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									Gestionar en busca del desarrollo
La mayoría del pueblo nicaragüense sabe que los recursos económicos de nuestro país
son muy limitados, como consecuencia de nuestro ancestral subdesarrollo, el que a su
vez se ha convertido en parte de un círculo vicioso del cual no hemos podido salir por
culpa de nuestras propias actuaciones. Así mismo, estamos conscientes - ojalá
fuéramos todos - que es en base a nuestro propio esfuerzo y trabajo que nuestro país,
algún día encontrará el camino hacia el desarrollo económico y social.
Sin embargo, también es una realidad irrefutable que si no es con la ayuda de los
países ricos, los que incluso a veces tienen tantos recursos que no saben dónde
invertirlos, que podríamos alcanzar más pronto nuestro objetivo.
En consecuencia, es obligación que todos los gobiernos, sea del signo político que
fuere, además de ser los rectores de la economía, dictando políticas acertadas y
consensuadas con los actores económicos, se conviertan en permanentes y
beligerantes gestores de megaproyectos de desarrollo que impulsen al país de una
forma rápida hacia la modernidad y el bienestar económico.
Muchos detractores de esta idea dirán que esa forma de actuar de los gobiernos es
una actitud “vende patria” y que también se presta a la corrupción. En cuanto a esto
último,es posible que así sea, pero si los funcionarios públicos involucrados en las
gestiones conservan tres actitudes básicas en su comportamiento, nada de esto debe
ocurrir. Estas tres actitudes son:
1. Transparencia. 2. Honestidad. 3. Amor a la Patria
Nicaragua, por gracia de Dios, es un país rico en recursos naturales, y su posición
estratégica privilegiada no ha sido aprovechada como se debe. Aquí se pueden
construir enormes obras de interés mundial, como el canal interoceánico, por ejemplo,
(tanto el húmedo como el seco). Además, tenemos recursos hídricos para construir
grandes obras hidroeléctricas, costas en los dos océanos para la construcción de
puertos de aguas profundas, dos enormes lagos para convertirlos en paraísos
turísticos, reservas ecológicas importantes, varios sitios donde se puede generar
energía eólica, así como muchas probabilidades de encontrar yacimientos de petróleo
en cantidades explotables.
En conclusión, Nicaragua tiene de dónde arrancar para llegar a ser un gran país,
desde el punto de vista económico, lo que a la vez nos permitiría alcanzar el desarrollo
social que tanto se merece el sufrido pueblo nicaragüense, que no merece seguir
siendo “La Cenicienta” de Centroamérica ni tampoco seguir siendo humillado ni
explotado en los países vecinos.
Ojalá los candidatos de las próximas elecciones presidenciales estén conscientes de
estas realidades, para que sus discursos no se limiten a ofrecer “construir puentes
donde no hay ríos”, ni a hacer falsas promesas que no puedan cumplir. Hay cosas que
sí se pueden, y si no existen recursos propios, hay que acudir a los países que sí los
tienen. Todo es cuestión, como dijimos anteriormente, de anteponer a todas las
tentaciones y ambiciones personales, la transparencia, la honestidad y el amor a la
Patria, conservando la dignidad como país.
Gestionar para desarrollar. Ya es hora de actuar, porque Nicaragua está cansada de
tanto esperar.

Humberto Rivera Altamirano
Enero 2011
El Río San Juan importa más. Importa porque ha adquirido un carácter mítico, y eso
significa que hay muchos nervios que conectan ese río a la imagen con la que nos
vemos los nicaragüenses. Diversos acontecimientos han hecho que el Río San Juan
esté siempre presente en la imaginación de los nicaragüenses. Es un río-nervio
nacional. Muchos países y regiones tienen su río-nervio, su río-mito, su río-historia: el
río Masacre entre Haití y República Dominicana, el Volga en Rusia, el Ganges en la
India, el Mississippi en Estados Unidos, el Nilo en Egipto, el Mekong en Indochina, el
Congo en África, el Támesis en Inglaterra...
El Río San Juan es el río-leyenda de Nicaragua. Se le puede aplicar lo que Winston
Churchill dijo del Támesis: Es historia líquida. Aparece soñado -no visto- desde los
inicios de la Conquista española en las crónicas coloniales, de acuerdo a las cuales
Cristóbal Colón fue el primero que tuvo la ocurrencia de buscar un estrecho que le
diera paso hacia la India. Creyéndose entre Malasia y Sumatra, Colón buscaba ese
“estrecho dudoso”. Carlos V, apenas coronado, ordenó a todos sus gobernadores
explorar las bahías y ríos de tierra firme para encontrar ese paso, un paso entre los
dos océanos. En 1523, siete años después de su coronación, instó a Hernán Cortés a
buscar el paso que conecta los dos mares, a fin de acortar la ruta de Catay (China).
Cortés le contestó: “Quien posea el paso entre los dos océanos podrá considerarse
dueño del mundo”. Proféticas palabras las de Cortés: así le ocurrió a Estados Unidos,
                                                   dueño del canal de Panamá y del
                                                   mundo.
                                                   Un viaje en lancha de toda una
                                                   noche, saliendo del muelle de
                                                   Granada, un tormentoso viaje de
                                                   nueve horas por carreteras que en
                                                   invierno son trampas fangosas
                                                   difícilmente sorteables o para los
                                                   privilegiados, o un viaje de media
                                                   hora en avioneta, son las formas de
                                                   acceder al Río San Juan desde
                                                   Managua. El abandono persiste,
después de varias administraciones. El municipio de El Castillo tuvo que esperar hasta
1992 para que la red de energía eléctrica llegara hasta Boca de Sábalos, su cabecera
municipal. La red telefónica llegó en 1994. El Castillo, hoy apenas una hilera de casas,
nació en torno a una fortaleza dotada de artillería para cortar las incursiones y saqueos
piratas de los siglos XVII y XVIII, que hicieron de este territorio aislado, blanco
predilecto de sus aventuras, pero se instalan poco a poco hoteles paradisíacos, lo que
lo convierte en un destino turístico sin igual.
La idea recurrente de construir un canal interoceánico que aprovechara la ruta que el
río allanaba y la necesidad de controlar a quienes ingresaran a través del río,
mantuvieron la presencia del Río San Juan en las noticias, los estudios, las consultorías
y los planes de todos los gobiernos, en casi todas las épocas.
Desde hace mucho tiempo, los pueblos han establecido los límites con sus territorios;
algunas veces se aprovechan elementos naturales del terreno como un río, el mar, un
lago, una cordillera y otras, construyendo mallas o cercas, muros y puestos de
vigilancia. De esta forma si alguien quiere cruzar de un país a otro deberá hacerlo por
los puestos fronterizos donde se le solicitará la respectiva documentación: pasaporte,
visa, salvoconducto o cualquier otro documento permitido. Esto no quiere decir que
establecer los límites ha sido fácil, sino que a lo largo de la historia de los pueblos se
han dado conquistas territoriales y también el sometimiento a otras civilizaciones.
Conquistándolas, han tenido movimientos independientes y han surgido países nuevos,
lo que han variado la configuración del territorio de las naciones y estos cambios no
siempre han sido aceptados por los países involucrados.
Así que muchas veces las naciones discrepan entre si sobre la demarcación limítrofe,
porque pierden algún territorio que en el pasado les perteneció o porque tienen que
compartir el cauce de un río. Entonces se busca una solución que lleve a estos pueblos
al consenso. Se realizan tratados limítrofes y si el caso se pone difícil, se lo somete a
arbitraje de una o varias naciones neutrales. A este procedimiento se le conoce como
Laudo. Es importante que cada nación respete los límites y fronteras de sus vecinos, a
fin de preservar las buenas relaciones entre ambas naciones y evitar conflictos que
podrían provocar hasta guerras.
Descripción del límite del Río San Juan de Nicaragua
Se inicia en Punta Castilla, sigue por la margen derecha del Río San Juan, hasta un
punto situado a 3 millas inglesas de Castillo Viejo. Luego, con centro en Castillo Viejo,
se traza un arco de 3 millas de radio, para continuar a una distancia de 2 millas
inglesas, hasta encontrar el río Sapoá; de aquí sigue una recta astronómica hasta el
centro de la Bahía Salinas en el Océano Pacífico.
Historia
Después de nuestra independencia en 1821, se presentaron dos problemas: los
derechos sobre el Río San Juan y sobre el territorio de la Alcaldía Mayor de Nicoya. Lo
de Nicoya se resuelve el 25 de julio de 1824, cuando sus habitantes decidieron unirse a
Costa Rica bajo el lema "De la Patria
por nuestra voluntad".
Los derechos sobre el río San Juan
fueron       más       problemáticos,
especialmente por ser escenario de
la guerra de 1856-1857. Pero
finalmente, el 15 de abril de 1858,
se firmó el tratado Cañas - Jerez,
ratificado en 1888. Establece que el
río pertenece a Nicaragua, el límite
va por la margen derecha, pero
Costa Rica tiene derecho de
navegación con fines comerciales y
no con barcos de guerra.
Las razones por las cuales Jerez aceptó tratado tan oneroso todavía permanecen en la
oscuridad. Pedro Joaquín Chamorro, en su libro Máximo Jerez y sus contemporáneos
(Editorial “La Prensa”, Managua, 1948) reproduce una carta de José Dolores Gámez
(padre), en una de cuyas partes se lee: “me acuerdo con tristeza que ese hombre ha
sido funesto para el país, y porque no olvidaré jamás, que después de haber celebrado
el tratado de límites, en cuestión aún con Costa Rica, un patriota le hizo cargos y le
preguntó: ¿Por qué motivo había concedido a Costa Rica derechos que no tenía,
regalándole una parte considerable del territorio de la República sin que hubiera una
necesidad que lo obligara?. Contestó que Nicaragua no necesitaba de aquella faja de
tierra fangosa y que sobre todo se había acordado que era costarricense”. Jerez nació
en León el 11 de junio de 1818. Su familia emigró a Costa Rica cuando niño. Sin
embargo, igual o mayor responsabilidad que a Jerez le corresponde al presidente
Tomás Martínez, quien, pasando sobre la Asamblea, autorizó el Acta de Canje.
Costa Rica, sin Ejército desde 1948, denunció a partir del 21 de octubre del año 2010
ante la OEA que tropas nicaragüenses ingresaron a su territorio en la zona del
fronterizo Río San Juan. Managua lo negó, diciendo que sólo realiza trabajos de
dragado del río, que le pertenece, y que sus soldados se mantienen en su territorio.
Comparto la opinión del profesor Titular de Relaciones Internacionales de la
Universidad de Panamá, Euclides E. Tapia C., sobre lo que explica, al indicar que son
cuatro los aspectos neurálgicos de la controversia entre Nicaragua y Costa Rica por el
Río San Juan. El primero lo constituye el proceso de sedimentación acelerado que
revela el río, al punto de que más del 90% de su caudal se va hacia Costa Rica, por el
río Colorado (300 mil metros cúbicos de agua) y menos del 10% se queda en
Nicaragua a partir del punto donde se bifurca, que se denomina “El Delta”, territorio
lleno de arena y sedimentos, que se orienta al Caribe, a través de cinco caños, creando
una “bahía” que más parece una frontera terrestre, que fluvial.
Como se sabe, para enfrentar el problema, Nicaragua procedió al dragado del Río San
                                                      Juan, provocando la reacción
                                                      tica,    que    teme    que     ello
                                                      perjudique su millonaria industria
                                                      turística. Es evidente que con la
                                                      limpieza se ampliará el afluente
                                                      natural e histórico del San Juan,
                                                      logrando fortalecer sus salidas, lo
                                                      que figurativamente sería igual,
                                                      que si en vez de una llave, (el río
                                                      Colorado en Costa Rica), se
                                                      abrieran       dos      o      más
                                                      simultáneamente, dividiendo el
                                                      agua en todas las salidas
posibles, lo que reduciría en menos de un 12%, el caudal que exclusivamente
usufructúa Costa Rica, a expensas de las aguas del lago Nicaragua y del Río San Juan.
Esta disensión es estructural y estratégica, ya que en el fondo a Costa Rica no le
conviene el dragado del San Juan y tarde o temprano, con cualquier excusa,
(ambiental) la hará aflorar.
La segunda diferencia se produce como resultado de la presencia de fuerzas
militares nicaragüenses en una zona de 3 km conocida como Finca Aragón, en la que
se depositaban los sedimentos resultado del dragado, en la punta superior de una
“isla” fluvial, que los costarricense denominan Calero. Contrario a tal tesis, Nicaragua
aduce que tal punta es un área, parte de lo que ella identifica como isla Harbour Head,
que según los Laudos de Alexander, es un sector demarcado como territorio
nicaragüense al cual se le debe restablecer el hito y mojones correspondientes. La
aclaración a tales posiciones, es condición sine qua non para solucionar el problema.
La tercera discrepancia surge por los reclamos costarricenses en razón de los
daños ambientales causados a un humedal fronterizo, haciendo abstracción del
proyecto minero Crucitas, que adelanta Costa Rica, el cual contaminará de por vida
los suelos y los ríos con el cianuro utilizado para separar el oro de otros metales en
grandes piscinas de lixiviación, afectando toda la reserva de la Biosfera de la zona y
el limítrofe Río San Juan, y la cuarta, que se confunde con la delimitación de la
frontera.
En realidad, ese trabajo fue resuelto por el ingeniero estadounidense Edward Potter
Alexander, quien hizo las mediciones necesarias para fijar los límites, entre 1897 y
1899. Por tanto, lo que está pendiente no es la delimitación fronteriza, sino, el trabajo
de posicionamiento de los hitos y mojones en los tramos de la frontera que en la
actualidad así lo exijan. Aunque tales posiciones geográficas son hoy día fácilmente
localizables con el Sistema Global de Posicionamiento, mediante satélite (GPS), lo
extraño es que hasta la fecha, Costa Rica se muestre renuente a hacerlo, justo en la
zona objeto del litigio (de 137 puntos identificados bilateralmente, solo ha querido
certificar 17). A nuestro juicio, este es el meollo de la disputa. y con o sin OEA, si no
se resuelve, no habrá solución al problema.
No puedo concluir sin exteriorizar algunas hipótesis que la problemática evidencia.
Uno, en el supuesto             de que la Finca Aragón no se resulte ubicada
geográficamente en territorio nicaragüense, como alude Nicaragua. ¿Estaríamos
acaso ante una calculada maniobra de
Nicaragua, dirigida a         forzar a       la
comunidad internacional        a que obligue
de una vez por todas a Costa Rica a
ejecutar los Laudos de Alexander, fijando
los hitos y mojones fronterizos?
Dos, si Nicaragua accede a retirar las
tropas del territorio en litigio, lo que
garantiza que la OEA obligue a Costa Rica
a certificar y construir los hitos y mojones
que junto a la contraparte identificó en la frontera y al revés, la situación seguirá
igual que antes, perjudicando a Nicaragua como producto de la sedimentación del
San Juan.
Tres, en el supuesto de que los hitos y mojones fronterizos se logren establecer y
resulte, que efectivamente la finca Aragón se encuentra en territorio nicaragüense,
¿Cómo quedaría parada la OEA y en particular, Costa Rica?
Por ultimo, con la aquiescencia de las Partes, ¿estarían los Estados Unidos
dispuestos a servir de garantes de que una vez se acuerde el retiro simultaneo de
fuerzas armadas o de seguridad, se inicie de inmediato el establecimiento de los
hitos y mojones fronterizos?
El foco de la tensión fronteriza que mantienen desde hace varias semanas Costa Rica y
Nicaragua, es un territorio despoblado que más bien parece un reino de lagartos,
pantanos y mosquitos. Con sus 151 kilómetros cuadrados y ubicada en el extremo
norte del Caribe, Calero es la isla más grande de Costa Rica de acuerdo con los mapas
de ese país. No obstante, Nicaragua asegura que es parte de su territorio.
Isla Calero es un espacio apenas separado del territorio costarricense por el caudaloso
río Colorado, y del nicaragüense por el río San Juan. Al este limita con el mar Caribe. Al
realizar un recorrido se puede constatar, que está prácticamente deshabitada y que su
acceso es muy difícil. Del lado costarricense, el poblado más cercano a Isla Calero es
                                                       Barra del Colorado, unos 250
                                                       kilómetros al noreste de San
                                                       José,     mientras    que    desde
                                                       Nicaragua se llega a ella
                                                       cruzando el Río San Juan.
                                                       En su laudo del 22 de marzo de
                                                       1898, refiriéndose al tramo de la
                                                       frontera que es demarcado por la
                                                       margen derecha del río San Juan,
                                                       Alexander afirma: “Toda porción
                                                       de las aguas del río está en
                                                       jurisdicción de Nicaragua, toda
                                                       porción de la tierra en la margen
                                                       derecha está en jurisdicción de
Costa Rica, pero la línea divisoria en estos puntos no corre por línea recta, sino por el
borde de las aguas en el estado navegable, marcando así la línea curva de
irregularidades innumerables. Las variantes del nivel del agua alteran la localización de
la línea divisoria”.
Nicaragua, por tanto, tiene una frontera móvil y un área territorial variable. En una
situación muy en concordancia con el carácter no natural sino histórico de las
naciones, podemos decir que sabemos dónde está -pero no dónde estará- la frontera.
Así como tampoco sabemos dónde estará en el futuro la frontera entre ser
nicaragüense y ser costarricense o si es que habrá tal frontera.
Después de tantas décadas y siglos de mezclar apellidos e intercambiar costumbres,
por la gran cantidad de nicas en ese país, hemos devenido en ticaragüenses y
nicarricenses.-
Diciembre, 07 del 2010

San Juan de Nicaragua

Soberanía se escribe con
Sangre
Sudor y
Salobre sabor de lágrimas, pero sobre todo,
Soberanía se escribe con
Sandino.
San Juan de Nicaragua Río
Sagrado.
Sangre de nuestros mártires
Sonar de nuestros sones
Soñar de nuestros poetas y
Sentir de nuestros corazones

Adolfo García Cortez (13-11-10 -19:52pm)




