Carta del Director
A propósito de la situación financiera internacional, el presidente francés, Nicolás Sarkozy dirigió un mensaje a los ministros y
parlamentarios franceses en Toulon el 25 de septiembre, como preámbulo a una serie de propuestas que haría ante el Consejo
Europeo.
En el texto que reproducimos en esta edición, Sarkozy fue brutal: “Este sistema, donde el responsable de un desastre puede partir con
un paracaídas dorado, donde un corredor de bolsa puede hacer perder 5 mil millones de euros a su banco sin que nadie se dé cuenta,
donde se exija a las empresas rendimientos de tres o cuatro veces más elevados que el crecimiento de la economía ; éste sistema ha
creado profundas desigualdades, ha desmoralizado a las clases medias y ha fomentado la especulación en los mercados
inmobiliarios, de materias primas y de productos agrícolas… este tipo de capitalismo no debe seguir”.
Sin duda nos enfrentaremos a tiempos difíciles. Se ha dicho ya que ninguna economía del mundo escapará a los efectos de la crisis
más importante en la historia del capitalismo y, como consecuencia, muchos actores de la economía han tomado ya medidas
“preventivas”, que parecen exageradas, especialmente en cuanto a recortes de personal se refiere.
Como todas las crisis, ésta debe traer cosas buenas y oportunidades. Si ésta sirve para terminar con la psicosis de uso de crédito y el
despilfarro, con la especulación y la inequidad, con los absurdos financieros, entonces habrá cumplido con el cometido de todas las
crisis, que son inherentes al sistema de libre mercado.
En estos tiempos, PEA Comunicación, editora de esta publicación, apuesta por una mayor y más profesional comunicación, por poner
a disposición de los integrantes del sector asegurador, reasegurador y afianzador un vehículo mediante el cual se intercambien ideas y
métodos para sortear tiempos complicados, para hacer cada vez mejor las cosas.
Por ello, la Revista Mexicana de Seguros y Fianzas abre sus páginas a los profesionales de todos los niveles del sector y, a partir de
enero se rediseña y cambia. Intensifica su circulación y promoción y regresa a resarcir una vieja deuda: vuelve a su formato mensual.
Cuando el panorama es incierto, hay que volver a los básicos, a lo que ha en su momento hizo de esta publicación la más
representativa del sector y la ha mantenido viva durante 60 años. No adelanto más, sino que lanzo una invitación abierta a los
actuarios, abogados, médicos, ingenieros, administradores de riesgos, mercadólogos, actuarios, financieros, contadores, técnicos,
ajustadores, agentes de seguros, corredores y a todas las profesiones involucradas en nuestra industria a escribir, a expresar sus
ideas y a discutirlas.
¿Quiere participar? El correo es crojas@elasegurador.com.mx
Muchas gracias.
César Rojas R.
Director
Tarificación de enfermedades crónicas
Cáncer y Síndrome Metabólico
El cáncer es la segunda causa de muerte en mujeres menores de 60 años de edad, pero los pronósticos indican que en 2010 será la
primera, en tanto que el síndrome metabólico cobra cada vez más víctimas en México, un país que clasifica en segundo lugar mundial
en obesidad.
Y, en este contexto, la doctora Lourdes Ruiz López, directora de Salud de Monterrey New York Life, considera son dos los documentos
indispensables para tarificar el riesgo de cáncer: la copia del estudio histopatológico, y el informe del médico tratante, en el cual deben
venir consignados los datos siguientes:
a) Fecha de inicio
b) Diagnóstico
c) Tratamientos: cirugía, quimioterapia, radioterapia...
d) Fecha en que terminó el tratamiento
e) Complicaciones o secuelas
f) Evolución
g) Estado actual
h) Resultados de los últimos estudios practicados y
i) Pronóstico
Recalca Ruiz López que es indispensable “leer los informes en su totalidad”, puesto que los datos contenidos pueden ayudar o agravar
el riesgo. “Desde que leemos la fecha de la realización del informe podemos encontrar elementos para la suscripción o el rechazo”,
afirma, aconsejando contrastar lo declarado por el médico, con lo que se ha declarado en la solicitud.
Para la revisión del estudio histopatológico, la especialista en selección de riesgos explica que para estadificar los diferentes tipos de
cáncer se utiliza el sistema TNS, en el que la T significa tamaño del tumor; la N qué tan comprometidos están los ganglios con el
tumor, y la M si existe metástasis a distancia.
Con esta tabla, los seleccionadores pueden darse una idea del tamaño, estadio y gravedad del cáncer; sin embargo, Ruiz López
aclara que estas nomenclaturas se encuentran en la mayoría de los tabuladores o cotizadores de Gastos Médicos Mayores y Vida, y
reitera que sin esta información es imposible evaluar el riesgo a suscribir.
Cáncer Cérvicouterino
Respecto del cáncer cérvicouterino, la clasificación es la siguiente:
Señala también que a partir de la NCI III, si no ha habido tratamiento, el candidato debe ser pospuesto.
Respecto de la “estatificación” del cáncer cérvicouterino, la especialista señala que sólo son asegurables cuando se encuentran en los
estadios: 0 “Carcinoma in situ” 1A “Mínima invasión macroscópica, no mayor de 3 mm” y 1b “Invasión más profunda, no mayor de
5mm”.
Por último, señala que para el caso del Virus del Papiloma Humano: VPH, es necesario presentar una colposcopia no mayor a seis
meses, así como un informe del médico para saber si este virus fue tratado, eliminado, o qué seguimiento se le ha dado.
Próstata
El cáncer de próstata es el tumor maligno más común en hombres, y éste se asocia niveles séricos de antígeno prostático específico,
(APE). Entre más antígeno, mayor probabilidad de que haya un cáncer.
Ruiz López aclara que el elevado número de casos registrados en los últimos años no responde a que haya una epidemia de este
cáncer, sino que ahora se detecta mucho más fácil, y apunta que de los “estadios A al B son asegurables”.
Síndrome Metabólico
Se conoce como síndrome a un conjunto de signos y síntomas que aparecen de forma simultánea, que en este caso son:
• Obesidad
• Elevación de la presión arterial
• Aumento de la grasa en la sangre
• Incapacidad del organismo para aprovechar azucares (glucosa)
• Diabetes
El doctor Luis Aguirre Roux, quien fuera director médico de Swiss Re en México durante 30 años señala que el desconocimiento que
se tiene de esta enfermedad no es posible medirla en el cuestionario, pero que es posible detectarla por alguno de los síntomas
siguientes:
• Hiperinsulemia
• Presión arterial: normal - alta 130-134/85-89
• Intolerancia a la glucosa
• Índice de Masa Corporal de 25
• Elevado triglicéridos
• Colesterol alto
• Cintura en hombre de más de 102 cm y de menos de 88 cm en mujeres
• Antecedentes familiares de diabetes.
Otra forma de detectar cuando un paciente tiene este síndrome metabólico es cuando el paciente está tomando, a la vez,
medicamentos para triglicéridos, colesterol alto, hipertensión arterial o hipoglucemia.
Quien padezca este síndrome muy probablemente será aceptado, en el mejor de los casos, en Seguro de Vida, con una alta
extraprima, y ha tenido un incremento de 167 por ciento en los últimos 11 años.
Prueba de lo anterior es que uno de cada tres mexicanos padece sobrepeso, 80 por ciento de los obesos es resistente a la insulina, 50
por ciento de la población es hipertensa y 40 por ciento tiene colesterol alto. Todos estos datos en conjunto son los que llevan a los
especialistas a anunciar el aumento de este padecimiento.
En el caso de que el asegurado y la compañía deseen tomar el riesgo es necesario primero conocer a fondo el tratamiento que se está
siguiendo y que se tengan pruebas fehacientes de que se están atendiendo las indicaciones del médico, para lo cual es idóneo contar
con un informe del médico tratante, en el cual se declare que el paciente está siguiendo las indicaciones.
El doctor Aguirre Roux concluye que para poder suscribir el riesgo también se debe conocer la historia familiar y complementar todo lo
anterior con exámenes de laboratorio específicos y actualizados.
La Fuerza Laboral del mañana en seguros
Urge replantear las estrategias de talento
Las compañías de seguros enfrentan un cambio en el mercado de talento, caracterizado por un déficit de habilidades cruciales y una
mezcla de grupos de edad en evolución, que requerirá el manejo de varias generaciones al mismo tiempo. Será particularmente
importante saber tratar a los trabajadores de la generación Y –nacidos de 1982 a 1993- que llegan con nuevas expectativas de trabajo.
Para impulsar al éxito a todas estas generaciones será necesario superar el enfoque tradicional de reclutamiento, para adoptar
nuevas estrategias que hagan énfasis en el desarrollo del talento y ofrezcan opciones de carreras personalizadas, no sólo para la
Generación Y, sino para todas las generaciones que laboren en la empresa.
Para las compañías de seguros, la muy discutida ola de retos de los baby boomers ya llegó, puesto que los primeros miembros de
dicha generación cumplirán 62 años en este año.
El cálculo es claro: por ejemplo, en Estados Unidos el agente de seguros de vida promedia 47 años, y casi 60 por ciento de los
agentes es de mayores de 45 años, en tanto que en Daños 51 por ciento de los miembros de la Sociedad de Profesionales de Seguros
Certificados de Propiedad y Siniestros (CPCU, Chartered Property Casualty Underwriters) tiene más de 50 años, y 70 por ciento de los
ajustadores de la compañía tienen 41 o más años.
Las plazas que dejarán estos trabajadores al retirarse no podrán ser cubiertas en su totalidad por los jóvenes que ingresan, por lo que
habrá un déficit de empleados y agentes independientes. El problema no es solamente la cantidad de plazas, sino lo que representa el
déficit. La salida de los trabajadores mayores significa que habrá un menor acervo de empleados experimentados y calificados.
Por ejemplo, los agentes de Seguro de Vida experimentados expiden normalmente más pólizas rentables. Al mismo tiempo, dichos
agentes son cada vez más escasos, y la necesidad de mayores niveles de habilidades --ocasionada por productos y riesgo más
complejos-- va en aumento.
Por otro lado, las fuentes de talento no están creciendo al mismo ritmo. Basta considerar el número de exámenes presentados ante la
CPCU anualmente en Estados Unidos, el cual ha disminuido de 52,500 en 1992 a 18,597 en 2007, o el número de exámenes para
certificarse como Asociado en Reclamaciones, que bajó de 16,500 a 10,108 en el mismo periodo.
Las firmas de seguros pueden emprender acciones para suavizar el impacto. Parece evidente que no todos los baby boomers estarán
listos para jubilarse tan pronto como puedan. Muchos están interesados en continuar trabajando menos horas, de una manera flexible.
Las compañías que satisfagan estas necesidades podrán retener por un tiempo a los empleados que cuentan con los conocimientos y
habilidades, y, al mismo tiempo, trasmitirlos a los más jóvenes. Otra idea es aprovechar los talentos de los empleados mayores para
vender productos relacionados con el retiro a los clientes mayores.
Manejo de generaciones
En dos cortas generaciones, la fuerza de trabajo se ha transformado casi por completo. Desde la presencia de más mujeres, hasta la
llegada de las Generaciones X y Y, pasando por el cambio en las estructuras familiares y el envejecimiento de los baby boomers,
nunca antes el conjunto de empleado había cambiado tanto en tan poco tiempo.
Tales tendencias convergentes están impulsando un cambio significativo en la formación de carreras y el desarrollo de talento. Para
competir eficazmente, será necesario reconocer y responder a la nueva definición de éxito establecida por los actuales trabajadores
calificados.
Par responder a estos cambios en la fuerza de trabajo, las compañías de seguros tendrán que encontrar alternativas para atraer a
varias generaciones de trabajadores, al mismo tiempo que tendrán que conquistar a la Generación Y que, después de los baby
boomers, es el grupo de población más grande, y está ingresando a la fuerza de trabajo.
En Estados Unidos hay cerca de 75 millones de personas de la Generación Y, y su perspectiva de carrera es muy diferente a la de
sus predecesores. En general, están menos enfocadas en la lealtad hacia la compañía, y prefieren buscar el desarrollo profesional en
el largo plazo, oportunidades para aprender y crecer a través de una variedad de experiencias profesionales y un sentido de propósito
y significado en su trabajo.
No es sorpresa que sean adeptos y manejen la tecnología. Asimismo, aprecian un compromiso entre su carrera y su vida. Una
encuesta de 2006 entre más de 37 mil estudiantes universitarios de Estado Unidos, realizada por la firma de investigación Universum,
encontró que la meta principal para su carrera era el “equilibrio entres su vida personal y la profesional”.
Las compañías que puedan ofrecer dicha conciliación entre carrera y vida personal, tienen mayores probabilidades de cultivar la
lealtad de todas las generaciones incluyendo la Generación Y.
Debido a la falta creciente de trabajadores calificados, el equilibrio del poder pasará del empleador al empleado. Para atraer y retener
al capital humano, las firmas de seguros necesitarán estrategias para la administración de talento que permitan a las personas elegir
su trayectoria de carrera, y alejarse de las estructuras y responsabilidades tradicionales que no admiten personalización.
