EL EVANGELIO DE JUDAS by q99zL3

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									                       EL EVANGELIO DE JUDAS



              Presentación elaborada por el Dr. Javier Quezada del Río


     Especialista en teología bíblica, doctor en filosofía. Profesor-investigador de
tiempo completo en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Miembro del
Sistema Nacional de Investigadores.




      El objetivo de esta presentación del Evangelio de Judas es divulgar su
contenido entre la comunidad universitaria y hacer un juicio bíblico y teológico sobre
él, para que los lectores tengan suficientes elementos a la hora de expresar su
opinión.




                                         ÍNDICE


     INTRODUCCIÓN                                                               2


     EL GNOSTICISMO DE NAG HAMMADI                                              3


     LA PERSONALIDAD DE JUDAS ISCARIOTE EN LOS EVANGELIOS                       6


     TEXTO DEL EVANGELIO DE JUDAS                                               11


     CONSIDERACIONES                                                            23




                                                                                     1
                                      INTRODUCCIÓN

     El Evangelio de Judas fe descubierto en los años 1970´s en Al Minya, un
pueblo situado en la ribera del río Nilo, en Egipto. El escrito está en el dialecto
sahídico de la lengua copta, aunque seguramente es traducción de un original
griego. En 1978 fue vendido a un anticuario egipcio, quien lo sustrajo del país y lo
puso a la venta. En 1983 la Southern Methodist University ofreció comprarlo, pero el
costo se había elevado a tres millones de dólares, y la Universidad no lo adquirió.
En 1984 el libro, constituido de hojas de papiro, fue depositado en un banco de
Hicksville, en Nueva York, en donde permaneció hasta el año 2000. En ese año fue
adquirido por la anticuaria Frida Nussberger-Tchacos quien en 2002 lo vendió a la
Mecenas Foundation for Ancient Art. Esta fundación encargó a la National
Geographic Society de la restauración, traducción y anotación el texto, para lo cual
la National Geographic designó a los eruditos: Barth Ehrman, Stephen Emmel,
Craig Evans, François Gaudard, Elaine Pagels, Donald Senior, Georg Wurst,
AMY-LILL Levine, Rudolf Kasser y Marvin Meyer, todos ellos de reconocida
capacidad y seriedad académica.


      La traducción del copto al inglés corrió a cargo de Marvin Meyer, Georg Wurst,
François Gaudard y Rudolf Kasser. Fue este último quien hizo pública, en París, el
año 2004, la existencia del texto y de las intenciones de publicación de la National
Geographic Society. Finalmente, la publicación del Evangelio de Judas apareció en
abril del 2006.


     El códice (papiro encuadernado) es de 66 páginas, de las cuales una tercera
parte es ilegible. Contiene, además del Evangelio de Judas, el Primer Apocalipsis
de Santiago, la Epístola a Felipe y un libro desconocido que se ha llamado
provisionalmente Libro de Alógenes. Al Evangelio de Judas pertenecen 26 de las 66
páginas. El Primer Apocalipsis de Santiago y la Epístola a Felipe están en los
códices que habían sido encontrados en Nag Hammadi1 en 1945.




1
 El Primer Apocalipsis de Santiago está en el Códice v,2, página 17, línea 19 a página 24, línea 9. La
Carta de Pedro a Felipe está en el códice viii,2, página 132, línea 10 a página 140, línea 2.


                                                                                                    2
                     EL GNOSTICISMO DE NAG HAMMADI

      En 1945 se descubrió una biblioteca completa de escritos cristianos en la
localidad de Nag Hammadi, en Egipto, muy cerca de Chenoboskion, a unos 100
kilómetros de Luxor. La biblioteca consistía probablemente de 13 o 14 códices
manuscritos de los tres primeros siglos de la era cristiana. Seguramente en el
proceso de venta desaparecieron dos de esos códices y, al parecer, uno de ellos es
el descubierto en los años 1970´s y en el que está el Evangelio de Judas. El otro,
apareció en 1947 y recibió, por su historia, el nombre de códice Jung.


     Las enseñanzas del Evangelio de Judas, por tanto, pueden ser ampliadas y
mejor comprendidas con los demás textos encontrados en Nag Hammadi. Estos
textos suman en total unas 1300 páginas de papiro, divididas ahora en 14 códices y
contienen unos 60 textos que datan, casi todos, de los siglos ii-iv de la era cristiana.


     Los escritores de los textos de Nag Hammadi eran cristianos gnósticos. El
gnosticismo fue un movimiento muy importante que abarcó no solo al cristianismo,
sino a la cultura en general. No se le puede calificar de sistema filosófico porque
había muchas y muy diferentes escuelas. Las enseñanzas más comunes de los
gnósticos eran:


     1. Creían que Dios era demasiado trascendente como para que hubiera
entrado en contacto con la materia. Por ello, Dios estaba absolutamente separado
del mundo. No creó ni la materia ni es causa del mal.


     2. Entre Dios y el mundo hay una serie de dioses intermedios, fruto de
emanaciones y procesiones del mismo Dios, cada vez menos trascendentes y
habitando cada uno diferentes eónes. Uno de esos dioses, el demiurgo, creó el
mundo.


      3. La materia es mala y es la fuente del mal, por lo que no es eterna. En el
hombre hay dos elementos, la materia (que es mala) y el alma (que procede del
mundo superior y que es buena). La salvación del hombre está en que sepa liberar
la chispa espiritual que tiene en sí mismo.


      Tres grandes representantes del gnosticismo enseñaron en Egipto: Valentín,
Basílides y Carpócrates.


     Varios padres de la iglesia se engarzaron en una lucha tenaz con el
gnosticismo, tal vez el más representativo de ellos sea Ireneo de Lyon (h.135-200),
quien, en su libro Contra los herejes, habla del Evangelio de Judas como

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perteneciente al grupo de los cainitas:


              “Otros dicen que Caín nació de una Potestad superior, y se profesan hermanos
       de Esaú, Coré, los sodomitas y todos sus semejantes. Por eso el hacedor [demiurgo]
       los atacó, pero a ninguno de ellos pudo hacerle mal. Pues la Sabiduría tomaba para sí
       misma lo que de ellos había nacido de ella. Y dicen que Judas el traidor fue el único
       que conoció la verdad para llevar a cabo el misterio de la traición, por la cual quedaron
       destruidos todos los seres terrenos y celestiales. Para ello muestran un libro de su
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       invención, que llaman el Evangelio de Judas” .


