesino
queda en la espera y dependencia de que se le entreguen dichos "paquetes" y de que se le capacite en su
aplicación.
Con ello, si el extensionista ha sido el centro y actor principal de la capacitación, se convierte en elemento
permanentemente indispensable (al igual que los investigadores, al igual que los financiadores de la
investigación, etc...) sin el cual el campesino es incapaz de enfrentar los problemas que esa famosa realidad
(que tanto es negada) se obstina en multiplicar.
B. OPCIONES PARA EL AUTODESARROLLO CAMPESINO
• Partir de la realidad
La primera opción para un trabajo de formación orientado hacia el autodesarrollo campesino debe ser partir
de la realidad, a fin de construir sobre ella y de acuerdo a ella tanto la concepción educativa como el sistema,
el proceso, los contenidos, los métodos...
La realidad educativa en el mundo campesino andino enseña que la educación no es algo aislado, algo en
sí. Forma parte del trabajo, del recreo, de la convivencia. Nace de ellos, se produce en ellos, se alimenta de
ellos, se justifica en ellos, casi se esconde en ellos. Por tanto no se trata de divorciar una Educación idealizada
de una sub-educación llamada capacitación. Se trata de tener una concepción amplia que permita que
determinadas acciones de formación requeridas por el autodesarrollo se inserten en la educación como
conjunto.
La realidad enseña también que el campesino andino cuenta con un sistema educativo propio. Puede ser
que haya sufrido muchos deterioros, o que no nos sea aparente porque no sigue los moldes del sistema
escolarizado. Pero existe y, sin él, hace tiempo que ya no habría sociedad andina. La organización social del
trabajo es la base del sistema educativo andino, un sistema que articula lo educativo a las múltiples
responsabilidades y "cargos" del funcionamiento familiar y comunal y que se asienta al mismo tiempo en la
rotación y la especialización de cargos para tratar de responder a todas las necesidades educativas del grupo.
La realidad enseña asimismo que el mundo andino ofrece un sinnúmero de contenidos educativos: los
conocimientos, destrezas y valores del campesino. Mal que bien el campesino se viene reproduciendo desde
hace siglos, si bien el deterioro de sus condiciones de vida se viene acentuando últimamente. En todo existen
estos conocimientos, destrezas y valores y es necesario partir de ellos, más aún si se considera que los
contenidos propuestos por la capacitación clásica no han logrado servir para un mejoramiento de la gran
mayoría campesina, sino apenas para una minoría de "productores" modernos o en vías de modernización,
que son quienes disponen de los mayores recursos.
• Aprovechar todas las fuentes posibles de saber
Otra opción clave de una concepción educativa orientada al autodesarrollo campesino consiste en asumir
que existen diversas clases y fuentes de saber y que el "nuevo" saber requerido por el autodesarrollo ha de
nutrirse de todos los aportes, siendo la realidad (de la cual se parte y a la cual se vuelve siempre) el filtro para
seleccionarlos, adecuarlos, combinarlos, es decir producir el saber útil aquí y ahora.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 141
Disponemos del saber local, pero también de un saber andino más amplio, asimismo del saber científico
moderno forjado en los países templados del hemisferio norte. Pero podemos también llegar a utilizar otras
fuentes, como el saber de las sociedades campesinas de zonas de alta montaña en otras partes del planeta,
etc...
Al hablar de aprovechar todos estos saberes, no queremos decir que se han de poner todos en una mesa y
ahí nomás decidir cuál es el mejor elaborado. No se trata de escoger sino justamente de elaborar, de
aprovechar todo lo existente como fuente posible; buscando alcanzar, gracias a la presión de la realidad, la
mayor coherencia entre todos los elementos de lo que se vaya a crear, a producir; cuidando por tanto las
interrelaciones entre todas las dimensiones de la realidad, entre todos los componentes del saber.
Hemos también de preocuparnos de las actuales relaciones entre estos saberes: no son neutras, existen
relaciones de poder muy claras ya que los unos (el local, el andino) están desvalorizados, menospreciados,
casi ignorados, mientras el otro es ahora el único reconocido, el único con prestigio. Por tanto, en la búsqueda
de aprovechamiento de todas las fuentes de saber, se ha de proceder de acuerdo a una estrategia que permita
el rescate y revalorización de los primeros a fin de lograr nuevas condiciones para un intercambio, un diálogo
fructíferos.
• Subordinar las metas al objetivo de autodesarrollo
Si tuviésemos en cinco años resultados de mejoramiento de la producción y/o la productividad pero que
estos resultados no pudiesen sostenerse luego ni seguir mejorándose por cuenta del campesino, el Programa
habría fracasado. Porque su finalidad no está en resultados inmediatos y aparentes sino en lograr un proceso
con garantía de continuidad.
Toda la labor a realizar en formación debe por tanto adecuarse a este reto, lo cual significa descartar la
práctica común de regirse exclusivamente por metas (de producción, de participación en cursillos, etc...). El
Programa necesita guiarse por una concepción educativa clara que permita que en cada actividad la
programación y la evaluación de metas, metodologías y contenidos se hagan en función de los objetivos.
Para ello es indispensable contar con precisiones sobre el autodesarrollo campesino. Las "condiciones" y
"capacidades" planteadas como necesarias en la definición que manejamos ahora dan algunas pautas. Estas
tendrán que ser profundizadas aún más, al mismo tiempo que pueden ser modificadas por el impacto de la
realidad, por la propia voz campesina, por la marcha del Programa y de las organizaciones campesinas.
2. LOS CONTENIDOS EDUCATIVOS
A. ANTECEDENTES
La reflexión sobre los antecedentes en materia de contenidos educativos en programas de desarrollo rural
enseña por lo menos cuatro problemas en cuanto a la manera de diseñar un curriculum, la tendencia a
basarse casi exclusivamente en conocimientos externos, la ausencia de elementos de la realidad propia de la
zona, la ignorancia-negación de los conocimientos propios de los campesinos locales.
• Un curriculum inconexo e incoherente
El curriculum (es decir el ordenamiento de temas a tratar, o la "carrera" educativa a recorrer) sobre el cual
suele basarse el componente educativo de los programas de desarrollo rural es una mera aplicación (con una
simplificación y a veces algo de adecuación) del curriculum usado para la formación de ingenieros agrónomos,
técnicos agropecuarios y otros especialistas que intervienen en el campo. En realidad cada especialista viene
agregando al curriculum aquellos elementos de su propia rama que él considera que "el campesino necesita
saber".
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 142
Semejante curriculum, además de ser casi siempre inaplicable o cuando menos inaprovechable por el
campesino, no responde casi nunca a los objetivos declarados de los programas sino a la necesidad de "hacer
funcionar" las actividades y obras planificadas por los funcionarios. Si esta práctica ha demostrado tener
pocos resultados en programas clásicos, es aún más inconveniente para una finalidad de autodesarrollo
campesino.
Además casi nunca se toma en cuenta "el otro curriculum", aquel que sigue el campesino a lo largo de su
vida, en su aprendizaje de niño, de adulto, de miembro de una organización familiar, de titular de determinadas
responsabilidades en su comunidad. No se toma en cuenta porque no está expresado según "nuestras"
normas y porque lo educativo no está disociado de lo económico, lo cultural, lo social, lo político. Pero el
sistema de "cargos" por el cual pasa el campesino andino, en su vida personal y en su vida comunal, es una
"carrera" donde se le exige haber asumido previamente tal o cual "cargo" para tener derechos y
responsabilidades. ¿No se le podría comparar a los grados y diplomas del sistema escolarizado?
• Contenidos "macro" para una realidad "micro"
Además de lo inconexo y muchas veces incoherente del "curriculum educativo", sus temas se basan casi
siempre en conocimientos externos y supuestamente universales (es decir en aquellos conocimientos
enseñados a los técnicos en sus universidades e institutos y que provienen de la elaboración científica hecha
en los países temperados del hemisferio norte). Muy poco se tocan conocimientos elaborados en el contexto
andino, de acuerdo al mismo. Más bien se parte de una visión macro y se intenta aplicarla/adecuarla a la
realidad micro.
Por ejemplo, se quiere enseñar instrumentos de gestión económica y financiera que son derivaciones del
sistema y la racionalidad de gestión en las Cuentas Nacionales de un país. O bien se pretende transferir
formas de clasificar suelos en función del Sistema Universal de Clasificación de Suelos (elaborado en las
condiciones geológicas y ecológicas de los países del hemisferio norte, con una preocupación fundamental por
racionalizar el uso de la tierra ante el avance depredador de la agricultura mercantil y la industrialización).
• Distorsión de la realidad
Son muy pocas o nulas las referencias a elementos de la realidad local que suelen aparecer en dichos
contenidos. Sólo intervienen como ejemplos o justificaciones de aquellos conocimientos que se quieren dictar.
Pero no existen esfuerzos por comprender esta realidad y sacar de ella conocimientos útiles. Hasta puede
decirse que se tiende a distorsionar la realidad para aprovecharla como ejemplo o para adaptarla a los
conocimientos "universales".
Así por ejemplo se señala a menudo que tal o cual sistema campesino local de trabajo y producción
(superficialmente percibido) es el causante de la fuerte erosión, que todos pueden constatar, cuando, en las
mismas condiciones, la tecnología moderna viene después a demostrar que es mucho más erosiva.
• El "cambio" de todo lo anterior, todo lo campesino
Por fin, los contenidos educativos de los temas tratados casi siempre ignoran y hasta niegan los
conocimientos propios de los campesinos de la zona. La tendencia consciente o inconsciente es hacer tabla
rasa de todo lo anterior a la llegada del Programa y querer imponer una verdad externa. En este sentido, el
"cambio" de conocimientos, habilidades y actitudes que aparece en los enunciados de estas políticas de
formación refleja una voluntad de "sustituir" más que el deseo de desarrollar un potencial existente, con lo cual
se logra a menudo destruir la confianza del campesino en lo que ya sabe, sin poder construir nada estable "a
cambio".
B. OPCIONES PARA EL AUTODESARROLLO CAMPESINO
La política de formación del PAC debe tomar en cuenta todos estos errores que han llevado a tantos
fracasos. Por ello, en cuanto a los contenidos educativos, la opción escogida consiste en un curriculum
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 143
articulado alrededor de las condiciones y capacidades requeridas por el autodesarrollo campesino y en la
combinación de contenidos de la ciencia moderna y del saber campesino orureño y andino, a base de la
reflexión sobre la realidad local.
• Curriculum flexible, según "condiciones" y "capacidades"
La articulación del curriculum no ha de hacerse alrededor de las clásicas disciplinas académicas, ni en
función de los sectores administrativos con los cuales se divide comúnmente la realidad, sino alrededor del
objetivo de autodesarrollo campesino, es decir, concretamente, alrededor de las condiciones y capacidades
que se vean necesarias para asegurar la continuidad del proceso de autodesarrollo. El objetivo del Programa
no consiste en cumplir con el curriculum de un "diploma" sino en permitir el autodesarrollo.
Al respecto cabe señalar que las condiciones y capacidades que el PAC está usando actualmente como
base (ver el punto 1: "finalidad del PAC" y el Manual de Orientación PAC Nº1) son aquellas que han sido
determinadas por los técnicos del Programa. A medida que el trabajo logre fomentar una reflexión compartida
con los campesinos, es posible y hasta probable que se tengan que introducir modificaciones. El curriculum
del PAC no podrá por tanto nunca ser rígido y requiere más bien una gran flexibilidad para asumir
creativamente los aportes de los campesinos y de la propia experiencia.
Por otra parte, este tipo de articulación curricular no significa negar la gran cantidad de temas generalmente
tratados en actividades clásicas de formación o capacitación. No se va a dejar de ocuparse de sanidad animal
o de técnicas de labranza. Se trata simplemente de ordenar el tratamiento educativo alrededor de objetivos
de desarrollo y no de un conocimiento o tecnología a transferir.
Así, la sanidad animal no podrá encerrarse sobre sí misma sino que intervendrá en el tratamiento de la
coherencia-adecuación del territorio, en el plan de desarrollo, en la capacidad de gestión, en la capacidad de
comunicación, etc... O bien cuando se haga labor formativa a propósito de un problema de sanidad animal,
tendrán que tomarse en cuenta todas estas "condiciones" y "capacidades".
En cuanto al "nivel de complejidad" en el tratamiento de los temas, se podrá tomar como base la "carrera"
de "cargos" del sistema de educación andina, buscando con la organización adecuar los contenidos a las
necesidades que entrañan las responsabilidades de cada tipo de "cargo".
• Combinación de lo andino y lo moderno
En cuanto al tipo de contenidos educativos, el PAC ha de aprovechar y potenciar el gran esfuerzo
emprendido desde 1986 para buscar una combinación de contenidos andinos y modernos.
Está claro el diagnóstico según el cual:
- Las propuestas modernas actuales son a menudo incoherentes y contradictorias con la realidad
ecológica orureña y casi siempre incompatibles con la situación y la racionalidad del campesino orureño de
menores recursos, aquel que es mayoría y que es prioridad del PAC.
- Las prácticas y conocimientos campesinos actuales tienen un alto grado de coherencia interna pero
suelen ser insuficientes en las condiciones actuales de la realidad orureña, boliviana y andina y para superar la
estrategia de resistencia y autosubsistencia a fin de entrar a un proceso de autodesarrollo.
La política de formación del PAC no ha de optar por uno u otro tipo de conocimientos y tecnologías sino
fomentar el aprovechamiento de lo conveniente en cada uno de ellos. Por ello requiere estrategias y
metodologías aptas para potenciar ese aprovechamiento y lograr la producción de aquellos conocimientos y
tecnologías realmente adecuados a las necesidades del autodesarrollo campesino.
Por otra parte, es imposible (y también inconveniente) establecer de antemano listados de contenidos,
tanto del saber moderno como del saber andino, que sean precisamente "aprovechables" y "convenientes".
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 144
Aún no existe un "corpus" confiable que pueda servir de referencia. Los esfuerzos en este sentido se están
multiplicando en los países andinos en los últimos años pero aún se requiere tiempo para que el proceso pueda
desembocar en una propuesta básica. El Programa habrá por tanto de proceder por aproximaciones sucesivas,
en una óptica de creación permanente.
• La realidad como eje ordenador
La opción escogida por el PAC en cuanto a articulación curricular y a contenidos educativos podría dejar
lugar al caos, al empirismo barato, y hasta servir de pretexto a la inactividad si le faltase un eje capaz de regir
una programación clara (y flexible al mismo tiempo) de acciones. Ese eje ha de ser la propia realidad del
campesino orureño, con sus ciclos económicos y sociales, con sus problemas y aspiraciones.
Tanto el manejo curricular como el tratamiento de contenidos han de ser determinados por las exigencias
surgidas a la vez de la vida campesina tradicional y de la opción de autodesarrollo campesino.
Es la realidad de tal actividad productiva la que ha de inducir el tratamiento de determinados temas, la
consolidación de determinados recursos, el desarrollo de determinadas capacidades, la elaboración de
determinado elemento de un plan de desarrollo campesino... O bien la realidad de tal ciclo migratorio o cual
evento cultural y/o económico, la realidad de los ritmos de planificación de los apoyos del PAC, etc...
3. LOS METODOS EDUCATIVOS
A. ANTECEDENTES
Así como existen muchos problemas en cuanto a los contenidos educativos usuales de los programas de
desarrollo rural andino, son muchas las dificultades con las cuales tropiezan estos en cuanto al manejo de los
mismos, es decir en cuanto a los métodos educativos.
Ya son ampliamente conocidas las trabas relacionadas con
- los divorcios culturales, que se manifiestan por ejemplo en la cuestión del idioma,
- lo improductivo (en términos de desarrollo) de la relación vertical docente-alumno,
- la tendencia contraproducente a reproducir esquemas de la relación escolar con niños,
- etc...
Muchos esfuerzos y avances se dieron en los últimos 15 años en el campo de la metodología de educación
de adultos, la educación "no-formal". A tal punto que ya se está hablando ahora de las desviaciones del
"metodologismo"
Necesitamos sin embargo insistir sobre las tres siguientes dificultades:
- los métodos no están adecuados a la formación del grupo social sino a la creación de mini-intermediarios;
- los métodos no están suficientemente interrelacionados con los contenidos y la dinámica del proceso
educativo;
- los métodos no preparan al autodesarrollo sino a la aplicación de determinados conocimientos y técnicas.
• Agrupación artificial de individuos
Los métodos empleados en el trabajo de formación dentro de programas de desarrollo rural siguen
marcados por la tradición escolar que agrupa individuos y los ordena en capas homogéneas en función de su
capacidad de asimilación de determinados elementos previstos en un curriculum preestablecido. En este
sentido, se pretende utilizar en la relación con un grupo social los mismos métodos usados en la relación con
individuos artificialmente agrupados.
De esta manera, la labor educativa no tiene casi nunca impacto sobre el grupo social como tal sino que
tiende a moldear mini-intermediarios, es decir agentes de la sociedad externa a la campesina, al servicio de
los programas, no al servicio del grupo campesino.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 145
• Divorcio entre contenidos, métodos y proceso
Asimismo, la elección de métodos, además de estar fuertemente influida por la experiencia personal de los
"educadores", es decir por el modelo escolarizado, no parte de una clara diferenciación entre métodos,
contenidos y proceso educativo, con lo cual no puede lograr una buena interrelación entre estos tres
elementos decisivos del trabajo de formación.
Los encargados de tareas de formación o capacitación no suelen haber evaluado en qué condiciones y
momento y de qué manera han aprendido (asimilado o producido/reproducido) ellos mismos determinado
conocimiento o técnica. Por ello tienden a simplemente imitar, para cada conocimiento y técnica, los métodos
que fueron usados "sobre" ellos mismos, y no se preocupan por el proceso educativo del grupo en formación.
• Transferencia y asimilación
Los métodos escogidos están casi siempre orientados a la transferencia-asimilación de determinados
contenidos, es decir a la capacidad de aplicar conocimientos y técnicas, no a la capacidad de producirlos. Con
ello se logra a veces "hacer funcionar" una actividad, una obra, un programa. Pero esta capacitación "funcional"
no prepara al autodesarrollo por cuanto cada nuevo paso del proceso exige la presencia lúcida y oportuna de
un capacitador externo dueño del nuevo conocimiento o técnica necesaria.
B. OPCIONES PARA EL AUTODESARROLLO CAMPESINO
El tema de los métodos educativos es muy extenso y la reflexión crítica sobre sus problemas podría
profundizarse mucho. Con ello quizás podría parecer que la tarea de formación es imposible en el PAC ya que
difícilmente se esperaría de "empíricos de la educación" como los extensionistas que puedan solucionar
dificultades hasta ahora insuperadas por los propios "educadores especializados".
Interesa por ello establecer las pistas que han de orientar al PAC en su propio trabajo de formación. Dichas
pistas no consisten tanto en imaginar nuevos métodos y técnicas educativas, sino más bien en tener criterios
claros para el aprovechamiento adecuado de lo existente, de lo conocido por los propios extensionistas y
campesinos, y para la eventual producción de nuevas alternativas a base de una práctica compartida con el
campesino.
Entre dichos criterios estarían:
- trabajar con grupos sociales y no con grupos artificialmente homogéneos;
- articular el apoyo del PAC al sistema campesino andino de "reproducción social del conocimiento";
- priorizar todos los elementos de intercambio, debate, es decir interaprendizaje y producción conjunta de
conocimientos;
- diferenciar "información" y "producción de conocimientos" y mejorar la utilización de todas las posibilidades
de información para llegar a una mejor producción de conocimientos.
• Trabajar con el grupo social como tal
Si el PAC busca fomentar y apoyar un autodesarrollo campesino y considera que es el grupo social
campesino a través de sus organizaciones quien está a cargo de dicho autodesarrollo, debe entonces adecuar
todos sus esfuerzos de formación a un trabajo con el grupo social como tal y no con individuos artificialmente
agrupados de acuerdo a especialización productiva, edad, sexo o grado de escolarización.
Ello significa que todas las actividades de formación a nivel campesino deben ser programadas, diseñadas,
conducidas, ejecutadas y evaluadas con las organizaciones naturales del grupo social, es decir con aquellas
que más se acerquen a las características de lo que es una organización socio-espacial andina, una OSEA.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 146
No se trata de buscar una "participación" formal de la OSEA sino que sea la propia organización la que
vaya dirigiendo las actividades, de acuerdo a sus propias normas y tradiciones y con el aporte de las
propuestas metodológicas y contenidos del técnico.
Así, no se trata de lograr que sea la OSEA la que "designe" o "elija" a los participantes de la actividad. Se
trata de trabajar con quienes están normal y socialmente incluidos en ella. Por ejemplo, en una acción de
formación acerca del manejo de un microrriego, no se ha de buscar la presencia de "delegados" susceptibles
de "asimilar bien" los aportes del técnico; más bien se ha de trabajar sea con los "cargos" relacionados con
dicho manejo (alcaldes de agua...), sea con todos los participantes en el manejo concreto y cotidiano de dicho
microrriego.
Es a través de la programación y diseño de la acción de formación con la OSEA que se podrán encontrar (y
mejorar progresivamente) las técnicas y modalidades de formación más adecuadas para trabajar en estas
condiciones.
• Articularse al sistema educativo campesino andino
No basta con plantear que "la programación y diseño se hagan con la OSEA", ni que "ésta sea la que dirija
la acción". El campesino está acostumbrado, inducido, a cierto tipo de relación con el técnico y se limitaría a
pedir o programar lo que por experiencia sabe que el técnico suele y "puede" hacer.
Es importante conocer el sistema de "reproducción social del conocimiento" (la llamada "educación
informal") con el cual el propio campesino se ha ido formando hasta ahora, para poder debatir con la OSEA la
mejor forma de adecuar, articular y/o insertar las acciones previstas dentro de este sistema.
El campesino suele pedir al técnico que realice sus clásicos cursillos, charlas o días de campo, porque sabe
que su propio sistema educativo no está ni conocido, ni reconocido (a tal punto que él mismo termina a menudo
por desvalorizarlo). La renovación y adecuación de métodos educativos en función de una autoformación
campesina exige por tanto que el técnico aprenda a conocer y comprender el sistema educativo andino (con su
utilización de los "cargos", de los relatos, de los viajes, de los trabajos grupales...).
El acercamiento al sistema campesino de reproducción social del conocimiento pasa por la revisión de al
menos tres componentes: los tiempos, espacios y lenguajes educativos.
Los tiempos, espacios y lenguajes de la formación campesina son fundamentalmente los de la
cotidianeidad, es decir que el sistema de formación no está separado, sino más bien inmerso en la vida de
trabajo, recreo y convivencia, es decir en lo económico, lo social, lo cultural, lo político de la vida familiar y
comunal. No se trata tampoco de algo caótico y espontáneo, sino de todo un sistema (más o menos
desestructurado en muchas partes) con el cual el niño aprende a ser adulto, el individuo aprende a sostener y
reproducir la familia, la familia aprende la vida organizada en comunidad, el comunario aprende la marcha y
gestión de la comunidad y su territorio...
El PAC necesita entonces redescubrir ese sistema educativo andino, con sus momentos y ciclos, con sus
lugares privilegiados, con sus lenguajes específicos (que son mucho más que la simple cuestión del idioma), a
fin de que su trabajo de formación sea un verdadero apoyo a la autoformación campesina y tenga potencial de
continuidad.
• Priorizar el intercambio y el debate
Toda la reflexión sobre metodología educativa que se viene dando en América Latina insiste en la
importancia del intercambio y debate, en el diálogo, como bases de la relación pedagógica. Pero no se trata
solamente de seguir lo que podría parecer una de las tantas "modas" que vienen recorriendo cíclicamente los
programas de desarrollo: el intercambio y el debate son claves del sistema andino de producción de
conocimientos y de reproducción social del conocimiento.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 147
Mientras los programas modernos centran esa interlocución en la expresión oral, en la multiplicación del
verbo, el sistema andino aprovecha toda la gama de formas de comunicación. La educación andina pasa por
los intercambios de trabajo y en el trabajo, de festividades y en las festividades, de conviencia y en la
convivencia... Son diálogos de palabras pero también de prácticas, de silencios, de gestos, de
actitudes...
El Programa requiere adecuar su metodología para fomentar y sobre todo para aprovechar el intercambio:
fomentar el interaprendizaje entre técnicos y campesinos; aprovechar y potenciar el interaprendizaje entre
campesinos. El sistema de trabajo en formación debe por ello priorizar todas aquellas acciones, técnicas e
instrumentos que faciliten y alimenten los intercambios.
• Diferenciar y mejorar la información y la producción de conocimientos
En el trabajo educativo de los programas de desarrollo se suele confundir "información" y
"conocimiento". La mayoría de las actividades son de tipo informativo y se pretende que produzcan
conocimientos. La información es un componente necesario para llegar al conocimiento, pero para hacerlo
requiere ser procesada. Es decir que se produce o re-produce el conocimiento, no se puede "transferir" ni
"asimilar".
La opción de autodesarrollo (y por tanto de autoformación) que guía el Programa exige llegar a
conocimientos para que la organización campesina cuente con capacidad (saber, saber- hacer, poder) para
conducir el proceso. El trabajo de formación requiere por tanto un doble esfuerzo para mejorar la información
por un lado y así mejorar la producción de conocimientos.
El primer elemento implica perfeccionar las técnicas usadas por los extensionistas para brindar (presentar,
explicar y registrar) la información de la cual disponen y desarrollar la capacidad del campesino de aprovechar
(encontrar, acceder, comprender) las múltiples otras fuentes posibles de información.
El segundo elemento, la producción de conocimientos, podrá entonces dar un paso cualitativo y
cuantitativo, aprovechando las nuevas informaciones. Pero para que la producción de conocimientos pueda
mejorar, también se requieren esfuerzos de perfeccionamiento en tres direcciones.
- En cuanto a la capacidad propia del campesino para que dinamice y profundice su sistema, afectado por la
desvalorización en que se le sumió y por la rutina, enemiga usual de la actividad humana.
- En cuanto a la capacidad propia del técnico, para que él también dinamice y profundice su sistema,
generalmente mal aprendido y mal manejado a consecuencias de una escolaridad y un extensionismo más
memorizantes de recetas que forjadores de conocimientos.