En la medida de lo posible será crucial ofrecer a todos los empleados la oportunidad de elegir cómo, dónde y cuándo trabajan. La
experiencia está demostrando que esta flexibilidad puede beneficiar tanto a la compañía como a los empleados.
Cuando un programa piloto en la aseguradora estadounidense The Chubb Corporation ofreció a varios equipos de empleados horarios
de trabajo flexible, el resultado fue un aumento de 18 por ciento en el número de siniestros manejados, un incremento de 4 por ciento
en los pagos procesados en 24 horas, una disminución de 40 por ciento en horas extras y, así lo llamó la compañía, “un incremento
significativo en la participación de los empleados en las demandas diarias de la carga de trabajo”.
Pensamiento innovador
Para sobresalir en este cambiante panorama de talento, las compañías de seguros necesitarán hacer un nuevo planteamiento de sus
modelos de administración de talento (Ver diagrama). Los retos que enfrentan actualmente son muy complicados. Para cada problema
se requiere una mezcla inteligente de estrategia, soluciones e infraestructura. El punto de partida debe ser la estrategia, esto es,
validar las prioridades del negocio y después desarrollar los planes para compensar cualquier carencia detectada.
La brecha común está en el conocimiento. La mayoría de las compañías de seguros no cuenta con un método confiable para proyectar
las necesidades reales de su fuerza de trabajo. Además, no deben descuidar las capacidades esenciales por estar concentrándose
demasiado en las oportunidades de innovación. Cualquier solución necesitará se aplicada mediante el uso de una infraestructura
eficiente que abarque procesos, tecnología, estructuras organizacionales, roles y métricas.
El modelo de la mayoría de las organizaciones para los ascensos profesionales tiene como base el modelo tradicional del escalafón,
diseñado hace más de un siglo, para una fuerza de trabajo homogénea, cuyas características y composición han evolucionado
enormemente.
El modelo de escalafón se vuelve más obsoleto conforme transcurre el tiempo. En respuesta, las empresas líderes están adoptando
un modelo de retícula corporativa más flexible para hacer carrera.
¿Por qué la metáfora de una retícula? Simplemente porque las retículas son plataformas para el crecimiento, con un impulso
ascendente que es visible a lo largo de varias trayectorias. La retícula es la idea esencial detrás de la Personalización Masiva de
Carrera (MCC, Mass Career Costumization). Como habilitadora de una cultura de retícula corporativa, MCC ofrece un modelo
personalizado para formar carreras y desarrollar talento.
El marco de la MMC manifiesta un conjunto de opciones que no son infinitas. Define en cuatro las dimensiones de carrera
interrelacionadas --Paso, Cargo de trabajo, Lugar/Horario y Rol-- y proporciona una estructura para expresar y manejar estas opciones
como eventos comunes más que como disposiciones únicas.
Con la MMC, los empleados y sus gerentes colaboran para personalizar sus trayectorias, seleccionando las opciones que sean
aceptables para la persona y para la empresa, como parte del proceso de administración de talento.
La MCC produce un cambio de mentalidad y provee un marco de apoyo, procesos, y un mapa que refleja las realidades actuales del
desarrollo de carrera.
Es evidente que la naturaleza de la fuerza de trabajo de la industria está cambiando, y que el cambio es inminente, por lo que los
enfoques tradicionales de recursos humanos no serán suficientes. Las compañías de seguros necesitan entender estos cambios, y
utilizar alternativas no convencionales para enfrentarlo, si desean tener el capital humano talentoso y calificado que necesitan para
triunfar. Esto significa validar las prioridades de la empresa y después desarrollar los planes para cerrar cualquier brecha que se
requiera.
Una solución estocástica para reducir el costo del
Seguro de Gastos Médicos Mayores
A través del enfoque estocástico se pueden crear indicadores inteligentes para valorar el impacto en el costo de cada una de las
variables que componen el seguro de Gastos Médicos Mayores (GMM). Este modelo calificado por su creador, el actuario Héctor
Sandoval, como “una forma de detener la escalada en precios de gastos médicos”, se encuentra operando ya en el Banco de México.
Salud Incosteable
Los precios del seguro de GMM cada día son más incosteables. Por ejemplo, si actualmente una persona de 30 años deseara adquirir
un seguro de GMM que lo cubriera hasta sus 65 años tendría que pagar más de 500 mil pesos.
Peor aún: si ese mismo individuo quisiese continuar con su cobertura de los 65 en adelante tendría que sumar a este costo otros 830
mil pesos, cantidad que significaría para muchos todo el dinero ahorrado a lo largo de toda su vida en una pensión.
La gravedad del problema parece, lejos de mejorar, complicarse, puesto que los sistemas de seguridad social se encuentran
rebasados; el número de personas de la tercera edad crece; el costo de los seguros de gastos médicos se incrementa, y, por si esto
fuera poco, en el ámbito mundial se está detectando un aumento en el número de aquejados por enfermedades crónicas, cuyos
tratamientos suelen ser muy onerosos.
Sin embargo, en opinión de Héctor Sandoval el seguro de GMM es una gran oportunidad de negocio, pues, según los datos de 2006,
sólo 3.2 por ciento de los mexicanos cuenta con seguro privado. Para poder aprovechar todo este mercado, el especialista advierte
que “la solución no es cobrar más, sino identificar los problemas y estratificar poblaciones de acuerdo a sus necesidades”.
FOCUS
Para dar un subterfugio a estos problemas Héctor ha creado un análisis longitudinal llamado FOCUS, el cual consiste en “encapsular
las variables inherentes al crecimiento de los servicios de salud” a fin de poder “identificar el impacto de las variables en cada uno los
derechohabientes”.
El nombre de esta solución: FOCUS, es el resultado de la suma de las iniciales de los factores que toma en cuenta este tipo de
análisis que son: Financieros, de Operación, Clínicos, de Utilización y Sumario.
Financieros
Dentro del factor financiero se analiza el “precio”. Para ello se hace un índice inflacionario personalizado para cada plan de salud o
cartera. Al integrar un grupo de enfermedades o colectivos con un padecimiento común, se puede buscar negociar con los hospitales o
con los fabricantes de las medicinas un costo preferencial.
Operación
Esta variable mide el gasto de un colectivo a través del análisis de altas y/o bajas de derechohabientes, así como de la población que
permanece constante en el plan sin ninguna interrupción. Por medio de esta variable se pueden medir el envejecimiento de una
cartera, así como las tendencias de grupos de edad.
Clínico
El fin de este factor es identificar los índices de morbilidad y su impacto en el gasto, es decir: se deben buscar y formar grupos con
padecimientos comunes y verificar qué acciones comunes de salud puedo tomar para hacer frente a estos padecimientos y
solucionarlos de forma que se reduzcan tanto la enfermedad como el gasto.
Utilización
En este factor se busca la frecuencia con la que se utiliza cada uno de los servicios inherentes a un plan de salud. Con esto puede
determinarse si el recurso asignado y el tratamiento que se está dando a un padecimiento están teniendo efectividad. Al tener estos
datos se pude examinar qué es lo que está siendo más efectivo y correlacionarlo con las variables anteriores.
Sumario
En el sumario se puede identificar el impacto que tiene cada una de las variables en el crecimiento del gasto o siniestralidad de un plan
de salud,
Ejemplo:
CUADRO VARIABLE
De esta forma se puede comprobar que el modelo estocástico brinda información de mucho mayor utilidad que el modelo
determinístico, pues mientras el determinístico sólo arroja un dato, el estocástico aporta historiogramas por medio de los cuales se
pueden crear diferentes escenarios y manipular variables, a fin de obtener un resultado probable.
Oportunidad
Los resultados de este análisis, explica el actuario, “quedan incompletos sin el desarrollo de un sistema integral de administración, el
cual incluya herramientas de monitoreo y visores de áreas de oportunidad”.
El especialista considera que los actuarios --que son actualmente los técnicos que desarrollan estos planes-- deben ser auxiliados por
epidemiólogos, para la observación y entendimiento de los cambios en la salud y en el manejo de enfermedades a gran escala.
Héctor Sandoval, que ha implantado este plan en Banco de México, considera como indispensable sustituir los reportes de
siniestralidad por indicadores, es decir, dar a los ejecutivos “algo más significativo que el número de asegurados, primas y gastos”.
En Banxico, Sandoval ha implantado este programa y ha creado un monitor de salud, en el cual se pude ver, primeramente: el gasto,
lo que le cuesta al banco un padecimiento; después, el número de diagnósticos y tratamientos que se han tenido a lo largo de un
periodo, y, lo más importante, un factor de efectividad, en el que se observa cuál es la opción que está curando a más personas.
Con la finalidad de prevenir gatos catastróficos, pues estos consumen 80 por ciento de las reservas de las carteras, se han
incorporado a cada estrato un conjunto de exámenes para la prevención, como papanicolau en mujeres y antígeno prostático para el
cáncer en hombres, a fin de contener y alejar a la cartera de enfermedades catastróficas,
Toda esta información concluye en tres visores: el primero, de derechohabientes, en el que se puede observar qué solución están
tomando quienes se encuentran enfermos; el segundo, el de hospitales, en el que se puede verificar cuáles son los médicos,
laboratorios y hospitales que están resolviendo los problemas, lo cual puede derivar en negociaciones con los mismos para contención
de costos, y, el tercer visor, el epidemiológico, el cual permite detectar cuáles son las principales enfermedades y así determinar junto
con los médicos acciones de prevención para estos casos .
Los resultados de este sistema cuya efectividad ha sido comprobada en Banco de México son los que llevan a Héctor Sandoval a
concluir que más que una amenaza el problema actual en la salud puede ser “un negocio rentable en términos monetarios”.
Lanza El Asegurador versión
electrónica del Anuario Mexicano de Seguros y Fianzas
A partir del 15 de diciembre, los integrantes del sector asegurador de habla hispana podrán acceder a la información de las compañías
que componen al mercado mexicano de seguros sin costo, al ingresar a la página www.anuarioseguros.com.mx.
El programa descargable del Anuario Mexicano de Seguros y Fianzas, ejecutable en Windows y Linux, dará al usuario la posibilidad de
navegar entre las distintas empresas e instituciones tal y como se ve en la versión impresa, pero además con la posibilidad de tener
hipervínculos directos a las páginas de Internet de cada una y a los correos electrónicos de los contactos que cada una ha publicado
en el Anuario.
Al ser un programa que corre en un navegador de Internet, como Internet Explorer o Firefox, el traslado entre secciones y páginas
resulta fácil y amigable, presentando además como ventaja que, una vez descargado, puede ser usado sin estar conectado a Internet
con fines de consulta de datos.
anual, Estados de Resultados del Sector Asegurador a Junio de 2008, el listado de Instituciones de Seguros autorizadas para operar
en México, un directorio de organismos internacionales, así como el tratamiento de temas como Solvencia II, Microseguros, Cambio
climático y el Seguro de Vida en el siglo XXI, entre otros.
¿Qué hacer para obtenerlo?
Es muy sencillo. Basta con entrar a la página www.anuarioseguros.com.mx y realizar los siguientes pasos:
1. Dar click en DESCARGAR AMSF
2. Llenar las celdas de registro con una dirección válida de correo electrónico
3. Consultar el correo proporcionado para consultar el código de registro
4. Dar click sobre el código o copiar y pegar en su navegador y dar ENTER
5. La descarga iniciará automáticamente
6. Siga las instrucciones de Instalación aceptando los términos y condiciones
En su escritorio aparecerá un acceso directo y listo, podrá comenzar a utilizar la versión electrónica del Anuario Mexicano de Seguros
y Fianzas.
El caso Nossa Caixa Mapfre
César Rojas
Integración de aseguradora y banco para aprovechar el mercado
Si en algún país ha tenido éxito el modelo de Bancaseguros, ése es Brasil. Con una participación de 66 por ciento de la distribución de
seguros de Vida, los resultados de este esquema de comercialización no tienen igual en otro país de América Latina.
Al respecto, Eduardo Freitas y Lucía Helena Cuevas, de Nossa Caixa Mapfre Vida e Previdencia, explicaron el exitoso caso de la
mezcla de la aseguradora de origen español, con uno de los bancos más fuertes de Brasil.
Nossa Caixa, fundado en 1917 como una institución de banca múltiple, maneja operaciones de crédito, negocios internacionales,
manejo de activos, tesorería, seguros y previsión privada. Es el agente financiero del gobierno de Sao Paulo, a quien administran
recursos presupuestales, hacen repasos de recursos a los municipios, pagan a sus proveedores y a 1.2 millones de empleados activos
y jubilados.
Es, asimismo, el cuarto banco en depósitos del estado de Sao Paulo, compuesto por 57 millones de habitantes –el más poblado de
Brasil-, representando 31 por ciento del Producto Interno Bruto, y el tercer estado en Índice de Desarrollo Humano dentro del país.
