Detrás de la carota del Gadafi.
Omar Ribelles
www.quixotemorisco.es
Detrás de la carota del Gadafi hay algo peor que el peor Calígula: maldad
infinita de drogadicto de diseño con medios ilimitados, su hijito, Saif al Islam
(Espada del Islam) mucho peor que el padre, amamanta tigres en su casa. Aunque
tras las caras de todos los dirigentes árabes, siempre exceptúo Marruecos, se ve el
horror indiscutible de sus almas vendidas contra su Pueblo, sólo la cara de Yasser
Arafat compite en espanto con la de Gadafi. Gadafi, malvado de malvados que no se
corta un pelo, él y su hijo han hablado por televisión a su Pueblo con este mi
humilde resumen:
1.0 El hijo, apuntando a la cámara con el dedo:
1.1. En mayestático, papá y él: "Nosotros hacemos otra constitución con mi papá
decidiendo todo y si no aceptáis tenemos muy claras las posiciones: vosotros y
nosotros. Lucharemos hasta el final y creedme que no os dejaremos el país. Ríos de
sangre correrán".
1.2. “ Si no tenemos éxito, los americanos y Europa no dejaran a los islamistas
en Libia".
l.3. “El dinero está en nuestro poder y no lo tendréis".
1.4. “Quemaremos los campos de petróleo".
1.5. “Seguiremos bombardeando los almacenes de armas".
2.0 El padre, como siempre, drogado a tope.
2.1. Se dirige a los papás y mamás para qué saquen a sus niños de la calle si no
los quieren ver muertos.
2.2. Llama al Pueblo “perros y ratas sucias”.
2.3. “Hasta ahora no hemos utilizado la fuerza, enseguida la utilizaremos”.
2.4. “Vamos a luchar casa por casa y árbol por árbol".
¿Gadafi loco?, no, malvado como Calígula. Portento de taimado, grado
excelencia en hacer el mal. Va a fomentar la Guerra civil. Dispara, también con
mercenarios, a su Pueblo, con balas del calibre 14,6 mm. aptas para elefantes y
cocodrilos. Le pusieron hace 42 años para hacer el mal a su Pueblo. En 1987 estuve
en un congreso en Trípoli. Para escucharle a Gadafi el discurso, le esperamos casi
tres horas de plantón total. Apareció por el pasillo central camino del escenario;
todos le rodeamos. Tuve oportunidad de observarle a fondo varios minutos a menos
de un metro de distancia, curioso que soy. Inolvidable su careto inexpresivo de
cemento, y, droga, mucha, de lo nunca visto, indeleble en sus ojos. Llevaba en sus
ojos, hasta el alma, colocon de los que veréis jamás. Fórmula magistral de las de
Emperador tipo Calígula en la que consensúan sus 70 médicos infames que ya,
entonces, no podían taparle cara tan significante. Son todos iguales, se drogan por el
gustazo, se les ve en la cara. Han vendido su alma para colocarse y disfrutar lo que
dure. No hay más en todos ellos. Todos sus Pueblos a cero.
Todo lo tienen atado y bien atado en esta revuelta monitorizada de los países
árabes. No se da una sola puntada sin hilo. Todo está previsto y coordinado. Vemos
en la televisión el desarrollo de un guión. Ya lo expliqué en lo de Egipto y Túnez.
Va a seguir sin límites para la imaginación. Nos vamos a asombrar. Y todavía queda
el rabo por desollar como dice Sancho. Los señoritos van a incendiarlo todo para
que todo continúe peor. El dueño de los Bancos Centrales del mundo entero,
Rothschild, está en su sitio, la punta de la pirámide esa de los USDollars con el ojo
ese que amenaza. Al mando absoluto. Su hombre de paja, George Soros, con toda su
mala cara que se ve en el Google Imágenes, en el puesto de control. Están con todos
sus millones en funcionamiento en la subvención de fondo con el Twitter y el
Facebook a tope que funcionan aunque los desconecte la autoridad. Un misterio sin
misterio de la tecnología. Viene ristra de revoluciones de colores en todos los países
árabes, van a cortar por lo sano: democracia y derechos humanos para la galería y
mucha más Deuda a pagar con interés compuesto. Les están vendiendo armas y
comida a crédito seguro.