¿Cuál sería el mejor gobierno para Nicaragua? Esta pregunta vital estará en el tapete
político durante todo el año, ya que arribamos al 2011 y entramos de nuevo a la
contienda política por la Presidencia de la República y las diputaciones, y esta pregunta
sigue siendo válida y estará, si no en la mente de todos los votantes, en la de la
mayoría.
                                             Es que mantenidas las distancias y una que
                                             otra pincelada un poco distinta, seguimos
                                             en una situación similar en varios aspectos a
                                             la de hace 5 o más décadas. Algunos
                                             pueden pensar que no es verdad que las
                                             cosas estén igual que antes, que ha habido
                                             inmensos cambios para bien y que pensar lo
                                             contrario es tener una mente obtusa, o en
                                             el mejor de los casos, que se está viendo el
                                             asunto desde una perspectiva pesimista.
                                             ¡Quién sabe! ¿Cómo podríamos guiarnos
                                             para saber de buena tinta si en este asunto
de elegir un buen gobernante hemos avanzado? Hagámoslo a partir de la entrevista
realizada hace años a una mexicana sobre el reciente secuestro de su hermana, una
famosa cantante, quien aparte de lamentarse de la tragedia familiar, afirmó que le
gustaría que los gobernantes siguieran las enseñanzas de pensadores como Sócrates,
Platón, Confucio, Rousseau etc. No vi toda la entrevista, por lo que no logré establecer
la conexión entre el secuestro y el anhelo de la entrevistada por un gobierno cifrado en
las enseñanzas de los grandes maestros de la doctrina política, pero concluí que mucha
razón tenía ella, pues lo que recomendaba con acierto para México era totalmente
cierto para Nicaragua, ya que mucha falta nos hacía y más a nuestros gobernantes,
guiarse por los sabios principios de estos grandes antecesores en el arte de gobernar.
En realidad, qué distinta sería nuestra sociedad si nuestros
gobernantes (los que sólo llegan por un escaso periodo al
gobierno y los otros, los “predestinados” de la historia que
pretenden permanecer en el cargo per sécula secolurum,
aprendieran el milenario y eternamente olvidado arte del buen
gobierno y que ha sido enseñado hasta la saciedad por esos
nobles pensadores y filósofos.
Pero, ¿Qué es lo que han dicho algunos de estos ilustres
preceptores que llevo a la mexicana a citarlos como un
modelo a seguir y con lo que muchos, bastantes, estaríamos
de acuerdo? Para entenderlo veamos una de las enseñanzas
que legó Confucio, el inmortal filósofo chino que vivió en el s.
V antes de nuestra era. Las instrucciones de Confucio, entre otras, giraban en torno a
que los súbditos de un país, sus gobernantes, en aquellas épocas nada menos que
emperadores y omnipotentes primeros ministros, debían actuar cortésmente, con
humildad, mansedumbre, respeto y tolerancia. En un extenso párrafo que algunos
                                 estiman como el resumen de su filosofía, a través de la
                                 exaltación de diversas virtudes (respeto a la familia y a
                                 cada uno de sus miembros, cultivo de uno mismo,
                                 integridad y sinceridad de los pensamientos, ideas y
                                 acciones etc.), como ingredientes indispensables para
                                 ejercer un buen gobierno, a través de una cadena de
                                 proposiciones férreamente encadenadas una a otra, de
                                 tal forma que la proposición posterior era consecuencia
                                 obligada de la anterior, Confucio enseñó que para
                                 poner el Estado en orden había que poner primero en
                                 orden la familia; para poner en orden a la familia debía
cultivarse lo mejor de sí, y para ello debía perfeccionarse el alma, y así sucesivamente;
los pensamientos rotaban sobre sí mismos, de tal manera que únicamente cumpliendo
lo anterior, concluía, se podría poner el Estado en orden y poniendo en orden esta
institución jurídica, todo el mundo viviría feliz y en paz.
A ningún gobernante moderno nicaragüense se le ocurriría atar el destino de su
gestión pública a estas palabras iluminadas. Es demasiado compromiso, pues se trata
de que el gobernante cambie, deje de ser lo que es, ser todo lo contrario, para que
pueda ejercer con propiedad su elevada investidura. Ahora se habla de políticas
públicas, ingeniería social y otra jerigonza similar y lo que inspira es el legado
tenebroso de Lenin, Stalin, Castro, Hitler o Mussolini. En Nicaragua estamos como
estamos porque los ciudadanos, los políticos y gobernantes ardemos a una
temperatura inferior a la requerida para ascender al nivel que pregonaba Confucio.
Y este filósofo no está alejado de la verdad. Su prédica recuerda una de las
                              enseñanzas de San Pablo, cinco siglos después, cuando
                              decía: “El que hurtaba, no hurte mas, sino trabaje, haciendo
                              con sus manos lo que es bueno” ¿No habría un cambio
                              espectacular en nuestro país si nuestros gobernantes y sus
                              fámulos inevitables cumplieran aunque fuera sólo esta letra
                              de la Ley?
                              Políticos y gobernantes no se percatan que han estado
                              totalmente equivocados en su manejo de la República (la
                              res pública, cosa pública) y que demuestran mucha
                              incapacidad en el difícil arte de gobernar para todos y no
                              solo para una clase política o un sector social o una
                              cofradía.
                              Siguiendo a Confucio no se gobernaría ya para una tribu,
sino para la nación en su totalidad.




Se han publicado en los últimos días más de diez artículos sobre el fracaso de los
bachilleres al realizar las pruebas de admisión para ingresar a las universidades
estatales; todos esos escritos aportan criterios útiles para comprender un fenómeno
que hemos estado abordando públicamente desde hace varios años, incluso
recientemente en esta revista.
La variable “responsabilidad del docente” ha sido mencionada insistentemente aunque,
posiblemente por falta de espacio, no se han contemplado de manera integral los
vectores que afectan la eficiencia docente al preparar a los estudiantes de bachillerato
en el área de matemáticas.
No basta decir que los profesores de matemáticas de los Institutos no han sido
preparados adecuadamente en la Universidad, lo cual es falso en la gran mayoría de
los casos: tampoco es cierto que los profesores no dominan la metodología apropiada,
porque sí, la dominan. También sería una injusticia adjudicar a esos profesores falta de
interés o responsabilidad al enseñar sus materias. Ni siquiera es totalmente exacto que
los programas de matemáticas para la enseñanza secundaria sean inapropiados.
Debo señalar que los escritos donde se alude a esos asuntos posiblemente no llevan la
intención de lesionar la dignidad profesional de los docentes, sino que se plantean en
función de los resultados de las pruebas de admisión en las universidades estatales y
tratando de atribuir el problema al Sistema Educativo en su esencias filosófica y
política.
Quiero exponer aquí que se trata de un problema de Estado y no solamente
pedagógico; un problema que tiene sus raíces en la situación económica del país y en
la política económica para manejar la economía estatal en función de las necesidades
de la sociedad.
Al margen de la poca atención a la educación técnica y la excesiva atención al
bachillerato en ciencias y letras asunto que amerita un análisis de mucha seriedad la
reducida ponderación que se da al financiamiento de la educación media es la principal
responsable de que los bachilleres egresen con deficiencias en el dominio de las
                                                                    matemáticas y las
                                                                    artes del lenguaje, por
                                                                    no mencionar que
                                                                    esas        deficiencias
                                                                    existen también en
                                                                    todas las otras áreas
                                                                    del plan de estudios
                                                                    de           enseñanza
                                                                    secundaria.
                                                                    Analicemos el asunto.
                                                                    Un docente o una
                                                                    docente, que enseña
                                                                    Álgebra, por ejemplo,
                                                                    sabe cómo hacerlo,
                                                                    conoce a fondo el
                                                                    método             para
                                                                    conseguir que sus
                                                                    estudiantes asimilen
                                                                    los      procedimientos
básicos y generales de esa materia y los medios para que puedan aplicarlos
oportunamente, pero no pueden lograr ese resultado.
Ellos saben que deben plantear el procedimiento y luego presentar una serie de
ejercicios o problemas para garantizar su conocimiento y la fijación del mismo, para
luego revisar individualmente el trabajo de cada alumno. Saben que deben asignar
ejercicios y problemas para realizar en casa y que luego deberá revisarlos y asistir
individualmente a los que tienen dificultades en dominarlos. Pero ¿Pueden hacerlo? No
pueden hacerlo. ¿Por qué?
Porque sus clases (sus grupos) son de cuarenta y cinco o más alumnos cada una por
falta de aulas y maestros suficientes. Obvia decir que debe atender seis grupos en
bloques de una y dos horas, los que representan 270 o más alumnos. Porque le pagan
un sueldo que, contando la antigüedad, no cubre más del 50% de la canasta básica, lo
que le obliga a tomar otro empleo similar donde atenderá a otros grupos de alumnos
numéricamente similares.
Y créanlo ustedes, hay casos en que un maestro tiene una tercera obligación nocturna
o sabatina. En estos casos increíbles estamos hablando de 400 o más alumnos bajo la
tutela de un docente.
Porque no hay dotación de papel - o exagerando un poco, de calculadoras - para que
el docente distribuya los ejercicios en el aula para posteriormente revisar, calificar los
resultados y asistir a cada estudiante rezagado.
Y si el docente quisiera atender a sus alumnos si le pagasen un buen salario, no podría
hacerlo porque las aulas están ocupadas sirviendo otra tanda de estudiantes. Es decir,
la odiosa medida de la “jornada única” criticada infructuosamente desde hace décadas,
obliga a los institutos estatales a servir tres turnos: diurno vespertino y nocturno.
Además de la falta de espacio para la tutoría de los docentes ¿A qué hora realizar la
importante co-currícula y la extra-curricula, pilares fundamentales e indispensables en
la formación integral de un bachiller?
Volviendo los ojos al aspecto humano de la función docente ¿Qué profesor o profesora
puede aplicar los métodos apropiados con esa carga estudiantil? Peor aún, ¿Cómo
escapar en esas circunstancias al “stress”, la fatiga y la vejez prematura?
Cómo puede verse, este problema de menos del 3% de aprobados en matemáticas en
el examen de admisión a carreras universitarias es económico… desde sus raíces.
Un reto para los poderes del Estado.




Para entonces andábamos debajo del brazo el primer número de TARANTELLA, era el
primer festival de poesía de Granada y nos habíamos invitado solos. Sentado, con un
público abundante, frente a una de las iglesias de Granada, miré pasar a un joven
abochornado con un séquito de jóvenes haciéndole preguntas; me dije: debe ser él.
Había leído en El Nuevo Diario y comentado con mi amigo el poeta Daniel Ulloa, el
reciente premio que había merecido por su obra: “Alguien me ve llorar en un
sueño”; premio internacional Ernesto Cardenal de poesía joven. Entonces la
generación emergente no tenía nombre, ni nadie que la distinguiese. Este era el
acontecimiento; Francisco Ruiz se elevaba por encima de todos nosotros con una voz
sobresaliente y una poesía de calidad, madura, descarnada, con la que al fin y al cabo
me identificaría y -me atrevo a decir- nos identificaríamos todos. Años después, no
recuerdo cuantos, pero pocos, fundaría junto a Ulises Juárez Polanco la Editorial Leteo
Ediciones. El primer libro que publicarían se llamó “Retrato de joven con joven
andante”. Ahí aparecieron, por primera vez, los jóvenes más destacados junto a un
nombre: Generación del Desasosiego, bautizado así por Gioconda Belli, quien prologó
el libro. Es decir, la generación desinteresada de todo el ambiente político, cultural,
social, una generación interiorista, individual, sin tranquilidad, quietud, serenidad.
Después Daniel, quien ya lo conocía y con quién mantenía comunicación, me lo
presentó. Entonces nos cruzaríamos a lo largo de los años, compartiendo anécdotas
agradables. Confieso que para entonces yo desconfiaba de su poesía, desconfiaba de
todo lo que se escribía en poesía. Pero cuando fui invitado para el día mundial de la
poesía en Managua por él, uno de los organizadores, y me quedé en su apartamento
con otros jóvenes, me asombró su poesía, di vueltas a su libro, leí cuantos poemas
pude, sólo para darme cuenta que estaba frente a un poeta de verdad, un auténtico
poeta que desde entonces había de respetar. El año siguiente, en el 2006, él se
encargó de recomendarme para participar en el Festival Internacional de Poesía de
Granada, como invitado formal; entonces ya lo consideraba mi amigo. “Chocho -me
dijo una vez sonriente, cuando le daba mi autógrafo a uno de los niños que andaba
recolectando autógrafos de los poetas participantes- sos todo un poeta”; yo pegué
tremenda carcajada, luego añadió sonriente: “chssss, callate, callate, callate, jodido”.
Siempre le interesó hablar de poesía y le encantaba todo, las citas por ejemplo. En
Managua, cuando vino por primera vez Daniel Ulloa de Alemania, le dije una de un
poeta griego y él me la hizo repetir varias veces, “¿cómo es?, ¿cómo es?”: “Es Ítaca, y
no duele”… ese mismo día fuimos a ver a un amigo tocar guitarra a un bar llamado “La
Gaviota”. Él le pidió a ese amigo recitar un poema en el micrófono; en algún momento
de la noche, lo escribió en una servilleta para que no se le olvidara y lo recitó en
público, muy bien, como solía hacerlo: “Lejos dice un fragmento del poema- está el
puerto donde los barcos de ébano reposan su tristeza. Poco me importa llegar a ellos”
Yo le pedí la servilleta donde lo escribió. Pedí recitar un poema también, pero ya era
tarde. Entonces lo hice en la mesa, Francisco llevó sus manos al rostro, de pronto, y
empezó a llorar. Después me dijo, pero mucho después, que lo había hecho porque
algo en el poema lo había liberado; algún verso. Es ese tipo de cosas que hacen de
una persona al extremo sensible y que uno lleva para siempre en su alma, sintiéndose
venturoso por encontrar, en el mismo sendero de este atestado mundo de trivialidades
y uniformes, a personas únicas.
Francisco Ruiz es uno de los grandes poetas jóvenes de Nicaragua, una de sus grandes
promesas, que trágicamente perdemos, y quizás no sólo Nicaragua, sino Latinoamérica
entera, y su muerte es tan terrible como la del mismo Joaquín Pasos. Fue embajador
de la poesía joven nicaragüense; a él se debe que muchos poetas jóvenes hayan
publicado sus primeros libros y hayan viajado a otros países a festivales y recitales
internacionales. Por fin había dejado los medios tiempos y se dedicaba por entero a la
poesía, a la cultura en nuestro país. Estaba en su mejor momento como poeta y uno
sólo esperaba de él, lo mejor. En su vela, Zerdán Zelaya me contó que una vez, para la
muerte de Álvaro Urtecho, él había dicho apasionadamente, que la muerte de un poeta
era el comienzo de otro. Deja un libro, ahora póstumo, que saldrá en febrero de éste
año “Memorias del agua” que esperamos muy ansiosos todos. Hoy me desperté
soñándole, me habló de dos poemas “batín cerrado” y “el ojo de la piedra”; estaba
muy inmune y contento; me despedí de él. Que descanse en Paz, nuestro querido
amigo, poeta entrañable. Todos lamentamos su partida y le lloramos.

DOS POEMAS PARA FRAN

Anagramas a Alvie Vendana

  Ven la nave ida,
   nave, ave, linda
   en la nada; vive:
  ¿le ven? ¡ida vana!