- En cuanto a una posible capacidad de producción compartida de conocimientos, aprovechando los aportes
de ambos sistemas para permitir la forja progresiva de modalidades en que los dos se "encuentren".
Con todas estas reflexiones sobre los métodos educativos, queremos significar que no existe "una"
metodología ideal, sino que la metodología educativa del PAC habrá de ser una construcción conjunta y
progresiva, a base de una práctica concreta y su evaluación permanente.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 148
PROPUESTA
DE
PLAN DE FORMACION Y ESTUDIOS
PARA EL
PAC-ORURO
Xavier Izko
Juan San Martín
Pierre de Zutter
segunda versión
14 de setiembre de 1987
INDICE
1. Finalidad del PAC................................................................................. 3
2. Política de formación y estudios............................................ 4
3. Objetivos de formación y estudios....................................... 8
4. Estrategia de formación y estudios...................................... 9
5. Temas y contenidos (ejes)........................................................... 13
6. Metodología.............................................................................................
7. Actores.......................................................................................................
8. Acciones.....................................................................................................
9. Medios e instrumentos....................................................................
10. Lugares........................................................................................................
11. Periodización..........................................................................................
12. Estructura..................................................................................................
13. Presupuesto.............................................................................................
14. Programación (cronograma)........................................................
1. FINALIDAD DEL PAC
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 149
Apoyar un proceso de autodesarrollo campesino
en las zonas rurales más necesitadas
del departamento de Oruro,
cuidando especialmente el potencial de
continuidad y autosostenimiento
de ese proceso:
- apoyando el logro de condiciones necesarias para el
autodesarrollo:
+ una organización fuerte y capaz,
+ un territorio coherente y adecuable,
+ un plan de desarrollo campesino,
+ recursos suficientes y crecientes,
+ tecnologías adecuadas, diversificadas, progresivas;
- ayudando a forjar las capacidades para
planificar, ejecutar y conducir
el autodesarrollo,
a través de capacidades básicas como:
+ análisis,
+ autoformación,
+ organización,
+ gestión-administración;
+ comunicación.
2. POLITICA DE FORMACION Y ESTUDIOS
1. La formación puede y debe ser la clave para que el Programa logre abocarse al objetivo de
autodesarrollo campesino sin perderse en el activismo, sin caer en el simple cumplimiento de metas de
producción o de capacitación.
2. Hacer una formación orientada al autodesarrollo campesino es un reto mayor por cuanto no existen
actualmente antecedentes suficientes en este campo. Siendo una opción pionera para programas de este tipo y
envergadura, el autodesarrollo campesino exige un esfuerzo constante, crítico y sumamente creativo para
avanzar, por aproximaciones sucesivas y guiadas por criterios claros, en la construcción de un sistema
adecuado de formación.
3. Para construir ese sistema adecuado de formación y evitar la trampa del activismo, así como el
quedarse en simples metas cuantitativas o mecanicistas, se requiere ir precisando cada vez más qué es el
autodesarrollo campesino y cómo lograrlo. El Programa cuenta con unos primeros elementos, expresados en la
definición preparada en el Seminario-Taller de agosto de 1987 y en las "condiciones" y "capacidades"
detalladas en el punto 1: "finalidad del PAC". La interpretación y precisión del autodesarrollo campesino
deberán adecuarse, completarse o modificarse de acuerdo a las intervenciones de los propios campesinos y a
las enseñanzas de la experiencia del PAC.
4. Los referentes que pueden servir de base para la construcción del sistema de formación son:
+ por un lado, los antecedentes de la educación escolarizada y de proyectos alternativos, con sus
aportes, influencias y limitaciones,
+ por otro lado, y sobre todo, la realidad concreta de la sociedad campesina orureña y andina.
5. La realidad debe ser considerada como principal fuente en la elaboración del sistema de trabajo en
formación, en el análisis y comprensión del proceso educativo, en la determinación de contenidos educativos,
en la selección de métodos educativos (tiempos, espacios, lenguajes y técnicas de la formación). Al mismo
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 150
tiempo, la realidad servirá de eje ordenador alrededor del cual girarán todos los esfuerzos, iniciativas y
experimentaciones de la formación emprendida.
6. Para cumplir su papel en la construcción de las condiciones para el autodesarrollo y en el desarrollo de
las capacidades necesarias para el mismo, la formación deberá priorizar la producción y re-producción de
conocimientos, habilidades y actitudes y no encerrarse en la simple transferencia/ asimilación de concimientos
y tecnologías. Es decir que el Programa priorizará en todos los niveles de trabajo una óptica de autoformación,
partiendo de los conocimientos propios y fomentando su adecuación y desarrollo gracias al aporte de otras
fuentes de saber.
7. La autoformación deberá estar acorde a y conducida por los propios interlocutores del proceso de
autodesarrollo:
+ los actores principales, es decir los campesinos y sus organizaciones naturales, las OSEA u
organizaciones socio-espaciales andinas;
+ el personal de apoyo contratado por el Programa, es decir los extensionistas, almaceneros,
directivos...
8. En su apoyo a la autoformación campesina, el Programa deberá tener como interlocutores a las
organizaciones campesinas (familiar, comunal, intercomunal) y no a individuos artificialmente agrupados en
función de una actividad del Programa (crédito...) o a base de criterios de supuesta homogeneidad (edad, sexo,
nivel de escolaridad...). Es decir que el Programa habrá de trabajar de acuerdo al sistema educativo andino
(sistema campesino de reproducción social del conocimiento).
9. El Programa deberá por tanto evitar la multiplicación de actividades de formación desarticuladas de los
tiempos, espacios y lenguajes del trabajo, recreo y convivencia campesinas y priorizar más bien una labor de
apoyo a la dinamización y enriquecimiento de las modalidades educativas campesinas insertas en la
cotidianeidad y en las responsabilidades de la organización social campesina.
10. En su apoyo a la autoformación de su propio personal, el Programa deberá de la misma manera priorizar el
potencial educativo de la misma práctica cotidiana de campo y de los ritmos de funcionamiento en equipos
zonales o sub-zonales. Es decir que se incentivará la producción de conocimientos a base de la experiencia,
junto con el acceso a fuentes de información que ayuden a mejorar el conocimiento producido dentro de la
práctica.
11. El conocimiento de la realidad es una condición indispensable del autodesarrollo campesino y de un trabajo
consecuente del Programa en apoyarlo. Por ello el Programa ha de otorgar la debida importancia a todos los
estudios e investigaciones que puedan contribuir a
+ contar con una interpretación adecuada de la realidad,
+ detectar su evolución,
+ orientar el trabajo del Programa,
+ hacer su seguimiento y evaluación,
+ alimentar el sistema de formación con informaciones de todo tipo.
12. La labor de estudios e investigaciones debe articularse de acuerdo a la diversidad de necesidades de los
diferentes interlocutores del proceso:
+ los campesinos y sus organizaciones;
+ los extensionistas y el conjunto del personal de campo;
+ el Programa, sus equipos directivos y sus auspiciadores.
13. Si cada categoría de interlocutores tiene sus propias necesidades, también tiene (o puede tener) sus
sistemas, racionalidades y técnicas propias para aprehender e interpretar la realidad. El Programa ha
comenzado desde hace más de un año un gran esfuerzo por adquirir un mejor conocimiento a base y en
función de la tercera categoría. El Plan de Formación y Estudios debe incluir el fortalecimiento de este aspecto
y completarlo con el desarrollo de los sistemas de estudios por parte de las dos primeras categorías.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 151
14. Los estudios e investigaciones pueden ser diferentes según las tres categorías pero el Programa debe
cuidar que no se conviertan en paralelos y antagónicos. Debe establecer los mecanismos y canales para el
intercambio entre ellos y para el mutuo enriquecimiento.
3. OBJETIVOS DE FORMACION Y ESTUDIOS
1. Desarrollar las capacidades (conocimientos, habilidades y actitudes) de los actores del proceso de
autodesarollo campesino (es decir las organizaciones familiares, comunales, intercomunales) a fin de que
puedan crear o consolidar las condiciones necesarias para el autodesarrollo y conducir el proceso.
2. Desarrollar las capacidades (conocimientos, habilidades y actitudes) del personal del Programa a fin de
que pueda apoyar adecuadamente los esfuerzos y acciones campesinas en una perspectiva de autodesarrollo
campesino.
3. Completar el diagnóstico inicial de las zonas donde trabaja el Programa y el marco de interpretación
para orientar adecuadamente sus acciones de apoyo al autodesarrollo campesino.
4. Establecer un sistema de monitoreo y evaluación a fin de :
+ medir las transformaciones ocurridas en las condiciones y capacidades para el autodesarrollo
campesino;
+ medir la pertinencia, eficacia, durabilidad y eficiencia de las acciones del Programa.
5. Realizar las investigaciones necesarias sobre cualquier zona o aspecto específicos para permitir una
acción más adecuada de las organizaciones campesinas y/o del Programa.
4. ESTRATEGIA DE FORMACION Y ESTUDIOS
1. Estrategia para la formación:
1.1. Priorizar el rescate y revalorización de la fuente andina de saber a fin de facilitar un verdadero diálogo
con otras fuentes como la moderna y posibilitar así el hallazgo de alternativas convenientes y adecuadas al
autodesarrollo campesino.
1.2. Priorizar el rescate y revalorización del sistema educativo andino (sistema campesino de reproducción
social del conocimiento) a fin de posibilitar que la labor de formación del Programa se inserte en él y contribuya
a adecuarlo a las necesidades del autodesarrollo.
1.3. Priorizar el desarrollo de la capacidad de autoformación del personal del Programa, con actividades
integradas o articuladas al sistema y a los ritmos de su trabajo en las zonas, a fin de posibilitar una adecuada
actuación suya en apoyo a la autoformación campesina.
1.4. Insertar las actividades de formación y capacitación requeridas para el apoyo a las acciones
actualmente programadas (obras de infraestructura, labores técnico- económicas) dentro de la organización
socio-espacial andina a fin de permitir la adecuación progresiva de éstas al sistema, proceso, contenidos y
métodos del sistema educativo andino, contribuyendo a la autoformación campesina y al mismo tiempo a la
autoformación del personal del Programa.
1.5. Insertar dichas actividades de formación y capacitación dentro de las propias actividades de desarrollo
(obras de infraestructura, labores técnico-económicas) a fin de que los tiempos, espacios y lenguajes de la
cotidianeidad influyan creativamente los tiempos, espacios y lenguajes de la formación y permitan crear un
sistema adecuado.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 152
1.6. Incentivar una práctica permanente de evaluación de las acciones de desarrollo y las acciones de
formación de acuerdo a las "condiciones" y "capacidades" de autodesarrollo, a fin de extraer enseñanzas útiles
al rediseño y perfeccionamiento de los sistemas campesino y técnico de autoformación.
2. Estrategia para los estudios:
2.1. Completar el estudio socio-económico de las zonas de trabajo del Programa a fin de tener una base de
referencia para evaluar el proceso de autodesarrollo y el impacto del Programa en el mismo.
2.2. Devolver los resultados del estudio socio-económico a los actores de terreno del proceso de desarrollo:
+ las organizaciones socio-espaciales andinas (OSEA);
+ los extensionistas y demás personal de campo del Programa;
2.3. Incentivar la expresión campesina sobre las diversas dimensiones (educativa, de trabajo, económica,
organizativa, etc...) del sistema andino de gestión socio-económica, como base para el estudio de la realidad y
su interpretación tanto desde la racionalidad y los métodos andinos como desde los modernos.
2.4. Determinar las necesidades de información sobre la realidad que tienen tanto los campesinos como los
técnicos y el Programa en general, para enriquecer y perfeccionar su respectiva interpretación de la misma y
mejorar su capacidad de intervención.
2.5. Desarrollar los sistemas andino y moderno de investigación, perfeccionando cada uno dentro de su
propia racionalidad y enriqueciéndolo con aportes del otro.
2.6. Establecer instrumentos y canales potencialmente estables para el intercambio de resultados y métodos
entre la investigación andina y la moderna.
3. Estrategia para combinar formación y estudios:
La investigación es producción de información y conocimiento. La formación es producción o re-producción
de conocimientos, aprovechando informaciones. Ambas son complementarias, confundiéndose por momentos
y diferenciándose en otros.
3.1. En el rescate de conocimientos y tecnologías andinas, preocuparse tanto por el contenido como por los
contextos, métodos y procesos a través de los cuales tales conocimientos y tecnologías fueron creadas y/o re-
producidas, a fin de profundizar el conocimiento sobre el sistema andino de investigación y el sistema
educativo andino.
3.2. En el tratamiento de conocimientos y tecnologías modernas dentro de la autoformación de técnicos y de
la autoformación campesina, preocuparse tanto por el contenido como por los contextos, métodos y procesos a
través de los cuales tales conocimientos y tecnologías fueron creadas y/o re-producidas, a fin de profundizar el
conocimiento sobre el sistema moderno de investigación y el sistema educativo moderno.
3.3. En la validación de conocimientos y tecnologías, cualquiera sea su fuente (andina o moderna), emplear
tanto la racionalidad y métodos andinos como los modernos a fin de posibilitar el desarrollo de la capacidad de
producción de conocimiento en ambos sistemas.
3.4. Establecer formatos estables de devolución de resultados de estudios a fin de facilitar su
aprovechamiento dentro de los procesos de autoformación.
3.5. Establecer formatos estables de registro y difusión de resultados de acciones de autoformación, a fin de
facilitar su aprovechamiento dentro de los esfuerzos de investigación, monitoreo y evaluación.
3.6. Además del sistema moderno de seguimiento y monitoreo, apoyar el desarrollo de la capacidad
campesina de seguimiento, monitoreo y evaluación del proceso de autodesarrollo, incentivando tanto su
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 153
intervención en el sistema moderno del Programa como su seguimiento y evaluación autónomas de las
acciones del PAC y de las propias.
5. TEMAS Y CONTENIDOS (EJES)
Los temas y contenidos han de ser fundamentalmente los mismos para la formación y para los estudios, ya
que en ambos casos se trata de conocer la realidad campesina local y de facilitar la planificación, ejecución y
conducción de acciones orientadas a transformarla para posibilitar un mejoramiento de las condiciones de vida
y trabajo dentro de un proceso sostenido de autodesarrollo.
Dado que la opción de autodesarrollo campesino nos obliga a romper tanto con los contenidos del clásico
currículum de capacitación en programas de desarrollo rural como con la concepción misma de dicho
currículum, no podemos encerrarnos en un listado tradicional de "temas a tratar".
Todas las actividades campesinas son temas potenciales para la autoformación y los estudios. En todo
caso, el Programa prioriza todo aquello que está más directamente relacionado con las actividades técnico-
económicas del campesino (y con las infraestructuras destinadas a adecuar su territorio).
Ello no significa que el apoyo del Programa ha de limitarse a los aspectos técnico-económicos. Estos están
estrechamente interrelacionados con todos los demás elementos de la realidad. Esa priorización lleva
simplemente a que la formación y los estudios se hayan de hacer a partir de las actividades técnico-
económicas, dentro de ellas, alrededor de ellas.
Por otra parte, para el personal del Programa, las actividades priorizadas son aquellas que se articulan
alrededor del apoyo a la labor técnico-económica del campesino y del apoyo a su formación para el
autodesarrollo.
1. Temas
Sobre la base de la relación entre tema y actividad, se podría entonces enunciar una serie de temas
potenciales para la labor de formación y para los estudios. Estos temas aparentemente no se diferencian
mucho de los de un curriculum tradicional. Es importante recalcar que el tema es en este caso la actividad
campesina, incluyendo los conocimientos y prácticas campesinas y no solamente tal o cual conocimiento y/o
tecnología moderna que se quieran "transferir".
• Con campesinos
+ Transformación y acondicionamiento del territorio común (sistemas de microrriego, de modificación del
relieve, etc...).
+ Administración/gestión de los recursos, sus insuficiencias y sus excedentes (tierra, agua, clima,
especialidades genéticas, fuerza de trabajo, etc...)
+ Programación, aprovisionamiento, preparación y mejoramiento de los recursos e insumos para la
producción (tierra, semillas, fuerza de trabajo, pastos, etc...).
+ Manejo de los ciclos productivos (siembra, riego, cosecha, empadre, parición, tratamientos sanitarios, saca,
etc...).
+ Destino y aprovechamiento de los productos (consumo, trueque, venta, etc...).
+ Manejo de los productos (conservación, transformación, etc...).
• Con los extensionistas y demás personal de campo
+ Organización y funcionamiento del Programa y de los equipos de trabajo (por zona, por sub-zona o área
local, por OSEA, etc...).
+ Programación, ejecución y evaluación, en forma compartida con las OSEA, de las labores de apoyo a
actividades técnico- económicas del campesino.
+ Programación, ejecución y evaluación del apoyo a la autoformación campesina.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 154
+ Estudio de posibles alternativas de mejoramiento de la economía campesina (producciones adicionales,
transformación de productos...)
• Con el personal de otras instituciones
+ Programación, ejecución y evaluación de la utilización de materiales educativos del PAC en el sistema
escolarizado y/o en otros programas de desarrollo.
+ Programación, ejecución y evaluación de instrumentos metodológicos de apoyo al autodesarrollo
campesino en instituciones interesadas por esa opción.
2. Contenidos
Si adoptamos las actividades de cada grupo en autoformación como ejes temáticos para nuestro apoyo, en
cada caso el tratamiento de los contenidos debe hacerse con las siguientes preocupaciones:
+ profundizando las interrelaciones entre la actividad y todas las dimensiones de la realidad campesina,
del sistema andino de gestión;
+ combinando la investigación y la formación alrededor de la necesidad de producir o re-producir
conocimiento;
+ orientando todo el apoyo hacia las "condiciones" y "capacidades" necesarias para el autodesarrollo.
• Interrelaciones con la realidad y el sistema de gestión
- En la autoformación campesina
Ninguna actividad campesina es un fín en sí. Todas están insertas en una visión amplia, integral, "holística"
de la realidad. Todas forman parte de un verdadero "sistema de gestión" que ordena e interrelaciona el
conjunto de las actividades campesinas.
Al transformarse cada actividad en "eje temático" para el apoyo a la autoformación, debe ser tratada de
acuerdo a sus interrelaciones con el conjunto de la realidad. Se requiere buscar un acercamiento a las
categorías o a los métodos y conceptos con los cuales el campesino andino maneja operativamente dichas
interrelaciones, pero, para facilitar el acceso a ellas, se puede comenzar usando las siguientes categorías o
"dimensiones" de la realidad, que corresponden al pensamiento moderno:
+ lo físico-natural (ecología en conjunto);
+ lo humano-social (individuo y grupo);
+ lo técnico-económico;
+ lo político (sistemas de acceso y distribución de recursos, sistemas de distribución de cargos y
responsabilidades, sistemas de estructuración organizativa en diferentes niveles internos y con el exterior...);
+ lo ideológico-cultural (visión-interpretación de la realidad en conjunto, valores y símbolos para
interrelacionarse dentro de la realidad e intervenir en ella...).
Cada actividad debe también ser tratada en función a su papel en el sistema campesino de gestión y de
manera a fomentar la adecuación de ese sistema de gestión a las necesidades del autodesarrollo. Dado que
desconocemos aún en gran medida ese sistema de gestión, podemos partir de lo que conocemos a fin de
avanzar hacia una comprensión cada vez mayor:
+ comenzando con el "sistema de producción", aun desde su versión tecnicista y mecanicista, el "sistema de
producción" percibido alrededor de la biología de la planta o del animal, para ir ampliando hacia el "sistema de
producción" enfocado desde el actor, el campesino;
+ continuando con el "sistema socio-económico" del campesino andino, es decir el conjunto de actividades y
decisiones dentro del cual se insertan los aspectos productivos;
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 155
+ buscando llegar al "sistema de gestión", es decir el conjunto de actividades y decisiones que guia a la
organización socio- espacial andina (familiar, comunal, intercomunal) en la gestión de su territorio y grupo
social.
- En la autoformación de extensionistas y demás personal de campo
De la misma manera que para los campesinos, el apoyo a la autoformación del personal de campo debe
incluir las interrelaciones entre sus actividades dentro del Programa y su visión del desarrollo y de la sociedad,
sus aspiraciones profesionales, familiares o sociales, sus propios antecedentes educativos, etc...
La autoformación de los técnicos debe asimismo preocuparse por lograr, a partir de las actividades del
propio personal, un mayor conocimiento y por tanto mejoramiento del "sistema de apoyo al autodesarrollo
campesino". Para ello se puede comenzar desde las acciones clásicas de "asistencia técnica" o
"extensionismo" que son las más fáciles de percibir y analizar, para avanzar hacia el tipo de relación entre
técnicos y campesinos dentro del autodesarrollo y buscar una visión clara del papel y la metodología de acción
de un "programa" de apoyo al autodesarrollo campesino.
• Combinación de investigación y formación
El tratamiento de los contenidos de cada actividad o "eje temático" ofrece posibilidades tanto de
investigación-estudios como de autoformación.
Nuestra opción educativa nos obliga efectivamente a basarnos en la realidad y en los conocimientos y
prácticas existentes, tanto del punto de vista metodológico para partir de lo conocido e ir produciendo saber
desde ello, como del punto de vista conceptual al considerar que el autodesarrollo campesino no puede
asentarse en un supuesto saber universal preestablecido, sino en la producción de saber a base de lo andino y
lo moderno.
El apoyo a la autoformación tiene entonces un gran potencial para, por un lado, desarrollar la capacidad de
investigación y, por otro lado, enriquecer los estudios con las informaciones recogidas en el proceso educativo.
Asimismo, las investigaciones son potencialmente actividades de autoformación para quienes intervienen
en ellas: desarrollan su capacidad de investigación y producción de conocimientos; desarrollan sus
conocimientos. Son también actividades directamente relacionadas con la formación porque han de proveer
informaciones a utilizar en el proceso de autoformación, tanto de campesinos como de técnicos.
Para combinar ambas, investigación y formación, se necesita:
+ evaluar y sistematizar las prácticas de realización de estudios a fin de desarrollar la capacidad de
investigación;
+ devolver los resultados de los estudios en formatos educativos acordes a cada tipo de actores a fin de que
los puedan utilizar en el proceso de autodesarrollo y autoformación;
+ evaluar y sistematizar las prácticas de reconocimiento de la realidad y del potencial existente que se
realicen dentro de actividades de formación, a fin de desarrollar la capacidad de investigación;
+ registrar las informaciones surgidas en las actividades de formación a fin de poder aprovecharlas en las
investigaciones.
• Orientación hacia "condiciones" y "capacidades" del autodesarrollo
Tanto en la autoformación campesina como en la de los técnicos, el tratamiento de los contenidos de cada
actividad o "eje temático" debe inspirarse en las "condiciones" y "capacidades" necesarias para el
autodesarrollo y debe orientarse hacia ellos. Asimismo en la realización de estudios.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 156
Es decir que en cada punto tocado, se han de ver su pertinencia y su potencial para:
+ el fortalecimiento de la organización socio-espacial andina;
+ la coherencia y la adecuabilidad del territorio campesino;
+ la elaboración de un "plan de desarrollo campesino";
+ el desarrollo de recursos suficientes y con posibilidades de crecer;
+ una estrategia progresiva de desarrollo de tecnologías adecuadas y diversificadas.
Asimismo, se ha de aprovechar cada punto para desarrollar capacidades de:
+ análisis (producción de conocimientos sobre la realidad);
+ autoformación (producción de conocimientos, habilidades y actitudes en general);
+ organización;
+ administración-gestión;
+ comunicación (información y diálogo internos al grupo; envío, recepción e interpretación/aprovechamiento
de información con el exterior; diálogo con el exterior...).
De esta manera se han de programar y evaluar las actividades de acuerdo a su influencia sobre las
capacidades de planificación, ejecución y conducción del proceso de autodesarrollo por las organizaciones
campesinas.
6. METODOLOGIA
1. Metodología para la formación
La metodología a emplear en formación ha de responder a la política, los objetivos y la estrategia, a fin de
lograr combinar adecuadamente los métodos y procedimientos con las técnicas e instrumentos de acuerdo a
cada eje temático y contenido.
La diversidad de temas y situaciones educativas, así como la necesidad de ir creando y recreando
progresivamente un sistema acorde con la educación campesina andina, exigen flexibilidad metodológica y no
"una" metodología rígida y definitiva. Por ello lo que se plantea aquí son algunos criterios metodológicos
destinados a guiar las decisiones a tomar en cada caso sobre métodos y técnicas.
• Partir de la realidad, de lo conocido, de lo propio
Para poder combinar la producción y re-producción de conocimientos y el desarrollo de la capacidad de
autoformación, los métodos y técnicas educativas deben escogerse en función de partir siempre de la realidad,
de lo conocido, de lo propio, a fin de avanzar progresivamente en aprehender otras realidades, otros
conocimientos.
Ello es válido tanto para los contenidos educativos como para los contextos y métodos educativos. Es decir
tanto para determinar qué tratar, como dónde hacerlo, cuándo, con quién, cómo (de qué manera).
En cuanto a la autoformación campesina, este primer criterio metodológico obliga a programar el detalle de
las intervenciones educativas con las organizaciones socio-espaciales andinas (OSEA).
En cuanto a la autoformación de técnicos, se requiere esta vez programar el detalle de las acciones
educativas con la zona de trabajo, a nivel de cada instancia de funcionamiento del Programa.
• Partir de la cotidianeidad, de la práctica normal
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 157
Para ayudar a asentar la autoformación en la realidad propia, se debe partir de la cotidianeidad y práctica
normal del grupo a fin de desarrollar el potencial educativo de las actividades comunes de trabajo, recreo y
convivencia y contrarrestar los factores de de-formación que puedan contener.
Por ello, no se trata de montar un sistema de formación con actividades paralelas a las actividades
normales, sino de insertar la acción educativa dentro de los momentos, lugares y debates de las labores
cotidianas o cíclicas.
De realizarse acciones educativas específicas (reuniones, "cursos"), tendrá que ser como prolongación de
la cotidianeidad y no como ruptura con ella.
