EL IRAK DE LAS RELIGIONES
Introducción
Antiguas civilizaciones, tradiciones religiosas que se sobreponen, grupos étnicos
y pueblos que se encuentran; el moderno Irak, la antigua Mesopotamia, cuna de
civilizaciones que han marcado a toda la humanidad, siempre ha sido una encrucijada de
pueblos, religiones y culturas diversas.
Los pueblos semitas de Mesopotamia, los Asirios y los Babilonios, y los no
semitas, como los Sumerios, han sido asimilados en sucesivas oleadas de inmigración:
las conquistas árabes del siglo VII llevaron a la casi total arabización del centro y sur de
Irak. Mesopotamia fue englobada definitivamente en el Imperio Otomano en el siglo
XVI. Solamente en la zona inaccesible del norte, los curdos mantuvieron su propia
identidad y el carácter propio de grupo étnico y cultural, pero estuvieron también ellos
en contacto con la civilización islámica. A consecuencia de estos hechos históricos, la
población iraquí está compuesta de dos grupos étnicos principales: los árabes (80% de
la población) y los curdos (15%), además de minorías de turcos, turcomanos, asirios,
persas, armenios.
Arabes y curdos son en su mayoría musulmanes. El Islam es, por tanto, la
religión mayoritaria en Irak, profesada por cerca del 97% de los 24 millones de personas
que componen la población. Existen además significativas minorías cristianas (cerca del
3%, 800.000 personas), y exiguas minorías de otros cultos: Yazidas (100.000
miembros), mandeos (20.000) hebreos (2.500).
Aunque el Islam es "religión oficial" de la República iraquí, el artículo 25 de la
Constitución, que es laica, garantiza la libertad religiosa de las minorías. Según los
expertos interpelados por la Agencia Fides, en Irak, en el amplio mosaico de pueblos,
religiones, culturas, no ha habido nunca en tiempos pasados ni recientes, serios
problemas de convivencia religiosa. "Los cristianos han sido siempre considerados una
categoría igual a los fieles musulmanes. La vida de la comunidad cristiana no sufre
discriminación, vive con los hermanos musulmanes de forma amistosa, aunque existen
algunos fundamentalistas que quieren crear odios y divisiones", ha dicho Mons. Philip
Najim, Procurador Caldeo ante la Santa Sede.
Mons. Antonios Mina, hasta hace poco tiempo secretario para el Irak ante la
Congregación de las Iglesias Orientales, hoy Obispo auxiliar de Alejandría de los
Coptos (Egipto), ha dicho a la Agencia Fides que "las relaciones islámico-cristianas en
Irak son buenas. De vez en cuando ocurren algunos incidentes. Pero hoy, en Irak, el
común denominador de la pobreza crea gran solidaridad entre la gente de todas las
religiones. Ciertamente, hay el riesgo de que crezca el fanatismo, alimentado por la
ignorancia y la miseria. El P. Thomas Michel sj, Director del Secretariado Internacional
para el diálogo interreligioso de la Compañía de Jesús, ha confirmado a la Agencia
Fides que "de lo que cuentan los sacerdotes, laicos y religiosos iraquíes, los cristianos
viven en armonía con los musulmanes y las comunidades de diversas creencias".
Hay que decir desde el comienzo que, acerca de la entidad de las comunidades
religiosas existen sólo estimaciones, dada la falta de censos, más o menos oficiales, que
determinen las dimensiones, y dadas las continuas variaciones demográficas debidas a
la emigración en el último decenio.
MUSULMANES
Los musulmanes iraquíes están divididos entre los de culto Sciita y Sunnita. El
62,5% de la población profesa el culto islámico-sciita, mientras el 34% el islámico-
sunnita. Los Sunnitas son los que se mantienen fieles a la tradición (Sunnah) y hacen
referencia directamente al Corán y los hadit donde se recogen las palabras, la vida y la
actuación de Mahoma. Sciitas se llama a los secuaces de la Shi'a (el partido de Alí,
yerno de Mahoma) que reconocen como legítimos sucesores de Mahoma a los imanes
que, inspirados por Alá, son los verdaderos guías de la comunidad.
