"NON NOBIS DOMINE,
NON NOBIS SED NOMINE,
TUO DA GLORIAM"
Este histórico lema de los templarios impuesto a la Orden por su primer
padre espiritual, San Bernardo de Claraval, sumariza en unas pocas
palabras el ideal y el propósito de su existencia.
Los primeros hermanos no vivían y luchaban por interés personal, sino por
un concepto, el establecimiento de la sociedad cristiana, una civilización
dedicada a la gloria de Dios. La caballería de hoy intenta emular esta gran
tradición en el hecho de que sus trabajos y vidas deben ser un ejemplo para
otros y como una hermandad tener como objetivo llegar a construir una
aristocracia del espíritu.
Un caballero templario entiende que hay un Dios, una vida creada por El,
una verdad eterna y un propósito divino. En consecuencia esta implícito que
la verdadera existencia y las bases históricas de la Orden tienen por objeto:
1.- Luchar contra el materialismo, la impiedad y la tiranía en el mundo.
2.- Defender la santidad del individuo.
3.- Afirmar la base espiritual de la existencia humana.
Este es un tremendo objetivo, pero esta es la elección de la caballería. Es por
lo tanto el deber de los caballeros prepararse y equiparse a si mismos para
sostener esas creencias fundamentales. La misión original de la Orden es tan
real hoy en día como lo fue en 1118 cuando se fundo, sólo que las
circunstancias han cambiado.
Las crisis y los retos que afronta hoy en día la humanidad reclaman una
cruzada que es más importante que cualquiera a que se haya enfrentado la
Orden en el pasado. La continuidad de nuestra civilización, con todos sus
errores es el reto de hoy en día. En consecuencia es necesario canalizar el
trabajo y las actividades de la Orden de tal modo que sea posible entablar
esa batalla ideológica que nos reta para la defensa de los valores que sostiene
una sociedad basada en la ética y construida a través de siglos.
Trabajando por estos principios fundamentales, la Orden cooperara con
otras ordenes similares a través del mundo en contra del desmoronamiento y
los elementos destructivos que prevalecen hoy en la sociedad humana. Sin
embargo, no es suficiente oponerse a estos males, la Orden debe sostener la
justicia natural y los derechos fundamentales del hombre y estimular la
descentralización del poder político del estado reconociendo el derecho de
los pueblos y las naciones a gobernarse a si mismos dentro de su medio
económico natural.
De acuerdo con estos principios, la Orden reconoce a todos los seres
humanos como hijos de Dios, sin relación a raza o sexo y que tienen el
derecho de buscar su bienestar material y desarrollo espiritual en
condiciones de dignidad, de seguridad económica y de igualdad de
oportunidades. La consecución del marco de referencia para que esto sea
posible debe constituir el objetivo central de toda política internacional.
La Orden apoya la libertad de expresión, de conciencia y de religión;
defensa colectiva y medidas positivas para erradicar la pobreza y la
injusticia que amenazan la paz del mundo.
La Orden entiende que la felicidad y la dignidad no solo dependen del
bienestar físico sino de cosas en las cuales a las personas les sea posible
tomar un interés vivo y profundo mas allá de sus propias vidas privadas.
La Orden cree en políticas claras y practicas, siendo aquellas las que
aseguren una vivienda decente, atención sanitaria, fomentando que todos
tengan la oportunidad de vivir una vida total y activa, pudiendo desarrollar
sus talentos naturales.
La Orden fomenta el patriotismo, expresado en el orgullo hacia la propia
tierra y sus logros y el reconocimiento del lugar que le corresponde entre las
naciones y sus deberes para con la humanidad. Sostiene además la idea de
que cada nación debe establecer los mecanismos apropiados para vigilar y
aconsejar la mejor utilización de los recursos naturales, en vista de la crisis
que se producirá a la larga de minerales esenciales, petróleo, agua, etc..,
como también en la agricultura y la forestación
Entiende que la educación es probablemente la responsabilidad más
importante que tienen aquellos encargados de la administración para
proveer de instrucción adecuada a nuestras futuras civilizaciones. Se estima
que la única política educacional realista es la que se dirija a asegurar los
requerimientos que exige la era tecnológica, debiendo también respetarse la
persona humana y su derecho y deber de hacer una elección justa, sin
comprometer la capacidad del individuo de reflexionar y decidir.
Mientras la educación determine el futuro de la civilización la Orden aboga
por una línea de acción militante pero sin sectarismos, para encauzar la
consecución de los objetivos, en todos estos importantes aspectos.
En conclusión la Orden cree que los objetivos y espíritu de la misma desde
un punto de vista histórico, espiritual e ideológico deben promoverse cada
día mas, recuperando los valores culturales y morales del mundo occidental.
Código Templario
Los que son soldados del Temple son soldados de Dios. Como tales deben
siempre andar con Dios y ser más que simples mortales. Deben conducirse
con humildad y ser los más honorables, los más nobles, los más corteses, los
más honestos y los más caballerosos.
El templario debe servir a la Orden y no esperar ser servido por ella. Que lo
que colabore lo haga en servicio de Dios y no debe esperar recompensa salvo
el saber que con ello honra a la Orden por su devoción.
El templario no debe causar a ninguna criatura herida o daño, sea esta una
criatura humana u otra, sea por ganancia, placer o vanidad. Al contrario, el
templario debe intentar llevar la justicia a todos aquellos que no la reciben
porque todos son hijos de Dios y a todos a concedido Dios el don de la vida.
Ante todos los seres el templario debe demostrar caballerosidad, cortesía y
honestidad, teniendo presente que son testigos de Dios.
Un templario debe vivir cada día como un crítico del día anterior, de esta
manera cada nuevo amanecer será un paso hacia una mayor nobleza.
Ningún templario deberá ofender de forma alguna a una persona u otro ser.
Para todos el templario debe ser un ejemplo de caballerosidad.
Ninguna mujer deberá temer nada de un templario, ni de sus palabras ni de
sus acciones. Ningún niño deberá padecer tampoco ese temor. Ningún
hombre, no importa cuan rudo sea, deberá temer a un templario.
Donde hay debilidad allí el templario debe llevar su fuerza. Donde no hay
voz allí el templario debe llevar la suya. Donde están los más pobres allí el
templario debe distribuir su generosidad.
Un soldado del temple no puede estar esclavizado por creencias sectarias u
opiniones estrechas. Dios es la verdad y sin Dios no hay verdad. El templario
debe siempre buscar la verdad porque en la verdad está Dios.
Jamás un templario debe deshonrar a otro, porque dicha conducta le
deshonrará a él y llevará descrédito a la Orden.
En su conducta el templario:
* No debe ser brutal.
* No debe emborracharse en forma ofensiva.
* No debe ser ni inmoral ni amoral.
* No debe ser cobarde ni bestial.
* No debe mentir ni tener intenciones maliciosas.
* No debe buscar posiciones de engrandecimiento dentro de la Orden. Se
contentará con aquellos puestos que le sean encomendados para mejor
servirla.
* No debe juzgar a nadie dentro o fuera de la Orden por sus posesiones o su
posición social. Antes al contrario debe juzgar por el carácter y la bondad o
falta de ellos.
· Debe expresar verdadero sometimiento a los principios del Temple y
obediencia a sus oficiales en todas las cosas de la Orden, en tanto entienda
que sean verdaderos templarios y merezcan dicha obediencia.
· Debe ser un verdadero patriota hacia la tierra que Dios le ha dado.
· No debe cazar a ninguna criatura ni por vanidad ni por deporte.
· No debe matar a ninguna criatura salvo para alimentarse o en defensa
propia.
· Debe mantenerse firme y veraz en las justas causas de Dios.
· No tomará actitud ofensiva contra ningún hombre por la forma en que se
dirige a Dios, aunque esta sea diferente o extraña. Antes al contrario el
templario deberá intentar entender como otros se acercan a Dios.
· Debe siempre ser consciente de que es un soldado del Temple y tratar
siempre que sus obras sean un ejemplo para los demás.
LOS HECHOS CRONOLOGIA HISTORICA DE LA
ORDEN
1ª parte – hasta el 19-3-1314
1.118/1.119 - Nos dice Guillermo, que fue canciller del Reino de Jerusalem y
Obispo de Tiro en su “Historia rerum in partibus transmarinis gestarum”
que:
“En aquel año de 1.119, ciertos nobles caballeros, llenos de devoción a Dios,
religiosos y temerosos de Él, poniéndose en manos del señor patriarca para
el servicio de Cristo, hicieron profesión de querer vivir perpetuamente
siguiendo la costumbre de las reglas de los canónigos, observando la castidad
y la obediencia y rechazando toda propiedad. Los primeros y principales de
entre ellos fueron dos hombres venerables, Hugo de Payens y Godofredo de
Saint-Omer”
Otro historiador, (esta vez en el S XIII), Jacobo de Vitry, que fue obispo de
Acre, nos cuenta asimismo ese acontecimiento en su “Historia orientalis seu
hierosolymitana”. Este, nos añade algún dato más que el anterior:
“Se comprometieron a defender a los peregrinos contra los bandidos y
ladrones, a proteger los caminos y a constituir la caballería del Rey
Soberano”
“Observaban la pobreza, la castidad y la obediencia según la regla de los
canónigos regulares..”
Al principio no fueron más que nueve... y durante nueve años, se vistieron
con ropas seculares... ”
“Y como no tenían iglesia ni lugar en que habitar, el rey les alojó en su
palacio, cerca del Templo del Señor... y por esa razón se les llamó más tarde
–templarios.“
Tenemos ya de entrada un problema para situar la fecha de inicio de la
Orden o de presentación ante Balduino II. Algunos historiadores abogan por
1118 y otros por 1119. Dado que las crónicas son posteriores, y conociendo
que el viaje a Europa de Hugo de Payens se produce en 1127, tomamos la de
1.119 ya que entre uno y otro pasan esos nueve años.
De todas formas, no se nos escapa que sus actividades se iniciaron mucho
antes.
Hugo de Payens nació en Troyes, se supone que alrededor de 1.080. Fue
oficial de la casa de Champagne y participó en la primera cruzada como
responsable de las huestes del conde de Blois y de la Champagne. Se casó y
tuvo un hijo “Teobaldo”. Falleció el 24 de mayo de 1136 siendo maestre del
Temple.
Los caballeros fundadores de la Orden fueron, según la crónica:
Hugo de Payens
Godofredo de Saint-Omer
Godofredo Bisol
Payen de Montdidier
Archembaud de Saint Aignant
Andrés de Montbard
Gondemar
Hugo de Champagne
Jacques de Rossal.
En todo el proceso de formación de la Orden tiene un papel importante de
apoyo o incluso de incitación a su formación, el Rey de Jerusalem Balduino
II. Efectivamente estuvieron residiendo en una parte de su palacio (las
caballerizas) pegado a la mezquita de Al-Aqsa, precisamente encima de las
ruinas del templo de Salomón. Algo más tarde, los monjes custodios del
Santo Sepulcro, les ceden un terreno contiguo a esas caballerizas.
Durante esos nueve años, los nueve caballeros se ganaron una justa fama en
la defensa de los peregrinos. Si nos atenemos a las crónicas, durante ese
tiempo no aceptaron a ningún hermano nuevo, pero nos dice la lógica que la
protección de los caminos, aunque fuera solamente el de Jaffa-Ramleh-
Jerusalem precisaba de más hombres para que fuera de la efectividad que se
dice tenían. Por ello podemos pensar que aunque no fueran más que nueve
los caballeros, debían de tener una pequeña tropa regular de soldados a sus
órdenes.
1.127 – Es en este año en que Hugo de Payens y cinco de sus caballeros,
portando una carta de presentación de Balduino II a Bernardo de Claraval y
financiando el rey de Jerusalem el viaje, regresan a Europa.
En esa carta se pide a la iglesia que de protección a ese grupo de hombres y
les ayude a cumplir su misión. Misión que era la de dar a conocer la Orden
entre la nobleza europea y reclutar hombres para la Orden y lo que es lo
mismo, para la protección de Tierra Santa. Pero la más importante misión
era la de obtener la protección de Bernardo de Claraval, que era también
sobrino de Andrés de Montbard, para obtener la autorización eclesiástica
para la fundación de la Orden y la aprobación de su “regla” de vida.
La “regla”, llamada después primitiva o latina fue redactada en Oriente,
probablemente con la ayuda del patriarca Balduino II. Se basa en la regla
agustiniana, que rige a los canónigos regulares del Santo Sepulcro de
Jerusalem pero discrepa de la misma en cuanto la del Temple hace
referencia a la doble condición de monjes y de soldados, cosa impensable
entre los seguidores de San Agustín.
Esta regla, de la que se dice que la última versión, antes de presentarse al
concilio fue realizada por Bernardo de Claraval, fue escrita en latín, contaba
con sesenta y ocho artículos y una introducción que resaltaba la dimensión
de religiosos, de los monjes - soldados:
“ A vosotros, que habéis hecho voluntaria renuncia de vuestras voluntades
personales, que prestáis servicio de caballería al Rey con armas para la
protección de vuestras almas, velad en un sentido universal al escuchar
maitines y todos los servicios, según se establece en el lugar canónico y lo que
dicten los maestres regulares de la santa ciudad de Jerusalem...”
1.128. - Contando con el apoyo de San Bernardo, el Maestre consigue que el
Papa Honorio II convoque un concilio que autorizará eclesiásticamente la
orden ya fundada.
Pensemos que en aquel tiempo, la convocatoria de un concilio no era tan
inusual como en la actualidad. En aquel mismo año se celebró otro en Arras
y tres años antes se habían celebrado cinco, pues después de la solución a la
“querella de las investiduras” hacía falta ir precisando y solucionando los
puntos de conflicto entre la Iglesia y el poder temporal.
El 14 de enero dan inicio las sesiones del concilio de Troyes. Asisten un
cardenal (Mateo de Albano)que preside el concilio como legado papal en
Francia, dos arzobispos, (los de Reims y Sens con sus obispos sufragáneos-
10 en total-), 6 abades, (los de Vézelay, Cîteaux, Clairvaux -San Bernardo-,
Pontigny, Troisfontaines, Molesmes ), algunos personajes laicos tales como
Teobaldo de Blois (conde de Champaña), Andrés de Baudement (senescal de
champaña) el conde de Nevers y por supuesto una gran cantidad de clérigos
del Cister que impulsó las ideas reformistas y cuya asistencia fue altamente
positiva para llevar a buen fin la aprobación de la regla.
1.130. - Después del concilio se dedican a recorrer Europa en busca de
caballeros y donaciones para la Orden. Consiguen importantes dádivas de la
mayoría de las casas reinantes y establecen las bases de las provincias
templarias en el continente, Inglaterra y Escocia. Antes de partir hacia
oriente, lo que harán en compañía de Fulco de Anjou, que viajaba a
Palestina para desposarse con la heredera del reino, Payens nombra a Payen
de Montdidier “maestre de Francia” y este último se dirige a París mientras
los demás parten a Tierra Santa. El balance de lo obtenido es muy positivo.
En hombres, más de trescientos caballeros son los que se embarcan. En
donaciones, además del oro se han conseguido los “relief” de importantes
feudos y la propiedad de iglesias, derecho de limosnas de determinadas
iglesias en días estipulados, granjas y lugares. En prestigio, se puede decir
que tanto la iglesia como los poderes seculares conocen ya la nueva milicia.
En ese mismo año, escribe Bernardo de Claraval su “De laude novae
militiae” (aunque algunos autores sitúan el texto entre los años 1130-1136).
En ese elogio, según dice el mismo Bernardo de Claraval, largamente
solicitado por Hugo de Payens, intenta conciliar la idea del monje y del
guerrero en una sola persona y a la vez y de forma muy audaz, cruza el
umbral de la llamada “guerra justa” en la cual se combate por el bien
común a la “guerra santa” en la cual se combate en nombre de Dios.
“Un Caballero de Cristo es un cruzado en todo momento, al hallarse
entregado a un doble combate: frente a las tentaciones de la carne y la
sangre, a la vez que frente a las fuerzas espirituales del cielo. Avanza sin
temor, no descuidando lo que pueda suceder a su derecha o a su izquierda,
con el pecho cubierto por la cota de malla y el alma bien equipada con la fe.
Al contar con estas dos precauciones, no teme a los hombres ni a demonio
alguno. ¡Moveos con paso firme, caballeros y obligad a huir al enemigo de la
cruz de Cristo! ¡ Tened la seguridad que ni la muerte ni la existencia os
podrán alejar de su caridad! ¡Glorioso será vuestro regreso de la batalla,
dichosa vuestra muerte, si ocurriera, de mártires en combate! “
1136 - El 24 de mayo fallece Hugo de Payens. Le sucede Roberto de Craón,
llamado “El Borgoñés”, un noble proveniente de Anjou.
Si con Hug de Payens se crea la Orden y se da a conocer entre la nobleza y el
clero europeos, con Robert de Craón se consolida, se crea una base sólida y
estructura para poder gobernarla con eficiencia. A lo largo de su maestrazgo
muestra dotes de líder hábil y diplomático. Tiene la sensatez de renunciar a
la herencia de Alfonso I de Aragón y consigue importantes privilegios de la
Iglesia.
1139 - (29-03) Se promulga la bula “OMNE DATUM OPTIMIM” que fue la
“carta magna” de la Orden. En ella, Inocencio II libera al Temple de toda
sujeción a la autoridad eclesiástica, excepto la del Papa y concede además
otros importantes privilegios:
· Les permite conservar el botín tomado a los sarracenos
· Sitúa la Orden bajo la tutela exclusiva de la Santa Sede, de forma que
únicamente dependerá e la autoridad del Papa
· Reseña que la autoridad de la Orden recae en el Maestre y sitúa la “casa
capitana” en Jerusalem.
· Estipula que se debe de tener la condición de hermano profeso para ser
elegido maestre y que la elección deben de realizarla “todos los hermanos
juntos o por lo menos los más juiciosos de entre ellos”
· Prohibe modificar “la regla”. Solamente el maestre, con la venia del
capítulo ostentará esa facultad.
· Prohibe que se exija a la Orden ningún tipo de servicio u homenaje feudal.
· Prohibe que los que abandonan el Temple sean admitidos en otras ordenes,
salvo con la autorización del maestre o del capítulo.
· Confirma la exención de diezmos y el disfrute de los recibidos, con el
consentimiento del obispo.
· Les autoriza a tener sus propios capellanes, quedando estos fuera de toda
jurisdicción diocesana.
· Concede a la Orden la facultad de construir oratorios en lugares
anexionados al Temple, para orar y ser enterrados allí.
1140 - Es probablemente el año en que se produjo la traducción de la regla
Latina, al francés. Esa traducción se realizó con algunas modificaciones
sustanciales:
· Se suprime el periodo de prueba o noviciado, excepto para los capellanes.
· En su artículo 2º “De los hermanos excomulgados”, el traductor sustituye
“ubi autem milites non excommunicatos congregare audient...”, justamente
por el texto contrario “Allá donde conocierais que están reunidos caballeros
excomulgados, allá os mandamos que vayáis”. Del resto del artículo se
evidencia que no se trata de un error de transcripción, sino que el cambio
fue realizado con toda la intención.
- Los templarios obtienen la ciudad de Gaza y la fortaleza de Safed, en
Galilea
1144 - La bula “MILITIS TEMPLI” les concede el beneficio de hacer colecta
una vez al año en cada iglesia secular.
- Cae en manos del Islam, el condado de Edesa, en Tierra Santa. Es el hecho
que desencadena la II cruzada.
1145 - La bula “MILITIA DEI”, dirigida a los obispos, les notifica la
autorización al temple para construir sus oratorios.
1147 - Eugenio II asiste al capítulo general de la Orden, en la nueva casa de
París, estando presente el Rey de Francia, el arzobispo de Reims y diversos
prelados. Se reunieron 130 caballeros de la Orden. En esa reunión, realizada
precisamente para preparar la cruzada, es donde el Papa concede al Temple
la cruz en el manto, “en el lado izquierdo por encima del corazón”. Los
cronistas no dan más detalles de la cruz, salvo que era de tela, cosida en el
manto y “... los del temple la llevan sencillamente bermeja...”
1149 - Fallece Roberto de Craon. Le sucede Everardo de Barres, el cual
parte para Francia en compañía de Luis VII que asimismo regresa de la
cruzada
1150 - De Barres preside un capítulo en París (14-05-1150). Andrés de
Montbar, Senescal de la Orden, le escribe una carta anunciándole la muerte
de Raimundo de Antioquía y le reclama en Jerusalem.
1151 - En lugar de regresar a Tierra Santa, De Barres decide buscar una
vida más tranquila y se retira al monasterio cisterciense de Cîteaux. El
temple reclama su vuelta en varias ocasiones, sin resultado. Fallece el 25-11-
1174 en el mismo monasterio. Bernad de Tremelay es Maestre del Temple.
Diversas fuentes citan también a Hugo Jofre como Maestre.
1153 - En el sitio a la fortaleza de Ascalón, fallece Tremelay. El nuevo
maestre es André de Montbart, de la familia de Bernardo de Claraval.
1156 - (17-01)Fallece Andrè de Montbard. Le sucede Bertrand de
Banqueford. En este tiempo, el nº de templarios llega a 20.000 y sus rentas a
40.000.000 de francos.
1160 - La bula “DILECTI FILII” obliga al clero secular a aceptar la cuarta
parte de la donación testamentaria (en lugar de la tercera, como venía
siendo habitual), por parte de quienes deseaban ser enterrados en
cementerios templarios.
1163 - Queda estructurada la organización de la Orden, a través de los
“Retraits”. Constaban de 675 artículos y se agregaron a la “Regla” de la
Orden. Definían la vida conventual y el estado jerárquico, regulaban los
capítulos, la elección de Maestre, y los castigos y penitencias para las
violaciones de la regla. Asimismo fijaban la forma de admisión de los
aspirantes.
1169 - Es elegido Maestre Felipe de Mailli (o de Naplusia).
1171 - Se produce la renuncia del maestre F. De Mailli. Es elegido Odón de
Saint Amand, que había sido mariscal del Reino de Jerusalem. Este último
fue hecho prisionero por Saladino, en Sidón y muere en cautividad, en
Damasco en 1179.
1179 - Es Maestre, Arnoldo de Torroja. Que había sido Maestre de Cataluña
y Aragón.
1181 - El Papa amonesta a templarios y hospitalarios por sus continuas
rencillas y luchas internas.
1185 - Fallece Arnoldo de Torroja y le sucede Gerard de Ridefort.. Es
posible que entre los dos fuera Maestre Frai Terrico.
1187 - El sultán Saladino derrota a los cruzados en la batalla de Hattin.
Mueren en la contienda 200 templarios. Se pierde la ciudad de Jerusalem.
Cae San Juan de Acre. El Temple se instala en Chipre. Gregorio VIII llama
a la III Cruzada.
1189 - (04-10) Muere G. De Ridefort intentando reconquistar Acre. En
manos cristianas, en Tierra Santa quedan unicamente Tiro, Tripli y
Antioquia.
1190 - Es Maestre Robert de Sable, natural de Anjou.
1191 - Reconquista de Acre. Los Templarios vuelven a su establecimiento
principal.
1192 - (05-04)El Temple abandona el castillo de Nicosia y toda la isla de
Chipre.
1193 - Muere R. De Sablé. Gilbert Erail le sucede. Había sido Maestre de
Provenza.
1198 - Ponce Rigaldo Maestre. Había sido Maestre de España.
1200 - La red de establecimientos dentro de Europa proporciona servicios
financieros fiables, honrados y eficaces a los gobernantes, incluso a los reyes
de Inglaterra y Francia.
1201 - Felipe de Plaissiez es Maestre.
1208 - Inocencio III hace reproches al Temple.
1209 - Guilaume de Chartres, Maestre.
1210 - El Temple ataca el castillo de Khawabi, de la secta de los assasins.
1218 - Se entrega a la 0 el Châtel Pélegrin.
1219 - Muere Chartres en Damieta. Le sucede Pierre de Montaigú, que fue
preceptor de Jaime I, en Monzón.
1229 - La 0rden se enfrenta a Federico II que intenta sin éxito tomar Acre.
1230 - (1230-1235) Estatutos jerárquicos (usos y costumbres).
1232 -Armand de Perigoud, Maestre. Negocia con el sultán de Damasco la
restauración del culto cristiano en Jerusalem.
1244 - Richard de Bues, Maestre. Muere Armand de Perigoud y 312
caballeros en la batalla de Herbiya. Perdida definitiva de Jerusalem.
1247 - Guillaume de Sonnac, Maestre.
1249 - (06-06) Batalla de Damieta.
1250 - Batalla de"Mansurah". Luis IX y el Temple sufren una
impresionante derrota. En la retirada muere de Sonac (05-04). Le sucede
Reinaldo de Vichiers, preceptor de Francia y Mariscal de la Orden El
temple tiene 20.000 miembros.
1256 - Muere Vichiers. Thomas Berard Maestre.
1257 - (1257-1267) Consideraciones (ceremonias).
1267 - Profesa Jacobo de Molai.
1271 - El sultán de Egipto, Baibars captura el Krak de los Caballeros, de la
Orden del Hospital.
1272 - Muere Bérard. Le sucede Guillaurne de Beaujeu
Entre los dos es posible que fuera Maestre Wilfredo de Salvaing.
1274 - El concilio de Lion intenta la unión entre templarios y hospitalarios.
1285 - Es coronado Felipe IV, rey de Francia.
1287 - Se pierde Trípoli. .
1291 - Se pierde San Juan de Acre, ultima ciudad cristiana en Tierra Santa.
De Beaujeu muere en el combate. Thibau Gaudín le sucede
1294 - (¿1292/1296?)J. De Molay es Maestre.
1299 - Expedición templaria a Egipto.
1303 -Se pierde la isla de Rouad, frente a la fortaleza de Tortosa.
1304 - Conclave de Perusa. Surgen las primeras acusaciones contra el
Temple
1305 - (14-11) Clemente V (Beltrán de Got) es coronado Papa en Lyon.
Propuestas del Papa para unificar las ordenes militares.
1306 - Clemente V ordena venir desde Chipre a J. De Molay.
1307 - A primeros de año llega De Molay a Paris.
- (14/09) . El Rey de Francia envía a los jueces cartas selladas con la orden
de arresto.
- de los templarios por “presunciones y violentas sospechas” originadas por
la “denuncia” de Esquieu de Floryan.
- (14/10). Se difunde en Paris el manifiesto real y se ejecuta la orden de
arresto. La acusación es de apostasía, ultraje a Cristo, ritos obscenos,
sodomía e idolatría.
- (19/10 al 24/11).Se procede a los interrogatorios. De los 138 interrogados,
36 mueren por torturas.
- (27/10). Clemente V protesta ante Felipe de Francia por el arresto.
- (22-11). La bula PASTORALIS PRAEMINENTIAE, de Clemente V
ordena a los príncipes cristianos que arresten a los templarios. El cambio de
actitud se debe, acusaciones.
1308 - (25/3) El rey de Francia convoca los Estados Generales y exige que los
templarios sean condenados. (26/5) Felipe El Hermoso se desplaza a Poitiers
para entrevistarse con el Papa .(27/6 al 1/7) 72 templarios comparecen ante
Clemente V. El Rey mantiene la custodia de los bienes, pero la de las
personas pasa a la Iglesia. (12/8) Se nombran comisiones eclesiásticas bajo la
autoridad del obispo de cada diócesis.
1309 - (8/8) Abre las sesiones la comisión eclesiástica de París, un año
después de su constitución.
(26/11) Comparece ante la comisión J. De Molai.
1310 - (11 de mayo) Concilio provincial en Sens - 45 templarios revocan sus
confesiones, son acusados de "relapsos". Son quemados al día siguiente.
