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"NON NOBIS DOMINE,

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"NON NOBIS DOMINE,

NON NOBIS SED NOMINE,

TUO DA GLORIAM"



Este histórico lema de los templarios impuesto a la Orden por su primer

padre espiritual, San Bernardo de Claraval, sumariza en unas pocas

palabras el ideal y el propósito de su existencia.

Los primeros hermanos no vivían y luchaban por interés personal, sino por

un concepto, el establecimiento de la sociedad cristiana, una civilización

dedicada a la gloria de Dios. La caballería de hoy intenta emular esta gran

tradición en el hecho de que sus trabajos y vidas deben ser un ejemplo para

otros y como una hermandad tener como objetivo llegar a construir una

aristocracia del espíritu.

Un caballero templario entiende que hay un Dios, una vida creada por El,

una verdad eterna y un propósito divino. En consecuencia esta implícito que

la verdadera existencia y las bases históricas de la Orden tienen por objeto:



1.- Luchar contra el materialismo, la impiedad y la tiranía en el mundo.

2.- Defender la santidad del individuo.

3.- Afirmar la base espiritual de la existencia humana.



Este es un tremendo objetivo, pero esta es la elección de la caballería. Es por

lo tanto el deber de los caballeros prepararse y equiparse a si mismos para

sostener esas creencias fundamentales. La misión original de la Orden es tan

real hoy en día como lo fue en 1118 cuando se fundo, sólo que las

circunstancias han cambiado.

Las crisis y los retos que afronta hoy en día la humanidad reclaman una

cruzada que es más importante que cualquiera a que se haya enfrentado la

Orden en el pasado. La continuidad de nuestra civilización, con todos sus

errores es el reto de hoy en día. En consecuencia es necesario canalizar el

trabajo y las actividades de la Orden de tal modo que sea posible entablar

esa batalla ideológica que nos reta para la defensa de los valores que sostiene

una sociedad basada en la ética y construida a través de siglos.

Trabajando por estos principios fundamentales, la Orden cooperara con

otras ordenes similares a través del mundo en contra del desmoronamiento y

los elementos destructivos que prevalecen hoy en la sociedad humana. Sin

embargo, no es suficiente oponerse a estos males, la Orden debe sostener la

justicia natural y los derechos fundamentales del hombre y estimular la

descentralización del poder político del estado reconociendo el derecho de

los pueblos y las naciones a gobernarse a si mismos dentro de su medio

económico natural.

De acuerdo con estos principios, la Orden reconoce a todos los seres

humanos como hijos de Dios, sin relación a raza o sexo y que tienen el

derecho de buscar su bienestar material y desarrollo espiritual en

condiciones de dignidad, de seguridad económica y de igualdad de

oportunidades. La consecución del marco de referencia para que esto sea

posible debe constituir el objetivo central de toda política internacional.

La Orden apoya la libertad de expresión, de conciencia y de religión;

defensa colectiva y medidas positivas para erradicar la pobreza y la

injusticia que amenazan la paz del mundo.

La Orden entiende que la felicidad y la dignidad no solo dependen del

bienestar físico sino de cosas en las cuales a las personas les sea posible

tomar un interés vivo y profundo mas allá de sus propias vidas privadas.

La Orden cree en políticas claras y practicas, siendo aquellas las que

aseguren una vivienda decente, atención sanitaria, fomentando que todos

tengan la oportunidad de vivir una vida total y activa, pudiendo desarrollar

sus talentos naturales.

La Orden fomenta el patriotismo, expresado en el orgullo hacia la propia

tierra y sus logros y el reconocimiento del lugar que le corresponde entre las

naciones y sus deberes para con la humanidad. Sostiene además la idea de

que cada nación debe establecer los mecanismos apropiados para vigilar y

aconsejar la mejor utilización de los recursos naturales, en vista de la crisis

que se producirá a la larga de minerales esenciales, petróleo, agua, etc..,

como también en la agricultura y la forestación

Entiende que la educación es probablemente la responsabilidad más

importante que tienen aquellos encargados de la administración para

proveer de instrucción adecuada a nuestras futuras civilizaciones. Se estima

que la única política educacional realista es la que se dirija a asegurar los

requerimientos que exige la era tecnológica, debiendo también respetarse la

persona humana y su derecho y deber de hacer una elección justa, sin

comprometer la capacidad del individuo de reflexionar y decidir.

Mientras la educación determine el futuro de la civilización la Orden aboga

por una línea de acción militante pero sin sectarismos, para encauzar la

consecución de los objetivos, en todos estos importantes aspectos.

En conclusión la Orden cree que los objetivos y espíritu de la misma desde

un punto de vista histórico, espiritual e ideológico deben promoverse cada

día mas, recuperando los valores culturales y morales del mundo occidental.

Código Templario

Los que son soldados del Temple son soldados de Dios. Como tales deben

siempre andar con Dios y ser más que simples mortales. Deben conducirse

con humildad y ser los más honorables, los más nobles, los más corteses, los

más honestos y los más caballerosos.

El templario debe servir a la Orden y no esperar ser servido por ella. Que lo

que colabore lo haga en servicio de Dios y no debe esperar recompensa salvo

el saber que con ello honra a la Orden por su devoción.

El templario no debe causar a ninguna criatura herida o daño, sea esta una

criatura humana u otra, sea por ganancia, placer o vanidad. Al contrario, el

templario debe intentar llevar la justicia a todos aquellos que no la reciben

porque todos son hijos de Dios y a todos a concedido Dios el don de la vida.

Ante todos los seres el templario debe demostrar caballerosidad, cortesía y

honestidad, teniendo presente que son testigos de Dios.

Un templario debe vivir cada día como un crítico del día anterior, de esta

manera cada nuevo amanecer será un paso hacia una mayor nobleza.

Ningún templario deberá ofender de forma alguna a una persona u otro ser.

Para todos el templario debe ser un ejemplo de caballerosidad.

Ninguna mujer deberá temer nada de un templario, ni de sus palabras ni de

sus acciones. Ningún niño deberá padecer tampoco ese temor. Ningún

hombre, no importa cuan rudo sea, deberá temer a un templario.

Donde hay debilidad allí el templario debe llevar su fuerza. Donde no hay

voz allí el templario debe llevar la suya. Donde están los más pobres allí el

templario debe distribuir su generosidad.

Un soldado del temple no puede estar esclavizado por creencias sectarias u

opiniones estrechas. Dios es la verdad y sin Dios no hay verdad. El templario

debe siempre buscar la verdad porque en la verdad está Dios.

Jamás un templario debe deshonrar a otro, porque dicha conducta le

deshonrará a él y llevará descrédito a la Orden.









En su conducta el templario:

* No debe ser brutal.

* No debe emborracharse en forma ofensiva.

* No debe ser ni inmoral ni amoral.

* No debe ser cobarde ni bestial.

* No debe mentir ni tener intenciones maliciosas.

* No debe buscar posiciones de engrandecimiento dentro de la Orden. Se

contentará con aquellos puestos que le sean encomendados para mejor

servirla.

* No debe juzgar a nadie dentro o fuera de la Orden por sus posesiones o su

posición social. Antes al contrario debe juzgar por el carácter y la bondad o

falta de ellos.



· Debe expresar verdadero sometimiento a los principios del Temple y

obediencia a sus oficiales en todas las cosas de la Orden, en tanto entienda

que sean verdaderos templarios y merezcan dicha obediencia.

· Debe ser un verdadero patriota hacia la tierra que Dios le ha dado.

· No debe cazar a ninguna criatura ni por vanidad ni por deporte.

· No debe matar a ninguna criatura salvo para alimentarse o en defensa

propia.

· Debe mantenerse firme y veraz en las justas causas de Dios.

· No tomará actitud ofensiva contra ningún hombre por la forma en que se

dirige a Dios, aunque esta sea diferente o extraña. Antes al contrario el

templario deberá intentar entender como otros se acercan a Dios.

· Debe siempre ser consciente de que es un soldado del Temple y tratar

siempre que sus obras sean un ejemplo para los demás.









LOS HECHOS CRONOLOGIA HISTORICA DE LA

ORDEN

1ª parte – hasta el 19-3-1314

1.118/1.119 - Nos dice Guillermo, que fue canciller del Reino de Jerusalem y

Obispo de Tiro en su “Historia rerum in partibus transmarinis gestarum”

que:

“En aquel año de 1.119, ciertos nobles caballeros, llenos de devoción a Dios,

religiosos y temerosos de Él, poniéndose en manos del señor patriarca para

el servicio de Cristo, hicieron profesión de querer vivir perpetuamente

siguiendo la costumbre de las reglas de los canónigos, observando la castidad

y la obediencia y rechazando toda propiedad. Los primeros y principales de

entre ellos fueron dos hombres venerables, Hugo de Payens y Godofredo de

Saint-Omer”

Otro historiador, (esta vez en el S XIII), Jacobo de Vitry, que fue obispo de

Acre, nos cuenta asimismo ese acontecimiento en su “Historia orientalis seu

hierosolymitana”. Este, nos añade algún dato más que el anterior:

“Se comprometieron a defender a los peregrinos contra los bandidos y

ladrones, a proteger los caminos y a constituir la caballería del Rey

Soberano”

“Observaban la pobreza, la castidad y la obediencia según la regla de los

canónigos regulares..”

Al principio no fueron más que nueve... y durante nueve años, se vistieron

con ropas seculares... ”

“Y como no tenían iglesia ni lugar en que habitar, el rey les alojó en su

palacio, cerca del Templo del Señor... y por esa razón se les llamó más tarde

–templarios.“

Tenemos ya de entrada un problema para situar la fecha de inicio de la

Orden o de presentación ante Balduino II. Algunos historiadores abogan por

1118 y otros por 1119. Dado que las crónicas son posteriores, y conociendo

que el viaje a Europa de Hugo de Payens se produce en 1127, tomamos la de

1.119 ya que entre uno y otro pasan esos nueve años.

De todas formas, no se nos escapa que sus actividades se iniciaron mucho

antes.

Hugo de Payens nació en Troyes, se supone que alrededor de 1.080. Fue

oficial de la casa de Champagne y participó en la primera cruzada como

responsable de las huestes del conde de Blois y de la Champagne. Se casó y

tuvo un hijo “Teobaldo”. Falleció el 24 de mayo de 1136 siendo maestre del

Temple.

Los caballeros fundadores de la Orden fueron, según la crónica:



Hugo de Payens

Godofredo de Saint-Omer

Godofredo Bisol

Payen de Montdidier

Archembaud de Saint Aignant

Andrés de Montbard

Gondemar

Hugo de Champagne

Jacques de Rossal.

En todo el proceso de formación de la Orden tiene un papel importante de

apoyo o incluso de incitación a su formación, el Rey de Jerusalem Balduino

II. Efectivamente estuvieron residiendo en una parte de su palacio (las

caballerizas) pegado a la mezquita de Al-Aqsa, precisamente encima de las

ruinas del templo de Salomón. Algo más tarde, los monjes custodios del

Santo Sepulcro, les ceden un terreno contiguo a esas caballerizas.

Durante esos nueve años, los nueve caballeros se ganaron una justa fama en

la defensa de los peregrinos. Si nos atenemos a las crónicas, durante ese

tiempo no aceptaron a ningún hermano nuevo, pero nos dice la lógica que la

protección de los caminos, aunque fuera solamente el de Jaffa-Ramleh-

Jerusalem precisaba de más hombres para que fuera de la efectividad que se

dice tenían. Por ello podemos pensar que aunque no fueran más que nueve

los caballeros, debían de tener una pequeña tropa regular de soldados a sus

órdenes.

1.127 – Es en este año en que Hugo de Payens y cinco de sus caballeros,

portando una carta de presentación de Balduino II a Bernardo de Claraval y

financiando el rey de Jerusalem el viaje, regresan a Europa.

En esa carta se pide a la iglesia que de protección a ese grupo de hombres y

les ayude a cumplir su misión. Misión que era la de dar a conocer la Orden

entre la nobleza europea y reclutar hombres para la Orden y lo que es lo

mismo, para la protección de Tierra Santa. Pero la más importante misión

era la de obtener la protección de Bernardo de Claraval, que era también

sobrino de Andrés de Montbard, para obtener la autorización eclesiástica

para la fundación de la Orden y la aprobación de su “regla” de vida.

La “regla”, llamada después primitiva o latina fue redactada en Oriente,

probablemente con la ayuda del patriarca Balduino II. Se basa en la regla

agustiniana, que rige a los canónigos regulares del Santo Sepulcro de

Jerusalem pero discrepa de la misma en cuanto la del Temple hace

referencia a la doble condición de monjes y de soldados, cosa impensable

entre los seguidores de San Agustín.

Esta regla, de la que se dice que la última versión, antes de presentarse al

concilio fue realizada por Bernardo de Claraval, fue escrita en latín, contaba

con sesenta y ocho artículos y una introducción que resaltaba la dimensión

de religiosos, de los monjes - soldados:

“ A vosotros, que habéis hecho voluntaria renuncia de vuestras voluntades

personales, que prestáis servicio de caballería al Rey con armas para la

protección de vuestras almas, velad en un sentido universal al escuchar

maitines y todos los servicios, según se establece en el lugar canónico y lo que

dicten los maestres regulares de la santa ciudad de Jerusalem...”

1.128. - Contando con el apoyo de San Bernardo, el Maestre consigue que el

Papa Honorio II convoque un concilio que autorizará eclesiásticamente la

orden ya fundada.

Pensemos que en aquel tiempo, la convocatoria de un concilio no era tan

inusual como en la actualidad. En aquel mismo año se celebró otro en Arras

y tres años antes se habían celebrado cinco, pues después de la solución a la

“querella de las investiduras” hacía falta ir precisando y solucionando los

puntos de conflicto entre la Iglesia y el poder temporal.

El 14 de enero dan inicio las sesiones del concilio de Troyes. Asisten un

cardenal (Mateo de Albano)que preside el concilio como legado papal en

Francia, dos arzobispos, (los de Reims y Sens con sus obispos sufragáneos-

10 en total-), 6 abades, (los de Vézelay, Cîteaux, Clairvaux -San Bernardo-,

Pontigny, Troisfontaines, Molesmes ), algunos personajes laicos tales como

Teobaldo de Blois (conde de Champaña), Andrés de Baudement (senescal de

champaña) el conde de Nevers y por supuesto una gran cantidad de clérigos

del Cister que impulsó las ideas reformistas y cuya asistencia fue altamente

positiva para llevar a buen fin la aprobación de la regla.

1.130. - Después del concilio se dedican a recorrer Europa en busca de

caballeros y donaciones para la Orden. Consiguen importantes dádivas de la

mayoría de las casas reinantes y establecen las bases de las provincias

templarias en el continente, Inglaterra y Escocia. Antes de partir hacia

oriente, lo que harán en compañía de Fulco de Anjou, que viajaba a

Palestina para desposarse con la heredera del reino, Payens nombra a Payen

de Montdidier “maestre de Francia” y este último se dirige a París mientras

los demás parten a Tierra Santa. El balance de lo obtenido es muy positivo.

En hombres, más de trescientos caballeros son los que se embarcan. En

donaciones, además del oro se han conseguido los “relief” de importantes

feudos y la propiedad de iglesias, derecho de limosnas de determinadas

iglesias en días estipulados, granjas y lugares. En prestigio, se puede decir

que tanto la iglesia como los poderes seculares conocen ya la nueva milicia.

En ese mismo año, escribe Bernardo de Claraval su “De laude novae

militiae” (aunque algunos autores sitúan el texto entre los años 1130-1136).

En ese elogio, según dice el mismo Bernardo de Claraval, largamente

solicitado por Hugo de Payens, intenta conciliar la idea del monje y del

guerrero en una sola persona y a la vez y de forma muy audaz, cruza el

umbral de la llamada “guerra justa” en la cual se combate por el bien

común a la “guerra santa” en la cual se combate en nombre de Dios.

“Un Caballero de Cristo es un cruzado en todo momento, al hallarse

entregado a un doble combate: frente a las tentaciones de la carne y la

sangre, a la vez que frente a las fuerzas espirituales del cielo. Avanza sin

temor, no descuidando lo que pueda suceder a su derecha o a su izquierda,

con el pecho cubierto por la cota de malla y el alma bien equipada con la fe.

Al contar con estas dos precauciones, no teme a los hombres ni a demonio

alguno. ¡Moveos con paso firme, caballeros y obligad a huir al enemigo de la

cruz de Cristo! ¡ Tened la seguridad que ni la muerte ni la existencia os

podrán alejar de su caridad! ¡Glorioso será vuestro regreso de la batalla,

dichosa vuestra muerte, si ocurriera, de mártires en combate! “

1136 - El 24 de mayo fallece Hugo de Payens. Le sucede Roberto de Craón,

llamado “El Borgoñés”, un noble proveniente de Anjou.

Si con Hug de Payens se crea la Orden y se da a conocer entre la nobleza y el

clero europeos, con Robert de Craón se consolida, se crea una base sólida y

estructura para poder gobernarla con eficiencia. A lo largo de su maestrazgo

muestra dotes de líder hábil y diplomático. Tiene la sensatez de renunciar a

la herencia de Alfonso I de Aragón y consigue importantes privilegios de la

Iglesia.

1139 - (29-03) Se promulga la bula “OMNE DATUM OPTIMIM” que fue la

“carta magna” de la Orden. En ella, Inocencio II libera al Temple de toda

sujeción a la autoridad eclesiástica, excepto la del Papa y concede además

otros importantes privilegios:

· Les permite conservar el botín tomado a los sarracenos

· Sitúa la Orden bajo la tutela exclusiva de la Santa Sede, de forma que

únicamente dependerá e la autoridad del Papa

· Reseña que la autoridad de la Orden recae en el Maestre y sitúa la “casa

capitana” en Jerusalem.

· Estipula que se debe de tener la condición de hermano profeso para ser

elegido maestre y que la elección deben de realizarla “todos los hermanos

juntos o por lo menos los más juiciosos de entre ellos”

· Prohibe modificar “la regla”. Solamente el maestre, con la venia del

capítulo ostentará esa facultad.

· Prohibe que se exija a la Orden ningún tipo de servicio u homenaje feudal.

· Prohibe que los que abandonan el Temple sean admitidos en otras ordenes,

salvo con la autorización del maestre o del capítulo.

· Confirma la exención de diezmos y el disfrute de los recibidos, con el

consentimiento del obispo.

· Les autoriza a tener sus propios capellanes, quedando estos fuera de toda

jurisdicción diocesana.

· Concede a la Orden la facultad de construir oratorios en lugares

anexionados al Temple, para orar y ser enterrados allí.

1140 - Es probablemente el año en que se produjo la traducción de la regla

Latina, al francés. Esa traducción se realizó con algunas modificaciones

sustanciales:

· Se suprime el periodo de prueba o noviciado, excepto para los capellanes.

· En su artículo 2º “De los hermanos excomulgados”, el traductor sustituye

“ubi autem milites non excommunicatos congregare audient...”, justamente

por el texto contrario “Allá donde conocierais que están reunidos caballeros

excomulgados, allá os mandamos que vayáis”. Del resto del artículo se

evidencia que no se trata de un error de transcripción, sino que el cambio

fue realizado con toda la intención.

- Los templarios obtienen la ciudad de Gaza y la fortaleza de Safed, en

Galilea

1144 - La bula “MILITIS TEMPLI” les concede el beneficio de hacer colecta

una vez al año en cada iglesia secular.

- Cae en manos del Islam, el condado de Edesa, en Tierra Santa. Es el hecho

que desencadena la II cruzada.

1145 - La bula “MILITIA DEI”, dirigida a los obispos, les notifica la

autorización al temple para construir sus oratorios.

1147 - Eugenio II asiste al capítulo general de la Orden, en la nueva casa de

París, estando presente el Rey de Francia, el arzobispo de Reims y diversos

prelados. Se reunieron 130 caballeros de la Orden. En esa reunión, realizada

precisamente para preparar la cruzada, es donde el Papa concede al Temple

la cruz en el manto, “en el lado izquierdo por encima del corazón”. Los

cronistas no dan más detalles de la cruz, salvo que era de tela, cosida en el

manto y “... los del temple la llevan sencillamente bermeja...”

1149 - Fallece Roberto de Craon. Le sucede Everardo de Barres, el cual

parte para Francia en compañía de Luis VII que asimismo regresa de la

cruzada

1150 - De Barres preside un capítulo en París (14-05-1150). Andrés de

Montbar, Senescal de la Orden, le escribe una carta anunciándole la muerte

de Raimundo de Antioquía y le reclama en Jerusalem.

1151 - En lugar de regresar a Tierra Santa, De Barres decide buscar una

vida más tranquila y se retira al monasterio cisterciense de Cîteaux. El

temple reclama su vuelta en varias ocasiones, sin resultado. Fallece el 25-11-

1174 en el mismo monasterio. Bernad de Tremelay es Maestre del Temple.

Diversas fuentes citan también a Hugo Jofre como Maestre.

1153 - En el sitio a la fortaleza de Ascalón, fallece Tremelay. El nuevo

maestre es André de Montbart, de la familia de Bernardo de Claraval.

1156 - (17-01)Fallece Andrè de Montbard. Le sucede Bertrand de

Banqueford. En este tiempo, el nº de templarios llega a 20.000 y sus rentas a

40.000.000 de francos.

1160 - La bula “DILECTI FILII” obliga al clero secular a aceptar la cuarta

parte de la donación testamentaria (en lugar de la tercera, como venía

siendo habitual), por parte de quienes deseaban ser enterrados en

cementerios templarios.

1163 - Queda estructurada la organización de la Orden, a través de los

“Retraits”. Constaban de 675 artículos y se agregaron a la “Regla” de la

Orden. Definían la vida conventual y el estado jerárquico, regulaban los

capítulos, la elección de Maestre, y los castigos y penitencias para las

violaciones de la regla. Asimismo fijaban la forma de admisión de los

aspirantes.

1169 - Es elegido Maestre Felipe de Mailli (o de Naplusia).

1171 - Se produce la renuncia del maestre F. De Mailli. Es elegido Odón de

Saint Amand, que había sido mariscal del Reino de Jerusalem. Este último

fue hecho prisionero por Saladino, en Sidón y muere en cautividad, en

Damasco en 1179.

1179 - Es Maestre, Arnoldo de Torroja. Que había sido Maestre de Cataluña

y Aragón.

1181 - El Papa amonesta a templarios y hospitalarios por sus continuas

rencillas y luchas internas.

1185 - Fallece Arnoldo de Torroja y le sucede Gerard de Ridefort.. Es

posible que entre los dos fuera Maestre Frai Terrico.

1187 - El sultán Saladino derrota a los cruzados en la batalla de Hattin.

Mueren en la contienda 200 templarios. Se pierde la ciudad de Jerusalem.

Cae San Juan de Acre. El Temple se instala en Chipre. Gregorio VIII llama

a la III Cruzada.

1189 - (04-10) Muere G. De Ridefort intentando reconquistar Acre. En

manos cristianas, en Tierra Santa quedan unicamente Tiro, Tripli y

Antioquia.

1190 - Es Maestre Robert de Sable, natural de Anjou.

1191 - Reconquista de Acre. Los Templarios vuelven a su establecimiento

principal.

1192 - (05-04)El Temple abandona el castillo de Nicosia y toda la isla de

Chipre.

1193 - Muere R. De Sablé. Gilbert Erail le sucede. Había sido Maestre de

Provenza.

1198 - Ponce Rigaldo Maestre. Había sido Maestre de España.

1200 - La red de establecimientos dentro de Europa proporciona servicios

financieros fiables, honrados y eficaces a los gobernantes, incluso a los reyes

de Inglaterra y Francia.

1201 - Felipe de Plaissiez es Maestre.

1208 - Inocencio III hace reproches al Temple.

1209 - Guilaume de Chartres, Maestre.

1210 - El Temple ataca el castillo de Khawabi, de la secta de los assasins.

1218 - Se entrega a la 0 el Châtel Pélegrin.

1219 - Muere Chartres en Damieta. Le sucede Pierre de Montaigú, que fue

preceptor de Jaime I, en Monzón.

1229 - La 0rden se enfrenta a Federico II que intenta sin éxito tomar Acre.

1230 - (1230-1235) Estatutos jerárquicos (usos y costumbres).

1232 -Armand de Perigoud, Maestre. Negocia con el sultán de Damasco la

restauración del culto cristiano en Jerusalem.

1244 - Richard de Bues, Maestre. Muere Armand de Perigoud y 312

caballeros en la batalla de Herbiya. Perdida definitiva de Jerusalem.

1247 - Guillaume de Sonnac, Maestre.

1249 - (06-06) Batalla de Damieta.

1250 - Batalla de"Mansurah". Luis IX y el Temple sufren una

impresionante derrota. En la retirada muere de Sonac (05-04). Le sucede

Reinaldo de Vichiers, preceptor de Francia y Mariscal de la Orden El

temple tiene 20.000 miembros.

1256 - Muere Vichiers. Thomas Berard Maestre.

1257 - (1257-1267) Consideraciones (ceremonias).

1267 - Profesa Jacobo de Molai.

1271 - El sultán de Egipto, Baibars captura el Krak de los Caballeros, de la

Orden del Hospital.

1272 - Muere Bérard. Le sucede Guillaurne de Beaujeu

Entre los dos es posible que fuera Maestre Wilfredo de Salvaing.

1274 - El concilio de Lion intenta la unión entre templarios y hospitalarios.

1285 - Es coronado Felipe IV, rey de Francia.

1287 - Se pierde Trípoli. .

1291 - Se pierde San Juan de Acre, ultima ciudad cristiana en Tierra Santa.

De Beaujeu muere en el combate. Thibau Gaudín le sucede

1294 - (¿1292/1296?)J. De Molay es Maestre.

1299 - Expedición templaria a Egipto.

1303 -Se pierde la isla de Rouad, frente a la fortaleza de Tortosa.

1304 - Conclave de Perusa. Surgen las primeras acusaciones contra el

Temple

1305 - (14-11) Clemente V (Beltrán de Got) es coronado Papa en Lyon.

Propuestas del Papa para unificar las ordenes militares.

1306 - Clemente V ordena venir desde Chipre a J. De Molay.

1307 - A primeros de año llega De Molay a Paris.

- (14/09) . El Rey de Francia envía a los jueces cartas selladas con la orden

de arresto.

- de los templarios por “presunciones y violentas sospechas” originadas por

la “denuncia” de Esquieu de Floryan.

- (14/10). Se difunde en Paris el manifiesto real y se ejecuta la orden de

arresto. La acusación es de apostasía, ultraje a Cristo, ritos obscenos,

sodomía e idolatría.

- (19/10 al 24/11).Se procede a los interrogatorios. De los 138 interrogados,

36 mueren por torturas.

- (27/10). Clemente V protesta ante Felipe de Francia por el arresto.

- (22-11). La bula PASTORALIS PRAEMINENTIAE, de Clemente V

ordena a los príncipes cristianos que arresten a los templarios. El cambio de

actitud se debe, acusaciones.

1308 - (25/3) El rey de Francia convoca los Estados Generales y exige que los

templarios sean condenados. (26/5) Felipe El Hermoso se desplaza a Poitiers

para entrevistarse con el Papa .(27/6 al 1/7) 72 templarios comparecen ante

Clemente V. El Rey mantiene la custodia de los bienes, pero la de las

personas pasa a la Iglesia. (12/8) Se nombran comisiones eclesiásticas bajo la

autoridad del obispo de cada diócesis.

1309 - (8/8) Abre las sesiones la comisión eclesiástica de París, un año

después de su constitución.

(26/11) Comparece ante la comisión J. De Molai.