Étnica y lingüísticamente, los sciitas son árabes, con un pequeño número de
turcomanos y curdos. La confesión sciita ha tenido un impacto fundamental sobre la
política iraquí: el poder político, en efecto, lo tiene una minoría árabe sunnita. Por esto,
desde los años 60, con el gobierno del partido laico Baath, basado en la ideología del
socialismo árabe, ha habido en Irak un cambio decisivo hacia la secularización del
poder. Esta secularización se ha manifestado en el cierre de las escuelas religiosas
sciitas, tradicionalmente autónomas (las madrazas), y en la prohibición de algunas
prácticas religiosas sciitas. La comunidad sciita sufre, todavía hoy, restricciones en la
circulación de libros religiosos, difusiones de programas radiotelevisivos, organización
de cortejos fúnebres. Además, las milicias gubernativas del partido Baath prohiben
todos los años a los peregrinos sciitas celebrar la Ashura, festividad que recuerda la
muerte del imán sciita Hussein y la peregrinación a la ciudad santa de Kerbala.
Numerosas figuras del liderazgo religioso sciita han sido asesinadas, otras están
confinadas en sus ciudades con la prohibición de desarrollar actividades religiosas o han
huido a Irán.
Hay que hacer notar que, si bien los sciitas iraquíes son correligionarios de las
vecinas poblaciones del Irán, permanecieron fieles a su país durante la guerra del Golfo
del 1991, esperando en un cambio del régimen, pero la revuelta fue duramente
reprimida al día siguiente del fin de la intervención bélica.
Los musulmanes curdos
Las poblaciones curdas, residentes en el nordeste del Irak, cerca de cuatro
millones de personas, son, en cambio musulmanes sunnitas. Los curdos se convirtieron
al Islam después de la ocupación del Kurdistán de parte del ejército islámico en la
primera mitad del siglo VII. Antes del Islam, la religión más difundida era el
zoroastrismo, pero los curdos conocían también otras religiones monoteístas y había
entre ellos comunidades hebreas (desde el siglo VI) y cristianas (desde el s. II). Hoy,
entre los curdos, se encuentran todavía poquísimos hebreos, pero la comunidad cristiana
está todavía presente, así como también está difundido el yazidismo (ver el párrafo
siguiente, ndr).
La mayoría de los curdos se adhirió a la confesión islámica sunnita: la
conversión al Islam del pueblo curdo no derivó tanto de la atracción por la enseñanza
espiritual árabe, cuanto por el deseo de huir a la injusticia de una sociedad feudal y por
la aspiración de una sociedad basada en la equidad, fraternidad y solidaridad. En el s.
XII los curdos fueron englobados en el Imperio Otomano. El fin del imperio, en 1918,
dio origen a la cuestión curda. Efectivamente, en los confines frágiles del Imperio, se
sustituyó primero un mandato británico y después fronteras estatales fijas e
impenetrables (Turquía, Siria, Irak, Irán) que impidieron el funcionamiento del grupo
étnico curdo como entidad única. Así, mientras bajo el Imperio los curdos gozaban de
privilegios en cuanto "guardianes de los confines", a continuación fueron percibidos
como obstáculo para la homogeneización de los territorios nacionales.
Hoy el Islam constituye la sustancia de la civilización curda: organiza su vida
social, cultural y política, determina la escala de valores morales y sociales, en la
educación y en la formación de la familia. Los hombres de religión tienen una posición
social relevante en la sociedad curda. Con frecuencia el Mullah es la persona instruida
del pueblo. Los jefes religiosos siempre han tenido un papel importante también en el
movimiento de liberación nacional curdo moderno, como ocurrió al Mullah Mustafá
Barzani (1931-1978). Este fenómeno ha consolidado los fundamentos del movimiento
nacional, delineando las dimensiones ideológicas y políticas de la lucha de los curdos
por un estado nacional, para hacer reconocer el grupo étnico curdo por países
musulmanes como Turquía, Siria, Irak e Irán. Con la muerte de Barzani, terminó la fase
del gobierno religioso y civil, y comenzó una fase de gobierno laico.