Cuenta con 3,356 puntos de venta, compuestos por 559 agencias, 393 puntos de venta exclusivos, 1283 puntos electrónicos de venta
y 1,121 corresponsales (panaderías, farmacias y otros negocios habilitados para recibir pagos). A pesar de ser estatal, Nossa Caixa
decidió ofertar acciones para mejorar sus reglas de operación y transparencia.
Por su parte, la Mutualidad Aseguradora de Propietarios de Fincas Rústicas de España (Mapfre) se fundó en España hace 75 años y
tiene presencia en 40 países con productos en todos los ramos del seguro. En Brasil tiene representación en los 24 estados con 9,592
corredores activos.
La fusión
En 2005, Mapfre se dio cuenta de que necesitaba un banco estratégico para distribuir sus productos en Brasil, en donde
principalmente Vida y Salud se distribuyen por este canal. Así, compró 51 por ciento de las acciones por 110 millones de dólares.
Lo que la aseguradora encontró al participar con Nossa Caixa fue una gran base de datos de clientes de ingresos medios y bajos, así
como de servidores públicos, con una fuerte interrelación entre clientes y empleados del banco, aunque no existía una tradición de
venta de productos no bancarios. Era necesario entonces iniciar rápidamente en ventas, desarrollando sistemas, productos y
campañas.
No esperaron, sin embargo, a tener todo listo para arrancar, sino por lo más simple, determinar las comisiones de ventas, implementar
una estrategia de acercamiento entre Mapfre y Nossa Caixa y comenzar a tomar las decisiones en conjunto, para lograr una alianza
total.
Se hizo un especial énfasis en el talento humano con el que contaba ya Nossa Caixa y se implementó el programa “Nuestros talentos”,
que ofrecía recompensas a los mejores vendedores y empleados del banco que mostraran resultados en el área de venta de seguros.
Bajo un programa de Desarrollo internacional desarrollado por Gordon Training International y la participación de LIMRA se han
entrenado a 150 líderes en lo que va de 2008.
Las 1.7 millones de pólizas vendidas la han convertido en poco tiempo en la compañía 17 del sector de seguros de vida y previsión y
en el segundo lugar en índice de rentabilidad, por lo que Mapfre considera un éxito la alianza con Nossa Caixa.
Pero el éxito se obtuvo en más de un frente: Respeto a la cultura del banco, mejor desempeño, simplificación y el poder incentivar y
desafiar a las personas fueron también resultados exitosos para ambas compañías.
“El banco respondió de manera muy entusiasta, los empleados están apasionados verdaderamente con el banco, al grado de que
hasta 3 generaciones de una familia han trabajado en él”, añade Freitas, quien mencionó 5 puntos que resultaron clave en la
integración exitosa de las compañías:
• Romper paradigmas
• Reconocer el desempeño de las personas
• Sinergia de los negocios
• Valorización de empleados
• Fidelidad de los clientes
Y, aunque aún falta mucho camino por recorrer, los ejecutivos de ambas empresas están confiados en que los principios que han
seguido para unir fortalezas van por buen camino.
2009
Tiempo de estrategias
Edgardo Méndez Montero
Para hacer frente a la inminente turbulencia financiera que privará en 2009, resulta indispensable crear un plan estratégico que ayude
a “generar una dirección clara”; a “identificar cuáles son los objetivos clave a mediano plazo”; a permitir a la empresa a determinar el
rumbo deseado; a “definir estrategias” a corto plazo para iniciar la marcha; a “identificar las capacidades de la empresa para el plan”; a
“poner número a todo el proceso”, y a “darle seguimiento”.
Tales son, en palabras de José Luis Delgado, director de la firma de consultoría Monere Business, los seis pasos con los que debe
contar un Plan de Negocios Estratégico, el cual, ante la adversidad económica de la época, parece volverse indispensable.
1. Dirección
Más que un problema, los cambios son una gran oportunidad. Por lo tanto, este momento en el que se está “metamorfoseando” el
sistema financiero resulta coyuntural para cambiar junto con el mercado. Para ello se requiere de empezar desde el inicio, lo que
implica replantear o comprobar que la “razón de ser” de la empresa esté bien ajustada.
José Luis Delgado argumenta que las empresas globales más grandes del mercado encontraron su razón de ser desde hace mucho
tiempo y que esto es lo que las ha hecho seguir vigentes, pues su razón de ser es universal. Un ejemplo es el caso de Walt Disney, la
cual tiene, en su razón de ser, “hacer feliz a la gente”, lo que incluye a todo el orbe y la que para cualquiera es atractiva, “pues quién
no quiere ser feliz”.
A fin de poder darle claridad a esta razón de ser de la empresa, es necesario responder tres preguntas clave: ¿Por qué existimos?, ¿A
quién servimos? y ¿Qué producimos?
GRAFICA POR QUÉ…
2. Objetivos estratégicos
Revisado el primer punto es preciso establecer “grandes y audaces metas a largo plazo”, las que deben de ir dentro del rango de lo
visionario; ser atractivas y alcanzables, inspiradoras; a fin de que todas las personas de la empresa puedan sentirse motivadas a
conseguir la meta impuesta.
La mayoría de estas metas tiene que ver con “crecimiento” en volumen o con el “conseguir cuentas clave”; sin embargo, también
pueden tener que ver con “enfocar los productos” a las personas o con un mayor “desarrollo tecnológico”.
Sean cuales sean los objetivos estratégicos, éstos deben de ser “alcanzables, retadores, específicos, medibles, realistas y tener un
plazo de uno a cinco años. Definidos los objetivos es necesario formar un procedimiento para poner en marcha la maquinaria, que nos
llevará a lograrlo.
3. Generar estrategias: Costo, diferenciación o enfoque.
En una encuesta se les preguntó a los empresarios “¿qué es lo que más apreciaban?”. Casi todos coincidieron en señalar a los
“procesos” como los objetivos de mayor valor, pues éstos hacen a las empresas más eficientes. Aquí se definirá el proceso para llegar
al objetivo.
Las estrategias son acciones a largo plazo y consisten en diseñar la fórmula para que la empresa sea más competitiva. Para
determinar la estrategia es importante llevar a cabo un análisis de mercado. José Luis Delgado señala que es necesario recordar que
el mercado está formado por clientes y competencia y que, entonces, hay que buscar los nichos en los que haya menos competencia,
sean estos de producto o de mercado.
Respecto del mercado hay que identificar cuáles clientes están desaprovechados; en qué zonas es dónde hay menor penetración o en
las que la competencia tiene debilidades que nuestra empresa puede superar, o identificar si tenemos algún producto que pueda
insertarse dentro de la cadena productiva de una empresa, que le brinde un mayor beneficio, como el seguro de cuentas por cobrar.
José Luis Delgado recalca que dentro del mercado no sólo hay que contemplar a los competidores actuales, sino a los potenciales, lo
cual puede incluir a los proveedores. En el caso del sector asegurador está el claro ejemplo de Axa, la que de ser una empresa de
asistencia en nuestro país, un proveedor para las compañías de seguros, es hoy una de las empresas más grandes del mercado.
Dentro del mercado se deben contemplar también los productos sustitutos y los clientes, los cuales pueden, en tiempos de crisis, optar
por no asegurarse o por incrementar su gasto en seguridad y reducirlo en seguros.
GRAFICA COMPETIDORES
Después de haber determinado el mercado, es posible hacer un análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas,
(Foda), a fin de determinar cuál es el mejor rumbo a seguir, y con base en ello definir la estrategia competitiva
La estrategia competitiva puede ser de tres clases: liderazgo en costo, diferenciación y enfoque. La primera tiene que ver con producir
a un menor costo, algo riesgoso en el mercado si no se tienen grandes volúmenes; la segunda es una de las menos atendidas en el
sector, pues casi todas las compañías tienen los mismos productos; la tercera tiene que ver con el enfoque, igualmente sin la atención
debida.
Esta estrategia tiene que ver con seleccionar un segmento de clientes: ¿dónde está la línea de productos para los abogados, el de los
médicos, por citar nichos profesionales, o el de los adultos contemporáneos, o sin ir más lejos, los microseguros?
Las estrategias deben ser sólidas, pero flexibles, y estar atentas al momento del mercado, a los cambios, a las tendencias, a las
modas. Los expertos aconsejan que “el mejor momento para cambiar es cuándo se está en la cima”, y lo que cambia no es la
estrategia, puesto que ésta debe de continuar, sino las tácticas. Es decir: la forma, no el fondo.
4. Identificar las capacidades
Con la estrategia bien definida, se deben observar ahora, dentro de las diversas áreas de la empresa: comercial, operación, finanzas o
administración, las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de cada una de ellas, las que deben ser calificadas de una
forma cuantitativa, con lo cual se sincronizarán las fortalezas y las oportunidades del mercado con las de nuestra empresa. Si no
existe dicha sincronía, es momento de hacer un cambio de producto o mercado sobre la base de las propias fortalezas de la empresa,
o de realizar una fuerte inversión para que los mayores valores estén dentro de las fuerzas y oportunidades.
José Luis Delgado comenta que se puede cambiar de producto o de mercado, pero no los dos al mismo tiempo. Para ejemplificar y
animar a los directivos a aventurarse al cambio, habló de la compañía Intel, la cual años atrás sólo producía chips para computadora,
pero que advirtió que con la competencia masiva iba a quebrar, decidiendo en ese instante hacer procesadores. Así es como logró
sobrevivir y llegar a ser la empresa que es hoy.
El experto considera indispensable que cada área sepa que es lo que tiene que hacer, es decir, cómo colabora con la estrategia: todo
mundo debe de tener claro a dónde quiere ir y enfocarse a esa estrategia.
GRAFICA FUERZAS
5. Número
A todos los procesos y movimientos anteriores se les debe de poner número, tanto para medir los resultados de cada área, como para
asignar un presupuesto, y, asimismo, se tiene que designar un responsable de cada área para que entregue resultados.
El plan predominante ha de ser el plan de ventas, pues de él nacen todos los demás planes, al ser la fuente primaria de los fondos,
aparte de que es la punta de lanza hacia el mercado. Nadie mejor que ellos saben cómo son y qué necesitan los clientes. Por ello es
indispensable incorporarlos al diseño del plan de ventas.
Igualmente se puede vislumbrar si es necesario hacer una inversión. En este momento el departamento de contabilidad juega un papel
predominante, pues éste debe determinar “qué es lo que más le conviene comprar o rentar” a la empresa, o “cómo obtener
financiamiento para llevar a cabo los cambios”. Este plan puede ser un buen foco de atracción para los inversionistas.
6. Monitoreo
Sólo estableciendo mecanismos de control es posible medir el progreso. Lo que no se mide, no se mejora. Estos números deben,
aparte de ser recabados, ser analizados de forma regular, al grado de que ser parte de la información financiera que revisa la
dirección.
Cada uno de los responsables del plan debe tener acceso a las cifras reales, y poder compararlas con el plan prospectivo que se trazó
desde un inicio, para corregir el rumbo de la empresa o de un área específica.
Las métricas generales tienen que ver con:
Participación de mercado
Crecimiento
Rentabilidad
Clientes nuevos
Porcentajes de clientes nuevos
Entrevistas por cada ejecutivo en ventas
Tiempo del ciclo de ventas
Porcentaje de efectividad: propuestas vs cierres
Asimismo, es buena idea crear mecanismos de medición de satisfacción de los clientes. Con base en ello se puede retroalimentar este
plan. El consultor de Monere Business también recomienda revisar de forma escrupulosa las desviaciones, sobre todo porque 2009 no
será un año fácil y, por ello, vale la pena diseñar una estrategia.
El Modelo de Madurez del Mercado… un enfoque sobre el Cumplimiento
Jennifer R. Berlin, LLIF
Vicepresidenta Corporativa, Investigación Internacional. LIMRA E.U.
La distribución, el marketing, las regulaciones y el producto representan los cuatro pilares del Modelo de Madurez del Mercado,
diseñado para ayudar a las compañías a prepararse para las diversas fases en las que ingresarán, como resultado de la maduración
de sus mercados.
La regulación es a menudo, a diferencia de la distribución, el producto y el marketing, un factor independiente, fuera del control de una
compañía específica, lo que puede determinar si una compañía mantendrá su crecimiento en el futuro o no.
Ocurre algún evento germinal que cambia para siempre la regulación dentro de una región o de un país, y esta regulación afecta el
crecimiento de los negocios y la distribución de manera muy extensa. La capacidad de una compañía de cumplir prontamente con las
regulaciones o, mejor aún, de anticiparse a las regulaciones, será un factor clave para asegurar su sobrevivencia y crecimiento.
Las regulaciones gubernamentales generalmente comienzan con un acuerdo básico de licencia y pruebas (Fase I) y, a medida que el
mercado madura, la vigilancia se hace más estricta. Las pruebas adicionales, la continuación de la educación y las auditorías que dan
como resultado enormes papeleos, son partes principales del entorno de los seguros durante las Fases III y IV. Incluso los procesos
de venta pueden estar sujetos a regulaciones.
América Latina se encuentra en las primeras etapas de las regulaciones de cumplimiento. Lo que conlleva el cumplimiento varía de
país en país, dependiendo de las regulaciones gubernamentales y de la manera en la cual se definen mejor los principales temas en
cuestión.