1310 - (11 de mayo) Concilio provincial en Sens - 45 templarios revocan sus

confesiones, son acusados de "relapsos". Son quemados al día siguiente.

1311 - (5 de junio) la comisión episcopal da por terminados sus trabajos,

coincidiendo en que no se puede condenar a la Orden sin haber oído

públicamente su defensa. (16-10) Apertura del Concilio de Vienne.

1312 - (20-03)Felipe se persona en el Concilio de Vienne.

(22/3) supresión sin condena. Vox in excelso. En Escocia no se promulga

dado que el Rey Robert de Bruce estaba excomulgado.

(2-5) La bula Ad Providam distribuye los bienes del Temple.

1313 - Bulas papales para que los reconciliados fueran recibidos en

monasterios.

1314 - (18/03) Sentencia contra Molay y signatarios (19/03) Muere en la

hoguera Molay y Charnay.









En las demás provincias del Temple las reacciones fueron diversas siendo

que en ningún caso se llegó a la violencia de Francia. En Aragón, por el

concilio de Tarragona, fueron absueltos pasando a diversas órdenes,

principalmente a la de Montesa como asimismo en Castilla-León. En

Portugal, el rey Dionis creó una nueva orden y se les permitió pertenecer a

la misma (Orden do Cristo); en Alemania, en que por el sínodo de Maguncia

se dictó sentencia absolutoria, los caballeros se dispersaron siendo acogidos

en su gran mayoría por la orden Teutónica; en Italia se entendió la inocencia

de la Orden pese a haberse utilizado tortura en las confesiones; en

Inglaterra se condenó a los templarios a guardar penitencia (concilio de

Londres), pero no hubo violencia y en Escocia nunca llegó noticia alguna de

la disolución de la Orden ni condena para los pertenecientes a ella.



Cuenta la leyenda, que en la misma pira crematoria, Jacques de Molay

proclamó su inocencia y la de la Orden, y emplazó ante el «Juicio de Dios» al

Papa Clemente V al cabo de un mes y al Rey Felipe el Hermoso en el plazo

de un año. El Papa murió a los cuarenta días y el Rey en ocho meses.



A la suspensión de la Orden, se produce un reagrupamiento de los

Templarios en dos niveles: Aquellos cuya pública actividad es conocida y

vinculada a otras órdenes militares, y aquellos que intentan mantener la

estructura original de la Orden en la clandestinidad.



A la larga es esta última decisión la que permite la supervivencia de la

Orden del Temple hasta nuestros días.



Indudablemente hay un período oscuro que dura un par de siglos en que los

Templarios deben defender su tradición en secreto.. Pero la Orden subsiste,

dadas circunstancias indubitables en la historia universal, como es el

periodo de los descubrimientos gracias a la cartografía y la experiencia en la

navegación de los Templarios, la persistencia ininterrumpida de la Orden en

Escocia, cuya fuerza se manifiesta en su apoyo a la dinastía Jacobita, en

defensa de su independencia y ya en el siglo XVII, en Francia, con la

formación de la "Garde Eccosse" organizada para la protección del Rey de

Francia.



La clandestinidad termina con la proclamación de los Estatutos de 1705 y el

Maestrazgo de Luis Felipe de Orleáns. De aquí en adelante la Orden ya no

se oculta y son notables los hechos históricos y sociales de grande y menor

envergadura en los cuales se encuentran envueltos los Templarios, como su

evidencia en la Revolución Francesa, en el Imperio de Napoleón I y en el de

Napoleón III, la independencia de Grecia y, por último, su participación en

la resistencia para la liberación de Francia durante la II Guerra Mundial.

Son algunos de los hechos destacables a lo largo de casi 700 años.



Paralela a la actividad social de la Orden, se desarrolla durante todos estos

siglos un gran impulso cultural y científico-cultural. Los Templarios llevan a

cabo una vida silenciosa dedicada al estudio y perfección de la vida

espiritual, tanto individual como colectiva. Sus consecuencias se conocen a

través de las diversas obras y trabajos que los eruditos reconocen como una

seria contribución a la base cultural de la humanidad.

Hoy nuestra Orden se encuentra fuerte y bien establecida, pudiéndose

destacar a través de Prioratos, Encomiendas y Preceptorías que se extienden

desde el sur del Pacífico -Grandes Prioratos de Australia y Nueva Zelanda-

hasta el norte y sur de América y prácticamente toda Europa desde la línea

del Oder-Neisse hacia Occidente. Constituye una fuerza espiritual, moral,

intelectual y social en todos los países donde se encuentra.



Por último, cabe destacar y repetir que la existencia de todos los grupos

templarios vinculados a la O.S.M.T.H. se encuentran legalmente

organizados de acuerdo con la legislación nacional de cada país.









ORGANIZACION, GRADOS E

INSIGNIAS

Estructura Orgánica

La Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem (O.S.M.T.J.) se

encuentra constituida por prioratos autónomos establecidos en diversos

países del mundo

Son miembros de la misma las estructuras orgánicas de la Orden que con

variado nivel, están asentadas en diversos estados o zonas territoriales. No es

pues posible pertenecer a la Orden a titulo individual, sino que el ingreso

deberá propiciarse necesariamente en una Encomienda o Priorato

legalmente establecidos.

El Gran Priorato de España de la O.S.M.T.J. esta constituido como una

asociación de acuerdo con la legislación española, e inscrito en el Ministerio

del Interior, organismo al que debe rendir cuentas de sus actividades

económicas - por tratarse de una organización sin fines de lucro - y de

aquellos actos que puedan producir efectos jurídicos. Tal es el caso de la

elección de Oficiales de la Orden o de la reforma de los estatutos.

En estos estatutos, la Orden tiene fijados sus propios fines donde puede

leerse, entre otros los de:

«Promover virtudes cristianas, defender el orden social, practicar obras de

misericordia, de beneficencia y caridad. Propagar las nobles tradiciones de

la antigua caballería. Patrocinar los estudios históricos, heráldicos y

genealógicos, particularmente en relación a la antigua tradición templaria,

etc., etc.»

Una de las formas de cumplir con los fines que señalan a la Orden tanto sus

"Reglas Originales", como los estatutos vigentes, es el estudio de temas

templarios y su difusión. Esta labor se lleva a cabo con la colaboración de

profesos y profesas, así como por personas especializadas e interesadas en

los temas del Temple. Los trabajos se canalizan a través del Instituto

Campomanes de Estudios medievales o se difunden a través de la revista

"TEMPLE".









Grados e Insignias de los Miembros

En el Temple existen los siguientes grados:

· Escudero - postulante

· Sargento - novicio/a

· Caballero o Dueña de Capítulo

· Caballero o Dueña Profeso

· Comendador/a

· Gran Oficial

· Prior

· Prior General



Escudero - postulante

Es aquella persona menor o mayor de 18 años, que está interesada en

participar en las actividades de la Orden con la idea de postular

posteriormente su ingreso en la misma

Es norma que todo postulante a ingresar en la Orden sea entrevistado

personalmente, en una o más ocasiones por el Prior, o por algún otro Oficial

del Consejo Prioral antes de que reciba el «placet» de su ingreso.

Sargento - novicio

Es aquella persona, mayor de 18 años que estando interesada en profesar,

aún no se considera suficientemente preparada, bien por estimación propia,

bien porque así lo estimen los Oficiales de la Orden.

Esta fase de preparación del candidato es dirigida por el Preceptor, que

orientará personalmente o delegará esta función en algún otro Oficial

especialmente designado al efecto.

El Sargento-novicio, una vez aceptado su ingreso en la Orden, adquiere los

derechos y contrae las obligaciones correspondientes a su status.

La insignia o distintivo de los Sargentos consiste en la Cruz del Temple.

Caballeros o Dueñas de Capítulo

Quienes habiendo ascendido de Sargentos, o habiendo sido admitidos

directamente por el Consejo Prioral al haberse valorado positivamente su

documentación y circunstancias, se encuentran pendientes de la celebración

de su Investidura e iniciación. Al realizarse ésta, pasarán a ser

Caballeros o Dueñas Profesos.

En los actos oficiales usan dalmática negra proporcionada por el propio

priorato.

La insignia de los Caballeros y Dueñas Profesos es la Cruz Coronada.

En los actos oficiales, los pertenecientes a este grado llevan el Manto Blanco

con la Cruz roja del Temple en el costado izquierdo, birreta los Caballeros,

peineta y mantilla las Dueñas y guantes blancos.

Comendador/a

Es aquel Caballero o Dueña profesos que ha ascendido a este grado por

decisión del Consejo Prioral. El distintivo es la Encomienda de plata y la

banda negra.

Gran Oficial

Es el comendador que ha ascendido a ese grado por decisión del Consejo

Prioral. El distintivo de grado es la Cruz Coronada con trofeo militar.

Prior

Es aquel Caballero o Dueña que el Consejo Prioral ha estimado debe

ascender a ese grado. El distintivo es la Encomienda de oro y la banda roja

Los miembros del Consejo Prioral son:

Para acceder al Consejo Prioral debe ostentarse, al menos, el grado de

Comendador. El Consejo Prioral lo forman los responsables de algunos de

los diferentes departamentos organizativos en que se divide el Gran Priorato

de España y actualmente son:

· El Prior General

· El vice - prior

· Senescal

· Canciller

· Arcarius (Tesorero)

· Preceptor

· Cronista

· Maestro de Ceremonias

· Limosnero

INFORMACION PARA NEOFITOS

El ingreso en la Orden, se realiza básicamente mediante la invitación que

ésta hace a través de alguno de sus miembros; en cuyo caso, el padrino o

presentador asume la responsabilidad de los antecedente de su apadrinado.

Puede también suceder que algunas personas, por su propia iniciativa, se

pongan en contacto con la Cancillería con el deseo de formalizar su ingreso.

En cualquiera de los casos, habiéndose realizado las entrevistas personales

de rigor por el Prior o su delegado y oído el parecer del Preceptor, la

Cancillería envía al solicitante una serie de impresos que, una vez

cumplimentados por el interesado, deberán ser devueltos junto con tres

fotografías tamaño carnet.

La documentación que se envía contiene:

- La solicitud de ingreso

- Un impreso para redactar el curriculum vitae

- Un impreso para redactar por el candidato (máximo 2 páginas) un

resumen de sus conocimientos sobre la Orden.

- Un impreso para que el candidato (máximo 2 páginas) realice su

autoanálisis.

Es de advertir que toda la documentación es absolutamente confidencial y a

ella no tienen acceso más que los altos Oficiales de la Orden, los cuales

actúan bajo el juramento de la no difusión de su contenido.

Por otra parte, en caso de que la información fuera incompleta o se

detectara la falsedad en los datos proporcionados, se procederá a la

incoación de un expediente por el Senescal de la Orden.

Una vez en poder de la Cancillería la documentación pertinente, se hace

entrega de la misma al Consejo Prioral, órgano encargado de estudiar y

resolver sobre la solicitud recibida.

La decisión del Consejo Prioral será inapelable.

En caso de ser aceptado, el postulante recibirá una comunicación

directamente en la que se le indicará el grado con que ha sido aceptado, es

decir si como Sargento o como Caballero/Freira de Capítulo.

Del mismo modo, se le informará de todo lo relativo a sus obligaciones

respecto al sostenimiento económico de la Orden; cuota anual y coste de

diplomas e insignias de grado. Es importante que el postulante sepa que el

destino de las contribuciones económicas a la Orden del Temple está

estrictamente controlado por la autoridad gubernativa y su objeto es

precisamente promover los fines de la Orden.

Con posterioridad, el candidato aceptado como Sargento recibirá

instrucciones relativas a la formación para su acceso al grado de Caballero

de Capítulo y el aspirante aceptado como Caballero/Freira de Capítulo,

recibirá instrucciones en relación a su investidura

LOS 12 TRABAJOS DE HÉRCULES

I. En primer lugar le ordenaron que matara a un león salvaje del Valle de Nemea, que

tenía en zozobra a toda la comarca, se enfrentó con la fiera, estrangulándola con las

manos, puesto que ninguna espada era suficiente filosa como para atravesar la piel

del animal.

II. Consistió en matar a la hidra, serpiente de nueve cabezas que habitaba en las tierras

de Lerna, este animal tenía la particularidad de sustituir cada una de as cabezas

cortadas por dos nuevas, Hércules se ingenió una treta, y quemó el cuello de cada

cabeza para que surgieran de nuevo, como la novena cabeza era inmortal, el

vencedor la sepultó debajo de una gran roca.

III. Euristeo tenía el capricho de poseer a un ciervo de pies ligeros, con cuernos de oro,

finalmente luego de una cacería que duró todo un año, que termino en la captura de

este animal, en una nevada en el lejano norte, se lo entregó al rey.

IV. Se le envió a que le diera muerte a un Jabalí que tenía sometida a toda la Arcadia,

Hércules prefirió entregarlo con vida al rey, para que fuese éste quien le diera

muerte.

V. Para este trabajo tuvo que darle muerte a varios pájaros devoradores de hombres,

que habitaban sobre las aguas del lago Estinfalo, las mató con flechas impregnadas

de un fuerte veneno.

VI. Un solo día fue suficiente para que Hércules desviara el curso del río Alfeo, con esta

tarea se esperaba la limpieza de varios establos que poseía el Rey Augias, esta labor

no se practicaba desde hacía más de treinta años.

VII. Poseidón tenía castigada a Creta, con un toro que causó infinidad de daños,

finalmente fue atrapado y Creta volvió a disfrutar de sus días felices.



VIII Este trabajo consistió en castigar al Rey Diomedes, puesto que éste tenía una

manada de caballos salvajes que escupían fuego y se alimentaban con carne

humana, su castigó consistió en ser devorado por sus propios caballos.



IX En esta encomienda tuvo que luchar contra una raza de guerreras llamadas

Amazonas, finalmente luego de matar a una cantidad, capturó a Micenas, su reina.



X El Rey Euristeo quería los bueyes rojos de Gerión (monstruo, Rey de España),

para ello, el Hércules se enfrentó con un perro de siete cabezas, para finalmente

entregarle al Rey Euristeo, los rebaños.



XI Se le encargó que consiguiera varias manzanas de oro que solo crecían en un

jardín ubicado en el Océano Occidental, el árbol esta custodiado por un dragón que

nunca dormía y por cuatro doncellas hijas de la estrella vespertina, Hércules no

tenía acceso a este sitio, solo podía entrar el gigante Atlas, pero estaba muy ocupado

sosteniendo al cielo sobre sus hombres, así que Hércules tuvo que ocupar su lugar

hasta que este regresase con las frutas.



XII Su última tarea fue bajar al infierno y regresar con vida, así lo hizo y regreso

con Cancerbero (can de tres cabezas).

Poco tiempo después Zeus, otorgó a Hércules la inmortalidad y lo llevo a los cielos, y

dándole como esposa a la hija de Hera, la bella Hebe, entonces la propia diosa perdonó a

Hércules a quien ya no podía despreciar más, con lo cual terminaron por fin todas las

dificultades para este héroe.

LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES.







Vamos a exponer a vuestra consideración un mito, es decir, examinaremos un

texto simbólico, muy parecido a una parábola.



Se trata de una narración alegórica, que da a entender una cosa explicando otra.



Todo mito lleva escondido bajo su piel un sentido diverso al que literalmente

expresan las palabras que lo componen.



El término mito deriva del concepto griego de Silencio. El simbolismo es el

lenguaje del silencio, se refiere a experiencias no asibles mediante el lenguaje

ordinario. Sugiere lo inexpresable.



En el mito se dice otra cosa de lo que parece que se dice. Guarda silencio al

mismo tiempo que habla.



El mito teje en soterrada expresión: el lenguaje, el pensamiento y la acción de la

tradición Iniciática, cuyo contenido escapa a los que sólo se nutren de lo literal.



El Maestro esenio Jesús utilizó la parábola, que es similar al mito, y dijo que la

utilizaba con aquellos que están afuera (profanos):







"Yo les hablo en parábolas, de manera que viendo no vean y que escuchando no

entiendan, porque solo aprehenden lo literal y no son aptos para captar lo

inexpresable".



De esta suerte, el contenido secreto de este mito, proveniente de la gozosa tierra

del Pan y Dionisios, nos habla, quedo al oído, del constante pulir de nuestra

piedra bruta, pues aquél que domina, paso a paso, su parte obscurecida, despeja

las vías por donde accede el saber de la verdadera Maestría.



Es tal la profundidad y altura tanto del curso como del desenlace de este Mito,

que sería deseable aspirar a una interpretación iluminada que sea capaz de aludir

a la real esencia de lo escondido que se insinúa de soslayo en su contenido.



Los Trabajos de Hércules describen crudamente los estados distorsionados del

hombre y de la mujer, quienes en su desconocimiento de dónde vienen, quienes

son y a dónde se dirigen, son hoja en el viento, nautas sin dirección ni norte,

carente de almadía o barco de paso, y perdidos en gélidas y obscuras aguas.



Estamos representados en cada sección del Mito, allí se resalta grotesca la parte

oscurecida de nosotros mismos, la que no hemos percibido por nuestro propio

esfuerzo y que el análisis del escrito que exponemos, puede desenmascarar.



La reflexión sobre las aventuras y desventuras de Heracles, que constituyen

experiencias antiquísimas y permanentemente reeditadas en nuestro ser, nos

guían para aprehender lo más íntimo de nosotros, y avizorar la huella que

debemos recorrer con paso más seguro para arribar al puerto de la Luz.



Estos Mitos, examinados al trasluz, te darán a conocer al Hércules que alienta en

tus entrañas y que, hasta hogaño, no le has dejado combatir en ti.



Si el Mito simboliza tus estados de conciencia, desde ahora descubre que eres tú

el principal actor de esta leyenda.



Tu sabes que el fruto de luz que posees lo has logrado trabajando, de sol a sol, tu

propia materia. Sabes igualmente que no puedes transferir tu experiencia viva a

terceros, puesto que la has logrado arrancando lo superfluo de tu propia tierra,

para que tu heredad madure en oro puro. Estos trabajos hablan de ese quehacer

tan propio e individual.



Esta no es una simple exposición. Es el desafío que te reta a conocer de las

efervescencias y subversiones de tu sangre, como del marasmo de tu voluntad y

la insoslayable ley del imperio de lo claro sobre lo oscuro.



El mismo Hércules, sus trabajos, el entrechocar de fuerzas horrísonas, monstruos,

forestas, bosques malsanos e infectos, son aspectos vivos de tu ser, así como

también tú eres Mazo, Cincel y Piedra. Este mito habla de tus esfuerzos, de tus

luchas, y vencimientos, para ascender por la espiral de la Luz Superior.



Cierra tus párpados y abre los ojos de la imaginación. Revive al Hércules que

llevas dentro y acompáñale en esta secuencia heroica de la cual tú eres el

verdadero autor y protagonista.

DESARROLLO.



1. - EL LEÓN DE NEMEA.



La limpidez del alba despeja las tinieblas y ya Hércules camina bajo el

radioso sol griego que se quiebra en la blanca roca y tiñe de tonos

violáceos las sombras.



El Titán embriagado de luz y horizontes va a medirse con el León de

Nemea, bestia feroz, devoradora de hombres y ganado, que se oculta en el

bosque de la Argólida.



Ya el héroe se aproxima, y cuando bordea el boscaje, todo: Luz, aire,

llanuras y montes pierden de cuajo su armonía placida.



Tan solo el asentar la planta en la hosca espesura hace sentir, sin

transición, un frío súbito, que cala hasta la médula, como el de la alta

cordillera al tiempo del ocaso. Atrás queda el día exuberante de colores y

aromas, Hércules ya se interna en la maraña espesa, en el matorral

húmedo, de espinas cáusticas, entorno fétido y pegajoso.



En parte de la agreste floresta, la maleza se ha dejado crecer hasta conformar

añosos y defectuosos árboles, casi imposibles de desarraigar, símbolo del

pequeño defecto que nos toleramos en el pasado, y ahora, desmesurado, nos

plasta y agobia innecesariamente.



Ese bosque verdinegro y siniestro es la efigie palpitante de tu naturaleza obscura.

Es la maraña ponzoñosa y espesa de aquella parte no cincelada de tu piedra bruta,

el acicate de todo pensamiento y acción innoble.



Esa espesura amenazadora se nutre de todo pensamiento torvo, desequilibrado,

descompasado e involutivo, alimento permanente que torna al bosque en eterno y

al león de Nemea en casi invencible.



Hércules hace un parangón entre ese bosque y su persona, y se dice: ¿Esa

enredada selva representa mis propias entrañas? ¿De qué materia estoy hecho?

¿Porqué es preciso que dependa de mi piedra bruta y vil para ascender

espiritualmente? ¿Porqué debo modificarla sin sentir repugnancia por su aspecto

duro, insoluble, su olor infecto, su coloración negra y sus jirones sórdidos?



¿Porqué ésta, mi materia, aún tan imperfecta, es el material reservado por la

Divinidad para sus elegidos? ¿Porqué en su basto y torpe contenido,

efectivamente encuentro todo lo que desean hallar los filósofos? ¿Porqué esta

masa informe hecha de tinieblas y de luz, de mal y de bien, mezclados en la peor

de las confusiones que aparentemente nada contiene, encuentro los medios de mi

propia superación?



Hércules avistó a la fiera pronta a saltar sobre él. Sintió intuitivamente que ese

bruto representaba lo perverso que anida en todo hombre. Es lo instintivo. Es la

irrupción de las ambiciones injustas y atropelladoras, es la fuerza ancestral no

domeñada, que tuerce el accionar de las personas y las prende a sus sentidos

inferiores.



Cada ser humano lleva agazapada dentro de sí la fiera de Nemea, y mientras no

lo acepte y asuma, no podrá realizar un trabajo de limpieza ética y espiritual en sí

mismo, pues ese monstruo le exige ser alimentado con permanentes sensaciones

fuertes y negativas, que le obligan a generarlas, una y otra vez, cuando se ha

dejado subyugar por ese poder tiránico.



Hércules tiende su mano hacia su carcaj, y dispara sus certeras saetas, que

rasgando el aire, dan de pleno en el pelaje del León de Nemea, más rozando esa

piel, los dardos ruedan al suelo. Seguidamente blande su pesada maza y la

descarga sobre la soberbia cabeza del león, la clava se disgrega en mil pedazos.



Ninguna arma es suficiente. Quien espera encontrar esa fuerza liberadora fuera

de sí, da más impulso a la fiereza y poder de la bestia.



Por otra parte, quien neciamente disipa su fuerza en el placer vano y emaciador,

divide y debilita sus energías y no puede desalojar sus actos errados.



Hércules vence al León de Nemea en la única forma posible, le estrecha y

estrangula con sus manos, privándole de su aire nauseabundo. El iniciado

también ha de cortar de raíz el fluir emocional y mental descompasados que le

avasallan, y le hacen conocer la ansiedad y el dolor de saberse incapaz de

acciones nobles y enaltecidas.



Al liberarse el Héroe del dominio de sus sentidos y alcanzar la ausencia de

deseos incontrolados, sobrepasa lo postizo y la artificial atracción retentiva y

paralizadora de lo inferior, comprendiendo que existe un mundo diverso, digno

de conocerse mediante una superior percepción.



El luchador que hay en nosotros ha vencido la bestia interior, que se ha diluido

para reaparecer en la forma de la Hidra de Lerma.

2. - LA HIDRA DE LERMA.







Cada testa enhiesta y babeante representa a las fuerzas oscuras y poderosas

que interpenetran y ahogan al mundo, las que renacen, una y otra vez,

nutridas por el erróneo actuar de los hombres, que se enredan, desorientan

y trastabillan en los grilletes de sus propias limitaciones.



Hércules y su amigo Iolas desafían a la bestia. La broncínea y pesada

espada del titán ejecuta vertiginosos molinetes y las cabezas caen y se

deshacen en el suelo rocoso, para renacer duplicadas en los cuellos

cercenados.



Iolas, provisto de una tea de fulgurante fuego Iniciático, chamusca los

cuellos mutilados, en tanto son cortados, para evitar el resurgimiento de

cabezas en progresión geométrica. Así, la portentosa serpiente es

finalmente abatida.



Iolas, el camarada de Hércules, representa a la Luz de Oriente que con su

toque, transmuta el mal en bien.



En este relato, cada deseo escondido y torvo representa una monstruosa

cabeza que debe ser cercenada de raíz, mediante la absorción mercurial, y

la posterior formación del oro secreto de los Filósofos.



Al situarse perseverante en lo intrínsecamente benéfico, el buscador de la

Verdad acumulará en sí potente energía interna, que no será vampirizada

por las cabezas de hidra, las que, a su vez, privadas de su nutrición

malsana, podrán ser extirpadas.



Antes que se conozca la luz no hay un verdadero y real conocimiento de la

oscuridad, y cuando se está en la obscuridad se desconoce cual ha de ser el

comienzo de la verdadera Luz.



De similar dureza es el proceso que el hombre debe librar para

desarraigarse de la pétrea y falsa piel que envuelve a sus sentidos.

Otros mitos y leyendas aseveran que la Naturaleza es un pulimentado

espejo de dos caras. Una facie refleja lo exclusivamente material, la otra,

lo enaltecido.



Todo pensamiento profano, o cabeza de hidra, arrastra a la contemplación

exclusiva de la superficie que refleja a la materia sin espíritu, para forzar al

caminante a nutrirse de piltrafas, ignorándose la otra luna, que proyecta la

refulgencia del principio de Luz y Sabiduría.



Si se desconoce el proceso Iniciático y liberador, ha de ser la fuerza

descontrolada la que imponga su impronta o sello en las funciones físicas,

emocionales y mentales de la personalidad, centrando todo el quehacer de

la maquina humana, en la persecución de lo ilusorio y destructor. Tal

situación dará origen al brote de innumeras cabezas de Hidra, y cuando,

careciendo de la Luz de Iolas o Alkahest, se trate de destruir tan sólo una

de ellas, tal será su poder hacia el mal que renacerá doblada y con mayor

peligrosidad.



Desde siempre se ha reconocido que el hombre cultiva aceradas cadenas

que atenazan su mente y corazón, y quien así esté aherrojado permanecerá

esclavo, aunque sea rey.



Para desarraigar estas tendencias altamente negativas, es menester admitir

que ellas se han adueñado de nuestra personalidad, y, con ello, hacerla

aflorar a la superficie para enfrentarla y quitarle la fuerza que

graciosamente le hemos entregado, y destruirla.



No todos los seres tienen la misma disposición y tesón para encausarse

hacia lo elevado y, por otra parte, lo que es benéfico y propicio para unos,

no lo es para otros. Por ello, toda enseñanza, toda iniciación es meramente

virtual, y quienes carezcan de interés permanecerán adormidos, y no se

nutrirán de ella quienes, con separatividad y egoísmo, las cultivan, sin

compartir lo aprendido con sus hermanos preparados para recibirla.



El sincero buscador de verdad, incursionará en su mente y evidenciará que

su quehacer cotidiano es dirigido por principios alternadamente ciertos y

alternadamente falsos; conocerá con detalle a cada una de las intenciones

que bullen dentro de él, conocerá con minucia cada impulso y acción

gestados en su mundo interior.



Entenderá que si permite que sus bajos sentidos dirijan su mente, su pensar

menguará en claridad y claudicará en acciones obscurecidas y, entonces,

cada cabeza de Hidra, o pensamiento entenebrecido, irá desmedrando su

fuerza hasta convertirlo en un muñeco mecánico de poderosa fachada.



Destruir las cabezas de la Hidra del Lerna equivale a comprometerse a

cercenar la cabeza de todo pensamiento innoble, aplastándolo con una

dialéctica que se fundamente en el adecuado opuesto iluminador.