1311 - (5 de junio) la comisión episcopal da por terminados sus trabajos,
coincidiendo en que no se puede condenar a la Orden sin haber oído
públicamente su defensa. (16-10) Apertura del Concilio de Vienne.
1312 - (20-03)Felipe se persona en el Concilio de Vienne.
(22/3) supresión sin condena. Vox in excelso. En Escocia no se promulga
dado que el Rey Robert de Bruce estaba excomulgado.
(2-5) La bula Ad Providam distribuye los bienes del Temple.
1313 - Bulas papales para que los reconciliados fueran recibidos en
monasterios.
1314 - (18/03) Sentencia contra Molay y signatarios (19/03) Muere en la
hoguera Molay y Charnay.
En las demás provincias del Temple las reacciones fueron diversas siendo
que en ningún caso se llegó a la violencia de Francia. En Aragón, por el
concilio de Tarragona, fueron absueltos pasando a diversas órdenes,
principalmente a la de Montesa como asimismo en Castilla-León. En
Portugal, el rey Dionis creó una nueva orden y se les permitió pertenecer a
la misma (Orden do Cristo); en Alemania, en que por el sínodo de Maguncia
se dictó sentencia absolutoria, los caballeros se dispersaron siendo acogidos
en su gran mayoría por la orden Teutónica; en Italia se entendió la inocencia
de la Orden pese a haberse utilizado tortura en las confesiones; en
Inglaterra se condenó a los templarios a guardar penitencia (concilio de
Londres), pero no hubo violencia y en Escocia nunca llegó noticia alguna de
la disolución de la Orden ni condena para los pertenecientes a ella.
Cuenta la leyenda, que en la misma pira crematoria, Jacques de Molay
proclamó su inocencia y la de la Orden, y emplazó ante el «Juicio de Dios» al
Papa Clemente V al cabo de un mes y al Rey Felipe el Hermoso en el plazo
de un año. El Papa murió a los cuarenta días y el Rey en ocho meses.
A la suspensión de la Orden, se produce un reagrupamiento de los
Templarios en dos niveles: Aquellos cuya pública actividad es conocida y
vinculada a otras órdenes militares, y aquellos que intentan mantener la
estructura original de la Orden en la clandestinidad.
A la larga es esta última decisión la que permite la supervivencia de la
Orden del Temple hasta nuestros días.
Indudablemente hay un período oscuro que dura un par de siglos en que los
Templarios deben defender su tradición en secreto.. Pero la Orden subsiste,
dadas circunstancias indubitables en la historia universal, como es el
periodo de los descubrimientos gracias a la cartografía y la experiencia en la
navegación de los Templarios, la persistencia ininterrumpida de la Orden en
Escocia, cuya fuerza se manifiesta en su apoyo a la dinastía Jacobita, en
defensa de su independencia y ya en el siglo XVII, en Francia, con la
formación de la "Garde Eccosse" organizada para la protección del Rey de
Francia.
La clandestinidad termina con la proclamación de los Estatutos de 1705 y el
Maestrazgo de Luis Felipe de Orleáns. De aquí en adelante la Orden ya no
se oculta y son notables los hechos históricos y sociales de grande y menor
envergadura en los cuales se encuentran envueltos los Templarios, como su
evidencia en la Revolución Francesa, en el Imperio de Napoleón I y en el de
Napoleón III, la independencia de Grecia y, por último, su participación en
la resistencia para la liberación de Francia durante la II Guerra Mundial.
Son algunos de los hechos destacables a lo largo de casi 700 años.
Paralela a la actividad social de la Orden, se desarrolla durante todos estos
siglos un gran impulso cultural y científico-cultural. Los Templarios llevan a
cabo una vida silenciosa dedicada al estudio y perfección de la vida
espiritual, tanto individual como colectiva. Sus consecuencias se conocen a
través de las diversas obras y trabajos que los eruditos reconocen como una
seria contribución a la base cultural de la humanidad.
Hoy nuestra Orden se encuentra fuerte y bien establecida, pudiéndose
destacar a través de Prioratos, Encomiendas y Preceptorías que se extienden
desde el sur del Pacífico -Grandes Prioratos de Australia y Nueva Zelanda-
hasta el norte y sur de América y prácticamente toda Europa desde la línea
del Oder-Neisse hacia Occidente. Constituye una fuerza espiritual, moral,
intelectual y social en todos los países donde se encuentra.
Por último, cabe destacar y repetir que la existencia de todos los grupos
templarios vinculados a la O.S.M.T.H. se encuentran legalmente
organizados de acuerdo con la legislación nacional de cada país.
ORGANIZACION, GRADOS E
INSIGNIAS
Estructura Orgánica
La Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem (O.S.M.T.J.) se
encuentra constituida por prioratos autónomos establecidos en diversos
países del mundo
Son miembros de la misma las estructuras orgánicas de la Orden que con
variado nivel, están asentadas en diversos estados o zonas territoriales. No es
pues posible pertenecer a la Orden a titulo individual, sino que el ingreso
deberá propiciarse necesariamente en una Encomienda o Priorato
legalmente establecidos.
El Gran Priorato de España de la O.S.M.T.J. esta constituido como una
asociación de acuerdo con la legislación española, e inscrito en el Ministerio
del Interior, organismo al que debe rendir cuentas de sus actividades
económicas - por tratarse de una organización sin fines de lucro - y de
aquellos actos que puedan producir efectos jurídicos. Tal es el caso de la
elección de Oficiales de la Orden o de la reforma de los estatutos.
En estos estatutos, la Orden tiene fijados sus propios fines donde puede
leerse, entre otros los de:
«Promover virtudes cristianas, defender el orden social, practicar obras de
misericordia, de beneficencia y caridad. Propagar las nobles tradiciones de
la antigua caballería. Patrocinar los estudios históricos, heráldicos y
genealógicos, particularmente en relación a la antigua tradición templaria,
etc., etc.»
Una de las formas de cumplir con los fines que señalan a la Orden tanto sus
"Reglas Originales", como los estatutos vigentes, es el estudio de temas
templarios y su difusión. Esta labor se lleva a cabo con la colaboración de
profesos y profesas, así como por personas especializadas e interesadas en
los temas del Temple. Los trabajos se canalizan a través del Instituto
Campomanes de Estudios medievales o se difunden a través de la revista
"TEMPLE".
Grados e Insignias de los Miembros
En el Temple existen los siguientes grados:
· Escudero - postulante
· Sargento - novicio/a
· Caballero o Dueña de Capítulo
· Caballero o Dueña Profeso
· Comendador/a
· Gran Oficial
· Prior
· Prior General
Escudero - postulante
Es aquella persona menor o mayor de 18 años, que está interesada en
participar en las actividades de la Orden con la idea de postular
posteriormente su ingreso en la misma
Es norma que todo postulante a ingresar en la Orden sea entrevistado
personalmente, en una o más ocasiones por el Prior, o por algún otro Oficial
del Consejo Prioral antes de que reciba el «placet» de su ingreso.
Sargento - novicio
Es aquella persona, mayor de 18 años que estando interesada en profesar,
aún no se considera suficientemente preparada, bien por estimación propia,
bien porque así lo estimen los Oficiales de la Orden.
Esta fase de preparación del candidato es dirigida por el Preceptor, que
orientará personalmente o delegará esta función en algún otro Oficial
especialmente designado al efecto.
El Sargento-novicio, una vez aceptado su ingreso en la Orden, adquiere los
derechos y contrae las obligaciones correspondientes a su status.
La insignia o distintivo de los Sargentos consiste en la Cruz del Temple.
Caballeros o Dueñas de Capítulo
Quienes habiendo ascendido de Sargentos, o habiendo sido admitidos
directamente por el Consejo Prioral al haberse valorado positivamente su
documentación y circunstancias, se encuentran pendientes de la celebración
de su Investidura e iniciación. Al realizarse ésta, pasarán a ser
Caballeros o Dueñas Profesos.
En los actos oficiales usan dalmática negra proporcionada por el propio
priorato.
La insignia de los Caballeros y Dueñas Profesos es la Cruz Coronada.
En los actos oficiales, los pertenecientes a este grado llevan el Manto Blanco
con la Cruz roja del Temple en el costado izquierdo, birreta los Caballeros,
peineta y mantilla las Dueñas y guantes blancos.
Comendador/a
Es aquel Caballero o Dueña profesos que ha ascendido a este grado por
decisión del Consejo Prioral. El distintivo es la Encomienda de plata y la
banda negra.
Gran Oficial
Es el comendador que ha ascendido a ese grado por decisión del Consejo
Prioral. El distintivo de grado es la Cruz Coronada con trofeo militar.
Prior
Es aquel Caballero o Dueña que el Consejo Prioral ha estimado debe
ascender a ese grado. El distintivo es la Encomienda de oro y la banda roja
Los miembros del Consejo Prioral son:
Para acceder al Consejo Prioral debe ostentarse, al menos, el grado de
Comendador. El Consejo Prioral lo forman los responsables de algunos de
los diferentes departamentos organizativos en que se divide el Gran Priorato
de España y actualmente son:
· El Prior General
· El vice - prior
· Senescal
· Canciller
· Arcarius (Tesorero)
· Preceptor
· Cronista
· Maestro de Ceremonias
· Limosnero
INFORMACION PARA NEOFITOS
El ingreso en la Orden, se realiza básicamente mediante la invitación que
ésta hace a través de alguno de sus miembros; en cuyo caso, el padrino o
presentador asume la responsabilidad de los antecedente de su apadrinado.
Puede también suceder que algunas personas, por su propia iniciativa, se
pongan en contacto con la Cancillería con el deseo de formalizar su ingreso.
En cualquiera de los casos, habiéndose realizado las entrevistas personales
de rigor por el Prior o su delegado y oído el parecer del Preceptor, la
Cancillería envía al solicitante una serie de impresos que, una vez
cumplimentados por el interesado, deberán ser devueltos junto con tres
fotografías tamaño carnet.
La documentación que se envía contiene:
- La solicitud de ingreso
- Un impreso para redactar el curriculum vitae
- Un impreso para redactar por el candidato (máximo 2 páginas) un
resumen de sus conocimientos sobre la Orden.
- Un impreso para que el candidato (máximo 2 páginas) realice su
autoanálisis.
Es de advertir que toda la documentación es absolutamente confidencial y a
ella no tienen acceso más que los altos Oficiales de la Orden, los cuales
actúan bajo el juramento de la no difusión de su contenido.
Por otra parte, en caso de que la información fuera incompleta o se
detectara la falsedad en los datos proporcionados, se procederá a la
incoación de un expediente por el Senescal de la Orden.
Una vez en poder de la Cancillería la documentación pertinente, se hace
entrega de la misma al Consejo Prioral, órgano encargado de estudiar y
resolver sobre la solicitud recibida.
La decisión del Consejo Prioral será inapelable.
En caso de ser aceptado, el postulante recibirá una comunicación
directamente en la que se le indicará el grado con que ha sido aceptado, es
decir si como Sargento o como Caballero/Freira de Capítulo.
Del mismo modo, se le informará de todo lo relativo a sus obligaciones
respecto al sostenimiento económico de la Orden; cuota anual y coste de
diplomas e insignias de grado. Es importante que el postulante sepa que el
destino de las contribuciones económicas a la Orden del Temple está
estrictamente controlado por la autoridad gubernativa y su objeto es
precisamente promover los fines de la Orden.
Con posterioridad, el candidato aceptado como Sargento recibirá
instrucciones relativas a la formación para su acceso al grado de Caballero
de Capítulo y el aspirante aceptado como Caballero/Freira de Capítulo,
recibirá instrucciones en relación a su investidura
LOS 12 TRABAJOS DE HÉRCULES
I. En primer lugar le ordenaron que matara a un león salvaje del Valle de Nemea, que
tenía en zozobra a toda la comarca, se enfrentó con la fiera, estrangulándola con las
manos, puesto que ninguna espada era suficiente filosa como para atravesar la piel
del animal.
II. Consistió en matar a la hidra, serpiente de nueve cabezas que habitaba en las tierras
de Lerna, este animal tenía la particularidad de sustituir cada una de as cabezas
cortadas por dos nuevas, Hércules se ingenió una treta, y quemó el cuello de cada
cabeza para que surgieran de nuevo, como la novena cabeza era inmortal, el
vencedor la sepultó debajo de una gran roca.
III. Euristeo tenía el capricho de poseer a un ciervo de pies ligeros, con cuernos de oro,
finalmente luego de una cacería que duró todo un año, que termino en la captura de
este animal, en una nevada en el lejano norte, se lo entregó al rey.
IV. Se le envió a que le diera muerte a un Jabalí que tenía sometida a toda la Arcadia,
Hércules prefirió entregarlo con vida al rey, para que fuese éste quien le diera
muerte.
V. Para este trabajo tuvo que darle muerte a varios pájaros devoradores de hombres,
que habitaban sobre las aguas del lago Estinfalo, las mató con flechas impregnadas
de un fuerte veneno.
VI. Un solo día fue suficiente para que Hércules desviara el curso del río Alfeo, con esta
tarea se esperaba la limpieza de varios establos que poseía el Rey Augias, esta labor
no se practicaba desde hacía más de treinta años.
VII. Poseidón tenía castigada a Creta, con un toro que causó infinidad de daños,
finalmente fue atrapado y Creta volvió a disfrutar de sus días felices.
VIII Este trabajo consistió en castigar al Rey Diomedes, puesto que éste tenía una
manada de caballos salvajes que escupían fuego y se alimentaban con carne
humana, su castigó consistió en ser devorado por sus propios caballos.
IX En esta encomienda tuvo que luchar contra una raza de guerreras llamadas
Amazonas, finalmente luego de matar a una cantidad, capturó a Micenas, su reina.
X El Rey Euristeo quería los bueyes rojos de Gerión (monstruo, Rey de España),
para ello, el Hércules se enfrentó con un perro de siete cabezas, para finalmente
entregarle al Rey Euristeo, los rebaños.
XI Se le encargó que consiguiera varias manzanas de oro que solo crecían en un
jardín ubicado en el Océano Occidental, el árbol esta custodiado por un dragón que
nunca dormía y por cuatro doncellas hijas de la estrella vespertina, Hércules no
tenía acceso a este sitio, solo podía entrar el gigante Atlas, pero estaba muy ocupado
sosteniendo al cielo sobre sus hombres, así que Hércules tuvo que ocupar su lugar
hasta que este regresase con las frutas.
XII Su última tarea fue bajar al infierno y regresar con vida, así lo hizo y regreso
con Cancerbero (can de tres cabezas).
Poco tiempo después Zeus, otorgó a Hércules la inmortalidad y lo llevo a los cielos, y
dándole como esposa a la hija de Hera, la bella Hebe, entonces la propia diosa perdonó a
Hércules a quien ya no podía despreciar más, con lo cual terminaron por fin todas las
dificultades para este héroe.
LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES.
Vamos a exponer a vuestra consideración un mito, es decir, examinaremos un
texto simbólico, muy parecido a una parábola.
Se trata de una narración alegórica, que da a entender una cosa explicando otra.
Todo mito lleva escondido bajo su piel un sentido diverso al que literalmente
expresan las palabras que lo componen.
El término mito deriva del concepto griego de Silencio. El simbolismo es el
lenguaje del silencio, se refiere a experiencias no asibles mediante el lenguaje
ordinario. Sugiere lo inexpresable.
En el mito se dice otra cosa de lo que parece que se dice. Guarda silencio al
mismo tiempo que habla.
El mito teje en soterrada expresión: el lenguaje, el pensamiento y la acción de la
tradición Iniciática, cuyo contenido escapa a los que sólo se nutren de lo literal.
El Maestro esenio Jesús utilizó la parábola, que es similar al mito, y dijo que la
utilizaba con aquellos que están afuera (profanos):
"Yo les hablo en parábolas, de manera que viendo no vean y que escuchando no
entiendan, porque solo aprehenden lo literal y no son aptos para captar lo
inexpresable".
De esta suerte, el contenido secreto de este mito, proveniente de la gozosa tierra
del Pan y Dionisios, nos habla, quedo al oído, del constante pulir de nuestra
piedra bruta, pues aquél que domina, paso a paso, su parte obscurecida, despeja
las vías por donde accede el saber de la verdadera Maestría.
Es tal la profundidad y altura tanto del curso como del desenlace de este Mito,
que sería deseable aspirar a una interpretación iluminada que sea capaz de aludir
a la real esencia de lo escondido que se insinúa de soslayo en su contenido.
Los Trabajos de Hércules describen crudamente los estados distorsionados del
hombre y de la mujer, quienes en su desconocimiento de dónde vienen, quienes
son y a dónde se dirigen, son hoja en el viento, nautas sin dirección ni norte,
carente de almadía o barco de paso, y perdidos en gélidas y obscuras aguas.
Estamos representados en cada sección del Mito, allí se resalta grotesca la parte
oscurecida de nosotros mismos, la que no hemos percibido por nuestro propio
esfuerzo y que el análisis del escrito que exponemos, puede desenmascarar.
La reflexión sobre las aventuras y desventuras de Heracles, que constituyen
experiencias antiquísimas y permanentemente reeditadas en nuestro ser, nos
guían para aprehender lo más íntimo de nosotros, y avizorar la huella que
debemos recorrer con paso más seguro para arribar al puerto de la Luz.
Estos Mitos, examinados al trasluz, te darán a conocer al Hércules que alienta en
tus entrañas y que, hasta hogaño, no le has dejado combatir en ti.
Si el Mito simboliza tus estados de conciencia, desde ahora descubre que eres tú
el principal actor de esta leyenda.
Tu sabes que el fruto de luz que posees lo has logrado trabajando, de sol a sol, tu
propia materia. Sabes igualmente que no puedes transferir tu experiencia viva a
terceros, puesto que la has logrado arrancando lo superfluo de tu propia tierra,
para que tu heredad madure en oro puro. Estos trabajos hablan de ese quehacer
tan propio e individual.
Esta no es una simple exposición. Es el desafío que te reta a conocer de las
efervescencias y subversiones de tu sangre, como del marasmo de tu voluntad y
la insoslayable ley del imperio de lo claro sobre lo oscuro.
El mismo Hércules, sus trabajos, el entrechocar de fuerzas horrísonas, monstruos,
forestas, bosques malsanos e infectos, son aspectos vivos de tu ser, así como
también tú eres Mazo, Cincel y Piedra. Este mito habla de tus esfuerzos, de tus
luchas, y vencimientos, para ascender por la espiral de la Luz Superior.
Cierra tus párpados y abre los ojos de la imaginación. Revive al Hércules que
llevas dentro y acompáñale en esta secuencia heroica de la cual tú eres el
verdadero autor y protagonista.
DESARROLLO.
1. - EL LEÓN DE NEMEA.
La limpidez del alba despeja las tinieblas y ya Hércules camina bajo el
radioso sol griego que se quiebra en la blanca roca y tiñe de tonos
violáceos las sombras.
El Titán embriagado de luz y horizontes va a medirse con el León de
Nemea, bestia feroz, devoradora de hombres y ganado, que se oculta en el
bosque de la Argólida.
Ya el héroe se aproxima, y cuando bordea el boscaje, todo: Luz, aire,
llanuras y montes pierden de cuajo su armonía placida.
Tan solo el asentar la planta en la hosca espesura hace sentir, sin
transición, un frío súbito, que cala hasta la médula, como el de la alta
cordillera al tiempo del ocaso. Atrás queda el día exuberante de colores y
aromas, Hércules ya se interna en la maraña espesa, en el matorral
húmedo, de espinas cáusticas, entorno fétido y pegajoso.
En parte de la agreste floresta, la maleza se ha dejado crecer hasta conformar
añosos y defectuosos árboles, casi imposibles de desarraigar, símbolo del
pequeño defecto que nos toleramos en el pasado, y ahora, desmesurado, nos
plasta y agobia innecesariamente.
Ese bosque verdinegro y siniestro es la efigie palpitante de tu naturaleza obscura.
Es la maraña ponzoñosa y espesa de aquella parte no cincelada de tu piedra bruta,
el acicate de todo pensamiento y acción innoble.
Esa espesura amenazadora se nutre de todo pensamiento torvo, desequilibrado,
descompasado e involutivo, alimento permanente que torna al bosque en eterno y
al león de Nemea en casi invencible.
Hércules hace un parangón entre ese bosque y su persona, y se dice: ¿Esa
enredada selva representa mis propias entrañas? ¿De qué materia estoy hecho?
¿Porqué es preciso que dependa de mi piedra bruta y vil para ascender
espiritualmente? ¿Porqué debo modificarla sin sentir repugnancia por su aspecto
duro, insoluble, su olor infecto, su coloración negra y sus jirones sórdidos?
¿Porqué ésta, mi materia, aún tan imperfecta, es el material reservado por la
Divinidad para sus elegidos? ¿Porqué en su basto y torpe contenido,
efectivamente encuentro todo lo que desean hallar los filósofos? ¿Porqué esta
masa informe hecha de tinieblas y de luz, de mal y de bien, mezclados en la peor
de las confusiones que aparentemente nada contiene, encuentro los medios de mi
propia superación?
Hércules avistó a la fiera pronta a saltar sobre él. Sintió intuitivamente que ese
bruto representaba lo perverso que anida en todo hombre. Es lo instintivo. Es la
irrupción de las ambiciones injustas y atropelladoras, es la fuerza ancestral no
domeñada, que tuerce el accionar de las personas y las prende a sus sentidos
inferiores.
Cada ser humano lleva agazapada dentro de sí la fiera de Nemea, y mientras no
lo acepte y asuma, no podrá realizar un trabajo de limpieza ética y espiritual en sí
mismo, pues ese monstruo le exige ser alimentado con permanentes sensaciones
fuertes y negativas, que le obligan a generarlas, una y otra vez, cuando se ha
dejado subyugar por ese poder tiránico.
Hércules tiende su mano hacia su carcaj, y dispara sus certeras saetas, que
rasgando el aire, dan de pleno en el pelaje del León de Nemea, más rozando esa
piel, los dardos ruedan al suelo. Seguidamente blande su pesada maza y la
descarga sobre la soberbia cabeza del león, la clava se disgrega en mil pedazos.
Ninguna arma es suficiente. Quien espera encontrar esa fuerza liberadora fuera
de sí, da más impulso a la fiereza y poder de la bestia.
Por otra parte, quien neciamente disipa su fuerza en el placer vano y emaciador,
divide y debilita sus energías y no puede desalojar sus actos errados.
Hércules vence al León de Nemea en la única forma posible, le estrecha y
estrangula con sus manos, privándole de su aire nauseabundo. El iniciado
también ha de cortar de raíz el fluir emocional y mental descompasados que le
avasallan, y le hacen conocer la ansiedad y el dolor de saberse incapaz de
acciones nobles y enaltecidas.
Al liberarse el Héroe del dominio de sus sentidos y alcanzar la ausencia de
deseos incontrolados, sobrepasa lo postizo y la artificial atracción retentiva y
paralizadora de lo inferior, comprendiendo que existe un mundo diverso, digno
de conocerse mediante una superior percepción.
El luchador que hay en nosotros ha vencido la bestia interior, que se ha diluido
para reaparecer en la forma de la Hidra de Lerma.
2. - LA HIDRA DE LERMA.
Cada testa enhiesta y babeante representa a las fuerzas oscuras y poderosas
que interpenetran y ahogan al mundo, las que renacen, una y otra vez,
nutridas por el erróneo actuar de los hombres, que se enredan, desorientan
y trastabillan en los grilletes de sus propias limitaciones.
Hércules y su amigo Iolas desafían a la bestia. La broncínea y pesada
espada del titán ejecuta vertiginosos molinetes y las cabezas caen y se
deshacen en el suelo rocoso, para renacer duplicadas en los cuellos
cercenados.
Iolas, provisto de una tea de fulgurante fuego Iniciático, chamusca los
cuellos mutilados, en tanto son cortados, para evitar el resurgimiento de
cabezas en progresión geométrica. Así, la portentosa serpiente es
finalmente abatida.
Iolas, el camarada de Hércules, representa a la Luz de Oriente que con su
toque, transmuta el mal en bien.
En este relato, cada deseo escondido y torvo representa una monstruosa
cabeza que debe ser cercenada de raíz, mediante la absorción mercurial, y
la posterior formación del oro secreto de los Filósofos.
Al situarse perseverante en lo intrínsecamente benéfico, el buscador de la
Verdad acumulará en sí potente energía interna, que no será vampirizada
por las cabezas de hidra, las que, a su vez, privadas de su nutrición
malsana, podrán ser extirpadas.
Antes que se conozca la luz no hay un verdadero y real conocimiento de la
oscuridad, y cuando se está en la obscuridad se desconoce cual ha de ser el
comienzo de la verdadera Luz.
De similar dureza es el proceso que el hombre debe librar para
desarraigarse de la pétrea y falsa piel que envuelve a sus sentidos.
Otros mitos y leyendas aseveran que la Naturaleza es un pulimentado
espejo de dos caras. Una facie refleja lo exclusivamente material, la otra,
lo enaltecido.
Todo pensamiento profano, o cabeza de hidra, arrastra a la contemplación
exclusiva de la superficie que refleja a la materia sin espíritu, para forzar al
caminante a nutrirse de piltrafas, ignorándose la otra luna, que proyecta la
refulgencia del principio de Luz y Sabiduría.
Si se desconoce el proceso Iniciático y liberador, ha de ser la fuerza
descontrolada la que imponga su impronta o sello en las funciones físicas,
emocionales y mentales de la personalidad, centrando todo el quehacer de
la maquina humana, en la persecución de lo ilusorio y destructor. Tal
situación dará origen al brote de innumeras cabezas de Hidra, y cuando,
careciendo de la Luz de Iolas o Alkahest, se trate de destruir tan sólo una
de ellas, tal será su poder hacia el mal que renacerá doblada y con mayor
peligrosidad.
Desde siempre se ha reconocido que el hombre cultiva aceradas cadenas
que atenazan su mente y corazón, y quien así esté aherrojado permanecerá
esclavo, aunque sea rey.
Para desarraigar estas tendencias altamente negativas, es menester admitir
que ellas se han adueñado de nuestra personalidad, y, con ello, hacerla
aflorar a la superficie para enfrentarla y quitarle la fuerza que
graciosamente le hemos entregado, y destruirla.
No todos los seres tienen la misma disposición y tesón para encausarse
hacia lo elevado y, por otra parte, lo que es benéfico y propicio para unos,
no lo es para otros. Por ello, toda enseñanza, toda iniciación es meramente
virtual, y quienes carezcan de interés permanecerán adormidos, y no se
nutrirán de ella quienes, con separatividad y egoísmo, las cultivan, sin
compartir lo aprendido con sus hermanos preparados para recibirla.
El sincero buscador de verdad, incursionará en su mente y evidenciará que
su quehacer cotidiano es dirigido por principios alternadamente ciertos y
alternadamente falsos; conocerá con detalle a cada una de las intenciones
que bullen dentro de él, conocerá con minucia cada impulso y acción
gestados en su mundo interior.
Entenderá que si permite que sus bajos sentidos dirijan su mente, su pensar
menguará en claridad y claudicará en acciones obscurecidas y, entonces,
cada cabeza de Hidra, o pensamiento entenebrecido, irá desmedrando su
fuerza hasta convertirlo en un muñeco mecánico de poderosa fachada.
Destruir las cabezas de la Hidra del Lerna equivale a comprometerse a
cercenar la cabeza de todo pensamiento innoble, aplastándolo con una
dialéctica que se fundamente en el adecuado opuesto iluminador.
3. EL JABALÍ DE HERIMANTO.
El Jabalí de Herimanto simboliza al monstruo que se agazapa detrás de
nuestra mente, desde donde desestabiliza los valores superiores a los que
debemos prendernos.