Basándonos en una reciente encuesta de LIMRA, el lavado de dinero y la comprensión por parte de los clientes son los principales
problemas que enfrentan tanto América Latina como Asia, siendo el fraude la tercera preocupación en orden de importancia.
El pilar de las regulaciones del Modelo de Madurez del Mercado proporciona visiones profundas para las compañías de servicios
financieros respecto de la manera en la cual deberán cumplir con las regulaciones, para poder sostener un crecimiento a futuro.
Algunas de las sugerencias incluyen:
• Evitar las regulaciones innecesarias estableciendo de manera proactiva procesos para evitar la venta equivocada e impedir la falta
de comprensión por parte de los consumidores.
• Implementar soluciones que maximizarán la productividad de su canal de distribución, a través de mejores prácticas en el
reclutamiento, selección, capacitación, tutoría y supervisión.
• Identificar las próximas tendencias en el cumplimiento, para ayudar a darle forma a sus negocios antes de que se establezcan.
El Modelo de Madurez del Mercado entrega a los profesionales de los servicios financieros una visión profunda de lo que puede
deparar el futuro dentro de sus negocios. En la Fase IV y siguientes, la consolidación y la tecnología jugarán un papel todavía más
importante dentro de la distribución, el desarrollo de productos, el marketing y, lo más importante, en el cumplimiento.
El cumplimiento es la capacidad de una compañía de cumplir de manera completa con las regulaciones establecidas por el gobierno.
Pero, más que eso, el cumplimiento trata sobre la comprensión por parte del cliente respecto de lo que ha adquirido.
¿De qué manera cumple una compañía con todas las regulaciones, con el fin de evitar multas e, incluso, prisión? Si no existen
procesos establecidos para manejar los problemas de cumplimiento de una compañía, ésta se encontrará rápidamente atrapada por la
publicidad negativa, desmoronamiento de la marca, grandes multas y sanciones, y/o el alto costo de buscar asesoría externa y de
pagar gastos de convenios.
Todavía más importante que evitar el riesgo del cumplimiento en el futuro será la capacidad de una compañía para evaluar sus propios
riesgos en una etapa temprana. Dos componentes principales para el éxito de una compañía son su capacidad para probar que 1) sus
agentes vendieron el producto adecuado y 2) el cliente comprendió lo que estaba adquiriendo.
Las compañías pueden evitar multas y juicios simplemente poniendo en práctica un proceso para monitorear la comprensión por parte
de los clientes. En Estados Unidos, un país de Fase IV, en donde la norma exige tener grandes departamentos de cumplimiento, la
adecuación y el reemplazo son las dos áreas que reciben la mayor parte de la presión y de la exposición, especialmente en el
mercado de personas mayores de edad, en donde la venta del producto más adecuado a las necesidades de una persona es de
crucial importancia.
Usted no desea tener un gobierno que no comprende su negocio sea el que está creando las regulaciones. Sea proactivo y aprenda
de otros mercados maduros para evitar reglas y regulaciones innecesarias. Ponga especial atención y comercialice de manera
especial con la gente mayor, puesto que lo más probable es que el gobierno responda a este segmento de mercado, el cual constituye
el segmento más vulnerable, el de mayor poder adquisitivo y el que presenta más riesgos.
La importancia de la documentación para evitar juicios y falta de comprensión clara por parte del cliente no puede ser subestimada.
Se han presentado muchos juicios y multas en casos en donde el cliente no comprendió lo que estaba comprando, o en donde el
cliente compró algo que le hicieron creer que era otro producto. El hecho de desarrollar una manera de monitorear la comprensión del
cliente en los mercados emergentes ayudará a preparar a su compañía para las futuras regulaciones.
En el Reino Unido, un país de Fase IV, el proceso de ventas continúa estando dentro de los primeros lugares en el proceso de control.
A diferencia de Estados Unidos, el Reino Unido redujo recientemente de manera substancial el tamaño de sus departamentos de
cumplimiento y está extendiendo el papel del cumplimiento a lo largo de diversas divisiones de la compañía.
El último capítulo del cumplimiento son las regulaciones de cumplimiento basadas en principios que ahora están a la cabeza en el
Reino Unido, ofreciendo solamente pautas generales sobre la manera en la cual proteger a los consumidores. Se permite a las
compañías que implementen lo que consideren necesario para cumplir con el amplio entorno regulatorio.
Esto puede llevar a las compañías a que no implementen los procedimientos adecuados, puesto que las penas por no cumplir con la
protección del consumidor no están especificadas.
El trasfondo que nos dejan las regulaciones de cumplimiento basadas en los principios es que los reguladores del Reino Unido no
pueden desarrollar regulaciones con la rapidez suficiente como para solucionar todos los problemas del mercado.
A medida que los productos se vuelven más complejos y la fuerza de ventas más independiente, se produce un vuelco desde una
función de cumplimiento centralizada a una más descentralizada, ampliando la responsabilidad del comportamiento ético a toda la
organización.
En Asia (en donde los países varían entre Fase I a IV), la ética en el proceso de ventas es el motor clave de la regulación. A medida
que los agentes reclutados comienzan a vender a personas más allá de su círculo de familiares y amigos, el comportamiento del
agente es clave para evitar la mala comprensión por parte del cliente.
En Hong Kong, un reciente requerimiento para la entrega de la licencia dio como resultado una caída en el reclutamiento de más de 25
por ciento (una cuarta parte de la potencial fuerza de ventas fue eliminada con una sola regulación).
Por otra parte, el beneficio potencial de terminar con una fuerza de ventas más competente y profesional como resultado del
requerimiento de licencia, no puede ser subestimado. Muchos de los problemas de cumplimiento de las compañías surgen como
resultado de la contratación de agentes que no estaban calificados o no eran competentes para vender los productos de la compañía.
Al mirar en la Internet, el número de trabajos disponibles en Asia para las oficinas de cumplimiento es muy grande, lo que refleja la
necesidad de solucionar los problemas de cumplimiento y, específicamente, de ética, al nivel de agentes.
El Servicio de Cumplimiento de LIMRA ofrece los siguientes recursos:
1. iCAP
http://www.limra.com/Compliance/RiskManagement/CAP.aspx
2. AML Training http://www.limra.com/Compliance/Training/AML.aspx?lang=EN®ion=NA
3. Ethics Training
http://www.limra.com/LA/Compliance/MarketConductEthics.aspx?lang=EN®ion=LA
Situación Financiera Internacional…
Duras precisiones del Presidente de Francia
• Destaca Nicolas Sorkozy la importancia de hablar con la verdad a los ciudadanos para infundirles fuerzas que los ayuden a superar
la crisis
• Ubica el estado de las cosas como una coyuntura para la toma de decisiones que cambie vicios que cita muy puntualmente en un
discurso
• El mensaje y el contexto aplican a todos los países afectados por causas que cuestiona y propone soluciones que recoge en Consejo
Europeo
En Toulon, el presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, pronunció un discurso el 25 de septiembre, acerca de la situación
financiera internacional, con ideas que serían traducidas a propuestas en el Consejo Europeo que semanas después se llevaría a cabo
en Bruselas.
Aunque en su mensaje cita a los franceses, como es obvio, basta cambiar la nacionalidad y ubicarla en la que corresponda, para
comprender aspectos fundamentales que al ser descuidados hoy tienen al mundo en el centro de diversos desafíos.
En el Consejo Europeo y precisamente en el documento a que dio lugar la reunión de 27 jefes de Estado, se hace un claro
reconocimiento al liderazgo del presidente francés, al unificar en una sola dirección el problema y su tratamiento.
He aquí un extracto del discurso, para su lectura, análisis, comparación e inspiración.
DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FRANCESA,
NICOLAS SARKOZY
SITUACIÓN FINANCIERA INTERNACIONAL
(Toulon, 25 de septiembre de 2008)
Señoras y Señores Ministros,
Señoras y Señores Parlamentarios,
Si he querido dirigirme esta tarde a los franceses, es porque la situación de nuestro país lo exige. Soy consciente de mi
responsabilidad en estas circunstancias excepcionales. Una crisis de confianza sin precedente desestabiliza la economía mundial. Las
grandes instituciones financieras están amenazadas, millones de pequeños ahorristas en el mundo que depositaron sus ahorros en la
bolsa ven cómo su patrimonio se descompone día tras día, millones de jubilados que han cotizado en fondos de pensiones temen por
su jubilación, millones de hogares modestos viven momentos difíciles por el alza de los precios.
Como en todo el mundo, los franceses temen por sus ahorros, por su empleo y por su poder adquisitivo.
El miedo es sufrimiento.
El miedo impide emprender.
El miedo impide implicarse.
Cuando se tiene miedo, no se tienen sueños; cuando se tiene miedo, uno no piensa en el futuro.
Hoy, el miedo es la principal amenaza para la economía.
Hay que vencer ese miedo. Es la labor más urgente. No se vencerá, no se restablecerá la confianza con mentiras, sino diciendo la
verdad.
Los franceses quieren la verdad y estoy convencido de que están dispuestos a escucharla. Si sienten que se les esconde algo, la duda
crecerá. Si están convencidos de que no se les oculta nada, hallarán en ellos mismos la fuerza para superar la crisis.
Decir la verdad a los franceses es decirles que la crisis no ha terminado; que sus consecuencias serán duraderas; que Francia está
demasiado implicada en la economía mundial como para pensar siquiera un instante que pueda estar protegida contra los
acontecimientos que, ni más ni menos, desequilibran el mundo.
Decir la verdad a los franceses es decirles que la crisis actual tendrá consecuencias en el crecimiento, en el desempleo, en el poder
adquisitivo durante los próximos meses.
Decir la verdad a los franceses es decir, en primer lugar, la verdad sobre la crisis financiera, porque esta crisis, sin igual desde los
años 30, marca el final de un mundo construido desde la caída del Muro de Berlín y el final de la Guerra Fría, ese mundo que fue
impulsado por un gran sueño de libertad y prosperidad.
La generación que venció al comunismo había soñado con un mundo donde la democracia y el mercado resolverían todos los
problemas de la humanidad; había soñado con una mundialización feliz que acabaría con la pobreza y la guerra.
Este sueño ha empezado a hacerse realidad: las fronteras se han abierto, millones de hombres han escapado a la miseria. Pero el
sueño se ha quebrado con el resurgimiento de los fundamentalismos religiosos, los nacionalismos. Las reivindicaciones identitarias, el
terrorismo, los dumpings, las deslocalizaciones, las derivas de la fianzas globales, los riesgos ecológicos, el agotamiento anunciado de
los recursos naturales, las revueltas del hambre.
En el fondo, con el final del capitalismo financiero --que había impuesto su lógica a toda la economía y que había fomentado su
perversión-- muere una determinada idea de la mundialización.
La idea de la omnipotencia del mercado que no debía ser alterado por ninguna regla, por ninguna intervención pública; esa idea de la
omnipotencia del mercado era descabellada.
La idea de que los mercados siempre tienen razón es descabellada.
Durante varios decenios, se han creado las condiciones que sometían la industria a la lógica de la rentabilidad financiera a corto plazo.
Se han ocultado los riesgos crecientes que había que correr para obtener rendimientos cada vez más exorbitantes.
Se han desarrollado sistemas de remuneración que incitaban a los operadores a correr cada vez más riesgos inconsiderados.
Se ha fingido creer que los riesgos desaparecían uniéndolos.
Se ha permitido que los bancos especulen en los mercados en vez de hacer su trabajo que consiste en invertir el ahorro en desarrollo
económico y analizar el riesgo del crédito.
Se ha financiado al especulador y al no emprendedor.
No se han controlado las agencias de calificación y los fondos especulativos.
Se ha obligado a las empresas, a los bancos, a las aseguradoras a inscribir sus activos en las cuentas a precios del mercado que
aumentan y se reducen en función de la especulación.
Se ha sometido a los bancos a reglas contables que no garantizan la gestión correcta de los riesgos y que, en caso de crisis, agravan
la situación en vez de amortiguar el coche.
¡Es una locura y hoy pagamos por ello!
Este sistema donde el responsable de un desastre puede partir con un paracaídas dorado, donde un corredor de bolsa puede hacer
perder 5,000 millones de euros a su banco sin que nadie se dé cuenta, donde se exige a las empresas rendimientos tres o cuatro
veces más elevados que el crecimiento real de la economía; este sistema, ha creado profundas desigualdades, ha desmoralizado a las
clases medias y ha fomentado la especulación en los mercados inmobiliarios, de materias primeras y de productos agrícolas.
Pero este sistema --hay que decirlo porque es la verdad-- no es la economía de mercado, no es el capitalismo.
La economía de mercado es el mercado regulado, el mercado al servicio del desarrollo, al servicio de la sociedad, al servicio de todos.
No es la ley de la jungla, no son beneficios exorbitantes para unos y sacrificios para todos los demás. La economía de mercado es la
competencia que reduce los precios, que elimina las rentas y que beneficia a todos los consumidores.
El capitalismo no es el corto plazo. Es el largo plazo, la acumulación del capital, el crecimiento a largo plazo.
