El concepto de la relaci�n de dependencia

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    El concepto de la relación de dependencia. Breve visión histórica de los
                       modos de producción y su cambio
                                                 por Ricardo Francisco Seco *


I.-Los modos de producción en la historia. Los cambios
1.- Los seres humanos viven en el mundo natural vinculados con el medio
ambiente y con los demás hombres. Los creyentes, además, incluimos en esas
relaciones necesarias que los hombres tienen a la que establecen con Dios.
Los hombres son por naturaleza sociables pero además contingentes, necesitados
de alimentos, servicios, cuidados. El aprovisionamiento de los medios de
subsistencia necesarios para la supervivencia de la especie humana es una
necesidad vital. Además de las físicas, ellos tienen otras necesidades que sólo
pueden ser satisfechas por otros semejantes.
A lo largo de la historia los hombres han utilizado diversos modos para la
producción de bienes y servicios que satisfagan sus necesidades.
Tales diferencias técnicas en esa tarea han caracterizado al trabajo humano-
entendido como actividad humana tendiente a la transformación de la naturaleza
para la satisfacción de necesidades- y a la regulación jurídica de éste.
La relación de los hombres entre sí en torno a los medios de producción para la
satisfacción de sus necesidades siempre ha tenido fuertes connotaciones fácticas,
jurídicas, políticas y éticas a lo largo de la historia. Además ha generado conflictos
que es menester encauzar jurídicamente interdictando a la violencia.

2.- Para explicar los cambios Alvin Toffler1 utiliza la metáfora de las olas, las que
chocan entre sí, término que sirve de instrumento para organizar grandes masas
de diversa información y permite ―penetrar bajo la embravecida superficie del
cambio‖.2 Se refiere a la Primera, la Segunda, la Tercera y hasta la Cuarta Ola.
Expresa que la Primera Ola va desde el año 8.000 a.C. a 1650-1750. Se dio en
ese largo periodo una civilización agraria así calificada por la utilización de las
fuerzas de la naturaleza para la producción y la provisión de energía de medios
renovables. Se destaca la utilización de personas, en muchos casos privadas de
su libertad por la esclavitud, obligadas a trabajar, estado en que estaban
asimiladas a una cosa. Los hombres libres, en general, en la Edad Antigua, no
trabajaban.
En la Edad Media se dio el feudalismo, sistema donde los que trabajaban estaban
sometidos al sistema de servidumbre. Si bien el siervo no era esclavo y tenía
cierta libertad, ésta estaba restringida por su relación con la tierra que le confería
el señor feudal para trabajarla a cambio de protección física.
En la baja Edad Media aparecieron los gremios y el trabajo en los talleres de
trabajadores de la misma profesión que bajo la dirección de un maestro aprendían
y producían, siempre en contacto inmediato con las herramientas y con el
*
  Abogado y notario(UCC), doctor en Derecho y Ciencias Sociales(UNC),profesor de DTySS,
investigador y director del Instituto de DTySS, ―P. Alberto Hurtado, S.J.‖, Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales, UCC.
1
 TOFFLER, Alvin, La tercera ola, 15ª ed., Plaza y Janes Editores S.A., Barcelona, 1998, p.15.
2
 TOFFLER, ob.cit.
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resultado de su producción.
Mas las diferentes Olas no cambian en una fecha determinada sino que resabios
de ellas quedan, y en algunos lugares por mucho tiempo después.

3.- La Segunda Ola llega con la Revolución Industrial y se extiende desde 1650
hasta 1945. Fue ella ―una expresión del músculo de la maquinaria‖.3 Se pasa de la
herramienta a la máquina. Es la etapa de la industrialización, de la aparición de la
máquina de vapor, primero impulsada por agua o carbón mineral, y luego la
electricidad y el petróleo.4 La civilización industrial se caracteriza por el uso
intensivo de los combustibles fósiles, de las máquinas electromecánicas, y la
aparición de las factorías, la cadena de montaje y distribución, el ferrocarril, el
correo, los canales, la distribución en masa, el teléfono, los diarios, la radio y el
automóvil. Produjo modificaciones de la familia (antes era extensa para los
trabajos en el campo y luego nuclear), la despoblación del campo y el
hacinamiento en las ciudades de las personas. La educación era un programa
encubierto destinado a enseñar la puntualidad, la obediencia y el trabajo mecánico
repetitivo, existiendo una fuerte separación entre productores y consumidores, a
diferencia de la Primera Ola; ya casi nadie es autosuficiente.
Sus principios son: a) la uniformación, vgr. el taylorismo, unificándose el trabajo y
por ende las categorías y el salario, la educación, las pesas y medidas y el precio
de las cosas; b) la especialización, con tareas repetidas hasta el infinito, siendo el
mejor ejemplo el fordismo; c)la sincronización, porque se tiene más consciencia
del tiempo, ajustándose a los de la máquina, todo al mismo horario, la difusión del
reloj de pared primero y luego de bolsillo; d) la concentración, pues en la fábrica
todos están bajo el mismo techo miles de obreros; e)la maximación del
crecimiento a riesgo del desastre ecológico y social, y f) la centralización, pues son
redes que trasladan la producción al centro como por ejemplo los ferrocarriles,
divergiendo la administración de la explotación.5
Es la era de los tractores en la granja, la máquina de escribir, la heladera, los
periódicos y diarios, los subterráneos, el avión, la urbanización de la población que
abandona el campo y la más larga vida de las personas. Culmina con la Segunda
Guerra Mundial y la explosión de la bomba atómica en Japón6.

4.-La Tercera Ola va desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial hasta el
presente. Ya no se basa en el músculo sino en la mente.7 Este periodo es llamado
―era del conocimiento‖, ―era espacial, era de la información, era electrónica o aldea
global‖. Zbigniew Brzezinski la llama ―era tecnotrónica‖, el sociólogo Daniel Bell
describe el advenimiento de la ―sociedad postindustrial‖, los soviéticos la llaman
―revolución cientificotecnológica‖, y el mismo Toffler le dice ―sociedad
superindustrial‖.8 Aquí las fuentes de energía son diversificadas y renovables.

3
 Ver entrevista a TOFFLER, Alvin, ―El mundo del siglo XXI‖, en diario ―Cuarto Poder‖, de
Cochabamba, Bolivia, abril 1999, en http:// www.utal.org, consultada el 16/8/02.
4
 LANDES, David S., La riqueza y la pobreza de las naciones, Vergara, Buenos Aires, 1999.
5
 TOFFLER, La tercera ola, cit., p.66 y sgtes.
6
 TOFFLER, El mundo del siglo XXI, cit.
7
 Ídem nota anterior.
8
 TOFFLER, La tercera ola, cit., p.19/20.
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Aparece la computadora y la televisión se expande. Los trabajos (antes manuales
o no manuales) ahora se clasifican entre los que requieren alta abstracción y los
de baja abstracción. Los trabajadores que no manejan las nuevas tecnologías se
convierten en analfabetos funcionales y son condenados económicamente.
Rechaza la sincronización mecánica de las cadenas de montaje. Las nuevas
tecnologías hacen que el horario y el lugar de trabajo se flexibilice con jornadas
parciales, trabajo a distancia, horarios personalizados. Es el tiempo del discado
directo internacional, el correo electrónico, el chat, la banca electrónica, el teléfono
celular, el fax, las tarjetas de crédito y débito, el autoservicio electrónico, los
supermercados o hipermercados, el horno de microondas, etc.
Toffler vislumbra el advenimiento de una Cuarta Ola, resultado de la convergencia
de la era de la tecnología y la información con la revolución biológica y energética,
que desatará una explosión de cambios sociales y económicos tan gigantescos
que superarán la imaginación de cualquiera.
La rivalidad es ahora entre ―rápidos ― versus ―lentos‖. Añade que tres serán las
fuentes de poder: la riqueza, la violencia y el conocimiento.9
Ubica a Argentina y Brasil en la Segunda Ola con algunos comienzos de la
Tercera, considerando que se hallan más o menos en el medio10.