Epigrama

No podías, simplemente,
entrar y cambiarlo todo.
La miopía de la memoria
-que con los años aumenta-
no hacía menos preciso a
Andrés;
que propagaba su angustia
con un incendio de sombras.
Prescrito estaba tu consuelo.
Y por ello escribiste
para después, imaginando
salvar o humanizar un alma;
para después:
con la pulcritud de los muertos.
El oficio de enseñar es tan viejo como la humanidad misma y dicha palabra en distintos
momentos ha tenido una serie de cambios que se adecúan a la época y a las
circunstancias históricas, y sus orígenes se remontan al período en que la humanidad
estaba fuertemente influenciada por los Magos que eran sus grandes conductores, lo
cual no hay que confundir con aquellos saltimbanquis que hacen desaparecer objetos
en presencia de un público circense, y actualmente en los medios televisivos. En ese
tiempo lejano y en los albores de la historia, la verdadera Magia era el dominio de la
Ciencia adecuada a la antigua palabra latina “Magistere,” que quiere decir Maestría,
dominio tanto de las cosas materiales como del control sobre sí mismo. Es decir que
los Magos eran los verdaderos Maestros de esta ciencia, que ponían al Ser en contacto
directo con las fuerzas invisibles de la naturaleza, siendo de esta manera la Magia de
acuerdo al verdadero concepto, no una religión o una Filosofía, sino que se trataba de
una Maestría, de la adquisición del
conocimiento perfecto, y del saber absoluto. De
aquí se derivaría después conforme el devenir
del tiempo la palabra Maestro, que tanto
usamos en la actualidad para designar al
profesor de alguna materia del conocimiento
tanto en Primaria, Secundaria o Universidad
que imparte una enseñanza de la ciencia oficial.
Durante el inicio del judaísmo antes de Cristo,
que es donde va a tener sus raíces la creencia
cristiana, e
xistían los Maestros y posteriormente algunas
veces a los seguidores del Cristo les llamarían
de esta manera. Estos antiguos Maestros, antes del advenimiento del cristianismo
practicaban y tenían algunos el don de la ubicuidad, practicaban la levitación y en la
mayoría de los casos eran terapeutas y taumaturgos. Por las razones anteriores
podemos concluir que en épocas remotas Mago, Maestro, Magister y Maestría eran en
su contenido lo mismo, y en términos generales tenían y tienen igual significado.
Sin embargo la palabra Maestro, a pesar de ser homónima de otras, nos parece que
tiene una connotación más elevada y que muchas veces escapa a nuestro
discernimiento, puesto que cualquier persona puede impartir una materia en forma
técnica, pero no todo el que enseña tiene el don de educar, de forjar, de trasmitir
normas de comportamiento que influyan en la conciencia humana y que sirvan para
mejorar y transformar la conducta de la persona, frente a la sociedad y la vida.
El maestro es como el orfebre al que se le entrega el oro en bruto, hecho piedra y
conforme su capacidad y trabajo lo transforma en una joya de incalculable valor, lo
cual a nuestro juicio tiene que ver no sólo con el aspecto de la enseñanza intelectual,
sino también en el campo espiritual del ser humano que adquiere conciencia de su
verdadera responsabilidad en el aspecto individual, social y humano; en eso estriba la
diferencia con el profesor y su importancia.
Por estas razones apuntadas nos sentimos motivados y halagados a escribir sobre la
personalidad del Profesor y Maestro Cristóbal Bojorge Morales, quien vino a Matagalpa
a laborar como docente en el Instituto Nacional Eliseo Picado en el año de 1965,
poseedor de un brillante currículum desde sus primeros estudios en Managua, de
donde es originario, pasando por la formación de secundaria y universitaria, con una
sólida formación profesional en el ramo de la educación. Es nacido el día 19 de Marzo
de 1932 en el barrio “El Boer,” de la ciudad de Managua y por eso nuestro personaje,
en tono de broma, dice ser “boerista de nacimiento.” Cursó estudios de normalista en
la Escuela Normal Central de Varones “Franklin D. Roosevelt,” de Managua y egresó
como Maestro de enseñanza primaria en la décima promoción “Modesto Armijo,” el día
25 de Febrero de 1951. Realizó estudios en la Escuela Normal Rural Interamericana (E.
N. R. I.) de Rubio, Estado Táchira, Venezuela, y obtuvo en este lugar el grado de
Profesor en Escuelas Normales, en la Especialidad de Educación Agropecuaria. Estos
estudios fueron patrocinados mediante una beca que le otorgó la Organización de
Estados Americanos (O. E. A.), con una duración de dos años. Estudió también en
Puerto Rico en la Universidad de ese país (U. P. R.), con una especialidad en
horticultura. Este estudio fue en el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas de
Mayagüez y el objetivo fue la consolidación y completamiento de su capacitación en
Educación Agropecuaria, con una duración de dos años, igual que la anterior. En el año
de 1958 participó en un viaje de estudios por algunas escuelas primarias rurales y
urbanas, por estaciones de experimentación agropecuaria y algunas universidades de
los Estados Unidos. Este viaje de estudios duró tres meses. En el año de 1962, en la
Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (U. N. A. N.) obtuvo su título de Profesor
de Enseñanza Media, con mención en el Área
de Ciencias Sociales, el cual culminó el 1º. de
Enero de 1969.
Aparte de haber estudiado en diversos lugares
del extranjero y en nuestro país, participó
activamente en foros y debates de capacitación
pedagógica con una aureola brillante de
participación, y la obtención de Menciones,
Diplomas y Certificados de asistencia. En el año
de 1969, tuvimos la oportunidad de conocerlo y
ser su alumno en la materia de Historia
Universal. Lo recordamos como un hombre
afable, de modales refinados y con una
excelente voz bien timbrada y educada. Acostumbraba a llegar al Instituto Eliseo
Picado en un carro Volkswagen, que en esa época estaba de moda, y todavía se
percibía en el escenario ese arranque de rebeldía que impuso el movimiento hippie en
todo el mundo, cuando el joven quería andar con el pelo largo, con ruedos de
campana en los pantalones y existía en el ambiente una sed de cambios por parte de
la juventud. Era la época de los conjuntos y la música juvenil en boga.
En el aula de clase, el Profesor Bojorge sabía dar e imponer respeto y a veces, de cada
actuación de un alumno, hacía sus comentarios tratando de corregir o enmendar los
errores que éste cometía. Su estilo de impartir la clase de Historia nos recuerda el
Método Mayéutico del filósofo clásico Sócrates, quien después de una exposición hecha
por el discípulo comenzaba a hacer preguntas, las cuales el adepto debía responder en
forma reiterada. Daba la impresión que su intención era que el mismo alumno sacara
sus propias conclusiones y sus propias verdades, pero sobre todo trataba que la clase
no fuera un acto de repetición de conceptos como normalmente ocurre en los centros
de enseñanza, si no que el estudiante, además de sacar sus propias conjeturas,
también le enseñara a pensar (aprender a aprender), a discernir, disentir y tener su
propio punto de vista sobre los hechos que habían acontecido en la historia. A veces se
hacían analogías entre el pasado histórico y el presente, encontrándonos que existía
poca diferencia en algunos casos, a pesar del tiempo transcurrido, invitando con su
enseñanza a imprimirle al estudiante también, esa libertad de espíritu que enaltece al
ser humano por encima de todas las cosas de este mundo y que tanto necesita la
educación forjadora de hombres que no sucumben ante el halago, la amenaza o la
dádiva, siendo artífice de seres que tuvieran un alto sentido de la dignidad, y que
actualmente poco se conoce el decir de Protágoras: “El hombre es la medida de todas
las cosas.”
Una vez le oí comentar a un profesor universitario que el verdadero Maestro es aquel
que todos pueden entender y para eso debe saber combinar los aspectos subjetivos de
la exposición con los elementos objetivos de la realidad que trata de enfocar, y para tal
fin debe existir una completa armonía entre lo que se dice en la forma con el contenido
de los hechos, donde el alumno escucha y siente, y terminaba diciendo: he aquí el
éxito del Maestro. El Profesor, Bojorge era un Maestro de la exposición y la motivación.
Por lo tanto, alguien que no sabe crear y motivar valores en el alumno, es un fracaso
como educador y mejor debería dedicarse a otra cosa.
Fui testigo presencial en algunas ocasiones que el Maestro Bojorge promovía entre los
                                             alumnos más destacados, concursos de
                                             oratoria, la que actualmente ni los políticos
                                             conocen y si la conocen no la practican y su
                                             grado de exposición es de baja calidad en
                                             cuanto a forma y contenido, la cual no
                                             educa a la población sino que tergiversa la
                                             verdad en mentira y la mentira en verdad, y
                                             pude constatar también en esa época cómo
                                             una gran cantidad de jóvenes se
                                             desarrollaban con éxito en el arte del bien
                                             secir, convertidos en excelentes discípulos
                                             de Demóstenes y Cicerón. Cabe también
                                             destacar el ambiente de protesta y rebeldía
                                             de la época. Por tal motivo, parece que a
algunas personas influyentes no les gustó que se promovieran estos eventos entre los
jóvenes, y posteriormente, en contra de su voluntad, fueron suspendidas estas
actividades.
El Maestro Bojorge sabía hacer uso de la temperancia, propia de los hombres que
dominan sus pasiones y son dueños de sí mismos. En una ocasión, cuando este fungía
como Director del INEP, un profesor conocido por él fue enviado desde Managua para
ser parte del Claustro de Maestros. Después de los saludos de rigor, el nuevo profesor
le comentó al Maestro Bojorge: “Hombre Bojorge, qué montón de muchachas bonitas
hay en este Matagalpa, que clase suerte la tuya de estar rodeado de estas chavalas
tan lindas…” En ese momento, el Profesor Cristóbal Bojorge lo miró con seriedad
diciéndole: “Fíjate que yo me hice Maestro para formar a los estudiantes y no para
desformarlos. El padre de familia nos da a su hijo para formarlo, no para pervertirlo.”
El nuevo Profesor, agachando su cabeza, avergonzado exclamó: “Púchica Bojorge, vine
a enseñar y más bien salí aprendiendo otra lección valiosa de vos.”
A eso de las cuatro de la tarde cuando se concluían las clases lo podíamos observar
impartiendo lecciones de danza folklórica entre un grupo de jóvenes del Instituto,
quienes eran excelentes bailarines y que llegaron a obtener diversos premios por su
participación fuera del departamento de Matagalpa. Algunas de las veladas que
normalmente se hacían en el Teatro Perla se caracterizaban por su organización,
calidad artística de los participantes y porque en algunos casos servía de semillero para
promover a jóvenes que tenían talento e inclinaciones artísticas. Algunos no llegaron a
la meta por la poca oportunidad que existe en Nicaragua para los que desean cultivar
aptitudes espirituales de esta naturaleza.
En el año de 1974 se produjo una efervescencia estudiantil en el INEP, preludio de lo
que culminaría con la guerra revolucionaria. Como resultado de esta situación, los
estudiantes expulsaron al Director y a otros profesores. Después de esta expulsión, el
Maestro Bojorge fue propuesto como Director del INEP; fueron los alumnos quienes lo
indujeron a aceptar el cargo. Estuvo de Director un tiempo y después renunció e inició
el Departamento de Cultura del INEP, con la creación del primer grupo de danza
folklórica que hubo en el Instituto y consecuentemente en Matagalpa. Este grupo
trabajó durante dos años y después se anexaron otros géneros para formar el Cuadro
Artístico del INEP. Después se formaron dos grupos más de danza. Como dato histórico
podemos afirmar que el Profesor Cristóbal Bojorge fue el primero que introdujo los
grupos de danza Folklórica de marimba en Matagalpa y Estelí, con los alumnos de la
Escuela Normal y del Instituto Eliseo Picado.
Durante las famosas tomas de los edificios en la década de los años 70, por parte de
los estudiantes como protesta en contra del gobierno de Somoza, y a las puertas de la
guerra contra él, el famoso Coronel Pichardo, célebre por su crueldad y su
personalidad amoral, se presentó a la casa del Profesor Bojorge exigiéndole un listado
de los cabecillas que lideraban a los revoltosos que se tomaban las instalaciones del
Instituto. El Maestro Bojorge, sin inmutarse le dijo: “Disculpe Coronel, escogió a la
persona equivocada, creo que usted esta confundido, Yo soy Director y no “delator” y
además no sé quiénes sean, y si lo supiera tampoco se lo diría. Y ahora me dispensa,
que estoy ocupado.”
En otro contexto, después pasaría a ser Director del Colegio San Luís Gonzaga, cargo
que le fue otorgado por Monseñor Benedicto Herrera en el año de 1987. Durante los
reclutamientos militares forzosos de estos años en contra de los jóvenes, personeros
del Gobierno le exigieron al Profesor Cristóbal Bojorge le entregara la lista de asistencia
de los estudiantes aptos para el servicio militar. En esa situación, previendo lo que
podía ocurrir, el Maestro Bojorge se adelantó de enviar a todos los estudiantes a sus
casas para que estuvieran a buen resguardo. Posteriormente el gendarme del Gobierno
se presentó al Centro de estudios y lo encontró desolado. Atónito, le preguntó que en
                                         donde estaba el estudiantado y el Profesor
                                         Bojorge, con calma y serenidad, le respondió:
                                         “Están en sus casas; el colegio es un centro de
                                         enseñanza, no de reclutamiento cuartelario.”
                                         Es muy difícil poder resumir el quehacer
                                         docente y pedagógico de una persona como el
                                         Profesor Bojorge, quien durante 50 años brindó
                                         sus luces a la juventud, tanto de sus estudios,
                                         como de trabajos y cargos ejercidos y los
                                         reconocimientos recibidos en los distintos
                                         momentos de su vida, porque lo que
                                         escribimos es un pequeño resumen de
                                         reconocimiento al Mejor Profesor de Nicaragua,
nombrado en el año 2008, cuando recibió el Premio al Mejor Maestro de
Secundaria a nivel nacional por la Fundación Luisa Mercado, el cual se efectuó el día
20 de Septiembre de ese año en la Iglesia San Juan Bautista de la ciudad de Masatepe,
Departamento de Masaya. Este acto estuvo representado por los intelectuales Sergio
Ramírez Mercado, el doctor Carlos Tunnerman Bernheim y Juan Bautista Arríen. En una
exposición realizada por los representantes de esta Fundación se destacaron las
cualidades, virtudes y experiencia acumuladas del Profesor Bojorge durante 50 años de
servicio en la docencia y la calidad de su enseñanza en distintos centros de estudio de
Nicaragua. Además de recibir una escultura elaborada por el Padre Ernesto Cardenal,
también recibió un premio de diez mil dólares, lo cual es muy reconfortante para
cualquier Maestro, y a la vez es mejor que cualquier broche, banderita o diploma de
cartón que se le pueda entregar a un Profesor, cuyo gremio todavía sigue luchando por
su dignificación profesional y un aumento salarial acorde con su capacidad y
experiencia.
El Profesor y Maestro Cristóbal Bojorge Morales, por medio de sus enseñanzas ha
dejado un legado importante, por sus conocimientos transmitidos, por su capacidad de
educador y por su comportamiento personal en la Comunidad de Matagalpa y otras
ciudades del país, cuya experiencia deberían aprovechar las nuevas generaciones de
educadores que creen y defienden con dignidad su vocación y profesión.
Es bueno hacer una sugerencia en el sentido que, así como la Fundación Luisa
Mercado galardonó al Profesor Bojorge, también las distintas autoridades actuales del
Gobierno de Nicaragua deberían reconocer en este baluarte de la enseñanza a uno de
los mejores Maestros de Nicaragua, porque los pueblos no pueden nunca progresar y
desarrollarse sin una educación de calidad, siendo este uno de los medios principales
para salir de la pobreza y el atraso. Si la memoria nos es fiel, existe una frase atribuida
al escritor José Hernández autor de la obra Martín Fierro quien de manera sencilla y
lacónica dice: “Gobernar es educar.”
                                           Actualmente, el Maestro Bojorge pertenece al
                                           Movimiento Carismático de la Iglesia Católica,
                                           organización donde ha encontrado un gran
                                           descanso espiritual y con la firme creencia en
                                           Cristo es un conocido Ministro de la Comunión
                                           que lo vemos los días Jueves, recorriendo la
                                           ciudad a pie brindado la Hostia Bendita y
                                           consuelo a los enfermos y necesitados de esta
                                           Matagalpa, dando testimonio de su calidad
                                           humana, su fe y su amor a Jesucristo.
                                           Mis disculpas al Profesor Bojorge por escribir
                                           este artículo en forma tardía, haciéndolo como
                                           ciudadano de Matagalpa y esperando que
otros con más obligación lo consideren, y me arrebaten la palabra.
Matagalpa, 01 de Enero del 2011.




Fragmento del Libro “Como de Cuentos”, de próxima publicación.

A pesar que los directores del programa me seleccionaron por ser hombre de campo
para este tipo de trabajo, me están vergueando las adversidades. Se supone que estoy
preparado para esto, pero ahí parecía un niñito que tiene que ser cuidado por los
grandes. Es que Payo Henry, sí era hombre de montaña. Es que aquí no se trata de ser
bueno o malo, porque no es un problema de actitud; se trata de que estás metido en
otra realidad ni parecida a la tuya. Es que aquí estás chocando con otra realidad tan
ajena a la de la ciudad.
Yo, por ejemplo, no he podido asimilar al río como única forma de viajar; de no ser por
los helicópteros del ejército que de vez en cuando vuelan sobre la montaña, estarías
totalmente en medio de la selva como un huérfano. Frente a la población, es otro
problema. Cómo vas asimilar su cultura si venís de un mundo donde reina la incultura.
En esta parte del mundo, que la mayoría de la gente de la ciudad desconoce, no se
trata de portarte bien o mal; se trata de que aquí estás en otra realidad, que no es tu
realidad y que no podés incidir en ella, mucho menos tratar de cambiarla. Aquí te das
cuenta que estás metido en sus criques, sus montes, sus aguas y en su tiempo. Su
propio tiempo, que no es tu tiempo, sino el de ellos. Que ni siquiera conocés sus
costumbres para respetarlas, para comportarte según ellas. Te das cuenta que la
andás cagando toda. Por ejemplo yo, qué iba a saber que Hipólito Muller era el líder de
todas esas comunidades ubicadas en el río Lakus. Cuando no le acepté el guabul, todo
mundo se dio cuenta y lo tomaron como una ofensa.
Después me dí cuenta que el hombre es el líder religioso a la vez, y que cuando llega
el párroco moravo, le pide permiso a Hipólito para convocar a misa a la población. Lo
hace con toda reverencia. Qué voy a saber yo, si voy arrastrando toda la cloaca de las
ciudades y lo mido al hombre por la forma de vestirse, y como siempre anda negrito,
sin camisa y remando su cayuco, me parece que es un cargador más de bultos en un
puerto cualquiera. Pero no, el hombre es la ley del río y solamente tiene un ser
superior que es nuestro Señor Jesucristo. Éste último se comunica con ellos a través
                                                     de Ana Tingní y por eso es que a la
                                                     hora de los apuros todo mundo la
                                                     busca a ella.
                                                     Llegamos a una casita donde había
                                                     una     familia   numerosa;     ahí
                                                     descansamos     y    como     había
                                                     gallinas, les compré una en cien
                                                     pesos. Les di dinero para que le
                                                     pusieran yuca a la sopa y
                                                     procedimos a descansar. Como a
                                                     las dos horas, miré movimiento en
                                                     aquella enrrejonada cocina y me
                                                     dispuse a preguntar por el
                                                     almuerzo, pero sólo quedó la
señora quien me entregó las patas y la cabeza del animal. El resto se lo habían comido
todos sus niños y los muchachos y muchachas solteras. A mí eso me pareció una
bribonada, pero la verdad, es que ahí es otra realidad. Ahí no tienen establecido aún la
ley del consumidor, el intercambio comercial, ni la relación compra-venta.
Avanzamos, y como por la tarde, vamos llegando a una aldea de pocas chocitas
ubicadas a las orillas del río. Un pequeño muelle de tablones se adentra en las aguas
como para recibirnos. Hay una iglesia morava y una pequeña escuela construida de
viejos troncos. Desde afuera se puede ver una pizarra verde y una descolorida bandera
azul y blanca que te dice que aún estas en Nicaragua. Las autoridades comunitarias,
religiosas y policiales, nos esperan. Un montoncito de gente vestida de vistosos colores
se agrupa en la orilla para recibirnos, siempre amables, siempre sonrientes, siempre
amigables y hospitalarios.
Payo Henry salta del bote y lo amarra en un poste del muelle. Yo salto y me da la
mano el párroco de la iglesia morava, como para que yo no caiga en falso. Un abrazo
para mí. O sea para el hombre que va en busca de respuestas. El hombre capaz de
hablar con Ana Tingní. Me invitan entrar a la iglesia en la cual ellos mismos estaban
haciendo oraciones para que no nos pasara nada en el trayecto peligroso. Me ofrecen
leche de vaca y pan de coco.
Un pacto singular
Después me ofrecieron miel de jicote mezclada con chicha de coyol, para combatir el
posible dengue. Luego de largas conversaciones, se despiden de nosotros para que
descansemos en unos colchones que a ellos les dejó un Organismo ambientalista. Fue
por eso que el párroco de la iglesia morava me regaló unos versos. Dice que los
escribió un sociólogo que no hace mucho pasó por ahí y que se llamaba Efrén Martín
Pineda… Según me hablaron, parece que es un gran ecologista el hombre.
Los versos dicen así:
Todos nosotros tenemos un pacto, /con esta tierra, con esta tasba. / Con esta Sau
wasní. / Con la montaña sagrada, / con vos, Saslaya. /Todos nosotros te respetamos,
/gran sierpe del Coco, /todos nosotros. /Y los hijos de nosotros, /tanto ayer, como hoy,
como mañana. /Nuestros hijos seguirán ese pacto, /el cual consiste en cuidarte, Río el
Awala el Kingman /Wasní Bin, El tigre Lami, y las aves /Altis was. /Las piedras ki
asang, / Walpa Lika, la montaña.
“Diario de un sociólogo Bosawás, del escritor matagalpino Efrén Martín
Pineda
Después de leer esos versos, creí comprender ciertos celos de territorio, localismo,
demarcación de algo que es de ellos, el agua, la tierra, los animales, las plantas y
todas las especies que ahí beben, pero ya navegando con Payo Henry, me di cuenta
que ellos iban más allá de aquella oscura montaña. Pero yo no lograba establecer el
tamaño, la magnitud de lo que proponían en esos versos. Era la necesidad de hacer un
pacto con la humanidad entera, por salvar la tierra. Es decir, nuestro planeta tierra.
Cuidadosamente guardé aquel poema, mitad misquito, mitad español, mitad de todo
un poco. También revisé en mi bolso si llevaba conmigo otros regalitos que me hizo el
pastor moravo. Eran unos trabajos en piedra, animalitos en piedrecillas de colores que
el mismo pastor había logrado, apoyado entonces por Cecilia Fagoth, filántropa y gran
amiga de la montaña. De esa pequeña aldea llamada Arandak, salimos solos con Payo
Henry; era una aldea incrustada en el corazón de Bosawás.
El agua está espumosa y como más oscura. Hay pequeños rápidos pero no son
peligrosos. Es zona de raudales y nosotros vamos río arriba por lo que se nos dificulta
avanzar con mayor rapidez sobre las aguas de la gran sierpe acuática que se ha
tragado a muchos, con sus aguas y con sus cocodrilos. Se supone que por la cabeza de
esa gran sierpe se encuentra cómodamente sobre las piedras milenarias la gran Ana
Tingní. En un desfiladero se notan unas gradas naturales entre el barranco escaso de
piedras. Payo Henry me señala con la punta del remo hacia un punto que no logré
determinar, ni pude escuchar lo
que me decía, por el ruido de las
aguas. Me señala nuevamente
que ahí es, que acabamos de
llegar. Me indica que él se queda
cuidando el bote. Me pide que
tenga     mucho      cuidado    al
conversar con Tingní, que es
bruja. Se tiende boca arriba en
el bote y se dispone a descansar.
Yo recojo únicamente mi bolso
con algunas libretas de apuntes.
Me dispongo a saltar del bote
pero Payo Henry salta detrás de
mí, me jala de la camisa y me
tira hacia atrás, mientras descarga una y otra vez su cutacha sobre una culebra
venenosa que se conoce como la barba amarilla. La culebra, herida de muerte, se
desliza hacia las aguas, pero Payo Henry la prensa con un palo y le asesta otro filazo
que la parte en dos.
A mi me entró una especie de temblor en los pies; no podía controlar mis nervios y un
escalofrío recorría mi espina dorsal. Poco a poco me fui aquietando pero sentía asco y
ganas de vomitar. Mucha adrenalina a lo largo y ancho de mi pobre cuerpo. ¡Gracias
Payo Henry-le dije . Él se hizo como que no escuchó y se acomodó en el bote con sus
manos en la nuca.
Subí con mucho cuidado, no sin llevarme el machete de Payo Henry, y al final pude ver
a una extraña mujer que contradecía totalmente a las médicas de nuestras ciudades.
Era una mujer que parecía vieja, pero no era vieja. No estaba mal vestida, pero su
vestimenta violentó en mí el estereotipo de mi subconsciente. Más bien parecía que su
ropa, no era ropa, que eran trajes confeccionados para una fiesta de disfraces. Hojas
de cacao, cáscaras de cepas de guineos, guirnaldas, heliotropos y azucenas Pero no
era en nada desgreñada; estaba bien. No era vieja, mas bien se percibe, maltratada.
Antes que yo la salude, me saluda ella. Me recibe bien y me ofrece asiento. Tomo
asiento en un tronco embejucado La observo bien y desconfío. No puede ser que esa
mujer, tan raramente vestida, sepa tanto como yo necesito. Ana Tingní, mujer
conocida a lo largo de la gran sierpe del Coco esta ahí frente a mí.
Es una mujer solitaria, como la mayoría de las mujeres que son madres solteras.
Mujeres que perdieron sus varones en las tareas del río y únicamente tienen la tierra,
el aire, el agua y el fuego del sol, que de vez en cuando se asoma entre las copas de
los árboles. Ella habla para ella y para las hormigas, los grillos, los zorros y los monos y
miles de animalitos más, visibles e invisibles que conforman la biosfera, la biomasa del
suelo donde hay humus bueno para sembrar. ¡Tantas cosas secretas que nosotros no
sabemos, inéditas totalmente para nosotros los hombres y mujeres de las ciudades!
Es claro que Payo Henry se porta tímido con aquella mujer extraña. Me mandó a mí y
él se quedó como reservado, como temeroso de mirarla. Ella se vuelve y me mira, pero
no se inmuta de mi presencia. Ella ya sabía que yo iba a llegar, pero no para llevarle
algo nuevo, sino para irle a preguntar miles de cosas que otros en otros tiempos ya le
han preguntado.
“Como para asustarme, destapa una olla de la cual sale un olor muy agradable,
mezcla de anís natural y variedad de flores de las que se hace el yang yang. El olor
inunda todo el espacio”. Ella dice: Dime español, ¿que quieres? ¿En que puedo
servirte? ¿Qué vientos te traen por acá? Yo soy Ana Tingní, esa misma que tú buscas
afanado como si de mi dependiera la salvación de tu cuerpo y de tu propia alma. Dime
pues. Yo no supe que contestarle; tuve miedo de ofenderla con mi respuesta y guardé
silencio. “Soy bruja, hechicera, curandera, cuentera… Hacedora de historias del danto,
del cusuco, y el guarda tinaja. Dicen que me hago mico, árbol, sisimike, perro,
armadillo, búho. Conocedora del sontín y del makuá Capaz de hacer el mal y el bien,
guardadora del bosque y de la sukia. Curo cantando y soy la guardadora histórica del
zambo, del sumo, del misquito, del mayagna que vive río abajo”. Soy la única en
interpretar el frío de la piedra, el dolor de los monos y de los cocodrilos. Comprendo
muy bien la música del viento que viene desde abajo, llevando consigo los secretos de
amores inconclusos. El apagón del candil allá en la choza nuestra. Soy la mezcla de
muchas razas surgentes y agónicas. Cuidadora de todas las especies de mariposas, de
hojas clasificadas por mí una por una. Soy como una hermana mayor. Soy la tierra.
Agarra un puñado de tierra y la lanza al viento. Continúa hablando: cuando Masik (El
Señor) creó esta tasba, esta tierra, este saw uasní, hizo al trueno, la luna katí, el cielo,
las estrellas, nos dio el árbol para construir el bote. Sus ramas para construir los
remos, el pijibay para hacer nuestras flechas, el tuno para hacer nuestros petates y
nos hizo a nosotros. De barro, Mairin Wait waitná. Primero hizo su primer animal, el
hombre Waitná y de su costillero sacó la hembra, una Mairin. Otros dicen que nos hizo
del polvo, del barro, del maíz. Pero yo, como Ana Tingní, creo que nos hizo a todos por
igual del agua. De ahí salimos en forma de pescado, de tortuga y de lagarto. Después
nos sembró con el trueno en este paraíso para que pecáramos bastante y nos
reprodujéramos entre nosotros y nos pusiéramos nombres. Para que conviviéramos
con el danto, Danká, la tortuga Ahsa y Karas yapú, el cocodrilo y Layan el león. Nawa,
el tigre Lamí. El makúa, la ceiba y el coyol. El dátil y el raudal el awas el kitang. Nos
dio diferentes lenguas, pero no para dividirnos entre nosotros, sino para facilitarnos la
comunicación entre regiones. El mayagna, el misquito, el zumo, el zambo y otros que
se han ido perdiendo. También llegó a nosotros un mal inglés, que es advenedizo,
pero que viene desde otros lados, buscando refugio en nosotros.
Aprendimos a cazar y navegar las aguas de nuestros ríos y del mar. Vivir sobre el río,
por miedo a las mal intencionadas culebras que se meten debajo del tapesco y nos
muerden las manos cuando cultivamos maíz y frijoles. Por eso, Misquito no ser
haragán, como dicen en la ciudad, sino que teme al mordisco de la barba amarilla, que
no es otra que esa que mató Payo Henry. Desde entonces aprendimos a nombrar las
cosas y a llamarlas por su nombre, a vencer el raudal, a sobrevivir en nuestro medio,
como si fuésemos todos en una sola cosa: La Montaña. Todo iba bien, pero a alguien
se le ocurrió que matando algunas especies, sobre todo los árboles más grandes,
podríamos vivir mejor, y de esa misma manera empezó nuestra destrucción.
Comenzamos una guerra interminable que un mal día acabará con todo lo que existe
sobre la faz de la Montaña. Los ríos, los montes, los mares, la lluvia y todas las
especies que habitan en Walpa Lika. Guerra por territorios. Por Saw uasní, la tasba, y
de esa forma comenzó a morir lentamente todo mi cuerpo, que es el mimo cuerpo de
la Montaña.
Cuando miro sus ojos, está llorando. Guardo un prudente silencio. El espejo del río
refleja la silueta de Payo Henry. Refleja la ausencia de tiempos ya idos que son como
siglos. Ella reconoce su propia destrucción por los cuatro costados. Por Siuna, Por
                                       Saslaya, Por Bocay. Sabe que ese inmenso jardín
                                       pronto será una calle de cemento o un edificio.
                                       Que en las raíces de sus árboles se enredan
                                       millones de bolsitas plásticas, que se ven mejor
                                       cuando bajan las aguas. Llantas y botas de hule,
                                       baterías viejas, envolturas de caramelos, latas de
                                       sardinas, cervezas y coca cola. Que sus aguas
                                       se contaminan de basura, animales muertos,
                                       aceite y combustible que derraman, caballos,
                                       reses y otros           desechos que le tiran
                                       despiadadamente “los seres más civilizados” que
                                       viven al otro lado. Que hacen tremendas
                                       quemazones y destruyen la floresta, que entran
                                       las carreteras y con ellas, grandes camiones a
                                       sacar madera. Sólo van dejando tras de sí un
                                       triste paisaje de destrucción y muerte. Mil
                                       motosierras suenan todos los días despiadados y
                                       crueles.
                                       Ana Tingní llora, Payo Henry que estaba
                                       escuchando, también llora; yo me contagio y
                                       lloro y formamos un llanto colectivo, yo con más
                                       razón, pues me siento culpable de aquella
destrucción. Le henos causado llanto a la madre y eso duele. Algún día tendremos
nuestro propio castigo. Ana Tingní guarda silencio, yo también guardo silencio; Payo,
disimuladamente se baja para el bote. Comprendo el por qué ella, siendo tan sabia,
prefiere vivir como ermitaña allá arriba donde la neblina es aún mas densa. Claro, Ana
Tingní era hermana del trueno, del relámpago que surca los cielos, del viento, su fiel
mensajero que le dice cuándo hay incendios, para que ponga alerta a todos los
elementos que en ella viven.
Antes de despedirse de nosotros, Tingní me pide que redacte una Carta Universal del
Bien Común de la selva, donde vivimos todas las especies, conocida como la
comunidad de vida, para que nos pongamos de acuerdo en cómo disfrutarla y vivir de
ella y con ella sin hacerle daño. Una guatusa y un guarda tinaja que estaban por ahí
aplaudieron la idea. Continúa: El reino animal, que a diferencia de los hombres y
mujeres, que además tenemos también el reino de Dios, donde tiene su dominio el
águila, el halcón y el quebrantahuesos, será tomado en cuenta en dicha carta. Entran
en ella, la culebra mica, la voladora, la tronca, la sangre de toro y el coral. Además,
una gran variedad de libélulas, mariposas y ronrones, con todas las avispas posibles,
¿y como puede quedarse afuera el guardabarranco, el madroño y la nicaragüita?
Ella es madre y dueña del Kirabú, donde viven los zorros, los cuervos, los venados y el
guanjinipal. Dueña de la cueva del cuyús y la nutria, de las aguas, del recodo y del
raudal. Hasta que llegó al lugar un furibundo hulero y clavó su hacha en la corteza.
Vio salir leche de aquel árbol y se quedó picándolo hasta que terminó con la especie.
Una culebrina brillante cruzó por el cielo y anunció una tormenta. El viento se inquieta,
los árboles se mueven de un lado hacia otro, como negando una realidad heredada
desde el mismo día que pusieron los pies sobre ella los hombres civilizados. Grandes
gotas empiezan a caer y van formando la lluvia, que se desliza rauda sobre la falda
inmensa de la montaña.
Sin despedirnos de Ana, quien me pareció desvanecerse y mezclarse con las aguas y la
tierra misma, empezamos a caminar hacia el bote. Payo Henry guarda un silencio
rabioso. Ambos miramos pasar una manada de monos congos por la copa de los altos
guayabones. Iban haciendo una gran bulla, como alegres no, como asustados de
nuestra presencia.