El capitalismo no es la primacía del especulador. Es la primacía del emprendedor, la recompensa del trabajo, del esfuerzo, de la
iniciativa.
El capitalismo no es la disolución de la propiedad, la irresponsabilidad generalizada. El capitalismo es la propiedad privada, la
responsabilidad individual, el compromiso personal. Es una ética, una moral, instituciones.
De hecho, el capitalismo ha posibilitado el extraordinario auge de la civilización occidental desde hace siete siglos.
La crisis financiera que vivimos hoy, mis queridos compatriotas, no es la crisis del capitalismo. Es la crisis de un sistema que se ha
alejado de los valores más fundamentales del capitalismo, que ha traicionado al espíritu del capitalismo.
Quiero decirlo a los franceses: el anticapitalismo no ofrece ninguna solución a la crisis actual. Reanudar con el colectivismo que tantos
desastres provocó en el pasado sería un error histórico.
Pero no hacer nada, no cambiar nada, conformarse con cargar al contribuyente todas las pérdidas y fingir que no ha pasado nada
también sería un error histórico.
Mis queridos compatriotas, podemos salir reforzados de esta crisis. Podemos salir y podemos salir reforzados, si aceptamos cambiar
nuestro modo de pensamiento y nuestros comportamientos. Si hacemos el esfuerzo necesario para adaptarnos a las nuevas
realidades que se imponen a nosotros. Si actuamos en vez de padecer.
•••
La crisis actual debe incitarnos a refundar el capitalismo en una ética del esfuerzo y del trabajo, a encontrar de nuevo un equilibrio
entre la libertad necesaria y la regla, entra la responsabilidad colectiva y la responsabilidad individual.
Tenemos que alcanzar un nuevo equilibrio entre el Estado y el mercado, cuando en todo el mundo los poderes públicos se ven
obligados a intervenir para salvar el sistema bancario del derrumbe.
Debe instaurarse una nueva relación entre la economía y la política mediante el desarrollo de nuevas reglamentaciones.
La autorregulación para resolver todos los problemas se ha acabado.
El laissez-faire se ha acabado.
El mercado que siempre tiene razón se ha acabado.
Hay que aprender de la crisis para que no se reproduzca. Hemos estado al borde de la catástrofe, el mundo ha estado al borde de la
catástrofe. No podemos correr el riesgo de empezar de nuevo.
Si queremos construir un sistema financiera viable, la moralización del capitalismo financiero es una prioridad.
No dudo en decir que los modos de remuneración de los dirigentes y de los operadores deben estar enmarcados. Ha habido
demasiados abusos, demasiados escándalos.
O los profesionales se ponen de acuerdo sobre las prácticas aceptables o el Gobierno de la República resolverá el problema mediante
la ley antes de fin del año.
Los dirigentes no deben tener el estatuto de mandatario social y beneficiar a la vez de las garantías de un contrato de trabajo. No
deben recibir acciones gratuitas. Su remuneración debe fundarse en los resultados económicos reales de las empresas. No deben
poder optar por un paracaídas dorado cuando han cometido faltas o han puesto a su empresa en dificultad.
Y si los dirigentes están interesados por el resultado –es algo positivo- los demás asalariados de la empresa, en particular los más
modestos, también deben estarlo, puesto que ellos también participan en la riqueza de la empresa. Si los dirigentes tienen stock
options, los demás asalariados también deben tenerlas o beneficiar de un sistema de incentivos.
He aquí algunos principios sencillos basados en el sentido común y en la moral elemental en los que no cederé.
Los dirigentes perciben remuneraciones elevadas porque tiene grandes responsabilidades. Pero no se puede querer un buen salario y
no asumir las responsabilidades. Ambas cosas van unidas.
Es aún más cierto en el campo de las finanzas. ¿Cómo admitir que tantos operadores financieros salgan ganando, cuando durante
años se han enriquecido conduciendo a todo el sistema financiero a la situación actual?
Se han de buscar responsabilidades y los responsables de este naufragio deben, al menos, ser sancionados financieramente. La
impunidad sería inmoral. No podemos conformarnos con hacer pagar a los accionistas, a los clientes, a los asalariados, a los
contribuyentes y exonerar a los principales responsables. ¿Quién podría aceptar algo que sería, ni más ni menos, una gran injusticia?
Además hay que reglamentar los bancos para regular el sistema, ya que los bancos son el núcleo del sistema.
Hay que dejar de imponer a los bancos reglas de prudencia que incitan primero a la creatividad contable y no a gestionar con rigor los
riesgos. En el futuro, habrá que controlar mucho mejor la forma en la que desempeñan su oficio, el modo de evaluación y de gestión
de los riesgos, la eficacia de los controles internos, etc.
Habrá que imponer a los bancos a financiar el desarrollo económico y no la especulación.
La crisis que vivimos debe conducirnos a una reestructuración de gran amplitud de todo el sector bancario mundial. Teniendo en
cuenta lo que cavad de ocurrir y la importancia de las implicaciones para el futuro de nuestra economía, es evidente que, en Francia,
el Estado estará atento y desempeñará un papel activo.
Habrá que enfrentarse al problema de la complejidad de los productos de ahorro y de la opacidad de las transacciones para que cada
uno pueda evaluar realmente los riegos que corre.
Pero también habrá que plantearse preguntas polémicas como la de los paraísos fiscales, las condiciones en las que se realizan las
ventas al descubierto que permiten especular vendiendo títulos que no se poseen o la cotización continúa que permite comprar y
vender en todo momento activos y que influye --como sabemos-- en las aceleraciones del mercado y en la creación de burbujas
especulativas.
Habrá que interrogarse sobre la obligación de contabilizar los activos al precio del mercado que tanto desestabilizan en caso de crisis.
Habrá que controlar a las agencias de calificación que --insisto en ello-- han presentado fallas. De ahora en adelante, ninguna
institución financiera, ningún fondo, deben poder escapar al control de una autoridad de regulación.
Pero la reorganización del sistema financiero no sería completa, si a la par no se previera acabar con el desorden monetario.
La moneda está en el centro de la crisis financiera y de las distorsiones que afectan a los intercambios mundiales. Si no somos
cuidadosos, el dumping monetario acabará por engendrar guerras comerciales extremadamente violentas y dará vía libre al peor
proteccionismo, ya que al productor francés puede obtener todos los beneficios de productividad que quiera o que pueda; puede
incluso competir con los salarios reducidos de los obreros chinos. Pero no puede compensar la infravaloración de la moneda china.
Nuestra industria aeronáutica puede ser muy eficaz, pero no puede luchar contra la ventaja competitiva que la infravaloración crónica
del dólar da a los constructores estadounidenses.
Por tanto reitero hasta que punto me parece necesario que los Jefes de Estado y de Gobierno de los principales países concernidos se
reúnan antes a fin de año para extraer las lecciones de la crisis financiera y coordinar sus esfuerzos para restablecer la confianza. Ha
realizado esta propuesta de pleno acuerdo con la Canciller alemana, l con quien me he entrevistado y con quien comparto las mismas
preocupaciones a propósito de la crisis financiera y sobre las lecciones que vamos a tener que extraer.
Estoy convencido de que el mal es profundo y de que hay que renovar todo el sistema financiero y monetario mundial, como en
Bretton Woods después de la II Guerra mundial. Así podremos crear herramientas para una regulación mundial que la globalización y
la mundialización de los intercambios hacen necesarias. No se puede seguir gestionando la economía del siglo XXI con los
instrumentos económicos del siglo XX. Tampoco se puede concebir el mundo del mañana con las ideas de ayer.
Cuando los bancos centrales hacen todos los días la tesorería de los bancos y cuando el contribuyente estadounidense va a gastar un
billón de dólares para evitar la quiebra generalizada, ¡me parece que la cuestión de la legitimidad de los poderes públicos para
intervenir en el funcionamiento del sistema financiero ya no se plantea!
A veces, la autorregulación es suficiente, A veces, el mercado se equivoca. A veces, la competencia es ineficaz o desleal. Entonces,
el Estado tiene que intervenir, imponer reglas, invertir, tomar participaciones, a condición de que sepa retirarse cuando su intervención
ya no sea necesaria.
No habría nada peor que un Estado preso de los dogmas, preso de un doctrina rígida como una religión. Imaginemos como estaría el
mundo, si el gobierno estadounidense no hubiese hecho nada frente a la crisis financiera, con el pretexto de respetar una supuesta
ortodoxia en materia de competencia, de presupuesto o de moneda.
En estas circunstancias excepcionales en las que la necesidad de actuar se impone a todos, llamo a Europa a reflexionar sobre su
capacidad para hacer frente a la urgencia, a concebir de nuevo sus reglas, sus principios, extrayendo lecciones de lo que ocurre en el
mundo. Europa debe dotarse de los medios necesarios para actuar cuando la situación los exige y no condenarse a padecer.
Si Europa quiere preservar sus intereses, si quiere poder intervenir en la reorganización de la economía mundial, debe iniciar una
reflexión colectiva sobre su doctrina de la competencia --a mi juicio, la competencia es sólo un medio y no un fin en sí--, sobre su
capacidad para movilizar recursos para preparar el futuro, sobre los instrumentos de su política económica, sobre los objetivos
asignados a la política monetaria.
Sé que es difícil porque Europa incluye 27 países, pero cuando el mundo cambia, Europa también debe cambiar. Debe ser capaz de
transformar sus propios dogmas. No puede estar condenada a la variable de ajuste de las demás políticas, por no disponer de medios
para actuar.
Y quiero hacer una pregunta seria: si lo ocurrido en Estados Unidos hubiese ocurrido en Europa, ¿con qué rapidez, con que fuerza,
con qué determinación se habría enfrentado Europa, con las instituciones y los principios actuales, a la crisis?
Para todos los europeos, es evidente que la mejor respuesta a la crisis debería ser europea. En mi condición de Presidente de la
Unión, propondré iniciativas en este sentido en el próximo Consejo europeo de 15 de octubre.
Solvencia II
Origen y Objetivo
La puesta en marcha del modelo de Solvencia II tomará a muchos en una posición incómoda, si no comienzan a trabajar en la
implementación de las diferentes etapas dentro de sus compañías. Explicar sus raíces y alcances no estará de más en los próximos
meses y años.
En el marco de la XXVII Convención Nacional de Funcionarios del Sector Asegurador, A.C., FUSA, Cristina Castelazo, directora de
Servicios Financieros y Actuariales de la firma KPMG presentó un panorama muy completo sobre el tema, que sirve para ir a los
orígenes y objetivos.
Historia
Los primeros en tomar en cuenta los riesgos operacionales, el correcto matching entre activos y pasivo, así como a poner atención en
los requerimientos de solvencia fueron los finlandeses en la década de los cincuentas.
Mas es en los ochentas cuando surge en Estados Unidos el “Risk Based Capital”, basado ya en normas bien definidas que toman en
cuenta riesgos de inversión en retan fija, renta variable, inmuebles, crédito, suscripción y filiales.
A la par, en Alemania se crea el Sistema de Supervisión de Seguros, la valoración de riesgos, el cual desarrolla parámetros de
valoración de riesgos, Sistemas de Alerta Temprana y el Sistema de Índice de Ratios Seguros (Insurance Index Rating System).
Es en la recta final del siglo XX, en 1998 y 1999, con la Ley sobre el Control y Transparencia de las Corporaciones, cuando la
Comisión Europea aprueba un plan de acción en materia de servicios financieros.
Los Países Bajos entonces proponen un modelo en el cual los requerimientos de solvencia sean acordes con los riesgos del sector
asegurador, ya que reconoce carencias para diferenciar los específicos perfiles de riesgo de los aseguradores, así como la
inexistencia de incentivos que promuevan que los supervisores integren su gestión de riesgos en los modelos internos.
Hacia 2001, la autoridad holandesa un nuevo marco de valoración financiera (Financial Assesment Framework), un modelo que se
basa en un test de adecuación de capital de acuerdo con tres elementos:
• Provisiones Técnicas
• Prueba de Solvencia
• Proyección a largo plazo sobre nivel de solvencia
En el Reino Unido comienza a utilizarse la aplicación de los tres pilares de Basilea a la regulación de seguros, con el objetivo de
establecer un enfoque de capital basado en la consideración de los diferentes riesgos: mercado, crédito, liquidez, asegurador,
operacional y de grupo.
En 2002, la Comisión Europea se propuso mejorar el sistema actual, lanzando el proyecto de Solvencia I. En 2003, Suiza desarrolla su
propio Test de Solvencia, ya con una esencia muy parecida a Solvencia II, pues pretende proteger al asegurado mediante un sistema
basado en primas, y no en normas. La estructura también es de tres pilares y trata de valorar el activo y pasivo de acuerdo al
mercado.
Es hasta 2005 cuando se inicia realmente con Solvencia II, basado en Basilea II, que contempla la elaboración de un modelo estándar,
en el que se tienen en cuenta los riesgos de las entidades aseguradoras en forma global.