     También Epifanio habló de ese grupo y nos informa que tenían otro libro:
Contra la matriz, es decir, contra el dios creador del universo inferior.


       Atanasio, arzobispo de Alejandría, ordenó una purga de libros apócrifos con
tendencias heréticas. Eso marcó el fin de la convivencia de los libros apócrifos con
los libros más aceptados por la gran iglesia, que definió su canon de escrituras poco
después, con bastante precisión, aunque no de manera dogmática, hacia finales del
siglo iv.


     Los gnósticos consideraban que Santiago (el hermano del Señor), Judas
Tomás (el hermano gemelo de Jesús); Judas Iscariote, Juan y María Magdalena,
eran los discípulos más aventajados de Jesús y por ello los pusieron en sus obras,
con mucha frecuencia, como reveladores del sentido profundo de sus enseñanzas.


       El gnosticismo de los documentos de Nag Hammadi no refleja concepciones
uniformes, aunque hay ciertos elementos comunes. Lo principal es su interiorismo.
La luz, decían, debía buscarse en el interior de cada uno y por medio de esa luz se
podía llegar a Dios (Jesús dijo: “yo soy el conocimiento de la verdad” 3). En ese
sentido, se podía afirmar que el mismo ser humano había creado a Dios. La
ignorancia de sí mismo es camino seguro de autodestrucción4. Este interiorismo los
hacía rechazar a la institución eclesial y viceversa, sufrir el rechazo de la iglesia
institucionalizada.


    Al entrar en sí mismo, el ser humano se puede encontrar con Jesús y al verlo,
convertirse él mismo en Jesús, pues quien alcance el conocimiento se convierte “no
en un cristiano, sino en un Cristo” 5 . Por eso, la salvación está en la gnosis.
2
  Ireneo de Lyon, Contra los herejes, 31,1, citado en Ireneo de Lyon, Contra los herejes, CEM,
México 2000, 155. Traducción y anotación de Carlos Ignacio González.
3
  Libro de Tomás el atleta, códice ii,7, página 138, línea 1 a página 145, línea 19. La cita es de
138,13.
4
  “Si sacas lo que está dentro de ti, lo que saques te salvará. Si no sacas lo que está dentro de ti, lo
que no saques te destruirá”, dice Jesús en el Evangelio de Tomás, 45,30-33.
5
  Evangelio según Felipe, códice ii,3, página 51, línea 29 a página 86, línea 19. La cita es de la
página 67, líneas 26-27.


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Jesucristo vino del cielo con la misión de hacer caer a los hombres en cuenta de que
tienen una chispa de espíritu, que deben reconocer esa chispa y despojarse de lo
carnal.


      Estos elementos pueden ayudar a comprender la lectura del texto del
Evangelio de Judas. Varios de los expertos consultados por la National Geographic
Society han publicado libros sobre los textos de Nag Hammadi y seguramente
saldrán algunos otros títulos con estudios sobre este evangelio próximamente, de
manera que me eximo de poner aquí una bibliografía, excepto los tres libros
editados por Piñeiro: Piñeiro, A., Torrents, J., García, F., Textos gnósticos.
Biblioteca de Hag Hammadi I, II, III, Trotta, Madrid 1997, que me parecen de
excepcional calidad y que están al alcance de los lectores hispanos.




           LA PERSONALIDAD DE JUDAS ISCARIOTE EN LOS
                        EVANGELIOS

     Los evangelios canónicos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), y los Hechos de los

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Apóstoles, tienen una percepción muy similar de la personalidad de Judas Iscariote,
mientras que la imagen que nos presenta Juan es un poco más polarizada en el
aspecto negativo.


     La primera mención que se hace de Judas Iscariote en los evangelios
sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), es cuando dicen los nombres de los doce: Mt
10, 2-4; Mc 3,16-19; Lc 6,14-16, es decir, ningún evangelista narra cómo fue el
llamado particular de Judas Iscariote. En esas tres listas Judas Iscariote es
mencionado al final y en las tres se dice que fue quien traicionó a Jesús. Existe una
cuarta lista de apóstoles en Hch 1,13, pero en ella no aparece Judas Iscariote
porque precisamente se trata de la asamblea en la que se designaría su sucesor.


     Llama la atención que cuando Jesús habló (y lo hizo repetidas veces) de su
muerte, no dijo nada sobre Judas, solo hace mención de él, como traidor, en la
última cena, cuando ya Judas se había puesto de acuerdo con los sumos
sacerdotes. Esto podría ser una indicación de que Jesús no sabía entonces que iba
a ser entregado por uno de sus discípulos y menos aún por quién.


     El acuerdo de Judas con las autoridades religiosas judías está, en Mateo, en
26,14-16, mientras que la última cena está en 26,20-30a. La secuencia es igual en
Marcos y en Lucas: Judas se pone de acuerdo con los sumos sacerdotes en Mc
14,10-11 y Lc 22,1-6; y la última cena está en Mc 14,17-31 y Lc 22,14-38. Es decir,
cuando inicia la última cena y Jesús habla de la traición de Judas, este ya se había
puesto de acuerdo con las autoridades religiosas judías.


     Judas no es mencionado en ninguno de estos tres evangelios entre la lista de
los apóstoles y la traición. No tenemos ninguna indicación fidedigna sobre su vida
anterior (situación familiar, económica, actividades políticas, etc.). Se ha dicho que
Judas Iscariote era zelota (o mejor celota), como lo presenta la película La última
tentación de Cristo, pero de eso no hay nada seguro en los evangelios. Judas
aparece de nuevo en los tres evangelios, en el Huerto de los olivos, conduciendo a
la gente que debía aprehender a Jesús (Mt 26,47-50; Mc 14,43-46 y Lc 22,47-48).


      Otro dato que puede resultar interesante es que según Mateo, Judas, al darse
cuenta de que Jesús había sido condenado a muerte, regresó las treinta monedas
(precio por el que había acordado entregarles a Jesús) y se ahorcó (Mt 27,3-11).
Los sumos sacerdotes compraron con aquellas monedas un terreno que serviría
como sepultura para forasteros (y que se llamó Campo de sangre). Marcos y Lucas
no hablan del arrepentimiento de Judas, ni de que hubiera regresado las treinta
monedas, pero Lucas, en los Hechos de los apóstoles dice que Judas compró
realmente el campo y que luego murió en él de manera sangrienta, por lo que ese
terreno se llamó Campo de sangre (Hch 1,18-19). Estos son todos los datos que nos
dan los sinópticos acerca de Judas Iscariote.