Por su aspiración de autonomía (o a veces de secesión), los curdos han sido
perseguidos por el régimen de Saddam Hussein. Después de la institución de la no fly
zone, la zona prohibida al vuelo, establecida por la ONU en 1991, el Kurdistán iraquí
está bajo la protección internacional y los curdos han conseguido obtener una cierta
autonomía. Hoy en el Irak septentrional, los territorios curdos están divididos en dos
áreas, controladas por los dos principales partidos curdos: el Partido democrático curdo
(Pdk, fundado por Mustafá Barzani) y la Unión patriótica del Kurdistán (Upk, de Jalal
Talabani).
CRISTIANOS
La presencia cristiana en Oriente tiene raíces antiquísimas. Los cristianos de esta
parte del mundo, que va del Irak hasta la India, se definen "hijos de Santo Tomás". En
efecto, el Apóstol Tomás, después de la muerte y resurrección de Jesús, marchó de
Jerusalén en el 40 d.C. y evangelizó, en los años 42-49 todas las poblaciones del medio
Oriente (los Partos, los Medas, los Ircanos, los Batrianos, los Margianos) que habitaban
los territorios de los actuales Irán e Irak, Afganistán y Beluchistán.
Los cristianos de hoy son descendientes de aquellas poblaciones que no se
convirtieron al Islam en el s. VII, en los tiempos de la conquista árabe. El 70 % de los
cristianos iraquíes pertenece a la iglesia Caldea (Cfr. Dossier de la Agencia Fides). En
total, los cristianos son cerca de 800.000, equivalentes a casi el 3% de la población,
subdivididos en católicos y ortodoxos. Los protestantes han llegado a Irak hace pocos
años.
Entre las diversas comunidades cristianas, existe gran armonía, útil
colaboración: por ejemplo, al "Babiloniam College", Facultad Teológica Caldea en
Bagdad, asisten seminaristas, sacerdotes y religiosos de los diversos ritos católicos y
ortodoxos.
Desde el punto de vista político, Irak está gobernado, desde 1963, por el Baath,
partido laico y nacionalista, y su Constitución reconoce a todos los ciudadanos iguales
derechos. De hecho, Irak está bajo un régimen que tiende a limitar las libertades de los
grupos sociales y religiosos. Puesto que en Irak, más de la mitad de la población es
musulmana sciita y, por tanto tendencialmente simpatizante con la ideología dominante
en Irán, el gobierno, que pertenece a la minoría musulmana sunnita, ha nacionalizado la
organización sciita y ha creado el consenso de sunnitas y cristianos. Hay que notar, en
efecto, que en Irak las comunidades cristianas no sufren restricciones en la construcción
de iglesias que tienen numerosas estructuras para la pastoral y la asistencia.
Desde el punto de vista económico, la comunidad cristiana es próspera, aunque
ha sufrido la pesada crisis de los últimos años. Los cristianos están muy presentes en las
profesiones liberales, por ejemplo, el 20% de los profesores son cristianos.
Pero la marginación política es evidente. En la Asamblea nacional, de 250
diputados, poquísimos son cristianos. Efectivamente, a pesar de la corriente ideológica
laica del Baath, en Irak continúa siendo dominante la mentalidad por la cual en un país
árabe y además, de mayoría islámica, el poder debe ser ejercido por musulmanes.
Además la gestión del poder se realiza, como en muchos países árabes, sobre la base de
alianzas familiares al interno de la comunidad sunnita.
La lucha política entre sunnitas y sciitas no ofrece perspectivas tranquilizantes a
los cristianos. El traslado obligatorio desde el Norte Curdo hacia el centro del país,
controlado firmemente por el gobierno, y la ley sobre la apostasía, que impide la
conversión de musulmanes a otras religiones, pero consiente a los no musulmanes a
adherirse al Islam, son dos instrumentos de esta política de presión sobre las
comunidades cristianas.