4.- Otra aproximación doctrinaria se refiere a la Segunda Revolución Industrial
ubicada entre el siglo XIX (1870) y la mitad del XX (1945). Ella se caracteriza por
el uso de los combustibles fósiles y en ese periodo se ubican el taylorismo y el
fordismo, las categorías contractuales laborales estables y el apogeo Derecho del
Trabajo clásico11.
Los Estados comienzan a fijar normas ―con mínimos inderogables para
salvaguardar la dignidad, libertad y salud del hombre que trabaja.‖. 12 Las
conquistas laborales no tienen límites y lo logrado ‖no podía ser dejado de lado en
el futuro‖; las normas laborales se caracterizan por su rigidez, a los fines de evitar
el fraude laboral; se desarrolla la figura contractual típica del contrato por tiempo
indeterminado, para un solo empleador y a tiempo completo13.
Ésos fueron los paradigmas vigentes hasta la Segunda Guerra Mundial14. El
Industrialismo ―fue una civilización y un sistema social más allá de una economía o
sistema político, propiamente una cultura y un conjunto de instituciones
sociales‖.15
La Tercera Revolución Industrial sucede en el periodo que va desde la finalización
de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días. Es la época de la energía
atómica, pero especialmente la cibernética, la microelectrónica16, ocasión en que
9
 Ver TOFFLER, El mundo del siglo XXI, cit.
10
  Ídem nota anterior.
11
  MONZÓN, Máximo D. - MANTILLA, Enrique S., ―Impacto tecnológico y Derecho del Trabajo: el
caso industrial‖, DT-1987-B, 997.
12
  LIVELLARA, Carlos Alberto, ‖Las relaciones laborales en el inicio del siglo XXI‖, TySS-2002,292.
13
  Ídem nota anterior.
14
  CALVO, Alicia, ‖Tecnología y trabajo en la Argentina‖, en Trabajo y empleo. Un abordaje
interdisciplinario, EUDEBA-PAITE, Buenos Aires, 1996, p.334.
15
  FERREIRÓS, Estela M., ‖La informática. El Derecho del Trabajo y los teletrabajadores‖, en
Doctrina Laboral, N° 200, abril/02, T. XVI, p.293.
16
  MONZÓN - MANTILLA, ob.cit. MOLINERO, Eduardo Pedro, ‖Cibernética y derecho‖,LL,1986-
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se da una relación de exterminio con muchos de los trabajos de la anterior por la
automatización que funciona como una aspiradora de empleos17, también del
video, del grabador, del fax (inventos norteamericanos), del disco compacto
(invento holandés)18, del teléfono celular, las transmisiones vía satélite, del horno
de microondas y de Internet (red de redes, todos los ordenadores del mundo
conectados19 cuya difusión masiva empieza a comienzos de los noventa). Se basa
en el dominio de la información, provocando una mutación de incalculables
consecuencias20. Antes se destacó el uso de la energía eléctrica y el automóvil;
ahora se imponen las biotecnologías, la robotización, la automatización y nuevas
fuentes de energía como la eólica o la solar21. Es el reino de la cibernética, ―rama
de la ciencia que comprende a las matemáticas, la electrónica y la técnica de las
comunicaciones‖, la que requiere para el logro de sus objetivos ―a la teoría de la
información‖.22
Las anteriores revoluciones industriales aumentaron la capacidad de trabajo del
hombre; ahora se incrementa la capacidad intensiva, potenciándose la capacidad
mental23, la información.24 La economía de principios del siglo XX era de recursos
naturales; en cambio hoy es la capacidad intelectual la que cuenta25.

La crisis del petróleo de 1973-1975 de los países industrializados ―puso en
cuestión el régimen de acumulación vigente desde la segunda guerra mundial‖ 26
cerrando los ―treinta años gloriosos‖ que se extendieron desde la Segunda Guerra
Mundial hasta allí. ‖El shock petrolero y la modificación de los precios de ciertas
materias primas desencadenaron un proceso inflacionario que coexistió con el

C,893, citado por OJEDA, Raúl Horacio, El impacto de la alta tecnología y la informática en las
relaciones de trabajo. La importancia de la formación, TySS-1999,787, explica que si bien
informática, robótica y cibernética tienen significado y contenido distinto pueden usarse como
sinónimos en tanto entendamos que ellas han nacido en una misma era tecnológica y que
―responden, en líneas generales, a un lenguaje digital binario con soportes no tradicionales, como
son los magnéticos.‖
17
  RODRÍGUEZ PINTO, José Augusto, ―El trabajo como valor‖, en Derecho Laboral en la
integración regional, Sociedad Argentina de Derecho Laboral, Buenos Aires, 2000, p. 25.
18
  THUROW, Lester C., El futuro del capitalismo, Javier Vergara Editor, Buenos Aires, 1996, p.83.
19
  RIFKIN, Jeremy, La era del acceso. La revolución de la nueva economía‖, Paidós, Buenos Aires,
2000, p.31.
20
  SALVADEO, Teresa, ‖Impacto de las nuevas tecnologías en las condiciones de trabajo y
empleo‖, en Libro de Ponencias 1er. Congreso Regional Americano de Derecho del Trabajo y de la
Seguridad Social, AADTSS, Buenos Aires,27 al 30 de abril de 1997.
21
  CASTILLEJO DE ARIAS, Olga, ―El cambio tecnológico y Derecho del Trabajo en América Latina‖,
en Libro de Ponencias 1er. Congreso Regional Americano de Derecho del Trabajo y de la
Seguridad Social, AADTSS, Buenos Aires, 27 al 30 de abril de 1997, s/p.
22
  Según FERREIRÓS, ob.cit. , la palabra viene del griego ―kubernetes‖, que era el gobernante de
la nave, y se refiere a ―la parte electrónica de la transmisión del lenguaje y al estudio de los
mensajes como medio de manejar aparatos o grupos humanos, etc.‖
23
  CASTILLEJO DE ARIAS, ob.cit.
24
  CALVO, ob.cit.
25
  THUROW, ob.cit.
26
  NEFFA, Julio César, ―La crisis de la organización científica del trabajo ¿genera la emergencia de
una nueva relación salarial. Algunas reflexiones a título de presentación‖ en Las estrategias de las
empresas frente a los recursos humanos. El post-taylorismo, STANKIEWICZ, Francois, director,
CEIL - PROIITE - Hvmanitas, Buenos Aires, 1991, p.9.
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estancamiento‖27, y aparece el desempleo y la flexibilidad.28 Hay avances
científicos que generan mayores expectativas de vida, pero se asiste al deterioro
del medio ambiente29.
Otros hechos relevantes recientes son la caída del muro de Berlín el 9 de
noviembre de 1989 y la implosión del comunismo soviético30, ―la globalización de
la economía, el surgimiento de nuevas potencias comerciales, las integraciones
regionales (CEE, Mercosur, Nafta), etc.31 Hay que agregar la Guerra del Golfo, la
caída de las Torres Gemelas y la crisis económica internacional que vivimos en
2008-2009.

5.- Otra aproximación, la de Peter Druker32 se refiere a la Revolución de la Gestión
que va desde 1945 en adelante, cuando el saber se convierte en el factor número
1 de la producción, desplazando al capital, al suelo y a la mano de obra.
Considera que emerge la sociedad poscapitalista, fruto de una súbita
transformación en la cual los nacidos hace poco no pueden imaginar el mundo en
el que nacieron sus padres; existe una sola civilización e historia las que se han
occidentalizado 33. Ahora se considera que la gestión es una clase específica de
trabajo y que el gerente es ―responsable de la aplicación y rendimiento del saber‖,
pues por la ―aplicación del saber al saber, siempre podemos obtener otros
recursos.‖34 Interesa el saber que se demuestra en la acción. Mas en la sociedad
poscapitalista hay que adquirir un nuevo saber cada cuatro o cinco años, pues de
lo contrario se queda desfasado35. Los trabajadores del saber- dice Drucker-
trabajan en una organización, y por ello son dependientes; ―pero al mismo tiempo
son dueños absolutos de sus medios de producción, esto es de su saber‖,
representando éstos un tercio de la fuerza laboral de un país desarrollado. Otro
tercio lo ocupan los especializados del sector servicios 36 y el otro por los que
trabajan en sectores primarios y secundarios de baja calificación.
Se preocupa por la productividad y dignidad de los trabajadores de labores
subordinadas y de menor categoría, y propicia se exija que los trabajadores
―asuman la responsabilidad de su propia productividad y que ejerzan control sobre
ella‖, que se les pregunte acerca de su trabajo y cómo éste debe hacerse, qué
herramientas necesitan y qué información les resulta necesaria 37. Esta época se
caracteriza por la contratación externa para el aumento de la productividad de las
empresas38. Afirma Druker que ―la organización basada en el saber exige, por lo