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      El evangelio de Juan es peculiar en este sentido. Nos da mucho más
elementos para hacernos una idea de quién era realmente Judas Iscariote.
Después de la multiplicación de los panes y del gran discurso sobre el pan de vida,
casi sin necesidad, Jesús dice que algunos de los discípulos no creen y que él sabía
desde el principio quiénes no creían y quién lo había de entregar. Un poco después,
les dice que a pesar de que él los eligió, uno de ellos es un diablo. El evangelista
anota en este punto, que se refería a Judas Iscariote y que Jesús dijo eso porque él
lo había de entregar (Jn 6,64.70-71).


     Después de esto, Judas desaparece de la escena y es mencionado de nuevo
solo al final de la vida de Jesús, seis días antes de la pascua, cuando María, la
hermana de Marta y Lázaro le unge los pies. Mateo y Marcos también relatan ese
hecho, pero en sus respectivos evangelios no mencionan a Judas, mientras que
Juan nos dice algo fundamental: Judas se molestó con Jesús y con María porque el
perfume que ella derramó a lo pies de Jesús podía haberse vendido en unos siete u
ocho mil pesos y haber, con ellos, ayudado a los pobres. El evangelista aclara en
ese punto, que a Judas no le interesaban los pobres, sino que él tenía la bolsa
común y robaba de lo que se echaba en ella, que era un ladrón (Jn 12,1-7).


      En la última cena, Jesús dice a sus discípulos que uno lo va a entregar, pero
no dice de quién se trata más que al Discípulo amado (Jn 13,21-30). Finalmente,
Judas aparece guiando a los que iban a aprehender a Jesús en el Huerto de los
olivos (Jn 18,2-3).


     Existen algunos textos que fundamentan la idea de que Judas Iscariote
entregó a Jesús porque él mismo se lo pidió, y Jesús se lo habría pedido debido a
que las Escrituras tenían que cumplirse. En Jn 6,64, el evangelista dice que Jesús
“sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a
entregar”, esto da una idea de predestinación para Judas, pues si Jesús sabía
desde el principio, entonces lo eligió precisamente por esa razón. Según este texto,
es posible que Judas tuviera un proceso de desencantamiento con respecto a
Jesús, o que lo entregara para que se manifestara como mesías, pero para eso
estaba predestinado. Un texto clave para esta interpretación es Jn 17,12, que
transcribo completo por su importancia:


           “Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a lo que me habías dado.
     He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se
     cumpliera la Escritura”.


      He revisado el texto griego de este versículo y la traducción “para que se
cumpliera la Escritura” es exacta, se trata de un subjuntivo con la partícula hina, que
se traduce precisamente por "para que" y que introduce un enunciado de finalidad.
Esto quiere decir que la Escritura tenía que cumplirse y que en ella se decía que


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alguien debía entregar a Jesús.


     Todavía en el evangelio de Juan, cuando Jesús descubre al Discípulo amado
quién el es que lo va a entregar, dice que dio un bocado a Judas Iscariote y que “tras
el bocado entró en él Satanás” y que Jesús le dijo: “lo que vas a hacer, hazlo pronto”
(Jn 13,27). Este texto se puede interpretar en el sentido de que Jesús metió a
Satanás en Judas por medio de ese bocado y que luego le obligó a hacer lo que
tenía que hacer. El anuncio de la traición de Judas, narrada por los sinópticos,
también puede interpretarse como una predestinación. En efecto, en los tres textos,
cuando Jesús anuncia que uno de los discípulos lo va a entregar, dice que él (el Hijo
del hombre) se va “según está escrito”, es decir, que las Escrituras no pueden dejar
de cumplirse (Mt 26,24; cf. Mc 14,21, que es igual, y Lc 22,22). Cuando Judas besa
a Jesús como señal para los que lo iban a aprehender, Jesús le dijo, según Mateo:
“Amigo, ¡a lo que estás aquí!”. Es importante que Jesús lo llame amigo, como si el
acto de Judas fuera verdaderamente un acto de fidelidad y amor a Jesús (Mt 26,50)
y que lo anime a hacer lo que fue a hacer. Finalmente, cuando Pedro organiza la
elección del sucesor de Judas Iscariote en el número de los apóstoles, dice que "era
necesario que se cumpliera la Escritura" que anunciaba que Judas traicionaría a
Jesús (Hch 1,16).


      Todos estos testimonios, aunque se centren especialmente en el evangelio de
Juan, tienen un peso específico y por ello han dado pie a las diversas
interpretaciones que justifican el papel de Judas y que incluso lo consideran un
verdadero santo, como en el caso del Evangelio de Judas.


      Otros textos, sin embargo, dicen claramente que Judas fue libre y por tanto
responsable moralmente de la traición. Curiosamente, los más importantes están en
el mismo evangelio de Juan. Él aclara, cuando María unge los pies de Jesús, que
Judas era ladrón, que tenía la bolsa y que no le importaban los pobres. Esto no
necesariamente se contradice con la idea de que estaba predestinado para la
traición y que no tuvo culpa moral, pero nos da una idea en sentido opuesto: su
calidad moral no era como para canonizarlo. En realidad, si compró el terreno, como
señala Lucas en los Hechos de los apóstoles, es que realmente aprovechó el fruto
de su traición, pues en ese texto (Hch 1,18-20), no dice claramente que se
suicidara.


     El suicidio de Judas en el evangelio de Mateo dice claramente que fue porque
“fue acosado por el remordimiento”, que devolvió las treinta monedas y que al
regresarlas dijo: “pequé entregando sangre inocente” (Mt 27,3-4). Con ello, Mateo
nos hace ver que Judas pecó y por ello tuvo tan gran remordimiento que no
encontró otra salida que quitarse la vida. Me parece que con ello queda al
descubierto que Judas no fue inocente a sus propios ojos. En este sentido puede
entenderse también la afirmación de Jesús sobre Judas en Jn 6,70: “uno de ustedes
es un diablo”.