El resultado de esta política es que muchos cristianos han dejado el país o se han
trasladado a Bagdad. Sin embargo, el temor mayor es de una afirmación sciita que
podría significar la instauración de una teocracia islámica. La emigración, que es un
fenómeno reciente para los cristianos iraquíes, ha crecido mucho por las condiciones
económicas fuertemente empeoradas después de la guerra del Golfo y el embargo.
Desde 1991 a hoy, al menos un sexto de los cristianos iraquíes ha emigrado.
Católicos
Las comunidades católicas presentes en Irak son de cuatro ritos:
- - Caldeos
Constituyen la gran mayoría de los cristianos locales. En Bagdad está la sede del
Patriarcado. El Patriarca de Babilonia de los Caldeos es Su Beatitud Raphael I Bidawid,
que es ayudado en el ministerio pastoral por dos obispos auxiliares, S.E. Mons.
Emmanuel-Karim Delly y el recién nombrado, S. E. Andraos Abouna. Uno se encarga
de la actividad pastoral, el otro tiene el encargo de Obispo de Curia, con
responsabilidades organizativas.
En un contexto de mayoría islámica, la Iglesia Caldea vive y celebra su fe con
gran vitalidad, dedicándose, sobretodo, a la catequesis y a la educación: en Bagdad
existe un Seminario Patriarcal y desde hace poco se ha fundado el Colegio de Babilonia,
un Colegio Patriarcal afiliado a la Pontificia Universidad Urbaniana, relacionada con la
Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en el que con los estudios
teológicos y filosóficos se forman seminaristas y laicos que actúan en aquellos
territorios.
Hay que hacer notar que, siendo el viernes el día de fiesta semanal en el país
(según el calendario islámico), las parroquias tienen el viernes los encuentros de
catecismo para los niños, los jóvenes y adultos. Desde hace algunos años existe además
otro Centro donde los laicos pueden estudiar teología y filosofía, convirtiéndose en
catequistas y colaboradores de los párrocos. El domingo en Irak es un día de trabajo, por
tanto, en las iglesias se celebra la Santa Misa por la mañana temprano y por la tarde, al
final de la jornada laboral.
La parroquia juega un papel importantísimo para los cristianos caldeos: es la
única realidad en la que pueden ejercitar y vivir la propia fe. Por esto, el trabajo pastoral
es precioso: hoy es floreciente, aunque hay dificultades económicas. Las parroquias, en
efecto, han sido construidas según las posibilidades de la Iglesia, pero hoy, con el
crecimiento numérico de las comunidades, las necesidades han aumentado.
La comunidad caldea, ferviente en la caridad, asiste a numerosas familias pobres,
cristianas y musulmanas, para la supervivencia, distribuyendo cada mes comida, vestido
y ayudas de diverso tipo.
En la liturgia caldea la lengua oficial es el arameo, como lengua litúrgica, teológica y
clásica del Cristianismo de tradición semítica. Pero, como el árabe lo hablan
corrientemente los fieles y los jóvenes y el arameo no es completo en los sinónimos y la
terminología, la celebración de la Santa Misa es bilingüe. El catecismo se hace en árabe,
excepto en los pueblos montañosos del Norte donde se usa la lengua que se habla allí, el
arameo.
En Irak hay también dos comunidades de religiosas Caldeas: una las religiosas
del Sagrado Corazón y otra la de las religiosas Caldeas Hijas de María Inmaculada. La
Iglesia Caldea tiene además una institución monástica-misionera; los monjes caldeos
comenzaron abriendo conventos y se ocuparon de la evangelización en las zonas
montañosas del Norte del Irak, como todavía ocurre hoy, haciendo apostolado en los
pueblos curdos, enseñando en las escuelas y dando catecismo. Después han bajado a
Mossul y finalmente a Bagdad, donde hoy está la sede del Superior General. La
congregación tiene hoy cuatro conventos en Irak y uno en Roma, una misión en
América.