En cuanto a la autoformación campesina, ello significa basar todo el apoyo educativo en los ciclos de
trabajo, recreo y convivencia de la OSEA.
En cuanto a la autoformación de técnicos, se tratará de realizar el apoyo educativo en acompañamiento a
su labor normal de campo y con momentos privilegiados en los encuentros de programación, coordinación y
evaluación de las zonas.
• Problematizar la realidad, la cotidianeidad
Para que la realidad y la cotidianeidad se conviertan o se desarrollen como motor de la autoformación, se
requiere partir de ellas pero no quedarse a-críticamente en ellas, sino reflexionar en ellas y sobre ellas de
manera crítica y creativa.
La labor de apoyo educativo exige entonces una acción de problematización sobre la realidad y la
cotidianeidad para ayudar a convertir la experiencia y la práctica en conocimientos, para contribuir a cuestionar
las de-formaciones de la experiencia y la práctica.
En cuanto a la autoformación campesina, ello puede obligar a cuestionar la realidad y la práctica desde las
"condiciones" y "capacidades" del autodesarrollo a fin de contribuir a esclarecer las diferencias entre estrategia
de subsistencia/resistencia y estrategia de autodesarrollo y a elaborar así estrategias de autodesarrollo.
También puede llevar a cuestionar los aspectos de rutina de la cotidianeidad a fin de fomentar un re-examen
crítico y creativo de la misma.
En cuanto a la autoformación de técnicos, ello significa problematizar las prácticas cotidianas del
extensionismo en función de las aspiraciones en la vida personal y profesional del técnico; a cuestionar la
relación entre objetivos de autodesarrollo y práctica cotidiana de "asistencia técnica"; a explicitar críticamente
las interrelaciones entre prácticas especializadas y diversas dimensiones de la realidad campesina y de la
realidad del técnico.
• Aportar nuevas informaciones, nuevas fuentes de saber
Para producir y re-producir conocimientos de acuerdo al autodesarrollo, el apoyo educativo no debe
limitarse a la realidad y la cotidianeidad presentes; también debe poder brindar nuevas informaciones sobre
otros componentes de la realidad, sobre otras realidades.
Se trata de un doble esfuerzo por aportar nuevas informaciones al mismo tiempo que se desarrolla la
capacidad de encontrar, descifrar, interpretar y aprovechar críticamente los posibles aportes de otras fuentes
de saber.
En cuanto a la autoformación campesina, ello significa que el personal técnico ha de aportar elementos del
saber moderno que ha "aprendido" durante sus años de "estudios" o que ha recogido de las estaciones
experimentales, de viajes a otras zonas, etc... Pero obliga al mismo tiempo a facilitar un contacto directo y
crítico de las OSEA con fuentes como otras zonas y realidades, estaciones experimentales, bibliografía del
saber moderno...
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 158
En cuanto a la autoformación de técnicos, ello entraña aportar bibliografía adecuada sobre avances de
investigaciones y experimentaciones en otras partes, brindar experiencias del personal de apoyo, facilitar
contactos con especialistas y debates con personal de otros programas.
El gran peligro en el contacto con otras fuentes de saber es la relación a-crítica por parte del grupo en
autoformación que se dejaría "enchufar" por el elemento externo lo que aquél quisiera en lugar de "sacarle el
jugo" de acuerdo a los objetivos, procesos y realidad propias. Se debe por tanto desarrollar métodos para el
"aprovechamiento de aportes externos".
• Priorizar las relaciones interpersonales y las presentaciones testimoniales
Para estimular el proceso de autoformación, y también para facilitar un mejor aprovechamiento de los
apoyos educativos, de deben priorizar los métodos educativos basados en relaciones interpersonales y en la
personalización y contextualización de los aportes de información.
Se requiere evitar relaciones educativas abstractas y descontextualizadas, tanto entre miembros de un
grupo en autoformación como entre ese grupo y agentes de apoyo (sean permanentes o eventuales), porque
tales relaciones llevan a alejarse de la realidad y la cotidianeidad y a considerar todo aporte o información
como teniendo valor en sí y no dentro de una realidad y una práctica determinadas.
Ello significa, tanto en la autoformación campesina como en la autoformación con técnicos, priorizar el
carácter testimonial en los estilos de presentación de información, tanto directa como a través de medios de
comunicación. Ello significa también priorizar el debate y el intercambio directos e interpersonales sobre
problemas, informaciones, experiencias.
Las relaciones interpersonales y los testimonios personalizados y contextualizados son factor importante de
interaprendizaje para la autoformación.
• Diversificar los lenguajes, las formas de expresión
Partir de la realidad entraña partir de los lenguajes propios del grupo en autoformación. A su vez, las
presentaciones testimoniales son una forma de acercamiento y aprendizaje de los lenguajes de otros (otros
campesinos, otros técnicos, determinados especialistas).
Para avanzar en el aprovechamiento de fuentes externas de información, se requiere desarrollar la
capacidad de manejo de diversos lenguajes. Por tanto la labor educativa debe diversificar los lenguajes y las
formas de expresión que utiliza.
Se debe hacer progresivamente a fin de evitar que un lenguaje técnico moderno desvalorice y
desestructure el lenguaje propio del grupo, con todos los conocimientos y valores implícitos en el mismo. Pero
es importante para el autodesarrollo que el grupo en autoformación conozca los lenguajes de otras realidades a
fin de poder comunicarse con ellas, sea para aprovechar sus aportes, sea para defenderse de sus presiones.
• Explicitar y debatir los objetivos, los procedimientos
Para desarrollar la capacidad de autoformación y favorecer así un autodesarrollo continuo, se requiere que
los objetivos y procedimientos de las acciones educativas sean explicitados y debatidos. Ello es lo que ha de
permitir que esas acciones educativas tengan resultados no solamente en cuanto a determinados contenidos
sino también en cuanto a la capacidad de seguir autoformándose.
Es importante que objetivos y procedimientos sean vistos claramente en el momento mismo de la
programación, pero tienen que revisarse nuevamente en el momento de la evaluación, porque en la mayoría de
los casos se van dando modificaciones y la experiencia de estos cambios es fuente principal para elaborar un
conocimiento sobre autoformación.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 159
• Incentivar la práctica de la autoevaluación
La autoevaluación es una práctica fundamental de la autoformación porque es ella la que permite elaborar
conocimiento desde la práctica, desde la experiencia. La labor de apoyo educativo debe por tanto dar la debida
importancia a la autoevaluación, incluyéndola en cada actividad, insertándola en la cotidianeidad y fomentando
ciclos especiales de autoevaluación.
La autoevaluación puede ser asimismo un instrumento principal para aprovechar el potencial educativo de
acciones normales de trabajo, recreo y convivencia. Una acción que no tenga una finalidad educativa declarada
puede volverse fuente de conocimiento gracias a la autoevaluación. Para ello se requiere contar con objetivos y
procedimientos explícitos a fin de hacer una comparación crítica entre lo previsto y lo realizado y no limitarse a
un simple recuento o justificación de lo hecho. Cualquier acción, educativa o no, ha de contar entonces con
objetivos y procedimientos previstos en la programación a fin de poder ser objeto de una autoevaluación
adecuada.
8. ACCIONES
1. OSEA / campesinos desde la organización
- Realización de un diagnóstico crecientemente participativo para cuantificar y cualificar los recursos, la
racionalidad económica de las comunidades campesinas, así como su sistema organizativo, sus capacidades y
su percepción del mundo intra y extracomunitario.
- Realización de un Censo en las áreas de extensión del PAC para constituir una base inicial de datos.
- Una encuesta de seguimiento a una muestra poblacional representativa para medir la evolución de las
comunidades campesinas.
- Estudios de caso para profundizar los aspectos más cualitativos.
- Investigaciones de carácter técnico con muestreo articulado a los diagnósticos socio-econonómicos,
para rescatar tecnologías y prácticas de manejo tradicional y verificar las metodologías y contenidos de
extensión agropecuaria más adecuados.
- Devolución de los diagnósticos a las comunidades para posibilitar y retroalimentar la capacidad de
análisis del campesino (identificación y priorización de problemas acerca de las propias necesidades;
elaboración de propuestas de solución).
- Implementación de un sistema de monitoreo, evaluación, autoevaluación con las comunidades
campesinas para medir la evolución de la economía, la organización y el desarrollo de capacidades en relación
a las posibilidades autónomas de evolución, a la intervención del PAC y a la de otras instituciones externas (cf.
Plan de Monitoreo).
- Elaboración de folletos, manuales y otros materiales que devuelvan a las comunidades los
conocimientos y habilidades obtenidas de ellas y con ellas, así como los demás contenidos de la autoformación
y del interaprendizaje (colección testimonial, rescate de tecnologías, organización {ayllu/hacienda}, folletos y
materiales sobre desarrollo de capacidades, boletines de información del ámbito intra y extracomunitario).
- Elaboración de libretos e implementación de programas radiales de apoyo a las actividades de
capacitación en el terreno, en lenguas nativas, a medida que las necesidades reales y la evolución del sistema
de formación así lo requieran (música nativa, tecnologías, aspectos organizativos, informaciones), con
retroalimentación local y programación de la audiencia.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 160
- Dinamización de la autoexpresión campesina a nivel de dramatización de situaciones y contenidos
relacionados con el desarrollo de capacidades (mimo, teatro, etc...) con la participación directa del campesino.
{Iniciar con una experiencia de carácter experimental sobre rescate de formas campesinas de planificación}.
- Realización de cursillos a nivel de las OSEA y comunidades para capacitar a los campesinos en función
de su inserción en el sistema de cargos.
- Programación de reuniones y eventos zonales et interzonales conjuntamente con el campesino (con
fines formativos, informativos, de intercambio, organizativos, de evaluación y autoevaluación), teniendo en
cuenta los momentos claves de la intercomunicación campesina.
2. Extensionistas / personal de campo
- Elaboración de manuales, folletos y otros instrumentos de apoyo, de creación propia o ajena, para
orientar y retroalimentar las tareas de capacitación a nivel de campo (manual general, manuales técnicos,
colección testimonial). Apoyo bibliográfico con materiales de consulta.
- Devolución de los resultados del Diagnóstico Socio- Económico bajo la forma de archivos de datos
zonales, por ayllu, comunidad y familia, para facilitar la identificación de problemas y su discusión con el
campesino.
- Realización de cursillos y reuniones zonales periódicas para formación y para hacer un seguimiento de
la capacidad de los extensionistas y personal de campo (lecturas programadas, evaluación - autoevaluación)
de acuerdo al ritmo de trabajo y sobre agropecuaria, mecánica, tecnología..., de acuerdo a las necesidades.
- Programación de la participación rotativa/selectiva de los extensionistas y personal de campo en
reuniones y congresos, de acuerdo a la capacidad formal de dichos eventos, los tiempos y lugares de
realización. Programación de la devolución de lo asimilado/aprendido a las zonas, coincidiendo con alguna de
las reuniones zonales mensuales.
- Participación en reuniones anuales de evaluación-autoevaluación, a nivel zonal /interzonal, con
campesinos.
3. Otros
- Reuniones periódicas de intercambio con la co-dirección en la ciudad y en las zonas, para coordinar
estrategias y acciones.
- Reuniones periódicas de información e intercambio de
metodologías de uso de materiales; inserción en prácticas de
campo (ritmo del calendario agrícola; investigación
zonificada).
- Reuniones periódicas de información y formación con CORDEOR y otras instituciones, para dar a
conocer las estrategias y actividades de Formación y Estudios.
- Reuniones especiales con personal del Fondo Rotatorio, etc... (resto del personal del PAC).
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 161
GUIA
para la
PRACTICA
de la
AUTOEVALUACION
Pierre de Zutter
setiembre de 1987
Manual Metodológico PAC Nº 1
Programa de Autodesarrollo Campesino
(PAC-Oruro)
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 162
1. ¿QUÉ ES LA AUTOEVALUACION?
Evaluar consiste en analizar una acción, actividad, programa, proceso, de acuerdo a:
• su pertinencia (es decir su adecuación) con respecto a los objetivos y estrategias planteadas;
• su eficacia (es decir el impacto logrado, los resultados importantes);
• su durabilidad (es decir las posibilidades de permanencia de tales resultados y de continuidad del
proceso de autodesarrollo);
• su eficiencia (es decir si los recursos financieros, materiales y humanos fueron aprovechados en forma
óptima en función de la pertinencia, la eficacia y la durabilidad).
La autoevaluación es una evaluación hecha por los propios actores de esa acción, actividad, programa,
proceso.
2. ¿PARA QUÉ SIRVE LA AUTOEVALUACION?
Al igual que la evaluación, la autoevaluación sirve para:
• verificar la coherencia entre lo que se preveía hacer y lograr y lo que se hizo y logró;
• determinar potenciales a reforzar y flaquezas a subsanar;
• mejorar las acciones futuras.
Pero la autoevaluación sirve también como modalidad principal de autoformación porque:
• desarrolla la capacidad de análisis crítico y autocrítico;
• ayuda a transformar la práctica y la experiencia en conocimientos y en nuevas capacidades.
En este sentido, la autoevaluación otorga la misma importancia a los datos medibles, "objetivos", que a
las impresiones y opiniones, es decir a los datos "subjetivos".
3. ¿QUIÉNES DEBEN HACER AUTOEVALUACION?
Todos los actores que intervienen en el proceso de autodesarrollo campesino deberían practicar la
autoevaluación:
• las organizaciones campesinas (familiar, comunal, intercomunal);
• el Programa (su personal como tal, las diversas instancias);
• otros "agentes externos" (Estado, autoridades políticas, maestros rurales, iglesias...).
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 163
No todos estos actores tienen la misma orientación, los mismos objetivos. Por tanto el Programa no
puede incidir en la voluntad y práctica de autoevaluación de muchos de ellos. Pero, de acuerdo a la opción de
autoformación adoptada, el Programa requiere:
• priorizar la autoevaluación en su propio seno;
• apoyar/estimular la autoevaluación por las propias organizaciones campesinas;
• fomentar una práctica de autoevaluación conjunta entre el Programa y las organizaciones campesinas.
En cuanto al Programa mismo, se necesita autoevaluación:
• por parte de cada miembro del personal, en forma individual, dentro de su disciplina de autoformación;
• por parte de los equipos micro-zonales, sub-zonales o zonales, en forma grupal, dentro de su disciplina
de autoformación y del avance en su coherencia interna;
• por parte de las instancias zonales y directivas, dentro de la autoformación y del mejoramiento del
Programa.
En cuanto a las organizacionmes campesinas, su propia autoevaluación es cosa privativa de ellas y el
Programa no ha de intervenir en ella, salvo con el aporte previo de la información requerida.
En cuanto a una autoevaluación conjunta Programa-campesinos, debe avanzarse hacia ella, sin que la
misma sustituya a una evaluación autónoma por cada parte. Puede tratarse de una autoevaluación entre todos
los miembros de la organización campesina y todos los miembros del Programa que hayan trabajado juntos; o
puede tratarse de una autoevaluación entre el personal del Programa y las autoridades campesinas (cargos
tradicionales) que hayan compartido la responsabilidad de las actividades.
4. ¿CUANDO HACER AUTOEVALUACION?
La autoevaluación puede tener diferentes periodicidades: diaria; de acuerdo a ciclos laborales; de
acuerdo a ciclos agropecuarios:
• Diariamente
- Es posible realizar cada día una autoevaluación de lo hecho entre todos los actores. En este caso ha
de ser breve, limitándose esencialmente a que se expresen las impresiones, opiniones y
sugerencias.
- Un equipo (técnico-campesino, o técnico no más) responsable de la conducción de una actividad
debe hacer cada día una autoevaluación del trabajo realizado, verificando el cumplimiento de lo
programado, analizando las razones del avance o freno, a fin de reprogramar mejor el trabajo
siguiente y forjar una mayor coherencia como equipo de conducción.
- Cada persona, en la medida que quiera realmente autoformarse, debería dedicar cierto tiempo diario
(más o menos largo según la complejidad del día) a autoevaluar la jornada, tratando de comprender
los aciertos y tropiezos de su propia actuación, de la actuación de otros, de la actuación de conjunto.
• De acuerdo a ciclos laborales
- Al final de cada ciclo laboral, quienes compartieron el ciclo (técnicos y organización campesina que
terminan una actividad de campo; equipo sub-zonal o zonal que culmina su ciclo de permanencia en
la zona; participantes de una acción de formación) deben preservar un tiempo para la evaluación del
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 164
ciclo y la programación del siguiente. Ahí puede insertarse la autoevaluación como forma de
aprovechar el potencial que esa reunión puede tener para autoformarse.
Es decir que la información sobre el cumplimiento de lo programado debe completarse con
observaciones y opiniones que ayuden a comprender mejor los problemas y los logros y producir así
en forma grupal un nuevo conocimiento que sea útil para el trabajo futuro.
- De la misma manera, cada uno debería aprovechar personalmente el final de cada ciclo laboral para
reflexionar los aciertos y tropiezos, los retos aparecidos, las nuevas informaciones y experiencias.
Así podría detectar qué necesita para mejorar su formación y enfrentar mejor el correspondiente
desafío.
• De acuerdo a ciclos agropecuarios
Si bien los ciclos laborales marcan una cierta periodicidad de autoevaluación entre quienes
compartieron labores, los ciclos agropecuarios (una campaña agrícola o pecuaria, una campaña de
migraciones, etc...) determinan la oportunidad de una evaluación y autoevaluación mayores,
incluyendo resultados cuantitativamente medibles e incorporando todos los actores que, aún sin
trabajar necesariamente juntos, estuvieron interrelacionados en el desarrollo del ciclo.
Ahí interesan autoevaluaciones propias de parte de cada tipo de actores (organizaciones
campesinas, Programa...) y autoevaluaciones conjuntas entre todos ellos.
5. ¿QUÉ SE DEBE AUTOEVALUAR?
Presentamos aquí siete elementos a considerar en la autoevaluación. Pueden ser más. Pueden
reagruparse. Pueden detallarse. Pueden reordenarse. Ello ha de depender de la experiencia de cada uno,
1. Las metas
Cada acción o actividad debe contar con metas, es decir con resultados esperados y medibles. Verificar
el cumplimiento o incumplimiento de las metas es un procedimiento de evaluación que debe aportar
informaciones útiles a la autoevaluación en la medida en que se determinen las razones de eventuales
incumplimientos.
2. Los objetivos
Las metas, generalmente más cuantitativas, se inscriben en objetivos que describen en forma más
cualitativa lo que se quiere hacer y/o lograr. Verificar el cumplimiento o incumplimiento de los objetivos es
otro procedimiento clave de la evaluación que debe aportar informaciones útiles para la autoevaluación.
3. Los métodos
A la hora de programar una acción o actividad, se deben prever los métodos o procedimientos a emplear
(reunión en local cerrado, demostración en campo, aplicación por el técnico, debate y elaboración
conjunta...). La autoevaluación debe analizar si se usaron los métodos previstos, si se cambiaron, por
qué se cambiaron, si funcionaron, por qué funcionaron o no funcionaron...
4. Las técnicas
En la programación no solamente se plantean métodos sino que se suelen prever técnicas y preparar los
instrumentos correspondientes (técnica de la charla, con uso del instrumento rotafolio; técnica de la
problematización, con uso de un testimonio o de unas preguntas claves; técnica del deshierbe, con uso
de determinadas herramientas o productos...). La autoevaluación debe analizar el funcionamiento de las
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 165
técnicas e instrumentos, sus aportes, insuficiencias o contradicciones, a fin de llegar a un mejor
conocimiento sobre cuáles son más convenientes de acuerdo a cada tipo de objetivos, temas y actores.
5. Las informaciones nuevas
En cada práctica surgen informaciones nuevas sobre la realidad, sobre los conocimientos y capacidades
presentes, sobre las aspiraciones y opiniones de los actores. La autoevaluación debe tratar de recordar
las informaciones que aparecieron y ver su impacto sobre el conocimiento que se tenía previamente de la
realidad, de los actores, etc...
6. Los comportamientos
Muchas de las informaciones que aparecen en la práctica no se expresaron verbalmente, con palabras,
sino con comportamientos, es decir con silencios, gestos, actitudes, etc... Muchas veces tales
comportamientos contradicen o enriquecen lo que fuera expresado en el discurso oral. La autoevaluación
debe tomar en cuenta y dar mucha importancia a los comportamientos por cuanto suelen ser más
confiables y ricos en informaciones que las palabras mismas.
7. La finalidad
Con el conjunto de datos obtenidos en los puntos anteriores, la autoevaluación debe revisar todo lo
actuado para establecer en qué medida, más allá de las metas y objetivos previstos, se ha contribuido a
la finalidad que inspira y guía el trabajo y qué elementos estuvieron en contradicción con ella y requieren
rectificaciones.
6. ¿COMO HACER LA AUTOEVALUACION?
1. La autoevaluación se prepara desde antes de comenzar la actividad. Se trata en efecto de definir
tentativamente objetivos, metas, métodos y técnicas para lo que se va a realizar. Si ello es importante del
punto de vista de la programación, lo es también para la autoformación: elaborar estas pautas es una
manera de iniciar la reflexión, formalizando el conocimiento que se tiene de la realidad para poder
confrontarlo luego en la práctica.
2. La autoevaluación se prepara también durante la actividad misma. Se trata fundamentalmente de
observar y registrar todo tipo de informaciones provenientes de las ideas expresadas oralmente, pero
también a través de los comportamientos. El registro puede ser hecho por cada uno a su manera, de
acuerdo a habilidades propias: tomando apuntes, memorizando, etc...
3. Previamente al análisis más formal de lo sucedido y percibido, es útil hacer acopio de opiniones e
impresiones.
- En la autoevaluación individual, se pueden escuchar los comentarios espontáneos de los actores y/o
solicitar expresamente lo que piensan algunos interlocutores claves.
- En la autoevaluación grupal de un equipo pequeño, puede tratarse de una fase inicial de reunión en
que se intercambian las opiniones e impresiones de todos, en forma abierta, sin seguir un orden
determinado.
- En una autoevaluación más grande, con muchos participantes, pueden usarse diferentes técnicas
que faciliten la expresión de los participantes: con tarjetas individuales o por grupitos; con grupos por
afinidades; con algunos relatos testimoniales en plenaria; etc...
4. La fase siguiente puede ser la evaluación más formal de las metas, objetivos, métodos y técnicas (en
ese orden), cotejando lo previsto con lo hecho y logrado. Se trata ahí de verificar el cumplimiento, de
entender el por qué de los cambios, de analizar si fueron adecuados y oportunos...
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 166
5. Puede ser útil realizar enseguida un primer cotejo entre las impresiones y opiniones iniciales y los
resultados de esa evaluación de metas, objetivos, métodos y técnicas. Las diferencias entre ambas
percepciones son generalmente aleccionadoras y es muy útil buscar entender el por qué de tales
diferencias cuando existen.
6. A continuación es importante hacer un último cotejo, viendo si lo actuado y logrado es pertinente
(adecuado) con la finalidad del trabajo, es decir con la orientación y los objetivos a largo plazo. Para ello
es útil que dicha finalidad no se exprese en un simple enunciado vago y general sino que esté lo más
preciso posible. Eso es por ejemplo lo que buscan los esfuerzos del Programa por definir mejor las
"condiciones" y "capacidades" necesarias para el autodesarrollo campesino.
7. Como práctica de autoformación, se puede finalmente intentar formular los conocimientos logrados en
la práctica autoevaluada. Dicha formulación puede hacerse conforme a las aptitudes y cultura de cada
uno: redactando, graficando, relatando... Es útil registrar (para retomar en otra oportunidad) aquello que
parece importante para nuevos conocimientos pero que no se puede elaborar aún, por falta de elementos
o por escasez de tiempo.
8. Para la autoformación es conveniente evaluar de vez en cuando la propia práctica de autoevaluación,
es decir analizar la experiencia que se ha venido teniendo en ese campo para comprenderla y mejorarla.
Los ocho puntos aquí presentados no pueden practicarse siempre con tanto rigor. En muchos casos sólo
se puede hacer una autoevaluación rápida e incompleta. Por ello es fundamental preservar tiempos y espacios
periódicos para una más profunda.
UN INSTRUMENTO PARA LA AUTOEVALUACION
------------------------------------------------------------
OBJETIVOS Lo programado Lo hecho o logrado
METAS
PASOS
1. métodos y técnicas:
2. métodos y técnicas:
3. métodos y técnicas:
4. métodos y técnicas:
------------------------------------------------------------
FINALIDAD El enunciado Observaciones
"Condiciones"
"Capacidades"
------------------------------------------------------------
Elementos para nuevos conocimientos : .
------------------------------------------------------------
Este cuadro es de difícil manejo: pero puede ser útil para adquirir disciplina de autoevaluación a nivel
personal o de un equipo pequeño
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 167
MISIÓN DE
ACOMPAÑAMIENTO
AL PROCESO DE
AUTODESARROLLO CAMPESINO
Programa de Autodesarrollo Campesino (PAC)
CEE-CORDEOR
Informe de la primera parte
Oruro, del 15 de noviembre al 3 de diciembre de1988
Pierre de Zutter
ÍNDICE
I. Objetivos de la misión
II. Programa y metodología de la misión
A. En cuanto a la metodología
III. Resultados de la misión
A. En cuanto al concepto de autodesarrollo (objetivo 1)
B. En cuanto a la marcha del proceso en Oruro (objetivo 2)
1 Visión general
2 Zona Sur
3 Zona Occidental
4 Zona Central
5 Equipo de organización/formación
IV. Primeras observaciones sobre temas a tratar en enero
1 Autodesarrollo, cogestión y autogestión
2 Organización y organicidad
3 Reconocimiento jurídico de las OSEA
4 Territorio nuclear y territorio extenso
5 Autoabastecimiento y autarquía
6 Ejes de desarrollo - ejes de movilización
7 Ejes inducidos - ejes de autodesarrollo
8 Autodesarrollo y generación de antecedentes
9 La "igualdad" en los Andes
Anexo 1: Actividades de la misión.
Anexo 2: Algunos aspectos tratados o simplemente observados durante la misión y a ser retomados en enero.