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      También en esta línea se pueden aducir los textos en los que Jesús anuncia la
traición de Judas y que según Mateo fue así: “El Hijo del hombre se va, como está
escrito de él, pero ¡Ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le
valdría a ese hombre no haber nacido!” (Mt 26,24; Mc 14,21; Lc 22,22). Como
señalé un poco más arriba, estas palabras de Jesús podrían entenderse como una
predestinación (“según está escrito”) y como una exclamación de lástima por Judas,
debido al modo como iba a ser tratado por los discípulos y por la comunidad de
creyentes. De hecho, en ese sentido lo toma el Evangelio de Judas. Estas palabras
de Jesús no parecen contener una venganza reprimida hasta el momento decisivo,
más bien parecen de lástima, pero no es del todo claro que excluyan la
responsabilidad moral de Judas por la maldad de la traición.


      El beso de Judas en Mt 26,50 puede interpretarse como un acto de amor, por
lo que el mismo Jesús lo agradece llamándole “amigo”, sin embargo, esa
interpretación no es del todo convincente y podría pensarse que Jesús lo llamó así
para llamarlo al arrepentimiento. De hecho, en el evangelio de Lucas, Jesús más
bien se extraña de la actitud de Judas: “¿con un beso entregas al Hijo del hombre?”
(Lc 22,48). Finalmente, no es posible pensar que setún el texto de Jn 13,27, Jesús
metiera a Satanás en Judas Iscariote con aquel bocadillo que le dio, porque en al
inicio de la cena, en Jn 13,2 se dice que ya Satanás había puesto en Judas el
propósito de entregar a Jesús.


      Como se puede ver, la interpretación de que Judas estaba predestinado para
traicionar a Jesús se fundamenta en las expresiones “era necesario” de los
evangelistas. Esta expresión requiere un comentario. Para los primeros cristianos y
es posible que para el mismo Jesús, era importante reconocer la vida y la obra de
Jesús en el marco de las esperanzas judías: un nuevo profeta, un nuevo mesías, un
nuevo sacerdote, la sabiduría personificada, el siervo de Yahvé, el Hijo del hombre,
etc.; figuras, todas ellas, que pertenecen al antiguo testamento, pero que fueron
proyectadas hacia una época feliz en la que Dios volvería a manifestarse
poderosamente en la historia, como lo había hecho durante el éxodo. Las palabras
“era necesario que se cumpliera la Escritura” se refieren, pues, a una necesidad de
interpretar la vida y la obra de Jesús dentro del marco de la cultura judía y como
realización plena de sus esperanzas. En otras palabras, el “era necesario” no
consiste en una predeterminación sino que es la reflexión posterior de la comunidad
(aunque el mismo Jesús pudo haber tenido conciencia de ello en varios aspectos),
que mira en la vida y muerte de Jesús el cumplimiento de lo esperado por el antiguo
testamento.


      De hecho, las expresiones “era necesario”, cuando se refieren a la traición de
Judas, no remiten a textos del antiguo testamento que sean claras alusiones a que
un discípulo del mesías, del siervo de Yahvé o del profeta esperado, tenía que
traicionarlo. Son textos que solo artificialmente son relacionados con la traición.



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      Un ejemplo paradigmático: la Biblia latinoamericana, en alguna de sus
ediciones, traduce la última parte del v.12 del capítulo 17 de Juan (citado más
arriba): “y ninguno se ha perdido sino el hijo de perdición, con lo que se cumplió la
Escritura”. Con esta traducción (que gramaticalmente no es correcta), se corrige un
posible error teológico. La traición de Judas no fue hecha “para que se cumpliera la
Escritura” sino que fue hecha con toda libertad y responsabilidad por parte de Judas
(la Escritura no obligó a Judas), pero con esa traición “se cumplió la Escritura”. Esta
traducción-interpretación de la Biblia latinoamericana da en el blanco. Los textos
“era necesario” no hablan de una necesidad fática, sino de la importancia de
comprender a Jesús como cumplimiento “sui generis” de las esperanzas judías.


     Tampoco los textos que dicen que Satanás entró en Judas son signo de que él
fuera víctima de una fuerza superior a su voluntad. Prueba de ello es que cuando
Pedro intentó desviar a Jesús de su estilo de misión, Jesús le dijo “apártate de mí,
Satanás”. Abrir la puerta a Satanás, o dejarlo entrar en uno mismo es una manera
de expresar que uno se entrega deliberadamente a una manera errónea de vivir.


     Bíblicamente, por tanto, y aunque existan indicios en sentido contrario, no es
posible la interpretación que pretende justificar a Judas moralmente por el hecho de
haber entregado a Jesús.




                      TEXTO DEL EVANGELIO DE JUDAS

     Introducción


      El relato secreto de la revelación que Jesús contó en conversación a Judas
Iscariote durante una semana, tres días antes de celebrar la pascua.




                                                                                    10
      El ministerio de Jesús en la Tierra


      Cuando Jesús apareció6 en la tierra, obró milagros y grandes maravillas para
la salvación de la humanidad. Y como algunos [caminaban] por la senda del bien,
mientras que otros caminaban en sus pecados, fueron convocados los doce
discípulos.


    Él empezó a hablarles de los misterios del más allá y de qué pasaría al final. A
menudo no se les aparecía a sus discípulos como él mismo, sino que le llegaron a
encontrar entre ellos en forma de niño.




      Escena 1


      Jesús dialoga con sus discípulos: La oración de acción de gracias o eucaristía


     En cierta ocasión, él estaba con sus discípulos en Judea. Los encontró
reunidos y sentados en observancia piadosa. Cuando se [acercó] sus discípulos
reunidos y sentados, ofrecían una oración de acción de gracias sobre el pan. [Él]
sonrió7.


     Los discípulos [le] dijeron: “Maestro ¿por qué ríes de [nuestra] oración de
acción de gracias? Hicimos como es correcto”.


     Él les respondió: “No me río de ustedes. [Ustedes] no están haciendo esto por
su propia voluntad, sino porque a través de esto alaba[rá]n a su Dios”.


      Ellos dijeron: “Maestro, tú eres [...] el hijo de nuestro Dios”.


    Jesús les dijo: “¿Cómo me conocen? En verdad [yo] les digo, ninguna
generación de la gente que está entre ustedes me conocerá”.

6
  Jesús se aparecía a sus discípulos bajo diferentes formas. Esto subraya que él era de naturaleza
solamente espiritual y que solo en apariencia era ser humano.
7
  Esta risa de Jesús por la acción de gracias (eucaristía) de los discípulos reaparece más adelante,
en la Escena 2, Jesús ofrece una interpretación alegórica de la visión del templo, en donde los
compara con sacerdotes de la antigua alianza y les dice que dejen de sacrificar. También reaparece
en la Escena 3, Jesús habla de quienes son bautizados y de la traición de Judas, en donde critica
que ofrezcan sacrificios a Saklas, que es el Dios creador.