3. EL JABALÍ DE HERIMANTO.



El Jabalí de Herimanto simboliza al monstruo que se agazapa detrás de

nuestra mente, desde donde desestabiliza los valores superiores a los que

debemos prendernos.



La fiera, tozuda e hiperquinética, se esconde en el enmarañado bosque de

las emociones e imágenes mentales desatadas, desde donde solapadamente

induce al error y oculta su garra, para inculpar al hombre de su actuar

devastador.



El bruto se alimenta de los sentidos arrebañados, propios del hombre

descentrado que es el incompetente pastor de sus percepciones, y no

advierte que con el gran enredo de su precaria vida confecciona su propia

trampa.



¿Podemos cazar este monstruo, sin antes reconocer que ocupa un lugar

privilegiado en nuestras vidas? No puede ser reconocido, sin que antes se

acepte que lo que realizamos para sí y los demás, se hace artificialmente

en una continua maraña de engaños.



Para desenmascarar al Jabalí de Herimanto se deben cuestionar todos

aquellos efectos que se producen y arraigan en nosotros, cada vez que nos

dejamos dirigir y vencer por esa fuerza negativa.



Tras muchas experiencias y errores, paulatinamente advertiremos que esa

innoble tendencia anida en nuestro ser. Con posterioridad a este

reconocimiento, el jabalí, como señala el mito, comienza a blanquear.



La captura del Jabalí de Herimanto, implica tanto del dominio de las

tendencias inferiores, como la adecuada utilización de nuestras superiores

facultades.



Cuando Hércules vence a la fiera, encuentra su centro y se transforma en

un ser realmente vivo, señor y dueño de sus resultados.

4. - LA CIERVA CON PATAS DE BRONCE, DE ARCADIA.



Hércules emprende la caza de la cierva que corre por las lomas y valles de

Arcadia.



Este animal se caracteriza por su cornamenta de oro y sus patas de bronce.

Esta indómita cierva es presa de un movimiento constante, alentada por su

mente desbocada e incoercible, sólo un avezado cazador puede intentar

batirla y salir triunfante en la empresa.



Sus grandes cuernos de oro indican la posibilidad de elevar la materia

mediante la luz Iniciática, o Mercurio Divinizador de los masones del

medievo.



La constitución broncínea de sus extremidades, alude a la impureza de su

materia endurecida e impenetrable, refractaria a toda irradiación

ennoblecedora que pueda amasarla, ablandarla y depurarla. Ese bronce

representa a la parte impura que atrae más impureza.



El arte de la caza requiere sigilo, audacia, y valentía, requisitos no

susceptibles de ser desarrollados por todos. Sólo aquél que se hace

invisible, incluso para sí mismo, y silencia su sonido desarmónico, puede

despertar pausadamente sus verdaderos sentidos adormecidos, y devenir

en un buen cazador.



Con todo, no es fácil aceptar que la guerra se desarrolla dentro de uno

mismo, y no se libra en el exterior, y que el verdadero guerrero es tal

cuando es un vencedor de sí.



Muchas serán nuestras pendencias y enfrentamientos exteriores, antes que

advirtamos que el único enemigo es el obscuro y artificial mecanismo que

nos envuelve.



Así, ¡Tú, Oh buscador! No oses acercarte a la luz contendiendo con

aquellos que hacen tu mismo camino. Vence a tu propio ejército, esa

hueste salvaje que no apaga su sed de eterna lucha.



Cambia la posición de tu escudo, y defiéndete de ti mismo, entonces

aprenderás a ser un buen cazador.

Si tu reacción animal está muy viva, reconócela, hazte responsable de ella

y derrótala. En ese vencimiento radica el verdadero encanto o hechizo que

no necesita palabras. Es la acción de tu Maestro interno que vela porque se

cumpla la ley Iniciática.



5. - LOS PÁJAROS DE ESTÍNFALO.



Los pájaros de Estínfalo representan a todos los vicios que envilecen al

hombre y la mujer, y hacen de su cuerpo, tierra o materia, un pozo

ennegrecido que hiede a pestilencias.



En ese centro obscurecido se idean y desarrollan las más bajas e innobles

pasiones y con sus hedores putrefactos arrastran al hombre a adherirse con

más intensidad a sus lacras.



El vicioso, familiarizado con sus bajas disposiciones, no se siente ni

rebajado, ni corrupto, porque al aceptar su erróneo proceder, se ha privado

de su fuerza discriminatoria y como después de complacerse en sus bajas

costumbres, se siente débil, vuelve una y otra vez a hundirse en sus vicios.



Para el necio esa es una forma de reponer sus fuerzas menguadas, pero ese

actuar es artificial y engañoso, porque mientras más reitera esa acción, el

placer que le envuelve temporalmente le consume y transforma en un ente,

haciendo de su vida un permanente estado de penumbras, cuya influencia

extravasa su propio cuerpo, infectando a otras tierras, pudriendo a las

buenas semillas.



El degenerado, con sus hedores, infecta, en primer término sus propias

aguas, que simbolizan el estanque de su emocionalidad, donde finalmente

se bañan todos sus actos. Y ese espejo de aguas estancas y cenagosas es

donde habrá de observar todas las miserias que porta.



En efecto, aquellos que logran separarse de su autoengaño, recién pueden

observar las múltiples excrecencias que flotan cubriendo la superficie de

su propio lago. ¿Quién conoce del propio lago sus profundidades y

contenidos?



Las alas y patas de bronce que en forma de garfios guarnecen a los pájaros

de Estínfalo, tienen por fin atacar a hombres y animales, cuyos restos

dispersan, y simbolizan a la parte lujuriosa de la materia, que se ha

endurecido, trocándose en un frío metal, del cual emana una substancia

pegajosa y mal oliente que impregna por igual a la Naturaleza, al hombre y

animales, infectado toda materia sensible.



Cuando se evidencia la presencia de este mundo ciego, donde todos sus

hilos y tramas se han enredado y anudado, se comprende cuan efímero es

el poder que sostiene a los deseos incontrolados.



Desde ese instante de discernimiento, se puede empezar a romper el

hechizo que nos engaña, y esos poderosos pájaros de Estínfalo

comenzarán a retirarse.



Sin embrago, es sencillo decirlo y muy dificultoso realizarlo, pues quien

ha comprobado el vacío que lleva dentro y que también le rodea, queda

oscilante e indeciso, y esa condición dificulta el llegar a la propia Luz, que

le eleve, y le hile con cuerdas brillantes, dando lugar a un cuerpo

luminoso, superpuesto al actual, para que desde allí surjan las saetas y

dardos que rompan el artificial y negruzco esquema que le comprime.



6 - EL MINOTAURO DE CRETA.



Minos, rey de la isla de Creta, ebrio de poder y ostentación, extraviado de sí,

impetra del Dios Neptuno un obsequio de incalculable precio, para dedicarlo a

ensalzar a ese mismo Dios, sin advertir que sólo busca su propio endiosamiento.



Se sella el pacto entre la realeza y la divinidad. Las ondas del mar Egeo,

impulsan hacia la playa y depositan a los pies del enajenado monarca, un

portentoso, colosal y formidable toro, de una magnificencia nunca vista en esa

región.



Un a vez a solas con la bestia, más pudo en Minos su quemante deseo de

posesión que el cumplimiento de la promesa empeñada. Se apoderó de la

soberbia presea y, mañosamente, la sustituyó por un rumiante maltrecho, flaco y

raquítico, que sacrificó a Neptuno con el más esplendente de los rituales.



Airado el burlado Dios, insufló en la bestia ssubsistente, desatadas furias que

posteriormente debió sofrenar Hércules, el Titán.



Es este es el drama que atenaza al Minos que todos llevamos dentro.



Anhelante de notoriedad, esboza en las cenagosas aguas de su mente, la imagen

de una disparatada y egoísta quimera, que saborea, adoba y manipula mil veces

desde mil perspectivas diversas, situándose siempre en el centro de ese sueño

alucinante, como el redentor de los mundos, sin advertir lo artificioso de esa

maquinara de ensoñación y espejismo.



Con esa torpe acción Minos ya ha desatado el ciego e ineluctable mecanismo de

Causa y Efecto. Ha quebrantado la ley natural del debido equilibrio, que es

fluctuante, vivo y no estático, y debe atenerse a las consecuencias.



Como todo insensato que emplea su fuerza en la exclusiva satisfacción de

innobles deseos, es atraído hacia el mundo ilusorio de las sombras que el mismo

crea. Es un ciego incapaz de aquilatarse con justeza, ni de distinguir la

resultancia de sus desatinos. Es un necio que sacrifica su existencia a un fin falso,

enfermizo y escuálido.



Queda prisionero, subyugado por la misma forma mental que ideó, ya no es más

su dueño, sino el mesonero que, con su vida da vida a esa creación anómala, se

torna en su prisionero, atribuyéndole cualidades tan artificiales como falsa es su

creación.



Al adherirse a la humareda caótica que el mismo ha desatado, se quema y es

reducido a escorias, condición que le fuerza a desencadenar tempestades, al

menor atisbo de una voluntad que contradiga sus disparatados designios. Ha

creado su personal infierno.



La presencia rectificadora de Hércules, simboliza el poder de la verdadera

Fuerza, que actúa desde los niveles superiores del intelecto, y desde allí domina

nuestras expresiones inferiores, que se doblegan ante lo puro y correcto.



El triunfo sobre el minotauro de Creta, implica el logro de un estado de

conciencia que se simboliza por la unión de la propia luz con la flama que

proviene del Oriente. Es la amalgama de la Mónada pitagórica o chispa divina

con la Luz del Grande Arquitecto, cuyo efecto y producto se proyectará en la

futura acción que emprenda el iniciado.



No obstante, si poseyendo tal estado de comprensión, se persiste en reiterar

pensamientos, emociones y actos ya superados, toda acción ha de degenerar en el

uso incorrecto de la fuerza otorgada.







7. - LAS YEGUAS DE DIÓMEDES.

Diómedes es el poseedor de un hato de yeguas indómitas y feroces, que

resoplando con estruendo, arrojan fuego por las fauces. Representan las

tenebrosas fuerzas del Caos cuando dominan la mente de los hombres

débiles.



Son las incontroladas energías de elevada violencia, que se nutren de la

abulia y del desaliento de aquellos que persisten en entregarse y ser

dirigidos por las bajas pasiones, la lujuria, el orgullo o el desmedido

anhelo de poder.



La estrategia de Hércules consiste en atacar y destruir la raíz misma del

mal que da vida a la soberbia desenfrenada de los hombres, representada,

en este caso, por Diómedes. El cadáver de Diómedes es devorado por sus

propias bestias, pues en el sector de las energías desordenadas y

contrapuestas, no existe la solidaridad entre sus componentes, y a falta de

un enemigo común que las aglutine y les ofrezca una dirección, se

destrozan unas con otras.



Dominar las yeguas de Diómedes significa liberase del deseo que

consume. Es el desasirse de la pesada carga que se ha acumulado, atizada

por obscuros devaneos y desvelos, que concluirá por aniquilar a su autor.







8. - EL CINTURÓN DE HIPÓLITA, REINA DE LAS AMAZONAS.



Hércules captura a Hipólita, reina de las amazonas, arrebatándole su

cinturón, que obsequia a Admeta, sobrina del Titán.



Las amazonas, mujeres de raza guerrera, representan a la potencia

femenina, a la matriz que debe ser interpenetrada por la energía del

Grande Arquitecto del Universo, e inseminada por la energía masculina,

para lograr la multiplicación de las formas físicas.



La fuerza femenina es, también, representada por la tierra que se prepara

mediante ciclos para ser depurada, y ciclos para ser fecundada por la

fuerza solar o masculina que ha de depositar en ella su simiente.



La energía femenina depende absolutamente de la energía masculina,

porque ésta conforma una parte integrante y activa de su propia función.

La Naturaleza misma establece períodos de atracción en que lo masculino

y lo femenino se aproximan, se aceptan y se amalgaman, dando lugar a la

multiplicación de las formas físicas.



Necesariamente ambas energías son diferentes entre sí, la una desarrolla lo

masculino, la otra lo femenino, no obstante ello, cada energía lleva oculto

en sí el complemento contrario no desarrollado.



No obstante lo anterior, en este caso, las fuerzas femeninas errónea e

inmaduramente se manifiestan en forma separada, autónoma, repeliendo

todo contacto con lo masculino. Tal actitud desequilibra todo el proceso

natural, toda vez que lo femenino es requerido por lo masculino para

alcanzar un estado superior. Esa separación arbitraria es contraria a la

evolución.



Con todo, dentro de ese aislamiento antinatural, las fuerzas femeninas

desarrollan hasta cierto punto su aspecto netamente femenil, en cuanto a

amplitud y potencia, vale decir alcanzan pequeños logros representados

por su adiestramiento en el arte de la arquería y el arte de la equitación,

pero, en definitiva, ambas fuerzas no pueden actuar separadamente.



El hecho que las amazonas ignoren voluntariamente el polo contrario y

complementario de su naturaleza, las desequilibra y pierden parte de la

potencia del combustible que las mueve, distorsionando la necesaria

asimilación de la fuerza masculina que las completa.



La circunstancia que las amazonas se vistan con pieles de fiera, indica que

la separación que caracteriza su actuar errado, tiene un cariz rebelde,

plasmándose en deseos bestiales que las aniquilan, consumidas por su

naturaleza inferior.



Hércules debió luchar contra las amazonas para suprimir la separación

impuesta por ellas, y unificar en un todo al polo masculino y femenino,

para elevar lo viril y lo femenil a un alto estado de armonización.



9. - LA LIMPIEZA DE LOS ESTABLOS DE AUGIAS.



Augias, rey de Elida, poseía más de 3.000 bueyes, que permanecían en

establos inmundos, y no aseados por más de 30 años.



Se encomendó a Hércules que limpiara tal muladar, a cambio de la

recompensa de 300 bueyes.

La montaña de estiércol encostrada en esas cuadras, representa lo innoble

que se anida muy a sus anchas en nosotros, y que no se evidencia mientras

no sea tocado en sus intereses por una fuerza contraria y elevada.



Hércules sabía que nada puede ser limpiado sin antes encausar hacia la

inmundicia o fiemo la corriente capaz de depurarla. Es decir, para cambiar

el contenido de lo obscurecido, que hasta el presente ha extraviado al

discípulo buscador de verdad, impulsándolo por derroteros contrarios a sus

propósitos, es preciso empaparlo con esa luz de Oriente, que queme,

funda, y limpie su detritus, tal como lo haría el impetuoso caudal del río

Alfea, que Hércules desvió para perforar las gruesas murallas de los

establos de Augias y arrastrar la inmundicia.



El hombre común reproduce un estilo de vida reiterativo, que

automáticamente copia de su entorno, fincando en este subproducto su

eventual desarrollo. Resulta inevitable, entonces, que este hombre

autómata descubra, cuando ya ha recorrido cierta etapa de su vida, que lo

que ha aprendido ha sido la enseñanza desgajada de un programa artificial

y maquinal, que infló sus cáscaras de vanidad y orgullo. Allí, en esa

superficie vana, están aposentados y pastando los tres mil animales vivos

de los establos de Augias.



Estas 3.000 bestias se nutren de su mesonero, el hombre robótico, de él

extraen las energías suficientes para dar nacimiento a rotativas formas

emocionales y mentales de pesada estructura, a sensaciones que, vividas

por el hombre, entregan a estos parásitos el contenido obscurecido que les

alimenta y les permite dirigir a este hombre dormido. Este durmiente,

privado de la luz, se forma una falsa personalidad que detiene su proceso

de elevación y veraz conexión con los planos superiores.



Una vez que el aprendiz ha atenuado la atenazante tenebrosidad de su ser

inferior, está en condiciones de avanzar hacia su ser interno, y se hace apto

para atraer la superior luminosidad de Oriente. Despertará sus fuerzas

adormidas y hará circular en sus entrañas el oro líquido que disolverá cada

mole que entorpece la natural eclosión y fluidez de su esencia escondida.



10. - LOS BUEYES DE GERIÓN.



Gerión, el poseedor de un formidable hato de bueyes rojos y salvajes, tiene

tres cuerpos y pasa por ser el hombre más fornido del lugar.

Su rebaño de bestias es vigilado por un perro de dos cabezas y un dragón

de siete bocas.



Sus tres cuerpos, representan nuestros tres campos de expresión: físico,

emocional y mental que, en el caso de Gerión, evidencian una actividad

simultáneamente descordinada y contrapuesta, e inconsciente de su

accionar, por carecer de un poder superior y armonizador que los guíe.



En el aprendiz muchas son las experiencias a que deberá someterse, antes

que sus tres cuerpos se unifiquen y tomen un ritmo que frene la impulsiva

negatividad que los activa y altera.



Para lograr una serena y equilibrada maestría, es necesario someter a

permanente juicio el artificioso actuar de nuestra materia, expresada a

través de esos tres vehículos: El físico, el emocional y e el mental.



Es posible, dicen los maestros del pasado, obtener ese dominio pues cada

uno de esos vehículos o cuerpos tendrían su símil o contraparte en la

región Oriental, a guisa de arquetipos. En esa forma la naturaleza inferior

se enlaza con la Naturaleza superior, la que penetra hasta el fondo de cada

ser, para revivir su esencia escondida.



El camino de perfección es posible por la comunicación que existe entre

Oriente y Occidente. Del Levante emerge la llama invisible que

incrementa toda fuerza viviente, es un rayo de luz que interpenetra y

traspasa a toda manifestación de vida. La amalgama de este Oriente y ese

Occidente conforma el escondido procedimiento donde se entrelazan,

fusionan y circulan permanentemente innumeras fuerzas destinadas a

construir el Templo Universal.



En otro orden de consideraciones, el rebaño de feroces bueyes rojos,

representa a la multitud de incoherentes acciones que distorsiona y tuerce

el quehacer del hombre, enturbiando el agua de sus sentidos que,

engañados, concluyen por enredarse en acciones vanas o vulgares.



La acción de estas desordenadas y turbulentas fuerzas al rojo vivo,

enciende y consume a los individuos, infundiendo en ellos la reiteración ad

infinitum de actividades negativas que consumen toda su energía

psicofísica.



Recordemos que el ganado de Gerión está custodiado por un perro de dos

cabezas y un dragón de siete bocas.

El perro de dos cabezas representa al mundo de la vida terrenal, entretejido

de luz y tinieblas. Estructura dual que perturba la conexión permanente

con un mundo superior, cuyo enlace permitiría entrever, en cada forma

material, una consistencia real y no superficial y efímera.



Con todo, la continua reflexión sobre esa dualidad de Materia y Espíritu,

ha de llevar al neófito, algún día, a fusionar en su mente y corazón estos

dos conceptos, y quizá llegue a comprender la razón de porqué nos

encontramos a eones de distancia de la esencia de la Luz, permaneciendo

en este círculo de resplandores fatuos y tinieblas que envuelven nuestra

materia y que hemos creado nosotros mismos.



El dragón de siete bocas, alude a los siete canales o vías que nutren la

percepción de los hombres. A saber: la mente, la emoción, los ojos (1 par),

los oídos (1 par) .



Estos conductos receptores siempre ávidos de sensaciones placenteras,

atraen hacia sí el efímero goce personal, y una vez satisfechos, vuelven a

sufrir nuevos y artificiales anhelos.



Con pertinacia infatigable estas siete vías aspiran las influencias negativas

externas, aumentando la fuerte presión interna que mantiene vivas en

nosotros las excrecencias muertas.



El hombre ha creado dentro de sí un antro falso y mendaz, donde alientan

todas las más inimaginables, peregrinas y extravagantes necesidades más

bajas, que deben ser alimentadas con la vitalidad de sus cultores. Estas

necesidades ilegítimas conforman al ganado de Gerión, que debe ser

nutrido por las siete vías o dragón de siete bocas.



Hércules es la nueva energía que despeja la obscuridad y atrae la Luz.



Hércules representa a la Fuerza o Fuego Cósmico que está por sobre lo

obscurecido, es el Mercurio de los Filósofos, aludido por los masones del

medievo, que con su elevado poder energético, funde toda malignidad escondida,

evidenciando, con su proceder, la potestad de lo superior sobre lo inferior, y

permitiendo cambiar y superar los propios estados de conciencia.



Hércules es la flama que pone orden en el Caos.

El aprendiz ha de saber que sólo es posible realizar el trabajo espiritual cuando se

ha logrado elevar el estado de la materia, para situarla en un nivel o grado de

transparencia sutil, a fin de que su negrura pueda ser destilada, gota a gota.



Cuando la tierra o materia es recalentada por la potente combustión de la Luz de

Oriente, ya el embrujo de lo ilusorio se desintegra, para dar paso a un nuevo

nacimiento, y es aquí donde Hércules se transforma en la pujante energía

transmutadora que metamorfosea la forma, produciendo en ella un cambio

profundo desde su raíz.



Llegará un momento, en la vida del estudiante, en que el acrecentamiento de su

conciencia superior, barrerá esa superficialidad artificial de lo inferior, para que

él se transforme en una elevada conciencia receptora de Luz.







11. –EL JARDÍN DE LAS MANZANAS DE LAS HESPÉRIDES.



Hércules va en busca de las manzanas del jardín de las Hespérides, con ese

propósito debe requerir de Atlas para que vaya a buscarlas, pues éste,

aunque inmovilizado por el peso de la esfera celeste, está al tanto de la de

la ubicación del referido jardín. Atlas accede, siempre que Hércules

sostenga la esfera celeste mientras dura el cometido.



Hércules representa la materia evolucionante, separada de su origen

primigenio, razón por la cual aún está sometido al proceso de ciclos de

perfección, por ello, no obstante su grado de notable desarrollo, aún no es

digno de entrar al Jardín de las Hespérides, centro de energía sidérea que

todo lo sustenta, ello le obliga a encargar a Atlas la misión de sustraer las

Manzanas de Oro. Así Atlas pasa, por un instante, los mundos al Titán y le

hace sentir la pesantez del gran linaje de fuerzas que se cruzan y

entrecruzan en el sector de Oriente, mientras él va en busca de una mínima

parte de la esencia real.



Se permite que Hércules sostenga al orbe, más debe reintegrarlo a quien

realmente debe sostenerlo, evidenciándose con ello que la gradación evolutiva

está jerarquizada y reglada.



Con todo, ni Hércules, ni Atlas, tienen una potestad suficiente sobre la materia,

como para destruirla o aumentarla, ni determinar hasta cuando aquella ha de

permanecer en el círculo de la no muy evolucionada pluralidad de formas. Ello

corresponde a una conciencia mucho más elevada que denominamos Grande

Arquitecto del Universo.



Las manzanas de oro las Hespérides simbolizan una elevadísima etapa del Arte

Real, instancia en la cual la materia humana, tras innumerables transmutaciones,

se libera de la red oscurecida que la mantiene prisionera y, por primera vez,

puede ascender por sobre su naturaleza transitoria, para situarse a la altura del sol

naciente de Oriente, y experimentar la proyección de su calor que toca hasta la

última partícula de su vida, despertándola de su persistente y pesado sueño.



Así, el hombre se transforma en un ser de alta luminosidad, apto para atraer la

belleza indescriptible que emana desde el Grande Arquitecto del Universo, de

donde fluye la energía que alienta a cada ínfima partícula del orbe, cuya raíz es

también similar a la que el hombre lleva latente en su interior, y que espera

eternamente su fraguación, para ser activada.



12. – EL PERRO CANCERBERO.



Hércules desciende a los infiernos para robar a Cancerbero, perro de tres

cabezas, guardián del Averno.



Se le concedió el permiso para descender a los reinos de Plutón, bajo la

condición que se presentara sin armas de ninguna especie.



El ir desarmado responde al hecho que las armas externas no son aptas para

dominar a la bestia infernal, que astutamente se oculta entrelazándose con los

tejidos más ínfimos de la humana estructura, desde donde emite el pulsar que

encenaga a cada célula y ahoga cada brote de bien, desde su misma raíz.



Cancerbero se esconde tras los sentidos físicos a los cuales dirige y domina con

su maléfica disposición que envuelve, a mente y corazón, en vulgar

automatización y prejuiciosos obscurantismos.



El profano que sucumbe al disimulado dominio de esa fiera, es lentamente

envilecido, perdiendo todo noble principio rector de sus acciones, hundiéndole en

el reiterado error y transformándole en presa fácil del decaimiento y frustración.



Aquellos insensatos que se doblegan ante el guardián de los infiernos, viven en

impenetrable obscuridad y tan sólo se aproximan una vez, un instante en su vida

a la lucidez, cuando arrecian en contra de ellos las experiencias que sacuden

mente, corazón y físico, formidables embates que por un instante les hace

desasirse de la atracción de las fuerzas que les consumen, para experimentar el

profundo dolor de saber que nada real han hecho en su existencia (tal como a

Peer Gynt, de Ibsen), comprobando su dependencia y entrega a lo ilusorio, cuya

profunda raigambre nunca cercenaron.



El individuo es, esencialmente, un creador de sí mismo y de su medioambiente.

Si carece de la debida conexión con lo superior que lo informe e ilumine, se ve

forzado a idear y modelar sus propios calabozos, cuya atmósfera negativamente

enrarecida le impulsan a un torpe afán que le implanta una falsa suficiencia, que

le extenúa y destruye, aislándole de ese influjo superior y vitalizante que

proviene del Oriente.



Los árabes denominan Modhallam a la tenebrosa obscuridad que aprisiona a la

materia. Ese mar obscuro, tenebroso y atenazante, equivale a las ideas

distorsionadas con que el profano dirige sus emociones y pensamientos.



Es preciso, que en la superación de este smog personal, el hombre aprenda a

dividirse en observador y en actor. De modo que cuando cada neófito se separe

de sí, para pensar lo que piensa, analizar lo que su mente está concluyendo, y

separarse de lo que realiza, podrá descubrir en que profundidad actúa el Caos que

alienta en sí mismo, y tiñe todo su quehacer cotidiano.



Cada cual cree que su propia fuerza emocional, mental y física constituye un todo

unitario y perfectamente afinado, sintiendo que su personalidad o máscara, es la

única artífice de sí misma.



Es menester que se rompa esa costra, ese magma de ignorancia, para llegar a

pensar a través de prisma y filtro de la Naturaleza, para que, a través de la

contemplación del domo constelado de una serena noche, se perciba, quizás, que

hay una fuente o raíz sin raíz referida por el Zohar, que le contiene a él y a todo

cuanto aliente desde el principio de los mundos, fuente perenne de nutrición, y ha

de soñar, tal vez, que sintiéndose al nivel de esa energía, la atrajese con cada

respiración para iluminar cada corpúsculo de su cuerpo y expulsar toda la negrura

de su obscuro mar. Eso es más que el orar y meditar largas horas, porque para el

iniciado lo más importante es estar trabajando en todo instante aquí y ahora.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS ALQUÍMICAS

Diálogo virtual entre Apiano León de Valiente y

varios estudiantes del Primer Curso de Alquimia

Tradicional de Alto Grado





Pregunta 1

¿Los ejercicios alquímicos son de naturaleza

tántrica?

Respuesta 1

Cuando sostengo que el hombre y la mujer

pueden iniciar el estudio de la alquimia, quiero

decir que cada ser, por separado, sin distinción

de sexo, pueden emprender su propia Obra, y

tienen el deber de hacerlo, si se sienten

preparados para ello o, por lo menos, si perciben

esa necesidad imperiosa de avanzar hacia la Luz

y la Sabiduría.

Lo anterior, en caso alguno importa el practicar

rituales tántricos, sin perjuicio que el alumno

lleve una vida normal, y cumpla con los deberes y

obligaciones propios de la familia, pues el factor

familia, como lo mercurial, siempre están

presente durante toda la evolución de la

humanidad.

Asimismo esta vía es ajena a todo lo espagírico.