Con esto, las normas comunitarias en el sector asegurador presentan una nueva organización:
CUADRO SOLVENCIA 1
Siendo así los principales actores de Solvencia II:
• Comisión Europea
• EIOPC (Comité Europeo de Seguros y Pensiones)
• CEIOPC (Comité Europeo de Supervisores de Seguros y Pensiones Ocupacionales)
• Actuarios
• Industria
Trabajando en el siguiente flujo:
CUADRO SOLVENCIA 2
En América Latina ya se han venido sustituyendo los conceptos de capital mínimo, como concepto estático, por normas vinculadas a
Solvencia, como incrementos en los montos de capital mínimo, mayores exigibilidades para la constitución de reservas, valuación de
pasivos, el no permitir que la totalidad del activo sea computable a los fines del margen de solvencia y la incidencia al reaseguro.
¿Qué es SOLVENCIA II?
Nace del modelo de Basilea II, dirigido a mejorar la seguridad del sistema financiero, al poner mayor énfasis en los controles internos
de los bancos y modelos y procesos de administración de riesgos.
Así es que lo que Basilea II fue para los bancos, Solvencia II es para los aseguradores. Sin embargo, mientras que Basilea II se centra
en los riesgos de crédito y operacional, Solvencia II trata de abarcar todos los riesgos, tanto de activo como de pasivo y constituye, así,
uno de los proyectos más ambiciosos que ha tomado la industria aseguradora.
La implantación de Solvencia II tendrá una incidencia directa sobre la rentabilidad de las aseguradoras: Mayor transparencia del
sector, aumento en la eficiencia del uso de capital y mejora en la gestión empresarial.
¿Cuál es su objetivo?
Solvencia II pretende ser un sistema que permita determinar los recursos propios mínimos a requerir a cada aseguradora en función
de los riesgos asumidos y de la gestión que realice de cada uno de ellos, estableciendo nuevas competencias y mecanismos de
actuación de los supervisores.
Dentro de sus objetivos está el establecimiento de la información que las entidades deberían proporcionar, con relación a su política de
gestión de riesgos, de tal forma que todos los participantes del mercado dispondrían de información suficiente sobre la existencia y
mantenimiento del nivel de solvencia de las entidades.
Crear correspondencia entre el capital y los riesgos asumidos, e imponer una valoración a precios de mercado tanto de activos como
de pasivos, es también algo que se pretende con Solvencia II.
Los tres pilares
Solvencia dos toma en cuenta los riesgos citados anteriormente en tres pilares fundamentales:
Pilar I: Requerimientos cuantitativos
Es el capital necesario para hacer frente a los riesgos asumidos por la compañía, divididos en Capital Exigido (Solvency Capital
Requirement), basado en el riesgo soportado por la aseguradora, que garantice un mínimo de capital para mantener la protección
apropiada a los usuarios y la estabilidad del mercado; y Capital Mínimo (Minimum Capital Requirement), el cual debería dar al capital
un colchón contra el riesgo financiero de la compañía.
Pilar II: Revisión del supervisor
Los objetivos de la actuación de los supervisores serán asegurarse de que la compañía cumple adecuadamente con los niveles de
gestión de riesgo y de que esté adecuadamente capitalizada.
Pilar III: Disciplina de Mercado
Este aspecto trata de fomentar la disciplina de mercado exigiendo que se facilite información relevante respecto a la adecuación de
capital de las aseguradoras. Dicha información irá a los participantes del mercado, tales como accionistas, reaseguradoras y
asegurados y se considerarían de manera conjunta con las enviadas a los reguladores, para efectos de consistencia.
Beneficios para la Industria
Se espera que la implantación de Solvencia II tenga como consecuencia:
1. Mejora en el proceso de toma de decisiones
2. Diseño de productos con una asignación de precios de forma más adecuada a los riesgos.
3. Reducción en los requerimientos de capital en función de las coberturas reaseguradas
4. AM Best considera que Solvencia II podrá incrementar sustancialmente las exigencias legales de capital para la mayoría de
las aseguradoras europeas.
5. Mayor presión hacia la consolidación en el sector, una mejora de la competitividad y de la asignación de capital y una mayor
cultura de gerencia de riesgo
6. Incremento en la demanda de reaseguro, en particular para aseguradoras con una exposición elevada a productos de capital
intensivo y a largo plazo.
7. Alineación con las nuevas normas IFRS II
El modelo de Solvencia II entrará en funcionamiento para las empresas a finales de 2012 y deberá servir para dinamizar y sistematizar
de una manera más homogénea y rigurosa el cálculo, medición y gestión de riesgos dentro de las compañías aseguradoras, facilitando
la aplicación de un modelo.
Por lo tanto, las aseguradoras deben empezar a identificar los problemas potenciales y a planificar los posibles remedios. Deben
comenzar a prepararse de manera activa en:
• Revisión de los conceptos
• Inicio de la recopilación de información
Realización de un análisis interno
• Reconocimiento y cuantificación de cada tipo de riesgo
• Definición de modelos internos de medición
• Validación y seguimiento de dichos modelos
• Práctica de análisis de los impactos operativos y organizativos en la aplicación de las nuevas normas
De acuerdo con Cristina Castelazo, la aplicación de las normas de Solvencia II debe considerarse una importante herramienta de
apoyo que permitirá lograr una gestión eficiente de riesgos y proporcionar una valoración más adecuada de sus activos y pasivos.
Afirmó que este modelo está pensado para tener compañías más fuertes, que den al final mejor servicio a sus asegurados.
Mediación, conciliación y arbitraje
Lic. Patricia Rivera Torres
OBSERVACIONES: Aunque este artículo estaba previsto para ser reproducido en tres partes, con la finalidad de que el lector tenga el
concepto total de una manera más manejable, incluimos en este número uniendo las partes dos y tres, en el entendido de que la
primera apareció en la edición anterior. Corresponde a la exposición que la Lic. Patricia Rivera Torres hiciera durante las VI Jornadas
de Reaseguro 2008 patrocinadas por Swiss Re, en las que la socia presidenta del Bufete Rivera Torres Zamudio habló “Mediación,
Conciliación y arbitraje”.
3.2 Tipos de arbitraje y sus características
I) Arbitraje Institucional y Arbitraje Ad Hoc
En la doctrina y en la práctica se distingue entre el arbitraje institucional y el ad hoc. En el primero, una institución arbitral funge
como administradora en su procedimiento, con las ventajas que ello conlleva, como facilitar a las partes y a los árbitros el
tratamiento de ciertos problemas, entre ellos el de contar con un reglamento que contiene reglas de arbitraje, la constitución del
tribunal arbitral, la determinación de los honorarios de los árbitros, su depósito en la institución, el de los gastos administrativos
y su manejo, así como la asistencia y, en algunos casos, el control o vigilancia del procedimiento.
En el arbitraje ad hoc, las partes elaboran y pactan las reglas que regirán el procedimiento, en el acuerdo arbitral, o bien
adoptan reglas establecidas pero que no serán administradas por una institución. El buen desarrollo de un arbitraje de este tipo
depende de que las partes, sus representantes y el o los árbitros actúen en forma coordinada, pudiendo ser más rápido, menos
costoso y con la confidencialidad mejor resguardada.
Lo más recomendable es evaluar, en cada caso, las ventajas y desventajas que ofrecen los arbitrajes institucionales y los ad
hoc. Adicionalmente, se debe distinguir cuando el arbitraje institucional deriva de una ley administrativa, en la que la función
arbitral se desarrolla por una autoridad, en cumplimiento de la ley que la crea, pues en ese y otros similares existen tesis
jurisprudenciales que determinan que existe un acto de autoridad, ya que se ventilan ante autoridades adscritas al poder
ejecutivo.
Cabe mencionar, como ejemplos de estas instituciones arbitrales, a la Procuraduría Federal del Consumidor, la Comisión
Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, la Comisión Nacional de Arbitraje Médico y,
como instituciones arbitrales privadas, el Centro de Arbitraje de México (CAM), la Cámara de Comercio de la Ciudad de México
(CANACO) en lo nacional y la American Arbitration Association (AAA), London Court of International Arbitration (LCIA),
International Chamber of Comerse (ICC) en lo internacional, entre otras.
II) Arbitraje de Estricto Derecho o de Iure y Arbitraje en Amigable
Composición o Ex aequo et bono.
Esta diferencia deriva exclusivamente de la forma en que se dicta el laudo, toda vez que:
El arbitraje de estricto derecho es dictado de acuerdo al derecho aplicable, según lo pactado en el acuerdo arbitral, y debe
estar debidamente fundado y motivado.
En el arbitraje en amigable composición las partes acuerdan, clara y expresamente, que el laudo se dictará y deberá
ajustarse a un criterio de equidad, en conciencia y a buena fe guardada.
III) Arbitraje Internacional y Nacional
En el arbitraje internacional, la formación del pacto arbitral y el desarrollo del arbitraje y su ejecución se regirán por las normas
propias del arbitraje internacional, tomando en cuenta a las partes cuando tienen su establecimiento de negocios en distintos
países y a la naturaleza de la controversia. Este arbitraje está dotado de mayor flexibilidad que el nacional. Son aplicables la
Convención de Nueva York y la Ley Modelo de UNCITRAL.
El arbitraje nacional se configurará de acuerdo con la legislación de la entidad federativa correspondiente.
En México, el Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal, en su artículo 611, prevé un requisito de forma, al
establecer que «… el compromiso puede celebrar/se por escritura pública, por escritura privada o en acta ante el juez,
cualquiera que sea la cuantía.»
A su vez, el Código de Comercio (CC), al que fue incorporada la Ley Modelo de Naciones Unidas en 1993, establece que el
procedimiento mercantil, preferente a todos, es el que libremente convengan las partes, con las limitaciones que se señalan en
el mismo ordenamiento, pudiendo ser un procedimiento convencional ante Tribunales o un procedimiento arbitral y que los
tribunales se sujetarán al procedimiento convencional que las partes hubieren pactado, siempre que el mismo se hubiese
formalizado en escritura pública, póliza ante corredor o ante el juez que conozca de la demanda en cualquier estado del juicio, y
se respeten las formalidades esenciales del procedimiento.11
Por su parte, el artículo 1423 del mismo Código de Comercio establece que el acuerdo de arbitraje deberá constar por escrito y
consignarse en documento firmado por las partes o en un intercambio de cartas, télex, telegramas, facsímil u otros medios de
telecomunicación que dejen constancia del acuerdo, o en un intercambio de escritos de demanda y contestación en los que la
existencia de un acuerdo sea afirmada por una parte, sin ser negada por la otra.
En este caso la parte que inicie el arbitraje debe considerar seriamente con qué medios de prueba cuenta respecto del
cumplimiento de este requisito de la cláusula de arbitraje.
Cuando el acuerdo de arbitraje no conste por escrito, la referencia hecha en un contrato a un documento que contenga una
cláusula compromisoria constituye acuerdo de arbitraje, siempre que dicho contrato conste por escrito y la referencia implique
que esa cláusula forma parte del contrato.
La Convención de Nueva York de 1958 resolvió las dos condiciones legales indispensables para que el arbitraje funcionara:
el reconocimiento legal de la validez del acuerdo de arbitraje, al obligar a los órganos de los Estados Contratantes a
reconocer el acuerdo de arbitraje, otorgado por escrito, cuando se trate de controversias relativas a una relación jurídica
determinada, sobre materias susceptibles de ser sometidas al arbitraje, y
la necesidad de reconocer y cumplir los laudos arbitrales, al obligar a los jueces de los Estados Parte a reconocer los laudos
y a ejecutarlos a solicitud de parte. Las causas de denegación quedan limitadas a la nulidad o incumplimiento de la cláusula
de sometimiento al arbitraje, al hecho de que la decisión exceda al acuerdo arbitral, así como a la imposibilidad o
denegación del derecho a defenderse y a participar en la formación del tribunal arbitral. Los laudos no pueden, legalmente,
ser sujetos
a revisión.
3.3 Cláusula Compromisoria o Arbitral
La primera norma que rige al arbitraje es el acuerdo de las partes para someterse al mismo, lo cual puede hacerse, como se ha
mencionado anteriormente, mediante una cláusula compromisoria o arbitral, o bien, a través de un compromiso arbitral.
En el primer caso, la cláusula a incorporar en el contrato debe ser clara, pues consigna el acuerdo de voluntades que tiene por objeto
la obligación que contraen las partes de someter sus diferencias al arbitraje para dirimir las posibles controversias que surjan entre
ellas con motivo de dicho contrato.
Uno de los aspectos importantes de esta cláusula radica en su validez y vinculación independiente del contrato en donde se encuentra
inmersa, ya que éste puede ser declarado o ser considerado nulo, no obstante lo cual el sometimiento al arbitraje permanece
incólume, un aspecto previsto en la legislación mexicana en el artículo 1432 del Código de Comercio.
En cuanto a sus efectos procesales, éstos se limitan a exigir judicialmente su cumplimiento y el otorgamiento del compromiso.