Anexo 3: Programación de la segunda parte de la misión
Anexo 4: Algunos "Mitos" más.
I. OBJETIVOS DE LA MISIÓN
1. Actualizar y animar la reflexión sobre el concepto de autodesarrollo y sus repercusiones en
actividades concretas.
2. Estudiar la marcha del proceso del PAC en función del proceso de autodesarrollo campesino, así
como los refuerzos o reajustes necesarios.
3. Ayudar a determinar estrategias y ejes del PAC para los tres próximos años.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 168
II. PROGRAMA Y METODOLOGÍA DE LA MISIÓN
A. En cuanto al programa
Antes de la llegada del consultor, el equipo de organización/formación, junto con los supervisores de
zonas y en consulta con la co-dirección, había establecido un programa tentativo para esta misión de
acompañamiento.
Este programa fue ligeramente adecuado los días 16 y 17 de noviembre con el fin de permitir mayor
información del consultor antes de entrar al diálogo con los extensionistas y de facilitar una mejor coordinación
con las actividades propias de cada zona.
Por una huelga indefinida del personal de CORDEOR, iniciada el miércoles 88/11/30, el programa se
truncó a partir del jueves 88/12/01, no pudiendo realizarse ese día la reunión prevista con todo el personal de la
Zona Central.
La misión fue entonces reprogramada por no existir garantías para un remate adecuado de la misma: el
taller previsto a nivel directivo para los días 5,6 y 7 de diciembre arriesgaba sufrir de muchas ausencias, así
como de un ambiente poco propicio a la reflexión y a la concentración sobre ejes y estrategias para los tres
próximos años del PAC.
Se decidió por ello suspender la misión con el retorno del consultor a Lima el sábado 88/12/03 y
completarla en enero (anexo 3). Tomada esta determinación, el consenso de los responsables consultados es
que esta modificación ha de ser provechosa por cuanto permite que todos se preparen mejor para los debates
del taller de enero.
En este sentido se solicitó al consultor elaborar lo antes posible su informe de la primera parte de la
misión a fin de hacerlo circular antes de las fiestas de fin de año, así como preparar algún material útil para
dichos debates y para el proceso de los próximos tres años (por ejemplo referencias sobre la técnica del "mapa
parlante" como instrumento para el trabajo con las organizaciones andinas.)
B. En cuanto a la metodología
La misión estuvo prevista en dos partes:
- La primera en la cual el consultor circulara por todas las zonas del Programa a fin de acompañar el
proceso en cada una de ellas y recoger los elementos a ser debatidos en la segunda;
- ésta, en la ciudad de Oruro, centrada alrededor de un taller con el equipo directivo amplio y de
reuniones con el equipo de organización/formación.
Cada zona tuvo a su cargo organizar las actividades del consultor en la misma. La dinámica de trabajo
fue por tanto diferente en cada caso.
* En la Zona Sur, el acompañamiento consistió en dos sesiones (de un día cada una) con el personal
local del PAC (Pampa Aullagas y Salinas) y en la asistencia a una reunión de autoridades locales sobre planta
de procesamiento de quinua, así como algunas visitas de observación/información a comunidades.
Posteriormente se realizó una sesión parecida con el personal de la sub-zona Challapata.
La metodología de las sesiones, propuesta por el encargado zonal de organización/formación, Ing.
Juan San Martín, y debatida con los supervisores zonales y el consultor, estuvo basada en una primera fase de
informes por parte del personal local del PAC para, a continuación, entrar a un diálogo con el consultor.
Sin embargo, en la Pampa Aullagas, nos dimos con la sorpresa (altamente significativa y gratificante)
que los jilakatas y el corregidor, enterrados por el extensionista local de la realización de una "evaluación" del
PAC, asistieron a la sesión, la presidieron e intervinieron decididamente en ella. Este hecho es un indicador de
la dinámica que vive actualmente el PAC y, si bien obligó a un difícil e improvisado manejo de lenguajes y
prioridades diferentes, resulta sumamente positivo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 169
Otra observación necesaria. Al iniciarse la misión en la Zona Sur, luego de apenas un día y medio en
Oruro, las sesiones de Pampa Aullagas y Salinas no fueron aprovechadas en todo su potencial: después de 14
meses de estar alejado del PAC-Oruro, el consultor hubiese necesitado tener mayor contacto con la nueva
realidad del proceso antes de entrar a este tipo de diálogo con el personal. La prueba a contrario de este
requerimiento está en la mayor riqueza, en informaciones y en matices, en los posteriores diálogos en Turco o
Challapata. Para estas dos primeras sesiones, el consultor tuvo que guiarse más por la dinámica de los debates
de 1986 y 1987 que por la dinámica y realidad actuales del PAC.
* En la Zona Occidental, de acuerdo a lo conversado en Oruro con los supervisores zonales y el
encargado zonal de organización/formación, Ing. Bueno, el consultor asistió primero como observador a una
evaluación entre el personal del PAC y los jilakatas miembros del "directorio" de Hatun Carangas.
A continuación, el segundo día, entró a participar en los debates, primero con el personal PAC y los
jilakatas en forma conjunta, luego con el personal PAC exclusivamente. En ambos casos se pidió al consultor
iniciar la sesión con una presentación de sus observaciones sobre lo que podía haber percibido del proceso, a la
luz de las orientaciones adoptadas en 1986 y 1987. Sobre esta base se fue luego generalizando un debate entre
todos los participantes.
Durante la reunión interna de programación entre el personal local, y el tercer día, se aprovechó para
visitar el Taller Artesanal implementado y funcionando en la comunidad de Titirí.
Probablemente por presencia de tantos europeos y "jefes", la sesión del primer día fue menos polémica
de lo supuesto: más que la esperada "evaluación de las actividades PAC", se dio una suerte de encuentro
dedicado a limar ciertas asperezas y fundamentalmente a intercambiar informaciones y reforzar orientaciones.
Pero ello resultó sumamente positivo para los fines de la misión ya que los objetivos de ésta consistían
en ayudar al PAC en su apoyo al proceso de autodesarrollo campesino y no tanto a "evaluar" actividades como
tales.
* En la Zona Central, el encargado de organización/formación, Lic. Calle, había propuesto como
metodología la observación de tres eventos de formación en diferentes sub-zonas y breves reuniones nocturnas
con el personal local, y una reunión final con todo el personal de la zona.
Por múltiples razones, ninguna de estas actividades pudo cumplirse a cabalidad:
- El cursillo sobre "seguridad alimentaria" de Machacamarca estaba reservado para mujeres y resultaba
perturbador estar allí de "observador". Se inició entonces una reunión con el personal local del PAC pero sin
auge los objetivos y la conducción de la misma hayan sido preparados ni coordinados, teniendo además que
interrumpirse para asistir a una representación-acto social de clausura que las señores habían adelantado un
día en honor a los "visitantes" o "jefes".
- La observación del taller sobre "organización campesina" de Andamarca tuvo que ser suspendida por
razones de salud/transporte del consultor (anexo 1)
- En Toledo sí se dió la observación al inicio del correspondiente taller sobre "organización campesina"
pero no se realizó la posterior reunión son el personal local del PAC, en gran medida por el ambiente de
malestar existente en el mismo a raíz de los desajustes e incumplimientos en los comienzos de dicho taller. Más
bien, se aprovechó para una pequeña reunión interna de evaluación con el Lic. Calle.
- Finalmente la reunión del 88/12/01 con todo el personal de la Zona Central tuvo que ser postergada a
enero a raíz de la huelga de CORDEOR.
La mala suerte tuvo evidentemente mucho que ver en alguno de estos cambios pero quedan por
retomar algunos elementos que merecen mayor reflexión:
- A diferencia de las Zonas Sur y Occidental, no hubo mayor preparación (por el consultor y los
coordinadores de organización/formación) de la misión a la Zona Central, limitándose a una simple coordinación
de fechas con el encargado zonal de organización/formación. De ahí probablemente las siguientes
improvisaciones sucesivas.
- Tampoco parece haber habido mayor preparación previa entre los supervisores y el encargado zonal
de organización/formación.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 170
* Con los coordinadores nacional (Ing. Mariaca) y europeo (Lic. Weber) de organización/formación, la
dinámica de trabajo consistió en compartir al máximo las actividades y a reflexionar sobre ellas múltiples
momentos informales (luego de las sesiones, durante los viajes, en oficina).
El Ing. Mariaca acompañó al consultor en todos sus viajes y el Lic.Weber hizo lo propio luego de
cumplir obligaciones con una misión en Bruselas inicialmente presente en Oruro.
Durante el desarrollo de esta primera parte de la misión, fueron grabadas las sesiones con el personal
zonal del PAC a fin de reaprovechar los debates en posteriores actividades de formación. También fueron
conversados un sinnúmero de puntos relativos a concepción, estrategias, metodologías, técnicas e
instrumentos.
Ello había de desembocar sobre un balance a establecer entre los coordinadores y el consultor antes
del taller de diciembre. Al suspenderse la misión hasta enero, no fue posible elaborar conjuntamente dicho
balance sino apenas consultar las primeras observaciones y sugerencias del consultor para el taller. Las
propuestas que se hacen en este informe son por tanto simplemente indicativas y están sujetas a las
correcciones o ampliaciones de los coordinadores de organización/formación.
III. RESULTADOS DE LA MISIÓN
A. En cuanto al concepto de autodesarrollo (objetivo 1)
En esta primera parte de la misión, consistente en intervenir en reuniones sub-zonales o zonales, se
intentó animar y profundizar la reflexión sobre el concepto de autodesarrollo que guía el trabajo del PAC-Oruro.
Se buscó evitar largas ponencias sobre el concepto como tal, tratando más bien de percibir la marcha
del proceso y los elementos a ser retomados prioritariamente en cada sub-zona o zona. De esta manera, en
cada sesión se tuvo oportunidad de tocar varios aspectos relacionados al concepto, los que, grabados, pueden
ayudar a reconstruir un panorama actualizado para el PAC en este momento.
Por los antecedentes del consultor en Oruro (participación, en 1986, en la definición de orientaciones y
conceptos y, en 1987, en el diseño de políticas y estrategias para su implementación), el personal esperaba una
cierta valoración de su trabajo a la luz del concepto de autodesarrollo, ahora que el Programa ya tiene un cierto
tiempo de práctica concreta en esta dirección. Por ello hubo que intentar interpretaciones rápidas de lo
detectado a fin de aventurar opiniones sobre el valor, en términos de autodesarrollo, de lo hecho y sucedido.
Esta valoración llevó a recalcar potenciales existentes en la realidad zonal y en la práctica actual del
PAC, así como a cuestionar-aclarar ciertas reducciones o desviaciones, a completar-actualizar aspectos
insuficientemente tratados en 1986-87, a enfatizar las relaciones y correspondencias entre el concepto y las
prácticas concretas, entre zonas del Programa, entre áreas y experiencias de la región andina.
Por ejemplo. Se resaltó lo positivo y promisorio de las vinculaciones establecidas con los ayllus, sus
autoridades y sus territorios. Pero se aprovechó para recordar ciertas características a reforzar (condiciones y
capacidades para el autodesarrollo...) y para señalar y explicar ciertos peligros (reducir la relación a una
cogestión de las actividades del PAC o a un apoyo a la simple autogestión...). Así mismo se completó la
reflexión con nuevos aportes (diferentes racionalidades organizativas y tipos de organicidad inspirados por
éstas). De ello salieron propuestas de reajustes en las prácticas (programación mensual, contenido de los
informes de extensionistas...) y ejemplos de otras experiencias ilustrativas o motivadoras.
Todas estas reflexiones están dispersas entre las múltiples sesiones en las cuales se participó en las
diferentes zonas. Muchas de ellas habrán de ser retomadas en el taller de enero y están indicadas en el anexo
2. Incorporamos en la parte IV de este informe pequeños avances sobre algunas de ellas.
B. En cuanto a la marcha del proceso en Oruro (objetivo 2)
1. Visión general
El PAC-Oruro está en buen camino. El reto de apoyar el autodesarrollo campesino a través de un
trabajo articulado a las organizaciones más susceptibles de garantizar la continuidad e integralidad del proceso,
las llamadas organizaciones socio-espaciales andinas (OSEA), ha sido asumido en la práctica y ya está
brindando los primeros resultados.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 171
En este sentido pueden constatarse innumerables diferencias u avances con respecto a las fases
anteriores (PMRP) de "emergencia" y de "apoyo a la producción". A título indicativo señalemos algunos.
- Se está superando la inicial división interna del PAC entre "defensores" y "opositores" de un enfoque
de autodesarrollo, con amplios matices de intereses, capacidades, conocimientos y compromisos.
- Se percibe un conocimiento de la realidad local y zonal mucho más adecuado, gracias a la nueva
mirada del personal (alimentada por los debates de años anteriores y los estudios conducidos por X. Izko): en
las sesiones de la primera parte de la misión se pudo notar cómo algunos esquemas prefabricados que
anteriormente se intentaron aplicar mecánicamente están siendo reemplazados por nuevas reflexiones basadas
en una mayor y más diversificada información sobre la realidad y en intentos de interpretación de la misma.
- Actividades de terreno buscan cada vez más inducir modelos externos de producción y trabajo y
favorecen cada vez más el rescate y mejoramiento de las prácticas locales, así como el fomento y apoyo a las
estrategias propias de las familias, comunidades y las zonas.
- El PAC-Oruro busca cada vez más estimular y apoyar el diseño y gestión de las actividades por y con
las organizaciones andinas en lugar de hacer sus propios diseños para luego "capacitar" a los campesinos e
intentar finalmente "transferirles" la (auto)gestión de las infraestructuras, servicios o actividades así lanzadas.
- Ha comenzado a cambiar la relación con la población campesina en el sentido que se expresan cada
vez más preocupaciones, propuestas y prioridades propias de las organizaciones andinas, más allá del simple
pedido de aquellos beneficios ofrecidos por el Programa. Esto está llevando a readecuaciones de las
actividades del PAC, sus contenidos y metodologías.
- El PAC-Oruro trabaja cada vez menos con organizaciones asociativas creadas específicamente para
aprovechar sus aportes ("grupos de crédito", "grupos de producción"...) y cada vez más con organizaciones
propias de la población andina y de mayor continuidad histórica.
- Se están así dando progresivamente las condiciones (de conocimiento, de actitud, de experiencia, de
relación...) para empezar a detectar los posibles ejes de movilización y desarrollo en las zonas-territorios.
Semejante evolución no es uniforme, ni completa, ni siquiera irreversible. Muchas son las diferencias
según las zonas, las personas, los temas. Pero, en una dimensión de proceso, el PAC-Oruro parece estar
logrando construir progresivamente una nueva capacidad (saber, saber-hacer, poder) de trabajo acorde con el
apoyo al autodesarrollo campesino.
Puede suponerse que, de seguir en este camino y de seguir corrigiendo las limitaciones, desviaciones
o contradicciones que existen aún, el PAC-Oruro será en estos tres años un real factor de apoyo al proceso de
autodesarrollo campesino.
En todo caso, los nuevos enfoques y prácticas del Programa ya permitieron detectar (¿y despertar?)
algunos potenciales para ese autodesarrollo campesino. El resultado final dependerá por un lado de la
condiciones internas y externas de la realidad orureña y por otro lado de la capacidad del PAC de contribuir
adecuadamente.
2. Zona Sur
A diferencia de anteriores misiones, cuando la Zona Sur aparecía como portadora de los mayores
potenciales para el autodesarrollo campesino pero al mismo tiempo sumamente conflictiva por las ideas e
intereses personales de supervisores y muchos extensionistas, el consultor encontró ahora una Zona Sur más
cohesionada.
Tres factores han influido en esta evolución:
- el cambio de supervisores nacional y europeo;
- la designación del Ing. San Martín como encargado de organización/formación, a fin de apoyar la
coherencia y continuidad con el proceso institucional de 1986-87 y con los primeros cambios de prácticas, en
Salinas, en 1987;
- el lanzamiento de una práctica de "encuentros de jilakatas y representantes comunales" por sub-
zonas delimitadas de acuerdo a los antecedentes de territorios étnicos.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 172
El personal zonal del PAC se encuentra así con un mayor compromiso y apoyo de sus supervisores,
con interlocutores campesinos identificables, con aportes y propuestas de las organizaciones andinas sobre
prioridades y modalidades de trabajo.
La Zona Sur cuenta además con algunos ejes de movilización y desarrollo, unos fácilmente aparentes,
otros más dispersos.
El eje "quinua" (que fue base del anterior modelo inducido de desarrollo y, corregido, puede serlo ahora
de un autodesarrollo) tiene un gran potencial, ya evidenciado en el inicio de movilización organizativa y
tecnológica para la reconquista del cultivo de laderas. La planta de procesamiento de quinua en Salinas puede
ser otro eje de movilización, impulsando el rescate y desarrollo de las capacidades propias de organización y
gestión, así como la definición de estrategias para el cultivo, transformación y aprovechamiento de este cereal
andino.
La reflexión sobre los históricos territorios étnicos ("reino" Quillacas por ejemplo) como la posible base
para una planificación del autodesarrollo podría llegar a convertirse en eje de movilización en varias sub-zonas,
lo mismo que el rescate y comprensión de la dinámica de organización cuatripartita de ayllus para la gestión del
autodesarrollo (Aroma y Salinas).
Falta sin embargo profundizar mucho el reconocimiento de la realidad a fin de detectar más ejes
potenciales de desarrollo y apoyar así aquellos que mejor puedan ser factores de movilización.
3. Zona Occidental
Ante la iniciativa del personal local del PAC de convocar en 1987 un primer Encuentro de Jilakatas y
Corregidores, dichas autoridades plantearon entonces el reto de reconstruir el Hatun (o Jacha) Carangas como
territorio y ente de origen étnico que reúne varias provincias.
De esta manera la Zona Occidental, en lugar de partir de aspectos parciales para llegar
progresivamente a la globalidad, cuenta simultáneamente con un formidable eje de movilización y con un marco
global para el autodesarrollo.
Pero, si bien Hatun Carangas ya ofrece algunas bases culturales y territoriales, se requiere ayudarlo a
dotarse progresivamente de mayores contenidos.
Hasta el momento el PAC ha buscado más bien jalar a Hatun Carangas hacia sus propios contenidos,
es decir sus propias actividades, proponiendo formas de organización y de relación en términos de la clásica
cogestión. La cogestión de los recursos y ayudas del PAC no puede ser elemento suficiente para movilizar un
autodesarrollo de Hatun Carangas. Más bien podría frustrarlo o esterilizarlo.
En lugar de atraer Hatun Carangas hacia el PAC, se requiere potenciarlo como tal y tener por tanto la
capacidad de ir reformulando actividades, técnicas y estrategias de acuerdo al proceso de la propia
organización.
Entre las múltiples ideas y sugerencias que se comentan actualmente en la zona (interrelaciones entre
el actual territorio Hatun Carangas y un posible territorio "extenso"; transformación y distribución de la carne de
camélidos; artesanía textil; manejo del agua; etc.), además de los elementos que aún faltan detectar, conviene
estudiar cuáles podrían ser fundamentales para el proceso de autodesarrollo y cuáles habrían de servir para
estimular y acrecentar la movilización alrededor del Hatun Carangas.
4. Zona Central
La actualmente "Zona Central" es probablemente la más difícil en cuanto a las posibilidades de
impulsar un autodesarrollo campesino a lo largo de los tres próximos años.
Por un lado, la delimitación de esta zona responde esencialmente a preocupaciones de "cobertura
geográfica" departamental del PAC y de CORDEOR, sin que hasta ahora se hallen correspondencias con
territorios históricos portadores de un autodesarrollo. Hasta ahora lo único común a las sub-zonas y micro-zonas
es la presencia del PAC como tal, con sus planteamientos y sus actividades.
Por otra parte, el énfasis puesto por el PAC en los dos últimos años para elaborar un concepto y
estrategias viables para zonas con mayor coherencia cultural y económica le ha llevado a descuidar la
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 173
búsqueda de respuestas integrales para comunidades más articuladas a los centros de consumo y de trabajo
con formas de desarrollo fuertemente inducidas por estos.
Se percibe entonces en la zona una alternancia entre dos tendencias.
- El apoyo a los procesos puntuales en la esperanza que puedan volverse portadores de
autodesarrollo: procesos organizativos allí donde existen aún raíces de organización andina; procesos
económicos orientados al aprovechamiento de oportunidades de mercado (avicultura, hortalizas...)
- El intento de inducir respuestas elaboradas por el propio PAC o recogidas de diversos esquemas en
boga: esquemas productivos; capacitación en "autogestión"...
A ello se agrega la gran inestabilidad de personal de supervisión y apoyo a la zona.
Todo ello plantea la necesidad urgente de definir mejor la estrategia del PAC en esta parte del
departamento de Oruro.
¿Conviene conservar el marco de "Zona Central" como simple espacio geográfico de acción del PAC?
¿Qué posibilidades existen de impulsar allí un proceso de autodesarrollo en los tres años que quedan
del Programa?
¿Es posible concentrar esfuerzos en algunas sub-zonas o microzonas para profundizar con ellas la
búsqueda de eventuales ejes de movilización y desarrollo?
5. Equipo de organización/formación
En 14 meses de ausencia del consultor, el equipo de organización/formación ha tenido grandes
cambios.
Se retiraron del PAC dos de los impulsores del núcleo impulsor inicial (X. Izko y Antonio Carrasco). Se
completó el cuadro de personal requerido con la contratación de un coordinador nacional y de los encargados
zonales.
La presencia y el rol de este equipo son ahora importantes en el Programa. Ello se refleja en el
crecimiento del apoyo concreto a organizaciones andinas (reuniones de ayllus e inter-ayllus gira de los jilakatas
de Hatun Carangas, participación de autoridades en evaluaciones PAC...), de las modalidades de autoformación
(microcentros, visitas intercomunales...) y de actividades de capacitación (cursos y cursillos, talleres...)
Pero, si bien existe un equipo orgánico de trabajo, se carece aún de una dinámica de equipo. La
comunicación interna es todavía limitada. La diversidad de prácticas puede justificarse por la diferente dinámica
de las zonas del PAC pero refleja también diferentes preocupaciones, énfasis y capacidades que actúan un
tanto en paralelo e insuficientemente en diálogo.
La construcción de esa dinámica de equipo es también un proceso. No se trata de esperar que se dé
en forma mecánica. Pero conviene abrir espacios y forjar actitudes para que pueda lograrse. El trabajo en
organización y formación, clave para el proceso de autodesarrollo campesino, ganaría mucho con ello.
IV. PRIMERAS OBSERVACIONES SOBRE TEMAS A TRATAR EN ENERO
A manera de comenzar a preparar los debates del taller de enero de 1989, proponemos ahora
reflexiones sobre algunos temas susceptibles de ser tratados. Los mismos (y otros señalados en el anexo 2)
pueden ser profundizados con los "Mitos del desarrollo rural andino".
1. AUTODESARROLLO, COGESTIÓN Y AUTOGESTIÓN
"Autodesarrollo" es el sustantivo que corresponde al verbo "desarrollarse". Es decir que los sustancial
del autodesarrollo está en el sujeto, en el actor (en nuestro caso la organización campesina, que hemos
caracterizado como organización socio-espacial (socio-territorial) andina), no en el objeto o tema de actividades.
No se puede reducir el autodesarrollo a un planteamiento de "cogestión". Cogestión se refiere a la
gestión compartida de algo. Pero ¿de qué "algo"? Si entendemos el autodesarrollo como la cogestión de lo que
hace o propone el PAC (infraestructuras, servicios, actividades...), lo estaremos reduciendo a lo que nuestro
Programa tiene vocación o posibilidad de hacer.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 174
El autodesarrollo significa poder ir mucho más allá.
Más allá dentro de aquellos aspectos agropecuarios alrededor de los cuales gira actualmente nuestro
apoyo: abarcando todo el territorio de autodesarrollo y no solamente algunas comunidades; conjugando todo
tipo de recursos y no solamente aquellos que maneja el PAC; dentro de una perspectiva de largo plazo y no
solamente según el cronograma de existencia del Programa...
Más allá de estos aspectos agropecuarios y de otros que nosotros apenas tocamos
complementariamente: abarcando todas las dimensiones posibles y necesarias de este "desarrollarse", en la
economía, en la salud, en la educación, en la cultura, etc...
Con ello no se trata de negar la posibilidad de una cogestión de algunas obras o actividades. Puede ser
que convenga emprender ahora la cogestión PAC-OSEA de algunas cosas que luego requerirán una cogestión
CORDEOR-OSEA (¿Tika Uta por ejemplo?). Pero ¿puede limitarse el autodesarrollo a eso?
Sucede algo parecido con la cuestión de la autogestión. El pensamiento correspondiente ha aportado
mucho y ha jugado un papel importante en nuestros esfuerzos de los dos últimos decenios. Pero no debemos
olvidar que la autogestión suele girar alrededor de un "algo" a administrar y unificador del grupo de "asociados":
sea su propia fuerza de trabajo, sea una fábrica, sea un terreno agropecuario, sea una mina, etc...
En este sentido, la corriente autogestionaria ha ido elaborando normas de comportamiento y de
procedimiento esencialmente destinadas a garantizar el funcionamiento en la gestión del objeto común y la
distribución de esfuerzos, responsabilidades y beneficios.
El autodesarrollo pretende ser mucho más que ello por cuanto incluye ir más allá de la simple gestión
del objeto y conducir transformaciones en todas las dimensiones requeridas por el sujeto de desarrollo (
económicas, sociales, culturales...)
Es cierto que la corriente autogestionaria pretende a menudo ser también la base de una nueva
propuesta de sociedad, con su ideología y su ética. Pero, en la realidad de nuestras zonas andinas, contamos
con un potencial diferente y mucho más importante. Las sociedades rurales andinas ya están reunidas alrededor
de algo más que un simple objeto y una esperanza de futuro. Están reunidas alrededor de una larga historia,
una cultura, un territorio, etc...
Las experiencias autogestionarias actualmente existentes pueden ser útiles de conocer, pueden
aportarnos referencias, pueden enriquecer nuestras posibilidades. Pero no es sobre ellas que habría de
construirse el autodesarrollo rural orureño.