La fiera, tozuda e hiperquinética, se esconde en el enmarañado bosque de
las emociones e imágenes mentales desatadas, desde donde solapadamente
induce al error y oculta su garra, para inculpar al hombre de su actuar
devastador.
El bruto se alimenta de los sentidos arrebañados, propios del hombre
descentrado que es el incompetente pastor de sus percepciones, y no
advierte que con el gran enredo de su precaria vida confecciona su propia
trampa.
¿Podemos cazar este monstruo, sin antes reconocer que ocupa un lugar
privilegiado en nuestras vidas? No puede ser reconocido, sin que antes se
acepte que lo que realizamos para sí y los demás, se hace artificialmente
en una continua maraña de engaños.
Para desenmascarar al Jabalí de Herimanto se deben cuestionar todos
aquellos efectos que se producen y arraigan en nosotros, cada vez que nos
dejamos dirigir y vencer por esa fuerza negativa.
Tras muchas experiencias y errores, paulatinamente advertiremos que esa
innoble tendencia anida en nuestro ser. Con posterioridad a este
reconocimiento, el jabalí, como señala el mito, comienza a blanquear.
La captura del Jabalí de Herimanto, implica tanto del dominio de las
tendencias inferiores, como la adecuada utilización de nuestras superiores
facultades.
Cuando Hércules vence a la fiera, encuentra su centro y se transforma en
un ser realmente vivo, señor y dueño de sus resultados.
4. - LA CIERVA CON PATAS DE BRONCE, DE ARCADIA.
Hércules emprende la caza de la cierva que corre por las lomas y valles de
Arcadia.
Este animal se caracteriza por su cornamenta de oro y sus patas de bronce.
Esta indómita cierva es presa de un movimiento constante, alentada por su
mente desbocada e incoercible, sólo un avezado cazador puede intentar
batirla y salir triunfante en la empresa.
Sus grandes cuernos de oro indican la posibilidad de elevar la materia
mediante la luz Iniciática, o Mercurio Divinizador de los masones del
medievo.
La constitución broncínea de sus extremidades, alude a la impureza de su
materia endurecida e impenetrable, refractaria a toda irradiación
ennoblecedora que pueda amasarla, ablandarla y depurarla. Ese bronce
representa a la parte impura que atrae más impureza.
El arte de la caza requiere sigilo, audacia, y valentía, requisitos no
susceptibles de ser desarrollados por todos. Sólo aquél que se hace
invisible, incluso para sí mismo, y silencia su sonido desarmónico, puede
despertar pausadamente sus verdaderos sentidos adormecidos, y devenir
en un buen cazador.
Con todo, no es fácil aceptar que la guerra se desarrolla dentro de uno
mismo, y no se libra en el exterior, y que el verdadero guerrero es tal
cuando es un vencedor de sí.
Muchas serán nuestras pendencias y enfrentamientos exteriores, antes que
advirtamos que el único enemigo es el obscuro y artificial mecanismo que
nos envuelve.
Así, ¡Tú, Oh buscador! No oses acercarte a la luz contendiendo con
aquellos que hacen tu mismo camino. Vence a tu propio ejército, esa
hueste salvaje que no apaga su sed de eterna lucha.
Cambia la posición de tu escudo, y defiéndete de ti mismo, entonces
aprenderás a ser un buen cazador.
Si tu reacción animal está muy viva, reconócela, hazte responsable de ella
y derrótala. En ese vencimiento radica el verdadero encanto o hechizo que
no necesita palabras. Es la acción de tu Maestro interno que vela porque se
cumpla la ley Iniciática.
5. - LOS PÁJAROS DE ESTÍNFALO.
Los pájaros de Estínfalo representan a todos los vicios que envilecen al
hombre y la mujer, y hacen de su cuerpo, tierra o materia, un pozo
ennegrecido que hiede a pestilencias.
En ese centro obscurecido se idean y desarrollan las más bajas e innobles
pasiones y con sus hedores putrefactos arrastran al hombre a adherirse con
más intensidad a sus lacras.
El vicioso, familiarizado con sus bajas disposiciones, no se siente ni
rebajado, ni corrupto, porque al aceptar su erróneo proceder, se ha privado
de su fuerza discriminatoria y como después de complacerse en sus bajas
costumbres, se siente débil, vuelve una y otra vez a hundirse en sus vicios.
Para el necio esa es una forma de reponer sus fuerzas menguadas, pero ese
actuar es artificial y engañoso, porque mientras más reitera esa acción, el
placer que le envuelve temporalmente le consume y transforma en un ente,
haciendo de su vida un permanente estado de penumbras, cuya influencia
extravasa su propio cuerpo, infectando a otras tierras, pudriendo a las
buenas semillas.
El degenerado, con sus hedores, infecta, en primer término sus propias
aguas, que simbolizan el estanque de su emocionalidad, donde finalmente
se bañan todos sus actos. Y ese espejo de aguas estancas y cenagosas es
donde habrá de observar todas las miserias que porta.
En efecto, aquellos que logran separarse de su autoengaño, recién pueden
observar las múltiples excrecencias que flotan cubriendo la superficie de
su propio lago. ¿Quién conoce del propio lago sus profundidades y
contenidos?
Las alas y patas de bronce que en forma de garfios guarnecen a los pájaros
de Estínfalo, tienen por fin atacar a hombres y animales, cuyos restos
dispersan, y simbolizan a la parte lujuriosa de la materia, que se ha
endurecido, trocándose en un frío metal, del cual emana una substancia
pegajosa y mal oliente que impregna por igual a la Naturaleza, al hombre y
animales, infectado toda materia sensible.
Cuando se evidencia la presencia de este mundo ciego, donde todos sus
hilos y tramas se han enredado y anudado, se comprende cuan efímero es
el poder que sostiene a los deseos incontrolados.
Desde ese instante de discernimiento, se puede empezar a romper el
hechizo que nos engaña, y esos poderosos pájaros de Estínfalo
comenzarán a retirarse.
Sin embrago, es sencillo decirlo y muy dificultoso realizarlo, pues quien
ha comprobado el vacío que lleva dentro y que también le rodea, queda
oscilante e indeciso, y esa condición dificulta el llegar a la propia Luz, que
le eleve, y le hile con cuerdas brillantes, dando lugar a un cuerpo
luminoso, superpuesto al actual, para que desde allí surjan las saetas y
dardos que rompan el artificial y negruzco esquema que le comprime.
6 - EL MINOTAURO DE CRETA.
Minos, rey de la isla de Creta, ebrio de poder y ostentación, extraviado de sí,
impetra del Dios Neptuno un obsequio de incalculable precio, para dedicarlo a
ensalzar a ese mismo Dios, sin advertir que sólo busca su propio endiosamiento.
Se sella el pacto entre la realeza y la divinidad. Las ondas del mar Egeo,
impulsan hacia la playa y depositan a los pies del enajenado monarca, un
portentoso, colosal y formidable toro, de una magnificencia nunca vista en esa
región.
Un a vez a solas con la bestia, más pudo en Minos su quemante deseo de
posesión que el cumplimiento de la promesa empeñada. Se apoderó de la
soberbia presea y, mañosamente, la sustituyó por un rumiante maltrecho, flaco y
raquítico, que sacrificó a Neptuno con el más esplendente de los rituales.
Airado el burlado Dios, insufló en la bestia ssubsistente, desatadas furias que
posteriormente debió sofrenar Hércules, el Titán.
Es este es el drama que atenaza al Minos que todos llevamos dentro.
Anhelante de notoriedad, esboza en las cenagosas aguas de su mente, la imagen
de una disparatada y egoísta quimera, que saborea, adoba y manipula mil veces
desde mil perspectivas diversas, situándose siempre en el centro de ese sueño
alucinante, como el redentor de los mundos, sin advertir lo artificioso de esa
maquinara de ensoñación y espejismo.
Con esa torpe acción Minos ya ha desatado el ciego e ineluctable mecanismo de
Causa y Efecto. Ha quebrantado la ley natural del debido equilibrio, que es
fluctuante, vivo y no estático, y debe atenerse a las consecuencias.
Como todo insensato que emplea su fuerza en la exclusiva satisfacción de
innobles deseos, es atraído hacia el mundo ilusorio de las sombras que el mismo
crea. Es un ciego incapaz de aquilatarse con justeza, ni de distinguir la
resultancia de sus desatinos. Es un necio que sacrifica su existencia a un fin falso,
enfermizo y escuálido.
Queda prisionero, subyugado por la misma forma mental que ideó, ya no es más
su dueño, sino el mesonero que, con su vida da vida a esa creación anómala, se
torna en su prisionero, atribuyéndole cualidades tan artificiales como falsa es su
creación.
Al adherirse a la humareda caótica que el mismo ha desatado, se quema y es
reducido a escorias, condición que le fuerza a desencadenar tempestades, al
menor atisbo de una voluntad que contradiga sus disparatados designios. Ha
creado su personal infierno.
La presencia rectificadora de Hércules, simboliza el poder de la verdadera
Fuerza, que actúa desde los niveles superiores del intelecto, y desde allí domina
nuestras expresiones inferiores, que se doblegan ante lo puro y correcto.
El triunfo sobre el minotauro de Creta, implica el logro de un estado de
conciencia que se simboliza por la unión de la propia luz con la flama que
proviene del Oriente. Es la amalgama de la Mónada pitagórica o chispa divina
con la Luz del Grande Arquitecto, cuyo efecto y producto se proyectará en la
futura acción que emprenda el iniciado.
No obstante, si poseyendo tal estado de comprensión, se persiste en reiterar
pensamientos, emociones y actos ya superados, toda acción ha de degenerar en el
uso incorrecto de la fuerza otorgada.
7. - LAS YEGUAS DE DIÓMEDES.
Diómedes es el poseedor de un hato de yeguas indómitas y feroces, que
resoplando con estruendo, arrojan fuego por las fauces. Representan las
tenebrosas fuerzas del Caos cuando dominan la mente de los hombres
débiles.
Son las incontroladas energías de elevada violencia, que se nutren de la
abulia y del desaliento de aquellos que persisten en entregarse y ser
dirigidos por las bajas pasiones, la lujuria, el orgullo o el desmedido
anhelo de poder.
La estrategia de Hércules consiste en atacar y destruir la raíz misma del
mal que da vida a la soberbia desenfrenada de los hombres, representada,
en este caso, por Diómedes. El cadáver de Diómedes es devorado por sus
propias bestias, pues en el sector de las energías desordenadas y
contrapuestas, no existe la solidaridad entre sus componentes, y a falta de
un enemigo común que las aglutine y les ofrezca una dirección, se
destrozan unas con otras.
Dominar las yeguas de Diómedes significa liberase del deseo que
consume. Es el desasirse de la pesada carga que se ha acumulado, atizada
por obscuros devaneos y desvelos, que concluirá por aniquilar a su autor.
8. - EL CINTURÓN DE HIPÓLITA, REINA DE LAS AMAZONAS.
Hércules captura a Hipólita, reina de las amazonas, arrebatándole su
cinturón, que obsequia a Admeta, sobrina del Titán.
Las amazonas, mujeres de raza guerrera, representan a la potencia
femenina, a la matriz que debe ser interpenetrada por la energía del
Grande Arquitecto del Universo, e inseminada por la energía masculina,
para lograr la multiplicación de las formas físicas.
La fuerza femenina es, también, representada por la tierra que se prepara
mediante ciclos para ser depurada, y ciclos para ser fecundada por la
fuerza solar o masculina que ha de depositar en ella su simiente.
La energía femenina depende absolutamente de la energía masculina,
porque ésta conforma una parte integrante y activa de su propia función.
La Naturaleza misma establece períodos de atracción en que lo masculino
y lo femenino se aproximan, se aceptan y se amalgaman, dando lugar a la
multiplicación de las formas físicas.
Necesariamente ambas energías son diferentes entre sí, la una desarrolla lo
masculino, la otra lo femenino, no obstante ello, cada energía lleva oculto
en sí el complemento contrario no desarrollado.
No obstante lo anterior, en este caso, las fuerzas femeninas errónea e
inmaduramente se manifiestan en forma separada, autónoma, repeliendo
todo contacto con lo masculino. Tal actitud desequilibra todo el proceso
natural, toda vez que lo femenino es requerido por lo masculino para
alcanzar un estado superior. Esa separación arbitraria es contraria a la
evolución.
Con todo, dentro de ese aislamiento antinatural, las fuerzas femeninas
desarrollan hasta cierto punto su aspecto netamente femenil, en cuanto a
amplitud y potencia, vale decir alcanzan pequeños logros representados
por su adiestramiento en el arte de la arquería y el arte de la equitación,
pero, en definitiva, ambas fuerzas no pueden actuar separadamente.
El hecho que las amazonas ignoren voluntariamente el polo contrario y
complementario de su naturaleza, las desequilibra y pierden parte de la
potencia del combustible que las mueve, distorsionando la necesaria
asimilación de la fuerza masculina que las completa.
La circunstancia que las amazonas se vistan con pieles de fiera, indica que
la separación que caracteriza su actuar errado, tiene un cariz rebelde,
plasmándose en deseos bestiales que las aniquilan, consumidas por su
naturaleza inferior.
Hércules debió luchar contra las amazonas para suprimir la separación
impuesta por ellas, y unificar en un todo al polo masculino y femenino,
para elevar lo viril y lo femenil a un alto estado de armonización.
9. - LA LIMPIEZA DE LOS ESTABLOS DE AUGIAS.
Augias, rey de Elida, poseía más de 3.000 bueyes, que permanecían en
establos inmundos, y no aseados por más de 30 años.
Se encomendó a Hércules que limpiara tal muladar, a cambio de la
recompensa de 300 bueyes.
La montaña de estiércol encostrada en esas cuadras, representa lo innoble
que se anida muy a sus anchas en nosotros, y que no se evidencia mientras
no sea tocado en sus intereses por una fuerza contraria y elevada.
Hércules sabía que nada puede ser limpiado sin antes encausar hacia la
inmundicia o fiemo la corriente capaz de depurarla. Es decir, para cambiar
el contenido de lo obscurecido, que hasta el presente ha extraviado al
discípulo buscador de verdad, impulsándolo por derroteros contrarios a sus
propósitos, es preciso empaparlo con esa luz de Oriente, que queme,
funda, y limpie su detritus, tal como lo haría el impetuoso caudal del río
Alfea, que Hércules desvió para perforar las gruesas murallas de los
establos de Augias y arrastrar la inmundicia.
El hombre común reproduce un estilo de vida reiterativo, que
automáticamente copia de su entorno, fincando en este subproducto su
eventual desarrollo. Resulta inevitable, entonces, que este hombre
autómata descubra, cuando ya ha recorrido cierta etapa de su vida, que lo
que ha aprendido ha sido la enseñanza desgajada de un programa artificial
y maquinal, que infló sus cáscaras de vanidad y orgullo. Allí, en esa
superficie vana, están aposentados y pastando los tres mil animales vivos
de los establos de Augias.
Estas 3.000 bestias se nutren de su mesonero, el hombre robótico, de él
extraen las energías suficientes para dar nacimiento a rotativas formas
emocionales y mentales de pesada estructura, a sensaciones que, vividas
por el hombre, entregan a estos parásitos el contenido obscurecido que les
alimenta y les permite dirigir a este hombre dormido. Este durmiente,
privado de la luz, se forma una falsa personalidad que detiene su proceso
de elevación y veraz conexión con los planos superiores.
Una vez que el aprendiz ha atenuado la atenazante tenebrosidad de su ser
inferior, está en condiciones de avanzar hacia su ser interno, y se hace apto
para atraer la superior luminosidad de Oriente. Despertará sus fuerzas
adormidas y hará circular en sus entrañas el oro líquido que disolverá cada
mole que entorpece la natural eclosión y fluidez de su esencia escondida.
10. - LOS BUEYES DE GERIÓN.
Gerión, el poseedor de un formidable hato de bueyes rojos y salvajes, tiene
tres cuerpos y pasa por ser el hombre más fornido del lugar.
Su rebaño de bestias es vigilado por un perro de dos cabezas y un dragón
de siete bocas.
Sus tres cuerpos, representan nuestros tres campos de expresión: físico,
emocional y mental que, en el caso de Gerión, evidencian una actividad
simultáneamente descordinada y contrapuesta, e inconsciente de su
accionar, por carecer de un poder superior y armonizador que los guíe.
En el aprendiz muchas son las experiencias a que deberá someterse, antes
que sus tres cuerpos se unifiquen y tomen un ritmo que frene la impulsiva
negatividad que los activa y altera.
Para lograr una serena y equilibrada maestría, es necesario someter a
permanente juicio el artificioso actuar de nuestra materia, expresada a
través de esos tres vehículos: El físico, el emocional y e el mental.
Es posible, dicen los maestros del pasado, obtener ese dominio pues cada
uno de esos vehículos o cuerpos tendrían su símil o contraparte en la
región Oriental, a guisa de arquetipos. En esa forma la naturaleza inferior
se enlaza con la Naturaleza superior, la que penetra hasta el fondo de cada
ser, para revivir su esencia escondida.
El camino de perfección es posible por la comunicación que existe entre
Oriente y Occidente. Del Levante emerge la llama invisible que
incrementa toda fuerza viviente, es un rayo de luz que interpenetra y
traspasa a toda manifestación de vida. La amalgama de este Oriente y ese
Occidente conforma el escondido procedimiento donde se entrelazan,
fusionan y circulan permanentemente innumeras fuerzas destinadas a
construir el Templo Universal.
En otro orden de consideraciones, el rebaño de feroces bueyes rojos,
representa a la multitud de incoherentes acciones que distorsiona y tuerce
el quehacer del hombre, enturbiando el agua de sus sentidos que,
engañados, concluyen por enredarse en acciones vanas o vulgares.
La acción de estas desordenadas y turbulentas fuerzas al rojo vivo,
enciende y consume a los individuos, infundiendo en ellos la reiteración ad
infinitum de actividades negativas que consumen toda su energía
psicofísica.
Recordemos que el ganado de Gerión está custodiado por un perro de dos
cabezas y un dragón de siete bocas.
El perro de dos cabezas representa al mundo de la vida terrenal, entretejido
de luz y tinieblas. Estructura dual que perturba la conexión permanente
con un mundo superior, cuyo enlace permitiría entrever, en cada forma
material, una consistencia real y no superficial y efímera.
Con todo, la continua reflexión sobre esa dualidad de Materia y Espíritu,
ha de llevar al neófito, algún día, a fusionar en su mente y corazón estos
dos conceptos, y quizá llegue a comprender la razón de porqué nos
encontramos a eones de distancia de la esencia de la Luz, permaneciendo
en este círculo de resplandores fatuos y tinieblas que envuelven nuestra
materia y que hemos creado nosotros mismos.
El dragón de siete bocas, alude a los siete canales o vías que nutren la
percepción de los hombres. A saber: la mente, la emoción, los ojos (1 par),
los oídos (1 par) .
Estos conductos receptores siempre ávidos de sensaciones placenteras,
atraen hacia sí el efímero goce personal, y una vez satisfechos, vuelven a
sufrir nuevos y artificiales anhelos.
Con pertinacia infatigable estas siete vías aspiran las influencias negativas
externas, aumentando la fuerte presión interna que mantiene vivas en
nosotros las excrecencias muertas.
El hombre ha creado dentro de sí un antro falso y mendaz, donde alientan
todas las más inimaginables, peregrinas y extravagantes necesidades más
bajas, que deben ser alimentadas con la vitalidad de sus cultores. Estas
necesidades ilegítimas conforman al ganado de Gerión, que debe ser
nutrido por las siete vías o dragón de siete bocas.
Hércules es la nueva energía que despeja la obscuridad y atrae la Luz.
Hércules representa a la Fuerza o Fuego Cósmico que está por sobre lo
obscurecido, es el Mercurio de los Filósofos, aludido por los masones del
medievo, que con su elevado poder energético, funde toda malignidad escondida,
evidenciando, con su proceder, la potestad de lo superior sobre lo inferior, y
permitiendo cambiar y superar los propios estados de conciencia.
Hércules es la flama que pone orden en el Caos.
El aprendiz ha de saber que sólo es posible realizar el trabajo espiritual cuando se
ha logrado elevar el estado de la materia, para situarla en un nivel o grado de
transparencia sutil, a fin de que su negrura pueda ser destilada, gota a gota.
Cuando la tierra o materia es recalentada por la potente combustión de la Luz de
Oriente, ya el embrujo de lo ilusorio se desintegra, para dar paso a un nuevo
nacimiento, y es aquí donde Hércules se transforma en la pujante energía
transmutadora que metamorfosea la forma, produciendo en ella un cambio
profundo desde su raíz.
Llegará un momento, en la vida del estudiante, en que el acrecentamiento de su
conciencia superior, barrerá esa superficialidad artificial de lo inferior, para que
él se transforme en una elevada conciencia receptora de Luz.
11. –EL JARDÍN DE LAS MANZANAS DE LAS HESPÉRIDES.
Hércules va en busca de las manzanas del jardín de las Hespérides, con ese
propósito debe requerir de Atlas para que vaya a buscarlas, pues éste,
aunque inmovilizado por el peso de la esfera celeste, está al tanto de la de
la ubicación del referido jardín. Atlas accede, siempre que Hércules
sostenga la esfera celeste mientras dura el cometido.
Hércules representa la materia evolucionante, separada de su origen
primigenio, razón por la cual aún está sometido al proceso de ciclos de
perfección, por ello, no obstante su grado de notable desarrollo, aún no es
digno de entrar al Jardín de las Hespérides, centro de energía sidérea que
todo lo sustenta, ello le obliga a encargar a Atlas la misión de sustraer las
Manzanas de Oro. Así Atlas pasa, por un instante, los mundos al Titán y le
hace sentir la pesantez del gran linaje de fuerzas que se cruzan y
entrecruzan en el sector de Oriente, mientras él va en busca de una mínima
parte de la esencia real.
Se permite que Hércules sostenga al orbe, más debe reintegrarlo a quien
realmente debe sostenerlo, evidenciándose con ello que la gradación evolutiva
está jerarquizada y reglada.
Con todo, ni Hércules, ni Atlas, tienen una potestad suficiente sobre la materia,
como para destruirla o aumentarla, ni determinar hasta cuando aquella ha de
permanecer en el círculo de la no muy evolucionada pluralidad de formas. Ello
corresponde a una conciencia mucho más elevada que denominamos Grande
Arquitecto del Universo.
Las manzanas de oro las Hespérides simbolizan una elevadísima etapa del Arte
Real, instancia en la cual la materia humana, tras innumerables transmutaciones,
se libera de la red oscurecida que la mantiene prisionera y, por primera vez,
puede ascender por sobre su naturaleza transitoria, para situarse a la altura del sol
naciente de Oriente, y experimentar la proyección de su calor que toca hasta la
última partícula de su vida, despertándola de su persistente y pesado sueño.
Así, el hombre se transforma en un ser de alta luminosidad, apto para atraer la
belleza indescriptible que emana desde el Grande Arquitecto del Universo, de
donde fluye la energía que alienta a cada ínfima partícula del orbe, cuya raíz es
también similar a la que el hombre lleva latente en su interior, y que espera
eternamente su fraguación, para ser activada.
12. – EL PERRO CANCERBERO.
Hércules desciende a los infiernos para robar a Cancerbero, perro de tres
cabezas, guardián del Averno.
Se le concedió el permiso para descender a los reinos de Plutón, bajo la
condición que se presentara sin armas de ninguna especie.
El ir desarmado responde al hecho que las armas externas no son aptas para
dominar a la bestia infernal, que astutamente se oculta entrelazándose con los
tejidos más ínfimos de la humana estructura, desde donde emite el pulsar que
encenaga a cada célula y ahoga cada brote de bien, desde su misma raíz.
Cancerbero se esconde tras los sentidos físicos a los cuales dirige y domina con
su maléfica disposición que envuelve, a mente y corazón, en vulgar
automatización y prejuiciosos obscurantismos.
El profano que sucumbe al disimulado dominio de esa fiera, es lentamente
envilecido, perdiendo todo noble principio rector de sus acciones, hundiéndole en
el reiterado error y transformándole en presa fácil del decaimiento y frustración.
Aquellos insensatos que se doblegan ante el guardián de los infiernos, viven en
impenetrable obscuridad y tan sólo se aproximan una vez, un instante en su vida
a la lucidez, cuando arrecian en contra de ellos las experiencias que sacuden
mente, corazón y físico, formidables embates que por un instante les hace
desasirse de la atracción de las fuerzas que les consumen, para experimentar el
profundo dolor de saber que nada real han hecho en su existencia (tal como a
Peer Gynt, de Ibsen), comprobando su dependencia y entrega a lo ilusorio, cuya
profunda raigambre nunca cercenaron.
El individuo es, esencialmente, un creador de sí mismo y de su medioambiente.
Si carece de la debida conexión con lo superior que lo informe e ilumine, se ve
forzado a idear y modelar sus propios calabozos, cuya atmósfera negativamente
enrarecida le impulsan a un torpe afán que le implanta una falsa suficiencia, que
le extenúa y destruye, aislándole de ese influjo superior y vitalizante que
proviene del Oriente.
Los árabes denominan Modhallam a la tenebrosa obscuridad que aprisiona a la
materia. Ese mar obscuro, tenebroso y atenazante, equivale a las ideas
distorsionadas con que el profano dirige sus emociones y pensamientos.
Es preciso, que en la superación de este smog personal, el hombre aprenda a
dividirse en observador y en actor. De modo que cuando cada neófito se separe
de sí, para pensar lo que piensa, analizar lo que su mente está concluyendo, y
separarse de lo que realiza, podrá descubrir en que profundidad actúa el Caos que
alienta en sí mismo, y tiñe todo su quehacer cotidiano.
Cada cual cree que su propia fuerza emocional, mental y física constituye un todo
unitario y perfectamente afinado, sintiendo que su personalidad o máscara, es la
única artífice de sí misma.
Es menester que se rompa esa costra, ese magma de ignorancia, para llegar a
pensar a través de prisma y filtro de la Naturaleza, para que, a través de la
contemplación del domo constelado de una serena noche, se perciba, quizás, que
hay una fuente o raíz sin raíz referida por el Zohar, que le contiene a él y a todo
cuanto aliente desde el principio de los mundos, fuente perenne de nutrición, y ha
de soñar, tal vez, que sintiéndose al nivel de esa energía, la atrajese con cada
respiración para iluminar cada corpúsculo de su cuerpo y expulsar toda la negrura
de su obscuro mar. Eso es más que el orar y meditar largas horas, porque para el
iniciado lo más importante es estar trabajando en todo instante aquí y ahora.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS ALQUÍMICAS
Diálogo virtual entre Apiano León de Valiente y
varios estudiantes del Primer Curso de Alquimia
Tradicional de Alto Grado
Pregunta 1
¿Los ejercicios alquímicos son de naturaleza
tántrica?
Respuesta 1
Cuando sostengo que el hombre y la mujer
pueden iniciar el estudio de la alquimia, quiero
decir que cada ser, por separado, sin distinción
de sexo, pueden emprender su propia Obra, y
tienen el deber de hacerlo, si se sienten
preparados para ello o, por lo menos, si perciben
esa necesidad imperiosa de avanzar hacia la Luz
y la Sabiduría.
Lo anterior, en caso alguno importa el practicar
rituales tántricos, sin perjuicio que el alumno
lleve una vida normal, y cumpla con los deberes y
obligaciones propios de la familia, pues el factor
familia, como lo mercurial, siempre están
presente durante toda la evolución de la
humanidad.
Asimismo esta vía es ajena a todo lo espagírico.