27
  NEFFA, La crisis de la organización científica del trabajo, cit., p.15.
28
  MONZÓN- MANTILLA, ob.cit.
29
  CARCAVALLO, Hugo R., ‖Reflexiones sobre el destino del Derecho del Trabajo‖ en Ensayos
sobre el futuro del derecho del trabajo. En homenaje al Colegio Nacional de Buenos Aires, Zavalía,
Buenos Aires, 1997, p.31.
30
  REICH, Robert B., El trabajo de las naciones, Javier Vergara Editor, Buenos Aires, 1993, p.308.
31
  CARCAVALLO, ob. cit., p.31/32.
32
  DRUCKER, Peter, ―La sociedad poscapitalista”, Sudamericana, Buenos Aires, 1993.
33
  DRUCKER, ob.cit., p.9.
34
  DRUCKER, ob.cit., p.60/61.
35
  DRUCKER, ob.cit., p.78.
36
  DRUCKER, ob.cit.,p.84/85.
37
  DRUCKER, ob.cit., p.117.
38
  DRUCKER, ob.cit.,p.120/121.
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tanto, que todo el mundo asuma responsabilidad por objetivos, su contribución y,
de hecho, también por conducta, pues ya no hay subordinados sino sólo
―asociados‖; todos los miembros ―deben ser capaces de controlar su propio trabajo
mediante la información que sus resultados aporten a sus objetivos‖; se trata que
todos ―actúen como responsables de la toma de decisiones; todos tienen que
considerarse ‗ejecutivos‘‖. Todos son contribuyentes y responsables39. ‖Los
servicios que crecen tienen como funciones principales el transporte de
conocimiento y el enlace de la información. El nuevo insumo apreciado es la
información, expresada preferentemente en forma de bytes.‖40

II.- El Derecho del Trabajo. Su función
El Derecho del Trabajo tiene como razón de ser la de sustituir ―las relaciones de
fuerza por relaciones de derecho y asegurar a todos el estatuto de sujetos de
derecho libres e iguales‖. Ante la desigualdad económica, jurídica y técnica
(incluso puede ser cultural) inicial del empleador y el trabajador, cuando éste
―queda sometido al poder de dirección del empresario‖, le corresponde al Derecho
del Trabajo superar esa desigualdad, ―paliar esa carencia, es decir, civilizar el
poder empresarial, dotándolo de un marco jurídico allí donde se ejerce, [...] en la
empresa‖41.
Él nace como respuesta a la injusticia de las relaciones laborales de la sociedad
industrial.
Cabe tomar un concepto de un modo característico de relación productiva, de lo
que ocurre normalmente en la realidad fáctica, y elevarlo al rango de concepto
clave, válvula de entrada, llave, al ordenamiento laboral que está inficionado por el
principio de protección hacia la figura del hiposuficiente material y culturalmente.
El trabajador es un hombre jurídicamente libre pero generalmente es
económicamente dependiente; sólo tiene sus manos y su prole (hoy diríamos que
tiene su fuerza de trabajo física o intelectual y su familia).
Pone su fuerza o capacidad de trabajo que le es propia a disposición del
empleador que la dirige y que lo remunera con una suma fija, ajena al resultado de
la actividad económica que el empresario desarrolla y éste se apropia de sus
frutos.

III.-El concepto de la relación de dependencia
1.-Sus condiciones y razón de ser
Para que haya trabajo en relación de dependencia, dirigido o subordinado, o para
otro, por lo menos en su mínima expresión, es menester dos personas; una es el
empresario- empleador y otra trabajador- empleado, cada uno en sus respectivos
roles.
Jurisprudencia local menciona: ―[...] La importancia de fijar los alcances de la

39
  DRUCKER, ob.cit.,p.138/139.Además mayores datos sobre esta obra y varias otras de Peter
Drucker aporta LÓPEZ, Justo, ―Sobre el futuro del Derecho del Trabajo‖, en Doctrina Laboral,
ERREPAR, N° 160, diciembre/98, T.XII, p.1093.
40
  LEDESMA, Joaquín, Pensando la nueva economía, Educa, Buenos Aires, 2000, p.94/96,
siguiendo a Berry, Conkling y Ray.
41
  SUPIOT, Alain, Crítica del Derecho del Trabajo, Presses Universitaires de France (PUF), París,
1994, p.175.
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dependencia laboral es vital, si se tiene en cuenta que el titular de una empresa o
dador de trabajo está rodeado y necesita de numerosos colaboradores con
quienes entabla vínculos de diversa naturaleza. En algunos casos éstos ejecutan
obras, prestan servicios en forma independiente, en beneficio propio, sin perder la
libertad de acción y a su propio riesgo‖. Añade: ―Están además aquellos
trabajadores a los que se llama ‗en relación de dependencia‘, posición que los
ubica en la órbita del Derecho del Trabajo. Es necesario por tanto establecer
claramente lo que significa la ‘dependencia laboral’, especialmente para cuando se
presentan situaciones fronterizas, donde las circunstancias que generalmente se
toman como pautas para calificar la relación como laboral, se advierten muy
difusas‖.42
La LCT en su art.22 nos brinda un concepto de la relación de dependencia que- si
bien no puede ubicarse dentro de los denominados conceptos jurídicos
indeterminados- tiene una amplitud y alcance que en definitiva será establecido
por el juzgador en los casos concretos sometidos a su decisión.
En esto se le parece a esa clase de conceptos: la ley ha dejado finalmente en
manos del juez la determinación del alcance de dicho concepto.
Pero se diferencia de él en que en este caso hay un concepto aproximado
expresado legalmente, una definición, cuando en el otro caso sólo está la cáscara.
La matriz de referencia, la ―llave maestra que habilita la aplicación de las normas
del Derecho del Trabajo‖43, la que sirve de ingreso a la legislación protectora es
precisamente el concepto de relación de dependencia, la subordinación, el trabajo
asalariado. Es la ―válvula de acceso al régimen legal de protección‖44.
Decía Vázquez Vialard:"La aparición de un nuevo ámbito de relaciones, el
configurado cuando uno de los miembros pone su capacidad de trabajo a
disposición del otro que lo recibe, dirige y remunera, requirió establecer la frontera
entre esa realidad jurídica y de las que se refiere a la regulación de otros modos
de intercambio social en que también se hace referencia a la prestación de trabajo
humano. Ello obligó a fijar ese límite, con lo que se diseñó lo que luego habría de
denominarse ‘relación de dependencia’ ".45

2.-El concepto de relación de dependencia
La relación de trabajo es un vínculo jurídico entre dos sujetos —uno es el
empleador y el otro el trabajador—, siendo este último necesariamente una
persona física.
La relación de dependencia se da —enseña Vázquez Vialard— ―cuando uno de
los miembros pone su capacidad de trabajo a disposición del otro que lo recibe,
dirige y remunera‖. Ella ―consiste en una relación a través de la cual una de las
partes pone su capacidad de trabajo, es decir, su energía (no sólo física, sino en

42
  TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA, CÓRDOBA, Sala Laboral, 22/10/ 1993, "Granero Luis A. c/
Ceballos de Lizio, Lidia y otros", voto del Dr. Luis Moisset de Espanés, LLC-1995,550.
43
  GOLDÍN, Adrián, Las fronteras de la dependencia, DT-2001-B, 2039.
44
  CANDAL, Pablo, De títulos y presunciones. ¿Es plausible que una presunción legal sea
soslayada por oponerse a otra presunción legal de carácter general? ¿Admite excepciones la
presunción establecida por el art.23 de la ley de contrato de trabajo?, DT-2001-B,2243.
45
  VÁZQUEZ VIALARD, Antonio, ponencia oficial de las XII Jornadas Nacionales de Derecho del
Trabajo y de la Seguridad Social, Córdoba, setiembre de 1995.
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especial psicológica, de creatividad), a disposición de la otra que lo dirige. Como
consecuencia de ello, ésta se ‗apropia‘ del fruto de ese trabajo conjunto, a cambio
de lo cual lo remunera y asume el riesgo económico que implica el ejercicio de la
actividad, así como una serie de otras obligaciones, entre ellas la de seguridad
que, paulatinamente, adquiere un nuevo desarrollo. Esa prestación directa de
trabajo humano realizada ‗en relación de dependencia‘, ‗dirigido‘ o ‗por cuenta de
otro‘, fija el ámbito propio de la relación humana que queda regida por el derecho
del trabajo‖, a diferencia de ―otra modalidad de dación de actividad humana [...] el
llamado ‗trabajo autónomo‘. A través de éste, se da esa misma situación, pero
quien la brinda, lo hace bajo su propio riesgo, es decir no pone a disposición de
otro, sino sólo el fruto de esa actividad (normalmente un servicio) [...]‖. La
diferencia —afirma el mismo autor— ―estriba en el objeto que se proponen las
partes en ambas situaciones; en un caso, la puesta de la capacidad laboral a
disposición de la otra parte, en el otro, la realización de un opus (servicio a través
de una consulta, asesoramiento, dictamen, realización directa de una tarea,
etc.)‖.46

