Sistema Circulatorio by 127AEoW

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									                                                  Sistema Circulatorio

         Para que se pueda realizar el metabolismo celular es necesario que las células del organismo reciban oxígeno y
sustancias nutritivas continuamente y eliminen los productos de desecho generados. Por ello, es necesario que se desarrolle
un mecanismo que pueda transportar rápidamente estas sustancias y que esté en contacto con el sistema digestivo,
respiratorio y excretor, para recoger productos y llevar desechos.
         Éstas necesidades quedan cubiertas con la presencia, en los animales, del sistema circulatorio que en el caso de la
especie humana presenta dos variedades: el sistema circulatorio sanguíneo y el sistema circulatorio linfático, con
características y propiedades diferentes.

         Morfología del Sistema Circulatorio:

          La sangre es el líquido encargado de transportar el oxígeno, el agua y las sustancias nutritivas a las células, desde
las zonas del cuerpo donde se producen y se obtienen hasta donde se van a utilizar, y transporta las sustancias perjudiciales
producidas en ellas hasta los órganos preparados para su expulsión al exterior.
          Para poder realizar esta misión circula por el interior de un complejo sistema de tubos, más o menos grandes y
largos, llamados vasos sanguíneos que recorren todas las regiones del cuerpo hasta los últimos rincones, impulsada por un
órgano motor de todo el sistema que se llama corazón.
          Por tanto el sistema circulatorio del hombre está formado por dos partes: El corazón y los vasos sanguíneos.

          El corazón:
          Es un órgano musculoso del tamaño de un puño situado a la izquierda del esternón entre los dos pulmones y en
medio de la cavidad torácica, con un peso aproximado de 300 gr. Su forma es algo cónica, con el vértice hacia abajo y a la
izquierda. Sus contracciones sirven para impulsar la sangre por los vasos sanguíneos y que ésta progrese hasta las células.
          La pared del corazón está formada por tejido muscular estriado de la variedad conocida como tejido muscular
cardiaco, el miocardio, rodeado por fuera por el pericardio, formado por dos hojas o capas:
          1) Una externa resistente de tejido conectivo fibroelástico, o sea el pericardio fibroso, y 2) una membrana interna y
delicada de mesotelio, el pericardio seroso. Entre ellas está el líquido pericárdico.
          Internamente el corazón está tapizado de un fino endotelio que recubre las cavidades y la superficie de las válvulas,
siendo el único tejido que se pone en contacto con la sangre.
          En su interior hay cuatro cavidades: 2 superiores, pequeñas, de paredes finas, llamadas atrios y dos inferiores, más
grandes, de paredes más gruesas denominadas ventrículos. El tabique vertical que separa la parte derecha de la izquierda es
total y completo pero entre los atrios y los ventrículos hay comunicación. El atrio izquierdo y el ventrículo izquierdo se
comunican mediante un orificio atrio-ventricular que está regulado por una válvula llamada bicúspide o mitral formada por
dos pliegues. También existe un orificio atrio-ventricular derecho que comunica el atrio derecho con el ventrículo derecho,
regulado por una válvula con 3 pliegues, la válvula tricúspide. Éstas válvulas permiten que la sangre pase de los atrios a los
ventrículos pero impide que circule en dirección opuesta.
          A los atrios llega la sangre procedente de todo el cuerpo, por las venas.
          Al atrio derecho llegan las venas cavas: superior e inferior, y la vena coronaria del propio corazón. Al atrio
izquierdo llegan cuatro venas pulmonares.
          Los ventrículos van a bombear sangre al resto del cuerpo presentando gruesas paredes. Del ventrículo izquierdo
sale la arteria aorta y del derecho la arteria pulmonar. A la salida de éstas arterias hay unas válvulas semilunares o
sigmoideas llamadas aórtica y pulmonar, formadas por tres repliegues con forma de cazoletas o nido de golondrina que al
cerrarse impiden el retorno de la sangre al ventrículo, produciendo el ruido característico que se escucha con un
estetoscopio.