Pregunta 2





¿A qué se refiere la eliminación del

Mercurio Seco?

Respuesta 2

Seguramente, en este punto, hay una apreciación

errónea, muy justificable por haber surgido de

una primera lectura de este texto.

En el sistema expuesto hablamos de Mercurio

coagulado, que no es sinónimo de seco, sino que

la expresión coagulado quiere decir que ese

Mercurio se ha fijado o adherido a la materia o

cuerpo.

Por otra parte, por muy primitivo, precario o

corrosivo que sea el Mercurio, siempre es

"Húmedo", es decir, por muy oculta que esté esa

cualidad, tiene un frescor revitalizante.

Inicialmente, cuando empiezas la Gran Obra,

muchas veces tu Mercurio es muy corrosivo, lo

que se manifiesta en una tendencia a la

confrontación, al perder el equilibrio por

naderías, disfrazadas arteramente de reflexiones

y conclusiones juiciosas.

El Mercurio corrosivo no puede ser eliminado,

sino trasmutado.

En efecto, cuando el mercurio coagulado,

contenido en una partícula de nuestra materia, es

tocado por el fuego ígneo del Alkahest o Mercurio

Divinizador, los contenidos de esta diminuta

parte de tierra se separan en dos porciones: Una

integrada por el agua mercurial corrosiva o

leprosa, que deviene en azufre licuado y,

posteriormente, en Mercurio Divinizador.

La otra parte que se disgrega, consiste en

excrecencias secas, que deben ser reprocesadas;

son rechazadas hacia la tierra, y allí deberán

esperar su turno para ser objeto, alguna vez, de

la acción redentora del Solve et Coagula.



Pregunta 3

¿En qué consiste la función del Disolvente

Universal? ¿Se trata de la oración, o es el trabajo

de pulir la piedra?

Respuesta 3

El Mercurio Divinizador, Mercurio Superior,

Mercurio Externo o Alkahest, es la energía del

Grande Arquitecto del Universo que, en su

expresión cinética, sostiene y mueve mundos,

sistemas y galaxias, y nutre hasta el más ínfimo

tejido celular.

La radiancia del Mercurio Externo desciende

desde las alturas, degradándose para no quemar

a la tierra o materia capacitada para recibirlo.

Penetra y traspasa a la dura corteza superficial,

que envuelve a hombres y mujeres, y se centra y

concentra en una pequeñísima partícula corporal,

relativamente más pura que el resto de la materia

y como se dijo anteriormente, al influjo ígneo del

Alkahest, en ella se separan las aguas, las

excrecencias secas retornan al cuerpo, para que

esperen su turno, para ser reprocesadas, y la

parte más pura asciende al Alkahest, para seguir

su purificación y transformación y devenir en

Mercurio Interior o divinizado. Todo este

quehacer se lleva a cabo mediante la asidua

practica del Solve et Coagula.

El estudiante sólo precisa ejecutar el Solve et

Coagula, porque la comprensión del

funcionamiento de este proceso está muy lejos de

la limitada comprensión de nuestro intelecto.

Se apreciarán los progresivos y morosos efectos

después de una larga y ardua ejercitación.

Cuando se practica correctamente el Solve et

Coagula, el cuerpo físico entra en un estado de

oración, no pensable ni raciocinable.

El pulimento de la Obra, o desbastamiento de la

piedra bruta queda entregado exclusiva y

excluyentemente a la acción de los dos Mercurios,

el Divinizador y el Divinizado y de los estados

Mercuriales que van coagulando o fijando en la

materia del vaso o cuerpo.



Pregunta 4

¿Cuáles son los pasos que debe dar el discípulo

antes de empezar la Obra?





Respuesta 4

Primero: Reconocer la existencia del Caos que

anida en su ser, y

Segundo: Tener la disposición y entrega para ser

imantado por la energía enaltecida o Mercurio

Divinizador.

Yo agrego, leer lentamente el material entregado,

que da lugar a un libro mágico, pues rechaza a

todo lector que está estresado, o ahíto de comida,

o de cualquier otro exceso, y formular preguntas,

tantas veces como sea necesario.

Pregunta 5

¿Existe alguna correspondencia entre Jivatma,

Manas y Materia Prima alquímica?

Respuesta 5

Cuando nos referimos a Jivatma, en el ser

humano, aludimos a un Dios activo o Mercurio

Divinizado, que ya ha experimentado toda una

transformación basada en la superación de

innumeras etapas inferiores. En tanto que el

Mercurio coagulado es un Dios inactivo. En

esencia, ambos son lo mismo, pero uno está

desarrollado y el otro no.

Manas, como mente e inteligencia, acrece con el

desarrollo espiritual, condiciona su eficiencia al

despertar del Fuego interior o Mercurio

Divinizador.

La inteligencia presenta una variable gradación

de excelencia, según se trate del desarrollo de un

Mercurio coagulado o de un Mercurio activado.









Pregunta 6

¿Es efectivo que el proceso alquímico consiste en

que la materia prima se trasmuta y refunde con

el Alkahest, gracias a la acción que este ejerce

sobre ella mediante el Solve et Coagula?. Y si

fuera así ¿Equivale este concepto a afirmar que el

Espíritu en el hombre o mujer (Jivatma), se

reconoce como tal y se libera y une con el

principio universal Atman, desde el punto de

vista de la manifestación?

Respuesta 6

Los dos conceptos que integran esta consulta son

verídicos y coincidentes, siempre que se les

considere como una referencia a la etapa final del

proceso alquímico que compete al hombre en su

etapa propiamente humana.

Los paralelos efectuados entre aspectos de la

verdad una, deben arribar a conclusiones

similares.

Si bien nada se produce sin la conexión superior,

y toda eclosión de vida o de muerte está sujeta a

la conexión superior, debe tenerse muy presente

que el desarrollo alquímico no comienza en el

sector superior o sidéreo, sino en lo más inferior y

entenebrecido de la materia, en la tierra o cuerpo

no trabajado, puesto que la composición de la

tierra incultivada, no está en condiciones de

conectarse con el Hacedor.

Es verídico que Dios vive y permanece en

nosotros y fuera de nosotros, al alcance de

nuestra mano, pero para establecer ese Divino

contacto, es imprescindible que el hombre y la

mujer se preparen: desarrollen y afinen su

percepción, su integridad y, al menos, despierten

en su interior un débil eco de Su santidad, pues

sólo lo similar atrae lo similar.

Se concibe que es necesario el despertar y

desarrollo de cada cual, pero no sabemos cómo se

precipita en nosotros lo excelso.

Desde que nacemos, en esta vida, empezamos en

la obscuridad, y la mente concreta es incapaz de

desatar ese nudo gordiano. Es preciso llevar a

cabo toda una ejercitación para promover,

primero, una suerte de activación "mecánica" en

nuestros centros, padmas, ruedas o chakras,

para que sientan, conjuntamente con el cuerpo,

esa sed o necesidad de ser ayudados por la

influencia de una energía externa contrapuesta a

la fuerza material entrópica, artificial, y

robotizante que usualmente mueve al hombre y a

la mujer desconectados de lo Alto.

La dificultad y dolor que experimenta en nosotros

la parte entenebrecida, que se resiste a la Luz,

proporcionará la madurez necesaria para cambiar

ese giro que imprime la fuerza obscura y tiñe

todos nuestros actos, y hacer posible una

sustentación externa y superior.

La praxis yoga, salvo notabilísimas excepciones,

ha sufrido, en su aplicación práctica, una

levísima distorsión, que lleva a los discípulos, en

mayor o menor grado, a creer que, de alguna

manera, con su esfuerzo, determinación y

constancia en el ejercicio de sus disciplinas,

podrán arribar a tal o cual etapa de su proceso;

tienen la ilusión de manejarlo o, al menos,

participar en forma activa en su propio

desarrollo.

Este pequeño tropiezo detiene el avance del

educando, pues no es el alumno quien dirige al

sistema, sino es éste quien mueve la materia o

contenido del vaso, y pule y transforma al

alumno.

Por cierto que el yoga permite el acceso a los más

altos misterios y a la Divinidad misma.

La alquimia, en su aplicación práctica, es muy

directa, pues si el hombre o la mujer contienen

en sí una potencialidad que está en condiciones,

y dispuesta a desarrollarse y multiplicarse, en el

devenir, ineluctablemente, ese ser humano

captará el sentido y alcance de los llamados

Misterios Menores y Mayores.

El alquimista, en el desarrollo de las técnicas que

aplica a su laboratorio interno, vaso o cuerpo, no

espera nada, no manipula, ni especula nada. Sólo

se entrega incondicionalmente a la acción

Mercurial del Alkahest. Es un quehacer

equivalente a la inocencia e interés que pone un

niño en la consecución de sus juegos, si bien

sabe que también ese "juego" posee la santidad

que caracteriza a las funciones maternales de la

mujer, porque esa práctica dará a luz a una

nueva vida, cuya gestación y desarrollo está

entregado a la Luz Mercurial.

Lo precedente, no obsta a que se enseñe la teoría

atingente al tema, pues el educando debe conocer

las asechanzas y mortales trampas que en el

curso de sus estudios, le arma y tiende su propia

artificialidad.

Pregunta 7

¿La práctica del Arte Real, Gran Obra o Alquimia

alcanza, en su desarrollo, los contenidos propios

de los Misterios Menores y Misterios Mayores?

Respuesta 7

Esta dicotomía del Saber escondido, en Misterios

Menores y Misterios Mayores, es verídica, pero

hombres y mujeres han manipulado estos

conceptos en las exclusivas esferas de lo

intelectual y de lo emocional, desvirtuando sus

alcances e inutilizando esa formidable idea

fuerza.

Los Misterios Menores despiertan y afloran en el

hombre común, profano y desconectado,

entregado a una absorción precaria del Alkahest,

puesto que está sumergido en las meras "Bodas

Alquímicas", ya mencionadas en otro escrito mío.

Por el contrario, cuando el interesado somete a su

materia, con conocimiento y voluntariamente, a

formidables, estremecedoras y necesarias

experiencias, hasta ser capaz de establecer una

conexión externa con lo superior, ajena a él, y

pueda ejercitar diariamente en sí el proceso del

Solve et Coagula. Con esta técnica estará

plenamente inmerso en ámbito de los Misterios

Menores, lo que implica que el Adepto consumirá

diariamente en ello, unas dos horas y algunos

minutos más, (si practica 7 ejercicios del Solve et

Coagula).

Así, muchos Adeptos alquimistas están

practicando los Misterios Menores, en su fase

experimental, si bien, no en el goce de sus metas

y logros finales.

Los Misterios Mayores se perfilan y avivan

cuando la conexión con lo alto y los efectos del

Solve et Coagula se hacen permanentes. Al ser

constantemente activados por una automaticidad

supraconsciente, el hombre, paulatinamente, se

convierte en una partícula activa y consciente en

la Divinidad, y se transforma en un dios, pero en

un Hacedor de conformidad a su capacidad y

límites, porque Dios hay uno solo.

Pregunta 8:

¿Cómo formamos nuestro Cuerpo de Luz?

Respuesta 8:

Como ocurre en todo acto alquímico, la

formación del cuerpo de Luz no es algo que el

discípulo estructure directamente, sino que es

el resultado natural de la acumulación de su

Mercurio Interno, o Mercurio Divinizado,

formado intra corporalmente mediante la

práctica del Solve et Coagula.

Pregunta 9:

¿Cómo se borran los circuitos torcidos de la

propia vida?

Respuesta 9:

Debo reiterar que el discípulo nada hace.

A este respecto, la disolución de los circuitos

contrahechos, se lleva a cabo con el sólo

mérito del accionar Mercurial.

Basta que el aprendiz domine, en la medida de

su grado y capacidad, la atracción, absorción y

procesamiento del Mercurio Exterior, y la

formación de su Mercurio Interior, dentro de

su cuerpo o atanor.

Pregunta 10:

¿En qué consisten los "Círculos de

Conocimiento Secreto y Real" y porqué

disuelven los lazos con lo ilusorio?

Respuesta 10:

Los "Círculos de Conocimiento Secreto y Real"

se manifiestan una vez que la materia se ha

limpiado de sus estados de oscuridad, y se ha

liberado, para entrar en un hacer profundo,

que se mueve fuera del ámbito de la

artificialidad.

El "Conocimiento Real" deviene del Origen, y

circula en forma de Energía Exterior.

En el ser humano también existe ese

reservorio de sabiduría, pero está dormido en

su expresión.

Con ocasión de múltiples lavados ígneos (Solve

et Coagula), la materia, del Adepto, se aliviana

y puede contactar y hacerse una con el

conocimiento que duerme en su interior,

haciendo viva su circulación.

En la oportunidad debida ese conocimiento

interno se acompasará y adoptará el mismo

ritmo del "Circuito de Sabiduría Externo" y, en

el transcurso de eones se unirán y ambas

corrientes circulares, calzarán y se unificarán,

una vez que la materia sea limpiada y pueda

adoptar un estado de activa conciencia, que

puede dar lugar a un movimiento que

responde al Eco superior, ello le permitirá

tener una percepción afinada del mundo

ondulatorio externo, sapiente y secreto.

Como puede comprenderse estamos hablando

de las relaciones existentes entre el Mercurio

Exterior y el Mercurio Interno, o Mercurio

Divinizador y Mercurio Divinizado desde el

punto de vista del conocimiento.

Pregunta 11:

¿Qué importancia tiene el Mercurio

Divinizador en los trabajos alquímicos?

Respuesta 11:

Sin el Mercurio Divinizador no hay vida. Es lo

primordial.

Pregunta 12:

¿Qué características tiene el Cuerpo Mineral?

Respuesta 12

Es el compuesto o masa metálica, en el cual

está incrustado el "Oro" de la Obra, o Mercurio

Coagulado o Congelado.

Ese Mercurio inerte o "muerto", es trasmutado

en Agua Mineral o Leprosa y, luego, en Azufre

licuado, mediante la acción del Mercurio

Divinizador.

De lo dicho, se desprende que el Cuerpo

Mineral, como el cuerpo Metálico, son

básicamente similares. La diferencia entre

ellos radica en que el Cuerpo Metálico es más

hostil, más pétreo y más dominado por las

impresiones foráneas y negativas, y está más

teñido con la dureza del metal.

El Cuerpo Mineral es, en cambio, la usina del

Oro.

Pregunta 13:

¿Qué significa sensibilizarse con el Mercurio

Superior?

Respuesta 13

El experimentar la cotidiana lluvia áurica,

desarrolla a los sentidos internos, de modo

que puedan detectar los estados y condiciones

de toda forma de vida.

Se trata de un poder detectar la realidad de las

cosas y la simultánea capacidad de evitar

imantarse con el sufrimiento artificial, que

enturbia la visión.

Lo artificioso nos entrampa cuando carecemos

de la irradiación mercurial.

Pregunta 14:

¿En qué forma el alumno percibe, de primera

mano la acción del Mercurio Divinizador?

Respuesta 14:

El discípulo no es capaz de observar el alto

desarrollo del mecanismo alquímico, que se

sucede intracorporalmente.

Lo que se espera del aprendiz es que observe

los efectos que en él produce la magnetización

del mercurio Externo que le imanta.

Pregunta 15:

¿Qué es lo que remueve permanentemente a

nuestra tierra?

Respuesta 15:

En el marco del quehacer alquímico, la tierra

se remueve, mercuriza, trasmuta, multiplica y

eleva por la acción del Mercurio Divinizador, a

través del Solve et Coagula.

Esta forma de embeberse de Mercurio, siempre

produce resultados más elevados, puros,

equilibrados, y un gran ahorro de fuerzas en

todo el proceso.

Pero, quien ignora el proceso alquímico, está

sujeto a cambios violentos y dolorosos

generados por torpezas humanas.

En la experiencia del discípulo, concurren

ambos aspectos, porque si bien conoce el ABC

del Arte Celeste, no lo es menos, que parte de

su materia obscurecida es presa de artimañas

y artificios negativos.

Pregunta 16:

Se dice que el Fuego interno está inmovilizado

desde la Creación, dentro del hombre. ¿Ha

cesado esta paralización?

Respuesta 16:

En el ser humano el Fuego Interior se paralizó

y continuará así, hasta que no alcance la

misma potencia del Alkahest.

Pregunta 17:

¿De qué está compuesto el Mercurio

coagulado, y cuáles son las características de

sus integrantes?

Respuesta 17:

La materia prima o Mercurio coagulado, está

compuesto por azufre corrosivo y mercurio

corrosivo, los que dan forma al cuerpo o

materia.

El Mercurio Coagulado es un compuesto

endurecido, que impide una fluida conexión

con el Mercurio Divinizador, razón por la cual

es necesario disolverlo, con la acción del

Mercurio Externo, que hace a la materia

iniciar una permanente descomposición, que

la libera de la forma pétrea que oprime al

Mercurio coagulado.

Su componente, el azufre corrosivo, Agua

Mineral o Leprosa que seguidamente, a través

de sucesivas purificaciones, proporcionadas

por el Solve et Coagula, será transformada en

Mercurio Divinizado.

El otro componente del Mercurio coagulado,

es el Mercurio corrosivo.

El Mercurio corrosivo es una sustancia de

Origen Divino, plano desde el cual nace la

materia.

Este mercurio esta en una situación

desmedrada (corrosiva), porque la dura y

pétrea suciedad o fuerzas artificiales, lo

mantiene atrapado para dominar y dirigir a su

amaño el hacer permanente de la materia.

Características psicológicas del individuo en

quien predomina el azufre corrosivo:

Su agresividad le induce a cometer actos

reprobables que, en su concepto, son

completamente normales, pues él está

incapacitado para distinguir lo aberrante de su

conducta personal.

Es impulsivo, hiperquinético, realiza múltiples

acciones, pero todas carentes de coordinación,

lo que le lleva a vivir sumergido en un

constante caos.

Características psicológicas del individuo en

quien predomina el Mercurio corrosivo:

Cuando me refiero a un Mercurio corrosivo,

aludo a un Mercurio impedido de actuar. Está

coagulado, congelado.

Tal situación paraliza a la fina sensibilidad de

hombres y mujeres. Esto se traduce en un

usual sentimiento de frustración,

disconformidad y disgusto respecto a sí y de

los demás. Falta de aliciente y de impulso en

la acción.

Pregunta 18:

¿Porqué se dice que el sol es el Azufre?

Respuesta 18:

Se dice que el Sol es el Azufre porque

mediante la evolución y acción de ese azufre,

se hace vivo el Fuego de la Tierra o Mercurio

Divinizado.

Pregunta 19:

¿Qué quiere decir que la Luna sea el

Mercurio?









Respuesta 19:

En el inicio de la Obra, se dice que la Luna

representa a la parte más pura o Mercurio

depurado, porque su radiancia y coloración se

asemeja a ese Mercurio Divinizador primerizo,

precario, débil, que se logra en los comienzos

de la Operación.

Pregunta 20:

¿Las Palomas de Diana y las Águilas equivalen

a la misma energía del Mercurio Divinizador,

sólo que en distintos grados de potencia?

Respuesta 20:

Las Palomas de Diana corresponden a las

primeras vaporizaciones del azufre licuado,

impulsadas por el Mercurio Divinizador.

Debido a la pesantez producida por lo

corrosivo de la tierra, estas Palomas de Diana,

o azufre licuado y posteriormente volatilizado,

no pueden elevarse lo suficiente para absorber

una gran cantidad de Mercurio Divinizador de

mayor pureza.

Por otra parte, las Águilas representan un

estado más sutilizado del azufre licuado, que

posee un grado de mayor potencialidad, que le

habilita para impregnarse con un mayor

caudal de Mercurio Divinizador, más afinado.

Pregunta 21:

¿Qué quiere decir que lleguemos a ser

Guerreros que venzan sin luchar, Oradores que

convencerán sin la aridez de la palabra y, en

Servidores del Gran Arquitecto del Universo?

¿Quiere ello decir que el intorno y el entorno

se acomodarán a nuestros proyectos?

Respuesta 21:

A medida que esa potencia intracorporal o

Mercurio Divinizado, formado por los

ejercicios del Solve et Coagula, se aproxima a

la condición del Mercurio Exterior, se desata

en el interior del Adepto una Potencia Serena,

aplomada, fuera del tiempo y de su edad física,

de tal magnitud, que la misma Naturaleza ha

de plegarse a ese designio que emana del

discípulo.

Esa galvanización y transformación es ajena a

los designios de su personalidad, y él mismo

es movido por ese poder ilimitado.

Según sea el desarrollo de la pureza lograda en

la materia, el discípulo esclarece también a su

entorno. Capta con mayor penetración los

motivos y efectos de sus actos y, por lo

mismo, advertirá y comprenderá las

posiciones adecuadas o absurdas, propias del

comportamiento obscurecido o no de sus

hermanos.

Frente a cada hecho tendrá mayor tolerancia y

condescendencia y podrá comprender y

trascender el medio que le rodea, sin

mancillarse.





Pregunta 22:

¿Los efectos producidos por la permanente lluvia

áurica, llevada a cabo por el Solve et Coagula, son

similares a la Iniciación?

Respuesta 22:

La lluvia áurica que irradia y magnetiza

permanentemente al alquimista, y que afecta una

mínima parte de su materia, tiene por objeto la

limpieza progresiva de su tierra, con un grado de

intensidad directamente proporcional a la

preparación alcanzada por esa materia.

Debido a la tosquedad y dureza de la tierra, la

mayoría de las veces, la Luz Mercurial externa, en

forma de lluvia áurica, apenas toca la superficie,

y no impregna lo suficiente a la tierra, debido a la

sequedad de ésta.

La imantación proveniente de la lluvia áurica

constituye una limpieza progresiva, lo que

equivale al presupuesto necesario para acceder a

la Iniciación.

La Iniciación, en cambio, se refiere a estados

propios de niveles supraconscientes que acceden

al estudioso, porque previamente éste limpió su

materia no elaborada, y domeñó e invirtió el

impulso corrosivo, petrificante y caótico. Removió

su oro inactivo y lo ha inducido a alcanzar el

estado propio de lo Mercurial.

La suma de las purificaciones, como la

acumulación extra de energías enaltecidas dentro

del cuerpo, despejan el sendero que conduce

hacia la Iniciación.

Cada ejercicio del Solve et Coagula produce una

acumulación de energía que limpia las

obstrucciones de la materia, para precipitar

momentáneos estados de liberación, propios de la

esencia interior o mercurio coagulado que se

activa y, en estados muy posteriores, permite que

la energía interior implosione y motive una

eclosión de conciencia, sentimientos y actos muy

enaltecidos. Estado que despierta a los sentios

internos que, a su vez, imantan a los sentidos

externos e inmaduros, no desarrollados, que

sacuden su adormecimiento y, así, en conjunto y

simultáneamente, perciben la Unidad, la Vida

Una. Que todo es Luz y música que alaba al Uno.

La experiencia precedente, es una parte de las

vivencias muy personales que cada cual, ha de

vivir, teñida por su particular cristal, según sea la

calidad de su conexión con lo Origen o Plano

Celestial.

Estos casos pueden ser denominados Iniciaciones

menores, que son la consecuencia de muchas

limpiezas anteriores.





Pregunta 23:

¿Una vez empezado el fenómeno de la recepción

de la lluvia áurica, continúa su efecto sin ser

captado concientemente por el alumno, y le

induce a desear el cambio de sus acciones

erróneas?

Respuesta 23:

Diariamente el discípulo debe realizar el ejercicio

del Solve et Coagula, para provocar el fenómeno

de la lluvia áurica.

Cumplido el requisito anterior, el deseo

inconveniente que atraía la imaginación e interés

del educando, se apaga y desluce

paulatinamente, de modo que se configura en el

afectado un franco desinterés, en relación con la

acción vacía y artificial que lo aherrojaba, sin

perjuicio que otros valores, quizás insospechados,

llenen el vacío de los actos desarraigados.

En suma, en una primera y larga etapa, el

ejercicio del Solve et Coagula no se realiza

automáticamente, hay que llevarlo

cuidadosamente a la práctica todos los días.

Lo que está fuera del alcance del intelecto, sin ser

automáticos, son los efectos o cambios

inmediatos que produce la lluvia áurica en la

materia.





Pregunta 24:

Esta frase que aparece en el Libro: "La

experiencia vulgar es, hasta cierto punto,

necesaria, pues es indispensable vivenciar la

percepción del poderoso efecto de lo caótico, para

tomar conciencia de lo dificultosa que es

desarmar el mecanismo artificioso que nos

ahoga". ¿Equivale a la antigua sentencia que

señala que "Para encontrarse es necesario

haberse perdido?

Respuesta 24:

La obscuridad nunca es total y rotunda.

La luz está inmanente en la obscuridad, y en

aquellas circunstancias en que el torrente

devastador de lo cenagoso y obscuro sobrepasa la

resistencia del vaso, es el instante en que un hilo

de Luz se filtra en ese apestoso alquitrán y

procede a iniciar la separación de las aguas. Esto

ocurre en un segundo, lapso en el cual se detiene

el torbellino de la obscuridad, lo suficiente para

que una chispa de lucidez, permita ver,

conscientemente, uno de nuestros sectores

caóticos y su mecanismo, así como la Luz que

nos permea.

Incluso cuando arrecia la confusión, el dolor y lo

tenebroso, siempre está la posibilidad de acceder

a un estado contrario al distorsionador.

Desde el principio de la creación, Dios está por

encima de lo creado, y lo creado está bajo la

dominación de Dios.

El Hacedor posee la conciencia plena y absoluta;

lo creado, tiene una conciencia no desarrollada, si

bien se encamina progresivamente hacia el

Origen.

La Luz suprema siempre está presente, aunque

invisible para los ojos no adiestrados, que sólo

perciben la obscuridad.

Pregunta 25:

¿Continuará experimentándose un rechazo físico

y mental aún mayor que el sufrido en los

primeros pasos del estudio?

Respuesta 25:

El rechazo es una manifestación de la materia

caótica.

Cuando iniciamos nuestra Obra, la propia

materia está fluctuante. Es estremecida por una

sorda nostalgia, debida al sentimiento de soledad

y despojo, que produce el desleimiento del

ambiente falso y artificioso que intoxicaba tan

placenteramente a la tierra.

En efecto, la irradiación mercurial produce a la

hirsuta y no trabajada tierra un estado alterado

de conciencia, de carácter negativo, una desazón

que puede manifestarse en múltiples y proteicas

expresiones. Puede revestirse de un intenso o

vago desaliento, con un rechazo rabioso hacia la

Enseñanza.

En todo caso, estos estados ponen a prueba al

guerrero que, no obstante todos los escollos,

persiste y no se deja vencer por esos

impedimentos, porque hay algo en él que le dice

que esas manifestaciones son estados ilusorios,

que han de ser transformados en radiancia por la

Luz.

La sensación de rechazo y desorientación, no se

acrecientan, necesariamente, con el correr del

tiempo, puesto que en la medida que el Mercurio

comienza a domeñar y sojuzgar al flujo

obscurecido de la materia, se forma un depósito

de energía que, morosamente, aplaca, domina y

domestica a la bestia endrina que hay en

nosotros, y el practicante, después, considerará a

esos estados como algo intrascendente que es

superado de inmediato con la madurez que

confiere la Luz.

Cada buscador de la verdad sufrirá su propia vía

crucis, y la calidad, condición y grado de

intensidad son privativos y exclusivos de cada

indagador, pues dependerá del estado evolutivo

de quien la experimenta.

Pregunta 26:

El largo comentario Nº 2 del capítulo "Necesidad

del Mercurio de los Sabios para la obra del Elixir,

¿Es equivalente a lo contenido en la Vía del

Conocimiento Vedanta?