                                                                                                 11
      Los discípulos se molestan


     Cuando los discípulos escucharon eso, empezaron a molestarse, se enojaron
y comenzaron a blasfemar contra él en sus corazones.


      Cuando Jesús observó su carencia de [entendimiento], les [dijo]: “¿Por qué
esa agitación les causa enfado? Su Dios, que está entre ustedes y [...] ha provocado
su enojo [en] sus almas. [Permitan] a quien sea de ustedes que [sea
suficientemente fuerte] entre los seres humanos, llevar a cabo al humano perfecto y
permanecer ante mi rostro”.


      Todos ellos dijeron: “Tenemos la fuerza”.


      Pero sus espíritus no se atrevieron a estar frente [a él], excepto Judas
Iscariote. Él fue capaz de permanecer frente a él, pero no pudo mirarlo a los ojos y
volteó la cara8.


    Judas le [dijo]: “Sé quién eres tú y de dónde has venido. Tú eres del mundo de
Barbelo9. No soy capaz de decir el nombre del que te ha enviado".




      Jesús habla en privado con Judas


      Sabedor de que Judas se estaba contemplando en algo elevado, Jesús le dijo:
"Aléjate de los otros y te contaré los misterios del reino10.


     Es posible que tú llegues a alcanzarlo, pero te sentirás muy afligido. Como
algún otro te reemplazará, para que los doce [discípulos] puedan volver a la plenitud
para su Dios".



8
  Es decir, su gnosis no era todavía suficientemente fuerte.
9
  Deidad femenina, consorte del gran Dios. Existía, según Ireneo, un grupo gnóstico de Barbelo,
según el cual, Barbelo había emanado del Padre primordial y hacía el papel del Verbo.
10
   El reino no es una realidad física, es la liberación de los seres humanos a través del conocimiento
interno.


                                                                                                   12
     Judas le dijo: "¿Cuándo me contarás estas cosas, y [cuándo] el gran día de la
luz amanecerá para la generación?"


      Pero cuando dijo esto, Jesús le dejó.




      Escena 2


      Jesús se aparece de nuevo a sus discípulos


      La mañana siguiente, antes de que sucediera eso, Jesús [se apareció] a sus
discípulos de nuevo.


      Ellos le dijeron: “Maestro, ¿a dónde fuiste y qué hiciste cuando nos dejaste?”


      Jesús les dijo: “Fui a otra gran generación”.


     Sus discípulos le dijeron: “Señor, ¿Cuál es la gran generación que es superior
a nosotros y más santa que nosotros?, ¿qué falta en este mundo?”


       Cuando Jesús escuchó eso, sonrió y les dijo: “¿Por qué están pensando en
sus corazones en la generación fuerte y santa? En verdad [yo] les digo: ningún
nacido [de] este eón verá esa [generación], y ninguna cantidad de ángeles de las
estrellas va a gobernar sobre esa generación y ninguna persona, nacida mortal
puede asociarse con ella, porque esa generación no viene de [...] que ha llegado a
ser [...]. La generación de gente entre [ustedes] es de la generación de humanidad
[...] poder, que [... los] otros poderes [...] por [los cuales] ustedes gobiernan”11.


     Cuando [sus] discípulos escucharon eso, cada uno se turbó en su espíritu. No
podían decir ni una palabra.


      Otro día, Jesús fue a [ellos]. Ellos [le] dijeron: “Maestro, te vimos en una
[visión], porque hemos tenido bellos [sueños...] noche [...]”.



11
  A pesar de las lagunas, está claro que los seres humanos no pueden entrar en contacto con los
eónes superiores, pues estos son inmateriales y en el hombre hay algo material.


                                                                                            13
     [Él dijo]: "¿Por qué han [ustedes... cuando] fueron a lo oculto?"




     Los discípulos miran el templo y discuten sobre él


     Ellos [dijeron: “Vimos] una gran [casa con un gran] altar [en ella, y] doce
hombres –pensaríamos que eran los sacerdotes– y un nombre: y una multitud de
gente estaba esperando en ese altar [hasta] que los sacerdotes [... y recibieron] las
ofrendas. [Pero] estábamos esperando”.


     [Jesús dijo]: "¿Qué apariencia tenían [los sacerdotes]?"


     Ellos [dijeron: “Algunos...] dos semanas; [algunos] sacrificaron a sus hijos,
otros a sus viudas, en la oración [y] humildad con los otros; algunos dormían con
hombre; otros estaban envueltos en [asesinato] el altar invoca tu [nombre], y con
toda su deficiencia, los sacrificios fueron llevados a cabo [...]”.


     Después de que ellos dijeron eso, se tranquilizaron, pues estaban turbados.




     Jesús ofrece una interpretación alegórica de la visión del templo


     Jesús les dijo: “¿Por qué están turbados? En verdad les digo, todos los
sacerdotes que están frente al altar invocan mi nombre. De nuevo les digo, mi
nombre se ha escrito en esta [...] de las generaciones de las estrellas a través de las
generaciones humanas. [Y ellos] han plantado árboles sin frutos, en mi nombre, de
manera vergonzosa”.


      Jesús les dijo: “Los que vieron recibiendo ofrendas en el altar –eso es lo que
ustedes son. Ese es el Dios a quienes ustedes sirven, y ustedes son esos doce
hombres que han visto. La oveja que vieron llevada al sacrificio es la gente que
ustedes desvían ante ese altar. [...] estará y hará uso de mi nombre de esa forma, y
generaciones de piadosos permanecerán leales a él. Después de él, otro hombre
estará ahí de [los fornicarios], y otro [va a] estar ahí de los asesinos de niños, y otro
de los que duermen con hombre, y de los que se abstienen, y el resto de los pueblos
de contaminación, ilegalidad y error, y aquellos que dicen: Somos como ángeles;
ellos son las estrellas que conducen todo a su conclusión. Para las generaciones


                                                                                      14
humanas se dijo: Miren, Dios recibió su sacrificio de las manos de un sacerdote –es
decir, un ministro del error. Pero es el Señor, el Señor del universo, quien manda:
En el último día ellos serán puestos como vergüenza”.