Dolores Alfredo Barquero Brockman
Tomado de “Estampas nicaragüenses,
Personajes y situaciones”

El Diario “La Prensa, en su edición No. 21471 correspondiente al viernes 13 de
noviembre de 1998, bajo la responsabilidad de Valeria González, nos trae la noticia de
“El Descubrimiento en los archivos Municipales de la ciudad de San Salvador, del Acta
de Matrimonio de Rubén Darío con Rafaela Contreras”,
“Stella”, musa de su inspiración : “El poeta Pregunta
por Stella”: “¿Has visto el vuelo del alma de mi Stella,
la hermana de Ligia, por quien mi canto, a veces es tan
triste?
Laudable la noticia hecha pública por Valeria, aunque
desafortunadamente inexacta por lo que hace a la
partida. El Acta Matrimonial de Don Rubén Darío con
Rafaela Contreras nunca estuvo perdida. Tengo en mis
manos copia de la misma y con ella abundante
información sobre el entorno de este matrimonio.
El 29 de febrero de 1889, obligado por la “inquerida
bohemia”, según confiesa en su autobiografía, regresó
Rubén a Nicaragua luego de permanecer en Chile
desde el 24 de junio de 1886, fecha de su llegada a Valparaíso. En aquel país publicó
en 1888 su libro “Azul”. A su arribo, el antiguo colaborador de la Secretaría del
Presidente Zavala bajo las órdenes directas del poeta Pedro Ortiz, ya no era el “poeta
niño” de antaño.
El señor Don Rubén Darío, autor de “Azul” celebrado por la crítica, venía como
corresponsal del Diario “La Nación” de Buenos aires, acaso el más importante de
América Latina, cargo al que accedió por disposición del Prócer argentino, General
Bartolomé Mitre.
Fracasos amorosos sucesivos en León y Chinandega, en ayuda de los cuales concurrió
sin lugar a dudas “El aguijón de los excitantes del diablo” o quizás provocados por
éstos, produjeron en mayo de 1889 la intempestiva salida de Rubén hacia la República
de El Salvador: “Quién sabe en qué hubiera parado todo esto…si amigos míos, entre
ellos el Coronel (Anastasio) Ortiz…no me facturan apresuradamente para El Salvador”.
Una vez en San Salvador el General Francisco Menéndez, a la sazón Presidente de la
República, le ofreció la Dirección de un Diario defensor de los principios unionistas que
tendría por nombre “La Unión”. Rubén aceptó el cargo.
Por instancias de amigos, entre otros el Presidente Menéndez, Rubén contraería
matrimonio con Rafaela Contreras Cañas, hija de padre hondureño, conocida por él
muchos años atrás. Cuando fue huésped de su tía Rita Darío de Alvarado en la ciudad
de León. El matrimonio civil se dispuso realizarlo el 22 de junio de 1890 en casa de
Doña Manuela Cañas viuda de Contreras, según nos informa Rubén, fecha en que
también habría de celebrarse una suntuosa fiesta en el Palacio Presidencial de San
Salvador llamado “Casa Blanca”. No obstante, o quizás por eso, la boda se celebró el
día 21 a las siete de la noche. Asistió como invitado el General Carlos Ezeta, principal
Jefe Militar y protegido del Presidente Menéndez. Rubén narra en su “Autobiografía”
que Ezeta estuvo nervioso esa noche y tenía disensiones con los principales ministros
y colaboradores del Presidente Menéndez, entre ellos Delgado e Interiano.
                                    El Acta de Matrimonio de Rubén, cuya copia aporto
                                    como obsequio cultural, da cuenta que el matrimonio
                                    lo autorizó el Gobernador de San Salvador, doctor
                                    Margarito González y fue secretario don Próspero
                                    Pineda. Testigos del acto fueron don Tranquilino
                                    Chacón, costarriqueño como “Stella”, escritor político
                                    a quien Rubén confió los editoriales del Diario “La
                                    Unión”, y don Francisco Gavidia, poeta salvadoreño,
                                    precursor del Modernismo y de quien Rubén dijo
                                    “Quizás sea de los más sólidos humanistas y
                                    seguramente de los primeros poetas con quien hoy
                                    cuenta la América Española”.
                                    El día de su matrimonio Rubén contaba 24 años,
                                    Rafaela 21, Tranquilino Chacón 28 y el poeta Gavidia
                                    26. Por razones poco comprendidas que algunos
atribuyen a Baco Rubén viose impedido de asistir al Baile Presidencial. Al día siguiente,
23 de junio, temprano por la mañana llegaron a buscarle de parte de su esposa
Rafaela. Rubén se dirigió hacia donde ella vivía y fue entonces que le informaron el
derrocamiento y muerte del Presidente Menéndez. ¿Y quién es el Presidente,
entonces? Preguntó Rubén; el General Ezeta, le respondieron. Apresuradamente salió
Rubén de El Salvador por la vía del puerto “La Libertad. Esta vez su azaresco destino lo
llevó a playas guatemaltecas, donde el Presidente Barillas recibió de él los pormenores
de tan infausta noticia. Por orden del Presidente narró los sucesos en una
conmovedora prosa que llamó: “Historia Negra (La Traición de Ezeta). Por disposición
del Presidente Barillas, Rubén fue Director y co-propietario del Diario semioficial “El
Correo de la Tarde”, donde tuvo como colaborador al inmortal Enrique Gómez Carrillo,
orgullo de Guatemala.
El 12 de enero de 1891 llegó a Guatemala Rafaela Contreras de Darío. El 11 de febrero
del mismo año se realizó la boda religiosa en la ciudad de Guatemala. El 15 de agosto
de 1891 Rafael Contreras de Darío se embarcó hacia San José de Costa Rica. El 12 de
noviembre de 1891 nació en aquella ciudad el primogénito Rubén Darío Contreras, a
quien yo conocí en Managua por el año de 1960.
Vivió en el edificio “Venezuela”, cuyos escombros permanecen todavía sobre el
boulevard “Somoza”, frente a la Tribuna Monumental. En esa época, su hijo Rubén
Darío Basualdo, antiguo Director del Ceremonial Diplomático, era Director Propietario
del Instituto Jigoro Cano, de Judo y Karate. Darío Basualdo, abogado aeronáutico,
pintor y escritor, fue un experto en Artes Marciales Orientales y Séptimo Dan Cinta
Negra. Su viuda, doña Martha Lacayo Rosales de Darío permanece en Diriamba,
Carazo, Nicaragua. Rafaela Contreras murió en San Salvador el 26 de enero de 1893.
En 1896, cuando publicó “Los Raros”, Rubén Darío escribió “¿Por qué vino tu imagen a
mi memoria, Stella, alma, dulce reina mía tan presto ida para siempre?”
Dedicado con fraternal cariño a mi amigo, Dr. Rubén Darío Sánchez del Pozo y Salgado
porque “Sólo Darío, Darío únicamente renueva las latinas glorias ecuménicas como
nunca la espada; sólo él es augusto” (Salomón de la Selva)
EL ACTA MATRIMONIAL
21 de junio de 1890
MATRIMONIO DE RUBÉN DARÍO CON RAFAELA CONTRERAS CAÑAS EN EL
SALVADOR
El infrascrito Jefe del Registro Civil de esta ciudad certifica que a la página 41 del libro
1 de Partidas de Matrimonios que esta oficina llevó durante el año de 1890 se
encuentra la del tenor siguiente:
Junio 28-1º No. 53. Rubén Darío, de 24 años de edad, soltero, periodista, originario de
la ciudad de León, República de Nicaragua y vecino de esta ciudad, hijo legítimo de
Don Manuel Darío, ya difunto y de doña Rosa Sarmiento vecina de la misma ciudad de
León, contrajo matrimonio civil con la señora Rafaela Contreras, de 21 años de edad,
soltera y de oficios domésticos, originaria de San José, Costa Rica y vecina de esta
ciudad, hija legítima de don Álvaro Contreras ya difunto y de doña Manuela Cañas,
vecina de esta capital, cuyo acto autorizó el señor Gobernador de este departamento,
doctor Don Margarito González a las 7 de la noche del 21 del corriente mes, con los
testigos señores Tranquilino Chacón de 28 años de edad, periodista y don Francisco
Gavidia de 26 años de edad, profesor de Ciencias y Letras, ambos de este vecindario y
secretario don Próspero Pineda.-
JM, PAREDES ANTE MI, JM MAYORAL.-




Sabía que en uno de estos días, Fran, vendrías a verme en uno de mis sueños, siempre
con esa alegría ensayada en el sótano de tu alma, con máscaras de todo material,
todas alegres y vistosas. La verdad es que no era difícil desenmascararte, sólo bastaba
un abrazo oportuno en medio de tu alegría, abrirse y deshacerse de prejuicios,
mostrarse tal como se es, y vos te entregabas franco, y sabías mostrar cómo se llora
por un buen poema, por un buen amigo, por una buena canción, y ahí era cuando las
cosas mejor marchaban entre vos y yo. Los dos, desarmados de toda pose, nos
burlábamos de los homófobos que no saben disfrutar de la alegría de un abrazo
oportuno, de la alegría genuina de reconocerse seres humanos, tristes y héroes
cotidianos de nuestros propios demonios.
Te recuerdo siempre leyendo con esa pasión tuya, 7 veces tuya de leer, y luego la
celebración de tu victoria; el poeta ha muerto, el poeta murió en este poema, !
Jueputa qué diaverga Fran!, sos un jodido bien hecho decía yo con estusiasmo,
mientras te palmeaba el hombro. Luego, las cervezas, y Charly Garcia, Gustavo Adrian
Cerati, Cortázar, Roque Dalton, Carlos "Martir" Rivas (como nos gustaba nombrarle),
el libro de las obras completas de Huidobro (que le prestaste a Mitre) y las canciones
para niños que siempre me decías que te gustaban !cantate la del gato Neruda, Prix!
todos tus resortes siempre alertas empujándote al Arte ; era simplemente contagioso
verte en el plan.
!Hey llevate este libro de Cioran, te lo presto maldito! -Me dijiste- te va a cuadrar. Ahí
conocí a Cioran y “ Ese maldito yo”. Oye maldito, aquí te regalo este libro, tomá para
que te afines como maldito, me decías con senda dedicatoria un librazo con las obras
                                                        selectas de El Marqués de Sade ….
                                                        ja ja ja ja ja.... Todos en
                                                        Matagalpa me decían el Maldito
                                                        por andar de loco jugando a poeta
                                                        y don Juan.
                                                        Pues sí Francucho, como te
                                                        contaba, en el sueño estábamos
                                                        en el Teatro Perla, que ya no
                                                        existe en Matagalpa, pues ahora
                                                        es una sucursal del supermercado
                                                        "La     Colonia";   ahí     estaban
                                                        presentando un libro, que según el
                                                        maestro de ceremonia, era el libro
                                                        que representaba a la Generación
                                                        del Desasosiego, título pessoano
que nos otorgó la leona Belli, porque según ella estamos fuera de base todo el tiempo.
Cuando llegué, de entre la concurrencia apareciste vos, y me dijiste Maestro, vamos a
hecharnos unas vichas y yo en medio del fragor del evento sólo alcancé a decirte que
quería un ejemplar de ese libro, que no eran más que unas biblias pequeñas, como
esas que suelen estar en los hoteles, para que los huéspedes puedan entregarse al
sueño con la conciencia “tranquila“. Dejá esa nota, Prix y traé la guitarra y empezaron
a repartir los libros, y te dije: -ya te alcanzo, voy por mi ejemplar-, y en efecto, el libro
era, nada más y nada menos que “Las memorias del agua“... sólo vergas…¿y no es el
libro de Fran, pues? me dije- y noté cómo aquel libro empezaba a crecer en las manos
de los presentes, y crecía y crecía, y los ojos de los asistentes al evento se agrandaban
como ojos de caballo, sorprendidos por el milagro. Yo salí corriendo a buscarte, y
afuera llovía de manera cálida y torrencial, y el libro que crecía en mis manos, tu libro,
empezó a deshojarse y salían navegando en las correntadas sin parar de crecer, las
hojas colmadas de versos, y yo buscaba el bar donde habíamos quedado de reunirnos,
(cosas del sueño los dos sabíamos donde quedaba) pero yo ya no lo encontraba más,
y el libro se desintegraba en mis manos y se lo llevaba el agua clara y diáfana por la
calle central de Matagalpa, como una procesión de páginas gigantes que se pegaban a
las paredes llenando las casas de palabras y poemas.