Para caracterizarla ha habido dos posturas doctrinarias:
a) La concepción clásica o subjetiva. Ubicamos dentro de ella a Vázquez Vialard47,
el que dice:"La doctrina destaca como fundamental el elemento subordinación
jurídica, según el cual, quien recibe el trabajo, tiene la facultad (dentro de los
citados límites) de dirigirlo [...] En la práctica, pueden darse situaciones en las que
junto con elementos propios de la relación laboral, hay otros que corresponden a
una de carácter civil o comercial (trabajo autónomo). A fin de calificar la naturaleza
jurídica del acto, habrá que analizar los hechos fácticos relevantes y el modo de
comportamiento de las partes a fin de determinar su verdadero carácter. Al efecto
y como hipótesis de trabajo cabe presumir que la prestación de servicios es de
'carácter laboral' a menos que 'por las circunstancias, las relaciones o causas que
lo motiven se demostrase lo contrario' o que aquel que lo realiza, pueda ser
considerado empresario (art. 23 párrafos l° y 2° LCT)". Pone el acento en la
dependencia jurídica, técnica y económica.
b) La concepción objetiva. Según García Martínez, ésta se apoya ―en las notas de
participación empresaria ajena y la falta de disponibilidad del producto o del
servicio efectuada por el trabajador‖48. Añadió que "hoy en día prevalece un
concepto objetivo, fundado […] en las notas de participación empresaria ajena y la
falta de disponibilidad del producto o del servicio efectuada por el trabajador. Lo
que interesa es, pues, la existencia de una relación entre un empresario y un
trabajador. Empresario es quien dirige la empresa, por sí o por medio de otros, y
con el cual se relacionan jerárquicamente los trabajadores, cualquiera sea la
participación que las leyes asignen a éstos en la gestión y dirección de la empresa
(conf. art.5 segunda parte LCT). Ese empresario será el empleador, es decir, la
persona física o jurídica -tenga o no una personalidad jurídica propia-, que
46
  VÁZQUEZ VIALARD, Antonio, ponencia oficial en las XII Jornadas Nacionales de Derecho del
Trabajo y de la Seguridad Social, cit.
47
  VÁZQUEZ VIALARD, Antonio, Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Astrea, Buenos
Aires, 1979, p.184.
48
  GARCÍA MARTÍNEZ, Roberto, ponencia oficial en las mismas Jornadas antes citadas.
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requiera los servicios de los trabajadores (art.26 LCT). Trabajador es la persona
física que se obliga a prestar un servicio en las condiciones previstas en los
arts.21 y 22 de la LCT, cualesquiera sean las modalidades de la prestación (art.25
LCT)."
Puntualiza que del criterio tradicional- subjetivo, de la triple subordinación jurídica,
técnica y económica, que ponía énfasis en la relación entre el trabajador y el
empleador, principalmente en la figura del trabajador- se va pasando a una
concepción objetiva de la relación dependencia. Expresa: "debemos estudiar si
existe una organización empresaria, es decir, si existe una organización
instrumental de medios personales, materiales e inmateriales, ordenados bajo una
dirección para el logro de fines económicos o benéficos, demostrada la existencia
de esa organización, cualquiera sea su tamaño,... y probado que se han prestado
servicios para ella en forma personal, relacionados con los fines mediatos o
inmediatos que persigue la empresa, nos encontraremos con un trabajador en
relación de dependencia, cualquiera sea el grado de participación que tenga a
esos fines, y cualquiera sea la denominación que se le asigne a esa gestión...".
Luego refiere en su ponencia: "la doctrina actual ha admitido esta distinción; así
Montoya Melgar dice que el concepto de dependencia se va reemplazando por el
más exacto y flexible de poder de dirección. Y Borrajo Dacruz, señala, que: "el
trabajo, que es objeto de la relación jurídica es, fundamentalmente, aquel que
aprovecha o beneficia a una persona distinta del propio sujeto productor del bien o
prestador de servicio. Es decir, el trabajo relevante para el Derecho es el trabajo
para otro".
Maddaloni insiste en que "hay dos notas que caracterizan, por sobre otras, la
dependencia laboral, a saber: a) la integración del trabajador en la organización
empresaria; b) la falta de disponibilidad para sí del producto o servicio efectuado
por el trabajador".49
Ambas concepciones en realidad son complementarias y sirven a los efectos de
caracterizar la relación de dependencia.50

Una definición muy aproximada dice que la dependencia laboral es ―el status
jurídico en que se encuentra el trabajador incorporado a una empresa (total o
parcialmente ajena) que aporta su energía o capacidad de trabajo para alcanzar
los fines de ésta, cediendo de antemano la disposición del producto final logrado,
por lo que se hace ajeno a los riesgos y en virtud del cual recibe una remuneración
y se compromete a acatar las órdenes e instrucciones que se le impartan en pos
del plan de trabajo y la organización dispuesta por el empresario‖.51
El grupo humano al que se integra el trabajador subordinado es a la vez
organizado y estratificado porque ―se da la diferenciación autoridad/
subordinación‖, donde coexisten la autoridad empresarial y la subordinación del

49
  MADDALONI, Osvaldo, ponencia no oficial en las mismas Jornadas.
50
  Ver las notas de la dependencia en SECO, Ricardo Francisco, ―Contratación de profesionales.
Notas de la relación de dependencia‖, Revista de Derecho Laboral, Santa Fe, Rubinzal Culzoni,
2005-2, ps.303-396 y doctrina allí citada.
51
  TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA, CÓRDOBA, Sala Laboral, 22/10/ 1993, "Granero Luis A. c/
Ceballos de Lizio, Lidia y otros", voto del Dr. Luis Moisset de Espanés,cit. Las mismas
consideraciones han sido reiteradas en otros pronunciamientos con la misma o distinta integración.
                                            10


trabajador, que se halla sujeto a la autoridad del empleador52.
La llamada ―área de autoridad del empresario‖ se halla ―en el territorio de la
empresa‖, donde ―el tiempo y lugar de trabajo son ―el tiempo y el lugar de la
subordinación‖. En ese territorio empresarial los ―trabajadores pierden algunas de
sus libertades fundamentales: libertad de expresión individual, libertad de ir y de
venir, etc‖., que se justifican en orden a la ejecución del contrato de trabajo53.
Dicha relación jerárquica es descripta por la LCT (art. 5º, segundo párrafo), que
debe relacionarse con la definición de empleador que se hace en el art. 26 de esa
misma norma.
El art.25, LCT, define al trabajador, que es siempre una persona física el que se
obliga o presta ―servicios en las condiciones previstas en los arts. 21 y 22 de esta
ley, cualesquiera que sean las modalidades de la prestación‖.
El trabajo del trabajador es útil al que lo recibe y también a él mismo porque es el
medio de satisfacer sus necesidades vitales.
Clásicamente la ajenidad del trabajo se expresa en una triple dimensión: ―ajenidad
en los frutos‖, adquiridos originaria y legítimamente por el receptor del trabajo,
quien retribuye la ―actividad‖, ―ajenidad de los riesgos‖ y ―ajenidad en la
disposición del trabajo‖, por lo cual ―el dador del trabajo organiza la empresa,
organizando las prestaciones del trabajo (coordinándolas en sentido vertical y
horizontal) y dirigiendo los actos de ejecución‖54.
Para que haya un trabajador en el marco del Derecho del Trabajo es menester: ―a)
la prestación personal de un servicio, actos, obras, y b) que se lo preste bajo
subordinación o dependencia de otra, es decir, en virtud de un contrato de
trabajo‖.55