La explicación del porqué de estas revoluciones de colores es bien sencilla:
Resulta que la Banca Islámica con su característica imperdonable de no cobrar
intereses jamás al personal (prohibidos los intereses absolutamente por el Corán,
Pitágoras, Aristóteles, la Biblia y la Iglesia de los comienzos) con esto de la crisis, y
desde antes, está en alza y ya estaban a punto de sacar los pies del plazo los de la
Banca Islámica. El hijo político del dictador de Túnez, El Materi, ya tenía abierto y
en funcionamiento su banco islámico. Banco potentísimo, capital con el dinero
corrupto de los latrocinios de su suegro y asociado con la Banca Islámica del Golfo,
Abu Dhabi. Instalado off Shore en el paraíso fiscal “Tunis Financial Harbour” (verlo
y asombrados en el Google Imágenes). Plataforma inaugurada con 3.000.000.000
USDollars de inversión dispuesta, en la Cartago de siempre. Finalidad: hacerse
financieramente con todo el Mediterráneo, europeos incluidos, mediante la Banca
Islámica que no cobra interés y actúa impecable como socio amistoso. Iban
imparables a atraer esos 3.000.000.000.000 USDollars que los árabes del petróleo
no quieren meter en los bancos casinos de Wall Street y la City porque les dan
miedo los trileros rubios. Prefieren la Banca Islámica porque va siempre sobre
seguro a la economía real, el que invierte es socio efectivo real y se arriesga incluso
a perder, Goldman Sachs y los otros bancos, no. No pierden jamás, son demasiado
grandes para caer y los Estados les subvencionan a fondo perdido. Bicoca fuera del
alcance a los mortales.
La banca islámica es competencia directa de Rothschild. Rothschild no lo puede
perdonar, se le vendría el sistema abajo. Desde Túnez hasta lo inimaginable que
veremos en breve, es Rothschild en acción para conservar su mamandurria a costa
de todos nosotros que pagamos interés. Como dueño del Banco Central de Túnez,
Rothschild se hizo cargo del Banque Zitouna del hijo político del dictador el 20
enero 2011, justo el día después en el que 33 miembros, 33, de la familia del
dictador depuesto fueran detenidos. Con todas estas revoluciones, inyectadas en
vena por los millones de George Soros, uno de los ejecutivos de Rothschild, los del
norte de África, y otros seguirán, siervos cautivos de la Deuda, con los préstamos
que Rothschild saca del aire y pagándole interés compuesto que se saca del trabajo
puro y duro. Van a poner a otras marionetas en el cortijo, tienen que poner a otros
que cierren el paso a la Banca Islámica que no cobra interés y necesita agruparse
para hacer lo mismo que hacen los Bancos Centrales Rothschild en el mundo. Los
Bancos Centrales de todos los países son los que apoyan y prestan a los bancos
cuando les falta dinero. Rothschild no puede permitir que los Bancos Islámicos, que
no cobran interés por motivos religiosos, levanten la cabeza, es decir, que se
concentren los de la Banca Islámica y así organicen un a modo en Banco Central
islámico y red bancaria alternativa contraria a la red milenaria de Rothschild que,
por motivos religiosos del dios Dinero cobra interés compuesto. No cobran interés
los bancos islámicos, asombroso. Como buenos socios, cuentas claras y a ganar las
más de las veces y a perder si hay que perder pero poco. Es así, aunque suene simple
a los aturdidos por el pago y/o cobro de intereses. Los bancos nunca pierden, lo que
pasa y ya le pasó y le pasa a Ruiz Mateos que los bancos con lo del interés no sólo
te pueden dejar limpio sino que van a lo suyo y te dejan colgado cuando más los
necesitas, son así, es su forma de vivir. En la Banca Islámica no hay interés y se
establece un acuerdo de socios por escrito caso por caso; el dinero no puede
producir dinero. Es la antítesis y competencia en ciernes de la banca que conocemos
y sufrimos y a la que se le quita la alfombra de debajo de los pies. Está pasando eso,
lo de la democracia y derechos humanos es engañabobos. Tras la carota de Gadafi
hay algo peor que Calígula. Cuando los imperialistas italianos ahorcaron al llorado
líder libio Omar al Muktar (1931) acababan de asesinar a la mitad, la mitad digo, de
la población de Libia. Este miserable Calígula, marioneta del imperialismo
económico, sueña con matar a su Pueblo y quedar como dios con Berlusconi, otro
vicioso con la Mafia de señorito. Su ministro del interior está a la contra en Bengasi,
el Pueblo en armas, la Guerra civil cobra forma y las potencias occidentales pueden
tener previsto ocupar el país, reemplazar al asesino del Gadafi y llevarse el petróleo
a cambio de armas. George Orwell ya resumió en su “Animal farm” lo que pasa
siempre con todas las revoluciones. Casi lo matan los estalinistas en Cataluña 1937,
abril. Le dio tiempo a escribir “1984”. Tres libros de susto a leer.