       Jesús [les] dijo: “Dejen de sac[rificar] lo que ustedes han [...] sobre el altar,
desde que ellos están sobre sus estrellas y sus ángeles y ya han llegado a su fin ahí.
Así pues, déjenlos ser [asfixiados] ante ustedes y déjenlos ir [–faltan unas 15
líneas–] generaciones [...]. Un panadero no puede alimentar a toda la creación bajo
[el cielo]. Y [...] a ellos [...] y [...] a nosotros y [...].


      Jesús les dijo: “Dejen de pelear conmigo. Cada uno de ustedes tiene su propia
estrella y cada [quien –faltan unas 17 líneas–] en [...] que vino [... primavera] para el
árbol [...] de este eón [...] por un tiempo [...] pero él vino al agua del paraíso de Dios,
y la [generación] que va a perder, porque [él] no arruina el [camino de vida de] esta
generación, pero [...] para toda la eternidad”.




      Judas pregunta a Jesús sobre esta generación y las generaciones humanas


      Judas [le] dijo: “Rab[í] ¿qué clase de frutas produce esta generación?”


     Jesús dijo: “Las almas de cada generación humana perecerán. Cuando esta
gente, sin embargo, haya completado el tiempo del reino y el espíritu la abandone,
sus cuerpos morirán pero sus almas tendrán vida, y ellas serán tomadas”.


      Judas dijo: “Y ¿qué hará el resto de los seres humanos?”


     Jesús dijo: “Es imposible sembrar en [roca] y recoger sus frutos. [Este] es
también el camino [...] la generación [perdida] y la Sofía corruptible [...] la mano que
hizo a la gente mortal, así sus almas irán al mundo eterno de arriba 12. [En verdad]
les digo: [...] ángel [...] el poder será capaz de ver que [...] aquel que [...]
generaciones santas [...]".


      Después de decir esto, partió.



12
   Sofía había creado el mundo humano. Ese contacto con la materia la había hecho degradarse y
tener problemas con los demás eónes superiores.


                                                                                           15
     Escena 3


     Judas cuenta una visión y Jesús responde


    Judas dijo: “Maestro, como escuchaste de todos ellos, ahora escúchame.
Porque yo he visto una bella visión”.


      Cuando Jesús escuchó eso, rió y le dijo: “Tú, décimotercer espíritu, ¿por qué
te esfuerzas tanto? Pero habla que te escucho”.


       Judas le dijo: “En la visión me vi a mí mismo y los doce discípulos me
apedreaban y [me] perseguían [muy decididos]. Y yo vine al lugar en el que [...] ante
ti. Y vi [una casa...], y mis ojos no pudieron [abarcar] sus dimensiones. Mucha gente
estaba rodeándola, y esa casa tenía un techo de plantas y en el centro de la casa
había una multitud [–faltan dos líneas–], diciendo: Maestro, sálvame de esta gente”.


        [Jesús] le respondió: "Judas, tu estrella te desvía". Continuó: "Ninguna
persona de nacimiento mortal es digna de entrar en la casa que has visto, porque
ese lugar está reservado para el santo. Ni el sol ni la luna mandan ahí, ni el día, pero
el santo habita ahí siempre, en el mundo eterno con los santos ángeles. Mira, yo te
he explicado los misterios del reino y te he enseñado sobre el error de las estrellas;
y [...] envíalo [...] en los doce eónes".




     Judas pregunta sobre su propio destino


    Judas dijo: "Maestro, ¿podría ser que mi semilla esté bajo el control de los
gobernantes?"


    Jesús le contestó y le dijo: "Ven, que yo [–faltan dos líneas–] pero tú te sentirás
muy afligido cuando veas el reino de los cielos y toda su generación".


    Cuando escuchó esto, Judas le dijo: "¿De qué me sirve haber recibido eso?
Porque tú me has elegido para esa generación".


      Jesús contestó y dijo: "Te convertirás en el decimotercero, y tu serás maldito
por las otras generaciones –y tú llegarás a mandar sobre ellos. En los últimos días


                                                                                     16
maldecirán tu ascensión a la [generación] sagrada".




      Judas pregunta sobre la cosmología: El espíritu y el autogenerado


     Jesús dijo: “[Ven], que debo enseñarte sobre [secretos] que [nadie] [ha] visto
jamás. Porque existe un mundo bello e infinito cuya extensión no ha sido vista por
los ángeles [en el cual] hay [un] espíritu magnífico e invisible”.

                      “Que no ha sido visto jamás por ojo de ángel,
                 no ha sido abarcado por pensamiento de corazón alguno
                    y que nunca ha sido llamado por ningún nombre”.

      “Y una nube luminosa apareció ahí. Él dijo: ahora un ángel viene a la
existencia como mi asistente”.


        “Un hermoso ángel, la iluminación divina Autogenerada, emergió de la nube. A
causa de él, otros cuatro ángeles vinieron a la existencia de otra nube, y se
volvieron asistentes del Autogenerado angélico. El Autogenerado dijo: [...] que sea
[...], y así fue [...]. Y él [creó] la primera luminaria para reinar sobre ella. Dijo: Que los
ángeles sean para servir[le], y miríadas sin nombre existieron. Él dijo: [Que] sea un
eón iluminado y así fue. Él creó la segunda luminaria [para] regir sobre ella, junto
con miríadas de ángeles sin número, para ofrecer servicio. Así es como él creó el
resto de los eónes iluminados. Él los hizo reinar sobre ellos, y él creó para ellos
miríadas de ángeles sin número para asistirlos”.




      Adamás y las luminarias


      “Adamás estaba en la primera nube luminosa que ningún ángel había jamás
visto entre todos los llamados Dios. Él […] que […] la imagen […] y después del
parecido de [ese] ángel”.


      “Hizo aparecer la [generación] incorruptible de Set […] los doce […] los
veinticuatro […]. Hizo aparecer setenta y dos luminarias en la generación
incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu. Las setenta y dos luminarias,
hicieron aparecer ellas mismas trescientas sesenta luminarias en la generación
incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu, pues ese número debía surgir
de cinco por cada uno”.


                                                                                           17
      “Los doce eónes de las doce luminarias forman a su padre, con seis cielos
para cada eón, así que hay setenta y dos cielos para setenta y dos luminarias, y
para cada uno de [sus cinco] firmamentos, [para un total de] trescientos sesenta
[firmamentos…]. Ellos estaban dando autoridad y un [gran] ejército de ángeles [sin
número], para gloria y adoración, [y después también] espíritus vírgenes, para gloria
y [adoración] de todos los eónes y los cielos y sus firmamentos”.