3.-Alcances de la dependencia
 La dependencia laboral es entonces un status jurídico. El sujeto dependiente que
se encuentra en ese estado es un trabajador, ya caracterizado. Como regla, se
considera trabajador al incorporado a una empresa (total o parcialmente ajena).
Mas como excepción la legislación, doctrina y jurisprudencia- en aplicación del
principio de protección, han considerado trabajadores dependientes, con ciertos
recaudos, a algunos que no se incorporan a una empresa ajena [y menos
productora de bienes y servicios para terceros] como son los trabajadores del
servicio doméstico.
El trabajador aporta su energía o capacidad de trabajo para alcanzar los fines de
la empresa (y según sea puede calificarse a ese trabajo como principalmente
manual o intelectual) pero siempre es humano y en todo caso es actus personae.
Lo particular de esa relación es que se da la ajenidad del trabajador (concepto
sumamente relativo y con los alcances antedichos) porque cede de antemano la

52
  LÓPEZ, Justo, ―Instituciones sociolaborales‖, en Tratado de Derecho del Trabajo, Vázquez
Vialard, (director), Astrea, Buenos Aires, 1982, Tomo 2, p.544.
53
   SUPIOT, A.,cit., ps,177/178.
54
   Cita de MONZÓN, Máximo Daniel, Trabajo y organización de la empresa, DT-1975,640, y El
trabajo benévolo, jurisprudencia del trabajo anotada, DT-1979,8, que hace FERNÁNDEZ MADRID,
Juan Carlos, Tratado Práctico de Derecho del Trabajo, FEDYE, Buenos Aires, 2000, T.I, p.630.
55
  ALTAMIRA GIGENA, Raúl, en Ley de Contrato de Trabajo comentada, Altamira Gigena
(coordinador), Astrea, Buenos Aires, 1981, p.253.
                                              11


disposición del producto final logrado, por lo que se hace ajeno a los riesgos de la
empresa.
En virtud de ese aporte el trabajador recibe una remuneración fija y se
compromete a acatar las órdenes e instrucciones que se le impartan en pos del
plan de trabajo y la organización dispuesta por el empresario.

Refiere Capón Filas que ―el derecho laboral es cercano a la vida. De ahí que debe
entenderse la realidad del mundo del trabajo. Mientras el derecho civil opera
metodológicamente con ‗sujetos de derecho‘, el laboral funciona con seres reales:
trabajador, empleador, varón, mujer, soltero, casado, menor, adolescente.
Mientras el derecho civil opera a través de la igualdad de los sujetos, el laboral
absorbe la desigualdad existente a los efectos de disminuirla. Para celebrar un
contrato de trabajo el trabajador sólo cuenta con el estómago vacío y sus manos.
De allí que el imperativo de transformarlo de súbdito en ciudadano de la
economía. De allí que el empleador no pueda decir la empresa es mía ya que la
empresa somos todos.‖56 Su teoría sistémica expresa que los trabajadores ponen
a disposición del empleador una prestación compuesta de cantidad y calidad, y
que por justicia conmutativa debe compensarse cantidad con cantidad y calidad
con calidad, so pena de existir alienación. Considera ónticamente imposible y
éticamente injusta que la calidad pueda balancearse con cantidad ―porque queda
sin respuesta el sentido creativo del trabajo.‖57 Insiste en que la cantidad debe
compensarse con remuneración y participación en las utilidades, y que la cualidad
debe balancearse con estabilidad en el empleo y participación en las decisiones.
Empero la necesidad de la tutela o protección, en virtud del principio protectorio o
de protección, al que se refiere el art.14 bis CN, se seguirá dando en tanto ―no
existe paridad negocial entre las dos partes que intercambian trabajo humano por
dinero, el débil subordina su decisión al poder de quien lo convence manejando su
potencial alimentario‖.58

IV.-Los nuevos dependientes
1.-El molde abstracto elaborado por el Derecho del Trabajo clásico, sobre el que
se elaboró la Ley de Contrato de Trabajo, se adecuaba a un modelo que muy poco
después de la sanción de aquélla se diluyó bastante hasta casi desaparecer.
En 1974 estaban concluyendo ―los treinta años gloriosos‖ con la crisis del petróleo,
que aparejó la crisis del modelo fordista, del mercado cerrado con altas
manifestaciones de proteccionismo en un marco de un proceso inflacionario
crónico59.

56
  Voto del Dr. Rodolfo Capón Filas en CNAT, sala VI, 26/4/2005,‖Asociación del Personal Superior
del Congreso de la Nación c/Ministerio de Trabajo s. ley de asoc.prof.‖,TySS‘05-526, donde cita
ese pasaje de RADBRUCH, Gustavo, Einfuhrung in die Rechtswissenchaft, Koehler, Sttugart,
1980,p.13.
57
  CAPÓN FILAS, El nuevo derecho sindical argentino, ob. cit., p.394.
58
  OJEDA, Raúl Horacio, Nuevas fronteras del Derecho del Trabajo. La crisis de las notas de la
dependencia, Libro de ponencias IX Jornadas sobre Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social,
Cruz del Eje, 2003, Córdoba, 2003,p.89.
59
  RODRÍGUEZ MANCINI, Jorge- FONTANA, Beatriz, Sobre el objeto del Derecho del Trabajo, DT-
2001-B, 1061.
                                                12


Desde 1973-75 en adelante se produjo una modificación objetiva de las
condiciones de trabajo de las personas y los hiposuficientes pueden ser otros
distintos que los antes vislumbramos como tales; o quizás más o quizás menos.
El ―taylorismofordismo‖ fue una forma de organizar la producción que ha dominado
gran parte del siglo XX y ―que ha permitido la producción en masa y puesto a
disposición     de    los    consumidores      abundante  cantidad    de  bienes
                   60
manufacturados.‖
Luego de la crisis del petróleo de los setenta el mundo capitalista entró en una
crisis económica, la que se explica por ‖los cambios operados en el sistema
productivo mundial (la globalización o mundialización), que se imponen a la
regulación nacional, con sus consecuencias sobre las economías nacionales y las
unidades productivas, generando contradicciones entre el nivel del régimen de
acumulación y del modo de regulación‖, y además ―la pérdida de dinamismos en
materia de productividad, calidad y costos que predominaron durante los ‗treinta
años gloriosos‘ debido al agotamiento de las potencialidades de los procesos de
trabajo inspirados en el taylorismo y el fordismo.‖61
Asistimos entonces a una crisis de la categoría de contrato de trabajo como de la
categoría jurídica relación de dependencia.

La Ley de Contrato de Trabajo, sancionada en 1974, definió a la relación de
dependencia y desde los elementos que nos suministra la doctrina y la
jurisprudencia se elaboran los datos para el ingreso en el sistema protectorio del
régimen laboral general.
Mas el paradigma socio - productivo vigente hasta entonces entró en crisis
provocada ―esencialmente por la caída en las tasas de crecimiento de la
productividad‖62, entre ellas ―la escasa participación de los asalariados en la
gestión de las empresas que- al no permitir su involucramiento- impide movilizar
en beneficio de la firma todas sus calificaciones, competencias y creatividad.‖ 63
Ese paradigma encontró sus límites económicos, sociales y técnicos64. Las nuevas
tecnologías productivas lo cuestionan en tanto ―la eficacia de estas innovaciones
depende ahora menos del esfuerzo de los trabajadores que cuando la producción
se llevaba a cabo con más máquinas y herramientas tradicionales.‖ Asimismo ―los
nuevos sistemas productivos requieren una organización de la empresa y del
trabajo que implican una ruptura, mayor o menor, con los principios y técnicas
constitutivos de la OCT. La rigidez propia del taylorismo y del fordismo son
incompatibles con las nuevas modalidades de competencia‖.65