Pregunta 2
¿A qué se refiere la eliminación del
Mercurio Seco?
Respuesta 2
Seguramente, en este punto, hay una apreciación
errónea, muy justificable por haber surgido de
una primera lectura de este texto.
En el sistema expuesto hablamos de Mercurio
coagulado, que no es sinónimo de seco, sino que
la expresión coagulado quiere decir que ese
Mercurio se ha fijado o adherido a la materia o
cuerpo.
Por otra parte, por muy primitivo, precario o
corrosivo que sea el Mercurio, siempre es
"Húmedo", es decir, por muy oculta que esté esa
cualidad, tiene un frescor revitalizante.
Inicialmente, cuando empiezas la Gran Obra,
muchas veces tu Mercurio es muy corrosivo, lo
que se manifiesta en una tendencia a la
confrontación, al perder el equilibrio por
naderías, disfrazadas arteramente de reflexiones
y conclusiones juiciosas.
El Mercurio corrosivo no puede ser eliminado,
sino trasmutado.
En efecto, cuando el mercurio coagulado,
contenido en una partícula de nuestra materia, es
tocado por el fuego ígneo del Alkahest o Mercurio
Divinizador, los contenidos de esta diminuta
parte de tierra se separan en dos porciones: Una
integrada por el agua mercurial corrosiva o
leprosa, que deviene en azufre licuado y,
posteriormente, en Mercurio Divinizador.
La otra parte que se disgrega, consiste en
excrecencias secas, que deben ser reprocesadas;
son rechazadas hacia la tierra, y allí deberán
esperar su turno para ser objeto, alguna vez, de
la acción redentora del Solve et Coagula.
Pregunta 3
¿En qué consiste la función del Disolvente
Universal? ¿Se trata de la oración, o es el trabajo
de pulir la piedra?
Respuesta 3
El Mercurio Divinizador, Mercurio Superior,
Mercurio Externo o Alkahest, es la energía del
Grande Arquitecto del Universo que, en su
expresión cinética, sostiene y mueve mundos,
sistemas y galaxias, y nutre hasta el más ínfimo
tejido celular.
La radiancia del Mercurio Externo desciende
desde las alturas, degradándose para no quemar
a la tierra o materia capacitada para recibirlo.
Penetra y traspasa a la dura corteza superficial,
que envuelve a hombres y mujeres, y se centra y
concentra en una pequeñísima partícula corporal,
relativamente más pura que el resto de la materia
y como se dijo anteriormente, al influjo ígneo del
Alkahest, en ella se separan las aguas, las
excrecencias secas retornan al cuerpo, para que
esperen su turno, para ser reprocesadas, y la
parte más pura asciende al Alkahest, para seguir
su purificación y transformación y devenir en
Mercurio Interior o divinizado. Todo este
quehacer se lleva a cabo mediante la asidua
practica del Solve et Coagula.
El estudiante sólo precisa ejecutar el Solve et
Coagula, porque la comprensión del
funcionamiento de este proceso está muy lejos de
la limitada comprensión de nuestro intelecto.
Se apreciarán los progresivos y morosos efectos
después de una larga y ardua ejercitación.
Cuando se practica correctamente el Solve et
Coagula, el cuerpo físico entra en un estado de
oración, no pensable ni raciocinable.
El pulimento de la Obra, o desbastamiento de la
piedra bruta queda entregado exclusiva y
excluyentemente a la acción de los dos Mercurios,
el Divinizador y el Divinizado y de los estados
Mercuriales que van coagulando o fijando en la
materia del vaso o cuerpo.
Pregunta 4
¿Cuáles son los pasos que debe dar el discípulo
antes de empezar la Obra?
Respuesta 4
Primero: Reconocer la existencia del Caos que
anida en su ser, y
Segundo: Tener la disposición y entrega para ser
imantado por la energía enaltecida o Mercurio
Divinizador.
Yo agrego, leer lentamente el material entregado,
que da lugar a un libro mágico, pues rechaza a
todo lector que está estresado, o ahíto de comida,
o de cualquier otro exceso, y formular preguntas,
tantas veces como sea necesario.
Pregunta 5
¿Existe alguna correspondencia entre Jivatma,
Manas y Materia Prima alquímica?
Respuesta 5
Cuando nos referimos a Jivatma, en el ser
humano, aludimos a un Dios activo o Mercurio
Divinizado, que ya ha experimentado toda una
transformación basada en la superación de
innumeras etapas inferiores. En tanto que el
Mercurio coagulado es un Dios inactivo. En
esencia, ambos son lo mismo, pero uno está
desarrollado y el otro no.
Manas, como mente e inteligencia, acrece con el
desarrollo espiritual, condiciona su eficiencia al
despertar del Fuego interior o Mercurio
Divinizador.
La inteligencia presenta una variable gradación
de excelencia, según se trate del desarrollo de un
Mercurio coagulado o de un Mercurio activado.
Pregunta 6
¿Es efectivo que el proceso alquímico consiste en
que la materia prima se trasmuta y refunde con
el Alkahest, gracias a la acción que este ejerce
sobre ella mediante el Solve et Coagula?. Y si
fuera así ¿Equivale este concepto a afirmar que el
Espíritu en el hombre o mujer (Jivatma), se
reconoce como tal y se libera y une con el
principio universal Atman, desde el punto de
vista de la manifestación?
Respuesta 6
Los dos conceptos que integran esta consulta son
verídicos y coincidentes, siempre que se les
considere como una referencia a la etapa final del
proceso alquímico que compete al hombre en su
etapa propiamente humana.
Los paralelos efectuados entre aspectos de la
verdad una, deben arribar a conclusiones
similares.
Si bien nada se produce sin la conexión superior,
y toda eclosión de vida o de muerte está sujeta a
la conexión superior, debe tenerse muy presente
que el desarrollo alquímico no comienza en el
sector superior o sidéreo, sino en lo más inferior y
entenebrecido de la materia, en la tierra o cuerpo
no trabajado, puesto que la composición de la
tierra incultivada, no está en condiciones de
conectarse con el Hacedor.
Es verídico que Dios vive y permanece en
nosotros y fuera de nosotros, al alcance de
nuestra mano, pero para establecer ese Divino
contacto, es imprescindible que el hombre y la
mujer se preparen: desarrollen y afinen su
percepción, su integridad y, al menos, despierten
en su interior un débil eco de Su santidad, pues
sólo lo similar atrae lo similar.
Se concibe que es necesario el despertar y
desarrollo de cada cual, pero no sabemos cómo se
precipita en nosotros lo excelso.
Desde que nacemos, en esta vida, empezamos en
la obscuridad, y la mente concreta es incapaz de
desatar ese nudo gordiano. Es preciso llevar a
cabo toda una ejercitación para promover,
primero, una suerte de activación "mecánica" en
nuestros centros, padmas, ruedas o chakras,
para que sientan, conjuntamente con el cuerpo,
esa sed o necesidad de ser ayudados por la
influencia de una energía externa contrapuesta a
la fuerza material entrópica, artificial, y
robotizante que usualmente mueve al hombre y a
la mujer desconectados de lo Alto.
La dificultad y dolor que experimenta en nosotros
la parte entenebrecida, que se resiste a la Luz,
proporcionará la madurez necesaria para cambiar
ese giro que imprime la fuerza obscura y tiñe
todos nuestros actos, y hacer posible una
sustentación externa y superior.
La praxis yoga, salvo notabilísimas excepciones,
ha sufrido, en su aplicación práctica, una
levísima distorsión, que lleva a los discípulos, en
mayor o menor grado, a creer que, de alguna
manera, con su esfuerzo, determinación y
constancia en el ejercicio de sus disciplinas,
podrán arribar a tal o cual etapa de su proceso;
tienen la ilusión de manejarlo o, al menos,
participar en forma activa en su propio
desarrollo.
Este pequeño tropiezo detiene el avance del
educando, pues no es el alumno quien dirige al
sistema, sino es éste quien mueve la materia o
contenido del vaso, y pule y transforma al
alumno.
Por cierto que el yoga permite el acceso a los más
altos misterios y a la Divinidad misma.
La alquimia, en su aplicación práctica, es muy
directa, pues si el hombre o la mujer contienen
en sí una potencialidad que está en condiciones,
y dispuesta a desarrollarse y multiplicarse, en el
devenir, ineluctablemente, ese ser humano
captará el sentido y alcance de los llamados
Misterios Menores y Mayores.
El alquimista, en el desarrollo de las técnicas que
aplica a su laboratorio interno, vaso o cuerpo, no
espera nada, no manipula, ni especula nada. Sólo
se entrega incondicionalmente a la acción
Mercurial del Alkahest. Es un quehacer
equivalente a la inocencia e interés que pone un
niño en la consecución de sus juegos, si bien
sabe que también ese "juego" posee la santidad
que caracteriza a las funciones maternales de la
mujer, porque esa práctica dará a luz a una
nueva vida, cuya gestación y desarrollo está
entregado a la Luz Mercurial.
Lo precedente, no obsta a que se enseñe la teoría
atingente al tema, pues el educando debe conocer
las asechanzas y mortales trampas que en el
curso de sus estudios, le arma y tiende su propia
artificialidad.
Pregunta 7
¿La práctica del Arte Real, Gran Obra o Alquimia
alcanza, en su desarrollo, los contenidos propios
de los Misterios Menores y Misterios Mayores?
Respuesta 7
Esta dicotomía del Saber escondido, en Misterios
Menores y Misterios Mayores, es verídica, pero
hombres y mujeres han manipulado estos
conceptos en las exclusivas esferas de lo
intelectual y de lo emocional, desvirtuando sus
alcances e inutilizando esa formidable idea
fuerza.
Los Misterios Menores despiertan y afloran en el
hombre común, profano y desconectado,
entregado a una absorción precaria del Alkahest,
puesto que está sumergido en las meras "Bodas
Alquímicas", ya mencionadas en otro escrito mío.
Por el contrario, cuando el interesado somete a su
materia, con conocimiento y voluntariamente, a
formidables, estremecedoras y necesarias
experiencias, hasta ser capaz de establecer una
conexión externa con lo superior, ajena a él, y
pueda ejercitar diariamente en sí el proceso del
Solve et Coagula. Con esta técnica estará
plenamente inmerso en ámbito de los Misterios
Menores, lo que implica que el Adepto consumirá
diariamente en ello, unas dos horas y algunos
minutos más, (si practica 7 ejercicios del Solve et
Coagula).
Así, muchos Adeptos alquimistas están
practicando los Misterios Menores, en su fase
experimental, si bien, no en el goce de sus metas
y logros finales.
Los Misterios Mayores se perfilan y avivan
cuando la conexión con lo alto y los efectos del
Solve et Coagula se hacen permanentes. Al ser
constantemente activados por una automaticidad
supraconsciente, el hombre, paulatinamente, se
convierte en una partícula activa y consciente en
la Divinidad, y se transforma en un dios, pero en
un Hacedor de conformidad a su capacidad y
límites, porque Dios hay uno solo.
Pregunta 8:
¿Cómo formamos nuestro Cuerpo de Luz?
Respuesta 8:
Como ocurre en todo acto alquímico, la
formación del cuerpo de Luz no es algo que el
discípulo estructure directamente, sino que es
el resultado natural de la acumulación de su
Mercurio Interno, o Mercurio Divinizado,
formado intra corporalmente mediante la
práctica del Solve et Coagula.
Pregunta 9:
¿Cómo se borran los circuitos torcidos de la
propia vida?
Respuesta 9:
Debo reiterar que el discípulo nada hace.
A este respecto, la disolución de los circuitos
contrahechos, se lleva a cabo con el sólo
mérito del accionar Mercurial.
Basta que el aprendiz domine, en la medida de
su grado y capacidad, la atracción, absorción y
procesamiento del Mercurio Exterior, y la
formación de su Mercurio Interior, dentro de
su cuerpo o atanor.
Pregunta 10:
¿En qué consisten los "Círculos de
Conocimiento Secreto y Real" y porqué
disuelven los lazos con lo ilusorio?
Respuesta 10:
Los "Círculos de Conocimiento Secreto y Real"
se manifiestan una vez que la materia se ha
limpiado de sus estados de oscuridad, y se ha
liberado, para entrar en un hacer profundo,
que se mueve fuera del ámbito de la
artificialidad.
El "Conocimiento Real" deviene del Origen, y
circula en forma de Energía Exterior.
En el ser humano también existe ese
reservorio de sabiduría, pero está dormido en
su expresión.
Con ocasión de múltiples lavados ígneos (Solve
et Coagula), la materia, del Adepto, se aliviana
y puede contactar y hacerse una con el
conocimiento que duerme en su interior,
haciendo viva su circulación.
En la oportunidad debida ese conocimiento
interno se acompasará y adoptará el mismo
ritmo del "Circuito de Sabiduría Externo" y, en
el transcurso de eones se unirán y ambas
corrientes circulares, calzarán y se unificarán,
una vez que la materia sea limpiada y pueda
adoptar un estado de activa conciencia, que
puede dar lugar a un movimiento que
responde al Eco superior, ello le permitirá
tener una percepción afinada del mundo
ondulatorio externo, sapiente y secreto.
Como puede comprenderse estamos hablando
de las relaciones existentes entre el Mercurio
Exterior y el Mercurio Interno, o Mercurio
Divinizador y Mercurio Divinizado desde el
punto de vista del conocimiento.
Pregunta 11:
¿Qué importancia tiene el Mercurio
Divinizador en los trabajos alquímicos?
Respuesta 11:
Sin el Mercurio Divinizador no hay vida. Es lo
primordial.
Pregunta 12:
¿Qué características tiene el Cuerpo Mineral?
Respuesta 12
Es el compuesto o masa metálica, en el cual
está incrustado el "Oro" de la Obra, o Mercurio
Coagulado o Congelado.
Ese Mercurio inerte o "muerto", es trasmutado
en Agua Mineral o Leprosa y, luego, en Azufre
licuado, mediante la acción del Mercurio
Divinizador.
De lo dicho, se desprende que el Cuerpo
Mineral, como el cuerpo Metálico, son
básicamente similares. La diferencia entre
ellos radica en que el Cuerpo Metálico es más
hostil, más pétreo y más dominado por las
impresiones foráneas y negativas, y está más
teñido con la dureza del metal.
El Cuerpo Mineral es, en cambio, la usina del
Oro.
Pregunta 13:
¿Qué significa sensibilizarse con el Mercurio
Superior?
Respuesta 13
El experimentar la cotidiana lluvia áurica,
desarrolla a los sentidos internos, de modo
que puedan detectar los estados y condiciones
de toda forma de vida.
Se trata de un poder detectar la realidad de las
cosas y la simultánea capacidad de evitar
imantarse con el sufrimiento artificial, que
enturbia la visión.
Lo artificioso nos entrampa cuando carecemos
de la irradiación mercurial.
Pregunta 14:
¿En qué forma el alumno percibe, de primera
mano la acción del Mercurio Divinizador?
Respuesta 14:
El discípulo no es capaz de observar el alto
desarrollo del mecanismo alquímico, que se
sucede intracorporalmente.
Lo que se espera del aprendiz es que observe
los efectos que en él produce la magnetización
del mercurio Externo que le imanta.
Pregunta 15:
¿Qué es lo que remueve permanentemente a
nuestra tierra?
Respuesta 15:
En el marco del quehacer alquímico, la tierra
se remueve, mercuriza, trasmuta, multiplica y
eleva por la acción del Mercurio Divinizador, a
través del Solve et Coagula.
Esta forma de embeberse de Mercurio, siempre
produce resultados más elevados, puros,
equilibrados, y un gran ahorro de fuerzas en
todo el proceso.
Pero, quien ignora el proceso alquímico, está
sujeto a cambios violentos y dolorosos
generados por torpezas humanas.
En la experiencia del discípulo, concurren
ambos aspectos, porque si bien conoce el ABC
del Arte Celeste, no lo es menos, que parte de
su materia obscurecida es presa de artimañas
y artificios negativos.
Pregunta 16:
Se dice que el Fuego interno está inmovilizado
desde la Creación, dentro del hombre. ¿Ha
cesado esta paralización?
Respuesta 16:
En el ser humano el Fuego Interior se paralizó
y continuará así, hasta que no alcance la
misma potencia del Alkahest.
Pregunta 17:
¿De qué está compuesto el Mercurio
coagulado, y cuáles son las características de
sus integrantes?
Respuesta 17:
La materia prima o Mercurio coagulado, está
compuesto por azufre corrosivo y mercurio
corrosivo, los que dan forma al cuerpo o
materia.
El Mercurio Coagulado es un compuesto
endurecido, que impide una fluida conexión
con el Mercurio Divinizador, razón por la cual
es necesario disolverlo, con la acción del
Mercurio Externo, que hace a la materia
iniciar una permanente descomposición, que
la libera de la forma pétrea que oprime al
Mercurio coagulado.
Su componente, el azufre corrosivo, Agua
Mineral o Leprosa que seguidamente, a través
de sucesivas purificaciones, proporcionadas
por el Solve et Coagula, será transformada en
Mercurio Divinizado.
El otro componente del Mercurio coagulado,
es el Mercurio corrosivo.
El Mercurio corrosivo es una sustancia de
Origen Divino, plano desde el cual nace la
materia.
Este mercurio esta en una situación
desmedrada (corrosiva), porque la dura y
pétrea suciedad o fuerzas artificiales, lo
mantiene atrapado para dominar y dirigir a su
amaño el hacer permanente de la materia.
Características psicológicas del individuo en
quien predomina el azufre corrosivo:
Su agresividad le induce a cometer actos
reprobables que, en su concepto, son
completamente normales, pues él está
incapacitado para distinguir lo aberrante de su
conducta personal.
Es impulsivo, hiperquinético, realiza múltiples
acciones, pero todas carentes de coordinación,
lo que le lleva a vivir sumergido en un
constante caos.
Características psicológicas del individuo en
quien predomina el Mercurio corrosivo:
Cuando me refiero a un Mercurio corrosivo,
aludo a un Mercurio impedido de actuar. Está
coagulado, congelado.
Tal situación paraliza a la fina sensibilidad de
hombres y mujeres. Esto se traduce en un
usual sentimiento de frustración,
disconformidad y disgusto respecto a sí y de
los demás. Falta de aliciente y de impulso en
la acción.
Pregunta 18:
¿Porqué se dice que el sol es el Azufre?
Respuesta 18:
Se dice que el Sol es el Azufre porque
mediante la evolución y acción de ese azufre,
se hace vivo el Fuego de la Tierra o Mercurio
Divinizado.
Pregunta 19:
¿Qué quiere decir que la Luna sea el
Mercurio?
Respuesta 19:
En el inicio de la Obra, se dice que la Luna
representa a la parte más pura o Mercurio
depurado, porque su radiancia y coloración se
asemeja a ese Mercurio Divinizador primerizo,
precario, débil, que se logra en los comienzos
de la Operación.
Pregunta 20:
¿Las Palomas de Diana y las Águilas equivalen
a la misma energía del Mercurio Divinizador,
sólo que en distintos grados de potencia?
Respuesta 20:
Las Palomas de Diana corresponden a las
primeras vaporizaciones del azufre licuado,
impulsadas por el Mercurio Divinizador.
Debido a la pesantez producida por lo
corrosivo de la tierra, estas Palomas de Diana,
o azufre licuado y posteriormente volatilizado,
no pueden elevarse lo suficiente para absorber
una gran cantidad de Mercurio Divinizador de
mayor pureza.
Por otra parte, las Águilas representan un
estado más sutilizado del azufre licuado, que
posee un grado de mayor potencialidad, que le
habilita para impregnarse con un mayor
caudal de Mercurio Divinizador, más afinado.
Pregunta 21:
¿Qué quiere decir que lleguemos a ser
Guerreros que venzan sin luchar, Oradores que
convencerán sin la aridez de la palabra y, en
Servidores del Gran Arquitecto del Universo?
¿Quiere ello decir que el intorno y el entorno
se acomodarán a nuestros proyectos?
Respuesta 21:
A medida que esa potencia intracorporal o
Mercurio Divinizado, formado por los
ejercicios del Solve et Coagula, se aproxima a
la condición del Mercurio Exterior, se desata
en el interior del Adepto una Potencia Serena,
aplomada, fuera del tiempo y de su edad física,
de tal magnitud, que la misma Naturaleza ha
de plegarse a ese designio que emana del
discípulo.
Esa galvanización y transformación es ajena a
los designios de su personalidad, y él mismo
es movido por ese poder ilimitado.
Según sea el desarrollo de la pureza lograda en
la materia, el discípulo esclarece también a su
entorno. Capta con mayor penetración los
motivos y efectos de sus actos y, por lo
mismo, advertirá y comprenderá las
posiciones adecuadas o absurdas, propias del
comportamiento obscurecido o no de sus
hermanos.
Frente a cada hecho tendrá mayor tolerancia y
condescendencia y podrá comprender y
trascender el medio que le rodea, sin
mancillarse.
Pregunta 22:
¿Los efectos producidos por la permanente lluvia
áurica, llevada a cabo por el Solve et Coagula, son
similares a la Iniciación?
Respuesta 22:
La lluvia áurica que irradia y magnetiza
permanentemente al alquimista, y que afecta una
mínima parte de su materia, tiene por objeto la
limpieza progresiva de su tierra, con un grado de
intensidad directamente proporcional a la
preparación alcanzada por esa materia.
Debido a la tosquedad y dureza de la tierra, la
mayoría de las veces, la Luz Mercurial externa, en
forma de lluvia áurica, apenas toca la superficie,
y no impregna lo suficiente a la tierra, debido a la
sequedad de ésta.
La imantación proveniente de la lluvia áurica
constituye una limpieza progresiva, lo que
equivale al presupuesto necesario para acceder a
la Iniciación.
La Iniciación, en cambio, se refiere a estados
propios de niveles supraconscientes que acceden
al estudioso, porque previamente éste limpió su
materia no elaborada, y domeñó e invirtió el
impulso corrosivo, petrificante y caótico. Removió
su oro inactivo y lo ha inducido a alcanzar el
estado propio de lo Mercurial.
La suma de las purificaciones, como la
acumulación extra de energías enaltecidas dentro
del cuerpo, despejan el sendero que conduce
hacia la Iniciación.
Cada ejercicio del Solve et Coagula produce una
acumulación de energía que limpia las
obstrucciones de la materia, para precipitar
momentáneos estados de liberación, propios de la
esencia interior o mercurio coagulado que se
activa y, en estados muy posteriores, permite que
la energía interior implosione y motive una
eclosión de conciencia, sentimientos y actos muy
enaltecidos. Estado que despierta a los sentios
internos que, a su vez, imantan a los sentidos
externos e inmaduros, no desarrollados, que
sacuden su adormecimiento y, así, en conjunto y
simultáneamente, perciben la Unidad, la Vida
Una. Que todo es Luz y música que alaba al Uno.
La experiencia precedente, es una parte de las
vivencias muy personales que cada cual, ha de
vivir, teñida por su particular cristal, según sea la
calidad de su conexión con lo Origen o Plano
Celestial.
Estos casos pueden ser denominados Iniciaciones
menores, que son la consecuencia de muchas
limpiezas anteriores.
Pregunta 23:
¿Una vez empezado el fenómeno de la recepción
de la lluvia áurica, continúa su efecto sin ser
captado concientemente por el alumno, y le
induce a desear el cambio de sus acciones
erróneas?
Respuesta 23:
Diariamente el discípulo debe realizar el ejercicio
del Solve et Coagula, para provocar el fenómeno
de la lluvia áurica.
Cumplido el requisito anterior, el deseo
inconveniente que atraía la imaginación e interés
del educando, se apaga y desluce
paulatinamente, de modo que se configura en el
afectado un franco desinterés, en relación con la
acción vacía y artificial que lo aherrojaba, sin
perjuicio que otros valores, quizás insospechados,
llenen el vacío de los actos desarraigados.
En suma, en una primera y larga etapa, el
ejercicio del Solve et Coagula no se realiza
automáticamente, hay que llevarlo
cuidadosamente a la práctica todos los días.
Lo que está fuera del alcance del intelecto, sin ser
automáticos, son los efectos o cambios
inmediatos que produce la lluvia áurica en la
materia.
Pregunta 24:
Esta frase que aparece en el Libro: "La
experiencia vulgar es, hasta cierto punto,
necesaria, pues es indispensable vivenciar la
percepción del poderoso efecto de lo caótico, para
tomar conciencia de lo dificultosa que es
desarmar el mecanismo artificioso que nos
ahoga". ¿Equivale a la antigua sentencia que
señala que "Para encontrarse es necesario
haberse perdido?
Respuesta 24:
La obscuridad nunca es total y rotunda.
La luz está inmanente en la obscuridad, y en
aquellas circunstancias en que el torrente
devastador de lo cenagoso y obscuro sobrepasa la
resistencia del vaso, es el instante en que un hilo
de Luz se filtra en ese apestoso alquitrán y
procede a iniciar la separación de las aguas. Esto
ocurre en un segundo, lapso en el cual se detiene
el torbellino de la obscuridad, lo suficiente para
que una chispa de lucidez, permita ver,
conscientemente, uno de nuestros sectores
caóticos y su mecanismo, así como la Luz que
nos permea.
Incluso cuando arrecia la confusión, el dolor y lo
tenebroso, siempre está la posibilidad de acceder
a un estado contrario al distorsionador.
Desde el principio de la creación, Dios está por
encima de lo creado, y lo creado está bajo la
dominación de Dios.
El Hacedor posee la conciencia plena y absoluta;
lo creado, tiene una conciencia no desarrollada, si
bien se encamina progresivamente hacia el
Origen.
La Luz suprema siempre está presente, aunque
invisible para los ojos no adiestrados, que sólo
perciben la obscuridad.
Pregunta 25:
¿Continuará experimentándose un rechazo físico
y mental aún mayor que el sufrido en los
primeros pasos del estudio?
Respuesta 25:
El rechazo es una manifestación de la materia
caótica.
Cuando iniciamos nuestra Obra, la propia
materia está fluctuante. Es estremecida por una
sorda nostalgia, debida al sentimiento de soledad
y despojo, que produce el desleimiento del
ambiente falso y artificioso que intoxicaba tan
placenteramente a la tierra.
En efecto, la irradiación mercurial produce a la
hirsuta y no trabajada tierra un estado alterado
de conciencia, de carácter negativo, una desazón
que puede manifestarse en múltiples y proteicas
expresiones. Puede revestirse de un intenso o
vago desaliento, con un rechazo rabioso hacia la
Enseñanza.
En todo caso, estos estados ponen a prueba al
guerrero que, no obstante todos los escollos,
persiste y no se deja vencer por esos
impedimentos, porque hay algo en él que le dice
que esas manifestaciones son estados ilusorios,
que han de ser transformados en radiancia por la
Luz.
La sensación de rechazo y desorientación, no se
acrecientan, necesariamente, con el correr del
tiempo, puesto que en la medida que el Mercurio
comienza a domeñar y sojuzgar al flujo
obscurecido de la materia, se forma un depósito
de energía que, morosamente, aplaca, domina y
domestica a la bestia endrina que hay en
nosotros, y el practicante, después, considerará a
esos estados como algo intrascendente que es
superado de inmediato con la madurez que
confiere la Luz.
Cada buscador de la verdad sufrirá su propia vía
crucis, y la calidad, condición y grado de
intensidad son privativos y exclusivos de cada
indagador, pues dependerá del estado evolutivo
de quien la experimenta.
Pregunta 26:
El largo comentario Nº 2 del capítulo "Necesidad
del Mercurio de los Sabios para la obra del Elixir,
¿Es equivalente a lo contenido en la Vía del
Conocimiento Vedanta?