      El cosmos, el caos y el inframundo


     “La multitud de esos inmortales se llama cosmos –es decir, perdición– por el
Padre y las setenta y dos luminarias que están con el Autogenerado y sus setenta y
dos eónes. En él, el primer humano apareció con su poder incorruptible. Y el eón
que apareció con su generación, el eón con el que está la nube del conocimiento y
el ángel, se llama Él. […] eón […] después de eso […] dijo: Que doce ángeles
vengan existan [para] gobernar sobre el caos y el [inframundo]. Y mira, de la nube
apareció un [ángel] cuya cara destellaba fuego y cuya apariencia estaba manchada
con sangre. Su nombre era Nebro, que significa rebelde; otros lo llaman Ialdabaoth.
Otro ángel, Saklas 13 , también surgió de la nube. Así, Nebro creó seis ángeles
–como Saklas– para ser asistentes, y así se produjeron doce ángeles en los cielos,
cada uno recibiendo una parte en los cielos".




      Los jefes y los ángeles


     Los doce jefes hablaron con los doce ángeles: Que cada uno de ustedes […] y
que ellos […] generación [–una línea perdida–] ángeles”.

                            “El primero es [S]et, que se llama Cristo,
                            el [segundo] es Harmathoth, que se […],
                                      el [tercero] es Galila,
                                       el cuarto es Yobel,
                                    el quinto [es] Adonaios”.

      “Estos son los cinco que gobiernan sobre el inframundo y primero que nada


13
   Saklas es el dios creador (según se aclara más adelante, en Escena 3, Jesús habla de quienes
son bautizados y de la traición de Judas) de la humanidad. A él ofrecen sacrificios los discípulos.
Este texto, como el anterior, pretenden mostrar cómo este dios demiurgo es, en realidad, un dios
inferior.


                                                                                                18
sobre el caos”14.




      La creación de la humanidad


      “Entonces Saklas dijo a sus ángeles: Creemos al ser humano según parecido
y según la imagen. Ellos modelaron a Adán y a su esposa Eva, que se llama, en la
nube, Zoe. Pues por ese nombre todas las generaciones buscan al hombre, y cada
uno de ellos llama a la mujer por esos nombres. Ahora, Saklas, no mand[ó…] sino
[…] las gene[raciones …] este […]. Y el [jefe] dijo a Adán: vive muchos años con tus
hijos”.




      Judas pregunta por el destino de Adán y por el de la humanidad


      Judas le dijo a Jesús: "¿[Cuánto] vivirá el ser humano?"


      Jesús dijo: "¿Por qué te preocupas por eso, cuando Adán, y su generación, ha
vivido eternamente allí donde ha recibido su reino con su señor?"


      Judas le dijo al señor: "¿Llega a morir el espíritu humano?"


      Jesús dijo: "Por eso Dios ordenó a Miguel darle alma a la gente en préstamo para
que puedan dar servicio15. Sin embargo el gran Dios ordenó a Gabriel otorgar almas a la
gran generación sin señor que las dirija –eso es, el espíritu y el alma. Por tanto, el [resto]
de las almas [–falta una línea–]...".




      Jesús discute la destrucción del malvado con Judas y con los demás


14
   Seguramente estos cinco ángeles son los creados por Nebro, pues él es un ángel rebelde y estos
cinco son los que gobiernan el inframundo. Entre estos destacan Set, quees Cristo, y Adonaios, que
es una deformación de Adonai, el Señor.
15
   De esta manera, el hombre se compone de cuerpo y alma, procedentes de deidades diferentes y
tendientes el cuerpo a la muerte y el alma a la vida.


                                                                                               19
     “[…] luz [–faltan cerca de dos líneas–] alrededor […] que […] espíritu [que está]
contigo habite en esta [carne] entre las generaciones de ángeles. Pero Dios hizo
que el conocimiento fuera [dado] a Adán y a quienes estaban con él, así que los
reyes del caos y del inframundo no pueden adueñarse de ellos”16.


     Judas dijo a Jesús: “¿Entonces que hará esa generación?”


      Jesús dijo: “En verdad te digo, las estrellas llevan todo a su término para todos
ellos. Cuando Saklas complete el período de tiempo asignado para él, su primera
estrella aparecerá con las generaciones y ellos terminarán lo que dicen que harán.
Ellos van a fornicar en mi nombre y van a matar a sus hijos y van a […] y [–faltan
unas seis y media líneas–] mi nombre, y él va […] tu estrella sobre el décimo [tercer]
eón”.


     Después de esto Jesús [rió].


     [Judas dijo]: "Maestro, [¿por qué te ríes de nosotros]?"


     [Jesús] respondió [y dijo]: "No me río [de ti] sino del error de las estrellas,
porque esas seis estrellas vagan con cinco combatientes y todos ellos serán
destruidos junto con sus criaturas".




     Jesús habla de quienes son bautizados y de la traición de Judas


     Judas dijo a Jesús: “Oye, ¿qué harán los que sean bautizados en tu nombre?”


     Jesús dijo: “En verdad [te] digo, ese bautismo […] mi nombre [–faltan unas
nueve líneas–] a mí. En verdad [yo] te digo, Judas [aquellos que] ofrecen sacrificios
a Saklas […] Dios [–tres líneas perdidas–] todo lo que es malo”.




16
  El conocimiento es la gnosis y se encuentra en el interior del hombre. De esta manera,
adentrándose en sí mismos, los seres humanos pueden huir de las influencias de los ángeles
malvados, entre los que se encuentra Saklas, que se convierte, de esta manera, en enemigo de
Jesús.


                                                                                         20
     “Pero tú los sobrepasarás a todos. Porque tu vas a sacrificar al hombre que me
cubre”17.

                                 “Ya ha sido levantado tu cuerno,
                                     tu ira se ha despertado,
                                  tu estrella manifiesta su brillo,
                                       y tu corazón ha […]”.

      “En verdad […] tu último […] llegó [–faltan unas dos y media líneas–], lamento
[–faltan unas dos líneas–] el jefe, puesto que será destruido. Y entonces la imagen
de la gran generación de Adán será exaltada a lo mejor del cielo, tierra y los
ángeles, esta generación, que es del mundo eterno, existe”.


      “Mira, se te ha dicho todo. Levanta tus ojos y mira a la nube y a su luz y las
estrellas en torno a ella. La estrella que conduce el camino es tu estrella”.