Los cristianos de rito caldeo en Irak son más de 500.000, otros tantos están
diseminados por el mundo.
-Latinos
Hace cerca de tres siglos, un nutrido grupo de misioneros latinos trabaja en Irak:
religiosos y religiosas, que se encuentran en Bagdad y en el norte del País,
comprometidos en la pastoral en parroquias locales, trabajando en la catequesis de niños
y jóvenes, en la celebración de los Sacramentos, en las actividades de solidaridad con
los pobres. Los misioneros de rito latino aprenden a hablar la lengua árabe y a conocer
las tradición litúrgica y ritual Caldea, sumergiéndose plenamente en la cultura local.
Están presentes en Irak los Padres Redentoristas, Dominicos, Carmelitas,
Salesianos, los monjes Antonianos Caldeos provenientes del Líbano. En cuanto a las
congregaciones religiosas femeninas están: Las Religiosas Franciscanas Misioneras del
Corazón Inmaculado de María; las Dominicas de la Presentación de la Virgen de Tours
que, entre otras cosas, dirigen el Hospital de S. Rafael en Bagdad; la religiosas
Dominicas de Sta. Catalina de Siena; las Hermanitas de Jesús; las Misioneras de la
Caridad que trabajando según el carisma de Madre Teresa de Calcuta, se ocupan de los
niños minusválidos. Al frente de la pequeña comunidad católica de rito latino (2.500
personas), presente en su mayoría en Bagdad, está el Arzobispo Mons. Jean Benjamin
Sleiman.
- Armenios
Las comunidades armenias presentes en Irak provienen de la emigración y de las
deportaciones forzadas de las poblaciones armenias, ocurridas después de 1915, tras las
matanzas sufridas por el régimen de los Jóvenes Turcos. La Iglesia armenia se inspira
en la figura de S. Gregorio el Iluminador que cristianizó Armenia en el s. III. Se divide
entre ortodoxos (o Apostólicos) y católicos.
En Bagdad las religiosas armenias rigen una escuela con más de 800 alumnos, la
mitad armenios y la otra mitad musulmanes. La pequeña comunidad católica armenia
presente en Irak (2.000 personas) tiene como guía al Administrador Patriarcal, Mons.
Andon Atamian. Antes de los años 90 los armenios (católicos y apostólicos) en Irak
eran entre 20.000 y 30.000. En el último decenio la comunidad ha disminuido por la
emigración, debida a la pobreza.
- - Siro-católicos
Una comunidad de cerca de 25.000 fieles, divididos entre Bagdad y Mosul,
guiada por Mons. Athanase Matti Shaba Matoka. La Iglesia tiene su origen en las
buenas relaciones que, durante las Cruzadas, algunos católicos tuvieron con los Obispos
siro-ortodoxos. Después de una misión de los jesuitas y franciscanos capuchinos,
comenzada en Aleppo (Siria), en 1626, muchos sirios volvieron a la comunión con
Roma. La mayor concentración de siro-católicos se encuentra en Siria, Líbano e Irak. La
lengua común es el árabe, pero en algunos pueblos de Irak se usa todavía la antigua
lengua siria.
El número de Católicos es: Caldeos: Más de 500.000; Latinos: 2,500; Armenios:
2.000; Siro-católicos: 25.000
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Además está el caso "único" de la Iglesia Asiria de Oriente, que es una Iglesia
autónoma, no en comunión con Roma, pero tampoco con las Iglesia Ortodoxas. Tiene
un origen común y está estrechamente emparentada con la Iglesia Caldea; es también
hija de la predicación de Santo Tomás y fue aceptada en las comunidades Asirias,
establecidas prevalentemente en el Norte curdo.
Por la predicación de los dos discípulos del Apóstol, Mar Addai y Mar Mari,
floreció, en efecto, una Iglesia que, del s. I al IV d.C., se difundió con el surgir de
comunidades y monasterios en todo el territorio oriental, en la zona que va de la actual
Siria y se extiende hasta Irak e Irán. Esta Iglesia, llamada Iglesia Siria de Oriente,
obtuvo la autonomía con los concilios de Seleucia en el 410 y de Markbata en el 424,
con la posibilidad de elección del Patriarca que tiene el título de "Catholicos".