Este tiene cimientos propios y diferentes: las organizaciones andinas con su propia trayectoria, sus
propios valores, sus propias modalidades de reciprocidad y redistribución.
2. ORGANIZACIÓN Y ORGANICIDAD
Hemos aprendido a reconocer las organizaciones andinas como interlocutoras del Programa y como
protagonistas principales del proceso de autodesarrollo. Sin embargo necesitamos refinar mucho más aún
nuestra comprensión de las mismas.
Un elemento de la reciente práctica del PAC es la confusión creada por nuestro enfoque de
organicidad.
Estamos acostumbrados a que cualquier organización cuente con determinados órganos de
funcionamiento (directiva, presidente, secretario...), los cuales cumplan con una serie de actividades (reuniones,
actas...), de acuerdo a normas establecidas (periodicidad, rotatividad, sistema de toma de decisiones...). Ello es
lo que podríamos llamar la organicidad.
La dificultad proviene de que hayamos terminado por creer en la existencia de un sólo tipo de
organicidad: nos dedicamos entonces a "medir" las organizaciones y las capacidades organizativas de acuerdo
a ese modelo; nuestros apoyos buscan promover esta clase de organicidad...
Nos olvidamos que diferentes culturas pueden producir diferentes bases de organicidad. Es
precisamente lo que sucede en los Andes.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 175
La sociedad andina está organizada pero su organicidad no es necesariamente la misma que la
nuestra. Más aún. No existe una forma única de organicidad andina. Esta varía según las zonas o regiones.
Dentro de una misma área puede cambiar según el grado de complejidad de la organización requerida o
posible.
Ello no es tan difícil de entender. Sucede lo mismo en la sociedad moderna. Por ejemplo: la familia es
una organización y sin embargo no requiere aplicar tantas normas de organicidad; su propio funcionamiento
orgánico es sumamente flexible y varía en el tiempo y en el espacio, según la cantidad de miembros, según se
esté en la zona de origen del padre o de la madre, según quién sea el máximo proveedor de ingresos externos,
según la edad...
No intentemos entonces impulsar "nuestros" modelos orgánicos, fomentando un "directorio" de jilakatas
con su "presidente" porque pensamos en cogestión, tratando a un jilakata de ayllu como si fuese o debiese
comportarse a manera de un secretario general de sindicato o de un presidente de cooperativa o asociación.
Busquemos más bien ayudar a una reconstrucción organizativa que se nutra de la propia cultura
andina. Se trata de un proceso y es preferible respetar y apoyar el proceso que imponer modelos ajenos. Puede
que el proceso desemboque en la adopción de algunas normas de la organicidad tradicional. No hemos de
decidir ni inducir nosotros.
3. OSEA Y PERSONERÍA JURÍDICA
En los encuentros de jilakatas convocados por el PAC en 1988 surgieron varios pedidos de apoyo para
conseguir el reconocimiento jurídico de los ayllus. La solicitud es normal y entendible pero debe reubicarse en
su contexto.
La personería jurídica es un instrumento fundamental de relación con la sociedad moderna, por ejemplo
para manejar créditos, para la tributación, para el reconocimiento de la propiedad, etc. Al convocar el PAC
dichos encuentros de jilakatas, esta relación aparece automáticamente como eje central de preocupación
porque el PAC significa para los ayllus el mundo exterior moderno.
Pero puede dudarse de que, en las preocupaciones internas de la sociedad andina, el reconocimiento
jurídico del ayllu sea tan prioritario. De serlo, cabría reflexionar si ello es tan conveniente.
Tres aspectos merecerían ser considerados.
Primero. ¿Hasta qué punto es urgentemente indispensable este reconocimiento? Para evitar
agresiones quizás. Pero no tanto para establecer relaciones provechosas con el exterior. ¿Acaso gran parte de
nuestras sociedades contemporáneas no viven dentro de lo que últimamente se llama cada vez más lo
"informal"?¿Acaso la mayoría de los intercambios comerciales o financieros del campo (hasta muchos de los
más cuantiosos) no están al margen de los bancos y sus créditos? Muchos de los aspectos para los cuales se
plantea ahora el reconocimiento jurídico dependen más del desarrollo de capacidades que de la obtención de un
documento.
Segundo. Las formas jurídicas dentro de las cuales podría darse actualmente un reconocimiento legal
podrían ser graves limitantes para el proceso de autodesarrollo desde lo propio. Por ejemplo todas están
asentadas en el concepto asociativo y ninguna reconoce la pertenencia socio-territorial como base de lo común.
Así mismo exigen el tipo de organicidad moderna como condición para un funcionamiento legal.
Tercero. Existen actualmente muchas contradicciones dentro de la realidad organizativa de los ayllus.
Un reconocimiento previo a la dilucidación de las mismas podría más bien servir para agudizarlas y dificultar su
evolución. Por ejemplo. El jilakata es para el ayllu un "autoridad" en el sentido tradicional andino, es decir un
conductor/padre, más que un simple "dirigente" o "representante". Pero al mismo tiempo, a raíz de una larga
evolución histórica y del olvido de las razones iniciales de este tipo de relación con el Estado moderno, en
muchas partes el jilakata ha tendido a ser tratado como una suerte de "ayudante" del corregidor estatal.
¿Conviene un reconocimiento antes de que se esclarezcan esta clase de relaciones?
Por todo ello lo que más se requiere es apoyar un proceso de evolución (¿reconstrucción, adaptación?)
organizativa más que apurar la fijación o frustración dentro de un modelo orgánico predeterminado.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 176
Lo mismo sucede para las organizaciones inter-ayllus. El caso de Hatun Carangas puede ser ilustrativo
al respecto. ¿Qué modalidad jurídica actual podría acoger sin esterilizar este potencial autodesarrollo asentado
en base históricas y étnicas?
4. TERRITORIO NUCLEAR Y TERRITORIO EXTENSO
Solemos mirar la vida campesina andina de acuerdo a las funciones especificadas por la visión de los
economistas modernos. Así tenemos, por ejemplo, de un lado la producción, del otro la comercialización.
Ello condiciona a su vez nuestras posibilidades de comprender múltiples aspectos de la realidad. Lo
podemos ver en el caso del concepto de "territorio", tan esencial para el desarrollo, y más aún para el
autodesarrollo.
Nos cuesta entender lo que es el territorio de un grupo social con larga tradición histórica. Lo que
somos capaces de ver es un espacio geográfico, el cual desglosamos en tipos de recursos para la producción
o en jurisdicciones para diversas formas de administración. También reconocemos derechos de propiedad sobre
determinadas porciones de un ámbito y sus recursos.
Pero el territorio es algo diferente. No está caracterizado por la producción o la propiedad, sino por el
grupo social en que vive en él y por las relaciones de mutua pertenencia que unen este grupo social con la
extensión geográfica correspondiente.
Es decir que las relaciones entre determinada sociedad y determinado espacio no están supeditadas a
una simple cuestión de derechos legales de propiedad ni a las meras necesidades o posibilidades de
producción. Por ello los territorios nacionales o comunales suelen ser considerados inajenables, aún cuando
existan derechos (de propiedad, de usufructo...) sobre porciones de los mismos. Por ello no se suele hablar de
la explotación de un territorio (como se hace para la explotación de un recurso) sino de su ocupación, de su
acondicionamiento, de su gestión, de su defensa...
Las organizaciones socio-espaciales andinas (OSEA) no son simples asociasiones de individuos o
familias reunidas alrededor de algún interés específico y ubicado en un espacio cualquiera. Son organizaciones
unidas por dos tipos de vínculos con una larga dimensión histórica: el parentesco y la pertenencia a/de un
territorio.
Es entonces fundamental entender el potencial de movilización y desarrollo que pueden tener políticas
destinadas a mejorar el territorio de un ayllu, de una organización inter-ayllus, de una marka, de un "Hatun
Carangas".
Pero también debemos comprender que en los Andes, el concepto no se limita solamente al territorio
propio de un ayllu o de un grupo étnico. Aquí deberíamos aprovechar las reflexiones desarrolladas alrededor de
lo que llamamos "familia nuclear" y "familia extensa". Podríamos hablar del "territorio nuclear" y del "territorio
extenso".
El concepto territorial sirve efectivamente para las relaciones entre un ayllu o una marka y otras
regiones y grupos que puedan aportar, recíprocamente, bienes y servicios (materiales, espirituales...) que se
necesiten.
Se sabe que en los Andes del Sur no existieron mercados ni mercaderes en la época precolombina, a
pesar de haberse constatado un impresionante dinámica de circulación de bienes, servicio, fuerza de trabajo...
También podemos constatar que, aún dentro del "mercado" contemporáneo, la población andina sigue
guiándose a menudo por una racionalidad propia, dando prioridad a las relaciones de parentesco (directo o
espiritual -compadres-) sobre relaciones simplemente funcionales (margen de ganancia).
Todo hace suponer que también sigue subsistiendo (aunque sea como potencial) una dimensión
"territorial" en estas relaciones exteriores. Muchas alianzas espirituales (compadrazgos...) unen a campesinos
con gente de la ciudad. Ello responde a la búsqueda por el campesino andino de "extender" su territorio hasta la
ciudad, de tener un pie en la misma, una base territorial en ella.
Podría parecer que estas reflexiones poco tienen que ver con nuestra preocupación de apoyar el
autodesarrollo campesino. Pero, al contrario, pueden tener una importancia fundamental. Nos pueden ofrecer
muchas pistas. Veamos dos de ellas.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 177
Por un lado tenemos la existencia de "territorios extensos" históricos. Además de los "núcleos
territoriales" propios de los Carangas, los Aullagas y otros tuvieron en zonas de valles, deben haber contado con
innumerables áreas donde reciprocaron por largo tiempo, estableciendo vínculos de parentesco y territorialidad
para estabilizar y garantizar dichas relaciones. ¿En qué medida algunas de estas relaciones guían todavía las
migraciones temporales y pueden ser ayudas potenciales para un mejor manejo de la articulación
contemporánea con el "exterior"?
Por otra parte, el fenómeno de las migraciones definitivas puede ofrecer perspectivas diferentes para la
ligazón económica, comercial, financiera, social, cultural... entre las actuales OSEA orureñas y el resto del país.
Sí el parentesco con los migrantes es visto como un potencial para la "extensión territorial" de la OSEA hacia las
ciudades, las minas, las colonizaciones, etc., podrían apoyarse alternativas coherentes para la circulación de
productos, insumos, dineros, informaciones, etc., que requiere el autodesarrollo. ¿Cuál sería la territorialidad
"extensa" de Hatun Carangas en Bolivia y qué posibilidades le podría ofrecer ésta, para sus lanas y fibras, para
su carne, para herramientas, para reforzar la unidad cultural...?
Recorrer estas pistas exige un mayor esfuerzo por parte del Programa. No solamente para conocer y
apoyar. También, inicialmente, para despojarnos de aquella visión funcional que nos hace ver el territorio como
una simple suma de recursos y problemas, y las relaciones con el exterior como una simple intervención en el
mercado, de acuerdo al juego de la oferta y la demanda.
5. AUTOABASTECIMIENTO Y AUTARQUÍA
En 1986 decidimos priorizar el apoyo a la economía familiar campesina a fin de que las familias y los
ayllus cuenten con mayor "seguridad alimentaria" y mayores garantías antes de enfrentarse a las fluctuaciones
del "mercado". Dimos en este sentido una gran importancia a mejorar el autoabastecimiento.
Pero, a pesar de la insistencia que se tuvo entonces sobre la necesidad de conocer mejor las
"estrategias de intercambios" de la familia campesina, parece que hemos conservado una visión dicotómica
entre autoconsumo y mercado.
Ello proviene probablemente de la larga influencia ejercida en nuestros países por interpretaciones
nacidas en la realidad del campesino europeo de épocas anteriores. Solemos así reducir autoabastecimiento a
autarquía o autosuficiencia, es decir a la imagen de un campesino que logra vivir exclusivamente de lo que él
mismo produce.
En la realidad andina, nunca ha existido autarquía. La historia andina muestra, al contrario, un largo
aprendizaje de la interdependencia. La satisfacción de las necesidades básicas siempre ha pasado por el
acceso a productos, bienes y servicios de distintos pisos ecológicos, de distintos grupos sociales.
Sin embargo se puede hablar de autoabastecimiento para aquellas estrategias andinas de
aprovisionamiento a través de reciprocidad reforzadas por vínculos territoriales y de parentesco. Se trata
efectivamente de un abastecimiento controlado y controlable por la organización familiar, por la organización
familiar, por la organización étnica, a diferencia del mercado que responde a valores, criterios y mecanismos
cuyo control es imposible por parte del campesino andino.
Debemos por tanto entender autoabastecimiento en un sentido amplio, incluyendo en el mismo los
intercambios estables y basados en la reciprocidad que sirven a la familia para garantizar su acceso a
determinados productos, bienes o servicios.
De ahí que el apoyo a la "economía familiar" y a la "seguridad alimentaria" no debería encerrarse en las
simples actividades de producción agropecuaria destinadas al autoconsumo y extenderse al mejoramiento
("optimización" dijimos en diciembre de 1986) de los intercambios recíprocos orientados al autoabastacemiento
campesino.
6. EJES DE DESARROLLO - EJES DE MOVILIZACIÓN
Nuestros esfuerzos de los dos últimos años han estado mayormente centrados en elaborar y entender
una nueva concepción de trabajo, orientada a apoyar el autodesarrollo campesino más que a desarrollar tal o
cual "actividad productiva"; en buscar los mecanismos y estructuras institucionales que nos permitan
implementar una labor de este tipo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 178
Pero no podemos quedarnos ahí. No basta con hablar de "autodesarrollo campesino" y multiplicar
acciones de apoyo a todo cualquier rubro económico. Podríamos estar años ahí, satisfaciéndonos con
resultados positivos en una serie de campos pero sin que logre despegar realmente el proceso de
autodesarrollo.
Necesitamos algo más para potenciar el proceso y, por tanto, nuestro apoyo al mismo. Necesitamos
algo concreto que articule todos los esfuerzos y acciones, dándoles sentido y fuerza. Necesitamos trabajar
en función de ejes que hagan viable el proceso y que movilicen a todos para el mismo.
El concepto de eje es básico para nuestra labor. Sin él seguiríamos partiendo de cada uno de los
elementos o fragmentos de la realidad, tal como lo establece el saber moderno. Entonces difícilmente
fomentaríamos desarrollo sino un crecimiento o mejoramiento en cada uno de estos fragmentos. Desarrollo
implica una transformación de conjunto y el conjunto no es una mera suma de elementos. Para entender
cada conjunto, cada realidad en la cual trabajamos, precisamos encontrar aquello que lo articula, alrededor
de lo cual giran todos los componentes. Para contribuir a su desarrollo, requerimos descubrir y comprender
aquello que tiene potencial para mover al conjunto, para estimular su proceso de transformación. Ese
aquello serían los ejes.
Significa ello que en cada zona o sub-zona debemos tratar de percibir cuáles son los posibles ejes de
un autodesarrollo campesino, cuáles son los "centros" susceptibles de articular y posibilitar la
construcción/reconstrucción de las condiciones y capacidades necesarias para el proceso.
¿Cuáles son los ejes de desarrollo para Salinas? ¿Es la quinua uno de ellos? ¿Habría otros posibles?
¿Cuáles ejes podrían articular un autodesarrollo en Quillacas, en Pampa Aullagas, en Aroma?
¿Cuáles podrían ser los ejes de Hatun Carangas? ¿El simple mejoramiento técnico de la producción
ganadera (sanidad animal y otros)? ¿La transformación del "paisaje" a través del manejo del agua? ¿Las
relaciones con otras zonas y departamentos a través de los productos de la ganadería? ¿La reconstrucción-
adecuación territorial de Hatun Carangas? ¿Su recontrucción-adecuación cultural?
También es importante ver que, si bien pueden haber en una zona varios ejes potenciales, no todos
tienen la primera prioridad. ¿Cuál sería el principal criterio de priorización?
En términos de proceso, conviene dar la preferencia a aquellos ejes susceptibles de estimular la
movilización de una mayoría de fuerzas del autodesarrollo, de la mayor cantidad de actores. Es decir aquellos
que puedan motivar a la mayoría a prestar su concurso, a aportar sus esfuerzos, sus ideas, sus recursos.
Por ello hablamos de ejes de movilización. Dentro de los ejes de desarrollo algunos son más
movilizadores que otros. Además pueden existir puntos que , como tales, no sean factores directos de
desarrollo pero que sí sirvan a motivar y movilizar a la mayoría por cuanto responden a preocupaciones o
aspiraciones viejas y/o muy sentidas.
Un ejemplo. Las "rondas campesinas" de Cajamarca en el Perú se han ido convirtiendo
progresivamente en una suerte de "organizaciones de autodesarrollo campesino" en esa región. Pero su
nacimiento hace 10-15 años se dio alrededor de un hecho aparentemente puntual pero altamente movilizador: el
abigeato o robo de ganado y cosechas.
Conviene entonces que busquemos entender cuáles son los posibles ejes de movilización de cada
zona, de cada sub-zona.
7. EJES INDUCIDOS - EJES DE AUTODESARROLLO
El Programa tiene experiencia de trabajo a base de ejes. El PMPR intentó durante un tiempo cumplir
con los iniciales proyectos CORDEOR (quinua Salinas, camélidos Turco, ovinos Choro). La propuesta de
CORDEOR era precisamente que estos sean los ejes de desarrollo para cada zona.
¿Cuál sería la diferencia entre estos y lo que llamamos "ejes de autodesarrollo"?
En el primer caso la definición se hizo desde criterios externos, fundamentalmente dos: la "vocación
productiva" (de acuerdo a "ventajas comparativas") y la "especialización productiva para el "mercado". Es decir
que la opción de cada zona estuvo determinada en función de las necesidades de abastecimiento del mercado
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 179
(urbano-industrial) y de un enfoque voluntarista de transformación del campesino en monoproductor
especializado.
En el segundo caso buscamos partir de las realidades y necesidades de la economía familiar y
comunal y apoyar un "desarrollarse" de estas familias, comunidades, zonas o markas. Ello no significa olvidarse
de la quinua, los camélidos ni los ovinos sino dejar de verlos como un fin en sí para considerarlos en función de
la vida y la economía de la propia población campesina.
Así la quinua sigue siendo ocupación importante del Programa en sus apoyos a Salinas pero ya no en
función exclusiva de una monoproducción comerciable sino dentro de las estrategias económicas y de
autodesarrollo de las familias y ayllus de la zona.
Los iniciales proyectos CORDEOR intentaban inducir determinados modelos de "desarrollo".
Revertirlos fue relativamente fácil por cuanto sufrían de una grave inadecuación con la realidad (ecológica en
Salinas) y con las posibilidades campesinas. También porque (en Salinas y en Hatun Carangas) bastó un
mínimo cambio de actitud del Programa para encontrarse con estrategias propias a la población, con
potenciales ejes de autodesarrollo.
Pero, allí donde se carece (aparentemente) de estrategias propias, coherentes y de amplia dimensión
histórica por parte de los campesinos ("zona central"), el Programa ha quedado chueco, sin hallar hasta ahora
un rumbo claro.
Quizás ello se deba a que la población zonal ya no pueda definir estrategias propias y tenga más bien
que bailar al son de los diferentes modelos inducidos desde los centros de consumo, desde los centros
laborales (minas y ciudades), desde las oportunidades de mercado (contrabando)...
Como los esfuerzos conceptuales y metodológicos del Programa en los últimos años priorizaron las
zonas y grupos sociales más marginados, la elaboración de estrategias de trabajo con zonas y grupos más
directamente inducidos por nuestros propios modelos (ovinos, autogestión...).
Pero requerimos mucho más para que nuestra labor sirva al autodesarrollo campesino y no se restrinja
a la simple consolidación de acciones y grupos productivos. Necesitamos ante todo una mayor reflexión y
conocimiento para entender cómo se da actualmente la relación entre actividades inducidas y estrategias
familiares y comunales, para comprender cómo podrían ser ejes y estrategias de autodesarrollo dentro de este
contexto de fuerte interrelación con centros de consumo y de trabajo.
Tenemos todavía ahí un vacío de conocimiento de la realidad, de elaboración conceptual y de
construcción metodológica.
Ello obliga a repensar la estrategia de "zona central". Es importante que el Programa profundice el tema
de las relaciones entre ejes inducidos y ejes de autodesarrollo. Pero ¿"sostener" una "zona central" un tanto
artificial es la mejor forma de lograrlo? ¿Será posible, en tres añitos, lograr conocimiento, concepción y
metodología y, además, dinamizar ya el proceso de autodesarrollo para que siga sin tanto apoyo?
8. AUTODESARROLLO Y GENERACIÓN DE EXCEDENTES
El Programa es consciente que, además de aportes en infraestructuras (viables, productivas...) y de
una reconstrucción/ampliación de capacidades (a través de asistencia técnica y apoyo en
organización/formación), el proceso de autodesarrollo campesino en las zonas rurales de Oruro requiere la
existencia de excedentes para ser dedicados a las múltiples transformaciones/mejoras requeridas.
Es sin embargo imprescindible retomar la reflexión sobre este concepto de generación de excedentes.
Tenemos efectivamente demasiada tendencia a asumirla desde un punto de vista financiero restringido
(recursos monetarios para obtener insumos de producción agropecuaria) y por tanto a limitarnos a pocos y
quizás inadecuados instrumentos (Fondo Rotatorio).
Eso entraña muchas limitaciones de nuestro trabajo.
No sabemos o no podemos atender otras necesidades financieras de las familias y comunidades. No
sólo nos ocupamos exclusivamente de lo requerido para lo agropecuario (y un poco para actividades
artesanales propuestas por nosotros) sino que sólo apoyamos (y por tanto fomentamos) bienes y servicios
que ofrece el "mercado". Es cierto que se han abierto nuevas brechas (como el rol del Fondo Rotatorio en el
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 180
guano de Salinas o en intercambios -de "deudas"/productos- entre comunidades) pero éstas no logran
ensancharse porque sigue predominando una racionalidad del manejo financiero clásico.
No entendemos y por tanto no optimizamos otras posibilidades y necesidades de generación de
excedentes. Ciertas migraciones son por ejemplo una fuente potencial: ¿cómo ayudar a que generen mayores
excedentes (bienes, servicios, trabajo, dinero...) utilizables en el proceso de autodesarrollo? Otras migraciones
pueden al contrario ser simples actividades de subsistencia en épocas de escasez (crónica o coyuntural), sin
posibilidad de generar excedentes: ¿cómo contribuir (¿financiar?) a su reorientación para contar para el
autodesarrollo con esa fuerza de trabajo?
No entendemos bien el significado económico y financiero de los aportes solicitados a las
comunidades. Por ejemplo, la fuerza de trabajo comunal requerida para obras y actividades es
eventualmente valorada como contribución de "contraparte" pero no hemos profundizado una comprensión
de su valor dentro de las estrategias, posibilidades y necesidades económicas de las familias y
comunidades. Para que el proceso de autodesarrollo se acentúe, probablemente se tendría que emplear aún
más fuerza de trabajo en acciones de transformación del territorio: ¿Cómo se compensaría la pérdida de
ingresos que esa misma fuerza de trabajo obtiene ahora en otras actividades y que las familias requieren?
Nuestras propuestas para la continuidad en la generación de excedentes están basadas en la
transferencia de los instrumentos financiero-comerciales que hemos implementado (Fondo Rotatorio). ¿Es
ello factible? ¿Es adecuado? ¿Es suficiente?
Etc...
Es decir que por un lado desconocemos o descuidamos la capacidad social y económica propia de
generación de excedentes para el autodesarrollo en las comunidades y por otra parte sobrevaloramos el
potencial de un determinado mecanismo (adquisición grupal de insumos en el mercado) para lo mismo.
Convendría retomar la búsqueda desde las raíces de la cuestión. El proceso de autodesarrollo exige
disponer de una cierta capacidad de trabajo y de ciertos insumos, más allá de la simple subsistencia, es decir
en excedente a la simple subsistencia.
¿Existen actualmente tales excedentes? ¿A qué están dedicados? ¿Es posible reorientarlos hacia el
proceso de autodesarrollo? ¿Cómo?
¿Cuáles son las necesidades de aporte externo de excedentes para el autodesarrollo? ¿Cuál tipo de
aporte externo puede estimular la generación interna de excedentes? ¿Cuál puede complementarla y
potenciarla más? ¿Cuál corre el riesgo de suplantarla, desestructurarla o desincentivarla? ¿Cuál puede terminar
fomentando más bien un progresivo abandono de la región por lo beneficiarios de la ayuda?
Son muchas las preguntas posibles. Es necesario que el PAC se las haga con claridad a la hora de
definir ejes, estrategias y métodos de su apoyo para los tres próximos años. Y que las respuestas se dén a
partir de la realidad concreta y de una búsqueda de coherencia global con la orientación de autodesarrollo y no
de la adopción de alguno que otro modelo.
Ello podría llevar a una diversificación de las modalidades des aporte del Programa, sin
necesariamente salir de los límites establecidos por el actual marco institucional y por líneas de acción
establecidas.
9. LA "IGUALDAD" EN LOS ANDES
El concepto de "igualdad" no tiene exactamente el mismo sentido en la tradición andina y en el mundo
moderno. El tema no es gratuito y tiene al contrario muchas repercusiones sobre posibilidades y procesos de
autodesarrollo.
Un ejemplo entre muchos a mano. La nueva tributación agraria, al crear impuesto a la propiedad de la
tierra , ha llevado a ciertos ayllus ganaderos a dividir el territorio comunal en propiedades familiares "iguales",
"lonjeándolo". Ello ha sido inducido por la misma ley que aumenta la tasa fiscal de acuerdo al tamaño de la
"propiedad". Pero también por el concepto moderno de "igualdad" introducido en los ayllus: si todos son
"iguales", todos tributan "por igual"; la exigencia de partición de tierras se vuelve un mecanismo de autodefensa
de quienes tienen menos ganado y quieren entonces obtener elementos de compensación al desajuste así
generado entre familias. La "igualdad" andina hubiese llevado a otros tipos de respuestas.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 181
Dos aspectos caracterizan el concepto moderno de la igualdad y lo diferencian de la concepción
andina.