60
  OJEDA, Raúl Horacio, ‖El impacto de la alta tecnología y la informática en las relaciones de
trabajo. La importancia de la formación‖,TySS-1999,787.
61
  NEFFA, Los paradigmas productivos taylorista y fordista y su crisis..., cit., p.141.
Mayor desarrollo de las causas de la crisis actual de los viejos paradigmas hace NEFFA en Las
innovaciones científicas y tecnológicas..., cit.,p.165/166.
62
  NEFFA, Las innovaciones científicas y tecnológicas..., cit.,p.165, con citas de Boyer, Coriat y el
propio Neffa.
63
  NEFFA, Las innovaciones científicas y tecnológicas..., cit., p.165.
64
  Ellos se hallan desarrollados profusamente por NEFFA, Los paradigmas productivos taylorista y
fordista y su crisis..., cit.,p.183 y sgtes.
65
  Ídem nota anterior, p.195.
                                               13


2.-Es el tiempo del toyotismo”66 o postindustrialismo67. La meta de la tecnología
consiste ahora en ―seguir produciendo mayores volúmenes en igual o menor
tiempo y además, a menor costo. El costo del trabajo no tiene sólo relación con el
monto del salario que perciben los trabajadores, sino con la productividad.‖ Se
caracteriza por ―la copia de los modelos de producción japoneses, altamente
tecnificados y despersonalizados.‖68
Las técnicas post-tayloristas, que comienzan a generalizarse ‖lenta pero
progresivamente, a medida que se constata su mayor eficacia‖, son:‖1)la
polivalencia en materia de calificaciones;2) la flexibilidad en cuanto al uso del
tiempo de trabajo y la movilidad de los trabajadores;3)la flexibilidad productiva de
los medios de trabajo para adaptarse rápidamente con el objeto de producir series
cortas de productos homogéneos; 4)el esfuerzo de investigación y desarrollo para
innovar en cuanto a los procesos y productos; y 5) las técnicas japonesas de
organizar las empresas trabajando ―justo a tiempo‘ en redes con subcontratistas y
proveedores.‖69
En este tiempo ―la iniciativa para incitar a tomar decisiones parte de la demanda‖;
la productividad es de la organización en su conjunto; los nuevos procesos de
trabajo exigen ―integrar las relaciones con los clientes y los proveedores como
formando parte de las tareas‖; los trabajadores ―deben tomar iniciativas, anticipar,
proceder a la comunicación horizontal y asumir la descentralización de las tareas
de gestión de la producción, para hacer posible la aplicación eficaz del sistema
‗justo a tiempo‘(JIT) y lograr estándares elevados de calidad‖. El trabajo es, en
suma, cada vez más un proceso colectivo. Es menester en los trabajadores
competencias profesionales en las que se combinen conocimientos generales
relacionados con un contexto técnico cada vez más complejo, ―aspectos técnicos
especializados aprendidos en la tarea productiva gracias al intercambio realizado
dentro del colectivo de trabajo‖, y ―aspectos relacionales y comportamentales
vinculados con la identidad profesional‖.70
La discusión sigue abierta acerca de la conveniencia de la ―lean production‖
(producción frugal, alivianada, magra) que ―utiliza menos de todo en comparación
con la producción en masa: menos esfuerzos humanos en la fábrica, menos
superficie ocupada e inversión en herramientas; menos ingenieros para desarrollar
un nuevo producto en menos tiempo, menos stocks en los locales, muchos menos
defectos, una mayor y creciente variedad de productos.‖71
Se supera la separación entre concepción y ejecución del trabajo, la jerarquía
cerrada y rígida, el gigantismo de las fábricas, la ausencia de calificación de los
trabajadores, el horario rígido, la imposibilidad de expresión de los trabajadores,

66
  Probablemente es el paradigma socio- productivo más publicitado en nuestro medio como afirma
NEFFA, Las innovaciones científicas y tecnológicas..., cit.,p.174, quien señala los aportes de la
empresa japonesa Honda en cuanto a estrategia de innovación y flexibilidad productiva,
ob.cit.,p.175.
67
  NEFFA, Las innovaciones científicas y tecnológicas..., cit.,p.174.
68
  OJEDA, El impacto de la alta tecnología y la informática…cit.
69
  NEFFA, Los paradigmas productivos taylorista y fordista y su crisis..., .cit., p.195.
70
  Ídem nota anterior, p.197/198.
71
  LINHART, Danièle, La modernización de las empresas, Asociación Trabajo y Sociedad, PIETTE
del CONICET, Buenos Aires, 1997, p.22.
                                             14


las relaciones individuales fundadas en el antagonismo, y se destaca el esfuerzo
por despertar el interés de los trabajadores72. Se asiste a ―un paulatino abandono
de la tradicional supervisión jerárquica o vertical‖.73 Prevalece cada vez más la
automatización con la robótica y la informática, y aún en los sectores primarios el
maquinismo suprime empleos de escasa calificación. Se ha abandonado el
modelo organizacional de empresa que descansaba sobre tres pilares: ‖el control
del entero ciclo de producción de bienes y servicios (integración vertical), la
autonomía de cada empresa en sus relaciones con otras y una gestión
propiamente funcional jerárquica‖.74
El paradigma de la ―empresa castillo‖, de integración vertical de su producción75,
comienza ser abandonado. Fue sustituido por otro de rasgos opuestos, ―la
empresa red‖, ‖un nuevo paradigma de empresa‖76:‖fragmentación del ciclo
productivo (integración horizontal), dependencia, coordinación y articulación en las
relaciones interempresariales y una gestión que privilegia la autonomía funcional.
La centralización organizativa cederá el paso a la descentralización y la
autonomía, a la interconexión, interna y externa.‖77
Este tiempo se caracteriza por la descentralización productiva ‖entendida como
forma de organizar el proceso de elaboración de bienes y prestación de servicios
mediante el recurso a la contratación de proveedores y suministradores externos
para la ejecución de ciertas fases de actividades.‖78 Ella tiene dos rasgos que la
identifican: ‖la fragmentación o segmentación del ciclo productivo y la
externalización o exteriorización de ciertas fases, funciones o actividades de dicho
ciclo.‖79
―Las enormes plantas productivas, con nutridas dotaciones, se descentralizan y
van siendo reemplazadas por establecimientos más pequeños y altamente
tecnificados, en lo que se denomina satelización de la empresa o la tercerización
del proceso fabril.‖80 Ello trae como consecuencia de carácter económico ―la
división del trabajo entre las organizaciones empresariales‖.81

72
  MESQUITA BARROS, Cassio, Impacto de las nuevas tecnologías en las relaciones del trabajo,
cit.
73
  CARCAVALLO, ob.cit.
74
  CASTELLS, citado por VALDÉS DAL-RE, Fernando, ‖La descentralización productiva y la
formación de un nuevo paradigma productivo‖, rev. Relaciones Laborales, N°18, Año XVII, 23 de
octubre de 2001, p.1. En el mismo sentido VÁZQUEZ VIALARD, Antonio, ―El impacto del cambio
socioeconómico- cultural sobre el derecho del trabajo‖, en Revista de Derecho Laboral 2002-2,
Rubinzal –Culzoni, Santa Fe, p.9.
75
  PALOMINO, Héctor, ―Cambios organizativos en los sindicatos‖, en rev. CIAS N° 433, p. 219.
76
  VÁZQUEZ VIALARD, El impacto del cambio socioeconómico- cultural sobre el derecho del
trabajo, cit.
77
  CASTELLS, citado por VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un
nuevo paradigma productivo, cit.
78
  VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un nuevo paradigma
productivo, cit.
79
  VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un nuevo paradigma
productivo,cit.; MONZÓN - MANTILLA, Impacto tecnológico y Derecho del Trabajo: el caso
industrial, cit.
80
  CARCAVALLO, Reflexiones sobre el destino del Derecho del Trabajo, cit.; cfr. PALOMINO,
ob.cit.
81
  VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un nuevo paradigma
                                              15