Respuesta 26:
El conocimiento revelado desde el Origen es uno
solo, y está sujeto a la interpretación, maduración
y ejecución de cada Orden.
Todas las interpretaciones armoniosas de lo que
proviene del Origen, deben ser similares en su
contenido.
Con todo, existen diferencias en el planteamiento
de la teoría y en el ejercicio de la
experimentación, aunque todas las versiones, en
su conjunto, señalan un único y determinado
propósito, cual es, el de liberar a la materia de la
insondable obscuridad, que la hunde en una
innecesaria aflicción que la priva de Luz.
El arte alquímico confiere, a la materia no
elaborada, la condición de materia prima, que
resulta indispensable para dar comienzo y
encausar el desarrollo de la Obra.
La tierra imantada por la Divinidad, tras
numerosos procesos, trasciende sus estados
hasta alcanzar la Luz.
El Vedanta también contiene y entrega, a quienes
están preparados, grandes revelaciones que no
comprende el ignaro.
Pregunta 27:
¿En qué cosiste el tallado alquímico? Y después
de ello, ¿Qué papel desempeñan los
planteamientos de la mente concreta? ¿Deciden
por sí solos o son los servidores de la expresión
Mercurial?
Respuesta 27:
El tallado alquímico, que desbasta a la Piedra
Bruta, lentamente hace vivo al Mercurio
coagulado, y con ello invierte el accionar externo
y artificial, que mueve al mecanismo irracional de
la forma.
El Mercurio coagulado es avivado por el Mercurio
Divinizador y por ello se transforma en un agua
mineral o azufre corrosivo, que se separa de la
pesantez obscurecida de la tierra.
La materia, con lentitud, se tiñe con la dirección,
maduración e imantación correctas, con una
coloración cada vez más similar a la que recibió
en el Origen, Entonces, eclosiona y se alza el
verdadero impulso de un hacer superior, que
hace aflorar a la verdadera índole de su hacer
escondido, que galvaniza a la potencialidad
dormida, y la propulsa a manifestarse en la forma
de una mayor disposición de servicio, con una
acrecentada claridad, muy diferente al accionar
confuso y disociador que rutinariamente trastroca
a la materia.
Así se inicia el tallado interno de la piedra, dando
forma y expresión a la sensibilidad enaltecida, de
modo que impere el equilibrio de la profunda
quietud. Induce, en suma, a estados más
afinados, que se imponen por sobre los estados
burdos de las acciones pedestres de la materia.
Los planteamientos, conclusiones, ideaciones
corrientes de la mente concreta, ven disminuir
paulatinamente su autonomía, pues se ponen al
servicio de lo Mercurial, y son captados y
dirigidos desde lo interno, por una energía o
fuerza viva (Mercurio interno o Mercurio de los
Filósofos), que traza el curso de cada impulso,
que es guiado por la intuición de la Sabiduría del
Hacedor.
La mente concreta adopta la función de un
resonador cada vez más afinado, de la Voz del
Silencio.
Pregunta 28:
¿Qué quiere decir que Irineo Filaleteo haya
llegado a dominar los Arcanos de la Medicina,
Química y Física?
Respuesta 28:
Irineo Filaleteo, al trascender hacia el
conocimiento escondido, percibió la Raíz de la
Sabiduría, desde donde nace todo conocimiento
que mueve a los mundos y, por ende, estaban a
su alcance todas las causas o fundamentos del
saber, que en ese tiempo, tomaban la forma de
Medicina, Química y Física. (El conocimiento es
uno y se expresa en muchas facetas.)
Pregunta 29:
¿Cuáles son los dos mercurios, según los autores
clásicos?
Respuesta 29: Los dos mercurios y los tres
mercurios, que son un solo mercurio.
Este es un título difícil para un tema fácil.
EL MERCURIO EXTERNO.
Hay un plano elevadísimo, del todo
incomprensible, en su magnificencia, para la
mente humana. Las religiones y las filosofías le
llaman Cielo, Oriente y con muchas
denominaciones más.
En ese Cielo todo está hecho de Mercurio: No hay
formas, todo es mercurial o Existencia en su más
elevada expresión.
Este es el Primer Mercurio, el Mercurio
Divinizador (que diviniza paulatinamente todo lo
que toca), es el Alkahest o Disolvente Universal
que deshace toda la suciedad que pretende
empañar a la Luz.
Este Alkahest o Mercurio Externo es el
INSTRUMENTO que Dios utiliza para Crear, de
hecho, es este Mercurio el que da vida, ritmo,
movimiento y expresión a todos los Soles y
Galaxias del Cosmos, hasta al más ínfimo
componente del átomo.
Todo, en el fondo, está hecho de Alkahest.
Este es el primer Mercurio, sus cualidades, como
entre otros muchos textos sagrados, están
descritas en el Tao Te King.
Es, pues, un Mercurio Externo, porque su fuente
y existencia está en el cielo.
EL MERCURIO INTERNO:
Ahora consideraremos a otro Mercurio, el
Mercurio Interno, que se presenta en dos
modalidades paralelas.
Origen del Mercurio Interno:
El Supremo Creador proyectó un rayo de
Mercurio Divinizador o Alkahest o Mercurio
Exterior, y mediante él traspasó parte de su poder
creador sobre una porción de limo, Caos o barro,
sustancia primordial o hilé, y con ello, creó al
hombre-mujer, un ser completo, denominado por
algunos alquimistas clásicos: Chispa Divina y,
por otros, Mónada Pitagórica o Maestro Interno.
Desde luego este ser hombre-mujer, no tenía la
forma que hoy conocemos, era pura energía
mercurial, no era de Alkahest, pero sí estaba
confeccionado por un Mercurio del mismo origen
y potencia que el Alkahest.
Pero, algo no funcionó en esta Chispa Divina o
Mónada Pitagórica: No obstante su
inconmensurable sapiencia, no se daba cuenta de
lo inteligente que era. En verdad, sabía, pero no
sabía que sabía, no podía realizarse, ni
experimentar con su poder: Permanecía en un
samadhi eterno y estéril... ¡Qué fiasco!
El Grande Arquitecto del Universo, para hacer
autoconsciente a esta Mónada, tomó dos
drásticas medidas:
Primero, la dividió en dos mitades. De su
contenido separó a un lado todo lo masculino, y a
otro, todo lo femenino.
El modelo quedó convertido en dos tipos de
Mónada: Una masculina y la otra, femenina. Es
de imaginar lo desorientada y vacía que debió
sentirse la primitiva Mónada masculina-femenina
al ser escindida en dos.
La segunda medida consistió en precipitarlas a
los insondables abismos y, mientras caían, dando
tumbos, de plano en plano, les ocurrieron tres
cosas:
1. Esas Chispas Divinas tan diáfanas,
efulgentes y poderosas, a medida que se
desplomaban por los ámbitos sidéreos, se
iban recubriendo de placas y más cubiertas
de sarro infecto y maloliente. De modo que
esas chispas Divinas quedaron recubiertas
por suciedad, por formas duras o Sal,
dejando a ese Mercurio o Chispa Divina
encerrada, en el núcleo central del hombre y
de la mujer, por eso se la domina Mercurio
Interno.
La Mónada se desprendió del Origen y
descendió a los mundos densos y perversos,
abajados y mecánicos.
2. Con tantos tumbos y remezones, parte de ese
Mercurio Interno, fue diseminado en el
conjunto de las capas envolventes y
malolientes, de modo que esos pequeños
trocitos de ese Mercurio, quedaron
enterrados, duros, inactivos, congelados en
esa masa informe, y fueron denominados, por
los entendidos, Mercurio Coagulado, que
¡ojo!, no son otra cosa que nuestra Materia
Prima, que constituye un "mineral" en un
sentido bastante real, que debe ser trabajado
por el alquimista. De él debe extraerse o
aflorar un agua fétida y corrosiva, o Agua
Mineral, luego un azufre corrosivo,
posteriormente un azufre licuado y, en último
término un Mercurio Divinizado o Interno,
construido intracorporalmente, mediante la
práctica diaria de un ejercicio único,
denominado Solve et Coagula.
Forzosamente debemos valernos de ese Mercurio
incipiente y no trabajado, porque sólo él puede
atraer con su imán, al Mercurio Exterior o
Alkahest, pues lo semejante atrae lo semejante.
Todo este trabajo, como dije, se hace mediante el
Solve et Coagula.
3. – Debido a esta Gran Caída, Big-Bang o Gran
Ignición, como la denomina Irineo Filaleteo, la
Chispa Divina quedó aislada y enquistada en
la suciedad y adormida, si bien no
contaminada.
Para empeorar la situación, de suyo
desmedrada, ese extraño amasijo de Luz y
Sombras, que somos cada uno de nosotros,
quedó sin el suficiente contacto con el
Mercurio Externo. Entonces nuestra tierra,
desesperada en su orfandad, creó por sí y
ante sí una luz opaca y artificial de espúreos
valores, para conformar un mecanismo falso
y contrahecho para que diera existencia al
quehacer errático y torpe de la materia.
Si recapitulamos, podemos decir que nuestros
tratadistas hablan de dos mercurios, y de tres
Mercurios que, como dicen, en el fondo son uno:
1. El Mercurio Externo, Alkahest, o
Mercurio Divinizador.
2. La primera forma de Mercurio Interno o
Chispa Divina, y
3. La segunda forma de Mercurio Interno o
Mercurio Coagulado.
Se dice que el Mercurio es uno, porque todo es
reducible o mejorable hasta transformarse en
Alkahest.
Se sostiene que los Mercurios son dos, porque se
considera al Mercurio Externo y al Mercurio
Interno, globalmente considerado, y se afirma que
los Mercurios son tres, simplemente porque se les
enumera a todos: El Externo, la Chispa Divina y
el Mercurio Coagulado.
Hasta aquí le presento, Amigo y Hermano en el
Arte, una somera exposición del Mercurio, de los
Dos Mercurios y de los Tres Mercurios que, en el
fondo son un solo Mercurio y, de paso, eso mismo
implica tener un bosquejo de la poderosa
máquina alquímica que es cada ser humano, aún
sin saberlo.
¿Cómo funciona esa máquina?
La base está en la interrelación y coparticipación
de los dos sectores: el Externo o Celestial, y el
Interno o intracorporal, compuesto éste último,
por los dos mercurios humanos adormidos.
Se trata de Mercurizar al cuerpo o, lo que es lo
mismo, despertar al Mercurio coagulado y a la
Chispa Divina, mediante el Alkahest, que llega a
ellos en forma de lluvia áurica, todo esto,
mediante el ejercicio del Solve et Coagula.
Lo anterior, se lleva a cabo en el Laboratorio de
nuestro propio cuerpo. A esto, algunos hermanos
le llaman "Alquimia Espiritual", quizá como si
sólo fuera una alta y teórica enseñanza, muy
alejada de una "práctica real".
No soy hombre de controversias, más quiero dejar
establecido que si bien es cierto que la simple
lectura este tipo de alquimia "Espiritual" no pasa
de ser un interesante trabajo mental o intelectual,
el practicarlo de verdad, con las auténticas
fórmulas propias del Solve y Coagula, aunque no
tiene nada de dañino o peligroso, desencadena
airadas reacciones de ese residuo y remanente
oscurecido que alienta en las sentinas de nuestra
materia, y la lucha entre la Luz y la Sombra es
algo muy real y espantoso. Hay que ser muy
hombre o muy mujer para persistir en ello.
Cuando recibí de boca a oído esta enseñanza, mi
Maestro simplemente la denominó Alquimia y,
específicamente, Alquimia Tradicional de Alto
Grado. Lo cual no excluye que en el desarrollo del
Arte Real, subsistan otros puntos de vista, a los
cuales, también, debemos el más profundo
respeto.
Pregunta 30:
¿Se puede suicidar un Alquimista?
Respuesta 30:
Espero que esta pregunta se funde solamente en
una justa curiosidad intelectual.
El ser humano es un conjunto de barro y
estrellas. En su vaso coexisten los compuestos
más sutiles, como los más abajados y tenebrosos.
De hecho, las sustancias mercuriales o
esenciadas, citas en el organismo, no pueden
resistir una constante presión de lo
pertinazmente entenebrecido.
Sin disponer de momentos de relativo remanso
interno, no podría tener lugar el proceso
alquímico, ni siquiera en su modalidad más
incipiente, la justa y necesaria para mantener la
vida del hombre adormido.
En efecto, el universo del ser humano, y en
particular el del estudiante de alquimia, se
extiende entre dos polos bien definidos: un
infierno y un cielo.
Esto se ve con claridad en esos antiguos dibujos
de matraces, que muestran en su interior cuatro
franjas superpuestas. El estrato inferior se
denomina tierra, el que le sigue, agua, el tercero
aire, y el cuarto Aire, Fuego o Alkahest.
Podríamos denominar como averno la primera
etapa, sobre todo si se trata de una tierra pétrea,
obtusa, cristalizada. Caos, en una palabra.
Quien participe de un estado emocional y mental
de rigidez extrema, de dureza estólida, no puede
acercarse al cielo, o Alkahest.
Las fuerzas superiores, y los Maestros, no pueden
ayudar a un ser humano sumergido en la más
extrema de las durezas, en la más persistente
sordera y ceguera. Ese estado equivale el más
espantoso de los abandonos, porque muchas
veces no se tiene ni siquiera conciencia que se
vive un estado tan desmedrado y oscuro.
La meta del alquimista consiste en acercarse al
Cielo o Mercurio Divinizador, y en ser influido por
esa energía, que le restaurará, le rejuvenecerá,
prolongará su existencia, sin perjuicio de
acrecentar su inteligencia y su bondad.
Pero, la dura experiencia alquímica le enseña que
no puede arribar, directamente, desde la dura
tierra al radiante Mercurio Divinizador.
Es cierto que el derrotero del alquimista se
desplaza enmarcado por dos puntos extremos y
polarizados: Entre lo sólido y lo arrúpico o sin
forma, entre la oscuridad y la Luz, entre el Solve
et Coagula.
Vale decir, que el Adepto debe transitar
permanentemente desde la oscuridad a la Luz,
desde Occidente a Oriente y retornar desde la
cúspide, a lo profundo de la materia.
El primer viaje tiene por objeto ir a buscar la Luz
y, el segundo, el de retorno, para traer la
radiancia Superior a la tierra tan necesitada de
Vida Real.
Cuando se oscila entre esos dos puntos extremos,
necesariamente ha de pasarse por un punto
medio.
Este sector intermedio tiene una importancia
extrema en el quehacer alquímico, pues todo
Solve et Coagula, todo impulso del Adepto para
alzarse de la tierra al Alkahest, o para descender
desde el Alkahest a la Tierra, debe
ineluctablemente pasar por ese estrato medio que
es el paso por el Agua y el Vapor.
Nada puede unirse al Alkahest, si primero no se
ha calentado, Licuado y Volatilizado, (Etapas del
Agua y el Vapor.) A la inversa, nada que provenga
mercurizado desde el Alkahest, puede adherirse a
la tierra, si previamente no ha adoptado una
forma aérea o se ha volatilizado, para
transformarse en Agua.
Recordemos que los cuerpos sólidos jamás se
amalgaman entre sí, ni la adherencia se produce
entre un compuesto sólido y otro volatilizado.
Para que esa fusión se produzca ambos cuerpos
deben estar en estado de vapor.
Atendido lo anterior, el hombre o la mujer,
iniciado o profano está, sépalo o no, oscilando de
continuo y alternadamente entre dos puntos, por
lo menos, entre la dura tierra, y un estado
líquido.
Este último estado, el líquido, es lo mínimo con
que se debe contar para que empiece en uno a
actuar lo Superior.
Cuando una persona transita con frecuencia por
el estado que denominamos líquido, ya su
materia empieza a entrar en cierto tipo de
efervescencia, que le advierte que algo le falta,
que está incompleto, que necesita desarrollarse y
crecer internamente, y busca con denodado
esfuerzo alguna Escuela Iniciática.
El ser humano no puede permanecer
indefinidamente en un estado pétreo. Eso
significa muerte. Eso implica impedir el proceso
alquímico que sostiene al hombre y a los mundos.
Cuando el profano, e incluso el iniciado, no tiene
aún una clara visión de como funciona el Solve et
Coagula, queda, necesariamente entregado a un
vaivén pendular de vertiginosa manifestación. En
una fracción de segundo se está en lo
entenebrecido, en otra fracción de tiempo, se está
distendido, placentero, contento y sereno o estado
líquido.
Es tanta la rapidez de este movimiento
basculante que, su secuencia no es advertida y, a
lo más, se es consciente de estados promedios,
según sea la intensidad dominante de uno de los
dos polos.
Si algún creyente participa de los servicios de su
religión, su materia se libera, eleva, relaja, se
licua por un instante pero, a la salida del templo,
puede dar lugar a un estado antípoda.
La tierra o materia, alejada o ignorante del actuar
alquímico es, en ocasiones, tan sacudida por
ramalazos de pasión descompasada, o es presa de
odio, temor o frustración que, con descomunal
desasosiego la arrastran, no obstante que
siempre posea un atisbo de conciencia, a atentar
contra su propia vida.
El suicidio es esa una determinación adoptada
por una parte obscura existente en el propio vaso,
acción que, muchas veces se decide en un
segundo de desconexión, sin perjuicio que
preceda o le sigua . en los casos frustrados un
largo proceso de incubación.
También hay suicidios de suyo muy lentos, pero,
a fin de cuentas, también son auto exterminio,
como el descuidar una enfermedad que debe ser
tratada, el comer con exceso, etc.; también queda
incluido en ese aspecto el hecho que el alquimista
se entregue a las más encendidos y
desenfrenados desórdenes de todo tipo, que
desprecian y mancillan su propio templo, y luego,
después de "sacudirse o rascarse el pecho con un
adoquín" (arrepentimiento con lágrimas de
cocodrilo) pretenda reiterar sus altas tareas
alquímicas, como si tal. Esto si se le reitera con
cierta frecuencia produce la muerte alquímica o
vitrificación.
El discípulo que ya posee cierto manejo del Solve
et Coagula, no puede ser despedazado por los
desbordes apestosos de lo caótico, pues con su
perseverante trabajo, ha despertado en sí su
fuego interno, y basta una pequeña dosis de auél,
para que sirva de separación, de amortiguador, o
parachoques, entre nuestros ámbitos, esferas o
círculos de Luz y los embates de los fuegos
obscurecidos.
Nuestro Mercurio Interno o Divinizado,
literalmente, calcina lo malamente embravecido y,
disolviéndolo, licuándolo, volatilizándolo, lo
aplaca y transforma en algo mejor.
En los momentos en que arrecian los ciclones y
trombas de lo tenebroso, y amenazan con derruir
nuestros baluartes y fortalezas, es recomendable
ejecutar de inmediato el Solve et Coagula.
Si, por las circunstancias ello no es posible, en
determinado instante, el practicante de alquimia
debe, aunque sea imaginariamente, separarse de
ese terrible y estremecedor problema. (Estado
extremadamente petrificado) y pensar que es
capaz de observarlo desde fuera, estableciendo
una separación o distancia entrambos, entre él y
esa hipnotizante situación, y bañarla, embeberla,
pistonearla con Alkahest. Basta con imaginarse
que se visualiza eso, aunque así no sea, porque
no se sabe hacerlo bien. Basta la intención. Pues
el pensamiento atrae a la energía.
Con lo precedente, se aminora y quema a la
fuerza endrina y destructora, y se aliviana a la
materia, se atenúa su desesperación y pronto
vendrá el ansiado equilibrio y cambio de acción y
perspectiva.
Lo que se expone, constituye una receta
antiquísima... y funciona.
Pregunta 31
¿Existen unas entidades reales e invisibles para
las cuales somos alimento energético y que nos
manipulan desde las estructuras energéticas y
mentales, que también son las suyas, y que nos
han incorporado, que nos restan conciencia, nos
manipulan y empujan hacia niveles inferiores
donde reina la obscuridad y el dolor? ¿Puede la
Iglesia Católica en la figura del demonio, haya
mantenido una tradición sobre entidades reales,
que al no ser vistas con el ojo humano, nunca
fueron creídas, sino como un acto de fe?
¿O debemos pensar que las Fuerzas de la
Obscuridad son únicamente una fuerza
impersonal y universal al servicio de la
Evolución? ¿Y nuestro reino interior de
obscuridad responde al descenso que el espíritu
ha realizado en los planos densos de la materia y
sus consecuencias inmediatas?
Respuesta 31
La propia experiencia nos advierte que, en un
principio, la conducta de todo practicante del Arte
Real, está sujeta a fuertes oscilaciones. Pasa, en
un breve lapso, de la alegría y aplomada
confianza a la duda y frustración. De la
apacibilidad a la irascibilidad.
Esta agobiante e inevitable danza entre opuestos
tiene un fundamento. Se trata de la aplicación
"en vivo" de la Ley de Karma: Una justa aplicación
de apremios y concesión de recompensas,
fundada en la comisión sucesiva de acciones u
omisiones llevadas a cabo durante vidas, las que
han acumulado en nuestro ser un sedimento
tenebroso y dominante, desarrollado en las
diversas cáscaras que han vestido a nuestra
Alma. Sarro que comienza a ser desleído,
disuelto, en la medida que la materia alcance una
gradual maduración, que la incline hacia el bien.
Dígase lo que se diga, en el presente, el hombre y
la mujer carecen de libre albedrío, facultad que
queda reducida a la sola elección de acercarse o
volver la espalda al Bien, y eso de conformidad al
grado de lucidez que se disponga.
La proclividad al mal se atenúa con el esfuerzo de
muchas vidas.
Una contagiosa y operante malignidad recubre a
la Chispa Divina desde su caída del Origen. Al
descender por el arco involutivo, ese Ser
Mercurial, fue empastado por sucesivas y
superpuestas capas pétreas y pestilentes, que
llevan en sí, parte del mal cósmico residual,
proveniente de la creación y desarrollo de
antiquísimos y vetustos Sistemas Solares, ya
inexistentes.
Este forzoso, pesado y debilitante traje metálico,
priva a la materia de su innata lucidez espiritual,
propia de su formación primigenia y Original. En
su posterior abajamiento, esa tierra fue dominada
a su amaño por el Mal.
La fuerza de lo perverso está inserta en hombres
y mujeres, en el aprendiz y en menor grado en el
Adepto, pues se trata de una característica
inherente a toda forma.
Mientras la materia esté en una condición de
inmadurez, ese mal cósmico se posesionará del
ser humano, y con fría inteligencia, imprimirá
maldad en sus actos.
Cada uno de nosotros, aunque lo dudemos,
somos responsables de dar cabida en nuestro
seno a la negatividad, pues consciente o
inconscientemente, somos los formadores de todo
lo que emanamos.
Las fuerzas entrópicas, corrosivas, destructoras
que cohabitan en nuestros cuerpos físico,
emocional y mental, y que corresponden a un
sector residual del Mal Cósmico, de un origen
ajeno al hombre o la mujer.
Este antiquísimo contenido, producto de fallidas
experiencias, se ha adherido a las abajadas
materias, contenidas en el ser humano, desde las
cuales se apodera de los centros plasmadores del
pensamiento y del sentimiento, para acrecer la
obscuridad del individuo, aumentar el volumen
del descontrolado torrente de sus odios, de sus
insidias y de sus temores, lo que centuplica el
poder de esa pretérita fuerza destructora, la cual
se anida en el hombre, mas no es del hombre, y
que a través del hombre crea seres o entes
peligrosos y dañinos, sea en el plano mental o
astral, según hayan tomado forma y vida de un
pensamiento o sentimiento mal nacidos.
Estas monstruosas creaciones, aniquiladoras,
creadas por intermedio de los seres humanos, se
denominan Larvas.
El eminente Franz Bardon puntualiza, en su
obra: "Iniciación al Hermetismo", página 129,
Editorial Mirach, S.L. Madrid, 1996: "Las larvas
se forman involuntariamente en la esfera mental
(emocional), como consecuencia de una fuerte
excitación psíquica, cualquiera que sea el tipo de
esta. Cuanto más fuerte sea el tipo de ésta.
Cuanto más fuerte sea la excitación, mayor es el
material mental (o emocional) y se produce una
forma más fuerte, densa de larva".
Basta plantear un pensamiento malsano, teñido
con una vibración baja e hiriente, para advertir
que se enrarece la atmósfera circundante, porque
ello es suficiente para que se creen esas
existencias larvadas o fuerzas corrosivas
provistas de un cuerpo emocional o mental, que
hace de ellas verdaderas maquinarias asesinas,
cada una en su especie, altamente especializada
en un vicio o debilidad específicos, según sea la
matriz pasional o mental que las conforma.
No hay que dejarse succionar por pensamientos,
palabras y acciones que, en forma de larvas,
penetran en nosotros, producto resultante de la
agresión de un medio que cala hondo en aquellos
que se dejan agredir.
Coexiste, interpenetrado en la realidad objetiva
del entorno, el Bosque de Diana, donde todo es
ficticio, engorroso, perverso, aleve y mágicamente
vivo. Allí campea el frío cálculo y la mutua
desconfianza, la promesa falaz, el terror, la
codicia y el artero ataque.
Nuestro principio pensante y las corrientes
emocionales descompasadas, son los principales
y más fecundos creadores de larvas. Entes que
son el fundamento de eternas rencillas y mutuas
descalificaciones.
Las larvas, una vez asentadas en nosotros, jamás
cesan en su tarea destructora y defienden su vida
como el río su cauce.
Son estas artificiales creaciones fuente de
continuas presiones que distorsionan nuestras
ideas y pensamientos, y fomentan perversiones y
acciones delictuales, provocadas por la vorágine
de fuerzas contradictorias que nos envuelven y
arrastran hacia el error, la dureza y la
intransigencia.
Altera nuestro flujo nervioso para motivar
apetitos indebidos, que exhaustan la vitalidad
corporal, y arrasan con el sentido común.
Una vida intensamente mundana es proclive al
cultivo y multiplicación de larvas propias y
ajenas.
Por el contrario, un cuerpo sometido a la diaria
influencia del Alkahest, mediante la práctica del
Solve et Coagula, acrecienta sus tendencias y
objetivos espirituales, sin perjuicio que,
temporalmente y en su inicio, tales vibraciones
elevadas, aumenten el propio Caos y
ensoberbezca a las alimañas que se cargan y
cultivan.
Para estos entes carece de valor la vida del ser
humano que les nutre, el cual, una vez destruido,
es abandonado y saltan, literalmente, a otro
mesonero provisto de vibraciones y tendencias
similares a la anterior víctima.
Hay otros entes que también pueden perturbar a
la materia no trabajada del hombre y de la mujer,
a saber: Los "cascarones" o restos etéreos de
cadáveres humanos, que son animados,
galvanizados por un tercero, para que actúen
negativamente en el plano astral o mental. No
tienen la facultad de razonar, se limitan a cumplir
ciegamente las órdenes impartidas.
Asimismo, puede intervenir en nosotros la
presencia un desencarnado propiamente tal, de
muy bajo nivel espiritual, quien, en sus últimas
vidas terrenas, se apegó intensamente a los
planos densos de la materia. Atendido que en su
período post-mortem subsisten sus bajos deseos
y sus ansias nefandas, procura satisfacerlas
obsesionando algún vehículo físico de un hombre
o mujer encarnados, que posean similares
vibraciones al intruso.
Las Fuerzas del Mal están integradas por una
energía de carácter impersonal.
El Mal es el resultado de la influencia de
experimentaciones llevadas a cabo en
antiquísimos y vetustos Sistemas Solares, ya
inexistentes, que dejaron como huella de su paso,
un polvo o sedimento sideral, o Mal Cósmico
Residual.