Respuesta 26:

El conocimiento revelado desde el Origen es uno

solo, y está sujeto a la interpretación, maduración

y ejecución de cada Orden.

Todas las interpretaciones armoniosas de lo que

proviene del Origen, deben ser similares en su

contenido.

Con todo, existen diferencias en el planteamiento

de la teoría y en el ejercicio de la

experimentación, aunque todas las versiones, en

su conjunto, señalan un único y determinado

propósito, cual es, el de liberar a la materia de la

insondable obscuridad, que la hunde en una

innecesaria aflicción que la priva de Luz.

El arte alquímico confiere, a la materia no

elaborada, la condición de materia prima, que

resulta indispensable para dar comienzo y

encausar el desarrollo de la Obra.

La tierra imantada por la Divinidad, tras

numerosos procesos, trasciende sus estados

hasta alcanzar la Luz.

El Vedanta también contiene y entrega, a quienes

están preparados, grandes revelaciones que no

comprende el ignaro.





Pregunta 27:

¿En qué cosiste el tallado alquímico? Y después

de ello, ¿Qué papel desempeñan los

planteamientos de la mente concreta? ¿Deciden

por sí solos o son los servidores de la expresión

Mercurial?

Respuesta 27:

El tallado alquímico, que desbasta a la Piedra

Bruta, lentamente hace vivo al Mercurio

coagulado, y con ello invierte el accionar externo

y artificial, que mueve al mecanismo irracional de

la forma.

El Mercurio coagulado es avivado por el Mercurio

Divinizador y por ello se transforma en un agua

mineral o azufre corrosivo, que se separa de la

pesantez obscurecida de la tierra.

La materia, con lentitud, se tiñe con la dirección,

maduración e imantación correctas, con una

coloración cada vez más similar a la que recibió

en el Origen, Entonces, eclosiona y se alza el

verdadero impulso de un hacer superior, que

hace aflorar a la verdadera índole de su hacer

escondido, que galvaniza a la potencialidad

dormida, y la propulsa a manifestarse en la forma

de una mayor disposición de servicio, con una

acrecentada claridad, muy diferente al accionar

confuso y disociador que rutinariamente trastroca

a la materia.

Así se inicia el tallado interno de la piedra, dando

forma y expresión a la sensibilidad enaltecida, de

modo que impere el equilibrio de la profunda

quietud. Induce, en suma, a estados más

afinados, que se imponen por sobre los estados

burdos de las acciones pedestres de la materia.

Los planteamientos, conclusiones, ideaciones

corrientes de la mente concreta, ven disminuir

paulatinamente su autonomía, pues se ponen al

servicio de lo Mercurial, y son captados y

dirigidos desde lo interno, por una energía o

fuerza viva (Mercurio interno o Mercurio de los

Filósofos), que traza el curso de cada impulso,

que es guiado por la intuición de la Sabiduría del

Hacedor.

La mente concreta adopta la función de un

resonador cada vez más afinado, de la Voz del

Silencio.

Pregunta 28:

¿Qué quiere decir que Irineo Filaleteo haya

llegado a dominar los Arcanos de la Medicina,

Química y Física?

Respuesta 28:

Irineo Filaleteo, al trascender hacia el

conocimiento escondido, percibió la Raíz de la

Sabiduría, desde donde nace todo conocimiento

que mueve a los mundos y, por ende, estaban a

su alcance todas las causas o fundamentos del

saber, que en ese tiempo, tomaban la forma de

Medicina, Química y Física. (El conocimiento es

uno y se expresa en muchas facetas.)

Pregunta 29:

¿Cuáles son los dos mercurios, según los autores

clásicos?

Respuesta 29: Los dos mercurios y los tres

mercurios, que son un solo mercurio.

Este es un título difícil para un tema fácil.

EL MERCURIO EXTERNO.

Hay un plano elevadísimo, del todo

incomprensible, en su magnificencia, para la

mente humana. Las religiones y las filosofías le

llaman Cielo, Oriente y con muchas

denominaciones más.

En ese Cielo todo está hecho de Mercurio: No hay

formas, todo es mercurial o Existencia en su más

elevada expresión.

Este es el Primer Mercurio, el Mercurio

Divinizador (que diviniza paulatinamente todo lo

que toca), es el Alkahest o Disolvente Universal

que deshace toda la suciedad que pretende

empañar a la Luz.

Este Alkahest o Mercurio Externo es el

INSTRUMENTO que Dios utiliza para Crear, de

hecho, es este Mercurio el que da vida, ritmo,

movimiento y expresión a todos los Soles y

Galaxias del Cosmos, hasta al más ínfimo

componente del átomo.

Todo, en el fondo, está hecho de Alkahest.

Este es el primer Mercurio, sus cualidades, como

entre otros muchos textos sagrados, están

descritas en el Tao Te King.

Es, pues, un Mercurio Externo, porque su fuente

y existencia está en el cielo.

EL MERCURIO INTERNO:

Ahora consideraremos a otro Mercurio, el

Mercurio Interno, que se presenta en dos

modalidades paralelas.

Origen del Mercurio Interno:

El Supremo Creador proyectó un rayo de

Mercurio Divinizador o Alkahest o Mercurio

Exterior, y mediante él traspasó parte de su poder

creador sobre una porción de limo, Caos o barro,

sustancia primordial o hilé, y con ello, creó al

hombre-mujer, un ser completo, denominado por

algunos alquimistas clásicos: Chispa Divina y,

por otros, Mónada Pitagórica o Maestro Interno.

Desde luego este ser hombre-mujer, no tenía la

forma que hoy conocemos, era pura energía

mercurial, no era de Alkahest, pero sí estaba

confeccionado por un Mercurio del mismo origen

y potencia que el Alkahest.

Pero, algo no funcionó en esta Chispa Divina o

Mónada Pitagórica: No obstante su

inconmensurable sapiencia, no se daba cuenta de

lo inteligente que era. En verdad, sabía, pero no

sabía que sabía, no podía realizarse, ni

experimentar con su poder: Permanecía en un

samadhi eterno y estéril... ¡Qué fiasco!

El Grande Arquitecto del Universo, para hacer

autoconsciente a esta Mónada, tomó dos

drásticas medidas:

Primero, la dividió en dos mitades. De su

contenido separó a un lado todo lo masculino, y a

otro, todo lo femenino.

El modelo quedó convertido en dos tipos de

Mónada: Una masculina y la otra, femenina. Es

de imaginar lo desorientada y vacía que debió

sentirse la primitiva Mónada masculina-femenina

al ser escindida en dos.

La segunda medida consistió en precipitarlas a

los insondables abismos y, mientras caían, dando

tumbos, de plano en plano, les ocurrieron tres

cosas:

1. Esas Chispas Divinas tan diáfanas,

efulgentes y poderosas, a medida que se

desplomaban por los ámbitos sidéreos, se

iban recubriendo de placas y más cubiertas

de sarro infecto y maloliente. De modo que

esas chispas Divinas quedaron recubiertas

por suciedad, por formas duras o Sal,

dejando a ese Mercurio o Chispa Divina

encerrada, en el núcleo central del hombre y

de la mujer, por eso se la domina Mercurio

Interno.

La Mónada se desprendió del Origen y

descendió a los mundos densos y perversos,

abajados y mecánicos.

2. Con tantos tumbos y remezones, parte de ese

Mercurio Interno, fue diseminado en el

conjunto de las capas envolventes y

malolientes, de modo que esos pequeños

trocitos de ese Mercurio, quedaron

enterrados, duros, inactivos, congelados en

esa masa informe, y fueron denominados, por

los entendidos, Mercurio Coagulado, que

¡ojo!, no son otra cosa que nuestra Materia

Prima, que constituye un "mineral" en un

sentido bastante real, que debe ser trabajado

por el alquimista. De él debe extraerse o

aflorar un agua fétida y corrosiva, o Agua

Mineral, luego un azufre corrosivo,

posteriormente un azufre licuado y, en último

término un Mercurio Divinizado o Interno,

construido intracorporalmente, mediante la

práctica diaria de un ejercicio único,

denominado Solve et Coagula.

Forzosamente debemos valernos de ese Mercurio

incipiente y no trabajado, porque sólo él puede

atraer con su imán, al Mercurio Exterior o

Alkahest, pues lo semejante atrae lo semejante.

Todo este trabajo, como dije, se hace mediante el

Solve et Coagula.

3. – Debido a esta Gran Caída, Big-Bang o Gran

Ignición, como la denomina Irineo Filaleteo, la

Chispa Divina quedó aislada y enquistada en

la suciedad y adormida, si bien no

contaminada.

Para empeorar la situación, de suyo

desmedrada, ese extraño amasijo de Luz y

Sombras, que somos cada uno de nosotros,

quedó sin el suficiente contacto con el

Mercurio Externo. Entonces nuestra tierra,

desesperada en su orfandad, creó por sí y

ante sí una luz opaca y artificial de espúreos

valores, para conformar un mecanismo falso

y contrahecho para que diera existencia al

quehacer errático y torpe de la materia.

Si recapitulamos, podemos decir que nuestros

tratadistas hablan de dos mercurios, y de tres

Mercurios que, como dicen, en el fondo son uno:

1. El Mercurio Externo, Alkahest, o

Mercurio Divinizador.

2. La primera forma de Mercurio Interno o

Chispa Divina, y

3. La segunda forma de Mercurio Interno o

Mercurio Coagulado.

Se dice que el Mercurio es uno, porque todo es

reducible o mejorable hasta transformarse en

Alkahest.

Se sostiene que los Mercurios son dos, porque se

considera al Mercurio Externo y al Mercurio

Interno, globalmente considerado, y se afirma que

los Mercurios son tres, simplemente porque se les

enumera a todos: El Externo, la Chispa Divina y

el Mercurio Coagulado.

Hasta aquí le presento, Amigo y Hermano en el

Arte, una somera exposición del Mercurio, de los

Dos Mercurios y de los Tres Mercurios que, en el

fondo son un solo Mercurio y, de paso, eso mismo

implica tener un bosquejo de la poderosa

máquina alquímica que es cada ser humano, aún

sin saberlo.

¿Cómo funciona esa máquina?

La base está en la interrelación y coparticipación

de los dos sectores: el Externo o Celestial, y el

Interno o intracorporal, compuesto éste último,

por los dos mercurios humanos adormidos.

Se trata de Mercurizar al cuerpo o, lo que es lo

mismo, despertar al Mercurio coagulado y a la

Chispa Divina, mediante el Alkahest, que llega a

ellos en forma de lluvia áurica, todo esto,

mediante el ejercicio del Solve et Coagula.

Lo anterior, se lleva a cabo en el Laboratorio de

nuestro propio cuerpo. A esto, algunos hermanos

le llaman "Alquimia Espiritual", quizá como si

sólo fuera una alta y teórica enseñanza, muy

alejada de una "práctica real".

No soy hombre de controversias, más quiero dejar

establecido que si bien es cierto que la simple

lectura este tipo de alquimia "Espiritual" no pasa

de ser un interesante trabajo mental o intelectual,

el practicarlo de verdad, con las auténticas

fórmulas propias del Solve y Coagula, aunque no

tiene nada de dañino o peligroso, desencadena

airadas reacciones de ese residuo y remanente

oscurecido que alienta en las sentinas de nuestra

materia, y la lucha entre la Luz y la Sombra es

algo muy real y espantoso. Hay que ser muy

hombre o muy mujer para persistir en ello.

Cuando recibí de boca a oído esta enseñanza, mi

Maestro simplemente la denominó Alquimia y,

específicamente, Alquimia Tradicional de Alto

Grado. Lo cual no excluye que en el desarrollo del

Arte Real, subsistan otros puntos de vista, a los

cuales, también, debemos el más profundo

respeto.





Pregunta 30:

¿Se puede suicidar un Alquimista?

Respuesta 30:

Espero que esta pregunta se funde solamente en

una justa curiosidad intelectual.

El ser humano es un conjunto de barro y

estrellas. En su vaso coexisten los compuestos

más sutiles, como los más abajados y tenebrosos.

De hecho, las sustancias mercuriales o

esenciadas, citas en el organismo, no pueden

resistir una constante presión de lo

pertinazmente entenebrecido.

Sin disponer de momentos de relativo remanso

interno, no podría tener lugar el proceso

alquímico, ni siquiera en su modalidad más

incipiente, la justa y necesaria para mantener la

vida del hombre adormido.

En efecto, el universo del ser humano, y en

particular el del estudiante de alquimia, se

extiende entre dos polos bien definidos: un

infierno y un cielo.

Esto se ve con claridad en esos antiguos dibujos

de matraces, que muestran en su interior cuatro

franjas superpuestas. El estrato inferior se

denomina tierra, el que le sigue, agua, el tercero

aire, y el cuarto Aire, Fuego o Alkahest.









Podríamos denominar como averno la primera

etapa, sobre todo si se trata de una tierra pétrea,

obtusa, cristalizada. Caos, en una palabra.





Quien participe de un estado emocional y mental

de rigidez extrema, de dureza estólida, no puede

acercarse al cielo, o Alkahest.

Las fuerzas superiores, y los Maestros, no pueden

ayudar a un ser humano sumergido en la más

extrema de las durezas, en la más persistente

sordera y ceguera. Ese estado equivale el más

espantoso de los abandonos, porque muchas

veces no se tiene ni siquiera conciencia que se

vive un estado tan desmedrado y oscuro.

La meta del alquimista consiste en acercarse al

Cielo o Mercurio Divinizador, y en ser influido por

esa energía, que le restaurará, le rejuvenecerá,

prolongará su existencia, sin perjuicio de

acrecentar su inteligencia y su bondad.

Pero, la dura experiencia alquímica le enseña que

no puede arribar, directamente, desde la dura

tierra al radiante Mercurio Divinizador.

Es cierto que el derrotero del alquimista se

desplaza enmarcado por dos puntos extremos y

polarizados: Entre lo sólido y lo arrúpico o sin

forma, entre la oscuridad y la Luz, entre el Solve

et Coagula.

Vale decir, que el Adepto debe transitar

permanentemente desde la oscuridad a la Luz,

desde Occidente a Oriente y retornar desde la

cúspide, a lo profundo de la materia.

El primer viaje tiene por objeto ir a buscar la Luz

y, el segundo, el de retorno, para traer la

radiancia Superior a la tierra tan necesitada de

Vida Real.

Cuando se oscila entre esos dos puntos extremos,

necesariamente ha de pasarse por un punto

medio.

Este sector intermedio tiene una importancia

extrema en el quehacer alquímico, pues todo

Solve et Coagula, todo impulso del Adepto para

alzarse de la tierra al Alkahest, o para descender

desde el Alkahest a la Tierra, debe

ineluctablemente pasar por ese estrato medio que

es el paso por el Agua y el Vapor.

Nada puede unirse al Alkahest, si primero no se

ha calentado, Licuado y Volatilizado, (Etapas del

Agua y el Vapor.) A la inversa, nada que provenga

mercurizado desde el Alkahest, puede adherirse a

la tierra, si previamente no ha adoptado una

forma aérea o se ha volatilizado, para

transformarse en Agua.

Recordemos que los cuerpos sólidos jamás se

amalgaman entre sí, ni la adherencia se produce

entre un compuesto sólido y otro volatilizado.

Para que esa fusión se produzca ambos cuerpos

deben estar en estado de vapor.

Atendido lo anterior, el hombre o la mujer,

iniciado o profano está, sépalo o no, oscilando de

continuo y alternadamente entre dos puntos, por

lo menos, entre la dura tierra, y un estado

líquido.

Este último estado, el líquido, es lo mínimo con

que se debe contar para que empiece en uno a

actuar lo Superior.

Cuando una persona transita con frecuencia por

el estado que denominamos líquido, ya su

materia empieza a entrar en cierto tipo de

efervescencia, que le advierte que algo le falta,

que está incompleto, que necesita desarrollarse y

crecer internamente, y busca con denodado

esfuerzo alguna Escuela Iniciática.

El ser humano no puede permanecer

indefinidamente en un estado pétreo. Eso

significa muerte. Eso implica impedir el proceso

alquímico que sostiene al hombre y a los mundos.

Cuando el profano, e incluso el iniciado, no tiene

aún una clara visión de como funciona el Solve et

Coagula, queda, necesariamente entregado a un

vaivén pendular de vertiginosa manifestación. En

una fracción de segundo se está en lo

entenebrecido, en otra fracción de tiempo, se está

distendido, placentero, contento y sereno o estado

líquido.

Es tanta la rapidez de este movimiento

basculante que, su secuencia no es advertida y, a

lo más, se es consciente de estados promedios,

según sea la intensidad dominante de uno de los

dos polos.

Si algún creyente participa de los servicios de su

religión, su materia se libera, eleva, relaja, se

licua por un instante pero, a la salida del templo,

puede dar lugar a un estado antípoda.

La tierra o materia, alejada o ignorante del actuar

alquímico es, en ocasiones, tan sacudida por

ramalazos de pasión descompasada, o es presa de

odio, temor o frustración que, con descomunal

desasosiego la arrastran, no obstante que

siempre posea un atisbo de conciencia, a atentar

contra su propia vida.

El suicidio es esa una determinación adoptada

por una parte obscura existente en el propio vaso,

acción que, muchas veces se decide en un

segundo de desconexión, sin perjuicio que

preceda o le sigua . en los casos frustrados un

largo proceso de incubación.

También hay suicidios de suyo muy lentos, pero,

a fin de cuentas, también son auto exterminio,

como el descuidar una enfermedad que debe ser

tratada, el comer con exceso, etc.; también queda

incluido en ese aspecto el hecho que el alquimista

se entregue a las más encendidos y

desenfrenados desórdenes de todo tipo, que

desprecian y mancillan su propio templo, y luego,

después de "sacudirse o rascarse el pecho con un

adoquín" (arrepentimiento con lágrimas de

cocodrilo) pretenda reiterar sus altas tareas

alquímicas, como si tal. Esto si se le reitera con

cierta frecuencia produce la muerte alquímica o

vitrificación.

El discípulo que ya posee cierto manejo del Solve

et Coagula, no puede ser despedazado por los

desbordes apestosos de lo caótico, pues con su

perseverante trabajo, ha despertado en sí su

fuego interno, y basta una pequeña dosis de auél,

para que sirva de separación, de amortiguador, o

parachoques, entre nuestros ámbitos, esferas o

círculos de Luz y los embates de los fuegos

obscurecidos.

Nuestro Mercurio Interno o Divinizado,

literalmente, calcina lo malamente embravecido y,

disolviéndolo, licuándolo, volatilizándolo, lo

aplaca y transforma en algo mejor.

En los momentos en que arrecian los ciclones y

trombas de lo tenebroso, y amenazan con derruir

nuestros baluartes y fortalezas, es recomendable

ejecutar de inmediato el Solve et Coagula.

Si, por las circunstancias ello no es posible, en

determinado instante, el practicante de alquimia

debe, aunque sea imaginariamente, separarse de

ese terrible y estremecedor problema. (Estado

extremadamente petrificado) y pensar que es

capaz de observarlo desde fuera, estableciendo

una separación o distancia entrambos, entre él y

esa hipnotizante situación, y bañarla, embeberla,

pistonearla con Alkahest. Basta con imaginarse

que se visualiza eso, aunque así no sea, porque

no se sabe hacerlo bien. Basta la intención. Pues

el pensamiento atrae a la energía.

Con lo precedente, se aminora y quema a la

fuerza endrina y destructora, y se aliviana a la

materia, se atenúa su desesperación y pronto

vendrá el ansiado equilibrio y cambio de acción y

perspectiva.

Lo que se expone, constituye una receta

antiquísima... y funciona.

Pregunta 31

¿Existen unas entidades reales e invisibles para

las cuales somos alimento energético y que nos

manipulan desde las estructuras energéticas y

mentales, que también son las suyas, y que nos

han incorporado, que nos restan conciencia, nos

manipulan y empujan hacia niveles inferiores

donde reina la obscuridad y el dolor? ¿Puede la

Iglesia Católica en la figura del demonio, haya

mantenido una tradición sobre entidades reales,

que al no ser vistas con el ojo humano, nunca

fueron creídas, sino como un acto de fe?

¿O debemos pensar que las Fuerzas de la

Obscuridad son únicamente una fuerza

impersonal y universal al servicio de la

Evolución? ¿Y nuestro reino interior de

obscuridad responde al descenso que el espíritu

ha realizado en los planos densos de la materia y

sus consecuencias inmediatas?

Respuesta 31

La propia experiencia nos advierte que, en un

principio, la conducta de todo practicante del Arte

Real, está sujeta a fuertes oscilaciones. Pasa, en

un breve lapso, de la alegría y aplomada

confianza a la duda y frustración. De la

apacibilidad a la irascibilidad.

Esta agobiante e inevitable danza entre opuestos

tiene un fundamento. Se trata de la aplicación

"en vivo" de la Ley de Karma: Una justa aplicación

de apremios y concesión de recompensas,

fundada en la comisión sucesiva de acciones u

omisiones llevadas a cabo durante vidas, las que

han acumulado en nuestro ser un sedimento

tenebroso y dominante, desarrollado en las

diversas cáscaras que han vestido a nuestra

Alma. Sarro que comienza a ser desleído,

disuelto, en la medida que la materia alcance una

gradual maduración, que la incline hacia el bien.

Dígase lo que se diga, en el presente, el hombre y

la mujer carecen de libre albedrío, facultad que

queda reducida a la sola elección de acercarse o

volver la espalda al Bien, y eso de conformidad al

grado de lucidez que se disponga.

La proclividad al mal se atenúa con el esfuerzo de

muchas vidas.

Una contagiosa y operante malignidad recubre a

la Chispa Divina desde su caída del Origen. Al

descender por el arco involutivo, ese Ser

Mercurial, fue empastado por sucesivas y

superpuestas capas pétreas y pestilentes, que

llevan en sí, parte del mal cósmico residual,

proveniente de la creación y desarrollo de

antiquísimos y vetustos Sistemas Solares, ya

inexistentes.

Este forzoso, pesado y debilitante traje metálico,

priva a la materia de su innata lucidez espiritual,

propia de su formación primigenia y Original. En

su posterior abajamiento, esa tierra fue dominada

a su amaño por el Mal.

La fuerza de lo perverso está inserta en hombres

y mujeres, en el aprendiz y en menor grado en el

Adepto, pues se trata de una característica

inherente a toda forma.

Mientras la materia esté en una condición de

inmadurez, ese mal cósmico se posesionará del

ser humano, y con fría inteligencia, imprimirá

maldad en sus actos.

Cada uno de nosotros, aunque lo dudemos,

somos responsables de dar cabida en nuestro

seno a la negatividad, pues consciente o

inconscientemente, somos los formadores de todo

lo que emanamos.

Las fuerzas entrópicas, corrosivas, destructoras

que cohabitan en nuestros cuerpos físico,

emocional y mental, y que corresponden a un

sector residual del Mal Cósmico, de un origen

ajeno al hombre o la mujer.

Este antiquísimo contenido, producto de fallidas

experiencias, se ha adherido a las abajadas

materias, contenidas en el ser humano, desde las

cuales se apodera de los centros plasmadores del

pensamiento y del sentimiento, para acrecer la

obscuridad del individuo, aumentar el volumen

del descontrolado torrente de sus odios, de sus

insidias y de sus temores, lo que centuplica el

poder de esa pretérita fuerza destructora, la cual

se anida en el hombre, mas no es del hombre, y

que a través del hombre crea seres o entes

peligrosos y dañinos, sea en el plano mental o

astral, según hayan tomado forma y vida de un

pensamiento o sentimiento mal nacidos.

Estas monstruosas creaciones, aniquiladoras,

creadas por intermedio de los seres humanos, se

denominan Larvas.

El eminente Franz Bardon puntualiza, en su

obra: "Iniciación al Hermetismo", página 129,

Editorial Mirach, S.L. Madrid, 1996: "Las larvas

se forman involuntariamente en la esfera mental

(emocional), como consecuencia de una fuerte

excitación psíquica, cualquiera que sea el tipo de

esta. Cuanto más fuerte sea el tipo de ésta.

Cuanto más fuerte sea la excitación, mayor es el

material mental (o emocional) y se produce una

forma más fuerte, densa de larva".

Basta plantear un pensamiento malsano, teñido

con una vibración baja e hiriente, para advertir

que se enrarece la atmósfera circundante, porque

ello es suficiente para que se creen esas

existencias larvadas o fuerzas corrosivas

provistas de un cuerpo emocional o mental, que

hace de ellas verdaderas maquinarias asesinas,

cada una en su especie, altamente especializada

en un vicio o debilidad específicos, según sea la

matriz pasional o mental que las conforma.

No hay que dejarse succionar por pensamientos,

palabras y acciones que, en forma de larvas,

penetran en nosotros, producto resultante de la

agresión de un medio que cala hondo en aquellos

que se dejan agredir.

Coexiste, interpenetrado en la realidad objetiva

del entorno, el Bosque de Diana, donde todo es

ficticio, engorroso, perverso, aleve y mágicamente

vivo. Allí campea el frío cálculo y la mutua

desconfianza, la promesa falaz, el terror, la

codicia y el artero ataque.

Nuestro principio pensante y las corrientes

emocionales descompasadas, son los principales

y más fecundos creadores de larvas. Entes que

son el fundamento de eternas rencillas y mutuas

descalificaciones.

Las larvas, una vez asentadas en nosotros, jamás

cesan en su tarea destructora y defienden su vida

como el río su cauce.

Son estas artificiales creaciones fuente de

continuas presiones que distorsionan nuestras

ideas y pensamientos, y fomentan perversiones y

acciones delictuales, provocadas por la vorágine

de fuerzas contradictorias que nos envuelven y

arrastran hacia el error, la dureza y la

intransigencia.

Altera nuestro flujo nervioso para motivar

apetitos indebidos, que exhaustan la vitalidad

corporal, y arrasan con el sentido común.

Una vida intensamente mundana es proclive al

cultivo y multiplicación de larvas propias y

ajenas.

Por el contrario, un cuerpo sometido a la diaria

influencia del Alkahest, mediante la práctica del

Solve et Coagula, acrecienta sus tendencias y

objetivos espirituales, sin perjuicio que,

temporalmente y en su inicio, tales vibraciones

elevadas, aumenten el propio Caos y

ensoberbezca a las alimañas que se cargan y

cultivan.

Para estos entes carece de valor la vida del ser

humano que les nutre, el cual, una vez destruido,

es abandonado y saltan, literalmente, a otro

mesonero provisto de vibraciones y tendencias

similares a la anterior víctima.

Hay otros entes que también pueden perturbar a

la materia no trabajada del hombre y de la mujer,

a saber: Los "cascarones" o restos etéreos de

cadáveres humanos, que son animados,

galvanizados por un tercero, para que actúen

negativamente en el plano astral o mental. No

tienen la facultad de razonar, se limitan a cumplir

ciegamente las órdenes impartidas.

Asimismo, puede intervenir en nosotros la

presencia un desencarnado propiamente tal, de

muy bajo nivel espiritual, quien, en sus últimas

vidas terrenas, se apegó intensamente a los

planos densos de la materia. Atendido que en su

período post-mortem subsisten sus bajos deseos

y sus ansias nefandas, procura satisfacerlas

obsesionando algún vehículo físico de un hombre

o mujer encarnados, que posean similares

vibraciones al intruso.

Las Fuerzas del Mal están integradas por una

energía de carácter impersonal.

El Mal es el resultado de la influencia de

experimentaciones llevadas a cabo en

antiquísimos y vetustos Sistemas Solares, ya

inexistentes, que dejaron como huella de su paso,

un polvo o sedimento sideral, o Mal Cósmico

Residual.