Respecto a su contenido:
Debe hacerse referencia a un vínculo jurídico determinado, a una causa que la genere. Los contratantes no pueden dejar de
señalar el negocio o negocios que quedan o quedarían sujetos al arbitraje, pues lo contrario implicaría una implícita
renuncia general a la jurisdicción ordinaria, lo cual sería nulo por cuestión de orden público;
En materia civil debe constar en escritura pública o privada, no importando el monto del asunto, de acuerdo al Código de
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal12 e incluso, prevé un procedimiento preparatorio que se regula en los
artículos 221 a 223, cuyo objeto es el que la autoridad judicial analice que la cláusula y el compromiso cumplan con los
elementos esenciales y de validez de todo contrato.
Es de mencionar que las partes pueden renunciar a la cláusula compromisoria, en forma expresa o tácita: presentación de
demanda ante la justicia común y contestación a la misma sin oponer la excepción de incompetencia de jurisdicción.
En materia mercantil,
debe constar por escrito o por cualquier otro medio de telecomunicación que deje constancia del acuerdo, en términos del
artículo 1423 del Código de Comercio.
Es posible que las partes convengan en forma específica las cuestiones que se someterán a la decisión de los árbitros, o
bien únicamente convenir que sus diferencias las someterán al arbitraje, dejando para el compromiso, o sea para cuando
surja la controversia, la determinación, en concreto, de las condiciones del arbitraje, por ejemplo:
· «Todo litigio, controversia o reclamación resultante de ese contrato o relativo al mismo, su incumplimiento, resolución o
nulidad, se resolverá mediante arbitraje de conformidad…»
Asimismo, puede apegarse a una cláusula modelo:
· «Todas las desavenencias que deriven de ese contrato o que guarden relación con el mismo serán resueltas
definitivamente de acuerdo con el Reglamento de Arbitraje de la Cámara
de Comercio Internacional por uno o más árbitros nombrados conforme a este 12 Artículo 220. Reglamento».
· «Cualquier litigio, controversia o reclamación provenientes de o relacionados con este contrato, así como de cualquier
caso de incumplimiento, terminación o invalidación del mismo, deberá ser resuelto por medio de arbitraje de acuerdo con el
Reglamento de Procedimientos de la Comisión Interamericana de Arbitraje Comercial vigente en la fecha de
este convenio. El tribunal de arbitraje decidirá como amigable componedor o
ex a quo et bono».
En el último supuesto, cuando surge la controversia se recomienda establecer como antecedente una descripción de la relación
jurídica y de la controversia y el acuerdo de las partes en que la controversia descrita se resuelva mediante arbitraje de conformidad
con lo que expresamente pacten las partes.
En todos los casos es conveniente indicar el derecho aplicable, el número de árbitros, el lugar del arbitraje y el idioma del
procedimiento arbitral.
Se sugiere no determinar inicialmente el nombre del árbitro o árbitros, a menos que los árbitros designados hayan aceptado; pero
conviene establecer, en esos casos, un mecanismo adecuado para sustituir al árbitro en caso de renuncia o remoción.
Salvo acuerdo en contrario de las partes, el mediador o conciliador no podrá actuar como árbitro en una controversia que haya sido o
sea objeto del procedimiento de mediación o conciliatorio, ni en otra controversia que surja a raíz del mismo contrato o relación jurídica
o de cualquier contrato o relación jurídica conexos. La tendencia es procurar que el árbitro no haya participado en ninguno de los
mecanismos alternativos previos de resolución de controversias, para el asunto, inhabilitación que, por cuestiones éticas, debe
extenderse a su participación en cualquier procedimiento judicial relacionado con el asunto, iniciado posteriormente, en razón de la
independencia e imparcialidad que debe reunir el árbitro.
Compromiso Arbitral
El Compromiso Arbitral es un contrato que surge cuando la controversia se ha suscitado, en el que se designa el negocio específico
que se sujeta al juicio arbitral -thema decidendi- y el nombre de los árbitros, las partes que intervienen, las facultades que se le otorgan
a los árbitros, las reglas del procedimiento, las leyes aplicables, el idioma, etcétera Es un acuerdo independiente del contrato del que
deriva el conflicto.
En materia civil, los efectos procesales que produce son las excepciones de incompetencia y de litispendencia en caso de que se
promoviera el negocio ante un tribunal ordinario. Así se garantiza la obligatoriedad del arbitraje en virtud del compromiso.
En materia mercantil, el juez al que se someta un litigio sobre un asunto que sea objeto de un acuerdo de arbitraje, remitirá a las
partes al arbitraje en el momento en que lo solicite cualquiera de ellas, a menos que se compruebe que dicho acuerdo es nulo, ineficaz
o de ejecución imposible, además, el tribunal arbitral estará facultado para decidir sobre su propia competencia.
Para algunos autores, como es el caso del maestro José Becerra Bautista, hasta que el árbitro designado (datio arbitrii) acepta el
cargo y el desempeño del mismo (receptum arbitrii), surge el contrato de arbitraje, pues el compromiso arbitral es un contrato
celebrado entre las partes interesadas que resolverán sus diferencias en juicio arbitral y el contrato arbitral es un acuerdo que celebran
las partes que otorgaron el compromiso y el árbitro o árbitros designados.
Para Carnelutti, el compromiso confiere a los árbitros la potestad de juzgar y en el contrato de arbitraje se delimitan las obligaciones y
los derechos de los árbitros frente a las partes.
3.4 El Árbitro
Etimológicamente, árbitro viene del latín arbiter, que era definido como el escogido, por honoríficas razones, por aquéllos que tienen
una controversia, para que la diriman basado en la buena fe y en la equidad.
En Roma los árbitros podían dirimir la controversia aplicando el derecho estricto o según la equidad, antecedentes que permiten
distinguir entre los árbitros iuris o de derecho y los amigables componedores o arbitradores, que emiten su laudo en conciencia.
Únicamente pueden ser árbitros las personas capaces según el derecho civil. Normalmente, los árbitros son designados en el
compromiso arbitral, porque es en ese momento cuando se conocen las cuestiones que motivan la divergencia. Es un cargo intuitu
personae. Su existencia es temporal, pues depende del procedimiento arbitral para el cual se constituye. Se busca designar personas
con conocimientos sobre la materia y que reúnan los requisitos de independencia, para lo cual, muchas veces se les pide presenten
una manifestación o declaración de independencia, o sea que carecen de vínculos con las partes y deben ser imparciales. Esto es que
su estado mental frente a la controversia esté intacto al no haber prejuzgado aspecto alguno sobre la controversia en particular.
En materia civil, si las partes no se ponen de acuerdo en su designación, deberán acudir ante el juez para el nombramiento del árbitro,
lo que motivaría que se iniciara el procedimiento conocido como medios preparatorios al juicio arbitral.
El juez, una vez que cualquiera de los interesados le haya presentado un documento donde conste la cláusula compromisoria o el
compromiso arbitral, citará a una junta para que se presenten a elegir árbitro, apercibiéndolos de que en caso de no hacerlo lo hará él
en su rebeldía, de entre las personas que son listadas anualmente por el Tribunal Superior de Justicia para fungir como árbitros.
Concluida la junta, con el acta levantada en la misma, se inician las gestiones del árbitro.
A su vez, en materia mercantil, el Código de Comercio prevé que las partes podrán acordar libremente el procedimiento para el
nombramiento de los árbitros y, a falta de tal acuerdo, si se trata de arbitraje con árbitro único, será nombrado, a petición de cualquiera
de las partes, por el juez. En el arbitraje colegiado de tres árbitros cada parte nombrará un árbitro y los dos así designados nombrarán
al tercero. Si no consiguen ponerse de acuerdo, la designación será hecha, a petición de cualquiera de las partes, por el juez. Al
nombrar un árbitro, el juez tendrá debidamente en cuenta las condiciones requeridas estipuladas en el acuerdo entre las partes y
tomará las medidas necesarias para el nombramiento de un árbitro independiente e imparcial.
El que el tribunal arbitral sea unipersonal o colegiado queda al acuerdo celebrado entre las partes. Normalmente para ello se toman en
cuenta la complejidad, laboriosidad y cuantía del negocio. Sin embargo, el Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal,
en su artículo 621, establece que cuando hay árbitro único las partes pueden nombrarle libremente un secretario dentro de los tres
primeros días en que debe actuar. Si no lo hicieren o no llegaren a ponerse de acuerdo, lo nombrará el árbitro, debiendo pagarle las
partes sus honorarios. Cuando sean varios árbitros deben elegir, de entre ellos mismos, al secretario, sin que por ello tenga derecho a
mayores emolumentos.
Sin embargo, lo más conveniente es que el tribunal arbitral esté constituido por un número impar de árbitros, en cuyo caso su
organización se orienta por los principios de todo órgano decisorio. Uno de ellos preside el tribunal y dentro de sus funciones está la
administración del arbitraje, la tarea de redactar las resoluciones para ponerlas a la consideración de sus colegas y la presidencia de
las audiencias.
Dentro del contexto del éxito del arbitraje, tanto las partes como el árbitro mismo deben entender que el árbitro designado por una de
las partes, conocido como árbitro de parte, tiene que ser tan independiente e imparcial de la parte que lo designa, como lo es de la otra
parte en controversia, pues la designación no implica que es su árbitro, sino un acto que forma parte de un conjunto de pasos
derivados de la voluntad de las partes de contar con un tribunal cuyos miembros, todos, sean totalmente independientes e imparciales.
También es conveniente enfatizar el papel de los abogados de parte en el juicio arbitral, quienes deben comprender que el arbitraje no
es un juicio más, sino que es un mecanismo alternativo de solución de conflictos distinto de los juicios de cualquier jurisdicción, con su
propio régimen y forma particular de hacer las cosas.
Impedimentos, Excusas y Recusaciones
Dentro de nuestra legislación procesal se indica una serie de impedimentos que afectan al árbitro nombrado, así como al
procedimiento, ya que el árbitro tiene la obligación de excusarse del conocimiento del asunto, debiendo expresar concretamente
la causa en que se funda dicha excusa.
Empero, si existiendo el impedimento no se hubiere inhibido del conocimiento del asunto, la parte interesada podrá hacerlo valer
a través de la recusación con causa, la cual tiene por objeto separar al árbitro del conocimiento del asunto de que se trate para
evitar parcialidades que afecten los intereses de alguna de las partes, procurando mantener siempre a las partes en igualdad de
circunstancias.
Al efecto, en materia civil, la recusación puede ser interpuesta, dentro del escrito de contestación de demanda, hasta 10 días
antes de que se inicie la audiencia de desahogo de pruebas y de alegatos y sólo procede contra el árbitro designado por el juez,
pues el nombrado por las partes no es recusable.
En materia mercantil, una parte sólo podrá recusar al árbitro nombrado por ella, o en cuyo nombramiento haya participado, por
causas de las que haya tenido conocimiento después de efectuada la designación y las partes podrán acordar el procedimiento
de recusación de los árbitros.
Asimismo, en el transcurso del procedimiento pueden producirse circunstancias que afecten o pongan en entredicho la
independencia o imparcialidad del árbitro. En esos casos las partes pueden acordar la remoción del árbitro, su renuncia o iniciar
un procedimiento de recusación.
Los primeros dos casos dan lugar a la sustitución del árbitro. El artículo 622 del Código de Procedimientos Civiles para el Distrito
Federal dispone que el compromiso termina:
en caso de fallecimiento del árbitro único designado. Si no hubiere sustituto, el compromiso se da por terminado. En el
supuesto de que la designación la hubiere hecho el Tribunal, el compromiso no se extinguirá y se proveerá al nombramiento
del sustituto en la misma forma que para el primero;
por excusa del árbitro o árbitros, que sólo puede ser por enfermedad comprobaba que le impida desempeñar el encargo;
por recusación con causa declarada procedente;
por nombramiento recaído en el árbitro de magistrado, juez propietario o interino por más de tres meses. Lo mismo se
entenderá de cualquier otro empleo de la administración de justicia, y
por expiración del plazo estipulado o del legal (60 días) a que se refiere el artículo 617 del mismo ordenamiento legal.
A su vez, el Código de Comercio, en su artículo 1449, establece que las actuaciones del tribunal arbitral terminan por:
laudo definitivo u
orden del tribunal arbitral, cuando el actor retire su demanda, las partes acuerden dar por terminadas las actuaciones o el
tribunal compruebe que la prosecución de las mismas resultaría innecesaria o imposible.
Competencia y facultades de los árbitros
La competencia del tribunal arbitral está determinada por el contenido del acuerdo arbitral y la arbitrabilidad de la materia. Por lo
tanto, las dos objeciones que pueden hacerse a su competencia son que las cuestiones sometidas a su decisión estén más allá
del acuerdo arbitral y que la materia objeto de la controversia no sea arbitrable (cuestiones de orden público o que afecten
derechos de terceros).
Los árbitros únicamente pueden conocer de los conflictos que las partes sometan a su decisión y que estén comprendidos dentro
del compromiso arbitral. Cualquier exceso en el modo de proceder o de sentenciar puede ocasionar la nulidad del laudo, el cual,
además, en un arbitraje de estricto derecho debe estar debidamente fundado y motivado.