Un error frecuente en el español actual, particularmente en redacciones periodísticas,
es atribuir al verbo adolecer el significado genérico de carecer, faltar, no tener, estar
ausente, necesitar, que de ninguna manera le conviene, cuando realmente adolecer es
precisamente lo contrario. Se adolece cuando se tiene, no cuando se carece, por Ej.
“…este párrafo adolece de errores ortográficos”, queremos decir que tiene muchos
errores ortográficos.
El verbo adolecer procede del latín dolescere (verbo incoativo de dolere, doler) que,
como se ve, nada tiene que ver con adolescente, adolescencia, que provienen del
verbo latino adolescere, que significa crecer. Por el contrario, adolecer significa
padecer alguna enfermedad, particularmente crónica, tener alguna pasión o vicio,
padecer algún defecto. Se expresa el complemento con un nombre o con ser y un
adjetivo, precedidos de la preposición de. Se puede, por tanto, adolecer de una
enfermedad ("adolece de gastritis", "adolece de migraña"). También se puede adolecer
de algún defecto físico o moral ("adolecía de ser intransigente", "adolece de tacaño").
Entonces no es falta de, sino que está lleno de.
Otro término frecuentemente utilizado de forma incorrecta es el que usan las casas
comerciales en función de promociones de productos a la venta. Es común ver una
manta ò rótulo anunciando DESCUENTOS por tal o cual época del año, ò por día
feriado, etc, esto para decir que hay precios más favorables de lo acostumbrado. Pero
en la misma cuadra otra casa comercial no dice que hay descuentos sino REBAJAS,
queriendo significar lo mismo que el primero menores precios en los productos que
ofertan- ¿Cuál de los dos está utilizando el término correcto entonces? Lo normal es
que leemos dichos anuncios indistintamente y los decodificamos como correctos, ¿pero
lo son, es lo mismo Rebaja que Descuento para querer significar que se pagará menos
por los productos a comprar en determinada fecha ò en una feria de artículos
campesinos Por Ej. ?
En las relaciones contractuales de compra-venta, la Rebaja significa que hay precios
promocionales, es decir, se pagará menos por un artículo ò producto si es comprado
ahora DE CONTADO, es más, se hace aclaración de que no habrá regateo de precios
ya que están rebajados. Por otro lado, los descuentos no son para compras de
CONTADO, sino habrá descuentos en valores facturados al crédito cuando el deudor
pague antes de llegarse la fecha pactada para cancelar la factura, entonces hay
condiciones que dicen: Si me pagas una factura dada para 30 días y la pagas en 15
días, te descuento un 10%; es decir, los descuentos funcionan por PRONTO PAGO,
medida que contribuye obviamente con una mejor rotación de las cuentas por cobrar
del negocio y por ende de su liquidez.Podríamos mencionar otros ejemplos de términos
mal usados, como “Concluir” para significar que algo terminó, cuando concluir está
referido a conclusión, “…concluyo entonces que el estudio realizado….” Pero si quiero
decir que un evento terminó a tal o cual hora, no debo utilizar concluir, sino que
finalizó a tal hora. Para terminar este artículo concluyo entonces que con este pequeño
aporte estaremos contribuyendo en desarrollar nuestro acervo y les deseo un
venturoso año 2011.




                                      Olga Solari nació en Matagalpa en 1915, de
                                      padre italiano-chileno y madre matagalpina.
                                      Vivían en Matagalpa en una casa contiguo a la
                                      antigua Logia Masónica; su madre y tíos tenían
                                      una pequeña fábrica de ropa y también venta
de ropa “al por mayor”, esquina opuesta a la residencia de Armando Orúe.
Olga estudió la primaria en Matagalpa, donde también tomó clases de piano en 1928
con María Celina Bustamante de Grijalva, llegando a dominar el teclado señorialmente,
ejecutando música clásica de los grandes maestros como Beethoven, Brahms, Listz.
Terminó su bachillerato estando interna en el Colegio Francés de Granada.
Con su familia se trasladó a Santiago, Chile en 1935, donde completó sus estudios
superiores. Allí se desarrolló como pianista y poeta y escribió tres libros: “Canción para
entibiar su sueño”, “Corazón del Hombre”, y “Selva”. Olga fue contemporánea y amiga
de Pablo Neruda. (E. Kühl. Matagalpa Histórica,
p. 241)
En 1939       viajó con su hermana Malucha,
también nacida en Matagalpa y fundadora de la
escuela de danza de Chile. Ambas viajaron en
barco de Valparaíso a Corinto, visita que se
extendió por más de un año y regresaron a
Chile en 1941.
Con Malucha, bailarina de ballet, realizó varios
conciertos de música y baile adornados con
recitales de poesía en los mejores teatros de Nicaragua, como este recorte que
mostramos aquí en el Teatro Margot de Matagalpa. También en Managua, Masaya y
Granada, donde fueron presentadas por Leopoldo (Polo) Rosales Mendioroz. Polo era
                                                director y locutor de la radioemisora “La
                                                Voz de la América Central”; los otros
                                                compañeros de la radio eran Manolo
                                                Cuadra, el cubano Mamerto Martínez,
                                                Juan Aburto (escritor) y Tino López
                                                (Caricaturista de La Prensa).Tino estaba
                                                casado con Carmen Rosales, hermana de
                                                Polo, Carmen murió en un accidente en
                                                1944.
                                                En Matagalpa los amigos de Olga eran
                                                Julio Cesar Toruño, Carlos Arroyo
                                                Buitrago, “Bin” Morales, y Polo Rosales
(este era el “D´Artagnan” del grupo)
Quería yo traer a memoria a esta audaz y original poetisa matagalpina, desconocida
para muchos de sus colegas porque floreció en Chile, sin embargo ella fue la
precursora de la poesía de protesta femenina, género que floreció más tarde en los
años ochenta, con Gioconda Belli, Daysi Zamora, Michelle Najlis, y porque Olga
siempre recordó en sus poemas su origen matagalpino y nicaragüense.




La primera jornada de Operación Sonrisa Nicaragua 2011 se estará efectuando en el
Hospital España de Chinandega este próximo mes de febrero. Para garantizar que la
jornada beneficie a familias del norte del país, CISA inició una campaña de
comunicación en toda la zona cafetalera, para que los niños apliquen como potenciales
beneficiarios de la Brigada. La jornada se realizará del 17 al 25 de febrero, por lo que
para poder participar, las familias deben llenar una hoja de inscripción en los centros
de acopio u oficinas de CISA Exportadora, antes del 17 de ese mes.
Esta jornada es la primera de cuatro que Operación Sonrisa Nicaragua tiene
programadas para 2011, expresó Felice Chay, Directora Ejecutiva de O.S. N. Gracias
al apoyo de patrocinadores como Fundación COEN, Fundación Almori, CISA
Exportadora, Pepsi y Fundación César Guerrero, logramos realmente transformar las
                                 vidas de los niños que sufren de estas malformaciones
                                 faciales.
                                 Por su parte, Rosa Rivas, Gerente de Responsabilidad
                                 Social Empresarial de CISA Exportadora, dijo. “Este año
                                 queremos tener mayor alcance en todos los lugares,
                                 para que más niños puedan beneficiarse de este
                                 hermoso proyecto”. CISA Exportadora es una empresa
                                 nicaragüense con más de 50 años en la industria de
                                 comercialización y exportación de la más alta calidad
                                 de café verde de Nicaragua e invierte más de 250 mil
                                 dólares       en
                                    programas
                                 sociales en los
                                  departamentos
                                 del norte del
                                 país, así como
otros 500 mil en asistencia técnica para
pequeños y medianos productores. En los
últimos 5 años ha invertido más de 4 millones
de dólares en infraestructura y tecnología.




Descendiente de consagrados actores españoles, Róger Blen, declamador y actor
teatral, se inició en la actuación en enero de 1960, y desde esa fecha se ha
consagrado al mundo del Teatro, y en este enero del 2011 cumple 51 años de su
carrera artística.
De manera súper especial, comparte con los lectores de la Revista Vox Pópuli algo
de la historia de sus antepasados, cuando la Compañía de Teatro de su bisabuelo
Saturnino Blen, un cotizado actor español, y su esposa doña Francisca Muñoz Blen, se
perfilaron con gran éxito por su calidad interpretativa en los teatros madrileños, y al
acumular fama y prestigio. se disponen a realizar una gira artística por América Latina,
iniciando la temporada en La Habana. Posteriormente actúan en Venezuela, luego
Panamá, Colombia, Guatemala, y en 1869 llegan a El Salvador, debutando el 28 de
marzo con la obra “Don Juan Tenorio”, de José Zorrilla, presentando también otras
obras como “Romántica Habanera”, “El amor y el interés” y”Más vale llegar a tiempo
que rondar un año”, completando la temporada con más de seis obras distintas hasta
concluir en octubre de 1869.
El elenco de la Compañía Blen lo integraban: Saturnino Blen, su esposa Francisca
Muñoz Blen, sus hijos Concepción, María, Ernesto, Reyneri de Blen y Pepe, niño de 10
años de edad. Fue tanto el éxito de la Compañía Blen que los diarios de El Salvador
certificaban en sus publicaciones que era la más completa y competente de cuantas
habían visitado el territorio salvadoreño. Los Blen continuaron su triunfal recorrido
hasta llegar a suelo nicaragüense, debutando en la ciudad de León con la modalidad
de improvisar teatros en los amplios patios de casas particulares. Se instalaron en una
hermosa casa, frente a la Iglesia San Francisco de la Calle Real. En el patio instalaron
el escenario y en los corredores se acondicionaron los palcos y lunetas. Toda la familia
                                   trabajaba, varones y mujeres. Don Saturnino y su
                                   esposa doña Paca, con sus hijos, hacían las delicias
                                   de     los   espectadores     con    sus    impecables
                                   caracterizaciones. Toda la aristocracia de León acudía
                                   a las noches de presentaciones, donde los Blen
                                   hicieron época. La Compañía se trasladó después a
                                   Granada, donde también tuvieron mucho éxito y con
                                   el correr del tiempo se quedaron a vivir allí, a tal
                                   grado que Conchita y Mariquita contrajeron
                                   matrimonio y posteriormente, al hijo menor, Paco, le
                                   procrearon una niña cuyo nombre es Adelina Blen,
                                   siendo ella la que trajo al mundo a su hijo Róger, que
                                   nació el 24 de enero de 1939, en el sector del Barrio
                                   Santo Domingo en Managua.
                                   Róger Blen, descendiente de consagrados artistas,
                                   lleva en sus venas la sangre herencia del arte.
                                   Después de bachillerarse en el Instituto Ramírez
                                   Goyena se incorpora al teatro, tomando varios cursos
                                   en Bellas Artes: Historia del Arte, Historia del teatro,
Dramaturgia, de Bertolt Brecht, Declamación, Dicción, Fonética de Homero de Portugal
y Dionisio Ortiz. Ya consolidado en conocimientos, se incorpora a la Compañía de
Teatro del Maestro Adán Castillo (Director y Gran Maestro de teatro y danza). Róger
alternaba su trabajo en el Banco de América, por el día, y por las noches acudía a los
ensayos de las obras que consolidan su vida artística. Hace su debut con la obra del
autor español Jacinto Benavente “Los Intereses Creados”, donde comparte escenas
con Blanca Amador; actúa y dirige Adán Castillo. Posteriormente actúa en “No salgas
de noche”, del español Jardiel
Poncela, al lado de María Teresa
Cuadra, Rafael Solórzano y Fanny
Fabri, acumulando en su carrera su
participación en la obra”En un burro
tres baturros”. También actúa en la
obra “Seis personajes en busca de un
autor”, del dramaturgo italiano Luigi
Pirandello, dirigido por el nicaragüense
René Henríquez (q.e.p.d) y en “Las
manos son inocentes”, del autor
español José López Rubio, Róger, de
21 años caracteriza a un anciano de
75 y comparte escenas con Walter
Montenegro, Eduardo Alvir, Ramona
de Caracas, Elsa Ruth Lanzas. Enrique
Lanzas y Socorro Bonilla Castellón (recién fallecida), quien hizo su debut como actriz
en esta obra el 5 de marzo de 1962; todos bajo la dirección del actor argentino Ricardo
Quintero. “Mi sueño dorado”, al lado de Sol Barquero, “Don Juan”, actuando con Linda
Barquero. Roberto Rodríguez y Adán Castillo- (Róger interpreta a Leporello, criado de
Don Juan). “Sangre de Dios”, del español Alfonso Sastre, compartiendo créditos con
Enrique Lanzas., Julio César de Lara y haciendo su debut en el Teatro Salomón
Morales; dirige Blanca Rojas. Róger Blen forma el grupo teatral del Banco de América y
pone en escena la obra “El hombrecito”, del autor español Miguel Hernández, y dirige a
Daysi Rener y Antonino Guillén. El tema de esta obra
gira alrededor de una protesta airada y una
reafirmación dialéctica de la lucha de clases de España.
Róger, del teatro salta la cine, y en 1983 fue
contratado por los Estudios de Cine Franco Film, de
Francia, ICAIC de Cuba e INCINE de Nicaragua, para
participar en el rodaje de la película “El señor
presidente”, de Miguel Ángel Asturias, interpretando el
papel del sacristán, cuyas escenas fueron filmadas en
la Iglesia San Francisco de Granada, en Nicaragua y en
la Fortaleza del Morro en La Habana, Cuba.
Este destacado actor nicaragüense tiene como
testimonio de sus logros en calidad de artista:
diplomas, trofeos, medallas de oro , y sobre todo, el
legado del talento artístico de sus bisabuelos y demás
familiares, consagrados artistas del elenco español de
la Compañía Blen. Como amante de la poesía, tiene en
su haber discográfico en C.D. con 17 poemas de Rubén
Darío. Se ha presentado como excelente declamador
en los mejores escenarios, casas de cultura, teatros y estudios de televisión
nicaragüenses, y por ser ferviente admirador de la obra dariana, y por divulgar la
poesía de nuestro Rubén, el Instituto Cultural de Chile le otorgó Diploma y Medalla de
Honor, la que le fue impuesta por la inolvidable Madrina de los artistas de Nicaragua,
Lolita Soriano y por el Dr. Julián N. Guerrero, por sus 51 años en el quehacer teatral.
Róger Blen es un valor cultural viviente, orgullo de Nicaragua.
Nota: Hugo Hernández Oviedo Recopilador de datos biográficos- Tel- 2266-
1309-Managua.




La Matagalpa realmente urbana estaba compuesta por tres núcleos distintos, y de
diferentes modos de vida tanto como de razas: la colonia de extranjeros europeos y
norteamericanos, los nativos nicaragüenses y la colonia china.
El núcleo de los extranjeros europeos y norteamericanos estaba compuesto por
inmigrantes de Europa y Estados Unidos, éstos últimos que vinieron de California por el
lado del Pacífico, pues entonces no se pasaba todavía por el Canal de Panamá, que no
estaba terminado aún. Estos extranjeros eran mineros y agricultores, a quienes les
gustó mucho Matagalpa por su clima y por la hospitalidad de sus habitantes, además
de la seguridad del gobierno. Se dedicaron a sembrar café, pues en esa época el
gobierno, además de la tierra, les daba subsidio por cada manzana que se sembrara;
también se dedicaron a la explotación de minas de oro que por todas partes
encontraban o creían encontrar. Algunos de estos mineros extranjeros vinieron
contratados directamente por una compañía inglesa, llamada “La Leonesa”, que estaba
en la vecindad de San Ramón, jurisdicción de Matagalpa y a muy poca distancia de
ella. Después de muchos años de estar trabajándola, esta mina se inundó en un
invierno por un río subterráneo y no pudo ser achicada por la capacidad muy limitada
de sus bombas operadas por turbinas de vapor. La inundación de los túneles causó la
tragedia de varios ahogados y la mina se cerró bruscamente. Varios de los extranjeros
que trabajaban en ella se quedaron en Matagalpa con los otros ya establecidos, se
casaron con nativas y formaron el núcleo económico de empresas privadas dedicadas
a la producción: plantaciones de café, minas de oro, ganadería y exportación de hule,
cuero y oro, y así contribuyeron a establecer la base económica de Matagalpa. Pero
esta agrupación extranjera se mantenía compacta y hasta tenían su Club Social, que
inclusive les servía de alojamiento cuando venían al pueblo aquellos que vivían en sus
casas de campo, con todas las comodidades de entonces. Casas de ladrillo con techo
de tejas de barro, estufa de hierro para leña o carbón, agua sacada con bombas de
mano, filtros, luz de lámpara de gasolina o kerosene; algunas de estas casas tenían
incluso piano y biblioteca. Hacían su vida social visitándose unos a otros y tenían hasta
cementerio aparte por no sé que discrepancias con la iglesia católica, pues la mayoría
eran anglicanos o evangelistas.
El núcleo de los nativos, con antepasados que provenían de todos los departamentos,
y otros que eran descendientes directos de los españoles de la colonia, se conservaban
puros en su raza; eran blancos, rubios y de ojos azules, pues no se querían mezclar
con los indios, pero sí se unieron fácilmente con los otros extranjeros. Vivían en una
leal competencia en todos los trabajos, más bien de cooperación mutua.
Esa clase de gentes que buscaban en la amistad y el trabajo la única solución para sus
problemas y necesidades, fue la que formó Matagalpa, en una completa confraternidad
de vida entre ricos y pobres.
Por último, la comunidad china, cuyo aporte no era de mucha significación racial,
                                                               vivían      completamente
                                                               aparte en sus casas,
                                                               donde         desarrollaban
                                                               todas sus actividades, sin
                                                               ningún           empleado
                                                               nacional. Ahí tenían sus
                                                               tiendas, vendiendo telas,
                                                               cohetes y triquitraques,
                                                               cocinando sus propias
                                                               comidas, y nosotros los
                                                               muchachos,          cuando
                                                               pasábamos                les
                                                                      gritábamos:”!Chinos
                                                               cochinos, come ratones!”.
                                                               Hasta en sus relaciones
                                                               sexuales, los chinos no
                                                               buscaban mujeres entre
                                                               las     nativas;    cuando
querían una esposa la mandaban a traer a China, por correspondencia, como si fuera
mercadería. Al respecto, hubo un caso en Matagalpa que tuvo repercusiones
internacionales. Resulta que un chino establecido en esta ciudad se casó con una
señorita de apellido Palma y se fue con ella para la China, creo que a Hong Kong. Allá
en la China, nuestra paisana se encontró con la otra esposa que tenía su marido y que
no la aceptó, como tampoco su familia. Sufrió toda clase de humillaciones, pues hasta
la quisieron ahogar en un estanque, hasta que el Cónsul británico, enterándose de su
desgracia, la logró devolver a nuestro país, por medio de la Cruz Roja Internacional.
Pero la verdad es que todo mundo vivía fraternalmente en Matagalpa, sin roces
sociales; ni el gobierno se metía con uno y casi no se pagaban impuestos. No había
policías en las calles. En el cuartel había unos cuantos guardias a quienes llamábamos
“Chingos”, sin uniforme y de caites, mandados por un Jefe de Policía que sí tenía
zapatos y que salía todas las noches con su escolta de unos 6 a 8 guardias en fila, a
hacer “la ronda”, la cual consistía en dar la vuelta a la ciudad y regresar al cuartel.
Estos guardias también servían para acompañar los Bandos o Decretos oficiales que de
vez en cuando mandaba a publicar el Presidente de la República para que los
habitantes obedecieran. Estos Bandos eran acompañados por un clarín y a veces hasta
con los músicos municipales, de acuerdo con la magnitud del decreto presidencial.
Se comentaba de un Bando famoso, en el cual el Presidente solicitaba que se enviaran
unos voluntarios para el servicio militar, y la autoridad que los mandó, envío el
siguiente telegrama: “le mando diez voluntarios y le suplico me regrese los mecates”,
pues los había enviado como presos, amarrados.
También se comentaba de este otro Bando Municipal: “A todos los pobladores de esta
limpia ciudad se les ordena que amarren sus chanchos que andan en la calle, y al que
no, que no”.