Pero además la visión del trabajo intraempresarial, estructurado en torno a la
diversificación de las prestaciones de trabajo y a la estratificación jerárquica de los
trabajadores en categorías monovalentes, da paso a una nueva versión en la que
la especialización alcanza a la propia organización.‖82
El Derecho del Trabajo no debe ser indiferente a los trabajadores que prestan
servicios en las empresas auxiliares a los que debe llegar con sus mecanismos de
protección. Puede discutirse si esos mecanismos son suficientes o eficaces ante
―una estrategia desacentralizadora tan compleja, variada y generalizada.‖ 83
Él debe ser un instrumento para evitar que el trabajo vuelva a considerarse una
mercancía y la desigualdad de protección de los trabajadores, pues unos tienen un
estatuto jurídico estable y otros se hunden en la inseguridad en sus empleos84.
La descentralización productiva se traduce, finalmente, en la reducción de tamaño
de la empresa hasta el límite que se estima adecuado85, como sucede con las
empresas japonesas y norteamericanas. ―La industria clave es la electrónica y,
aún, la microelectrónica, cuyas características minimizan las exigencias de
infraestructura espacial, haciendo innecesarias las grandes concentraciones de
trabajadores.‖86
La organización ―entendida como estructura relativamente fija con reglas y
procedimientos establecidos, comienza a desintegrarse en la nueva economía de
tipo red‖87, por lo que la concepción de la empresa como organización del art.5
LCT, queda cuestionada.
Queda una empresa ―escueta, flaca, mezquina‖, la que ―ahorra mano de obra que
transfiere a empresas subcontratadas, las que, a su vez, adecuan su relación con
su personal, normalmente, en condiciones menos ventajosas― para los
trabajadores, que se traduce en mayor precariedad laboral en lo que se refiere a
―remuneración‖, ‖calidad de trabajo y protección social‖.88 Esa situación depende
del valor agregado al producto final y en especial de ―la posición del propio
trabajador en la empresa- red: a mayor lejanía del epicentro, las condiciones de
trabajo tienden a degradarse.‖89 Aparece ―una pérdida de sustancia de todas las
comunidades articuladas en torno a los valores, las identidades y referencias, a
cierta distancia de la racionalidad y del orden dominantes (ya se trate de colectivos
tradicionales o de instancias sindicales) y hasta podríamos decir simplemente lejos

productivo, cit.
82
  VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un nuevo paradigma
productivo,cit.; también RIVERO LAMAS, La descentralización productiva y las nuevas formas
organizativas del trabajo, cit.
83
  VALDES DAL-RE, Descentralización productiva y desorganización del derecho del trabajo,cit., en
DT-2002-A,682.
84
  RIVERO LAMAS, La descentralización productiva y las nuevas formas organizativas del trabajo,
cit.
85
  Ídem nota anterior.
86
  FUENTES PUELMA, Carlos, ―La flexibilidad normativa laboral y su relación con la pequeña y
mediana empresa latinoamericana‖, en rev. Relaciones Laborales y Seguridad Social, Año I, N° 8,
enero de 1996, p.1129.
87
  RIFKIN, Jeremy, La era del acceso. La revolución de la nueva economía, Paidós, Buenos Aires,
2000, p.45.
88
  VÁZQUEZ VIALARD, El impacto del cambio socioeconómico-cultural sobre el derecho del
trabajo, cit.
89
  VALDES DAL-RE, Descentralización productiva y desorganización del derecho del trabajo, cit.
                                                16


de toda comunidad‖. Asimismo ―el modelo buscado no funciona en el plano
comunitario (en el marco de una adhesión afectiva, de una dependencia con
respecto a un colectivo con el que se identificarían los trabajadores), sino- y aquí
estriba la paradoja de las estrategias de carácter participativo- sobre un plano
puramente contractual, en el surco abierto por la relación cliente- proveedor que
se difunde cada vez más en las empresas.‖ Se espera de los trabajadores su
―operacionalidad, la capacidad de aportar prestaciones adaptadas según criterios
muy precisos, pregonados por las direcciones, y todo eso tanto en el campo del
trabajo concreto como en el del espacio participativo que lo rodea.‖90
Aparecen los contratos de colaboración, complementación o de integración
empresarial91. Se recurre a viejas figuras contractuales (locación de servicios,
depósito, de transporte, o comisión o agencia) o se crean nuevos contratos como
los de ―franquicia, de factoring, merchandising, de facilities management, de
logística o mantenimiento o suministro de informática‖, cuya combinación ―da lugar
a la ‗empresa hueca‘ o ‗empresa sin trabajadores‘, esto es, empresas
especializadas en la intermediación entre la financiación, la producción y la
comercialización, organizadas a partir de una marca o de una imagen comercial
de prestigio.‖92
El Derecho del Trabajo ―entró en la fábrica para hacerla más democrática [...] pero
las fábricas se han vaciado. De improviso y bastante de prisa.‖93 Se vacían de
trabajadores, se dislocan geográficamente y se desmembran organizativamente94.

 3.-Entra en crisis la clásica relación de trabajo ―estable y de larga duración,
exclusiva y a jornada completa‖, y aparecen los ―‘contratos atípicos‘ que tienden a
difuminar el prototipo de trabajador utilizado como referente normativo, como
patrón o estándar social para la reglamentación de la relación laboral
obligatoria.‖95 Esos vínculos jurídicos pueden ser de naturaleza civil o comercial 96,
asistiéndose a una creciente deslaboralización de las relaciones.
La posición del trabajador profesional se encuentra jaqueada por la inestabilidad
creada por la descentralización productiva, la cual le impone ―una mayor
necesidad de formación a lo largo de toda la vida para adaptarse a los cambios
impuestos por las nuevas tecnologías y los nuevos empleos.‖97 La promesa inicial
del capitalismo para conceder ciudadanía a los trabajadores se ha deteriorado

90
  LINHART, ob.cit.,p.133/134.
91
  MONZÓN – MANTILLA, ob.cit.
92
  CASTELLS, citado por VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un
nuevo paradigma productivo, cit.; también VALDES DAL-RE, Descentralización productiva y
desorganización del derecho del trabajo, cit.
93
  ROMAGNOLI, Umberto, ―Globalización y Derecho del Trabajo‖, RDS 1999, num.5, p.10, citado
por VALDES DAL-RE, Descentralización productiva y desorganización del derecho del trabajo, cit.
94
  VALDES DAL-RE, Descentralización productiva y desorganización del derecho del trabajo, cit.
95
  VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un nuevo paradigma
productivo, cit.; LIVELLARA, Carlos Alberto, ‖Las relaciones laborales en el inicio del siglo XXI‖,
TySS,2002-292 y SUPIOT, Alain, ¿Por qué derecho del trabajo‖, Acarl, p.4 citado por Livellara.
96
  VALDÉS DAL-RE, La descentralización productiva y la formación de un nuevo paradigma
productivo, cit.
97
  RIVERO LAMAS, La descentralización productiva y las nuevas formas organizativas del trabajo,
cit.
                                              17


hasta romperse pues ha desaparecido la ―subordinación a cambio de seguridad‖.98

En zonas grises entre el trabajo dependiente y el autónomo se hallan distintas
situaciones a los que jurisprudencial, doctrinaria y legislativamente se le ha dado
diferente tratamiento como son: agentes institorios, productor de seguros,
directores y síndicos de sociedades anónimas, profesionales liberales, padres e
hijos y otros parientes, concubinos, el socio de la cooperativa de trabajo, los
futbolistas, los religiosos respecto de terceros, el trabajo amistoso, los locadores
de servicio o de obra, los pasantes, los tenedores de libros, los vendedores
ambulantes, los deportistas amateurs, los agentes comerciales, los
concesionarios, los franquiciados, los consultores, los artistas, etc.99