A lo anterior, debe sumarse el hecho que la Luz
del Absoluto debe ser degradada para allegarse a
los planos inferiores, a fin de no quemarlos y
destruirlos con su indecible radiancia. De esta
suerte, el mal encuentra su cobijo en los planos
bajos, tanto del micro como del macrocosmos.
Por otra parte, la materia al ascender por el Arco
de la Evolución, descorporiza sus pétreos lastres
para fundirse en el Océano de la Omnisciente Luz
Espiritual.
Entonces, si bien la Mónada se desarraigó del
origen, y fue atrapada por la tosca materia, no lo
es menos que, por la influencia del Alkahest, los
hombres y mujeres deben desandar sus circuitos
errados, para regresar a un estado de pureza y
arribar a su sitial Original.
Lucifer:
Lucifer representa al Dios inverso.
Es el mal jerárquico y corporizado.
Descendió desde los planos superiores, no en
busca de experiencia y Luz, sino a organizar la
obscuridad, con el propósito de inferir daño a la
humanidad y entorpecer su avance espiritual.
Lucifer fue despeñado a los abismos por el hecho
de revelarse contra la Luz Superior, descendió a
los infiernos para multiplicar el sufrimiento de la
humanidad, infundiendo, en hombres y mujeres,
el odio, el error y el dolor.
Todo lo que ha sido desprendido de la Fontana
Original, baja degradándose y absorbiendo una
energía autónoma y contraria a la Luz, que
impide relacionarse a los seres humanos con el
Origen, del cual emanan.
La materia por descender a los planos inferiores,
olvidó su superior origen, y por ello,
erróneamente, se siente sostenida por un impulso
propio que la nutre. Cree firmemente que es ella
misma quien se autoabastece de Vida.
El hecho de poseer un intelecto de incipiente
razonar, le confiere la ilusión de poseer la innata
capacidad de dirigirse a sí misma.
El ser humano es un creador. Se ve forzado a
inventar y concebir pero, si no sopesa y aquilata
sus producciones, y omite una mínima
autocrítica, ha de concentrar toda su energía
mental y emocional en la creación de
"sabandijas", que sirven de alimento una
incuantificable Fuerza que se alimenta de esa
carroña.
La naturaleza está regida por innumeras leyes
cósmicas. Ahora bien, una de esas imposiciones
de la Gran maquinaria del Universal, consiste en
una influencia alentada y dirigida por una
entidad provista de invisible cuerpo, que
comanda a todas las huestes de la oscuridad.
Algunos denominan Lucifer a este General en
Jefe. Este Centro endrino posee, al igual que la
Luz, -pero en un sentido inverso- un imán de
atracción que, además de estimular la formación
de alimañas en el individuo, le vampiriza para
succionar las vibraciones perversas que se
forman y alimentan de la podredumbre
inseminada por el Mal.
Puesto que la materia no intuye, ni advierte su
destrucción, queda indefensa y es presa fácil de
ese vacío negativo, sideral y obscuro que la
aniquila. Es literalmente devorada por ese aborto
cósmico, que envuelve, del hombre y de la mujer,
los centros más sensibles, invadiendo e
infectando su emocionalidad, que trastroca en
pasión paralizante o desatada, y siempre dirigida
a satisfacer los más bajos deseos.
Si bien somos "Hijos de la Luz", la espesa y
tupida caparazón metálica que nos cubre, es el
denso velo que impide el paso a la Radiancia
Mercurial.
Por otra parte, para acceder a lo Superior, es
preciso que los sentidos externos sean aquietados
y dominados por la irradiación celeste, para que
se de comienzo a un largo proceso de inversión,
que acerque a los humanos a la Fuente de la
Creación.
El paso de la Luz es obstruido por la capa
pestilente que nos tapiza y entorpece la
flexibilidad de la materia, petrificándola.
Por todo esto, es muy difícil que nuestra tierra
aprehenda y se conecte con la imperceptible
corriente Superior (Alkahest) que, al parecer no la
toca , pero nos toca y nos induce a emprender el
Camino del Retorno. (Esta es una Ley de carácter
universal).
Todo este proceder es lentificado por las trabas y
crípticos laberintos forjados la Fuerza Obscura.
Mientras la emanación de la Fuente Original se
extiende por los confines ilimitados, para
sustentar hasta al más ínfimo corpúsculo vida-
forma; simultáneamente se despliega y enseñorea
por doquier, un Plan Contrario al Bien, que nutre
su reino y sustenta su poderío en la malsana
emanación de malignidad, que el mismo ha
inseminado y multiplicado en la materia humana.
Cualquier energía que se manifieste en la
materia, forzosamente no alcanza un estado de
total plenitud o maduración en el lapso de una
vida, por eso llega, para cada forma, el tiempo de
fenecer.
El Embrión Espiritual que desciende para
vitalizar determinada masa o materia, está
cumpliendo con esa acción una mera
experimentación cósmica, al menos, hasta que no
alcance un Plano de Nivelación Intermedia, en el
cual posea un grado de cierta afinidad con lo
Espiritual, y aprenda a sustentarse de los planos
superiores.
El despliegue espiritual es ineluctablemente
escondido y enigmático para la comprensión e
todo ser humano, pues toca en ellos sólo una
ínfima porción de su entendimiento capacitado
para percibir al Todo.
El sediento de Luz no puede alcanzar, en una
sola existencia, la purificación de la composición
de su tierra, puesto que el contenido de su vaso
está en permanente descomposición, ebullición y
elevación, estados sujetos a mayor o menor
intensidad, según sea al profundidad o levedad
del surco que ha de acoger la simiente liberadora.
La tierra está siempre dispuesta a acoger,
indistintamente, la obscuridad o la
Espiritualidad.
Los estudiantes desconocen cuál es su realidad
espiritual, porque ignoran tanto lo obscurecido
que se arraiga en ellos, como lo iluminado que los
sostiene.
No obstante, el conocimiento de sí adviene
cuando nos ponemos conscientemente a prueba
en los pequeños sucesos.
Nuestra inclinación tiende a adherirse a la Luz o
a lo Tenebroso. Si nos prendemos a la
negatividad, nos transformamos en aliados del
Maligno, que enciende los bajos deseos
albergados en las ergástulas de la tierra, y con su
potencia turbulenta y robotizante, destruye al
viandante ligero y desapercibido.
Vencer en nosotros la tendencia al mal, es el
propósito de la primera etapa del camino, que
consiste en la transmutación o tinción mercurial
de la obscuridad, convirtiéndola en Luz.
La existencia de una radiancia mercurial propia,
se evidencia en nuestra carne, con un sabor de
armonía y levedad, indicación cierta de que el
Fuego Mercurial Interno, o Mercurio Divinizado, o
Fuego Secreto de los Sabios, formado
intracorporalmente, comienza a nacer y circular
en nosotros, circunstancia que permite vencer, en
nuestro campo a la negatividad succionadora que
se agazapa en nuestra corteza metálica.
Reconozcamos que en nosotros alienta una
materia degradada por la involución y que trae
consigo la tendencia al mal, propia de su misma
constitución.
Mientras en el recién nacido se asienta y se
refuerza este maléfico impulso, coetáneamente, la
radiancia de su constitución interna, resplandece
en toda su magnitud. Ella representa la inocencia
y pureza de los infantes.
Con todo, el entorno, con su negativa emanación,
impuesta por quienes educan a los menores,
ejerce en ellos una influencia definidamente
nefata, lo cual se suma al plan de
experimentación que ellos traen consigo y que
han de desarrollar de por vida.
Los recién encarnados pueden traer , en ciernes,
la inclinación a dominar lo nefasto, más fracasan
en su intento, por el lastre que les adosa un
medio no iluminado que les desvitaliza y
desorienta.
El Reino de la Luz impone la armonía, la
comprensión y la solidaridad espiritual
necesarias para llevar a cabo los designios del
Bien. Valores necesarios para llevar a cabo los
designios del Creador.
Contrapuestamente, en el ámbito del Mal,
prevalece la desarmonía y el encarnizado ataque
a todo lo que se asemeje a Luz. Es el aspecto
desequilibrado y destructivo, coincidente con los
Qliphoth de la Cábala.
Somos presa fácil para la obscuridad, debido a
nuestra constitución material. Nuestro incipiente
centro de Luz o Mercurio Divinizado, requiere de
un permanente impulso que lo incentive, para
que emprenda la disolución del Mercurio
Coagulado, y lo sensibilice para que el hombre o
mujer esté en condiciones de advertir, atraer y
conectarse con el Alkahest.
Este estado de luminosidad en gestación, se
detecta como incipiente llama perturbada por
densas ráfagas de obscuridad, que la agobian y le
imponen el cultivo de un fuerte rechazo hacia
todo intento de conexión que no sea habitual
para una tierra entenebrecida y no trabajada.
Desconocemos lo que emanamos, no obstante el
impetuoso caudal de esa afluencia. Por ello,
resulta indispensable mantener una intensa y
permanente observación, que se imponga sobre la
mecanicidad de ese fenómeno, y aceptar, con
humildad, la visión y el consejo de Aquellos que
con honestidad nos ayudan a descubrirnos. Si
dudamos de una observación así formulada,
cuidemos de preguntarnos, primero, cuán
profundo es nuestro engreimiento, que nos hace
despreciar o minusvalorar la advertencia sobre
nuestro propio mal.
Este es el comienzo de la Sabiduría que nos
permite distinguir a las Fuerzas Obscuras, que
nos impelen y vuelcan hacia un afán destructor.
Somos un Centro que absorbe el eco exterior.
Es precario nuestro propio voltaje para
contrarrestar, en nosotros, el ensordecedor ruido
de la ignorancia vocinglera y fatua, e imponer la
presencia de la Luz.
Las huestes del mal, desde siempre, disponen de
una fuerte organización, porque desde antes del
desarrollo del hombre y de la mujer, se han
posesionado de los dominios de la Tierra.
Todos sufrimos el asedio del mal, porque lo
obscuro perturba nuestro intelecto y apenas nos
resta claridad para discernir entre el bien y el
mal. Enceguecidos por las obsesiones gestadas
por nuestros bajos deseos, esas creaciones nos
invaden y se posesionan de nuestros centros
emocionales e intelectuales, para influir y
engañar a nuestras percepciones y juicios, que
giran alocadamente de un opuesto al otro.
Así no podemos prestarnos ayuda, a menos que
reconozcamos la existencia de la Divinidad, que
nos enseña y guía para contrarrestar al Mal en
nosotros.
Mínimo es el número de las almas que, en la
tierra, buscan el logro de una maduración
espiritual. La mayoría se entrega al desenfreno
material. Las pasiones humanas, con su
desborde desenfrenado, han establecido su Reino
en la materia, asistidas, en su empeño, por las
Fuerzas del Mal.
Quien busca la Luz es permanentemente
vapuleado por su propia negatividad y sensiblería
externa, que se anida en sus acciones, para
teñirlas y distorsionarlas.
No progresaremos, a menos que prenda en
nosotros, en forma continuada, la radiancia del
Alkahest. Del cual fluye todo proceso de
maduración, y con su influencia hace que
eclosione el primer brote de la semilla espiritual,
que requiere de la constante irrigación lumínica,
sin la cual, ninguna simiente tiene la seguridad
de reproducirse.
Como he puntualizado reiteradamente en el
"Primer Curso de Alquimia Tradicional de Alto
Grado", la caparazón externa, verdadera fortaleza
del mal, envuelve a los humanos y paraliza lo
esenciado de su Piedra.
La práctica del Solve et Coagula, pieza clave y
principal de la Alquimia, atrae hacia el hombre y
la mujer, una imponente y colosal energía pura o
Alkahest, que trasciende, atraviesa, perfora lo
pétreo, y se contacta con la imperceptible
sensibilidad interna, a fin de activar, uno a uno
los centros superiores que son tocados en la
intimidad de su forma.
La potencialidad de esa Luz que desciende de lo
sidéreo, en el desarrollo del Solve et Coagula,
irradia e interpenetra a una ínfima partícula de
tu mefítica corteza corporal.
Al ser tocada por el Alkahest ese minúsculo
corpúsculo de materia obscurecida, que es, sin
embargo, lo más limpio del sucio conjunto, se
siente herido por una emanación contraria a su
entorno, y por ello paraliza abruptamente su
quehacer habitual, oportunidad que es
aprovechada por el Alkahest, para extraer de ese
pequeño trozo de materia no trabajada, una
esencia, un compuesto inactivo, o Mercurio
Coagulado, desechando, a la vez, de ese
corpúsculo, su costra endurecida que retorna a la
masa de donde emergió. Tales fuerzas negativas,
con anterioridad, imponían a ese homeopático
pedazo de tierra, un hacer de falso y mendaz,
mecanismo artificioso, que es causa de mal
trenzar los finos hilos de la percepción interna,
por donde deben circular las corrientes de energía
mercurial.
Se produce un fuerte impacto en la atómica
partícula sometida al Solve et Coagula, a raíz de
la separación y posterior disolución de su
Mercurio Coagulado, Sal o Esencia dormida, que
luego es purificado, fortalecido y mercurizado por
la influencia del Alkahest, para que ella, esa
partícula, una vez retornada al cuerpo, lo imante
y lo transforme, en definitiva y muy
paulatinamente, en Mercurio Divinizado o Fuego
Secreto de los Sabios.
Este Mercurio Interno, formado
intracorporalmente, colabora en la determinación
de la calidad y cantidad de las aguas mercuriales,
como en la profundidad y dirección que las
mismas han de adoptar circulando por los nadis
o conductos internos, de modo que tal Agua de
Fuego, esté en permanente movimiento y toque a
fondo ese insondable océano que somos nosotros
mismos, y así se agiten los líquidos estancos y
podridos, para que afloren y sean tratados
mercurialmente.
La realización de este sempiterno hacer, el Solve
et Coagula, produce, cada vez, una atronadora
implosión dentro de la caparazón de tu Piedra,
por lo cual esa cubierta pétrea y corrosiva,
comienza a incomodarse y a desorientarse, pues
pierde su dominio sobre su usual basamento
externo, propicio sostén para un estado
desconectado.
Esa pátina de mugre se desequilibra, se ve
impedida de observar, analizar y razonar con
acuidad el curso de sus actos, que nunca antes
habían sido cuestionados. El aprendiz, en tales
circunstancias, experimenta un profundo dolor,
expresado como una sensación de abandono y
exclusión. Si bien no puede discernir con
certidumbre la causa de sus malestares, aprende
a acomodarse en ese mundo ajeno a su sentir
cotidiano. Y la soledad lo penetrará hasta el
hueso, porque en él comienza a despertar una
afinada visión y sensibilidad, que da forma a un
Centro o Nido sensorial, cuya penetración no
calza con el hacer mundano, torpe, basto y
superficial.
La caparazón externa advierte que merman sus
fuerzas, y que por sobre ella se impone la
dominación del Mercurio Divinizado que le rompe
el esquema de su negro reinado periférico y
endurecido. Ante esta amenaza lo oscurecido
intenta una aguda e inteligente rebelión.
Así actúan las acorralados entes pululantes que
luchan denodadamente por su derecho a la
existencia.
Al ser afrontados y arrinconados, expulsan todo
su veneno, desequilibrando a la materia, para
hacerla dudar de su noble cometido, y así llevarla
a un estado de mortal tedio, que se manifiesta
como un engañoso desasosiego y, sin embargo,
cuenta con insondables raíces, produciendo,
eventualmente, imprevisibles consecuencias,
pues sume al buscador en un estado de
persistentes oscilaciones.
Una vez que sobre la materia se intensifica la
acción del Solve et Coagula, la energía del
Alkahest enciende al Fuego adormido que yace en
el centro de la Piedra, y con ello la materia
alcanza una ebullición más sostenida, animada
por la potencialidad de la Energía Mercurial
Interna que, al hacerse activa, inquieta y
desequilibra al estado tenebroso e ilusoriamente
resistente y poderoso.
Asimismo, esta radiancia interna, altera la
consistencia de la corteza externa de tu tierra,
que es nutriente cubil de larvas, cadáveres,
desencarnados y elementarios y elementales que
atormentan a tu materia.
Con el auxilio del Mercurio Divinizador o
Alkahest, el Mercurio Interno establece en su
tierra reservorios de energía Mercurial, que
proyectan y expanden un fuego incandescente
que no quema, pero sí altera y destruye, parte por
parte, al mecanismo artificial y artificioso que
distorsiona y enreda los normales estados de la
Piedra.
Cada ente, enraizado y actuante en tu tierra es
mercurialmente inducido a su destrucción, al ser
afectado por una sostenida combustión que le
corroe y aniquila.
Este constante y soterrado hacer del Fuego
Espiritual, paulatinamente desprende de raíz a
todas tus plantas malsanas, no sin antes
provocar, al principio, un estado de efervescente y
creciente incomodidad que aflora como una
alteración y un fuerte sentimiento de frustración,
aparentemente inmotivados, provocados por un
insondable hacer de la materia debido, a su vez, a
las reacciones de las larvas, carcasas,
desencarnados, elementales y deshechos
cósmicos, que habían instaurado su irregular
dominación en tu lar y que comienzan a ser
desalojados.
Al ser estos entes rechazados, recordemos,
expelen tal cantidad de baba mordiente, venenosa
y letal que amenazan con desalentar a la materia
e incluso hacen que gravite sobre ella y,
naturalmente sobre el estudiante, problemas
ajenos a su Dharma y a su Karma, pero que igual
lo traspasan, angustian y aplastan, y le hacen
sufrir una indecible opresión que él detecta como
un sentimiento de inutilidad y desamparo.
De este modo, durante largo tiempo el aprendiz
estará sujeto a una marcada oscilación entre
opuestos, pues lo tenebroso que se ha anidado en
su vaso, deberá ser expulsado lentamente,
sufriendo el alumno, los embates provocados por
la aniquilación desintegración y agonía de cada
uno de esos entes, que engordan a su costa,
hasta que el buscador se equilibre fije y acompase
su actuar a la conexión superior, lo que aliviará
su carga de lobreguez y le capacitará para
mantener su pureza y la de su territorio.
Pregunta 32
¿Cuándo se originó, y cómo se ha trasmitido
hasta nuestros días la escuela De Alquimia
Tradicional de Ato Grado?, y ¿Cuál es su
funcionamiento interno o externo? ¿Formamos
un grupo conectado en los Planos superiores?
¿Estamos continuando un trabajo de siglos,
nunca interrumpido de Servicio a la Humanidad?
Respuesta 32
La alquimia Tradicional consiste en el desarrollo
de un proceso escondido, que permite establecer
un puente de unión entre el Ser Interno de cada
cual y Dios.
Lo anterior, en la medida que se evidencie que la
acción de lo invisible e inmanifestado, sostiene al
mundo inferior y manifestado.
El Arte Alquímico Tradicional de Alto Grado, tiene
su origen y basamento en la Fuente de Origen.
Allí está la raíz de la Ciencia Pura de toda
Creación Alquímica.
Se entrega este conocimiento a quienes pueden
vivenciar la Enseñanza, desde más allá de su
limitada esfera de los sentidos externos, para que
experimenten el poder de la Sabiduría Divina, que
se oculta en cada uno de nosotros.
Así, cada estudiante, hombre o mujer, ha de
transformarse en su propio Laboratorio de
Experimentación, y al ser enseñados a conectarse
a la Fuente que dio origen a su Ser, puedan
descubrir que son parte activa de la Inescrutable
Mente Superior, y que todo lo
inconmensurablemente enaltecido, también es
parte de la constitución inferior, sólo que
guardando las debidas proporciones en Escala
menor.
La acción de lo Incognoscible y Superior,
permanece siempre actuante y, aunque se
degrade para tocar al ser más ínfimo o corpúsculo
de vida, permanece inalterable.
La Alquimia Tradicional de Alto Grado, es una de
las tantas denominaciones con que se ha
rotulado a la Ciencia Espiritual, destinada a
explicar el desarrollo individual, y comprender
una parte del esfuerzo que debemos llevar a cabo
para ser una pieza activa en el inescrutable Plan
de Dios.
Desde tiempos inmemoriales el conocimiento
Iniciático ha quedado registrado en innumeras
simbologías.
Desde el comienzo, el Gran Hacedor, ha permitido
que la Luz espiritual acceda a los seres humanos,
y sea vivenciada en las sucesivas etapas y ciclos
que vive la humanidad, sin que en ningún
instante se produzca una paralización en el
engranaje que sustenta lo superior en lo inferior.
El Poder omnisciente de la Grandiosidad
Suprema, siempre ha permanecido en espera de
poder atraer la esencia, o Mercurio Coagulado y ,
también la Chispa Divina, que son el núcleo
central que mueve cada forma-vida, hasta
prenderlas a la Gracia de la Imantación Superior,
en la proporción adecuada.
La Escuela de Alquimia Tradicional de Alto grado,
tiene su origen en el principio de los tiempos, y
nace de la misma Fuente próxima al Creador, y
postula alcanzar la transmutación de la propia
materia, nivelándola mediante el Solve et
Coagula, que es un ejercicio que somete a la
tierra a una permanente purgación, para que
aflore y se manifieste el estado enaltecido de su
esencia y, al ascender, de grada en grada,
vivencie una mayor liberación, y otorgue, con
equilibrio, al buscador, inteligencia,
extraordinaria y equilibrada actividad física,
acerada resistencia, y una mayor profundidad de
su campo introspectivo y de su capacidad de
visualización, para habilitarlo para que traspase y
trascienda el basto mundo inferior.
La Jerarquía Superior de Maestros Ascendidos,
ha sido encargada de difundir y hacer vivenciar
este conocimiento, a través de sucesivas etapas.
Es sabido que aún persiste el secreto en las
materias alquímicas, imperando sin restricción la
norma de entregar la Enseñanza de "boca a oído",
es decir, de Maestro a Discípulo.
Sin embargo, por causas ajenas al razonamiento
y comprensión humana, los Maestros, en su
infinito amor por la Humanidad, han permitido
que ogaño se divulgue la clave o Solve et Coagula,
que permite desarrollar el conocimiento de la
Gran Obra, en todos aquellos que están
preparados para recibirla y que deseen,
voluntariamente, torcer el persistente impulso de
la robotizante y bestial conducta que, en el
hombre y en la mujer, maniata el Divino
quehacer.
Se ha descorrido un milímetro del velo, para
poder remover las endurecidas conciencias de
esta empequeñecida Sociedad, y entregar una
parte del conocimiento, para que se manifieste el
valor del oro escondido, que anida coagulado en
el interior de cada hombre y mujer, y enseñar a
vivenciar , en cada uno, el valor de la conexión
indivisible entre el Hombre y Dios.
Es un aprender el aspecto fino, escondido y
laborioso de este Arte, que promueve un real
desarrollo espiritual, que nos libera de la
aplastante carga que nos acosa
permanentemente.
Participar de la operatividad de la Alquimia,
equivale a disponer de la clave, o ejercicio del
Solve et Coagula, que habilita para probar en si
mismo la efectividad de esta Enseñanza, y extraer
de sí la obscuridad que hemos acumulado por
vidas.
Aquél buscador que sienta la necesidad de beber
de la emanación del rocío celeste, deberá realizar
diariamente la práctica del Solve et Coagula, y tal
proceder ajustará y ordenará sus vehículos
quemando, primero, las impurezas de su cuerpo,
para extraer de sus cenizas, la grandiosidad
espiritual, consistente en esa Potencialidad sin
límite conocido, que cada uno guarda, sin
saberlo, en su interior.
Nadie llega a recorrer esta ruta, si no es por su
propio merecimiento y, aunque nos parezca
inverosímil, somos caminantes que hemos
delineado nuestro surco en el transcurso de
muchas vidas...
Si ahora nos hemos encontrado nuevamente, es
para que aprendamos, en esta parte del camino, a
sembrar y hacer germinar la semilla mediante
ardua tarea.
Es responsabilidad de cada cual cuidar ese
pequeño brote, para que se transforme en
frondoso árbol y que ojalá alcance a florecer y dar
frutos.
Todos los integrantes de este grupo somos
necesarios, cada uno es un eslabón, un emisario
que debe entregar Luz a la humanidad. Juntos ya
hemos recorrido polvorientos senderos.
Ahora unidos, daremos un paso más.
No tiene importancia recordar el pasado, pues
todo está impreso dentro de nosotros, y ese
contenido es el acicate que nos impulsa a
desarrollarnos y a reconocernos o, al menos, para
apreciarnos mutuamente, porque somos
servidores incondicionales de esa sufriente
humanidad.
Decíamos, pues, que el funcionamiento interno de
esta Escuela, se sustenta en una clave cuya
práctica une y relaciona al estudiante con el
Todo.
El propósito de este hacer consiste en integrar,
ordenar y unificar a los sentidos internos. De esta
suerte, el aprendiz se liberará de todo lo que
innecesariamente le causa dolor y sufrimiento.
Mediante el Solve et Coagula transforma todo lo
que le limita y, además, todo su accionar es
conectado con la Luz Superior, de modo que se
establece un orden profundo, intrínseco y
extrínseco, dentro y fuera de el alquimista, que lo
propulsa a hacer el bien, y todo su trabajo
interno, ya maduro, se vuelca, por etapas, al
entorno.
Cada buscador se ve impelido a conectarse
afanosamente con la Escuela.
Cada estudiante trae incorporado en si mismo
una peculiar forma de comportamiento y, aunque
sea atrapado por la corriente de la vida artificial,
su visión siempre ha estado por encima de lo que
realiza rutinariamente, para captar lo Elevado.
Posee una gran sensibilidad y una entrega
incondicional al ideal.
El hecho que, entre vidas, beba la pócima del
olvido, hace que sean borradas temporariamente
las anteriores búsquedas y aprendizajes. El
tenerlos, si fuera posible, ante sí, sólo
entrabarían la labor propia y actual, pues el
aprendiz se distraería en la re-ejecución de
labores ya afinadas y maduradas en el pasado.
Con todo, ese conocimiento pretéritamente
adquirido, esta vivo en tu Ser, y esa es una razón
más del porqué no se debe dejar pasar esta
oportunidad de aproximarnos a lo Divino, más
aún cuando se está incorporado a un grupo de
Hermanos, que sienten y vibran con el mismo
principio.
Todos formamos un gran eslabón que opera en la
tierra y que, inaparentemente, está efectivamente
sostenido y cohesionado desde los Planos
Superiores.
En cada vida se elabora una parte del trabajo
que, durante siglos, nunca ha sido interrumpido.
Esta Escuela se denomina Alquimia Tradicional,
por el énfasis que pone en la permanente
conexión y subsiguiente emanación de Luz que
sustenta a todo lo conectado.
La Enseñanza que hoy se expone está fundada en
un elevado conocimiento que deviene del Origen,
y que ha sido cuidadosamente cautelado por los
Maestros, de modo que este saber ha sido
expandido y distribuido en infinita cadena de
amor, en secreto, de boca a oído, sin que su
sustancia primordial haya sido manchada por el
accionar desconectado de lo trivial.
Su principal objetivo consiste en que todo
estudiante se conecte a la Fuente Primordial y
que, con esa vibración, aprenda a nutrir a todos
sus vehículos inferiores, y con ello cambie y
mejore la calidad de su Vida.
Se denomina de Alto Grado, porque pone el
acento en la instauración, en cada alumno, de
una conexión de muy elevada calidad, que lo una
con los Planos Superiores y con la misma Fuente
Original. Este logro, por sí solo, establece un
potente entramado energético e invisible de
dimensión ilimitada, que hace posible la
transmisión el insondable contenido de la
Enseñanza, y la propensión a vivir ejerciendo un
Bien Unificado.
Es, asimismo una Alquimia Interna, porque
modela al cuerpos espiritual de cada buscador.
Alguna vez, todo ser humano debe alcanzar el
camino de las estrellas, para retornar a su
Origen.