Definitivamente todo en la naturaleza está en constante cambio y el ser humano no es
la excepción a esta ley, al contrario, de él se ha dicho que es imposible que
permanezca estático, y que para bien o para mal, siempre está en evolución. A medida
que la historia de la civilización humana ha avanzado, se han puesto de manifiesto
diferentes culturas y concepciones sobre aspectos inherentes a toda persona, como
dignidad, libertad, derechos humanos, criterio propio, convicciones, entre otros, y ha
sido característico en estos conceptos el rol social que como hombre o mujer se
desempeña en determinado contexto y circunstancia.
Matagalpa fue testigo, en noviembre del año recién pasado, de un acontecimiento del
que cada quien es libre de sacar sus propias conclusiones, y que estuvo a como se
suele decir, “en la palestra” por varios días. Se trata de una marcha realizada por un
grupo de mujeres, entre las cuales se pudo ver a una de ellas totalmente desnuda
desfilar por las calles de la ciudad a la vista de la ciudadanía sin excepción, niños,
hombres, ancianos… etc.
Pues bien, no se trata de un complejo de moralista o perfeccionista el analizar el
asunto en cuestión, sino sencillamente de lo siguiente. Históricamente la mujer ha sido
reprimida como ser pensante; se le ha visto como la parte pasiva, la del sexo débil,
entre otras ideas lamentablemente erróneas, y se debe reconocer que ha estado y
sigue todavía hoy, sometida en algunos casos a condiciones de vida criticas, violentas,
humillantes y que lesionan hondamente su esencia de persona humana. No cabe la
menor duda de que hombres y mujeres tienen iguales derechos, y de que es
sumamente urgente solucionar el grave problema de la violencia contra las mujeres
que tanto luto y dolor ha causado a muchas familias. Esta debe ser una prioridad en la
que todos y todas debemos integrarnos a trabajar; es un asunto que no puede ser
objeto de cuestionamiento. No mas violencia intrafamiliar ni mas maltrato a la mujer.
Ahora bien, y es acá donde no hago mas que dar un punto de vista personal y que
para muchos estará bien, pero para otros quizá suene ridículo, pero que yo considero
lógico. No se puede tolerar tan pasivamente el acto de proceder a exhibirse de forma
tal que atente contra el orden público y extingue el sentir moral, espiritual y humano
de un pueblo.
Uno de los dones más valiosos y signo claro de la democracia, es la libertad de
expresión; sin embargo, cuando equívocamente se justifica cualquier acto bajo ese
derecho, se pierde el verdadero sentido de su uso y fácilmente se dan hechos que
desentonan con el sentido común y originan conductas no correctas.
Resulta paradójico exigir respeto cuando quien lo exige es el primero en irrespetarse.
Pregunto a quienes organizaron este evento, si al proceder de la forma en que lo
hicieron lograron el respeto que piden para la mujer, porque lo que yo pude apreciar
fue todo lo contrario: gritos, abucheos, groserías, insultos… que se lanzaban contra las
damas que exhibieron su cuerpo desnudo.
Me tomé el tiempo para consultar con una experta en leyes, quien me remitió al
Código Penal y Código Procesal Penal de la República de Nicaragua, en cuyo libro
tercero, título III, sobre faltas contra el orden y la tranquilidad publica, capítulo III
sobre actos escandalosos en forma pública, articulo 540 se lee textualmente lo
siguiente: “Quien se muestre desnudo o exhiba sus órganos genitales en lugares
públicos será sancionado con diez a treinta días de multa o trabajo en beneficio de la
comunidad, de diez a treinta jornadas de dos horas diarias.” P. 234. Por lo tanto, no
puede tolerarse por parte de las autoridades que se violente la ley de esa manera.
Lamentablemente esto es producto de culturas que quieren imponerse. Las grandes
potencias, no contentas con habernos saqueado tantos bienes económicos, intentan
ahora robarnos la moral y el sentir ético de nuestro pueblo. Si en países desarrollados
económicamente pero pobres en valores, es totalmente normal exhibirse desnudo
desfilando por las calles, pues acá estamos en Nicaragua, y este es un país en donde a
pesar de tantos problemas socioeconómicos, todavía existen valores. Qué triste es ver
cómo mujeres humildes son engañadas fácilmente por ideologías que aparentando ser
soluciones, crean conflictos internos en cuanto a la repercusión psicológica que
                                                                significa exponerse a lo
                                                                ridículo en publico, y
                                                                externos en cuanto a la
                                                                reacción social y a la
                                                                imagen y reputación
                                                                que se        crea de si
                                                                misma una persona que
                                                                hace tales cosas.
                                                                Lord Baden Powell, dejó
                                                                una frase muy bella:
                                                                “tratad de dejar este
                                                                mundo       en    mejores
                                                                condiciones de cómo lo
                                                                encontrasteis”. No es
                                                                con      sistemas    que
                                                                mutilan a la persona al
                                                                minimizarle            su
dimensión moral como se aportan soluciones. El desorden en el aspecto exterior trae
consigo el desorden del aspecto interior de la persona. Ojalá que quienes están
inyectando estas maneras erróneas de protestar, se den cuenta que no se puede
defender un derecho cuando se lesiona otro, y aquí lesionaron el derecho de un
pueblo a tener armonía moral y sentido ético. Hasta nuestros ancestros llegaron a
comprender que el cuerpo no es ninguna pancarta, y usaron taparrabos; tenían mas
vergüenza que estas “damas”. Diría un pensador: “Me sorprende la inteligencia de las
bestias y la bestialidad de las personas”.
No mas marchas inmorales en la vía pública, pues el respeto NO SE IMPONE, SE
GANA.




A partir de junio de 1933 comenzó a desarrollarse un proceso que en pocos meses
llevaría a la destrucción definitiva de Sandino y su movimiento. Con ello, el país se
encaminaría simultáneamente en dirección a la dictadura de la familia Somoza. El
problema fundamental fue que la voluntad política para realizar el convenio de paz no
continuara evolucionando. En su lugar, los conflictos se fueron reduciendo cada vez
más al plano militar. La responsabilidad principal la tuvo la actitud agresiva de la
Guardia Nacional, aunque también influyeron otros factores. Fue un drama en el que
jugaron un papel activo los políticos de los grandes partidos, los periodistas y hasta el
propio Sandino, sin que nadie pudiera evitar el desenlace fatal.
Desde que Sandino no pudo salir adelante con la organización de su propio partido,
tuvo que ir adoptando posiciones cada vez más defensivas. La Guardia Nacional estaba
apostada en cómodas bases alrededor de su proyecto, haciendo de vez en cuando
avances amenazadores, cuya ilegalidad no era visible para la opinión pública de
Managua. El tiempo estaba a favor de los enemigos de Sandino, ya que en ninguna
parte se había acordado el desarme de éstos. Por el contrario, cuanto más tiempo
transcurriera, con tanto más éxito podrían sostener que el desarme del EDSN no se
había completado y que era ilegal que en el país existiera un segundo ejército.
Cuando en noviembre de 1933 Sandino volvió a Managua, las negociaciones con el
presidente Sacasa giraron casi alrededor de cómo podrían hacerse efectivas las
garantías de seguridad para su gente. Salvatierra informa de una reunión entre
Sandino y Somoza para mejorar el entendimiento personal entre ambos. Entretanto, la
Guardia Nacional se había consolidado de modo tal que Somoza ya no vaciló en seguir
su curso de confrontación, a pesar de que en la prensa se había comenzado a criticar
el creciente poder de la Guardia.
A principios de febrero de 1934, terminó el mandato de los cien hombres que
constituían la tropa de resguardo de Sandino, y el presidente lo tenía que prolongar o
revocar. En Managua había un ambiente de tensión y la prensa esperaba que se dieran
más confrontaciones sensacionales entre Sandino y Somoza. Pero como siempre,
Sacasa estaba pensando en una salida equilibrada. Se envió a Salvatierra a las
montañas para que trajera a Sandino personalmente y lo llevara sano y salvo a
Managua.
El 16 de febrero, acompañado de sus dos oficiales, Estrada y Umanzor, Sandino llegó a
Managua. De inmediato comenzaron las negociaciones con el presidente. Sandino se
concentró por entero en el problema de la institucionalización de la Guardia Nacional.
Su postulado central era que esa institución, heredada de la intervención de los EE.
UU., se reglamentara de acuerdo a la Constitución y quedara efectivamente bajo el
control del presidente. El 18 de febrero apareció en el diario “La Nueva Prensa” un
reportaje en el que se aseguraba que Sandino había dicho que: “en Nicaragua había
tres Estados: la fuerza del Presidente de la República, la de la Guardia Nacional, y la
mía”. Esta aseveración provocó de nuevo un sinnúmero de comentarios y le sirvió a
Somoza como prueba de que Sandino había violado el convenio de paz y era un
enemigo del Estado. Sin embargo, después de la exitosa conclusión de las
conversaciones, el presidente Sacasa invitó a Sandino, Salvatierra y todos los que
habían participado en el proceso de paz, para celebrar con una cena la noche del 21 de
febrero. La tensión bajó y todos los presentes, incluido Sandino, se sintieron
optimistas. No sabían que desde hacía un buen tiempo, los confidentes de la Guardia
Nacional vigilaban todos los movimientos de Sandino y su gente.
Simultáneamente, Somoza había convocado al cuartel general de la G. N., ubicado en
el Campo de Marte, debajo del Palacio Presidencial, a un grupo de conspiradores que
decidió capturar y ejecutar a Sandino esa misma noche. Somoza involucró en la
planificación del hecho, no sólo por razones técnicas, a una gran cantidad de
subordinados. Así, la complicidad distribuía la responsabilidad a todo el grupo. Con el
fin de dificultar que posteriormente algunos se retractaran de haber estado allí, se
levantó un acta que firmada por todos los asistentes.
                                                            En el Palacio Presidencial se
                                                            conversó      animadamente
                                                            hasta que comenzó la cena.
                                                            Sandino contaba anécdotas
                                                            de la guerra civil de 1926-
                                                            27. En esos días ya no
                                                            llevaba puesto su uniforme
                                                            militar, sino que un traje
                                                            gris de corte inglés, con
                                                            chaleco. En la cadena de su
                                                            reloj colgaba un retrato de
                                                            su difunta esposa Blanca.
                                                            Alrededor de las diez de la
                                                            noche     se    disolvió     la
                                                            reunión. Sandino subió al
                                                            automóvil      oficial      de
                                                            Salvatierra, acompañado de
                                                            su padre, sus escoltas,
                                                            Estrada y Umanzor, y del
                                                            mismo Salvatierra para ir a
                                                            casa. El automóvil se dirigía
                                                            a casa de Salvatierra,
                                                            donde      estaba      alojado
                                                            Sandino, y donde a esa
                                                            hora se encontraban su
                                                            hermano Sócrates y el
                                                            coronel Santos López. A los
pies de la colina de Tiscapa, una patrulla de la Guardia Nacional esperaba el vehículo y
lo detuvo. Sandino y sus escoltas tuvieron que entregar sus armas; tampoco hubiera
servido de mucho hacer resistencia, ya que la operación estaba planeada
profesionalmente y el auto estaba rodeado de soldados. Sandino reaccionó incrédulo al
principio; protestó, alegando que debía ser un malentendido y exigió que le
permitieran hablar con el General Somoza. Fue apartado de su padre y de Salvatierra,
quien fue tratado con más cortesía por ser Ministro de Agricultura, pero igualmente
sus protestas fueron inútiles. El grupo de conspiradores mantuvo unánime la pena de
muerte. La orden fue ejecutada más o menos a las once de la noche. Sandino,
Umanzor y Estrada fueron abatidos a tiros con pistolas ametralladoras. Murieron en el
acto. Los cadáveres fueron despojados de sus pertenencias y se les enterró desnudos,
la misma noche, en el lugar de los hechos. En 1944, por órdenes de Anastasio Somoza
García, los restos mortales de Sandino fueron desenterrados y quemados. Por eso, el
héroe nacional ya no tiene tumba; el viento esparció las cenizas por todo el país.




El Internado

El día 4 de Abril de l967 creo que jamás se me va a olvidar. Todos los que fuimos
seleccionados, llegamos uniformados de blanco, y de zapatos blancos; a las 7.30 de la
mañana, las autoridades supremas del Hospital “El Retiro” nos esperaban en el
auditorio que tenía esta institución; el Director era el Dr. Herman Castillo un viejito
chaparro y mal encarado, el Sub-director era el Dr. Carlos Jirón alto, de bigote y con
una sonrisa cínica a flor de labio; lógicamente por la Universidad estaban El Dr. Uriel
Guevara, el Dr. Carlos Berrios y el Dr. Salinas Esquivel, Había un comité de Enseñanza
compuesto por el Dr. José Luis
Arguello en Cirugía Los doctores
Humberto Caldera y Enrique
Alvarado     por    Pediatría,   Los
doctores Luis Favilli, el Dr. Jorge
Martínez quien era el responsable
del programa del Internado
Rotatorio y     César Cepeda por
Medicina, los doctores Edmundo
Mendieta,        Jorge       Urcuyo,
Constantino Mendieta y Manuel
Rocha Moncada por Ginecología y
Obstetricia y por Radiología el Dr.
Roberto Calderón el Dr. José Ma. Espinoza y el Dr. Leopoldo Torres.
Fue un acto sencillo pero muy bonito.Nos entregaron las rotaciones; yo inicié en el
servicio de Pediatría del Dr. Carlos Báez pero me tocaban los turnos en Cirugía. El
Residente que me tocaba era el Gordo Luna; en el dormitorio de Internos me tocó
compartir con los leoneses Oscar Fonseca, Donald Vargas, Volney y Fabio Salamanca y
el primer día me tocó turno.-
El Hospital “El Retiro” era el mejor hospital del País, muy moderno un Edificio de 4
pisos, con sistemas de audio para llamar y un señala-personas para buscarnos cuando
nos necesitaban en las salas; tenia un lobby hermoso por lo grande y la comodidad;
uno entraba y hacia el lado derecho quedaban las Pediatrías; lógicamente, como era
mi primer día de trabajo, en esa sala de Pediatría que era para pre-escolares, los niños
eran entre los tres y los cinco años.El Residente era Carlos Silva, uno que fue mi
compañero de pieza en León y junto conmigo rotaban en esa sala: Carlos Ruiz Castillo
y Volney Salamanca.
Pasamos visita con el Dr. Báez y nos distribuyeron las cunas o camitas; la adrenalina la
andaba al tope y me sentía realizado porque había llegado donde tanto soñé. A las 10
de la mañana hubo una presentación de una niña morena con Anemia del
Mediterráneo; luego Carlos Silva, que se había casado con la Rosita, una hija de Doña
Haydee la dueña de la comidería en donde comíamos en León, me llamó aparte, y me
dio consejos. Aquí nadie te va a ayudar y hay que sacar el trabajo como sea; a veces
ni vienen los médicos de base; hoy porque es primer día van a venir todos; te hacés
cargo de los ingresos y cualquier duda me preguntás.
Lógicamente esos consejos los tomé en serio; creo que fueron unos cinco ingresos los
que me tocaron: dos niñas con anemia severa y un niño con sospecha de una
meningitis; a las 5 PM iniciamos el turno y me tocó en Cirugía de varones; el interno de
la sala me entregó, no quedaban problemas; sólo había que revisar las cirugías
programadas, para los tres turnos de la mañana, más que todo que se cumplieran las
órdenes pre-operatorias- A uno de vesícula había que ponerle una sonda naso-gástrica
a las 5 AM. y luego tener la sangre con pruebas cruzadas; prácticamente estaba
sencillo, pero a las 10PM de ese primer turno me llegó un señor de San Francisco del
Carnicero, con una herida penetrante de abdomen a la altura del ombligo que atravesó
el abdomen de lado a lado, en semi-choque, pálido y sudoroso.
                                         Inmediatamente me acordé de todo lo que
                                         había aprendido en el Hospital de Matagalpa y
                                         en el Barco Hospital Hope y procedí a canalizar
                                         venas con Hartman a chorro, sonda de Fowley
                                         abierta a permanencia, sonda naso-gástrica,
                                         Rx. de Tórax y simple de abdomen, BHC, T. de
                                         Sangría, T. de coagulación y T. Parcial de
                                         tromboplastina, Tipo y Rh cruzar y preparar
                                         500 ml de sangre fresca y llamé al residente de
                                         turno; éste sólo me contestó, anotarlo en sala
                                         de operaciones para Laparotomía Exploradora e
                                         inicias la cirugía, que yo ya llego. Ya con los
                                         análisis completos, salido de la crisis de
                                         hipotensión lo trasladé al quirófano; mi otro
                                         compañero del turno no podía creer que
                                         íbamos a iniciar ; el anestesista de turno no
                                         quería iniciar, habló con Luna y no le quedó
                                         más que dormir al paciente. Entré con una
incisión media infraumbilical y por planos llegué a la cavidad abdominal; sacamos
como 300 ml de sangre de la cavidad; revisamos y sólo encontré perforaciones en
intestino delgado, unas 16; las suturé con seda una por una, revisamos bien el colon y
el estómago y al no encontrar nada, lavé la cavidad y la cerré por planos. Estaba
terminando cuando llegó Luna, todo somnoliento por que eran las 2 AM.
!Así se hace Picolo, me dijo, pasaste la prueba de fuego!