A lo anterior, debe sumarse el hecho que la Luz

del Absoluto debe ser degradada para allegarse a

los planos inferiores, a fin de no quemarlos y

destruirlos con su indecible radiancia. De esta

suerte, el mal encuentra su cobijo en los planos

bajos, tanto del micro como del macrocosmos.

Por otra parte, la materia al ascender por el Arco

de la Evolución, descorporiza sus pétreos lastres

para fundirse en el Océano de la Omnisciente Luz

Espiritual.

Entonces, si bien la Mónada se desarraigó del

origen, y fue atrapada por la tosca materia, no lo

es menos que, por la influencia del Alkahest, los

hombres y mujeres deben desandar sus circuitos

errados, para regresar a un estado de pureza y

arribar a su sitial Original.

Lucifer:

Lucifer representa al Dios inverso.

Es el mal jerárquico y corporizado.

Descendió desde los planos superiores, no en

busca de experiencia y Luz, sino a organizar la

obscuridad, con el propósito de inferir daño a la

humanidad y entorpecer su avance espiritual.

Lucifer fue despeñado a los abismos por el hecho

de revelarse contra la Luz Superior, descendió a

los infiernos para multiplicar el sufrimiento de la

humanidad, infundiendo, en hombres y mujeres,

el odio, el error y el dolor.

Todo lo que ha sido desprendido de la Fontana

Original, baja degradándose y absorbiendo una

energía autónoma y contraria a la Luz, que

impide relacionarse a los seres humanos con el

Origen, del cual emanan.

La materia por descender a los planos inferiores,

olvidó su superior origen, y por ello,

erróneamente, se siente sostenida por un impulso

propio que la nutre. Cree firmemente que es ella

misma quien se autoabastece de Vida.

El hecho de poseer un intelecto de incipiente

razonar, le confiere la ilusión de poseer la innata

capacidad de dirigirse a sí misma.

El ser humano es un creador. Se ve forzado a

inventar y concebir pero, si no sopesa y aquilata

sus producciones, y omite una mínima

autocrítica, ha de concentrar toda su energía

mental y emocional en la creación de

"sabandijas", que sirven de alimento una

incuantificable Fuerza que se alimenta de esa

carroña.

La naturaleza está regida por innumeras leyes

cósmicas. Ahora bien, una de esas imposiciones

de la Gran maquinaria del Universal, consiste en

una influencia alentada y dirigida por una

entidad provista de invisible cuerpo, que

comanda a todas las huestes de la oscuridad.

Algunos denominan Lucifer a este General en

Jefe. Este Centro endrino posee, al igual que la

Luz, -pero en un sentido inverso- un imán de

atracción que, además de estimular la formación

de alimañas en el individuo, le vampiriza para

succionar las vibraciones perversas que se

forman y alimentan de la podredumbre

inseminada por el Mal.

Puesto que la materia no intuye, ni advierte su

destrucción, queda indefensa y es presa fácil de

ese vacío negativo, sideral y obscuro que la

aniquila. Es literalmente devorada por ese aborto

cósmico, que envuelve, del hombre y de la mujer,

los centros más sensibles, invadiendo e

infectando su emocionalidad, que trastroca en

pasión paralizante o desatada, y siempre dirigida

a satisfacer los más bajos deseos.

Si bien somos "Hijos de la Luz", la espesa y

tupida caparazón metálica que nos cubre, es el

denso velo que impide el paso a la Radiancia

Mercurial.

Por otra parte, para acceder a lo Superior, es

preciso que los sentidos externos sean aquietados

y dominados por la irradiación celeste, para que

se de comienzo a un largo proceso de inversión,

que acerque a los humanos a la Fuente de la

Creación.

El paso de la Luz es obstruido por la capa

pestilente que nos tapiza y entorpece la

flexibilidad de la materia, petrificándola.

Por todo esto, es muy difícil que nuestra tierra

aprehenda y se conecte con la imperceptible

corriente Superior (Alkahest) que, al parecer no la

toca , pero nos toca y nos induce a emprender el

Camino del Retorno. (Esta es una Ley de carácter

universal).

Todo este proceder es lentificado por las trabas y

crípticos laberintos forjados la Fuerza Obscura.

Mientras la emanación de la Fuente Original se

extiende por los confines ilimitados, para

sustentar hasta al más ínfimo corpúsculo vida-

forma; simultáneamente se despliega y enseñorea

por doquier, un Plan Contrario al Bien, que nutre

su reino y sustenta su poderío en la malsana

emanación de malignidad, que el mismo ha

inseminado y multiplicado en la materia humana.

Cualquier energía que se manifieste en la

materia, forzosamente no alcanza un estado de

total plenitud o maduración en el lapso de una

vida, por eso llega, para cada forma, el tiempo de

fenecer.

El Embrión Espiritual que desciende para

vitalizar determinada masa o materia, está

cumpliendo con esa acción una mera

experimentación cósmica, al menos, hasta que no

alcance un Plano de Nivelación Intermedia, en el

cual posea un grado de cierta afinidad con lo

Espiritual, y aprenda a sustentarse de los planos

superiores.

El despliegue espiritual es ineluctablemente

escondido y enigmático para la comprensión e

todo ser humano, pues toca en ellos sólo una

ínfima porción de su entendimiento capacitado

para percibir al Todo.

El sediento de Luz no puede alcanzar, en una

sola existencia, la purificación de la composición

de su tierra, puesto que el contenido de su vaso

está en permanente descomposición, ebullición y

elevación, estados sujetos a mayor o menor

intensidad, según sea al profundidad o levedad

del surco que ha de acoger la simiente liberadora.

La tierra está siempre dispuesta a acoger,

indistintamente, la obscuridad o la

Espiritualidad.

Los estudiantes desconocen cuál es su realidad

espiritual, porque ignoran tanto lo obscurecido

que se arraiga en ellos, como lo iluminado que los

sostiene.

No obstante, el conocimiento de sí adviene

cuando nos ponemos conscientemente a prueba

en los pequeños sucesos.

Nuestra inclinación tiende a adherirse a la Luz o

a lo Tenebroso. Si nos prendemos a la

negatividad, nos transformamos en aliados del

Maligno, que enciende los bajos deseos

albergados en las ergástulas de la tierra, y con su

potencia turbulenta y robotizante, destruye al

viandante ligero y desapercibido.

Vencer en nosotros la tendencia al mal, es el

propósito de la primera etapa del camino, que

consiste en la transmutación o tinción mercurial

de la obscuridad, convirtiéndola en Luz.

La existencia de una radiancia mercurial propia,

se evidencia en nuestra carne, con un sabor de

armonía y levedad, indicación cierta de que el

Fuego Mercurial Interno, o Mercurio Divinizado, o

Fuego Secreto de los Sabios, formado

intracorporalmente, comienza a nacer y circular

en nosotros, circunstancia que permite vencer, en

nuestro campo a la negatividad succionadora que

se agazapa en nuestra corteza metálica.

Reconozcamos que en nosotros alienta una

materia degradada por la involución y que trae

consigo la tendencia al mal, propia de su misma

constitución.

Mientras en el recién nacido se asienta y se

refuerza este maléfico impulso, coetáneamente, la

radiancia de su constitución interna, resplandece

en toda su magnitud. Ella representa la inocencia

y pureza de los infantes.

Con todo, el entorno, con su negativa emanación,

impuesta por quienes educan a los menores,

ejerce en ellos una influencia definidamente

nefata, lo cual se suma al plan de

experimentación que ellos traen consigo y que

han de desarrollar de por vida.

Los recién encarnados pueden traer , en ciernes,

la inclinación a dominar lo nefasto, más fracasan

en su intento, por el lastre que les adosa un

medio no iluminado que les desvitaliza y

desorienta.

El Reino de la Luz impone la armonía, la

comprensión y la solidaridad espiritual

necesarias para llevar a cabo los designios del

Bien. Valores necesarios para llevar a cabo los

designios del Creador.

Contrapuestamente, en el ámbito del Mal,

prevalece la desarmonía y el encarnizado ataque

a todo lo que se asemeje a Luz. Es el aspecto

desequilibrado y destructivo, coincidente con los

Qliphoth de la Cábala.

Somos presa fácil para la obscuridad, debido a

nuestra constitución material. Nuestro incipiente

centro de Luz o Mercurio Divinizado, requiere de

un permanente impulso que lo incentive, para

que emprenda la disolución del Mercurio

Coagulado, y lo sensibilice para que el hombre o

mujer esté en condiciones de advertir, atraer y

conectarse con el Alkahest.

Este estado de luminosidad en gestación, se

detecta como incipiente llama perturbada por

densas ráfagas de obscuridad, que la agobian y le

imponen el cultivo de un fuerte rechazo hacia

todo intento de conexión que no sea habitual

para una tierra entenebrecida y no trabajada.

Desconocemos lo que emanamos, no obstante el

impetuoso caudal de esa afluencia. Por ello,

resulta indispensable mantener una intensa y

permanente observación, que se imponga sobre la

mecanicidad de ese fenómeno, y aceptar, con

humildad, la visión y el consejo de Aquellos que

con honestidad nos ayudan a descubrirnos. Si

dudamos de una observación así formulada,

cuidemos de preguntarnos, primero, cuán

profundo es nuestro engreimiento, que nos hace

despreciar o minusvalorar la advertencia sobre

nuestro propio mal.

Este es el comienzo de la Sabiduría que nos

permite distinguir a las Fuerzas Obscuras, que

nos impelen y vuelcan hacia un afán destructor.

Somos un Centro que absorbe el eco exterior.

Es precario nuestro propio voltaje para

contrarrestar, en nosotros, el ensordecedor ruido

de la ignorancia vocinglera y fatua, e imponer la

presencia de la Luz.

Las huestes del mal, desde siempre, disponen de

una fuerte organización, porque desde antes del

desarrollo del hombre y de la mujer, se han

posesionado de los dominios de la Tierra.

Todos sufrimos el asedio del mal, porque lo

obscuro perturba nuestro intelecto y apenas nos

resta claridad para discernir entre el bien y el

mal. Enceguecidos por las obsesiones gestadas

por nuestros bajos deseos, esas creaciones nos

invaden y se posesionan de nuestros centros

emocionales e intelectuales, para influir y

engañar a nuestras percepciones y juicios, que

giran alocadamente de un opuesto al otro.

Así no podemos prestarnos ayuda, a menos que

reconozcamos la existencia de la Divinidad, que

nos enseña y guía para contrarrestar al Mal en

nosotros.

Mínimo es el número de las almas que, en la

tierra, buscan el logro de una maduración

espiritual. La mayoría se entrega al desenfreno

material. Las pasiones humanas, con su

desborde desenfrenado, han establecido su Reino

en la materia, asistidas, en su empeño, por las

Fuerzas del Mal.

Quien busca la Luz es permanentemente

vapuleado por su propia negatividad y sensiblería

externa, que se anida en sus acciones, para

teñirlas y distorsionarlas.

No progresaremos, a menos que prenda en

nosotros, en forma continuada, la radiancia del

Alkahest. Del cual fluye todo proceso de

maduración, y con su influencia hace que

eclosione el primer brote de la semilla espiritual,

que requiere de la constante irrigación lumínica,

sin la cual, ninguna simiente tiene la seguridad

de reproducirse.

Como he puntualizado reiteradamente en el

"Primer Curso de Alquimia Tradicional de Alto

Grado", la caparazón externa, verdadera fortaleza

del mal, envuelve a los humanos y paraliza lo

esenciado de su Piedra.

La práctica del Solve et Coagula, pieza clave y

principal de la Alquimia, atrae hacia el hombre y

la mujer, una imponente y colosal energía pura o

Alkahest, que trasciende, atraviesa, perfora lo

pétreo, y se contacta con la imperceptible

sensibilidad interna, a fin de activar, uno a uno

los centros superiores que son tocados en la

intimidad de su forma.

La potencialidad de esa Luz que desciende de lo

sidéreo, en el desarrollo del Solve et Coagula,

irradia e interpenetra a una ínfima partícula de

tu mefítica corteza corporal.

Al ser tocada por el Alkahest ese minúsculo

corpúsculo de materia obscurecida, que es, sin

embargo, lo más limpio del sucio conjunto, se

siente herido por una emanación contraria a su

entorno, y por ello paraliza abruptamente su

quehacer habitual, oportunidad que es

aprovechada por el Alkahest, para extraer de ese

pequeño trozo de materia no trabajada, una

esencia, un compuesto inactivo, o Mercurio

Coagulado, desechando, a la vez, de ese

corpúsculo, su costra endurecida que retorna a la

masa de donde emergió. Tales fuerzas negativas,

con anterioridad, imponían a ese homeopático

pedazo de tierra, un hacer de falso y mendaz,

mecanismo artificioso, que es causa de mal

trenzar los finos hilos de la percepción interna,

por donde deben circular las corrientes de energía

mercurial.

Se produce un fuerte impacto en la atómica

partícula sometida al Solve et Coagula, a raíz de

la separación y posterior disolución de su

Mercurio Coagulado, Sal o Esencia dormida, que

luego es purificado, fortalecido y mercurizado por

la influencia del Alkahest, para que ella, esa

partícula, una vez retornada al cuerpo, lo imante

y lo transforme, en definitiva y muy

paulatinamente, en Mercurio Divinizado o Fuego

Secreto de los Sabios.

Este Mercurio Interno, formado

intracorporalmente, colabora en la determinación

de la calidad y cantidad de las aguas mercuriales,

como en la profundidad y dirección que las

mismas han de adoptar circulando por los nadis

o conductos internos, de modo que tal Agua de

Fuego, esté en permanente movimiento y toque a

fondo ese insondable océano que somos nosotros

mismos, y así se agiten los líquidos estancos y

podridos, para que afloren y sean tratados

mercurialmente.

La realización de este sempiterno hacer, el Solve

et Coagula, produce, cada vez, una atronadora

implosión dentro de la caparazón de tu Piedra,

por lo cual esa cubierta pétrea y corrosiva,

comienza a incomodarse y a desorientarse, pues

pierde su dominio sobre su usual basamento

externo, propicio sostén para un estado

desconectado.

Esa pátina de mugre se desequilibra, se ve

impedida de observar, analizar y razonar con

acuidad el curso de sus actos, que nunca antes

habían sido cuestionados. El aprendiz, en tales

circunstancias, experimenta un profundo dolor,

expresado como una sensación de abandono y

exclusión. Si bien no puede discernir con

certidumbre la causa de sus malestares, aprende

a acomodarse en ese mundo ajeno a su sentir

cotidiano. Y la soledad lo penetrará hasta el

hueso, porque en él comienza a despertar una

afinada visión y sensibilidad, que da forma a un

Centro o Nido sensorial, cuya penetración no

calza con el hacer mundano, torpe, basto y

superficial.

La caparazón externa advierte que merman sus

fuerzas, y que por sobre ella se impone la

dominación del Mercurio Divinizado que le rompe

el esquema de su negro reinado periférico y

endurecido. Ante esta amenaza lo oscurecido

intenta una aguda e inteligente rebelión.

Así actúan las acorralados entes pululantes que

luchan denodadamente por su derecho a la

existencia.

Al ser afrontados y arrinconados, expulsan todo

su veneno, desequilibrando a la materia, para

hacerla dudar de su noble cometido, y así llevarla

a un estado de mortal tedio, que se manifiesta

como un engañoso desasosiego y, sin embargo,

cuenta con insondables raíces, produciendo,

eventualmente, imprevisibles consecuencias,

pues sume al buscador en un estado de

persistentes oscilaciones.

Una vez que sobre la materia se intensifica la

acción del Solve et Coagula, la energía del

Alkahest enciende al Fuego adormido que yace en

el centro de la Piedra, y con ello la materia

alcanza una ebullición más sostenida, animada

por la potencialidad de la Energía Mercurial

Interna que, al hacerse activa, inquieta y

desequilibra al estado tenebroso e ilusoriamente

resistente y poderoso.

Asimismo, esta radiancia interna, altera la

consistencia de la corteza externa de tu tierra,

que es nutriente cubil de larvas, cadáveres,

desencarnados y elementarios y elementales que

atormentan a tu materia.

Con el auxilio del Mercurio Divinizador o

Alkahest, el Mercurio Interno establece en su

tierra reservorios de energía Mercurial, que

proyectan y expanden un fuego incandescente

que no quema, pero sí altera y destruye, parte por

parte, al mecanismo artificial y artificioso que

distorsiona y enreda los normales estados de la

Piedra.

Cada ente, enraizado y actuante en tu tierra es

mercurialmente inducido a su destrucción, al ser

afectado por una sostenida combustión que le

corroe y aniquila.

Este constante y soterrado hacer del Fuego

Espiritual, paulatinamente desprende de raíz a

todas tus plantas malsanas, no sin antes

provocar, al principio, un estado de efervescente y

creciente incomodidad que aflora como una

alteración y un fuerte sentimiento de frustración,

aparentemente inmotivados, provocados por un

insondable hacer de la materia debido, a su vez, a

las reacciones de las larvas, carcasas,

desencarnados, elementales y deshechos

cósmicos, que habían instaurado su irregular

dominación en tu lar y que comienzan a ser

desalojados.

Al ser estos entes rechazados, recordemos,

expelen tal cantidad de baba mordiente, venenosa

y letal que amenazan con desalentar a la materia

e incluso hacen que gravite sobre ella y,

naturalmente sobre el estudiante, problemas

ajenos a su Dharma y a su Karma, pero que igual

lo traspasan, angustian y aplastan, y le hacen

sufrir una indecible opresión que él detecta como

un sentimiento de inutilidad y desamparo.

De este modo, durante largo tiempo el aprendiz

estará sujeto a una marcada oscilación entre

opuestos, pues lo tenebroso que se ha anidado en

su vaso, deberá ser expulsado lentamente,

sufriendo el alumno, los embates provocados por

la aniquilación desintegración y agonía de cada

uno de esos entes, que engordan a su costa,

hasta que el buscador se equilibre fije y acompase

su actuar a la conexión superior, lo que aliviará

su carga de lobreguez y le capacitará para

mantener su pureza y la de su territorio.

Pregunta 32

¿Cuándo se originó, y cómo se ha trasmitido

hasta nuestros días la escuela De Alquimia

Tradicional de Ato Grado?, y ¿Cuál es su

funcionamiento interno o externo? ¿Formamos

un grupo conectado en los Planos superiores?

¿Estamos continuando un trabajo de siglos,

nunca interrumpido de Servicio a la Humanidad?

Respuesta 32

La alquimia Tradicional consiste en el desarrollo

de un proceso escondido, que permite establecer

un puente de unión entre el Ser Interno de cada

cual y Dios.

Lo anterior, en la medida que se evidencie que la

acción de lo invisible e inmanifestado, sostiene al

mundo inferior y manifestado.

El Arte Alquímico Tradicional de Alto Grado, tiene

su origen y basamento en la Fuente de Origen.

Allí está la raíz de la Ciencia Pura de toda

Creación Alquímica.

Se entrega este conocimiento a quienes pueden

vivenciar la Enseñanza, desde más allá de su

limitada esfera de los sentidos externos, para que

experimenten el poder de la Sabiduría Divina, que

se oculta en cada uno de nosotros.

Así, cada estudiante, hombre o mujer, ha de

transformarse en su propio Laboratorio de

Experimentación, y al ser enseñados a conectarse

a la Fuente que dio origen a su Ser, puedan

descubrir que son parte activa de la Inescrutable

Mente Superior, y que todo lo

inconmensurablemente enaltecido, también es

parte de la constitución inferior, sólo que

guardando las debidas proporciones en Escala

menor.

La acción de lo Incognoscible y Superior,

permanece siempre actuante y, aunque se

degrade para tocar al ser más ínfimo o corpúsculo

de vida, permanece inalterable.

La Alquimia Tradicional de Alto Grado, es una de

las tantas denominaciones con que se ha

rotulado a la Ciencia Espiritual, destinada a

explicar el desarrollo individual, y comprender

una parte del esfuerzo que debemos llevar a cabo

para ser una pieza activa en el inescrutable Plan

de Dios.

Desde tiempos inmemoriales el conocimiento

Iniciático ha quedado registrado en innumeras

simbologías.

Desde el comienzo, el Gran Hacedor, ha permitido

que la Luz espiritual acceda a los seres humanos,

y sea vivenciada en las sucesivas etapas y ciclos

que vive la humanidad, sin que en ningún

instante se produzca una paralización en el

engranaje que sustenta lo superior en lo inferior.

El Poder omnisciente de la Grandiosidad

Suprema, siempre ha permanecido en espera de

poder atraer la esencia, o Mercurio Coagulado y ,

también la Chispa Divina, que son el núcleo

central que mueve cada forma-vida, hasta

prenderlas a la Gracia de la Imantación Superior,

en la proporción adecuada.

La Escuela de Alquimia Tradicional de Alto grado,

tiene su origen en el principio de los tiempos, y

nace de la misma Fuente próxima al Creador, y

postula alcanzar la transmutación de la propia

materia, nivelándola mediante el Solve et

Coagula, que es un ejercicio que somete a la

tierra a una permanente purgación, para que

aflore y se manifieste el estado enaltecido de su

esencia y, al ascender, de grada en grada,

vivencie una mayor liberación, y otorgue, con

equilibrio, al buscador, inteligencia,

extraordinaria y equilibrada actividad física,

acerada resistencia, y una mayor profundidad de

su campo introspectivo y de su capacidad de

visualización, para habilitarlo para que traspase y

trascienda el basto mundo inferior.

La Jerarquía Superior de Maestros Ascendidos,

ha sido encargada de difundir y hacer vivenciar

este conocimiento, a través de sucesivas etapas.

Es sabido que aún persiste el secreto en las

materias alquímicas, imperando sin restricción la

norma de entregar la Enseñanza de "boca a oído",

es decir, de Maestro a Discípulo.

Sin embargo, por causas ajenas al razonamiento

y comprensión humana, los Maestros, en su

infinito amor por la Humanidad, han permitido

que ogaño se divulgue la clave o Solve et Coagula,

que permite desarrollar el conocimiento de la

Gran Obra, en todos aquellos que están

preparados para recibirla y que deseen,

voluntariamente, torcer el persistente impulso de

la robotizante y bestial conducta que, en el

hombre y en la mujer, maniata el Divino

quehacer.

Se ha descorrido un milímetro del velo, para

poder remover las endurecidas conciencias de

esta empequeñecida Sociedad, y entregar una

parte del conocimiento, para que se manifieste el

valor del oro escondido, que anida coagulado en

el interior de cada hombre y mujer, y enseñar a

vivenciar , en cada uno, el valor de la conexión

indivisible entre el Hombre y Dios.

Es un aprender el aspecto fino, escondido y

laborioso de este Arte, que promueve un real

desarrollo espiritual, que nos libera de la

aplastante carga que nos acosa

permanentemente.

Participar de la operatividad de la Alquimia,

equivale a disponer de la clave, o ejercicio del

Solve et Coagula, que habilita para probar en si

mismo la efectividad de esta Enseñanza, y extraer

de sí la obscuridad que hemos acumulado por

vidas.

Aquél buscador que sienta la necesidad de beber

de la emanación del rocío celeste, deberá realizar

diariamente la práctica del Solve et Coagula, y tal

proceder ajustará y ordenará sus vehículos

quemando, primero, las impurezas de su cuerpo,

para extraer de sus cenizas, la grandiosidad

espiritual, consistente en esa Potencialidad sin

límite conocido, que cada uno guarda, sin

saberlo, en su interior.

Nadie llega a recorrer esta ruta, si no es por su

propio merecimiento y, aunque nos parezca

inverosímil, somos caminantes que hemos

delineado nuestro surco en el transcurso de

muchas vidas...

Si ahora nos hemos encontrado nuevamente, es

para que aprendamos, en esta parte del camino, a

sembrar y hacer germinar la semilla mediante

ardua tarea.

Es responsabilidad de cada cual cuidar ese

pequeño brote, para que se transforme en

frondoso árbol y que ojalá alcance a florecer y dar

frutos.

Todos los integrantes de este grupo somos

necesarios, cada uno es un eslabón, un emisario

que debe entregar Luz a la humanidad. Juntos ya

hemos recorrido polvorientos senderos.

Ahora unidos, daremos un paso más.

No tiene importancia recordar el pasado, pues

todo está impreso dentro de nosotros, y ese

contenido es el acicate que nos impulsa a

desarrollarnos y a reconocernos o, al menos, para

apreciarnos mutuamente, porque somos

servidores incondicionales de esa sufriente

humanidad.

Decíamos, pues, que el funcionamiento interno de

esta Escuela, se sustenta en una clave cuya

práctica une y relaciona al estudiante con el

Todo.

El propósito de este hacer consiste en integrar,

ordenar y unificar a los sentidos internos. De esta

suerte, el aprendiz se liberará de todo lo que

innecesariamente le causa dolor y sufrimiento.

Mediante el Solve et Coagula transforma todo lo

que le limita y, además, todo su accionar es

conectado con la Luz Superior, de modo que se

establece un orden profundo, intrínseco y

extrínseco, dentro y fuera de el alquimista, que lo

propulsa a hacer el bien, y todo su trabajo

interno, ya maduro, se vuelca, por etapas, al

entorno.

Cada buscador se ve impelido a conectarse

afanosamente con la Escuela.

Cada estudiante trae incorporado en si mismo

una peculiar forma de comportamiento y, aunque

sea atrapado por la corriente de la vida artificial,

su visión siempre ha estado por encima de lo que

realiza rutinariamente, para captar lo Elevado.

Posee una gran sensibilidad y una entrega

incondicional al ideal.

El hecho que, entre vidas, beba la pócima del

olvido, hace que sean borradas temporariamente

las anteriores búsquedas y aprendizajes. El

tenerlos, si fuera posible, ante sí, sólo

entrabarían la labor propia y actual, pues el

aprendiz se distraería en la re-ejecución de

labores ya afinadas y maduradas en el pasado.

Con todo, ese conocimiento pretéritamente

adquirido, esta vivo en tu Ser, y esa es una razón

más del porqué no se debe dejar pasar esta

oportunidad de aproximarnos a lo Divino, más

aún cuando se está incorporado a un grupo de

Hermanos, que sienten y vibran con el mismo

principio.

Todos formamos un gran eslabón que opera en la

tierra y que, inaparentemente, está efectivamente

sostenido y cohesionado desde los Planos

Superiores.

En cada vida se elabora una parte del trabajo

que, durante siglos, nunca ha sido interrumpido.

Esta Escuela se denomina Alquimia Tradicional,

por el énfasis que pone en la permanente

conexión y subsiguiente emanación de Luz que

sustenta a todo lo conectado.

La Enseñanza que hoy se expone está fundada en

un elevado conocimiento que deviene del Origen,

y que ha sido cuidadosamente cautelado por los

Maestros, de modo que este saber ha sido

expandido y distribuido en infinita cadena de

amor, en secreto, de boca a oído, sin que su

sustancia primordial haya sido manchada por el

accionar desconectado de lo trivial.

Su principal objetivo consiste en que todo

estudiante se conecte a la Fuente Primordial y

que, con esa vibración, aprenda a nutrir a todos

sus vehículos inferiores, y con ello cambie y

mejore la calidad de su Vida.

Se denomina de Alto Grado, porque pone el

acento en la instauración, en cada alumno, de

una conexión de muy elevada calidad, que lo una

con los Planos Superiores y con la misma Fuente

Original. Este logro, por sí solo, establece un

potente entramado energético e invisible de

dimensión ilimitada, que hace posible la

transmisión el insondable contenido de la

Enseñanza, y la propensión a vivir ejerciendo un

Bien Unificado.

Es, asimismo una Alquimia Interna, porque

modela al cuerpos espiritual de cada buscador.

Alguna vez, todo ser humano debe alcanzar el

camino de las estrellas, para retornar a su

Origen.