     Judas levantó sus ojos y vio la nube luminosa y entró en ella. Quienes estaban
en el suelo escucharon una voz que venía de la nube, que decía […] gran
generación […] … imagen […] [–faltan unas cinco líneas–].




      Conclusión: Judas traiciona a Jesús


      [...] Los sumos sacerdotes murmuraron porque [él] se había ido al cuarto de
invitados para orar. Pero algunos escribanos estaban allí vigilando atentamente
para arrestarle durante su oración, porque tenían miedo de la gente, puesto que él
era reconocido por todos como un profeta. Se acercaron a Judas y le dijeron: "¿Qué
estás haciendo aquí? Tú eres discípulo de Jesús". Judas les contestó como ellos
esperaban. Y él recibió un dinero y se lo entregó.




17
    Para los gnósticos, también el salvador debía ser salvado. Matar lo carnal de Jesús equivalía a
librarlo del poder de Saklas.


                                                                                                21
                               CONSIDERACIONES

     El Evangelio de Judas es un libro típicamente gnóstico-cristiano. Conocemos
bastantes libros con esas características, algunos de ellos procedentes de Nag
Hammadi (Evangelio de Felipe, Evangelio de Tomás, Evangelio de los egipcios,
Evangelio de María, Evangelio de la verdad). Existen muchas publicaciones y
estudios de literatura gnóstica cristiana y en este sentido el Evangelio de Judas no
presenta un atractivo especial. La atención que le han brindado los medios de
comunicación es la que debieron haber tenido otros escritos apócrifos, pues no deja
de ser una forma en que algunos cristianos de la antigüedad comprendían las
enseñanzas de Jesús. Lo deplorable no es, pues, que se haya hecho mucho
anuncio de este evangelio, sino que otros textos de similar importancia no han
tenido divulgación y sean prácticamente desconocidos.


      Un elemento “extra” de este evangelio es que en él Jesús pide a Judas
Iscariote que lo entregue a los sumos sacerdotes judíos para que ellos tramiten su
muerte. Tampoco esta interpretación es nueva, está muy clara, por citar solo un
ejemplo, en la película La última tentación de Cristo (que, por otro lado, nada tiene
que ver con el gnosticismo). Con respecto a si Judas fue forzado por Jesucristo o

                                                                                  22
por el Padre para traicionar a Jesús, ya expresé mi opinión en la tercera parte de
este folleto.


      En esa película, como en algunas interpretaciones del nuevo testamento, que
luego se han hecho muy corrientes en el cristianismo, Jesús tenía que morir para
cumplir la misión que el Padre le había encomendado, sacrificarse para obtener el
perdón de los seres humanos por parte de su Padre. Esto no sucede en el
Evangelio de Judas, este no debe traicionar a Jesús para lograr ninguna redención
por su muerte "para el perdón de los pecados", es decir, para aplacar la ira del
Padre, ofendido por el o los pecados de los hombres. Jesús debía morir porque ya
había enseñado a los hombres cuál era la gnosis y debía liberarse del cuerpo y del
alma que lo retenían en este mundo y bajo el poder de Saklas. De ahí que Jesús se
ría y critique los sacrificios (en especial la eucaristía) de los apóstoles.


      Un elemento que llama mucho la atención es que este texto se ha presentado
como el Evangelio prohibido de Judas, dando la impresión de que la iglesia romana
y en concreto el Vaticano, habían prohibido su publicación o lo hubieran escondido.
La historia del texto que he narrado brevemente al principio de esta exposición,
demuestra claramente que no ha existido tal interés por parte de las autoridades
católicas. Muchos textos bíblicos y cristianos antiguos se han descubierto
recientemente sin que las autoridades vaticanas hayan tenido autoridad para definir
si se dan a conocer o no. El adjetivo "prohibido" debe remontarse, más bien, a la
iglesia primitiva.


      Más arriba dije que el canon o lista oficial y aceptado por la gran mayoría de las
iglesias cristianas se definió a finales del siglo iv (390). Antes de esos años se
discutía la pertenencia a ese grupo de algunos libros del nuevo testamento: el
Evangelio de Juan, el Apocalipsis, la Segunda carta de Pedro, etc., pero la lista
estaba ya bastante definida. El siglo segundo se puede señalar como el gran
momento en el que se discutía la autoridad de los escritos y se cernían unos y otros.
Fue precisamente en ese siglo cuando se dieron las principales controversias con
los gnósticos. El conjunto de la gran iglesia terminó por desechar los libros
gnósticos, que pasaron a ser prohibidos en los siglos iii y iv. En este sentido, el
adjetivo “prohibidos” no se refiere a las autoridades católicas del Vaticano, sino a
gran iglesia de los siglos ii-iv y se puede aplicar también a los demás evangelios que
ahora llamamos “apócrifos”, sean o no gnósticos.


     El nombre Evangelio de Judas, no supone que se trate de un texto que hubiera
pertenecido al grupo de los cuatro evangelios canónicos de los cristianos: Mateo,
Marcos, Lucas y Juan, y que luego haya sido separado. De hecho, como dije antes,
en los primeros siglos de la era cristiana hubo bastantes evangelios. En la
antigüedad se utilizaban los nombres de los discípulos de Jesús y de los apóstoles
para presentar obras que enseñaban algo sobre el cristianismo o sobre Jesús
mismo. Incluso en el nuevo testamento tenemos cartas que durante cientos de años

                                                                                     23
se consideraron escritas por Pablo y que ahora sabemos que no fueron escritas por
él. Lo mismo puede decirse de otras cartas e incluso de los evangelios de Mateo y
Lucas; quienes muy difícilmente corresponden con el apóstol y el médico
compañero de Pablo, respectivamente. El Evangelio de Judas no fue escrito por
Judas Iscariote. Esto está claro incluso para los estudiosos que tradujeron y
analizaron el texto copto, pues este gnosticismo floreció hasta ya bien entrado el
segundo siglo de la era cristiana. El hecho de no haber sido escrito por Judas
Iscriote, el discípulo de Jesús, no fue la causa definitiva por la que fue excluido del
canon, sino por sus enseñanzas, rechazadas por el conjunto de las comunidades
cristianas.




        Esta presentación se encuentra impresa y su costo es de 10 pesos.


                Pedidos al teléfono 56-43-23-84 o a la extensión 7006.


                    Estará disponible a partir del lunes 8 de mayo.




                                                                                    24

								
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