Lo conocí en el año 2003, en el Primer Simposio Internacional Rubén Darío, en
León Santiago de Los Caballeros. Se apareció de repente, con su saco azul, descolorido
por el tiempo, camisa celeste, corbata floreada con nudo “a su modo” y otra corbata
en la bolsa del saco, por si las moscas un cambio de look, pantalón rigurosamente
negro, zapatos y calcetines negros. De baja estatura, medio blanquito y a veces medio
rosado por los pikinyukis que se lanza de cuando en vez, cabello enjabonado para toda
la vida, con sus hilos de plata, ojos muy vivarachos como joven que se lanza al galope
en su potro, hacia la inmensidad. El es Fernando José Núñez, el Poeta y Profesor
Núñez, hijo de doña Lucila Gómez Murillo, católica, cristiana de verdad, pero que no
quería nada con los curitas.
El Poeta en su infancia conoció al Padre Azarías H. Pallais y cuando cursaba el cuarto
año de secundaria, habiendo ya fallecido aquél, los estudiantes le pidieron que le
dedicara un discurso en el entierro, a nombre del Instituto Nacional de Occidente. Esto
fue cuando el Poeta Núñez tenía 15 años de edad. Cuando niño estudió en el Colegio
Dulce Nombre de Jesús. Luego pasó al Colegio San Ramón, con los Curas Escolapios
del Calasanz. Para un 12 de octubre, el Padre Joaquín Pelagud, un genio y filósofo,
pidió al joven Núñez recitara un buen poema de Rubén Darío. Él, ni corto ni perezoso,
declamó “A Cristóbal Colón”. Todo mundo aplaudió en el lindo acto cultural; luego le
pidieron un poema propio y el Poeta improvisó, y ante la mirada de los curas,
maestros, estudiantes y padres de familia, así como de los invitados especiales, dijo:
“Está muy bueno que los bandidos españoles se hayan robado todo el oro, así como la
madera, las mujeres, etc. Aplaudamos por la robadera de los rejodidos españoles,
ladrones. Pero lo que hay que condenar son los crímenes, el genocidio de los bandidos
españoles”, y esto y lo otro, y que por aquí y por allá. Entonces un cura alzó la voz y
dijo “Hay que expulsar del colegio al poeta Núñez, porque es un mal ejemplo para los
estudiantes y la ciudadanía, y en dos monazos lo expulsaron, pero el Doctor Honoris
Causa don Pepe Sacasa Sacasa lo matriculó en otro colegio y no perdió el año escolar.
El Poeta Núñez nunca fue amante del matrimonio, pero le tienen hijos y muchos lindos
                                             nietecitos y biznietos. Partió al exilio
                                             cuando la dictadura de Somoza,
                                             refugiándose en la Embajada de
                                             Argentina, en el Edificio Adela en
                                             Managua. Se fue por tres años y regresó a
                                             la patria y a su León del alma, donde
                                             siempre ha recibido el cariño de niños,
                                             jóvenes y adultos, quienes le dicen:
                                             “Adiós Poeta Núñez”, y él les contesta con
                                             una sonrisota de oreja a oreja: “Adiós
                                             papá”. Nacido en 1940, manifiesta que
                                             desea llegar al año 3000. Hace pocos
                                             años, estando al frente de una biblioteca
                                             en León, amaneció con los estragos de
                                             una noche de libación y miraba ángeles y
                                             diablos azules y morados. Comenzó a
                                             revisar algunos libros en la biblioteca y a
                                             seleccionarlos: los buenos, los excelentes,
                                             los regulares, los malos y los remalos o
                                             negativos así como los obscenos como el
                                             de Omar Cabezas, “La montaña es…,
                                             otros     de Tomás Borge, como “La
paciente…. Quería limpiar la biblioteca y encontró “Castigo…de Sergio Ramírez. Otros
libros de Rusia, Cuba, Checoslovaquia, etc… y otros del mismo calibre. Los juntó, los
metió en un saco y a media calle, ante la mirada estupefacta de moros y cristianos, les
pegó fuego en dos monazos, quedando sólo cenizas de los ilustres libros. Esto fue
recién ganó el Frente Sandinista y lógicamente el Poeta Núñez fue purgado y
despedido de su pequeño trabajo como bibliotecario. Dice que no se arrepentirá jamás
de la quema de los libros.
Según el Poeta Núñez, el mejor Alcalde de León fue don Róger Blandón Velásquez,
cuyo sueldo lo regalaba íntegro al asilo de ancianos, en toda su gestión edilicia. Fue el
primero en llevar las aguas negras y el pavimento al barrio olvidado y heroico de
Subtiava. Fue un hombre honrado y no ladrón como muchos, dice el Poeta. Ahora, del
peor Alcalde de León no quiere expresarse, pero la posteridad lo juzgará y el pueblo ya
sabe quién es. Uno de ellos cerró la Casa de la Música Infantil en la Avenida Pedro
Aráuz Palacios, ya que no le gustaba la cultura en lo más mínimo.
El Poeta Núñez nos habla de doña Angelina Candia, quien decía que ella era poetisa y
escritora universal, lo mejor que había y hasta escribió un libro. Decía que su mayor
deseo era conocer al Santo Padre en Roma, (Pío XII). La Niña Angelina se fue para
Tegucigalpa; estaba gobernando allí el dictador Tiburcio Carías Andino y ella le hizo un
poema que decía más o menos así: “El mono está en su trono / qué lindo presidente
Tiburcito, mi monito…” y el presidente preguntó quién había hecho el poema.
Inmediatamente la Niña Angelina dijo: yo señor, yo lo escribí para usted. El presidente
dijo: “¿Usted quiere que la echemos presa o qué? No señor, yo ando buscando cómo
llegar al Vaticano para conocer al Santo Padre-. ¿No quiere conocer la penitenciaría de
Honduras, señora, ya que es tan grande como el Vaticano? No señor, quiero conocer el
Vaticano. Y el presidente dijo: “Pues como usted quiere conocer el Vaticano la voy a
enviar con carácter diplomático”. Le entregaron el pasaporte diplomático, le compraron
los boletos y la hospedaron en la Embajada de Honduras en Roma
La Niña Angelina murió asesinada en León por cinco bandidos, quienes le quitaron
todas sus prendas de fantasía, la violaron ya difunta, pero no le robaron dinero porque
no     lo    encontraron.    Los     vecinos
descubrieron el cadáver y encontraron
debajo de la almohada gran cantidad de
dólares y córdobas.
Las cantinas más famosas de León, según
el Poeta Núñez, y muchas de las cuales él
ha visitado son o han sido: La Sargenta,
La Herradura, Cucaracha, Shakespeare,
Pilo, La Gata, La Culebra, El Profeta, El
Caballo, La Gitana, La Chabela Millón, La
Puerta Negra, El Resbalón, El Barquinazo,
La Peluda, La Pelona, El Negro, Las
Gemelas, Aquí No Más, Qiubo, El Popular
René y El Juco Juco.
Así es nuestro gran amigo el Poeta Núñez.
Ojalá algún día le reconozcan sus méritos
y que algún alcalde lo nombre Ciudadano
Notable, dotándolo de una buena ayuda
económica, que tanto la merece y la
necesita.     En    este    IX     Simposio
Internacional Rubén Darío se lució anta la
tumba del Panida, declamando uno de sus poemas y sacando lágrimas de algunos de
los presentes, y hasta el Señor Obispo lo felicitó. Por la noche, en la clausura del
evento cultural, demostró sus habilidades de bailarín con cuatro damas leonesas,
incluyendo a la Vice Alcaldesa, siendo muy aplaudido por los asistentes.
Felicidades Poeta Núñez, Dios nos permita estar vivos para poder asistir al X Simposio
en el 2012.




“Las tumbas son frías (…)/ las tumbas están siempre vacías/ nadie piensa
dentro de ellas/ las tumbas están solas/ Los cuerpos desaparecen/ por el
tiempo que no entiende/ de pausas y giros./ Mi alma jamás estará en una
tumba.
Se quedaron a ver cómo el cuerpo era sepultado. El olor a flores consabidas, el sonido
de las palabras y los gestos dormidos en la mente del ya ido, quedaba. El poeta ya lo
había dicho (¡qué solo quedan los muertos!). “El viento pasaba tranquilo por la
arboleda cercana. Unos cuantos sonidos de la calle se filtraban a tono interesante con
el mensaje que todo sigue según su camino normal. Sólo se ha alterado la presencia
del muerto y el dolor de los amantes.” Así iniciaba una noveleta de inicios de siglo.
Pero, cuando se muere, nadie sabe que murió. Nadie sabe que pasó. Sólo se ignora.
No es misterio. Es sólo que ya no se está en los registros existenciales. Cuando se
muere, en ese microsegundo exigido, se clausura todo, el cuerpo inicia un viaje donde
cada elemento viviente expira, unos primeros, otros después. El cuerpo en su conjunto
no funciona en apariencia, pero existe un mecanismo que clausura toda función. No
tratemos del alma. Aún los sapientísimos colman sus saberes en altaneros
planteamientos que no llegan a la conclusión y se quedan en prolegómenos. El alma es
asunto de creer y de negar. La esperanza está en morir y comprobar si lo dicho fue
cierto o lo cierto fue dicho. De todas maneras, si mueres y lo compruebas cómo lo
dices. He allí la certeza de que alguien adultera con algún propósito, la verdad querida.
La aseveración de que al morir adquieres otra forma que por especial te facilita la
comunicación con la llamada 'otra vida' es una consecuencia de fe; depende si la
aceptas o la rechazas. Si la aceptas, tu mente establece los mecanismos pertinentes
para visualizar esa comunicación. Recuerda que la mente es usada por el ser humano
sólo en una ínfima parte. Hay tantas sorpresas que la mente activa, como lo que
ignoras de ti mismo. Si la rechazas, la mente trabajará normalmente, sin crear
dispositivos demostrativos. El alma, con mucho cuidado, es base discursiva que no
ofrece conclusiones finales o terminales.
La muerte se produce a diversos niveles. La muerte somática es la que se refiere al
organismo considerado como un todo. Generalmente es precedida por la de los
órganos, células y partes de ellas, y se reconoce por la interrupción del latido cardiaco,
la respiración, los movimientos, los reflejos y la actividad cerebral. El momento exacto
de la muerte somática es difícil de determinar, ya que los síntomas de estados
transitorios como el coma, el desvanecimiento y el estupor se parecen mucho a los que
aparecen en el momento de la muerte. Al morir, cada componente biológico culmina, y
al pasar el tiempo, la 'nada kantiana' emerge satisfecha a pesar de Nietzsche. Otros
alborean con discusiones críticas que llegan a sus noches tales como son, negras. Si
bien fuera cierto lo aseverado por Schopenhauer que 'las religiones brillan porque hay
obscuridad', entonces la muerte, como actúa como verdad obscura, brilla por sí misma
en el misterio. Misterio abrazado por la humanidad como fuente cierta de verdad, que
sometida a ciertas pruebas, se da como efectiva.
Y el camino recorrido es amplio y raso. En cada época histórica, la humanidad ha
tratado el asunto de la muerte en forma particular y sin embargo, el contenido es
global. Una vez muerto y en consecuencia con la descomposición, el cadáver hay que
sepultarlo, quemarlo o hacer con él labor universitaria o de hospital, todo de acuerdo
con la sociedad en que se viva. Es común en nuestros pueblos de este lado del mundo,
las ceremonias en homenaje al muerto que en muchos casos termina con actividades
varias durante nueve días y que además, durante todo un año se observan costumbres
estrictas sobre el llamado duelo. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo se han
modificado. Usar vestuario negro, las mujeres, y otros. De manera desgarrada, cuando
te mueres, y después de las ceremonias de homenaje por la familia, amigos,
familiares, etc., el cuerpo es echado en un sitio preparado convenientemente. El
término es que una vez muerto, ya no tienes función de ninguna clase: “te llevan a
botar para que no contamines y dentro de estilos metafóricos, te sepultan…”
La vida moderna es práctica. Muchos tecnicismos ocultan las razones básicas para que
sucedan estas cosas. Las costumbres, el amor, el recuerdo, si son factores también son
valores intrínsecos en el vivir humano. La ciencia moderna, a inicios del siglo pasado,
propuso la hibernación de cuerpos humanos de grandes científicos, con el fin de que
en tiempos posteriores éstos regresen funcionalmente a continuar viviendo y
aportando sus conocimientos a la ciencia misma. Detener la muerte, aletargarla, es
una moción novelística del siglo diecinueve que se abastece en el veinte.
Hablando así, por retazos, la muerte es interesante desde que se piensa como arcano.
En valiosas obras de la literatura universal se anotan viajes a las profundidades donde
viven los muertos y las conversaciones allí, son extrañamente muy evasivas; tratan
asuntos que desde luego son condimentos de la obra y no del asunto sobre la muerte.
Ovidio, el Dante, Homero, todos bajo un disfraz literario que cobijan interés pero no
resultados.
Por aquello, cuando nos preguntamos si hay vida después de la muerte, no nos
ponemos a pensar en la naturaleza de la muerte. La muerte, definitivamente es
eterna, por eso no hay 'después' y el concepto vida es solo la experiencia que
conocemos y que aunque nos quejemos de ella, la pensamos dentro de esos valores
en lo que ignoramos.
Se ha dicho de la vida que regresa después de la muerte, explicada mediante
argumentos de transfiguración de las almas en las creencias orientales. O la promesa
cristiana de la vida eterna. Por eso, la ciencia define la muerte. Tras la muerte
somática, se producen varios cambios que sirven para determinar el momento y las
                                               circunstancias de la muerte: la frialdad
                                               cadavérica, el enfriamiento del cuerpo
                                               después de la muerte, está determinada
                                               principalmente por la temperatura
                                               ambiental y por lo general no es de gran
                                               ayuda; la rigidez cadavérica, que aparece
                                               en los músculos esqueléticos y se inicia
                                               entre las cinco y las diez horas
                                               posteriores a la muerte y desaparece
                                               después de tres o cuatro días; la lividez
                                               cadavérica, coloración violácea que
                                               aparece en las partes declives del
                                               cuerpo, y que es el resultado de la
                                               acumulación de sangre. La coagulación
                                               de la sangre, así como la autolisis
                                               (muerte de las células) se inician al poco
                                               tiempo de la muerte. La putrefacción, la
                                               descomposición que le sigue, está
                                               producida por la acción de enzimas y
                                               bacterias.
La muerte de los órganos se produce a distintos ritmos. Aunque las células cerebrales
no pueden sobrevivir durante más de cinco minutos después de la muerte somática,
las del corazón lo hacen durante alrededor de quince minutos, y las del riñón cerca de
treinta. Por esta razón, los órganos se pueden extraer de un cuerpo recién muerto y
ser trasplantados a una persona viva. El concepto respecto a qué constituye la muerte
varía según las diferentes culturas y épocas. En las sociedades occidentales, la muerte
se ha considerado tradicionalmente como la separación del alma del cuerpo. En esta
creencia, la esencia del ser humano es independiente de las propiedades físicas.
Debido a que el alma carece de manifestación corpórea, su partida no puede ser vista,
o lo que es lo mismo, ser determinada objetivamente. De aquí que, en esta creencia,
se ha determinado el cese de la respiración como el signo de muerte.
En la actualidad, se cree que la muerte se produce cuando las funciones vitales la
respiración y la circulación (expresada por el latido cardiaco) se detienen. Sin
embargo, este punto de vista ha sido puesto en duda debido a que los avances
médicos han hecho posible que se mantenga la respiración y la función cardiaca
mediante métodos artificiales. Por ello, el concepto de muerte cerebral ha ganado
aceptación. Según éste, la pérdida irreversible de actividad cerebral es el signo
principal de la muerte.
Incluso, durante los últimos años, este concepto ha sido puesto en tela de juicio, ya
que una persona puede perder toda capacidad para ejercer su actividad mental
superior y sin embargo mantener las funciones cerebrales inferiores, como la
respiración espontánea. Por esta razón, algunas autoridades argumentan que la
muerte debe ser considerada como la pérdida de la capacidad para la interacción
consciente o social. El signo de la muerte según este principio es la ausencia de
actividad en los centros cerebrales superiores, principalmente el neocórtex.
El concepto de muerte en la sociedad es más que un interés académico. La rapidez del
progreso de la tecnología médica ha suscitado cuestiones morales, e introducido
nuevos problemas en la definición legal de muerte. Entre los puntos que se debaten
están los siguientes: ¿Quién debe establecer los criterios de muerte?, ¿El médico, las
legislaturas, o cada persona por sí misma?, ¿Es moral o legalmente permisible
adelantar el momento de la muerte, interrumpiendo el soporte artificial?, ¿Tiene la
gente el derecho de solicitar que estas medidas extraordinarias dejen de adoptarse de
modo que un individuo
pueda morir en paz?, ¿Puede
el pariente más cercano o el
tutor legal actuar en nombre
de la persona que agoniza en
estas circunstancias? Todas
estas      cuestiones      han
adquirido ahora un carácter
más      urgente     ante    la
aparición de los trasplantes
de tejidos humanos. La
necesidad de órganos debe
ser sopesada frente a los
derechos del donante que
agoniza.
Como resultado de dichas
preguntas, diversos grupos han solicitado el derecho a morir de un individuo, en
particular a través del significado legal de testamentos en vida, en los que un sujeto
otorga a familiares o figuras legales el derecho a retirar el tratamiento de soporte vital.
A partir de la década de 1960 se ha prestado de nuevo atención a las necesidades de
los pacientes agonizantes y de sus familiares. Los tanatólogos, aquéllos que estudian
las circunstancias y las experiencias internas de las personas cercanas a la muerte, han
identificado diversos estados que atraviesan las personas que agonizan: rechazo y
aislamiento (“no, yo no”), ira, rabia, envidia y resentimiento (“¿por qué yo?”),
ofrecimientos (“si soy bueno, ¿podré entonces vivir?”), depresión (“¿qué sentido
tiene?”) y resignación. La mayoría de los investigadores piensan que estas fases se
producen en un orden impredecible y que se pueden entremezclar con sentimientos de
esperanza, angustia y terror.
Al igual que los pacientes que agonizan, sus amigos y familiares atraviesan estados de
rechazo y de resignación. Sin embargo, ellos siguen una secuencia más regular que
con frecuencia se inicia antes de que el ser querido fallezca. Este dolor anticipado
puede ayudar a eliminar angustias posteriores. La fase de desconsuelo que sigue a la
muerte es más larga y difícil de soportar si se produce inesperadamente. Durante este
periodo, los afectados generalmente lloran, tienen dificultades para dormir y pierden el
apetito. Algunos pueden sentirse asustados, enojados o agraviados al ser
abandonados. Después, el dolor puede convertirse en depresión, lo que generalmente
ocurre cuando las formas convencionales de apoyo social cesan y la gente deja de
ofrecer ayuda y consuelo, pudiendo surgir la soledad. Finalmente, el superviviente
empieza a sentirse menos aquejado, recupera energía y reanuda sus relaciones con los
demás. Los cuidados de un paciente terminal pueden realizarse en el hogar, pero
habitualmente se llevan a cabo en hospitales o instituciones más especializadas. En fin,
en consecuencia, es un tema amable lo de la muerte que puede confundir a muchos.
No obstante, la fe parece vencerlo todo.
*Datos científicos tomados de Internet-varias fuentes.