Por un lado la tendencia a querer medir y cuantificar todo. Si bien la "igualdad" puede referirse a
cantidades, dimensiones, calidades o valores, en los hechos la sociedad moderna privilegia la medición de
cantidades. De esta manera, la búsqueda contemporánea de "igualdad" consiste en tratar de "tener igual", de
nivelar; tiende al "igualitarismo".
Por otra parte, como el pensamiento y la ciencia moderna parten de un conocimiento fraccionario
("analítico", para recién intentar la "síntesis" de las partes), predomina una medición de la igualdad componente
por componente. Es decir, como la peculiaridad del mundo es la diversidad y nada ni nadie es exactamente
igual al otro, para poder medir se comparan las cosas o las gentes fragmento por fragmento.
La tradición andina nace de otra vertiente en la cual la obsesión por medir es menos fuerte que la
preocupación por entender y hacer posible la vida dentro de la diversidad natural. En ese sentido, como el
pensamiento andino se asienta en la percepción de la globalidad y no de la(s) parte(s), su búsqueda de
"igualdad" se centra más bien en la comprensión y manejo de los equilibrios entre diferentes.
Así la sociedad andina precolombina no intentaba tanto "igualar" cuantitativamente a las familias,
nivelarlas entre sí (recursos iguales, derechos iguales, obligaciones iguales...) sino más bien preservar un
mismo equilibrio, dentro de cada una, entre posibilidades, derechos y obligaciones.
Existía una base de "igualdad" cuantitativa pero, a partir de ella, se daban múltiples variaciones de
acuerdo a la diversidad de la realidad, a la complejidad de la sociedad, buscando controlar y manejar los
extremos.
Es decir que no todos los "cargos" tenían que ser asumidos por todas las familias. En organizaciones
más grandes (ayllus mayores, markas...), los "cargos" más exigentes en dedicación y en atenciones estaban
reservados/obligados para las familias con mayores recursos. Si una familia con menores recursos asumía un
"cargo" más exigente, la comunidad la dotaba entonces con nuevos recursos. A una familia pudiente que perdía
la capacidad de prestar adecuadamente los servicios previstos se veía recortar los recursos correspondientes.
Es importante entender ello porque la búsqueda andina de igualdad no se entendía tanto como que
todos tengan igual cantidad sino en evitar que unos acumulen en demasía y otros se encuentren con menos de
lo necesario para su vida (biológica y social).
De ahí el papel fundamental del concepto de "redistribución" como factor de mantenimiento de los
equilibrios. Cada tipo de "cargo" (y había "cargos" para todos) significaba mucho más que la simple prestación
de un servicio comunal: pasar adecuadamente el cargo implicaba atender a la comunidad en la mejor forma
posible de acuerdo a los recursos que se tenía; el prestigio (vida social) dependía no tanto de cuánto se había
atendido en términos absolutos sino de cómo se había atendido de acuerdo a las posibilidades propias.
Reconocer y profundizar la concepción andina de la igualdad (aquí presentamos solamente algunas
interpretaciones aún bastante personales) es algo muy útil ahora en el Programa, al incentivar mayores
posibilidades en las actividades normales de cada zona, o nuevas actividades, viene removiendo cada vez más
el problema de la gestión de recursos y actividades.
Puede notarse que en muchas comunidades se refuerza la tendencia a aplicar aquellas mecanicistas
interpretaciones modernas de la igualdad que encontramos en los modelos organizativos contemporáneos ("un
hombre, un voto", todos aportan y reciben igual, todos son igualmente elegibles...)
Apoyar el rescate y revaloración de las concepciones y mecanismos propios de la sociedad andina
podría quizás ayudar a descubrir nuevas posibilidades a cuestiones por ahora tan conflictivas como sufragar
gastos de los "dirigentes" y "autoridades", atender las necesidades de excedentes para el autodesarrollo, etc.
Es decir que el concepto andino de "igualdad" puede aportar mucho a la búsqueda de formas de
gestión para el autodesarrollo campesino.
ANEXO 1
ACTIVIDADES DE LA MISIÓN
88/11/15
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 182
Viaje Lima-Oruro.
88/11/16
Reuniones sucesivas (con co-dirección, equipo de organización/formación, Ing.V.Zender, Ing.R.Lizarazu,
Lic.R.Weber, Ing.J.San Martín) para información y primer esbozo del programa.
88/11/17
Inicio de la revisión de documentación interna del PAC (actividad que continuará diariamente hasta el 88/11/27).
Reunión con equipo de organización/formación y supervisores de zona (luego con co-dirección y A. de Gramont)
para precisar objetivos de la misión y programa concreto de la misión.
Salida a Challapata.
88/11/18
Reunión conjunta en Pampa Aullagas con personal PAC y autoridades de Pampa Aullagas (corregidor, jilakatas,
comunarios) sobre la marcha del proceso en Quillacas y Pampa Aullagas.
Viaje a Salinas.
88/11/19
Reunión en Salinas con personal PAC de Salinas y Aroma sobre la marcha del proceso en la sub-zona.
88/11/20
Visita de comunidades Ankollo e Irpani.
Asistencia a reunión de ayllus Salinas con sub-prefecto y alcalde sobre planta de procesamiento de quinua.
Regreso a Oruro.
88/11/21
Reuniones informales con miembros del equipo de organización/formación.
Reunión con equipo de conducción de la Zona Occidental para preparar la visita a Turco.
88/11/22
Visita de Kasawasa con el Lic.R.Weber.
Reunión en Machacamarca con el personal PAC de la sub-zona Poopó y Pazña sobre la marcha del proceso en
ella.
Asistencia a actuación de señoras participantes en cursillo para mujeres sobre "seguridad alimentaria".
88/11/23
Viaje a Challapata con personal PAC sobre la marcha del proceso en la sub-zona.
Regreso a Oruro.
88/11/24
Suspensión del viaje a Andamarca por problemas de columna del consultor luego del difícil retorno a Oruro la
noche anterior.
Revisión de documentación y reunión con el Ing. A. Mariaca y luego con el Ing. V. Zender.
88/11/25
Viaje a Toledo.
Asistencia a inicio de Seminario-Taller sobre "organización campesina" para delegados de grupos que trabajan
con el PAC en la sub-zona.
Reunión de evaluación de lo observado con el Lic. Prudencio Calle, el Lic. R. Weber y el Ing. A. Mariaca.
Regreso a Oruro.
88/11/26-27
Fin de revisión de documentación interna del PAC.
88/11/28
Viaje a Turco.
Asistencia a la reunión de evaluación de actividades del PAC y proceso de Hatun Carangas, entre el personal
PAC de la Zona Occidental y jilakatas del "directorio" de Hatun Carangas.
88/11/29
Reunión con jilakatas de Hatun Carangas y personal PAC sobre la marcha del proceso de la zona. Reunión
personal PAC de la Zona Occidental sobre el proceso de la misma.
88/11/30
Visita del Taller Artesanal de la comunidad de Tiritiri.
Regreso a Oruro.
88/12/01
Reunión con Lic.P.Calle, Lic. R. Weber e Ing. A. Mariaca para preparar reunión de Machacamarca.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 183
Viaje a Machacamarca para reunión con el personal PAC de la Zona Central sobre la marcha del proceso de la
misma.
Suspensión de la reunión por inasistencia del personal debido a la huelga de CORDEOR.
Reunión en Machacamarca con supervisores de las Zonas Sur y Central y con equipo de
organización/formación sobre la posible reprogramación de la reunión.
Regreso a Oruro.
Reunión con el Ing.R.Lizarazu y supervisores de la Zona Occidental sobre la posible reprogramación de la
misión.
Luego de la decisión de la co-dirección de reprogramar el final de la misión para inicios de enero de 1989,
reunión con el Ing.R.Lizarazu, equipo de organización/formación y supervisores de zonas sobre aspectos a ser
debatidos en el taller interno de enero de 1989.
88/12/02
Preparación de la primera síntesis de informe de esta parte de la misión.
Reunión de información con el Lic. K. Wierer.
Programación de la segunda parte de la misión en Oruro para inicios de enero de 1989 y su preparación por el
PAC de un lado y por el consultor en Lima del otro.
Reunión con el Lic. Guida sobre aspectos contractuales de la misión y su reprogramación.
Viaje a La Paz.
88/12/03
Regreso La Paz-Lima.
ANEXO 2
ALGUNOS ASPECTOS TRATADOS O SIMPLEMENTE OBSERVADOS
DURANTE LA MISIÓN A SER RETOMADOS EN ENERO
(pautas presentadas en la reunión del 88/12/01
y transcritas en la primera síntesis de este informe, el 88/12/02)
A. En cuanto a concepciones
Peligros de reducción del concepto de autodesarrollo:
- la co-gestión;
- la auto-gestión.
Peligros de reducción del concepto de organización:
- enfoque desde la organicidad moderna;
- trabajo con "líderes", "grupos", familias...;
- trabajo con grupos sociales específicos (mujeres...);
- funcionalización de los jilakatas (de ayudantes del corregidor a ayudantes del PAC).
Rol, posibilidades y peligros de la personería jurídica para las OSEA (ayllus, Hatun Carangas...; ej del
"directorio").
La complementariedad entre el territorio "nuclear" de la OSEA y su territorio "extenso", histórico y
contemporáneo.
Ejes de movilización y ejes de desarrollo como bases para viabilizar el autodesarrollo.
Reducción del concepto de autoabastecimiento al de autarquía.
Necesidad de diferenciar ejes de autodesarrollo y ejes inducidos por centros de consumo y/o laborales
cercanos (minería, mercado, contrabando, etc...)
Características de la capacidad de generación de excedentes (capacidad de inversión) como condición para
el autodesarrollo: peligro de reducirlo a "capacidad financiera".
Un concepto a retomar y a matizar: la "transferibilidad".
La cultura como eje de autodesarrollo: eje de movilización, eje de unidad más allá de simples "intereses"
comunes o particulares...
Retomar las bases históricas del autodesarrollo en las zonas en lugar de plantearlo como algo nuevo (ej.
Hatun Carangas).
Necesidad de profundizar el concepto andino de "igualdad" para apoyar las políticas de las organizaciones
socio-territoriales.
Características históricas de la especialización de comunidades en los territorios étnicos (pisos ecológicos,
textiles, alfarería, faenantes de camélidos, etc...) y potencial para el autodesarrollo contemporáneo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 184
Evolución del papel del extensionista:
- articulación de las actividades PAC a la estructura de la OSEA;
- apoyo a las actividades no-PAC.
Peligros de reducción del concepto de autoformación:
- capacitación y protagonismo del técnico (histrionismo, inducción...);
- metodologismo ("dinámicas" y técnicas de grupo);
- microcentros como "modelos";
- "concientización";
- desvinculación entre lo técnico, lo social y lo cultural.
B. En cuanto a estrategias para los 3 próximos años
Criterios y prioridades para reducción de gastos o reordenamiento de actividades y gastos.
Futuro de la Zona Central:
- seguir con la Zona Central como espacio geográfico a atender aunque no haya claridad para, en tres
años, detectar y movilizar ejes de autodesarrollo;
- abandonar el marco geográfico de "Zona Central", conservando el apoyo a OSEA específicas y/o
determinadas actividades, de acuerdo a su potencial de autodesarrollo o de simple ejemplo/ensayo.
Futuro convenio IBTA-PAC:
- según estrategia propia del PAC en Oruro;
- según estrategia de articulación-influencia en políticas nacionales.
Estrategia de apoyo a la generación de excedentes para el autodesarrollo:
- rol del Fondo Rotatorio {crédito de campaña; crédito de inversión; transferencia (¿de recursos?, ¿del
Fondo?; etc...}
- rol de actividades productivas impulsadas por el PAC {artesanía, avicultura, horticultura...};
+ articulación de las mismas a las tradiciones y potenciales propios (ej: técnicas y diseños
tradicionales en artesanía; hortalizas andinas...);
+ potencial de generación de excedentes según fluctuaciones del mercado según
posibilidades de generación de mercados propios, según inserción en redes de intercambio
no-mercantiles...
Estrategia de evolución de infraestructuras y sistemas PAC:
- según el destinatario de los mismos (CORDEOR, OSEA...);
- según las posibilidades de autofinanciamiento o las necesidades de apoyo externo;
- según el tipo de gestión exigido por su diseño actual y las posibilidades de rediseño y apropiación;
- según la importancia para el autodesarrollo...
Estrategia tecnológica (rescate y revaloración, investigación, relaciones entre prácticas andinas modernas,
etc...).
Rol del equipo europeo para los tres próximos años.
C. En cuanto a posibles ejes de movilización y/o desarrollo
Transformación y comercialización de la carne de camélidos.
Transformación y comercialización de fibra y lana.
Transformación y comercialización de la quinua.
Planificación de la especialización comunal dentro del territorio étnico.
Articulación/aprovechamiento de centros laborales, centros de consumo.
Manejo de agua a nivel del territorio étnico.
Planificación de una nueva articulación entre territorio "nuclear" y territorio "extenso".
Rescate de prácticas y conocimientos andinos.
Identidad étnico-histórico-cultural.
Rescate de informaciones documentales históricas sobre territorio, economía, organización...
Tierra, lago y cultura (Urus-Muratos).
D. En cuanto a métodos e instrumentos
Formularios e instrumentos del Fondo Rotatorio.
Sistemas de cálculo del Fondo Rotatorio (criterios financieros, comerciales y de desarrollo).
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 185
Cursillos.
Microcentros.
Rescate de prácticas, tecnologías y conocimientos.
Encuentros de autoridades tradicionales.
Programación mensual con las autoridades de las OSEA
Posibles nuevos instrumentos para la fase actual ("mapa parlante")
Intercambios con experiencias más lejanas.
ANEXO 3
PROGRAMACIÓN DE LA SEGUNDA PARTE DE LA MISIÓN
(enero de 1989)
89/01/08 (domingo)
Viaje Lima-Oruro.
89/01/09 (lunes)
Preparación del Taller con el equipo de organización/formación constituido en equipo de moderación.
89/01/10 (martes)
Reunión en Machacamarca con todo el personal PAC de la Zona Central sobre la marcha del proceso en la
misma.
89/01/11-12-13 (miércoles, jueves y viernes)
Taller (con co-dirección; supervisores de zonas; administradores de zonas; responsables de administración
central, Fondo Rotatorio...; especialistas de la oficina central; jefatura del DEAG...) sobre aspectos conceptuales
a precisar y sobre estrategias y ejes para los tres próximos años del PAC.
89/01/14 (sábado) ú 89/01/15 (domingo)
Reunión con el equipo de organización/formación sobre la técnica del "mapa parlante"
89/01/16 (lunes)
Reunión con el equipo de organización/formación sobre los objetivos, metodologías y dinámica interna de su
trabajo en el PAC.
89/01/17 (martes)
Viaje Oruro-Lima.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 186
MISION DE
ACOMPAÑAMIENTO
AL PROCESO DE
AUTODESARROLLO CAMPESINO
Programa de Autodesarrollo Campesino (PAC)
CEE-CORDEOR
Informe de la segunda parte
Oruro, del 08 al 17 de
enero de 1989
Pierre de Zutter
Nota
I. Objetivos de la segunda parte de la misión
II. Desarrollo de la segunda parte de la misión
III. Comentarios sobre la misión
Anexo 1: Actividades de la misión
Anexo 2: Tres años de asesoría al PAC
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 187
Nota
El presente informe hubiese tenido que ser redactado a mediados de enero, al regreso del consultor a Lima,
y enseguida enviado a Oruro para ser usado en la preparación de reuniones a realizarse a fines de febrero.
Desgraciadamente, durante la permanencia final en la ciudad de La Paz, desapareció la agenda donde se
habían registrado todas las actividades, debates y observaciones sobre esta segunda parte de la misión.
Solicité enseguida que el PAC me enviase todas las transcripciones de papelógrafos del taller a fin de poder
proceder a la información e interpretación del mismo pero los plazos se acortan y un informe del consultor ya no
tendría mayor utilidad de llegar después de las reuniones de fines de febrero.
Al no haber recibido aún los materiales, hago el siguiente informe sin poder profundizar en los debates y
resultados del taller de enero (a ser retomado y completado en Oruro por el equipo de organización/formación),
pero aprovechando por otra parte para tocar algunos aspectos de utilidad para el PAC.
Lima, 89/02/09
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 188
I. OBJETIVOS DE LA SEGUNDA PARTE DE LA MISION
1. Completar el estudio y animación de la marcha del proceso del PAC, en la Zona Central.
2. Animar un taller sobre estrategias y ejes del PAC para los tres próximos años.
3. Ayudar al equipo de formación/organización a precisar dinámicas y métodos de trabajo.
II. DESARROLLO DE LA MISION
A. Objetivo 1:
La Zona Central
La reunión de Machacamarca con todo el personal de la Zona Central estaba originalmente prevista para el
día 88/12/01. Dos elementos importantes aparecieron en el intermedio y cambiaron la dinámica del encuentro
que se realizó el día 89/01/10:
• La realización a fines de diciembre de 1988 de un evento sobre el tema de organización campesina, durante
el cual los representantes campesinos por un lado y el personal de la Zona Central por el otro procedieron a
una evaluación del trabajo del PAC y de la marcha del proceso de autodesarrollo.
• La circulación del informe escrito por el consultor sobre la primera parte de su "misión de acompañamiento",
con las observaciones sobre la Zona Central incluidas en el mismo.
Combinados entre sí, ambos elementos produjeron una serie de situaciones y actitudes que marcaron la
reunión de enero y condicionaron grandemente las posibilidades de diálogo y debate fructíferos:
• Las observaciones del consultor fueron interpretadas dentro de un contexto de "evaluación" (tomando al
consultor como un "evaluador externo" del PAC y no como un "acompañante" del proceso iniciado en
común tres años antes, ver anexo 2) y fueron consideradas como una agresión a la Zona en lugar de verse,
de acuerdo a lo que hicieron las otras dos zonas en noviembre, como un estímulo a la reflexión de la
misma.
• El personal de la zona reaccionó como "bloque" solidario entre sí, elaborando su "posición" y sus
contrapropuestas.
• La reunión fue preparada para llegar a una confrontación entre la labor de la Zona Central por un lado y el
proceso de las otras dos zonas y las observaciones del consultor por el otro:
+ se propuso un programa en el cual el consultor habría de comenzar informando del trabajo y la
situación en las zonas Sur y Turco, para luego llegar a una presentación de la autoevaluación y las
propuestas de la Zona Central y terminar con el debate;
+ los intentos por acordar una dinámica de reunión que posibilitase dialogar y profundizar una reflexión
común chocaron con la defensa intransigente de las "decisiones del grupo";
+ finalmente se reordenó el programa pero no se logró crear el ambiente adecuado.
• No se pudo aprovechar adecuadamente la gran riqueza de contenidos presentes en la autoevaluación de
diciembre y en los ejemplos de estrategias y ejes elaborados por algunas subzonas: se seguía buscando
del consultor que diese su aprobación o desaprobación, que plantease "sus" propuestas de cómo debe
hacerse.
B. Objetivo 2:
"Taller sobre concepciones y estrategias del PAC
para la nueva fase"
• La preparación del taller
Las pautas básicas para el taller de enero 89 habían quedado delineadas al final de la misión de noviembre-
diciembre 88. Pero se requería todo un trabajo especial de programación a fin de aprovechar al máximo el
evento. Más aún, se había terminado por considerar que la postergación de la reunión podía ser favorable,
permitiendo tomar algo de distancia ante las reflexiones de noviembre y alistarse mejor.
A la llegada del consultor a la oficina en la mañana del lunes 9 de enero, la situación era la siguiente:
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 189
+ Muchos se habían preparado lo mejor posible para su participación en el evento. Reuniones zonales de
evaluación, elaboración de propuestas, debate del informe del consultor sobre la primera parte de la mision:
varias fueron las actividades susceptibles de mejorar las intervenciones en el taller.
+ Pero la reunión como tal (sus objetivos, su programa, su dinámica interna...) prácticamente no había sido
preparada aún. Los dos coordinadores del equipo de organización/formación habían avanzado juntos
algunos cosas sobre la base de las pautas de diciembre. Pero el equipo (que había de ser equipo de
moderación) no se había reunido como tal, no había trabajado como tal.
+ Resultaba imposible hacer ese lunes 9 una reunión del equipo de moderación por cuanto sólo el
coordinador nacional estaba disponible. Razones de salud y compromisos varios (sin duda importantes,
pero ¿más que las estrategias y ejes del PAC para los tres próximos años?) tenían alejados a los demás
miembros del equipo.
Quedaban dos alternativas:
+ Hacer toda la preparación entre el coordinador nacional y el consultor, esperando que los demás miembros
del equipo se incorporen funcionalemente cuando estuviesen disponibles.
+ Asegurar las bases mínimas de la preparación pero no del todo a fin de que el equipo se encuentre
presionado por la urgencia y tenga que asumir, en lugar de descargarse.
El consultor escogió finalmente la segunda opción.
Dado que la misión era la última del contrato de asesoría al PAC, se dió prioridad a las posibilidades de
continuidad de una labor de conducción y animación de debates internos del PAC por parte del equipo de
organización/formación, tratando de evitar que se consolide una dependencia en este sentido (ver anexo 2).
La labor de preparación que se hizo ese día entre el coordinador nacional y el consultor consistió entonces
en:
+ retomar y precisar los objetivos del taller;
+ determinar los puntos centrales a tratar (conceptos, estrategias, ejes de trabajo, implicancias para líneas de
acción);
+ establecer una programación básica de los tres días del taller y del horario diario;
+ proponer un instrumento (matriz) que sirva a profundizar la programación diaria por parte del moderador
responsable, con un ejemplo de utilización del instrumento.
Luego, el consultor se dedicó a retomar por su cuenta los diferentes temas a tratar en el taller.
La idea central del proceso a seguir consistía en partir de las reflexiones del consultor sobre la marcha del
PAC, especialmente los potenciales y ambigüedades existentes en la orientación actual del programa. De esta
reflexión más conceptual se habría de regresar a la realidad concreta, buscando entender y detectar los ejes de
cada zona y del programa en conjunto. En base a ello (concepción y realidad), se habrían de precisar algunas
estrategias del programa para los tres próximos años. Finalmente se habrían de ver cuáles son las implicancias
de tales estrategias sobre las líneas de acción del PAC.
El programa tentativo (debatido con la co-dirección el martes 10 en la mañana) era el siguiente:
Miércoles 11 en la mañana: presentación-debate sobre concepciones
Miércoles 11 en la tarde: trabajo de grupos y plenaria sobre ejes zonales y globales
Jueves 12 en la mañana: trabajo de grupos sobre estrategias
Jueves 12 en la tarde: plenaria sobre estrategias
Viernes 13 en la mañana: trabajo de grupos sobre líneas de acción del PAC
Viernes 13 en la tarde: plenaria sobre líneas de acción; evaluación
La matriz propuesta para la programación diaria consistía en un cuadro de doble entrada con
(verticalmente) el horario y (horizontalmente) la actividad, sus objetivos, la metodología a seguir, las tareas de
preparación y ejecución, el responsable y el lugar.
Finalmente, el equipo de organización/formación recién pudo reunirse como equipo de moderación en la
hora previa al inicio del evento, con lo cual la preparación del primer día fue insuficiente.
La dinámica de equipo se fue instaurando progresivamente durante el taller mismo. Papel importante
jugaron para ello las reuniones diarias de evaluación/reprogramación y las diversas coordinaciones en los
recesos.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 190
Un balance del evento hace resaltar las deficiencias del proceso de programación. Entre los múltiples
aspectos que habrían de tocarse están:
+ Una casi nula reflexión previa sobre las características de las personas participantes. Se partió de las
necesidades institucionales pero sin tomar adecuadamente en cuenta las motivaciones, el grado de
información y los posibles aportes de cada tipo de participante.
+ Un posible proceso apenas debatido. Se programaron temas y actividades, así como una idea general
sobre el encuentro entre concepción y realidad, entre orientaciones y acciones. Pero no se contaba con una
idea clara y compartida del proceso a vivir en la reunión. Con ello, cada responsabilidad (moderación,
presentaciones...) carecía de un marco que permitiese escoger la mejor alternativa para la dinámica global.
+ Los tonos y acentos de las presentaciones. Como miembros del equipo tuvimos varias veces que hacer
presentaciones a la reunión, sean los conceptos del primer día a cargo del consultor, sean las propuestas
para debate sobre líneas de acción, distribuidas el último día entre todo el equipo. Cada uno se vió librado a
sí mismo en cuanto a escoger las bases y estilo de lo que iba a hacer. Ello hubiese debido prepararse
anticipada y grupalmente.
+ El rol del moderador responsable de una determinada actividad. A falta de una buena preparación previa, el
primer día los moderadores carecían de una visión global del taller y tendían a hacer "rellenos", con graves
omisiones sobre elementos vitales para el desarrollo de la actividad.
• El desarrollo del taller
+ Luego de la inauguración del taller (por el presidente de la CORDEOR), la primera actividad sobre
concepciones ocupó el resto de la mañana del miércoles 11 y el inicio de la tarde.
Consistió en una presentación del consultor sobre diversos aspectos que necesitasen ser profundizados o
adecuados, de acuerdo a la marcha del proceso detectada en noviembre.
Una lista de siete temas fue propuesta a la reunión (diferencias entre autodesarrollo, cogestión y
autogestión / ejes de autodesarrollo, de movilización e inducidos / organización, organicidad,
reconocimiento jurífico. "igualdad" / territorio-espacio, nuclear-extenso, especialización interna / economía-
autoabastecimiento-autarquía, generación de excedentes / autoformación, rol del técnico, metodologismo,
conscientización y microcentros / rol de la institución, del extensionista, transferencia-retirada). Fue
completada con sugerencias de los participantes.
La dinámica prevista hubiese debido ser una breve presentación y un debate sobre cada tema. Por el
retraso en el inicio del programa y esencialmente por la insuficiente preparación (no se pudo determinar en
equipo los énfasis, los términos y los ejemplos necesarios para una mejor comprensión), la actividad se
redujo a dicha presentación por el consultor y un reducido juego de preguntas y respuestas al respecto.