Aquellos que ahora sienten la irreductible
atracción de saber más, han sido viejos
experimentadores que, en cada vida, han
realizado una sección del trabajo espiritual.
Ninguno ha permanecido solo, siempre han
pertenecido a un grupo que ha alcanzado
determinado avance en el camino alquímico.
Toda vez que la Divinidad y los Maestros lo han
considerado necesario, estos buscadores vuelven
a formar, juntos, en centro de Luz que auxilie a la
obscurecida humanidad.
En ocasiones, cuando un Maestro resuelve
trasmitir este Ars Regia, operativamente, y de
boca a oído, a un discípulo éste, temporalmente,
suele configurar en el plano físico una Escuela
Alquímica que, para ser tal, debe enraizarse y
sustentarse de la Ciencia Primordial. Esa Escuela
permanecerá mientras se den las condiciones y
circunstancias que permitan trasmitir la
Enseñanza.
De lo anterior fluye lo vano que sería el intento de
hacer un seguimiento histórico de las Escuelas
existentes y del pasado, puesto que mientras más
valiosas y útiles sean, más fuera del espacio y del
tiempo corriente están, porque se nutren de la
Verdad Una y Primordial. Lo mismo ocurre con
las identidades de los más eminentes alquimistas.
Pregunta 33
La aseveración bíblica de "El Espíritu sopla donde
quiere" ¿Nos permite concluir que es posible que,
durante la práctica del Arte Real, se produzca en
el estudiante una divinización o iluminación
repentina de su Mercurio Interior?
Respuesta 33
Desde el punto de vista del Arte Real, el término
"Espíritu", siempre se refiere al Alkahest, o
Mercurio Superior, o Mercurio Divinizador.
Así como, por otra parte, el vocablo "Alma" dice
relación con el Mercurio Divinizado, sea el
Originario o Chispa Divina, o el formado
intracorporalmente o Mercurio Divinizado o
Mercurio Interno, mediante la práctica del Solve
et Coagula.
De igual manera, los términos tierra, materia,
vaso y contenido del vaso, aluden al Cuerpo físico
y sus componentes.
Ahora bien, si se nos habla sobre el "Espíritu",
sabemos que se hace referencia al Alkahest, de
modo que la frase "El Espíritu sopla donde
quiere", debe interpretarse como "El Alkahest
sopla donde quiere", y ¿Cuál es, en este caso, el
significado del verbo soplar?
Vemos en Génesis, capitulo II, versículo Nº 7:
"Formó pues Jehová Dios al Hombre polvo de la
tierra, y sopló en su nariz soplo de vida, y fue el
hombre ánima viviente", (Biblia de Casiodoro de
Reina, Biblia del Oso, 1573.)
Tratándose, entonces, del soplo de Vida,
introducida mediante el Alkahest, debemos
concebir que la acción del verbo "soplar, debe
entenderse como "penetrar". De tal suerte que la
frase en comento, queda como:
"El Alkahest penetra donde quiere".
De hecho, de la lectura de nuestros textos y
artículos, se infiere que el Alkahest se introduce
en todas las cosas visibles e invisibles. Sin su
concurso no hay manifestación de vida. Pero, la
más de las veces, se presenta con una intensidad
muy precaria, sólo lo suficiente para mantener,
junto con la respiración, una vida muy obscura y
rasera.
La permeación mercurial de toda materia,
depende de dos circunstancias:
Primero, de la pureza e intensidad con que llega
el Alkahest a la materia preparada pera recibir
esa tintura, sin que aquella destruya, queme o
vitrifique a la tierra, y segundo, de la preparación
misma de la materia, para acoger y procesar la
radiancia del Alkahest.
Nos estamos refiriendo a la "Agricultura Celeste"
y así como en nuestro plano físico no podemos
esperar que, de improviso, y suspensa en el aire,
aparezca una rosa roja de penetrante perfume,
plena de vida y futuros desarrollos, puesto que
aquella maravilla de la Naturaleza, debió
fundamentarse en la conveniente preparación de
la tierra, en el desarrollo y putrefacción de su
semilla, en múltiples brotes, como en el rosal
mismo, que debieron corporizarse previamente,
para anidarla y servirle de soporte y nutrición. De
la misma suerte, no podemos esperar una
divinización o iluminación espontánea, sin la
debida preparación efectuada en muchos ciclos
de pasadas vidas.
Así, una divinización o iluminación
aparentemente repentina, ha de basarse en un
arduo y refinado resultado, de un largo proceso
anterior que completa, en ese momento, una
etapa o grado de culminación y que permite
liberar a la propia tierra de una parte de su
obscuridad y mejorar la calidad de la Energía
recibida, y percibir parte del potencial de la Luz
adormida inserta en nuestras entrañas, la que
aumenta su radiosidad. Esta iluminación
equivale a absorber mayor radiancia o tintura
mercurial y saber dirigirla con una destreza
mayor que en las pasadas ocasiones.
Otra cosa muy diversa es que esa eclosión de
conciencia, que es una de las infinitas
iluminaciones que tienen lugar en el ascendente
camino de la luz, se viva, o se observe en un
tercero, como un algo inmediato, sin sostén y
causa, Ello ocurre así porque el humano mirar
sólo percibe la cúspide de iceberg, y no advierte el
colosal volumen oculto bajo las aguas de un
aparente olvido.
Desde este punto de vista, en el desarrollo de la
Gran Obra, todo avance, destreza y maestría,
exige una cuota de esfuerzo. No hay atajos, no
hay vías breves, solo existe la larga.
Verídico y evidente es que algunos seres, en
determinadas encarnaciones, surgen con todo el
conocimiento alquímico asequible a los humanos,
pero no cabe duda que ello se fundamenta en
miles de vidas forjadas en el mérito y en la más
alta devoción al Todo Poderoso.
Se habla de vías alquímicas largas y breves.
Estimo que ello no deja de ser sino una falacia, o
términos propuestos por nuestros clásicos
tratadistas, para extraviar a los profanos, pues,
sea que se trabaje en sí mismo, en hierbas o
metales externos, siempre se está trabajando con
materia viva y, forzosamente, en el curso de una
de nuestras vidas dedicadas a las tareas de
Vulcano, se ha de topar con una barrera
temporalmente infranqueable, la cual consiste en
el límite de lucidez que alcanza nuestra materia,
o la de la hierba o la del metal vulgar externo. De
allí que toda tarea, toda vía alquímica es de suyo
larga, y el estudioso deberá desencarnar,
habiendo logrado evidentes desarrollos en su
quehacer alquímico, más no verá el término de su
tarea, que ha de prolongarse por ciclos de futuras
vidas.
Todo quehacer alquímico, se forja en una vía
larga, porque en cada etapa de construcción del
Hombre Superior, la duración de la misma es
medida desde lo Alto, considerando la capacidad
de resistencia de materia que va a recepcionar la
Luz Celeste, y consecuentemente, fija la latitud de
esa considerable tarea.
Durante el curso de esta extensa labor siempre
permanece, en el Adepto, una pequeña y
poderosa partícula permeada de mal. Es un foco
pequeño y poderoso, que siembra en el cultivador
la duda sobre la calidad de su esfuerzo y de su
cosecha, y tiende a abortar toda Obra de Luz. Es
un estado engañoso, porque incluso dentro de su
hacer obscurecido, piensa que actúa
correctamente, y abroquelado en el albañal de su
bajeza, utiliza toda debilidad o incertidumbre de
la carne, para tentar con éxito a la materia del
alquimista. Esta partícula innoble, es la
contrapartida de aquél corpúsculo luminoso que
se labora en cada Solve et Coagula.
Quienes participan e inculcan el Arte Negro, lo
hacen porque se adhieren sin reparo alguno a esa
pequeña partícula de obscuridad absoluta, que
todos portamos en nuestro interior, torcida
tendencia que siempre ha tratado de imponerse
en el transcurso de los tiempos.
Cuando Irineo Filaleteo jura no referirse a los
empleos o usos de una alquimia rebajada por la
Magia Negra, no se refería a la divulgación de
cuerpos de filosofía obscura, Escuelas de
Hechicería o infectos Grimorios, sino a la firme
decisión adoptada por la personalidad, debido a
los influjos de sus bajos sentidos, de abrirse sin
restricción a ese núcleo de negrura, empotrado en
todos.
Nadie puede desarrollar eternamente lo
obscurecido, porque la misma persistencia en el
Mal, porque todo practicante de maldad, ha de
enfrentarse, un día entre los días, a la horrorosa
visón de sus propios errores, y llega a tener la
evidencia que todos los dolores por él producidos,
se han de verter en alguna de sus existencias
terrenas, y ello no le deja otro camino que la
elevación hacia la Luz, a partir de la tenebrosidad
más densa por él concretada. Camino
indescriptible para la comprensión del hombre,
debido a su extensión, duración y carga de
fatigas, desencantos y dolores que conlleva.
No hay obscuridad eterna. Hay Luz eterna.
El Mago Negro en esa calidad, cursa muchas
vidas en esa nefanda ocupación, hasta llegar al
clímax de su poder, que no es otra cosa que su
esclavitud. Su elevado grado de negrura es el
logro de muchas vidas desperdiciadas en el mal.
Esta realidad la vive y experimenta, en menor
grado el Adepto, en la limpieza de su materia, que
si bien ha sido alivianada y suavizada en el
yunque de sus vidas anteriores, en ocasiones
vuelve, en el presente, a enturbiarse una y otra
vez, para ser, en cada oportunidad, blanqueada y
domeñada por el estudiante a través del Solve et
Coagula.
La historia del hombre es azarosa y antiquísima,
la alquimia es la vía de su regeneración, por ende,
no podemos sostener la existencia de alquimias
de vías cortas o breves. No existen atajos,
subterfugios ni quehaceres instantáneos y
totales, sólo un permanente y dificultoso,
larguísimo trabajo de purgación en pos de la
iluminación.
Pregunta 34
Si la práctica del Solve et Coagula purifica a la
materia y la despoja de lo atractivamente efímero,
banal e inmaduro... Si hemos de sentir saciedad y
hastío por lo que antes nos atraía y galvanizaba a
nuestro Ego personal, ¿Quiere decir que la senda
del Alquimista es un camino de soledad?
Respuesta 34
Planteemos la misma pregunta en otro contexto:
¿La alquimia tiene un poder transformador?
¿Cómo nos cambia la alquimia? Y ¿En qué nos
transforma la alquimia?
Todo el actuar de la alquimia consiste en purgar
a la materia.
Esta purgación se realiza con un proceso doble y
alternado: el Solve et Coagula.
Las transformaciones que el Arte Real imprime a
su cultivador se producen, tanto en la etapa del
Solve, que licua, transforma a lo pesado y duro de
tus tejidos, en otras palabras, a todos tus
defectos, uno por uno. Y la otra etapa, que fija,
coagula o congela en ti todo lo que es cimero,
excelente, interesante y motivador.
En esto consiste, en términos muy generales, el
poder transmutador de la Alquimia.
Los grandes modeladores del contenido de
nuestro vaso son el Alkahest y el Mercurio
Divinizado.
Una vez que el Adepto se aficiona a las lecturas
de los textos y artículos pertinentes, que ya
hemos puesto a vuestra disposición, y sobre todo,
practica el Solve et Coagula, ya comienza a atraer
el Alkahest hacia sí.
El Alkahest es un Agua de Fuego, purificadora y
modeladora, que no quema. Es decir, no calcina,
ni destruye a la tierra bien preparada o en vías de
serlo, por el contrario, su presencia revitaliza y
refresca a tu tierra cansada y sedienta.
Pero ese mismo Alkahest, cuando cae, como
lluvia áurica, sobre todo lo bajo, corrupto y
torcido que tenemos, equivale al ácido sulfúrico
que embebe a una plancha de cobre. Se conforma
y expande una peligrosa nube de agentes tóxicos
de una fetidez corrosiva irrespirable.
Afortunadamente el Adepto no siente dolor
alguno en ese instante. Sólo, posteriormente,
puede experimentar los efectos de una torva y
cerrada resistencia de la parte obscurecida de su
materia, que se opone y trata de impedir, por mil
medios todo futuro contacto con la Luz.
Hasta aquí la acción del Solve, en cada sucesivo
ejercicio del mismo.
Por otra parte, en lo que atañe al Coagula, cada
partícula de azufre licuado-evaporado, con el
contacto con el Alkahest, se embebe de tinte
mercurial, y retorna a la parte no trabajada de su
tierra, para imantarla de excelsas e
interesantísimas cualidades superiores.
En síntesis, hay un cambio, un trueque de
tejidos, materias, vibraciones de baja, pesada,
obtusa y torva calidad, por otras etéreas alígeras,
radiantes de asombroso poder.
El estudiante, en un principio, debe soportar los
inconvenientes de un rechazo tenaz y obtuso de
una materia ignara refractaria a todo avance y
progreso.
En verdad, quien comienza la formidable e
iluminadora tarea de limpiar su agobiado y sucio
traje, mediante la meditativa lectura de textos,
artículos y, sobre todo, con la diaria práctica del
Solve et Coagula, muchas veces está aún fuera de
la esfera de la Enseñanza, porque aunque todas
sus ansias y mejores propósitos se vuelquen
hacia ella, la resonancia del Saber no puede,
temporalmente, traspasar el durísimo y pétreo
parapeto en el cual pertinazmente se enquista la
tierra no trabajada.
En efecto, múltiples, cambiantes, multiformes y
proteicas son las argucias que esgrime nuestro
Caos para cerrar el paso a la Luz.
En ocasiones, a poco andar en esta disciplina
Real, los planes y los entusiasmos son prematura
y temporariamente agostados, debido a los
vapores mefíticos que exhala, en nosotros, lo
torcido y siniestro herido por la Luz, lo que puede
expresarse en el discípulo, como depresiones, o el
sentimiento de un profundo vacío y momentánea
soledad. Quizá surjan dudas infundadas, o una
declarada e invencible apatía con respecto de
estas materias.
La tierra que ignora su intrínseco poder
espiritual, presiente que, como personalidad,
tiene sus días contados, y por eso se aferra
intensamente a lo fantasmal, precario y sin valor,
y para desalentar toda reincidencia hacia la Luz,
ejerce su disimulado impulso y poder, para que el
discípulo, ya un tanto desorientado, se pregunte:
-¿adónde me lleva esta disciplina? ¿Seré
despojado de todo lo que me hace sentir que estoy
vivo? ¿En lo sucesivo seré un Midas desfalleciente
de hambre, en medio de mi oro?
El alumno ya advertido de los lazos y trampas de
su Caos, debe escribir un Diario de Vida, en el
cual anote, en secreto y para sí mismo, los
ejercicios practicados y sus efectos, y por ningún
motivo ha de suspender sus estudios y la práctica
del Solve et Coagula y llevar, simultáneamente
una vida normal.
Paulatinamente advertirás, Hermano, que tu
quehacer como Alquimista es un constante
avanzar hacia tu propia integración, que equivale
a que te conozcas, te comprendas y te ames y
seas tu mismo, en el más elevado concepto de tu
identidad.
Es el camino hacia una integración con los
demás, y cuando seas uno con los terceros, te
integrarás al Todo Poderoso y serás uno con Dios.
Esta hermandad con tu prójimo, será un
acercamiento realizado a través de la silente
irradiación de tu peso mercurial –Como indica
Filaleteo-, y no por medio de la vocinglera
vacuidad.
Los cambios que sucesivamente experimentes son
individuales, in tuito personae, pues cada cual
tiene que vivir su propia experimentación, esto no
es un entretenimiento de palabras, es un hacer.
Pero puede decirse que, en general, estas
transformaciones tenderán a hacer de ti un ser
aún más profundo, mesurado, valiente, humilde,
sabio, y por sobre todo feliz, poseedor de una
apacible y dichosa serenidad, fundada en tu
silencio interior y en un amor incondicionado.
Los lazos con la familia y los terceros se
fortalecerán e iluminarán. Tu conducta será
aparentemente la misma, pero todos tus actos se
harán translúcidos por su propio fulgor interior.
No serás arrastrado por la separatividad y la ciega
arrogancia. No enjuiciarás innecesariamente a
tus hermanos, si bien no serás cómplice de
enajenados haceres, y advertirás las deficiencias
y la inmadurez de las Almas más jóvenes.
Intuirás sus limitaciones, aquellas mismas
tempestades que asolaron algún día tu lar, y no
te sentirás soberbiamente distinto, porque de la
maldad semi vencida, todos llevamos en la
entraña, sus ocultos ecos en nauseabundos
cobijos de nuestros soterrados muladares. Por
eso, antes de lapidar a un infractor, recordaremos
que debemos estar alerta para que nuestros
cuervos no retornen a sus nidos.
Por todo lo dicho, Hermano, aguarda expectante
la condición y calidad de tu cosecha, que estará a
la altura de tus desvelos y de tu preparación.
La segunda medida consistió en precipitarlas a
los insondables abismos y, mientras caían, dando
tumbos, de plano en plano, les ocurrieron tres
cosas:
Esas Chispas Divinas tan diáfanas, efulgentes y
poderosas, a medida que se desplomaban por los
ámbitos sidéreos, se iban recubriendo de placas y
más cubiertas de sarro infecto y maloliente. De
modo que esas chispas Divinas quedaron
recubiertas por suciedad, formas duras o Sal,
restando ese Mercurio o Chispa Divina encerrada,
como un Mercurio Interno, en el Pregunta 35
¿Cuáles son los dos mercurios, según los autores
clásicos?
Pregunta 35
¿Con qué regularidad debe hacerse el Solve et
Coagula?
Respuesta 35
Antes de ejecutar en nosotros el Solve et Coagula,
tenemos que roturar intensamente nuestra
Tierra. Esto quiere decir que debemos
asegurarnos que nuestros siete centros
principales, chakras, padmas o ruedas, funcionen
en las mejores condiciones posibles, pues ellos,
además de la Chispa Divina, son los campos de
fuerza que atraen, absorben, procesan y
distribuyen, en nuestro interior, a la Energía
Mercurial macro y microcósmica.
Lo precedente se alcanza con el ejercicio que se
diseña en el "Primer Curso de Alquimia de Alto
Grado, Págs. 920 a 927 inclusive. Tal disciplina
previa, debe llevarse a cabo diariamente durante
el lapso de seis meses.
Este ejercicio nos permite experimentar muy
personalmente, a nuestro modo, la sensación y la
realidad de la conexión con el Alkahest y, como
dije, preparar las vías internas o nadis para
ejecutar el Solve et Coagula.
El discípulo reducirá el lapso de seis meses de
este trabajo, a un mes si, con anticipación ha
practicado habitualmente el Reiki, o métodos
como el Chi-Kung, o Curación Pránica de Choa
Kock Sui y otras similares., cuyo ejercicio procura
la apertura de los chakras.
Transcurrido que sea el lapso de seis meses o de
un mes, en su caso, prescindirá de este ejercicio y
sólo realizará el Solve et Coagula. Empezando por
un ejercicio diario durante el primer mes, y ha de
aumentarlo en una unidad más cada mes
cumplido, sin sobrepasar siete ejercicios diarios,
que es el máximo posible.
Cada cual se regulará de acuerdo a su
resistencia, y capacidad de absorción. Lo
importante es no forzarse y entrabarse. Tiene el
mismo valor moral hacer un ejercicio diario o
siete en cada jornada, siempre que se llegue al
nivel adecuado para cada cual. El máximo de
siete ejercicios, ocupa un tiempo de, más o
menos, 2 horas, 20 minutos. En este caso, el
ideal consiste en dividir su ejecución en dos o tres
partes durante toda la jornada. Las primeras
horas de la mañana, antes de las ocupaciones de
rigor, son buenas para ejecutar el primer trozo.
Pregunta 36.
¿Estos ejercicios forman parte de la Alquimia
Tradicional, o son una nueva adaptación a las
necesidades espirituales de ogaño?
Respuesta 36
El ejercicio del Solve et Coagula es uno e
inmodificable. Es el mismo a través de las edades.
Esto se puede comprender al advertir que todos
los autores clásicos, al tratar de sus Regímenes
hacen, parcial y desordenadamente, reiteradas
alusiones a un mismo Solve et Coagula.
La ejecución cuidadosa de este Ritual se regla
según el Modelo Divino de una Suprafisiología
que comparten, al unísono el ser humano y el
Macrocosmos. ¿Cómo se le podría adecuar o
cambiar?
Resulta inconcebible trasmitir una alquimia
adulterada o "adaptada". Esta práctica es tan
antiquísimo como la Alquimia Tradicional, porque
obedece a la misma estructura del Cosmos que, a
escala, se reproduce en el hombre y en la mujer.
Es la sempiterna fórmula de la fabricación del
Mercurio Interno o Fuego Secreto (por lo
escondido y desconocido de su quehacer)
Mercurio Divinizado formado intracorporalmente.
Como podréis concluir, Hermano, su desarrollo
obedece a una disposición o escondida estructura
compartida, como te dije, por el Universo y el
practicante. Es, con toda certeza, el mismo
ejercicio que practicó Flamel, Irineo Filaleteo,
Altus, Saint Germain, José Bálsamo y el mismo
Fulcanelli...y es el mismo ejercicio que vas a
intentar tu. Sólo que los Adeptos trabajan con su
materia de la Piedra indescriptiblemente más
afinada que la nuestra.
Me parece muy improbable que el grueso de los
estudiantes, a primera vista, disciernan la
importancia y privilegio que implica el disponer
de la mismísima "Palabra o Verbo Perdido"
referido por el Buen Conde Trevisano, que es la
fórmula que, rompiendo todos los secretos del
pasado y el desconocimiento del presente,
permite al discípulo humilde, inteligente y bien
encaminado, a fabricar su propio Oro espiritual.
Pregunta 37
Los ejercicios son procedimientos de visualización
e imaginación. ¿Cómo puede este mecanismo
manejar, atraer y dirigir hacia nosotros al
Mercurio Divinizador?
Respuesta 37
Te repito, Hermano, todo el proceso está, desde
siempre, grabado a Fuego en el interior del
hombre y de la mujer. Sólo que el profano lo
ignora, y se margina de su propia herencia
Divina.
De modo que al practicar el Solve et Coagula,
según las instrucciones aportadas por la
Enseñanza, estás visualizando algo ya existente,
operante y funcionando en tus entrañas, lo justo
par mantener una vida precaria y que, ahora, se
intensificará, no porque sea uno quien maneje y
disponga del Alkahest, sino porque es el Mercurio
Divinizador quien nos mueve, nutre y eleva.
Pregunta 38
¿Lo artificial en nosotros se debe evaporarse en
los niveles sutiles?
Respuesta 38
La operación de esta antiquísima fábrica
alquímica, el hombre, descansa en dos columnas
inmarcesibles: El Solve y el Coagula, en la
continua alternancia de ambos.
Las definiciones y nombres son los símbolos de
una Fuerza viva y muy inteligente, movida por
hilos de Fuego que se asientan en el Origen, en lo
sutil, pero sus efectos se aprecian en todo el
espectro del campo electro magnético del hombre:
Es afectada su piel, sus órganos, sistemas, su
emocionalidad, mentalidad y espiritualidad: Todo
al mismo tiempo, en diversos grados y con los
retrocesos, estancamientos y avances propios de
la Labor Alquímica.
La mente concreta es incapaz de concebir y
calibrar el conjunto de esa labor, pero sí puede
ver y palpar los efectos de la misma, cuando se
torna la cabeza y se mira hacia el pasado
mediato.
Hasta aquí las respuestas.
Pero hay algo más que decir en torno al Solve et
Coagula. Reitero que el ejercicio no ha variado en
el transcurso de las edades. Es el mismo. No
obstante, paradójicamente, cada cual hará un
Solve et Coagula tan ajustado a sus posibilidades
que, jamás en la historia de la Humanidad, ha
habido, ni habrá dos ejercicios de esta naturaleza
que sean idénticos.
Para aclarar lo anterior, debo puntualizar que
cada Solve et Coagula desencadena, en nuestro
privativo mundo interior, o Laboratorio del
Alquimista Tradicional, secuencias múltiples,
integradas por cientos de operaciones alquímicas,
que surgen se desarrollan, expanden , decrecen,
desaparecen y retornan en el proceso de este Arte
Real. Son instancias que toman una forma
múltiple, ramificada y no lineal. Tales son, a
modo de ejemplo, las instancias de: Preparación,
Destilación, División, Acuosidad, Conjunción,
Calcinación, Sublimación, Solución, Generación,
Putrefacción, Concepción, Impregnación,
Fermentación, Separación, Ortus, Purgación,
Fijación, Ceración, Multiplicación, Imbibición,
Congelación, Exaltación o Pelícano, la Exaltación
Exaltada o Ave Fénix… etc.
Nuestra mente concreta no pude determinar, por
ejemplo, cuántas sublimaciones, qué de
purgaciones, se suceden y se repiten y dejan de
ser, para retornar en cada grado sucesivo, de la
espiral del progreso alquímico. No es, desde luego
éste un sistema lineal, es polifacético,
multitudinario, arborescente y rotundamente
simultáneo.
Carece de un objeto útil que el estudiante procure
sistematizarlos, disecarlos, reordenarlos y dar
una secuencia "verídica y exacta", pues no hay
una conformación única y excluyente. Es un
ordenamiento intuito personae. Se acomoda a la
necesidad y posibilidad de cada alumno.
Quien conozca y vivencie por sí mismo el Solve et
Coagula, ya puede dedicarse a "Cocer y Cantar", e
incluso olvidarse de los clásicos, a menos que,
caritativamente, se dedique a interpretarlos a la
Luz de la Escuela, para los demás interesados.
En todo caso este ordenamiento asistemático, no
depende de la personalidad, se establece desde lo
Alto, y en forma supra-automática, por el sólo
hecho de practicar el Solve et Coagula.
A todos nos basta, pues, ejecutar el Solve et
Coagula, para que un impulso supraconsciente e
inteligentísimo, desarrolle todo el proceso en
nuestro castillo o morada interior, sin que se
salte una coma, pero con una expresión privativa,
la justa y perfecta para nuestra realidad.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS ALQUÍMICAS
Pregunta:
¿Se puede llegar a la simplicidad, a través de la creciente complejidad?
Respuesta:
Desde el punto de vista de la Alquimia Tradicional de Alto Grado, para
franquear el esquivo ámbito de la simplicidad, y asentarse en ella es
menester, primero, que aprendas, gradualmente, a conectarte con la
Potencialidad Espiritual que anidas en tu interior y, con el impulso y pureza
del despertar de esa Energía Interna, paulatinamente apagarás el falso brillo
que nos doblega, e impone a cada uno, ese hacer artificial y convulsivo del
mundo exterior y cotidiano. Es esa, una vibración abajada y descontrolada
que nos tiraniza a través de mil situaciones obscurecidas, propias de una
vida ramplona y oropelada.
Todos los conceptos y actos del hacer externo no pueden ser llevados a la
simplicidad, mientras no se produzca, en nosotros, una maduración interna,
que consiste en una suerte de esclarecimiento, que cambia la visión y
comprensión de ese mirar corto y torvo de los de los sentidos externos, para
ingresar en un nuevo despertar, producto de alcanzar una mayor sazón.
Es allí donde yace adormida la Raíz de tu Origen, la suma infinita de todas
tus posibilidades espirituales y materiales positivas, o Mercurio Coagulado
que, trabajado día a día por la práctica del Solve et Coagula, hará en ti
manifiesto el nacimiento del Ser Interno, y esa, tu Luz de Vida Manifestada,
trascenderá más allá de todo lo desarticulado en la materia, para poner en
cada uno de tus actos: Comprensión, Amor y la Pureza.
Gradualmente, te acercarás a esa tonalidad y vibración característica de los
Vivo que se derrama desde la Fuente Original, en forma de Alkahest.