Se acomodó frente a mí. Llenó el vaso y se lo empinó hasta vaciarlo.
-No jodás, estoy enculado… no me la puedo sacar de la cabeza… hace años que no me
pasaba - me confesó cuando volvía a servirse- probablemente para justificar su
ansiedad dionisíaca o reafirmar que la embriaguez liga con el amor.
Habíamos acordado vernos en la cantina de siempre, durante la llamada urgente
solicitando un favor.
-Pero, ¿qué deseás que haga? - le pregunté.
Me vio fijamente y sorbió con calma el cigarrillo.
-Vos la conocés - aseguró. Sonreí. -Ah, vos me querés para celestino.
-No hermano, quiero que escribás mi sentimiento por ella. Vos sos arrecho para eso…
-No, no creás, no es fácil escribir, pienso y pienso, borro y borro, me agito y angustio
cada vez que estoy frente a la pantalla tecleando, generalmente en la madrugada
silenciosa y fría, y aún después de publicar y releer continúo ansioso…
-Si hermano, te entiendo, pero no me podés fallar. Quiero que ella lea lo que
experimenté desde que la vi por primera vez en la calle… es ques preciosa…
-Escribílo vos; nadie puede expresar mejor tus sentimientos, describir el oleaje caliente
en el cuerpo, la fijación de su figura en tu memoria, el deseo de hablar con ella, el
apetito sexual que te genera… las ganas de compartir orgasmo…
-Ya ves, vos podés…
-Esas son descripciones tontas, generales, nada literarias…
-No importa, no te pido imitar el existencialismo romántico de Becquer… ni te quemés
las neuronas como los Dumas; es algo sencillo… nada más para que ella sepa que me
tiene loquito… que pienso en ella a cada momento y cuando la veo me frustro, y
algunas veces nada más la admiro de reojo… sé que no me va a hacer caso, no soy
guapo, no tengo millones, ni el carro del año…
-A lo mejor ella no te mira como mercancía… si de dinero se trata, pensá en que puede
estar deseosa de cariño, comprensión… ella tampoco tiene millones… a lo mejor no te
ve tan feo… y cuando hablés con ella te consideraría agradable, comprensivo,
educado, inteligente...
-No hombre, ella no podría ponerme atención, si cuando me ha visto que la observo
noto su cara de fastidio… otras veces de indiferencia…
-Es probable que reaccione así porque no te conoce… y crea que sos uno más de los
acosadores callejeros…
-Bueno… jamás he platicado con ella, ni me atrevo a meterle plática; una vez
coincidimos en un local, me la encuentro en un pasillo estrecho, me estremezco y al
pasar al lado de ella, con una sonrisa coqueta le dije: con permiso; ella a duras penas,
como por no dejar, o por su educación me respondió: pase; sin voltear a verme. El
corazón se me aceleró más, un ardor recorrió mi cuerpo… de inmediato sentí ganas de
abrazarla, besarla, y palpar su piel eriza como consecuencia de mis caricias. Esa mujer
me trastorna hermano, y lo raro es que nunca me había entusiasmado una mujer
piernuda, nalgona, caderas anchas. Siempre me han gustado las delgadas y sobre todo
las flacas.
-No me extraña que te deleite su figura; pensándolo bien… aunque recia no es
desproporcionada, tiene cintura, sus ojos cautivan, su cabello me parece erótico
alrededor de su rostro con esa atractiva sonrisa, y su caminar femenino… embelesa a
muchos admiradores, es hermosa… sexi... si no te arriesgás…
-Es que no sé cómo… por eso se me ocurrió que con un escrito tuyo podría atraerla…
Inevitablemente me puse a reír; son especiales las personas que se ilusionan con un
                                                               escrito…
                                                               -No estoy seguro de
                                                               que se enternezca al
                                                               leer una composición
                                                               dedicada a ella, o es
                                                               posible que no le
                                                               interese quien se la
                                                               ofrenda.
                                                               -No te burlés… es
                                                               cierto… con un escrito
                                                               tuyo ella va a darse
                                                               cuenta que me gusta…
                                                               -¿Y cómo va a saber…?
                                                               querés que se lo
                                                               dedique… escriba su
                                                               nombre... o pretendés
                                                               que lo redacte y vos lo
                                                               publicás como obra
                                                               tuya… lo podés titular:
                                                               Hermosa adorable…
                                                               -No hermano… tampoco
                                                               quiero plagiarte… ni se
                                                               me ocurre… además yo
no soy bueno a escribir… sería evidente que no es mi obra… solo quiero que expongás
mis emociones por ella… sabe que somos amigos y seguro sacará conclusiones… estoy
convencido que ella percibe mis emociones… siente mis vibraciones cuando la
encuentro… vas a ver hermano… hacéme el gran favor… te lo voy a agradecer.
Matagalpa, enero 2011.
Los casos de curaciones presentadas en el National Geographic Channel en el
segmento Tabú Latino América, de un sacerdote que sana enfermedades con
imposición de manos en Argentina, de las operaciones realizadas por el espíritu de un
fallecido médico en Brasil y las sanidades atribuidas a chamanes en México, fueron
explicadas en la primera parte de este articulo. En resumen, se explicó como sigue:
Jesús mandó a los apóstoles a predicar el evangelio a toda criatura y les dijo: Y estas
señales seguirán a los que creen: En mi nombre echaran fuera demonios, hablaran
nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes y si bebieren cosa mortífera no les
hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán; Marcos 16: (15-18). El
mandato de predicar el evangelio sigue vigente y por tanto las señales también siguen
vigentes, recuérdese que el Cristianismo debe ser predicado en todo el mundo (Mateo
24:14), y este mandato todavía no está concluido. En 1 Corintios 12, Pablo instruye
sobre la diversidad de dones del espíritu-se señalan 9-, los cuales se otorgan a los
creyentes para edificación de la comunidad. El don de discernimiento de espíritus,
revela si la manifestación es del Espíritu Santo o es de un espíritu impostor, como
                                                          ocurre en los casos de las
                                                          curaciones     del     supuesto
                                                          espíritu del médico brasileño
                                                          y      de    los      chamanes
                                                          mexicanos.
                                                          Para ilustrar la manera en
                                                          que     el    Espíritu     Santo
                                                          manifiesta     sus      diversos
                                                          dones,       usaré        cortos
                                                          testimonios de personas a las
                                                          que yo conozco y doy fe de
                                                          los hechos aquí presentados.
                                                          Don de palabra de ciencia y
                                                          don de sanidad (Testimonio).
                                                          Hace 8 años uno de mis
hijos, el numero tres, quien estudiaba en Canadá, vino a visitarnos en sus vacaciones
de verano; yo lo invité a una cena de los hombres de negocios ( FIHNEC), que se
realizaba en el antiguo restaurante Lobster Inn, en Managua; cuando terminó el
evento, alguien de la asamblea se levantó desde el fondo del salón y fue directamente
a mi hijo y le solicitó permiso para orar por él; mi hijo asintió e, inmediato a que el
hombre empezara a imponer manos, éste cayó al piso impactado por el poder de Dios.
Allí mismo, tendido en el piso, el Espíritu de Dios le dijo: te estoy sanando de
estitiquez, nerviosismo, inseguridad y taquicardia; yo sabía que mi hijo padecía de los
tres primeros trastornos, pero no sabía que padeciera de taquicardia. Al salir del
evento, mi hijo un poco aturdido, me preguntaba cómo se había enterado Roberto de
sus trastornos; yo le expliqué a mi hijo que Roberto no sabía nada, quien reveló todo
fue el Espíritu Santo; hasta ese momento mi hijo me confesó que jugando foot ball en
la universidad, sufrió unos ataques que lo obligaron ir al médico, quien le diagnosticó
taquicardia, pero por su mismo temor lo mantuvo en secreto a sus padres. Dos
semanas después y ya de regreso en la universidad, mi hijo me llamó por teléfono y
me contó que la estitiquez, el miedo y la inseguridad habían desaparecido y que los
síntomas de taquicardia ya no se manifestaban. Roberto, el varón que oró por mi hijo
fue usado por el Espíritu Santo con el don de palabra de ciencia y el don de sanidad.
Don de lenguas (Testimonio). Sergio Tercero, quien me autorizó a usar su nombre, por
más de 30 años cargó con el enorme peso de su pena de haber provocado un trágico
accidente, cuando a fines de 1968 manejaba hacia su natal Somoto a celebrar el feliz
término de su carrera con sus compañeros de la facultad de ingeniería civil. El
accidente dejó muertos y lisiados y aunque Sergio se recuperó de sus fracturas, no se
pudo recuperar del trauma y el dolor por los compañeros accidentados. Esta tragedia
convirtió a Sergio en un hombre amargado y terrible de carácter hasta que un buen día
llegó invitado a una cena de la Fraternidad de Hombres de Negocios (FIHNEC) y
entregó sus cargas a Jesús. En poco tiempo, Sergio pidió perdón públicamente por
televisión a las familias de sus compañeros lisiados por causa del accidente y poco a
poco fue liberándose de su amargura y de su mal carácter. A pesar de haber sido
restaurado de una manera tan sobrenatural, a Sergio no le cuadraba cuando oía hablar
en lenguas a otros compañeros de
oración. Estando él en un
seminario      de     entrenamiento
avanzado       para     líderes,   y
aprovechando un receso, unos
hombres lo integraron en un
anillito de oración y cuando uno de
ellos empezó a hablar en lenguas,
Sergio no se sentía confortable en
el grupo, pero de pronto una
fuerza superior tomó su lengua y
el comenzó a hablar jerigonzas y
con mucha pena y tratando de
esconderse, él quería parar pero
no podía. Sergio entendió que el
Don de hablar en lenguas es real y
dio gracias a Dios por que tuvo
misericordia de mostrárselo a él,
aun a la fuerza.
Sergio Tercero es ahora un hombre diferente y gran servidor, actualmente es
presidente del capítulo la Finca, de la rotonda del periodista, Managua.
Don de profecía y don de hacer milagros (testimonio). Después de varios años de
casado con una agraciada joven, Ramiro Sánchez, optometrista de Masaya, no paraba
de pedirle a Dios que le concediera la dicha de engendrar un hijo; a esas alturas,
Ramiro ya había enderezado su camino, renunció a todos los vicios, se había casado
con todas las de ley y dirigía un capítulo de la Fraternidad de Hombres de Negocios en
Masaya. El uso de tanta droga años atrás, habían afectado su capacidad de producir
espermas viables; el conteo de espermas que se realizara en Miami, no le daba
posibilidades de tener hijos; Su única alternativa era un milagro y Ramiro le pidió a
muchos fraternos que oraran por él, entre otros a Arnoldo Correa de un capítulo de
Diriomo; el 19 de Diciembre del 2005 Arnoldo le llevó de regalo a Ramiro un par de
zapatitos de bebé y el mensaje del Señor que decía: dentro de un año por las mismas
fechas llegara tu milagro. El 29 de Diciembre del 2006 nació un varoncito al que le
                                         pusieron por nombre Emmanuel de Jesús.
                                         Actualmente Ramiro se ha dedicado con
                                         más denuedo al servicio del Señor y le nació
                                         otro bebé al que le puso por nombre Ramiro
                                         Gabriel. Arnoldo fue usado con el don de
                                         profecía y profetizó el milagro Si alguno de
                                         los lectores desea comunicarse con Ramiro
                                         con gusto le atenderá, su teléfono es el
                                         8862 -7105.
                                         Si Usted amigo lector tiene algún problema
                                         que ni la ciencia ni nadie puedan resolver,
                                         no se desespere, no busque brujos, adivinos
                                         o espiritistas, ya que caerá en el terrible
                                         pecado de la desobediencia y ello puede
                                         abrirle un portillo a los demonios y complicar
                                         más la situación. Busque consejería
                                         espiritual y únase a un grupo de oración
                                         para que oren por Usted y deje que el Señor
                                         Jesús sea su Señor.




Uno cosecha lo que siembra

Una mañana una mujer bien vestida se paró frente a un hombre desamparado, quien
lentamente levantó la vista... y miró claramente a la mujer que parecía acostumbrada
a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. Parecía que nunca se había
perdido de una comida en su vida.
Su primer pensamiento fue: “Sólo
se quiere burlar de mi, como
tantos otros lo habían hecho...
“! Por favor déjeme en paz! gruñó
el indigente... Para su sorpresa, la
mujer siguió enfrente de él. Ella
sonreía y sus dientes blancos
mostraban                   destellos
deslumbrantes.             -"¿Tienes
hambre?" preguntó ella. "No",
contestó sarcásticamente. "Acabo
de llegar de cenar con el
presidente... Ahora vete."
La sonrisa de la mujer se hizo aún
más grande. De pronto, el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. "¿Qué hace
usted, señora?" -preguntó el hombre enojado. “Le digo que me deje en paz” !!
Justo en ese momento un policía se acercó. "¿Hay algún problema, señora?" -le
preguntó el oficial …"No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer .. "Sólo estoy
tratando de ayudarle para que se ponga de pie.
¿Me ayudaría? El oficial se rascó la cabeza. "Si, es el viejo Juan, Ha sido un estorbo por
aquí por los últimos años. ¿Qué quiere usted con él?" preguntó el oficial.
"Ve la cafetería de allí?" -preguntó ella. "Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del frío
por un ratito." "¿Está loca, señora?", el pobre desamparado se resistió. “! Yo no quiero
ir ahí! Entonces sintió dos fuertes manos agarrándolo de los brazos y lo levantaron.
"Déjeme ir Oficial, Yo no hice nada .." -"Vamos viejo, esta es una buena oportunidad
para ti", le susurró al oído el oficial.
Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al Viejo Juan
a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un rincón de la cafetería. Era casi
mediodía, la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para la comida aún no
había llegado…
El gerente de la cafetería se acercó y les preguntó. "¿Qué está pasando aquí, oficial?"
"¿Qué es todo esto?
¿Y este hombre está en problemas?" "Esta señora lo trajo aquí para que coma algo,"
respondió el policía.
"Oh no, Aquí no !" respondió airadamente el gerente. "Tener una persona como este
aquí es malo para mi negocio ! El Viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes.
"Señora, se lo dije. ¿Ahora, sí van a dejarme ir ?. Yo no quería venir aquí desde un
principio." .La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió .. "Señor, ¿está usted
familiarizado con Hernández y Asociados, la firma bancaria que está a dos calles?” . -
"Por supuesto que los conozco", respondió el administrador con impaciencia. "Ellos
tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes."
"¿Y usted se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en
estas reuniones semanales?", preguntó la señora ...-"¿Y eso que le importa a usted? -
Yo, señor, soy Penélope Hernández, presidente y dueña de la compañía ". “Oh,
perdón!! dijo el gerente... La mujer sonrió de nuevo .. "Pensé que esto podría hacer
una diferencia en su trato”, le dijo al policía, que fuertemente trataba de contener una
carcajada. "¿Le gustaría tomar con nosotros una taza de café o tal vez una comida,
oficial?" "No, gracias, señora", replicó el oficial. "Estoy en servicio". "Entonces, quizá,
una taza de café para llevar ?"
"Sí, señora. Eso estaría mejor".
El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden. “Voy a
traer el café para usted de inmediato señor oficial " . El oficial lo vio alejarse y
opinó:"Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo. "Esa no fue mi intención “dijo la
señora... Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto". Se sentó a la mesa
frente a su invitado a cenar y lo miró
fijamente...
"Juan ¿te acuerdas de mí?" -El viejo Juan
miro su rostro, el rostro de ella, con los
ojos lagañosos "Creo que sí - Digo , se
me hace familiar". "Mira Juan , quizá
estoy un poco más grande , pero mírame
bien", dijo la señora .. "Tal vez me veo
mas llenita ahora... pero cuando tú
trabajabas aquí hace muchos años vine
una vez, y por esa misma puerta, muerta
de hambre y frío." Algunas lágrimas
posaron sobre sus mejillas …
"¿Señora?" dijo el Oficial. No podía creer
lo que estaba presenciando, ni siquiera
pensar que la mujer podría llegar a tener
hambre. "Yo acababa de graduarme de la
Universidad en mi pueblo", comentó la mujer. "Yo había llegado a la ciudad en busca
de un trabajo, pero no pude encontrar nada. Con la voz quebrantada la mujer
continuaba. Me quedaban mis últimos centavos y me habían corrido de mi
apartamento. Caminaba por las calles, era en febrero y hacía frío y casi muerta de
hambre vi este lugar y entré con una poca posibilidad de que podría conseguir algo de
comer. “Con lágrimas en sus ojos la mujer siguió platicando... Juan me recibió con una
sonrisa. "Ahora me acuerdo", dijo Juan. "Yo estaba detrás del mostrador de servicio.
Se acercó y me preguntó si podría trabajar por algo de comer”. “ Me dijiste que estaba
en contra de la política de la empresa", continuó la mujer.. -Entonces, tú me hiciste el
sándwich de carne mas grande que había visto nunca... me diste una taza de café, y
me fui a un rincón a disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metieras en
problemas. Luego, cuando miré y te vi a poner el precio de la comida en la caja
registradora, supe entonces que todo iba a estar bien”.
"Así que usted comenzó su propio negocio?", dijo el viejo Juan. " Si, encontré un
trabajo esa misma tarde. Trabajé muy duro, y me fui hacia arriba con la ayuda de Mi
Padre Dios. Eventualmente empecé mi propio negocio que, con la ayuda de Dios,
prosperó...” Ella abrió su bolso y sacó una tarjeta. "Cuando termines aquí, quiero que
vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa.
Iré a hablar con él y estoy segura de que encontrará algo que puedas hacer en la
oficina”.

Ella sonrió. "Creo que incluso podría darte un adelanto, lo suficiente para que puedas
comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna
vez necesitas algo, mi puerta está siempre abierta para ti Juan."
Hubo lágrimas en los ojos del anciano. "¿Cómo voy a agradecer?, preguntó. "No me
des las gracias", respondió la mujer. "A Dios dale la gloria. El me trajo a ti."
Fuera de la cafetería, el oficial y la mujer se detuvieron y antes de irse cada quien por
su lado, dijo ella: "Gracias por toda su ayuda, oficial." “Al contrario, dijo el oficial,",
"Gracias. Vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar. Y... gracias por el café.




En el semanario humorístico “Rumores” existía una Sección llamada “Chistes
y Cuentos”, y para el año 1938 Matagalpa era tan pequeña que todo mundo
se conocía entre sí, de tal manera que cuando se mencionaba a alguien,
todos sabían a quién se referían. A continuación les presentamos algunos de
estos chismes y cuentos en el que figuran personas ya desaparecidas, pero
que algunos recordamos todavía.

* Nadie está exento de que en la vida le pasen sus “jardines” matizados de comicidad.
Es por eso que no nos extraña, pero sí nos divierte, lo que le pasó a Ramón Vado, un
día en el parque (no decimos cuál parque porque sólo tenemos el de clavar). Y
siguiendo nuestro cuento, caminaba el referido joven un poco distraído por una de las
callejuelas y no sabemos cómo se le escapó un billete del bolsillo. Lo cierto es que
cuando Vadito notó la ausencia de dicho valor, se sintió morir, corrió a la pulpería más
cercana, compró una candela de a dos centavos y salió corriendo al templo, la
encendió y arrodillándose ante San Antonio, profirió estas palabras: “San Antonio de
Padua, abogado de las mujeres y mimado de todos, ayúdame a encontrar un billete de
a real que en el parque se me cayó ahorita. Te prometo que cuando sea rico te haré
una iglesia”. Seguidamente volvió sobre sus pasos, y ya sea que le había vuelto la
suerte o que el Santo estaba haciendo el milagro, lo cierto es que encontró el tan
llorado billete estampado en el tronco de un árbol del parque. Pero no paró ahí todo.
Recogió el billete, se lo guardó en el bolsillo y salió corriendo al templo, tomó la vela
que aún estaba encendida, la apagó y se la guardó en el bolsillo, diciendo: “No hay
que ser tonto, con este pedazo de candela tengo por lo menos mis cuatro milagros
asegurados”, y se retiró.
         Horacito Delgado, el viejo amigo de “Rumores”, dicen que hace pocos días se
sacó en León una linda pichoncita de aquella ciudad. Cuenta su hazaña a todo galillo,
diciendo que ha hecho una conquista gallarda, peligrosa y expuesta, porque su suegro
lo anduvo buscando como oro, pistola en mano, con deseos de suprimirle el resuello a
punta de plomo en pago de su fechoría. -¿Y te encontró? Le dice un amigo. ¡Ah no,
pues! Fijate que me halló en una esquina y al verme sacó el cuete y me disparó tres
semillazos a la cabeza. -¿Y te pegó? Sólo en el sombrero. Allí están los tres hoyos de
las balas. ¡No me fregués!, le dice el amigo, esa guayaba es muy grande para mi
galillo. ¿Cómo te iba a rajar la vida la vida si vos nunca usás sombrero?
Vivimos esperando
Es una de las manías más arraigadas de la humanidad: esperar, esperar…en todas las
naciones, en todos los pueblos y aldeas, individuos de una raza u otra y de diversos
idiomas, viven, vivimos, esperando. En Matagalpa, por ejemplo, todo mundo espera,
desde el más insignificante hasta el más encopetado de los individuos, y hasta las
autoridades. Para muestra estos botones:
La Junta Local está esperando que se desnuque el primer cristiano en el puente que
está entre la Chalupa y las Gutiérrez, para, “hasta entonces”, mandar a reparar la
baranda y la acera del puente, y que en el trecho de calle entre Cuadra y la Jacinta
suceda algo espeluznante para mandar a colocar el poste de luz eléctrica. ¿No es esta
una refinada manera de esperar?
Pero tenemos otros casos en que también se espera, sin que ello pueda ser causa
como la anterior- de alguna desgracia, sino por prurito de esperar. Los empleados
públicos esperan dobles diariamente el cierre de la oficina para irse a roncar después
de hacer nada, y el fin de mes para cobrar el sueldo bien ganado por el trabajo de
tanta espera. Pero lo que más abunda, son los que podríamos llamar “casos aislados
de espera”, es decir, los individuales en que cada persona tiene su manía especial de
esperar:
Chico Pineda espera con ansias el repique de las doce para tomarse el trago
“almuercero”. Chema Espinosa no espera las doce, sino las diez, y los que se toma a
esa hora podríamos llamarles fresquitos, por que es la hora de tomar fresco. El chino
Aníbal Wong espera a que acabe de crecer una gallina para banqueteársela en
grandes parrandas con Téodulo Navarrete y el mismo Chema. Juan Cerna espera
que ciertos empleados lleguen a la Renta a cobrar su sueldo, para escalfarles los vales
que deben en su cantina. Amado Leytón espera siempre saber chiles de sus amigos
para trasladarlos a cualquier redactor de “Rumores”. Rodolfito Lacayo espera crecer
un poco para buscar novia. Don Rodolfo espera que su vecino ponga la última
inyección diaria para irse con él donde Palomo. Victoriano Mairena espera que le
soben la varita, de la Policía. Cipriano Orúe espera no volverse a enfermar del
hígado, porque de lo contrario no se tomaría más sus copitas. Eduardo Morales,
Humberto Ortuño y don Eduardo Lacayo esperan un heredero. Raúl Arguello
espera que las bujías sean un poco más resistentes para que no se quiebren de los
lajazos que les dispara. Cierto empleado público espera que su nombre aparezca
nuevamente en “Rumores” para recomendarnos ante el Ministro suprimidor de
periódicos.
Todo mundo espera. Yo espero que esta cuartilla salga publicada para recutirme en el
último rincón de mi casa.
Gancho de Hulera - Edición No. 28 Enero de 1939.

								
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