Aquellos que ahora sienten la irreductible

atracción de saber más, han sido viejos

experimentadores que, en cada vida, han

realizado una sección del trabajo espiritual.

Ninguno ha permanecido solo, siempre han

pertenecido a un grupo que ha alcanzado

determinado avance en el camino alquímico.

Toda vez que la Divinidad y los Maestros lo han

considerado necesario, estos buscadores vuelven

a formar, juntos, en centro de Luz que auxilie a la

obscurecida humanidad.

En ocasiones, cuando un Maestro resuelve

trasmitir este Ars Regia, operativamente, y de

boca a oído, a un discípulo éste, temporalmente,

suele configurar en el plano físico una Escuela

Alquímica que, para ser tal, debe enraizarse y

sustentarse de la Ciencia Primordial. Esa Escuela

permanecerá mientras se den las condiciones y

circunstancias que permitan trasmitir la

Enseñanza.

De lo anterior fluye lo vano que sería el intento de

hacer un seguimiento histórico de las Escuelas

existentes y del pasado, puesto que mientras más

valiosas y útiles sean, más fuera del espacio y del

tiempo corriente están, porque se nutren de la

Verdad Una y Primordial. Lo mismo ocurre con

las identidades de los más eminentes alquimistas.

Pregunta 33

La aseveración bíblica de "El Espíritu sopla donde

quiere" ¿Nos permite concluir que es posible que,

durante la práctica del Arte Real, se produzca en

el estudiante una divinización o iluminación

repentina de su Mercurio Interior?

Respuesta 33

Desde el punto de vista del Arte Real, el término

"Espíritu", siempre se refiere al Alkahest, o

Mercurio Superior, o Mercurio Divinizador.

Así como, por otra parte, el vocablo "Alma" dice

relación con el Mercurio Divinizado, sea el

Originario o Chispa Divina, o el formado

intracorporalmente o Mercurio Divinizado o

Mercurio Interno, mediante la práctica del Solve

et Coagula.

De igual manera, los términos tierra, materia,

vaso y contenido del vaso, aluden al Cuerpo físico

y sus componentes.

Ahora bien, si se nos habla sobre el "Espíritu",

sabemos que se hace referencia al Alkahest, de

modo que la frase "El Espíritu sopla donde

quiere", debe interpretarse como "El Alkahest

sopla donde quiere", y ¿Cuál es, en este caso, el

significado del verbo soplar?

Vemos en Génesis, capitulo II, versículo Nº 7:

"Formó pues Jehová Dios al Hombre polvo de la

tierra, y sopló en su nariz soplo de vida, y fue el

hombre ánima viviente", (Biblia de Casiodoro de

Reina, Biblia del Oso, 1573.)

Tratándose, entonces, del soplo de Vida,

introducida mediante el Alkahest, debemos

concebir que la acción del verbo "soplar, debe

entenderse como "penetrar". De tal suerte que la

frase en comento, queda como:

"El Alkahest penetra donde quiere".

De hecho, de la lectura de nuestros textos y

artículos, se infiere que el Alkahest se introduce

en todas las cosas visibles e invisibles. Sin su

concurso no hay manifestación de vida. Pero, la

más de las veces, se presenta con una intensidad

muy precaria, sólo lo suficiente para mantener,

junto con la respiración, una vida muy obscura y

rasera.

La permeación mercurial de toda materia,

depende de dos circunstancias:

Primero, de la pureza e intensidad con que llega

el Alkahest a la materia preparada pera recibir

esa tintura, sin que aquella destruya, queme o

vitrifique a la tierra, y segundo, de la preparación

misma de la materia, para acoger y procesar la

radiancia del Alkahest.

Nos estamos refiriendo a la "Agricultura Celeste"

y así como en nuestro plano físico no podemos

esperar que, de improviso, y suspensa en el aire,

aparezca una rosa roja de penetrante perfume,

plena de vida y futuros desarrollos, puesto que

aquella maravilla de la Naturaleza, debió

fundamentarse en la conveniente preparación de

la tierra, en el desarrollo y putrefacción de su

semilla, en múltiples brotes, como en el rosal

mismo, que debieron corporizarse previamente,

para anidarla y servirle de soporte y nutrición. De

la misma suerte, no podemos esperar una

divinización o iluminación espontánea, sin la

debida preparación efectuada en muchos ciclos

de pasadas vidas.

Así, una divinización o iluminación

aparentemente repentina, ha de basarse en un

arduo y refinado resultado, de un largo proceso

anterior que completa, en ese momento, una

etapa o grado de culminación y que permite

liberar a la propia tierra de una parte de su

obscuridad y mejorar la calidad de la Energía

recibida, y percibir parte del potencial de la Luz

adormida inserta en nuestras entrañas, la que

aumenta su radiosidad. Esta iluminación

equivale a absorber mayor radiancia o tintura

mercurial y saber dirigirla con una destreza

mayor que en las pasadas ocasiones.

Otra cosa muy diversa es que esa eclosión de

conciencia, que es una de las infinitas

iluminaciones que tienen lugar en el ascendente

camino de la luz, se viva, o se observe en un

tercero, como un algo inmediato, sin sostén y

causa, Ello ocurre así porque el humano mirar

sólo percibe la cúspide de iceberg, y no advierte el

colosal volumen oculto bajo las aguas de un

aparente olvido.

Desde este punto de vista, en el desarrollo de la

Gran Obra, todo avance, destreza y maestría,

exige una cuota de esfuerzo. No hay atajos, no

hay vías breves, solo existe la larga.

Verídico y evidente es que algunos seres, en

determinadas encarnaciones, surgen con todo el

conocimiento alquímico asequible a los humanos,

pero no cabe duda que ello se fundamenta en

miles de vidas forjadas en el mérito y en la más

alta devoción al Todo Poderoso.

Se habla de vías alquímicas largas y breves.

Estimo que ello no deja de ser sino una falacia, o

términos propuestos por nuestros clásicos

tratadistas, para extraviar a los profanos, pues,

sea que se trabaje en sí mismo, en hierbas o

metales externos, siempre se está trabajando con

materia viva y, forzosamente, en el curso de una

de nuestras vidas dedicadas a las tareas de

Vulcano, se ha de topar con una barrera

temporalmente infranqueable, la cual consiste en

el límite de lucidez que alcanza nuestra materia,

o la de la hierba o la del metal vulgar externo. De

allí que toda tarea, toda vía alquímica es de suyo

larga, y el estudioso deberá desencarnar,

habiendo logrado evidentes desarrollos en su

quehacer alquímico, más no verá el término de su

tarea, que ha de prolongarse por ciclos de futuras

vidas.

Todo quehacer alquímico, se forja en una vía

larga, porque en cada etapa de construcción del

Hombre Superior, la duración de la misma es

medida desde lo Alto, considerando la capacidad

de resistencia de materia que va a recepcionar la

Luz Celeste, y consecuentemente, fija la latitud de

esa considerable tarea.

Durante el curso de esta extensa labor siempre

permanece, en el Adepto, una pequeña y

poderosa partícula permeada de mal. Es un foco

pequeño y poderoso, que siembra en el cultivador

la duda sobre la calidad de su esfuerzo y de su

cosecha, y tiende a abortar toda Obra de Luz. Es

un estado engañoso, porque incluso dentro de su

hacer obscurecido, piensa que actúa

correctamente, y abroquelado en el albañal de su

bajeza, utiliza toda debilidad o incertidumbre de

la carne, para tentar con éxito a la materia del

alquimista. Esta partícula innoble, es la

contrapartida de aquél corpúsculo luminoso que

se labora en cada Solve et Coagula.

Quienes participan e inculcan el Arte Negro, lo

hacen porque se adhieren sin reparo alguno a esa

pequeña partícula de obscuridad absoluta, que

todos portamos en nuestro interior, torcida

tendencia que siempre ha tratado de imponerse

en el transcurso de los tiempos.

Cuando Irineo Filaleteo jura no referirse a los

empleos o usos de una alquimia rebajada por la

Magia Negra, no se refería a la divulgación de

cuerpos de filosofía obscura, Escuelas de

Hechicería o infectos Grimorios, sino a la firme

decisión adoptada por la personalidad, debido a

los influjos de sus bajos sentidos, de abrirse sin

restricción a ese núcleo de negrura, empotrado en

todos.

Nadie puede desarrollar eternamente lo

obscurecido, porque la misma persistencia en el

Mal, porque todo practicante de maldad, ha de

enfrentarse, un día entre los días, a la horrorosa

visón de sus propios errores, y llega a tener la

evidencia que todos los dolores por él producidos,

se han de verter en alguna de sus existencias

terrenas, y ello no le deja otro camino que la

elevación hacia la Luz, a partir de la tenebrosidad

más densa por él concretada. Camino

indescriptible para la comprensión del hombre,

debido a su extensión, duración y carga de

fatigas, desencantos y dolores que conlleva.

No hay obscuridad eterna. Hay Luz eterna.

El Mago Negro en esa calidad, cursa muchas

vidas en esa nefanda ocupación, hasta llegar al

clímax de su poder, que no es otra cosa que su

esclavitud. Su elevado grado de negrura es el

logro de muchas vidas desperdiciadas en el mal.

Esta realidad la vive y experimenta, en menor

grado el Adepto, en la limpieza de su materia, que

si bien ha sido alivianada y suavizada en el

yunque de sus vidas anteriores, en ocasiones

vuelve, en el presente, a enturbiarse una y otra

vez, para ser, en cada oportunidad, blanqueada y

domeñada por el estudiante a través del Solve et

Coagula.

La historia del hombre es azarosa y antiquísima,

la alquimia es la vía de su regeneración, por ende,

no podemos sostener la existencia de alquimias

de vías cortas o breves. No existen atajos,

subterfugios ni quehaceres instantáneos y

totales, sólo un permanente y dificultoso,

larguísimo trabajo de purgación en pos de la

iluminación.

Pregunta 34

Si la práctica del Solve et Coagula purifica a la

materia y la despoja de lo atractivamente efímero,

banal e inmaduro... Si hemos de sentir saciedad y

hastío por lo que antes nos atraía y galvanizaba a

nuestro Ego personal, ¿Quiere decir que la senda

del Alquimista es un camino de soledad?

Respuesta 34

Planteemos la misma pregunta en otro contexto:

¿La alquimia tiene un poder transformador?

¿Cómo nos cambia la alquimia? Y ¿En qué nos

transforma la alquimia?

Todo el actuar de la alquimia consiste en purgar

a la materia.

Esta purgación se realiza con un proceso doble y

alternado: el Solve et Coagula.

Las transformaciones que el Arte Real imprime a

su cultivador se producen, tanto en la etapa del

Solve, que licua, transforma a lo pesado y duro de

tus tejidos, en otras palabras, a todos tus

defectos, uno por uno. Y la otra etapa, que fija,

coagula o congela en ti todo lo que es cimero,

excelente, interesante y motivador.

En esto consiste, en términos muy generales, el

poder transmutador de la Alquimia.

Los grandes modeladores del contenido de

nuestro vaso son el Alkahest y el Mercurio

Divinizado.

Una vez que el Adepto se aficiona a las lecturas

de los textos y artículos pertinentes, que ya

hemos puesto a vuestra disposición, y sobre todo,

practica el Solve et Coagula, ya comienza a atraer

el Alkahest hacia sí.

El Alkahest es un Agua de Fuego, purificadora y

modeladora, que no quema. Es decir, no calcina,

ni destruye a la tierra bien preparada o en vías de

serlo, por el contrario, su presencia revitaliza y

refresca a tu tierra cansada y sedienta.

Pero ese mismo Alkahest, cuando cae, como

lluvia áurica, sobre todo lo bajo, corrupto y

torcido que tenemos, equivale al ácido sulfúrico

que embebe a una plancha de cobre. Se conforma

y expande una peligrosa nube de agentes tóxicos

de una fetidez corrosiva irrespirable.

Afortunadamente el Adepto no siente dolor

alguno en ese instante. Sólo, posteriormente,

puede experimentar los efectos de una torva y

cerrada resistencia de la parte obscurecida de su

materia, que se opone y trata de impedir, por mil

medios todo futuro contacto con la Luz.

Hasta aquí la acción del Solve, en cada sucesivo

ejercicio del mismo.

Por otra parte, en lo que atañe al Coagula, cada

partícula de azufre licuado-evaporado, con el

contacto con el Alkahest, se embebe de tinte

mercurial, y retorna a la parte no trabajada de su

tierra, para imantarla de excelsas e

interesantísimas cualidades superiores.

En síntesis, hay un cambio, un trueque de

tejidos, materias, vibraciones de baja, pesada,

obtusa y torva calidad, por otras etéreas alígeras,

radiantes de asombroso poder.

El estudiante, en un principio, debe soportar los

inconvenientes de un rechazo tenaz y obtuso de

una materia ignara refractaria a todo avance y

progreso.

En verdad, quien comienza la formidable e

iluminadora tarea de limpiar su agobiado y sucio

traje, mediante la meditativa lectura de textos,

artículos y, sobre todo, con la diaria práctica del

Solve et Coagula, muchas veces está aún fuera de

la esfera de la Enseñanza, porque aunque todas

sus ansias y mejores propósitos se vuelquen

hacia ella, la resonancia del Saber no puede,

temporalmente, traspasar el durísimo y pétreo

parapeto en el cual pertinazmente se enquista la

tierra no trabajada.

En efecto, múltiples, cambiantes, multiformes y

proteicas son las argucias que esgrime nuestro

Caos para cerrar el paso a la Luz.

En ocasiones, a poco andar en esta disciplina

Real, los planes y los entusiasmos son prematura

y temporariamente agostados, debido a los

vapores mefíticos que exhala, en nosotros, lo

torcido y siniestro herido por la Luz, lo que puede

expresarse en el discípulo, como depresiones, o el

sentimiento de un profundo vacío y momentánea

soledad. Quizá surjan dudas infundadas, o una

declarada e invencible apatía con respecto de

estas materias.

La tierra que ignora su intrínseco poder

espiritual, presiente que, como personalidad,

tiene sus días contados, y por eso se aferra

intensamente a lo fantasmal, precario y sin valor,

y para desalentar toda reincidencia hacia la Luz,

ejerce su disimulado impulso y poder, para que el

discípulo, ya un tanto desorientado, se pregunte:

-¿adónde me lleva esta disciplina? ¿Seré

despojado de todo lo que me hace sentir que estoy

vivo? ¿En lo sucesivo seré un Midas desfalleciente

de hambre, en medio de mi oro?

El alumno ya advertido de los lazos y trampas de

su Caos, debe escribir un Diario de Vida, en el

cual anote, en secreto y para sí mismo, los

ejercicios practicados y sus efectos, y por ningún

motivo ha de suspender sus estudios y la práctica

del Solve et Coagula y llevar, simultáneamente

una vida normal.

Paulatinamente advertirás, Hermano, que tu

quehacer como Alquimista es un constante

avanzar hacia tu propia integración, que equivale

a que te conozcas, te comprendas y te ames y

seas tu mismo, en el más elevado concepto de tu

identidad.

Es el camino hacia una integración con los

demás, y cuando seas uno con los terceros, te

integrarás al Todo Poderoso y serás uno con Dios.

Esta hermandad con tu prójimo, será un

acercamiento realizado a través de la silente

irradiación de tu peso mercurial –Como indica

Filaleteo-, y no por medio de la vocinglera

vacuidad.

Los cambios que sucesivamente experimentes son

individuales, in tuito personae, pues cada cual

tiene que vivir su propia experimentación, esto no

es un entretenimiento de palabras, es un hacer.

Pero puede decirse que, en general, estas

transformaciones tenderán a hacer de ti un ser

aún más profundo, mesurado, valiente, humilde,

sabio, y por sobre todo feliz, poseedor de una

apacible y dichosa serenidad, fundada en tu

silencio interior y en un amor incondicionado.

Los lazos con la familia y los terceros se

fortalecerán e iluminarán. Tu conducta será

aparentemente la misma, pero todos tus actos se

harán translúcidos por su propio fulgor interior.

No serás arrastrado por la separatividad y la ciega

arrogancia. No enjuiciarás innecesariamente a

tus hermanos, si bien no serás cómplice de

enajenados haceres, y advertirás las deficiencias

y la inmadurez de las Almas más jóvenes.

Intuirás sus limitaciones, aquellas mismas

tempestades que asolaron algún día tu lar, y no

te sentirás soberbiamente distinto, porque de la

maldad semi vencida, todos llevamos en la

entraña, sus ocultos ecos en nauseabundos

cobijos de nuestros soterrados muladares. Por

eso, antes de lapidar a un infractor, recordaremos

que debemos estar alerta para que nuestros

cuervos no retornen a sus nidos.

Por todo lo dicho, Hermano, aguarda expectante

la condición y calidad de tu cosecha, que estará a

la altura de tus desvelos y de tu preparación.





La segunda medida consistió en precipitarlas a

los insondables abismos y, mientras caían, dando

tumbos, de plano en plano, les ocurrieron tres

cosas:

Esas Chispas Divinas tan diáfanas, efulgentes y

poderosas, a medida que se desplomaban por los

ámbitos sidéreos, se iban recubriendo de placas y

más cubiertas de sarro infecto y maloliente. De

modo que esas chispas Divinas quedaron

recubiertas por suciedad, formas duras o Sal,

restando ese Mercurio o Chispa Divina encerrada,

como un Mercurio Interno, en el Pregunta 35

¿Cuáles son los dos mercurios, según los autores

clásicos?





Pregunta 35

¿Con qué regularidad debe hacerse el Solve et

Coagula?

Respuesta 35

Antes de ejecutar en nosotros el Solve et Coagula,

tenemos que roturar intensamente nuestra

Tierra. Esto quiere decir que debemos

asegurarnos que nuestros siete centros

principales, chakras, padmas o ruedas, funcionen

en las mejores condiciones posibles, pues ellos,

además de la Chispa Divina, son los campos de

fuerza que atraen, absorben, procesan y

distribuyen, en nuestro interior, a la Energía

Mercurial macro y microcósmica.

Lo precedente se alcanza con el ejercicio que se

diseña en el "Primer Curso de Alquimia de Alto

Grado, Págs. 920 a 927 inclusive. Tal disciplina

previa, debe llevarse a cabo diariamente durante

el lapso de seis meses.

Este ejercicio nos permite experimentar muy

personalmente, a nuestro modo, la sensación y la

realidad de la conexión con el Alkahest y, como

dije, preparar las vías internas o nadis para

ejecutar el Solve et Coagula.

El discípulo reducirá el lapso de seis meses de

este trabajo, a un mes si, con anticipación ha

practicado habitualmente el Reiki, o métodos

como el Chi-Kung, o Curación Pránica de Choa

Kock Sui y otras similares., cuyo ejercicio procura

la apertura de los chakras.

Transcurrido que sea el lapso de seis meses o de

un mes, en su caso, prescindirá de este ejercicio y

sólo realizará el Solve et Coagula. Empezando por

un ejercicio diario durante el primer mes, y ha de

aumentarlo en una unidad más cada mes

cumplido, sin sobrepasar siete ejercicios diarios,

que es el máximo posible.

Cada cual se regulará de acuerdo a su

resistencia, y capacidad de absorción. Lo

importante es no forzarse y entrabarse. Tiene el

mismo valor moral hacer un ejercicio diario o

siete en cada jornada, siempre que se llegue al

nivel adecuado para cada cual. El máximo de

siete ejercicios, ocupa un tiempo de, más o

menos, 2 horas, 20 minutos. En este caso, el

ideal consiste en dividir su ejecución en dos o tres

partes durante toda la jornada. Las primeras

horas de la mañana, antes de las ocupaciones de

rigor, son buenas para ejecutar el primer trozo.

Pregunta 36.

¿Estos ejercicios forman parte de la Alquimia

Tradicional, o son una nueva adaptación a las

necesidades espirituales de ogaño?

Respuesta 36

El ejercicio del Solve et Coagula es uno e

inmodificable. Es el mismo a través de las edades.

Esto se puede comprender al advertir que todos

los autores clásicos, al tratar de sus Regímenes

hacen, parcial y desordenadamente, reiteradas

alusiones a un mismo Solve et Coagula.

La ejecución cuidadosa de este Ritual se regla

según el Modelo Divino de una Suprafisiología

que comparten, al unísono el ser humano y el

Macrocosmos. ¿Cómo se le podría adecuar o

cambiar?

Resulta inconcebible trasmitir una alquimia

adulterada o "adaptada". Esta práctica es tan

antiquísimo como la Alquimia Tradicional, porque

obedece a la misma estructura del Cosmos que, a

escala, se reproduce en el hombre y en la mujer.

Es la sempiterna fórmula de la fabricación del

Mercurio Interno o Fuego Secreto (por lo

escondido y desconocido de su quehacer)

Mercurio Divinizado formado intracorporalmente.

Como podréis concluir, Hermano, su desarrollo

obedece a una disposición o escondida estructura

compartida, como te dije, por el Universo y el

practicante. Es, con toda certeza, el mismo

ejercicio que practicó Flamel, Irineo Filaleteo,

Altus, Saint Germain, José Bálsamo y el mismo

Fulcanelli...y es el mismo ejercicio que vas a

intentar tu. Sólo que los Adeptos trabajan con su

materia de la Piedra indescriptiblemente más

afinada que la nuestra.

Me parece muy improbable que el grueso de los

estudiantes, a primera vista, disciernan la

importancia y privilegio que implica el disponer

de la mismísima "Palabra o Verbo Perdido"

referido por el Buen Conde Trevisano, que es la

fórmula que, rompiendo todos los secretos del

pasado y el desconocimiento del presente,

permite al discípulo humilde, inteligente y bien

encaminado, a fabricar su propio Oro espiritual.

Pregunta 37

Los ejercicios son procedimientos de visualización

e imaginación. ¿Cómo puede este mecanismo

manejar, atraer y dirigir hacia nosotros al

Mercurio Divinizador?

Respuesta 37

Te repito, Hermano, todo el proceso está, desde

siempre, grabado a Fuego en el interior del

hombre y de la mujer. Sólo que el profano lo

ignora, y se margina de su propia herencia

Divina.

De modo que al practicar el Solve et Coagula,

según las instrucciones aportadas por la

Enseñanza, estás visualizando algo ya existente,

operante y funcionando en tus entrañas, lo justo

par mantener una vida precaria y que, ahora, se

intensificará, no porque sea uno quien maneje y

disponga del Alkahest, sino porque es el Mercurio

Divinizador quien nos mueve, nutre y eleva.

Pregunta 38

¿Lo artificial en nosotros se debe evaporarse en

los niveles sutiles?

Respuesta 38

La operación de esta antiquísima fábrica

alquímica, el hombre, descansa en dos columnas

inmarcesibles: El Solve y el Coagula, en la

continua alternancia de ambos.

Las definiciones y nombres son los símbolos de

una Fuerza viva y muy inteligente, movida por

hilos de Fuego que se asientan en el Origen, en lo

sutil, pero sus efectos se aprecian en todo el

espectro del campo electro magnético del hombre:

Es afectada su piel, sus órganos, sistemas, su

emocionalidad, mentalidad y espiritualidad: Todo

al mismo tiempo, en diversos grados y con los

retrocesos, estancamientos y avances propios de

la Labor Alquímica.

La mente concreta es incapaz de concebir y

calibrar el conjunto de esa labor, pero sí puede

ver y palpar los efectos de la misma, cuando se

torna la cabeza y se mira hacia el pasado

mediato.

Hasta aquí las respuestas.

Pero hay algo más que decir en torno al Solve et

Coagula. Reitero que el ejercicio no ha variado en

el transcurso de las edades. Es el mismo. No

obstante, paradójicamente, cada cual hará un

Solve et Coagula tan ajustado a sus posibilidades

que, jamás en la historia de la Humanidad, ha

habido, ni habrá dos ejercicios de esta naturaleza

que sean idénticos.

Para aclarar lo anterior, debo puntualizar que

cada Solve et Coagula desencadena, en nuestro

privativo mundo interior, o Laboratorio del

Alquimista Tradicional, secuencias múltiples,

integradas por cientos de operaciones alquímicas,

que surgen se desarrollan, expanden , decrecen,

desaparecen y retornan en el proceso de este Arte

Real. Son instancias que toman una forma

múltiple, ramificada y no lineal. Tales son, a

modo de ejemplo, las instancias de: Preparación,

Destilación, División, Acuosidad, Conjunción,

Calcinación, Sublimación, Solución, Generación,

Putrefacción, Concepción, Impregnación,

Fermentación, Separación, Ortus, Purgación,

Fijación, Ceración, Multiplicación, Imbibición,

Congelación, Exaltación o Pelícano, la Exaltación

Exaltada o Ave Fénix… etc.

Nuestra mente concreta no pude determinar, por

ejemplo, cuántas sublimaciones, qué de

purgaciones, se suceden y se repiten y dejan de

ser, para retornar en cada grado sucesivo, de la

espiral del progreso alquímico. No es, desde luego

éste un sistema lineal, es polifacético,

multitudinario, arborescente y rotundamente

simultáneo.

Carece de un objeto útil que el estudiante procure

sistematizarlos, disecarlos, reordenarlos y dar

una secuencia "verídica y exacta", pues no hay

una conformación única y excluyente. Es un

ordenamiento intuito personae. Se acomoda a la

necesidad y posibilidad de cada alumno.

Quien conozca y vivencie por sí mismo el Solve et

Coagula, ya puede dedicarse a "Cocer y Cantar", e

incluso olvidarse de los clásicos, a menos que,

caritativamente, se dedique a interpretarlos a la

Luz de la Escuela, para los demás interesados.

En todo caso este ordenamiento asistemático, no

depende de la personalidad, se establece desde lo

Alto, y en forma supra-automática, por el sólo

hecho de practicar el Solve et Coagula.

A todos nos basta, pues, ejecutar el Solve et

Coagula, para que un impulso supraconsciente e

inteligentísimo, desarrolle todo el proceso en

nuestro castillo o morada interior, sin que se

salte una coma, pero con una expresión privativa,

la justa y perfecta para nuestra realidad.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS ALQUÍMICAS



Pregunta:



¿Se puede llegar a la simplicidad, a través de la creciente complejidad?



Respuesta:



Desde el punto de vista de la Alquimia Tradicional de Alto Grado, para

franquear el esquivo ámbito de la simplicidad, y asentarse en ella es

menester, primero, que aprendas, gradualmente, a conectarte con la

Potencialidad Espiritual que anidas en tu interior y, con el impulso y pureza

del despertar de esa Energía Interna, paulatinamente apagarás el falso brillo

que nos doblega, e impone a cada uno, ese hacer artificial y convulsivo del

mundo exterior y cotidiano. Es esa, una vibración abajada y descontrolada

que nos tiraniza a través de mil situaciones obscurecidas, propias de una

vida ramplona y oropelada.



Todos los conceptos y actos del hacer externo no pueden ser llevados a la

simplicidad, mientras no se produzca, en nosotros, una maduración interna,

que consiste en una suerte de esclarecimiento, que cambia la visión y

comprensión de ese mirar corto y torvo de los de los sentidos externos, para

ingresar en un nuevo despertar, producto de alcanzar una mayor sazón.



Es allí donde yace adormida la Raíz de tu Origen, la suma infinita de todas

tus posibilidades espirituales y materiales positivas, o Mercurio Coagulado

que, trabajado día a día por la práctica del Solve et Coagula, hará en ti

manifiesto el nacimiento del Ser Interno, y esa, tu Luz de Vida Manifestada,

trascenderá más allá de todo lo desarticulado en la materia, para poner en

cada uno de tus actos: Comprensión, Amor y la Pureza.



Gradualmente, te acercarás a esa tonalidad y vibración característica de los

Vivo que se derrama desde la Fuente Original, en forma de Alkahest.