No hubo por tanto el debate esperado, pero dichos aspectos conceptuales sirvieron de alimento para los
debates posteriores, a lo largo del resto del taller. Fueron retomados a la luz de la realidad concreta de cada
zona y del PAC.
+ ¿Cuáles son los ejes de la realidad actual de cada zona?
¿Cuáles son los ejes de un posible autodesarrollo en cada zona o cada sub-zona?
¿Cuáles son los ejes con mayor potencial de movilización en cada una de ellas?
Estas tres preguntas fueron la base para el trabajo de grupos de la tarde del miércoles 11.
Dado que el concepto de eje era como tal relativamente nuevo en el PAC pero tiene muchas
correspondencias con la realidad, los grupos tuvieron un lento proceso para acercarse a las preguntas y
para dominarlas. Al mismo tiempo, la composición de los grupos (por zona, con el agregado de personal de
la oficina central, de maestranza y de CORDEOR distribuido entre ellos; más un grupo encargado de ver el
tema en forma global) obligó también a armonizar progresivamente informaciones y enfoques.
Ello no había sido adecuadamente previsto en la preparación y el trabajo de grupos tuvo que extenderse
sobre buena parte de la mañana del jueves 12.
Se respetó la necesidad de alargar esta labor, dado que permitía al mismo tiempo un importante debate
sobre conceptos y orientaciones y porque el conjunto de aportes grupales era muy valioso, con un estilo
diferenciado de tratamiento del tema.
La actividad culminó con una plenaria en la cual fueron presentados y debatidos los resultados de cada
grupo. No se intentó llegar en ese momento a acuerdos por cuanto los objetivos de este trabajo consistían
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 191
específicamente en avanzar hacia una interpretación común de la orientación del PAC en función de la
realidad concreta y detectar en cada zona los potenciales a aprovechar mejor.
+ Ya muy avanzado el día jueves 12, se pasó a la actividad siguiente: la definición de estrategias.
La labor comenzó nuevamente por un trabajo de grupos (tres: uno por zona) y se alargó hasta la mañana
del último día. Fue antecedida por una presentación del co-director europeo sobre cifras de la realidad de
acuerdo a los estudios dirigidos por Xavier Izko y por la discusión/interpretación de las mismas.
Otra vez los debates internos de los grupos fueron muy ricos. Pero ya no se contaba con el tiempo
necesario para cumplir con todos los objetivos del Seminario. En su reunión nocturna de
evaluación/reprogramación, el equipo de moderación decidió por tanto modificar la dinámica a seguir para el
viernes 13.
El consultor (quien había estado circulando por todos los grupos) prepararía propuestas de estrategias
conforme a lo recogido en los grupos.
Todos los miembros del equipo prepararían propuestas para el debate en plenaria sobre líneas de acción
(ya no se haría trabajo de grupos).
La plenaria sobre estrategias comenzó en la mañana del viernes 13, con la presentación de las propuestas
grupales y con el debate de las mismas. Ese debate se hizo inicialmente en forma abierta. Mientras tanto el
consultor iba adecuando sus textos-propuestas a los nuevos elementos que surgían. Finalmente, tales
propuestas fueron presentadas en papelógrafos a fin de permitir la visualización del texto a debatir y
aprobar.
De esta manera se llegó a cuatro propuestas para los tres próximos años:
- estrategia organizativa;
- estrategia territorial;
- estrategia de transferencia-retirada;
- estrategia de priorización de actividades.
Las mismas fueron discutidas y permitieron una suerte de consenso.
+ Para la última actividad sobre líneas de acción, en la tarde del viernes 13, se procedió en plenaria al
debate de diversos temas sobre la base de un texto-propuesta preparado por miembros del equipo de
moderación. Dichos temas habían sido seleccionados en la noche anterior por el equipo de acuerdo a lo
detectado en los trabajos anteriores.
El escaso tiempo disponible para esta preparación y el hecho de que el equipo de moderación no haya
podido reunirse para discutir y mejorar lo redactado por cada uno de sus miembros influyó mucho en el
desarrollo de la actividad.
Resultó así imposible llegar a verdaderos acuerdos sobre las líneas de acción, quedando los textos-
propuestas y los consiguientes debates como referencias importantes a ser retomadas por el PAC.
+ El Seminario terminó con la evaluación final, realizada el viernes en la noche, con el sistema de
observaciones escritas en tarjetas y otro sistema para calificación, en un panel, de diversas actividades, sus
resultados y los procedimientos empleados. A ello se agregaron algunos comentarios finales del consultor,
un participante, la CORDEOR y la co-dirección.
• Los resultados del taller
+ Uno de los principales objetivos del taller consistía en avanzar hacia una interpretación común de las
orientaciones del PAC, es decir fundamentalmente del autodesarrollo campesino.
El tratamiento de este punto fue incompleto.
Al no haberse preparado adecuadamente el evento en equipo, hubo un error de valoración de los énfasis
necesarios. El consultor priorizó la labor de actualización y profundización, partiendo de las pautas
establecidas en años anteriores y de las ambigüedades e interpretaciones encontradas en noviembre en las
prácticas zonales. Pero, en el afán de "aprovechar mejor el poco tiempo" descuidó el hecho de que muchos
participantes en la reunión eran nuevos en el PAC o en este tipo de talleres del PAC.
De hecho, gran número de asistentes al evento no contaban con todos los antecedentes. Más aún, apenas
una cuarta parte de ellos había tomado parte en todo el proceso de debates, reuniones y definiciones de los
años 86 y 87.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 192
El taller se inició entonces con la presentación-debate de nuevos elementos de concepciones pero, en la
dinámica de trabajo que siguió, hubo que retomar una serie de informaciones y de reflexiones de los
seminarios-talleres anteriores. Ello se dió en el trabajo de grupos y en plenaria, a iniciativa de varios
participantes.
A pesar de este error inicial, el evento resultó muy útil para avanzar hacia una interpretación más común,
pero sin que se haya logrado aprovechar todo su potencial:
- Varios aspectos de la concepción global del PAC fueron reflexionados y en gran medida compartidos.
- De esta manera se consiguió mejorar en algo la comunicación interna de la oficina central del PAC y se
logró un mayor acercamiento con los representantes de la CORDEOR.
- Los elementos de actualización y profundización quedaron más bien en el estado de "informaciones", a
ser retomadas y aprovechadas en el trabajo de terreno, salvo el concepto de ejes que cruzó todos los
debates del taller.
+ Durante la misión de noviembre, el consultor había detectado la necesidad de complementar el trabajo del
PAC con el concepto de ejes, que aparecía indispensable para aprovechar y encaminar hacia el
autodesarrollo los logros ya alcanzados en el apoyo a la economía familiar (desde 1986) y en el trabajo con
organizaciones socio-espaciales andinas (87 y 88).
Las experiencias del PAC, tanto las positivas (por ejemplo el apoyo al eje quinua en Salinas) como las
negativas (por ejemplo la frustración de un trabajo organizativo sin ejes de articulación en Toledo), permitían
entender la importancia de partir de los ejes de la realidad campesina para ubicar aquellos con potencial de
autodesarrollo y especialmente de movilización. Los debates que se dieron en las propias zonas en
noviembre así lo demostraban.
Gran parte del taller de enero giró así alrededor del concepto de ejes. Sirvió de pauta para un nuevo
acercamiento e interpretación de las realidades zonales el primer día. Guió el debate de estrategias el
segundo y tercer día.
Lo avanzado en el evento es importante. Necesita sin embargo ser retomado, tanto en las zonas (que ya
están en esta búsqueda) como en la oficina central.
Por otra parte, el consultor introdujo un elemento de confusión al hablar de "ejes inducidos". La mala
elección del calificativo (inducidos) llevó a nuevas ambigüedades en lugar de ayudar a aclarar. Mientras con
ello se buscaba señalar el carácter de "condicionado o controlado desde fuera" (y por tanto "incontrolable
desde dentro"), el término fue por supuesto interpretado como "introducido desde fuera".
No se dió por tanto en el taller toda la reflexión necesaria sobre el punto. Es importante que el PAC lo
retome y deje de usar el acápite sobre este aspecto dentro del informe de la primera parte de la misión (o
bien lo corrija, reemplazando la palabra "inducido" por la expresión "controlado desde fuera", " incontrolable
desde dentro", o cualquier otra que parezca más clara y útil).
+ Los trabajos de grupos y debates de plenaria sobre estrategias del PAC fueron sumamente ricos. Cada
zona preparó propuestas de acuerdo a su realidad y la confrontación entre todas ellas permitió aclarar un
poco más qué es una estrategia, así como complementar y adecuar lo planteado zonalmente.
Los textos de consenso sobre organización, territorialidad, transferencia/retirada y priorización de
actividades expresan los avances de conjunto. Pero ello no significa que estén todavía apropiados en cada
una de las zonas.
Después de haber aportado a estas definiciones globales del PAC, las zonas deben retomar tales pautas
comunes y ver su interpretación de acuerdo a la realidad propia, determinar las adecuaciones a realizar en
su propio trabajo para lograr coherencia con las estrategias globales.
+ La determinación de cuáles serían las implicancias de las estrategias para las líneas de acción del PAC
quedó siendo el punto flaco del taller. El tratamiento del punto quedó reducido a unas pocas horas en
plenaria, a base de propuestas elaboradas demasiado rápidamente por el equipo de moderación.
Lo hecho en el taller habría de ser considerado como un simple "aperitivo", un simple estímulo a retomar los
temas y desarrollarlos adecuadamente, asumiendo los textos propuestos como referencias a tener en
cuenta.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 193
+ Un tema de vital importancia en todo trabajo de campo, en todo apoyo al autodesarrollo, en toda política
institucional, es el de la economía. El consultor tenía la esperanza de que el taller pudiese profundizar al
respecto a fin de brindar a los equipos de campo una visión más clara.
El tiempo finalmente dedicado a socializar con los participantes nuevos las bases de la orientación de
autodesarrollo no pudo ser usado en tratar aspectos como el de la economía.
Queda entonces para el PAC el reto de retomar el tema, tratando de aprovechar las experiencias existentes
en cuanto a actividades económico-monetarias (crédito, comercialización...) para superarlas e integrarlas en
una reflexión sobre economía y autodesarrollo en forma global.
Se trata de "desencasillar" el concepto de economía, sacarlo del simple manejo financiero y cuantitativo e
integrar éste dentro de una búsqueda amplia sobre las relaciones entre gestión familiar, gestión comunal,
gestión mayor (zonal, étnica u otra), entre gestión financiera, gestión del trabajo, gestión de las relaciones
sociedad-naturaleza, etc., etc.
C. Objetivo 3:
El equipo de organización/formación
Cuando en diciembre se programó la segunda parte de la misión, se decidió aprovecharla al máximo para
contribuir a fortalecer la dinámica y las capacidades del equipo de organización/formación. La realidad fue
bastante diferente y, si bien la presencia del consultor habrá sido útil, estamos lejos de haber aprovechado "al
máximo" las posibilidades.
Cuatro actividades habían sido previstas al respecto:
- Por un lado la participación en la reunión de la Zona Central. Se trataba en realidad de la continuación de la
dinámica de noviembre en que el consultor circuló por las tres zonas.
- Luego el trabajo compartido con el equipo a través de una práctica común como equipo de moderación del
taller.
- Una reunión especial para ver alguna técnica de trabajo de campo, específicamente el "mapa parlante".
- Una reunión destinada a tratar la dinámica de trabajo en equipo de organización/formación.
+ La reunión en la Zona Central siguió la tónica del trabajo de noviembre.
Dado que ninguno de los dos coordinadores estaba disponible, el consultor solicitó al encargado de la Zona
Sur que le acompañara a Machacamarca a fin de conservar la tónica establecida según la cual el consultor
interviene como apoyo al equipo de organización/formación y no como evaluador de las zonas y, por tanto,
no se relaciona aisladamente con éstas.
La reunión confirmó por otra parte la dificultad de la relación con la Zona Central (dificultad del consultor,
pero en realidad dificultad del equipo de organización/formación): tampoco este encuentro fue preparado
con el consultor (ver informe de la primera parte), desembocando en los enfrentamientos reseñados arriba;
se evidenciaron limitaciones para una buena comunicación con el resto del programa (la presencia del co-
director nacional en la tarde tampoco permitió llegar a un ambiente de diálogo).
Como tal, esta reunión aportó poco a la dinámica del equipo de organización/formación.
+ La "práctica compartida" en la moderación del taller no fue muy compartida.
La prioridad otorgada a diferentes actividades en lugar de asumir la preparación en equipo, programada
desde diciembre, es sintomática de la poca costumbre y del poco apego a trabajar en equipo.
Ello quedó nuevamente en evidencia durante el taller mismo: de no ser por los constantes recordatorios
sobre la necesidad de reunir el equipo, éste se hubiese dispersado y no se hubiesen logrado siquiera las
sesiones diarias de evaluación/reprogramación.
Sin embargo se pudo avanzar progresivamente hacia una mayor dinámica de equipo durante el evento
como tal, llegando a una mejor armonía hacia el final.
¿Sirvió el taller para desarrollar capacidades de funcionar como equipo de moderación de un evento central
del PAC? En alguna medida sí porque las sesiones diarias de evaluación/reprogramación contribuyeron a
algún debate interno sobre procesos, pautas, actitudes, métodos, etc. Pero la tendencia a "distribuir tareas"
parece seguir siendo mucho más fuerte que la voluntad de "trabajar en equipo".
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 194
+ La reunión del sábado 14 de enero sobre métodos y técnicas resultó muy interesante para la dinámica de
equipo. Partiendo de una propuesta inicial del consultor sobre algunos criterios (visualización movil,
codificación campesina, etc.) empleados en el "mapa parlante", el equipo terminó debatiendo sobre la base
de sus propias experiencias, de sus prácticas, de la realidad de las zonas, superando así el punto de partida
para elaborar en común algunos criterios.
La sesión pudo así evitar el escollo de una "capacitación" por el consultor sobre determinada técnica y
llegar a un búsqueda grupal de orientaciones, pautas, métodos, etc.
Ello demuestra que existe potencial en el equipo y que mucho depende de actitudes (que fueron facilitadas
por la práctica común del taller) y de prioridades (reunirse un sábado permitió evitar interrupciones y tener
una mayor disponibilidad).
El equipo necesita tener tiempo disponible para debatir tranquilamente una serie de aspectos de su labor.
+ La reunión final, el domingo 15 de enero, estaba destinada a debatir una serie de observaciones del
consultor sobre el trabajo de organización/formación y sobre el equipo.
La programación inicial (evaluación del taller, evaluación de la misión...) derivó en un ambiente de diálogo
aparentemente poco usual en este equipo. Por ello se prefirió acompañar esta dinámica en lugar de retomar
la programación en forma rígida.
Es decir que la presencia del consultor fue aprovechada más que todo como catalizador para reunirse y
dialogar una serie de aspectos. Ello es positivo si contribuye a que pueda proseguir este tipo de ambiente,
básico para un trabajo en equipo. ¡Ojalá no se necesite nuevamente un catalizador que venga de lejos para
lograrlo!
III. COMENTARIOS SOBRE LA MISION
Sin pretender globalizar aquí diversos comentarios insertos en el informe de la primera parte de la
consultoría y en el bloque II de éste, podemos recalcar algunos aspectos relativos a la misión en general, al
programa, al equipo de organización/formación y al horizonte 1992.
• La misión en general
Para entender la conveniencia y las ambigüedades de una misión como la realizada entre noviembre de
1988 y enero de 1989, es preciso reubicarla dentro del conjunto de apoyos y evaluaciones que tiene el PAC, y
especialmente en la evolución de la relación entre el consultor y el programa a lo largo de los tres últimos años.
Hemos desarrollado este aspecto en el anexo 2.
La presente misión tenía como característica principal el acompañamiento. Como tal no se esperaba de ella
algún producto específico y medible sino una potenciación y mejoramiento del proceso global y de las dinámicas
zonales.
¿Fue útil la misión? La respuesta no puede ser inmediata. Es en el mediano plazo que podrá evaluarse el
trabajo hecho. Una reacción instantánea llevaría a pensar que ha servido sobre todo a las Zonas Sur y Turco y
que ha aportado poco a la Zona Central. Pero es posible que, a medida que pase el tiempo y según la evolución
del PAC y del autodesarrollo campesino, terminen siendo más importantes los intentos de ayudar a repensar la
Zona Central que las contribuciones a las demás zonas.
Un producto que sí se esperaba de la misión era ayudar a definir estrategias para los tres próximos años.
Hemos visto arriba que el resultado ha sido valioso pero aún limitado. En realidad tampoco se pueden "medir"
dichos resultados por la cantidad de textos e ideas producidas.
Recién en setiembre de 1987 se pudo comprobar definitivamente la utilidad del seminario-taller de agosto
de 1986: cuando se reestructuraba la programación del año agrícola 87-88. De la misma manera se necesitó
tiempo antes de poder asegurar que el seminario-taller de agosto de 1987 había cumplido sus propósitos:
cuando las numerosas definiciones y estructuras allí aprobadas empezaron a plasmarse en la realidad.
Saber si el taller de enero de 1989 ha sido útil para encontrar estrategias válidas en la nueva fase hacia
1992 depende más de lo que suceda en las próximas semanas y meses que de los resultados formales de la
reunión. Queda en particular por profundizar más qué significa el horizonte 1992 para el PAC (ver abajo).
• El Programa de Autodesarrollo Campesino
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 195
Son muchos los desafíos asumidos en el inicio del proceso, en 1985-86. Fueron muchas las Casandras que
negaron las opciones y dinámicas del PAC-Oruro.
Con sus diferencias internas, las zonas de trabajo del PAC demuestran la importancia de todos los
esfuerzos de los tres últimos años por definir concepciones adecuadas, buscar estructuras coherentes y
ensayar metodologías propias.
No se trata de pecar de optimistas. Nada es irreversible, especialmente en el seno del programa (se puede
esperar mayor continuidad por parte de las organizaciones andinas movilizadas con apoyo del PAC). Pero lo
realizado en Oruro tiene un valor especial por cuanto lleva a comprobar que el apoyo al autodesarollo
campesino, opción hasta ahora reservada a pequeños proyectos de organizaciones no gubernamentales, es
una orientación válida y factible para programas de las dimensiones (territoriales, administrativas y financieras)
del PAC.
La suerte del programa es que la opción ha sido asumida por las zonas. Las orientaciones definidas en
conjunto en Oruro fueron apropiadas y reinterpretadas por ellas. Los cambios en la dinámica de trabajo de
terreno desde 1986 son impresionantes. Existe en este sentido una menor dependencia que anteriormente del
inicial núcleo impulsor central.
Sin embargo, no conviene descuidar éste. La acelerada evolución de la Zona Sur apenas se modificaron
componentes jerárquicos inadecuados demuestra una vez más la importancia de un equipo central
comprometido y capaz.
La mayor preocupación resultante de la misión corresponde precisamente a la oficina central de Oruro. Los
numerosos recambios de personal en los últimos meses (co-dirección, asesores, supervisores...) afectaron la
comunicación interna y llevaron a una cierta disgregación de tipo funcional (cada uno más encerrado en sus
funciones que en la conducción del proceso).
El taller de enero puede haber servido a mejorar un poco esa comunicación. Pero un evento aislado no
sirve de gran cosa. Es importante establecer dinámicas, espacios y momentos para el debate conjunto, para el
intercambio, a fin de lograr lo más posible una suerte de trabajo en equipo, que tampoco vaya en desmedro de
las responsabilidades particulares.
Temas ya antiguos o más recientes, como el rol de la organización andina, el papel del Fondo Rotatorio, la
comercialización (¿sub-programa o instrumento?) y otros, requieren ser profundizados a través del diálogo y
debate amplios a fin de permitir adecuadas tomas de decisión por cada instancia.
• El equipo de organización/formación
Apoyar organizaciones existentes priorizando las socio-espaciales andinas; apoyar la autoformación
campesina en lugar de montar grandes aparatos de "capacitación". Estos fueron dos de los grandes retos
asumidos por el PAC-Oruro. El equipo encargado de apoyar y conducir estas actividades ya tiene confirmada la
validez de las opciones iniciales.
Particularmente difícil resultaba el trabajo relativo a formación: la creación de un nuevo sub-programa y un
nuevo equipo podía llevar a multiplicar cursillos y acciones destinadas a abrir espacios internos y demostrar
eficiencia ante los superiores. Pero el camino más lento y discreto del apoyo a la autoformación campesina ya
probó ser factible.
Este balance del trabajo del equipo de organización/formación se debe en gran medida a las cualidades
personales de sus componentes y esencialmente a la existencia de dinámicas favorables en las zonas de
trabajo.
Pero las preocupaciones del punto anterior sobre oficina central obligan a insistir sobre la necesidad de una
real dinámica de equipo de organización/formación. Este debería efectivamente ser responsable de animar,
alimentar y posibilitar una mejor comunicación interna, un mayor ambiente de debate e intercambio.
La necesaria descentralización del PAC-Oruro parece sin embargo haber desembocado sobre un
empobrecimiento de la dinámica central. Y la responsabilidad de mejorar esta situación no debe verse
solamente desde un punto de vista jerárquico sino conforme al rol cualitativo de cada instancia.
Sería útil por ejemplo que organización/formación (haciendo por otra parte un mayor esfuerzo por trabajar
en equipo) asuma la responsabilidad de organizar las reuniones de la oficina central, preparando el tratamiento
de los problemas de funcionamiento y decisión a fin de que puedan resolverse más rápidamente, proponiendo y
conduciendo debates sobre temas de interés común y de importancia para el apoyo al autodesarrollo.
Hablamos ahí de reuniones periódicas, no de talleres. Pero también sería necesario programar las
necesidades de encuentros mayores como el taller de enero de 1989.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 196
El equipo de organización/formación tiene allí nuevos retos por delante: organizar y motivar sin la presencia
de un catalizador externo, preparar adecuadamente sin descargarse sobre un asesor ni limitarse a distribuir
actividades, conducir haciendo de moderador y no de simple director de debates, etc.
• El horizonte 1992
Mientras la Comunidad Europea tiene un importante horizonte 1992 que estimula y condiciona su
desenvolvimiento, el PAC-Oruro tiene su propio horizonte 1992.
Este se conversa todavía relativamente poco. Por lo menos directamente. En realidad lo hemos encontrado
permanentemente presente en las charlas de pasillo. Con una doble preocupación:
- ¿Cómo lograr la continuidad del proceso de autodesarrollo campesino más allá de 1992?
- ¿Qué pasará en 1992 con el programa y con su personal?
Es decir que los dos interlocutores de terreno (campesinos y técnicos) ya están viviendo la presión de 1992.
La están viviendo, pero ¿nos estamos preparando?
1992 aparece efectivamente como una presión permanente sobre el programa. Pero, si bien se menciona,
no se llega a debatir a fondo.
Nos parece necesario, ya que el tema está innegablemente presente, asumirlo de frente en lugar de orillarlo
y permanecer en la ambigüedad. Ello tiene importancia tanto para el proceso de autodesarrollo campesino como
para el estado de ánimo del personal.
En la óptica de preparar 1992, nos parece vital preparar una estrategia de tratamiento del tema. Pero aquí
sólo quisiéramos insistir sobre un punto de partida indispensable: la memoria y la sistematización del proceso
institucional.
Experiencias de muchas partes demuestran que uno de los mayores defectos de los proyectos de
desarrollo es la amnesia institucional. Cada nueva generación dentro de un programa vuelve a empezar sin
tomar en cuenta los antecedentes. En la perspectiva de 1992 y para posibilitar una mejor preparación del
mismo, se requiere rescatar la memoria institucional e interpretar las evoluciones para poder hacer una
prospectiva de las posibles evoluciones futuras. Se necesita sistematizar la historia del PAC.
La costumbre consiste en sistematizar al final, cuando algo ha terminado. Pero el autodesarrollo campesino
no termina en 1992. ¿Qué sucederá en 1992? Ahora es cuando se debe sistematizar los antecedentes del PAC,
desde la ayuda de emergencia de la primera fase, a fin de poder orientar adecuadamente la fase actual.
Ello es aún más importante si constatamos que la renovación de personal se ha acelerado y probablemente
se vaya a acentuar más. En un programa con una evolución tan intensa como el PAC, resulta aún más peligroso
perder la dimensión histórica propia: ¡de los asistentes al taller de enero de 1989, pocos estuvieron participando
en todos los eventos del proceso de reorientación hacia el autodesarrollo y solamente dos (el Lic. R. Lizarazu y
el Ing. Juan San Martín) compartieron directamente tanto los seminarios como los debates previos y los
esfuerzos de preparación de los mismos!
Un programa de micro-proyectos podía terminarse así no más. Un programa de apoyo al autodesarrollo
debe desembocar sobre algo. ¿Sobre qué? ¿Cómo ayudar a planificar y organizar "proyectos" campesinos de
autodesarrollo? ¿Será necesario seguir brindando apoyo a ese autodesarrollo? ¿Cómo?
ANEXO 1
ACTIVIDADES DE LA MISION
89/01/08
Viaje Lima-Oruro
89/01/09
Reuniones informales con el coordinador nacional de organización/formación, los encargados de Zona Sur y
Zona Turco, los supervisores zonales.
Preparación de un primer esquema de programación para el taller de los días 11, 12 y 13 y de un instrumento
para la programación diaria.
89/01/10
Reunión con la co-dirección sobre la programación del taller.
Viaje a Machacamarca.
Reunión con supervisores y extensionistas de la Zona Central.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 197
89/01/11 a 13
Taller del equipo central sobre estrategias y ejes del PAC para los tres próximos años.
89/01/14
Reunión con el equipo de organización/formación sobre métodos y técnicas de animación y planificación con
organizaciones andinas (mapa parlante...).
89/01/15
Reunión con el equipo de organización/formación sobre su dinámica interna de trabajo.
89/01/16
Reunión con los coordinadores europeo y nacional de organización/formación sobre el aprovechamiento del
taller, el rol del equipo, el trabajo en artesanía, etc.
Reunión con diversos miembros del equipo central.
Reunión con la co-dirección.