A mitad del s. XV, la Iglesia Asiria vivió un período de clausura y decadencia. A
principios de 1533-cuando el Papa Julio III nombró al "Patriarca de los Caldeos" con el
nombre de Simón VIII-se remonta la escisión entre la Iglesia Siria y la Iglesia Caldea,
que permanece aún hoy.
Después de las escisiones de la historia, las relaciones entre las comunidades
Caldea y Siria, han mejorado: la nueva era de diálogo y buenas relaciones han
desembocado en la firma de la declaración cristológica conjunta entre el Papa y el
Patriarca Mar Dinkha IV en Roma, en noviembre de 1994. En agosto de 1997, el Santo
Sínodo de la Iglesia Caldea y el de la Iglesia Asiria establecieron una Comisión para el
diálogo, para discutir la cooperación pastoral a todos los niveles.
Uno de los puntos particularmente sensibles de la historia de los asirios es la
persecución que sufrieron en 1933, después de la independencia de Irak (1832).
Considerados como hostiles al poder, fueron asesinados por el ejército iraquí.
Recordando este acontecimiento, el 7 de agosto, los asirios celebran la jornada del
"martirio Asirio". Actualmente una comunidad de cerca de 70.000 asirios vive en el
Norte de Irak, conservando una propia identidad cultural, lingüística y religiosa. En los
años 70 los asirios obtuvieron la enseñanza de la lengua siria (o aramea) en las escuelas
elementales asirias, después de una decisión del gobierno de Bagdad de conceder
derechos culturales y administrativos a los asirios y a los turcomanos.
Ortodoxos
También entre los cristianos ortodoxos hay fieles pertenecientes a diversas
comunidades:
Siro-Ortodoxos
Cuenta en Irak cerca de 50.000 fieles, presentes en las diócesis de Bagdad,
Mosul y Mar Matta. La mayor parte de los sirios está constituida por exprófugos
provenientes de las provincias meridionales de Turquía. Los siro-ortodoxos son los
cristianos que no aceptaron el concilio ecuménico de Calcenonia (451) que condenó el
monofisismo (Cristo tendría una sola naturaleza). La población siria no aceptó la
decisión conciliar y se separó de la Iglesia católica.
Armenios Apostólicos
El origen de estas comunidades armenias es el mismo de los armenios católicos:
son pueblos que de Armenia emigraron hacia Oriente, durante la Primera Guerra
Mundial y se establecieron en el medio oriente, en Siria, Irak e Irán. Actualmente la
comunidad armenia apostólica cuenta cerca de 16.000 personas.
Protestantes
Llegaron hace pocos años a Irak; se encontraron pequeñas comunidades de los
Adventistas del 7º día y otras denominaciones, pero no han prosperado mucho entre la
población.
Nestorianos
Hay en Irak también una minoría de "nestorianos" (según algunas estimaciones
llegarían a 50.000 fieles), descendientes del cisma ocurrido en la Edad media con
Nestorio, obispo de Costantinopla. El nestorianismo enseñaba que en Cristo las dos
naturalezas, divina y humana, forman dos personas unidas entre sí de modo extrínseco,
unidas, pero sólo acopladas, sin ningún tipo de relación recíproca. La Iglesia oficial se
expresó contra Nestorio, en el concilio de Éfeso, en el 431.
HEBREOS
La presencia de una comunidad hebrea iraquí funda sus raíces en el exilio de los
Hebreos en Babilonia (586-516 a.C.). Pero con el surgir del Sionismo y la fundación del
Estado de Israel en 1948, la mayor parte de los Hebreos, al tener que afrontar el
antisemitismo, emigraron a Israel. Hoy existe en Bagdad una sinagoga y una pequeña
comunidad de cerca de 2.000 personas.