Revirtiendo todo lo obscurecido del quehacer externo, e induciéndote, paso,

a la expresión inherente de esa Simplicidad iluminada, transparente e

inteligente, que ogaño permanece inexpresada, debido a la persistente

dominación del Caos, estado de creciente y permanente complejidad y, sobre

todo, desconcertante y desequilibrador, que perturba a la mente e,

ilusoriamente, hace creer al adormido que pone en él Sabiduría y

Corrección, sin antes haber puesto orden y equilibrio en el interior de cada

cual.

Pregunta:



¿Ser simple equivale a estar dominado por la simpleza o es un entrar en la

nada?



Respuesta:



Lo simple consiste en captar y aprehender la Sabiduría de lo escondido.

Sapiencia que es altamente activa, y no guarda relación alguna, con una

simpleza rayana en lo zafio, ni consiste en permearse con un simple, y aún

inmaduro estado de no-acción.



Si a sabiendas, o por ignorancia, prescindimos de la constante

experimentación del Conocimiento Superior, valiéndonos del Solve et

Coagula, cada uno de nosotros continuará adherido al hacer artificial.



Tan sólo el gradual desarrollo de una continuada maduración, produce el

inteligente acicate que motiva un creciente y veraz ordenamiento interno,

cuyo son atrae el florecer de un amor inteligente, capaz de sostenerse tanto

en la Luz, como en la obscuridad.



No es posible que el guerrero o guerrera puedan mantenerse erguidos, si no

realizan un trabajo previo, consistente en elaborar y pulir, una a una, todas

sus armas, valiéndose de una dificultosa y permanente disciplina que, como

lo habrás supuesto, es la práctica diaria del Solve et Coagula que,

imperceptiblemente, aísla al practicante de su propio parloteo exterior e

interior, y lo conecta y unifica a la eterna irradiación del Alkahest, o

expresión de la Divinidad Suprema, el cual, al tocar tus centros internos e

inactivos, hace germinar tu semilla o Mercurio Coagulado, y pone en orden

tu intorno y, desde allí, podrás esperar la Bienaventuranza de todo lo que

obtendrás, como el salario propio, natural y espontáneo, con motivo de

unirte al Amor y al Bien que està en todas partes, visible o invisiblemente

eterno.



Esta comprensión permite captar la simplicidad inherente a toda la

Creación y hacerla espontáneamente activa en todo tu quehacer.



No somos nosotros quienes imponemos el sello de lo correcto o simple e

nuestras acciones, sino el impulso radioso del Mercurio Superior, que crea y

sustenta todo.



Pregunta:

¿La alegría interior, y el escoger del entorno las cosas que son trascendentes

para uno y los demás, constituye una actitud egoísta?



Respuesta:



La alegría interior es la natural decantación del trabajo alquímico realizado

en el propio vaso, cuerpo o Laboratorio interno.



Este contento interior se teje y acrece con energías etéreas de elevada

condición, cuyas vibraciones traspasan y embeben a tus tejidos, ya

preparados en la fragua del Solve et Coagula. Resonancia celeste que

arrebata e impele a tus células y expresiones sub-atómicas a participar en

una alígera y arremolinada danza lumínica, de modo que embriagadas de

Amor superior y en Paz con la vida pues, a su respecto, ya se han desleído,

en gran proporción, las "aguas fuertes" del Caos, tu Templo interno se troca

en solemne y colosal Catedral, en la cual ese entona un permanente himno

en alabanza al Señor.



Ese es el efluvio que dimana el Alquimista o la Alquimista que goza de este

estado de contentamiento pleno y siempre mesurado e inteligente. Alegría

que sabiamente se adecua a cada situación que se presente. Es la antípoda de

todo comportamiento petrificado y forzado, que tiene el sello de lo

mecánicamente artificial.



Quien posee este contentamiento tiene la convicción, probada en múltiples

batallas, que lleva en sí la reserva de un remanente creciente de oro líquido o

Mercurio Divinizado, que facilita su comunicación con el Propio Maestro

Interno o Chispa Divina, y con el Alkahest, expresión de la Divinidad, que le

auxilian para poner en todos sus actos, la impronta de lo poderosamente

bello, eficaz, bueno y veraz.



La alegría que aludes, coexiste y convive con una suerte de esclarecimiento

que permite distinguir con certeza el límite de lo luminoso y de lo obscuro,

de modo que puedes situarte, sin involucrarte en las brumas obscuras y

emocionales del problema propio o ajeno, en un punto elevado y medio entre

esos dos pares de opuestos, y decidir con relativa facilidad el sentir, pensar y

actuar más elevado y adecuado en cada ocasión que haya menester.



La irradiación que has de emanar en tal estado, si bien es semejante a sí

misma en todos los eventos, sus efectos en los terceros son varios y siempre

diferentes, pues ellos no han tenido la oportunidad de laborar

alquímicamente su propia tierra, y la reciben en una tierra con distintos

grados de imperfección.



En la Naturaleza intrínseca de esa felicidad interior, alienta un poderoso

núcleo de Unidad y, por lo tanto, tal estado de ánimo, tanto en su expresión y

efectos, no puede presentar facetas de separatividad o egoísmo.



Tampoco representa un acto de injusto privilegio el que tú, que pagaste por

ella, la poseas, y otros, que no se han esforzado en la línea correcta, por

desconocer la labor alquímica tradicional, estén desposeídos de esa

condición liberadora.



En lo que respecta a adherirse a estados trascendentes, la nobleza y

excelsitud de los mismos, imprimen en ti un amor Inteligente tan amplio que

circunda a toda la Creación, sin excluir a ningún ser, y por ello resulta

inconsistente temer que tal condición tenga, en su expresión, matiz alguno de

separatividad o torvo egoísmo, pues en tal evento, el yo personal termina por

disolverse en el Uno y, entonces, será la emanación de Dios la que transite en

tu diaria jornada.



Pregunta:



La aseveración bíblica de "El Espíritu sopla donde quiere" ¿Nos permite

concluir que es posible que, durante la práctica del Arte Real, se produzca

en el estudiante una divinización o iluminación repentina de su Mercurio

Interior?



Respuesta:



Desde el punto de vista del Arte Real, el término "Espíritu", siempre se

refiere al Alkahest, o Mercurio Superior, o Mercurio Divinizador.



Así como, por otra parte, el vocablo "Alma" dice relación con el Mercurio

Divinizado, sea el Originario o Chispa Divina, o el formado

intracorporalmente o Mercurio Divinizado o Mercurio Interno, mediante la

práctica del Solve et Coagula.



De igual manera, los términos tierra, materia, vaso y contenido del vaso,

aluden al Cuerpo físico y sus componentes.



Ahora bien, si se nos habla sobre el "Espíritu", sabemos que se hace

referencia al Alkahest, de modo que la frase "El Espíritu sopla donde

quiere", debe interpretarse como "El Alkahest sopla donde quiere", y ¿Cuál

es, en este caso, el significado del verbo soplar?



Vemos en Génesis, capitulo II, versículo Nº 7:



"Formó pues Jehová Dios al Hombre polvo de la tierra, y sopló en su nariz

soplo de vida, y fue el hombre ánima viviente", (Biblia de Casiodoro de

Reina, Biblia del Oso, 1573.)



Tratándose, entonces, del soplo de Vida, introducida mediante el Alkahest,

debemos concebir que la acción del verbo "soplar, debe entenderse como

"penetrar". De tal suerte que la frase en comento, queda como:



"El Alkahest se penetra donde quiere".



De hecho, de la lectura de nuestros textos y artículos, se infiere que el

Alkahest se introduce en todas las cosas visibles e invisibles. Sin su concurso

no hay manifestación de vida. Pero, la más de las veces, se presenta con una

intensidad muy precaria, sólo lo suficiente para mantener, junto con la

respiración, una vida muy obscura y rasera.



La permeación mercurial de toda materia, depende de dos circunstancias:



Primero, de la pureza e intensidad con que llega el Alkahest a la materia

preparada pera recibir esa tintura, sin que aquella destruya, queme o

vitrifique a la tierra, y segundo, de la preparación misma de la materia, para

acoger y procesar la radiancia del Alkahest.



Nos estamos refiriendo a la "Agricultura Celeste" y así como en nuestro

plano físico no podemos esperar que, de improviso, y suspensa en el aire,

aparezca una rosa roja de penetrante perfume, plena de vida y futuros

desarrollos, puesto que aquella maravilla de la Naturaleza, debió

fundamentarse en la conveniente preparación de la tierra, en el desarrollo y

putrefacción de su semilla, en múltiples brotes, como en el rosal mismo, que

debieron corporizarse previamente, para anidarla y servirle de soporte y

nutrición. De la misma suerte, no podemos esperar una divinización o

iluminación espontánea, sin la debida preparación efectuada en muchos

ciclos de pasadas vidas.



Así, una divinización o iluminación aparentemente repentina, ha de basarse

en un arduo y refinado resultado, de un largo proceso anterior que

completa, en ese momento, una etapa o grado de culminación y que permite

liberar a la propia tierra de una parte de su obscuridad y mejorar la calidad

de la Energía recibida, y percibir parte del potencial de la Luz adormida

inserta en nuestras entrañas, la que aumenta su radiosidad. Esta

iluminación equivale a absorber mayor radiancia o tintura mercurial y

saber dirigirla con una destreza mayor que en las pasadas ocasiones.



Otra cosa muy diversa es que esa eclosión de conciencia, que es una de las

infinitas iluminaciones que tienen lugar en el ascendente camino de la luz, se

viva, o se observe en un tercero, como un algo inmediato, sin sostén y causa,

Ello ocurre así porque el humano mirar sólo percibe la cúspide de iceberg, y

no advierte el colosal volumen oculto bajo las aguas de un aparente olvido.



Desde este punto de vista, en el desarrollo de la Gran Obra, todo avance,

destreza y maestría, exige una cuota de esfuerzo. No hay atajos, no hay vías

breves, solo existe la larga.



Verídico y evidente es que algunos seres, en determinadas encarnaciones,

surgen con todo el conocimiento alquímico asequible a los humanos, pero no

cabe duda que ello se fundamenta en miles de vidas forjadas en el mérito y

en la más alta devoción al Todo Poderoso.



Se habla de vías alquímicas largas y breves. Estimo que ello no deja de ser

sino una falacia, o términos propuestos por nuestros clásicos tratadistas,

para extraviar a los profanos, pues, sea que se trabaje en sí mismo, en

hierbas o metales externos, siempre se está trabajando con materia viva y,

forzosamente, en el curso de una de nuestras vidas dedicadas a las tareas de

Vulcano, se ha de topar con una barrera temporalmente infranqueable, la

cual consiste en el límite de lucidez que alcanza nuestra materia, o la de la

hierba o la del metal vulgar externo. De allí que toda tarea, toda vía

alquímica es de suyo larga, y el estudioso deberá desencarnar, habiendo

logrado evidentes desarrollos en su quehacer alquímico, más no verá el

término de su tarea, que ha de prolongarse por ciclos de futuras vidas.



Todo quehacer alquímico, se forja en una vía larga, porque en cada etapa de

construcción del Hombre Superior, la duración de la misma es medida desde

lo Alto, considerando la capacidad de resistencia de materia que va a

recepcionar la Luz Celeste, y consecuentemente, fija la latitud de esa

considerable tarea.



Durante el curso de esta extensa labor siempre permanece, en el Adepto, una

pequeña y poderosa partícula permeada de mal. Es un foco pequeño y

poderoso, que siembra en el cultivador la duda sobre la calidad de su

esfuerzo y de su cosecha, y tiende a abortar toda Obra de Luz. Es un estado

engañoso, porque incluso dentro de su hacer obscurecido, piensa que actúa

correctamente, y abroquelado en el albañal de su bajeza, utiliza toda

debilidad o incertidumbre de la carne, para tentar con éxito a la materia del

alquimista. Esta partícula innoble, es la contrapartida de aquél corpúsculo

luminoso que se labora en cada Solve et Coagula.



Quienes participan e inculcan el Arte Negro, lo hacen porque se adhieren sin

reparo alguno a esa pequeña partícula de obscuridad absoluta, que todos

portamos en nuestro interior, torcida tendencia que siempre ha tratado de

imponerse en el transcurso de los tiempos.



Cuando Irineo Filaleteo jura no referirse a los empleos o usos de una

alquimia rebajada por la Magia Negra, no se refería a la divulgación de

cuerpos de filosofía obscura, Escuelas de Hechicería o infectos Grimorios,

sino a la firme decisión adoptada por la personalidad, debido a los influjos

de sus bajos sentidos, de abrirse sin restricción a ese núcleo de negrura,

empotrado en todos.



Nadie puede desarrollar eternamente lo obscurecido, porque la misma

persistencia en el Mal, porque todo practicante de maldad, ha de

enfrentarse, un día entre los días, a la horrorosa visón de sus propios

errores, y llega a tener la evidencia que todos los dolores por él producidos,

se han de vertir en alguna de sus existencias terrenas, y ello no le deja otro

camino que la elevación hacia la Luz, a partir de la tenebrosidad más densa

por él concretada. Camino indescriptible para la comprensión del hombre,

debido a su extensión, duración y carga de fatigas, desencantos y dolores que

conlleva.



No hay obscuridad eterna. Hay Luz eterna.



El Mago Negro en esa calidad, cursa muchas vidas en esa nefanda

ocupación, hasta llegar al clímax de su poder, que no es otra cosa que su

esclavitud. Su elevado grado de negrura es el logro de muchas vidas

desperdiciadas en el mal.



Esta realidad la vive y experimenta, en menor grado el Adepto, en la

limpieza de su materia, que si bien ha sido alivianada y suavizada en el

yunque de sus vidas anteriores, en ocasiones vuelve, en el presente, a

enturbiarse una y otra vez, para ser, en cada oportunidad, blanqueada y

domeñada por el estudiante a través del Solve et Coagula.

La historia del hombre es azarosa y antiquísima, la alquimia es la vía de su

regeneración, por ende, no podemos sostener la existencia de alquimias de

vías cortas o breves. No existen atajos, subterfugios ni quehaceres

instantáneos y totales, sólo un permanente y dificultoso, larguísimo trabajo

de purgación en pos de la iluminación.







Pregunta:



Deseo saber el papel que la Alquimia desempeña en la Gran Obra, a fin que

la parte obscurecida de hombres y mujeres, se libere de su prisión, e

iluminándose logre el Re-Ligare, o reunión con su Creador y, sobre todo

cómo transformarnos para llegar a esa Divinidad, a través de un desarrollo

interno que implique "transformar nuestros Carbones". En síntesis: ¿Qué

métodos debo utilizar, en el diario vivir, para hacer esa transmutación de

mis propias pasiones mundanas?



Respuesta:



Los términos: Alquimia, Gran Obra (Magnum Opus), Arte Real, y

Agricultura Celeste, son términos sinónimos, que aluden a un mismo y único

proceso, destinado a elaborar, con la ayuda del Alkahest, nuestro Mercurio

Interno o Mercurio Divinizado, a partir de nuestro Mercurio Coagulado.



Por lo tanto, no es dable preguntarse cuál ha de ser el papel de la Alquimia

dentro de la Gran Obra, sino más bien, interrogarse ¿Cómo opera la

Alquimia o Gran Obra en el perfeccionamiento físico, emocional, mental y

espiritual de ser humano?



Debo concordar contigo, querido Hermano, que hombres y mujeres estamos

contaminados con debilidades, egoísmos, y aviesas artimañas.

Efectivamente, nuestra dura argamasa metálica externa, es refractaria a la

Luz. Pero tal condición no nos faculta para emitir un juicio condenatorio a

nuestra actual conformación.



Lo precedente, por cuanto tal disposición se estructuró a raíz de la Gran

Caída, y las mal olientes costras, que se adhirieron a nuestro ser durante el

descenso forzoso a los planos más densos, lentos y obscuros. Ese es el

formidable poder tenebroso que embebe a los seres humanos, y les inyecta

esas bajas pasiones que les arrastra a su perdición.

Con todo, no debemos culparnos y avergonzarnos de esa corriente involutiva

que nos aplasta y envilece, forzándonos a un actuar motivado por esa pez

hirviente y fétida, tan antigua y, con todo, tan viva en nosotros. Esa situación

está considerada e impuesta dentro del Plan trazado por el Gran Arquitecto

del Universo, a fin de que los humanos, reconozcan su incapacidad de

desasirse por si mismos de esa carga nefanda, y acepten ser ayudados por la

manifestación de la voluntad Divina o Alkahest, y así vencer esas

limitaciones aniquiladoras.



Resulta obvio, desde un punto de vista alquímico, que el erróneo proceder de

la Humanidad, obedece a la naturaleza misma del estado de su materia no

elaborada.



De lo anterior se deduce que nuestra personalidad no debe culparse de su

intrínseca bajeza, que deviene desde el comienzo de los tiempos, ni atribuir a

su propio mérito los ocultos tesoros espirituales que anidan en el vaso.



El estudiante debe tener muy claro, que esas imperfecciones que escuecen a

su conciencia, son el efecto necesario de la involución, y su permanencia es

ocasionada porque él no sabe conectarse al Alkahest.



Ahora bien, el aprendiz entregado a los menguados recursos de su mente no

desarrollada, es incapaz de planificar y desarrollar nada que lo vire en 180º,

para que su obscuridad se torne radiancia. El estudiante nada puede hacer

para dejar de transitar por esa abajada y rutinaria huella que él, en sus

momentos de lucidez, aborrece.



Siempre repetiremos que sólo la práctica del Solve et Coagula es lo único

que domeña y extirpa nuestros defectos. Eso, sin ningún agregado. Pues el

Solve et Coagula da vida y acrece a nuestro Mercurio Coagulado, que ha de

transformarse en oro líquido o Mercurio Divinizador, el cual permite recibir

y asimilar mejor al Alkahest, y derrotar a León Verde que anida en cada

uno, y que es el epítome de los defectos de una materia no trabajada, hirsuta

y arisca.



Hemos dicho, en anteriores ocasiones, que el desarrollo efectivo y escondido

del Arte Real, no està al alcance de la comprensión de la mente concreta, por

lo tanto no cabe que el discípulo, si quiera, piense en cómo utilizar el Solve et

Coagula, para mejorar su actual estado. Sólo puede practicar ese

mecanismo, y esperar los resultados ineluctables, pues es la llave que abre

las arcas de tus escondidos poderes.

Lo anterior está muy bien diseñado en el emblema XI, de la "Atalanta

Fugiens", de Michael Maier, que expresa: "Blanquea a Latona (la parte

externa y dura de la materia) y romped los libros".



Basta, Querido Hermano, con practicar las libaciones de fuegos, o Solve et

Coagula, para que paulatinamente sean arrasadas las deficiencias

manifiestas o inmanifiestas. Una vez que domines ese ejercicio y

procedimiento, resultarán inútiles los libros y teorías humanas.



Pregunta:



Deseo saber cual es el sentido y alcance, desde el punto de vista de la

Alquimia Tradicional, de la primera figura de la "Atalanta Fugiens", de

Michel Maier.



Respuesta:



En la primera figura de la Atalanta Fugiens, de Michel Maier se lee:



Emblema I:



"El viento lo ha llevado en su vientre"



Epigrama I:



"Si el embrión que está encerrado en el ventoso vientre de Bóreas llega a ser

dado a luz vivo, él sólo, con su arte, con su mano, su fuerte cuerpo y su

mente podrá superar todos los trabajos de los héroes. No sería para ti como

un Caeso, ni como un inútil aborto, ni como un Agripa, sino un nacido bajo

una buena estrella".







Se denomina "viento" a la embriagadora energía del Alkahest, que

desciende, toca y da vida a la forma.



Este Mercurio Externo, o Divinizador, otorga imperceptiblemente a la tierra

un linaje y grado superior, empero la forma, enceguecida por su quehacer

artificial, cree que es ella quien diseña e impulsa su propio quehacer, al

menos, hasta que no logre fusionarse con ese impulso ya sazonado, cuando

alcanza la calidad de Mercurio Divinizado.



Las dos simientes: La celeste y la terrestre.

El viento, o energía del Alkahest, lleva en su vientre una semilla o embrión

proveniente del Origen, Oriente o Cielo, que debe descender y adherirse a

una mínima partícula de terreno fértil, o Mercurio Coagulado, una vez que

este Mercurio dormido haya aprendido a desmalezarse y cultivarse con

tesón y constancia.



El Mercurio Coagulado, diseminado en nuestros cuerpos Metálico (la capa

pétrea externa), y Mineral, (la porción más profunda y más blanda), espera

el riego del Fuego Superior o Alkahest, para que de lo interno de la tierra

germine esa otra simiente terrena, encapsulada en el cuerpo durante eones.



Allí, en la entraña misma de la materia, Dios permitió la existencia de una

vía, o proceso del Solve et Coagula, que permite activar al Mercurio

Coagulado o Raíz Interna, que al multiplicarse por el referido Solve et

Coagula, sirve de sostén y basamento a todo desarrollo superior alcanzado

por el hombre o la mujer.



Sabemos que el Mercurio Coagulado está muerto, adormido, inerte en el

seno de la tierra, y que resulta indispensable que "sea dado a luz vivo". Para

que se logre este objetivo, debe ser regado por el Alkahest que, primero

traspasa a la dura corteza metálica que envuelve a la forma, y al llegar a la

simiente interna o Mercurio Coagulado, activa al Fuego dormido del ser

humano, y surge a la luz el primer brote de la simiente terrena o Mercurio

Coagulado, que se multiplicará hasta alcanzar su madurez como Mercurio

Divinizado y, muy posteriormente, será Mercurio Divinizador o Alkahest.



El sostener que el Mercurio Coagulado que cobra vida superará a todos los

trabajos de los héroes, (o Trabajos de Hércules), indica que quien ha

aprendido a desarrollarse con la radiancia de la magnetización Superior, ha

domeñado, parcialmente, a su parte obscura y, por ende, se habilita para

cumplir correctamente las pruebas que le ha asignado el Hacedor, para su

bien y el de la Humanidad. Esfuerzo que dedica en homenaje a su Creador,

que le ha permitido arribar a tan alta dignificación.



Decir que este Mercurio Interior vivificado tiene buena estrella, alude a lo

sidéreo, vale decir, que el compuesto elaborado a partir del Mercurio

Coagulado tiene el mismo sello del Creador, por lo demás, el Mercurio

Coagulado desde siempre ha tenido un origen y una constitución Divinos.



Esta Divinidad insuflada en la materia, sólo es discernida por Dios, debido al

eco Divino similar que, en potencia, alienta en el interior de cada

microcosmo.

El hombre y la mujer serán conscientes de su Divinidad cuando hagan vivo a

su Fuego Interior.



A medida que el ser humano perfeccione y sazone su Mercurio Interior, sus

pensamientos, sentimientos y acciones serán más definidos, ordenados y

exitosos, toda vez que se gestan y nacen "bajo una buena estrella".

En el transcurrir del tiempo, el interes de la alquimia se vió incrementado durante las Cruzadas,

cuando Occidente a traves de ellas y los contactos con Oriente, se familiarizó con un gran numero

de materias oloriferas procedentes del Lejano Oriente, para cuya elaboracion eran necesarios

conocimientos alquimicos.



De esta manera podriamos decir que llegamos a lo que los estudiosos consideran la Alquimia

Medieval, que tuvo un gran desarrollo y un gran auge. Asi podriamos distinguir en la Alquimia

Medieval tres "Tempos" o tres fases.



El Primer Periodo (1200 -1300) se basó en un tiempo en que la alquimia era una capacidad manual

que demostraba su utilidad a traves de la coloracion de metales, haciendo creer que se trataba de

transmutaciones.



La parte teorica de la transmutacion de metales se trataba de manera extensa en un libro singular

denominado "Mineralogia" erroneamente atribuido a Alberto Magno. En este libro casi magico en

aquellos tiempos, podriamos llamarlo grimorio, se trataba de manera exhaustiva, toda clase de

procedimientos que maravillaban a la gente instruida, y en ningun momento estos conocimientos

llegaron claro esta al gran vulgo, ignorante e inculto, que bastante tenia con conseguir su misero

sustento.



El Segundo Periodo (1300 - 1600) se caracterizó por un gran auge de personas cultas que se

interesaron por la Alquimia y sus enormes perspectivas. Asi Valentinus en Alemania y Norton en

Inglaterra se destacaron en la tarea, tanto teorica como practicamente.



El trabajo se basaba y centraba en la fabricacion de "La Piedra Filosofal" o "Lapis Philosophorum"

con cuya ayuda se esperaba poder fabricar el maravilloso y singular oro. Materia tan deseada por

los Principes.



Tambien la busqueda de una medicina universal que no solo curara enfermedades, sino que

tambien diera "Vida Eterna", puso a la Alquimia en estrecho contacto con la Medicina. El

representante mas importante de ese grupo de hombres excelsos y elegidos fué Paracelso, del

que ya os hablare en otro articulo, ya que su figura merece ser singularizada.



Significativa para la fase final de este periodo es la sobrecarga que vive la Alquimia por la

incorporacion del Simbolismo Cristiano. Ya que a partir de entonces se entra en un periodo en que

la totalidad de la doctrina cristiana se interpretara en función de la Alquimia o se utilizara como

simbolo para los procesos y manifestaciones alquimicas. Incluso se llegó a identificar la Piedra

Filosofal con Jesucristo, el cual salvó y cambió al mundo con su muerte.



El Tercer Periodo (Siglo XVII y posteriores) se basó en la famosa revolucion cientifica de este siglo,

merced a la cual se separó de manera definitiva la alquimia aplicada y la teorico-especulativa. Este

siglo tiene una especial significacion con la aparicion de los Rosacruces, los que en sus cerrados y

hermeticos circulos, continuaron con el estudio y desarrollo de la forma esoterica de la Alquimia.



El "Corpus Hermeticum" traducido al Latin por Ficino (1433-1499) influyó muchisimo en la alquimia

en sus comienzos. En realidad contenia modelos para superar la filosofia natural cristiano-

escolastica, y de forma progresiva, el racionalismo y el experimentalismo se desembarazaron de

los elementos ocultos contenidos en estos modelos conceptuales.



A mediados del siglo XIX, la Alquimia tuvo una corta epoca de esplendor en la medicina cuando

medicos famosos y doctos como Rademacher y Latz, buscaron un medio de curacion universal,

apoyadose en la famosa tradicion paracelsica.

"Die Alchemie" (La Alquimia) de 1869 de Latz es una de las ultimas obras de la alquimia

especulativa y contiene una interpretacion abismal de la famosa y hermetica "Tabula Smaradigna".



Aqui llegamos ya a uno de los ultimos activistas alquimicos como el frances Champagne tambien

conocido con el misterioso nombre de Fulcanelli (otro hombre del que hablaremos en particular)

que dió mucho que hablar y aun esta dando a raiz de sus intrigantes y curiosisimas obras en

especial a la construccion y genesis de las catedrales.



En Alemania Franz Tausend llegó a afirmar en los años 20 que podia fabricar oro. Y escribió un

famoso libro alquimico: "180 Elemente,deren Atomgewicht und eingliederung in das

harmonischperiodische System" (180 elementos, su peso atomico y su clasificacion en el Sistema

Armonico-Periodico) publicado en 1922. Incluso consiguió fabricar 1 gramo de oro en la Casa de la

Moneda Bavara, bajo control y vigilancia rigurosos. A raiz de ello se le condenó por fraude y segun

parece fué asesinado despues de su excarcelación, debido a sus contactos con dirigentes

nacionalsocialistas. Pero...¿fue verdaderamente asesinado o se le hizo continuar sus estudios por

parte de Hitler y sus secuaces....?


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