Recursos Legales para el Emprendimiento Empresario
Esas aves Negras que Entonan.
Una empresa requiere capital. Capital plasmado en recursos, en trabajo y en organización. Ideas
que den objeto y dirección al esfuerzo, que valoricen el trabajo o eviten su despilfarro, propuestas que
organicen la estructura para hacer sostenible el proyecto.
Acá es donde el sistema jurídico es un tema a considerar. No hay organización viable si no está
incorporada al sistema legal, no hay acuerdo sostenible, ni costos previsibles sino se ha considerado el
diseño jurídico de la empresa.
La actividad empresaria comprende procesos de financiamiento, producción de mercancías o
servicios, ya sea en forma directa o terciarizada, incluye la distribución con sus problemas logísticos, y la
gestión de créditos.
Para desarrollar cada paso de la actividad empresarias hay opciones alternativas, a veces hay
circunstancias que recomiendan su revisión. ¿Qué hay del costo de su instrumentación?
¿Analizó a la hora de optar entre contratar diseño, o formar recursos humanos de la empresa,
incorporar de alguna forma al creativo, o buscar un mecanismo asociativo con empresarios
complementarios para financiar un desarrollo común, el costo legal de cada posibilidad? ¿Consideró las
normas para afianzar sus activos empresarios a través de la inclusión de acuerdos de confidencialidad, o
las oportunidades de promoción tributarias o de financiamiento que pueden generarle una u otra opción?
Acá es cuando por arte de la necesidad, un abogado cuervo puede convertirse en mirlo
melodioso o tierna golondrina. Avecilla de primavera, que asociamos a la regeneración de la vida, las
florcitas y el romance. Las golondrinas son ágiles y con la información adecuada, planean alto junto a
otros consultores de la empresa para ubicar desde allí las ocasiones ideales para su cliente. Si el tiempo
es malo en cambio, vuelan la ras del suelo, ubicando las formas ideales para el menor costo, y la más
económica negociación.
En cuanto al financiamiento de la producción, ¿agotó la revisión de alternativas de mercado?¿
No hay algo en el espectro jurídico que pueda servirle y su escepticismo o desconocimiento le ocultó?
¿Propuestas audaces que el tiempo ha hecho viables y desconoce como titularización de activos,
organización de fideicomisos con empresarios complementarios, otras asociaciones enlazando la cadena
productiva también a la hora de buscar financiación?, ¿Acaso algún contrato de suministro, o de logística
que aumente previsibilidad, no podría disminuir sus costos?
Y está seguro de que sale al mercado con el mayor valor que puede darle a su producto, ¿No
hay algún trabajo en materia marcaria que pudiera desarrollar? ¿Y en materia de calidad? ¿Dejó afuera a
su abogado, del círculo de consulta? Las golondrinas vuelan agrupadas, es el consultor legal, quien
puede dar respuesta a muchas inquietudes del campo de la organización.
Dar al abogado el rol de profesional para el conflicto judicial puede tornarse una profecía auto
cumplida. Ahorrar en consulta preventiva no implica disminuir los costos, si usted asume a cambio el
riesgo del conflicto por no repasar los aspectos legales.
El abogado es un consultor para el diseño legal de su negocio. Los temas que deben llevarse a
su consulta son todos los atinentes a la organización empresarial. En tiempo de imprevisibilidad, es
importante disminuir la incertidumbre que la organización imperfecta va a acarrear.
Es útil el dictamen legal para organizar la responsabilidad que se asume frente a terceros, para
proponer normas internas de convivencia en la comunidad productiva que se integran a los contratos de
organización o al “estatuto empresario” instrumentado en acuerdos para sociales y protocolos de familia.
Su abogado puede aportar con sugerencias sólidas sobre como contratar con personal, como remunerar,
como reglamentar un acuerdo societario para facilitar las relaciones a lo largo de los años, con la
flexibilidad que permita sortear avatares financieros, de salud o de modificaciones y familiares de los
diversos socios, como optimizar los costos y tiempos de ejecución.
En un ambiente normativo inestable, no hay como poner en su abogado la carga de preservar
informado a su personal sobre normas cambiarias, y procedimientos para destrabar operaciones de
comercio exterior. Es sin dudas el interlocutor adecuado por su empresa, para organizar las cobranzas
internacionales complejas, o para intervenir y opinar en la óptima gestión de la propiedad intelectual.
La empresa es la organización de recursos para generar valor, esos activos son su capital,
Desde la hora de constituirse, hasta el momento de transferir la empresa, su abogado puede asistirlo en
la puesta en valor de su negocio, en la mejor presentación de sus activos intangibles, y las decisiones que
mejor preserven sus intereses.