          Los vasos sanguíneos:
          El sistema circulatorio sanguíneo del hombre, como en los demás vertebrados es cerrado, circulando la sangre
siempre por el interior de una red de tubos de distinto grosor llamados vasos sanguíneos, que saliendo del corazón recorren
todo el cuerpo para luego regresar a él. Hay tres clases de vasos.
Arterias: son los vasos sanguíneos que salen del corazón y conducen la sangre a los órganos y tejidos del cuerpo. A medida
que nos vamos alejando del corazón se van ramificando en arterias más delgadas. La pared de las arterias está formada por
tres capas llamadas túnicas. La más exterior es la túnica adventicia formada por tejido conjuntivo fibroso con gran
abundancia de fibras colágenas y elásticas. La túnica media está formada por fibras musculares lisas entremezcladas con
fibras elásticas. Y la túnica íntima o capa más interior. Está formada por un endotelio rodeado de una membrana elástica.
          Las últimas ramificaciones de las arterias son las arteriolas formadas por endotelio y una capa muscular fina, a
partir de las cuales se forman los capilares.
Venas: son los vasos que recogen la sangre de las distintas partes del cuerpo y la devuelven al corazón. Sus paredes no son
elásticas y están formadas por las mismas tres capas o túnicas que las arterias, pero la túnica media es más delgada con
mucho menos tejido muscular y elástico y la adventicia está rodeada casi exclusivamente por tejido conectivo.
          Muchas venas en su interior poseen unas válvulas denominadas válvulas semilunares formadas por dos repliegues
membranosos, muy abundantes en las venas de las extremidades inferiores que obligan a la sangre a circular hacia el
corazón impidiendo que ésta retroceda.

Capilares: son los vasos más finos y delgados del sistema circulatorio ya que están formados por una única capa de
endotelio, continuación de la que presentan las arteriolas y las vénulas. Forman redes densas y es a través de ellas que pasan
desde la sangre a los órganos el oxígeno y los alimentos y de los órganos a la sangre los productos de desecho.
         Aproximadamente existen 10,000 millones de capilares en el cuerpo.

         Circuitos circulatorios:
         Para dar una vuelta completa al organismo, la sangre pasa dos veces por el corazón dando lugar a dos circuitos
circulatorios conocidos como circulación mayor o general del cuerpo y circulación menor o pulmonar.
         Circulación mayor:
         Fue descrito por el inglés William Harvey en el siglo XVII y tiene por objeto llevar a todas las células del
organismo las sustancias que precisan.
         Comienza en el ventrículo izquierdo con la arteria aorta, la más importante del cuerpo con sangre rica en oxígeno,
que se va ramificando en multitud de arterias que se abren en redes de capilares de los diferentes tejidos y órganos, a través
de los cuales se producen el intercambio con las células, liberando oxígeno y sustancias alimenticias y recogiendo el bióxido
de carbono y productos de desecho.
         A partir de los capilares se forman venas que conducen la sangre cargada de bióxido de carbono hacia el corazón,
dando al final sólo dos grandes venas: la vena cava inferior y la vena cava superior que desembocan en el atrio derecho.

          Circulación menor:
          Fue descrita por el español Miguel Servet en el siglo XVI y tiene por objeto llevar la sangre a los pulmones para
que se produzca el intercambio gaseoso.
          Comienza en el ventrículo derecho con la arteria pulmonar que inmediatamente se ramifica en dos, una para cada
pulmón, en cuyo interior se capilarizan alrededor de los alvéolos pulmonares, produciéndose el intercambio gaseoso de
oxígeno y CO2. Los capilares al unirse originan las cuatro venas pulmonares, dos en cada pulmón, que vuelven cargadas de
oxígeno hacia el corazón desembocando en el atrio izquierdo.
          Los dos circuitos circulatorios presentan las diferencias de que en la circulación mayor las arterias transportan
sangre rica en oxígeno y pobre en CO2 y las venas al contrario, mientras que en la circulación menor ocurre justo a la
inversa, las arterias pulmonares llevan sangre cargada de CO2 y pobre en O2 y las venas pulmonares sangre rica en O2 y
pobre en CO2.
          De la misma forma por la mitad derecha del corazón solo pasa sangre cargada de CO 2 y por la mitad izquierda
sangre cargada de O2 sin que ambos tipos de sangre se mezclen nunca en el corazón.