Legalmente el árbitro está facultado para designar un secretario; conocer de los incidentes sin cuya resolución no fuere posible
decidir el negocio principal; condenar en costas, daños y perjuicios; imponer multas; requerir a las partes para que exhiban un
documento, y nombrar un tercero en discordia, cuando haya sido autorizado en el compromiso.
El Código de Comercio, en sus artículos 1432 y 1433, dispone que el tribunal arbitral estará facultado para decidir sobre su propia
competencia, incluso sobre las excepciones relativas a la existencia o validez del acuerdo de arbitraje. Asimismo, salvo acuerdo
en contrario, el tribunal arbitral podrá, a petición de una de las partes, ordenar la adopción de las providencias precautorias
necesarias respecto del objeto del litigio, por lo que podrá exigir de cualquiera de las partes una garantía suficiente en relación
con esas medidas.
En la sustanciación de las actuaciones arbitrales, se autoriza a las partes para establecer en el acuerdo de arbitraje las reglas que
regirán el procedimiento a que se haya de ajustar el tribunal arbitral, siempre que se respeten las formalidades esenciales del
procedimiento, se trate a las partes con igualdad y se les permita hacer valer sus derechos. Así, las partes tienen tres opciones:
a) Establecer sus propias reglas de procedimiento;
b) Acogerse a las disposiciones del Código de Comercio o del Código de Procedimientos Civiles respectivo, de acuerdo a la
materia, o bien a otros ordenamientos aplicables supletoriamente, y
c) Someterse a las reglas de arbitraje establecidas por instituciones, como son la Procuraduría Federal del Consumidor, la
Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, la Comisión Nacional de Arbitraje
Médico, la Cámara de Comercio Internacional, la Comisión Interamericana de Arbitraje Comercial, la Cámara Nacional de
Comercio de la Ciudad de México, entre otras.
Es posible que las partes establezcan la existencia de algún recurso, o bien renunciar a ese derecho que la ley otorga. En materia
civil, contra el laudo dictado son procedentes el recurso de apelación y el juicio de amparo, a no ser que se haya renunciado al
primero. En materia mercantil sólo procede la nulidad, el reconocimiento y ejecución del laudo.
Responsabilidades de los árbitros
Los árbitros son responsables de tramitar el juicio de acuerdo con el compromiso arbitral y con apego al principio del «debido
proceso», que implica que las partes sean tratadas con igualdad y tengan suficiente oportunidad de presentar y defender su caso;
guardar confidencialidad; desempeñarse diligentemente, y acudir al juez en todos aquellos casos en que no tenga jurisdicción.
Cuando no pronuncien el laudo en el término que se les fijó, dicha omisión dará lugar a la caducidad del compromiso.
El único caso en el que podrá haber obligación de indemnización es en el supuesto de haber incurrido en dolo o en culpa grave, a
saber: notoria y burda inobservancia de la ley, o bien incumplimiento de cargas procesales estrictas.
Los árbitros deben analizar y resolver todos los puntos que las partes hayan sometido a su consideración y tienen la obligación de
limitarse únicamente al conflicto o conflictos que se les haya planteado, resolviéndolos en su totalidad, ya que no pueden dejar
pendiente de resolución alguna los puntos controvertidos.
El laudo deberá constar por escrito la fecha en que ha sido dictado y el lugar del arbitraje; el nombre de las partes contendientes,
objeto de la controversia; y se habrá de decidir razonadamente sobre todos los puntos que hayan sido objeto del debate y ser
firmado por el o los árbitros. Asimismo deberá ser notificado a cada una de las partes, entregándoles una copia firmada del
mismo, esto es: deberá contener claramente un capítulo de Antecedentes o Resultandos; de Considerandos o Consideraciones, y
de Conclusiones o Puntos Resolutivos.
El que en el laudo se exprese la motivación es la regla general, pero puede convenirse la excepción cuando se trate de puntos
muy concretos a resolver (por ejemplo en el caso de calidades de granos: si la entregada corresponde a la convenida).
El laudo será firmado por cada uno de los árbitros y, en caso de haber más de dos, si la minoría rehusare hacerlo, los otros lo
harán constar y la sentencia tendrá el mismo efecto que si hubiese sido firmada por todos. El voto particular no exime de esta
obligación.
Siempre debe dejarse constancia de las razones de la falta de todas las firmas de los miembros que integran el tribunal arbitral, la
cual obedece a razones de fuerza mayor (enfermedad, discapacidad o fallecimiento) o bien a opinión disidente, en cuyo caso no
acarrea ningún problema de forma del laudo. El problema se presenta en torno a la publicidad de la misma, esto es, insertarla o
no en el laudo, disyuntiva que corresponde al árbitro disidente, el cual goza de una absoluta discrecionalidad en el ejercicio de
esta prerrogativa.
Tipos de laudos, recursos…
Existen dos tipos de laudos: interlocutorios y definitivos. Los primeros son aquéllos que resuelven un incidente promovido antes o
después de dictado el laudo; los segundos son aquéllos que deciden el fondo del asunto.
Según las reglas que se sigan en cada arbitraje, los laudos están sujetos a aclaración, corrección, interpretación, sin que ello
implique variar su sentido, o, incluso, es posible llegar a dictar un laudo adicional, en el caso que no se haya cumplido con el
principio de exhaustividad, o sea, que no se hayan resuelto todas las cuestiones planteadas. Pero este laudo tampoco iría en
contra del laudo dictado.
En materia mercantil, el laudo no es recurrible, ni por medio de la apelación, ni por medio de cualquier otro recurso. La voluntad
de las partes fue, cuando acudieron al arbitraje, excluir de la decisión de los órganos judiciales, en materia sobre la que es
permisible pactar, por lo que aceptar posteriormente la intervención judicial para que se entre al fondo de lo resuelto por los
árbitros sería desnaturalizar el arbitraje en su esencia misma.
Los únicos tres recursos aplicables a los laudos son: nulidad, reconocimiento y ejecución. Así, en general, en el arbitraje no existe
una segunda instancia, sin dejar de observar que en materia civil el Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal
prevé que las partes pueden renunciar a la apelación. Las únicas excepciones se presentan cuando las partes lo hayan pactado
en forma expresa o que el reglamento de arbitraje lo establezca. La tendencia de las legislaciones que regulan el arbitraje apunta
a reconocer el carácter definitivo del laudo.
Existen casos en que las partes terminan el arbitraje por convenio o por transacción, y desean que éste sea elevado a la
categoría de laudo. A esto se le ha llamado «laudo por consenso», a efecto de darle fuerza ejecutable.
En su caso, las costas del arbitraje serán a cargo de la parte vencida, pero el tribunal arbitral puede prorratear las costas entre las
partes si decide que es razonable el prorrateo, teniendo en cuenta las circunstancias particulares.
Los árbitros que forman parte del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal son responsables de las faltas que cometan en
el ejercicio de su cargo y quedan por ello sujetos a las sanciones que determine la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Justicia
del Distrito Federal y demás leyes aplicables.
En su caso, los árbitros pueden dictar medidas precautorias con objeto de proteger la litis y facilitar el cumplimiento o ejecución del
laudo, esto es, conservar el status quo de la controversia, facilitar la substanciación del procedimiento arbitral, preservar pruebas o
impedir la transferencia o dilapidación de bienes. Encuentran su origen y utilidad en la urgencia y el concepto de daño irreparable;
ejemplos: depósito en cuentas condicionadas para garantizar la existencia de fondos que satisfagan el laudo, órdenes de no hacer,
órdenes de hacer, órdenes de presentación de garantías financieras.
Microseguros para 25 millones de pobres, la nueva meta de Gates y la OIT
Indispensable el uso de tecnología para el desarrollo de estos productos
La fundación Gates ofrece subvenciones y asistencia técnica como apoyo
Programas gratuitos para la operación de microseguros de Salud: OIT
La Fundación Bill y Melinda Gates realizó un donativo de 34 millones de dólares en febrero pasado con el fin de apoyar al Servicio de
Innovación en Microseguros, programa que en cinco años subsidiará y otorgará asistencia técnica a decenas de organizaciones que
ofrecen seguros a los pobres.
Este programa operado en alianza con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tiene como meta proporcionar para 2012
protección a más de 25 millones de pobres, los cuales se encuentran distribuidos en el sector informal de la economía y en el rural.
Con esto, explicó la OIT en un comunicado, se busca contribuir a la conformación de un mercado de seguros más incluyente.
El Servicio de Innovación en Microseguros está dirigido específicamente a países en desarrollo y tendrá un periodo de arranque que
durará tres años, en los cuales solicitará dos veces por año el envío de propuestas y otorgará recursos destinados a lanzar nuevos
tipos de seguros, así como a mejorar la eficiencia de los mercados ya establecidos mediante el uso de la tecnología.
El Servicio de Innovación en Microseguros estará a cargo del Programa de Finanzas Sociales de la OIT, el cual tiene como objetivo
promover políticas y servicios financieros con los cuales sea posible generar “empleos decentes” y reducir la vulnerabilidad de los
trabajadores.
Esta organización forma parte de la iniciativa de Servicios Financieros para los Pobres, en proyecto de la Fundación caracterizado por
establecer alianzas con el fin de desarrollar y aplicar fórmulas innovadoras en beneficio de personas en situación de pobreza. Estas
fórmulas, una vez probada su eficacia, son compartidas en otras regiones. Es por ello por lo que entre sus tareas también se incluye la
capacitación de especialistas que reproduzcan en otras partes estas experiencias exitosas.
La Fundación maneja una gran variedad de productos, los cuales ayudan a los individuos a enfrentar dificultades económicas
derivadas de sequías, hospitalizaciones o la muerte de un miembro de la familia. Para cumplir con este fin de manera acertada, el
Servicio realiza estudios cuantitativos para determinar el impacto en el aumento de la disponibilidad y uso de los seguros, para
canalizar las futuras inversiones del sector.
SERVICIOS DE LA FUNDACIÓN
En la lista de tareas del Servicio de Innovación en Microseguros destacan:
entregar subvenciones y asistencia técnica para apoyar el desarrollo de seguros que estén destinados a familias de bajos
recursos y del sector rural,
impulsar el surgimiento de modelos institucionales y alianzas que permitan ofrecer seguros en forma eficiente a un gran
número miembros de la población de bajos ingresos
promover actividades de formación en este mercado con el fin de ayudar a los consumidores a apreciar la utilidad de los
seguros y a identificar los que sean más convenientes para cada caso.
Se espera que el efecto de esta implementación repercuta en los más de 100 países pobres del mundo, en los que existen
actualmente más de 246 proveedores de estos servicios, los cuales cubrirían a una población estimada de 78 millones de personas, lo
que da una idea del tamaño del mercado en el que el Programa de Finanzas Sociales puede impactar.
Dicho impacto tendría como consecuencia que los microseguros fueran considerados como un factor importante en la estrategia de
manejo de riesgos de esta población, lo que incidiría en el sector de proveedores de seguros e instrumentos de protección social.
Otro de los beneficios a largo plazo que se espera de la implementación de estos esquemas es que la población a la cual van dirigidos
mejore de manera sustancial su capacidad para administrar sus factores de riesgo, y que además cuente con herramientas que le
permitan romper con el ciclo de la pobreza.
INVESTIGACIÓN, TECNOLOGÍA Y MICROSEGUROS
El Programa de Finanzas Sociales de la OIT participó recientemente en la publicación de un estudio en el cual se ofrecen
orientaciones acerca de cómo abordar el desafío de vincular las empresas con la reducción de la pobreza, mediante la definición de
criterios para respaldar instituciones de microfinanciamiento.
El organismo mundial ha señalado que los microaseguradores, grandes y pequeños, deben aprovechar todos los medios tecnológicos
y de estrategia para mejorar su eficiencia operativa al momento de implementar este tipo de coberturas: “Nuevas tecnologías basadas
en internet y comunicación inalámbrica pueden ser un buen catalizador del crecimiento para el microseguro”.
De no aprovechar este tipo de recursos y de seguir utilizando métodos manuales, no podrá construirse una base sostenible y
escalable para la expansión de este mercado, “ya que no ofrece la capacidad de optimizar los procesos y construir economías a
escala.
“Un asegurador incapaz de alcanzar un gran número de asegurados se coloca a sí mismo en una posición precaria”, por lo que la OIT
recomienda el uso de programas de código de acceso públi/co como una vía económica para que los microaseguradores y las
organizaciones de desarrollo local se beneficien de la tecnología.
PROGRAMAS GRATUITOS OIT
La misma organización ofrece a todos los interesados programas gratuitos que permiten a los sistemas de microseguros de salud
registrados gestionar inscripción, afiliación, primas y reclamos, con la posibilidad de generar 13 indicadores de rendimiento sobre una
base mensual.
Y, a pesar de que la tecnología no mitiga todos los riesgos de esta operación, sí puede optimizar el retorno de las inversiones, y servir
de puente para subsanar las brechas operativas al permitir la comunicación y la cooperación de las partes interesadas de todo el
mundo.
Por último, la OIT señaló que, debido a la creciente penetración de la tecnología entre la población de bajos ingresos, las tecnologías
no sólo aumentan la eficiencia del microseguro, sino que reducen sus costos y sus primas.