MANDEOS O "CRISTIANOS DE S. JUAN"
Son una secta de origen gnóstico, presente con algunos millares (entre 10.000 y
20.000), que viven en la confluencia del Tigris y el Éufrates, entre Irak e Irán. Su
nombre deriva de la palabra Manda (conocimiento o gnosis). Se les llama también
"Cristianos de S. Juan" por una controvertida adhesión al Cristianismo de los primeros
siglos, pero según otros estudiosos remontan a una gnosis precristiana, alimentada por
un cierto sincretismo entre elementos cristianos, judíos y maniqueos.
Está históricamente demostrado que, con la llegada de los musulmanes a
Mesopotamia en el s. VII, los Mandeos fueron respetados, por haber sido identificados
como los misteriosos "Sabeos" citados en el Corán. Pero, después, para poder
sobrevivir, debieron emigrar a la zona pantanosa de la Mesopotania meridional, donde
viven todavía hoy.
Los Mandeos creen en una doctrina dualística: la contraposición entre un Dios
supremo del mundo del Bien y de la Luz, rodeado de ángeles, y el mundo del Mal y de
las tinieblas, habitado por demonios, entre los que sobresale Ruha, el espíritu malvado.
Del ambiente judio-cristiano, los mandeos han adoptado la figura de Adán, la
celebración del Domingo, pero sobretodo la figura histórica de Juan Bautista. Practican,
efectivamente, una especie de rito bautismal que realizan en las aguas del río Tigris o de
otros ríos de la zona, por triple inmersión, que sirve para purificar al adepto y entrar en
contacto con el mundo de la Luz.
Yazidas
Son una minoría étnica de cerca de 100.000 personas que vive en el Norte de
Irak. Siguen un simple dogma de fe: Dios que ha creado el mundo lo ha abandonado y
un ángel-diablo, en su lugar, rige la suerte del planeta. Los yazidas son una de las
poblaciones que habitan el Kurdistán iraquí, pero que no pueden ser definidos curdos.
Creen en un Dios contrapuesto a Tawus, el ángel-pavo real, y viven libremente
en los pueblos en la región de Sinjar, al confín con la Siria. Muchos otros yazidas viven
en Siria, Turquía, pero también en Rusia. En tiempos más recientes incluso en algunos
países de la Unión Europea, como en Alemania.
El yazidismo se refiere a personajes musulmanes y presenta elementos afines al
sciismo. Según el yazidismo, Dios creó el mundo, pero no lo conserva. Esta ocupación
la delegó en los siete ángeles divinizados, guiados por Tawus, el ángel-pavo real,
asociado en alguna medida al diablo.
La liturgia comprende elementos de la religión musulmana-como la circuncisión
después del nacimiento, el ayuno y el sacrificio- y de la cristiana, como un rito
bautismal y uno en el que se parte el pan.
En diciembre, los yazidas ayunan durante tres días del alba a la puesta del sol,
como los musulmanes durante el ramadán; el primer miércoles de abril festejan, en
cambio, el comienzo del nuevo año dando a los niños huevos de colores, como los de la
pascua cristiana y encienden fuegos nocturnos. El yazidismo prevé ritos precisos
también para la mujer y da mucha importancia al número siete.
Los Yazidas profesan, por tanto, una religión sincrética y su mausoleo, dedicado
al jeque Adi Musafir, muerto en 1161, se encuentra al norte de Mosul. No tienen un
texto sagrado y, por tanto, no pueden ser definidos como "pueblos del Libro", así como
hebreos, cristianos, musulmanes. En consecuencia, el Islam los considera paganos y les
aplica la ley coránica relativa a los infieles. Así, inevitablemente, su historia está
sembrada de persecuciones.
En los años 30 vivían aislados, mientras sus sacerdotes prohibían a los niños
asistir a las otras escuelas, por temor a que perdieran la fe. Más adelante esta
prohibición disminuyó y hoy los Yazidas desarrollan las más variadas profesiones
liberales.
(PA) (Agencia Fides 1-3-2003)