         Fisiología del sistema circulatorio:

          La circulación sanguínea, que es así como se llama el recorrido que hace la sangre por todo el cuerpo del hombre
es doble y cerrada.
          Es doble porque podemos ver que existen 2 circuitos: uno más pequeño denominado circulación menor o pulmonar
donde la sangre cargada de bióxido de carbono CO 2 sale del corazón por el ventrículo derecho en la arteria pulmonar, llega
a los pulmones, elimina este producto y se carga de oxígeno O2 volviendo al corazón al atrio izquierdo.
          El otro circuito es más grande y se denomina circulación mayor o general.
          En este circuito la sangre cargada de O2 sale del corazón por la aorta que sale del ventrículo izquierdo, se
distribuye por todo el cuerpo, en las células cede este oxígeno y recoge el CO 2 de la respiración celular llevándolo otra vez
hasta el corazón al atrio derecho. Además en este último recorrido cuando la sangre llega a las paredes del intestino recoge
las sustancias nutritivas de la digestión y junto con el O2 las lleva hasta las células.
          Y es cerrada porque la sangre, en cualquiera de sus dos circuitos, sale del corazón por las arterias, hace su recorrido
por las distintas partes del cuerpo, en los capilares intercambia las sustancias y vuelve al corazón por las venas completando
el circuito.
         El corazón, que es el motor que impulsa la sangre, trabaja constantemente, sin interrupción durante toda la vida, si
parara el ser humano moriría.


          El funcionamiento del corazón se hace en dos tiempos:
1° DIÁSTOLE. Cuando los músculos del ventrículo se relajan se dilata la cavidad ventricular al mismo tiempo que se
contraen los atrios. La sangre pasa de los atrios a los ventrículos a través de las válvulas que hay entre éstos y los atrios.
2° SÍSTOLE. Después se contraen los ventrículos al mismo tiempo que se dilatan los atrios. La sangre penetra a los atrios
desde las venas y sale del ventrículo por las arterias. Otras válvulas denominadas semilunares, situadas entre los ventrículos
y las arterias impide que la sangre regrese a los ventrículos cuando se vuelven a dilatar.

         La circulación de la sangre por los vasos sanguíneos es debida a los movimientos del corazón. Estos movimientos
son conocidos, como ya se mencionó, como sístole contracción y diástole relajación. Al conjunto de una sístole y una
diástole se le llama latido cardiaco y se produce normalmente 70 veces por minuto, impulsando 75 mililitros de sangre, lo
que en un minuto son los cinco litros que representan el volumen total de la sangre del cuerpo.
         Cada ocho décimas de segundo se produce el latido cardiaco que comienza con la sístole atrial y el paso de la
sangre de los atrios a los ventrículos al estar abiertas las válvulas bicúspide y tricúspide. A continuación se produce la sístole
ventricular y la salida de sangre por las arterias ya que el reflujo hacia los atrios es impedido por el cierre de las válvulas.
Los atrios que están en diástole comienzan a llenarse de sangre procedente de las venas, coincidiendo por tanto la sístole
ventricular y la diástole auricular.
         La diástole ventricular y una nueva contracción atrial dan lugar a un nuevo latido cardiaco.
         Durante la diástole ventricular no se produce reflujo sanguíneo hacia los ventrículos al cerrarse las válvulas
sigmoideas ubicadas al comienzo de las grandes arterias.
         El latido cardiaco se produce automáticamente mediante el sistema de Purkinje, formado por células musculares
cardiacas que comienza en el NSA nodo senoatrial que es denominado “marcapasos” del corazón. Éste nodo está formado
por una masa de tejido muscular especializado, situado en la pared superior del atrio derecho, cerca de la desembocadura de
la vena cava superior.
         Los impulsos eléctricos generados en el NSA se transmiten mediante una onda de contracción por las fibras
musculares de la pared de ambos atrios, hasta que llega al nodo atrio-ventricular NAV, que se encuentra en la zona de
separación de atrios y ventrículos, el cual transmite los impulsos a través del tabique interventricular mediante una red
especializada de fibras llamadas fascículos de Niss que acaba ramificándose por la pared muscular de ambos ventrículos.

         Circulación por los vasos sanguíneos:
         La sangre circula por las arterias debido al impulso recibido al contraerse los ventrículos, pero como dicha
contracción es intermitente, la elasticidad de la pared arterial permite que el flujo de sangre por las arterias sea continuo.
         En los capilares la sangre circula muy lentamente, dada la enorme extensión y diversidad de la red capilar y el poco
volumen de sangre en cada capilar. Este hecho favorece que el intercambio gaseoso y de sustancias que se produce entre
capilares y células se pueda realizar adecuadamente.
         La sangre circula por las venas por la presión residual que queda del impulso debido a la contracción de los
ventrículos y fundamentalmente por la contracción de la musculatura circundante a las venas y no de la propia pared de las
venas. La circulación es siempre hacia el corazón ya que las válvulas semilunares del interior de las venas impiden su
retroceso.

								
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