4.- En este periodo, luego dos o tres décadas de ―flexibilización y desregulación,
de ‗retorno del arrendamiento de servicios‘, ‗de fuga‘, ‗huida‘ o expulsión de
trabajadores del Derecho laboral, de ‘empresas unipersonales‘, de precarización,
de tercerización, de remozamiento de la autonomía individual (rectius: de la
voluntad unilateral del empleador‖100 aparece la recomendación 198 de la OIT
sobre la relación de trabajo (2006) en el marco de esa organización multilateral.
Allí ―se subraya que la protección del trabajador es la esencia del mandato de la
OIT, sin perjuicio de lo cual, como había sucedido en 1919 al adoptar la
Constitución de la OIT y en 1944 al aprobar la Declaración de Filadelfia, se agrega
que, junto a ese objetivo central y primerísimo de tutela del más débil, también se
procura preservar la ―competencia leal‖, esto es, la que se abstiene de obtener
ventajas sobre la base de malas condiciones de trabajo. ― También ―se manifiesta
que la indeterminación de la existencia de una relación de trabajo o las dificultades
para determinarla, suponen una clara desprotección por inaplicación de la
legislación laboral protectora.‖ Asimismo se identifican algunas de las causas de
tal desprotección, a saber, el encubrimiento de la relación de trabajo, el recurso a
acuerdos contractuales que intentan atribuir otra naturaleza a la relación laboral y
las eventuales insuficiencias legislativas.‖ ―A los efectos de promover la adecuada
protección del trabajador en tales hipótesis, la recomendación se divide, en lo
sustantivo, en dos grandes partes: una dedicada a la postulación y definición de
un política nacional de protección de los trabajadores vinculados por una relación
de trabajo y otra que establece criterios para la determinación de la existencia de
una relación de trabajo.‖
Compartimos con Oscar Ermida Uriarte nuestro regocijo porque ―la OIT apruebe
una recomendación que reafirme el principio protector, la primacía de la realidad,
la indiferencia de la calificación jurídica que las partes hagan del negocio, el
concepto –tan latinoamericano – de relación de trabajo, la subordinación o
dependencia (no solo jurídica), la ajenidad y que recopile un extenso pero no

98
  Ídem nota anterior, comentando el Informe Supiot.
99
  FOGLIA, Ricardo, comentario al art.25,LCT comentada, anotada y concordada, RODRÍGUEZ
MANCINI (Dir.),BARILARO(Coord.), La Ley, Buenos Aires, 2007, T.II, p.126 y sgtes. Ver además
SECO, ―Contratación de profesionales. Notas de la relación de dependencia‖,cit.
100
   ERMIDA URIARTE, Oscar, La recomendación de la O.I.T. sobre la relación de trabajo (2006), en
revista Derecho laboral, t. XLIX No. 223, Montevideo 2006, ps. 673 y sigs. )
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exhaustivo y acumulativo elenco de indicios de la existencia de relación de trabajo
regulada por el Derecho laboral. […] es particularmente significativo y clarificador
de cuáles son los objetivos, principios e instrumentos de la OIT y del Derecho del
trabajo. Indica lo que deben y lo que no deben hacer tanto el legislador como el
juez. Por lo demás, la recomendación parece sumarse a otros indicadores de
agotamiento o enlentecimiento de la desregulación/flexibilización o de ingreso a un
―post-neoliberalismo‖. También compartimos que ―la aplicación jurisprudencial de
los criterios e indicios de esta recomendación constituiría un importante factor de
avance y de eficacia del Derecho del trabajo. Igualmente auspicioso sería que los
Poderes Ejecutivo y Legislativo actuaran en consonancia con las
recomendaciones de eliminar los incentivos a las relaciones de trabajo encubiertas
y de garantizar un procedimiento ágil y apropiado en materia laboral. ―101

5.- Sin embargo, más recientemente ha aparecido un ejemplo distinto de la
pretensión de regular normativamente este universo, como es la Ley 20/2007, de
11 de julio, el Estatuto del trabajo autónomo, del Reino de España. En su
contenido delimita el ámbito subjetivo de aplicación, establece la definición
genérica de trabajador autónomo y añade los colectivos específicos incluidos y
excluidos. Luego regula el régimen profesional del trabajador autónomo en tres
capítulos. Establece las fuentes de dicho régimen profesional dejando aclarada la
naturaleza civil o mercantil de las relaciones jurídicas establecidas entre el
autónomo y la persona o entidad con la que contrate. Introduce los acuerdos de
interés profesional para los trabajadores autónomos económicamente
dependientes, lo que implica una novedad importante creada por la esa ley.
Se refiere al régimen profesional común para todos los trabajadores autónomos y
establece un catálogo de derechos y deberes de ellos como las normas en materia
de prevención de riesgos laborales, protección de menores y las garantías
económicas.
La Ley reconoce y regula la figura del trabajador autónomo económicamente
dependiente. Pretende dar cobertura legal a una realidad social: la existencia de
un colectivo de trabajadores autónomos que, no obstante su autonomía funcional,
desarrollan su actividad con una fuerte y casi exclusiva dependencia económica
del empresario o cliente que los contrata. Contempla el supuesto en que este
empresario es su principal cliente y de él proviene, al menos, el 75 % de los
ingresos del trabajador. Con la figura del trabajador autónomo económicamente
dependiente, de restrictivo alcance, se ha planteado además la necesidad de
prevenir la posible utilización indebida de dicha figura pues hay una frontera no
siempre precisa entre la figura del autónomo clásico, el autónomo
económicamente dependiente y el trabajador por cuenta ajena.
El legislador español ha tenido la intención de eliminar esas zonas fronterizas
grises entre las tres categorías.
La ley española actual, ya desde que estaba en estado de proyecto, ha sido objeto
de fuertes críticas.102 Se ha dicho, entre otras cosas, que ―el verdadero criterio

101
   Ídem nota anterior.
102
   ALARCÓN CARACUEL, Manuel Ramón, Aspectos críticos del proyecto de estatuto del
trabajador autónomo, UPF – E.U. de Relaciones Laborales, Barcelona, 3 mayo 2007, s/d.
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definitorio del trabajador sometido al Derecho al Trabajo es la ajenidad, que es un
macroconcepto que tiene seis manifestaciones (una de ellas es incluso la propia
dependencia o subordinación: ajenidad del trabajador respecto a la organización
de su propia actividad productiva) entre las cuales hay una que resulta
especialmente útil para diagnosticar supuestos como el que nos ocupa: la ajenidad
en el mercado. Ésta consiste en que el trabajador autónomo se relaciona
jurídicamente con los clientes (es decir, con los sujetos que concurren al mercado
de bienes y servicios a adquirir los que el trabajador ofrece) mientras que el
trabajador por cuenta ajena no tiene relación jurídica alguna con dichos clientes:
es el empresario quien las tiene; el trabajador solamente se relaciona con el
empresario a través de una relación jurídica que no es otra que el contrato de
trabajo.‖

V.- Conclusión
Los modos de producción varían en la historia; la regulación de las actividades
humanas –una de ellas es la llamada trabajo- también han variado.
Ha habido periodos de mayor protección y otros de menor intensidad de ella.
La categoría relación de dependencia, puerta de entrada al Derecho del Trabajo,
está en crisis. No es posible cristalizar el Derecho del Trabajo. El Derecho del
Trabajo actual no puede ni debe ser como era en 1919 cuando se creó la OIT, ni
en Argentina en 1945, ni en 1973; ni en 1991, ni en 2001, ni 2009 porque
Argentina, el mundo, los sistemas de producción y trabajo y la realidad económica
no son iguales. Hay cambios necesarios y positivos, otros no.
El principio de la libertad debe respetarse porque surge de la naturaleza humana,
pero debe completarse con el de la solidaridad que también surge de ella.103
La categoría aludida podrá ampliarse o modificarse pero aún no hemos
encontrado otra mejor que la reemplace.
Los citados casos, recomendación de la OIT y el Estatuto del Trabajador
autónomo español indican los corsi et ricorsi que se dan en el tema.
En todo caso habrá que buscar una categoría que sirva a la alta finalidad del
derecho social protector cuyo principio liminar nos sirve de estrella. Ella
conservará aspectos de la clásica e incorporará otros nuevos. Pero seguro nacerá
en medio de dolores de parto a la que debemos aportar para dar a luz.
La ideología subyacente en la Constitución Nacional vigente nos impele a propiciar
la concreción del proyecto social que se halla en ella aún incumplido, que nos
manda a proteger al trabajo y al trabajador en cualquier circunstancia y no a
perjudicarlo104.




103
   SECO, Ricardo Francisco, ‖La solidaridad en la Doctrina Social de la Iglesia‖, en Sedes
Sapientiae, Revista del Vicerrectorado de Formación de la Universidad Católica de Santa Fe, Año
V, N°5, noviembre de 2002,p.295.
104
   Conceptos que ya habíamos anticipado en SECO, Ricardo Francisco, ―Breves aproximaciones al
neoliberalismo y su influencia en el Derecho del Trabajo argentino‖, IX Jornadas de Derecho del
Trabajo y de la Seguridad Social, Cruz del Eje, 2003, Libro de Ponencias, CREJS ―Dr. Dalmacio
Vélez Sársfield‖ y ALVERONI, Córdoba, 2003, p.179.

				
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