Viaje a La Paz.
89/01/17
Viaje La Paz-Lima
ANEXO 2
TRES AÑOS DE ASESORIA AL PAC
Ambigüedades y potenciales de un "acompañamiento" externo
Luego de tres años de relaciones con el PAC, la experiencia puede servir para reflexionar el papel de un
asesor externo dentro de un programa como el de Oruro. Los siguientes apuntes pretenden ayudar al programa
y su personal a desarrollar su capacidad de aprovechar tales aportes externos.
Muchas misiones pasan por Oruro. Suelen ser de tres tipos.
- Por un lado están las que realizan los ejecutivos de la Comunidad Europea, para información y toma de
decisiones.
- También están las de evaluación (sobre un aspecto específico o de manera global) encargadas a personal
especializado.
Ambas clases de misiones tienen cierta periodicidad.
- Finalmente están los apoyos puntuales de especialistas en uno que otro tema que vienen a elaborar
propuestas y recomendaciones en la materia de su competencia.
La riqueza de la relación habida entre el PAC-Oruro y el consultor a lo largo de casi tres años (primer
contacto en marzo de 1986) fue su versatilidad en función del proceso institucional. Ubicadas de manera
general en el marco de las misiones de la tercera clase, las de "especialistas", tuvieron objetivos distintos según
los casos:
+ Muchas misiones tuvieron por finalidad la conducción/moderación de eventos decisivos en que el PAC (o
el entonces PMPR) tenía que precisar enfoques, estrategias y métodos: agosto 86, diciembre 86, agosto 87,
enero 89.
+ Otras estaban destinadas a apoyar el lanzamiento de una actividad determinada: producción de manuales
en febrero 87, elaboración de una política de formación en mayo 87, programación del trabajo de
organización/formación en setiembre 87.
+ La primera parte de la última misión (noviembre 88) buscaba acompañar y enriquecer (actualizar y animar
debates, observar) la marcha del proceso.
Dentro de esta diversidad de objetivos, la práctica del consultor trató de manejar una serie de rasgos
comunes y permanentes:
+ Más que "proponer" políticas, acciones y métodos, el apoyo consistió prioritariamente en ayudar al PAC a
elaborar él mismo sus propuestas. Ello no significa que el consultor se haya inhibido de aportar
informaciones, conceptos y experiencias, pero ello se dió dentro de una mayor preocupación por incentivar
y facilitar la búsqueda dentro de la propia experiencia y realidad de la institución, de su personal y de la
zona.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 198
En este sentido la labor podría ser considerada más bien como de "partero", es decir de apoyo al proceso
del propio "parturiento" por recoger todo lo posible dentro de sí mismo y por sacar de allí "su" producto.
Este procedimiento fue evidente para la participación en seminarios y talleres, donde el consultor combinó
responsabilidades de moderación, exposición y redacción de conclusiones. Pero se intentó asumir en la
misma dirección las demás actividades como las relativas a manuales o a política y programación de
organización/formación.
+ Como apoyo externo al PAC, el consultor tenía un rol que cumplir: ayudar al programa a tomar distancia de
su práctica cotidiana y forjarse una imagen más adecuada de su trabajo. Esa labor de espejo se hizo
algunas veces con el simple uso de técnicas (como el "espejo de palabras" de agosto 86) pero mayormente
se intentó que el reflejo esté ofrecido por referencias a las realidades, procesos y acciones de "desarrollo" y
autodesarrollo en la extensa región andina.
Es decir que se buscó aprovechar la experiencia del consultor en diversos proyectos, zonas y países de los
Andes como estímulo al PAC en el conocimiento y reflexión de la realidad orureña y de su propio actuar.
+ Los procesos y proyectos de la zona andina extensa no sólo habrían de servir como espejo; también
deberían ser fuentes y oportunidades de colaboración y complementación. El consultor asumió así un rol de
relacionador entre el PAC y otras instituciones y personas, tratando de facilitar el establecimiento de
relaciones directas.
Ese papel de relacionador se hizo en dos sentidos: ayudando al PAC a establecer contacto (bibliográfico,
institucional, personal) con otros; aportando a otros referencias sobre las orientaciones, acciones y
perspectivas del PAC en Oruro.
+ Un criterio esencial para evaluar un "apoyo externo" consiste en establecer si éste se vuelve cada vez más
necesario e insustituible o al contrario más prescindible. Los apoyos al PAC buscaron sistemáticamente
fomentar el desarrollo de dinámicas internas y capacidades propias, a fin de evitar toda dependencia.
Se intentó en cada caso que la experiencia compartida durante la presencia del consultor sea una
contribución a la autoformación de su personal. Por ello se exigió siempre trabajar con equipos (de
moderación al inicio, de organización/formación luego) en lugar de que el consultor realizara actividades por
su cuenta.
+ La redacción de informes es parte de las exigencias y características de las "misiones de especialistas". El
consultor intentó aprovechar al máximo el potencial de esta actividad, dedicando mucha atención y tiempo a
la preparación de los informes (por ello la exigencia de su redacción al regreso, en Lima).
En esta tarea de "escribiente" se buscaron dos cosas complementarias: ofrecer un registro lo más útil
posible de lo elaborado "durante la misión", es decir de los resultados producidos conjuntamente; aportar
comentarios y nuevos elementos que, en opinión del consultor, pudiesen alimentar y dinamizar el proceso
interno del PAC.
Estas dimensiones del rol del asesor externo fueron conversadas en repetidas oportunidades, pero nunca
fueron bien explicitadas como tales. Se fueron forjando progresivamente a lo largo de la práctica de trabajo
conjunto. Así, la demanda del PAC hacia el consultor evolucionó paulatinamente. Del inicial "especialista en
extensión - comunicación - formación de personal" se llegó finalmente (misiones de agosto 87 y sobre todo
noviembre 88) a un "acompañante" en la búsqueda de apoyo al autodesarrollo andino. Acompañante del cual se
esperaban cada vez más aportes de "espejo andino" y de "relacionador".
Sin embargo, puede concluirse a priori que el PAC hubiese ganado mucho en el aprovechamiento del
consultor si estos roles complementarios hubiesen estado claros y explicitados. Algunos vacíos o
tergiversaciones hubiesen podido evitarse.
+ Así se hubiese podido sacar mayores ventajas para el desarrollo de capacidades propias del personal del
PAC. A pesar de la insistencia y los esfuerzos del consultor por asumir en equipo la labor de moderador y
partero en reuniones claves, siguió prevaleciendo la tendencia a descargarse de tales responsabilidades
sobre el asesor contratado. A tal punto que, en las dos últimas oportunidades (setiembre 87 y enero 89), el
consultor tuvo que negarse a llenar él mismo el vacío de preparación de reuniones a fin de obligar el equipo
a asumir y priorizar.
+ Asimismo, por la importancia de su rol en determinados talleres claves de definiciones en Oruro, el
consultor se convirtió en símbolo de los mismos. Se creó de esta manera una suerte de dependencia que
ha llevado a que tales talleres sólo se realicen cuando está presente el asesor externo. Podía ser positivo
que la llegada del consultor sirva de catalizador para motivar y movilizar a todos a fin de hacer un alto en
las actividades y tomarse el tiempo de debatir cuestiones de fondo. Pero es peligroso que ello sólo sea
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 199
posible en presencia del elemento externo, que el PAC no sepa hacer altos por su cuenta, sin aportes de
extraños.
+ El hecho de que sea el consultor quien hiciera los informes de aquellos talleres claves de definiciones y de
que sus escritos en general circularan dentro del PAC llevó a otro tipo de distorsiones: la tendencia a la
personalización de lo que en realidad fue una orientación elaborada en forma compartida. Es cierto que la
relación PAC-consultor terminó yendo mucho más allá de lo simplemente contractual, que la permanencia
del contacto se debió a la orientación compartida, y que un vuelco en ésta habría hecho inútil o
contraproducente la asesoría. Pero seguir hablando de "las ideas de PZ", además de ser una
tergiversación, es un peligro para el PAC cuando vemos en el terreno la importancia cada vez mayor del
compromiso a favor del autodesarrollo.
+ La confusión creada por la dependencia, el rol de catalizador y la referencia a las "ideas de PZ" terminó por
dificultar la labor de "acompañamiento". El mejor ejemplo es la reunión de Machacamarca el 10 de enero
89 en que el personal de la Zona Central no podía desprenderse de una imagen del consultor como
evaluador, frustrando así las posibilidades de compartir debates y reflexiones.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 200
ORGANIZACION CAMPESINA
Y FUTURO DEL AUTODESARROLLO
EN ORURO
Carta a los amigos del PAC/Oruro
La Paz, diciembre de 1989
Pierre de Zutter
Hace un mes fuí brevemente a visitarles a Oruro. En esa oportunidad me entregaron copia de dos
documentos recientes sobre el futuro del trabajo emprendido (89/07/23) y sobre la realidad actual de la
organización campesina en las tres zonas (89/09/21). Esta mañana me solicitaron les haga llegar aquellos
comentarios que les sean útiles en su búsqueda.
Hubiese preferido dialogar directamente con ustedes al respecto, en lugar de mandar un escrito que
siempre corre el riesgo de ser demasiado rígido. Ante la imposibilidad de debatir oralmente, les envío mis
observaciones en forma de carta, esperando así poder ser más informal y dejarles también más libertad de
botarla al tacho si me equivoco demasiado en ella.
Globalmente, el planteamiento que hacen sobre las posibles alternativas de futuro me parece muy
interesante. En 1992 el PMPR-PAC se estará acercando a los 10 años de edad, lo cual es mucho para un
programa tan dependiente de apoyos externos y poco para un proceso de desarrollo. Seguir alargando
demasiado la vida del PAC terminaría siendo peligroso. Pretender una transferencia un tanto mecánica a di-
versas contrapartes (CORDEOR y organizaciones campesinas) entraña muchos riesgos que ustedes mismos
señalan.
La propuesta de proyectos zonales autónomos y cogestionados por la organización campesina y la
entidad estatal es seductora por cuanto permite continuidad.
Continuidad de trabajo y de equipos. Continuidad del proceso de acercamiento y articulación cada vez
mayor con las realidades zonales y sus actores permanentes. Continuidad en la búsqueda de una real labor de
apoyo al autodesarrollo campesino.
Ambos documentos demuestran que están conscientes y preocupados ante un sinnúmero de
desviaciones posibles. Sin embargo, ante la necesidad de hacer propuestas concretas, se ven obligados a
elaborar este modelo de proyectos cogestionados. No estoy por mi parte muy seguro que dicha fórmula sea una
garantía suficiente para evitar los peligros que mencionan.
¿Es compatible el "desarrollo autónomo de la organización campesina" con una "cogestión
funcional campesino-estatal"?
¿Acaso no nos estamos confiando demasiado en las personas y contextos actuales del PAC para
suponer que los futuros programas autónomos respeten a su vez la autonomía de las organizaciones
campesinas?
Imaginen que un "gerente cogestionario" empiece a practicar entre los dirigentes campesinos la
chismografía y el reparto de favores individuales para consolidar su poder personal o ganarse silencios
cómplices sobre sus propias deficiencias... Si estas cosas suceden en nuestras instituciones, ¿no pueden darse
en la cogestión con campesinos? ¿No existieron ejemplos de cogestión de este tipo en el país? Por mi parte he
visto muchos casos, en las empresas creadas por la reforma agraria peruana, que obligan a dar la voz de
alarma.
Imaginen que en las zonas menos consolidadas aparezca un "gerente cogestionario" con actitudes
paternalistas como las hay todavía a veces en el PAC, distribuyendo regalos y tratando de convencer a los
campesinos de que tienen que ser capacitados porque lo suyo es cosa del pasado y ya no sirve... ¿Acaso no
podría encontrar dirigentes que le hagan coro y dividir así las organizaciones en función de los manejos
institucionales?
Las personas, con sus actitudes y sus prácticas, son fundamentales. Pero no tenemos siempre la
seguridad de poder contar con los profesionales idóneos. Debe pensarse en posibles impactos sobre
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 201
organizaciones demasiado articuladas alrededor de los proyectos. ¿Conviene que la organización campesina
esté cogestionadamente involucrada en los proyectos?
Otra preocupación: la cogestión obliga de alguna manera las organizaciones tradicionales a buscar su
personería jurídica a fin de ser reconocidas. Pero, ¿sabemos el impacto que ello podrá tener sobre las mismas
organizaciones en momentos en que están en pleno proceso de reafirmación de su identidad y búsqueda de
nuevas formas de ser actor principal de su autodesarrollo?
Las organizaciones andinas pueden tener una gran capacidad de adaptación a las modalidades de la
legalidad contemporánea, conservando sus propias normas y racionalidades. Pero ello se da en cuanto existe
una fuerte coherencia interna. Ustedes mismos lo indican en el segundo documento con el ejemplo de Avaroa,
Orinoca y Andamarca en la Zona Central.
Pero, allí donde el sistema tradicional de autoridad está debilitado, la introducción de fórmulas
occidentales tiende más bien a destruir lo que quedaba. El ejemplo de los Urus-Mulatos de la Zona Sur podría
servir para reflexionar: ¿acaso ya no existía ningún tipo de autoridad tradicional cuando se crearon las dos
cooperativas pesqueras? ¿no habrá sido más bien como en tantos lugares del departamento donde, todavía en
1986, se afirmaba categóricamente que no quedaba nada? ¿qué se conserva ahora entre los Urus-Mulatos
después de su reorganización alrededor de las cooperativas?
Otra preocupación: la cogestión de los proyectos podría sesgar el proceso de reordenamiento
territorial que corre implícito dentro del proceso de autodesarrollo campesino. El PAC ya tiene muchos
ejemplos de la importancia de ese reordenamiento territorial: el caso de Carangas es el más ilustrativo y el PAC
tiene aún muchas dificultades para atender adecuadamente los planteamientos del Jacha Carangas. Inver-
samente, vemos que la cogestión de la planta de quinua de Salinas puede afectar la coherencia socio-territorial
de los 4 ayllus si dicha cogestión se lleva a cabo sin Yaretani: ¿qué pasará si el "Consejo de Desarrollo de los
Ayllus de Salinas" (CODAS) se consolida en su forma actual, sin Yaretani autoexcluido?
Tengo aún muchas más preocupaciones. No puedo entrar al detalle de cada una. Pero la mayoría
corresponde al peligro de proyectar los modelos y costumbres de "nuestros proyectos" sobre los futuros
"proyectos autónomos" y, casi automáticamente, sobre las organizaciones campesinas "contrapartes".
Cuando leo, a propósito de Jacha Carangas, que tiene "sub-niveles" con "mandos intermedios", no
puedo menos de reconocer la proyección sobre la organización andina del modelo organizativo occidental: una
estructura jerárquica de tipo piramidal. La lógica organizativa andina es diferente: no consiste en superponer
niveles jerárquicos descendientes sino en integrar unidades menores en unidades mayores a las cuales se
delegan/encargan ciertos elementos de gestión común. Gráficamente, la representación debería quizás hacerse
en forma de círculos socio-territorialmente cada vez amplios. ¿A qué nos lleva la reinterpretación de Jacha
Carangas según el modelo piramidal? A una estructura organizativa capaz de autogestionar la herencia del
PAC, pero ¿capaz de conducir su autodesarrollo?
Otro ejemplo típico de la tendencia a proyectar lo nuestro como interpretación de lo andino lo encuentro
en el segundo documento cuando se habla de "la trilogía andina: el Hombre como fin, el Espacio como
instrumento y el Recurso como medio." Esto no es una visión andina sino la clásica visión occidental
antropocentrista. La cultura andina no es antropocentrista. En ella el hombre es uno entre los muchos seres
vivientes (animales, plantas, piedras, ríos...) con los cuales convive. Estos otros seres vivientes no pueden por
tanto ser tratados como simples recursos o medios. Tampoco el espacio es ahí un simple instrumento. El
espacio existe con un grupo social, por tanto existe en tanto territorio; el espacio es entonces mucho más que
un instrumento, es la casa, casa territorial de una familia, una comunidad, una zona, una región.
No se trata solamente aquí de disquisiciones que algunos podrían calibrar como seudo-filosóficas. La
visión que proyectamos tiene muchas implicancias, entre otros puntos sobre lo que sería la planificaciòn del
autodesarrollo. Y sólo quienes creen que existe un único modelo válido de planificación podrían dejar de
preocuparse.
Acabo de presentarles una serie de inquietudes y ejemplos. Al hacerlo, no quiero juzgar la propuesta a
futuro que han hecho sino ayudarles a reubicarse en el proceso.
Es impresionante el avance del PAC en pocos años para reconocer la realidad campesina, articularse a
ella y fomentar sus potenciales de autodesarrollo. Pero es aún más impresionante lo que nos falta para llegar a
comprender verdaderamente esta realidad andina. Seguimos proyectando sobre ella un sinnúmero de
esquemas y conceptos de nuestro propio mundo.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 202
Eso es normal. Estamos en proceso, todos nosotros, ustedes y yo, yo probablemente muy cerca de
ustedes (por eso por momentos no puedo evitar hablar de "nosotros" cuando señalo actitudes o limitaciones;
gracias a la computadora he suprimido unos cuantos que podían prestar a confusión pero dejaré algunos); las
organizaciones tradicionales orureñas también, tanto tiempo pisoteadas y negadas y que vuelven a levantar
cabeza ahora, están en proceso.
Creo muy importante reconocer y asumir ese carácter procesal, porque me temo que la fórmula
cogestionada pueda significar un freno, un estancamiento en aquello hasta ahora logrado pero todavía muy
insuficiente. Hablan de "pasos intermedios de consolidación". ¡Ojo que nuestras estructuras pueden "consolidar"
lo existente pero atrofiar lo que está en gestación!
A medida que me extiendo en el cuestionamiento, imagino su reacción, su reclamo de pistas concretas
sobre lo que se podría hacer. Intentemos retomar su propuesta y partir de la situación que la inspira
El PAC no puede seguir por demasiado tiempo. Porque una mayor permanencia requeriría una
estrategia de institucionalización en el seno del aparato estatal boliviano mientras el Estado boliviano no tiene ni
los recursos ni el deseo de jugar este papel. Porque la CEE quiere irse retirando de compromisos que, en
términos de cooperación internacional, son justificables a corto plazo pero no a largo plazo. Porque la propia
estructura del PAC empieza a ser demasiada pesada para un trabajo cada vez más fino de apoyo al
autodesarrollo campesino. Sin embargo, el plazo de 1992 aparece como demasiado corto para una retirada total
del Programa.
¿Cuáles son los interlocutores actuales del PAC? Sus reflexiones se refieren a dos: CORDEOR y las
organizaciones campesinas.
CORDEOR no ofrece suficientes garantías para ser, ella sola, la heredera eficiente del PAC. Más allá
de la cuestión de los recursos, está la gran inestabilidad de la institución. En los últimos cinco años, el PAC ha
sido la única entidad de CORDEOR en gozar de un mínimo de continuidad de acciones y de personal. Una
transferencia mecánica a CORDEOR significaría que lo que quede del PAC sea sometido a presiones y
limitaciones que dificulten un verdadero apoyo al autodesarrollo campesino.
Los peligros de una transferencia mecánica a las organizaciones campesinas han sido tratados por
ustedes. El argumento sobre los riesgos de desintegración por culpa de un financiamiento fuerte y directo es
muy válido. Existen claros ejemplos de este tipo en Bolivia y en los demás países andinos.
Por ello proponen la fórmula cogestionaria entre la entidad estatal y las organizaciones campesinas,
como una aparente modalidad de equilibrio, apoyo y control mutuo entre ellas.
Pero, ¿es realmente una cogestión entre ambas partes lo que proponen? Al hablar de los "aspectos
institucionales de la organización propuesta", ya mencionan un Directorio tripartita entre organizaciones
campesinas, entes estatales y financiadores. Igualmente se refieren a representantes de las entidades
financiadoras para la Gerencia Cogestionaria. Algunos párrafos más tarde precisan la idea de estos finan-
ciadores: "antes de consolidarse el sistema propuesto, la Comunidad Europea será la fuente indispensable de
financiamiento junto a CORDEOR" y a los campesinos.
Pero, ¿cómo intervendría la Comunidad Europea? No está claro: "Se dejaría a consideración de los
integrantes de un convenio futuro la necesidad de poner personal de asesoría y/o fiscalización mediante una
consultora boliviana o extranjera." ¿No les parece sumamente ambiguo?
¿Cuál es entonces el resultado concreto de todo eso? ¿Cuáles son los cambios mayores? Diría que
son básicamente tres:
1. Desaparición del actual PAC como entidad central.
2. Transformación de las zonas PAC en programas autónomos.
3. Asociación directa de los campesinos en estos nuevos programas.
Esto parece coherente con un enfoque de "mantenimiento de las actividades con menores fondos y un
impacto aún más acentuado", es decir de consolidación, como lo llaman. Mi gran duda consiste en saber si lo
que se necesita es una consolidación de lo actual, con mayor descentralización y participación
campesina, o una transición hacia otra cosa.
No voy a retomar aquí las reflexiones que intentamos en mi última misión sobre la diferencia entre
autodesarrollo y autogestión. Pero tengo la impresión que corremos el fuerte peligro de pasar de un trabajo de
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 203
apoyo al autodesarrollo campesino a una labor de preparación de los campesinos a ser buenos gestionarios
(auto-gestión y co-gestión) de proyectos heredados del PAC.
¿Acaso es casualidad que, al hacer un listado de "requerimientos infraestructurales y organizativos",
comiencen por "fortalecer las organizaciones campesinas y su capacidad de organización autogestionaria y de
convocatoria, a objeto de conseguir entes cogestionarios capaces de ejecutar Programas Autónomos de
desarrollo regional; orientar el actual sub-programa de Formación y Organización Campesina hacia esos
objetivos"?
Me parece que las propuestas siguen siendo demasiado tributarias del actual modelo PAC. Los
Proyectos son una suerte de mini-PAC zonales con cogestión campesina. Y ello obligaría a centrar el trabajo
actual en preparar a los campesinos para que puedan asumir el papel que se espera de ellos en la cogestión.
¿Acaso no nos vamos a encontrar pronto en situación de querer forzar fórmulas de organización campesina
"zonal" para justificar una cogestión de las actuales zonas del PAC? ¿Acaso no vamos a tener que priorizar una
capacitación en destrezas de gestión de la herencia del PAC, en lugar de facilitar el desarrollo y enriquecimiento
de las capacidades propias de gestión campesina?
Quisiera dejar de lado esta idea de consolidación y revisar con ustedes el concepto de una posible
transición. ¿De qué se trata? El PMPR-PAC nació como una modalidad de intervención externa para ayudar a
solucionar problemas (sequía, etc.) y luego para apoyar el autodesarrollo campesino. En todo este tiempo el
PAC ha sido el actor principal, gracias a sus recursos y a sus capacidades de iniciativa y convocatoria. Ha sido
un actor externo, aunque con un cada vez mayor acercamiento a la realidad, en la medida permitida por sus
estructuras.
Más que buscar la consolidación-transferencia-cogestión de esta modalidad externa de acción, lo que
se requiere ahora es más bien facilitar el tránsito hacia una redefinición de roles y modalidades de trabajo: en un
proceso de autodesarrollo campesino, ¿qué les correspondería hacer a las organizaciones campesinas y a
CORDEOR respectivamente, y a ambas juntas? ¿qué formas de acción serían las más apropiadas en cada
caso?
No se trata por tanto de obsesionarnos con la herencia del PAC sino de encontrar nuevas
formas de trabajo que permitan a cada uno hacer a futuro lo que le corresponde de la mejor manera
posible.
Si, sobre esta base, dejamos de lado la ambigüedad en cuanto al rol de la Comunidad Europea durante
la fase de transición y asumimos su participación en los Proyectos Autónomos, podemos librarnos de la
obligación de cogestión campesina y dedicarnos a preparar mejor las pautas de orientación y funcionamiento de
dichos Proyectos Autónomos.
Así, se requiere mucho más que una simple "ejecución descentralizada". El centralismo no es la única
limitante de nuestras estructuras institucionales para apoyar adecuadamente el autodesarrollo campesino. Se
necesita encontrar nuevas modalidades de planificación, administración, acción y monitoreo a fin de tener la
flexibilidad suficiente e indispensable para adecuarse a los procesos de autodesarrollo (que son menos
"continuos" y mecánicos que los planes de "desarrollo regional").
¿Qué más se requiere? Ahí habría de estar el reto principal para el PAC hasta 1992 a fin de hallar
condiciones que le permitan luego, en la fase de transisión, un verdadero trabajo de filigrana en apoyo al
proceso de autodesarrollo campesino.
¿En qué queda entonces el rol de las organizaciones campesinas si ya no hablamos de cogestión? Las
pistas pueden ser muchas. Sin ser cogestionarias, las organizaciones pueden establecer las prioridades, los
ejes de trabajo y las pautas para los Proyectos Autónomos; pueden co-planificar acciones con los Proyectos sin
involucrarse directamente en ellos; pueden fiscalizar su accionar y ejercer un verdadero veto, sin pasar por el
formalismo de un Directorio, actuando más bien desde los diferentes planos organizativos propios (en el caso de
Carangas: Jacha Mallku y Consejo de Mallkus; Mallku provincial y Consejo de Jilakatas; Jilakata y asamblea de
ayllu o de comunidad, etc.).
Disculpen si en estas líneas aporto muchos cuestionamientos y desarrollo insuficientemente las pistas.
Ello se debe por un lado a mi deseo de evitar una propuesta demasiado concreta que pueda ser interpretada
como un nuevo paquete a ser luego "adecuado" localmente. Por otro lado a la gripe, que me obligó a escribir
estas páginas en forma entrecortada sobre dos días, sin mucha continuidad y con los posibles efectos de la
fiebre.
Documentos para la capitalización de la experiencia de los PAC - marzo de 1997 204
Si he delirado demasiado, boten esto al tacho. Para ello es una carta (aunque, como ya es bastante
larga, le voy a poner título). Espero en todo caso haber contribuido un poco a alimentar sus reflexiones y
búsquedas.
Cordialmente,
La Paz, 89/12/10
Pierre de Zutter
ORGCAM92.DOC