Revirtiendo todo lo obscurecido del quehacer externo, e induciéndote, paso,
a la expresión inherente de esa Simplicidad iluminada, transparente e
inteligente, que ogaño permanece inexpresada, debido a la persistente
dominación del Caos, estado de creciente y permanente complejidad y, sobre
todo, desconcertante y desequilibrador, que perturba a la mente e,
ilusoriamente, hace creer al adormido que pone en él Sabiduría y
Corrección, sin antes haber puesto orden y equilibrio en el interior de cada
cual.
Pregunta:
¿Ser simple equivale a estar dominado por la simpleza o es un entrar en la
nada?
Respuesta:
Lo simple consiste en captar y aprehender la Sabiduría de lo escondido.
Sapiencia que es altamente activa, y no guarda relación alguna, con una
simpleza rayana en lo zafio, ni consiste en permearse con un simple, y aún
inmaduro estado de no-acción.
Si a sabiendas, o por ignorancia, prescindimos de la constante
experimentación del Conocimiento Superior, valiéndonos del Solve et
Coagula, cada uno de nosotros continuará adherido al hacer artificial.
Tan sólo el gradual desarrollo de una continuada maduración, produce el
inteligente acicate que motiva un creciente y veraz ordenamiento interno,
cuyo son atrae el florecer de un amor inteligente, capaz de sostenerse tanto
en la Luz, como en la obscuridad.
No es posible que el guerrero o guerrera puedan mantenerse erguidos, si no
realizan un trabajo previo, consistente en elaborar y pulir, una a una, todas
sus armas, valiéndose de una dificultosa y permanente disciplina que, como
lo habrás supuesto, es la práctica diaria del Solve et Coagula que,
imperceptiblemente, aísla al practicante de su propio parloteo exterior e
interior, y lo conecta y unifica a la eterna irradiación del Alkahest, o
expresión de la Divinidad Suprema, el cual, al tocar tus centros internos e
inactivos, hace germinar tu semilla o Mercurio Coagulado, y pone en orden
tu intorno y, desde allí, podrás esperar la Bienaventuranza de todo lo que
obtendrás, como el salario propio, natural y espontáneo, con motivo de
unirte al Amor y al Bien que està en todas partes, visible o invisiblemente
eterno.
Esta comprensión permite captar la simplicidad inherente a toda la
Creación y hacerla espontáneamente activa en todo tu quehacer.
No somos nosotros quienes imponemos el sello de lo correcto o simple e
nuestras acciones, sino el impulso radioso del Mercurio Superior, que crea y
sustenta todo.
Pregunta:
¿La alegría interior, y el escoger del entorno las cosas que son trascendentes
para uno y los demás, constituye una actitud egoísta?
Respuesta:
La alegría interior es la natural decantación del trabajo alquímico realizado
en el propio vaso, cuerpo o Laboratorio interno.
Este contento interior se teje y acrece con energías etéreas de elevada
condición, cuyas vibraciones traspasan y embeben a tus tejidos, ya
preparados en la fragua del Solve et Coagula. Resonancia celeste que
arrebata e impele a tus células y expresiones sub-atómicas a participar en
una alígera y arremolinada danza lumínica, de modo que embriagadas de
Amor superior y en Paz con la vida pues, a su respecto, ya se han desleído,
en gran proporción, las "aguas fuertes" del Caos, tu Templo interno se troca
en solemne y colosal Catedral, en la cual ese entona un permanente himno
en alabanza al Señor.
Ese es el efluvio que dimana el Alquimista o la Alquimista que goza de este
estado de contentamiento pleno y siempre mesurado e inteligente. Alegría
que sabiamente se adecua a cada situación que se presente. Es la antípoda de
todo comportamiento petrificado y forzado, que tiene el sello de lo
mecánicamente artificial.
Quien posee este contentamiento tiene la convicción, probada en múltiples
batallas, que lleva en sí la reserva de un remanente creciente de oro líquido o
Mercurio Divinizado, que facilita su comunicación con el Propio Maestro
Interno o Chispa Divina, y con el Alkahest, expresión de la Divinidad, que le
auxilian para poner en todos sus actos, la impronta de lo poderosamente
bello, eficaz, bueno y veraz.
La alegría que aludes, coexiste y convive con una suerte de esclarecimiento
que permite distinguir con certeza el límite de lo luminoso y de lo obscuro,
de modo que puedes situarte, sin involucrarte en las brumas obscuras y
emocionales del problema propio o ajeno, en un punto elevado y medio entre
esos dos pares de opuestos, y decidir con relativa facilidad el sentir, pensar y
actuar más elevado y adecuado en cada ocasión que haya menester.
La irradiación que has de emanar en tal estado, si bien es semejante a sí
misma en todos los eventos, sus efectos en los terceros son varios y siempre
diferentes, pues ellos no han tenido la oportunidad de laborar
alquímicamente su propia tierra, y la reciben en una tierra con distintos
grados de imperfección.
En la Naturaleza intrínseca de esa felicidad interior, alienta un poderoso
núcleo de Unidad y, por lo tanto, tal estado de ánimo, tanto en su expresión y
efectos, no puede presentar facetas de separatividad o egoísmo.
Tampoco representa un acto de injusto privilegio el que tú, que pagaste por
ella, la poseas, y otros, que no se han esforzado en la línea correcta, por
desconocer la labor alquímica tradicional, estén desposeídos de esa
condición liberadora.
En lo que respecta a adherirse a estados trascendentes, la nobleza y
excelsitud de los mismos, imprimen en ti un amor Inteligente tan amplio que
circunda a toda la Creación, sin excluir a ningún ser, y por ello resulta
inconsistente temer que tal condición tenga, en su expresión, matiz alguno de
separatividad o torvo egoísmo, pues en tal evento, el yo personal termina por
disolverse en el Uno y, entonces, será la emanación de Dios la que transite en
tu diaria jornada.
Pregunta:
La aseveración bíblica de "El Espíritu sopla donde quiere" ¿Nos permite
concluir que es posible que, durante la práctica del Arte Real, se produzca
en el estudiante una divinización o iluminación repentina de su Mercurio
Interior?
Respuesta:
Desde el punto de vista del Arte Real, el término "Espíritu", siempre se
refiere al Alkahest, o Mercurio Superior, o Mercurio Divinizador.
Así como, por otra parte, el vocablo "Alma" dice relación con el Mercurio
Divinizado, sea el Originario o Chispa Divina, o el formado
intracorporalmente o Mercurio Divinizado o Mercurio Interno, mediante la
práctica del Solve et Coagula.
De igual manera, los términos tierra, materia, vaso y contenido del vaso,
aluden al Cuerpo físico y sus componentes.
Ahora bien, si se nos habla sobre el "Espíritu", sabemos que se hace
referencia al Alkahest, de modo que la frase "El Espíritu sopla donde
quiere", debe interpretarse como "El Alkahest sopla donde quiere", y ¿Cuál
es, en este caso, el significado del verbo soplar?
Vemos en Génesis, capitulo II, versículo Nº 7:
"Formó pues Jehová Dios al Hombre polvo de la tierra, y sopló en su nariz
soplo de vida, y fue el hombre ánima viviente", (Biblia de Casiodoro de
Reina, Biblia del Oso, 1573.)
Tratándose, entonces, del soplo de Vida, introducida mediante el Alkahest,
debemos concebir que la acción del verbo "soplar, debe entenderse como
"penetrar". De tal suerte que la frase en comento, queda como:
"El Alkahest se penetra donde quiere".
De hecho, de la lectura de nuestros textos y artículos, se infiere que el
Alkahest se introduce en todas las cosas visibles e invisibles. Sin su concurso
no hay manifestación de vida. Pero, la más de las veces, se presenta con una
intensidad muy precaria, sólo lo suficiente para mantener, junto con la
respiración, una vida muy obscura y rasera.
La permeación mercurial de toda materia, depende de dos circunstancias:
Primero, de la pureza e intensidad con que llega el Alkahest a la materia
preparada pera recibir esa tintura, sin que aquella destruya, queme o
vitrifique a la tierra, y segundo, de la preparación misma de la materia, para
acoger y procesar la radiancia del Alkahest.
Nos estamos refiriendo a la "Agricultura Celeste" y así como en nuestro
plano físico no podemos esperar que, de improviso, y suspensa en el aire,
aparezca una rosa roja de penetrante perfume, plena de vida y futuros
desarrollos, puesto que aquella maravilla de la Naturaleza, debió
fundamentarse en la conveniente preparación de la tierra, en el desarrollo y
putrefacción de su semilla, en múltiples brotes, como en el rosal mismo, que
debieron corporizarse previamente, para anidarla y servirle de soporte y
nutrición. De la misma suerte, no podemos esperar una divinización o
iluminación espontánea, sin la debida preparación efectuada en muchos
ciclos de pasadas vidas.
Así, una divinización o iluminación aparentemente repentina, ha de basarse
en un arduo y refinado resultado, de un largo proceso anterior que
completa, en ese momento, una etapa o grado de culminación y que permite
liberar a la propia tierra de una parte de su obscuridad y mejorar la calidad
de la Energía recibida, y percibir parte del potencial de la Luz adormida
inserta en nuestras entrañas, la que aumenta su radiosidad. Esta
iluminación equivale a absorber mayor radiancia o tintura mercurial y
saber dirigirla con una destreza mayor que en las pasadas ocasiones.
Otra cosa muy diversa es que esa eclosión de conciencia, que es una de las
infinitas iluminaciones que tienen lugar en el ascendente camino de la luz, se
viva, o se observe en un tercero, como un algo inmediato, sin sostén y causa,
Ello ocurre así porque el humano mirar sólo percibe la cúspide de iceberg, y
no advierte el colosal volumen oculto bajo las aguas de un aparente olvido.
Desde este punto de vista, en el desarrollo de la Gran Obra, todo avance,
destreza y maestría, exige una cuota de esfuerzo. No hay atajos, no hay vías
breves, solo existe la larga.
Verídico y evidente es que algunos seres, en determinadas encarnaciones,
surgen con todo el conocimiento alquímico asequible a los humanos, pero no
cabe duda que ello se fundamenta en miles de vidas forjadas en el mérito y
en la más alta devoción al Todo Poderoso.
Se habla de vías alquímicas largas y breves. Estimo que ello no deja de ser
sino una falacia, o términos propuestos por nuestros clásicos tratadistas,
para extraviar a los profanos, pues, sea que se trabaje en sí mismo, en
hierbas o metales externos, siempre se está trabajando con materia viva y,
forzosamente, en el curso de una de nuestras vidas dedicadas a las tareas de
Vulcano, se ha de topar con una barrera temporalmente infranqueable, la
cual consiste en el límite de lucidez que alcanza nuestra materia, o la de la
hierba o la del metal vulgar externo. De allí que toda tarea, toda vía
alquímica es de suyo larga, y el estudioso deberá desencarnar, habiendo
logrado evidentes desarrollos en su quehacer alquímico, más no verá el
término de su tarea, que ha de prolongarse por ciclos de futuras vidas.
Todo quehacer alquímico, se forja en una vía larga, porque en cada etapa de
construcción del Hombre Superior, la duración de la misma es medida desde
lo Alto, considerando la capacidad de resistencia de materia que va a
recepcionar la Luz Celeste, y consecuentemente, fija la latitud de esa
considerable tarea.
Durante el curso de esta extensa labor siempre permanece, en el Adepto, una
pequeña y poderosa partícula permeada de mal. Es un foco pequeño y
poderoso, que siembra en el cultivador la duda sobre la calidad de su
esfuerzo y de su cosecha, y tiende a abortar toda Obra de Luz. Es un estado
engañoso, porque incluso dentro de su hacer obscurecido, piensa que actúa
correctamente, y abroquelado en el albañal de su bajeza, utiliza toda
debilidad o incertidumbre de la carne, para tentar con éxito a la materia del
alquimista. Esta partícula innoble, es la contrapartida de aquél corpúsculo
luminoso que se labora en cada Solve et Coagula.
Quienes participan e inculcan el Arte Negro, lo hacen porque se adhieren sin
reparo alguno a esa pequeña partícula de obscuridad absoluta, que todos
portamos en nuestro interior, torcida tendencia que siempre ha tratado de
imponerse en el transcurso de los tiempos.
Cuando Irineo Filaleteo jura no referirse a los empleos o usos de una
alquimia rebajada por la Magia Negra, no se refería a la divulgación de
cuerpos de filosofía obscura, Escuelas de Hechicería o infectos Grimorios,
sino a la firme decisión adoptada por la personalidad, debido a los influjos
de sus bajos sentidos, de abrirse sin restricción a ese núcleo de negrura,
empotrado en todos.
Nadie puede desarrollar eternamente lo obscurecido, porque la misma
persistencia en el Mal, porque todo practicante de maldad, ha de
enfrentarse, un día entre los días, a la horrorosa visón de sus propios
errores, y llega a tener la evidencia que todos los dolores por él producidos,
se han de vertir en alguna de sus existencias terrenas, y ello no le deja otro
camino que la elevación hacia la Luz, a partir de la tenebrosidad más densa
por él concretada. Camino indescriptible para la comprensión del hombre,
debido a su extensión, duración y carga de fatigas, desencantos y dolores que
conlleva.
No hay obscuridad eterna. Hay Luz eterna.
El Mago Negro en esa calidad, cursa muchas vidas en esa nefanda
ocupación, hasta llegar al clímax de su poder, que no es otra cosa que su
esclavitud. Su elevado grado de negrura es el logro de muchas vidas
desperdiciadas en el mal.
Esta realidad la vive y experimenta, en menor grado el Adepto, en la
limpieza de su materia, que si bien ha sido alivianada y suavizada en el
yunque de sus vidas anteriores, en ocasiones vuelve, en el presente, a
enturbiarse una y otra vez, para ser, en cada oportunidad, blanqueada y
domeñada por el estudiante a través del Solve et Coagula.
La historia del hombre es azarosa y antiquísima, la alquimia es la vía de su
regeneración, por ende, no podemos sostener la existencia de alquimias de
vías cortas o breves. No existen atajos, subterfugios ni quehaceres
instantáneos y totales, sólo un permanente y dificultoso, larguísimo trabajo
de purgación en pos de la iluminación.
Pregunta:
Deseo saber el papel que la Alquimia desempeña en la Gran Obra, a fin que
la parte obscurecida de hombres y mujeres, se libere de su prisión, e
iluminándose logre el Re-Ligare, o reunión con su Creador y, sobre todo
cómo transformarnos para llegar a esa Divinidad, a través de un desarrollo
interno que implique "transformar nuestros Carbones". En síntesis: ¿Qué
métodos debo utilizar, en el diario vivir, para hacer esa transmutación de
mis propias pasiones mundanas?
Respuesta:
Los términos: Alquimia, Gran Obra (Magnum Opus), Arte Real, y
Agricultura Celeste, son términos sinónimos, que aluden a un mismo y único
proceso, destinado a elaborar, con la ayuda del Alkahest, nuestro Mercurio
Interno o Mercurio Divinizado, a partir de nuestro Mercurio Coagulado.
Por lo tanto, no es dable preguntarse cuál ha de ser el papel de la Alquimia
dentro de la Gran Obra, sino más bien, interrogarse ¿Cómo opera la
Alquimia o Gran Obra en el perfeccionamiento físico, emocional, mental y
espiritual de ser humano?
Debo concordar contigo, querido Hermano, que hombres y mujeres estamos
contaminados con debilidades, egoísmos, y aviesas artimañas.
Efectivamente, nuestra dura argamasa metálica externa, es refractaria a la
Luz. Pero tal condición no nos faculta para emitir un juicio condenatorio a
nuestra actual conformación.
Lo precedente, por cuanto tal disposición se estructuró a raíz de la Gran
Caída, y las mal olientes costras, que se adhirieron a nuestro ser durante el
descenso forzoso a los planos más densos, lentos y obscuros. Ese es el
formidable poder tenebroso que embebe a los seres humanos, y les inyecta
esas bajas pasiones que les arrastra a su perdición.
Con todo, no debemos culparnos y avergonzarnos de esa corriente involutiva
que nos aplasta y envilece, forzándonos a un actuar motivado por esa pez
hirviente y fétida, tan antigua y, con todo, tan viva en nosotros. Esa situación
está considerada e impuesta dentro del Plan trazado por el Gran Arquitecto
del Universo, a fin de que los humanos, reconozcan su incapacidad de
desasirse por si mismos de esa carga nefanda, y acepten ser ayudados por la
manifestación de la voluntad Divina o Alkahest, y así vencer esas
limitaciones aniquiladoras.
Resulta obvio, desde un punto de vista alquímico, que el erróneo proceder de
la Humanidad, obedece a la naturaleza misma del estado de su materia no
elaborada.
De lo anterior se deduce que nuestra personalidad no debe culparse de su
intrínseca bajeza, que deviene desde el comienzo de los tiempos, ni atribuir a
su propio mérito los ocultos tesoros espirituales que anidan en el vaso.
El estudiante debe tener muy claro, que esas imperfecciones que escuecen a
su conciencia, son el efecto necesario de la involución, y su permanencia es
ocasionada porque él no sabe conectarse al Alkahest.
Ahora bien, el aprendiz entregado a los menguados recursos de su mente no
desarrollada, es incapaz de planificar y desarrollar nada que lo vire en 180º,
para que su obscuridad se torne radiancia. El estudiante nada puede hacer
para dejar de transitar por esa abajada y rutinaria huella que él, en sus
momentos de lucidez, aborrece.
Siempre repetiremos que sólo la práctica del Solve et Coagula es lo único
que domeña y extirpa nuestros defectos. Eso, sin ningún agregado. Pues el
Solve et Coagula da vida y acrece a nuestro Mercurio Coagulado, que ha de
transformarse en oro líquido o Mercurio Divinizador, el cual permite recibir
y asimilar mejor al Alkahest, y derrotar a León Verde que anida en cada
uno, y que es el epítome de los defectos de una materia no trabajada, hirsuta
y arisca.
Hemos dicho, en anteriores ocasiones, que el desarrollo efectivo y escondido
del Arte Real, no està al alcance de la comprensión de la mente concreta, por
lo tanto no cabe que el discípulo, si quiera, piense en cómo utilizar el Solve et
Coagula, para mejorar su actual estado. Sólo puede practicar ese
mecanismo, y esperar los resultados ineluctables, pues es la llave que abre
las arcas de tus escondidos poderes.
Lo anterior está muy bien diseñado en el emblema XI, de la "Atalanta
Fugiens", de Michael Maier, que expresa: "Blanquea a Latona (la parte
externa y dura de la materia) y romped los libros".
Basta, Querido Hermano, con practicar las libaciones de fuegos, o Solve et
Coagula, para que paulatinamente sean arrasadas las deficiencias
manifiestas o inmanifiestas. Una vez que domines ese ejercicio y
procedimiento, resultarán inútiles los libros y teorías humanas.
Pregunta:
Deseo saber cual es el sentido y alcance, desde el punto de vista de la
Alquimia Tradicional, de la primera figura de la "Atalanta Fugiens", de
Michel Maier.
Respuesta:
En la primera figura de la Atalanta Fugiens, de Michel Maier se lee:
Emblema I:
"El viento lo ha llevado en su vientre"
Epigrama I:
"Si el embrión que está encerrado en el ventoso vientre de Bóreas llega a ser
dado a luz vivo, él sólo, con su arte, con su mano, su fuerte cuerpo y su
mente podrá superar todos los trabajos de los héroes. No sería para ti como
un Caeso, ni como un inútil aborto, ni como un Agripa, sino un nacido bajo
una buena estrella".
Se denomina "viento" a la embriagadora energía del Alkahest, que
desciende, toca y da vida a la forma.
Este Mercurio Externo, o Divinizador, otorga imperceptiblemente a la tierra
un linaje y grado superior, empero la forma, enceguecida por su quehacer
artificial, cree que es ella quien diseña e impulsa su propio quehacer, al
menos, hasta que no logre fusionarse con ese impulso ya sazonado, cuando
alcanza la calidad de Mercurio Divinizado.
Las dos simientes: La celeste y la terrestre.
El viento, o energía del Alkahest, lleva en su vientre una semilla o embrión
proveniente del Origen, Oriente o Cielo, que debe descender y adherirse a
una mínima partícula de terreno fértil, o Mercurio Coagulado, una vez que
este Mercurio dormido haya aprendido a desmalezarse y cultivarse con
tesón y constancia.
El Mercurio Coagulado, diseminado en nuestros cuerpos Metálico (la capa
pétrea externa), y Mineral, (la porción más profunda y más blanda), espera
el riego del Fuego Superior o Alkahest, para que de lo interno de la tierra
germine esa otra simiente terrena, encapsulada en el cuerpo durante eones.
Allí, en la entraña misma de la materia, Dios permitió la existencia de una
vía, o proceso del Solve et Coagula, que permite activar al Mercurio
Coagulado o Raíz Interna, que al multiplicarse por el referido Solve et
Coagula, sirve de sostén y basamento a todo desarrollo superior alcanzado
por el hombre o la mujer.
Sabemos que el Mercurio Coagulado está muerto, adormido, inerte en el
seno de la tierra, y que resulta indispensable que "sea dado a luz vivo". Para
que se logre este objetivo, debe ser regado por el Alkahest que, primero
traspasa a la dura corteza metálica que envuelve a la forma, y al llegar a la
simiente interna o Mercurio Coagulado, activa al Fuego dormido del ser
humano, y surge a la luz el primer brote de la simiente terrena o Mercurio
Coagulado, que se multiplicará hasta alcanzar su madurez como Mercurio
Divinizado y, muy posteriormente, será Mercurio Divinizador o Alkahest.
El sostener que el Mercurio Coagulado que cobra vida superará a todos los
trabajos de los héroes, (o Trabajos de Hércules), indica que quien ha
aprendido a desarrollarse con la radiancia de la magnetización Superior, ha
domeñado, parcialmente, a su parte obscura y, por ende, se habilita para
cumplir correctamente las pruebas que le ha asignado el Hacedor, para su
bien y el de la Humanidad. Esfuerzo que dedica en homenaje a su Creador,
que le ha permitido arribar a tan alta dignificación.
Decir que este Mercurio Interior vivificado tiene buena estrella, alude a lo
sidéreo, vale decir, que el compuesto elaborado a partir del Mercurio
Coagulado tiene el mismo sello del Creador, por lo demás, el Mercurio
Coagulado desde siempre ha tenido un origen y una constitución Divinos.
Esta Divinidad insuflada en la materia, sólo es discernida por Dios, debido al
eco Divino similar que, en potencia, alienta en el interior de cada
microcosmo.
El hombre y la mujer serán conscientes de su Divinidad cuando hagan vivo a
su Fuego Interior.
A medida que el ser humano perfeccione y sazone su Mercurio Interior, sus
pensamientos, sentimientos y acciones serán más definidos, ordenados y
exitosos, toda vez que se gestan y nacen "bajo una buena estrella".
En el transcurrir del tiempo, el interes de la alquimia se vió incrementado durante las Cruzadas,
cuando Occidente a traves de ellas y los contactos con Oriente, se familiarizó con un gran numero
de materias oloriferas procedentes del Lejano Oriente, para cuya elaboracion eran necesarios
conocimientos alquimicos.
De esta manera podriamos decir que llegamos a lo que los estudiosos consideran la Alquimia
Medieval, que tuvo un gran desarrollo y un gran auge. Asi podriamos distinguir en la Alquimia
Medieval tres "Tempos" o tres fases.
El Primer Periodo (1200 -1300) se basó en un tiempo en que la alquimia era una capacidad manual
que demostraba su utilidad a traves de la coloracion de metales, haciendo creer que se trataba de
transmutaciones.
La parte teorica de la transmutacion de metales se trataba de manera extensa en un libro singular
denominado "Mineralogia" erroneamente atribuido a Alberto Magno. En este libro casi magico en
aquellos tiempos, podriamos llamarlo grimorio, se trataba de manera exhaustiva, toda clase de
procedimientos que maravillaban a la gente instruida, y en ningun momento estos conocimientos
llegaron claro esta al gran vulgo, ignorante e inculto, que bastante tenia con conseguir su misero
sustento.
El Segundo Periodo (1300 - 1600) se caracterizó por un gran auge de personas cultas que se
interesaron por la Alquimia y sus enormes perspectivas. Asi Valentinus en Alemania y Norton en
Inglaterra se destacaron en la tarea, tanto teorica como practicamente.
El trabajo se basaba y centraba en la fabricacion de "La Piedra Filosofal" o "Lapis Philosophorum"
con cuya ayuda se esperaba poder fabricar el maravilloso y singular oro. Materia tan deseada por
los Principes.
Tambien la busqueda de una medicina universal que no solo curara enfermedades, sino que
tambien diera "Vida Eterna", puso a la Alquimia en estrecho contacto con la Medicina. El
representante mas importante de ese grupo de hombres excelsos y elegidos fué Paracelso, del
que ya os hablare en otro articulo, ya que su figura merece ser singularizada.
Significativa para la fase final de este periodo es la sobrecarga que vive la Alquimia por la
incorporacion del Simbolismo Cristiano. Ya que a partir de entonces se entra en un periodo en que
la totalidad de la doctrina cristiana se interpretara en función de la Alquimia o se utilizara como
simbolo para los procesos y manifestaciones alquimicas. Incluso se llegó a identificar la Piedra
Filosofal con Jesucristo, el cual salvó y cambió al mundo con su muerte.
El Tercer Periodo (Siglo XVII y posteriores) se basó en la famosa revolucion cientifica de este siglo,
merced a la cual se separó de manera definitiva la alquimia aplicada y la teorico-especulativa. Este
siglo tiene una especial significacion con la aparicion de los Rosacruces, los que en sus cerrados y
hermeticos circulos, continuaron con el estudio y desarrollo de la forma esoterica de la Alquimia.
El "Corpus Hermeticum" traducido al Latin por Ficino (1433-1499) influyó muchisimo en la alquimia
en sus comienzos. En realidad contenia modelos para superar la filosofia natural cristiano-
escolastica, y de forma progresiva, el racionalismo y el experimentalismo se desembarazaron de
los elementos ocultos contenidos en estos modelos conceptuales.
A mediados del siglo XIX, la Alquimia tuvo una corta epoca de esplendor en la medicina cuando
medicos famosos y doctos como Rademacher y Latz, buscaron un medio de curacion universal,
apoyadose en la famosa tradicion paracelsica.
"Die Alchemie" (La Alquimia) de 1869 de Latz es una de las ultimas obras de la alquimia
especulativa y contiene una interpretacion abismal de la famosa y hermetica "Tabula Smaradigna".
Aqui llegamos ya a uno de los ultimos activistas alquimicos como el frances Champagne tambien
conocido con el misterioso nombre de Fulcanelli (otro hombre del que hablaremos en particular)
que dió mucho que hablar y aun esta dando a raiz de sus intrigantes y curiosisimas obras en
especial a la construccion y genesis de las catedrales.
En Alemania Franz Tausend llegó a afirmar en los años 20 que podia fabricar oro. Y escribió un
famoso libro alquimico: "180 Elemente,deren Atomgewicht und eingliederung in das
harmonischperiodische System" (180 elementos, su peso atomico y su clasificacion en el Sistema
Armonico-Periodico) publicado en 1922. Incluso consiguió fabricar 1 gramo de oro en la Casa de la
Moneda Bavara, bajo control y vigilancia rigurosos. A raiz de ello se le condenó por fraude y segun
parece fué asesinado despues de su excarcelación, debido a sus contactos con dirigentes
nacionalsocialistas. Pero...¿fue verdaderamente asesinado o se le hizo continuar sus estudios por
parte de Hitler y sus secuaces....?